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El poder humano en la interpretacion de Rm 13,1 de Santo Tomas de Aquino.

Human power according to Aquinas interpretation of Rom 13:1

Sumario:

Introduccion

1. <<Si el Hijo los libera, ustedes seran realmente libres>> (Jn 8,36)

2. <<No hay autoridad que no provenga de Dios>> (Rm 13,1)

3. Los limites del poder recibido

4. El poder de pecar

Introduccion

La intencion del presente trabajo es presentar la explicacion que Santo Tomas de Aquino ofrece de Rm 13,1; enriqueciendola a su vez con otros textos del Aquinate en los que se refiere a los temas tocados en su Comentario a la Carta a los Romanos del Apostol San Pablo. San Pablo escribe que <<no hay autoridad que no provenga de Dios>>. Esta afirmacion sera el eje alrededor del cual girara la presentacion del pensamiento de Santo Tomas que intentaremos hacer en este escrito. Por esta razon, dividiremos este trabajo segun los temas tratados en el comentario tomista.

Dicho sea de paso, queremos senalar que algunos autores que se refieren al pensamiento politico de Santo Tomas utilizan expresiones como <<voluntad popular>>, <<voluntad soberana del pueblo>> (1) o <<sujeto colectivo>>. (2) Aunque no nos detengamos a demostrarlo ahora, no dudamos en decir que estos terminos (y las ideas que expresan) no son parte del vocabulario de Santo Tomas.

Por nuestra parte nos proponemos la fidelidad a los textos del Santo para descubrir en ellos el pensamiento vivo de este autor.

Uno de los provechos que nos brinda la lectura de los textos de Santo Tomas que presentaremos es el de iluminar la cuestion de la legitimidad del poder humano. Decimos <<poder humano>> en general, para incluir tanto el poder civil como el religioso (este ultimo en lo que tiene de humano). Si bien no se refiere a este problema en terminos de <<legitimidad>> o de <<legalidad>>, hay una distincion bien presente en el pensamiento de Santo Tomas que encaja con esta cuestion y es la de autoridad justa e autoridad injusta. Por ejemplo, Santo Tomas utiliza esta distincion entre lo justo y lo injusto para explicar hasta que punto la ley humana impone al hombre necesidad en el foro de la conciencia. En la Summa Theologiae (3) leemos que las leyes humanas o son justas o son injustas. Si son justas obligan en conciencia en virtud de la ley eterna de la cual derivan. (Mas adelante volveremos sobre cuales son las condiciones que senala Santo Tomas para que sean justas las leyes). otras leyes pueden ser injustas, y estas a su vez, son de dos clases. Algunas leyes son injustas porque contradicen el bien humano (<<per contrarietatem ad bonum humanum>>) y estas mas que leyes son violencia (<<huius modi magis sunt violentiae quam leges>>). Estas leyes, si bien no obligan, a veces deben ser obedecidas o bien para evitar el escandalo, o bien para evitar alguna turbacion mayor. Finalmente, otras son injustas porque contrarian el bien divino (<<per contrarietatem ad bonum divinum>>), y estas leyes no es licito observarlas bajo ningun aspecto (<<tales leges nullo modo licet observare>>). Resumiendo, si la ley es justa, obliga. En el caso de las leyes injustas algunas han de ser toleradas y otras desobedecidas.

Pensamos que se puede establecer una analogia entre la ley humana y el poder humano, analogia que se apoya sobre la siguiente semejanza. A la esencia de ambas pertenece el hecho de tener fuerza para mover a los hombres. Esta <<fuerza>> se apoya sobre la <<necesidad>> de ser obedecida en el foro de la conciencia. Cuando decimos <<mover a los hombres>> obviamente no nos referimos a un traslado fisico. Nos referimos a mover a realizar determinados actos humanos, lo cual implica la libertad del hombre. Este <<poder>>, esta <<fuerza para mover>>, y el correspondiente deber de obediencia se fundan sobre la justicia. Nos aventuramos a decir que <<mueve>> porque muestra lo que es justo aqui y ahora, sobre todo en el caso de quien detenta la autoridad, y todo hombre en cuanto tal debe seguir lo que es justo.

Parafraseando a Santo Tomas, poder autentico es aquel que es justo, mientras que el poder injusto mas que poder es violencia. Violencia que, a su vez, a veces ha de ser tolerada y otras, combatida.

Decimos esto como para introducir un ejemplo de como a partir de la doctrina tomista acerca de lo justo y lo injusto es posible pensar la legitimidad del poder humano. Pasemos ahora al Comentario a los Romanos.

1. <<Si el Hijo los libera, ustedes seran realmente libres>> (Jn 8,36)

Santo Tomas comienza esta parte de su Comentario haciendo referencia a una cuestion bien concreta que afectaba a los primeros cristianos, y a la cual muy probablemente apuntaran las palabras del Apostol en su carta. El cristiano, ?debia o no obedecer a las potestades terrenas? ?Acaso no leemos que el mismo Jesucristo dice: <<si el Hijo los libera, ustedes seran realmente libres>> (Jn 8,36)? Algunos entre los primeros cristianos entendian estas palabras de Cristo como una emancipacion total de cualquier poder humano.

Para responder a esto Santo Tomas explica la naturaleza de la libertad traida por Cristo. Esta consiste principalmente en la libertad del espiritu por la cual el hombre es liberado del pecado y de la muerte. En la situacion actual, la carne permanece sometida a la servidumbre. Solamente cuando Cristo regrese en su gloria el ser humano sera liberado de toda servidumbre, tanto espiritual como carnal. Mientras tanto es necesario someterse a los senores <<carnales>>, (4) afirma Santo Tomas.

Comentando las palabras del Evangelio de San Juan arriba citadas, Santo Tomas es bien claro al decir que el Hijo tiene poder para liberar a los hombres, pero que no nos libera <<de los barbaros sino del diablo>> (<<per eum liberamur non a barbaris, sed a diabolo>>). Un poco mas adelante el Angelico llama <<vana>> a la libertad temporal o carnal, y <<verdadera y espiritual>>, aunque imperfecta todavia, a la <<libertad de la gracia>>. La libertad plena y perfecta sera aquella de la gloria. (5)

En la Suma Teologica, Santo Tomas se pregunta si todos los hombres estan sometidos a la ley humana. En una de sus objeciones Santo Tomas recuerda las palabras de San Pablo: <<la ley no fue establecida para los justos, sino para los malvados y los rebeldes>> (1 Tim 1,9). Por la cual, los <<justos>> estarian exentos de obedecer las leyes humanas y, por ende, de la autoridad humana. Una vez mas, la respuesta del Santo es categorica: <<todos los hombres deben estar sometidos a las leyes humanas>>. (6) Mas aun, la ley del Espiritu Santo es superior a cualquier ley humana y los hombres espirituales que se dejan conducir por el Espiritu no estan sometidos a la ley humana en aquello que contraria a la mocion del Espiritu Santo, pero al mismo tiempo es propio de la direccion del Espiritu Santo conducir a los hombres a someterse a las leyes humanas (<<hoc ipsum est de ductu Spiritus Sancti, quod homines spirituales legibus humanis subdantur>>). (7)

Estas pocas referencias que hemos leido nos dan indicios bastante fuertes de que en el pensamiento de Santo Tomas la <<libertad espiritual>> que otorga Cristo a quienes lo siguen no es excusa para que los cristianos no se sometan a las autoridades humanas. Y no solamente a las buenas, sino tambien a las malas. En el Comentario a Romanos Santo Tomas lo dice explicitamente: <<etiam si sint mali>>. Sostiene esta afirmacion diciendo que San Pablo exhorta a someterse a <<las autoridades constituidas>> de manera indefinida, es decir, sin ninguna restriccion, como seria por ejemplo, someterse solamente a las buenas autoridades. Y cita el Aquinate tambien a Pedro: <<Servidores, traten a sus senores con el debido respeto, no solamente a los buenos y comprensivos, sino tambien a los malos>> (1 Pe 2,18). (8)

Por lo tanto, la libertad que Cristo otorga no es un pretexto para satisfacer los deseos carnales sino que empuja a los hombres a ponerse al servicio unos de otros, por medio del amor (cf. Gal 5,13). La libertad del cristiano consiste en someterse a la ley porque quiere, como hombre libre, y no obligado. (9)

2. <<No hay autoridad que no provenga de Dios>> (Rm 13,1)

Pasemos ahora al problema central que nos interesa: ?como explica Santo Tomas esta afirmacion de San Pablo: <<no hay autoridad que no provenga de Dios>> (Rm 13,1)?.

Lo primero que ofrece Santo Tomas es una explicacion metafisica que resumimos de la siguiente manera: aquello que se dice en comun de Dios y de las creaturas, de Dios a las creaturas se deriva; ahora bien, el poder o la potestad se dicen de Dios y de los hombres; por lo tanto, toda potestad humana se deriva de Dios. (10)

Aunque Santo Tomas no la mencione explicitamente, es dificil no ver en este razonamiento la presencia de la nocion metafisica de participacion. Asi lo entiende, por ejemplo, un tomista de renombre como Leo Elders: <<En cuanto a la afirmacion de que toda autoridad viene de Dios, Tomas escribe que se explica esto por la ley metafisica de la participacion>>. (11)

Por lo tanto, en este Comentario la afirmacion de que <<no hay autoridad que no provenga de Dios>> es entendida por Santo Tomas en el sentido de que todo poder humano es de alguna manera participacion del poder divino.

El hecho de que Santo Tomas explique el origen del poder humano segun la ley metafisica de la participacion es de una virtualidad poderosa. No vamos a hacer ahora una exposicion acerca de la nocion tomista de participacion, pero si queremos senalar algunas consecuencias de la misma. En primer lugar, que si el poder humano es algo participado de Dios este es en si mismo, simpliciter, algo bueno: es bonum. Segundo, que el poder humano no se identifica simpliciter con el poder divino. Tercero, que todo lo que es por participacion es limitado e imperfecto (12) y que, por ende, todo poder humano--civil o religioso--es de suyo limitado. (13)

En el siguiente texto del Comentario al Evangelio de Juan podemos encontrar luz para cuanto estamos diciendo. Santo Tomas comenta estas palabras del Apostol Juan: <<Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra>> (Jn 1,3) y dice:
   No por esto se sigue que El [el Verbo de Dios] sea instrumento del
   Padre, aun cuando todo aquello que es movido por otro para obrar
   algo, tenga razon de instrumento. Cuando digo que algo opera por
   una virtud recibida de otro, esto se puede entender de dos maneras.
   Una, segun la cual se identifican la virtud [el poder] tanto del
   que lo da como del que lo recibe: y de esta manera el que opera por
   una virtud recibida de otro, no es menor sino igual a aquel de
   quien la recibe. Por lo tanto, como el Padre da al Hijo la misma
   virtud que posee por la cual el Hijo opera, cuando se dice que el
   Padre opera por el Hijo, a causa de esto no se ha de decir que el
   Hijo sea menor al Padre ni que sea su instrumento. Esto mas bien se
   da [el obrar a modo de instrumento] en aquellos que no reciben la
   misma virtud de otro, sino distinta y creada. (14)


Vemos aqui que la <<virtud>> o el <<poder>> se pueden comunicar de uno a otro de dos maneras: o se comunica totalmente, o se comunica parcialmente. La comunicacion total del poder divino es algo exclusivo de la Santisima Trinidad, en la cual el Padre da todo al Hijo y el Hijo recibe todo del Padre. Fuera de la Santisima Trinidad, cualquier comunicacion que tenga su origen en Dios ha de darse necesariamente al modo de la participacion. Por eso, cualquier creatura que de Dios reciba un poder lo recibe <<distinto y creado>>, segun palabras de Santo Tomas.

Afirmar el origen divino del poder humano, si se quiere ser coherente con el pensamiento del Aquinate, de ninguna manera puede justificar algun tipo de <<absolutismo>> o <<suma del poder>> o <<poder total>>, como se da en algunos casos cuando ciertos superiores exigen la sumision total de sus subditos porque <<el superior hace las veces de Dios>>. Habria que recordarles que aun cuando sea cierto que representan a Dios--como instrumentos--no son Dios.

Afirmar el origen divino del poder humano--y pensamos que se puede referir esto a cualquier poder humano (civil, economico o religioso, y tambien eclesiastico)--significa afirmar como algo inseparable la bondad (metafisica), por un lado, y la limitacion intrinseca (metafisica), por el otro, de todo poder humano. Esto quisieramos enfatizar a partir de este momento: origen divino implica poder limitado.

El hecho de que el poder humano por ser recibido sea de suyo limitado aparece tambien en otro texto de Santo Tomas, en el Comentario a San Juan, y haciendo referencia a Rm 13,1:
   En relacion a lo primero dice [Cristo]: <<Tu no tendrias sobre mi
   ninguna autoridad, si no la hubieras recibido de lo alto>> (Jn
   19,11), como si dijera: si ves que tienes alguna autoridad, esta no
   la tienes por ti mismo, sino que te ha sido dada de arriba, es
   decir, por Dios, de quien procede toda autoridad (Rm 13,1) y <<por
   quien los reyes reinan>> (cf. Prov. 8,15). Y dice <<ninguna>>, es
   decir cualquier autoridad que tenga, porque esta esta limitada por
   otra mayor, como es la del Cesar. (15)


Llama la atencion que en este pasaje del Evangelio de Juan comentado por Santo Tomas, Jesucristo elige someterse a la autoridad terrena de Poncio Pilatos, quien no se nos presenta precisamente como un modelo de gobernante justo y valiente...

En otro lugar tambien leemos que <<no hay potestad que no venga de Dios>> (Rm 13,1) y que por esto <<segun Dios ha de regularse>>. (16) Si debe ser regulada tiene limites, y si tiene limites es imperfecta.

Ahora bien, ?cuales son los limites del poder humano segun Santo Tomas?

Vamos a encarar la respuesta a esta pregunta en el siguiente punto, pero anticipemos aqui que si el poder es algo <<recibido>>, un primer limite, basico y elemental, es la voluntad del que lo ha dado. Analogamente a como cuando se recibe una donacion economica destinada a un fin determinado y ha de respetarse la <<intencion del donante>>, sucede con el poder humano.

Este principio, por lo pronto bastante evidente, lo encontramos enunciado explicitamente por Santo Tomas: <<Nadie que recibe un beneficio debe actuar contra la intencion de aquel que lo da>>; y lo refuerza citando la Sagrada Escritura: <<Pongan al servicio de los demas los dones que han recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios>> (1 Pe 4,10). (17)

Leamos otro texto de Santo Tomas en el que se cita Rm 13,1 y se senala la importancia de la intencion de quien ha dado el poder para que este sea usado rectamente:
   Toda potestad viene de Dios, como se dice en Rm 13, y por cuanto
   respecta a la intencion de quien da la potestad, esta ordenada al
   bien: sin embargo, nada prohibe que esta potestad recibida sea mal
   usada. De donde se sigue que los prelados de la Iglesia tienen
   potestad para construir y no para destruir, pero pueden hacer
   muchas cosas ordenadas a la destruccion; asi, la virtud de
   consagrar es dada a la palabra y a los ministros para el honor de
   Dios; pero puede alguno abusar de ella, como para la burla, el
   lucro u otras cosas. (18)


Este ultimo texto plantea la posibilidad de usar mal de un poder concedido por Dios. Sobre esto volveremos en el ultimo punto de este trabajo cuando veamos que dice Santo Tomas acerca de un caso particular que le llama la atencion: el poder de pecar.

3. Los limites del poder recibido

Retomemos, una vez mas, el Comentario a la carta a los Romanos.

Inmediatamente despues de haber dado aquello que hemos llamado el <<fundamento metafisico>> del poder humano, Santo Tomas se plantea una objecion que la gran mayoria de nosotros nos hariamos.

?Como es posible conciliar la afirmacion de la Biblia--la cual para los cristianos es Palabra de Dios--del origen divino de todo poder humano con la existencia de aquellos que en diversos lugares Santo Tomas llama <<tiranos>>? Como de costumbre, Santo Tomas refuerza la objecion con la misma Sagrada Escritura, en la que se lee: <<Entronizaron reyes pero sin contar conmigo; designaron principes, pero sin mi aprobacion>> (oseas 8,4). Entonces, ?viene o no viene de Dios toda autoridad?

Para salvar esta paradoja Santo Tomas introduce una triple consideracion del poder de gobernar y <<de cualquier otra dignidad>>. Este puede ser considerado: en si mismo, segun el modo de adquirirlo, o segun el modo de usarlo.

Considerada en si misma, la potestad viene siempre de Dios, por quien <<los reyes reinan>> (cf. Prov. 8,15).

En cuanto al modo de adquirirla, a veces viene de Dios y a veces, no. Viene de Dios cuando es adquirida <<ordenadamente>>. En cambio cuando es adquirida de modo desordenado, ya sea por ambicion o por cualquier otro modo ilicito, la potestad no viene de Dios sino de un perverso apetito del hombre (<<non est a Deo sed ex perverso hominis appetitu>>).

Segun el modo de usarla, tambien dice el Santo que unas veces viene de Dios y otras, no. Viene de Dios cuando se utiliza la potestad que le ha sido concedida segun los preceptos de la divina justicia (<<cum aliquis secundum preacepta divinae iustitiae utitur concessa sibi potestate>>). En cambio, cuando la potestad que le ha sido dada es utilizada contra la justicia divina (<<cum aliqui potestate sibi data utuntur contra divinam iustitiam>>), esta obviamente no viene de Dios.

Antes de avanzar, recordemos unos de los pilares sobre los que se apoya la etica de Santo Tomas de Aquino.

Asumimos como sabido--y por esto mismo no lo vamos a demostrar aqui--que Santo Tomas afirma que para la bondad plena de algo es necesaria que sean buenas simultaneamente todas las <<causas>> o principios que la constituyen. Asi por ejemplo, en un accion humana Santo Tomas distingue el objeto, el fin y las circunstancias; y para que sea buena la accion las tres deben ser buenas y basta que una no lo sea para que la accion sea mala (o al menos que quede reducida en su plenitud). Santo Tomas refiere este principio al Pseudo-Dionisio. Veamos solamente algunos ejemplos, tomados de la Summa Theologiae:
  ... puede suceder que una accion que es buena segun su especie o
   segun las circunstancias, se ordene a un fin malo y al reves. No
   obstante, no hay una accion buena sin mas si no concurren todas las
   bondades, pues cualquier defecto singular causa un mal; en cambio,
   el bien nace de una causa integra, como dice Dionisio en el
   capitulo IV de De Div. Nom.. (19)

   Como senala Dionisio en el capitulo IV del De Div. Nom., el bien se
   produce de una causa integra; en cambio, el mal de defectos
   singulares. Por eso, para llamar malo aquello hacia lo que se
   dirige la voluntad, basta que sea malo por su propia naturaleza, o
   que sea aprehendido como malo. Pero para que esto sea bueno se
   requiere que lo sea de ambos modos. (20)

  ... para que un acto sea merecedor de la virtud, se requiere algo
   mas que para que tenga el demerito de la culpa, puesto que el bien
   depende de la integridad de la causa, mientras que el mal procede
   de cualquier defecto particular. (21)

   Lo que es intrinseca y naturalmente malo no hay modo posible de que
   sea ni bueno ni licito, porque para que una cosa sea buena se
   requiere que todo en ella lo sea; pues, como dice Dionisio en el
   capitulo IV De Div. Nom., el bien requiere el concurso de todas sus
   causas, para el mal, en cambio, basta un defecto cualquiera. (22)

   Son mas las cosas que se requieren para el bien, que exige una
   causa integra, que las requeridas para el mal, que resulta de cada
   defecto particular, como dice Dionisio en IV De Div. Nom. Y, por
   eso, aunque el pecado se consume en el consentimiento del corazon,
   para la perfecta penitencia se requiere la contricion del corazon,
   la confesion de boca y la satisfaccion de obra. (23)


Ahora bien, apoyandonos sobre este principio del neoplatonico Dionisio asumido por Santo Tomas (y recordando que la nocion de participacion tambien llega a Santo Tomas a traves de fuentes neoplatonicas), podemos concluir que para poder afirmar con plenitud que <<toda autoridad proviene de Dios>> ha de concurrir la bondad de las tres dimensiones senaladas por el Santo: la autoridad en si, el modo de adquirirla y su uso.

Dicho de otra manera, alli donde no concurra la bondad de estos tres principios no se puede hablar con propiedad de autoridad o potestad, sino solamente de algo que conserva una cierta semejanza con la misma. Ahora bien, se dice que la autoridad, no sus semejanzas, provienen todas de Dios.

Nos parece ver un razonamiento semejante al precedente en el texto que sigue, en el cual se refiere el Aquinate a la entidad de las leyes injustas: ?son propiamente leyes o no? ?Se derivan de la ley eterna, lo cual es propio de la ley humana?
   La ley humana tiene caracter de ley en cuanto se ajusta a la recta
   razon, y en este sentido es claro que deriva de la ley eterna. Por
   el contrario, en la medida en que se aparta de la razon se
   convierte en ley inicua y, como tal, ya no es ley, sino mas bien
   violencia. Sin embargo, en la misma ley inicua subsiste cierta
   semejanza con la ley, al estar dictada por un poder constituido, y
   bajo este aspecto tambien emana de la ley eterna, pues, como se lee
   en Rm 13,1: toda potestad procede de Dios nuestro Senor. (24)


Parafraseando este ultimo texto de Santo Tomas decimos que la autoridad adquirida injustamente o desordenadamente ejercida, como tal ya no es autoridad, aun cuando subsista cierta semejanza con la autoridad, y bajo este aspecto se derive de Dios.

Puede servir a nuestro tema leer como concluye Santo Tomas su demostracion en el cuerpo del ultimo articulo de la Suma que hemos citado:
  ... siendo la ley eterna la razon o plan de gobierno existente en
   el supremo gobernante, todos los planes de gobierno existentes en
   los gobernantes inferiores necesariamente han de derivar de la ley
   eterna. Y estas razones o planes de los gobernantes inferiores son
   todas las demas leyes menos la ley eterna. Por consiguiente, toda
   ley, en la medida en que participa de la recta razon, se deriva de
   la ley eterna. Por eso dice San Agustin en I De Lib. arb. que nada
   hay justo y legitimo en la ley temporal que no hayan tomado los
   hombres de la ley eterna. (25)


Subrayamos esta afirmacion de Santo Tomas: <<toda ley, en la medida en que participa de la recta razon, se deriva de la ley eterna>>. En base a lo que venimos diciendo nos parece que se puede concluir que la lectura tomista de Rm 13,1 seria la siguiente: <<toda autoridad--en la medida en que participe del orden debido--procede de Dios>>. Se nos disculpe la insistencia, pero no parece una aclaracion superflua. Muy por el contrario: es necesario distinguir la autoridad autentica de aquellas semejanzas de autoridad con las que uno se puede encontrar.

Antes de terminar este punto repasemos un par de textos juveniles de Santo Tomas en los que toca los temas que venimos tratando. Se trata de dos articulos del Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo.

En el primero que vamos a considerar, se pregunta el Aquinate si toda prelacion viene de Dios. (26) Vamos a resumir ahora lo que dice Santo Tomas en el cuerpo de este articulo.

Siendo Dios autor de todo bien, y de ninguna manera autor del mal, es necesario decir que si en la prelaciones (en las autoridades) se encuentran algo bueno y algo malo, aquella autoridad viene de Dios en cuanto a lo que hay en ella de bueno, pero en cuanto a lo malo que se le encuentra anadido, no viene de Dios.

En toda autoridad hay que considerar tres cosas, que aqui Santo Tomas nombra de la siguiente manera: su principio, su modo y su uso. El elemento <<formal>> de la autoridad sera lo que Santo Tomas llama aqui <<modo>>, es decir un cierto orden en el cual uno gobierna y el otro se somete (<<quodam ordine alterius tamquam regentis, et alterius tamquam subjacentis>>). Este elemento es bueno en cualquier caso (mas alla de si el principio o el uso de la autoridad sean buenos o malos). Segun esto, y teniendo en cuenta que el juicio simpliciter acerca de alguna cosa debe hacerse a partir de su elemento formal, hay que decir que toda autoridad proviene de Dios; pero que secundum quid alguna autoridad no viene de Dios, ya que ni el abuso ni la usurpacion de la misma pueden venir de Dios.

Si comparamos este texto del Comentario a las Sentencias con el Comentario a la carta a los Romanos encontramos diferencias y semejanzas. Hay en ambos casos una triple consideracion de la autoridad que gira sobre los mismos conceptos, mas alla de las diferencias de los terminos: la autoridad en si misma, su adquisicion y su uso. Falta en el Comentario a los Romanos la mencion del <<elemento formal>> de la autoridad y la afirmacion de que simpliciter toda autoridad viene de Dios. En el Comentario a la carta de San Pablo, el razonamiento de Santo Tomas es mas sencillo: en cuanto a si misma, la autoridad siempre viene de Dios; en cuanto a su adquisicion, unas veces si y otras no; en cuanto a su uso, lo mismo. Si tenemos en cuenta que el Comentario a las Sentencias es una obra juvenil (practicamente lo primero que escribio Santo Tomas) y que el Comentario a la Carta a los Romanos es una obra de la madurez (practicamente una de las ultimas cosas que escribio el Santo), (27) podria resultar verosimil sostener la hipotesis de que el joven Santo Tomas no habia asumido todavia plenamente el elemento neoplatonico sobre el que se apoya cuanto veniamos diciendo: algo es simpliciter bueno cuando todas sus causas son buenas.

Teniendo en cuenta lo dicho, leamos otro texto del Comentario a las Sentencias el cual nos ayudara a precisar mejor los limites del poder humano y, de esta manera, cerrar el presente punto. (28)

Aqui se pregunta el Angelico si los cristianos deben obedecer a los poderes temporales, y sobre todo si deben obedecer a los tiranos. (Recordemos que ya nos hemos encontrado con el tema del deber de obediencia del cristiano al poder secular al comienzo del Comentario a la Carta a los Romanos). Resumimos aca tambien cuanto dice Santo Tomas en el cuerpo de este articulo.

La obediencia mira a que se obedezca el precepto por cuanto se debe observar. El deber de observar el precepto es causado por el orden de la prelacion, la cual tiene virtud coactiva, no solo temporal sino tambien espiritual, que debe ser obedecida en conciencia segun lo que dice el Apostol en Rm 13,1. Por lo tanto, en lo que viene de Dios, los cristianos deben obedecer; pero no segun lo que no viene de Dios.

?Cuando una autoridad puede no derivarse de Dios? En dos casos: segun el modo de adquirirla o segun el modo de usarla.

En cuanto al modo de adquirir la autoridad, pueden pasar dos cosas: que la persona que la reciba sea indigna; o que el modo de adquirirla sea ilicito, por ejemplo, cuando se adquiere por medio de la violencia o de la simonia.

Y aqui especifica Santo Tomas algo muy interesante. En el primer caso, la indignidad de la persona no invalida el derecho a ser obedecida, porque permanece el elemento formal de la autoridad, el cual se deriva de Dios. Por lo tanto, esta clase de autoridades, aun cuando sean indignas, han de ser obedecidas (<<talibus praelatis, quamvis indignis, obedire tenentur subditi>>). Santo Tomas llega a decir que no es del todo desordenado que alguien que es indigno llegue a tener autoridad ya que Dios puede enviar tales gobernantes como castigo por los pecados del pueblo. (29)

El segundo caso--cuando se llega al poder de modo ilicito--quita el derecho a la autoridad. La razon que da Santo Tomas es la siguiente: aquel que por la violencia arrebata el poder no se convierte en verdadero prelado o senor, por lo cual, al haber ausencia de poder es posible rechazar ese dominio. Admite Santo Tomas otra situacion posible: que el usurpador se convierta en senor legitimo como consecuencia del consenso de los subditos o por la designacion de una autoridad superior. Lo que nos interesa senalar de estas palabras es que cuando se llega al poder de modo ilegitimo, aquello que se obtiene no es verdadero poder.

La autoridad puede no derivarse de Dios tambien en el caso de que se abuse de ella. Y esto puede darse de dos maneras: cuando el superior manda algo contrario a lo que ordena su autoridad (y en este caso el subdito debe desobedecer) o cuando el superior se extralimita pidiendo algo que va mas alla de los limites del poder que ha recibido (en este caso el subdito no esta obligado a obedecer, aunque tampoco este obligado a no obedecer).

Un caso de este abuso de autoridad seria, segun el mismo Santo Tomas, el caso de los superiores religiosos que pretenden ser obedecidos mas alla de la Regla que sus subditos han profesado. Permitasenos agregar dos textos de la Summa para iluminar este tema, al modo de antidoto tomista contra la obediencia ciega o absoluta que algunos superiores exigen a sus subditos:
   El hombre esta sometido sin restriccion alguna a Dios en todo, en
   lo interior y en lo exterior; y, por consiguiente, debe obedecerle
   en todo. Los subditos, en cambio, con respecto a sus superiores, no
   lo estan en todo, sino en determinadas materias, y en estas los
   superiores son intermedios entre Dios y sus subditos. En las otras
   cosas, sin embargo, estan sometidos inmediatamente a Dios, que los
   instruye por la ley natural o por la escrita. (30)

   Los religiosos hacen profesion de obediencia en cuanto a las
   observancias regulares, y de acuerdo con su regla se someten a sus
   superiores. Por lo tanto, estan obligados a obedecer solo en
   aquello que puede pertenecer a la vida regular. Tal es la
   obediencia suficiente para conseguir la salvacion eterna. Mas, si
   quieren obedecerles en otras materias, pertenecera en este caso a
   un grado superior de perfeccion, siempre que no sean contrarias a
   Dios o contra la regla profesada; porque tal obediencia seria
   ilicita. (31)


Cada uno de estos temas podria profundizarse abundantemente con textos de Santo Tomas. Los limites del presente trabajo nos obligan a retomar el comentario a la carta paulina para ver el ultimo tema tratado por Santo Tomas en esta parte de su Comentario: el poder de pecar, ?viene tambien de Dios?

4. El poder de pecar

Antes de cerrar esta parte de su Comentario a San Pablo levanta Santo Tomas una duda: si todo poder viene de Dios, ?acaso el poder de pecar vendra tambien de Dios? La respuesta es breve pero, una vez mas, de profundo contenido metafisico: <<La potencia por la cual se peca, deriva de Dios. Pues es la misma potencia por la que se peca y por la cual se obra rectamente: el que se ordene hacia el bien, viene de Dios; sin embargo, el que se ordene a pecar, procede del defecto de la creatura, en cuanto que es [esta hecha] de la nada>>.

Esto viene a complementar cuanto hemos dicho hasta ahora. El poder en si mismo es algo bueno, y por lo tanto, derivado de Dios. Pero en cuanto participado es limitado, y por lo tanto puede ser mal usado.

Llama la atencion en este texto la referencia a la <<nada>>. Es como si por venir de la nada, existiera en la creatura la posibilidad de no-ser, y por ende, todo lo creado seria corruptible, al menos en parte. Analizar este principio metafisico excede la intencion de este trabajo. Simplemente vamos a dar un breve muestrario de textos en los cuales Santo Tomas se sirve del mismo:
   Lo que hay de entidad y de bondad en las creaturas, todo deriva del
   Creador: la imperfeccion no viene de El, sino acontece de parte de
   las creaturas, en cuanto que son ex nihilo. (32)

   El poder pecar, segun Anselmo y Boecio, no pertenece a la libertad
   de la voluntad, sino mas bien es condicion de una voluntad
   deficiente en cuanto que es ex nihilo. (33)

   La naturaleza divina es increada, y es su ser y su bondad, por lo
   cual en ella no puede haber defecto alguno ni en cuanto al ser ni
   en cuanto a la bondad. Sin embargo, la naturaleza humana como la
   angelica es creada, tomando principio ex nihilo; por lo cual, en
   cuanto es de si misma, encierra la posibilidad del defecto. (34)

   Cualquier creatura que en su naturaleza tenga mezcla de potencia,
   es un bien particular. Esta mezcla de potencia le acontece por ser
   ex nihilo. (35)

   Del hecho de que algo sea ex nihilo se sigue que bajo cierto
   aspecto pueda desviarse, aun cuando no es necesario que se desvie
   absolutamente. (36)


Esto seria un paso mas respecto a cuanto deciamos antes. Arriba senalamos como todo ente creado, por ser participado, es de suyo limitado. Aca se agrega a la limitacion la posibilidad intrinseca de corrupcion como consecuencia del <<venir>> de la nada. Habria que ver si se puede hablar de una <<tendencia a la nada>> en los seres creados.

Pero volvamos al tema del poder humano. La experiencia nos hace ver en el una gran capacidad de corrupcion. Insistimos en que es algo bueno, pero pocas cosas corrompen como el poder. Es muy dificil que quien detenta algun poder no se corrompa por el mismo, al menos en parte. Hace falta una dosis no comun de virtud para llegar a ser un gobernante autenticamente virtuoso. Siempre reteniendo que el poder es en si mismo algo bueno, ?podria afirmarse que todo poder humano es no solo limitado y corruptible sino tambien corruptor?

Vamos a ver otros dos lugares en los cuales Santo Tomas se refiere al poder de pecar y con ellos vamos a cerrar este punto, y esta exposicion. En el Comentario a las Sentencias se pregunta tambien Santo Tomas si la potencia de pecar viene de Dios. (37) Resumimos a continuacion su explicacion.

Toda potencia se conoce por su acto. En el acto de pecar hay que considerar dos cosas: su <<substancia>> y su <<deformidad>>, o el defecto de las debidas circunstancias. Por lo tanto, en la potencia de pecar habra que considerar tambien dos aspectos: la potencia que es principio del acto, tanto ordenado como desordenado, la cual viene de Dios; y el defecto de la misma, segun el cual puede producir un acto deficiente.

Y volvemos a encontrarnos con la mencion de la <<nada>>. Santo Tomas se sirve de esta nocion para demostrar que la posibilidad de que la potencia produzca un acto deficiente no es causada por Dios, al menos directamente: el defecto de la potencia surge del hecho de que esta tenga su origen <<ex nihilo>>. Este defecto no es causado por Dios de manera directa. Santo Tomas se apoya en la autoridad de Avicena quien dice que lo que conviene a una cosa por si misma no es causado por otro. Ahora bien, la cosa creada abandonada a si misma, nada es; por lo tanto, el hecho de venir de la nada, a la creatura no le viene de Dios aun cuando el ser de la creatura se derive de Dios.

Indirectamente se podria llegar a decir que este defecto viene de Dios, pero no como agente sino mas bien como <<no agente>>. Por lo tanto, la conclusion de Santo Tomas es que la potencia de pecar, en tanto que es una potencia, viene de Dios; pero el defecto que en ella esta implicado, no viene de Dios.

Hay otros textos en los cuales Santo Tomas se refiere a este tema. (38) Vamos a tomar uno de la Summa (39) en el cual la cuestion es abordada de manera mas especifica desde la metafisica del ser. Alli la pregunta es si Dios es causa del acto del pecado.

Empieza Santo Tomas su explicacion con una afirmacion llamativa. El acto del pecado es un ente, y es un acto; y en ambos casos procede de Dios. Todo ente, cualquiera que sea, procede del primer ente, como lo demuestra Dionisio en su tratado Sobre los Nombres Divinos. A su vez toda accion es causada por algo que existe en acto (porque nada obra sino en la medida en que esta en acto), y todo ente en acto se reduce al primer acto, es decir a Dios, como a su causa, que es por esencia su propio acto. Por lo tanto, Dios es causa de toda accion en cuanto que es accion. Pero hay algo mas en el pecado: el pecado nombra un ente y una accion con un defecto. Este defecto proviene de una causa creada, el libre albedrio, en la medida en que esta se aparta del orden que se deriva de Dios. Por lo tanto este defecto no encuentra su causa en Dios, sino en el libre albedrio. Como ejemplo es citada la renguera: esta no es causada por la potencia motriz sino por la deformidad del hueso.

En conclusion, Dios es causa del acto del pecado pero sin embargo no es causa del pecado, porque no es causa del hecho de que el acto se de con un defecto.

Dicho de otra manera, mas resumida: <<Aquello que en el acto del pecado hay de entidad o de accion se reduce en Dios como en su causa primera, pero lo que hay alli de deformidad se reduce como en su causa al libre albedrio; como en la renguera.>>. (40)

Esto nos permite expresar de otra manera la afirmacion paulina del origen divino de la autoridad humana. <<No hay autoridad humana que no proceda de Dios>> en cuanto tenga de entidad o de accion, pero en cuanto haya de deformidad, esta no procede de Dios sino del defecto del libre albedrio de los hombres.

Conclusion

Aunque abunden las citas de la Sagrada Escritura cuando Santo Tomas trata estos temas, estas son accidentales. Los pasos principales de la argumentacion tomista, en este caso, pueden sostenerse con principios metafisicos.

A modo de conclusion, resumamos cuanto hemos encontrado en este breve recorrido por el pensamiento de Santo Tomas de Aquino.

El poder humano deriva del poder divino: es, por lo tanto, algo bueno y a lo cual todo hombre--tambien los cristianos--debe someterse. A su vez, en cuanto derivado o participado es limitado. Implica tambien, por su condicion creatural, la posibilidad de ser mal usado.

Pensemos un poco mas que puede significar este <<mal uso>> del poder.

No se trata simplemente de no usarlo, sino, lo cual metafisicamente es mas dificil de explicar, de usar una potencia para producir un acto distinto al cual esta esta ordenada. Es lo que en el lenguaje de todos los dias llamariamos <<abusar>>. En esto el poder se asemeja a la libertad humana. La libertad es para el bien, pero puede ser usada para el mal. Y, como hemos visto en los textos de Santo Tomas, este uso defectuoso de una potencia es una posibilidad desde el momento en que las cosas son creadas ex nihilo.

Por lo tanto, la afirmacion paulina de que <<toda autoridad proviene de Dios>> ha de entenderse de la autoridad propiamente dicha. No hay autoridad alli adonde hay abuso de poder. Solo se puede hablar propiamente de autoridad cuando esta haya sido adquirida legitimamente y cuando sea usada dentro de los limites que corresponden a toda autoridad humana. De los limites del poder el primero es la intencion de aquel que lo ha otorgado, y este es, en primer lugar, Dios mismo.

Una vez mas, podemos intentar establecer una analogia entre el poder y la libertad humana.

El acto de pecar, ?es realmente un acto libre? Si entendemos por <<acto libre>> aquel en el cual el ser humano se mueve a si mismo (voluntariamente) hacia el bien, es claro que el acto de pecar no es un acto libre. Conserva una cierta semejanza con el acto libre en lo que tiene de voluntario, pero en cuanto que se ordena a un objeto que contradice a la potencia que lo produce--la voluntad--no se puede llamar libre simpliciter. De la misma manera, afirmamos que el poder injusto no es autentico poder y que solo conserva una cierta semejanza con el, y que por lo tanto, no ha de ser recibido como algo que procede de Dios.

Una vez mas, el pensamiento de Santo Tomas de Aquino se nos presenta de profunda raigambre metafisica, equilibrado e iluminador (tanto para quien deba ejercer el poder como para quien a este deba someterse) y siempre teniendo presente que todo poder humano se ejerce sobre hombres y mujeres libres, para bien de estos.

Marco Jonas Mikalonis es Licenciado en Filosofia por la Pontificia Universidad Laternanense (Roma) y doctorando en Filosofia por la Pontificia Universidad Catolica Argentina (Buenos Aires).

E-mail: marcomikalonis@gmail.com

Recibido: 12 de mayo de 2016.

Aceptado para su publicacion: 05 de junio de 2016.

(1) Cf. Jorge Arancibia Clavel, "Politica, el aporte de Santo Tomas", Revista Arbil 118, consultado el 4 de Agosto de 2014, http://www.arbil.org/arbil118.htm. Jose Mirete Navarro, "Pacto social en Santo Tomas de Aquino", Anales de Derecho 16 (1998): 155-160.

(2) Cf. Luis Recasens Siches, "Historia de las doctrinas sobre el contrato social", Revista de la de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, III 12 (1941): 175-202.

(3) Cf. Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 96, a. 4 co. [Para los textos de Santo Tomas de Aquino nos servimos de la edicion digital de Roberto Busa SJ, en http://www.corpus thomisticum.org. La traduccion al espanol de los mismos es nuestra, salvo en el caso del Comentario al Evangelio segun San Juan, para lo cual nos servimos de la siguiente edicion: Santo Tomas de Aquino, Comentario al Evangelio segun San Juan, Agape libros, Buenos Aires 2011.]

(4) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Epistolam B. Pauli ad Romanos lectura, c. 1 3, l. 1.

(5) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Evangelium S. loannis lectura, c. 8, l. 4.

(6) Cf. Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 96, a. 5 sed contra.

(7) Cf. Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 96, a. 5 ad 2.

(8) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Epistolam B. Pauli ad Romanos lectura, c. 1 3, l. 1.

(9) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Epistolam B. Pauli ad Galatas lectura, c. 5, l. 2.

(10) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Epistolam B. Pauli ad Romanos lectura, c. 1 3, l. 1.

(11) Leo Elders, "La actualidad de la carta de San Pablo a los Romanos segun la 'Lectura super epistolam ad Romanos' de Santo Tomas de Aquino", en La Sagrada Escritura, palabra actual, ed. G. Aranda Perez et al., XXV Simposio Internacional de Teologia de la Universidad de Navarra (2005): 451.

(12) "Imperfecto" no en sentido moral, sino metafisico, es decir, incompleto, o bien, no-pleno.

(13) Para una mayor profundizacion de la nocion tomista de participacion remitimos a las siguientes obras de Cornelio Fabro: Cornelio Fabro, La nozione metafisica di partecipazione secondo San Tommaso d'Aquino (Segni: EDIVI, 2005); y Cornelio Fabro, Partecizpazione e causalita (Segni: EDIVI, 2010).

(14) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Evangelium S. Ioannis lectura, c. 1, l. 2.

(15) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Evangelium S. loannis lectura, c. 1 9, l. 2.

(16) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super I Epistolam B. Pauli ad Timotheum lectura, pr.

(17) Cf. Santo Tomas de Aquino, Super Evangelium S. Matthaei lectura, c. 5, vs. 15.

(18) Cf. Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 4 d. 11 q. 2 a. 1 qc. 3 ad 2.

(19) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 18 a. 4 ad 3.

(20) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 19 a. 6 ad 1.

(21) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 79 a. 3 ad 4.

(22) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 110 a. 3 co. 23 Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, III, q. 90 a. 2 ad 4.

(23) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, III, q. 90 a. 2 ad 4.

(24) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 93 a. 3 ad 2.

(25) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 93 a. 3 co.

(26) Cf. Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 2 d. 44 q. 1 a. 2 co.

(27) Cf. Cornelio Fabro, Breve introduzione al Tomismo (Segni: EDIVI, 2007).

(28) Cf. Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 2 d. 44 q. 2 a. 2 co.

(29) Cf. Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 2 d. 44 q. 1 a. 2 ad 5.

(30) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 104, a. 5 ad 2.

(31) Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 104, a. 5 ad 3.

(32) Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 1 d. 2 q. 1 a. 2 co.

(33) Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 1 d. 42 q. 2 a. 1 ad 3.

(34) Santo Tomas de Aquino, Quaestiones disputatae de veritate, q. 24 a. 3 co.

(35) Santo Tomas de Aquino, Quaestiones disputatae de veritate, q. 24 a. 7 co.

(36) Santo Tomas de Aquino, Quaestiones disputatae de malo, q. 16 a. 6 ad 5.

(37) Cf. Santo Tomas de Aquino, Scriptum super Sententiis, lib. 2 d.44 q. 1 a. 1.

(38) Por ejemplo, Quaestiones disputatae de malo, q. 3, a. 3; Scriptum super Sententiis, lib. 2 d. 37 q. 2 a. 2.

(39) Cf. Santo Tomas de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 79, a. 2.

(40) Santo Tomas de Aquino, Quaestiones disputatae de potentia, q. 3, a. 6 ad 20; q. 1, a. 6 ad 5.
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Author:Mikalonis, Marco Jonas
Publication:Scripta mediaevalia
Date:Jan 1, 2017
Words:8235
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