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El reduccionismo en la biologia contemporanea.

Resumen: La distincion entre biologia funcional y biologia evolutiva es clave para un tratamiento conclusivo de uno de los mas discutidos problemas de la filosofia de la biologia: la posible reduccion de la biologia a fisica y quimica. Las preguntas que definen los objetivos cognitivos de la biologia funcional son diferentes de aquellas que guian la fisica: son preguntas funcionales; pero las respuestas que buscamos para ellas pueden escribirse en el lenguaje de la fisica. Mientras tanto, las cuestiones planteadas en la biologia evolutiva nos conducen hacia un tipo de discurso intraducible en el lenguaje de la fisica.

Abstract: The distinction between evolutionary and functional biology is a fundamental clue to a conclusive approach of one of the most controversial issues in the philosophy of biology: the possibility of reducing biology to physics and chemistry. The questions that defines the cognitive targets of functional biology are different from those that guide physics: they are functional questions, but their answers can be translated into the language of physics. On the other hand, the questions that guide evolutionary biology drive us to a kind of discourse irreducible to that of physiques.

Palabras clave: Biologia funcional, biologia evolutiva, reduccionismo, filosofia de la biologia, fisicalismo.

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PRESENTACION

Tal vez, la pregunta acerca de la posibilidad de reducir las ciencias de la vida a la fisica y a la quimica constituya el problema fundacional de la filosofia de la biologia. Pero, si asi no lo fuese, nadie negaria por eso que la misma ha dado lugar a uno de los topicos mas transitados y recurrentes de esa disciplina. La querella del reduccionismo, de un modo u otro, siempre recreada y replanteada, insiste en retornar: cada progreso en la biologia la reaviva, siempre hay a la mano recursos filosoficos para analizarla desde una nueva perspectiva. (1) La bibliografia sobre el tema es tan basta que pretender resenarla no seria menos ambicioso que pretender saldar la cuestion que la ha motivado. Por eso, sin atreverme a enfrentar cualquiera de esos dos desafios, lo que aqui propogo es algo bastante menos arriesgado. Me limitare a senalar lo que en mi opinion constituye un elemento de analisis fundamental para cualquier planteamiento correcto de ese problema: me refiero a la clasica, aunque no siempre considerada, distincion entre biologia evolutiva y biologia funcional.

Muchos autores, en efecto, han llamado la atencion acerca de los contrastes existentes entre la biologia experimental de los laboratorios, la biologia de Claude Bernard y de Andre Lwoff, por ejemplo, y la biologia observacional de campo; es decir: la biologia de los naturalistas como Charles Darwin y Niko Timbergen. (2) Otros, mientras tanto, han reparado e insistido en la distincion entre un enfoque reduccionista de los fenomenos vivientes y un enfoque que, usando una expresion de George Gaylord Simpson, (3) podria ser tal vez caracterizado como composicionista. (4) Pero considero que ha sido merito de Ernst Mayr (5) el haber articulado claramente ambas distinciones insertandolas en el marco de una contraposicion mas general entre biologia funcional y biologia evolutiva.

La primera es aquella biologia ocupada en estudiar, por metodos predominantemente experimentales, las causas proximas que, actuando a nivel del organismo individual, nos explican como los fenomenos vitales se encadenan e integran en la constitucion de esas estructuras. La segunda, mientras tanto, seria esa otra biologia, ocupada en reconstruir, generalmente por metodos comparativos e inferencias historicas, las causas remotas que, actuando a nivel de las poblaciones, nos explicarian por que cada una de estas evolucionan o evolucionaron en el modo en que efectivamente lo hacen y lo hicieron. (6) Y no se trata, claro, de oponer dos programas o paradigmas alternativos; sino de distinguir dos modos complementarios de interrogar lo viviente cuya correcta diferenciacion es, en mi opinion, fundamental para la discusion de los mas diferentes problemas de la filosofia de la biologia. (7) Siendo ese el caso, sobre todo, de la polemica acerca de la relacion entre fisica y biologia: en mi opinion, la misma no deberia ser siquiera planteada sin especificar a cual de los dos dominios de la biologia me refiero.

Es que, segun espero mostrar, los argumentos anti-reduccionistas usados en el caso de la biologia evolutiva no pueden ser utilizados para el caso de la biologia funcional: si esta ultima puede ser caracterizada como una disciplina autonoma en relacion con la fisica, solo habra de serlo en un sentido diferente de aquel en el cual podemos decir que la biologia evolutiva lo es. Pero, del mismo modo, tambien espero mostrar que los argumentos reduccionistas tampoco pueden aplicarse por igual en ambos dominios: la biologia funcional puede seguir siendo pensada como la fisica del ser viviente aun cuando esa caracterizacion en nada convenga a la biologia evolutiva.

LA EQUIVOCIDAD DE LA REDUCCION

La expresion reduccionismo es, lo sabemos, definitivamente equivoca: la reduccion se dice de muchas maneras. Cabe, con todo, ensayar una primera caracterizacion general de esa postura: la misma, podemos decir, "implica la afirmacion de que objetos o ambitos de cierta naturaleza pueden, al fin y a la postre, definirse o caracterizarse en terminos o en componentes que corresponden a otro ambito, de naturaleza distinta". (8) Asi, en el dominio de la filosofia de la biologia y en lo atinente a la relacion entre biologia y fisica, lo que entra en cuestion cuando se discute el reduccionismo, es la posibilidad y la necesidad de que los fenomenos o los predicados biologicos puedan ser definidos, caracterizados o explicados en virtud de componentes, terminos o teorias fisicas.

Pero, como ya ha sido tantas veces observado, esta discusion puede plantearse en distintos niveles, cada uno de los cuales plantea interrogantes diferentes y de tratamiento relativamente autonomo. De hecho, y por lo general, se distinguen tres niveles de analisis, cada uno de los cuales suscita la defensa o la impugnacion de una forma de reduccionismo. De manera lamentable y pese a la usual coincidencia en el numero tres, no existe un acuerdo total en la terminologia usada para caracterizar esos niveles y eso, incluso, puede ocultar el hecho de que respecto de uno de los tres niveles siempre surgen diferencias en cuanto a la naturaleza del problema que alli se plantearia.

En primer lugar, podemos referirnos a lo que usualmente se ha caracterizado como el plano o el aspecto epistemologico o teorico de la reduccion. (9) En ese nivel, que es en el cual, mas a menudo han discutido las cuestiones de la reduccion los filosofos de la ciencia como Popper, Nagel o Hempel, (10) lo que se pretende es decidir:
   [...] si las teorias y leyes experimentales formuladas en un campo
   de la ciencia pueden considerarse casos especiales de teorias y
   leyes formuladas en algun otro campo cientifico [siendo que, si ese
   es el caso, se dira que] la primera rama de la ciencia ha sido
   reducida a la segunda. (Ayala, 1983: 12)


Pero, a excepcion de lo ocurrido en los inicios de la polemica relativa a la posibilidad de reducir la genetica clasica a la genetica molecular, este punto de vista no ha llamado mucho la atencion de los filosofos de la biologia. (11) La concepcion nageliana de reduccion, surgida en un contexto de reflexion en donde se tenia a las teorias fisicas como referencia privilegiada, sirvio, por decirlo de algun modo, como disparador y como planteamiento inicial, en el campo de la filosofia de la biologia, de una polemica de epistemologia regional concerniente a la relacion entre dos teorias biologicas de la herencia. Con todo, el devenir de esta polemica ha hecho que la propia idea de la reduccion como subsuncion entre teorias sea abandonada o, por lo menos, revisada. (12)

Es necesario no perder de vista, por otra parte, que, aunque este estrechamente relacionada con ella, la discusion de la relacion entre genetica mendeliana y genetica molecular, no solo no agota la discusion acerca de la relacion entre biologia y fisica, sino que tampoco cabe siquiera considerarla como un aspecto parcial de la misma: para que esto ultimo sea posible habria que dar por establecido que la biologia molecular es, ella misma, un capitulo de la fisica o la quimica; cosa que, como Rosemberg ha mostrado, (13) seria una simplificacion problematica.

Sin embargo, una cosa nos continua pareciendo cierta: la revision y el replanteamiento del problema de la reduccion que tuvo lugar en el seno de la polemica acerca de las geneticas hace pensar que hoy nadie consideraria de manera seria la idea de que las teorias fundamentales de la biologia puedan ser reducidas, en un sentido estrictamente nageliano, a teorias fisicas. Lo que no termino por cumplirse para la genetica mendeliana y la genetica molecular, dificilmente podra cumplirse para la teoria evolutiva y, por ejemplo, la termodinamica de los sistemas abiertos en un estado distante del equilibrio. (14)

Con todo, si en el ambito epistemologico existe entre los filosofos de la biologia un cierto consenso contrario a la idea nageliana de reduccion, (15) no puede decirse lo mismo de lo que ocurre en ese otro plano de discusion que podriamos llamar ontologico. Tras el eclipse o el abandono de cualquier forma de vitalismo, nadie objeta lo que se ha dado en denominar reduccionismo ontologico o constitutivo. (16) El reduccionismo constitutivo u ontologico es el reduccionismo que Dobzhansky consideraba razonable, (17) aquel que se agota en el reconocimiento de que todo fenomeno o entidad biologica es, en ultima instancia, un compuesto complejo de fenomenos y entidades fisico-quimicas que, por razon de esa misma composicion, esta sometido a la legalidad fisica que rige a sus componentes. (18) Negarlo seria incurrir en el vitalismo, seria afirmar que los fenomenos vivientes obedecen a fuerzas contrarias o ajenas a las fuerzas fisicas. (19)

Agreguemos, ademas, que no nos parece del todo exacto homologar el reduccionismo constitutivo a la simple idea de que los fenomenos organicos estan solo limitados por las leyes fisicas. (20) El orden fisico no es solo la condicion de posibilidad y el margen dentro del cual la vida construira un orden autonomo. La vida no supera el orden fisico; ella no supone ninguna fuerza que, ajena a las leyes fisicas, ejerceria alguna forma de libertad dentro del marco de constricciones que aquellas imponen. Negar el vitalismo, como Claude Bernard lo sabia, (21) es negarle a la materia viva toda espontaneidad: es negarle cualquier capacidad de cambio que no suponga la intervencion de una fuerza fisica. (22) Negar el vitalismo implica, en ultima instancia, adherir a la posicion fisicalista segun la cual no hay en el mundo ningun cambio ni diferencia que no suponga algun cambio o alguna diferencia fisica. (23) En el orden viviente no hay, podriamos asi decir, ninguna causa eficiente que no sea una causa fisica.

Asi, el reduccionismo constitutivo u ontologico puede expresarse diciendo que todo fenomeno organico fisicamente registrable u observable --es decir: capaz de interactuar con un instrumento fisico de observacion o medicion-- es, en tanto tal, pasible de explicacion fisico-quimica. Siendo que era eso, precisamente, lo que el vitalismo negaba: para Stahl o para Driesch, existian fenomenos, experimentalmente registrables, que no podian ser explicados mediante la fisica o la quimica. Sin embargo, una cosa es decir que todo fenomeno biologico capaz de dejar una marca o registro fisico en un instrumento de observacion que puede ser descrito y explicado en terminos fisicos; y otra cosa diferente es afirmar que todas las descripciones posibles y relevantes de un fenomeno biologico puedan ser traducidas a descripciones que puedan funcionar como explananda de explicaciones fisico-quimicas.

Llegamos asi a la discusion de la tercera y mas polemica forma de reduccionismo: aquella que Mayr llama reduccionismo explicativo y Ayala reduccionismo metodologico. (24) Puesto que algunos autores usan esas dos ultimas expresiones para referirse a lo que aqui hemos denominado reduccionismo epistemologico o teorico (25) nosotros optaremos por la expresion reduccionismo programatico. Queriendo indicar con ello una posicion relativa a los procedimientos y estrategias de explicacion; (26) es decir: una posicion relativa al modo y al direccionamiento de la investigacion.

Sin embargo, mas alla de las confusiones terminologicas, puede todavia existir una no, tan facilmente superable, confusion conceptual: no es del todo facil explicar lo que en realidad se quiere indicar con esta nueva calificacion del reduccionismo. Mayr, (27) por ejemplo, identifica esta tesis con la afirmacion, en su opinion falsa, de que todo fenomeno organico puede ser explicado en terminos de las acciones e interacciones de sus componentes. No se trata, claro, de retornar el reduccionismo epistemologico y afirmar que las teorias especificamente biologicas que en la actualidad usamos para explicar los fenomenos organicos sean ellas reducibles o explicables por teorias fisicas; sino de apostar por la posibilidad de que, independientemente de las teorias de las que hasta ahora podamos habernos valido para explicar tales hechos, los mismos puedan ser analizados y explicados en terminos fisicos.

Lo que esta en cuestion no es reducir teorias biologicas a teorias fisicas; sino sustituir aquellas por estas. Las dificultades del reduccionismo a la Nagel no invalidan esta pretension; y, a pesar de Mayr, el reduccionismo constitutivo, como dijimos poco antes, parece respaldarla: (28) si los fenomenos organicos no son mas que fenomenos fisicos de gran complejidad; entonces no hay razon para desistir de la meta de Francis Crick: "explicar todo la biologia en terminos de fisica y quimica". (29) Sin embargo, se nos podria decir, una cosa es postular esa explicabilidad fisica de lo viviente y otra cosa muy diferente es realizarla. De manera inevitable, la postulacion o la negacion de una explicabilidad fisica de los fenomenos vivientes nos lleva a tener que precisar si aludimos a una explicabilidad en principio o a una explicabilidad en la practica.

Pero atencion: por explicabilidad en la practica no podemos entender la mera capacidad actual y efectiva de encontrar una explicacion fisica para todo fenomeno biologico. Si asi fuese, la respuesta seria obvia: hay un sin fin de fenomenos biologicos que ni siquiera sabemos como abordar desde una perspectiva fisica; pero tambien es claro que a nadie le interesa discutir la cuestion en ese nivel: la explicabilidad de los reduccionistas seria siempre, en este sentido, trivial; una explicabilidad en principio: una promesa. Un problema distinto se plantea, sin embargo, cuando nos preguntamos cual es la fisica en la que esa promesa se sostiene. Desde este punto de vista, que es el que pertinentemente Elliott Sober nos propone:
   [...] explicabilidad-en-principio significa que una fisica
   idealmente completa estaria capacitada para dar cuenta de todo
   fenomeno biologico [mientras tanto] explicabilidad-en-la-practica
   significa que podemos explicar todo fenomeno biologico con la fisica
   que ya poseemos. (Sober, 1993b: 25)


Quien afirma este ultimo tipo de explicabilidad, puede considerar que nuestra incapacidad actual en el logro de tales explicaciones obedece a nuestro defectuoso analisis de los fenomenos biologicos y/o a nuestra ignorancia relativa en como articular el conocimiento fisico existente en realidad en una explicacion de los mismos. En cambio, quien afirme la mera explicabilidad-en-principio puede atribuir esa incapacidad a una limitacion constitutiva o coyuntural de la fisica. Asi, quien sostenga la explicablilidad-en-la-practica podra considerar que esa incapacidad obedece a una limitacion de la biologia y que es, por lo tanto, asunto y objetivo de la biologia el remediar de manera paulatina la situacion. Mientras tanto, quien apele a una limitacion de la fisica para justificar esa incapacidad de la biologia actual estara reconociendo que la reversion de la situacion no es asunto, o programa, para las ciencias de lo viviente, sino problema de una super-fisica aun por venir.

Puede decirse por eso que la postulacion de esa explicabilidad-en-principio tiene menos consecuencias para la biologia que para la fisica; y que la discusion acerca del reduccionismo explicativo debe centrarse, por lo menos de manera primaria, como de hecho ocurre, en la explicablilidad-en-la-practica. Siendo esta, de hecho, la promesa que sustenta las posiciones reduccionistas: las leyes y las fuerzas fundamentales se dan por conocidas, lo que se supone que debe ser estudiado es la compleja trama de condiciones iniciales que hacen que esas fuerzas y leyes produzcan los fenomenos de la vida. La ciencia, como reza la celebre expresion de Peter Medawar, (30) es el arte de lo soluble; y negar la explicabilidad-en-la practica colocaria por lo menos una parte de la empresa reduccionista mas alla de los limites de esa solubilidad.

Mientras tanto, la afirmacion de tal explicabilidad parece hacer de ese reduccionismo un imperativo irrecusable: si se parte del postulado de que esa reduccion, o esa explicacion, es, mas alla de las dificultades concretas, posible; es inevitable comprometerse en la busqueda de la misma. Y esto no tanto porque una reduccion de exito sea, como Popper ha dicho, "la forma de mayor exito que puede concebirse entre todas las explicaciones cientificas"; (31) sino mas bien porque desistir del programa reduccionista equivaldria a negar que la fisica realmente existente es suficiente para explicar el fenomeno vital. Cosa que, en ultima instancia, seria lo mismo que admitir que el repertorio de leyes y de fuerzas de la fisica actual es insuficiente para explicar lo viviente. De ese modo, el viejo vitalismo pareceria estar de vuelta y pocos gustarian de ser considerados como uno de sus acolitos. De pronto, el programa reduccionista puede venir a ser tan inobjetable como el reduccionismo constitutivo.

Pero, si no perdemos de vista la ultima formulacion que propusimos para esta forma de reduccionismo, veremos que la relacion entre ambas tesis no es tan simple. Conforme a lo que ya se dijo, una cosa es afirmar que "cualquier fenomeno biologico puede describirse como surgiendo de la interaccion de procesos fisico-quimicos"; (32) y otra muy diferente es afirmar que todas las descripciones posibles y relevantes de un fenomeno biologico puedan ser traducidas a descripciones que puedan funcionar como explananda de explicaciones fisico-quimicas.

El reduccionismo programatico se extiende, por necesidad, a todos los fenomenos biologicos en tanto que sean descriptibles o registrables en terminos fisicos. Si asi no fuese estaria afirmando que existen fenomenos fisicos para los cuales no hay explicacion fisica posible. Lo que todavia debe discutirse, sin embargo, es si las unicas descripciones relevantes de un fenomeno biologico son aquellas pasibles de ser convertidas o sustituidas por descripciones que presenten tales fenomenos como meros eventos fisicos; o, si por el contrario, existen descripciones que, siendo biologicamente relevantes, no pueden ser, en principio, traducidas a un lenguaje fisico.

Siendo en este punto donde, en nuestra opinion, debe tenerse siempre la precaucion de especificar a cual de esos dos grandes dominios de las ciencias de la vida, que son la biologia funcional y la biologia evolutiva, nos estamos refiriendo. Es que, ya a priori, es claro que una cosa es la respuesta, afirmativa o negativa, que podamos dar para la biologia funcional y otra es la respuesta, tambien afirmativa o negativa, que pueda darse para la biologia evolutiva; y esto lo podemos ver, facilmente, si nos remitimos a la distincion entre la perspectiva evolucionista y la perspectiva reduccionista que Francois Jacob propuso en su Logica de lo viviente. (33)

EL PROGRAMA REDUCCIONISTA EN BIOLOGIA FUNCIONAL

En ese libro, que solo el miedo a la grandilocuencia puede impedirnos calificar de magnifico, Jacob (34) retoma la distincion propuesta por Mayr entre biologia funcional y biologia evolutiva y alude a las dos actitudes metodologicas que, en su opinion, dan lugar a esos dos dominios fundamentales de la biologia contemporanea. La primera seria una actitud integrista o evolucionista que, viendo al organismo como miembro de una poblacion, da lugar a una biologia interesada en describir y explicar las relaciones que los seres vivos mantienen entre si y con su medio; y la segunda, en cambio, seria esa actitud tomista o reduccionista que, aun considerando al organismo como un todo individualizado, da lugar a una biologia de causas inmediatas cuya meta es explicar los fenomenos vitales en terminos de la interaccion causal de elementos tales como organos, tejidos, reacciones quimicas y estructuras moleculares. Como es obvio, en el lenguaje de Mayr, la primera seria la biologia evolutiva y la segunda la biologia funcional.

Cada una de estas biologias, nos dice Jacob, "aspira a instaurar un orden en el mundo viviente". (35) En el caso de la primera, "se trata del orden por el que se ligan los seres, se establecen las filiaciones, se disenan las especies"; se trata, en suma, de un orden interorganico. En el caso de la segunda, en cambio, se trata de un orden intra-organico que atane a las estructuras, funciones y actividades por medio de las cuales se integra y se constituye el viviente individual. Puede decirse, entonces, que si una "considera a los seres vivos como elementos de un vasto sistema que engloba toda la tierra [la otra] se interesa por el sistema que forma cada ser vivo". (36) Por eso, mientras en este ultimo caso, el biologo analiza, normalmente, "un unico individuo, un unico organo, una unica celula, una unica parte de la celula"; (37) en el caso de la biologia evolutiva o integrista, el organismo debe ser siempre considerado en funcion de sus relaciones con el medio y con los otros organismos. (38)

Asi, mientras en el primer dominio de investigaciones el biologo puede continuar, en cierto modo, operando aun con los conceptos y los metodos de la historia natural y con relativa prescindencia del saber fisico y quimico; (39) en el segundo caso nos encontramos con un conjunto de investigaciones que, en virtud de sus propias pautas metodologicas y en funcion de los problemas estudiados, da lugar a un discurso acerca de lo viviente que, por su contenido conceptual y por sus procedimientos experimentales, tiende a aproximarse de manera progresiva al discurso de la quimica y la fisica. No serian estas quienes reducirian o absorberian a la biologia funcional ampliando su area de aplicacion; sino que seria la propia biologia funcional la que, por su propia logica, tenderia, activamente, a identificar su discurso con el de esas otras ciencias.

El supuesto fundamental de esa estrategia de investigacion es la presuncion de que "no existe ningun caracter del organismo que no pueda, a fin de cuentas, ser descrito en terminos de moleculas y de sus interacciones". (40) Pero, mas alla de esa presuncion de la posibilidad de la reduccion, lo que en verdad define ese reduccionismo programatico que, siguiendo a Jacob, podemos considerar como inherente a la biologia funcional, es la exigencia metodologica de que, para todo fenomeno, estructura o caracteristica organica, siempre busquemos una descripcion y una explicacion de caracter fisiologico reducibles, ambas, a descripciones y explicaciones fisico-quimicas. La efectiva conquista de esa reduccion se erige asi en la meta que define la direccion, la agenda y el criterio para evaluar el exito de las investigaciones desarrolladas en el contexto de la biologia funcional.

Con todo, pese a que esa es la promesa, para muchos cada dia mas proxima de ser plenamente cumplida, de la biologia molecular, (41) y aun con absoluta prescindencia de lo que pueda venir a decirse de la biologia evolutiva, es muy posible que esta imagen reduccionista de la biologia funcional sea objetada por tres tipos de razones que conviene que tratemos separadamente. Unas son razones que llamaremos logicas, otras son razones que denominaremos teoricas y otras que pueden ser caracterizadas como historicas. Puede hacerse converger, sin embargo, las tres lineas de criticas en un mismo punto: la idea segun la cual el principal objetivo experimental del biologo funcional es "aislar los constituyentes de un ser vivo [encontrando las condiciones que permitan su estudio] en el tubo de ensayo". (42)

De ese modo, dice Jacob, "variando estas condiciones, repitiendo los experimentos, precisando cada parametro [el biologo funcional conseguiria] dominar el sistema y eliminar sus variables". (43) El punto de partida del trabajo experimental seria siempre, y sin ninguna duda, la complejidad del viviente individual, pero su meta seria precisamente la de descomponer esa complejidad y analizar sus elementos "con el ideal de pureza y certeza que representan las experiencias de la fisica y la quimica". (44) Asi, siguiendo ese procedimiento analitico, concuerda Mayr, se puede realizar en biologia "el ideal de un experimento puramente fisico, o quimico". (45)

Con todo, y he ahi la primera linea de objeciones que se puede presentar ante este modo de ver la biologia funcional, "no todo lo que adviene a un organismo en el laboratorio es una realidad biologica. [Si] no se trata de hacer fisica en el ser viviente, sino la fisica del ser viviente"; (46) los fenomenos organicos nos interesaran en tanto contribuyen, en el estado normal, o conspiran, en el estado patologico, a cierto resultado que, desde su planteamiento, nuestro analisis privilegia: la constitucion y la preservacion del propio organismo individual.

Sin ese interes, sin esa perspectiva que privilegia y recorta la constitucion y la preservacion del organismo individual como foco de convergencia de todas las series causales analizadas, no hay fisiologia ni biologia funcional en general. Esta disciplina, podemos decir, supone siempre en sus analisis una idea de estado privilegiado y limita su analisis a mostrar como un determinado fenomeno organico interviene de manera causal en la produccion de ese estado; (47) y era en eso a lo que tan claramente Claude Bernard apuntaba cuando en la Introduction a l'etude de la medecine experimentale nos decia que:
   El fisiologo y el medico no deben olvidar jamas que el ser vivo
   forma un organismo y una individualidad. El fisico y el quimico, no
   pueden colocarse fuera del universo, estudian los cuerpos y los
   fenomenos aisladamente, en si mismos, sin estar obligados a
   remitirlos necesariamente al conjunto de la naturaleza. Pero el
   fisiologo, por el contrario, encontrandose ubicado fuera del
   organismo animal del cual ve el conjunto, debe preocuparse
   por la armonia de ese conjunto al mismo tiempo en que intenta
   penetrar en su interior para comprender el mecanismo de cada una de
   sus partes. De ahi resulta que, mientras el fisico o el quimico
   pueden negar toda idea de causas finales en los hechos que observan;
   el fisiologo es llevado a admitir una finalidad armonica y
   preestablecida en los cuerpos organizados cuyas acciones parciales
   son todas solidarias y generadoras las unas de las otras. Es
   necesario reconocer, por eso, que si se descompone el organismo
   viviente aislando las diferentes partes, es solo para facilitar
   del analisis experimental, y no para concebir esas partes
   aisladamente. En efecto, cuando se quiere dar a una propiedad
   fisiologica su valor y su verdadera significacion, siempre es
   necesario remitirse al conjunto y no sacar ninguna conclusion
   definitiva si no es en relacion a sus efectos en relacion a ese
   conjunto. (Bernard, 1984: 137)


"El agrupamiento de los fenomenos vitales en funciones [dice Bernard] es la expresion de ese pensamiento". (48) En efecto, la funcion, nada menos que el objeto privilegiado de la fisiologia (49) y de la biologia funcional en general, no es otra cosa que:
   [...] una serie de actos o de fenomenos agrupados, armonizados, en
   vistas a un resultado determinado [y, si bien, para la ejecucion de
   dicha funcion concurren] las actividades de una multitud de
   elementos anatomicos [ella no puede ser reducida a la] suma brutal
   de las actividades elementales de celulas yuxtapuestas. (Bernard,
   1878: 370)


Lejos de eso, para individualizar una funcion, para que quepa describir un conjunto de actividades organicas como cumpliendo una funcion, debemos considerarlas como "armonizadas, concertadas, de manera a concurrir en un resultado comun". (50)

Mas tarde lo haria notar otra vez Merleau-Ponty:
   [...] un analisis molecular total disolveria la estructura de las
   funciones y del organismo en la masa indivisa de las reacciones
   fisicas y quimicas triviales. [Por eso] para hacer reaparecer, a
   partir de ellas, un organismo viviente, [nos decia este autor, hay
   que reconsiderar a esas reacciones eligiendo] los puntos de vista
   desde donde ciertos conjuntos reciben una significacion comun, y
   aparecen, por ejemplo, como fenomenos de asimilacion, como los
   componentes de una funcion de reproduccion. (Merleau-Ponty,
   1953: 215)


O, en definitiva, como momentos o pasos de cualquier otra funcion que nuestro analisis fisiologico este procurando establecer.

La biologia funcional parece, en efecto, suponer una perspectiva sobre los fenomenos organicos que no encuentra un analogo en la fisica o en la quimica; y, por lo visto, la misma puede ser llamada, con toda justicia, de perspectiva funcional. Siendo que esa peculiaridad, como Alexander Rosemberg ha mostrado, (51) se preserva, incluso, en el nivel de la biologia molecular. Asi, ante una secuencia de ADN, llamemosla gen, cuya ocurrencia se verifique en el genoma de alguna especie de bacteria, el biologo molecular habra siempre de preguntarse por el papel causal, o funcion, que la proteina codificada por ese gen tienen en la constitucion de tales organismos; y es en ese sentido del termino el que Craig Venter presuponia cuando dijo que 40% de los genes individualizados en el Proyecto Genoma Humano tienen aun una funcion desconocida. (52)

Hay, en efecto, una cierta distancia entre preguntarse por el simple efecto de un fenomeno y preguntarse por su funcion; y esa distancia tiene que ver con que, en este ultimo caso, presumimos que ese fenomeno puede venir a tener un papel causal (53) en la consecucion de cierto estado cuya realizacion define y ordena nuestro analisis. Pero, aunque ese interes pueda permitirnos hablar de una cierta autonomia erotetica de la biologia funcional frente a la fisica; creemos que el mismo no puede ser citado como un argumento contrario al reduccionismo enunciado por Jacob.

Es cierto que, al hablar de los procedimientos analiticos del biologo funcional, Jacob no tuvo debida cuenta de esa teleologia intra-organica a la que aludia Bernard. Pero considero que ese descuido obedece al simple hecho de que no era el modo de interrogacion de la biologia funcional lo que estaba en cuestion; sino el nivel ontologico en el cual debian buscarse, en ultima instancia, las preguntas de ese dominio de la biologia. Y el hecho de que las tramas causales que convergen en la constitucion del organismo individual sean siempre reconstruidas con vista a ese resultado, no significa que tal reconstruccion no pueda, o no deba, ser llevada hasta el plano molecular. Despues de todo, Jacob podria muy bien convenir con Humberto Maturana y Francisco Varela (54) en la idea de que los organismos no son mas que sistemas autopoieticos moleculares; es decir: sistemas fisicos capaces de producir y preservar su propia organizacion. (55) Y eso seria un buen argumento para no cejar en nuestros esfuerzos por elucidar los mecanismos moleculares que materializan esa autopoiesis. (56)

Pero, aunque pueda decirse que la perspectiva funcional no invalida la prosecucion del programa reduccionista; puede formularse en contra de este una segunda objecion vinculada con su viabilidad: tal es el caso de las objeciones teoricas que han sido planteadas por autores como Walter Elsasser en 1998 y Jean Hamburger en 1986. Segun esta linea de argumentacion, el programa reduccionista podria estar proponiendo, por lo menos en algunos campos como el de la biologia del desarrollo, desafios que escaparian a nuestras posibilidades cognitivas. No se trata, claro, de poner en duda que los fenomenos organicos sean otra cosa que fenomenos moleculares; sino de alertar acerca de la complejidad computacional involucrada en cualquier tentativa de explicar fenomenos fisiologicos complejos a partir de interacciones moleculares. Las variables a considerar y las posibles interacciones entre las mismas son tantas y tan intrincadas que parecen estar mas alla de los limites matematicos de lo computable. (57)

Por eso, se dice, es mejor encarar ciertos fenomenos organicos siguiendo estrategias experimentales clasicas que, sin llegar a operar en el plano molecular, pueden, de todos modos, permitirnos un control y un conocimiento de los mismos mucho mas significativo. Despues de todo, desde Claude Bernard en adelante, desde el nacimiento mismo de su disciplina, el biologo funcional piensa de manera experimental; (58) es decir: piensa los fenomenos organicos en la medida en que los analiza, controla y manipula experimentalmente. En su ciencia, vinculos causales o conceptos que no puedan ser plasmados o discriminados experimentalmente no tienen ningun espacio; y eso tambien vale para el propio programa reduccionista. Ni la vaga certeza del reduccionismo ontologico ni la severa exigencia que plantea la explicabilidad en principio a la Sober son suficientes por si mismas: ambas tienen que expresarse de manera operacional.

Si los fenomenos biologicos han de ser considerados realmente, en la efectiva practica cientifica, como fenomenos fisicos y quimicos, eso tiene que palparse y ejecutarse en los procedimientos experimentales; y lo que los argumentos anti-reduccionistas a la Elsasser vienen a decirnos que es, por lo menos para cierto tipo de fenomenos, eso es, a priori, imposible. Si la ciencia es realmente el arte de lo soluble, el reconocimiento de este limite puede parecer una condena definitiva para el programa reduccionista.

Pero he ahi, justamente, la principal debilidad de estos argumentos: ante la obvia constatacion de que ciertos fenomenos biologicos son mas complejos de lo que parecia y ante las dificultades surgidas en las sucesivas tentativas de analizar los mismos desde una perspectiva puramente molecular, se argumenta, basado en consideraciones matematicas, que esas dificultades son infranqueables y que cualquier tentativa futura esta destinada al fracaso. Lo cierto, sin embargo, es que pese a esas dificultades, el programa sigue en marcha: la laboriosa busqueda y el fatigoso mapeo de las complejas filigranas moleculares en que estan tramados los mas complejos fenomenos organicos continua y, aqui y alla, se obtienen resultados, siempre parciales, casi infimos, pero efectivos y acumulables. (59)

El programa reduccionista, en definitiva, parece ofrecer mas oportunidades concretas para el desarrollo de la investigacion que los limites matematicos postulados por algunos; y esa fertilidad heuristica, esa capacidad de mantener abierto el campo de lo indagable multiplicando rompecabezas, es fundamental en la historia de la ciencia. (60) La ciencia es una actividad practica y los cientificos siempre se inclinan por aquellas ideas que los pueden mantener ocupados; (61) y ese no parece ser el caso de las ideas holistas de Elsasser.

Con todo, puede todavia objetarse que una cosa es decir que el programa molecular se enfrenta con limites insuperables y otra cosa muy distinta es afirmar que la reduccion de todos los fenomenos organicos a fenomenos moleculares sea, realmente, el norte que guia todo el desarrollo de la biologia funcional. Es que, sin apelar al non plus ultra de Elsasser, podemos todavia limitarnos a decir que quiza Jacob se equivoque al suponer que toda la biologia funcional tienda a su propia molecularizacion. Nadie dudaria, es cierto, de llamar a esta tendencia de hegemonica; (62) pero eso no implica negar la existencia de investigaciones que, aun siguiendo procedimientos mas proximos a los de la fisiologia y la embriologia tradicional, continuan produciendo conocimientos novedosos y significativos. El modo de entender la biologia funcional que Jacob nos presenta, podria ser considerado como una simplificacion historica: no todos los caminos de esa disciplina parecen conducir a la biologia molecular.

De hecho, los actuales desarrollos experimentales acerca de la clonacion, aun cuando esten imbuidos e instruidos por conocimientos de los componentes moleculares de las celulas, no por eso deben dejar de ser considerados como la continuacion de un programa de ingenieria celular cuyas lineas generales fueron trazadas de manera independiente de la biologia molecular. Las tecnicas experimentales alli desarrolladas permiten, por otra parte, un control y una manipulacion de ciertos procesos celulares cuyos fundamentos moleculares no son conocidos con plenitud; y esto puede estar indicandonos la factibilidad y la fertilidad de programas de investigacion que operando en niveles de organizacion superiores, como pueden serlo las celulas, pero tambien tejidos y organos, no se demoren en la elucidacion de los mecanismos moleculares en los que los mismos estan montados.

Con todo, ante las dificultades y fracasos que siempre surgen y surgiran en esos dominios de investigacion, nadie dudaria en suponer que la clave de las variables ocultas que vengan a desbaratar predicciones y experimentos podria ser encontrada en la estructura molecular de las celulas. En un momento u otro, estos programas de investigacion que, por razones pragmaticas, puedan desarrollarse con relativa autonomia de la biologia molecular, iran al encuentro de ella: para explicar o superar sus fracasos, pero tambien para fundamentar y explicar sus posibles exitos. Y no se trata aqui de arriesgar profecias; sino de no pasar por alto que toda la experimentacion en biologia funcional, desde Claude Bernard en adelante, supone una intervencion fisica y quimica acerca de lo viviente.

En estos dominios, el biologo puede pensar de manera fisiologica o celular, pero actua fisicamente; y es por eso que, en ultima instancia, solo en un descenso a la estructura molecular de lo viviente habra de encontrar el fundamento y la explicacion de los resultados que obtenga con sus intervenciones experimentales acerca del orden organico. Aunque en la practica y de forma coyuntural puedan subsistir programas no-moleculares en biologia funcional; su propia razon de existir y su propia legitimidad depende de que se considere a los organismos como estructuras fisicas.

Para la biologia funcional, el reduccionismo ontologico es mas que una simple conviccion metafisica: la sumision del orden organico con el orden fisico constituye su propia condicion de posibilidad. Sin ella, el proyecto experimental formulado por Bernard seria ilegitimo. (63) Pero esa condicion de posibilidad define tambien un limite y un criterio ultimo de legitimidad para toda explicacion que pueda darse de un fenomeno organico: la misma, por lo menos en principio, debe ser fisicamente fundamentable. La biologia funcional cae bajo la jurisdiccion teorica de la fisica y esta se transforma en la ultima instancia a la cual podemos remitirnos ante cualquier conflicto irresuelto entre explicaciones biologicas alternativas. Asi, en dominios como la fisiologia o la embriologia la reduccion de un enunciado o una explicacion biologica a un enunciado o explicacion fisica, aunque no siempre se busque de manera sistematica, se convierte en el criterio ultimo de legitimacion de cualquier resultado particular.

LA PLASTICIDAD ONTOLOGICA DE LA BIOLOGIA EVOLUTIVA

No parece ocurrir lo mismo, sin embargo, en le caso de la biologia evolutiva. El lenguaje de la fisica no solo no parece adecuado para describir los fenomenos que esta ultima estudia; sino que tampoco parece adecuada para plantear y dirimir los problemas que alli se plantean. Y no se trata de incurrir en la postulacion vitalista de fuerzas o fenomenos ajenos o contrarios a las leyes fisicas que actuarian en la historia de lo viviente; sino de no pasar por alto el caracter sobreviniente (en relacion con las propiedades fisicas) de los predicados atribuidos a los organismos por la biologia evolutiva tanto en la formulacion como en la solucion de sus problemas.

En general, puede decirse que un predicado P sobreviene a un conjunto de predicados fisicos si se cumplen estas dos condiciones: (64)

* P esta necesariamente presente o ausente en todos los sistemas que son fisicamente identicos entre si.

* P puede estar presente en dos sistemas aun cuando estos no sean fisicamente identicos.

Asi, y como ejemplo fundamental de propiedad sobreviniente, podemos citar la aptitud o eficacia adaptativa que le atribuimos a ciertas formas organicas:
   Las propiedades fisicas de un organismo y del ambiente que este
   habita determinan cuan apto [fit] ese organismo es. Pero la aptitud
   [fitness] que un organismo posee --cuan viable o fertil el es-- no
   determina como sus propiedades fisicas deberan ser. Esta relacion
   asimetrica entre las propiedades fisicas del organismo en su
   ambiente y la aptitud de ese mismo organismo en ese mismo ambiente
   implica que la aptitud sobreviene [supervenes] sobre las propiedades
   fisicas. (Sober, 1993b: 73)


O dicho de otro modo:
   Si dos organismos son identicos en sus propiedades fisicas y viven
   en ambientes fisicamente identicos, entonces deberan tener la misma
   aptitud. Pero, el hecho de que dos organismos tengan la misma
   probabilidad de sobrevivir o una misma expectativa de descendencia
   no implica que ellos y sus respectivos ambientes deban ser
   fisicamente identicos. Una cucaracha y una cebra pueden diferir en
   diferentes aspectos, pero puede ocurrir que ambos tengan una
   probabilidad de 0.83 de sobrevivir hasta ser adultos. (Sober,
   1993b: 73)


Sober (65) ilustra esto con una comparacion entre cebras que difieren en sus posibilidades de ser capturadas por un leon, porque algunas son mas rapidas que otras, y cucarachas que tienen diferentes posibilidades de ser eliminadas en virtud de su desigual resistencia al DDT. En el primer caso, las bases fisicas de la diferencia de aptitud pueden ser encontradas, simplificando un poco, en la arquitectura de las piernas: algunas cebras estan mejor construidas para correr que otras. Ya en el segundo caso, las bases fisicas de la diferencia de aptitud podra ser encontrada, simplificando otra vez un poco, en la constitucion de los aparatos digestivos.

Hay, una base fisica para el hecho de que una cebra sea mas apta que otra; y hay tambien una base fisica para el hecho de que una cucaracha sea mas apta que otra. Sin embargo, "seria extrano que, en ambos casos, la base fisica fuese la misma". (66) No parece existir una magnitud fisica particular que, en todos los casos, varie segun lo haga la aptitud. Por eso, aun cuando pueda ser medida con un metodo uniforme, la aptitud o eficacia biologica de una forma organica, "es cualitativamente diferente para cada organismo". (67) Mientras tanto, predicados fisicos tales como entropia o temperatura son consideradas como poseyendo "el mismo significado para todo sistema fisico". (68) Por eso, aun cuando puedan existir sendas explicaciones donde se muestre como ciertas propiedades fisicas inciden en las diferencias de aptitud existentes entre las cucarachas, y como otras lo hacen en relacion con las existentes entre las cebras; nadie podria dar nunca una definicion fisica de lo que la aptitud es. Siendo que la razon de ello, como afirma Sober, "es simplemente que la aptitud no es una propiedad fisica". (69)

Notemos ademas que, de hecho, el universo de las posibles bases fisicas de la aptitud es tan indefinido y heterogeneo como el universo de las bases fisicas de los posibles problemas adaptativos (o presiones selectivas) que las diferentes poblaciones de organismos deben resolver o enfrentar. La estructura del aparato digestivo de una cucaracha puede tornarse en una base fisica de la aptitud, solo porque existe un problema adaptativo como lo es el planteado por la presencia de DDT en el ambiente; y, del mismo modo, el color de esa cucaracha podria tornarse en base fisica de la aptitud si existiese un predador que ubica visualmente a sus presas.

Pero nada obsta para que tambien la arquitectura de las extremidades de esa cucaracha se torne en una base fisica de su aptitud si la misma le permite un mejor comportamiento de fuga en relacion con ese predador. Es decir: distintas bases fisicas de la aptitud se corresponden con diferentes bases fisicas de las presiones selectivas; y, tal como ocurre con la aptitud, no hay tampoco ninguna propiedad fisica particular que, en todos los casos, varie segun lo hagan las presiones selectivas. No hay, por tanto, ningun predicado fisico que nos permita dar una definicion de lo que es una presion selectiva o un problema adaptativo; y este hecho puede explicarse diciendo que, pese a sus bases fisicas, las presiones selectivas (o si se prefiere: los problemas adaptativos) son entidades especificamente biologicas.

Asi, y ante la eventual postulacion de una posible reduccion de la biologia evolutiva a explicaciones moleculares de los fenomenos evolutivos, debemos apuntar que, para que esto ultimo sea posible, tendria que existir la posibilidad de establecer correlaciones significativas entre fenomenos identificados en terminos darwinistas y fenomenos identificados en terminos moleculares. Aun cuando esto fuese tan complejo como el modo en que la fisiologia de los organismos individuales esta conectada con los fenomenos de la fisica, esa correlacion tendria que existir; es decir: tendrian que existir conexiones entre las descripciones darwinianas y las descripciones moleculares.

Pero, puesto que los fenomenos cuyo estudio es especifico de la biologia evolutiva estan definidos en gran parte en terminos de predicados sobrevinientes a los predicados estrictamente fisicos, categorias tales como problema adaptativo o adaptacion permanecen siempre, por decirlo de algun modo, fisicamente abiertas; es decir: no hay, estrictamente hablando, ningun limite fisico para lo que pueda considerarse como mimetismo, relacion predador-presa, comportamiento gregario, ritual de cortejo, o parasitismo. (70) Como afirma Sergio Martinez: a diferencia de las teorias fundamentales de la fisica, la teoria de la evolucion "es, desde un punto de vista conceptual, ontologicamente plastica [es decir] se trata de una teoria que no se refiere en principio a ningun tipo de ente particular caracterizado por una cierta estructura material". (71)

Podria objetarse, sin embargo, que esa plasticidad ontologica que aqui estamos apuntando como una peculiaridad de la biologia evolutiva es, en realidad, una nota comun a toda la biologia. Siguiendo a Alexander Rosemberg, (72) podriamos decir que la caracterizacion funcional de las estructuras organicas con relativa autonomia del substrato fisico de las mismas es algo que se da tanto en el plano de la biologia evolutiva como en el de la biologia funcional. Asi, cuando caracterizamos una determinada estructura anatomica como un estomago, no lo hacemos en virtud de su estructura fisica, sino en virtud de su funcion dentro de ese sistema que es el organismo; y eso es tambien lo que ocurre cuando analizamos la funcion de una hormona o de una base del ADN.

Se podria pensar, incluso, que cualquier recurso de analisis funcional hace entrar en consideracion predicados que pueden definirse como sobrevinientes en el lenguaje de Sober. Creemos que existen, con todo, algunas diferencias importantes entre la sobreviniencia a la Sober y la identificacion funcional a la Rosemberg. Esta, en todo caso, es una nocion mas amplia que aquella; y, por esa razon, no nos permite introducir una clara diferencia entre aquellos casos en que caracterizamos una estructura organica como respuesta a un determinado problema adaptativo y aquellos otros casos en donde caracterizamos esa estructura en virtud de su papel causal dentro de determinado proceso organico.

Es cierto, en este sentido, que cuando describimos la pigmentacion de determinada especie de mamifero como una proteccion mimetica frente a ciertos predadores lo hacemos con cierta prescindencia de cualquier referencia al substrato molecular de la misma; y es asi, incluso, que podemos aproximar ese recurso mimetico con el de una especie de aves que frente a la accion del mismo predador, pero en virtud de bases moleculares diferentes, ha desarrollado una coloracion semejante. Pero, si aqui el predicado proteccion mimetica es utilizado de una forma en que parece justificado hablar de una identificacion funcional independiente del substrato molecular, es necesario no pasar por alto la diferencia que existe entre este caso y aquel que se presenta cuando, caracterizando dos estructuras anatomicas tan diferentes como pueden serlo la cresta de un Stegosaurus o las plumas de un Archoeopteryx, decimos que ambas tienen un papel causal en la regulacion termica de cada tipo de organismo.

Aun cuando en este caso aludimos a una funcion de regulacion termica que es cumplida, de manera diferente y en organismos diferentes por estructuras que tal vez tambien presenten estructuras fisicas claramente distinguibles; lo cierto es que la nocion de regulacion termica es, por decirlo de algun modo, fisicamente mas acotada que la nocion de proteccion mimetica. Dada una magnitud definible de manera fisica como lo es la de temperatura corporal, se puede caracterizar una estructura anatomica como un regulador termico en la medida en que se pueda mostrar como es que esa estructura contribuye a que esa magnitud se mantenga dentro de cierto margen de variacion. Es decir: un regulador termico puede presentar estructuras fisicas muy diversas, pero el abanico de efectos fisicos que, por definicion, debe producir es mucho mas limitado y univoco.

Algo semejante puede decirse de funciones tan complejas como la trasmision de la informacion genetica. Esto puede ser hecho por la accion concomitante de diferentes tipos de entidades bioquimicas que, a su vez, pueden interactuar de modos diversos: no existe, se sospecha hoy, ningun tipo de unidad molecular discreta que, en general, pueda definirse como un gen. Sin embargo, para que una combinacion determinada de estructuras moleculares pueda ser considerada como portadora de informacion genetica debe ser capaz de desencadenar y pautar la reaccion quimica por la cual se constituye un determinado tipo de proteina.

Mientras tanto, aun cuando al caracterizar una determinada pigmentacion como una proteccion mimetica frente a ciertos predadores estemos aludiendo a una gama de efectos tambien limitados, lo cierto es que esa limitacion no se refiere a ninguna magnitud fisica particular; y esto se explica porque, recordando a Sober, podemos decir que ni predador ni proteccion mimetica son propiedades fisicas. Por lo tanto, tampoco podemos caracterizar a las expresiones eludir o enganar al predador como referidas a una clase de fenomenos fisicamente delimitables, como ocurre con la expresion regulacion termica. Esta nocion, retomando la expresion de Sergio Martinez, presenta una plasticidad ontologica mucho menor que la nocion de proteccion mimetica; y ese diferente grado de plasticidad tal vez sirva para visualizar la diferencia existente entre la relacion que hay entre la biologia funcional y la fisica y aquella que tienen esta ultima y la biologia evolutiva.

Por eso, aun cuando la caracterizacion funcional de las estructuras y procesos organicos, apuntada de manera insistente por Alexander Rosemberg, puede ser considerada como un elemento de la biologia funcional que no encuentra una correspondencia en fisica o en quimica; ese procedimiento discursivo no implica una distincion entre biologia y fisica tan radical como la que supone la sobreviniencia, apuntada por Elliott Sober, en lo atinente a la relacion entre predicados fisicos y predicados darwinianos. La distincion entre caracterizacion funcional de estructuras y procesos y sobreviniencia de predicados que puede parecer innecesaria o bizantina en Filosofia de la Mente es, en nuestra opinion, insoslayable en Filosofia de la biologia.

DE CAUSAS Y RAZONES

Por otra parte, es de notar que esa plasticidad ontologica apuntada por Martinez "esta ligada intimamente con el hecho de que la causalidad involucrada en una explicacion evolucionista por seleccion natural es diferente de la causalidad involucrada en las teorias de la fisica". (73) Mientras en estas ultimas toda accion es local; la seleccion natural es presentada por la teoria de la evolucion como un proceso que "no se da por medio del contacto [...] la seleccion no se da en un lugar particular, es algo que tiene lugar en el sistema como un todo"; (74) y por eso "no puede caracterizarse por lo que pasa en el nivel de las interacciones mecanicas entre los individuos, y entre los individuos y su medio ambiente". (75)

Pero, si aceptamos lo que dijimos antes sobre la relacion entre la biologia funcional y la fisica, entonces tambien debemos aceptar que esa diferencia entre una causalidad local por contacto y una causalidad global o sistemica tambien la encontramos cuando, dejando de comparar a la biologia evolutiva con la fisica, la comparamos con la propia biologia funcional. Los fenomenos que se traman en la autopoiesis organica se vinculan segun una causalidad y una legalidad fisicas; es decir: segun esa causalidad local por contacto que Mayr, Jacob, y ya antes Bernard, han llamado causalidad proxima o inmediata.

No hay fenomeno fisiologico o embriologico que no tenga un disparador fisico o quimico; y la individualizacion de esa causa eficiente es la explicacion causal mas acabada, aunque no siempre disponible, que podamos dar para dicho fenomeno. Al mismo tiempo, si ese fenomeno tiene una funcion genuina, o papel causal, a cumplir en la autopoiesis organica --es decir: si no se trata de un simple efecto secundario o colateral de otro fenomeno que si tenga tal funcion-- deberia ser posible identificar como es que el mismo cumple el papel de disparador fisico o quimico de otro fenomeno tambien integrado al proceso de autopoiesis. Y esa identificacion de un vinculo causal local constituiria el analisis funcional mas completo y satisfactorio que podamos hacer de dicho fenomeno.

Cabria, sin embargo, intentar derrumbar esta contraposicion sugerida por los comentarios de Sergio Martinez argumentando que la explicacion darwiniana no es mas que una suerte de descripcion resumida, simplificada o condensada, de un basto conjunto de fenomenos individuales, todos ellos de caracter puramente fisico, cuyo efecto final es tambien un fenomeno descriptible en terminos fisicos. A fin de cuentas, se dira, todos esos fenomenos son registrables por aparatos fisicos de medicion y nadie podria sostener que, en tanto tales, los mismos sean causados por alguna fuerza que no sea una fuerza fisica.

Es que, sin duda alguna, cuando decimos que una poblacion de mariposas esta siendo depredada por una poblacion de pajaros y que esa depredacion hace que algunas de ellas se reproduzcan menos que otras, aludimos a fenomenos que pueden ser descritos desde una perspectiva puramente fisica: las mariposas y los pajaros son estructuras moleculares. Todos sus mecanismos fisiologicos, incluidos aquellos que estan involucrados en la reproduccion y el desarrollo pueden, en ultima instancia, ser descritos y explicados en terminos moleculares; y no cabe duda de que el vuelo de esos animales sobre una pradera es tambien un fenomeno fisico como incluso lo es el impacto del pico de los pajaros sobre los cuerpos de la mariposa. E incluso, hasta la resultante de todo ese torbellino de eventos fisicos, el cambio en la frecuencia de las diferentes variantes de mariposas, puede considerarse como un hecho pasible de descripcion fisica. En la medida en que las variaciones de estructura obedecen a un cierta base molecular, podemos describir ese cambio en la frecuencia de las diferentes variantes como un cambio en la frecuencia de ciertas estructuras moleculares dentro del sistema fisico constituido por todos esos agregados de atomos que son las mariposas de esa poblacion.

Con todo, aunque toda esa engorrosa y casi demencial descripcion fuese factible, no podria sustituir una explicacion darwiniana de por que ciertas formas se tornaron mas frecuentes que otras. Es que, la reconstruccion de toda esa filigrana de eventos fisicos, aun explicandonos como algo ocurrio, estaria dejando sin responder la pregunta que define el objetivo explanatorio de las explicaciones evolucionistas: ?por que P pudo resultar mejor que R en el contexto T? Es decir: la explicacion darwinista debe indicar que ventajas pudo representar una variante en relacion con otras; y eso es lo mismo que formular un balance y una comparacion de los costos y beneficios implicados por las diferentes formas alternativas.

La explicacion fisica puede mostrarnos como se comportaron o actuaron ciertas estructuras, pero nunca podra decirnos desde que consideraciones una pudo resultar mas ventajosa que otra: no hay traduccion fisica para este tipo de preguntas y tampoco puede haber respuestas fisicas para las mismas. Asi, aunque una super-inteligencia laplaciana pudiese describir, predecir y explicar fisicamente la evolucion de una poblacion como si fuese una nube de moleculas; no por eso las preguntas que un biologo darwinista se plantea, cuando considera las estructuras organicas en terminos adaptativos, estarian siendo respondidas. En ultima instancia y mas alla de cualquier otra consideracion, la razon mas clara que se puede alegar en contra de la idea de que la explicacion darwinista sea un resumen o una simplificacion de alguna compleja explicacion fisica de los fenomenos evolutivos, radica en el hecho de que las explicaciones darwinianas de la adaptacion no responden a preguntas formulables desde una perspectiva fisica.

Una super-fisica como la postulada por Ilya Prigogine o por Brian Goodwin (76) podria, tal vez, tornar irrelevantes las preguntas de la biologia evolutiva transformando a la seleccion natural en una ilusion analoga a la navegacion sobre rieles de los barcos de Disneylandia. (77) Pero tornar irrelevante o disolver una pregunta no es lo mismo que responderla; y eso es una diferencia clave entre la relacion que la biologia funcional guarda con la fisica y la relacion que, con esta ultima, guarda la biologia evolutiva.

Mientras, un analisis fisico completo de los procesos que se integran en la autopoiesis organica constituiria la consumacion de la biologia funcional; la consumacion de los programas de Goodwin o de Prigogine podria implicar, quiza, la clausura de la biologia evolutiva al tornar sus preguntas irrelevantes. Por eso podemos decir que mientras la biologia funcional marcha al encuentro de la fisica, la biologia marcha en una direccion diferente; y esa direccion esta pautada por un modo de interrogar los fenomenos que no pide respuestas que aludan a relaciones causales de caracter fisico.

En realidad, la ya referida sobreviniencia de los predicados darwinianos en relacion con los predicados fisicos es consecuencia, y no fundamento, de esa diferencia erotetica. Cuando dejamos de considerar un rasgo anatomico, fisiologico o comportamental como mero fenomeno bioquimico o como simple reaccion hormonal o neuronal a ser explicada por causas inmediatas, y comenzamos a pensarlo como una estructura adaptativa resolutora de problemas, ese cambio no obedece, en contra de lo que Rosemberg afirma, (78) a la desproporcion entre la complejidad de los fenomenos en analisis y a las limitaciones de nuestro aparato cognitivo, sino a un cambio en nuestro objetivo explanatorio.

Lo que queremos preguntar y saber ya no es lo mismo; y, tal como lo ha sugerido en una feliz imagen Daniel Delouya, (79) una explicacion molecular completa y aun laplacianamente satisfactoria de los fenomenos organicos que ocurren en el ambito poblacional estudiado por la biologia evolutiva, podria dejar tantas preguntas interesantes sin responder como lo haria un analisis fisico del funcionamiento y las trayectorias de los omnibus que unen Campinas y Sao Paulo en relacion con nuestras posibles preguntas acerca del modo de funcionamiento de un sistema publico de transportes. La mas completa y poderosa fisica de lo viviente no podria jamas relevarnos de su hermeneutica. (80)

La explicacion darwiniana es siempre la explicacion de una diferencia de frecuencia entre dos alternativas que, indicandonos una opcion o una preferencia, nos dice por que algo pudo ser mejor que otra cosa en un determinado contexto; y esto puede ser representado en este modelo general de la explicacion seleccional: (81)

Explanans:

* La poblacion P esta sometida a la presion selectiva S.

* La estructura X [presente en P] constituye una mejor respuesta a S que su alternativa Y [tambien disponible en P].

Explanandum:

La incidencia de X en P es mayor que la de Y

En esta explicacion, las presiones selectivas a las que esta sometida una poblacion no son consideradas como causas mecanicas de la retension de las estructuras adaptativas. La misma, como vemos, no apela ni precisa apelar a ningun enunciado nomologico que conecte presion selectiva y responda como si se tratase de una relacion causal humeana. En lugar de mostrarnos una relacion de causa-efecto, la explicacion darwinista exhibe una ecuacion de costo-beneficio. En el dominio de la biologia evolutiva puede decirse, o bien que las cosas estan donde estan porque su presencia implico, en algun momento, un beneficio mayor que el que hubiese implicado su ausencia, o bien que perduran porque perderlas implicaria mas costos que retenerlas.

Esa diferencia, a menudo exigua, de costos o beneficios que favorece la difusion o la persistencia de alguna cosa, no constituye la causa de esa cosa, sino su razon de ser. (82) Una razon, en definitiva, no es mas que aquello que se puede dejar de ganar o dejar de perder haciendo o dejando de hacer alguna cosa; y es en este sentido que podemos decir que la explicacion darwinista es una explicacion por razones antes que una explicacion por causas. La descripcion de las presiones selectivas a las que esta sometida la poblacion explica la retencion de una estructura no por describir la causa eficiente que la produce, sino por mostrar las razones de esa retencion; (83) y no existe traduccion fisica de nada semejante a una razon o a una diferencia entre costos y beneficios.

(1) Cfr., Goodfield, 1983; Rosemberg, 1985; Feltz, 1995; Suarez y Martinez, 1998.

(2) Cfr., Allen, 1979 y 1994; Araujo, 2001; Ricqles, 1996; Magnus, 1997 y 2000; Hagen, 1999.

(3) Cfr., Gaylord, 1974: 42.

(4) Por ejemplo: Jacob, 1973; Pichot, 1983 y 1987; Morange, 1994 y 2002.

(5) Mayr, 1961 y 1988.

(6) Cfr., Mayr, 1980 y 1985.

(7) Cfr., Caponi, 2001.

(8) Klimovsky, 1994: 275.

(9) Cfr., Ayala, 1983: 12; Dobzhansky, 1980: 485; Mayr, 1988: 11.

(10) Cfr., Popper, 1974: 187 y 1983: 333; Nagel, 1978: 312; Hempel, 1973: 152.

(11) Cfr., Schaffner, 1976; Hull, 1974; Ruse, 1979; Kitcher, 1994; Gayon, 1999.

(12) Cfr., Schaffner, 1993; Waters, 1994; Callebaut, 1995; Duchesneau, 1997; Wimsatt, 1998; Sarkar, 1998.

(13) Cfr., Rosemberg, 1985: 43.

(14) Cfr., Popper, 1984: 194-195.

(15) Cfr., Rosemberg, 1994: 39; Sterelny y Griffiths, 1999: 137.

(16) Cfr., Ayala, 1983: 10 y Mayr, 1988: 10, respectivamente.

(17) Cfr., Dobzhansky, 1983: 23.

(18) Cfr., Ayala, 1983: 11 y Mayr, 1988: 11.

(19) Cfr., Dobzhansky, 1980: 486; Ayala, 1983: 10; Mayr, 1988: 10; Callebaut, 1995: 37.

(20) Cfr., Bauchau, 1999: 237.

(21) Cfr., Bernard, 1984: 120-122.

(22) Cfr., Boutroux, 1950: 72.

(23) Cfr., Sober, 1993a: 49.

(24) Cfr., Mayr, 1988: 11 y Ayala, 1983: 11.

(25) Cfr., Klimovsky, 1994: 283 y Dobzhansky, 1980: 485.

(26) Cfr., Dobzhansky, 1980: 485; Ayala, 1983: 11.

(27) Cfr., Mayr, 1988: 11.

(28) Cfr., Rosemberg, 1985: 23.

(29) Crick, 1966: 10.

(30) Cfr., Medawar, 1969: 116.

(31) Popper, 1984: 154.

(32) Maturana y Varela, 1994: 64.

(33) Cfr., Jacob, 1973.

(34) Cfr., Jacob, 1973: 14.

(35) Jacob, 1973: 16.

(36) Jacob, 1973: 16.

(37) Mayr, 1998: 89.

(38) Cfr., Jacob, 1973: 14.

(39) Jacob, 1973: 200.

(40) Jacob, 1973: 15.

(41) Cfr., Collins y Jegalian, 2000.

(42) Jacob, 1973: 15.

(43) Jacob, 1973: 15.

(44) Jacob, 1973: 15.

(45) Mayr, 1998: 89.

(46) Merleau-Ponty, 1953: 215.

(47) Cfr., Goldstein, 1951: 340.

(48) Bernard, 1878: 340.

(49) Cfr., Coleman, 1985: 241.

(50) Bernard, 1878: 370.

(51) Cfr., Rosemberg, 1985: 39 y ss.

(52) Cfr., Gerhardt, 2001.

(53) Cfr., Cummins, 1975: 745 y ss.; Ponce, 1987: 105 y ss.; Caponi, 2001: 39 y ss.

(54) Cfr., Maturana y Varela, 1994: 18.

(55) Cfr., Maturana y Varela, 1994: 69.

(56) Cfr., Maturana y Varela, 1994: 68.

(57) Cfr., Simon, 1996: 172.

(58) Cfr., Bergson, 1938: 230.

(59) Cfr., Rosemberg, 2000.

(60) Cfr., Chalmers, 1979.

(61) Cfr., Gould, 1995.

(62) Cfr., Kitcher, 1999 y Lewontin, 2000.

(63) Cfr., Bernard, 1984: 144-145.

(64) Cfr., Sober, 1993a: 48.

(65) Cfr., Sober,1993a: 48.

(66) Sober, 1993a: 48.

(67) Sober, 1993a: 49.

(68) Sober, 1993a: 49.

(69) Sober, 1993a: 50.

(70) Cfr., Dobzhansky, 1980: 491.

(71) Martinez, 1997a: 172.

(72) Cfr., Rosemberg, 1985: 42; 1994: 26; 1999: 27 y 2000: 61.

(73) Martinez, 1997a: 172.

(74) Martinez, 1997a: 172-173.

(75) Martinez, 1997b: 224.

(76) Prigogine, 1972: 562 y Goodwin, 1998: 209.

(77) Dennett, 2000: 338. No deja de ser curioso que Prigogine y Goodwin hayan siempre presentado sus programas como anti-reduccionistas. En realidad, estos autores no solo estan proponiendo la transformacion de la biologia en un capitulo de la fisica; sino que incluso se permiten sugerir aplicaciones de sus tesis al dominio de las ciencias sociales: desde su perspectiva la expresion fisica social podria transformarse en algo mas que una metafora. Acerca de esta paradoja en el modo en que Prigogine ha expuesto y popularizado sus tesis se pueden consultar los trabajos de Olimpia Lombardi (1999; 2000); pero sus consideraciones son facilmente extensibles a las propuestas de Goodwin.

(78) Cfr., Rosemberg, 1994: 102 y 1999: 28.

(79) Cfr., Delouya, 1994: 53.

(80) Cfr., Dennett, 1995: 212 y ss.

(81) Nos hemos permitido introducir una ligera modificacion en la terminologia habitual: asi como se habla de explicacion causal, de explicacion intencional o de analisis o explicacion funcional, nos parecio mas adecuado hablar de explicacion seleccional que de explicacion selectiva. Esta ultima expresion es literalmente inadecuada porque parece indicar que la explicacion en cuestion introduce, ella misma, algun tipo de preferencia o exclusion.

(82) Cfr., Dennett, 1991: 230 y 1995: 76.

(83) Cfr., Brandon, 1990: 166.

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GUSTAVO CAPONI, Profesor de la Universidade de Santa Catarina, Brasil, caponi@cfh.ufsc.br
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Author:Caponi, Gustavo
Publication:Signos Filosoficos
Date:Jul 1, 2004
Words:13397
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