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El personal del palacio tartesico de Cancho Roano (Badajoz, Espana).

RESUMEN: Analisis del personal que habitaba y servia la regia o palacio fortificado de Cancho Roano, una residencia dinastica rural fortificada, con funciones publicas, rituales, administrativas y de produccion artesanal y agropecuaria, como centro de un fundus de unas 3.000 ha, identificado por sus limites geograficos naturales. Las estructuras arquitectonicas, los hallazgos muebles y sus paralelos en otros palacios rurales del Oriente y del Mediterraneo en la Antiguedad avalan este estudio de arqueologia comparada, pionero en su genero. El edificio ofrece sectores de funcionalidad diferenciada: vivienda del dinasta, almacenes, sala de epifania, santuario y posible haren. Este analisis confirma las actividades sociales e ideologicas del sistema palacial tartesico y abre nuevas perspectivas para conocer la estructura sociocultural de las poblaciones prerromanas de la Peninsula Iberica.

Palabras clave: Edad del Hierro. Colonizaciones. Arquitectura palacial. Sociedad palacial. Sociedad prerromana. Hispania. Dehesas. Latifundium.

The staff of the Tartessian palace of Cancho Roano (Badajoz, Spain)

ABSTRACT: Analysis of the habitants of the regia of forrifed palace of Cancho Roano (Badajoz, Spain), a dynastic rural residence fortified in the 6th century BC. It had public, ritual and administrative functions and it controlled the local handicrafts and agricultural production, as centre of a fundus of about 3000 ha, identified by its natural geographical limits.

The analysis is based in a comparative archaeological study of the palatial architecture, the material culture and its parallels in rural fortified palaces in the Near East and the Mediterranean area in Antiquity. The building offers areas with different functions: the rooms of the dynast, magazines, hall of audience, a dynastic sanctuary and a hypothetical harem. The analysis confirms the economical, social and ideological activities of the Tartessian palatial system and opens new paths for the knowledge of the socio-cultural structure of the Pre-Roman cultures in Iberia.

Key words: Iron Age. Mediterranean colonizations. Palatial architecture. Palatial society. Pre-Roman society. Pre-roman Hispania. Latifundium.

1. Introduccion

El descubrimiento del palacio de Cancho Roano, Zalamea de la Serena, Badajoz (Figs. 1 y 2), y su posterior excavacion (Maluquer de Motes, 1981, 1983, 1987; Celestino et al., 2003; etc.) han abierto una interesante via de aproximacion a la sociedad tartesica. Su excavacion y su publicacion practicamente total permiten conocer este singular edificio, que supone un documento de gran interes para el conocimiento de la sociedad tartesica.

Su interpretacion inicial como santuario (Maluquer de Motes, 1981; Blanco Freijeiro, 1981; Blazquez 1983:235 y s.; Celestino, 200la; Celestino, Fernandez y Sbeinati, 2003) fue revisada en la revista Zephyrus, al reinterpretar el edificio como palacio segun indicaban los objetos hallados en sus distintas habitaciones (Almagro-Gorbea y Dominguez de la Concha, 1989; id. et al., 1990; id., 1992; id., 1998; id. et al., 2008: 1028 y s.), lo que ha planteado una doble perspectiva de interpretacion que, en gran medida, ha quedado resuelta tras la excavacion y estudio del palacio-fortin de La Mata, que parece ser un edificio de caracteristicas y funcion similares (Rodriguez Diaz [ed.], 2004). Este ultimo ha permitido comprobar tambien el caracter como centro de produccion agraria de estos edificios, verdaderas granjas o alquerias fortificadas (Fig. 3), tal como confirman sus paralelos de la region sirio-palestina, de donde deben considerarse originarios (AlmagroGorbea, 2009), sin olvidar la imagen de los palacios homericos (Od. VII, 80-132) y de otras areas del Mediterraneo.

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La interpretacion funcional como palacio fortificado de Cancho Roano y de los edificios semejantes permite conocer mejor la tradicion palacial de la Peninsula Iberica, ampliamente extendida y arraigada desde el Periodo Orientalizante (Almagro-Gorbea, 1996). Para profundizar en esta linea de analisis, este articulo plantea conocer el personal que habitaria y que seria necesario para dar servicio al palacio-fortin de Cancho Roano, lo que constituye un ejercicio teorico-practico dirigido a profundizar en la funcionalidad de este tipo de edificios y a fomentar el debate sobre los interesantes problemas que plantean en relacion con la sociedad orientalizante tartesia.

2. Hipotesis de trabajo

Para llevar a cabo este analisis teorico del personal que habitaria el palacio tartesico de Cancho Roano se parte de una serie de hipotesis que se contrastan con los datos que ha ofrecido la excavacion del yacimiento, el estudio comparado de otros yacimientos similares y lo que puede deducirse de las fuentes escritas. Dicha hipotesis ofrece las siguientes premisas:

1) El edificio de Cancho Roano (Figs. 1 y 2) era un palacio-fortin, es decir, un palacio rural o alqueria regia fortificada, como indican su estructura y sus paralelos orientales (Almagro-Gorbea et al., 1990; Almagro-Gorbea, 2009) y tambien en sentido funcional, los griegos (Carlier, 1996: 259 y s.) y etruscos (Stopponi [ed.], 1986).

2) La distribucion de los objetos muebles encontrados por las diversas estancias documenta las actividades en ellas realizadas (Almagro-Gorbea et al., 1990).

3) A partir de los objetos hallados (2) y de las diversas estancias del edificio (1) se puede deducir de forma objetiva con suficiente precision el personal que habitaba y daba servicio a un pequeno palacio-fortin como Cancho Roano.

4) El palacio-fortin de Cancho Roano tendria el personal necesario para su funcionamiento, aunque no todo dicho personal se pueda identificar a traves de los objetos hallados.

5) Las funciones palaciales del edificio permiten contrastar los datos deducidos de los puntos anteriores (1 a 4) y compararlos con los datos que ofrecen las fuentes escritas y otras informaciones sobre el personal de otras estructuras palaciales semejantes, aunque se deban tener en cuenta las caracteristicas y dimensiones propias de Cancho Roano.

3. Material y metodo

Como material para este trabajo se han utilizado todos los hallazgos muebles encontrados en las excavaciones y publicados posteriormente (Maluquer de Motes, 1981, 1983, 1987; (Celestino y Jimenez Avila [ed.], 1993; Celestino [ed.], 2003), asi como una interpretacion funcional de las diversas estancias (Almagro-Gorbea y Dominguez de la Concha, 1989; Almagro-Gorbea et al., 1990; Almagro-Gorbea, 1998). En segundo lugar, se ha tenido en cuenta la informacion disponible, arqueologica o textual, sobre palacios mediterraneos del II y I milenio a.C. (Heltzer y Lipinski [eds.], 1988; Margueron, 1982; Fritz, 1983; Levy [ed.], 1987; Votsaki y Killen [eds.], 2001; Shelmerdine, 2006).

El metodo seguido ha consistido en examinar todos los hallazgos de Cancho Roano que pudieran servir para deducir de su funcionalidad el personal necesario para su manejo.

Tambien se han analizado fuentes literarias de epoca preclasica referentes a las personas y funciones necesarias para la actividad palacial, fuera esta habitual o no. Estos datos se han contrastado con los hallazgos arqueologicos siempre que ha sido posible, pero en caso contrario se ha aceptado siempre que la funcion desempenada se ha considerado necesaria para el funcionamiento del edificio.

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De acuerdo con las hipotesis de partida, se ha confeccionado una lista teorica del personal que habitaria en este palacio y de los servidores necesarios para su funcionamiento (Apendice I). Esta lista se ha contrastado con las funciones necesarias y las caracteristicas del edificio senaladas en la hipotesis 4, asi como con el personal de otras organizaciones palaciales (Duhoux, 1976; Pecchioli Daddi, 1982; Kilian, 1984; Melena, 1992; etc.).

Los datos obtenidos de este analisis (Apendice I) permiten su comparacion funcional con otras estructuras palaciales semejantes del Oriente y del Mediterraneo, cuyos resultados se pueden extrapolar sin dificultad a otros edificios similares de la Peninsula Iberica.

4. Resultados: documentacion arqueologica y estudio comparativo del personal de Cancho Roano

El edificio de Cancho Roano, cuya funcion palacial todavia es discutida por algunos especialistas (Celestino, 200la y b), es evidente que no pudo funcionar ni mantenerse sin un personal diversificado de gestion y de servicio, como resulta evidente para todo edificio de caracteristicas palaciales.

Sin entrar en la supuesta funcion como santuario, que no parece avalada por los testimonios arqueologicos ni por sus paralelos arquitectonicos, parece mas oportuno partir de los restos arqueologicos, tanto del propio edificio en si como de los objetos hallados en su interior, para reconstruir las actividades que se efectuaban en el mismo, conforme ya se ha planteado en alguna ocasion anterior (AlmagroGorbea et al., 1989), y, a traves de estas, precisar lo mas posible el personal que las realizaba.

4.1. Dominus

En primer lugar, una construccion monumental como Cancho Roano debia tener, como todo palacio (Carlier, 1996: 259), un propietario, su dueno o senor, que parece oportuno denominar como dominus. Al margen de la necesidad logica de su existencia para el funcionamiento del 'edificio' y de lo que este entrana como sistema social, a el cabe atribuir la panoplia aparecida a la entrada de la habitacion H2, que debe interpretarse mas como simbolo de poder del dominus que como simples armas para ser usadas en la defensa. Dicha panoplia no debe interpretarse como que el dominus se dedicaba a la guerra ni que habitaba de forma necesaria y continua en el palacio, pero es evidente que en el tendria su 'residencia', por ser su base economica, politica e ideologica, al ser el hogar y sede de sus antepasados.

Al mismo personaje cabria atribuir los numerosos elementos asociados al caballo que indican su pertenencia e identificacion con la clase ecuestre. Entre ellos, hay que senalar un bocado de caballo, camas en forma de personajes bifrontes montados a caballo y una traba, quizas destinada a sujetar al animal mientras se combatia a pie, de acuerdo con la costumbre heroica (Negueruela, 1990:49 y s., 201 y s.; Quesada, 1997:652 y s.; 2009:116 y s.).

Ademas, las habitaciones del ala Noroeste parecen apoyar que en ellas residia el dominus junto a su mujer, ya que en esa zona del edificio aparecieron elementos de vestido, como fibulas y elementos de tocado (Almagro-Gorbea et al., 1989: 265, figs. 3 a 5). Ademas, se puede recordar la tradicion, ampliamente extendida por el Mediterraneo en la Edad del Hierro, de que el dueno con su familia era el primero en realizar las funciones domesticas y el trabajo del campo, no tanto como "productor", sino como propietario y director de las restantes personas que formaban la unidad domestica, como Laertes en la Odisea (XXIV, 227) o como recomienda Caton en Roma (de agr. 2 s.), tradicion que tambien recoge el mito tartesio de Habis, quien enseno al pueblo a uncir el yugo y arar con bueyes (Just. IV,44,4). Igualmente, el dominus, como en otras sociedades mediterraneas semejantes, debio tener funciones sacerdotales y augurales, ademas de ser el jefe de la familia y del ejercito clientelar (vid. infra).

4.2. Domina

Junto al dominus hay que valorar la figura de la domina, como en otros ambitos del Mediterraneo (Wickert-Micknat, 1982; Carlier, 1996: 259). Esta debia habitar en las mismas estancias que el dominus, como evidencian 13 pondera de telar concentrados a la entrada de la habitacion H-3, que permiten ubicar en dicho lugar un telar, que corresponderia a las funciones propias de la mujer en general y de una mujer de elite en particularl, al margen de otro conjunto todavia mayor, proximo a las 30 pesas, situado en la habitacion H-2, aunque no queda claro donde las encontro Maluquer (Berrocal, 2003:256 y s., tabla 15, fig. 18). Ademas, en la habitacion H-4, que cabe considerar como el [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII]., aparecieron vasos de perfume y elementos de marfil y joyas que igualmente deben atribuirse al ajuar de la senora o domina de la casa (Almagro-Gorbea et al., 1989:264 y s., figs. 12 y 14; Celestino, 2001a: 71) y que formarian parte de los [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII] objetos de valor que integraban el "tesoro" familiar (Carlier, 1996: 259).

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El papel de la mujer de la casa debia ser fundamental para el cuidado de su prole, el funcionamiento de la vida diaria (Gil, 1963:371 y s., 396; Wickert-Micknat, 1982) y para la organizacion de la casa, asi como para algunos aspectos con connotaciones rituales, como el mantenimiento del fuego del hogar o las lustraciones y limpieza de la misma y, quizas, la preparacion de unguentos con opiaceos (II. XI,740; Od. IV, 221; Od. X, 213; cf. Gil, 1963: 372), como testimonian algunos pequenos vasos de Cancho Roano (Maluquer de Motes, 1981:308 y s. figs. 26-29), semejantes a los de La Mata (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: 446-447).

Es interesante valorar estos escasos documentos de actividad femenina en el palacio de Cancho Roano, dada la casi total falta de informacion sobre la vida de la mujer en las fuentes antiguas sobre Hispania, en particular en lo referente al ambito domestico orientalizante.

4.3. La familia del dominus

Tampoco existe documentacion escrita sobre la familia nuclear en la Hispania antigua. Esta, por consiguiente, debe considerarse a la luz de sus paralelos en culturas contemporaneas del Mediterraneo de estructura social comparable2. En consecuencia, la familia estaria integrada por los hijos de los duenos o posesores del palacio, entre los que destacaria el heredero o "principe heredero", pues este debio tener un estatus especial entre los hijos, ya que iba a ser el que recibiera el estatus de dominus, y, por tanto, la persona que encarnaria la continuidad ideologica en la que se basaba la estructura social dinastica gentilicia.

Asi, una de las preocupaciones mas recurrentes del hombre entre las poblaciones orientales es no tener hijos, ya que estos son los responsables de su culto funerario, como queda bien atestiguado en algunos textos ugariticos, como las epopeyas de Keret y Aqhat, y en muchas inscripciones funerarias fenicias (cf. Xella, 1984:150 y s.; Marin Ceballos, 2003: 200-201, con bibliografia); preocupacion que pudo ser facilmente asimilada en las creencias locales relacionadas con el culto a los antepasados.

Mas dificil es llegar a cuantificar el numero de miembros de la familia y su posible distribucion por el edificio. La mejor aproximacion posible, aun que sea sumamente teorica, es la que se ha obtenido en la necropolis orientalizante de Medellin, la antigua Conisturgis, para estudiar su demografia. A falta de datos mas precisos sobre esa zona de Extremadura, se han tenido en cuenta los existentes sobre Mocejon, Toledo, durante el siglo XVlI (Almagro el al., 2008:916 y s.) y los de la zona de Medellin en la primera mitad del siglo XIX (Madoz, 1848:330 y s.). Segun estos datos de demografia historica, el nucleo familiar ofrece por termino medio 2 hijos vivos por familia, ya que, en Medellin, existian 200 vecinos u hogares y 814 almas o personas (3).

Esa familia nuclear permitiria explicar el funcionamiento de las habitaciones H-3 a H-6. La H-3 funcionaria como distribuidor de entrada y zona de trabajo, pues en ella aparecio el telar de la domina, mientras que las habitaciones H4 a H6 forman un conjunto a modo de "alcoba" (Almagro-Gorbea et al., 1989: 265, fig. 11), con una habitacion central, de 'vestidor', ya que en ella aparecieron diversos objetos de tocado y adorno, y las dos estancias laterales que serian las que funcionarian como 'dormitorio', una probablemente dedicada al dominus, y otra verosimilmente para la domina y los 2 o 3 hijos mientras fueran pequenos.

4.4. El haren

Ademas de la domina y su prole, hay que valorar la posible existencia de un haren, un elemento fundamental en todo palacio oriental (Almagro-Gorbea, 1998) (4). Este ocuparia las pequenas habitaciones situadas en torno al edificio central, separadas de este por un estrecho corredor, aunque no todas parecen haber estado ocupadas en el momento de la destruccion del palacio. A pesar de su escaso tamano, 1.5 m de ancho por 3.5 a 4.5 m de largo, permiten la funcion senalada de vivienda de una persona adulta y su prole. Esas habitaciones perifericas quedaban bien controladas al abrirse todas al estrecho corredor periferico con acceso solo desde el patio tras pasar la puerta de guardia situada al Este, desde la que tambien se podria controlar la entrada al pasillo periferico, cuya privacidad pudo reforzar una puerta en su acceso, como ocurria en palacios orientales, hecho que, unido a su ubicacion, lleva a interpretar esas habitaciones como el haren del palacio. Segun los datos de la excavacion, estaban ocupadas las habitaciones N-I, N-4, N-5, N6, O-1, 0-2, 0-3, 0-4, 0-5, 0-6, a las que habria que anadir las de la zona Sur, cuyos ajuares no se han conservado, lo que supondria un minimo de 10 mujeres, que vivirian con sus respectivas proles, ya que en esas habitaciones aparecia el hogar para hacer la torta, ademas de un telar y un ajuar domestico completo en repetidas ocasiones (5). A las mujeres del haren habria que anadir, con gran probabilidad como es habitual en los palacios de Oriente, al menos un eunuco o encargado del haren.

En efecto, los hallazgos aparecidos en estas camaras perifericas son ajuares "domesticos", caracteristicos de una vivienda y similares a los de la zona NW del edificio central que corresponde a la vivienda del dinasta y su esposa, lo que refuerza la hipotesis de que fuera el haren. Esas habitaciones ofrecen un banco adosado a la pared (N-6, O-1, 0-3, 0-5), un hogar o plataforma de arcilla quemada para hacer panes o tortas, elemento esencial de la alimentacion oriental (N-6, O-1, O-2, 0-3, 0-4, 0-6), y, al menos, un anfora de ceramica domestica para el cereal y un cuenco para el agua. Algunas habitaciones ofrecian excepcionalmente ajuares de mayor riqueza (6), como objetos metalicos para el banquete suntuario (N-l, N-4 a N-6, O-1) y ceramicas aticas (N-5, 0-2), que pudieran pertenecer quizas a la dote de mujeres de mayor rango. Las habitaciones O-1, 0-3 y 0-5 ofrecian tres telares completos y otras 4 pesas sin cocer aparecieron en la N-1, como en cualquier vivienda (Fig. 4). Estos telares indican una actividad de tejer caracteristica del mundo domestico femenino, como los telares hallados en las habitaciones de la domina, mientras que algun instrumento agricola aparecio en las camaras occidentales, probablemente para cultivar la huerta.

En Cancho Roano las habitaciones utilizadas por las mujeres del haren parecen haber sido 10 o alguna mas, lo que supone otras tantas mujeres, mas, probablemente, otros dos o tres hijos cada una, lo que supone una cifra elevada, de 20 a 30 personas. Este numero puede parecer elevado, pero la funcion esencial del haren era compensar la fuerte mortalidad femenina peripuerperal y evitar la carencia del heredero en la familia patriarcal (Gen. 16,1 y s.; Fales, 1976: 181), preocupacion esencial por razones sociales y religiosas, pues era fundamental para el culto a los muertos que debia celebrar el heredero (Xella, 1984:150 y s.), del que dependia la felicidad del difunto en el Mas Alla. En todo caso, la preeminencia politica y religiosa la ostentaba la "Madre del Rey" o "Senora", tanto en Hatussas y en Ugarit, donde se denomina adat, "Senora", como en Israel, donde como Gebirah o "Alteza" se sienta en el trono a la derecha del rey (1 Re. 2, 19). Su papel era superior al de la favorita real, como Betsabe con David, Jezabel con Acab, Atalia con Joram o Maaka con Roboato, ya que esta podia ser desechada y depuesta, lo que explica que en Israel no ostentara el titulo de "Reina" hasta que su hijo fuera entronizado. Tambien en Ugarit, aunque hay referencias al haren (CTA 80, PRU II, 77), solo ejercia como reina la madre del heredero al trono, tomando parte en ceremonias y cultos al lado del rey (Xella, 1984: 98-99).

Por otra parte, el haren era tambien un medio de produccion, especialmente de labores femeninas, como el molido y la preparacion de la comida, el hilado y tejido, sin excluir el trabajo del campo, como evidencian numerosos paralelos emologicos, que explican la aparicion de utiles agricolas en la zona del haren de Cancho Roano. Por ello, el numero de mujeres de una "casa" estaba en relacion directa con su productividad economica y su prestigio social (Fales, 1976: 200), pues la produccion artesanal especializada del palacio proporcionaria bienes de intercambio y acrecentaria su riqueza.

4.5. Escriba

La estructura social y el control economico de Cancho Roano como estructura palacial requeririan la existencia de un escriba con su ayudante (que sera su sucesor), para que registrase las transacciones economicas y llevase los anales de la familia gentilicia y, quizas tambien, los pactos y acuerdos con otros grupos. La importancia del escriba en la sociedad orientalizante, como en Oriente, es evidente pues ocupaba en la corte un lugar muy proximo al del rey como indica Livio (II,12,5): scriba cum rege sedens (Colonna, 1976; Collombier 1989:443 y s.; Bonnet, 2003: 59).

Esta tradicion es de seguro origen oriental, como se constata en la iconografia de los relieves sirio-hititas (Fig. 5), como el del rey Barrabak con su escriba (Orthmann, 1971: lam. 63, no Fla; Bittel, 1976: fig. 305) y en la Biblia, ya que en la reducida corte de David en Jerusalen existia un secretario cuyo nombre generico responde al termino egipcio para denominar al escriba (2 Sam. 8,1518, cf. Liverani, 2005:113) (7), haciendose tambien mencion a ellos en numerosas inscripciones fenicio-punicas (Heltzer, 1992:91-94 no. 42).

De hecho, la existencia del silabario de Espanca (Correa, 1993; Untermann, 1997:327 y s., J.25), procedente de un ambiente rural que cabe considerar similar, sugiere que tambien en Cancho Roano debia existir un escriba, por ser necesario para el funcionamiento de la administracion y la economia del palacio. El uso de escritura queda confirmado por la gran cantidad de epigrafes funerarios hallados en contextos rurales por todo el Alentejo portugues (Untermann, 1997:128 y s., 170, mapa 2), epigrafes que se extienden hasta Extremadura, como se ha atestiguado en la necropolis de Medellin (AlmagroGorbea et al., 2008:752 y s.).

En este sentido, en Cancho Roano han aparecido cuatro escarabeos del siglo v a.C., un escaraboide circular de fines del siglo vi a.C. y tres sellos que pueden fecharse en torno al 700 a.C., a fines del mundo geometrico (Almagro-Gorbea et al., 2009), piezas que, ademas de su caracter religioso, debieron tener caracter signatario mediante su impresion en sellos de arcilla, una practica bien conocida en el ambito fenicio del que debio pasar al mundo tartesico, pues, segun la tradicion oriental, el soporte de la escritura debia ser el papiro u otro tipo de material blando, lo que explica que no se hayan conservado los textos, salvo algunos grafitos aislados efectuados sobre ceramica o ejercicios de escritura como el silabario mencionado de Espanca, hecho que explicaria el escaso numero de textos tartesicos conocidos (Zamora, 2005:185 y s.).

4.6. Aedo

Desde el Bronce Final se constata la existencia de instrumentos musicales en el ambito cultural de Tartessos, como liras, calcofones y crotalos (Celestino, 2001c: 172 y s.), hecho que supone la existencia de aedos. Estos instrumentos, en especial las liras representadas en las estelas de guerrero (Mederos, 1996), servirian para acompanar canciones y poemas recitados en banquetes y en funerales. Por consiguiente, documentan la existencia de creaciones literarias orales que serian recitadas en dichas circunstancias (Almagro-Gorbea, 2005).

Liras, calcofones y crotalos deben interpretarse como elementos del ritual de corte y de ceremonias del mundo fenicio en banquetes y fiestas, en los que acompanarian a musicos y cantores (Amos, 6,5), como confirma la iconografia oriental (Dentzer, 1982: 27, 28, 37, fig. 33), ladel Egeo (Aigner, 1963: 172, 109 y s.; Wegner, 1963; 1968:2 y s., 25 y s.; Akurgal, 1969:211; etc.), alguna inscripcion fenicia (Heltzer, 1992:101 no. 59), los poemas homericos (Gil, 1963:432 y s.) y referencias a las elites celtas (Eibner, 1986), cuyos poemas, a juzgar por algunos temas y motivos, se remonta a la Edad del Bronce (Sergent, 1999). En la Peninsula Iberica esta atestiguada ya desde el Bronce Final y su uso prosiguio en Tartessos (Almagro-Gorbea, 2005).

Esta tradicion hace suponer la presencia logica de un aedo en los banquetes y rituales de corte que se celebraran en Cancho Roano, pues formaban parte imprescindible de la corte de cualquier palacio, dada la importancia de su funcion en la sociedad (Gil, 1963:432 y s.; Grandolini, 1996 Belloni, 2002). El principal problema que se plantea en Cancho Roano es precisar si el aedo seria una funcion continua en la vida del palacio o, como ocurria en la Grecia homerica, mas bien seria un especialista itinerante, capaz, eso si, de adaptarse a los requerimientos especificos de cada 'palacio' en el que fueran requeridas sus habilidades. La existencia de [TEXTO IRREPRODUCIBLE EN ASCII. entre los tartesios, tal como relata Estrabon (III, 1,6), y como parecen confirmar los escasos restos de poemas tartesicos conservados (AlmagroGorbea, 2005), puede considerarse un indicio de la existencia de estos aedos.

4.Z Cocinero-trinchador

La comida y el banquete eran elementos esenciales de la sociedad orientalizante, que seria atendida por diversas personas (Duque et al., 2010; Riva, 2010). La aparicion de cuchillos de carnicero en Cancho Roano (Maluquer de Motes, 1987: fig. 23, f; Kurtz, 2003:318 y s.) documenta esta actividad, imprescindible en banquetes y sacrificios. La persona encargada pudiera estar asociada a la de asistente en el sacrificio, quizas dotado de cierto caracter sacerdotal, al menos, como machairos, ya que seria el matarife encargado del despiece del animal tras el sacrificio. Esta funcion palacial tambien la documentan los poemas homericos (Gil, 1963: 453) y tambien aparece en la escena de banquete representada sobre una lastra de terracota del palacio de Murlo que ofrece un personaje de pie situado junto a Jupiter (Torelli, 1981: fig. 22), como si fuera un servidor de palacio o un asistente del dominus que preside el banquete, que sostiene un gran cuchillo sacrificial.

4.8. Escanciador o copero

H copero era quien se ocupaba en el banquete de preparar el vino y servirlo a los comensales. Esta funcion aparece ya en los palacios orientales (Lutz, 1922; Botero, 1928; Garelli [ed.], 1974; Milano [ed.], 1994; Alexander, 1998), cuyos banquetes comunales, basados en la bebida, eran organizados por el rey o senor, que era quien invitaba, como evidencia la rica iconografia del banquete en Oriente (Burkert, 1991: (8) y s.; Dentzer, 1982: 68-69, 153,passim).

Esta tradicion se documenta tambien en los banquetes publicos con vino de la Grecia homerica, en los que participaban los ancianos o aristoi, seguramente los cabezas de familias gentilicias, que formaban la ke-ro-si-ja o gerousia (II. IV, 259, XVII, 249; Rodriguez Adrados, 1963: 341,343). Igualmente se documentan en Etruria, como evidencian los elementos de grandes banquetes celebrados en el palacio de Murlo (Nielsen y Phillips Jr., 1985: 65) y el juego de vasos etruscos y latinos orientalizantes para el banquete, metalicos o imitados en ceramica, que comprendia calderos de grifos y vasos para servir el vino y beberlo (Rathje, 1990). En el mundo homerico la funcion de escanciar la desempenaba el ionochoos en (II. 1,597; Gil, 1963: 454) y en los palacios etruscos (Fig. 6), algunas terracotas tambien documentan a los sirvientes escanciando vino (Torelli, 1981: fig. 22; 1983: fig. 9; 1985:29 y s.; 1989), lo que confirma la relevante funcion del copero a pesar de su caracter servil, como ocurria tambien entre los celtas segun Posidonio (Ateneo, IV, 36, 152C-D).

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No hay indicios directos de la funcion de escanciador en Cancho Roano, pero si indirectos, ya que en el palacio ha aparecido abundante y variado ajuar especializado para la bebida, tanto propio del banquete 'oriental' como del symposion, cuyo uso en la Antiguedad no se puede comprender sin un escanciador especializado (Celestino y Zulueta, 2003). Entre estos elementos cabe incluir algun gran vaso de bronce, a modo de cratera, para contener el vino, numerosas copas aticas de tipo 'Castulo' para beber e, incluso, un lujoso simpulum y un colador de bronce importados de Etruria, que denotan un ritual de banquete de elite cortesano relativamente refinado, contexto que obliga a suponer la presencia del aedo y del escanciador. Por otra parte, en el mundo homerico de la Odisea (VII,178-180), el copero o escanciador en el banquete era en ocasiones el heraldo (vid. infra), lo que permite suponer una coincidencia de ambas funciones en Cancho Roano.

4.9. Heraldo

Hasta ahora nunca se ha senalado la existencia de heraldos en la Hispania prerromana. Sin embargo, el heraldo tiene una clara funcion en el Mediterraneo Antiguo desde la sociedad homerica (Gil, 1963:430 ys.), en estrecha relacion con la elite regia, pues, de escala social inferior, formaba parte del sequito del dominus y podia ayudar en funciones accesorias, como preparar el sacrificio o preparar y servir la comida (Gil, 1963: 431). El heraldo era quien anunciaba la presencia del rey, convocaba al pueblo y, en concreto, era quien otorgaba el cetro que permitia el uso de la palabra en las asambleas o reuniones de la elite en las que cuidaba del orden (Il. 1,59; IX, 32; Od., II, 39; etc.), ademas de su funcion de mensajero y de introductor del huesped en el palacio.

El heraldo esta tambien atestiguado en Oriente, pues era uno de los pocos servidores palatinos de la reducida corte de David en Jerusalen (2 Sam 8:15-18, cf. Liverani, 2005: 113). A este respecto, es interesante la aparicion en la habitacion N-6 de Cancho Roano de una pequena punta de lanza de bronce, hecho que obliga a suponer que seria de caracter simbolico o ritual (Celestino y Jimenez Avila, 1993: 45-46; Celestino y Zulueta, 2003:67 y s., fig. 20,1). Esta pieza resulta anacronica en el Periodo Orientalizante Tardio, por lo que hace pensar en la punta de lanza de bronce hallada en la tumba 6 del heroon excavado junto a una de las puertas de Eretria interpretada como un posible cetro (Berard, 1972), aunque en este caso aparecio en la tumba de un aristocrata, sin olvidar que el hasta o lanza era en Roma simbolo de soberania (Alfodi, 1959). En el mismo sentido debe valorarse la representacion en la terracota arquitectonica del palacio etrusco de Murlo (Fig. 6), con una escena del banquete con divinidades (Torelli, 1983: fig. 7), en la que detras de Jupiter como dominus aparece su asistente, quien, ademas del gran cuchillo sacrificial afalcatado (vid. infra), sostiene una lanza. Esta lanza, en el contexto de asamblea divina, pudiera interpretarse como un cetro de heraldo, confirmando la documentacion de la tumba de Eretria y la frecuente representacion en los escarabeos punicos del siglo v a.C. de cetros en forma de lanza, en ocasiones con la punta a modo de hoja vegetal (Boardman, 1984: n.o 60 y s., esp. n.os 67-69 y 73; 2003: n.os 17,2 y s.), lo que parece confirmar el caracter simbolico de este elemento, a pesar de que en dicha escena el heraldo pudiera ser tambien el personaje en pie situado detras de los dioses que sostiene un largo cayado vertical (Torelli, 1983: fig. 7).

[FIGURA 7 OMITIR]

4.10. Sacerdote

En el contexto ritual e ideologico palacial de Cancho Roano, esta funcion pudo ser desempenada por el mismo dominus, como paterfamilias y sacerdos domestico de todo el grupo clientelar, cuya actividad principal seria el sacrificio domestico relacionado con el culto al antepasado, elemento esencial del santuario existente en la zona central del palacio, como atestiguan diversas escharas, superpuestas (Celestino, 1994; 2001a: 22 y s.), alguna de ellas asociada a un bothros, que estructuraban el ritual del mismo. En consecuencia, no parece necesario suponer la existencia de un sacerdote como persona especializada en los sacrificios, a pesar de los actuales planteamientos sobre el sacerdocio en la Hispania prerromana (Chapa, 2006; Olmos, 2004), aunque los palacios micenicos (Melena, 1993:70 y s.) y de Oriente (2 Sam 8:15-18) tenian sacerdotes, tambien presentes en el mundo homerico (Gil, 1963:415 y s.), que siempre tuvieron gran reconocimiento social.

Sin embargo, es interesante senalar que las lastras de terracota que decoraban el palacio de Murlo con una escena de banquete (Torelli, 1981: fig. 22), muestran junto a Jupiter representado como el dominus inmediatamente detras de el a un asistente que sostiene el gran cuchillo sacrificial, por lo que puede interpretarse como un servidor de palacio que desempenaria la funcion de asistente en el sacrificio, quizas con cierto caracter sacerdotal o, al menos, de machairos, ya que pudo haber sido un matarife, encargado del despiece del animal tras el sacrificio. De todas formas, el siervo o esclavo representado tras el dominus o tras Jupiter en el contexto palacial de Murlo hace suponer que el heraldo y el ayudante del sacrificio eran la misma persona, pues lleva los simbolos de ambos.

4.11. Augur

Otra funcion caracteristica de un contexto palacial es la del augur, con sus amplias connotaciones (Grummond y Simon, 2006:39 y s.; Jaeger [ed.], 2006). La existencia de esta funcion en Cancho Roano la confirma la perfecta orientacion del edificio como templum (Cipriano, 1983) (8), conforme a un ritual de origen oriental, igualmente caracteristico de la Italia orientalizante, pues tambien se atestigua en el palacio etrusco de Murlo (Philips, 1970: 80; Nielsen y Phillips Jr., 1985: 64).

La lastra de terracota del palacio de Murlo con la escena del banquete muestra a Jupiter en su trono o sella curulis sosteniendo el lituus (Torelli, 1981: fig. 22; 1983: fig. 7), como el que tambien ostenta la figurita de bronce del Lapis Niger en Roma de c. 550 a.C. (id., 2000: 591, no. 146). Esta iconografia puede relacionarse con la cita de Lirio (I, 18,5-10) referente a Numa rex quia augur, lo que supone considerarlo como rey-sacerdote por excelencia de Roma, con la funcion de interpretar la voluntad divina y de legislar en consecuencia. De acuerdo con esta tradicion de muy probable origen orientalizante, cabe suponer que la funcion de augur, como la de sacerdos, a la que iria asociada, debian ser ambas desempanadas por el dominus.

4.12. Mayordomo y clavero

La existencia de un almacen en las habitaciones del Suroeste de Cancho Roano documenta una funcion de redistribucion, caracteristica de todo palacio (Almagro-Gorbea, 1992). Junto a la contabilidad, que deberia estar a cargo del escriba, parece necesario suponer una funcion relacionada, pero distinta, que correria a cargo de un administrador supremo o mayordomo, como el a-ko-so-ta del palacio micenico (Duhoux, 1976:119), encargado del control de los trabajos que se debian realizar en el palacio y de las raciones o pagos en especie que se entregarian como contraprestacion.

El caracter eminentemente rural de Cancho Roano hace suponer que este mayordomo fuera tambien el encargado de supervisar todo el sistema de produccion agropecuaria, desde los animales y personas a cargo de su cuidado hasta la produccion de excedentes y su comercializacion o intercambio, siempre en colaboracion con el escriba.

Ademas, en la habitacion H-8 aparecieron reunidos gran cantidad de objetos de bronce, que se guardarian en la misma por su valor, como 8 jarros, dos 'braserillos' y restos de calderos de chapa de bronce (Celestino y Zulueta, 2003: 19, 29 y 33), que es logico suponer que estarian controlados por un 'clavero' como en los palacios micenicos, que dependeria del mayordomo, aunque ambos cargos en Cancho Roano pudieron ser desempenados por la misma persona.

4.13. Nodriza y despensera

Junto al mayordomo, hay que suponer la existencia de otros cargos independientes relacionados con el mundo domestico femenino, bajo el control de la domina o senora del palacio. Entre estos cargos destaca el de la nodriza, tal como se documenta en los poemas homericos, en especial en la Odisea (XIX, 350-498; XX,120-159, etc.). Esta nodriza seria la encargada del cuidado de los ninos desde su mas tierna infancia (Od. XIX, 350 y s., 483), lo que explicita la profunda insercion de estas funciones serviles en la estructura familiar nuclear.

Ademas, el ama, como persona de la mayor confianza, tendria entre sus funciones controlar las tareas domesticas encargadas a las mujeres que servian en el palacio, fuera en el haren o cualquiera que fuese el sistema de servidumbre. Entre estas funciones se documentan en Cancho Roano las de molienda (Od. XX,109), el probable cultivo del hortus o huerta, es decir, de la produccion vegetal para el consumo diario, que en el antiguo regimen habitualmente correspondia a la mujer, y, tambien, los trabajos de hilado y tejido, bien documentados por las abundantes pesas de telar y fusayolas halladas (Berrocal, 2003; vid. infra).

Junto a la funcion de la nodriza, los poemas homericos tambien hacen referencia a la despensera (Il. VI, 381), que puede ser la 'clavera', a modo de 'ama de llaves', cargo de posicion relativamente elevada atestiguado en el palacio micenico de Pilos (Melena, 1992:70 y s.). La despensera seria una persona de la maxima confianza, por encargarse de una funcion tan delicada como era custodiar la reserva de los alimentos y ocuparse de su distribucion en palacio, siempre bajo el control teorico de la domina.

4.14. Personal servil del palacio

El personal femenino del palacio deberia ocuparse de forma habitual y en general de las tareas correspondientes a la limpieza y mantenimiento del edificio, preparacion de la comida, abastecimiento de agua, probablemente obtenida del pozo existente en el patio, molienda y tejido, tareas propias de las mujeres del haren, pero posiblemente completada por servidumbre femenina (Od. XIX, 16, 348; XX, 122, 148-159; XXII, 421; etc.), asistencia en los banquetes para lavar a los invitados y servir la comida y la bebida, etc., todo ello bajo el control del ama o de la despensera, como se evidencia en la Odisea y en los textos micenicos (Gil, 1963: 372 y s.; Duhoux, 1976; Wickert-Micknat, 1982; Melena, 1992: 70).

4.15. Panaderos y pasteleros y productos lacteos

La existencia de un panadero o pastelero, es decir, de una persona encargada de hacer pasteles, con gran probabilidad en determinadas fiestas y dentro de un ritual asociado a las mismas es propia de la tradicion oriental (Delwen, 2000) y en Cancho Roano puede deducirse de la aparicion en las habitaciones del Suroeste del palacio de anforas que contenian miel, pinones y almendras.

Maluquer de Motes (1987:231) indica textualmente que la estancia H-9 estaba "totalmente llena de anforas, que habian contenido probablemente vino y, posiblemente alguna miel de jara". Mas adelante tambien indica, aunque sin la precision que seria de desear, la existencia de gran cantidad y excelente calidad de almendras y de pinones, hallados junto con restos de miel de jara (id.: 1987: 231 y 253). En otro lugar se senala la existencia de anforas, que califica "de ofrendas", que habrian caido del piso superior y que contenian almendras y pinones (id.: 1987: 232). Las almendras de Cancho Roano, segun Maluquer (1987: 253), eran de tipo gordo y ancho, semejantes a la actual especie 'Marcona', que ya Maluquer supuso que se tomarian con miel.

Aunque es dificil saber si esta asociacion de almendras, pinones y miel esta arqueologicamente bien documentada, es interesante que los pinones, almendras y la miel son la base de la pasteleria tradicional en Oriente y el Mediterraneo, donde a modo de 'mazapan' o de 'turron" ha perdurado hasta nuestros dias asociada a determinadas festividades. Ademas, debia tener gran importancia en la alimentacion de la Antiguedad (D. y P. Brothwell 1969:73 y s.), ya que la existencia de pasteleros, normalmente asociados a los panaderos, esta documentada en el mundo oriental (Moscati, 1972; Sznycer, s. a.: 84), circunstancia que permite suponer que tambien en Cancho Roano habria pasteleros y panaderos, funciones, probablemente, relacionadas y asociadas.

Otra funcion relacionada con estas actividades domesticas seria la molienda, que queda documentada por diversos molinos barquiformes, al menos tres de pequeno tamano en la estancia 0-1 y otro en la 0-4, lo que acentua el caracter domestico de estas estancias, a los que hay que anadir los 32 molinos localizados por Maluquer, aparecidos en la habitacion E-2 junto al hogar y en el patio (1986: 241; 1987:235 y s.). La finalidad de estos molinos seria moler el cereal, en principio cebada y trigo, pero en La Mata se ha confirmado la gran importancia de la bellota (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: 274), corresponde al ambiente de dehesa de Cancho Roano. Sin embargo, estas tareas de molienda es logico suponer que formaran parte de las tareas domesticas habituales del personal femenino, como refleja la Odisea (XX, 105 y s.).

Alguno de estos molinos era de mayor tamano, que alcanzan hasta 80 cm de largo, seguramente por ser fijos (Almagro-Gorbea, 1991). Su elevado numero y su gran tamano hacen suponer que debio existir una evidente especializacion en la molienda, hecho ya senalado por Maluquer (1987: 235-236). En efecto, dicha cantidad resulta excesiva para el tamano del edificio y el numero de sus posibles habitantes, especialmente si se relaciona con la cantidad de cereal hallado o con el tamano del edificio y numero de sus posibles habitantes.

Este hecho podria interpretarse, en consecuencia, mas que como indicio de consumo local, no atestiguado por las reservas existentes, como prueba indirecta de un control o monopolio de la molienda, actividad de trabajo servil vinculado a la economia del palacio. Tambien en el mundo palacial egeo existian panaderos especializados, denominados a-topo-qo (Gil [ed.], 1963: 539, n. 11), como los habia en Oriente, en Chipre y en el mundo fenicio (Sznycer, s. a.: 84), actividad que en el ambito homerico correspondia a la servidumbre femenina (Wickert-Micknat, 1982: R 50 y s.; Od. XX, 105 y s.), como ocurria en los palacios de Oriente. En todo caso hay que senalar la perduracion del molino de mano frente al circular a finales del siglo v a.C., cuando ya esta atestiguada la actividad local del torno de alfarero (Gran Aymerich, 1990; 1991).

Igualmente, cabe suponer la existencia de actividades relacionadas con la elaboracion de productos lacteos, pues La Mata atestigua la obtencion de manteca en recipientes especializados (Rodriguez Diaz [ed.], 230, fig. 776), yacimiento en el que tambien han aparecido otros indicios de manipulacion de productos lacteos.

4.16. Hiladoras, tejedoras

Las habitaciones del dinasta (H-3 a H-6) tenian al menos 2 telares, que cabe atribuir a la actividad aristocratica del tejido ejercida por la senora del palacio, como Penelope en el mundo homerico (Wickert-Micknat, 1982: 39 y s.), donde el hilado y actividades conexas eran tareas de la servidumbre femenina bajo la direccion del ama (Il. VI, 456; Od. VII, 103; XXII, 422; etc.). En Cancho Roano han aparecido otros 4 telares en las habitaciones perifencas atribuidas al haren (Fig. 4; vid. supra), en el que esta actividad seria la habitual, y otros relates proceden del piso superior, lo que unidos a los citados, son mas de 6 telares activos (Berrocal, 2003: 256 s., tabla 15, fig. 18), lo que denota una alta especializacion.

Ademas, en Cancho Roano han aparecido varios cientos de fusayolas, es decir, de husos para hilar. Maluquer llego a publicar que se habian hallado quizas mas de 1000, pero el estudio analitico de Berrocal (2003: 335, tabla 2) recoge 342 fusayolas repartidas por distintas habitaciones. La mayoria de los relates han aparecido en las habitaciones de la domina del palacio y en el haren, pero no se debe excluir su uso por personal servil o asalariado, pues ambos pudieron coexistir, como evidencian los poemas homericos (Od. VII, 103; Il. XII, 433; Wickert-Micknat, 1982: 43). Tambien en los palacios orientales existian tejedores especializados, normalmente personal masculino, como los gzlm o hiladores especializados de Ugarit (Ribichini y Xella, 1985: 19), habiendose supuesto que los palacios de Mari (Charpin, 1987: 123) y el de Pilos (Hillet y Panaglia, 1976:183 y s.; Duhoux 1976:78 y s.) controlaban esta produccion de hilado y tejido casi como un monopolio especializado, que seria una de sus bases economicas. Un panorama de actividad textil en contexto palacial muy semejante al de Cancho Roano se documenta tambien en Murlo (Nielsen y Phillips Jr., 1985: 66). La fibra utilizada en Cancho Roano pudo ser lino o lana, ambos atestiguados en palacios orientales (Heltzer, 1978: 8283; Liverani, 1979: 70; Ribichini y Xella, 1985:15 y s.), y en los palacios micenicos (Duhoux, 1976: 78 y s.), pero en Cancho Roano parece mas logico suponer que fuera basicamente lana, ya que Estrabon (III, 2, 6) refiere que la Turdetania producia lana de finura insuperable y que se exportaba tela para vestidos.

4.17. Personal para la defensa

Todo palacio tenia que ser defendido, mas en el caso de turres o palacios-fortines, disenados especificamente para la defensa (Almagro-Gorbea, 2009). La estructura arquitectonica del edificio de las fases A y B esta perfectamente disenada para la defensa, con un foso y una arquitectura maciza y sin vanos al exterior, como buena parte de la arquitectura rural tradicional en areas apartadas e inseguras de la Peninsula Iberica casi hasta la actualidad.

Junto al mencionado foso, la disposicion de las habitaciones perifericas recuerda en buena medida las murallas de casamatas del ambito proximo-oriental y las dos torres del flanco oriental son de tipo migdal (Almagro-Gorbea, 2009). Ademas, otras dos posibles torres mas bajas reforzaban el porton exterior de acceso, lo que otorgaria al edificio un aspecto marcadamente defensivo.

A los sistemas de defensa pasiva hay que anadir el armamento propiamente dicho documentado en el yacimiento. Consiste en una panoplia aparecida en la habitacion H-2 junto a la puerta que daba a H-1 (Maluquer de Motes, 1981:336 y s., fig. 44), compuesta por una espada corta, restos de un escudo de tipo caetra, dos puntas de lanza y un soliferreum, conjunto de armas muy similar al que llevan las estatuas del heroon de Porcuna de inicios del siglo v a.C. (Negueruela, 1990:141 y s., figs. 1 y s.). Esta panoplia perteneceria al dominus, como jefe de los guerreros y de la defensa.

Tambien al dominus pertenecerian los arreos de caballo documentados (Blech, 2003), de los que al menos dos eran de bronce, ya que se han recuperado tres camas de los mismos con decoracion ecuestre (Maluquer de Motes, 1981:324 y s., figs. 37-38), mas otros dos bocados de hierro (Kurtz, 2003: 303 y s.). Con estos arreos hay que relacionar tambien un caballito de bronce, probablemente montado por un jinete, hallado en la estancia periferica O-1 (Celestino y Julian, 1991), pieza que enfatiza la relacion entre el caballo y la elite social, lo que atestigua la identificacion del dominus como elite ecuestre (Almagro-Gorbea, 2005). Sin embargo, el caballo dificilmente se utilizaria en labores de defensa en caso de asedio, ya que en un espacio interior y reducido su funcion resultaria completamente inutil.

En el palacio de Cancho Roano han aparecido igualmente 21 puntas de lanza seguras, 3 probables, 3 piezas de vainas, 2 piezas de escudo y 2 soliferrea (Kurtz, 2003:297 y s.). Excluyendo las del dominus, el resto pertenecerian a los miembros de su sequito, que contribuiria a la defensa del palacio. La tropa estaria formada por agricultores, pastores y siervos que habitaban el territorio del palacio, cuyo armamento consistiria en garrotes, palos aguzados y hondas.

Como es logico, la totalidad de este "ejercito" gentilicio solo se movilizaria para realizar expediciones de saqueo o en caso de riesgo de ataque al palacio. En circunstancias normales solo estarian dedicados a labores de defensa y vigilancia un numero minimo de personas: una en la puerta, otra en la torre y una tercera de ronda por la parte posterior.

Distintas serian las necesidades en caso de situacion de peligro. El primer problema a considerar es cuanta gente de armas era necesaria para resistir en el palacio el tiempo que durara un ataque. Las dimensiones y caracteristicas que ofrece el palacio-fortin para la defensa permiten suponer un numero minimo que estimamos entre 20 y 30 personas. En consecuencia, los atacantes, para tener exito, deberian ser tres o cuatro veces mas numerosos, al menos 100 o mas guerreros. Por consiguiente cabe calcular que Cancho Roano podria resistir el ataque de un grupo inferior a 100 personas sin grandes dificultades, salvo en caso de un ataque por sorpresa, pero ya seria vulnerable al ataque de un grupo de 200 o mas personas, numero que solo podria ser reunido por oppida relativamente extensos, como Medellin (Almagro-Gorbea etal., 2008: 934) o si se formara una confederacion de varios pequenos ejercitos gentilicios.

En resumen, la defensa de Cancho Roano requeriria un minimo de cinco personas, que estaria integrado en primer lugar por el dominus, uno o dos lanceros, que se ocuparian de la vigilancia nocturna rutinaria, un portero ayudado por perros de presa y, al menos, un palafrenero para cuidar los caballos y acompanar al senor en toda expedicion ecuestre.

El cuadro que se desprende de este analisis puede compararse perfectamente con algunas referencias biblicas, pues en la corte de David en Jerusalen la guardia real estaba constituida por 30 guerreros dirigidos por el jefe de la guardia personal del rey (2 Sam. 8,15-18), aunque estos guerreros, lo mismo que el heraldo, no necesariamente tendrian que vivir dentro del edificio del palacio de forma permanente.

5. Artesanado

Los instrumentos y actividades documentadas en Cancho Roano documentan un variado artesanado, caracteristico de la Edad del Hierro. Sin embargo, no es facil saber el grado de relacion y posible dependencia respecto al palacio de este personal, que en Oriente solian ser servidores del palacio, mientras que en la Grecia de la Edad Oscura y arcaica solian ser artesanos independientes (Eckstein, 1974). Esta gente no parece que viviera en el edificio, pero si en sus proximidades al estar al servicio del mismo, pues la actividad de estos artesanos, es decir, los productos por ellos elaborados, era imprescindible para su funcionamiento.

5.1. Alfarero

Un elemento de indudable interes y que ha suscitado cierta polemica es la existencia de un torno de alfarero (Gran Aymerich, 1991; J. y E. Gran Aymerich, 1994), que aparecio en el patio y que en alguna ocasion se ha interpretado como quicialera de puerta (Celestino, 1991). Sin embargo, a pesar de que su lugar de hallazgo permitiria apoyar esta ultima interpretacion, son continuas las estrias formadas por el giro continuo en la parte superior, lo que excluye que fuese una quicialera, ya que esta ofreceria las estrias de giro discontinuas, lo que no ocurre en una piedra de torno de alfarero.

Esta piedra de torno confirma la produccion local de las ceramicas aparecidas en Cancho Roano, aunque su composicion y el origen de las arcillas no han sido analizadas. La ceramica a torno como innovacion tecnologica supone artesanado especializado, fuera este libre o, como es mas logico suponer, mas bien de tipo servil, que pudiera trabajar en el palacio al servicio de las necesidades de este, aunque tambien pudo producir excedentes para intercambiar, como es habitual hacer con productos ceramicos a torno.

Aunque en Cancho Roano no ha aparecido el horno de fabricacion de ceramica, este no debio ser muy diferente del recientemente excavado en el poblado de Los Canos, Zafra, Badajoz (Rodriguez Diaz, Chauton y Duque, 2006: 93 y s., fig. 11), un horno de pequenas dimensiones con pilar central suficiente para satisfacer una produccion ceramica a escala local, por lo que es logico suponer su emplazamiento en las cercanias del palacio. Este artesanado, que ya se atestigua en las tabillas micenicas como ke-ra-me-we, que dio lugar al kerameus de la Iliada (XVIII, 601) y de epoca clasica, era un artesanado de baja condicion, pero imprescindible para muchas actividades de la vida diaria, tambien atestiguado en el mundo fenicio, donde se le denomina ysr (Heltzer, 1992: 79-80 no. 18).

5.2. Talabartero o guarnicionero

La talabarteria es una artesania de origen prerromano. Asi parece indicarlo la dificil etimologia de esta palabra (Corominas, 1957: IV, 348 y s.), cuya raiz, tala-, esta atestiguada en toponimos y antroponimos hispanos, los cuchillos de talabartero del Bronce Final Atlantico (Kalb, 1976; Coffyn, 1985: lam. 51,6) y la referencia a talabarteros en la Iliada (VII, 221). Estos precedentes permiten interpretar como posibles cuchillos de talabartero dos piezas publicadas como cinceles (Kurtz, 2003: 331 no. 10690/3 y D.1002), aunque tambien pudieran interpretarse como gubias para trabajar la madera. Igualmente podrian ser instrumentos de talabartero los perforadores atribuidos al carpintero, pues no se puede precisar mas acerca de la funcion originaria de instrumentos tan sencillos.

El trabajo de la piel seria un derivado natural de la ganaderia y la caza y otra prueba de la existencia de un talabartero o guarnicionero son los arreos de cuero que presuponen las faleras y discos de atalajes de caballo (Maluquer de Motes, 1981: 330 y s., figs. 11, 40-41; Blech, 2003: 182 y s., fig. 20) y, probablemente, tambien los botones de bronce (id.: 331, figs. 12 y 42), logicamente atribuidos por Maluquer de Motes a arreos y riendas de caballos, tanto mas porque el oficio de guarnicionero esta ya perfectamente documentado en el mundo micenico (Duhoux, 1976: 128 y s.) y en la Iliada (VII, 221).

5.3. Orfebre

Tambien se documenta en Cancho Roano la posible actividad de un orfebre, atestiguado por la existencia de una gota de fundicion de 0.28 g, y de un boton de fundicion de 1 g (Perea, 2003: 199, figs. 12-13). Quizas con esta actividad podria relacionarse tambien el juego de balanzas y pesas hallado en el palacio (Maluquer de Motes, 1981: 335, fig. 43; Garcia-Bellido, 2003: 127 y s., fig. 2).

Mas dificil es saber si este artesano estaria adscrito al palacio o por el contrario se trataria de un artesano itinerante que ofreciese sus servicios a diferentes senores locales. En todo caso, la labor de estos artesanos explica la existencia de las joyas de Cancho Roano (Perea, 2003) y las de otras creaciones de orfebreria extremena como los tesoros de La Martela (Berrocal, 1989), Serradilla (Almagro-Gorbea, 1977: 221 y s.), la arracada de Madrigalejo (Almagro-Gorbea, 1977: 221 y s., lams. 43-47), etc., que deben considerarse cronologicamente contemporaneos al Orientalizante Tardio.

5.4. Herrero

La aparicion de mas de 418 objetos inventariados de hierro (Kurtz, 2003: 295 y s.), de los que un 8% son armas y arreos, un 15% son cuchillos y casi un 30% son utiles, hace suponer la actividad continua de un herrero para su fabricacion y, sobre todo, para su mantenimiento.

Asi lo confirma la presencia de varios fragmentos de escoria de forja de hierro (Montero, Gomez Ramos y Rovira, 2003: 210, figs. 5-6), que atestiguan una actividad de forja realizada necesariamente en las inmediaciones de palacio, aunque no se haya documentado el horno, pues tambien en el palacio etrusco de Murlo trabajaban herreros y broncistas (Warden, 1985).

El trabajo del herrero cabe suponer que correspondiera a un siervo especializado, aunque en Grecia y en el mundo iberico eran artesanos especializados independientes (Rovira, 2000: 268 y s.). Su trabajo necesariamente estaria auxiliado por un ayudante y, tal vez, otra persona que facilitara las materias primas, sobre todo la madera.

5.5. Carpintero

La construccion y mantenimiento del palacio tambien exigiria carpinteros para la fabricacion de las vigas, escaleras, puertas y ventanas, a lo que habria que anadir los muebles, como lechos, mesas y asientos (Gil, 1963: 408 y s.; Laser, 1968; Gubel, 1987; Ruano, 1992; Herrmann [ed.], 1996). El termino griego tecton y su relacion con architecton confirma la necesaria existencia de un carpintero especializado con su correspondiente ayudante para todo tipo de construcciones, lo que no excluye que tambien el dueno pudiera haberse labrado algun mueble de prestigio, como la conocida referencia al lecho de Ulises que ofrece la Odisea (XXIII, 189 y s.). Tambien en el mundo fenicio se conocia este oficio, donde se le denominaba ngr (Heltzer, 1992: 86 no. 36), siendo grande su fama como queda atestiguado por el envio por Hiram de Tiro a Salomon de un artesano Juram Abi entre cuyas habilidades estaba el trabajo de la madera para la construccion del templo de Jerusalen (I Cron. 2, 12-13).

Sus instrumentos eran hachas, azuelas de carpintero, torno y taladros, clavos y sierra (Gil, 1963: 409), objetos aparecidos en Cancho Roano que documentan las actividades de carpinteria. Se han publicado hachas de carpintero (Kurtz, 2003: 327 y s.), una sierra de lenador (Maluquer de Motes, 1987: 121, fig. 50), una sierra de carpintero (Kurtz, 2003: 328 y s.), brocas, que debieron ser manejadas con torno de arco (Kurtz, 2003: 329 y s.), gubias (Maluquer de Motes, 1981: fig. 15:1; Kurtz, 2003: 331 y s. no. 10690/3 y Dl002), punzones (Maluquer de Motes, 1981: 337, fig. 43:3; Kurtz, 2003: 336), etc. Tambien indican actividades relacionadas con la carpinteria algunos de los ganchos y clavos de construccion y de carpintero (Kurtz, 2003:306 y s.), que estarian destinados a hincarse en elementos de madera. Igualmente, con las labores de carpinteria se relacionarian agarradores (Kurtz, 2003: 307 y s.), remaches (id.: 308 y s.), placas con remaches (id.: 309 y s.), grapas (id.: 312) y posibles herrajes de puerta y tiradores (id.: 312 y s.).

Finalmente, un testimonio muy interesante del trabajo de carpinteria realizado en Cancho Roano son los fragmentos de madera carbonizada con decoracion tallada zoomorfa y motivos geometricos de meandros y piezas de hueso embutidas (Maluquer de Motes, 1987: 98 y s. figs. 40-43), que indican la fabricacion de muebles de prestigio, como lechos o tronos (Laser, 1968; Gubel, 1987), a los que hacen referencia los poemas homericos (Gil, 1963: 409; Laser, 1968) y cuyos paralelos aparecen en el palacio de Murlo (Nielsen y Phillips Jr., 1985), muebles con los que cabria relacionar algunas patas de bronce aparecidas (Maluquer de Motes, 1981: 81, fig. 62; 1987: 218, fig. 4).

El trabajo de carpinteria es de suponer que seria realizado por un carpintero especializado y un ayudante. Ambos serian probablemente de extraccion servil segun la tradicion oriental, pero tampoco cabe excluir su independencia, como los tektones y demiurgoi del mundo homerico.

5.6. Canteros

La existencia de instrumentos de canteria indica la actividad de canteros. Toda la base del monumento esta reforzada por una linea de grandes ortostatos de cuarcita, de labra no muy regular, que indican ya un desarrollo de la canteria. Esta queda especialmente atestiguada por los instrumentos tan especializados como picos (Kurtz, 2003: 332 y s.), escoplos (Maluquer de Motes, 1981: fig. 15:2; Kurtz, 2003: 331 y s.), y, en especial, por una gradina (Maluquer de Motes, 1987: fig. 51), cuya invencion atribuyo Nylander (1970: 27, figs. 1,i-j y 2,b) a los jonios en su estudio de Pasagarda. Este instrumento supone por si mismo que su manejo lo realizaria un especialista, que cabe suponer de extraccion servil y que muy probablemente estaria auxiliado al menos por otra persona.

5.7. Hortelanos

Maluquer de Motes (1987: 115 y s.) publico una serie de instrumentos que parecen responder a evidentes funciones agricolas (Schiering, 1968), entre los que cabe incluir una posible pequena reja de arado de hierro, segun Kurtz (2003: 324), aunque Maluquer (1981: fig. 44, 207) la interpreto como un punal o espada corta.

Forman parte del instrumental agricola 6 hoces seguras y otras 6 posibles (Kurtz, 2003: 325 y s.), mas un instrumento que Maluquer (1987: 126, fig. 53) interpreto como una guadana por su similitud con las hoces de tipo Rocanes del Bronce Final (Coffyn, 1985: 222, mapa 43, lam. 47), aunque el reducido tamano y la fuerte curvatura de alguna de las hoces permitirian interpretarlas mejor como podaderas, pues dicho instrumento esta destinado preferentemente a la poda de la vid, sin excluir que en esta fase de la Edad del Hierro igualmente sirviera para la poda en general en arboricultura.

A pesar de la dificultad de precisar la funcion concreta de estos instrumentos, su manejo presupone personal especializado, que supone la existencia al menos de un hortelano. Sin embargo, las seis podaderas halladas indicarian media docena de personas dedicadas a esta tarea, evidentemente solo en determinada epoca del ano.

Este numero supone un cultivo especializado en arboricultura, quizas, mas concretamente, en viticultura, lo que permite pensar en la existencia y cuidado de una vina.

5.8. Vinatero

El cultivo especializado de la vid o viticultura esta bien atestiguado en Extremadura en el Periodo Orientalizante, en concreto en el proximo palacio de La mata (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: 421,444), lo que hace suponer la existencia de un vinatero o persona encargada de la elaboracion del vino, al margen de las personas que pudieran trabajar estacionalmente en la recogida del fruto y el pisado de la vid.

En este sentido, hay que valorar la aparicion de un lagar en el cercano palacio-fortin de La Mata (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: 143, fig. 38A), que indica una produccion local de vino, quizas para el consumo domestico del palacio, sin excluir que en Cancho Roano pudiera haberse usado como elemento de redistribucion, aunque no este directamente atestiguada su produccion. Tambien resulta atractiva la hipotesis de suponer que la palabra 'pitarra', conservada en el habla popular de Extremadura y otros lugares de Espana, para referirse al vino elaborado en el ambito domestico tradicional, pues pitarra, antiguamente, designaba en Extremadura y en algunas zonas de Castilla-La Mancha una tinaja pequena de barro en la que se guardaba el vino, elaborado tradicionalmente en el ambito familiar y en la actualidad todavia se elaboran vinos segun esta tradicion en Canamero, en Las Villuercas, y en las sierras de Montanchez y Gata en la provincia de Caceres, y en la Tierra de Barros, Badajoz, asi como en areas proximas de Toledo y del norte de Cordoba y en las montanas orientales de Leon, en Barrillos de las Arrimadas, la cuba o tonel de vino se denomina pita. La discutida raiz de pitarra (Corominas, 1956: III, 757 y s.) quizas pudiera estar relacionada etimologicamente con pithos, pues tambien el uso del termino cazo en gallego y otras lenguas romances, 'vaso de madera utilizado popularmente para beber vino', se ha relacionado etimologicamente con kyathos (Corominas, 1954: I, 739), por lo que constituye un prestamo lexico comparable al de la palabra iberica kules, en la que se ha reconocido la griega kylix (Siles, 1976; 1985:177 y s.), lo que confirma la influencia del vocabulario griego en el vocabulario hispano prerromano referente al almacenamiento y consumo de vino.

5.9. Cervecero

Junto al vinatero, debio existir tambien un cervecero, ya que en el palacio de La Mata se ha documentado la presencia de cerveza en varias anforas (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: 444). La cerveza es una bebida conocida desde fechas muy antiguas en Egipto y todo el Oriente (Hartman y Oppenheim, 1950; Sams, 1977; Delwen, 2000) y, en este sentido, es interesante senalar como en Cancho Roano se hallo un vaso de almacenamiento lleno de cebada (Cubero, 1993), que bien pudo ser utilizado para fabricar cerveza, cuyo consumo esta bien atestiguado en la Hispania prerromana (Juan i Trasserres, 2000).

5.10. Apicultar

Maluquer de Motes en sus memorias de excavacion senala que la estancia H-9 estaba "totalmente llena de anforas, que habian contenido probablemente vino y, posiblemente alguna miel de jara" (1987: 231), que debio tener una importante funcion en el palacio (vid. supra, [seccion] pastelero).

Este uso de la miel, de tanta importancia en la alimentacion y como elemento simbolico (Vazquez, 1991), hace suponer la probable existencia de un apicultor para el cuidado de las colmenas, cuyo trabajo especializado esta bien documentado por el uso de recipientes ceramicos especializados para colmenas en el Suroeste (Varela Gomes, 2007) y en la cultura iberica (Bonet, 1995: 415, fig. 211, A.V.3; Soria, 2000).

La existencia de un apicultor debe relacionarse con la aparicion de las mencionadas anforas llenas de miel (Maluquer de Motes, 1987: 231), hecho que no debe extranar, pues a un alto valor nutritivo y antiseptico anade su simbolismo regio, lo que explica que existiera en el palacio de Pilos un me-ri-tewo, servidor encargado de la miel (Duhoux, 1976: 138; Melena, 1992: 65, 67), lo que da idea de su importancia.

5.11. Personal del campo

Un tema de particular interes que plantean Cancho Roano y los restantes edificios de funciones similares documentados en Extremadura es precisar el numero y caracteristicas del personal dedicado a actividades agropecuarias, probablemente de tipo servil, necesario para su funcionamiento (vid. infra). El problema esencial, dada la total ausencia de textos, es, por una parte, conocer sus caracteristicas, ya que debia tratarse de personal especializado en labores agropecuarias, como el que existia en los palacios hititas (Pecchioli Daddi, 1982) y homericos (Carlier, 1996: 259) y, con seguridad, por logica, en los orientales. Mas dificil es determinar su numero, problema relacionado con el de llegar a determinar el tamano de la extension del territorio controlado por el palacio-fortin de Cancho Roano.

A falta de la publicacion de los datos sobre la prospeccion arqueologica realizada del entorno de Cancho Roano, el metodo alternativo es atenerse a lo que ofrece la topografia y las caracteristicas del terreno y comparar el resultado con el que se ha deducido, igualmente de forma teorica pero con otra metodologia, para el palacio-fortin de La Mata (Rodriguez Diaz [ed.], 2004).

La situacion de Cancho Roano junto al arroyo Caganchas obliga a suponer que su cauce constituiria el eje esencial de su territorio (Fig. 7, no. 1). Para fijar sus limites externos se ha tenido en cuenta que a unos 6 km hacia el Sur quedaba Iulipa (Tovar, 1974: 94 y s.; TIR J-30: 209 y s.; Almagro-Gorbea et al., 2008: 1046), la actual Zalamea de la Serena, poblacion de origen tartesico a juzgar por su toponimo (ibidem), cuyos limites pudieran ser alguna de las pequenas elevaciones que cierran su campo visual por el Norte de la poblacion, como el Cerro del Molinillo (464 msnm) y el de La Indiana (499 msnm; Fig. 7, no. 2). Por el occidente, la posesion debia llegar hasta la alineacion de cerros cuarciticos que se extiende desde el Cerro de Malos Pasos (553 msnm), El Docenario (564 msnm) y el Cerro Quemado (582 msnm; Fig. 7, no. 3), que enmarcan la hondonada que ocupa la cuenca del Hortigas por el oeste y que corre al pie de dicha serie de cerros, en los que se abre el santuario de la Cueva del Valle (Celestino, 1997), posible lugar sacro ya desde tiempos muy anteriores al santuario del s. I a.C. Por el Norte, su extension no debio rebasar la Canada Real Leonesa que pudo constituir su limite septentrional, pues pasa justo aguas abajo de la union del arroyo Caganchas con en rio Hortigas (Fig. 7, no. 4). Mas complejo es determinar el limite oriental, donde el terreno ofrece una topografia mas llana y abierta. En esta zona parece logico situar su limite en el que todavia lo es en la actualidad y que corre en sentido Norte-Sur entre la zona de dehesa granitica a occidente y los campos de labor existentes a oriente, zona en la que esta situada la "Casa del Lobo" (Fig. 7, no. 4), a partir de la cual la cuenca del arroyo Merdero y la del rio Guadalefra ya parecen formar parte de un territorio diferente con predominio de tierras arables, que constituyen el limite actual con el termino de Malpartida de la Serena.

Este territorio de Cancho Roano ocupa, en su conjunto, unos 7 km de norte a sur por unos 9 km de este a oeste, lo que supondria unos 60 [km.sup.2], unas 6.000 ha, aunque estas medidas deban considerarse, como es logico, puramente teoricas. Su extension se puede comparar, igualmente de forma teorica, con la del territorio atribuido al palacio-fortin de La Mata, que ha sido calculado a partir del metodo del Site Catchment Analysis tomando como referencia un radio de 5 km a partir del yacimiento, lo que ha dado como resultado una extension de unas 6.315 ha. Territorios de dicha extension no deben considerarse excepcionales, pues corresponden a los grandes latifundios del Suroeste (9), que pudieran considerarse como perduracion hasta nuestros dias de estas propiedades que se remontan al Periodo Orientalizante (Almagro-Gorbea, 1992).

La estructura de explotacion del territorio de Cancho Roano debia corresponder a la que ha sido tradicional en esas tierras extremenas, que cabe identificar como un sistema similar al latino basado en hortus, agri, pascua y saltus (Almagro-Gorbea et al., 2008: 1023 y s.). En el territorio atribuido a La Mata, se han indicado 3.850 ha de pastos y monte, que en su mayoria cabe suponer que serian dehesas, 2.465 ha de "territorio agricola", de las que se indica que solo 1.232 ha serian trabajadas, por dejar teoricamente la mitad sin aprovechar. Entre estas cabe identificar los agrio campos de labrantio para "cereal", 838 ha, un 68%; 172 ha, un 14%, atribuidas a vinedos y olivares, y otro 18%, 221 ha, al cultivo de huerta con frutales (Rodriguez Diaz [ed.], 2004: tabla 1) (10), entre los que es logico suponer que ocuparia un papel destacado la higuera, paisaje que corresponde perfectamente al policultivo mediterraneo (Almagro-Gorbea, 1992).

De estos datos se deduce una poblacion laboral de 48 personas para atender 419 ha dedicadas al cereal, descontando un 50% de barbecho, 91 personas para las 221 ha dedicadas a huerta y legumbres y 70 personas para las 172 ha de vid y olivo. Aunque la cifra dedicada a la huerta parece excesiva, ya que, segun el concepto de hortus, su produccion pudo ser en gran medida domestica, la poblacion laboral total calculada para el territorio controlado por el palacio-fortin de La Mata seria de 217 personas. A ellas habria que sumar el personal especializado dedicado a la cabana ganadera, que, en una zona de tradicion pastoril como Extremadura, serian pastores especializados bien diferenciados, como en el resto del Mediterraneo, como los boyeros, pastores de ovejas, cabreros y pastores de cerdos, ademas de quien cuidara la reata de perros, tal como documentan las tablillas micenicas y los textos homericos (Gil, 1963: 397 y s.; Eckstein, 1974). Su numero es dificil de calcular, pero que no seria menor de 10 a 20 personas, ademas, quizas, del personal que cuidara los caballos y acemilas y de algun cazador, que se encargaria de los perros de caza (Gil, 1963: 446). La cantidad resultante pudiera parecer algo elevada, pues esta poblacion agropecuaria comprenderia, ademas, mujeres y ninos, lo que permite suponer que la poblacion total de ese territorio pudo alcanzar una cifra 3 a 4 veces superior, es decir, entre 750 y 875 personas. Solo una parte de dicha poblacion habitaria en torno al palacio-fortin, pues en su mayoria estaria distribuida por las zonas de produccion, contribuyendo de esa forma a controlar la seguridad del territorio y a cuidar mejor campos y ganados.

No es este lugar para discutir el caracter probablemente servil del personal agrario de estas grandes propiedades rusticas. Como ya se ha planteado, el modelo mas proximo puede considerarse la estructura aludida por la inscripcion de la Turris Lascutana (CIL 2: 5041; 1,2: 614), en la provincia de Cadiz. En efecto, se trata de una turris, termino que parece ser el empleado para referirse a este tipo de propiedades, como la turris que tenia Anibal cerca de Cartago (Livio, 33,48,1; [Hannibal] ad suam turrem pervenit). Aunque la citada inscripcion de Lascuta es un documento relativamente tardio, pues se fecha en el 190/189 a.C., hace referencia a la liberacion por Escipion de los siervos que vivian en dicha torre, hecho que documenta la existencia de una poblacion servil. Esta se ha considerado dependiente colectivamente de los habitantes de la importante ciudad de Hasta (Mangas, 1977). Pero esta ciudad tenia el explicito apelativo de Regia (Tovar 1974: 148 y s.; TIR J-29: 87), lo que permite preferir la hipotesis de que, en realidad, dichos siervos dependerian del rex de Hasta Regia. Este sistema de explotacion de la tierra parece mucho mas logico y mas coherente con la estructura territorial y la tradicion de explotacion de este tipo de latifundios desde epoca prerromana, pues cobra todo su significado dentro de la organizacion "palacial" de los palacios-fortin como el de Cancho Roano, cuyo dominus debia gozar en la practica de caracteristicas muy proximas a las de un autentico dinasta (Wright 1985: 269 s.57; Almagro-Gorbea, 1996: 55 y s.; 2009), como ocurria en la zona siropalestina, de donde parece proceder este tipo de construccion arquitectonica (Almagro-Gorbea, 2009).

6. Resultados: el personal de un palacio tartesico rural

Como principal resultado del analisis del personal que habitaba y daba servicio al edificio palacial de Cancho Roano se puede considerar confirmada la hipotesis de trabajo planteada inicialmente, lo que permite conocer el personal que habitaria un palacio fortificado como el de Cancho Roano.

El personal documentado se puede agrupar por sus caracteristicas sociales y funcionales en tres grandes grupos, relacionados con las funciones deducidas de los hallazgos y con la estructura del edificio, pero tambien con las funciones teoricas que corresponden a todo edificio de tipo palacial.

Personal domestico (Senor y servidumbre domestica, que deberia habitar y dormir en el edificio): Dominus (1), Domina (1) y sus hijos (2/3). Haren (30 = 10 mujeres con su prole). Escriba (1), Mayordomo (1), Cocinero-trinchador (1), Escanciador (1), Heraldo (1), Palafrenero (1), Aedo (1).

Nodriza (1), Despensera-'clavera' (1), Personal de defensa permanente del palacio (3), Personal servil del palacio (3/5). Total: < 50 personas.

Personal proximo al palacio:

Hiladoras, tejedoras y siervas dedicadas a la molienda y elaboracion de ldcteos (11).

Pastelero/pastelera (1), Cervecero (1), Vinatero (1), Hortelano (2). Artesanos: Alfarero (1+1), Cantero (1+1), Carpintero (1+1), Herrero (1+1), Talabartero (1), (Orfebre), Ayudante de escriba (1). Personal de defensa externa/vigilancia del territorio (20).

Total: 35 personas.

Personal del territorio palacial: Personal del campo: Hortelanos (90), Vid y olivo (90), Labradores (50) y Pastores (40), Apicultor (1). Total: 270 personas (incluidas mujeres y ninos). Total del personal vinculado al palacio-fortin de Cancho Roano: c. 350 personas (= 1 hab./20 ha = 1 hab./5 [km.sup.2]).

7. Discusion

Los resultados obtenidos de este analisis del personal que habitaria y daria servicio al palacio-fortin de Cancho Roano constituyen un ejercicio teorico, pero resulta muy esclarecedor para plantear y para aproximarse, segun los datos disponibles, al funcionamiento en la vida real de este tipo de edificios y para abrir una discusion sobre los interesantes problemas que plantean.

Segun dichos resultados, Cancho Rano, entendido como residencia palacial para el control de su territorio, seria habitado, como se ha senalado, por unas 300 a 350 personas. En estas cabe diferenciar las directamente residentes en el palacio, que serian unas 50; otras tantas, o algo menos, serian gentes de servicio directamente vinculadas al mismo y necesarias para su normal funcionamiento, y, por ultimo, estaba el personal que habitaba el territorio, en situacion teoricamente de servidumbre.

El resultado obtenido puede considerarse satisfactorio. En conjunto, el personal vinculado al palacio-fortin de Cancho Roano seria, segun el analisis realizado, de algo mas de 300 personas--no todos los individuos implicados en el funcionamiento estructural del palacio residirian en el--, lo que supone 1 habitante por 20 ha, cantidad que resulta adecuada, aunque la poblacion real pudiera ser algo mayor.

Resulta interesante tambien la estructura diversificada del personal del palacio, que permite diferenciar entre aquellos que habitarian en el mismo edificio del palacio, los que trabajarian en el pero habitarian en sus proximidades y el personal que viviria en el campo, vinculado al mismo y disperso por todo el territorio. En cualquier caso el resultado, aunque teorico y necesitado de ser contrastado con futuros estudios sobre esta problematica, constituye una novedosa aportacion a la estructura social y a la demografia protohistorica, en concreto del Periodo Orientalizante, pues estos resultados pueden y deben contrastarse con los deducidos por otros medios (Berrocal [ed.], 2001; Almagro-Gorbea et al, 2008: 929 y s.).

Un segundo aspecto a discutir es la aportacion que los resultados obtenidos suponen igualmente para conocer mejor la estructura de la sociedad tartesica de tradicion orientalizante. En este sentido, es patente que el personal que habitaba y estaba vinculado a Cancho Roano era relativamente poco numeroso, por lo que resulta muy inferior al de los grandes palacios orientales y, probablemente tambien, de Etruria, donde este aspecto no ha sido analizado. En este sentido, Cancho Roano, como ejemplo del pequeno tamano que ofrecia este tipo de palaciosfortin, parece refleja un menor desarrollo del sistema palacial, en comparacion con las areas citadas. Sin embargo, cabe hacer dos observaciones a este respecto. Una es que no debe olvidarse que el tamano de estos pequenos palacios fortificados no queda muy alejado del que ofrecen muchos edificios similares de la region sirio-palestina (Almagro-Gorbea, 2009), cuya estructura y funcionamiento social no debio ser muy diferente, aunque su tamano y complejidad debio ser claramente inferior a la de los grandes palacios orientales (Margueron, 1982; Pecchioli Daddi, 1982). Otro aspecto interesante es que el menor tamano de los palacios-fortin se podria relacionar, a su vez, con el menor tamano de las ciudades prerromanas de la Peninsula Iberica, pues incluso las mayores, como Carmo, Castulo o Hasta Regia, apenas alcanzan 50 ha de superficie (Moret, 1996: 134 y s.), tamano que queda muy por debajo de la de los grandes centros urbanos de Oriente, de Grecia y de Italia (Almagro-Gorbea, 1988: 30; id. et al., 2008: fig. 963). Este hecho permite deducir un menor desarrollo demografico, pero, probablemente, tambien, menor complejidad social, que se reflejaria en el menor desarrollo y tamano de los palacios.

En este sentido, quizas fuera mas adecuado aproximar este tipo de construcciones y la estructura sociopolitica que suponen a la que reflejan los poemas homericos de la Iliada y la Odisea de la sociedad prearcaica griega de la Edad Oscura (Gil [ed.], 1963; Desborough, 1972; Bianchi Bandinelli [dir.], 1979; Qviller, 1981; Donlan, 1985, 1989; Carlier, 1996; Osborne, 1998:58 y s., 91 y s.; Dickinson, 2006). Sin embargo, el objetivo del analisis aqui realizado no es tanto buscar paralelos para interpretar los palacios hispanos, cuya personalidad es evidente por ser reflejo de su propio contexto sociocultural, sino el de obtener datos que permitan realizar comparaciones con otros paralelos mediterraneos para llegar a comprender mejor el funcionamiento y la difusion del sistema palacial en el Mediterraneo durante la Antiguedad y, en este marco, poder interpretar el sistema palacial del mundo tartesico.

8. Conclusiones

El analisis realizado del edificio palacial de Cancho Roano, ilustrado por cuanto documentan sus paralelos orientales, mediterraneos y de la Peninsula Iberica, ha permitido deducir una serie de interesantes conclusiones sobre el personal que lo habitaria y que le daria servicio.

Los datos sobre el personal de Cancho Roano inducidos de los objetos hallados o deducidos por comparacion con otras estructuras palaciales confirman que dicho edificio debe interpretarse como un palacio-fortin, en el sentido de residencia dinastica rural fortificada, con funciones publicas, rituales, administrativas y de produccion artesanal y agropecuaria. Estas funciones y la estructura y los objetos hallados en el edificio permiten deducir con relativa seguridad el personal que lo habitaba y que serviria al palacio.

Estos resultados, a su vez, pueden compararse con los de otros modelos palaciales de Oriente y del Mediterraneo en la Antiguedad. Sin embargo, se debe plantear la hipotesis de que este tipo de palacios-fortin tendrian su propia personalidad dada su estructura y funcionamiento social, pues aunque era originario del ambito sirio-fenicio, en el que encuentran en sus mejores paralelos a juzgar por las caracteristicas arquitectonicas del edificio, formaban parte del sistema cultural tartesio, del que constituyen uno de sus elementos mas caracteristicos.

Por otra parte, la organizacion del edificio en sectores de funcionalidad diferenciada, como vivienda del dinasta, almacenes, espacio central para actividades sociales, santuario interno y haren se relaciona perfectamente con las caracteristicas sociales de las personas que lo habitaban y que lo servian, por lo que este analisis, a pesar de ser pionero en su genero con los problemas que ello plantea, confirma la interpretacion funcional e ideologica del conjunto arquitectonico y de sus diversas partes, a la vez que permite profundizar en el funcionamiento de la estructura del sistema palacial tartesio orientalizante, vision que, a su vez, abre nuevas perspectivas para interpretar otros aspectos, hasta ahora inexplicados o ni siquiera planteados, de la estructura sociocultural de las poblaciones prerromanas de la Peninsula Iberica.
Apendice 1
Personal de un palacio tartesico

Tematico:                                  Alfabetico:

1. Dominus = 1                             1. Aedo = 1
2. Domina = 1                              2. Alfarero = 1+1
3. Familia del dominus = 2/3               3. Apicultor = 1
4. Haren y prole = 30                      4 (Augur) = dominus?
5. Eunuco = 1                              5. Ayudante de escriba = 1
6. Cocinero-trinchador = 1                 6. Cantero = 1+1
7. Escanciador = 1                         7. Carpintero= 1+1
8. Mayordomo = 1                           8. Cervecero = 1
9. Escriba = 1                             9. Cocinero-trinchador
10. Ayudante de escriba = 1                10. Despensera = 1
11. (Augur) = dominus?                     11. Domina = 1
12. (Sacerdote)= dominus?                  12. Dominus = 1
13. Nodriza = 1                            13. Escanciador = 1
14. Despensera = 1                         14. Escriba = 1
15. Hiladoras, tejedoras,                  15. Eunuco =1
molienda y elaboracion
de lacteos = siervas, haren?               16. Familia del
                                           dominus = 2/3
16 Aedo = 1                                17. Haren y prole = 30
17. Heraldo = 1                            18. Heraldo = 1
18. Palafrenero = 1                        19. Herrero= 1 + 1
19. Personal de defensa permanente = 3     20. Hiladoras, tejedoras,
                                           molienda y elaboracion
20. Personal de defensa externo = 35       lacteos = siervas, haren?
21. Vinatero = 1                           21. Hortelano = 2
22. Cervecero = 1                          22. Mayordomo = 1
23. Pastelero/pastelera = 1                23. Nodriza = 1
24. Orfebre = 1                            24. Orfebre = 1
25. Talabartero = 1                        25. Palafrenero = 1
26. Carpintero = 1+1                       26. Pastelero/pastelera = 1
27. Herrero = 1+1                          27. Personal de defensa
                                           externo = 35
28. Cantero= 1+1                           28. Personal de defensa
                                           permanente = 3
29. Alfarero = 1+1                         29. Personal del campo:
                                           hortelanos = 90
30. Hortelano = 2                          30. Personal del campo:
                                           labradores = 50
31. Apicultor = 1                          31. Personal del campo:
                                           pastores = 50
32. Personal del campo: hortelanos = 90    32. Personal del campo:
                                           vid y olivo = 90
33. Personal del campo: labradores = 50    33. Personal servil del
                                           palacio = 315
34. Personal del campo: pastores = 50      34. (Sacerdote)= dominus?
35. Personal del campo: vid y olivo = 90   35. Talabartero =1
36. Personal servil del palacio = 315      36. Vinatero =1


Recepcion: 2011-04-01; Revision: 2011-07-26; Aceptacion: 2011-10-28

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(1) En Oriente: estelas sirio-hititas (Bonnatz, 2000:16 y s.), ambito fenicio (Lancellotti, 2003: 196). En Grecia (Od. II,94-100; Euripides, Ion. 1417-1423, cf. Barber, 1991: 359360). En Etruria (Rallo, 2000: 134-135); en Iberia, Chapa e Izquierdo (ed.), 2010.

(2) Bonnatz, 2000:16 y s.; Lancellotti, 2003; Marin Ceballos, 2003; Wickert-Micknat, 1982; etc.

(3) Esta cifra parece baja si se compara con otras referencias incluso contemporaneas, que indican nucleos familiares de 516 personas en la Espana del Antiguo Regimen (AlmagroGorbea, 1995: 439) y, por otra parte, dichas cifras tambien parecen bajas respecto al mundo orientalizante, ya que la necropolis ofrece indicios de un matrimonio muy temprano de la mujer y una muy alta mortalidad femenina, verosimilmente relacionada con un alto indice de fecundidad (id., 2008:919 y s. y 923), lo que puede considerarse un indicio de alta tasa de nacimientos, aunque esta, probablemente, quedaria contrarrestada por una alta de mortalidad infantil (ibidem). En consecuencia, cabe suponer que el numero de hijos seria relativamente elevado, en especial en una familia de elite que pudo gozar de mayor alimentacion que facilitara la supervivencia, aunque la elevada tasa de mortalidad hace que sea dificil que fueran mas de 2 o 3 el numero de hijos que alcanzaran la edad adulta.

(4) Para la ubicacion de los harenes en los palacios orientales y su importancia como elemento para reforzar la estabilidad interna y los pactos y alianzas exteriores: cf. Almagro-Gorbea, 1998; Ziegler, 1999.

(5) Es dificil precisar el numero y la composicion del haren, una institucion de gran arraigo en todas las sociedades de Oriente, que solia variar entre dos o tres mujeres mas algunas concubinas, generalmente de clase servil, hasta alcanzar varios cientos en los harenes de los grandes imperios. Saul tuvo varias mujeres (2 Sam. 12,8) y una concubina (2 Sam. 3,7); David tenia en Hebron 6 mujeres (2 Sam. 3,2-5) y en Jerusalen tomo mas concubinas y esposas (2 Sam. 5, 13, 11, 27, 15, 16, 16, 21-22, 19, 6, 20, 3); Roboam tuvo ya 18 mujeres y 60 concubinas (2 Par. 11,21) y Abias tuvo 14 mujeres (2 Par. 13,21). En el Cantar de los Cantares (6,8), el "rey" tiene 60 reinas y 80 concubinas y Salomon, en su semifabuloso haren, tuvo 700 esposas y 300 concubinas (1 Re. 11,3). En el mundo fenicio se carece de informacion precisa, aunque la correspondencia de El Amarna hace referencia a "las mujeres" del rey de Alasia (Chipre), el rey de Biblos tenia por lo menos dos y los anales asirios de los siglos VIII-VII a.C. sobre Ascalon, Sidon y Asido mencionan a la mujer del rey, seguramente la reina titular, lo que no excluye la existencia de harenes. En Ugarit hay referencias a un haren con diversas mujeres y diversos tipos de concubinas (CTA 80, PRU II, 77) y tambien hay noticias del haren de Zimri-Lim en Qatna, Siria (Ziegler, 1999). En Hatussas, el rey tenia, junto a la reina titular, un haren de mujeres libres y de concubinas esclavas; en Asiria, ademas de la reina o "Dama de Palacio", habia otras mujeres, muchas de ellas princesas de reinos vasallos; en Egipto el faraon tenia una "Gran Esposa Real", pero tambien poseia un numeroso haren, pues Ramses II tuvo 162 hijos y Amenofls III recibio como regalo o tributo 317 mujeres jovenes del rey de Mitani (ARE II, 867), 21 del rey de Jerusalen y otras 20 o 30 de un principe sirio, segun la correspondencia de El Amarna. En el mundo homerico la situacion, de hecho, no era tan diferente, pues el dorninus podia tener concubinas esclavas y vivir con sus hijos, que, en cualquier caso, no tenian los mismos derechos que los de la mujer legitima (Carlier, 1996: 259).

(6) En esta zona periferica tambien aparecieron ponderales, quizas para calcular raciones alimenticias, y fibulas y botones de bronce como elementos de vestido, identicos a los de las estancias del dinasta en la zona NW del cuerpo central, pues su caracter domestico excluye que sean depositos de ofrendas, salvo que estas fueran de ajuares domesticos. Sin embargo, no dejan de existir algunos problemas. Uno serian las camaras anuladas (N-2, N-3, 0-6), cuyo sentido se nos escapa, aunque cabe suponer algun tabu especifico. Otro es la presencia de lanzas senaladas en N-3, N-5 y N-6, incluso, de arneses de caballo. La N-3 era una estancia amortizada y la lanza aparecida en una esquina, carece de contexto; la N-5 aparecio "en una bolsada de ceniza.., a unos 40 cm sobre el suelo", lo que pudiera indicar que procediera del edificio central o que cayera al derrumbarse el techo; finalmente, la N-6 es un trozo de soliflrreum que estaba apoyado de pie en una esquina, siendo por ello su interpretacion dificil (id., 1993:112), quizas reutilizado como asador, por lo que ninguno de estos casos parece indicar un contexto guerrero propio del mundo masculino. Lo mismo ocurre con la estatuilla de caballo, mas bien de jinete, de la camara 0-6 (id.: 139), que fue considerada por sus excavadores un objeto votivo o de adoracion. Su aparicion en dicho lugar es dificil de explicar, pues parece mas logico suponer que originariamente procediera del santuario central por su simbolismo ecuestre, relacionado con el senor del palacio, aunque tambien pudiera haber formado parte de algun objeto suntuario.

(7) Dicha referencia tambien hace mencion de un jefe del ejercito, otro de la guardia personal del rey, compuesta de 30 hombres, de un heraldo y de dos sacerdotes palatinos.

(8) Gell. 14,7,7: "locus per augurium constitutum, quod templum appellaretur" (Cipriano, 1983:85 y s.).

(9) Como ejemplo, la finca de Cabaneros, entre Ciudad Real y Toledo, tenia 15.000 ha de extension y era explotada con un sistema tradicional de aprovechamiento que permitia labrar grandes extensiones y mantener una amplia cabana de vacas, ovejas y cabras.

(10) Esta proporcion de las tierras de cultivo se ha basado en el estudio de los restos carpologicos (Rodriguez Diaz, 2004: 514) y de extrapolar a Extremadura el estudio aplicado a Grecia por Gallant (1991), en vez de recurrir a la tradicion rural local, quizas complementada por Madoz (1848) para tener un referente mas historico, que sin duda puede aportar datos mas precisos y fiables para la zona de estudio, de acuerdo con principios elementales de la Emoarqueologia.

(11) Probablemente, estas actividades serian desarrolladas en buena parte por las mujeres del haren, cuya funcion no deberia ser muy distinta a la de las siervas y esclavas de los palacios micenicos y egeos de la Edad Oscura.

Martin ALMAGRO-GORBEA, Mariano TORRES ORTIZ, Antonio GOMEZ RINCON y Sofia HERNANDEZ VIVANCO Departamento de Prehistoria. Universidad Complutense de Madrid. E-28040 Madrid. Correo-e: anticuario@rah.es
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Author:Almagro-Gorbea, Martin; Torres Ortiz, Mariano; Gomez Rincon, Antonio; Hernandez Vivanco, Sofia
Publication:Zephyrus
Date:Jul 1, 2011
Words:19307
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