Printer Friendly

El registro y el archivo sonoros bajo las miradas de la etnomusicologia.

The sound recording and archive from the standpoints of ethnomusicology

Sumario. 1. Las lineas de reflexion. 2. En clave epistemologica. 3. El archivo (no-sonoro) deconstruido. 4. Una asimetria que inquieta. 5. Referencias bibliograficas.

Desde los ultimos anos del siglo XX, las discusiones en torno a los significados del termino "archivo" y a las dimensiones practicas y teoricas de todos los fenomenos a los cuales este hace referencia, han ganado un espacio considerable en las reuniones cientificas y publicaciones de las disciplinas sociales y humanisticas (2). Estas discusiones retoman en clave critica o apologetica las contribuciones sobre el tema efectuadas por conocidos pensadores, tales como Michel Foucault (1968, 2002), Jacques Derrida (1997), George Marcus (1998), Stuart Hall (2001), Aijun Appadurai (2003), Diana Taylor (2007), Johannes Fabian (2008) y Paul Ricoeur (2008), entre otros. Ademas, conciben una pletora de nuevos interrogantes que tienen como objeto el archivo, en tanto reservorio, institucion o constructo individual, y a las rutinas a el asociadas. El resurgimiento del interes en el archivo tiene su origen en varios acontecimientos: las innumerables posibilidades que desato el advenimiento del sistema digital--en particular la emergencia de las redes digitales y el ininterrumpido aumento de la capacidad de almacenamiento--, el desarrollo de las humanidades digitales con su extraordinaria aptitud de procesamiento de datos y la ponderacion de las tecnicas cuantitativas, la preocupacion por la suerte que corrieron varios archivos en zonas desbastadas por las guerras, el involucramiento de los estados y las ONGs en tareas de preservacion y revitalizacion (3), las criticas a las practicas academicas de caracter colonialista y los cambios teoricos, eticos y tecnologicos en general.

Dichos acontecimientos tambien despertaron interes y cierto criticismo en torno a los registros y archivos sonoros. Particularmente, en el campo de la etnomusicologia, el llamado a la responsabilidad social, la defensa de los derechos humanos y el cuestionamiento a la verticalidad entre investigador/a e investigado/a que recorren buena parte de la perspectiva que se conoce como "etnomusicologia aplicada", dieron un empuje significativo a repensar los roles del investigador/a, usuario/a y beneficiario/a en la conformacion y usos de los archivos. Asimismo, la aficion transdisciplinaria de la etnomusicologia llevo, una vez mas, a los/las investigadores/as a hurgar fuera de los limites disciplinares con la intencion de escudrinar sus archivos a partir de los debates abiertos en otras areas del conocimiento. Pero las discusiones sobre los archivos no son algo nuevo en la etnomusicologia. Dada la centralidad que estos tuvieron desde finales del siglo XIX, momento de la conformacion institucional de lo que se conoce como musicologia comparada, hasta la actualidad, la disciplina no dejo de discurrir de manera continua sobre el tema.

El proposito de este trabajo consiste, precisamente, en identificar y caracterizar las distintas maneras en que la etnomusicologia ha reflexionado--y reflexiona--sobre los registros y archivos sonoros, y sugerir cuales de ellas merecerian ser expandidas a la luz de las consideraciones efectuadas por otras disciplinas cuya atencion se centra en documentos no-sonoros. Se trata de identificar "lineas de reflexion"; es decir, agrupamientos de preocupaciones, preguntas, urgencias y ansiedades comunes a partir de los cuales se genera una multiplicidad de objetos de conocimiento en torno al registro y al archivo sonoros (4). Para reconocer y caracterizar estas lineas de reflexion es necesario reparar tanto en los discursos que tematizan al registro como en aquellos que lo hacen con el archivo sonoro, pues, aunque puede tratarse de fenomenos diferentes o, en ocasiones, de dos etapas de una misma empresa, como podria ser la de preservar, en la mayoria de los casos, los juicios sobre uno implican una toma de posicion con respecto al otro, o aun cierta transitividad (por ejemplo, si los registros son considerados "testimonios fidedignos" de un acontecimiento sonoro, entonces al archivo que los contiene, los nombra y los clasifica, tambien se le atribuye esa propiedad).

Antes de comenzar es necesario hacer algunas salvedades. La sintesis que ofrezco de las lineas de reflexion que han tenido por objeto de conocimiento al registro y archivo sonoros retrata un panorama general que agrupa investigadores/as movidos/as por objetivos comunes sin establecer discusiones pormenorizadas con cada uno de ellos/as. En consecuencia, el resultado es una cartografia de trazo grueso, inevitablemente incompleta, que abarca un extenso periodo de tiempo y explora distintas tradiciones academicas. Se trata, pues, de un punto de partida que aspira a propiciar y facilitar una lectura futura mas incisiva y detallada sobre el tema. Ademas de los inconvenientes con los que se enfrenta todo esfuerzo por ordenar las ideas que se conciben dentro de una disciplina, la deteccion de las lineas de reflexion sobre los registros y archivos sonoros presenta un problema adicional. El hecho de que la creacion, el uso y la consulta de registros y archivos sean practicas centrales de la etnomusicologia que han sobrevivido como tales, no sin cambios, a las transformaciones teoricas, metodologicas, tecnologicas y a distintos tipos de critica, hace que dichas lineas de reflexion, ya sea como cavilaciones profundas y manifiestas, ya sea como retazos de pensamiento inadvertido, tengan un caracter ubicuo. Todo discurso y toda practica etnomusicologica fija una posicion explicita o implicita sobre las rutinas de registrar, archivar y/o consultar registros y archivos ya establecidos. Este escenario demuestra que el registro sonoro, en tanto efecto de una practica, "evidencia en situacion de archivo" o dispositivo apto para preservar o hacer sustentable un fenomeno sonoro "amenazado", es el documento que mas contribuyo a definir la especificidad de la etnomusicologia; y lo hizo en su doble condicion: como fundamento empirico y como objeto de adoracion y delimitacion disciplinar.

1. Las lineas de reflexion

Los registros y archivos sonoros acaparan la atencion de varias disciplinas, en particular de la etnomusicologia, la antropologia, la etnolinguistica y la archivistica, y de instituciones diversas en cuanto a sus objetivos, metodos de adquisicion, sistemas de almacenamiento, clasificacion y preservacion, y politicas de accesibilidad. Entre la extensa y eclectica bibliografia que se refiere al tema se encuentra una cantidad significativa de articulos, ponencias y libros dedicada a discutir cuestiones de orden tecnico, tales como la preservacion de los registros, su restauracion, la transferencia de un formato a otro, la infraestructura tecnologica, su relacion con el medio digital y el ciberespacio, etc. Disquisiciones de orden legal, como los derechos y deberes de las instituciones, de las personas que grabaron sus voces o ejecutaron sus instrumentos frente a los dispositivos de grabacion, de los/as colectores/as y de los/as usuarios/as, tambien ocupan un lugar destacado dentro de este corpus bibliografico. Digamos que las preocupaciones tecnicas y legales dominan los discursos sobre los registros y archivos sonoros.

Gran parte de los trabajos que acogen estas inquietudes se han originado en relacion con las publicaciones y congresos de instituciones y proyectos de alcance internacional. Entre las instituciones hay que mencionar, al menos, a la International Association of Sound and Audiovisual Archives (IASA), a la Association for Recording Sound Collections (ARSC), al Phonogramm-Archiv de Berlin, al Phonogrammarchiv de Viena, al Study Group on Historical Sources of Traditional Music (International Council for Traditional Music), a la Australasian Sound Recording Association (ASRA) y a The American Folklife Center (Library of Congress) (5).

En el campo especifico de la etnomusicologia, desde que fue posible hacer grabaciones sonoras--lo cual signo el comienzo de la musicologia comparada--surgieron distintas lineas de reflexion sobre los registros y los archivos sonoros. Las reflexiones fueron concomitantes con las transformaciones teoricas, tecnologicas e incluso eticas que se produjeron en la disciplina y tuvieron un efecto acumulativo, es decir, a excepcion de unos pocos temas referidos a tecnologias obsoletas, el surgimiento de una nueva linea de reflexion no significo el fin de otra. De hecho, en la actualidad, la mayoria de ellas presenta un desarrollo sostenido que da lugar a un escenario de pensamiento heteroclito en el que, como demuestra el recorrido que efectuo a continuacion, se superponen multiples abordajes sobre el tema que nos ocupa.

Las primeras reflexiones sobre los registros sonoros surgieron a finales del siglo XIX y se incrementaron durante las primeras decadas del siglo XX, en el marco de la llamada "fiebre recolectora". Por esa epoca la bibliografia mayoritariamente estaba dirigida a instruir sobre como hacer un registro, a destacar las bondades de la tecnologia de grabacion disponible y a recalcar la necesidad de conformar colecciones de registros sonoros a escala planetaria. La bibliografia pone en evidencia que estos temas estaban presentes en las preocupaciones de investigadores/as de diferentes latitudes, quienes sustentaban objetivos y enfoques teorico-metodologicos no siempre coincidentes (Por ejemplo: Fewkes 1890, Abraham y Hornbostel 1904, Luschan 1904, Arroio 1913, Poch 1917 y Hornbostel 1923).

La "fiebre recolectora" produjo una gran acumulacion de registros sonoros en museos y archivos de Europa y EEUU (6), utilizados inicialmente como sitios de almacenamiento, preservacion y realizacion de estudios comparativos, lo cual estimulo, desde las primeras decadas del siglo XX, la emergencia de trabajos dedicados a describir, presentar, catalogar y normativizar las colecciones sonoras. La bibliografia atestigua que esos objetivos, lejos de agotarse, siguen aun vigentes y que la necesidad de poner en orden extensas colecciones sonoras esta presente en varios paises (Por ejemplo: Reinhard y List 1963, Aretz 1972, Simon 2000, Simon y Wegner 2000, Edmonson 2004, Ziegler 2002, 2004 y 2006, y Niles 2012) (7).

Con el declive de la musicologia comparada, la concomitante atenuacion de la fiebre colectora y el giro antropologico de la etnomusicologia guiado por la critica a la llamada armchair ethnomusicology, las reflexiones sobre los registros sonoros adoptaron nuevos rumbos. En parte, esos rumbos estuvieron tiznados por la objecion al modus operandi de la musicologia comparada; objecion que marcaba un rechazo tajante al hecho de que el analista no fuera la misma persona que hiciera las grabaciones de campo (Merriam 1964). Esta critica y el ascenso de la observacion participante al podio de la metodologia, dieron lugar a cierta devaluacion de los registros realizados por otros--alojados en medios institucionales--y a una revalorizacion de los registros efectuados por la misma persona que llevaba a cabo la investigacion (8). No obstante, por esa misma epoca, cuando la etnomusicologia abrazo con gran encanto el metodo etnografico, las grabaciones realizadas por personas sin conocimientos del lenguaje musical tuvieron una fuerte validacion en torno al metodo Cantometrics de Alan Lomax (1962), el cual estaba orientado a establecer, desde una perspectiva comparativa, relaciones homologicas entre la cancion y lo que Lomax denominaba la "estructura social". Con posterioridad a estos hechos, surgio una matizacion de la critica a la armchair ethnomusicology y hasta una reivindicacion de la musica grabada, aun de aquella registrada comercialmente, ajena a toda situacion etnografica. La matizacion a la critica se fundamento en la comprension de las limitaciones de distinto tipo que afrontaban los musicologos comparatistas (Bertleff 2010). La reivindicacion de la musica grabada surgio de una propuesta de analisis musicologico de la musica en vivo del Research Center for the History and Analysis of Recorded Music (University of London), basada en la idea, como explica Topp Fargion, de que la grabacion es una "route to performance" (2009: 79) (9).

En la decada de 1990, estimuladas por la amenaza del mercado de convertir en mercancia los registros de campo, comenzaron a emerger disquisiciones en torno al marco legal de las grabaciones, el copyright de las ediciones, el beneficio de y el acceso a los registros que pudieran obtener los sujetos y/o las comunidades (10) cuyas voces habian sido grabadas, el papel del investigador/ra como promotor/ra de las musicas registradas, la repatriacion de los registros, su importancia para la transmision y preservacion de las expresiones sonoras, y la creacion de archivos locales, entre otros temas (Por ejemplo: Seeger 1992, 1996, 1999 y 2002, Gray 1996 y 2002, Feld 2002, Barwick 2004, Topp Fargion 2009 y Kahunde 2012).

Tambien, varios estudiosos y estudiosas de distintas latitudes se dedicaron a reconstruir las vicisitudes historicas, politicas e institucionales de la conformacion de diferentes archivos, colecciones sonoras y proyectos de recoleccion (Por ejemplo: Arce 2001, Pestana 2011, Travassos 2011, Sardo 2017 y Lange 2017) y, particularmente estimulados por proposiciones teoricas ajenas a la etnomusicologia, a discurrir sobre los usos del conocimiento que proveen y promueven los archivos (Por ejemplo: Mengel 2015).

De la mano de la reivindicacion de la subjetividad, de un cuestionamiento casi ontologico al sujeto cognoscente, propiciado y validado por la teoria postmoderna, y del fortalecimiento y propagacion del movimiento feminista, se incorporo al repertorio de las reflexiones sobre las grabaciones de campo, la condicion de genero del investigador/a en la instancia de la realizacion de un registro (Por ejemplo: Babiracki 2008). Es decir, la cuestion de quien registra, cual es su adscripcion de genero y como esta es interpretada y evaluada por las personas con las que trabaja el/la etnomusicolgo/a comenzo a considerarse como una variable crucial en la conformacion e interpretacion de los registros.

Desde finales de la decada de 1990, en el marco de la expansion del giro etico y politico que se manifesto en la etnomusicologia hacia una practica aplicada, colaborativa y participativa, surgieron voces que reclamaron una relacion horizontal entre investigadores/as e investigados/das. Desde esta perspectiva, se apela a que la conformacion de los datos y las estrategias de su almacenamiento sean el resultado de un dialogo desjerarquizado y a la implementacion de estrategias proactivas en la generacion y usos de los archivos (Por ejemplo: Araujo and Members of the Grupo Musicultura 2006, Araujo 2008, Grupo Musicultura 2011, Brinkhurst 2012, Johnson 2012, Landau 2012, Landau y Topp Fargion 2012 y Lobley 2012). Dos hechos que alentaron esta clase de disquisiciones fueron la creacion de secciones de etnomusicologia aplicada por parte de la Society for Ethnomusicology (1998) y del International Council for Traditional Music (2006).

Una variante de la etnomusicologia aplicada que considera las culturas musicales como ecosistemas (Titton 2009a y 2009b), supone tambien una funcion especifica del archivo. Segun esta perspectiva, cimentada en las nociones de "sustentabilidad" y "diversidad", la musica es

"[...] un recurso biocultural, una actividad natural para los seres humanos de producir sonido que adquiere existencia como musica a traves de procesos socioculturales, entonces los esfuerzos por sustentar la musica estan mejor dirigidos a, y son mejor considerados como, las actividades socioculturales de sustentabilidad que incentivan la produccion y el mantenimiento de la musica. En sintesis, sustentar la musica significa sustentar a las personas haciendo musica" (Titon 2009a: 6). (11)

Si bien bajo el dominio de este enfoque el archivo sigue siendo comprendido como un dispositivo de conservacion, su funcion no es congelar y almacenar conjuntos de registros sonoros sino, como expresa Topp Fargion, ponerlo junto con la investigacion, la ensenanza y la divulgacion, al servicio de la facilitation of the continuation of tradition (2009: 76). En otras palabras, registrar y archivar deben ser acciones orientadas a otorgarle viabilidad y vitalidad a las practicas musicales.

El pensamiento decolonial, tanto en su vertiente americana como europea, en sintonia con los aspectos de la teoria de la deconstruccion que invitan a desenmascarar los poderes ocultos detras de la generacion de todo conocimiento, tambien estimulo la emergencia de una linea de reflexion sobre los registros y archivos sonoros. Varios/as autores/as advirtieron como en contextos de "colonialidad", es decir, en escenarios descolonizados politicamente pero en los que persisten rutinas y concepciones de subordinacion que afectan a los saberes y sus sujetos, las practicas de grabacion y la conformacion de los archivos estan regidas por visiones colonialistas y eurocentricas (Por ejemplo: Lechleitner 2010, Sardo y Pestana 2011, y Garcia 2017a).

Otra linea de reflexion discurre sobre las causas y consecuencias de la conformacion de archivos sonoros fuera del ambito de las instituciones estatales y la industria musical. La descentralizacion del archivo, posibilitado por los cambios tecnologicos que trajo el sistema digital, particularmente por el desarrollo de las redes y la ampliacion constante de la capacidad de almacenamiento, dio lugar a procesos de privatizacion y dispersion de registros sonoros y a nuevas formas de construccion de memoria a partir de ellos (Por ejemplo: Ochoa 2011). Este tipo de reflexion que Jonathan Sterne (2012) retrato con la frase think sonically, se inscribe en una tendencia a pensar el sonido mas alla de las practicas musicales que encuentra sustento en la revaloracion de las ideas de Murray Schafer y de quienes lo siguieron, en el incipiente interes de la antropologia por ampliar su mirada hacia los sentidos en general y hacia la percepcion sonora en particular (Porcello et al 2016) y en una perspectiva que redefine el archivo como un reservorio deslocalizado, virtual y sujeto a una construccion individual (Ver por ejemplo el concepto de migrant archive de Arjun Appadurai, 2003).

2. En clave epistemologica

Una linea de reflexion que interroga al archivo en clave epistemologica, fuertemente instalada en disciplinas tales como la historia, la filosofia y la archivistica, merece un tratamiento especial por el hecho de no haber alcanzado, hasta el momento, un desarrollo persistente en el seno de la etnomusicologia. Es sintomatica de esta situacion la presencia bastante extendida de uno de los artilugios que emplean los/as etnomusicologos/as para otorgarle validacion al registro y al archivo sonoros: la credibilidad. Intentare explicar esto. Como todo reservorio documental, el archivo requiere validacion. Habitualmente se considera que un archivo es valido si los registros que lo componen son "autenticos", representativos y si capturan el fenomeno sonoro en todas o en la mayoria de sus dimensiones. Son pocos los casos reportados de registros etnograficos que hayan incumplido la prueba de autenticidad (originada en una falsificacion intencional o en una asociacion erronea y azarosa de un registro con una metadata). La representatividad, en terminos de si el contenido de un registro o de un conjunto de ellos es representativo de un grupo etnico, una minoria, un genero, un estilo, un repertorio o de una epoca, ha sido y es motivo de preocupacion de toda empresa etnografica. La controversia por la completitud del registro posee mucha presencia en la bibliografia (Por ejemplo Braddy 1999 y Top Fargion 2009) y constituye una discusion de orden metodologico y no estrictamente epistemologico, pues no cuestiona el estatus de verdad del registro ni pone en evidencia que su hechura es siempre una perspectiva o la suma de varias de ellas. En otros terminos, la evaluacion de cuan parcial es un registro para capturar una expresion sonora, en particular en referencia a las posibilidades y limitaciones tecnologicas, solo puede tener lugar si esta antecedida por un juicio que dictamina que el registro es "creible" o "transparente", esto es, una aseveracion en el sentido de que el registro refleja o congela fidedignamente una parte de la realidad. Ahora, lo que resulta revelador es que cuando hay credibilidad no hay ejercicio de deconstruccion que desenmascare los poderes que significan e, ininterrumpidamente, resignifican los registros. A pesar de este estado de cosas, es innegable que en todas las lineas de reflexion sintetizadas en el apartado anterior, en particular en las mas recientes, se encuentran cavilaciones sobre el conocimiento que se construye en torno a la generacion y los usos de los archivos sonoros, pero estas no parecen suscitar un interes sostenido, y solo en algunos casos esta problematica es llevada hasta las ultimas consecuencias. Por un motivo arduo de explicar, buena parte de los trabajos escritos a lo largo de mas de un siglo sobre el tema--algunos de ellos aqui citados--, termina limitandose a dar respuestas a cuestiones de preservacion y/o de accesibilidad--en todas sus variantes.

En otros trabajos he intentado contribuir a una perspectiva epistemologica al abordar la constitucion y los usos de los registros y archivos como practicas sujetas a regimenes de verdad, a los designios de los paradigmas cientificos dominantes y a las orientaciones ideologicas y esteticas de los agentes e instituciones (Garcia 2011 y 2017a (12)). La relacion entre el registro sonoro y la institucion "archivo" tambien ha sido objeto de reflexion. En este sentido he expresado que un registro sonoro identificado, clasificado, catalogado, recontextualizado, disponible a diversas exegesis y vinculaciones, disputado por diferentes agentes y preservado por una o varias instituciones, se encuentra bajo el dominio de lo que podria llamarse la "condicion archivo" (Garcia 2017b). Esta expresion senala un dispositivo institucional que, mediante catalogos, instructivos de uso, politicas de accesibilidad, saberes con distintos grados de validacion, interrogantes, sistemas de clasificacion y otros textos y practicas disciplinantes, sanciona las condiciones a partir de las cuales los registros son susceptibles de ser creados, intervenidos y comentados. La condicion archivo, que puede estar presente en todas la instancias que atraviesan los registros--gestacion, almacenamiento, clasificacion, estudio, edicion--, se manifiesta con mayor fuerza en instituciones--Archivos, Museos, etc.--con larga trayectoria, copiosas colecciones, rutinas de trabajo, presencia de tecnicos e investigadores y, sobre todo, con politicas persistentes. Dentro de esta misma perspectiva, ademas de revisar las definiciones foucaultianas de archivo, enunciado--o funcion enunciativa--y formacion discursiva con el proposito de evaluar su proximidad con los conceptos de archivo sonoro y registro sonoro (Garcia 2018), destaque el caracter representacional del registro sonoro, la credibilidad-iconicidad que se construye en torno a el y a los archivos, y el proceso de cosificacion del cual es objeto (Garcia 2017b y 2018). Con respecto a su caracter representacional, he sugerido que el uso del registro habitualmente conlleva la creencia de estar frente al fenomeno y no a una representacion del mismo moldeada por fuerzas cientificas, esteticas, ideologicas e institucionales. Este supuesto caracter iconico le otorga al registro, y por ende al archivo, credibilidad, la cual ha sido cuestionada en otras areas (13). La cosificacion de los registros deviene cuando estos son tratados como objetos cuantificables, almacenables y clasificables, y principalmente cuando son sometidos a procedimientos de descontextualizacion y recontextualizacion que los disocian de sus matrices culturales, los asocian a nuevos contextos y borran los sujetos cuyas voces y/o toques instrumentales se encuentran en ellos registrados.

3. El archivo (no-sonoro) deconstruido

La teoria postmoderna tampoco ha recibido mucha atencion por parte de la etnomusicologia de cara a los registros y archivos sonoros. Una consideracion significativa de esta teoria ha tenido lugar, desde principios de la decada de 1990, en la archivistica, particularmente en derredor a los encuentros anuales de la Association of Canadian Archivists y a su publicacion periodica Archivaria. Terry Cook, uno de los teoricos que propicio los dialogos mas radicales entre el postmodernismo y la archivistica, expreso con sumo optimismo los alcances de la nueva teoria:

"El postmodernismo puede ser enormemente liberador y constructivo (tanto en el sentido de ser positivo como en el de construir cosas). La deconstruccion no busca la destruccion mediante un sinfin de criticas relativistas, sino construir, ver de manera renovada e imaginar que es posible cuando los lugares comunes y las ideologias son removidas. La deconstruccion es un modo de indagacion, de lectura, de analisis que genera una energia dirigida hacia la apertura que requieren la innovacion y el cambio genuinos [...]" (2001: 22). (14)

Cook tambien fue muy optimista y contundente con respecto a la aplicacion de los principios postmodernos y su metodo, la deconstruccion, a las rutinas y conceptualizaciones de la archivistica:

"Caracterizaria la archivistica postmoderna como una perspectiva que focaliza en el contexto que esta detras del contenido, en las relaciones de poder que le dan forma al patrimonio documental y en la estructura de los documentos, sus sistemas de informacion residente y subsecuente, y en sus convenciones narrativa y de incumbencia como aspectos de mayor importancia que la que tiene su contenido informativo. Para ir mas lejos, los hechos en los textos no pueden ser separados de sus interpretaciones en curso ni de las que se hicieron en el pasado, ni el autor puede ser separado del tema o de las cambiantes audiencias, ni el autor del ejercicio de la autoria, ni la autoria de los contextos sociales mas amplios en los cuales esta tiene lugar. En los registros todo esta moldeado, presentado, representado, re-presentado, simbolizado, significado y construido por el escritor, el programa de computacion, el fotografo y el cartografo en funcion de un proposito establecido. Ningun texto es el resultado inocente de una accion administrativa o personal [...] Los documentos, individual y colectivamente, son todos una forma de narracion (25) [...] estan moldeados para fortalecer la consistencia narrativa y la armonia conceptual del autor, mejorando de este modo su posicion, su ego y su poder, siempre conforme a las normas de organizacion aceptables, a los modelos retorico-discursivos y a las expectativas sociales. Los postmodernistas tambien creen que no hay una unica narrativa en una serie o coleccion de registros sino muchas narrativas [...] Y el archivista, tanto como el creador o investigador, es uno de los narradores" (Cook 2001: 26). (15)

En sintonia con Cook (1993, 2001) y con varios principios de la teoria postmoderna, Wendy Duff y Verne Harris propusieron reconsiderar el procedimiento de descripcion que tiene lugar en la practica archivistica a partir de los "peligros" que encontraron en su estandarizacion y de la critica a la idea ampliamente extendida que considera al archivista como un sujeto ajeno a la construccion del significado y al ejercicio del poder:

"Creemos que [...] los registros siempre estan en proceso de ser realizados, que 'sus' historias [stories] nunca estan terminadas, y que las historias [stories] de aquellos que convencionalmente son llamados creadores de los registros, gerentes [managers] de los registros, archivistas, usuarios y otros son partes (cambiantes y entremezcladas) de historias [stories] comprensibles solamente en el siempre cambiable contexto mas amplio de la sociedad. Los registros, en suma, se abren dentro (y fuera) del futuro (265). Y los archivistas son miembros de un gran familia de hacedores de registros" (2002: 266). (16)

La cara mas afilada de la critica de Duff y Harris esta dirigida a cuestionar la perspectiva que define al archivista como un sujeto neutro, aseptico e imparcial y que ignora los procesos de inscripcion, mediacion y narracion--en terminos de ficcionalizacion e imaginacion--que hay detras de toda rutina archivistica. Para estos autores el significado de un registro no se fija y concluye con el acto de su creacion, pues la significacion es un proceso abierto y sensible a los agrupamientos --en "fondos", "series" o "colecciones"--, a la descripcion, clasificacion, estandarizacion, exhibicion, edicion, y otras practicas archivisticas y academicas:

"El poder de describir es el poder de hacer y rehacer registros y de determinar como ellos seran usados y rehechos en el futuro. Cada historia [story] que contamos sobre nuestros registros, cada descripcion que compilamos, cambia su significado y los re-crea" (Duff y Harris 2002: 272). (17)

En un trabajo reciente, Harris (2015) se compromete aun mas con la teoria postmoderna, particularmente con las ideas de Jacques Derrida. A partir de su experiencia de trabajo con los archivos de la carcel de Nelson Mandela, Harris desarrolla lo que podria llamarse "una concepcion espectral del archivo". Desde esta perspectiva el archivo es visto como un reservorio del cual emanan voces espectrales que interpelan e incitan a los usuarios a tener con ellas no solo una relacion intelectual sino un compromiso moral. Para Harris las voces espectrales que emanan de los archivos de la carcel de Mandela tienen la fuerza de un mandato, en el cual el pasado prescribe el presente: something to be done, the work of liberation.

Los tres trabajos mencionados en este apartado constituyen solo una muestra de la atraccion que sintio la archivistica hacia la teoria postmoderna a lo largo de casi tres decadas. Un recorrido mas detallado deberia incluir el articulo seminal de Brien Brothman (1991), el cual presenta nuevas formas de pensar y hablar sobre el lenguaje, la practica y la teoria archivistica, otro articulo posterior del mismo autor (1999) sobre las tensiones y proximidades entre ambas areas, el llamado de Eric Ketelaar (2001) a comprender los significados del archivo mediante la deconstruccion de las narrativas que se alojan y solapan en su interior--tacit narratives--, las cavilaciones de Elizabeth Yakel (2003) sobre las intervenciones de los creadores de los registros, los archivistas y los sistemas de representacion (formas de catalogacion, dispositivos de acceso, finding aids, etc.) en el proceso de "representacion archivistica", las reflexiones de Antonio Garcia Gutierrez (2004) en torno a los conceptos de exomemoria y desclasificacion (18) y, entre otras, las especulaciones de Eric Ketelaar (2006) sobre la nocion derridiana de inscripcion y las tecnologias digitales de escritura y almacenamiento

Aunque breve y parcial, este recorrido por la archivistica y sus incursiones postmodernas alerta sobre la poca atencion que recibio la teoria postmoderna por parte de la etnomusicologia para pensar sus archivos. Sorprende como una teoria deconstructiva cuyo modo de operar consiste basicamente en desenmascarar, desclasificar, desmontar, desnaturalizar y denunciar los poderes que se encubren en las narrativas conformadas por el canon, la academia, el estado, los medios de comunicacion, las ideologias, la religion, el sentido comun, el sexismo, el racismo, la costumbre, etc., haya tenido un desarrollo teorico tan significativo en el campo de la archivistica, un area disenada para limitar su quehacer a la conservacion aseptica, la descripcion neutra y la facilitacion de acceso transparente a la informacion. La pregunta que necesariamente le sigue a esta apreciacion es ?por que la etnomusicologia, al pensar los registros y archivos sonoros, se sintio tan poco seducida por la teoria postmoderna a pesar de que para el momento en que esta habia adquirido una presencia sustancial en las ciencias sociales y humanidades, aquella ya habia logrado desembarazarse en gran medida de las ataduras del positivismo y de su devocion por la objetividad y la razon como corte suprema de toda controversia? La respuesta a este interrogante se encuentra en el lugar central que tuvieron y tienen los registros y archivos sonoros en la disciplina y en el temor de que una critica profunda dirigida a ellos pudiera minar las bases de su propia existencia.

4. Una asimetria que inquieta

Las lineas de reflexion sintetizadas en los apartados anteriores constituyen una tentativa de poner en orden parte lo que ha sido dicho por la etnomusicologia sobre los registros y archivos sonoros. Las limitaciones de esta operacion son varias: existen trabajos que no se inscriben claramente en ninguna de dichas lineas (19), el escenario que retratan no es la sumatoria de formas discretas sino de unidades continuas--un autor contribuye a varias lineas, una misma idea se hace visible en distintas lineas--, en su totalidad no agotan el universo del saber sobre el archivo y podrian ser otras y dibujar un escenario diferente si el mismo corpus bibliografico se organizase a partir de otros ejes tematicos. Es decir, como les gustaria expresar a varios de los archivistas mencionados en las paginas anteriores, este articulo es una narrativa, una de muchas posibles, que aunque intenta guiarse por principios de seriedad y reflexividad, no deja de estar estructurada por intereses, dudas y saberes que responden a un tipo de formacion academica, a una asimilacion sesgada de la misma y a muchas otras variables. Hecha esta aclaracion podemos avanzar con algunas conclusiones.

A diferencia del termino "archivo", que en las ultimas decadas ha incrementado considerablemente su polisemia, la forma adjetivada que senala la fuente documental especifica de los/as etnomusicologos/as, "archivo sonoro", como asi tambien el termino que designa la unidad del archivo sonoro, "registro sonoro", han mantenido mayormente una significacion acotada a unos pocos e invariables significados. En la bibliografia consultada, el archivo sonoro ha sido conceptualizado como institucion, reservorio, memoria y, en menor medida, como saber. Asociado a las tres primeras conceptualizaciones tiene lugar una suerte de pulsion conservacionista; el archivo es visto como una reserva en la cual las expresiones sonoras se encuentran protegidas de la industrializacion, la urbanizacion, las guerras--no siempre--, el capital, el mercado, las particulas, las variaciones climaticas, las fallas informaticas y el olvido. Esta pulsion no ha decaido, aunque ha desarrollado estrategias diferentes acordes a las transformaciones teorico-metodologicas ocurridas dentro y fuera de la disciplina. De un conservacionismo que celebraba la circulacion de bienes en direccion surnorte, periferia-centro, colonia-metropolis u oriente-occidente, y prometia la inmortalidad de las expresiones sonoras con tecnicas archivisticas de preservacion disenadas a espaldas de los designios de sus creadores/as, se paso a un conservacionismo "ecologico", dialoguista, comprometido y autocritico que involucra a los creadores en politicas que ayudan a vivificar o sostener las practicas musicales. Desde esta perspectiva el archivo sonoro ya no es solo un locus institucional que protege y dignifica objetos, sino tambien y sobre todo, pretende ser memoria y saber colectivos disponibles sin restricciones para sus usuarios/as.

El conservacionismo no ha sido la unica obsesion archivistica de la etnomusicologia. Como fue dicho, disquisiciones sobre problemas tecnologicos, legales y de accesibilidad jalonan la bibliografia referida a los registros y archivos sonoros. Muchas veces, estas tematizaciones se desarrollan sobre una concepcion cosificadora y conservadora del archivo que lo retrata como un agregado de objetos a ser administrado y no como un constructo, sujeto a una pletora de intenciones individuales, habitos institucionales y orientaciones cientificas e ideologicas que lo significan y resignifican constantemente. La concepcion cosificadora habitualmente es reacia a leer el archivo con las lentes de las ciencias sociales y humanisticas; su busqueda extradisciplinar sondea casi con exclusividad en las disciplinas que le proveen conocimientos tecnicos y legales (la acustica, la informatica, el derecho, etc.).

A riesgo de despertar el rechazo de algunos lectores, por suponer el hecho inexistente, o la indiferencia de otros, por considerarlo harto evidente, debe destacarse que las lineas de reflexion tambien estan atravesadas por un ordenamiento que responde a dos tradiciones academicas e institucionales: una de habla alemana y otra norteamericana. Esta apreciacion no pretende retratar un escenario bipolar desposeido de una extensa zona franca en la cual emergen diversas reflexiones, sino destacar que las historias particulares de las instituciones encargadas de almacenar los registros sonoros--Archivos y Museos--y de otras relacionadas con la ensenanza y el quehacer de la etnomusicologia, imprimen modos particulares de pensar y manipular sus documentos. Por ejemplo, las vicisitudes historicas, politicas y belicas que marcaron el desarrollo del Phonogramm-Archiv de Berlin, las particularidades de la escuela alemana de etnomusicologia que estuvo conectada a el con su extenso ambito de influencia abonado por discipulos, congresos, publicaciones y proyectos de recoleccion, como asi tambien, las caracteristicas de los materiales que albergo, propiciaron una perspectiva particular de pensar los registros y archivos sonoros, diferente a la que promovio el escenario archivistico, etnomusicologico e historico de la etnomusicologia norteamericana. Asimismo, sabemos que por muchos anos las teorias que alimentaron la disciplina de uno y otro lado del oceano fueron diferentes. A pesar de la globalizacion, los intercambios academicos, los proyectos transatlanticos y otros nexos, aun hoy persisten rastros de esas historias particulares en torno a las maneras de pensar sobre los registros y archivos sonoros.

Un aspecto mas que pone en evidencia la lectura de la bibliografia especifica es que las lineas de reflexion que han demostrado tener mayor permeabilidad a las disquisiciones y a los cambios de rumbo de las ciencias sociales y humanas, como la filosofia, la antropologia y la historia, han logrado ampliar y diversificar los interrogantes sobre los registros y archivos sonoros y, en alguna medida, han logrado tambien virar hacia una concepcion menos cosificadora y mas atenta al caracter abierto, inconcluso y politico de los mismos. Si bien este camino es altamente propiciatorio, constata una asimetria: mientras que la etnomusicologia incorpora logros de otras disciplinas, estas rara vez han recurrido a ella. Ahora, ?es posible y deseable un intercambio mas equilibrado?, ?es factible el desarrollo de un pensamiento autonomo de la etnomusicologia sobre los registros y archivos sonoros que sea capaz de atraer la atencion de otras disciplinas? Si las respuestas a estos interrogantes son afirmativas, la solucion deberia buscarse en las semejanzas y diferencias que guarda el registro sonoro, documento insignia de la etnomusicologia, con los registros no-sonoros. Las semejanzas habilitan un campo de reflexion comun, las diferencias pueden hacer de la disciplina una usina de pensamiento especifico. Las semejanzas entre los documentos sonoros y nosonoros son al menos dos: ambos tipos son usados como evidencia y se encuentran bajo el dominio de las mismas condiciones que orientan o determinan la produccion del conocimiento en general--las condiciones que fija el paradigma cientifico dominante, las posibilidades tecnologicas, el poder de las instituciones, etc. La mayor diferencia estriba en el hecho de que el registro sonoro es la fijacion del resultado de una practica sonora que depende del empleo de tecnologias especificas y requiere y activa rutinas de audicion sujetas a un sinfin de condicionamientos, particularmente de orden perceptivo, emotivo y estetico, que rara vez se visibilizan en la gestacion y los usos de los documentos no-sonoros. Es cierto que los registros sonoros acaparan la atencion de otras disciplinas, tales como la acustica, la linguistica y la archivistica, pero la etnomusicologia tiene su propia especificidad, construida a lo largo de mas de un siglo con historias en pugna, desacuerdos teoricos, disciplinamientos e insurrecciones, hegemonias y rupturas (20). El aporte etnomusicologico puede germinar en la articulacion de esas dos especificidades, la de la disciplina y la de sus documentos, orientado por interrogantes que enfoquen la atencion al proceso mismo de construccion del conocimiento: ?que poderes, que sujetos, que intenciones y que subjetividades se inscriben en los registros sonoros y en su disposicion como archivos? y ?cuales son las marcas audibles y no-audibles de esas inscripciones?

https://dx.doi.org/10.5209/rgid.64553

5. Referencias bibliograficas

Abraham, O.; Von Hornbostel, E. M. (1904). Uber die Bedeutung des Phonographen fur die vergleichende Musikwissenschaft. Zeitschritt tur Ethnologie, 36, 222-233.

Adamo, G. (2010). Combining Audio and Visual Information while Videorecording in the Field: Methodological and Technical Problems. Jahrbuch des Phonogrammmarchivs, 1, 85-95.

Appadurai, A. (2003). Archive and aspiration, Information is alive, Joke Brouwer and Arjen Mulder eds. Rotterdam, V2_Publishing/NAI Publishers, 14-25.

Araujo, S. (2008). From Neutrality to Praxis: The Shifting Politics of Ethnomusicology in the Contemporary World. MusicologicalAnnual, 44 (1), 13-30.

Araujo, S.; Members of the Grupo Musicultura (2006). Conflict and Violence as Theoretical Tools in Present-Day Ethnomusicology: Notes on a Dialogic Ethnography of Sound Practices in Rio de Janeiro. Ethnomusicology, 50, (2), 287-313.

Arce, J. (2011). El microfono desmemoriado y los discos inolvidables. Apuntes sobre los archivos sonoros en la radio espanola. Artefilosofia, 11, 96-109.

Aretz, I. (1972). Colecciones de cilindros y trabajos de musicologia comparada realizados en Latinoamerica durante los primeros treinta anos del siglo XX. Revista Venezolana de Folklore, segunda epoca, 4, 49-65.

Arroio, A. (1913). Sobre as Cancoes Populares Portuguesas e o modo de fazer a sua colheita, P. Fernandes Tomas, Velhas Cancoes e Romances Populares Portugueses. Coimbra: Typographia Franca Amado, s/p.

Babiracki, C. M. (2008). What's the Difference? Reflections on Gender and Research in Village India, en G. Barz & T. J. Cooley (eds.), Shadows in the Field. New Perspectives for Fieldwork in Ethnomusicology. Oxford: Oxford University Press, 167-182.

Barwick, L. (2004). Turning it all upside down ... Imagining a Distributed Digital AudiovisualArchive. Literary & Linguistic Computing, 19 (3), 253-64.

Berlin, G.; Simon, A. (eds.) (2002). Music Archiving in the World. Berlin: Verlag fur Wissenschaft und Bildung.

Bertleff, I (2010). Writing the History/es of Ethnomusicology--Historical Sources, Sources Criticism and the Construction of Armchairs, en Historical Sources and Source Criticism, Ziegler Susanne (ed.). Tallinn, Svenskt Visarkiv, 43-55.

Brady, E. (1999). The Spiral Way: How the Phonograph Changed the Ethnography. Jackcon: MS, University or Mississippi Press.

Brinkhurst, E. (2012). Archives and Access: Reaching Out to the Somali Community of London's King's Cross. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 243-258

Brothman, B. (1991). Orders of Value: Probing the Theoretical Terms of Archival Practice. Archivaria, 32, 78-100.

Brothman, B. (1999). Declining Derrida: Integrity, Tensegrity, and the Preservation of Archives from Deconstruction. Archivaria, 48, 64-88.

Camara de Landa, Enrique (2016). Etnomusicologia. Madrid: ICCMU.

Cook, T. (1993). The Concept of the Archival Fonds in the Post-Custodial Era: Theory, Problems and Solutions. Archivaria 35, 24-37.

Cook, T. (2001). Fashionable Nonsense or Professional Rebirth: Postmodernism and the Practice of Archives. Archivaria, 51, 14-35.

Derrida, J. (1997). Mal de Archivo. Una impresion freudiana. Valladolid: Trotta.

Duff, W; Harris, V. (2002). Stories and Names: Archival Description as Narrating Records and Constructing Meanings. Archival Science, 2, 263-285.

Edmonson, R. (2004). Audiovisual Archiving: Philosophy and Principles. Commemorating the 25th Anniversary of the UNESCO Recommendation for the Safeguarding and Preservation of Moving Images. Paris: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization.

Fabian, J. (2008). Ethnography as Commentary. Writing from the Virtual Archive. Durham and London: Duke University Press.

Feld, S. (2002). Sound Recording as Cultural Advocacy: A Brief Case History from Bosavi, Papua New Guinea, en Berlin, G. and Simon, A. (eds.), Music Archiving in the World. Berlin: Verlag fur Wissenschaft und Bildung, 59-65.

Fewkes, J. W. (1890). On the Use of the Phonograph in the Study of the Languages of American Indians. Science, 15, 267-269.

Foucault, M. (1968) .Reponse a une question. Sprit, 371, 850-874.

Foucault, M. (2002) [1969]. La arqueologia del saber. Buenos Aires: Siglo veintiuno.

Garcia, M. A. (2018). ?Que es un registro sonoro? Sobre las ilusiones y certezas de la etnomusicologia. Resonancias, 22 (43), 67-82.

Garcia, M. A. (2017a). Sound Archives under Suspicion, en Ziegler, S., Akesson, I.; Lechleitner, G.; Sardo, S. (eds.), Historical Sources of Ethnomusicology in Contemporary Debate. Cambridge: Cambridge Scholars Publishing, 10-20.

Garcia, M. A. (2017b). La condicion archivo. Una reflexion sobre registros sonoros realizados por Martin Gusinde en Tierra del Fuego, en Gobel, B.; Chicote, G. (eds.), Transiciones inciertas. Archivos, conocimiento y transformacion digital en America Latina. Berlin: Instituto Ibero-Americano de Berlin--Universidad Nacional de La Plata, 105-125.

Garcia, M. A. (2011). Archivos sonoros o la poetica de un saber inacabado. ArteFilosofia, 11, 36-50.

Garcia Gutierrez, A. (2004). Otra memoria es posible. Estrategias descolonizadoras del archivo mundial. Buenos Aires: La Crujia.

Geiger Till, N. M. and Savage, M. (2010). The Archive in Question. Manchester: Unniversity of Manchester.

Gray, J. (1996). Returning Music to the Makers: The Library of Congess, American Indians, and the Federal Cylinder Project. Cultural Survival: Partnering with Indigenous Peoples to Defend their Lands, Languages, and Cultures, 20 (4,) s/p.

Gray, J. (2002). Performers, Recordists, and Audiences: Archival Responsabilities and Responsiveness, en Berlin G. and Artur S. (eds.), Music Archiving in the World. Berlin: Verlag fur Wissenschaft und Bildung, 48-54.

Grupo Musicultura (2011). E possible outro mundo? Pesquisa musical e acao social no seculo XXI, en Aharonian, C. (coord.). Musica / Musicologia y Colonialismo. Montevideo: Centro Nacional de Documentacion Musical Lauro Ayestaran, 159-179.

Hall, S. (2001). Constituting an Archive. Third Text, 15, vol (54), 89-92.

Harris, V. (2015). Spectres of archive and liberation. IASA Journal, 44, 8-13.

Hornbostel, E. M. von (1923). Phonographische Methoden. Handbuch der biologischen Arbeitsmethoden, V (7), 419-438.

Johnson, B. J. (2012). Gospel Archiving in Los Angeles: A Case of Proactive Archiving and Empowering Collaborations. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 221-242.

Kahunde, S. (2012). Repatriating Archival Sound Recordings to Revive Traditions: The Role of the Klaus Wachsmann Recordings in the Revival of the Royal Music of Bunyoro-Kitara, Uganda. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 197-219.

Ketelaar, E. (2001). Tacit Narratives: The Meanings of Archives. Archival Science, 1, 131-141.

Ketelaar, E. (2006). Writing of archiving machines, en Sonja Neef, J. Van Dijck, and Ketelaar, E. (eds.), Sign here! Handwriting in the Age of New Media. Amsterdam: Amsterdam University Press, 183-195.

LaCapra, D. (1985). History and Criticism. Ithaca, New York: Cornell University Press.

Landau, C. (2012). Disseminating Music amongst Moroccans in Britain: Exploring the Value of Archival Sound Recordings for a Cultural Heritage Community in the Diaspora. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 259-277.

Landau, C. and Topp Fargion, J. (2012). We're All Archivists Now: Towards a More Equitable Ethnomusicology. Ethnomusicology Forum, 21 (29), 125-140.

Lange, B. (2017). Archive, Collection, Museum: On the History of the Archiving of Voices at the Sound Archive of the Humboldt University. Journal of Sonic Studies, 13, s/p.

Lechleitner, G. (2010). Prerequisites for the 'Creation' of Valuable Sound Recordings--Seen from Archival Perspective, en Ziegler S. (ed.), Historical Sources and Source Criticism. Tallinn, Svenskt Visarkiv, 31-41.

Lobley, N (2012). Taking Xhosa Music out of the Fridge and into the Townships. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 181-195.

Lomax, A. (1962). Song Structure and Social Structure. Ethnology, 1, 425-451.

Luschan, F. von (1904). Anleitung fur ethnographische Beobachtungen und Sammlungen in Afrika und Oceanien. Konigl: Museum fur Volkerkunde in Berlin. 3.Aufl. L. Musik.

Manoff, M. (2004). Theories of the Archive from Across the Disciplines. Libraries and the Academy 4 (1). 9-25

Marcus, G. G. (1998). The Once and Future Ethnographic Archive. History of the Human Sciences, 11 (4), 49-63.

Mengel, M. (2015). The archaeology of an archive: Uses of knowledge at the Institut de Etnografie si Folclor in Bucharest. Inaugural-Dissertation zur Erlangung des Doktorgrades der Philosophischen Fakultat der Universitat zu Koln im Fach Musikwissenschaft.

Merriam, A. (1964). The Anthropology of Music. Evanston: Illinois, Northwestern University Press.

Niles, D. (2012). The National Repatriation of Papua New Guinea Recordings: Experiences Straddling World War II. Ethnomusicology Forum, 21 (2), 141-159

Ochoa Gautier, A. M. (2011). El reordenamiento de los sentidos y el archivo sonoro. Artefilosofia, 11, 82-95.

Osborne, T. (1999). The ordinariness of the archive. History of the Human Sciences, 12 (2). 51-64.

Pestana, R. (2011). Dar luz aos textos, silenciar as vozes "des"-conhecimento e distanciamento em processos de construcao da "musica portuguesa (1939-59). Artefilosofia 11, 68-81.

Poch, R. (1917). Technik und Werk des Sammelns phonographischer Spachproben auf Expeditionen. 45.Mitteilung der Phonogrammarchivs-Kommission der Kaiserl. Akdemie der Wissenschaften. Wien, Alfred Holder in Komm.

Porcello, T.; Meintjes, L: Ochoa, A M.; and Samuels, D. W. (2010). The Reorganization of the Senes. Annual Review of Anthropology, 39, 51-66.

Reinhard, K.; List, G. eds. (1963). The Demonstration Collection of E.M. von Hornbostel and the Berlin Phonogramm-Archiv, 1901 - 1913. New York: Folkways Records.

Ricoeur, P. (2008). La memoria, la historia, el olvido. Buenos Aires: Fondo de Cultura Economica.

Sardo, S. (2017). Institutionalising and Materialising Music through Sound Sources: The Case of Bruce Bastian's Fado Collection in Portugal, em Ziegler, S.; kesson, I; Lechleitner, G. and Sardo, S. (eds.), Historical Sources of Ethnomusicology in Contemporary Debate. Cambridge, Cambridge Scholars Publishing, 21-33.

Sardo, S.; Rosario Pestana, M. do (2011). Dar luz a voz. Modo da interlocucao da construcao da uma memoria sonica da humanidade. Artefilosofia, 11, 29-35.

Sewald, R. L. (2005). Sound Recordings and Ethnomusicology: Theoretical Barriesr to the use of Archival Collections. Resound 24 (1 and 2), 1-12; 24 (1 and 2), 1-10.

Seeger, A. (1992). Ethnomusicology and Music Law. Ethnomusicology, 36 (3), 345-360.

Seeger, A. (1996). Ethnomusicologists, Archives, Professional Organizations, and the Shifting Ethics of Intellectual Property. Yearbook for Traditional Music, 28, 87-105.

Seeger, A. (1999). Happy Birthday, ATM: Ethnographic Futures of the Archives of the 21st Century. Resound, XVIII (1), 1-10.

Seeger, A. (2002). Archives as Part of Community Traditions, en Berlin, G. and Simon, A. (eds.), Music Archiving in the World. Berlin: Verlag fur Wissenschaft und Bildung, 41-47.

Seeger A.; Chaudhuri, S. (eds.) (2004). Archives for the Future. Global Perspectives on Audiovisual Archives in the 21st Century. Calcutta: Seagull Books.

Smit, F.; Glaudemans, A.; Jonker, A. (2017). Archives in Liquid Times. Jaarboek 17. Stichting Archiefpublicaties, 's-Gravenhage

Simon, A. (ed.) (2000). The Berlin Phonogramm-Archiv 1900-2000. Collections of Traditional Music of the World. Berlin: VWB--Verlag fur Wissenschaft und Bildung.

Simon, A.; Wegner, U. (eds.) (2000). Music! The Berlin Phonogramm-Archiv 1900-2000. Berlin: Museum Collection Berlin, Wergo.

Sterne, J. (2012). Sonic imagination, en Jonathan Sterne ed., The Sound Studies Reader. New York: Routledge, 1-17.

Taylor, D. (2007). The Archive and the Repertoire: Performing Cultural Memory in the Americas. Durham and London: Duke University Press.

Titon, J. T. (2009a). Economy, Ecology, and Music: An Introduction. The World of Music, 51(1), 5-15.

Titon, J. T. (2009b). Music and Sustainability: An Ecological Viewpoint. The World of Music, 51 (1), 119-137.

Topp Fargion, J. (2009). For my Own Research Porposes? Examining Ethnomusicology field Methods for a Sustainable Music. The World of Music, 51(1), 75-93.

Travassos, E. (2011). Das interacoes comunicativas a constituicao de um "arquivo musical": sobre a colecao Theo Brandao no Centro Nacional de Folclore e Cultura Popular. Artefilosofia, 11, 51-67.

Velody, I. (1998). The archive and the human sciences: notes towards a theory of the archive. History of the Human Sciences, 11 (4), 1-18.

Yakel, E. (2003). Archival Representation. Archival Science, 3, 1-25.

Zeitlyn, D. (2012). Anthropology in and of the Archives: Possible Futures and Contingent Pasts. Archives as Anthropological Surrogates. Annual Review of Anthropology, 41, 461-480.

Ziegler, Su. (2002). The Berlin Wax Cylinder Project: Recent Achievements and Aims. In: Berlin G. and Simon, A. (eds.), Music Archiving in the World: Papers Presented at the Conference on the Occasion of the 100th Anniversary of the Berlin Phonogramm-Archive, Berlin: VWB, 165-172.

Ziegler, S. (2004). Erich M. von Hornbostel and the Early Publications of the Berlin Phonogramm-Archiv: Scientific versus Commercial Recordings. Paper Presented at the 15. Meeting of the ICTM STGR, Historical Sources of Traditional Music. SchlossSeggau (Austria).

Ziegler, S. (2006). Die Wachszylinder des Berliner Phonogramm-Archivs. Textdokumentationen und Klangbeispiele. Berlin: Ethnologisches Museum, Staatliche Museen zu Berlin.

Ziegler, S.; Akesson, I.; Lechleitner, G.; Sardo, S. (eds.) (2017). Historical Sources of Ethnomusicology in Contemporary Debate. Cambridge: Cambridge Scholars Publishing.

Recibido: 8 de enero de 2019 / Aceptado: 25 de marzo de 2019

Miguel A. Garcia (1)

(1) Facultad de Filosofia y Letras, Universidad de Buenos Aires Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET, Argentina) E-mail: magarcia@conicet.gov.ar

(2) Testimonio de este hecho son las ediciones tematicas de los numeros 11 y 12 de History of the Human Sciences (1998 y 1999), el numero 11 de Artefilosofia (2011), el numero 21:2 de Ethnomusicology Forum (2012), el numero 11 de Past & Present (2016), los libros editados por Gabriel Berlin y Artur Simon (2002), Anthony Seeger y Shubha Chaudhuri (2004), Susanne Ziegler et al (2017) y Frans Smit et al (2017). Tambien son significativos del interes por el tema los articulos y libros abocados a compilar y discurrir propuestas surgidas dentro de una, o de varias disciplinas afines, como los de Till Geiger et al (2010) y David Zeitling (2012), y los que ofrecen una mirada transdisciplinaria, como el de Marlene Manoff (2004).

(3) Particularmente la UNESCO ha tenido un papel protagonico en tareas de preservacion a partir de la Convention for the Safeguarding of the Intangible Cultural Heritage, sancionada en 2003. Ver: https://ich.unesco.org/en/convention

(4) Aunque las ideas aqui vertidas se refieren a los registros y archivos sonoros, en particular a los que Anthony Seeger (1999) denomina field-recording based archives, muchas de ellas podrian ser pertinentes para los registros y archivos audiovisuales e, incluso, para los no-sonoros.

(5) El hecho de senalar solo instituciones de proyeccion internacional no niega la existencia de otras de nivel nacional que tambien han alimentado la reflexion sobre el tema.

(6) La mayor parte de los autores que menciono en este articulo orientaron sus discusiones y aportes a partir de la historia de las instituciones que se senalan a continuacion. En 1899 Sigmund Exner creo el Phonogrammarchiv of the Austrian Academy of Science en Viena, en 1900 Carl Stumpf creo el Phonogramm-Archiv de Berlin, en 1926 se creo el Phonogram Archive de la Academia de Ciencias en San Petersburgo, en 1928 la Discoteca di Stato en Roma, en 1930 el archivo del Musee de L'Homme en Paris, en 1937 el M. I. Glinka State Central Museum of Musical Culture en Moscu, en 1938 la Phonotheque National de Paris, en 1940 la Recorded Sound Section of the Library of Congress de Washington y en 1948 los Archives of Traditional Music en Indiana. En la segunda mitad del siglo XX la creacion de archivos sonoros, tanto de caracter internacional como regional y nacional, siguio incrementandose.

(7) En idioma espanol, un breve recorrido por la conformacion de los archivos en el marco de la musicologia comparada se encuentra en Camara de Landa (2016).

(8) Ronda L. Sewald (2005) hace una presentacion de esta disputa hasta aproximadamente el ano 2003.

(9) Para mas informacion ver: http://www.charm.rhul.ac.uk/index.html

(10) Llamadas por Linda Barwick cultural heritage communities (2004).

(11) "[...] a biocultural resources, a sound-producing activity natural to humans that comes into being as music through sociocultural processes, then efforts to sustain music are best directed at, and regarded as, sustaining selected sociocultural activities that encourage music's production and maintenance. In short, sustaining music means sustaining people making music" (Titon 2009a: 6). (Todas las traducciones son del autor).

(12) Se trata de dos articulos levemente diferentes, escritos en espanol e ingles respectivamente.

(13) Referencias a la credibilidad del archivo pueden encontrarse, por ejemplo, en Velody (1998) y Osborne (1999). Para una posicion critica ver el concepto de archive as fetish de Dominick LaCapra (1985).

(14) "Postmodernism [...] can be enormously liberating and constructive (in both meanings of being positive and of building things). Deconstruction is not about destroying in endless relativistic critiques, but about constructing, about seeing anew and imagining what is possible when the platitudes and ideologies are removed. It is a mode of inquiry, of reading, of analysis, that generates an energy towards the openness required for genuine innovation and change [...]" (Cook 2001: 22).

(15) "I would characterize archival postmodernism as focusing on the context behind the content; on the power relationships that shape the documentary heritage; and on the document's structure, its resident and subsequent information systems, and its narrative and business-process conventions as being more important than its informational content. Going further, facts in texts cannot be separated from their ongoing and past interpretations, nor author from subject or ever-changing audiences, nor author from the act of authoring, nor authoring from broader societal contexts in which it takes place. Everything in records is shaped, presented, represented, re-presented, symbolized, signified, constructed by the writer, the computer programmer, the photographer, the cartographer, for a set purpose. No text is an innocent by-product of administrative or personal action [...] Documents, individually and collectively, are all a form of narration (25) [...] are shaped to reinforce narrative consistency and conceptual harmony for the author, thereby enhancing position, ego, and power, all the while conforming to acceptable organization norms, rhetorical discourse patterns, and societal expectations. Postmodernists also believe that there is not one narrative in a series or collection of records, but many narratives [...] And the archivist as much as the creator or researcher is one of the narrators" (Cook 2001: 26).

(16) "We believe that [...] records are always in the process of being made, that 'their' stories are never ending, and that the stories of those who are conventionally called records creators, records managers, archivists, users and so on are (shifting, intermingling) parts of bigger stories understandable only in the ever-changing broader context of society. Records, in short, open into (and out of) the future (265). And archivists are members of a big family of record makers" (Harris 2002: 266).

(17) "The power to describe is the power to make and remake records and to determine how they will be used and remake in the future. Each story we tell about our records, each description we compile, changes the meaning of the records and re-creates them" (Duff y Harris 2002: 272). Estos autores ofrecen una propuesta que evita caer en las limitaciones de la disciplina, bajo el nombre de liberatory descriptive standard. Debido a los objetivos de este trabajo y a las limitaciones de espacio no se incluyen detalles de la misma.

(18) Aunque las ideas de Garcia Gutierrez estan gestadas en la teoria de los medios, se encuentran en perfecta sintonia con las preocupaciones de los archivistas, en particular, con aquellos que desarrollan una perspectiva critica hacia las practicas canonicas.

(19) Por ejemplo, las reflexiones de Giorgio Adamo (2010) sobre la relacion entre los registros sonoro y visual.

(20) Todo lo cual justifica plenamente el uso del plural: etnomusicologias.
COPYRIGHT 2019 Universidad Complutense de Madrid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2019 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Garcia, Miguel A.
Publication:Revista General de Informacion y Documentacion
Date:Jan 1, 2019
Words:10014
Previous Article:El librero y encuadernador Manuel Millana en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Next Article:Estado de la preservacion de documentos sonoros y audiovisuales en bibliotecas de institutos y centros de investigacion de la Universidad Nacional...

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters