Printer Friendly

El primer tropiezo historico de Bonaparte la reconquista de Santo Domingo.

Bonaparte's First Setback: The Reconquest of Santo Domingo

1. Estado de la cuestion

A mediados de octubre de 1795 se hizo efectiva la clausula de la paz de Basilea en la que se disponia el abandono de Santo Domingo por la Corona espanola, que habia hecho de ella su primera colonia en el Nuevo Mundo, pero que habia renunciado a esta posesion para responder a las exigencias de Francia. Es preciso recordar que, en los anos previos la Convencion Nacional, habia derrotado a Espana en la Guerra del Rosellon (1793-1795) y que, a cambio de no invadir la Espana peninsular, habia exigido un territorio hispano de primera relevancia estrategica, como era el caso de Santo Domingo. Su paso a manos francesas no solo suponia que el gobierno galo controlaria toda la Isla Espanola (Francia era de iure duena de Saint-Domingue, actual Haiti, desde 1697), sino tambien que Santo Domingo era susceptible de padecer el contagio de las ideas de la revolucion francesa y, por ende, de la revolucion esclava que habia triunfado en Saint-Domingue, en la parte francesa de la isla, en 1791.

Uno de los temas controvertidos en torno a la historia de la revolucion esclava de Saint-Domingue es precisamente la evolucion que experimento la mentalidad colectiva hispano-dominicana al calor de los desordenes de la colonia vecina. Estos ultimos acabaron contagiandose al propio territorio dominicano pese a los esfuerzos del gobierno colonial, encabezado por el capitan general Joaquin Garcia. Todos los expertos en el periodo coinciden en resaltar, primero, el miedo generalizado ante la revolucion esclava de Saint-Domingue entre los habitantes de Santo Domingo y, despues, su indignacion por el abandono de Espana en la paz de Basilea (1795), que les dejaba en manos de Francia y, sobre todo, de los esclavos rebeldes del oeste de la isla. A este respecto, han surgido dos corrientes de interpretacion sobre las repercusiones de dicho tratado de paz en el animo de la poblacion de Santo Domingo: por una parte, el historiador dominicano Frank Moya Pons, por ejemplo, ha analizado el dramatismo con que se vivio la firma de la paz de Basilea en Santo Domingo, centrandose en los aspectos indicados; (1) investigaciones recientes, entre otros de Luis Alfonso Escolano y del autor del presente articulo, han reflejado el punto de inflexion que supuso dicho tratado de paz y sus consecuencias en el imaginario colectivo de los habitantes de la isla, que se sintieron abandonados por Espana, aunque nunca dejaron de identificarse a si mismos como espanoles antes que como dominicanos. (2)

Por otra parte, la corriente historiografica que representan los dominicanos Emilio Cordero y Roberto Cassa, fundamentalmente, ha identificado la paz de Basilea como la fecha de nacimiento de la identidad dominicana: desangelada por el abandono de la que habia sido su patria, los hispano-dominicanos se habrian desentendido de su antigua metropoli y, segun ambos autores, habrian buscado sus senas de identidad en la propia isla. Sin duda, el objetivo de Cordero y Cassa es reivindicar la identidad dominicana propia frente a las influencias externas. Por este motivo, entre otros, Emilio Cordero ha elogiado el gobierno del ex esclavo Toussaint Louverture en Santo Domingo (1801-1802), a la vez que ha reivindicado su contribucion a la configuracion del ser dominicano. (3) Por su parte, Roberto Cassa ha senalado que el tratado de Basilea convencio a los dominicanos de la imposibilidad de obtener la ayuda espanola para combatir las amenazas externas, moviendolos a defender sus intereses por si mismos. Este ultimo autor ha ido aun mas lejos, negando la responsabilidad exclusiva del primer ministro de Carlos IV, Manuel de Godoy, en la firma de la paz de Basilea, probablemente para resaltar la implicacion directa de la Corona y, de esta forma, identificar otro motivo de agravio de los dominicanos contra su antigua metropoli; es decir, otro motivo para que los dominicanos de hoy identifiquen este momento con la genesis de su nacion. (4)

Como puede verse la cuestion es delicada, ya que en el estudio de los origenes de la identidad dominicana se mezclan, irremediablemente, intereses politicos y moviles ideologicos. Por ello y porque la Guerra de Reconquista, que enfrento a los espanoles dominicanos a la administracion francesa de Santo Domingo durante dos anos (1808-1809), constituyo una ocasion esencial en la que los diferentes intereses implicados en el proceso de construccion de una posible identidad dominicana se pusieron en liza, he considerado que merece la pena analizar dicho conflicto de manera atenta. Para ello, ademas de la documentacion de epoca que cito a continuacion, he tenido como marco de referencia estudios previos sobre la Guerra de Reconquista, entre los cuales cabe destacar la exhaustiva monografia de Fernando Pico: One Frenchman, Four Revolutions: General Ferrand and the Peoples of the Caribbean. (5)

En la presente investigacion he analizado los diarios de campana de los oficiales espanoles y franceses durante la Guerra de Reconquista, librada entre 1808 y 1809, junto con otros documentos de archivo de los protagonistas de este acontecimiento; entre los testimonios de epoca cabe destacar el diario de Juan Sanchez Ramirez, caudillo de la Reconquista, y las memorias de Gilbert Guillermin, estrecho colaborador del general Jean-Louis Ferrand, gobernador frances de la colonia, asi como del capitan Jean Baptsite Lemonnier-Delafosse. (6) El objetivo es valorar la posibilidad de que la identidad dominicana verdaderamente no se hubiese forjado desde 1795 en adelante, contra lo sostenido por Cordero y Cassa, entre otros. Para formular esta hipotesis he tenido en cuenta, ante todo, que la insurreccion de la poblacion dominicana en 1808 contra la dominacion francesa se hizo en nombre de Espana, con el fin de restaurar la soberania espanola en aquella parte de la isla, mientras el resto de Hispanoamerica, a excepcion de Cuba y Puerto Rico, comenzaba a luchar por su independencia; es decir, Santo Domingo constituyo un paradigma negativo en la America Hispana que es preciso explicar, en aras de clarificar el debate sobre los origenes de la identidad nacional dominicana.

2. La comunidad imaginada dominicana

El concepto de "nacion" es fundamental para entender por que los habitantes de Santo Domingo se sublevaron contra la dominacion francesa, representada por el general Ferrand, en agosto de 1808; justo cuando acababan de recibir las primeras noticias de la Guerra de Independencia espanola contra la dominacion napoleonica.

Segun Benedict Anderson, la "nacion" tiene tres rasgos fundamentales: en primer lugar, es un termino inventado y aplicado a una comunidad artificial; en segundo lugar, es un concepto limitado territorialmente: ninguna nacion puede englobar a todos los seres humanos, ya que su ambito de soberania acaba donde empieza el de otras naciones vecinas; por ultimo, es una comunidad cuyos miembros participan de un sentimiento de camaraderia, que favorece su union y su entrega al servicio de la patria. (7) En la linea de Anderson, Eric J. Hobsbawm enfatiza la naturaleza imaginada de cualquier comunidad nacional y senala que, pese a construirse desde arriba por la elite intelectual y politica, las naciones solo pueden consolidarse desde abajo, gracias a la identificacion de las masas con el ideal nacional. De ahi que los ideologos nacionalistas se esfuercen en convencer al comun de la poblacion de que las preocupaciones "nacionales", que en origen pertenecen solo a aquella elite, son las inquietudes de todos los miembros de esa nacion. (8)

Por su parte, el historiador espanol Jose Alvarez Junco define la nacion como cualquier grupo humano que cree compartir unas caracteristicas culturales comunes y que, basandose en ellas, se cree legitimado para poseer y ejercer el poder politico sobre un espacio fisico concreto: bien un estado independiente, o bien una region autonoma dentro de una estructura estatal mayor. De esta forma, Alvarez Junco coincide con Anderson y Hobsbawm en destacar la comunidad de intereses de los integrantes de la nacion, su disposicion a entregar su vida al servicio de la patria y, por ultimo, la relevancia del componente territorial para cualquier colectivo "nacional". Asimismo, vuelve a llamar la atencion sobre el caracter inventado de las naciones, que llega a tal extremo que los ideologos nacionalistas deforman la realidad para adaptarla a los intereses de cada nacion. (9)

Partiendo de estos postulados teoricos, ha de decirse que la configuracion de la identidad dominicana durante los siglos XVI y XVII apenas disto de la definicion de la identidad espanola en aquella misma epoca, que se cimentaba sobre cuatro pilares: la Corona, la religion, la lengua y el territorio. Todos los dominicanos se reconocian como subditos del soberano espanol, profesaban la religion catolica, hablaban en castellano y se consideraban integrantes del territorio espanol. Ademas Santo Domingo habia sido la primera colonia de la Corona de Castilla en America y, puesto que Espana competia con otras potencias rivales por la colonizacion del Nuevo Mundo, sus habitantes siempre habian defendido su condicion de baluartes de la identidad espanola al otro lado del Atlantico. A estos elementos anadieron un matiz "francofobo": dicho componente se hallaba presente en la metropoli desde los anos de tension entre Carlos I y Francisco I, soberanos de Espana y Francia respectivamente. En cambio, no se hizo evidente en la Isla Espanola hasta mediados del siglo XVII, cuando los espanoles que habitaban la isla y los bucaneros franceses que se habian asentado en el extremo occidental comenzaron a pugnar por el control del territorio, hasta que la firma de la Paz de Ryswick en 1697 sanciono la division de la isla en dos partes: Saint-Domingue, frances, al oeste, y Santo Domingo, espanol, al este. (10)

Lejos de tranquilizar la situacion, dicho tratado de paz no hizo sino sembrar la semilla de la discordia en la isla, que en adelante seria escenario de constantes tensiones entre ambas zonas de dominacion. Asi pues, con el tiempo, la rivalidad con Francia acabaria siendo mas fuerte entre los espanoles dominicanos que entre los espanoles peninsulares. Indudablemente esto se debio a que los espanoles peninsulares habian respaldado las campanas de su rey en Europa contra las ambiciones francesas para afirmar la supremacia espanola en el viejo continente, para lo que no era necesario conquistar el territorio del enemigo, sino simplemente vencerlo en el campo de batalla. En cambio, los dominicanos necesitaban reconquistar el oeste y expulsar a los franceses de la Isla Espanola, pues de lo contrario corrian el riesgo de ser ellos los expulsados. En tales circunstancias, acabaron desarrollando una fuerte animadversion hacia Francia, luchando por el territorio palmo a palmo. Por ello el componente territorial de su identidad espanola fue tan fuerte, aunque ha de introducirse un matiz: a diferencia del nacionalismo clasico, caracterizado por su vertiente territorial centrifuga, la vis territorial del nacionalismo hispano-dominicano era centripeta, es decir, su fin era reforzar al Imperio espanol en America en lugar de desmembrarlo. Llevados por la pasion propia de este tipo de discursos, los habitantes de la colonia exageraron el valor de Santo Domingo como supuesta piedra angular de Hispanoamerica, llegando a convencerse de que la perdida de aquella colonia causaria un dano irreparable a la monarquia, porque pondria de manifiesto su debilidad en el Nuevo Mundo y la convertiria en una presa facil para sus rivales. (11)

La coyuntura descrita se agravo pronto: la rivalidad entre franceses y espanoles se acentuo en Europa y America desde 1789 en adelante, cuando Francia se convirtio en la encarnacion de la revolucion y, por tanto, de todos los males imaginables, desde la optica de sus enemigos europeos. Dicha actitud fue especialmente visible en La Espanola, donde se anadio un motivo ideologico a la rivalidad territorial hispano-francesa en el ultimo siglo y medio. Aun asi, lo peor estaba por llegar: la situacion de los dominicanos se volvio especialmente dramatica tras la revolucion negra de Saint-Domingue de 1791, que no solo amenazaba con llevar las ideas revolucionarias al Santo Domingo espanol, sino tambien con convertir aquel territorio en otro "cementerio blanco", al igual que la colonia vecina. A ello habia que sumar el riesgo de contagio de los desordenes de Saint-Domingue a otras colonias espanolas donde los esclavos si eran una pieza economica crucial, como por ejemplo (y sobre todo) Cuba. (12)

Desde la aparicion de los primeros asentamientos franceses y, fundamentalmente, en medio de la crisis desatada desde 1791, los dominicanos siempre se habian mantenido fieles a Espana y habian defendido su colonia para preservar la integridad territorial espanola en America, exponiendose a numerosos padecimientos. Por tanto, era logico que esperasen alguna recompensa de su metropoli. No obstante, la paz de Basilea les habia devuelto a la cruda realidad, convenciendoles de que su idea de la relevancia de Santo Domingo en el Imperio espanol era irreal, ya que cuando la Corona se vio obligada a elegir entre ceder aquella posesion ultramarina, o aceptar la perdida de las plazas ocupadas por las tropas de la Convencion en Cataluna, Navarra y las Vascongadas, no dudo en decantarse por la primera opcion. Asi el gobierno espanol demostraba que la preservacion de la unidad territorial peninsular era prioritaria, pues con independencia del valor simbolico de Santo Domingo, las posesiones peninsulares constituian la autentica base territorial de la monarquia espanola. Como consecuencia de ello, la paz de Basilea provoco una fuerte crisis en Santo Domingo, minando los pilares fundamentales de la identidad espanola de sus habitantes. (13) Apar te de su impacto territorial, fue traumatica la desaparicion de la tradicion monarquica, puesto que Francia, nueva poseedora de Santo Domingo, era una Republica. Momentaneamente solo resistieron el envite la lengua castellana y la religion catolica, pero las autoridades francesas solo las respetaron en apariencia para ganarse el afecto de los dominicanos. Cuando estos ultimos confiasen en ellas ciegamente, les impondrian su propia cultura para borrar cualquier trazo de identidad espanola. De ello da testimonio la actitud del comisario frances Philippe-Rose Roume de Saint-Laurent, cuya aparente amistad identifico el arzobispo de Santo Domingo como una mera artimana para tranquilizar a la poblacion dominicana sobre el respeto a la religion catolica. (14) Como revela en una carta a Godoy localizada en el Archivo General de Indias, fray Fernando Portillo no dudaba de que, una vez ganada la poblacion de la colonia, Roume depondria su actitud y anularia tambien la religion catolica de aquel territorio.

Ahora bien, pese a la catastrofe que habia supuesto el tratado de paz para los dominicanos, que se convirtieron en ciudadanos de su principal enemigo y, ademas, de la patria de la revolucion, todos aparentaron aceptar la administracion gala de buen grado. Haciendolo, demostraban su obediencia al rey espanol hasta el final, aunque la ultima decision de su soberano les hubiese perjudicado claramente. (15) Su actitud se entiende, ademas, porque carecian de fuerzas suficientes para resistir la ocupacion francesa, pese a que hubo algunos focos insurgentes que fueron duramente reprimidos. Asi pues, el instinto de supervivencia se impuso en la poblacion dominicana, consciente de que la "solucion francesa" era la unica alternativa posible a dos desenlaces que ellos rechazaban: la dominacion britanica, porque Gran Bretana era enemiga de Espana desde la firma de la paz con Francia y, sobre todo, la dominacion negra, que solo las fuerzas republicanas galas podian contrarrestar. Incluso quienes colaboraron con la administracion francesa, como el futuro caudillo de la Guerra de Reconquista, Juan Sanchez Ramirez, conspiraron en secreto a favor de Espana. (16) Sin embargo, hubo quien simpatizo sinceramente con la nueva administracion francesa, como dos autoridades representativas de Santiago de los Caballeros, Joaquin Pueyo y Francisco Gazcue, quienes merecieron por ello el desprecio de sus convecinos. (17)

En adelante, las calamidades acaecidas en Santo Domingo tuvieron dos efectos distintos: por una parte, contribuyeron a incrementar el resentimiento dominicano contra el ejecutivo espanol, que les habia abandonado en manos de Francia; por otra, reforzaron la lealtad de los habitantes de la colonia a la monarquia, convencidos de que la firma de la paz habia sido obra de los politicos corruptos, en concreto de Manuel de Godoy, que en su opinion habia obrado a espaldas del monarca. (18) El gobierno colonial de Santo Domingo, espanol al servicio de Francia, junto con algunos intelectuales y muchas figuras representativas de la cultura dominicana sabian que aquella imagen de la monarquia era idilica, porque en ultima instancia habia sido el rey quien habia rubricado el acuerdo de paz. No obstante, tambien eran conscientes de que solo la lealtad al rey aglutinaria a todos los dominicanos y les mantendria fieles a Espana, librandolos del contagio de las ideas revolucionarias. Por tanto, en adelante todos estos miembros de la elite gubernamental participaron en una habil campana propagandistica para explotar la imagen del "monarca benefactor" y hacer que calase hondo en la mentalidad dominicana. Entre todos ellos se destaco Manuel Meso Monica, cuyas decimas tras la firma de la paz de Basilea he estudiado en la investigacion resenada al comienzo de este articulo. (19)

3. Genesis de la Guerra de Reconquista

El lider de los patriotas dominicanos sublevados contra el gobierno frances fue el hacendado Juan Sanchez Ramirez. (20) Hasta la publicacion de la paz de Basilea este individuo, descendiente de una familia de propietarios de tierras, habia ejercido el cargo de corregidor en su villa natal de Cotui, junto con otras funciones publicas. (21) Al principio permanecio bajo bandera francesa, pero en diciembre de 1803 abandono la isla, probablemente motivado por la inminente proclamacion de independencia de la Republica negra de Haiti que tuvo lugar el 1 de enero de 1804, dias antes de su desembarco en Puerto Rico. Sin embargo, como dejo todas sus posesiones atras y su posicion socioeconomica en Puerto Rico llego a ser bastante precaria, Sanchez acabo regresando a Santo Domingo en 1807. (22)

Desde su regreso, Juan Sanchez vivio dedicado a la explotacion de caoba en el sur de la colonia y a la ganaderia. Sus intereses economicos se vieron perjudicados cuando el capitan general Ferrand prohibio el comercio de reses en la frontera entre Haiti y Santo Domingo. (23) Agraviado por esta circunstancia, y espoleado por la noticia del secuestro de la familia real de Espana en Bayona por Napoleon Bonaparte, Sanchez tomo la determinacion de aprovechar las circunstancias y encabezar una sublevacion armada contra el gobierno frances en Santo Domingo. (24) Sobre el papel, la sublevacion tramada por Juan Sanchez significaria un acto de alta traicion al Imperio Frances, (25) puesto que Santo Domingo pertenecia a este ultimo desde la Paz de Basilea. Sin embargo, el hacendado asumio los riesgos y decidio seguir adelante con los preparativos, confiado en la lealtad tradicional de los dominicanos a su antiguo rey:
      Desde aquel momento no pude sacudir de la imaginacion la idea de
   la guerra, que suponia ya como evidente contra los segundos [los
   franceses], y aquel encuentro [con el comandante de Sabana de la
   Mar] produxo en mi espiritu tal encono contra ellos, que, a pesar
   de la aceptacion que les debia hasta llamarme ellos mismos el amigo
   de los franceses, no podia verlos ya desde entonces sin irritarme
   en extremo. (26)


En las semanas siguientes, compagino sus ocupaciones cotidianas con las tareas conspirativas, con la conviccion de que era necesario persuadir a la poblacion hispano-dominicana de que se sumase al esfuerzo belico; mientras tanto, en la Espana peninsular la Junta de Sevilla se decidia a declarar la guerra a Francia oficialmente. La noticia llego a Santo Domingo en julio de 1808 y Sanchez la comunico inmediatamente a su principal socio, Manuel Carvajal. (27) Inmediatamente despues marcho a la capital de la colonia, so pretexto de entrevistarse con Ferrand para tratar con el sobre sus negocios ganaderos y de caoba, y aprovecho el trayecto hasta la ciudad de Santo Domingo para ganar adeptos a la conspiracion por el camino. Una vez arribado a su destino redoblo su labor propagandistica con los habitantes de la capital, consciente de que la conquista de esta plaza pondria toda la colonia a su disposicion. (28) Sus acciones se revelaron harto complejas, ya que los vecinos de la ciudad de Santo Domingo habian sufrido directamente las consecuencias del "abandono espanol" tras la paz de Basilea, de modo que preferian preservar el statu quo a luchar por la restauracion de la lejana monarquia espanola, que ya les habia traicionado y podia volver a hacerlo.

Tras comprobar su exito limitado entre la poblacion de Santo Domingo, Juan Sanchez se mantuvo fiel a su proposito de ganar adeptos para su causa, pero en adelante se sirvio de dos instrumentos clave: el clero, cuyo ascendente ideologico sobre las masas era esencial, y los militares espanoles, muchos de ellos servidores de Francia solo nominalmente, porque representaban un apoyo decisivo si se contagiaban del espiritu insurreccional de los "patriotas espanoles" de la Peninsula Iberica, ya que podian conspirar contra el gobierno frances desde dentro. Ello nos lleva a considerar que, contando con estos ultimos, Juan Sanchez recurrio a una peligrosa arma de doble filo, ya que los militares coloniales tambien podian delatarlo ante Ferrand y ordenar su arresto. De ello da fe la denuncia del comandante de La Vega y hombre de confianza de Ferrand, Agustin Franco, con quien Juan Sanchez se habia entrevistado y que no dudo en delatarle ante el gobernante de Santo Domingo. (29) Pese a todo, Sanchez debio juzgar que, si conseguia la adhesion sincera de los militares franceses, los beneficios serian tan grandes que valia la pena arriesgarse. Con esta conviccion prosiguio su labor de proselitismo itinerante por el interior y la costa de Santo Domingo. (30)

Con el tiempo, las autoridades francesas fueron estrechando el cerco de vigilancia sobre Sanchez y este debio refugiarse en la ensenada de Jayan, de dificil acceso para tropas poco experimentadas en el terreno. Solo cuando el capitan general de Puerto Rico, Toribio Montes, le comunico que estaba dispuesto a prestarle su apoyo material para la campana, el lider de la Reconquista retomo la lucha armada contra los franceses. (31) A finales de septiembre de 1808 la insurreccion comenzo a extenderse desde El Seibo y numerosas villas se sumaron a los vivas a Fernando VII. Fue entonces cuando Ferrand, que al principio se habia limitado a seguir de cerca los movimientos de Juan Sanchez y sus hombres, acabo interpretando las adhesiones crecientes a los insurrectos como una declaracion de guerra velada. Por consiguiente, en adelante no le temblo el pulso y respondio a la violencia de los conspiradores con la violencia de su ejercito. (32)

4. De Madrid a Santo Domingo

Los ultimos sucesos acaecidos en suelo dominicano estaban estrechamente ligados al devenir reciente de la Espana peninsular y guardaban algunas similitudes con la Guerra de Independencia, aunque tambien presentaban ciertas diferencias significativas. Entre las similitudes cabe destacar el peso de la identidad espanola en los hispano- dominicanos para iniciar la sublevacion contra los franceses, ya que en aquella identidad existia un importante componente "francofobo", como se ha senalado previamente. En el caso de los habitantes de Santo Domingo, dicho sentimiento era muy acusado por la convivencia tensa con los franceses en la Espanola durante casi un siglo y medio. En paralelo, aunque en la Peninsula Iberica la francofobia habia pervivido durante toda la Edad Moderna, se habia reforzado tras la invasion napoleonica en 1807, que habia concienciado a sus habitantes de la amenaza territorial real francesa.

Asimismo, los espanoles dominicanos se habian considerado depositarios del poder del rey, "usurpado" por la Convencion Nacional en la paz de Basilea. Este dato es esencial, puesto que los subditos de Fernando VII esgrimieron este mismo argumento en 1808 para justificar su sublevacion contra la dominacion francesa en la metropoli. En el caso de los hispano-dominicanos aquella justificacion carecia de fundamento: Carlos IV habia renunciado a Santo Domingo voluntariamente, mientras que Fernando VII habia sido depuesto por las tropas francesas por la fuerza. Sin embargo, ellos interpretaron la paz de Basilea como una transaccion de poder de un rey justo, el espanol, a una nacion soberana tiranica, la francesa. De esta forma, conectaron con los arbitristas barrocos y los pensadores ilustrados europeos, convenciendose de que en aquellas circunstancias eran los depositarios de la autoridad usurpada de los reyes de Espana. (33) Por consiguiente, aguardaron el momento adecuado para sublevarse contra su nuevo "senor" despotico, Francia, arrebatarle el poder y devolverselo a su legitimo dueno. Asi pues, la Reconquista dominicana establecia una clara continuidad con el pasado, ya que sus abanderados se habian erigido en depositarios de la soberania de los reyes espanoles en Santo Domingo durante los casi tres ultimos lustros de dominacion francesa.

La tercera semejanza radico en la importancia de la estrategia de guerrilla, unica posible frente a los franceses, que partian de una posicion ventajosa en tanto que gobierno dominicano legitimo. Primero, los patriotas conquistaron el terreno palmo a palmo desde la optica ideologica, gracias al periplo de Juan Sanchez estudiado previamente. Conseguida la adhesion de la mayoria de los habitantes de la colonia, con el recelo de los vecinos de la capital, se dio el paso hacia la guerrilla territorial. Aparte de la posicion inferior de partida de los rebeldes, tambien hubo en Santo Domingo otros rasgos de la guerrilla peninsular, estudiada por Miguel Artola; a saber: la dispersion de las fuerzas rebeldes, que dificulto la labor de coordinacion de Sanchez, pero permitio a los patriotas eludir facilmente la vigilancia francesa; el peso de la iniciativa individual, encarnada por el propio Juan Sanchez; el apoyo crucial de la poblacion, beligerante en buena medida, habida cuenta de que respaldo a los rebeldes de diversas formas, tanto humanas como materiales; el enconamiento de la postura de los rebeldes conforme se intensifico la represion francesa; y por ultimo, la voluntad manifiesta de los patriotas de enfrentarse a los franceses solo en campo abierto, exclusivamente cuando estaban seguros de su victoria, puesto que su objetivo no era derrotar al enemigo en el campo de batalla, sino minar su moral mediante una larga guerra de desgaste. (34)

Una diferencia fundamental entre la coyuntura espanola y la hispano-dominicana estribo en que en Santo Domingo no existieron las juntas, que en la Espana peninsular habian funcionado como representantes del poder popular y depositarias de la soberania de Fernando VII, usurpada. Esta circunstancia se explica porque, a diferencia de la Peninsula, en Santo Domingo no existio un vacio de poder propiciatorio de una explosion "juntista", sino que Francia era la soberana legal desde 1795. (35) Esto ademas implicaba que, mediante la insurreccion, los dominicanos cometian un doble desacato: por una parte, desautorizaban a Carlos IV, que les habia entregado a Francia; por otra, ya que la paz de Basilea habia convertido a los dominicanos en franceses, si se sublevaban contra Francia serian considerados reos de lesa majestad, como el propio Ferrand les recordo: "[...] todos vosotros os habeis convertido en franceses; o quiza en franceses y espanoles; no constituimos mas que un unico pueblo de hermanos y amigos, que no defienden mas que un mismo interes, y que no profesan mas que un unico espiritu y unos mismos sentimientos". (36) Ademas, la ausencia de las juntas tambien se habria debido a que los dominicanos recelaban de su componente de soberania popular, de reminiscencias liberales y, por consiguiente, opuestas a su deseo de restablecer el Antiguo Regimen en Santo Domingo.

La segunda diferencia resenable, que conecta con la idea anterior, fue la ausencia del componente liberal de la Guerra de Independencia. Los espanoles dominicanos habian definido su identidad sobre la base de la lengua, el territorio y, sobre todo, la monarquia y la religion, opuestas a los valores subversivos triunfantes en Francia. Por consiguiente, desde su punto de vista, el liberalismo de algunos miembros de las juntas peninsulares era heredero de los principios que habian inspirado a los revolucionarios franceses, que ellos rechazaban frontalmente. Ademas, estaban convencidos de que el liberalismo y la abolicion de la esclavitud iban irremisiblemente unidos. Asi pues, pese a que la mano de obra esclava tenia menor peso en Santo Domingo que en otras partes de Hispanoamerica, los hacendados no estaban dispuestos a ser victimas de sus esclavos, en el supuesto de que un eventual gobierno liberal decretase su liberacion. Por tanto, el eco de la revolucion haitiana tambien peso significativamente en su postura. (37)

5. Desarrollo del conflicto hasta la batalla de Palo Hincado

Juan Sanchez planeo avanzar con rapidez hacia el este con el fin de aislar la ciudad de Santo Domingo cuanto antes; objetivo este ultimo que consiguio el 28 de septiembre, tras cortar la comunicacion entre la capital y la bahia de Samana, que constituia un enclave estrategico fundamental de comunicacion con el exterior. (38) La posesion de esta ultima garantizo a los insurrectos el aprovisionamiento de viveres y demas medios materiales, privando a Francia de un puerto de condiciones naturales excepcionales. A finales de septiembre los rebeldes conquistaron Barahona, en la que fue considerada por los franceses como la primera accion real de la Guerra de Reconquista. (39) Desde aqui se organizo la expedicion que puso a disposicion de los patriotas las plazas de Azua, Neiba y Las Matas, entre otras. De esta forma, un mes mas tarde los insurgentes controlaban todo el sector occidental del antiguo Santo Domingo espanol.

Ahora bien, no todo fueron victorias y buenos augurios para los patriotas hispano-dominicanos, que sufrieron bajas notables y deserciones. Hasta entonces el gobierno colonial frances habia sido magnanimo con los prisioneros de guerra y con los vencidos en sus victorias pirricas contra los rebeldes, pero la tenacidad del enemigo le hizo cambiar de actitud y, en adelante, represalio duramente a los cautivos para castigar su deslealtad a Francia. El autor material de las penas mas duras fue un estrecho colaborador de Ferrand, el coronel Aussenac, quien el 22 de octubre quemo las viviendas aledanas de San Juan, recientemente reconquistado por Francia. Asi, Aussenac no solo castigaba a los conspiradores contra el gobierno frances, sino que tambien destruia la cosecha y dificultaba el aprovisionamiento de los patriotas, que deberian desplazarse a lugares mas alejados para proveerse de avituallamiento; por consiguiente, se verian obligados a ralentizar su marcha. (40) Sin embargo, el recrudecimiento represivo fue contraproducente para los franceses porque alimento el odio de los dominicanos hacia ellos, dando alas a la causa patriota, que obtuvo adhesiones en enclaves cuya poblacion le habia sido esquiva hasta entonces.

La guerra se mantuvo en el estado descrito, con avances y retrocesos por parte de ambos bandos, hasta noviembre de 1808. A principios de dicho mes un transfuga del bando patriota informo al coronel Aussenac de que los rebeldes habian conquistado el campo de Tavares, a seis leguas de Azua. Para ello, se habian servido de un ejercito de 300 soldados de caballeria y 200 mulatos o negros franceses. Aussenac reacciono rapidamente y marcho de Azua, que juzgaba dificil de defender, para concentrar las tropas de aquella plaza en Savane-Buey, a una legua del rio Ocoa. La situacion de las tropas francesas no era nada halaguena, ya que estaban exhaustas por la guerra de desgaste y diezmadas por la imposibilidad de contar con el apoyo de la banda oriental de Santo Domingo, que se habia sublevado tambien contra su soberania. (41) No obstante, parece ser que la rabia pudo a la templanza y el general Ferrand respondio a la amenaza impulsivamente, poniendose al frente de una expedicion de 500 hombres para hacer frente a los patriotas. A todas luces su iniciativa fue fatal: jamas considero la posibilidad de que su marcha al frente debilitara en demasia las defensas de la capital, que perdian efectividad sin su talento militar y sin la guarnicion que el se llevo consigo a primera linea de combate. Antes de partir, Ferrand dirigio una proclama a los habitantes de la ciudad de Santo Domingo, que le habian implorado que no les abandonase. En dicha proclama les advertia de que los patriotas y sus partidarios representaban la subversion del orden vigente en la isla de la Isla Espanola, sancionada por la paz de Basilea. Asimismo, manifesto que si los franceses llegaban a ceder Santo Domingo a Espana nuevamente solo lo harian mediante tratados pacificos, pero jamas presionados por una accion violenta del enemigo. (42)

Ferrand seguia sin explicarse como los patriotas pudieron haber encontrado tanto apoyo entre los dominicanos, a quienes la administracion francesa habia intentado atender y gobernar con justicia desde 1802. (43) Como su situacion era ahora especialmente critica, decidio amenazar con una dura represion a quienes traicionasen a Francia en adelante. (44) La novedad de esta ultima iniciativa radicaba en que, a diferencia de la represion previa, que solo afectaba a las tropas patriotas, el castigo ahora se extenderia a toda la poblacion de los enclaves sublevados contra el gobierno legitimo. De esta forma, demostraba haber tomado conciencia de que la estrategia de guerrilla, usada por los patriotas, significaba que toda la poblacion era beligerante, aunque no toda fuese combatiente. (45) Casi con toda seguridad, la represion de los civiles le habria planteado serias dudas eticas hasta entonces, ya que aquellos individuos habian colaborado con el enemigo, pero carecian ellos mismos de armas para defenderse de los franceses, por lo que si las tropas imperiales decidian atacarles partirian de una indudable posicion de superioridad. Para solucionar esta cuestion etica, el general frances se eximio a si mismo y a sus hombres de responsabilidad, advirtiendo que los responsables de aquel castigo eran solo los propios dominicanos, que habian despreciado a su gobierno legitimo. Al mismo tiempo, prometio recompensar a quienes permaneciesen fieles a Francia. (46)

El 4 de noviembre el gobernador frances reunio sus tropas en El Seibo para coger al enemigo desprevenido. Tres dias despues remitio un ultimatum a Sanchez, manifestando su intencion de resistir hasta el final, amparado en la superioridad numerica de sus hombres. La respuesta del general Sanchez no se hizo esperar y en ella encarno los valores esenciales de la conciencia prenacional espanola: el caudillo hispano-dominicano manifesto al alto mando frances la voluntad de combatir sin cuartel al enemigo para expulsarlo de la isla y la disposicion a dar la vida por la madre patria. Ademas, en su respuesta oficial Sanchez se denomino a si mismo capitan general de Santo Domingo, de modo que desautorizaba al gobierno colonial frances, unico legitimo en el este de la isla desde la paz de Basilea. Oidas las razones de Sanchez, Ferrand se convencio de que el acuerdo pacifico era imposible y ataco a los patriotas el 7 de noviembre, en la batalla de la sabana de Palo Hincado.

Justo antes de que se produjese el choque, Juan Sanchez habia arengado a sus tropas y les habia recordado la necesidad de vencer a los subditos de Napoleon Bonaparte, que encarnaban unos valores radicalmente opuestos a los de los espanoles. Igualmente, les hizo ver que su victoria en aquella batalla tendria graves repercusiones para el gobierno colonial frances, porque el propio capitan general Ferrand estaba al frente de las tropas y podia ser apresado o muerto en la refriega, dejando asi la colonia descabezada. Sanchez demostro un gran sentido comun y un experimentado conocimiento de la estrategia militar: obviamente era consciente de que los franceses eran superiores en el cuerpo a cuerpo, aunque sus recursos eran limitados y sus tropas menos numerosas. Por este mismo motivo, ordeno a los soldados patriotas que los dejasen avanzar hasta la primera descarga de fusileria; entonces los enemigos estarian suficientemente cerca para emplear la artilleria patriota contra ellos y romper sus filas. Por ultimo, previno a sus hombres contra la tentacion de desertar, describiendo el duro castigo que aguardaba a los traidores: "Pena de la vida al que bolviere la cara atras; pena de la vida al tambor que tocare retirada; y pena de la vida al oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo". (47) Todos respondieron a su discurso entusiasmados, profiriendo vivas a Fernando VII.

Concluida la arenga de Sanchez, los patriotas oyeron a las tropas francesas aproximarse. Siguiendo las instrucciones de su general, aguardaron hasta que estuvieron suficientemente cerca para atacarlas. Llegado el momento, "echandosele el quien vive, y respondiendo frances, con el ademan de comenzar a desplegar en batalla, se le rompio el fuego". (48) Sorprendido por el fuego de la artilleria y la carga de la caballeria patriota, el ejercito frances se deshizo y sus hombres huyeron en desbandada. Tambien entonces Juan Sanchez demostro sus dotes de mando y su sentido de la estrategia: prohibio a sus soldados que persiguiesen a los franceses sin orden, ya que podrian convertirse en un objetivo debil, siempre y cuando el ejercito enemigo fuese capaz de reorganizarse y de contraatacar en campo abierto. Solo un cuerpo de cincuenta dragones, comandando por el general Pedro Santana, persiguio al general Ferrand, que habia emprendido la retirada desesperada hacia la capital. Durante cuatro horas los enemigos le hostigaron y Ferrand pudo resistir los envites, pero perdio muchos hombres en su huida.

Finalmente, bien porque era consciente de que la capital estaba aun muy lejos y jamas podria alcanzarla, o bien avergonzado por el ridiculo estrepitoso de su ejercito en la batalla de Palo Hincado, Ferrand se suicido. (49) Cuando el general Santana hallo su cadaver lo decapito y entrego la cabeza a Juan Sanchez como trofeo. (50) La mayor parte de los soldados franceses que lograron salir con vida fueron capturados o muertos en los montes de los alrededores, de modo que pocos de ellos consiguieron llegar hasta la capital. (51) La unica excepcion fueron las tropas del coronel Tomas Ramirez, antiguo subordinado de Ferrand, que se rindio a la superioridad patriota y puso sus armas a disposicion de este ejercito. (52)

Lejos de dejarse llevar por la euforia, Sanchez se dispuso a reorganizar su ejercito, que habia sufrido mas de cincuenta bajas entre muertos (la minoria) y heridos. Sin duda, era consciente de la importancia de la victoria en Palo Hincado, pero tambien de que debia aprovechar el desconcierto de los franceses para planear cuidadosamente las proximas acciones de guerra, a menos que quisiera que su reciente triunfo cayese en saco roto. Ademas, reforzo la vigilancia en los caminos que conducen a Santo Domingo, con el fin de evitar que los franceses se rehiciesen y cortasen el acceso a la capital. Juan Sanchez apelo al auxilio popular para organizar las labores de intendencia, entre las que adquirio una prioridad absoluta la atencion de los heridos en Palo Hincado. Con objeto de cuidarlos se crearon hospitales de campana y la poblacion de los enclaves patriotas proporciono alimentos; ademas, Sanchez trato a los heridos espanoles y franceses por igual. (53) Finalmente, puesto que el camino a Santo Domingo habia quedado expedito y convenia ocupar la capital cuanto antes, emprendio una leva generalizada para finiquitar el conflicto de una vez por todas.

6. Desenlace

Para obtener la victoria final, fue crucial el apoyo que prestaron a Juan Sanchez varios aliados externos: Gran Bretana, enemiga acerrima de Francia tras la ruptura de la paz de Amiens (1802), que habia calmado la tension entre ambas potencias momentaneamente; Estados Unidos, cuyo gobierno no estaba dispuesto ni mucho menos a permitir que fuese Gran Bretana la unica potencia que se beneficiase de la solucion de la Guerra de Reconquista, en el supuesto de que su desenlace fuese favorable a los rebeldes y contrario a Bonaparte; el gobierno de Haiti, dividido desde 1806 en dos estados independientes: el reino negro de Henri Christophe al norte y la republica de ciudadanos libres de color (mulatos) de Alexandre Petion al sur, ambos interesados en desestabilizar a Francia para, mas adelante, intentar conquistar el este de la isla; y por ultimo, el gobierno colonial de Puerto Rico, que en sentido estricto era un gobierno extranjero desde la optica de las autoridades francesas y de aquellos dominicanos que las apoyaban, asi como desde el punto de vista legal. (54)

Ademas, el general en jefe patriota tambien conto con la ayuda de un destacamento de soldados libres de color, dirigidos por Juan Banby y Pablo Ali. El propio caudillo dominicano revelo la extraccion de aquellas tropas:
      [...] y forme una Compania al mando de los morenos Pablo Ali y
   Juan Bambi (antiguos agraciados de Su Majestad Catolica por sus
   buenos servicios en la guerra anterior con Francia, y el primero
   acreedor del aprecio del Gobierno por su fidelidad, valor y
   conocimiento), ofreciendoles la libertad a nombre de la Autoridad
   Nacional que representa la Real persona de nuestro Augusto Soberano
   Senor don Fernando 7, siempre que permaneciesen comportandose bien;
   [...] (55)


Su historial, especialmente el de Pablo Ali, induce a pensar que Juan Sanchez se sirvio de ellos por su lealtad a la monarquia espanola, probada en dos circunstancias criticas: en primer lugar la revolucion esclava, cuando en 1793 se unieron al ejercito de Carlos IV como "negros auxiliares" bajo la direccion de Jean-Franqois, que combatio a favor de Espana y contra Francia en Santo Domingo entre 1793 y 1795; en segundo lugar, la paz de Basilea, tras cuya publicacion decidieron permanecer en Santo Domingo, pese a que el tratado implicaba su vuelta a la condicion esclava, momentaneamente. Ademas, el hecho de que Juan Sanchez contase con los soldados libres de color puede explicarse por la relajacion de los prejuicios raciales en Santo Domingo en el transito de siglo XVIII al siglo XIX, analizada por Moya Pons. (56) Este ultimo sostiene que la suavizacion de dichos prejuicios raciales en la colonia habia sido una de las consecuencias de las tensiones fronterizas entre espanoles y franceses en la Isla Espanola. En su opinion, hasta principios del siglo XVIII habia existido una marcada jerarquia racial; no obstante, la sociedad hispano-dominicana debio someterse a una acelerada criollizacion porque la colonia atrajo menor cantidad de inmigrantes blancos peninsulares que el resto de posesiones del Caribe hispano, por lo que el mestizaje entre blancos y negros fue inevitable. Las cifras de poblacion proporcionadas por Franklyn J. Franco hablan por si solas: en visperas de la firma de la paz de Basilea, habitaban Santo Domingo 35.000 blancos (entre peninsulares y criollos), frente a los 38.000 libertos (artesanos y jornaleros mulatos) y los 30.000 esclavos. (57) Marcio Veloz Maggiolo reflexiona sobre el peso paulatino del componente africano en la identidad cultural hispano-dominicana, que contribuyo a articular una sociedad hibrida impensable en la Espana peninsular, en la que se reinterpretaron y se redefinieron los prejuicios raciales de la sociedad espanola. (58)

Volviendo a la marcha de la guerra, se daba la paradoja de que, pese a que solo quedaba la ciudad de Santo Domingo por conquistar para que la victoria de los patriotas hispano-dominicanos fuese total, la fase final de la guerra se prolongo porque los vecinos de la capital ofrecieron una resistencia admirable. Mientras sus condiciones empeoraban por la carestia, al tiempo que el general Joseph de Barquier, sustituto del difunto Ferrand, intentaba ganar tiempo para negociar la rendicion en condiciones ventajosas, Juan Sanchez tuvo que resolver otros problemas, sobre todo la insubordinacion de algunos oficiales y el deterioro de sus relaciones con el gobierno de Puerto Rico. (59) Resueltas tales circunstancias adversas, y extenuados los vecinos de la capital tras el largo asedio, el 1 de marzo de 1809 las tropas rebeldes emprendieron un ultimo ataque, que movio al general Barquier a realizar una primera propuesta de tregua, rechazada por Juan Sanchez. (60)

Finalmente, el sentido comun se impuso en la mentalidad del ejercito patriota hispano-dominicano y se iniciaron las negociaciones para la capitulacion, aceptandose incluso la mediacion de los representantes de Gran Bretana en las mismas: (61) asi estos ultimos garantizarian a los franceses una salida honrosa y ademas acudirian a la llamada de estos ultimos, que en un ultimo alarde de orgullo se habian negado a firmar el armisticio final con los rebeldes de Juan Sanchez, traidores a su patria (Francia). La buena predisposicion de los sitiados a rendirse a Gran Bretana se demostro el 29 de junio de 1809, cuando una comision de los habitantes de la ciudad se presento ante el jefe de las tropas britanicas, Christopher Myers, para presentarle sus humildes reclamaciones: la rendicion de la guarnicion de Santo domingo con honores militares y su posterior evacuacion a Francia o a America. (62) Aceptadas las condiciones impuestas por Gran Bretana y dispuestos los preparativos para la rendicion, Juan Sanchez paso por alto su papel secundario momentaneo en el punto culminante del conflicto, porque juzgo que lo importante era el resultado final de la guerra, es decir, la expulsion de los franceses de Santo Domingo. La capitulacion final acabo haciendose efectiva el 7 de julio de 1809, tras una ceremonia simbolica en la que patriotas hispano-dominicanos y soldados britanicos enarbolaron los pabellones ingles y espanol en el Fuerte de San Carlos, frente a Santo Domingo, y profirieron vitores a Fernando VII y Jorge III, para senalar asi su alianza en la lucha contra la dominacion francesa en el este de aquella isla. (63)

7. Conclusion

La documentacion y los datos empleados resultan esenciales para demostrar que, si los espanoles dominicanos permanecieron fieles a la Corona espanola pese a la "traicion" de la paz de Basilea, fue porque preservaron sus senas de identidad hispana: sobre todo su lealtad al rey y tambien su fe catolica, su lengua y su conciencia de pertenecer al mismo ente territorial que el resto de espanoles. Desde 1795 hasta 1808 acataron la administracion francesa, cuya instauracion interpretaron como el fruto de la voluntad de Carlos IV, quien habia dispuesto que se convirtiesen en ciudadanos franceses. Asi pues, hicieron alarde de un admirable instinto de supervivencia, aceptando el gobierno frances como un mal menor, siempre que les permitiese alejar la amenaza de invasion de Santo Domingo por los antiguos esclavos de Saint-Domingue. Incluso acataron el gobierno del ex esclavo Toussaint Louverture, que durante un ano (1801-1802) convirtio a toda la isla en posesion negra, haciendo realidad las peores pesadillas de los hispano-dominicanos.

Cuando Jean-Louis Ferrand se hizo cargo del gobierno de Santo Domingo un ano despues, en 1803, pudo haber considerado que ya habia transcurrido tiempo suficiente y que Francia habia brindado proteccion considerable a los hispano-dominicanos (por ejemplo, expulsando a Toussaint Louverture) como para tener la lealtad sincera de estos ultimos, de una vez por todas. De este modo, se explicaria su sorpresa cuando en 1808 constato que no era asi: cuando los espanoles peninsulares se sublevaron contra Bonaparte en mayo de 1808 y, lo que es mas importante, cuando aquellas noticias llegaron a Santo Domingo, los habitantes de la colonia creyeron llegado su momento para sublevarse contra el gobierno frances. Ferrand habia pecado de excesiva ingenuidad: habia sido incapaz de percatarse de que un gobierno como el de Francia, que habia intentado potenciar la riqueza de Santo Domingo, puede suscitar gratitud, pero jamas la lealtad de los habitantes de aquel territorio, cuya identidad se habia forjado en el ultimo siglo y medio en el odio a Francia. Por tanto, se necesitaba mas que benevolencia para convencer a los espanoles dominicanos de que eran ciudadanos franceses. (64)

Asi se descartan los postulados de Roberto Cassa o Emilio Cordero Michel, convencidos de que los origenes de la "nacion dominicana" pueden rastrearse en los momentos inmediatamente posteriores a la firma de la paz de Basilea. Desde mi punto de vista, la paz de Basilea conciencio a los dominicanos de que debian defenderse de las amenazas externas por si mismos, sin aguardar el auxilio de la metropoli, que se habia revelado incapaz de asistirles en momentos criticos. Esta conciencia pudo ir ligada a un cierto sentimiento autonomista, pero jamas a planteamientos de caracter nacionalista: los espanoles dominicanos eran conscientes de que cualquier experiencia independentista iba a poner a Santo Domingo en una posicion demasiado debil, convirtiendola en una presa facil para Haiti. De esta forma, el nacionalismo dominicano ni siquiera se definio en este momento a nivel meramente ideologico; de lo contrario, en el verano de 1808 los espanoles dominicanos habrian buscado una salida distinta a la restauracion de la soberania espanola.

Una decada mas tarde solo los abusos del nuevo gobierno colonial restaurado en 1809, sumados a la crisis interna de Espana, alento un sentimiento independentista, que cristalizo en la iniciativa de Jose Nunez de Caceres en 1821. Su brevedad y su fatal desenlace, la invasion haitiana de 1822, que convirtio a toda la isla en Republica de Haiti durante veintidos anos, pusieron de manifiesto dos circunstancias: por una parte, ahora si, a partir de 1809, el desgaste del gobierno colonial espanol y la consiguiente decepcion con el mismo habian reforzado la identidad dominicana y el deseo de caminar al margen de la metropoli; por otra parte, desde el punto de vista militar y politico, quedaba claro que la independencia aun no podia cristalizar, porque para ello se precisaba una infraestructura estatal fuerte y capaz de hacer frente a amenazas externas como la haitiana.

ABREVIATURAS

AGI: Archivo General de Indias--Sevilla, Espana.

AHN: Archivo Historico Nacional--Madrid, Espana.

TNA: The National Archives--Kew Gardens.

http://dx.doi.org/10.5209/rev_CHCO.2015.v37.50991

Antonio J. PINTO

Universidad Europea de Madrid

antoniojesus.pinto@uem.es

Recibido: 20/07/2014

Aceptado: 07/09/2015

8. Referencias bibliograficas

ALVAREZ JUNCO, Jose: Mater Dolorosa. La idea de Espana en el siglo XIX, Madrid, Taurus, 2001.

ANDERSON, Benedict: Imagined Communities. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism, London--New York, Verso, 1991.

ARTOLA, Miguel: "La guerra de Reconquista de Santo Domingo (1808-1809)", Revista de Indias, Madrid, LI/191 (1951), pp. 447-484.

--La burguesia revolucionaria (1808-1875), "Historia de Espana", vol. 5, Madrid: Alianza, 1990.

CASSA, Roberto: "Les effets du Traite de Bale", en Alain YACOU (dir.): Saint-Domingue espagnol et la revolution negre d'Haiti. Commemoration du Bicentenaire de la naissance de l'etat d'Haiti (1804-2004), Paris--Pointe-a-Pitre, Karthala--CERC, 2007, pp. 203-210.

CORDERO MICHEL, Emilio: "Toussaint en Saint-Domingue espagnol", en Alain YACOU (dir.): Saint-Domingue espagnol et la revolution negre d'Haiti. Commemoration du Bicentenaire de la naissance de l'etat d'Haiti (1804-2004), Paris--Pointe-a-Pitre, Karthala--CERC, 2007, pp. 251-258.

--"El primer intento independentista dominicano y la reincorporacion a Espana, 1808-1809", Clio, 79/180 (2010), pp. 123-146.

ESCOLANO GIMENEZ, Luis Alfonso: "La guerra de Reconquista en Santo Domingo (1808-1809): una lucha por la continuidad historica", Boletin del Archivo General de la Nacion, XXXIV/125 (2009), pp. 635-659.

FONTANA I LAZARO, Josep, La epoca del liberalismo, "Historia de Espana", vol. 6, Barcelona: Critica, 2007.

FRANCO, Franklyn J.: Los negros, los mulatos y la nacion dominicana. Santo Domingo: Editora Nacional, 1969.

GIMBERNARD, Jacinto: Historia de Santo Domingo, Madrid: M. Fernandez y Cia., 1978.

GONZALEZ CALLEJA, Eduardo: "Espana 'Boba', Espana 'Cavalera' y Espana 'Madre y Maestra': las relaciones hispano-dominicanas en la conformacion de as respectivas identidades nacionales", Clio, 80/182 (2011), pp. 227-248.

GUILLERMIN, Gilbert: Precis historique des derniers evenements de la partie de l'estde Saint-Domingue, depuis le 10 aout 1808, jusqu'a la capitulation de Santo-Domingo, Paris, Chez Arthus-Bertrand, 1811.

GUERRA, Adriano Israel: "Las paradojas de la soberania y el poder: Santo Domingo durante la Revolucion Haitiana y su representacion en las Cortes de Cadiz", Clio, n. 81/184 (2012), pp. 11-98.

HALL, Stuart: "Race, Articulation, and Societies Structured in Dominance", en Sociological Theories: Race and Colonialism, Paris: UNESCO, 1980, pp. 305-345.

HOBSBAWM, Eric: Naciones y nacionalismo desde 1780, Barcelona: Critica, 2000.

LA PARRA, Emilio y LARRIBA, Elisabel (eds.): Manuel de Godoy. Memorias, Alicante: Universidad de Alicante, 2009.

LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne de Saint-Domingue. Du 1er Decembre 1803 au 15 Juillet 1809, Havre: Imprimerie de H. Brindeau & Compagnie, 1846.

MOYA PONS, Frank, Historia colonial de Santo Domingo, Santiago de los Caballeros: Universidad Catolica Madre y Maestra, 1973.

--"Casos de continuidad y ruptura: la revolucion haitiana en Santo Domingo (1789-1809)", en German CARRERA DAMAS (dir.), La crisis estructural de las sociedades implantadas, "Historia general de America Latina", vol. V, Paris: Editorial UNESCO, 2003, pp. 133-157.

PICO, Fernando: One Frenchman, Four Revolutions: General Ferrand and the Peoples of the Caribbean, Princeton--New Jersey: Marcus Wiener Publishers, 2012.

PINTO TORTOSA, Antonio Jesus: Una colonia en la encrucijada: Santo Domingo, entre la Revolucion Haitiana y la Reconquista Espanola, 1791-1809. Tesis doctoral defendida en la Universidad Complutense de Madrid, Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2012.

--"La cultura popular hispano-dominicana ante la paz de Basilea: las decimas de Meso Monica", Bulletin of Hispanic Studies, Liverpool, n. 98/8 (2013), pp. 921944.

PRATT, Mary Louise, Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturacion, Mexico: Fondo de Cultura Economica, 2010.

RODRIGUEZ DEMORIZI, Emilio: Invasiones haitianas de 1801, 1805y 1822, vol. I, Academia Dominicana de la Historia, 25 Aniversario de la Era de Trujillo, Ciudad Trujillo, Republica Dominicana: Editora del Caribe, 1955.

ROUSSEAU, Jean-Jacques: Del contrato social: sobre las ciencias y las artes; sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (ed. Mauro Armino). Madrid: Alianza, 2002 [1762].

SANCHEZ RAMIREZ, Juan: Diario de la Reconquista, proemio y notas de fray Cipriano de Utrera, Ciudad Trujillo, Republica Dominicana: Editora Montalvo, 1957.

SPINOZA, Benedictus de: Tratado teologico politico (ed. de Julian de Vargas y Antonio Zozaya). 3 vols. Madrid: Sociedad General Espanola de Libreria, 1935 [1670].

VELOZ MAGGIOLO, Marcio: Mestizaje, identidad y cultura. Santo Domingo: Secretaria de Estado de Cultura, 2006.

* Esta investigacion constituye una parte de mi tesis doctoral, Una colonia en la encrucijada: Santo Domingo, entre la revolucion haitiana y la Reconquista espanola, 1791-1809, citada en la bibliografia y realizada como alumno de doctorado de la Universidad Complutense de Madrid y el Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, bajo la direccion de las doctoras Elena Hernandez Sandoica e Ines Roldan de Montaud.

(1) MOYA PONS, Frank: "Casos de continuidad y ruptura: la revolucion haitiana en Santo Domingo (1789-1809)", en German CARRERA DAMAS (dir.): La crisis estructural de las sociedades implantadas, "Historia general de America Latina", vol. V, Paris, Editorial UNESCO, 2003, pp. 133-157.

(2) ESCOLANO GIMENEZ, Luis Alfonso: "La guerra de Reconquista en Santo Domingo (1808-1809): una lucha por la continuidad historica", Boletin del Archivo General de la Nacion, XXXIV/125 (2009), pp. 635-659; PINTO TORTOSA, Antonio Jesus: "La cultura popular hispano-dominicana ante la paz de Basilea: las decimas de Meso Monica", Bulletin of Hispanic Studies, Liverpool, n. 98/8 (2013), pp. 921-944.

(3) CORDERO MICHEL, Emilio: "Toussaint en Saint-Domingue espagnol", en Alain YACOU (dir.): Saint-Domingue espagnol et la revolution negre d'Haiti. Commemoration du Bicentenaire de la naissance de l'etat d'Haiti (1804-2004), Paris--Pointe-a-Pitre, Karthala--CERC, 2007, pp. 251-258.

(4) CASSA, Roberto: "Les effets du Traite de Bale", en Alain YACOU (dir.): Saint-Domingue espagnol et la revolution negre d'Haiti. Commemoration du Bicentenaire de la naissance de l'etat d'Haiti (1804-2004), Paris--Pointe-a-Pitre, Karthala--CERC, 2007, pp. 203-210.

(5) PICO, Fernando: One Frenchman, Four Revolutions: General Ferrand and the Peoples of the Caribbean, Princeton--New Jersey: Marcus Wiener Publishers, 2012.

(6) GUILLERMIN, Gilbert: Precis historique des derniers evenements de la aprtie de l'est de Saint-Domingue, depuis le 10 aout 1808, jusqu'a la capitulation de Santo-Domingo, Paris, Chez Arthus-Bertrand, 1811; SANCHEZ RAMIREZ, Juan: Diario de la Reconquista, proemio y notas de fray Cipriano de Utrera, Ciudad Trujillo, Republica Dominicana, Editora Montalvo, 1957; LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne de Saint-Domingue. Du lerDecembre 1803 au 15 Juillet 1809, Havre: Imprimerie de H. Brindeau & Compagnie, 1846.

(7) ANDERSON, Benedict: Imagined Communities. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism, London--New York, Verso, 1991, p. 7.

(8) HOBSBAWM, Eric: Naciones y nacionalismo desde 1780, Barcelona, Critica, 2000, pp. 17-19.

(9) ALVAREZ JUNCO, Jose: Mater Dolorosa. La idea de Espana en el siglo XIX, Madrid, Taurus, 2001, pp. 11-13.

(10) GIMBERNARD, Jacinto: Historia de Santo Domingo, Madrid: M. Fernandez y Cia., 1978, pp. 102-107.

(11) AHN, Estado, legajo 883, expediente 16. Instrucciones de la Corona al marques del Socorro. Aranjuez, 12 de abril de 1795; LA PARRA, Emilio y LARRIBA, Elisabel (eds.): Manuel de Godoy. Memorias. Alicante: Universidad de Alicante, 2009, pp. 319-320. Las propias autoridades espanolas habian dado cuenta de la relevancia estrategica de Santo Domingo para sus posesiones en Hispanoamerica, puesto que el embajador espanol presente en las negociaciones de la paz de Basilea se habia resistido mucho a incluir Santo Domingo como moneda de pago a cambio de la paz con Francia. Por su parte, Manuel de Godoy remitio las siguientes instrucciones al marques del Socorro, encargado de evacuar a la poblacion de Santo Domingo a Cuba, para que Santo Domingo fuese destruida tras la marcha de los espanoles dominicanos, a fin de que nadie pudiese aprovecharse ni de sus recursos ni de su posicion estrategica en el Caribe (en esta y en todas las citas textuales he preservado la ortografia original del texto citado): El rey renunciara a sus derechos sobre la posecion de la ysla quando sea que no puede ser defendida y en este caso despues de salvados los abitantes de ella y trasladados a la de Cuba, quiere que se le prenda fuego y se ocupa el exercito en sola esta empresa no quiere ceder su derecho a condiciones que propongan los gefes yngleses ni que estos queden en la ysla cuando Su Majestad la abandone.

(12) GONZALEZ CALLEJA, Eduardo: "Espana 'Boba', Espana 'Cavalera' y Espana 'Madre y Maestra': las relaciones hispano-dominicanas en la conformacion de as respectivas identidades nacionales", Clio, 80/182 (2011), p. 230.

(13) LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne ..., pp. 189-190. Aqui se recogen de manera sintetica las condiciones de la Paz de Basilea.

(14) AGI, Estado, legajo 11A, expediente 9, documento 1. Informe de fray Fernando Portillo al Principe de la Paz sobre las maniobras de Roume para conseguir que el arzobispo se quedase en la colonia, y para ganar adeptos entre la poblacion dominicana. Santo Domingo, 4 de mayo de 1796. Las circunstancias de la isla obligaron a los franceses a aceptar el prestigio de los ministros de la Iglesia entre los dominicanos, aunque no lo hicieron movidos por su afan de tolerancia, sino por la conciencia de que los necesitaban para mantener a la poblacion dominicana tranquila. Cuando los animos se hubiesen calmado, procederian a la aculturacion masiva de los habitantes del lugar; CORDERO MICHEL: "El primer intento independentista dominicano y la reincorporacion a Espana, 1808-1809", Clio, 79/180, pp. 126-127.

(15) AGI, Estado, legajo 13, documento 1. Representacion de los miembros del cabildo de Santiago de los Caballeros al capitan general Joaquin Garcia. Santo Domingo, 25 de octubre 1795. Estos ultimos se limitaron a reprochar a la Corona su decision de entregar Santo Domingo a Francia en los siguientes terminos: "?Y que dolor tendra Vuestra Majestad en perder a unos vasallos que le han dado hasta el ultimo suspiro, tan repetidas pruebas de su fidelidad?". Por anadidura, acusaron a Espana de comprar la paz "con lagrimas de sangre". Sin embargo, en buena medida el dramatismo de estas declaraciones se entiende porque el regidor que encabezaba este manifiesto, Tiburcio Jose de Sterling, habia llegado a Santo Domingo huyendo de Saint-Domingue. Por tanto, necesariamente debio espantarse de la paz de Basilea, que convirtio Santo Domingo en caldo de cultivo de la misma ideologia revolucionaria y del espiritu insurreccional esclavo de los que el habia pretendido escapar.

(16) AHN, Estado, legajo 59, expediente 14, documento 8. Informe del general frances Kerversau al ministro de Marina y las Colonias de Francia. 8 de septiembre de 1800.

(17) AGI, Estado, legajo 11A, expediente 9, documento 1. Informe de fray Fernando Portillo ...

(18) MOYA PONS: "Casos de continuidad ...", pp. 156-157.

(19) PINTO TORTOSA: "La cultura popular ...".

(20) ARTOLA, Miguel: "La guerra de Reconquista de Santo Domingo (1808-1809)", Revista de Indias, Madrid, LI/191 (1951), pp. 447-484. Pese a su fecha, este articulo constituye un estudio detallado de la campana de los hispano-dominicanos para restablecer la soberania espanola en Santo Domingo.

(21) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., n. 2.

(22) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 2.

(23) CORDERO MICHEL, Emilio: "El primer intento ...", pp. 123-124. Este autor argumenta que la situacion economica ruinosa de Santo Domingo se remonta mas alla de las prohibiciones de Ferrand, entre otros motivos porque buena parte del comercio ganadero y de caoba dominicano se hacia con Inglaterra, que bloqueo Santo Domingo tras la restauracion del poder frances en la colonia en 1802.

(24) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 3. La noticia del secuestro de la familia real en Bayona debio conocerla cuando se encontraba en Sabana de la Mar, atendiendo unas gestiones personales.

(25) Es preciso aclarar que Francia poseia un regimen republicano en 1795, cuando se firmo la paz de Basilea, pero en 1808, momento al que se refieren estas lineas, ya se hallaba inmersa en pleno Imperio Napoleonico.

(26) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 4. La cursiva aparece en el original. Su condicion de "amigo de los franceses", que el mismo habia reconocido, demostraba su actitud aparentemente cordial hacia los nuevos gobernantes de Santo Domingo. Esta no necesariamente significaba una sincera adhesion a Francia, sino que podia ser una actitud impostada para ganarse la confianza de los franceses y conspirar contra ellos sin suscitar sus sospechas. Fernando Pico, en su admirable trabajo sobre la figura de Ferrand y su administracion en la isla, senala que la comunicacion oficial del general frances a los habitantes de Santo Domingo tuvo lugar el 9 de agosto. PICO: One Frenchman ...

(27) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 7. El capitan general de Puerto Rico, Toribio Montes, comunico la noticia oficialmente a Jean-Louis Ferrand, gobernador de Santo Domingo, el 2 de agosto de 1808.

(28) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., pp. 9-10.

(29) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., pp. 10-12.

(30) He utilizado el termino "patriota" para referirme a los habitantes de Santo Domingo que combatieron a Francia, por paralelismo con los "patriotas" que se sublevaron contras las tropas napoleonicas en la Espana peninsular.

(31) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., pp. 27-28.

(32) GUILLERMIN, Gilbert: Precis historique ..., p. 43. Como se ha visto, los franceses conocian a la perfeccion los preparativos ocultos de los patriotas dominicanos, hasta el extremo de asediar a Sanchez Ramirez y estar a punto de detenerlo para abortar el complot. No obstante, en lugar de intervenir decidieron esperar a que los conspiradores cometiesen la primera agresion armada, porque entonces podrian apelar al derecho de legitima defensa para contraatacar, tachando a los patriotas hispano-dominicanos de reos de lesa majestad. Piensese que los habitantes de Santo Domingo eran franceses de iure desde 1795 y de facto desde 1802, de modo que la acusacion como culpables de alta traicion estaba mas que justificada, desde la optica francesa. LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne ..., p. 193. Aqui se recoge un discurso de Ferrand, indignado por el exito de la conspiracion de Sanchez, animando a los franceses a iniciar una guerra sin cuartel contra los rebeldes dominicanos.

(33) SPINOZA, Benedictus de: Tratado teologico politico (ed. de Julian de Vargas y Antonio Zozaya). 3 vols. Madrid: Sociedad General Espanola de Liberaria, 1935 [1670]; ROUSSEAU, Jean-Jacques: Del contrato social: sobre las ciencias y las artes; sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres (ed. Mauro Armino). Madrid: Alianza, 2002 [1762].

(34) ARTOLA, Miguel: La burguesia revolucionaria (1808-1875), "Historia de Espana", vol. 5, Madrid: Alianza, 1990, pp. 32-33; FONTANA I LAZARO, Josep, La epoca del liberalismo, "Historia de Espana", vol. 6, Barcelona: Critica, 2007, pp. 45-46; CORDERO MICHEL: "El primer intento ...", p. 135. En este articulo, Emilio Cordero destaca los medios de combate de los dominicanos, consistentes en el uso del arma blanca (machete criollo y lanza de vaquero), como clave de la victoria contra las tropas francesas, numerica y militarmente superiores.

(35) GUERRA, Adriano Israel: "Las paradojas de la soberania y el poder: Santo Domingo durante la Revolucion Haitiana y su representacion en las Cortes de Cadiz", Clio, n. 81/184 (2012), pp. 11-98. En realidad, en Santo Domingo los rebeldes patriotas si celebraron una junta en Bondillo, en noviembre y diciembre de 1808, que queda registrada en los Diarios de Juan Sanchez (pp. 103-104) y que ha registrado Guerra en la investigacion aqui citada. No obstante, el proposito de dicha junta fue, ante todo, resolver problemas internos del ejercito patriota, mas alla de tratar la representacion de los patriotas hispano-dominicanos en el contexto de las Cortes de Cadiz; CORDERO MICHEL: "El primer intento.", pp. 137-144.

(36) GUILLERMIN: Precis historique ..., p. 37: "[...] vous etes tous devenus Francois; ou plutot Francois et Espagnols, nous ne formons ensemble qu'un peuple de freres et d'amis, qui n'ont que le meme interet a defendre, le Meme esprit et les Memes sentiments a professer"

(37) AHN, Estado, legajo 3407 (1). Informe de Joaquin Garcia a la Corona. Santo Domingo, 19 de noviembre de 1795. Valga como muestra del recelo de los espanoles dominicanos a los supuestos males de la revolucion y del liberalismo esta declaracion del gobernador Garcia, que revela su apego (y el de sus gobernados) al Viejo Orden: Contemplo tambien que al llegar el General Frances con sus tropas ha de introducirse el horror, y la confusion en un vecindario que no esta acostumbrado a ver dos borrachos juntos, ni otros sentimientos y efectos que los del Orden, y de libertad, solos los que permite la civil y christiana.

(38) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., pp. 32-33.

(39) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., pp. 43-44.

(40) GUILLERMIN: Precis historique ..., p. 59.

(41) GUILLERMIN: Precis historique ..., pp. 60-61.

(42) GUILLERMIN: Precis historique ..., pp. 62-63.

(43) CORDERO MICHEL: "El primer intento ...", pp. 124-125.

(44) GUILLERMIN: Precis historique ..., p. 64.

(45) Estimo que la naturaleza combatiente implica la confrontacion directa con el enemigo, mientras que la beligerancia es una idea que engloba tambien varios ejemplos de lucha y resistencia pasiva, tales como el suministro de viveres a los rebeldes, el boicot a los servicios prestados por la administracion francesa, etc.

(46) GUILLERMIN: Precis historique ..., pp. 66-68. Guillermin resumio el espiritu que habia inspirado tales iniciativas de Ferrand en la siguiente maxima: "Si toutes les vertus qui constituent l'honnetete homme et le bon chretien, obtiennent ainsi le prix qui leur est du, le crime et la sceleratesse obtiendront, je le repete, la punition que commandent les memes principes d'equite et de justice". Aunque esta medida de Ferrand parecia indicar que habia tomado conciencia del alcance de la estrategia de guerrilla, y de la imperiosa necesidad de contrarrestarla a cualquier precio, ignoraba que la dura represion suscitaria una resistencia aun mas enconada de los hispano-dominicanos. Entre las ventajas prometidas a quienes permaneciesen fieles a Francia figuraba la reduccion de la presion fiscal.

(47) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 56.

(48) SANCHEZ RAMIREZ: Diario ..., p. 56. Es llamativa la respuesta "frances" a la pregunta "?quien vive?", porque se dio en castellano. Posiblemente su autor fue algun hispanodominicano al servicio de Francia. Asi se demostraba el exito parcial de la propaganda francesa entre los dominicanos, parte de los cuales se identificaron con los nuevos gobernantes, hasta el extremo de combatir a su servicio. Ahora bien, es posible que Juan Sanchez consignase aquel grito en castellano en su diario, traduciendo a su propio idioma una expresion extranjera que conocia.

(49) LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne ..., pp. 215-216. El oficial senala que, suicidado Ferrand, sus hombres no tuvieron tiempo de recoger y honrar su cuerpo ante el avance de los partidarios de Juan Sanchez, debiendo abandonar el cadaver al despojo por el general Santana.

(50) GUILLERMIN: Precis ..., p. 71; SANCHEZ RAMIREZ, Diarios ..., p. 59; RODRIGUEZ DEMORIZI, Emilio: Invasiones haitianas de 1801, 1805 y 1822, vol. I, Academia Dominicana de la Historia, 25 Aniversario de la Era de Trujillo, Ciudad Trujillo, Republica Dominicana: Editora del Caribe, 1955, p. 218.

(51) AHN, Estado, legajo 60 C, documento 39. Montes-Saavedra, San Juan de Puerto Rico, 26 de noviembre de 1808.

(52) SANCHEZ RAMIREZ, Diario .., p. 60-62.

(53) SANCHEZ RAMIREZ, Diario ..., p. 65. Salvando las distancias, la batalla de Palo Hincado surtio un efecto similar a la batalla de Bailen en la Espana peninsular: evidencio la eficacia de la guerrilla espanola y fue una de las primeras derrotas del ejercito de Napoleon.

(54) PINTO TORTOSA, Antonio Jesus: Una colonia en la encrucijada: Santo Domingo, entre la Revolucion Haitiana y la Reconquista Espanola, 1791-1809. Tesis doctoral defendida en la Universidad Complutense de Madrid, 2012, pp. 289-295.

(55) SANCHEZ RAMIREZ: Diarios ..., pp. 176-177.

(56) MOYA PONS, Frank: Historia colonial de Santo Domingo. Santiago de los Caballeros, Republica Dominicana: Universidad Catolica Madre y Maestra, 1973, pp. 378-381.

(57) FRANCO, Franklyn J.: Los negros, los mulatos y la nacion dominicana. Santo Domingo: Editora Nacional, 1969, p. 72.

(58) VELOZ MAGGIOLO, Marcio: Mestizaje, identidad y cultura. Santo Domingo: Secretaria de Estado de Cultura, 2006. He empleado el concepto de "articulacion" en el sentido que le da Stuart Hall, como constitucion de un elemento a partir de la union de varias partes que se cohesionan y se relacionan entre si por sus diferencias, mas que por sus semejanzas; HALL, Stuart: "Race, Articulation, and Societies Structured in Dominance", en Sociological Theories: Race and Colonialism, Paris: UNESCO, 1980, pp. 305-345. El proceso evolutivo de la sociedad dominicana ha sido estudiado detenidamente por Mary Louise Pratt: PRATT, Mary Louise, Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturacion, Mexico: Fondo de Cultura Economica, 2010.

(59) SANCHEZ RAMIREZ: Diarios ..., pp. 90-100.

(60) GUILLERMIN: Precis historique ..., p. 232. La descripcion de la absoluta carestia de los habitantes de Santo Domingo durante el asedio es bastante grafica: "Que l'on represente 4.000 personnes, devorant depuis un mois les chevaux, les mules, les anes, les chiens et les chats, les vieux, les herbes des rues, et quelque peu de manioc qu'il fallait chaque jour aller arracher a l'ennemi avec la baionette".

(61) LEMONNIER-DELAFOSSE, Jean Baptiste: Seconde Campagne ..., p. 233. Este testimonio es interesante, porque el oficial Lemonnier-Delafosse achaca la mediacion britanica a la apatia de los dominicanos, incapaces de entenderse con el ejercito britanico y orgullosos hasta el extremo de desear unicamente la rendicion incondicional del gobierno frances en Santo Domingo. Por el contrario, los soldados de Gran Bretana, como se dice en este documento, preferian una salida honrosa para ambas partes, conscientes de que de esta manera se conseguiria la rendicion de manera mas rapida.

(62) TNA, Colonial Office 137/126, pp. 281.282. Comunicado de Christopher Myers al general Carmichael. Cuartel general britanico [Fuerte de San Carlos], 29 de junio de 1809.

(63) TNA, Colonial Office 137/126, p. 317. Capitulacion francesa ante Gran Bretana y Espana, por este orden. [Fuerte de San Carlos], 7 de julio de 1809; SANCHEZ RAMIREZ: Diarios ..., pp. 226-235; GUILLERMIN: Precis historique ..., pp. 336-344; RODRIGUEZ DEMORIZI: Invasiones haitianas ..., pp. 221-222.

(64) PICO: One Frenchman ... El historiador insiste tambien en el interes frustrado de Ferrand por convertir a toda la colonia de Santo Domingo en una colonia francesa, en el mas amplio sentido de la expresion.
COPYRIGHT 2015 Universidad Complutense de Madrid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2015 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Pinto, Antonio J.
Publication:Cuadernos de Historia Contemporanea
Date:Jan 1, 2015
Words:12818
Previous Article:Los origenes de la industria espanola de los forasteros.
Next Article:Crisis economica en Africa Occidental Francesa: el caso de Dakar, 1929-1939.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters