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El proceso de edicion y correccion de la obra ciceroniana segun las Cartas a atico.

No son muchos los casos en que un autor latino proporciona informacion detallada sobre los procesos de elaboracion y edicion de sus escritos. Entre estos, tal vez el mas destacado, no solo por la importancia de su obra dentro de la literatura latina, sino tambien por la riqueza y abundancia de las noticias de que disponemos, es el de Marco Tulio Ciceron. Su correspondencia ofrece un material valiosisimo, especialmente la dirigida a Atico, de tal manera que es posible seguir el proceso de elaboracion, correccion, edicion y divulgacion de algunos de sus escritos. Asi, el hecho de conocer de primera mano los motivos que lo impulsan a escribir una obra, las fuentes que utiliza, las dudas que le asaltan mientras la esta redactando, las razones por que decide introducir determinados cambios en el texto o la divulgacion de esa obra ofrece una vision del autor que dificilmente se adquiriria sin el concurso de estas informaciones. Y todo ello permite, al mismo tiempo, conocer como eran esos procesos en la Roma de finales de la epoca republicana.

Por estos motivos, hemos considerado pertinente trazar una descripcion de la actividad literaria de Ciceron en la que, tomando como fuente las Cartas a Atico, se detallen las diferentes fases que comprende el proceso creativo y editorial, siguiendo siempre las informaciones que ofrecen las epistolas dirigidas a su editor y amigo (1). Mediante el analisis de dichas epistolas, hemos extraido la informacion relativa a las distintas fases de elaboracion y edicion de las obras de Ciceron. De las primeras etapas del proceso (genesis, fuentes y composicion de las obras) nos hemos ocupado en otro lugar (2); en este articulo, nos centramos en las etapas de correccion, edicion y difusion de los textos.

El proceso de composicion y edicion de una obra constaba de varias fases. En primer lugar, el autor escribia o dictaba el texto; a continuacion, efectuaba las correcciones que consideraba oportunas. En una segunda fase, hacia copiar el manuscrito por sus secretarios; esta se constituia en la copia original, que el autor volvia a corregir para subsanar los errores de los copistas. En estos estadios, se efectuaban lecturas publicas en circulos reducidos y una o pocas copias circulaban, asimismo, entre amigos del autor y personas eruditas (3). Por fin, el manuscrito revisado y corregido era llevado a un taller de copistas, donde se procedia a la copia de un cierto numero de ejemplares que constituian la edicion original.

Asi, una vez escrita la obra, antes de reproducir el manuscrito, era presentada a menudo con una lectura publica del texto completo o parte de el. En efecto, es bien conocida la practica de la lectura o recitatio de obras literarias frente a un publico de unos pocos amigos o bien ante un publico mas numeroso (4). En esta etapa tenia lugar la correccion del texto, ya sea a partir de la revision del propio autor, ya a partir de las lecturas ante un publico (5). Las noticias que nos proporciona Ciceron hablan de lecturas ante un circulo de amigos, hechas en banquetes por amigos del autor. En este sentido, conocemos el caso del tratado De gloria, del que unicamente conservamos unos brevisimos fragmentos. El 11 de julio del 44, Ciceron manda a Atico esta obra con la indicacion de que marque los dos extractos que Salvio, copista del editor y tambien lector como vemos aqui, va a leer en un banquete (Att. 412, 6) (6):
   'De gloria' misi tibi. Custodies igitur, ut soles, sed notentur
   eclogae duae quas Saluius bonos auditores nactus in conuiuio
   dumtaxat legat. (7)


Seis dias mas tarde, el 11 vuelve a mandarle el mismo escrito tras haberlo corregido. En esta carta (Att. 413, 1) pide a Atico, no sin un toque de humor, que, tras pasar el manuscrito in macrocollum, es decir, a papel de gran formato, lo lea a sus invitados (8).
   sed tamen idem [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] misi ad te
   retractatius, et quidem [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] ipsum
   crebris locis inculcatum et refectum. Hunc tu tralatum in
   macrocollum lege in arcano conuiuis tuis sed, si me amas, hilaris
   et bene acceptis, ne in me stomachum erumpant cum sint tibi irati.
   (9)


El proceso descrito aqui por Ciceron (tralatum in macrocollum) supondria pasar el manuscrito a un formato mayor y con papiro de calidad superior. Tal como senala K. Quinn (10), si la obra iba a ser publicada, se preparaba una copia maestra, que servia despues como modelo para las copias que el editor hacia despues para su venta.

No obstante, en este caso, despues de haber mandado el De gloria a Atico para que lo lea a sus invitados, Ciceron se da cuenta de que ha cometido un gran error, debido, sin duda, a la increible velocidad con que trabajaba: ha enviado el De gloria con el mismo proemio que el libro tercero de los Academica. La explicacion la ofrece el mismo: posee un uolumen de proemios al que recurre cuando empieza alguna obra. Sin acordarse de que habia utilizado ya ese proemio, lo introdujo en el tratado De gloria que mando a Atico. Despues, cuando se encontraba navegando desde Velia, en Lucania, hasta Vibon, en el Brutio, a donde llego el dia anterior a la fecha de esta carta, se dio cuenta de su error mientras leia los Academica. Asi pues, confecciono rapidamente un nuevo proemio y se lo envio a Atico con indicaciones claras (Att. 414, 4):
   Nunc neglegentiam meam cognosce. De gloria librum ad te misi, et in
   eo prohoemium id quod est in Academico tertio. Id euenit ob eam rem
   quod habeo uolumen prohoemiorum. Ex eo eligere soleo cum aliquod
   [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] institui. Itaque iam in Tusculano,
   qui non meminissem me abusum isto prohoemio, conieci id in eum
   librum quem tibi misi. Cum autem in naui legerem Academicos, agnoui
   erratum meum. Itaque statim nouum prohoemium exaraui et tibi misi.
   Tu illud desecabis, hoc adglutinabis. (11)


Cornelio Nepote (Att. 14, 1-2) corrobora el testimonio de Ciceron afirmando que, en los banquetes de Atico, nunca falto la lectura, realizada ante un circulo limitado de amigos. La lectura podia servir, pues, como estimulo al autor para dar el paso siguiente, que consistia en difundir unas pocas copias entre un grupo reducido de amigos. En esta fase de la elaboracion de la obra, el escritor estaba dispuesto a recibir criticas y sugerencias del publico que asistia a estas lecturas o de los amigos que habian leido u escuchado su obra; su reaccion y sus observaciones le servian para tomar el pulso de los futuros lectores y podia tenerlos en cuenta a la hora de dar la forma definitiva a su obra (12). Despues, en un momento determinado, el autor establecia que el texto debia considerarse definitivo y que podia copiarse y difundirse. En esto consistia, como senala M. Citroni (13), la decision de "publicar" una obra, en la autorizacion, por parte del autor, a que esa obra pudiera ser leida y copiada (14).

En la relacion entre Ciceron y Atico hallamos un buen ejemplo de la difusion de copias entre amigos del autor. A Atico se dirigia siempre el arpinate para recibir su juicio. De hecho, en una ocasion en que Ciceron mando una obra suya (probablemente el De prouinciis consularibus) a otra persona (posiblemente Cesar o Pompeyo) antes que a Atico, este se lo recrimino (Att. 80, 1):
   Ain tandem? me existimas ab ullo malle mea legi probarique quam <a>
   te? Cur igitur cuiquam misi prius? Vrgebar ab eo ad quem misi, et
   non habebam exemplar. Quin etiam (<iam> dudum enim circumrodo quod
   deuorandum est) subturpicula mihi uidebatur esse [TEXT NOT
   REPRODUCIBLE IN ASCII]. (15)


La manera como Atico realizaba sus correcciones no era muy distinta de la actual: con una cera fina de color rojo, una miniata cerula, iba marcando aquellos lugares que consideraba que debian corregirse. Y no puede dejar de sorprendernos oir como el mas importante orador latino expresa, en una carta escrita el 28 de junio del 44 (Att. 402, 4), fecha en que se encontraba trabajando, probablemente, en los tratados De gloria y De amicitia, el miedo de que sus tratados sean marcados con la miniata cerula de Atico (16):
   His litteris scriptis me ad [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] dedi;
   quae quidem uereor ne miniata cerula tua pluribus locis notandae
   sint. Ita sum [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] et magnis
   cogitationibus impeditus. (17)


Y todavia unos meses mas tarde, en noviembre del mismo ano, anade, refiriendose a la segunda Filipica (Att. 420, 1):
   Nostrum opus tibi probari laetor; ex quo [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN
   ASCII] ipsa posuisti. Quae mihi florentiora sunt uisa tuo iudicio;
   cerulas enim tuas miniatulas illas extimescebam. (18)


Y, realmente, Atico debia de corregir con frecuencia la redaccion de su amigo, no solo en calidad de editor, sino como erudito y experto en literatura, porque, en numerosas ocasiones, Ciceron decide corregir un texto a partir de sus sugerencias. Ello sucede, por ejemplo, con referencia a un pasaje de la segunda Filipica, segun leemos en la misma carta que acabamos de citar (Att. 420, 2-3) (19):
   Quod me admones, tu uero etiam si reprenderes, non modo facile
   paterer sed etiam laetarer, quippe cum in reprensione sit prudentia
   cum expeveia. Ita libenter ea corrigam quae a te animaduersa sunt,
   'eodem iure quo Rubriana' potius quam 'quo Scipionis' [...]. Illud
   etiam malo 'indignissimum est hunc uiuere quam 'quid indignius?'
   [...] 'O Tite' tibi prodesse laetor. 'Anagnini' sunt Mustela [TEXT
   NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] et Laco qui plurimum bibit. (20)


Segun se deduce de la respuesta de Ciceron, Atico le habia sugerido algunos cambios en la redaccion del discurso. El escritor le anuncia que, efectivamente, corregira los pasajes que el le ha indicado.

La primera de las correcciones propuestas por Atico hace referencia a Filipicas 2, 103, en que, tal como ha llegado hasta nosotros, podemos leer: 'Eodem', inquies, 'quo in heredum L. Rubri, quo in heredum L. Turselipraedia. El texto de la Filipica nos ha llegado, pues, con la correccion introducida aunque difiere ligeramente del texto de la carta: en esta se lee eodem iure quo Rubriana; en la Filipica, eodem ... quo in heredum L. Rubri. Todo ello hace suponer que, en la primera redaccion, la lectura debia de ser quo Scipionis, haciendo referencia a Quinto Cecilio Metelo Escipion, suegro de Pompeyo; de la finca de este en Tibur se habia apoderado tambien Antonio, pero Atico le habria hecho notar que, en este caso, se siguio otro procedimiento, y, por esta razon, Ciceron decide sustituir el ejemplo de Escipion por el de Lucio Rubrio.

La segunda correccion que Atico sugeria (illud etiam malo 'indignissimum est hunc uiuere' quam 'quid indignius?') no fue introducida. Asi, en Phil. 2, 86 leemos quid indignius quam uiuere eum, qui inposuerit diadema ...

En el ultimo pasaje que aducimos de esta misma carta, hallamos otro caso curioso concerniente tambien a las Filipicas. En un lugar determinado, parece ser que Ciceron habia omitido dos nombres propios y que Atico le habia preguntado a quienes hacia referencia, quienes eran los "hombres de Anagnia" que mencionaba en su escrito. En su respuesta, el arpinate le aclara la duda: 'Anagnini' sunt Mustela [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] et Laco qui plurimum bibit. A raiz de esta consulta, Ciceron decide introducir estos nombres en el discurso, segun deducimos de su presencia en el texto que nos ha llegado, donde podemos leer: praesertim cum duos secum Anagninos haberet, Mustelam et Laconem, quorum alter gladiorum est princeps, alter poculorum (21).

En los casos que hasta aqui hemos visto, las correcciones podian ser todavia facilmente introducidas si asi se deseaba, habida cuenta de que la obra no habia pasado aun al taller de copistas, sino que solamente uno o unos pocos ejemplares habian sido difundidos en un circulo muy reducido.

Asi, a finales del mes de agosto, cuando la segunda version de los Academica ha sido ya entregada a Varron, a quien estaban dedicados, y a Atico, en cuyo taller los estaban copiando, Ciceron se da cuenta, de manera fortuita, mientras ve como una barca atraca junto a su casa de Astura, que ha utilizado una palabra erroneamente (22). Al parecer, Atico le habia aconsejado el uso de inhibere, con el sentido de "reservarse la opinion", como equivalente del griego ene'etv, pero ello no convence a Ciceron, quien, a pesar de ser consciente de que se trata de un vocablo nautico, pensaba que tenia un significado distinto del que realmente tiene: su idea era que los remeros, al recibir esta orden, retenian los remos, pero, cuando una nave atraco junto a su villa, al oir hablar a los hombres, se dio cuenta de que el verbo inhibere expresaba, en cambio, otra manera de remar y que, por lo tanto, no era el equivalente a ene'etv. Por ello, pide a Atico que sustituya inhibere por sustinere, y que asi se lo indique tambien a Varron (Att. 351, 3) (23):
   Nunc, ad rem ut redeam, 'inhibere' illud tuum, quod ualde mihi
   adriserat, uehementer displicet. Est enim uerbum totum nauticum.
   Quamquam id quidem sciebam, sed arbitrabar sustineri remos cum
   inhibere essent remiges iussi. Id non esse eius modi didici heri
   cum ad uillam nostram nauis appelleretur. Non enim sustinent, sed
   alio modo remigant. Id ab erco'fi remotissimum est. Qua re facies
   ut ita sit in libro quem ad modum fuit. Dices hoc idem Varroni, si
   forte mutauit. (24)


Cumpliendo la peticion de Ciceron, Atico sustituye inhibere por sustinere en todos los casos en que, en los Academica, quiere expresarse en latin la accion de "reservarse la opinion", que expresa en griego el verbo [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]. La correccion pudo llevarse a cabo posiblemente porque la unica copia que habia salido del taller era la de Varron, quien, sin duda, realizo, en su ejemplar, el cambio que Ciceron le pedia.

Y es que, como senala T. Kleberg (25), "mientras un escrito hubiese sido presentado solo oralmente o a traves de una copia que circulase privadamente, era como si no se hubiese editado todavia, como si no hubiese dado el paso definitivo. Luego, una vez que el manuscrito habia sido ya entregado para la publicacion, se habia cruzado la frontera fatal.

Y esa "frontera fatal" habia sido cruzada ya por los escritos de Ciceron cuando este quiso modificar, en algunas ocasiones, unos pasajes determinados en que su correccion llego tarde y el error no pudo ya subsanarse.

En abril del 50, cuando el manuscrito del tratado De republica estaba ya en el taller de copistas de Atico, Ciceron manifiesta su voluntad de efectuar una nueva correccion. En De republica 2, 4, 8, Marco Tulio se refiere erroneamente a los habitantes de la ciudad argolica de Fliunte con el gentilicio Phliuntios. Concluida la redaccion, cuando el manuscrito se hallaba en manos de los copistas de Atico, Ciceron se percata de su equivocacion y se apresura a pedir a Atico que introduzca la enmienda en el texto que se esta ya copiando.

El tenor de la misiva, fechada en abril del 50 (Att. 116, 3), es un testimonio precioso del peculiar talante del autor, reacio a reconocer abiertamente sus errores: 'Phliasios' autem dici sciebam, asevera, y en su descargo aduce una analogia enganosa con los gentilicios de Opunte y Sipunte, que, naturalmente, de inmediato corrigio (26). No sabemos que pudo hacer Atico para complacer a su amigo, pero lo cierto es que el venerable Codex Vaticanus (5757), unico manuscrito superstite del De republica, transmite todavia la leccion original Phliuntios.
   'Phliasios' autem dici sciebam et ita fac ut habeas; nos quidem sic
   habemus. Sed primo me avakoyia deceperat, [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN
   ASCII] sed hoc continuo correximus. (27)


Ello puede ser debido a que el palimpsesto derivara de una copia en la que, accidentalmente, se hubiera mantenido el termino equivocado, y en la que los copistas no hubieran tomado en consideracion la indicacion que, a este respecto, ofrece la correspondencia ciceroniana (28).

Por otra parte, sabemos que, al menos en dos casos, el arpinate trato de introducir correcciones despues de que un cierto numero de copias hubieran sido ya difundidas. Obviamente la lentitud con la que se desarrollaba la reproduccion del texto hacia posible que el autor pudiera intentar, y lograr en alguna ocasion, localizar y corregir todas las copias que hubieran sido distribuidas.

Ciceron lo consigue en un pasaje del Orator (9, 29), en que habia atribuido erroneamente a Eupolis un fragmento de los Acarnesi de Aristofanes (29). Cuando se dio cuenta de su error, el manuscrito habia pasado ya a Atico, el libro habia sido publicado y una parte de la tirada habia sido distribuida. Ciceron pidio al editor que corrigiese el error con la ayuda de sus copistas en todos los ejemplares accesibles, no solo en los de Atico, sino tambien en los demas (30) (Att. 243, 1):
   'Chremes, tantumne ab re tua est oti tibi,' (31) ut etiam Oratorem
   legas? Macte uirtute! Mihi quidem gratum, et erit gratius si non
   modo in tuis libris sed etiam in aliorum per librarios tuos
   'Aristophanem' reposueris pro 'Eupoli.' (32)


Y esto fue lo que se hizo, de forma que esta correccion contra manuscriptum se llevo a cabo en todas las copias que nos han llegado, puesto que alli leemos el nombre de Aristofanes. El exito del intento nos hace suponer que el numero de copias ya distribuidas no era tan elevado como para que Atico no pudiera mandar a sus copistas por la ciudad a corregir todos los ejemplares.

Lo contrario sucede con un pasaje del discurso Pro Ligario. Ciceron habia incluido en el a un personaje, Lucio Corfidio, que, segun le comunica despues, a traves de Bruto, Tito Ligario, hermano del defendido, habia muerto ya. El arpinate, que atribuye a un [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII], "un fallo de memoria", su error, pide al editor que encargue a sus copistas que eliminen el nombre de Lucio Corfidio de todas las copias del discurso (Att. 336, 3) (33):
   Brutus mihi T. Ligari uerbis nuntiauit, quod appelletur L.
   Corfidius in oratione Ligariana, erratum esse meum. Sed, ut aiunt,
   [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]. Sciebam Corfidium pernecessarium
   Ligariorum; sed eum uideo ante esse mortuum. Da igitur, quaeso,
   negotium Pharnaci, Antaeo, Saluio ut id nomen ex omnibus libris
   tollatur. (34)


No obstante, no pudo aqui subsanarse el error (35). Los escribas no pudieron, seguramente, eliminar la equivocacion de Ciceron de todas las copias del discurso. Con toda probabilidad, la obra estaba ya demasiado divulgada, tal como el propio Ciceron afirmaba en una carta escrita casi un mes antes. En ella, consideraba que no le era ya posible introducir una nueva referencia en el discurso y anadia la razon: est enim peruulgata (Att. 328, 2). No es de extranar, pues, que un mes mas tarde los copistas no consiguieran localizar y corregir todas las copias existentes. Con todo, el hecho de que Ciceron formulara la peticion parece indicar que los ejemplares distribuidos eran todavia pocos y que el autor debia de saber con seguridad que ninguno habia salido de Roma. Como senala Pasquali (36), en este caso, lo relevante, mas que el fracaso, es la posibilidad de exito, dado que ello puede dar una idea bastante precisa de la lentitud con que se llevaba a cabo la difusion de los escritos.

Abundando en este aspecto, cabe decir que la difusion podia llevarse a cabo por medio de obsequios individuales o, como hemos visto, de una circulacion privada de copias entre los amigos del autor. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo I a.C. parece que comienza a desarrollarse un comercio librario. Con todo, algunos autores han senalado que no fue hasta el siglo I d.C. cuando este modo de difusion adquirio importancia (37). En cualquier caso, sabemos que, en la Roma republicana, Atico tenia medios para hacer llegar una obra a cualquier ciudad de Grecia, puesto que asi lo indica Ciceron cuando le pide que procure que el De consulatu suo llegue a Atenas y a las demas ciudades de Grecia (Att. 21, 2) (38):
   Tu, si tibi placuerit liber, curabis ut et Athenis sit et in
   ceteris oppidis Graeciae; uidetur enim posse aliquid nostris rebus
   lucis adferre. (39)


Por lo que a la distribucion de las obras se refiere, la relacion entre Ciceron y su editor parece haber sido poco problematica. Marco Tulio manifiesta en ocasiones su satisfaccion por el exito de ventas alcanzado por alguno de sus escritos e incluso otorga a Atico una especie de monopolio sobre la divulgacion de sus libros: Ligarianam praeclare uendidisti. Posthac quicquid scripsero, tibi praeconium deferam (40). No obstante, no faltan, en algunos casos, las protestas de Ciceron por considerar que Atico ha difundido una obra sin su permiso. Ello sucede con relacion al De finibus, del que el editor distribuye algunas copias, segun parece, antes de que el autor haya realizado la correccion

definitiva del texto y antes incluso de que se lo hubiera entregado a Bruto, a quien iba dedicado por sugerencia de Atico. Sus palabras iniciales reflejan abiertamente la contrariedad que el hecho le ha producido (Att. 327, 1):
   Dic mihi, placetne tibi primum edere iniussu meo? (...) Quid
   alliud? Rectumne existimas cuiquam <ante quam> Bruto, cui te
   auctore [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]? Scripsit enim Balbus ad
   me se a te quintum de finibus librum descripsisse; in quo non sane
   multa mutaui, sed tamen quaedam. Tu autem commode feceris si
   reliquos continueris, ne et [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] habeat
   Balbus et [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] Brutus. (41).


Sin embargo, la reganina de Ciceron a Atico va adquiriendo un tono amistoso a lo largo de la epistola. Asi, en el pasaje siguiente, unas lineas mas abajo (Att. 327, 2), se lamenta de que tambien Cerelia (42) tiene una copia del De finibus, que, segun piensa Ciceron, proviene de los ejemplares de Atico y no de los suyos propios, pero acaba reconociendo que la culpa fue suya por no haber avisado a Atico de que no divulgara todavia el escrito:
   Quo modo autem fugit me tibi dicere? Mirifice Caereuia studio
   uidelicet philosophiae flagrans describit a tuis: istos ipsos de
   finibus habet. Ego autem tibi confirmo (possum falli ut homo) a
   meis eam non habere; numquam enim ab oculis meis afuerunt. Tantum
   porro aberat ut binos scriberent, uix singulos confecerunt. Tuorum
   tamen ego nullum delictum arbitror itemque te uolo existimare; a me
   enim praetermissum est ut dicerem me eos exire nondum uelle. (43)


Pese a haber asumido la culpa, unos dias mas tarde, Ciceron insiste todavia sobre la misma cuestion. Al parecer, Atico habia pedido disculpas por el hecho de que algunas copias hubieran llegado a Balbo, pero no se habria referido a las copias de Cerelia que mencionaba Ciceron (Att. 329, 3) (44):
   Ad prima redeo. Scripta nostra nusquam malo esse quam apud te, sed
   ea tum foras dari cum utrique nostrum uidebitur. Ego et librarios
   tuos culpa libero neque te accuso et tamen aliud quiddam ad te
   scripseram, Caerelliam quaedam habere <quae nisi a te habere> non
   potuerit. Balbo quidem intellegebam sat faciendum fuisse; tantum
   nolebam aut obsoletum Bruto aut Balbo incohatum dari. (45)


Mas importante, sin duda, es la existencia de ediciones piratas, concebidas con propositos de lucro aprovechando el nombre de un autor reconocido. Naturalmente, estas ediciones eran posibles a causa de la ausencia de control alguno ni de derechos por parte del autor (46). Asi, una vez que el libro era puesto en circulacion, ya no era propiedad ni del autor ni del editor, sino que cualquiera podia reproducirlo y comercializarlo sin autorizacion alguna (47).

Resulta especialmente ilustrativo, en este sentido, un caso referente a un discurso ciceroniano. Se trata de la Oratio in Clodium et Curionem, que Ciceron habia escrito sin intencion de publicarla nunca: ... ita compresseram ut numquam emanaturam putarem. Quo modo exciderit nescio (48). Sin embargo, fue, de algun modo, editada. En el discurso, Ciceron atacaba a Curion y, en consecuencia, no tenia interes alguno en que este lo leyera. Por ello, pide a Atico que intente solucionar lo ocurrido y que haga correr la voz de que no lo ha escrito el, basandose en su estilo poco cuidado. Piensa que, puesto que parece que este discurso esta mas desalinado que los demas, es posible probar que no es suyo.
   sed quia numquam accidit ut cum eo uerbo uno concertarem et quia
   scripta mihi uidetur neglegentius quam ceterae puto ex se <posse>
   probari non esse meam. (49)


Con todo, los esfuerzos de Marco Tulio por desmentir su autoria no obtuvieron un resultado completamente satisfactorio, dado que hasta nosotros ha llegado, atribuido a Marco Tulio, el discurso Contra Clodio y Curion, aunque, eso si, en estado fragmentario (50).

Las palabras del propio Ciceron han sido el hilo que nos ha conducido a traves de su actividad literaria. Hemos podido conocer de cerca algunos aspectos que rodearon la correccion, publicacion y divulgacion de su obra. Pero hay algo mas: hemos visto no solo al gran escritor, sino tambien, y sobre todo, al hombre, con sus vanidades, sus miedos, sus errores e incluso sus correcciones de ultima hora. Quiza ahora, como su hermano Quinto, podriamos decir: Te totum in litteris uidi (51).

Ma ANTONIA FORNES PALLICER

Universidad de las Islas Baleares

mafornes@uib.es

MERCE PUIG RODRIGUEZ-ESCALONA

Universidad de Barcelona

mercepuig@ub.edu

* Recebido em 30-07-2012; aceite para publicacao em 30-11-2012.

(1) Sobre la actividad de Atico como asesor-editor de Ciceron, uid. R. SOMMER, "T. Pomponius Atticus und die Verbreitung von Ciceros Werken", Hermes, 61, 1926, pp. 389-422; G. BOISSIER, "Atticus editeur de Ciceron", Revue Archeologique, n. s. VII, 1863, pp. 93-102; E. J. KENNEY, "Libros y lectores en el mundo de la antigua Roma", en E. J. KENNEY, W. V. Clausen (eds.), Historia de la literatura clasica (Cambridge University). II: Literatura latina, Madrid, Gredos, 1989, pp. 15-47; P. FEDELI, "Autore, committente, pubblico in Roma", en M. Vegetti (ed.), Introduzione alla cul tura antica, vol. I: Oralita, scittura, spettacolo, Torino, Boringhieri, 1983, pp. 77-106; J. J. PHILIPS, "Atticus and the publication of Ciceros works", The Classical World, 79, 1986, pp. 227-237; G. CAVALLO, "Testo, libro, lettura", en G. Cavallo, P. Fedeli, A. Giardina (dir.), Lo spazio letterario di Roma Antica, vol. II: La circolazione del testo, Roma, Salerno, 1989, pp. 307-341; M. CITRONI, "I destinatari contemporanei", en G. Cavallo, P. Fedeli, A. Giardina (dir.), Lo spazio letterario di Roma Antica, vol. III: La ricezione del testo, Roma, Salerno, 1990, pp. 53-116; M. L. DELVIGO, "L'emendatio del filologo, del critico, dell'autore: tre modi di correggere il testo? (I)", Materiali e discussioni per l'analisi dei testi classici, 24, 1990, pp. 71-110 (esp. pp. 92-93, n. 69); T. KLEBERG, "Comercio librario y actividad editorial en el Mundo Antiguo", en G. Cavallo (dir.), Libros, editores y publico en el Mundo Antiguo. Guia historica y critica, Madrid, Alianza, 1995, pp. 51-107.

(2) M. A. FORNES, M. PUIG, "El proceso de composicion de la obra ciceroniana segun las Cartas a Atico", Anuari de Filologia. Antiqua et Mediaevalia 3, 2013 (en prensa).

(3) Senala R. J. STARR, ("The circulation of literary texts in the Roman world", The Classical Quarterly, 37/1, 1987, 213-223) que las copias circulaban en circulos que se iban ampliando: primero se mandaba a un amigo intimo del autor; despues, la obra se mandaba o leia a algunos amigos mas; luego el autor regalaba copias a sus amigos; y solo entonces el circulo se ampliaba a los extranos, cuando estos podian hacer copias de la copia de un amigo del autor.

(4) De hecho, en la epoca de la ultima republica y de Augusto, se podian distinguir diversos tipos de lecturas publicas: la realizada por el propio autor o por alguien de su confianza ante un grupo de amigos, la que el autor llevaba a cabo in aede ante un juez con el objeto de tomar parte en un concurso, la lectura que el mismo escritor efectuaba en un teatro y, por ultimo, la recitatio de cantantes o actores profesionales en un teatro (cf. A. PENNANCINI, "L'arte della parola", en G. Cavallo, P. Fedeli, A. Giardina [dir.], Lo spazio letterario di Roma Antica, vol. II: La circolazione del testo, Roma, Salerno, 1989, p. 260). Segun afirma Seneca el Retor (contr. 4, praef. 2; cf. K. QUINN, "The Poet and his Audience in the Augustan Age", ANRW, II.30.1, 1982, pp. 75-180, esp. 158-159), fue Asinio Polion quien introdujo en Roma, a mediados del siglo I a. C., la costumbre de las recitationes, leyendo el mismo sus obras ante un publico de invitados. A partir de entonces, las lecturas publicas fueron una practica habitual en Roma, y acabaron por convertirse, ya en epoca de Plinio el Joven, en un rasgo habitual de la vida literaria de Roma, aunque los invitados acudieran a veces para cultivar las relaciones sociales mas que por el interes hacia una nueva obra (uid. Plin. epist. 1, 13, 1-2; cf., sobre las lecturas publicas, C. Gallardo, op. cit., pp. 52-55; uid. E. J. KENNEY, op. cit.; M. CITRONI, Poesia e lettori in Roma antica. Forme della comunicazione letteraria, Roma, Laterza, 1995).

(5) Tambien Horacio da testimonio de las correcciones en este estadio de elaboracion de la obra en ars 438-444. Segun apunta T. DORANDI, Nell'officina dei classici. Come lavoravano gli autori antichi, Roma, Carocci, 2001, pp. 88-89, en los primeros siglos del Imperio la etapa de la correccion se hace todavia mas importante. De ello dan prueba Marcial (5, 80, 12-13), Quintiliano (10, 4, 1) y, sobre todo, Plinio el Joven (epist. 1, 11, 1-8 y 13), para quien la correccion se convierte en casi una obsesion. Cf. A. M. GUILLEMIN, Le public et la vie litteraire a Rome, Paris, Les Belles Lettres, 1931: "Le crayon rouge d'Atticus est devenu la lima du correcteur maniaque, la precaution a degenere en tic" (p. 31).

(6) P. FEDELI, "I sistemi di produzione e diffusione", en G. Cavallo, P. Fedeli, A. Giardina (dir.), Lo spazio letterario di Roma Antica, vol. II: La circolazione del testo, Roma, Salerno, 1989, pp. 343-318, apunta, a proposito de este pasaje: "Anche Cornelio Nepote (Att. XIV, 1) ci conferma che l'attivita di Attico non si limitava a interventi di natura critica: egli selezionava i passi piu significativi e li leggeva a una cerchi ristretta di amici durante i simposi" (loc. cit., p. 351).

(7) "Te mando el <<Sobre la gloria>>. Ponlo bajo custodia, como sueles, pero que se marquen los dos extractos que Salvio, despues de encontrar buenos oyentes, va a leer tan solo en un banquete". Las traducciones de las Cartas a Atico que citamos en este articulo estan extraidas de: Ciceron. Cartas a Atico, introd., trad. y not. M. Rodriguez, Pantoja, 2 vols., Madrid, Gredos, 1996. Por lo que respecta al texto latino seguimos la edicion de W. S. Watt y D. R. Shackleton Bailey: M. Tulli Ciceronis Epistulae, tomus II: Epistulae ad Atticum. Pars prior. Libri I-VIII. Pars posterior. Libri IX-XVI, ed. W. S. WATT, D. R. SHACKLETON BAILEY, Oxford, Oxford University Press, 1961-1965 (reimpr. 1985).

(8) Referido al De gloria interpretan este pasaje, entre otros, D. R. Shackleton Bailey: Cicero's letters to Atticus, introd., ed. y com. D. R. SHACKLETON BAILEY, 1 vols., Cambridge, Cambridge University Press, 1965-1910, vol. VI, p. 289; T. DORANDI, op. cit., p. 88; J. J. PHILIPS, loc. cit., p. 236; M. RODRIGUEZ, PANTOJA, op. cit., II, p. 423; M. L. DELVIGO, op. cit., p. 90. Sin embargo, segun J. CARCOPINO, Les secrets de la correspondance de Ciceron, Paris, 19519, vol. II, p. 323, n. 2, Ciceron se refiere aqui al tratado De senectute.

(9) "no obstante, te mando el mismo 'tratado' con bastantes retoques, en realidad el propio 'original' intercalado y refundido en numerosos lugares. Leeselo en secreto a tus convidados, despues de pasarlo a papel de gran formato, pero, si me aprecias, cuando esten alegres y bien tratados, no vayan a pagar su colera conmigo siendo tu el objeto de sus iras".

(10) Op. cit., p. 471.

(11) "Ahora enterate de mi falta de cuidado. Te mande el libro <<Sobre la gloria>>, y en el el mismo proemio que en el tercero de los <<Academica>>. Ello se debe a que tengo un volumen de proemios, del que suelo elegir cuando empiezo alguna 'obra'. Asi ya en la finca de Tusculo, sin acordarme de que habia utilizado ese proemio, lo introduje en el libro que te he mandado. Ahora bien, leyendo en el barco los de los <<Academica>>, me di cuenta de mi error. De modo que he pergenado enseguida un nuevo proemio, y te lo mando. Tu arranca aquel y pega este".

(12) Vid. Plin. epist. 7, 17. Cf. C. GALLARDO, op. cit., p. 51; P. FEDELI, "I sistemi di produzione ..., op. cit., p. 352; M. L. DELVIGO, loc. cit., esp. pp. 90-91.

(13) M. CITRONI, "I destinatario", loc. cit., pp. 60-61.

(14) Es la editio (la VkSooic en griego). Cf. T. DORANDI, op. cit., pp. 83-85; sobre el termino y el concepto [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII], uid. B. Van Groningen, "[TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII]", Mnemosyne, 16, 1963, 1-17.

(15) "?Eso dices?, ?piensas que prefiero que otro y no tu lea y apruebe mis obras? ?Cual es entonces la razon de habersela mandado antes a alguien? La persona a quien se la mande me atosigaba; y no tenia dos ejemplares. Es mas--pues ya llevo tiempo dandole vueltas a lo que debo tragarme-, me parecia algo vergonzosilla mi 'palinodia'."

(16) Vid. J. CARCOPINO, op. cit., II, p. 321; T. DORANDI, op. cit., pp. 88, 98; R. Y. TYRREL, L. C. PURSER (introd., ed. rev. y com.), The Correspondance of M. Tullius Cicero, Dublin-London, 19043 (reimpr. Hildesheim, 1969), vol. V, pp. 356-357, nota 758.

(17) "Escrita esta carta, me he entregado a mis 'tratados'; temo por cierto que habran de ser marcados en muchos lugares con tu fina cera roja. Tan 'en las nubes' estoy e impedido por graves preocupaciones". El plural [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] parece implicar mas de una obra. El De gloria era una, el De amicitia quiza otra. Reid (J. S. REID, Marci Tulli Ciceronis Academica, ed., trad. y com., London, MacMillan and Co., 1885, p. 31, n. 1) piensa que se trataba del De gloria y el [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII], pero probablemente este no fue nunca comenzado. Shackleton Bailey considera que [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] significa no una pluralidad de trabajos en curso, sino "los tratados" en general, esto es, "mi programa literario" (op. cit., vol. VI, p. 273).

(18) "Me alegro de que mi trabajo merezca tu aprobacion; del cual has resaltado autenticas 'flores', que me han parecido mas florecientes por tu juicio, pues temia tus famosas marquitas de cera roja."

(19) Cf. J. CARCOPINO, op. cit., II, p. 321.

(20) "En cuanto a lo de advertirme, incluso si tu me reganaras, no solo lo soportaria sin dificultad, sino que hasta me alegraria, porque en tu reprimenda hay sensatez y a la vez 'benevolencia'. Asi que gustosamente corregire lo que tu me has censurado: <<con el mismo derecho que a los de Rubrio>> y no <<que a los de Escipion>>; [...]. Prefiero tambien aquello de <<es una enorme indignidad que este viva>> a <<?que mayor indignidad?>>. [...] Me alegro de que te haya servido aquel libro mio <<Oh Tito.>>. Los <<hombres de Anagnia>> son Mustela el 'capitan' y Lacon, que bebe cantidad."

(21) "teniendo consigo a los dos hombres de Anagnia, Mustela y Lacon, de los cuales uno es principe de las espadas, el otro de las copas" (Phil. 2, 106).

(22) Hemos tratado en otro lugar el proceso de composicion de los Academice (M. A. Fornes, M. Puig, op. cit.).

(23) Como senala J. BEAUJEU (Ciceron. Correspondance, ed. y trad. L. A. CONSTANS, J. BAYET, J. BEAUJEU, 10 vols., Paris, 1969; vol. VIII, ed. y trad. J. Beaujeeu, p. 235), casi todos los comentaristas atribuyen esta correccion a ac. 2, 94 (ego enim ut agitator callidus priusquam ad finem ueniam equos sustinebo), pero se trata aqui de una metafora tomada del lenguaje del circo, que Ciceron maneja correctamente, puesto que cinco lineas mas abajo cita un hexametro de Lucilio con el verbo sustineas. Ciceron habia cometido, sin embargo, la incorreccion que el denuncia en un pasaje del De oratore (1, 153): ut concitato nauigio, cum remiges inhibuerunt, retinet ipsa nauis motum et cursum suum, intermisso impetu pulsuque remorum. Dejando a un lado estas metaforas maritimas o ecuestres, Ciceron traduce generalmente [TEXT NOT REPRODUCIBLE IN ASCII] por sustinere (ac. 2, 48: praesertim cum ipsi dicatis sapientem in furore sustinere se ab omni adsensu; Acad. post. 1, 45: Huic rationi quod erat consentaneum faciebat, ut contra omnium sententias disserens in eam plerosque deduceret, ut cum in eadem re paria contrariis in partibus momenta rationum inuenirentur, facilius ab utraque parte adsensio sustineretur); o retinere (ac. 2, 57) o cohibere (nat. deor. 1, 1).

(24) "Ahora, para volver al asunto: aquel <<ciar>> tuyo, que me habia hecho reir mucho, me desagrada sobremanera. Es, en efecto, un vocablo enteramente nautico; aunque yo desde luego lo sabia; pero pensaba que los remeros cuando reciben la orden de ciar retienen los remos. Ayer aprendi que esto no es asi cuando una embarcacion atracaba junto a mi finca: no retienen, en efecto, sino que reman de otra manera. Esto esta sumamente lejos de epoche. Haz por tanto que vaya en el libro tal como estaba. Lo mismo le diras a Varron, si por casualidad ha hecho el cambio". Cf. CARCOPINO, op. cit., II, p. 322.

(25) "Comercio librario y actividad editorial en el Mundo Antiguo", en G. Cavallo (dir.), Libros, editores y publico en el Mundo Antiguo. Guia historica y critica, Madrid, 1995, pp. 51-101, esp. p. 69.

(26) Ciceron esta traduciendo una obra sobre geografia de Dicearco (ss. IV-III a.C.).

(27) "Por otra parte, se que se dice Fliasios: ponlo, pues, asi, como yo lo he puesto ya. Lo que ocurre es que me habia despistado al principio la 'analogia' de 'Fliunte, Opunte, Sipunte', por lo de Opuntios, Sipuntios'. Pero lo he corregido enseguida."

(28) Cf. Cicero. De re publica, Kommentar von Karl Buchner, Heidelberg, 1984, p. 118.

(29) Cf. J. CARCOPINO, op. cit., II, p. 320; T. DORANDI, op. cit., p. 91; R. SOMMER, loc. cit., pp. 412-413.

(30) J. J. PHILIPS (op. cit., p. 232) apunta que estas palabras ("non modo in tuis libris sed etiam in aliorum") prueban que en esta ocasion Atico no solo habia hecho copias para su uso propio.

(31) Ter. Haut. 75.

(32) "<<?Te dejan tanto tiempo, Cremes, tus asuntos ...>>, para leer incluso el <<Orador>>? !Magnifico! Yo me alegro, y todavia me alegrare mas si, no solo en tus propios ejemplares, sino incluso en los de otros haces colocar por tus escribas <<Aristofanes>> en lugar de <<Eupolis>>".

(33) Los encargados de llevar a cabo esta tarea seran los copistas de Atico, Farnaces, Antea y Salvio, quienes, presumiblemente, habian realizado las copias. Cf. J. CARCOPINO, op. cit., II, p. 321; T. DORANDI, op. cit., p. 91.

(34) "Bruto me anuncio con palabras de Tito Ligario que al introducir a Lucio Corfidio en el discurso <<Pro Ligario>> cometi un error. Pero, como dicen, 'un fallo de memoria'. Yo sabia que Corfidio era un amigo intimo de los Ligarios, pero veo que murio antes. Da, pues, a Farnaces, Anteo y Salvio el encargo de que quiten ese nombre de todas las copias."

(35) Lig. 33: "Videsne igitur hunc splendorem omnium, hanc Brocchorum domum, hunc L. Marcium, C. Caesetium, L. Corfidium, hos omnis equites Romanos, qui adsunt ueste mutata, non solum notos tibi, uerum etiam probatos uiros, qui tecum fuerunt?"

(36) G. PASQUALI, Storia delta tradizione e critica del testo, Firenze, 19712.

(37) Vid. sobre esta cuestion: M. CITRONI, Poesia e lettori ..., op. cit., p. 8; M. CITRONI, "I destinatario.", op. cit. pp. 61-62. R. J. Starr, loc. cit.; E. J. KENNEY, op. cit.

(38) Cf. R. SOMMER, op. cit., p. 415.

(39) "Tu, si el libro te gusta, procuraras que este en Atenas y en las demas ciudades de Grecia, pues parece que puede anadir alguna luz a mis actos."

(40) "Has vendido magnificamente el Pro Ligario. En adelante, escriba lo que escriba, te lo dare a promocionar" (Att. 320, 2). Cf. M. A. FORNES, M. PUIG, op. cit.

(41) "Dime, en primer lugar, ?te parece bien publicar sin orden mia? (...) Pues, ?que?, ?consideras correcto darlo a cualquiera antes que a Bruto, a quien 'se lo dedico' a instancias tuyas? Pues Balbo me ha escrito que habia hecho copiar el quinto libro de un <<Sobre los terminos>> procedente de ti; en el cual no he cambiado ciertamente muchas cosas, pero si algunas. Tu obrarias adecuadamente si guardas los demas para que Balbo no tenga un texto 'sin corregir' y Bruto 'anticuado'". Senala CARCOPINO (op. cit., II, p. 325) que Atico no pedia permiso a Ciceron para distribuir las copias, a pesar de las protestas mas o menos vehementes y fundadas de este. Cf. tambien R. SOMMER, loc. cit., pp. 410-411.

(42) Amiga de Ciceron; con el mantenia discusiones literarias (cf. M. RODRIGUEZ-PANTOJA, op. cit., II, p. 238, n. 428).

(43) "Pero, ?como se me ha escapado decirtelo?: Cerelia, ardiendo al parecer en un sorprendente interes por la filosofia, copia de los tuyos: tiene incluso esos De finibus. Porque yo te aseguro (puedo equivocarme, como humano) que no los ha conseguido de los mios; pues ni un momento los he perdido de vista. Por otra parte lejos de escribir dos ejemplares, apenas terminaron uno. Con todo no considero que haya habido ningun fallo de los tuyos y quiero que tu te convenzas de lo mismo, pues es a mi a quien se le olvido comunicar mi deseo de que no salieran a la luz todavia."

(44) Vid. M. RODRIGUEZ-PANTOJA, op. cit., II, p. 281, n. 534.

(45) "Vuelvo a lo de antes; prefiero que mis escritos esten en tu poder antes que en cualquier otro lugar, pero que salgan al exterior cuando nos parezca a uno y a otro. Yo exonero de culpa a tus copistas y no te acuso a ti, y no obstante te habia escrito otra cosa: Cerelia tiene algunos que no habria podido conseguir de los mios. Entiendo desde luego que a Balbo era necesario darle una satisfaccion; tan solo no queria que se le entregara a Bruto algo ya superado o a Balbo sin terminar."

(46) Cf. E. J. KENNEY, op. cit., pp. 32-33; J. J. PHILIPS, op. cit., p. 228.

(47) Cf. B. VAN GRONINGEN, loc. cit., p. 4: "[les Anciens] ils ne connaissaient ni droits d'auteur, ni droits d'editeur. Le premier venu pouvait copier tout ce qui lui tombait sous le main. Une fois mis en circulation, un texte etait, pour ainsi dire mis hors la loi et a la merci de quiconque le possedait, a bonne ou a mauvaise fortune." Sobre las ediciones pirata en Grecia, uid. T. DORANDI, op. cit., p. 93.

(48) "Lo mantuve tan oculto que nunca pense verlo difundido. No se como ha podido aparecer" (Att. 57, 2).

(49) "Pero dado que nunca he tenido ocasion de intercambiar una palabra de queja con el y me parece que el escrito esta mas desalinado que los demas, cabe probar, tomando esto como base, pienso, que no es mio." (Att. 57, 2).

(50) Tambien Quintiliano se lamenta de que dos tratados de retorica circulaban con su nombre (inst. 1, praef. 7; 3, 6, 68; 7, 2, 24). Sucede tambien entre los escritores cristianos, como se constata en Tertuliano (Adv. Marc. 1, 1-2) y Agustin (retract. 1, 18; 2, 13 [40]; y 1, 27; epist. 174; retract. 2, 15 [41]). Cf. T. Dorandi, op. cit., pp. 93-94.

(51) Epist. 16, 16, 2.
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Title Annotation:II STVDIA BREVIORA
Author:Pallicer, Ma. Antonia Fornes; Rodriguez-Escalona, Merce Puig
Publication:Euphrosyne. Revista de Filologia Classica
Date:Jan 1, 2013
Words:7260
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