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El sentido de la abstraccion en Tomas de Aquino. Una revision a partir del uso textual del termino.

The meaning of abstraction in Aquinas. A new look from the actual use of the term

Sumario:

1. El problema

2. La abstraccion y sus multiples sentidos

3. El sentido psicologico

4. El sentido general

5. El tercer sentido de la abstraccion

6. La abstraccion per se y la consideracion absoluta de la esencia

7. Otros textos que exponen la abstraccion per se

8. Corolario

1. El problema

Al momento de iniciar el presente escrito no puede evitarse la tarea de definir, con sencillez pero con absoluta precision, el objetivo principal que se persigue. Lo que aqui se pretende es abordar el nucleo de la doctrina de la abstraccion tal como ha sido tratada en la obra del teologo medieval Tomas de Aquino. En rigor, se busca responder a la siguiente pregunta: ?que es fundamentalmente la abstraccion, segun el Aquinate?

Ante ello podria objetarse que dicho interrogante ha sido profusamente tratado y respondido a traves de la labor de una amplia tradicion de interpretes y comentadores del pensamiento tomasiano, que tuvo su origen en emblematicas figuras de la segunda escolastica, pero que se ha extendido a lo largo de los siglos hasta la actualidad. Sin embargo, una mirada atenta sobre esta verdadera historia tomistica de la abstraccion es capaz de mostrar que, por mucho que la pregunta haya sido abordada, aun no ha sido respondida de un modo satisfactorio por partir de un presupuesto equivocado.

En efecto, debe notarse que todas las investigaciones contemporaneas cuyo objetivo consiste en desentranar la naturaleza de la abstraccion en la obra tomasiana han inscripto la problematica en un contexto estrictamente determinado: el estudio del <<proceso constitutivo del conocimiento cientifico [...]>>. (1) Si bien la formula le pertenece a Leo Elders, la misma resume el sentir de muchos otros autores. En efecto, por abstraccion se entiende una operacion intelectual, propia y especifica del hombre, que tiene por meta final concebir un aspecto de la realidad separadamente de otro. Este proceso podria ser denominado--con todo derecho-- objetivacion ya que el aspecto captado en soledad por la inteligencia se constituye, por ese mismo acto, en su objeto cognitivo. Luego, como las ciencias, en tanto habitos intelectuales, se diferencian entre si a causa de sus diversos objetos entonces puede entenderse el rol preponderante que el acto abstractivo jugaria al momento de distinguirlas entre si y unificarlas como un habito. De este modo, la cuestion de la abstraccion para el tomismo contemporaneo en general se circunscribe al ambito de resolucion del siguiente interrogante: ?cual es el metodo a traves del cual el intelecto humano es capaz de formar el objeto del conocimiento universal y necesario partiendo de algo particular y contingente como lo es el ente material? (2)

Sin embargo, existen numerosos textos del Doctor Angelico en los cuales el simple uso que se hace de los terminos impide interpretarlos bajo tales parametros, so pena de caer irremediablemente en equivocos y contradicciones evidentes.Lo que esto indica es que, sin lugar a dudas, el sentido segun el cual son tomados los terminos en cada uno de los casos detallados debe ser distinto y no puede subsumirse bajo una interpretacion demasiado estrecha: de otro modo es imposible evitar la caida en importantes confusiones.

Pero es justamente esto ultimo lo que parece caracterizar a lagran mayoria de los estudios realizados hasta el momento sobre la abstraccion, y los efectos de su particular lectura se destacan en la dificultad que muestran para abordar, completa y coherentemente, estos usos del termino abstraccion y sus derivados en la obra de Tomas de Aquino. En la mayoria de los casos, este tipo de pasajes son completamente ignorados. Pero, en otros, el afan de lograr una sintesis exhaustiva ha llevado a sus autores o bien a forzar el sentido de los textos de manera absolutamente injustificada, (3) o bien a conceder que el uso de los terminos por parte de Tomas se torna, por momentos, indiscriminado. (4)

Logicamente, ninguna de las alternativas propuestas hasta aqui parece correcta. En primer lugar, no cabe la posibilidad de intentar responder acertadamente a la pregunta por la naturaleza de la abstraccion en Tomas de Aquino ignorando, a la vez, la existencia de numerosos textos donde el termino no puede designar un proceso intelectual. En segundo lugar, tampoco puede solucionarse la cuestion declarando aprioristicamente que existen lugares donde el uso del termino es estricto y otros donde es laxo. Tal propuesta implicaria conocer de antemano la respuesta a la pregunta que se intenta resolver--o, al menos, una parte significativa de la misma--cayendo irremediablemente en una falacia de circularidad. Finalmente, tampoco es factible forzar los textos problematicos para adaptarlos a una interpretacion compatible con el preconcepto que se intenta defender. Mucho menos cuando tal violencia hermeneutica implica transgredir o desconocer las propias leyes logicas e, incluso, las gramaticales. En este sentido, parece razonable concluir que muchas de las controversias acaecidas en los ultimos cien anos han tenido su origen, justamente, en el intento de interpretar toda referencia a la abstraccion exclusivamente desde el punto de vista de la actividad intelectual. (5)

Con todo, esta misma constatacion es la que permite vislumbrar el comienzo de la solucion, ya que si la raiz del inconveniente consiste en desconocer lo afirmado en ciertos textos por partir de un a priori, la solucion solo podra basarse en indagar que es lo que dice en ellos Tomas sobre la abstraccion.

2. La abstraccion y sus multiples sentidos

De este modo, es necesario efectuar, en primer lugar, un relevamiento que ponga de manifiesto todos los pasajes donde Tomas de Aquino utiliza el termino abstrahere o alguno de sus derivados. Para asegurar la exhaustividad en dicha labor se ha recurrido a la utilizacion de un instrumento de probada eficiencia como es la busqueda por lemas en el Index Thomisticum elaborado por Roberto Busa, S.J. (6) Esta tarea ha dado como resultado la aparicion de mas de 1100 casos del termino en mas de 700 lugares distintos y distribuidos bajo tres lemas diferentes: el #590 (abstractio, abstraction-is), el #590e (abstractivus, abstractiva, abstractivum) y el #593 (abstrah-o, abstrax-I, abstract-um). (7)

En segundo lugar, para determinar con precision el sentido del termino que esta en juego en cada caso se requiere algun tipo de evidencia contextual que sugiera al menos cual es el tema o problema que se esta atacando. Por ello, se ha tomado en cuenta el caracter originariamente verbal del termino, lo que ha permitido senalar que, en cada una de sus apariciones, la abstraccion se refiere--implicita o explicitamente--a un sujeto. Y es el descubrimiento del sujeto aludido en un pasaje determinado el que puede constituirse como un autentico hilo de Ariadna, capaz de desentranar el sentido bajo el cual la abstraccion es considerada. De esta manera, aplicando la metodologia detallada, se han podido detectar tres sentidos distintos: un sentido psicologico, un sentido general y uno que se denominara per se o absoluto.

2.1 El sentido psicologico

Este primer sentido se verifica en todos aquellos pasajes donde el sujeto de la abstraccion se identifica con el intelecto humano. De esta manera, abstrahere senala en estos casos una operacion que puede ser caracterizada con mayor precision como un acto desmaterializante mediante el cual se hace posible el conocimiento intelectual de las especies de los entes materiales. Un lugar canonico donde esta postura es explicada por el Angelico lo constituye Summa Theologiae I, q. 85, a. 1. Alli se afirma que, frente al conocimiento puramente sensible (de los animales, por ejemplo) o puramente intelectual (de los angeles): (8)
   El intelecto humano se encuentra en un punto medio: pues no es el
   acto de algun organo sino cierta potencia del alma, la cual es
   la forma del cuerpo [...]. Y por este motivo es ciertamente
   propio de ella conocer la forma que existe individualmente en la
   materia corporal, pero no como existe en tal materia. Sin
   embargo, conocer aquello que existe en la materia, no como
   existe en tal materia, es abstraer la forma de la materia
   individual, la cual es representada por los fantasmas. (9)


Mas adelante, en este mismo articulo pero con ocasion de la respuesta a la primera objecion, Tomas denomina este acto de conocimiento de las formas de lo material como << [...] abstraer lo universal de lo particular, o la especie inteligible de los fantasmas, es decir, considerar la naturaleza de la especie sin la consideracion de los principios individuales que son representados por los fantasmas>>. (10)

Ahora bien, tal operacion es atribuida--en numerosas oportunidades y de un modo explicito--a la facultad intelectual activa del hombre, conocida como entendimiento agente. (11) Es justamente la existencia de esta operacion y su necesidad para el proceso cognitivo humano la que justifica la postulacion de tal potencia. Asi se expresa, por ejemplo, en Summa Theologiae I, q. 54, a. 4, ad. 2:
   La necesidad de poner el intelecto agente consiste en que la
   naturaleza de las cosas materiales que nosotros conocemos no
   subsisten fuera del alma como inmateriales e inteligibles en
   acto, sino que son solo inteligibles en potencia cuando existen
   fuera del alma: y por ello es necesario que exista alguna virtud
   que haga aquellas naturalezas inteligibles en acto. Y esta
   potencia es llamada en nosotros intelecto agente. (12)


Mas adelante agrega que, << [...] es propio del intelecto agente iluminar ciertamente no otro inteligente, sino las cosas inteligibles en potencia, en cuanto las hace inteligibles en acto a traves de la abstraccion>>. (13) Por su parte, en las Cuestiones Disputadas sobre el alma q. 4 se discute la necesidad de que exista el intelecto agente y, ante las diversas objeciones que plantean la posibilidad de que la cognicion se perfeccione simplemente a traves del intelecto pasivo, se destaca en la respuesta que, debido a la inteligibilidad potencial de las cosas materiales y el caracter meramente receptivo del intelecto pasivo--incapaz de producir aquello que lo actualiza-, es necesaria la existencia de un intelecto agente que <<haga inteligibles en acto las cosas que mueven el intelecto posible>>. (14) Luego agrega que esto lo logra <<a traves de la abstraccion de la materia y las condiciones materiales, que son los principios de individuacion>>.

Asi, el modo comun que caracteriza el conocimiento humano--al menos en su estado de union con el cuerpo--requiere de la intervencion abstractiva del intelecto agente sobre el fantasma de la imaginacion para actualizar sus aspectos inteligibles liberandolos de las condiciones materiales. Este procedimiento abstractivo conlleva la formacion de especies que son las responsables de poner en acto el intelecto pasivo, tal como se explica en Summa Theologiae I, q. 85, a. 2. (15)

De esta manera, ya es posible sintetizar algunas caracteristicas que reune aquella operacion que es designada mediante el uso del termino abstraccion tomado en este sentido. Se trata de un acto del intelecto agente que consiste en una iluminacion de los fantasmas sensibles formados por la imaginacion. Esta iluminacion provoca una desmaterializacion mediante la cual la forma de la cosa sensible conocida se libera de las condiciones materiales que impiden su cognicion. (16) Tal tarea es necesaria en tanto el objeto propio del intelecto humano lo constituyen los entes materiales que no son inteligibles en acto. Asi, abstraccion designa aqui una accion transitiva que--como tal--posee un sujeto (el intelecto agente), un punto de partida (el fantasma formado por la imaginacion) y un punto de llegada que se configura como un producto o resultado de la operacion (la especie inteligible que informa y actualiza el intelecto pasivo). (17)

2.2 El sentido general

Si se continua con el analisis de los usos del termino abstraccion o sus derivados atendiendo a la diferencia de sujetos, puede distinguirse un segundo sentido. En los casos englobados bajo esta dimension, el termino abstraccion se encuentra tomado en un sentido practicamente literal y por ello a este sentido se lo denominara general. En efecto, no debe olvidarse que abstrahere significa etimologicamente traer desde, sacar, separar o sustraer, y que, por ende, posee originariamente una fuerte impronta fisica que no es obviada en modo alguno por el Aquinate.

Este uso del termino abstraccion aparece en numerosos lugares de la obra tomasiana y en relacion con temas muy variados. Y aunque en muchos de ellos la referencia parece ser meramente coloquial y, por ende, poco relevante desde el punto de vista filosofico, es posible distinguir dos usos que merecen ser considerados aqui. Se trata de su aplicacion al modo de ser de aquellas sustancias que existen separadas del orden material que caracteriza a los entes concretos que conocemos a traves de los sentidos: las ideas platonicas y las sustancias espirituales.

Si se atiende al primer caso--el de las ideas platonicas--se vera que las referencias son tan numerosas como significativas. Por ejemplo, en el comentario tomasiano al segundo libro de la Fisica, se hace referencia explicita al modo bajo el cual Platon considero las esencias de las cosas. Y alli se dice que <<Platon afirmo que las naturalezas de las especies eran algunas formas abstractas, las cuales llamaba ejemplares e ideas; y a causa de esto afirmo el ejemplo o paradigma>>. (18) Es bien sabido que--al menos segun la interpretacion del Aquinate--Platon consideraba que las cosas concretas como los hombres o los caballos eran tales y pertenecian a una misma especie porque participaban de una unica forma separada comun a todos ellos. (19) Esta forma separada era la Idea de esa cosa: una entidad completamente separada de lo material y, por ende, inteligible e inmutable. Para referirse a esta subsistencia separada de las ideas platonicas, Tomas no duda en calificarlas como abstractas. Lo mismo ocurre en el prologo del comentario al De divinis nominibus del Pseudo Dionisio. Alli el Aquinate se refiere a la doctrina de los platonicos en los siguientes terminos:
   Asi tambien puede decirse que el hombre separado esta sobre los
   hombres y que el hombre separado es la humanidad de todos los
   hombres sensibles, en cuanto la naturaleza humana pura compete
   al hombre separado, y es derivada desde este hacia los hombres
   sensibles. Con tal abstraccion los platonicos no solo
   consideraban acerca de las ultimas especies de las cosas
   naturales, sino tambien acerca de los maximamente comunes, que
   son el bien, el uno y el ente. Pues afirmaban un ente primero
   que es la misma esencia de la bondad, la unidad y el ser, que
   llamamos Dios y que todas las otras cosas se llaman buenas o
   unas o entes, por derivacion desde aquello primero. (20)


A su vez, en De substantiis separatis agrega que los platonicos <<afirmaron principios abstractos segun el orden de las concepciones inteligibles>> (21) y aclara mas adelante que cada uno de estos principios es una realidad separada, con lo cual se corrobora la identidad semantica entre abstracto y separado.

Tambien es posible encontrar este mismo paralelismo entre lo abstracto y lo separado cuando Tomas de Aquino se refiere a los seres espirituales. Tal es el caso, por ejemplo, de los angeles y a ellos se refiere en el articulo octavo del De spiritualibus creaturis. En dicho lugar, el Doctor establece la imposibilidad de que exista una multitud de angeles que compartan una misma especie, y la razon de esto consiste en que << [...] el angel es una forma simple abstracta de la materia [...] >>, (22) esto es, el angel existe completamente separado de la materia. Asi, como su forma no es recibida en un co-principio potencial que la multiplique, debe ser individual por si misma. Sin entrar en detalles especificos del problema tratado en el pasaje citado, lo que interesa es la calificacion de la forma angelica como abstracta. Claramente lo que se intenta senalar con el es el caracter separado de la misma con respecto a la materia, y esto queda confirmado si se atiende a un pasaje paralelo--contenido en el Comentario al De anima aristotelico--que explica el status ontologico de estas mismas sustancias pero llamandolas, en este caso, separadas. (23)

Otro pasaje donde se replica este mismo uso del termino abstracto es el celeberrimo prologo a la tercera parte del comentario al De Trinitate. (24) Alli Tomas comenta la distincion boeciana de las ciencias especulativas. Siguiendo a Aristoteles, el filosofo romano habia establecido una division tripartita de tales disciplinas teniendo en cuenta la separacion de la materia y el movimiento de sus sujetos respectivos. Asi, de acuerdo con las palabras del Doctor Angelico, la ciencia natural o fisica << [...] es en el movimiento, noabstracta, esto es versa su consideracion acerca de las cosas moviles no abstractas de la materia.>>. (25) Por su parte, la matematica << [...] es sin movimiento, esto es sin movimiento ni consideracion de las cosas moviles, en lo cual difiere de la natural, no abstracta, esto es considera las formas que segun su ser no son abstractas de la materia, en lo cual conviene con la natural [...]>>. (26) Finalmente, la teologia, ciencia divina o metafisica, (27)
   [...] es sin movimiento, en lo cual conviene con la matematica y
   difiere de la natural, abstracta, a saber de la materia, e
   inseparable, a traves de las cuales dos cosas difiere de la
   matematica. Pues las cosas divinas son segun el ser abstractas
   de la materia y el movimiento, pero las matematicas no
   abstractas [...]. (28)


Notese aqui a que hace referencia el termino abstracta. Claramente indica la propiedad de una cosa de existir fuera de la materia, esto es, que tal cosa, segun su ser, es capaz de subsistir separada de la materia. Esta constatacion se confirma con lo que agrega Tomas mas adelante en el mismo parrafo: lo propio y principal de la ciencia divina es estudiar la sustancia de Dios, de donde la ciencia toma el nombre. Y justamente Dios es maximamente separado de la materia. (29)

Asi, al hablar aqui de lo abstracto y lo no abstracto el Aquinate se esta refiriendo a la condicion de una determinada cosa de existir o no en la materia. Y, a diferencia de aquellos casos citados con anterioridad que podian ser desestimados como referencias impropias a la abstraccion, este uso del termino tiene que ver de lleno con el tema que los tomistas han intentado resolver apelando a ella. Por esto la formulacion particular que toma aqui la division de las ciencias ha significado un autentico dilema para ellosen tanto parece renirse con lo que mas adelante explica acerca de la abstraccion y la separacion en la q. 5, a. 3. (30) Baste senalar que no es necesario poner en duda--al menos a priori--la coherencia de este texto con los pasajes posteriores si al menos se admite la posibilidad de que el sentido de los terminos abstracto y no abstracto no sea absolutamente univoco, y que en varias oportunidades sea referido a las propias cosas. Como ya se ha visto que Tomas, incluso en obras posteriores y de madurez, usa abstractas para referirse a aquellas cosas que subsisten fuera de la materia--como las ideas platonicas--entonces no deberia sorprender que aqui aparezca la misma terminologia.

2.3. El tercer sentido de la abstraccion

Una vez analizados los sentidos anteriores de abstraccion debe ahora fijarse la atencion en un uso del termino que--si se considera su sujeto--trasciende los limites semanticos fijados por los primeros. Un ejemplo del mismo puede verse en el Proemio del Comentario a la Metafisica de Aristoteles, pasaje en el cual Tomas fundamenta por que dicha ciencia es la primera entre las especulativas. Y, partiendo del hecho de que una ciencia es superior en tanto mas separado de la materia es el objeto que indaga, afirma que:
   [...] son maximamente separadas de la materia las [cosas] que no
   solo abstraen de la materia signada, como las formas naturales
   tomadas en universal, de las cuales trata la ciencia natural,
   sino [las que abstraen] completamente de la materia sensible. Y
   no solo segun la razon, como la matematica, sino tambien segun
   la existencia, como Dios y las inteligencias. De donde la
   ciencia que considera acerca de esas cosas, parece ser la
   maximamente intelectual, y la principal o soberana de las otras.
   (31)


Se trata, sin dudas, de un texto importante en tanto versa expresamente acerca de las ciencias especulativas y sus objetos respectivos, razon por la cual ha sido comentado por numerosos autores durante el ultimo siglo. (32) Con todo, y mas alla de las discusiones que han animado sobre el mismo, el parecer existe cierta unanimidad en lo que respecta al modo en que se entiende el rol que cumple la abstraccion. Como lo expresa Suzanne Mansion, la abstraccion designa para ellos una operacion desmaterializante intelectual que se daria en diversos grados. (33)

Sin embargo, si se observa desde el punto de vista sintactico el uso que el Aquinate hace aqui del verbo abstraer debe concluirse que el mismo no podria jamas ser interpretado como una operacion intelectual. Si asi fuera, entonces el sujeto del verbo abstraer--conjugado en voz activa--deberia ser el intelecto humano o, en su defecto, el alma humana. Pero ninguna de estas cosas ocurre aqui. En cambio, el sujeto de la abstraccion en este texto lo constituye la forma de la cosa misma que estudia la ciencia, la cual es mas inteligible en la medida en que se halla mas separada de la materia segun su propio modo de ser. Asi las de menor inteligibilidad son las formas naturales que solo abstraen de la materia signada; a continuacion se ubican las formas matematicas que abstraen de la materia sensible solo secundum rationem; y, por ultimo se encuentran aquellas cosas que tambien abstraen de la materia sensible secundum rationem pero porque no existen en la materia, es decir, porque abstraen de ella secundum rem.

Lo que aparece, entonces, es un sentido del verbo abstrahere que no se corresponde con una accion del intelecto humano sino que se refiere, mas bien, a una propiedad de las cosas relacionada con su inteligibilidad: la cualidad de prescindir o separarse por si misma de un determinado tipo de materia, aunque no siempre en el plano existencial. Pero podria preguntarse con cierto derecho en este punto que tipo de prescindencia o separacion es aquella que no se manifiesta en la existencia real pero tampoco es producida por la inteligencia.

3. La abstraccion per se y la consideracion absoluta de la esencia

Un texto que puede ayudar a resolver el interrogante planteado se encuentra en el capitulo tercero del De ente et essentia. Alli, hablando acerca de la naturaleza de hombre y de lo que le compete como tal afirma:
   Pero es verdad decir que el hombre, no en cuanto es hombre, tiene
   esto que es ser en este singular, o en aquel, o en el alma. Por
   consiguiente, es evidente que la naturaleza del hombre
   considerada absolutamente abstrae de cualquier ser. Sin embargo
   de modo tal que no hace exclusion de alguno de ellos. Y esta
   naturaleza asi considerada es la que es predicada acerca de
   todos los individuos. (34)


Aqui puede verse nuevamente como el sentido de la abstraccion no puede circunscribirse a los casos senalados anteriormente. En efecto, no se trata de decir que la naturaleza del hombre exista separada de los hombres singulares y concretos. Y por ello debe rechazarse que Tomas de Aquino utilice aqui el termino abstraccion en el sentido general.

Pero tampoco puede decirse que, en su lugar, se haga referencia a la abstraccion en sentido psicologico. En primer lugar, porque el sujeto del verbo abstraer no es el intelecto sino la misma <<naturaleza del hombre>>, esto es: no se esta diciendo en este pasaje que el intelecto abstraiga la naturaleza del hombre de los singulares sino que ella misma, en cuanto tal, abstrae de ellos. En segundo lugar, porque justamente una de las cosas que se esta afirmando es que la naturaleza del hombre--entendida en un sentido especifico--abstrae de su modo de ser en el alma humana, el cual surge como fruto de la captacion intelectual de dicha naturaleza. Esto implica que cuando se habla aqui de la naturaleza del hombre tomada en absoluto no se esta indicando un modo particular de conocerla abstractivamente, como si se tratara de otra forma de existir en la mente humana. O por lo menos no fundamentalmente.

Por el contrario, lo que se indica es una propiedad de las esencias creadas de distinguirse realmente de las hipostasis que no son otra cosa que los modos de existencia de tales esencias. Asi, entre hombre y este hombre la diferencia es que este hombre designa una modalidad particular y precisa de hombre. No es que este hombre incluya cosas que se encuentren absolutamente excluidas de hombre, sino que este hombre es el hombre que existe con determinadas caracteristicas que lo distinguen de otros hombres particulares. Por ello puede decirse que Pedro es hombre, lo cual equivale a predicar la esencia hombre de este hombre; pero no puede decirse el hombre es Pedro, porque la esencia hombre incluye a su vez otras posibles determinaciones y modos de ser que no se encuentran en este hombre. 35Esto es lo que significa que la esencia hombre abstraiga de su existencia en la realidad aqui y ahora: que la esencia como tal solo incluye las cosas que pertenecen estrictamente a la misma, prescindiendo de aquello que pertenece propiamente al individuo. Tal principio es el que esta detras de la distincion entre materia signada y no signada, el cual le permite afirmar en obras de madurez como la Summa Theologiae o el In Metaphysica que mientras carne y huesos pertenecen a la esencia hombre y entran en su definicion, esta carne y estos huesos solo pertenecen al hombre particular. (36)

Por otro lado, la esencia en sentido absoluto tambien se muestra indiferente hacia su modo de existencia en la mente, que es donde le acaecen las caracteristicas propias de la universalidad. Como explica el Aquinate, estas ultimas son propias de este tipo de existencia porque todo lo que esta en el intelecto tiene <<una existencia abstracta desde todas las cosas individuantes>>.141Considero que es ciertamente posible concluir que aqui abstracta se refiere al producto de la operacion intelectual que ha despojado el fantasma recibido desde los sentidos de todas las condiciones individuantes (materiales) que bloquean su inteligibilidad. Este producto no es ni mas ni menos que la especie inteligible que, en cuanto semejanza de las cosas que existen fuera del alma, posee una relacion uniforme hacia todos los individuos, (38) pero que, en cuanto tiene una existencia determinada en este o en aquel intelecto, <<es una especie inteligible particular>>. (39) Por ello, no es esta especie inteligible aquello que se predica de los individuos, sino que lo que se predica es la esencia en su consideracion absoluta o indiferente. (40)

Recapitulando, decir que la naturaleza o esencia abstrae de cualquier modo de existencia--sea en los individuos, sea en el alma--equivale a afirmar aquella independencia noetica de la misma con respecto a las determinaciones que no le son especificas pero que la acompanan en sus diversos modos de existencia. Tal independencia es la que se pone de manifiesto cuando se analiza la definicion de cada cosa, en la cual se incluyen los elementos esenciales y se dejan de lado las caracteristicas pertenecientes a los individuos como tales. (41) Y como las definiciones--en tanto expresiones del contenido inteligible de una esencia--son el medio a traves del cual procede la ciencia, se entiende que esta independencia senalada por el verbo abstraer en el De ente et essentia es fundamentalmente aquello mismo que se indica en el posterior Proemio al Comentario a la Metafisica cuando se habla de los tres diferentes modos en que los objetos de las ciencias especulativas abstraen de la materia. Con mayor precision esto puede decirse de los objetos de la fisica y de la matematica que, aunque existan en la materia signada, son nocionalmente independientes de ella.

4. Otros textos que exponen la abstraccion per se

Este significado particular de la abstraccion es puesto en evidencia por otros textos ademas de los citados. Algunos corresponden a los pasajes clasicos donde Tomas se refiere a la doctrina del tercer estado de la esencia. Tal es el caso de Quaestiones Quodlibetales VIII, q. 1, a. 1 donde repite que la naturaleza considerada en si misma abstrae de sus modos de existencia, (42) y agrega que tal abstraccion supone una anterioridad causal--aunque no existencial--con respecto a la existencia in rerum natura y en las inteligencias creadas. (43) Pero otros corresponden a obras posteriores donde no hay referencias explicitas a aquella doctrina de origen aviceniano. Con todo, dos cosas son claras: a) que el sentido de los mismos gira en torno a la propiedad de las esencias de prescindir noeticamente de todas aquellas caracteristicas que no les son especificas, y b) que tal prescindencia es lo que se indica con el verbo abstraer.

Esto es lo que ocurre en el Comentario al De anima III cuando, al momento de desarrollar la doctrina aristotelica del intelecto posible, el Aquinate explica de que modo el hombre conoce diversamente las realidades distintas. Y, explayandose acerca de las diferencias entre estas cosas, afirma lo siguiente:
   Luego, cuando dice nuevamente lo que mas arriba ha dicho acerca de
   las cosas naturales, expone acerca de las cosas matematicas: dice
   que nuevamente en estas cosas que son a traves de la abstraccion,
   esto es en las matematicas, cuya razon [ratio] abstrae de la
   materia sensible, se encuentra lo recto asi como lo chato. Pues
   estas cosas matematicas tienen materia asi como tambien las cosas
   naturales. Pues lo recto es matematico, pero lo chato natural. Pues
   la ratio de lo recto es con continuo, como la ratio de lo chato es
   con nariz. (44)


En el texto los entes matematicos son caracterizados como abstractos porque son aquellos cuya razon abstrae de la materia sensible. Ahora bien, cuando se habla aqui de razon no se esta haciendo referencia--claro esta--a la potencia cognitiva humana. Muy por el contrario, lo que intenta senalarse, a todas luces, es un aspecto que pertenece de algun modo a cada tipo de ente. Por otro lado, resulta evidente que tampoco se esta haciendo referencia al modo de existir, efectivo e individual, de la cosa en la realidad, ya que los entes matematicos no pueden existir fuera de la materia sensible. Ratio en este caso designa el contenido inteligible de una cosa y, por lo tanto, puede ser considerado como un sinonimo de quidditas, esto es, de la esencia.

Por su parte, en la leccion 3[grados] del comentario al segundo libro de la Fisica, el Doctor Angelico se pregunta en que se diferencian el fisico y el matematico cuando consideran la misma cosa. Y en su respuesta afirma que como el matematico << [...] considera las lineas, los puntos, las superficies y cosas tales junto con sus accidentes no en cuanto son termino de cuerpos naturales, por este motivo se dice que abstrae de la materia sensible y natural>>. (45) Hasta aqui, el uso del verbo abstraer se condice perfectamente con el sentido que ha sido llamado psicologico y del que han hablado los comentaristas: el matematico realiza una operacion intelectual para separar aquello que considera de la materia sensible.

Pero lo interesante de este pasaje es lo que se agrega a continuacion, ya que el Aquinate explica cual es la razon por la cual el matematico puede hacer esto: <<Y la causa por la cual puede abstraer es esta: porque [las lineas, puntos, etc.] son abstractos del movimiento>>. (46) Si bien el mero analisis sintactico de la forma sunt abstracta a motu revela que la misma podria ser traducida como han sido abstraidas del movimiento, aqui el contexto muestra que tal traduccion es altamente improbable porque--justamente--lo que Santo Tomas esta intentando hacer es brindar la razon por la cual es posible que el matematico pueda abstraer. Pero si tal razon fuese que las cosas matematicas ya han sido abstraidas entonces el argumento caeria en una inevitable circularidad.

Por ello, parece claro a todas luces que el participio abstracta no esta indicando el efecto de una accion transitiva sino una propiedad de las cosas matematicas que, en cuanto tal, se configura como el fundamento que posibilita la abstraccion psicologica efectuada por el matematico. (47)

Pero esta cuestion no se limita al caso de los entes matematicos. Por el contrario, la independencia de la ratio como causa de la abstraccion psicologica tambien se verifica cuando se trata acerca de los entes llamados naturales o fisicos, es decir, aquellos que estan sujetos al movimiento. Asi, en el texto de la Summa Theologiae I, q. 85, donde Tomas de Aquino distingue los diferentes tipos de materia, tambien escribe lo siguiente acerca de las especies naturales:
   Y por este motivo, debe decirse de otro modo que la
   materia es doble, a saber comun y signada o individual,
   ciertamente comun, como la carne y los huesos; pero individual como
   esta carne y estos huesos. Por consiguiente, el intelecto
   abstrae la especie de la cosa natural desde la materia sensible
   individual, pero no desde la materia sensible comun. Asi
   comoabstrae la especie del hombre de esta carne y estos huesos,
   que no son acerca de la ratio de la especie, sino son partes del
   individuo, como es dicho en el VII de la Metafisica, y por este
   motivo puede ser considerada sin ellos. Pero la especie del
   hombre no puede ser abstraida de la carne y los huesos a traves
   del intelecto. Con todo, las especies matematicas pueden ser
   abstraidas a traves del intelecto de la materia sensible no solo
   individual sino tambien comun; sin embargo no de la materia
   inteligible comun sino solo de la individual. (48)


Lo que muestra este celebre texto es algo que aparentemente no ha sido comprendido en su total magnitud por la tradicion tomista: que la causa fundamental que determina la distincion de las especies intelectuales no reside en una diversidad de actos cognitivos sino en la distincion previa de las naturalezas de las cuales tales especies son semejanzas. Incluso, ni siquiera se insinua la presencia de operaciones intelectuales distintas. Solo se indica la capacidad del intelecto de considerar independientemente de tal o cual tipo de materia aquellas cosas que no la incluyen de por si en su naturaleza.

5. Corolario

En resumidas cuentas, lo que parece expresarse con el termino abstraer y sus derivados tomados en este sentido llamado per se o absoluto es cierta independencia o prescindencia de una cosa con respecto a otra. Y, en los casos senalados, la independencia es de la naturaleza de una cosa con respecto a un determinado tipo de materia: de los entes matematicos con respecto a la materia sensible, y de los entes naturales con respecto a la materia sensible signada. Tal estado no implicaria en absoluto la posibilidad de que las esencias existan separadamente, es decir, que subsistan sin materia sensible signada. Pero si conlleva la posibilidad de que sean consideradas sin tal materia por el intelecto.

Ahora bien, la novedad del asunto no se limita a una cuestion meramente lexica, esto es, al senalamiento de una distincion semantica no tenida en cuenta por los distintos estudiosos del pensamiento tomasiano. Lo autenticamente relevante son las consecuencias que comporta este descubrimiento para la comprension de todo el pensamiento metafisico de Tomas. Asi, a) aunque sea verdad que existen multiples sentidos de abstraccion y que uno de ellos (el psicologico) designe una operacion intelectual reclamada por el modo aristotelico de entender la realidad y el conocimiento, este sentido psicologico depende en lo fundamental del sentido per se o absoluto de la abstraccion; es decir, de aquel que expone la composicion metafisica de la realidad. Por lo mismo, el primer sentido no anade nada ni a esta ni a la explicacion causal o fundamentativa de las ciencias, como se ha interpretado tradicionalmente. El mismo solo contribuye a esclarecer que es el hombre y como se desarrolla su actividad cognoscitiva. Sin embargo, por que el hombre conoce lo que conoce se entiende por como son las cosas. Y alli radica la relevancia que posee la doctrina de la esencia absoluta y su abstraccion frente a los modos de existencia, incluso en aquellos textos donde no se la desarrolla abiertamente.

b) Seguidamente, que la tradicion no vea el sentido absoluto o per se de la abstraccion y se detenga en el psicologico implica que este ultimo tenga que substituir al anterior. Es en este punto donde lo que era meramente psicologico pasa a ser gnoseologico o epistemologico: esto es, donde la explicacion del proceso cognitivo se convierte en fundamento del propio conocimiento, algo completamente ajeno al pensamiento del Aquinate.

c) Por ultimo, al haber profundizado y desarrollado exclusivamente esta linea de trabajo, se entiende que estos autores contemporaneos hayan olvidado paulatinamente el plano metafisico de la abstractio y se haya ocultado para ellos su sentido absoluto: aquel que pertenece a la propia cosa en su constitucion, que concierne a la causa de su modo de existencia y de su inteligibilidad, y que establece el fundamento de la distincion de los objetos y de las ciencias. En otras palabras, asi se explica el olvido de algo que conforma un verdadero principio tomasiano y que ahora resulta meridianamente claro: que la abstraccion pertenece fundamentalmente a las propias esencias.

Emiliano Javier Cuccia es profesor y doctor en Filosofia por la Universidad

Nacional de Cuyo (UNCuyo) y becario posdoctoral de CONICET. Tambien se desempena como profesor en la catedra de Historia de la Filosofia Medieval de la Facultad de Filosofia y Letras de la UNCuyo.

E-mail: ecuccia@gmail.com

Recibido: 18 de diciembre de 2015.

Aceptado para su publicacion: 10 de febrero de 2016.

(1) Leo Elders, Faith and science: an introduction to St. Thomas' Expositio in Boethii De Trinitate, Studia Universitatis S Thomae in Urbe (Roma: Herder, 1974), 105.

(2) Un ejemplo de tal formulacion de la cuestion puede encontrarse en Jacques Maritain, Los grados del saber. Distinguir para unir(Buenos Aires: Club de Lectores, 1978), 53-63. Lo afirmado alli por el filosofo frances coincide en lo sustancial con la comprension que tiene de la abstraccion un autor mas contemporaneo (y extrano al tomismo) como Robert Pasnau en, ?Abstract Truth in Thomas Aquinas?, en Representation and Objects of Thought in Medieval Philosophy, ed. Henrik Lagerlund (Aldershot-Burlington: Ashgate, 2007), 33-61 (especialmente 39-43).

(3) Por caso, pueden citarse aqui las conclusiones de Edward D. Simmons, "The Thomistic Doctrine of the Three Degrees of Formal Abstraction", Thomist: A Speculative Quarterly Review 22 (1959):37-67.

(4) Asi lo manifiesta, por ejemplo, Lorenzo Vicente Burgoa, "?Abstraccion formal o separacion? Desde Tomas de Aquino a Cayetano", Estudios Filosoficos 138 (1999):247. (5) Una sintesis mas completa de las limitaciones hermeneuticas de las que adolecen los estudios sobre la abstraccion en Tomas de Aquino puede encontrarse en Emiliano Javier Cuccia, "El problema tomistico de la abstraccion. Una reconsideracion en torno a la interpretacion tradicional y sus limitaciones", Cauriensia X (2015): 245-263.

(6) Concretamente, se trata de la edicion en linea, adaptada por Eduardo Bernot y Enrique Alarcon, y disponible en el sitio http://www.corpusthomisticum.org/it/index.age.

(7) En el contexto del Index Thomisticum se denomina caso a la aparicion de un termino determinado, y lugar al pasaje en donde se utiliza el termino (cuerpo de un articulo, respuesta a una objecion, capitulo, etc.) De este modo, es posible encontrar en un mismo pasaje mas de una ocurrencia del termino e, incluso, encerrando sentidos diversos. Por su parte, la organizacion de lemas mediante su numeracion permite realizar busquedas exhaustivas que facilitan enormemente las tareas filologico-textuales como la que se emprendera a continuacion.

(8) Una sintesis que pone de manifiesto la importancia teologica de la defensa que Tomas hace acerca de la necesidad del conocimiento desde lo sensible por parte del hombre puede encontrarse en el ya celebre trabajo de Alain de Libera acerca de las diversas posturas sobre el universal en la Filosofia Occidental (Cfr. Alain De Libera, La querelle des universaux. De Platon a la fin du Moyen Age,(Paris : Seuil, 1996),especialmente 265-266).

(9) Summa Theologiae I, q. 85, a. 1, co.: <<Intellectus autem humanus medio modo se habet: non enim est actus alicuius organi, sed tamen est quaedam virtus animae, quae est forma corporis, ut ex supra dictis patet. Et ideo proprium eius est cognoscere formam in materia quidem corporali individualiter existentem, non tamen prout est in tali materia. Cognoscere vero id quod est in material individuali, non prout est in tali materia, est abstrahere formam a materia individuali, quam repraesentant phantasmata (Thomas Aquinatis,Pars prima Summae theologiae. Opera omnia iussu impensaque Leonis XIII P. M. edita. Vol. 5, Ex Typographia Polyglotta S. C. de Propaganda Fide, Roma: 1889, 331). El enfasis me pertenece.

(10) Summa Theologiae I, q. 85, a. 1, ad 1: <<Et hoc est abstrahereuniversale a particulari, velspecieminteligibilem a phantasmatibus, considerarescilicet naturam specieiabsque consideration individualium principiorum, quae per phantasmata repraesentantur>> (V, 331). El enfasis me pertenece.

(11) Para una sintesis exhaustiva de las obras y pasajes precisos en los cuales Tomas de Aquino trata acerca del entendimiento agente, cfr. Juan Fernando Selles, "El entendimiento agente segun Tomas de Aquino", Revista Espanola de Filosofia Medieval 9 (2002): 105-124.

(12) Summa Theologiae I, q. 54, a. 4, ad. 2: <<Necessitasau temponen di intellectu magentem fuit, quia natura ererum materialium nosintelligimus, non subsistunt extra animamim material eset intelligibiles in actu, sedsunt solum intelligibiles in potentia, extra animam existentes: et ideo oportuites seali quam virtutem quae faceretillas naturas intelligibiles actu. Et haec virtus diciturintellectusagens in nobis>> (V, 50).

(13) Summa Theologiae I, q. 54 a. 4 ad 2: <<[...] intellectus agentis est illuminare non quidemalium intelligentem, sed intelligibilia in potentia, inquantum per abstractionem facitea intelligibilia actu>> (V, 51). El enfasis me pertenece.

(14) QQ. De anima, q. 4, co.: <<Et cum non possit esse id quod est in potentia ad aliquid factiuum ipsius, oportet ponere preter intellectum possibilem intellectum agentem, qui faciat intelligibilia in actu, que moveant intellectum possibilem. Facit autem ea per abstractionem a materia et a materialibus conditionibus, que sunt principiain diuiduationis>> (Thomas Aquinatis,Quaestiones disputatae de anima. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. editado por B. C. Bazan. Vol. 24/1 (Roma-Paris:Commissio Leonina-Editions Du Cerf, 1996), 33).

(15) Cfr. Summa Theologiae I, q. 85, a. 2, co.: <<Unde similitudo reivisibilis est secundum quam visus videt; et similitudo rei intellectae, quae estspecies intelligibilis, est forma secundum quam intellectus intelligit>> (V, 334). Debe recordarse aqui lo que Tomas afirma con claridad en el mismo articulo acerca de estas especies formadas a partir de la abstraccion del intelecto agente: si bien son necesarias para la cognicion, no constituyen el obj eto conocido sino el medio a traves del cual nuestro intelecto conoce.

(16) Notese que el caracter principal de esta operacion abstractiva consiste en actualizar algo que ya se encuentra en las cosas concretas pero en potencia. Lo que se actualiza es la inteligibilidad propia de la cosa conocida que, en su estado de existencia comun, se halla particularizada y limitada por la materia signada y sus condiciones. Es esta circunstancia, sumada al caracter eminentemente receptivo de la potencia cognoscitiva humana, la que justifica la postulacion del intelecto agente. En otras palabras, la abstraccion del intelecto agente se limita a ser una actividad que busca depurar la materialidad representada en el fantasma imaginativo para permitir que su inteligibilidad insita actualice el intelecto pasivo. Asi, la especie inteligible no parece ser otra cosa que el fantasma de la imaginacion liberado de las condiciones de la materia signada.

(17) Por su parte, debe decirse que la pretension de atribuir algun tipo de operacion abstractiva al intelecto pasivo-- admitida por importantes tomistas como S. Ramirez, entre otros--no encuentra la suficiente base textual. De hecho, solo una vez aparece el verbo abstraer atribuido al intelecto pasivo como a su sujeto. Se trata de un pasaje de la Summa Contra Gentiles III, capitulo 41, donde Tomas expone la posicion de Avempace sobre el conocimiento abstractivo de lo separado. Pero a partir de esta referencia no puede decirse legitimamente que el Aquinate afirme una operacion abstractiva propia del intelecto pasivo a) porque no esta explicando una doctrina propia sino de Avempace, y b) porque la misma es fuertemente criticada unos parrafos mas adelante (Cfr. Thomas Aquinatis,Summa Contra Gentiles III. Opera omnia iussu edita Leonis XIII P. M. Vol. 14(Roma: Typis Riccardi Garroni, 1926), cap. 41, 103).

(18) In Physic., II, cap. 3, lectio. 5 n. 4: <<Nam Plato posuit naturas specierum esse quasdam formas abstractas, quas dicebat exemplaria et ideas; et propter hoc posuit exemplum vel paradigma>> (Thomas Aquinatis,Commentaria in octo libros Physicorum Aristotelis. Opera omnia iussu impensaque Leonis XIII. P. M. edita. Vol. 2 (Roma:Ex Typographia Polyglotta S. C. de Propaganda Fide, 1884), 69). El enfasis me pertenece.

(19) Como no es el objetivo del presente trabajo dilucidar por completo los argumentos platonicos relacionados con este tema, basta aqui con senalar como fueron interpretados los mismos por Tomas. Una sintesis muy adecuada puede encontrarse en De substantiis separatis, cap.1: <<De donde Platon mediante una via mas suficiente procedio a evacuar las opiniones de los antiguos. Como los antiguos naturales pusieran que no podria saberse una verdad cierta de las cosas, tanto a causa del continuo flujo de las cosas naturales, cuanto a causa de la falibilidad de los sentidos por los que se conocen los cuerpos; entonces puso algunas naturalezas separadas de la materia de las cosas mutables en las que habria una verdad fija: y asi al inherir en estas, nuestra alma conoceria la verdad. De donde segun el hecho de que el intelecto, al conocer la verdad, aprehende algo separadamente fuera de la naturaleza de las cosas sensibles, asi estimo que habia algunas cosas separadas de las sensibles>> (Thomas Aquinatis, De substantiis separatis. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. Vol. 40 D (Roma: Ad Sanctae Sabinae, 1968), 42).

(20) In De divinis nominibus, pr.: <<Sic etiam dici potest quod homo separatus sit superhomines et quod homo separatus sit humanitas omnium hominum sensibilium, inquantum natura humana pure competit homini separato, et ab eo in homines sensibiles derivatur. Nec solum huiusmodi abstractione Platonici considerabant circa ultimas species rerum naturalium, sed etiam circa maxime communia, quae sunt bonum, unum et ens. Ponebant, enim, unum primum quod est ipsa essentia bonitatis et unitatis et esse, quod dicimus Deum et quod omnia alia dicuntur bona vel una velentia per derivationem ab illo primo>> (Thomas Aquinatis,In librum Beati Dionysii De divinis nominibus expositio. editado por P. Caramello C. Pera, C. Mazzantini, (Taurinus-Roma: Marietti, 1950)). El enfasis me pertenece.

(21) De substantiis separatis, cap. 11: << [...] posuerunt abstracta principia secundum ordinem intelligibilium conceptionum>> (XL/d, p. 61). El enfasis me pertenece.

(22) De spiritualibus creaturis, a. 8, co.: <<Si autem Angelus est forma simplex abstracta a materia, impossibile est etiam fingere quod sintplures Angeliunius speciei: quia quaecumque forma, quantum cumque materialis et infima, si ponatur abstracta vel secundum esse vel secundum intellectum, non remanetnisi una in specie una>> (Thomas Aquinatis, Quaestio disputata de spiritualibus creaturis. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. editado por J. Cos. Vol. 24/2(Roma-Paris:Commissio Leonina-Editions Du Cerf, 2000), 80). Nuevamente, aparece una aplicacion doble de la abstraccion: segun la existencia o segun el intelecto. En ambos casos, indica una cierta independencia de la materia, pero en dos ordenes distintos.

(23) Cfr. Sentencia De anima III, cap. 3: <<Non autem hoc contingit in omnibus : nam in his, quae omnino sunt separata a materia idem est res et quod quid est eius>> (Thomas Aquinatis,Sentencia libri De anima. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. Vol. 45/1(Roma-Paris:Commissio Leonina- J. Vrin, 1984), 210-211). El enfasis pertenece al texto original.

(24) Como se vio en el capitulo anterior, el comentario tomasiano al De Trinitate de Boecio se ha constituido en un punto fundamental de discusion con respecto a la doctrina de la abstraccion, la separacion y la division de las ciencias dentro de la tradicion tomista. Sin embargo, los diferentes usos del termino abstraccion en dicha obra han significado un gran desafio para los interpretes en su afan de encontrar una explicacion homogenea del tema. En este sentido, el pasaje que se cita aqui ha sido fuente de importantes perplejidades.

(25) Super De Trinitate, <<Expositio capituli secundi>>: <<Cum, inquam, sint tres partes, naturalis, quae est una earum, est in motu, in abstracta, id est versatur eius consideratio circa res mobiles a materia non abstractas [...] >> (Thomas Aquinatis,Super Boethium De Trinitate. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. Vol. 50,(Roma-Paris:Commissio Leonina-Editions Du Cerf, 1992), 134). El enfasis pertenece al original.

(26) Super De Trinitate, <<Expositio capituli secundi>>:<< [...] mathematica est sine motu, id est sine motus et mobilium consideratione, in quo differt a naturali, inabstracta, id est considerat formas quae secundum esse suum non sunt a materia abstracte, in quo convenit cum naturali.>> (L, 134). El enfasis pertenece al original.

(27) Tomas utiliza estos terminos para referirse a la misma ciencia. Cfr. Super De Trinitate, <<Expositio capituli secundi>>: <<Deinde ostendit de quibus sit tertia, scilicet divina: Theologia, id est tertia pars speculativae, quae dicitur divina vel metaphysica vel philosophia prima [...]>> (L, 134).

(28) Super De Trinitate, pars 3, pr. 5: << [...] est sine motu, in quo convenit cum mathematica et differt a naturali, abstracta, scilicet a materia, atque inseparabilis, per quae duo differt a mathematica: res enim divinae sunt secundum esse abstracte a materia et motu, sed mathematice inabstractae [...]>> (L, 134- 135). El enfasis pertenece al original.

(29) Cfr. Super De Trinitate, <<Expositio capituli secundi>>: <<Et hoc probat per Dei substantiam, de qua scientia divina considerat principaliter, unde et indenominatur>> (L, 135).

(30) En efecto, algunos autores, como P. Merlan o K. Nordberg, entienden que tal uso del termino responde simplemente a la presentacion del texto boeciano en el cual se cometen confusiones entre el orden de lo ontico y de lo epistemologico por su fuerte inspiracion neoplatonica. Mas adelante, Tomas habria corregido las limitaciones del filosofo romano haciendo residir todo el fundamento de la division en los diversos modos de consideracion intelectual (Cfr. Philip Merlan, From Platonismto Neoplatonism, 3 ed. (The Hague: Martinus Nijhoff, 1975), 61, 77 y 81; y K. Nordberg, "Abstraction and Separation in the Light of the Historical Root s of Thomas' Tripartition of the Theoretical Sciences", en Knowledge and the Sciences in Medieval Philosophy. Proceedings of the Eighth International Congress of Medieval Philosophy (1987), ed. Reijo Tyorinoja (Helsinki:Yliopistopaino, 1 990), pp. 1 47-1 48). Considero que esta conclusion responde mas bien al deseo de encontrar en la abstraccion la designacion univoca, por parte de Tomas, de un metodo intelectual para acceder al conocimiento de ciertas realidades. Pero, si se admite que la misma puede estar designando tambien la propiedad de una cosa de existir fuera de la materia, entonces el problema se esfuma. Asi, resulta mas logico aceptar que el sentido bajo el cual los terminos son tomados en uno y otro caso (esto es, al momento de hablar de lo matematico como inabstracto o como abstracto, por ejemplo) deben ser forzosamente diferentes. Y la conciencia de esta distincion es la que permitiria a Tomas aplicar el termino abstracto a casos claros de separacion en el ser.

(31) In Metaphysic., <<Proemium S. Thomae>>: <<Ea vero sunt maxime a materia separata, quae non tantum a signata materia abstrahunt, sicut formae naturales in universali acceptae, de quibus tractat scientia naturalis, sed omnino a materia sensibili. Et non solum secundum rationem, sicut mathematica, sed etiam secundum esse, sicut Deus et intelligentiae. Unde scientia, quae de istis rebus considerat, maxime videtur esse intellectualis, et aliarum princeps sive domina>> (Thomas Aquinatis), In duodecim libros Metaphysicorum Aristotelis expositio. Editado por M. R. Cathala; R. M. Spiazzi, 2 ed. (Taurini-Romae: Marietti, 1971), 1).

(32) Tal es el caso de Edward Simmons ("The Thomistic Doctrine of the Three Degrees...", 44), Lorenzo Vicente Burgoa ("De modis abstractionis iuxta Sanctum Thomam", Divus Thomas 67 (1964):279), Suzanne Mansion ("L' intelligibilite metaphysique d'apres le 'Proemium' du Commentaire de Saint Thomas a la 'Metaphysique' d'Aristote", Rivista di Filosofia Neo-Scolastica 70 (1978): 49-62), y Rafael Pascual (La division de las ciencias especulativas en Santo Tomas de Aquino, Excerpta ex dissertatione ad Doctorandum in Facultate Philosophiae, (Roma: Pontificia Universitas Gregoriana, 2003), 124 y 175-176)

(33) Cfr.S. Mansion, "L' intelligibilite metaphysique d'apres...", 52.

(34) De ente et essentia, cap. 3: << [...] sed verum est dicere quod homo, non in quantum est homo, habet quod sit in hoc singulari uel in illo aut in anima. Ergo patet quod natura hominis absolute considerata abstrahit a quolibet esse, ita tamen quod non fiat precisio alicuius eorum. Et hec natura sic considerata est que predicatur de indiuiduis omnibus>> (Thomas Aquinatis,De ente et essentia. Opera omnia iussu Leonis XIII P. M. edita. Vol. 43 (Roma:Editori di San Tommaso, 1976), 374). El enfasis me pertenece. Tambien puede hallarse una referencia similar en Thomas Aquinatis,Commentum in primum librum Sententiarum magistri Petri Lombardi. Opera Omnia ad fidem optimarum editionum accurate recognita. Vol. 6 (Parma:Typis Petri Fiaccadori, 1856), d. 36 q. 1 a. 3 ad 2.

(35) Este mismo punto es explicado varios anos despues en la Summa Theologiae I, q. 3, a. 3, co.: <<Ad cuius intellectum sciendum est, quod in rebus compositis ex material et forma, necesse est quod differant natura vel essentia et suppositum. Quia essentia vel natura comprehendit in se illa tantum quae caddunt in definition especiei: sicut humanitas comprehendit in se ea quae cadunt in definition hominis: hisenim homo est homo, et hoc significat humanitas, hoc scilicet quo homo est homo. Sed materia individualis, cum accidentibus omnibus individuantibus ipsam, non cadit in definition speciei: non enim cadunt in definition hominis hae carnes et haec ossa, aut albedo vel nigredo, vela liquid huiusmodi. Unde hae carnes et hae cossa, et accidentia designantia hanc materiam, non concluduntur in humanitate [...] >>. (Thomas Aquinatis, Summa Theologiae. Pars Prima. Opera omnia iussu impensaque Leonis XIII P. M. edita. Vol. 4 (Roma:Ex Typographia Polyglotta S. C. de Propaganda Fide, 1888), 39-40).

(36) Cfr. Summa Theologiae I, q. 85, a. 1, e In Metaphysic., lectio 11 [seccion] 1535 (citado mas abajo).

(37) De ente et essentia, cap. 3: <<Ipsa enim natura humana in intellectu habet esse abstractum ab omnibus indiuiduantibus; eti deo habet rationem uniformem ad omnia indiuidua que sunt extra animam, prout equaliter est similitude omnium et ducens in omnium cognitionem in quantum sunt homines>> (XLIII, 375).

(38) De ente et essentia, cap. 3: <<Et quamuis hec natura intellecta habeat rationem uniuersalis secundum quod comparatur ad res extra animam, quia est una similitudo omnium [...]>>. (XLIII, 375). Cfr. tambien el texto de la cita anterior.

(39) De ente et essentia, cap. 3: << [...] tamen secundum quod habet esse in hoc intellectu uel in illo est quedam species intellecta particularis>>.

(40) Cfr. De ente et essentia, cap. 3: el final del texto citado en la nota 34: <<Et hec natura sic considerata est que predicatur de indiuiduis omnibus>> (XLIII, 374).

(41) Cfr. Por ejemplo Super De Trinitate, q. 5 a. 2 co. 2: << [...] et ideo ratio hominis, quam significant diffinitio et secundum quam procedit scientia, consideratur sine his carnibus et sine his ossibus, non autem sine carnibus et ossibus absolute>> (L, p. 143); In Metaphysic., VII, lectio 11 [seccion]1535: <<[...] quod quid erat esse est id quod significant definitio. Definitio autem non assignatur individuis, sed speciebus; et ideo materia individualis, quae est individuationis principium est praeter id quod est quod quid erat esse>> (370).

(42) Quodlibet VIII, q. 1, a. 1, co: <<Dicendum quod, secundum Auicennam in sua Methaphisica, triplex est alicuius nature consideratio: [...] tercia uero est consideratio nature absoluta, prout abstrahit ab utroque esse, secundum quam considerationem consideratur natura lapidis, uel cuiuscunque alterius, quantum ad ea tantum que per se competunt tali nature>> (Thomas Aquinatis, Quaestiones de quolibet. Preface. Quodlibet VII, VIII, IX, X, XI. Opera omnia jussu Leonis XIII P. M. edita. Vol. 25/1, (Roma-Paris: Commissio Leonina-Editions du Cerf, 1996), 51-52). El enfasis me pertenece.

(43) No asi con respecto a su existencia en la mente divina que es anterior a todo lo creado. Cfr. Quodlibet, VIII, q. 1, a. 1, co: <<Sicut autem se habet intellectus artificis ad artificiata, ita se habet intellectus diuinus ad omnes creaturas>> (XXV/1, 52).

(44) Sentencia De anima, III, cap. 2: <<Deinde cum dicit: iterum autem in hiis, quod supra dixerat in naturalibus, exponit in mathematicis: dicens, quod iterum in his que sunt per abstractionem, id est in mathematicis, quorum ratio abstrahit a material sensibili, rectum se habet, sicut simum, hoc est mathematica habent materiam, sicut et naturalia (rectum enim mathematicum est, simum autem naturale): ratio enim recti est cum continuo, sicut ratio simi cum naso; continuum autem est material inteligibilis sicut naso material sensibilis>> (XLV/1, 212). El enfasis pertenece al original.

(45) In Physic., II, cap. 2, lectio 3, n. 5: <<Quia enim mathematicus considerat lineas et puncta et superficies et huiusmodi et accidentia eorum non inquantum sunt termini corporis naturalis, ideo dicitur abstrahere a material sensibili et naturali>> (II, 62). El enfasis me pertenece.

(46) In Physic., II, cap. 2, lectio 3, n. 5: <<Et causa quare potest abstrahere, est ista: quia secundum intellectum sunt abstracta a motu>> (II, 62). El enfasis me pertenece.

(47) Este modo de tomar el verbo abstraer bajo un sentido intransitivo y mas bien reflexivo ya habia sido indicado por Ludwig Schutz en su Thomas Lexikon.

(48) Summa Theologiae I, q. 85 a. 1 ad 2: <<Et ideo aliter dicendum est, quod materia est duplex, scilicet communis, et signata vel individualis, communis quidem, ut caro et os; individualis autem, ut hae carnes et haec ossa. Intellectus igitur abstrahit speciem rei naturalis a materia sensibili individuali, non autem a materia sensibili communi. Sicut speciem hominis abstrahit ab his carnibus et his ossibus, quae non sunt de ratione speciei, sed sunt partes individui, ut dicitur in VII Metaphys. et ideo sine eis considerari potest. Sed species hominis non potest abstrahi per intellectum a carnibus et ossibus. Species autem mathematicae possunt abstrahi per intellectum a materia sensibili non solum individuali, sed etiam communi; non tamen a materia intelligibili communi, sed solum individuali>> (V, 331). El enfasis me pertenece.
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Author:Javier Cuccia, Emiliano
Publication:Scripta mediaevalia
Date:Jan 1, 2017
Words:10260
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