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El papel de la monarquia en la consolidacion senorial del obispo de Oviedo.

RESUMEN: Alfonso VI establece las bases de la formacion del dominio senorial de los obispos de Oviedo. El ano 1075 concede a los titulares de la mitra la tierra realenga --valle> mandacion-- de Llangreu (Asturias): una circunscripcion territorial bien definida por la topografia y probablemente muy antigua. Los hombres de la misma --hereditarii--, que se consideran libres y no quieren depender de los obispos ovetenses, defienden sus libertades ante el propio soberano. Unos anos mas tarde --1106-- este concede privilegios juridicos a los dominios senoriales de los prelados de San Salvador de Oviedo. Aqui se analiza la naturaleza de las concesiones reales y las consecuencias socioeconomicas y politicas de las mismas. Tambien se pone especial atencion a la validez o autenticidad de algunas de las piezas documentales utilizadas, sometiendolas a un riguroso analisis diplomatico. En realidad, la mayoria de los diplomas altomedievales y no originales, relacionados con la misma, sufrieron muchas alteraciones formales e incluso de fondo, atribuibles, por lo general, al scriptoriurn del obispo D. Pelayo (1101-1139), el verdadero artifice y creador de la diocesis de Oviedo en su dimension administrativa y feudal.

Palabras clave: Poder Politico. Poder Senorial. Llangreu. Alfonso VI. Urraca "la Asturiana". D. Pelayo Obispo. Poder Feudal Episcopal.

The Role of the Monarchy in the Strengthening of the Bishop of Oviedo's Feudal Power

ABSTRACT: Alfonso VI establishes the bases of the formation of the noble dominion of the bishops of Oviedo. On 1075 he grants to the holders of mitre the land of realengo --valley>mandacion-- of Llangreu (Asturias): a territorial circumscription well defined by the topography and probably very old. The inhabitants of those territories --hereditarii-- who consider themselves free and do not want to depend on Oviedo's bishops, defend their liberties before the king. Some years later, 1106, the sovereign gives legal grant privileges to the noble dominions of the prelates of San Salvador of Oviedo. This work analyzes the nature of those concessions and their socioeconomic and political consequences. We also pay special attention to the validity or authenticity of some used documentary pieces, putting them under a rigorous diplomatic analysis. In fact, most of the early medieval and non-original diplomas, related to the same one, underwent many formal alterations and even of background. These alterations are generally atributed to the bishop D. Pelayo's Scriptarium (1101-1139), the true architect and creator of Oviedo's diocese in its administrative and feudal dimension.

Keywards: Political Power. Noble Power. Llangreu. Alfonso VI. Urraca "la Asturiana". D. Pelayo Bishop. Episcopal Feudal Power.

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La conformacion senorial de la mitra ovetense con un amplio patrimonio territorial, jurisdiccion sobre tierras y hombres y la obtencion de importantes ingresos situados sobre rentas publicas de los soberanos en Asturias, tiene lugar, sobre todo, a lo largo del siglo XII. Al famoso obispo D. Pelayo, que ocupa la sede de San Salvador durante varias decadas del comienzo de esta centuria (1101-1130), le corresponde, como es bien conocido, el merito de haber asentado las bases juridicas para una evolucion posterior de ese senorio que convertira muy pronto a los titulares de esta mitra en los senores feudales mas poderosos seguramente de todas las Asturias trasmontanas. Sus dos obras fundamentales, el Liber Testarnentarum (LT) de la Catedral de Oviedo y el no menos famoso Corpus Pelagianum (BN. Madrid, ms. 1.358, s. XII), constituyen una elocuente muestra de la utilizacion de la documentacion de forma arbitraria y sabiamente intencionada para la salvaguarda de los derechos propiamente episcopales: la defensa de una circunscripcion diocesana que traspasaba con mucho los Pirenneas montes, la conocida Cordillera Cantabrica, frente a otros prelados con sedes restauradas o de nueva creacion; y al mismo tiempo, para poner a buen recaudo la inmunidad diocesana, amenazada por las ambiciones de metropolitanos como el de Braga, metropoli restaurada en 1091-1099, o el de Toledo que, despues de la reconquista de la ciudad en 1085 y la consiguiente reorganizacion del arzobispado, pretendera recuperar sus viejas pretensiones de sede primada de Espana, tratando de extender la jurisdiccion de sus arzobispos a sedes nuevas como Oviedo o Leon y a otras antiguas recuperadas en los complejos procesos de reorganizacion eclesiastica de los siglos XII-XIII (1).

Pero el habil prelado, en su LT sobre todo, disena un plan muy ambicioso encaminado a fundamentar documentalmente los bienes de la mitra, los futuros y los que ya poseia, que por entonces eran considerables (2). Mas todavia, en 1106 consigue un privilegio de Alfonso VI, en el que se protegian juridicamente las propiedades del obispo y las correspondientes a los canonigos de la catedral, una masa de bienes fundiarios que hasta poco antes habia formado un todo, ya que la clerecia catedralicia llevaba una vida comun sui generis a la sombra de la iglesia de San Salvador de Oviedo. Y esta forma de vida, aunque no fuera estrictamente comunitaria, como la de las canonicas reformadas aquellos anos que adoptaban la conocida Regla de San Agustin en alguna de sus variantes o formas (3), permitia y propiciaba al mismo tiempo una administracion unica de los bienes de la canonica y de los prelados, gestionada seguramente por algun beneficiado y por el propio obispo. Por lo demas, el fenomeno de la division adecuada de bienes episcopales y capitulares tiene lugar en muchas sedes episcopales en torno al ano 1100, como se ha puesto de relieve hace ya mucho tiempo (4).

En realidad, el mencionado privilegio del ano 1106, concedido por Alfonso VI al obispo de Oviedo, Pelayo, y a sus canonigos, supone que ya funcionaba de hecho la division de las propiedades del cabildo y las de la mitra:
   ut nullus sit ausus propter culpas quas fecerint homines qui sunt
   divisi et stant post partero kanonicorum pignurare illos homines
   qui sunt divisi et stant post partem episcopi neque propter culpas
   illorum hominum qui sunt post partero episcopi pignurare illos
   homines qui sunt post partero canoricorum (5).


En realidad, no sabemos a ciencia cierta quien fue el verdadero promotor y artifice de esta separacion formal de bienes y no parece logico que lo hubiera hecho el rey, porque no pertenecia al ambito de sus competencias especificas. Podriamos pensar razonablemente en el propio obispo D. Pelayo, habida cuenta de su preocupacion por los asuntos de sus capitulares. Pero, en cualquier caso, si convendria subrayar que las consecuencias de esta separacion patrimonial de las dos instituciones catedralicias mas importantes, vinculada tambien a la implantacion del sistema de prebendas o raciones individuales para cada capitular, no solo fueron de indole estrictamente eclesiastica relacionada con la evolucion economica de ambas, sino que ademas influyeron en su fisonomia dentro del contexto general del modo de produccion dominante: el feudalismo en vias de consolidacion definitiva en todas las estructuras de la epoca. Ya sugeriamos en un trabajo anterior las posibles correlaciones existentes entre la disolucion progresiva de la familia extensa y la afirmacion de la nuclear con lo que pudo haber ocurrido en el interior de los cabildos. Si esta segunda forma de familia logra superar paulatinamente las contradicciones y los ferreos corses que anquilosaban el grupo familiar antiguo, propiciando una gestion mas agil y eficaz de los patrimonios de cada unidad matrimonial-familiar, algo parecido debio de ocurrir tambien en el seno de los cabildos. La administracion de los bienes que constituian el beneficio de cada prebendado, una vez delimitadas y conformadas las prebendas de los respectivos canonigos, facilitaria normalmente el crecimiento de la fortuna de cada uno de ellos, aunque sus bienes no fueran hereditarios --el titular eminente de los mismos era siempre el cabildo--, y la formacion de importantes fortunas que les permitirian comportarse como verdaderos senores feudales, a veces en el interior del grupo de poderosos que componian el patriciado urbano. Lo habia sugerido perfectamente Toubert en su famosa obra sobre las estructuras del Lacio, cuando afirmaba que "la separacion de las mesas, a la que se comienza a asistir entonces en el Lacio, no difiere apenas de otras rupturas de indivision que hemos podido observar, en particular la de la fraterna familiar" (6).

A decir verdad, lo que pretendia formalmente Alfonso VI con este privilegio, y que pasamos por alto hasta ahora todos los que nos hemos ocupado de e17, era la perfecta delimitacion entre los bienes de la mitra de San Salvador y los del "realengo", una especie de confirmacion general de todo el patrimonio fundiario y de los hombres de la sede de San Salvador, de la mesa episcopal y capitular, y su correspondiente proteccion juridica, presuponiendo seguramente la existencia de un fuero especifico, lo que va implicito en la primera parte del privilegio, aunque no aluda a el de forma expresa:
      Et facimus finem inter rengalengum et episcopatum ut quicquid de
   rengalengo iacet hodie in episcopatu Ovetensi in omni regno nostro
   simul cum que illo Perro Analso in roto Tinegio inquietavit, a
   Pirenei montes usque in ora maris eta flumine Ove aut de episcopatu
   iacet in rengalengo, hereditates, ville, ecclesie et familie ibi
   permaneant nisi aliquis ex nostra progenie verum ipsi Ovetensi
   ecclesie concesserit.


En esta parte del privilegio resulta llamativa la referencia expresa a Pedro Analso (que illo ... in toto Tinegio inquietavit). Tenemos una informacion relativamente abundante sobre la historia menuda de los Analso (Enaslo) y de Pedro en particular (8). Este personaje era un noble de esa poderosa familia que tenia sus dominios en las Asturias suroccidentales, especialmente en Tineu (9). Actua en varias ocasiones como exquisitor o investigador oficial para dilucidar los derechos de pertenencia de hombres y tierras, entre las instituciones eclesiasticas y los del realengo, al parecer muy confusos e indiferenciados en aquellas localidades (10). En 1108 figurara con el titulo de maiorinus regis, precisamente en una division de siervos entre Barzana y los del rey (11).

Por eso entraria dentro de lo posible que inquietare pudiera ser sinonimo de inquirere. De hecho, encontramos a Pedro Analso el ano 1090 cumpliendo de forma normal y pacifica esa funcion de exquisitor en un conflicto entre el conde Pedro Pelaiz de Tineu y la iglesia de Oviedo por encargo del propio Alfonso VI (12). Pero tampoco descartamos que nuestro diploma se refiera a la tenencia indebida de bienes pertenecientes a la iglesia de Oviedo por parte de este noble tinetense, prevaliendose del ejercicio de sus funciones judiciales. Y nos parece que esta interpretacion es la mas probable (13).

A decir verdad, la disposicion de Alfonso VI sobre la adecuada separacion entre los bienes de la mitra y los del realengo era oportuna y urgente a la vista de los conflictos surgidos aquellos anos por estos motivos y, de manera especial, despues de la incorporacion de la "mandacion" de Llangreu al patrimonio de la sede ovetense por donacion del soberano leones en 1075, que chocaria sistematicamente con la oposicion de los hombres de dicha circunscripcion, contrarios a entrar en dependencia senorial de los prelados ovetenses.

Esta donacion real constituye un verdadero hito en la historia de la evolucion y consolidacion del senorio de San Salvador de Oviedo, porque se trata de la primera incorporacion de un distrito jurisdiccional de la Corona, con limites geograficos precisos que comprendian una extensa demarcacion de las Asturias centrales. Si nos atenemos a las informaciones ofrecidas por la documentacion autentica conservada, puede decirse que hasta entonces el patrimonio territorial de la mitra estaba formado por un conjunto de heredades independientes, iglesias y villae fundamentalmente, situadas en diferentes comarcas de la region; pero no contaba todavia con unidades territoriales sobre las que sus titulares tuvieran competencias formalmente jurisdiccionales; un panorama muy diferente si tuvieramos tambien en cuenta los diplomas falsos o interpolados que salieron del scriptorium pelagiano (14).

El documento que contiene la importante donacion de Alfonso VI a San Salvador, por las circunstancias en las que fue otorgado, por la trascendencia de sus contenidos y por las consecuencias sociopoliticas que tuvo, merece un analisis detenido y minucioso. En principio, conviene advertir que no se trata de un original sino de una copia tardia, del siglo XIII concretamente, que lo incorpora a una famosa acta cargada de fuerte sabor hagiografico, ya que en ella se cuenta una serie de episodios relacionados con la apertura del Arca Santa de las Reliquias de San Salvador (15).

En principio, el texto del acta de apertura del arca y de la propia donacion real, conservado en varias copias, contiene algunos elementos formales o diplomaticos y de fondo que resultan, cuando menos, chocantes, por no decir que sospechosos (16). Sobre todo, llama la atencion el hecho de que la donacion de Alfonso VI se copie por la misma mano a continuacion del acta de apertura, cargada de elementos religiosos y extraordinarios perfectamente ensamblados y organizados (17). Podria pensarse que los originales de los dos documentos --acta y donacion-- fueran distintos y que el escribano se habria limitado a fundir ambos documentos en uno solo, tal como ha llegado a nosotros en la actualidad, pero conviene advertir que la validacion o confirmacion final del escatocolo es comun para ambas piezas diplomaticas, aunque la fecha de la apertura del acta fuera el dia 13 y la donacion real el 14 que data el documento integro. Ademas, en una confirmacion posterior y compleja de Alfonso VI, elaborado por el scriptorium pelagianum de forma artificiosa y con algunas falsificaciones (c 1100), se incluye tambien el texto de este privilegio alfonsino del ano 1075, con variantes formales y de fondo, como indicaremos mas adelante, lo cual podria provocar ciertas sospechas sobre la autenticidad del primero, teniendo en cuenta el modus operandi del obispo de Oviedo (18).

Dos semanas mas tarde (27-III-1075), en el acta de un juicio sustanciado en Soto de Arborebona ante el rey y su corte, en el que los hombres de la tierra de Llangreu reafirmaban su condicion de infanzones, libres de cualquier carga fiscal o senorial (hereditarii... sine ullo tributo regali vel servitio fiscali), el soberano reitera su condicion de senor natural de aquella tierra, lo cual le legitimaba para otorgar y ratificar, en ultima instancia, la donacion de la misma a la iglesia de Oviedo (19). Vuelve a enfatizar sobre el titulo que avalaba sus derechos sobre Llangreu con una expresion casi identica a la que se encuentra en la donacion del 14 de marzo: la pertenencia hereditaria de la mandacion cuestionada a sus antepasados mas inmediatos. Pero llama mucho la atencion el hecho de que no aluda nunca en dicho proceso a este documento primero, que acababa de redactar. ?Podria pensarse que el autor del Liber Testamentorum es responsable de ese texto que se copia en 1075 y que se incluye en la artificiosa confirmacion datada supuestamente en torno al 1100? No nos atrevemos a afirmarlo taxativamente. D. Pelayo tenia suficiente capacidad para hacerlo con el proposito de afianzar fehacientemente una autoridad senorial puesta en tela de juicio por los hombres de Llangreu. Mas adelante volveremos sobre ello. Por ahora solo tenemos un reparo que poner a esta posible autoria pelagiana del texto --actas y donacion--: la historia de los origenes del Arca Santa y la relacion de su contenido, tal como el acta las recoge, no son pelagianas (20).

A pesar de esta serie de reparos diplomaticos e historicos, nos parece indudable que los titulares de la sede de San Salvador de Oviedo fueron los senores de la tierrra o mandacion --valle cotatam (21)-- de Llangreu desde finales del siglo xi y que esta prerrogativa senorial les habria llegado seguramente por concesion de Alfonso VI, fuera autentico o no el texto de la donacion, tal como lo conocemos hoy.

Respecto a los contenidos de la misma, en el supuesto de que reflejen con mayor o menor exactitud el texto que estamos analizando, cuyo original ciertamente desconocemos, presenta algunas particularidades de interes para comprender mejor la naturaleza del poder regio sobre determinados territorios realengos --mandationes-- y sus posibles modulaciones cuando este poder o autoridad es transferido a un senor eclesiastico y feudal, como ocurre de hecho con Llangreu.

En primer lugar, Alfonso VI, que pudo pasar la cuaresma de 1075 en Oviedo (22), vincula su donacion con las reliquias de San Salvador descubiertas un dia antes (23), para expresar a continuacion la necesidad de justificar la pertenencia de la "mandacion" de Llangreu al realengo (regalis fiscus) alegando la posesion no interrumpida de la misma por sus antepasados: desde su antecesor (attavus) Sancho --Sancho Garcia, el conde castellano de los "buenos fueros"-- y de su abuelo Alfonso, el rey Alfonso V de Leon. Y despues de senalar con precision los limites de la mencionada circunscripcion realenga, que comprenden practicamente la totalidad del valle del mismo nombre, formula la clausula de concesion de los hombres de la misma a favor del titular del episcopado de San Salvador de Oviedo (unum domnum, id est episcopatum S. Salvatoris de Oveto serviant):
      Quantum infra omnes istas afrontationes vel terminos includit quod
   ego habeo vel habere debeo per qualicumque voce sicut tenuerunt
   parentes mei cum ipsos eosdem usus, tam homines quam mulieres ex
   generacione ibi habitantes fuerint vel habitant aut ad habitandum
   venirent, a maximo usque ad minimo, presentes et futuros.


Finaliza la disposicion formal de la accion documental con el privilegio de coto para los habitantes de aquella tierra que desde entonces tendrian como primer senor al obispo ovetense:
   in tali vero pacto ut nullus sayo neque vicarius illuc pro pignora
   nec pro homicidio neque pro fossataria nec pro hulla calumpnia
   violenter introeat neque ullus aliquis homo.


Y remata el documento con un solemne escatocolo de confirmantes, todos coetaneos, intitulandose sencillamente rey, aunque Urraca, su hermana, figure con la formula de dominio gloriosi et magni imperatoris regis [Fredinandus I] filia (24). Y, precediendo a la serie de confirmantes, anade una concesion mas: la de un tal Eita Velasquiz hominem ferrarium, que nos parece extrana o, por lo menos, fuera de lugar (25).

Huelga decir que lo que realmente concede Alfonso VI a los titulares de la mitra de Oviedo es el senorio sobre los hombres y las tierras que llevaban en la demarcacion realenga de Llangreu, una circunscripcion perfectamente configurada por la topografia del valle homonimo, dividido por el Nalon, y de origen muy antiguo, quizas de la tardia romanidad e incluso prerromana --Llangreu es un nombre de tradicion indoeuropea (lanka) con el significado de hondonada o lecho de rio (26)--, que pudo funcionar seguramente como el marco territorial de un distrito del ejercicio de la potestad publica de los soberanos asturleoneses, pero que con el paso del tiempo se habria convertido en una pieza mas del patrimonio realengo de estos, entendido y administrado ya como privado, al igual que los propios bienes de la familia real, y por ello transferible a otros senores --en este caso al obispo de Oviedo-- para pagarles determinados servicios o fortalecer su condicion senorial frente a otros feudales. Los poderes jurisdiccionales anejos a la condicion regia y relacionados con esas demarcaciones tambien eran transferibles. Y todo ello constituia una forma nueva, en cierto modo indirecta, de mantener el poder real, transido de feudalismo, en los distintos espacios del reino. De hecho, el proceso de patrimonializacion de la masa de bienes fiscales y de los mismos dominios de la corona se acelero, como es bien sabido, con la llegada al poder de la dinastia navarra y en Castilla y Leon desde Fernando I (27). Desde luego, a finales del xi, el caracter de unidad administrativa y publica de Llangreu era un simple recuerdo y lo que predominaba claramente era la naturaleza feudal o patrimonial de aquella circunscripcion, aunque su titular fuera el soberano leones-castellano. La alusion al regalis fiscus-servitium fiscale podria tener el valor de una simple reminiscencia, pero sin contenidos economico-sociales efectivos, cuando se redactaban las copias medievales (28).

Dos semanas mas tarde, reunida la corte del soberano en Sauto de Arborebona, a las puertas del valle donado por el rey (29), se sustancia un pleito en el que los hombres de Llangreu niegan las competencias senoriales del rey sobre ellos por su condicion de hombres libres y privilegiados. El texto del litigio, que hoy calificariamos de contencioso-administrativo, se conserva copiado en el Liber Testamentorum. Segun el contenido del mismo, veintitres de ellos, cuyos nombres se especifican, representando a todos los demas que tenian bienes (hereditates) en aquel, alegaban su condicion de "infanzones y hereditarios":
      Dicebant ipsi infanzones et ipsi hereditarii iamdicti quod ipse
   hereditates seu ville quas ipsi possidebant in Lagneio fuerunt
   possesse ab avis et parentibus eorum sine ullo tributo regali vel
   servitio fiscali et ipsi similiter debebant possidere.


El soberano aduce, por el contrario, que todas las villas y heredades con sus familias (30), dentro de los terminos de dicha circunscripcion, le pertenecian por herencia de sus antepasados, el ultimo de los cuales habia sido Sancho II (31).

El desarrollo del proceso recogido en el manuscrito pelagiano es impecable, no parece contener ningun elemento espurio y se ajusta perfectamente a la estructura de esta clase de actuaciones juridicas. Por eso en nuestro estudio critico no dudabamos de su autenticidad (32): desechado el duelo judicial como prueba, propuesto por el propio monarca y mal visto entonces por la iglesia, y el juicio del libro, otro recurso probatorio muy socorrido para resolver determinados conflictos, se acude a la investigacion per veridicos inquisitares --uno de los cuales, Iohannes Ordoniz, curiosamente el que tenia la voz de los langreanos, era curial de Alfonso VI--; por eso, nada tiene de extrano que dieran la razon al soberano. Y todo termina con el allanamiento o aceptacion del placitum final por los infanzones, que validan nominalmente. De ese modo, la donacion de la tierra de Llangreu con sus hombres a la iglesia de Oviedo quedaba perfectamente legitimada.

El autor de esta copia se muestra muy minucioso al referirse a los hombres de Llangreu: infanzones... et omnes ibi hereditatem habentes; infanzones et ipsi hereditarii [varias veces]; omnes nobiles et infanzones tenentes hereditatem; omnes infanzones.., et omnes habitantes in Lagneio. Y podria surgir alguna duda a la hora de precisar el significado economico-social de estas expresiones. ?Se trata de simples reiteraciones sobre una misma realidad social? O, ?tal vez quiere el redactor reflejar mas o menos expresamente la existencia de varios estratos sociales en la poblacion de Llangreu?

En las lecturas que se han hecho siempre de este conflicto se supone que los actores de esta reivindicacion son los hombres de la tierra de Llangreu, que reclaman su condicion de hombres libres y privilegiados, incluida en el termino de infanzones, muy poco usado en estos anos y mucho mas frecuente en epocas posteriores (33). Las dos expresiones que utiliza de forma sistematica el escribano del texto serian sencillamente redundantes, o complementarias: la nobleza de segundo rango (infanzones-nobiles) y su condicion de titulares de tierras (hereditarii). Todos eran sin duda campesinos. Pero quizas pudiera interpretarse tambien ese enfasis en el doble calificativo como una manera de indicar, tal vez sin pretenderlo formalmente, que en la circunscripcion realenga de Llangreu, entre sus habitantes, habia dos grupos diferenciados: los privilegiados --infanzones-nobles-- y los simples campesinos.

Los exquisitores que determinan sin ninguna duda la naturaleza realenga de los habitantes de Llangreu y de sus tierras, precisan tambien las vinculaciones economicas y sociales de esa dependencia, que el escribano o notario regio formula con notable claridad:
   omnes nobiles et infanzones tenentes hereditatem in Lagneo quas et
   quantas hereditates aut villas habebant intra terminos de Lagneo
   non habebant illas iure hereditario sed tenebant eas per manum
   maiorini regis usufructuario et persolvebant per unumquemque annum
   parti regie calumpnias et fosatarias et qui nolebant istud implere
   dimittebat hereditatem ex toro et exiebat de predicta valle.


El elemento fundante de las relaciones sociales de dependencia para los hombres de Llangreu era evidentemente su condicion de usufructuarios de tierras y villas del soberano, que ejerce su dominio sobre esta circunscripcion, lo mismo que en otras partes, dentro del mas puro esquema feudal o senorial. De hecho, la clausula de sancion espiritual y material hace referencia exclusivamente a la forma de relacion con la tierra (habere aliquam hereditatem in valle in Lagneo iure hereditario). Pero para el soberano, en ultima instancia, lo importante era la dependencia personal de aquellos hombres (homines quam mulieres ex generatione ibi habitantes fuerint vel habitant vel ad habitandum venirent). Y de hecho, no se alude a ningun censo por el usufructo de la tierra sino a los que se derivan de la condicion de dependientes de un senor.

Desde ahora, el obispo de Oviedo era el nuevo senor de las tierras de Llangreu y de sus hombres sometidos a las mismas relaciones sociales de dependencia que cuando dependian del soberano (34).

En una fecha cercana al ano 1100 Alfonso VI, segun el scriptorium pelagiano, volveria a confirmar al obispo de Oviedo el dominio sobre las tierras y los hombres del valle de Llangreu. Se trata, sin duda, de una confirmacion falsa, en la que se incluyen varias donaciones anteriores y entre ellas esta relativa a los hombres y tierras langreanas, que seria la segunda de una serie de seis (35). El texto reproduce, a su manera, el del privilegio de 1075, pero presenta algunas variantes de especial interes que analizaremos a continuacion en una lectura comparativa de ambas redacciones.

Esta version, que sale de la oficina de D. Pelayo, es mas breve, por tratarse precisamente de un inserto, y deja fuera algunos elementos formales. Suprime, por ejemplo, el protocolo con la intitulacion, la direccion o inscripcion y la narracion: las consiguientes motivaciones, algunas muy expresivas por cierto, del diploma de 1075 (36). En realidad, tampoco necesitaba esos elementos formales, porque contaba ya con ellos en el protocolo que abre la larga confirmacion, en la que aparece incluida la donacion de Llangreu. Y el artifice de esta copia-confirmacion ha obviado tambien el escatocolo final, seguramente por las mismas razones. La parte del contexto coincide en el fondo y en la forma, aunque con muchas variantes verbales y sintacticas, evidenciando algunas de ellas la influencia de los esquemas diplomaticos pelagianos (37). Los limites de la "mandacion", que el copista del LT define ademas como valle cotatum, tambien son identicos y en el mismo orden, con las diferencias que venimos apuntando (38). Y podria decirse lo mismo de la parte propiamente dispositiva que reproducimos aqui a doble columna, para ejemplificar las diferencias de las dos versiones:

Donacion de 1075

Quantum infra omnes istas afrontationes vel terminos includit, quod ego babeo vel habere debeo per qualicumque roce sicut tenuerunt parentes mei cum ipsos eosdem usus, tam homines quam mulieres ex generacione ibi habitantes fuerint vel habitant vel ad habitandum venirent, a maximo usque ad minimo, presentes et futuros, sic dono Domino Deo et omnes ad unum domnum, id est, episcopatum Sancti Salvatoris de Oveto, serviant perpetim nunc et in evum vel illis quibus ipse eomiserit, in tali vero pacto ut nullus sayo neque vicarius illuc pro pignora nec pro homicidio neque pro fossataria nec pro hulla calumpnia violenter introeat neque nullus aliquis homo.

Quod si fortasse aliquis suadente Diabolo instigante maior persona vel minor, parvipendens vel mei decreta collate rei intra per scriptis terminis vim aliquam inferre voluerit excepto opus perfregerit quingentos solidos presumptione componat episcopo presenti vel succesoribus eius. Et est manifestum.

Confirmacion del LT (c 1100)

Quantum infra hos terminos includitur quod ego habeo vel habere debeo pro qualicumque voce sicut tenuerunt parentes mei cum ipsi eisdem usibus, mm villas et hereditates quam homines et mulieres, a maximo usque ad minimum, presentes et futuros, ab omni integritate sic dono Domino Deo et Salv. nostro ut omnes uni domino, id est, episcopo Sancti Salv. O. ecclesie serviant perpetim nunc et in evuum, ut illis cui ipse ep. commiserit, sub tali pacto ut nullus salo neque maiorinus neque aliquis horno propter pignora nec pro homicidio nec pro rauso nec pro fossataria nec por ulla calumpnia violenter introeat infra supradictos terminos.

Quod si aliquis homo infra predictos terminos maior persona vel minor, vim aliquam inferre voluerit aut rem aliquam per vim inde abstraxerit, quingentos solidos purissimi argenti et quod inde abstraxerit in quadruplum persolvat episcopo Ovet.

Las diferencias no son importantes, pero si numerosas, lo cual podria hacer pensar que los dos textos --la donacion de 1075 y la propia confirmacion-- dependen de otro comun que ambos diplomas reproducen con cierta libertad. Pero resulta dificil constatarlo. ?Seria el texto de 1075, escrito en visigotica, y perdido en la actualidad? La copia de la confirmacion del LT no parece depender de el (39).

Y esta confirmacion se remata con elementos completamente nuevos, creados seguramente por la propia oficina pelagiana: una serie de clausulas que amplian el dominio episcopal en aquella tierra, precisando algunos aspectos de interes para el buen gobierno de los titulares de la mitra de San Salvador:
      Nullus etiam infanzon aut villanus aut quislibet horno habeat
   hereditatem infra hos terminos nisi per manum pontificis ovetensis
   et cui episcopus dederit, non vendat, non donet alicui qui foris
   illum vallem habitaverit, non levet eam ad aliquem locura.

      Et quanti homines sunt hodie habitantes in Lagneyo de totis illis
   casis regalibus qui sunt in totis Asturiis ibi concedimus eos.

      Et si servus de Lagneio per totas Asturias aut in aliqua alia
   terra, qui de eadem valle fuerunt, inveneritis, per viro reducite
   eos ad vestrum servitium.

      Et si per istam incartationem servus regis vel cuiuslibet hominis
   intraverit in ipsam vallem pacifice, reddatis euro domno suo.


En el trasfondo de las mismas se encuentran las disposiciones del Fuero de Leon de 1017 sobre las relaciones entre siervos y senores (40).

Estas garantias juridicas no fueron suficientes para que el dominio senorial de los obispos de Oviedo sobre Llangreu no se viera amenazado en el futuro y se pudiera consolidar definitivamente. Por una donacion de 1158, extendida por Urraca "La Asturiana", hija de Alfonso VII y de la noble Gontrodo Petriz, que se habia asentado en Oviedo con todos los atributos de corregente despues de haber sido reina de Navarra, sabemos que en los anos del Emperador se habian producido disturbios en aquella tierra, dependiente de los obispos desde finales del siglo anterior [Adefonsus VII] volens pacificare et in pacen tenere illud alfoz (41). Al parecer, los oficiales del rey pretendian seguir ejerciendo su autoridad sobre los hombres dependientes de dicho soberano que iban llegando a esta circunscripcion para asentarse alli como moradores despues del conocido privilegio de donacion de Alfonso VI:
   de hominibus vel mulieribus regalis iuris qui intraverant et
   morabantur in alfoz de Laneio, nato maiorinus imperatoris volebatur
   in alfoz de Laneio eos mandare.


Alfonso VII, aprovechando una estancia en San Salvador de Oviedo, adonde habia llegado para venerar las reliquias en 1157 (benigno animo pura devotione in ecclesia Sancti Salvatoris ... causa orationis), ordena que se haga una investigacion sobre la situacion de aquellos hombres asentados en tierras langreanas despues de la muerte de su abuelo. Los resultados fueron los esperados: los nuevos moradores tenian que seguir dependiendo del titular de San Salvador de Oviedo. Al fin y al cabo, en el privilegio de 1075 ya se preveia esta circunstancia (42).

Urraca Alfonsiz, al ano siguiente, despues de haber muerto su padre ([dagger] 1157), vuelve a consolidar (dono et confirmo) la situacion de aquellos hombres, otrora de realengo (regalis iuris), como vasallos o dependientes de la sede ovetense, negando cualquier autoridad de los oficiales regios sobre ellos (43) y sometiendolos al mismo fuero que el que tenian desde los anos de la donacion primigenia.

Llama la atencion el titulo de dominio de esta soberana: ovetense. En la validacion o confirmacion del escatocolo se intitula reina de Asturias como corregente de Sancho (III), rey de Castilla y Toledo (1157-1158) y Fernando II de Leon y Galicia (1157-1188), por su condicion de hermana. En la validacion figura tambien el merino de la reina en la region asturiana y los "tenentes" de varios oppida, entre ellos el de Caurelo Curiel (Cenero-Gijon) (44).

En realidad, Llangreu no fue la unica tierra --valle o mandacion-alfoz-- que se incorporo al senorio de la mitra ovetense en torno al ano 1100. En 1112, concretamente, la reina Urraca, titulandose reina de toda Espana e hija del emperador, despues de confirmar las posesiones de tierras y personas procedentes del realengo (confirmara et concessa ab antecessoribus nostris regibus) los ultimos treinta anos, otorgaba a la iglesia de Oviedo y a su obispo Pelayo la villa de Sauto de Lezer (Sotu Rey) con el castillo y toda su circunscripcion (mandatione), juntamente con los oficiales regios vinculados a ella: el merino y el sayon o alguacil. Esta carta de "testamento" incluye tambien "todo Oviedo con su castillo y su mandacion", la tierra de Llanera integra con una porcion que tenia en Gijon y dos monasterios mas en Pravia y Gozon con sus pertenencias. Y toda ella, segun el autor del LT, era el pago de la soberana a un obispo, D. Pelayo, que la habia ayudado aquellos anos duros de enfrentamiento con el Batallador, entregandole una cantidad muy importante de dinero corriente, menos seguramente de la que el habil prelado indica en el LT (45). Creemos que una parte de la misma, la relativa a Soto de Lezer, pudo ser autentica; la segunda no (46).

Esta primera fase de la formacion del patrimonio fundiario de San Salvador de Oviedo, en concreto su dimension senorial jurisdiccional sobre antiguas circunscripciones realengas, se cierra con la donacion hecha por Alfonso Vil del castillo de Sueiron (Suaron) (47), tierras y jurisdiccion, en el occidente extremo de Asturias, entre el Eo y el Navia como precisa el texto, y Las Regueras (Illas Regarias), otro territorio frontero al de Oviedo, el ano 1154 (48). Y lo hace por consejo del arzobispo Juan de Toledo, para propiciar el desenlace de un viejo conflicto interdiocesano de Oviedo con Lugo por problemas de limites entre ambas sedes episcopales (por tirar contienda e discordia que era entrel obispo de Oviedo e el de Lugo) (49). Las dos circunscripciones donadas, a mediados del siglo XII tenian ya todas las caracteristicas de los realengos convertidos en bienes senoriales dependientes del soberano, al igual que los anteriores mencionados mas arriba (50).

El obispo de Oviedo, durante los ultimos anos del reinado de Alfonso Vil se configura definitivamente como un feudal que tiene heredades y dominios sobre hombres con plena jurisdiccion en muchas partes de Asturias. Pero sera especialmente a lo largo del reinado de su hijo Fernando II (1157-1168) cuando los titulares de San Salvador reciban un imponente aluvion de donaciones realengas y no por simple benevolencia como pudiera deducirse de una lectura superficial de la documentacion. El rey leones, embarcado en numerosas expediciones militares y acuciado por problemas de numerario, acudia a quien tuviera dinero contante y disponible. Y podia encontrarlo en las cajas de los senores eclesiasticos y de manera especial en las de los obispos. Ademas necesitaba de estos para controlar los desequilibrios sociales promovidos a veces por la nobleza laica. El de Oviedo, por ejemplo, se convierte en un solido pilar para la gobernacion de la region asturiana, dentro de los problemas generales del reino. Nada tiene de extrano que le pagara con lo que tenia: tierras y jurisdicciones sobre las mismas. El 1164, por ejemplo, poco despues de producirse en Asturias el levantamiento secesionista de la reina Urraca, su hermanastra, otorga al prelado de la sede ovetense el "honor" de Las Regueras, "porque habia conseguido la feliz victoria de las rebeliones surgidas contra el en Asturias por la gracia de Dios, la intercesion de las reliquias de San Salvador y el auxilio del venerable obispo Gonzalo" (51).

En otros privilegios extendidos mas tarde, el hijo del emperador, agradecido por los servicios prestados, volvera a volcarse con los prelados de la sede asturiana. Asi, en 1171 concedera al mencionado Gonzalo toda la tierra de Teberga con los castillos de Monreal y Miranda. Tres anos despues, el castillo de Aguilar, en la parte oriental de la region, que querra recuperar enseguida, cambiandolo por el de Quiros con otras heredades mas. En 1180 da al nuevo obispo, Rodrigo, el realengo de Arborebona en Siero. Y mas tarde el castillo de Proaza con su realengo y dos villas: este prelado habia participado en el largo cerco de Caceres, donde expuso su vida luchando contra los musulmanes (1183-1184). En 1185 favorece de nuevo a las autoridades senoriales de la sede ovetense con la mitad del realengo de Tudela, donde desde entonces el obispo habria de sustituir al conde que lo estaba gobernando en nombre del monarca, anadiendo al privilegio la sexta parte del portazgo de Olloniego que formaba parte de aquella posesion real. Y culmina este rosario de concesiones territoriales, vinculadas habitualmente a castillos, premiando los buenos servicios del obispo Gonzalo con la tierra de Grandas que independizaba expresamente de los senores del castillo de Buron, de los que dependia aquella vasta circunscripcion administrativa de las Asturias suroccidentales. Ademas culminara su increible prodigalidad con la donacion de seis heredades realengas y la concesion de varias rentas publicas de la Corona: el diezmo de las de Benavente y del portazgo de todo Gordon (1180), el diezmo del peaje y portazgo (pedagio siveportatico) de Coyanza (Valencia de don Juan, 1184) y, en el ultimo ano de su reinado, el tercio de las rentas del trafico maritimo (navage) del puerto mas importante entonces de Asturias: Aviles. Con los monasterios asturianos fue tambien muy generoso, aunque no prodigo tanto la concesion de jurisdicciones sobre territorios amplios o circunscripciones administrativas muy extensas (52). Su sucesor, Alfonso IX (1188-1229), da ya muestras de esa esplendidez en el primer ano de su reinado liberando de cualquier dependencia feudal a la clientela de la casa del obispo, para que no experimentaran cargas economicas o gravamenes juridicos que mermaran la capacidad senorial de los titulares de San Salvador de Oviedo.

La bibliografia tradicional ha insistido muchas veces en el debilitamiento de la monarquia leonesa, en especial de Fernando II, al perder el control directo de gran parte de su patrimonio realengo en beneficio de los feudales. Eso pudo ser, en principio, una realidad, pero tambien conviene apuntar que ese tipo de concesiones de castillos con tierras y jurisdicciones vinculadas a ellos, era otra forma de administrar y gobernar sus reinos (53).

Por eso, nada tiene de extrano que el poder economico y politico de los obispos ovetenses constituya una pieza importante en la administracion politica de la region. En otro trabajo ya comenzado, mucho mas extenso y complejo que este, analizaremos las distintas formas del ejercicio del poder de los soberanos leoneses en Asturias, contrastado siempre con los poderes de los nobles, laicos y eclesiasticos, tratando de esclarecer, en ultima instancia, las relaciones de poder politico entre Asturias y la corte leonesa hasta 1230.

Recibido: 2007-06-20.

Aceptado: 2007-09-25.

* Este trabajo ha sido realizado en el marco de dos Proyectos de Investigacion interuniversitarios financiados por el MCYT (BHA2002 04170-C05-04) y por el MEC (HUM2007-63496-C03/HIST), respectivamente.

(1) Para la valoracion especifica de este gran prelado existe ya una bibliografia abundante. Respecto a su vida y su obra: FERNANDEZ CONDE, E J. El Libro de los Testamentos de la catedral de Oviedo. Roma, 1971, pp. 72-80 ("El creador de una diocesis"). La problematica relativa a la reorganizacion eclesiastica de los reinos cristianos durante estas centurias ha sido tratada de forma muy minuciosa --y a veces no exenta de ciertas imprecisiones--, hace ya bastante tiempo, por Mansilla en muchos de sus trabajos monograficos. Para una panoramica unitaria de estos complejisimos procesos: MANSILLA, D. "Panoramica historico-geografica de la Iglesia espanola (siglos VIII al XIV)". En Historia de la Iglesia en Espana. Madrid, 1982, rol. II/2, pp. 609-683.

(2) En dos trabajos anteriores hemos abundado sobre este tipo de actividades del prelado ovetense: FERNANDEZ CONDE, F. J. "Los obispos ovetenses y la consolidacion del feudalismo en la Asturias medieval". En LOPEZ ALSINA, F. El papado, la iglesia leonesa y la basilica de Santiago a finales del siglo xi: el traslado de la sede episcopal de Iria a Compostela en 1095. Santiago de Compostela, 1999, pp. 129-156. Tambien: "El obispo Pelayo". En Asturianos universales, XIV. Madrid, 1997, pp. 9-56.

(3) Sobre la reforma de la vida de las canonicas a lo largo de la llamada Reforma Gregoriana y la naturaleza de la llamada Regula Augustini: FERNANDEZ CONDE, F. J. La religiosidad medieval en Espana. Plena Edad Media (siglos XI-XIII). Gijon, 2006, pp. 276-290. Ya habiamos tratado, con cierta extension y hace tiempo, la misma problematica, referida fundamentalmente a la sede ovetense: La Iglesia de Asturias en la alta Edad Media. Oviedo, 1972, pp. 89 y ss.

(4) MANSILLA, D. Iglesia castellano-leonesa y curia romana en los tiempos del rey San Fernando. Madrid, 1945, pp. 193-194. Cfr. tambien: FERNANDEZ CONDE, F. J. "Renacimiento urbano y religiosidad. Los cabildos de canonigos". En Las sociedades urbanas en la Espana medieval. XXIX Semana de Estudios Medievales. Estella, 2002. Pamplona, 2003, pp. 320 y ss. En muchas catedrales esta division se realiza a comienzos del XII, pero en otras, en Italia por ejemplo, no se llevara a cabo hasta el siglo XIII.

(5) Se trata de un documento original: Archivo Capitular de Oviedo (A.C.O.), serie A, carp. 2, doc. n.o 10, con varias copias posteriores: GARCIA LARRAGUETA, S. Coleccion de documentos de la catedral de Oviedo (en adelante, CD). Oviedo, 1962, doc. n.o 126. Una de esas copias se hizo en fecha muy proxima a la de la concesion, ya que la recoge D. Pelayo en su Liber Testamentorum, fols. 78v-79r. Cuando analizabamos este documento, lo dabamos por valido y no encontrabamos ningun elemento dudoso en el mismo: El Libro de los Testamentos, pp. 351-352.

(6) FERNANDEZ CONDE. "Renacimiento urbano", pp. 323-325. La decisiva obra sobre las estructuras del Lacio: TOUBERT, P. Les structures du Latium medieval. Le Latium meridional et la Sabine du IXe a la fin du XIIe siecle. Roma, 1973, pp. 840 y ss. El parrafo citado, p. 849. Sobre la ruptura de la fraterna o posesion de bienes familiares por los hermanos, I, pp. 716 y ss. ("La famille paysanne aux XIe-XIIe siecles et le probleme de la fraterna").

(7) Garcia Larragueta, por ejemplo, solo alude al privilegio de la no pignoracion de bienes concedido por el soberano: GARCIA LARRAGUETA, S. Catalogo de los pergaminos de la Catedral de Oviedo, Oviedo, 1957, doc. n.o 123; CD, doc. n.o 126. Y lo mismo hace FERNANDEZ VALHNA, E. "El Obispo Pelayo de Oviedo. Su vida y su obra". En Liber Testamentorum Ecclesie Ovetensis. Madrid, 1995, p. 261. En nuestro trabajo sobre la consolidacion del feudalismo, citado mas arriba, solo enfatizabamos sobre el hecho de la division de bienes. Y lo mismo haciamos en La Iglesia de Asturias, pp. 88-89, pero en el estudio critico del LT si habiamos hecho referencia a la doble concesion de Alfonso VI: El Libro de los Testamentos, p. 351.

(8) Era hijo, o mas probablemente nieto, de aquel Analso Garvixio que al comienzo del ultimo lustro del reinado de Vermudo II habia provocado una sedicion para dar muerte al joven primogenito, el futuro Alfonso V: LT, fols. 53v-54v: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 210 y ss. El contexto historico amplio de esta revuelta se analiza con detenimiento en un trabajo reciente: FERNANDEZ CONDE, F. J. y TORRENTE FFRNANDEZ, I. "Orfgenes del monasterio de San Pelayo de Oviedo. Aristocracia, poder y monacato". Territorio, Sociedad y Poder, 2007, vol. 2, (en prensa).

(9) Una serie de referencias documentales sobre Pedro Enalso, contenidas en el Libro Registro de Corias (en adelante LRC): FLORIANO CUMBRENO, A. C. El Libro Registro de Corias. Oviedo, 1950, vol. II: Indices sistematicos y referencias documentales, p. 245 (en adelante FC).

(10) En 1097 figura en una que hace el abad Munio de Corias de heredades, iglesias y siervos (ubi erant multi nobiles): LRC, fol. 64v, public. FC, p. 124; tambien: GARCIA LEAL, A. El Registro de Corias. Oviedo, 2000, pp. 145-146 (en adelante RG). En 1101, Alfonso VI lo nombra exquisitor para entender en un conflicto entre el abad de Cofias y el conde de Tineu, Pedro Pelagii, super mandationes et bragnas et montes regales qui stabant in Sancto Micaele de Varzena: LRC, fols. 84r-85rA, public. FC, pp. 168-170 y RC, pp. 184-185.

(11) En 1108 interviene de nuevo en la division de siervos entre el rey y Barzana con el mencionado titulo de merino: LRC, fols. 85vA-86rA, public. FC, pp. 171-173 y RC, pp. 186-187. Tenemos muchas dudas sobre la validez diplomatica de algunos de estos documentos relativos a las divisiones de hombres y bienes del realengo relacionados con Barzana. Un estudio diplomatico de los mismos: FERNANDEZ

CONDE, F. J. "Problemas de critica textual en la documentacion de San Miguel de Barzana (Tineu)". Studium Ovetense, 2004, vol. 22 (Homenaje a Raul Arias del Valle, canonigo archivero del cabildo de Oviedo), pp. 57-65. Alli ponemos en entredicho la autenticidad del privilegio de inmunidad concedido supuestamente por Alfonso V a Barzana el ano 1010.

(12) LT, fols. 71r-73r, public. CD, doc. n.o 100, pp. 275-279; estudio: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 362-365. El problema era siempre el mismo: la ambiguedad que existia entre los derechos del rey y los de la sede de San Salvador: Et dicente illo episcopo (Arias) quod erant ipsi homines et creationes (de Santa Maria, Suaron y Alba) proprie Sancti Salvatoris a diebus Aldefonsi domni Aldefonsi filius Veremudi principis. Et dicente comite Perro Pelagii contra qui obtinebat mandationes illius regis Aldefonsi quod erant ipsi homines creationes proprie illius regis.

En una donacion particular a la iglesia de Oviedo de 1104, Pedro Analso aparece en la confirmacion con varios miembros de la misma familia: LT, fol. 99r-v, public. CD, doc. n.o 125. Existe otra edicion mas moderna, y muy correcta, del LT, realizada por SANZ FUENTES, M.a J. "Transcripcion". En Liber Testamentorum Ecclesie Ovetensis. Madrid, 1995, pp. 451 y ss. Aqui utilizamos habitualmente a Larragueta por costumbre y porque este autor transcribe tambien otra documentacion de A.C.O., que pertenece a este ms. Estudio: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 346-348 (se trata de uno de los pocos documentos autenticos del famoso manuscrito).

(13) En nuestro estudio critico sobre el LT, hacemos referencia al perfil conflictivo de algun antepasado suyo, en concreto el famoso Analso Garvixio, incluso despues de que se hubiera reconciliado con el rey: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, p. 212, n. 7.

(14) Probablemente le pertenecia el castillo de Aguilar que formaba parte de los bienes del monasterio de Santa Maria de Cartavio: LT, fols. 43v-44v, 66v-67v y 70v: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 200-203, 239-241 y 248-251.

(15) A.C.O., serie B, carp. 2, doc. n.o 9a-B (y dos copias del XIV), public. CD, doc. n.o 72: la donacion de Alfonso VI, en la segunda parte del documento, pp. 216-219. Adviertase que Garcia Larragueta solo menciona una copia en pergamino independiente, la A. Recientemente ha sido recuperada otra, la B. El contenido es el mismo, pero la B parece de mano mas antigua y presenta algunas variantes minimas en el escatocolo: el monograma de la reina Urraca tiene algunas diferencias de detalle, y tambien llevan su monograma Alfonso VI y los obispos: Pelayo, Pedro Gundisalvo y Arias. El soporte>pergamino de la A es mas pequeno y consiguientemente la copia resulta mas compacta. El texto de ambas coincide. Para las copias de los mss. del XIV, cfr.: RODRIGUEZ DIAZ, E. E. El Libro de la "Regla Colorada" de la Catedral de Oviedo. Estudio y edicion. Oviedo, 1995, doc. n.o 41; y la donacion: pp. 405-406. En las pp. 192-194 la autora compara los tres textos conservados: la copia en pergamino del XIII (A) y las de los mss. del XIV --Libro de los Privilegios y Regla Colorada--, y en el analisis de los mismos, despues de detectar algunas variantes literarias, no excesivamente importantes, supone la existencia de un documento en cursiva visigotica del que dependeria el Libro de los Privilegios, fuente, a su vez, de la copia de la Regla Colorada. En cualquier caso, parece llamativo que el copista del siglo XIV, autor de estos manuscritos, no tuviera delante la copia en pergamino, que conservamos con letra del XIII.

(16) La primera forma de datacion que abre el acta (Anno ab incarnatione Domini ...) puede calificarse de completamente obsoleta en la documentacion castellanoleonesa de esta epoca, aunque era conocida desde hacia mucho tiempo (FLORIANO CUMBRENO, A. C. Curso general de Paleografia y Paleografia y Diplomatica espanolas. Oviedo, 1946, pp. 284-285, donde se precisan los dos estilos de computo, el florentino y el pisano; CAPELLI, A. Cronologia, cronografia e calendario perpetuo. 7a ed. Milano, 1998, p. 15: este estilo comienza a usarse, sobre todo, a finales del XII).

La utilizacion de la formula de dominio imperator de la intitulacion del acta --en el privilegio de donacion se emplea el de rex-- parece totalmente prematuro y consiguientemente anacronico. En la documentacion castellanoleonesa de los anos 1072-1077, que hemos revisado, solo se utiliza: rex, o regnante in Legione, o in Legione et Castella, o in Legione (habitual esta en la documentacion castellana; Becerro Gotico de Cardena, por ejemplo). La primera vez que lo hemos encontrado con el titulo de imperator fue en un diploma de Sahagun, datado el 29 de enero de 1078: Adefonsus divina misericordia imperator totius Ispanie (HERRERO DE LA FUENTE, M. Coleccion diplomatica del monasterio de Sahagun (857-1230). Leon, 1988, doc. n.o 762). Leyendo con atencion y diacronicamente la documentacion disponible, se comprueba que Alfonso VI manifiesta enseguida intenciones, en cierto modo, imperiales: Rex Adefonso in tota Spania: 8-V-1075 (SERRANO, L. Fuentes para la historia de Castillo. T. III, Becerro Gotico de Cardena. Valladolid, 1910, doc. CCLVI, p. 274); o Ego Adefonsus rex Legionis, inconparabili presenti tempore aliis regibus: 19-III-1072 (RUIZ ASENCIO, J. M. Coleccion documental del archivo de la catedral de Leon. IV (1032-1109). Leon, 1990, doc. n.o 1.183); en muchos documentos se hace referencia a la condicion imperial de su progenitor, Fernando I: Adefonsus rex Fredenandi imperatoris magni ... filius: 1075 (GARRIDO GARRIDO, J. M. Documentacion de la catedral de Burgos (804-1183). Burgos, 1983, docs. n.os 26, 27, 28...). Resulta asimismo llamativa otra formula de dominio, tambien leonesa: Regnum inperii Adefonso rex in Legine (sic) et Agnes regina: 14-III-1076: el mismo dia de la donacion de Llangreu a Oviedo (RUIZ ASENCIO. Archivo Catedral Leon, docs. n.os 1.199 y 1.205).

Tambien hemos creido encontrar una evidente intencionalidad en la expresion relacionada con la clerecia y el pueblo ovetense: ac totum reliquum vulgus ieiunio plus solito quadragesimali tempore corpora affligi et sacrificiis et orationibus intentis clericos tholetanos ilis habitantibus esse precepit et reliquos romanum ritum tenentibus ortatur Dominum precibus flagitare. En el trasfondo de la misma se encuentra seguramente el grave problema de la abolicion del Rito Hispanico, conocido vulgarmente como Liturgia Mozarabe, en vias de supresion por el centralismo de los papas gregorianos, apoyados por los poderosos cluniacenses, aunque Alfonso VI no viera con buenos ojos la supresion de la liturgia hispana. Despues de la bula de Gregario VII (1073), los dias de aquella liturgia estaban contados. En el concilio de Burgos de 1080, presidido por el cardenal Ricardo, legado del Papa, se impone en todos los dominios de Alfonso VI el Romanum mysterium (FERNANDEZ CONDE, F. J. Origenes. Arte y Cultura en Asturias. Siglos VII-XV. Oviedo, 1993, pp. 177-183). Todo hace pensar que el redactor de este artificioso documento trataba de demostrar la pacifica convivencia de ambos ritos en el ambiente religioso de la capital astur y en los cortesanos del soberano castellanoleones, aun cuando no fuera todavia efectiva. En 1075, Alfonso VI era todavia muy beligerante con la Santa Sede por el problema del cambio de rito, que no veia aun con buenos ojos. Mas tarde, influido por Cluny, que representaba los intereses de los papas de la Reforma, tendria que transigir: MINGUEZ, J. Ma. Alfonso VI. Poder, expansion y reorganizacion interior. Hondarribia, 2000, pp. 223 y ss.

Y en el analisis de esta serie de aspectos llamativos y bien organizados, conviene destacar igualmente la rebuscada precision cronologica, con la que se expresa la fecha del calendario liturgico: Nam mediante Quadragesima, IIIo idus martii, VIa feria, circo horam tertiam... En efecto, aquel ano la Pascua cayo el 5 de abril, y el III idus martii, era el 13 de dicho mes, media cuaresma aproximadamente y viernes.

Finalmente, el habil redactor del documento quiere dejar bien clara la conexion de las dos piezas documentales, rematandolas con una promulgatio --formula diplomatica que suele figurar en los documentos despues de las protocolarias, abriendo el contexto--: Notum sit cunctis hunc testamentum audientibus similem vel haberi intra abdita supradicte arce cum reliquiis sanctorum supradictarum.

(17) La copia de ambos documentos fue llevada a cabo sin solucion de continuidad. En la copia A, despues de un punto y aparte, con el que finalizaba el acta; y en la B, lo mismo, pero con un pequeno signo marginal que daba fe de la transicion de un negocio a otro.

(18) LT, fol. 74r-v, public. CD, doc. n.o 117. El estudio critico sobre el mismo: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, p. 336. Nos haciamos eco ya de algunas diferencias formales y de contenido.

(19) LT, fols. 80v-81v, public. CD, doc. n.o 73. Lo analizaremos mas adelante y podemos adelantar ya que en nuestro estudio critico sobre el LT lo considerabamos irreprochable: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 266-269.

(20) Los origenes de la misma no hacen referencia a Jerusalen, como dice la literatura pelagiana. Se puede decir que segun este texto son mas razonables: las gentes de Toledo, al producirse la invasion islamica habrian reunido algunas reliquias en un arca (omnes sanctorum reliquias patrum quiquefideles ex diversis locis subripere potuerint apud Tholetanum urbem congregantes et in quadam arca studiose condientes). Despues, cuando la invasion era ya un hecho irremediable, las pondrian a buen recaudo en otra "provincia" (Asturias). La relacion de las reliquias del acta y la que entonces se esculpe en la cubierta de plata tambien son diferentes a las pelagianas. Ya indicabamos esta doble serie de fuentes en nuestro estudio sobre el Liber Testamentorum, cuando analizabamos precisamente los escritos del obispo Pelayo relacionados con las famosas reliquias ovetenses: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 111 y ss.; y en especial p. 115. Un trabajo muy minucioso sobre esta problematica con conclusiones similares: LOPEZ FERNANDEZ, E. Las reliquias de San Salvador de Oviedo. Oviedo, 2004, pp. 83 y ss.

(21) En el doc. de 1075 se dice expresamente: quandam mandationem que vulco vocatur Lagneyum. En la confirmacion de 1100: vallem cotatam que dicitur Lagneio. Siempre resulta arriesgado ofrecer una interpretacion rigurosa de terminos dependientes de copias mas tardias. Si tomaramos al pie de la letra estas descripciones, podria pensarse que a finales del siglo xi lo que predominaba en esta comarca era la existencia de una tierra, muy bien definida geograficamente, que el pueblo conocia por el nombre de Llangreu, y que el caracter de circunscripcion administrativa o senorial quedaba en un segundo plano. De hecho, en el conocido pleito de 1075 con los hombres de esta comarca, el documento menciona solamente el nombre de la misma Llangreu o el valle de Llangreu (una sola vez).

(22) En 1074 y a comienzos de 1075 Alfonso VI apoyaba las maniobras de presion sobre Cordoba de al-Mamum, el rey de Toledo, tributario suyo. Este, a principios del ano 1075, y despues de una rebelion en aquella ciudad, se hace con la soberania de la misma. El rey castellanoleones, que veia asi fortalecida su politica de presion tributaria sobre los taifas, puede viajar tranquilamente a Oviedo, acompanado de su corte. Valdeavellano, tan riguroso siempre en la elaboracion de las efemerides politicas, registra en su historia la presencia de Alfonso en San Salvador de Oviedo como peregrino durante el mes de marzo, admitiendo sin reparos el contenido del acta de 1075; GARCIA DE VALDEAVELLANO, L. Historia de Espana. I: De los origenes a la baja Edad Media. Segunda parte. 3a ed. Madrid, 1983, p. 339.

(23) Dono ... et omnibus sanctis apostolis vel omnibus sanctis eius quorum reliquie in ipsa continentur ecclesia.

(24) Leyendo de forma cursiva esta formula de dominio de Urraca, creimos, en principio, que hacia referencia a la futura reina homonima, hija de Alfonso VI y de su segunda esposa, Constanza. De ser asi, el escribano habria incurrido en un doble anacronismo: el relativo a la propia formula que todavia no se utilizaba en este ano, como se sugirio mas arriba (n. 16) y, sobre todo, el referente a la edad de la misma Urraca Alfonsiz, que no nacera hasta seis anos mas tarde (PALLARES, Ma. C. y PORTELA, E. La reina Urraca. San Sebastian, 2006, pp. 15 y ss.). Pero la Urraca del escatocolo debe ser la misma que la del protocolo del acta, donde lleva el titulo correcto de nobilissima germana (Adefonsi regis). Y en el mismo escatocolo la sigue Gelvira, regis similis filia, es decir, la hija de Fernando I y hermana de Urraca. Y ya vimos tambien que la documentacion relacionada con Fernando I contiene frecuentes alusiones al titulo de imperator.

(25) No hemos podido identificar a este artesano del hierro en la onomastica de aquellos anos. Quizas se trate de algun personaje de cierta relevancia en la tierra de Llangreu que el rey quiso singularizar por su influencia. Adviertase que no figura en la lista de los demandantes, que serian, seguramente, los mas influyentes de aquella tierra.

(26) SEVILLA, M. Toponimia de origen indoeuropeo prelatino en Asturias. Oviedo, 1980, p. 49. Garcia Arias propone una etimologia latina (plancam), con el significado de plancha de madera: GARCIA ARIAS, X. L. Pueblos Asturianos. El porque de sus nombres. Oviedo, 2000, pp. 102-103. Recorriendo detenidamente los limites de este territorio, llama la atencion comprobar como circunscriben perfectamente el valle del mismo nombre. Incluso se conoce la existencia de varios yacimientos arqueologicos protohistoricos, relacionados con dichos limites, que confirmarian tambien la antiguedad del mismo. La division en concejos, como es bien sabido, se efectuo en el siglo XIX.

(27) Cfr. MINGUEZ. Alfonso VI, pp. 231 y ss.

(28) Cfr. la nota 21, donde llegamos a la misma conclusion, apurando, quizas demasiado, la significacion de los terminos. En principio no estariamos en desacuerdo con las tesis de C. Estepa, cuando estudia dos mandaciones de la montana leonesa en la Alta Edad Media: ESTEPA DIEZ, C. "Poder y propiedad feudales en el periodo astur: las mandaciones de los Flainez en la montana leonesa". En Miscel*lania en homenatge al P. Agusti Altisent. Tarragona, 1991, pp. 285-327.

(29) No estamos seguros de la situacion de Sauto o Soto de Arborebona. La historiografia tradicional lo identifica con una localidad de Rianu (Llangreu) y nosotros la ubicabamos en Siero: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, p. 267, n. 4. Quizas hubiera que pensar definitivamente en Riano. De hecho, en un manuscrito tardio del Archivo Capitular de Oviedo, el conocido Libro Maestro, al abrir las paginas relativas al arcedianato de Gordon, comienza con la parroquia de Riano, y alli menciona la documentacion relacionada con esta donacion de la tierra de Llangreu: Libro Maestro, t. 2, rol. 207r-v.

(30) La expresion omnes villae et hereditates cum suis familiis que sunt in valle de Lagneio podria entenderse en un sentido amplio: todas las villas, que le pertenecian en aquel valle. Aunque en otras partes del documento parece dar a entender que el rey era dueno de todas las tierras del valle.

(31) Aqui el listado de la ascendencia de Alfonso VI es mayor, ya que incluye en el a su tio Vermudo III de Leon, a Fernando I y al hermano Sancho II.

(32) Solo se encuentran algunos aspectos formales minimos que dependerian seguramente de la "oficina pelagiana": FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 268-269, n. 8. Sin embargo, podria llamar la atencion la cercania de fechas entre el privilegio supuestamente original y el acta del proceso judicial. Trece dias se nos antoja un plazo excesivamente corto. Por otra parte, los hombres de Llangreu no mencionan nunca su reluctancia a la nueva dependencia de la iglesia, que seguramente experimentaban; y, de hecho, el notario o escribano solo menciona el primer documento --la donacion de Alfonso VI-- muy de pasada y tambien se nos antoja cuando menos raro.

(33) Dicho termino, como tal, cuyas valencias sociales han sido ya muy estudiadas, tan reiterado a lo largo de todo el documento, no descartamos que fuera otra interpolacion formal pelagiana. En la documentacion altomedieval solo figura en documentos dudosos o falsos (FLORIANO CUMBRENO, A. C. Diplomatica espanola delperiodo astur. Oviedo, 1951, II, n.o 104 (a. 873) y n.o 174 (a. 904); y el mismo, calificado de rehecho: MINGUEZ, J. Ma. Coleccion diplomatica del monasterio de Sahagun (siglos IX-X). Leon, 1976, doc. n.o 7. En la documentacion de este monasterio aparece una vez en plural, en un documento original el ano 1055 (HERRERO DE LA FUENTE. Diplomatica de Sahagun, doc. n.o 575). Tambien a partir de 1090, si bien en copias del Libro Becerro (HERRERO DE LA FUENTE. Diplomatica de Sahagun, docs. n os 858, 900, 901 ... Y algo semejante ocurre con la coleccion documental de la catedral de Leon. Se encuentra por primera vez y de forma generica en la sancion final, el ano 1025, en un diploma del Becerro (RUIZ ASENCIO. Archivo Catedral Leon, doc. n.o 824). Y sera relativamente frecuente a partir de 1089, sobre todo en copias (RUIZ ASENCIO. Archivo Catedral Leon, docs. n.os 1.244, 1.256, 1.279...).

(34) A continuacion de la sancion: Ego iamdictus rex Adefonsus... omnem predictam vallem cum suis villis et hereditatibus et familiis in iure ecclesie Sancti Salvatoris et Ariani episcopi tradidi et concessi.

Adviertase que en la primera parte del siglo XIV, concretamente en 1338, el obispo Juan, con el cabildo de su iglesia, otorga carta de poblacion a la tierra de Llangreu con el fuero de Benavente, mandando a sus moradores que hicieran puebla en el lugar que ellos digieran: RUIZ DE LA PENA SOLAR, J. I. Las "polas" asturianas en la Edad Media. Estudio y diplomatario. Oviedo, 1981, pp. 381-390, publica una carta de procuracion, otorgada por el concejo de Llangreu a varios vecinos de la tierra, para que puedan pedir a su senor natural, el obispo, la concesion de carta puebla y fuero (doc. n.o 36) y la misma carta de poblacion (doc. n.o 37). Adviertase que la mencionada procuracion se extiende por el mencionado concejo, reunido en Puente de Oturiellos, que es efectivamente la localidad de El Puente, entre Sarna y La Felguera: TORRENTE, M.a I. "Notas historicas sobre Langreo. La puebla de la Puente de Oturillos". En La carta puebla de Langreo. Junio 1338. Langreo, 1991, pp. 51-59, precisa y aclara algunos extremos sobre esta localidad y el contenido de la misma carta-puebla. A finales del xIv, el Libro Becerro de la catedral de Oviedo (1385), mandado componer por el famoso D. Gutierre Gomez de Toledo (1377-1389), comienza la relacion de los derechos del obispo de Oviedo en la tierra de Llangreu con estas expresiones: La tierra et conceio de Langreo es de todo del obispo asi los onbres et mugeres chicos e grandes moradores en el dicho conceio. Et todos los otros que se y venieren morar. Et estos on de servir al obispo o aquel a quien les el mandar. Et non ha de entrar en la dicha tierra e concejo meryno hin sayon alguno. Et la jurdicion pechos et derechos quel dicho sennor obispo ha en la dicha su tierra e conceio de Langreo son estos que se siguen. Primeramientre por quanto el obispo dio fuero de Benavente a la pobla e conceio de Langreo (Libro Becerro, fols. 501r-505r). Otrosi tiene el dicho sennor obispo en la dicha su puebla dos quadriellas para palacios e casas para el dicho sennor obispo (fol. 502v).

(35) LT, rol. 74rA-vB. Y el texto de la confirmacion completa: fols. 74rA-77rB, public. CD, doc. no. 117 y el de la confirmacion completa, pp. 312-319. El estudio critico de la misma: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 333-342.

(36) Es cierto que en el contexto de la propia confirmacion se expresa con claridad los destinatarios de la donacion: Domino Deo et Salvatori nostro ut omnes uni domino, id est, episcopo Sancti Salvatoris Ovetensis ecclesie.

(37) Inferre voluerit aut rem aliquam per vim inde abstraxerit quingentos solidos purissimi argenti et quod inde abstraxerit in quadruplum persolvat episcopo ovetensi; el superlativo, que es tipico de la oficina pelagiana, no figura en el doc. de 1075. Y el quadruplum... ovetensi, tampoco. Esta interpolacion tiene mucho de interesada, como es evidente.

(38) "Actiones" en 1075 (D)>"Othones" en la confirmacion (C); "Lamas" (Llamas), falta en C; "Pando" en (D)>"Pando Iusti" en C; "Penna Auba" (D)>"Penna Cuba" en C.

(39) Anteriormente, al analizar la donacion de 1075, mencionabamos en la nota 15 las observaciones de Rodriguez Diaz sobre la tradicion manuscrita de la copia del mismo, en las que afirmaba como la version del Libro de los Privilegios del A.C.O., del que depende La Regla Colorada, estudiada por ella, no reproduce la copia del XIII en letra carolina, sino la de otro pergamino escrito en visigotica. Pensamos que esta copia de la confirmacion de 1100 podia depender tambien de la supuesta copia, mas antigua, pero comparandola con la del Libro de Los Privilegios, comprobamos que no.

(40) Cfr. en especial los capitulos XXII y XXIII, relacionados con los siervos. La confirmacion de 1100 contiene otras donaciones, a las que no nos referimos aqui porque dependen de documentos anteriores, algunos falsos (FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 333-342). Sobre la donacion del monasterio de Tunon, basada en otra de la epoca de Alfonso III, formulabamos tambien alli un juicio negativo, por considerar falsa la altomedieval, de la que depende, al menos en parte. Hace unos anos, al analizar criticamente los dos documentos del Rey Magno (891 y 894), modificabamos nuestro juicio: FERNANDEZ CONDE, E J. y PEDREGAL MONTES, Ma. A. "Santo Adriano de Tunon. Historia de un territorio en los siglos de transicion". Asturiensia Medievalia, 1995-1996, vol. 8, pp. 79-110. En 1096, donaba tambien al obispo el palacio de Alfonso III, situado en Oviedo, para hospital. Para la ed. del texto: LT, fols. 75vB-76rA, public. CD, pp. 316-317; y el texto completo en copia del siglo XVI, que vio y publico M. Risco (ES, XXXVIII, apend. XXVII, pp. 338-340). Se encuentra en el A.H.N. Clero, libro 9.246, rol. 47 y publica tambien SANZ FUENTES, M.a J. El hospital de San Juan de Oviedo en la Edad Media. Nuevos documentos para su historia. Oviedo, 1997, apend. 1, pp. 21-22.

(41) Public. CD, doc. n.o 170. Es un documento con dificultades textuales. En realidad, se trata de una copia del siglo xIv, en concreto de los dos grandes manuscritos de D. Gutierre de Toledo. Puede encontrarse otra publicacion mas moderna del mismo en RODRIGUEZ DIAZ. El Libro de la "Regla Colorada", doc. n.o 42. Una vez mas, La Regla Colorada depende del Libro de los Privilegios. Y la propia autora subraya esas dificultades, derivadas de una mala lectura de este segundo manuscrito (Ob. cit., pp. 194-196). Sobre Urraca Alfonsiz: FERNANDEZ CONDE, F. J. "La reina Urraca 'La Asturiana'". Asturiensia Medievalia, 1975, vol. 2, pp. 65-94.

(42) Tam homines quam mulieres ibi habitantes fuerint vel habitant aut ad habitandum venirent... presentes et futuros.

(43) Mando et confirmo quod nullus maiorinus vel sagio de Sauto ... No sabemos a que Soto se esta refiriendo. Podria ser de Arborebona.

(44) Esta singular reina, en 1161, entregara a la iglesia de Oviedo y a su obispo Pedro los palacios que tenia en Oviedo y diversas heredades con sus hombres en otras partes, no lejos de la ciudad, pensando en la restauracion de San Salvador y en sus sufragios: A.C.O., serie B, carp. 3, doc. n.o 8, conf. de Fernando II; Libro de los Privilegios, fols. 102v-104v; La Regla Colorada, fols. 19r-21r; public. CD, doc. n.o 172, pp. 428-433; RODRIGUEZ DIAZ. El Libro de la "Regla Colorada", pp. 326-327: adicimus et quod semper in Ovetensi ecclesia teneatur firmum quatinus in die mei aniversarii episcopus et omnes canonici qui presentes fuerint ad locum quo reges tumulati sunt [Panteon Real-iglesia de Santa Maria] cura quos Deo favente locus mee sepultureponatur missarum officiis expletis...; de ese modo Urraca Alfonsiz ponia de manifiesto su condicion regia, equiparandose a los soberanos asturianos enterrados en aquel panteon. Poco mas tarde, en 1164, protagonizara una rebelion muy conocida contra su hermano, Fernando II, rey de Leon, con visos independentistas: FERNANDEZ CONDE, F. J. "La regencia de Urraca la asturiana, ?un primer capitulo de regionalismo secesionista en Asturias". En Historia de Asturias. Salinas, 1979, pp. 239-243.

(45) Public. CD, doc. n.o 131. De este texto se encuentran sendas copias de los dos manuscritos del siglo XlV, confeccionados por D. Gutierre, obispo de Oviedo (1477-1489): Libro de los Privilegios, fols. 81r-82r y Regla Colorada, fol. 18r-v, public. RODRIGUEZ DIAZ. El Libro de la "Regla Colorada"; n.o 10, pp. 326-327. Respecto a la falta de rigor de D. Pelayo en el LT, conviene advertir que segun la version de este codice el monto economico de la entrega de dineros a la reina Urraca habria sido de 9.280 mektalia auri purissimi y 10.400 solidos purissimo argento; y en las dos versiones tardias, de 4.000+4.000 respectivamente. Adviertase que tambien existen dos versiones mas amplias de esta donacion: Libra de los Privilegios, fols. 82r-84r y Regla Colorada, fols. 15v-18r, public. RODRIGUEZ DIAZ. El Libro de la "Regla Colorada", pp. 322-326. La autora propone una fuente comun para ambas versiones (p. 159), como ya lo habiamos indicado en un estudio monografico sobre este importante documento: FERNANDEZ CONDE, F. J. "La supuesta donacion de la ciudad de Oviedo a su iglesia por la reina dona Urraca. Estudio critico". Asturiensia Medievalia, 1972, vol. 1, pp. 177-198. El alcance de las falsificaciones de esta version, tambien pelagiana, coinciden basicamente con las del LT. si bien se incluyen aqui algunos otros elementos autenticos que consignamos en dicho estudio.

(46) Estudio critico: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 354-361. La misma reina vuelve a donar Soto de Lezer a la sede ovetense en 1120 y a su obispo, mencionando la donacion anterior: villam regalem que vocatur Salto de Lezer cum suo sagione... et quotatam sicut in maiore testamento (CD, doc. n.o 142, pp. 365-366).

En 1118 la propia reina Urraca habia donado a San Salvador de Oviedo y a su titular seis iglesias en Coyanza. Pero se trata tambien de un falso pelagiano: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 362-363. Alli se mencionan las copias existentes.

(47) Comes Piniolus et uxor eius comitissa Ildoncia comparaverunt de Auria Pinioliz medietatem de Veiga de Meredo et iacet inter duo flumina Puronia et Suarano, iusta illud castrum de Suarone in era Ma. LXa IIII.a (LRC, fol. 54rA, public. FC, p. 99 y RG). Estaba situado en la actual parroquia de Meredo, Vegadeo. Y era el centro articulador de un territorio antiguo con varios castros. Existe una obra famosa, especie de historia novelada con interes para la epoca moderna: AMAGO FERNANDEZ, B. Las castellanas de Suaron. Vidas ejemplares de los ultimos moradores del castillo de Suaron. Oviedo, 1952.

(48) Libro de los Privilegios, fols. 139v-140v y Regla Colorada, fols. 23v-24r, public. CD, doc. no. 162. Tambien: RODRIGUEZ DIAZ. El Libro de la "Regla Colorada", pp. 335-336.

(49) Sobre el conflicto interdiocesano de Oviedo y Lugo: FERNANDEZ CONDE. El Libro de los Testamentos, pp. 73 y ss. ("El creador de una diocesis").

(50) Hoc dono et concedo vobis per suos terminas antiquos cura omnibus suis hereditatibus et adquisicionibus tam regum quam comitum vel quorumcumque hominum et quantum ibi adquisitum et exquuitum est vel esse potuerit cum suo caritel (castillo) et cum suo sagione et cum omnibus suis directuris et calupnis et cum omni voce regia et cum omni sua criacione, cum omnibus istis pernominatis qui infra hos terminos vel extra inventa sunt vel esse potuerint.

(51) CD, doc. n.o 179. Depende de un original, pero tambien existen las copias del Libro de los Privilegios y de la Regla Colorada.

(52) El total de donaciones de Fernando II a los cenobios asturianos coincide, en numero, con las que hace a favor de la iglesia de San Salvador de Oviedo y de sus prelados, 21: FERNANDEZ CONDE, F. J. "Presencia de Asturias en la vida politica del siglo XII". En Historia de Asturias. Salinas, 1979, IV, p. 231. Una panoramica general de los privilegios de coto concedidos por Fernando II a los cenobios asturianos: SUAREZ BELTRAN, Ma. S. "El ejercicio senorial del poder publico: los cotos monasticos asturianos en los siglos XI-XIII". En Sulcum sevit. Estudios en homenaje a Eloy Benito Ruano, I. Oviedo, 2004, pp. 233-275.

(53) Un minucioso y lucido analisis sobre la politica repobladora de Fernando II y Alfonso IX, realizado recientemente, pone de relieve las nuevas formas de la politica administrativa de estos soberanos en el reino leones: GONZALEZ RAMOS, J. I. 2 vols. Valladolid, 2006 (Tesis doctoral en vias de publicacion).

Francisco Javier FERNANDEZ CONDE

Depto. de Historia Medieval. Facultad de Geografia e Historia. Universidad de Oviedo. C/ Teniente Alomo Martinez, s/n.

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Author:Javier Fernandez, Francisco
Publication:Studia Historica. Historia Medieval
Date:Jan 1, 2007
Words:13258
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