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El nacimiento del Grial en el Joseph d'Arimathie de Robert de Boron.

The Birth of the Grail in Robert de Boron's Joseph d'Arimathie

Sumario:

1. Introduccion

2. Anclaje en la Historia

3. La sangre y su recipiente

4. Conclusion

1. Introduccion

Con El cuento del grial (c. 1182-1191) de Chretien de Troyes se inaugura la historia literaria del mito del Grial. Este texto fundacional presenta el objeto (graal en frances antiguo) inmerso en una atmosfera de misterio pues, a pesar de que se trata de un nombre comun que designa un recipiente, el graal sirve, ante todo, para llevar una hostia a un personaje enfermo, y es ademas apreciado como una <<santa cosa>>; (1) a eso se une el hecho de que durante un cortejo una gran luminosidad se desprende del recipiente, que es el centro del mismo junto con una lanza que sangra. Perceval, el caballero testigo del cortejo, luego de fallar al no formular a su anfitrion, el Rey Pescador, las preguntas pertinentes, decide emprender la busqueda del recipiente para conocer su verdadera naturaleza y resolver los enigmas relacionados. (2) Este es, a grandes rasgos, el material del que dispone Robert de Boron para construir su propia version del ya mitico objeto en el Joseph d'Arimathie (c. 1200), de forma tal que convierte al graal en Graal, dejando de lado la mayoria de los otros elementos que lo acompanan en el texto de Chretien de Troyes. En efecto, la diegesis del Joseph d'Arimathie se desarrolla en un contexto geografico y en un espacio historico extranos al modelo arturico (3) en el cual nace y se desarrolla el Grial en El cuento del grial; un tiempo y un espacio que se podrian considerar, en cierta medida, los de una <<prehistoria>>, puesto que, por medio de una especie de translatio, Robert de Boron ubica el nacimiento del Grial en la Judea de la epoca de Jesus: el espacio y el tiempo acordes con la perspectiva <<historica>> en la que se inserta la obra.

Esto implica que los personajes, los motivos y las situaciones propios de las novelas arturicas no tienen cabida en el nuevo contexto del Grial, y de forma logica estan ausentes. Asi, la figura del caballero andante, cuya mision es encontrar el Grial no esta presente en el Joseph d'Arimathie, porque la caballeria andante es una institucion todavia inexistente en la diegesis de la obra. El Grial en el Joseph d'Arimathie no representa por lo tanto una aventura, en el sentido arturico del termino, (4) sino que mas bien se constituye en una especie de desafio escritural en el que el autor debe construir su propia <<poetica del Grial>>, es decir, hacer un <<despliegue de los implicitos y los silencios de la obra fundacional>> (5) que permita reconocer y ubicar, en un objeto banal, un objeto sagrado. En este sentido, el Joseph d'Arimathie pretende desarrollar los implicitos y silencios con respecto a la naturaleza misma del Grial en la obra fundacional, es decir en El cuento del grial. Por lo tanto, nuestra intencion es elucidar la manera en que, en el Joseph d'Arimathie, un objeto comun y utilitario se convierte en <<el Grial>>; dicho de otra forma, buscamos poner en evidencia el nacimiento del recipiente y, si se quiere, sus <<mocedades>> (6), las cuales lo llevan a transformarse en simbolo de la gracia divina. Con este objetivo, nos centraremos unicamente en la primera parte de la obra (vv. 1-960), donde surge el objeto en cuestion, y trataremos de descubrir la forma en que este se va imponiendo en una historia en la cual, en principio, no esta llamado a ocupar un lugar preeminente.

2. Anclaje en la Historia

De Robert de Boron solo se sabe lo que el mismo declara en el Joseph d'Arimathie: que es un clerigo relacionado con la localidad de Boron (v. 3155) pero que, extranamente, tambien es un caballero (v. 3461) y que compone su texto para Gautier de Montbeliard (vv. 3489-3491), un caballero cruzado, muerto en Tierra Santa hacia 1212.78 Su obra es reducida y se limita practicamente al Joseph d'Arimathie, (8) que haria parte de una trilogia en verso de la cual solo se conserva su primer volumen, el Joseph, y 504 versos del segundo volumen, el Merlin; el ciclo completo fue prosificado y atribuido, aunque no es seguro, al mismo Robert de Boron. (9) Sea como fuere, en su calidad de autor, Robert de Boron pretende otorgar a su obra una dimension verdadera, en la medida en que concede un caracter historico a la relacion del Grial con los Evangelios. Asi, el Joseph d'Arimathie no se limita a remitir a la historia sagrada, sino que la emplaza en el centro mismo de su obra, como lo afirma L. Guyenot: <<son sujet est l'estoire dou graal a partir de la Cene>>. (10) Esta afirmacion debe sin embargo matizarse, puesto que el tema de la obra es efectivamente <<la historia del grial>> aunque no solamente a partir de la ultima cena, sino incluso antes: el Grial no cae del cielo durante ese momento sino que, como objeto, preexiste a la ultima cena.

Los hechos relatados en el Joseph d'Arimathie pertenecen a un acervo cultural del occidente medieval: los acontecimientos y los personajes son conocidos y ninguna duda recae sobre su existencia. En efecto, es bien sabido que en el Joseph d'Arimathie se adaptan y reescriben dos textos evangelicos apocrifos: el Evangelio de Nicodemo (ca. s. IV), (11) y la Vindicta Salvatoris (s. VIII). (12) Robert de Boron realiza esencialmente un trabajo de reescritura y al mismo tiempo de translatio, entre las fuentes evangelicas y el frances, siguiendo un principio de composicion basado en la imitacion deliberada de los textos biblicos. (13) Desde esta perspectiva, para el publico medieval, los personajes del Joseph d'Arimathie superan en prestigio a los personajes del mundo arturico, y lo que hace Robert de Boron es tomar los personajes biblicos para insertar entre ellos la nueva referencia que constituye el Grial.

Aqui radica la originalidad del Joseph d'Arimathie de Robert de Boron: servirse de un macrotexto ampliamente conocido, las Escrituras, adaptandolo a una vision del mundo que es ante todo medieval, en la que el culto de las reliquias de los santos ocupa un lugar esencial. Asimismo, se debe tener en cuenta el contexto historico de las Cruzadas, en el que surgen los textos del Grial, como El cuento del grial y el Joseph d'Arimathie, asi sea solamente en la medida en que sus patrocinadores--Felipe de Alsacia y Gautier de Montbeliard, respectivamente- -participaron en aquellas expediciones, en las cuales, quiza, tuvieron algun conocimiento sobre historias relacionadas con la sangre de Jesus:

<<non si puo negare che vi sia uno stretto legame fra l'ideazione del grande ciclo romanzesco e la profonda attrazione esercitata in Occidente--soprattutto a partire dalla prima Crociata--dalle reliquie della Passione di Cristo>>. (14)

El narrador del Joseph d'Arimathie retoma los acontecimientos que ya son conocidos por el publico para quien escribe: se cuenta la historia sagrada, con un tono aleccionador; se subraya la importancia de la encarnacion de Jesus para la salvacion de la humanidad, hasta llegar a los sucesos previos a su muerte, destacando la dimension negativa de los judios quienes--segun el narrador--odian a Jesus y deciden detenerlo. Sin embargo, esta historia oficial es <<romanceada>> y vista desde otra perspectiva. En efecto, los sucesos concuerdan ampliamente con los que son expuestos en los Evangelios (sean estos canonicos o apocrifos) hasta el momento en que, durante la detencion de Jesus por parte de los judios en casa de Simon, el narrador llama la atencion sobre un objeto:
Leenz eut un veissel mout gent    adentro habia un vaso muy fino

Ou Criz feisoit sont sacrement.   en el que Cristo celebraba el
                                  sacramento;

Uns Juis le veissel trouva        un judio encontro el vaso

Chies Symon, sel prist et garda.  donde Simon, lo tomo y lo
                                  guardo. (15)

(vv. 395-398)


La historia oficial se amplia para introducir el vaso, un objeto desconocido de los Evangelios que desempanara un papel esencial en la nueva perspectiva adoptada en el relato. (16) Esta primera aparicion del vaso es fugaz: apenas nombrado, el punto de vista regresa a la detencion de Jesus. Se trata de una especie de guino que se hace al lector, como un anuncio apenas velado de lo que esta por venir y de la funcion que tendra el vaso en el nuevo desarrollo de la historia. La unica informacion que se proporciona del objeto es su valor externo al ser calificado de <<muy fino>>, afirmacion por lo menos sorprendente en el contexto de pobreza caracteristico de Jesus y sus discipulos, pero que se explicaria por el simbolismo medieval de la nobleza exterior que deben tener los objetos relacionados con Dios. (17) Aunque el lector/auditor queda en libertad para imaginar que clase de finura se le confiere al objeto, toda vez que no se dice de que material esta hecho, ni cual es su forma concreta; en este sentido, la palabra veissel equivaldria al nombre comun graal en El cuento del grial. El objeto se muestra pero no se describe.

El sustantivo veissel en frances antiguo tiene la acepcion general de 'recipiente' o de 'vaso', por lo tanto no es seguro que en el texto se conciba al objeto en cuestion como una 'copa', en el sentido moderno del <<Grial>>. En cuanto al adjetivo gent, puede tener tambien la acepcion de 'hermoso' o 'noble', aunque generalmente aplicado a una persona. (18) En ultimas, la alusion al valor material del vaso se debe entender desde una perspectiva narrativa, la cual justifica que el judio anonimo que lo encuentra se interese en el, lo tome y lo entregue a Pilatos. Es sorprendente constatar que en la base de la cristalizacion del objeto que mas tarde se identificara con el Grial, se encuentre una accion negativa, el hurto, aunque esencial para justificar la presencia del objeto en tanto que, en una busqueda de racionalizacion, el narrador elude cualquier origen sobrenatural del vaso.

En este sentido, en su primera presentacion, el vaso no posee ningun <<poder>> ni caracteristica extraordinaria. El narrador afirma que este cumple una funcion utilitaria pues sirve para celebrar el <<sacramento>>; tambien se senala el lugar (en casa de Simon) y el momento (el jueves) en los que se situa el objeto. (19) Se debe resaltar el hecho de que Jesus es detenido en casa de Simon, y en este contexto sorprende la asociacion del recipiente con el sacramento por excelencia, la eucaristia, ya que, si se observa bien, esta reunion de Jesus con sus discipulos parece no ser la de la ultima cena sino otra diferente (mas adelante volveremos sobre esta cuestion). De todas formas, en el momento de la detencion de Jesus, por la inminencia de su muerte, el recipiente ya adquiere un valor potencial de reliquia, lo que se ratifica en la actitud de Pilatos hacia el objeto:
Li Juis le veissiel tenoit         El judio tenia el vaso

Qu'en l'ostel Simon pris avoit;    que habia tomado en la casa de
                                   Simon,

Vint a Pilate et li donna,         vino ante Pilatos y se lo entrego.

Et pilates en sauf mis l'a         Y Platos lo puso en un lugar
                                   seguro

Dusqu'atant que conte li fu        hasta que le contaron

Qu'il avoient deffeit Jhesu.       que habian matado a Jesus.

(vv. 433-438)


Pilatos es el segundo, despues del judio anonimo, en poseer el recipiente y el primero en decidir su conservacion, asociandola con la muerte de Jesus; como si su muerte fuera indispensable para que el recipiente cobrara vida. El narrador busca asi la verosimilitud en el surgimiento y transmision del recipiente y, para lograrlo, subraya algunos detalles que a simple vista podrian parecer anodinos: (20) asi, la entrega del vaso a Pilatos, y su conservacion, demuestra que, paralelamente a la muerte de Jesus, el vaso va cobrando poco a poco vida. Desde esta perspectiva, es significativo constatar que la crucifixion y la muerte de Jesus son reportadas de forma indirecta, lo que demostraria que el interes de la obra esta en otra parte. Efectivamente, desde el momento en que se precisan las bases espaciales y cronologicas de la diegesis, la narracion se refiere a un personaje que ama en secreto a Jesus:
Au tens que Diex par terre ala      Cuando Dios iba por la tierra

Et sa creance preescha              predicando su doctrina,

La terre de Judee estoit            la tierra de Judea estaba

Souz Romme et a li respondoit,      bajo el dominio de Roma,

Non toute, meis une partie          aunque no toda, sino solo la parte

Ou Pilates avoit baillie.           donde Pilatos gobernaba.

A lui servoit uns soudoiers         Un caballero le prestaba sus
                                    servicios,

Qui souz lui eut cinc               que comandaba a cinco caballeros.
chevaliers;

Jhesucrist vit et en sen cuer       El vio a Jesucristo y en su corazon

L'aama mout, mes a nul fuer       lo amo profundamente, pero por
                                  nada

N'en osast feire nul semblant     se atrevia a demostrarlo

Pour les Juis qu'il doutoit       a causa de los judios, a quienes
tant.                             temia mucho.

(vv. 193-204)


En este pasaje se confirma el marco espaciotemporal que rige el relato: el Imperio romano, del cual hace parte la Judea de Pilatos, quien tiene bajo sus ordenes a un soudoier, es decir, una especie de caballero mercenario, (21) quien a su vez siente un gran amor por Jesus. Se plantea asi una especie de gradacion que va de lo general a lo particular: del gran poder de Roma al pequeno poder del caballero, quien, a pesar de su estatus guerrero, teme a los judios. Sin embargo, este personaje no es cualquier caballero, sino uno que esta marcado por el amor que siente por Jesus, lo que lo ubica en un nivel superior a romanos y judios. La relacion que existe entre Pilatos y el caballero se expresa a traves del anacronismo de la relacion feudal. Se debe tener en cuenta que la dimension de caballero, que se evoca en esta parte, esta relacionada mas con la concepcion militar de la caballeria y no tanto con la concepcion literaria de la caballeria andante: es decir, el seguidor secreto de Jesus es presentado como un soldado en la acepcion primaria del termino caballero.

Cuando Judas va a vender a Jesus a los judios, se nombra rapidamente, entre los acompanantes de Caifas, a un personaje que se siente incomodo al estar en semejante compania: <<Joseph i fu d'Arymathye, / N'est pas liez de la compeignie>> (vv. 261-270: <<Jose de Arimatea estaba alli, / pero no se sentia bien en su compania>>). Este es el caballero mercenario al cual se aludia en el pasaje anterior: Jose de Arimatea, nombrado aqui por primera vez, quien va a ocupar el centro durante gran parte de la narracion. Mas adelante, cuando los judios acuerdan con Judas el precio por la traicion, se vuelve a nombrar a Jose para hacer enfasis en su desacuerdo: <<A trestoutes ces choses feire / Estoit Joseph d'Arymathye / Cui en poise mout et ennuie>> (vv. 314-316: <<De todas estas cosas / estaba enterado Jose de Arimatea / lo que lo apena y preocupa>>). Es evidente la opcion de presentar a Jose de forma positiva en medio de los enemigos de Jesus, como testigo en los momentos criticos que ponen en entredicho su seguridad, en detrimento de los apostoles. Como es sabido, Jose de Arimatea aparece en varios de los Evangelios, tanto canonicos como apocrifos, si bien en los primeros no se proporciona mucha informacion sobre el; por ejemplo en Juan (19:38-42) se lo identifica como un discipulo de Jesus, aunque secreto por temor a los judios, caracteristicas que se mantienen en la adaptacion de Robert de Boron. (22)

Luego de la muerte de Jesus, el personaje de Jose de Arimatea vuelve a aparecer para pedir un don a su senor Pilatos:
Et dist:--Servi t'ei longuement    y le dijo:--Te he servido mucho
                                   tiempo,

Et je et mi cinc chevalier,        yo y mis cinco caballeros,

N'en ei eu point de louier,        y no he recibido ninguna
                                   recompensa;

Ne ja n'en arei guerredon          no tendre compensacion alguna

Fors tant que me donras un don     a menos que me concedas un don,

De ce que touz jours prommis       que siempre me has prometido.
m'as.

Donne le moi, pouoir en as.>>      Concedemelo, tienes el poder de
                                   hacerlo.

(vv. 442-456)


La demanda de Jose se realiza segun una perspectiva feudal y por lo tanto anacronica. Jose es presentado en efecto como el caballero que pide a su senor un <<don obligado>>, motivo recurrente de la literatura cortes y caballeresca. (23) De acuerdo con la constitucion del motivo del <<don obligado>>, Pilatos no puede rehusar el don que pide Jose:
Pilates dist:--Or demandez,         Pilatos dijo:--Pidelo,

Je vous donrei ce que vourez        te dare lo que quieras,

Sanz la foiaute mon seigneur,       sin que se comprometa la fidelidad
                                    a mi senor.

Nus ne l'aroit a mon honneur.       Nadie mas lo obtendria de acuerdo
                                    con mi honor

Vous avez granz dons deserviz.      pues has merecido grandes dones.

--Sire, dist Joseph, granz merciz!  --Senor, dijo Jose, muchas gracias.

Je demant le cors de Jhesu          Pido el cuerpo de Jesus

Qu'il ont a tort en crouiz          que han colgado en una cruz
pendu.>>                            injustamente.

(vv. 442-456)


Es por lo menos contradictoria con el temor que siente Jose de los judios la demanda del cuerpo de Jesus. En efecto, como en los evangelios, Jose parece olvidar su temor y, en menoscabo de los apostoles canonicos, realiza esta accion temeraria. De esta forma se tiende a racionalizar el hecho de que Jose pida a Pilatos el cuerpo supliciado del profeta como recompensa por sus servicios, y que este se lo entregue. Asimismo, el <<don obligado>> justifica la entrega del cuerpo de Jesus a Jose de Arimatea, quien no hace parte de sus discipulos--por lo menos no es uno de sus discipulos <<oficiales>>--. La reaccion de Pilatos es de sorpresa, pues no considera el don solicitado como algo valioso: <<[...]- -Je quidoie / Et dedenz mon cuer le pensoie / Que greigneur chose vous issiez>> (vv. 459-461: <<[...]--yo creia / y estaba convencido / de que querias alguna cosa mejor>>). Cuando Pilatos constata el empeno de Jose por recuperar el cuerpo de Jesus (luego de una primera tentativa que los guardias romanos impiden), ordena a Nicodemo, <<un hombre que estaba alli>>, que le ayude a Jose a bajar el cuerpo de Jesus y, de forma casi precipitada, le entrega a Jose el recipiente que pertenecio al profeta:
Lors prist Pilates le veissel        Entonces Pilatos tomo el vaso,

Quant l'en souvint, si l'en fu bel;  le agrado haberse acordado,

Joseph appel, si li donne            llamo a Jose, se lo entrego

Et dist :--Mout amiez cel            y dijo:--?Amabas mucho a este
homme?                               hombre?

Joseph respont :--Voir dist avez.    --Has dicho la verdad, respondio
                                     Jose.

(vv. 507-514)


Todo sucede como si la entrega del recipiente se diera por sentada, como una accion normal, justificada por la vision materialista de Pilatos quien considera el vaso fino como la verdadera recompensa para su soldado. Sea como fuere, la rima veissel/bel--a pesar de que bel en este caso hace parte de una formula y, por lo tanto, no remite directamente al vaso--corrobora la dimension estetica del recipiente; la belleza del vaso, casi inmaterial en la medida en que no se explicita su constitucion, es condicion esencial para identificarlo con Dios. Por otro lado, se podria ver en este acto la segunda transmision del vaso--recordemos que la primera es la del judio anonimo que lo descubre y lo entrega a Pilatos-, pues el mismo Pilatos concibe la posesion del objeto como una especie de recompensa para alguien cercano a Jesus. En efecto, lo que la logica interna del texto justifica como un deseo de Pilatos por no conservar ningun objeto relacionado con Jesus--<<Pour ce Pilates li avoit / Donne qu'il o soi ne vouloit / Riens retenir qui Jhesu fust / Dont acusez estre peust>> (vv. 513-516: <<Por esto Pilatos se lo habia / entregado porque no queria / conservar nada que fuera de Jesus, / con lo cual pudiera ser acusado>>)--se convierte en el acto fundador de una larga linea de poseedores del vaso que se prolongara en el tiempo y tendra enormes consecuencias literarias.

Se puede constatar igualmente una estrategia constante para exculpar a Pilatos-- en detrimento de los judios--por la muerte de Jesus. (24) Un hecho que corrobora esta afirmacion es que Pilatos es el encargado de convertir el vaso en un simbolo del amor que siente Jose de Arimatea por Jesus. Evidentemente, esto no se hace desde un punto de vista linguistico (el vaso no posee aun un nombre propio), sino como expresion de un <<utillaje mental>> que remite, ante todo, a las intenciones de Robert de Boron como autor: es decir, la relacion que se establece entre el vaso y Jesus se hace desde una perspectiva analogica en el momento en que se constituye una relacion entre <<algo aparente>> (el vaso) y <<algo oculto>> (el amor de Jose por Jesus), de la misma manera en que funciona la analogia como expresion del simbolismo en la epoca medieval. (25)

A pesar del estatus caballeresco con el que se presenta a Jose de Arimatea, llama la atencion el hecho de que en ningun momento se establece una relacion directa del personaje con la fuerza; es mas, ese estatuto caballeresco es completamente eliminado, como se puede comprobar en los dos intentos que Jose hace para recuperar el cuerpo de Jesus, pues es rechazado por los soldados romanos sin que Jose se les enfrente por medio de la fuerza: el <<caballero mercenario>> que comandaba cinco caballeros ha desaparecido del todo. Esta dimension <<pacifista>>, caracteristica del contexto cristiano, parece responder a la necesidad de crear un personaje no violento, que sufra los vejamenes por parte de los judios, para luego resaltar, como se vera, el poder divino, manteniendo el temor de Jose presente en los Evangelios. La mencion de Nicodemo ayuda a reforzar el contexto de la pasion, la crucifixion y muerte de Jesus de acuerdo con el Evangelio de Nicodemo. Asi, paralelamente a la concepcion del vaso, se preparan los personajes que van a orbitar a su alrededor, y el todo se inserta en la historia sagrada.

3. La sangre y su recipiente

En su calidad de discipulo secreto de Jesus, Jose de Arimatea confiere una nueva naturaleza al vaso, al convertirlo en una especie de relicario, pues en el recoge la sangre que escurre de las heridas de Jesus luego de que el mismo, ayudado por Nicodemo, lo desciende de la cruz:
Et cil andui en haut munterent     Y los otros dos subieron

Et Jhesu de la crouiz osterent.    y bajaron a Jesus de la cruz.

Joseph entre ses braz le prist,    Jose lo tomo entre sus brazos,

Tout souef a terre le mist,        suavemente lo puso en el suelo;

Le cors atourna belement           preparo el cuerpo como se debe

Et le lava mout nestement.         y lo lavo muy bien.

Endrementier qu'il le lavoit       Mientras lo lavaba,

Vist le cler sanc qui decouroit    vio la sangre clara que escurria

De ses plaies qui li seinnoient    de sus heridas, que sangraban

Pour ce que lavees estoient.       porque estaban siendo lavadas.

De la pierre adonc li membra       Se acordo entonces de la piedra

Qui fendi quant li sans raia       que se hendio cuando la sangre
                                   broto

De son coste ou fu feruz.          del lado donde Jesus fue herido.

Adonc est il errant couruz         Entonces se fue corriendo rapido

A son veissel et si l'a pris       adonde estaba su vaso y lo tomo

Et lau li sans couloit l'a mis,    y lo puso alli donde la sangre
                                   brotaba,

Qu'avis li fu que mieuz seroient   pues le parecio que estarian mejor
                                   alli

Les goutes ki dedenz cherroit      las gotas de sangre que caian
                                   dentro

Qu'en liu ou mestre les peust,     que en cualquier otro lugar.

Ja tant pener ne s'en seust.       Ninguna precaucion era suficiente.

A son veissel ha bien torchies     En su vaso escurrio bien

Les plaies et bien nestoies,       las heridas y muy bien las limpio:

Celes des meins et dou coste,      las de las manos, las del costado,

Des piez environ et en le.         las de los pies y por todas partes.

Or fu li sans touz receuz          Asi fue recibida toda la sangre

Et ou veissel touz requeilluz.     y completamente recolectada en el
                                   vaso.

(vv. 549-574)


Desde esta perspectiva, se entiende la preocupacion del autor por introducir primero al personaje de Jose de Arimatea, encargado de <<descubrir>> la funcion inicial del vaso como receptaculo de la sangre de Jesus. Se debe destacar, ante todo, que la recuperacion de la sangre se hace una vez el cuerpo es bajado de la cruz y no cuando Jesus esta crucificado (como sucede con frecuencia en la iconografia). (26) Para evocar el descendimiento de la cruz se emplean solamente cuatro versos que contrastan con la extension acordada a la preparacion del cuerpo y la recoleccion de la sangre, lo que demuestra un marcado interes por resaltar la nueva dimension que va a adquirir el producto de dicha recoleccion. La rapida presentacion del vaso en el momento de la detencion de Jesus y su entrega por parte de Pilatos a Jose se justifican en este pasaje: la presentacion y la entrega del vaso constituian solo una preparacion para establecer, de forma logica, la relacion del contenido con el continente, pero no por medio de la accion divina sino como fruto del corazon humano.

La detallada descripcion de la limpieza de las heridas de Jesus tiene como objetivo demostrar que esa sangre que escurre del cuerpo--al mismo tiempo reliquia y relicario--necesita ser recolectada en un recipiente que debe ser mout gent; es decir que cualquier recipiente no es digno de contener la sangre de Jesus. Al ver la sangre que escurre Jose siente el impulso de recogerla, recordando que la misma sangre que broto del costado de Jesus, cuando este estaba en la cruz y fue herido con la lanza, al caer hendio la piedra que estaba en el piso. (27) De forma indirecta, se hace de Jose de Arimatea un testigo de primera mano de la crucifixion, episodio que, como ya se senalo, no es narrado en el texto. Asimismo, se evoca furtivamente la lanza, el otro objeto presente en el cortejo del Grial en El cuento del grial, que para alguna parte de la critica constituye el enigma principal del texto de Chretien de Troyes. (28) Lo esencial de esta alusion es que el milagro, el poder de la sangre de Jesus que hiende la piedra, es el motivo por el cual se recoge y se guarda la sangre. En este sentido, el efecto de la sangre sobre la piedra se puede calificar como <<milagro>> en la medida en que el agente es Dios, quien, por su propia accion, modifica las propiedades de un elemento de la naturaleza como la piedra: lo que resalta la imagen es ante todo el poder divino y su expresion. Una dimension milagrosa se confiere asi a la sangre productora de tan fuerte imagen pues esta simboliza la vida (la sangre de Jesus) triunfante sobre la muerte (la piedra). (29)

Luego de que Jose envuelve el cuerpo en una tela, lo pone en el sepulcro y lo tapa con una piedra, el episodio concluye con una formula de cierre contundente: <<Et Joseph d'ilec se tourna / Et en sameisons'en ala>> (vv. 591-592: <<Jose salio de alli / y se fue para su casa>>). No se afirma si Jose guardo el vaso, si lo escondio, ni que sucedio con la sangre alli recogida. Lo esencial es crear el vaso y a su guardian; lo restante, en detrimento de cualquier logica narrativa, parece ser secundario.

Despues de un parentesis en el que se evoca el descenso de Jesus al infierno para liberar a los justos, su resurreccion y el reconocimiento por parte de sus discipulos--episodios en los cuales no esta presente el objeto que nos ocupa--, el relato vuelve a Jose de Arimatea y al castigo que recibe por parte de los judios, quienes lo acusan de haber hecho desaparecer el cuerpo de Jesus para hacer creer en su resurreccion. De esta manera Jose de Arimatea se convierte en el primer martir cristiano, pues es golpeado y maltratado para obligarlo a confesar lo que el ignora. Al no obtener respuesta satisfactoria, los judios encierran a Jose con la intencion de dejarlo alli a perpetuidad y asi hacer creer que escapo con el cuerpo de Jesus, cuya resurreccion niegan. La prision de Jose se presenta como un lugar siniestro:
Avale l'on en la prison,             Lo arrojaron a la prision,

Ou plus parfont de la meison         el lugar mas profundo del edificio,

Qui estoit horrible et obscure,      que era aterradora y oscura,

Toute feite de pierre dure;          toda hecha de dura piedra.

Forment l'ont fermee et serree       La cerraron y trancaron muy bien

Et par dessus bien seelee.           y la sellaron por encima.

(vv. 701-706)


Esta profusion de detalles tiene como objetivo resaltar la dureza y oscuridad del lugar para hacer enfasis en la situacion de Jose, que es de total abandono y sufrimiento. Jose es puesto a su vez en una prision que parece una tumba, como si fuera enterrado vivo. De esta forma es confinado en una especie de <<noche oscura>> que era para el hombre medieval fuente de grandes terrores. (97) En este sentido, se entiende el contraste entre la dureza, la oscuridad, el abandono y el sufrimiento con la presencia luminosa y reconfortante de Jesus resucitado, quien, efectivamente, viene a visitar a Jose en su prision de piedra dura:
A lui dedenz la prison vint          [Jesus] vino a encontrarlo en la
                                     prision

Et son veissel porta qu'il tint      Y llevo consigo su vaso,

Qui grant clarte seur lui gita       que arrojaba sobre el una gran
                                     claridad,

Si que la chartre enlumina.          tanto, que la prision ilumino.

Et quant Joseph la clarte vist,      Cuando Jose vio la luz

En son cuer mout s'en esjoist.       se alegro mucho en su corazon.

Diex son veissel li aportoit         Dios le llevaba su vaso

Ou son sanc requeillu avoit.         donde habia recogido su sangre;

De la grace dou seint Esprist        de la gracia del Espiritu Santo
Fu touz pleins, quant le veissel     fue colmado cuando vio el vaso;
                                     vist,
Et dist:--Sires, Diex toupuissanz,   --Senor todopoderoso, dijo,

Dont vient ceste clartez si granz?   ?de donde viene esta luz tan
                                     intensa?

Je croi si bien vous et vo non       Yo creo tanto en usted y en su
                                     nombre,

Qu'ele ne vient se de vous non.      que ella puede venir solamente de
                                     usted.

--Joseph, or ne t'esmaie mie,        --Jose no desfallezcas,

La vertu Dieu has en aie;            el poder de Dios es tu ayuda:
Saches qu'ele te sauvera             te digo que este poder te salvara
En paradis ou te menra.              y te llevara al paraiso.

(vv. 717-734)


La imagen milagrosa de la sangre que hiende la piedra se reactualiza aqui con el contraste entre la celda de piedra dura pero <<hendida>> por Jesus, quien lleva ademas el vaso que contiene su sangre. La doble presencia de Jesus y el vaso con su sangre corrobora el milagro de la resurreccion y el simbolo de la sangre divina; entre los dos personajes se ubica ahora el vaso, como una especie de intermediario entre el hombre y la divinidad. Esta escena se puede asimilar a la de Perceval en el castillo del Rey Pescador en El cuento del grial. En efecto, ante un personaje <<ignorante>> se presenta otro personaje <<entendido>>, y entre los dos surge un objeto que es altamente significativo, en cierta forma maravilloso. Sin embargo, en esta primera aparicion del vaso no hay procesion enigmatica de personajes ni otros objetos misteriosos--como en el texto de Chretien de Troyes--. Es significativo el hecho de que Jesus se presente ante Jose con el vaso, pues se demuestra que, por su contenido, el recipiente posee ya un valor simbolico: el vaso que contiene la sangre redentora como ofrecimiento de la divinidad a la humanidad. Es como si se diera un desdoblamiento de la divinidad: Jesus mismo, mas su sangre contenida en el vaso. De hecho, esta es la primera manifestacion del vaso ya completamente constituido como atributo de Jesus, quien aprueba asi la decision de Jose de recolectar su sangre en el recipiente.

Toda la <<puesta en escena>> esta dirigida a Jose como unico espectador, quien no manifiesta sorpresa alguna sino alegria ante la claridad que inunda la prision. En efecto, la luz intensa es una concretizacion de la divinidad; asimismo, con el solo hecho de ver el vaso, Jose se llena de la gracia del Espiritu Santo.98 Aqui se puede encontrar una transformacion del vaso, el cual pasa de ser un recipiente <<muy fino>>, como se habia presentado antes, pero que a pesar de su riqueza material cumplia con un objetivo finalmente funcional (primero sacramental y luego puramente instrumental), a un vaso que ya no se aprecia por su dimension utilitaria sino por una dimension sobrenatural, en la medida en que parece ser fuente de una gran claridad: es como si la sangre contenida en el vaso tuviese la capacidad de producir luz. ?La luz proviene del vaso o de Jesus resucitado? En este momento de la narracion, se mantiene la ambiguedad.

Ante el caracter excepcional de la luz, y a diferencia de Perceval en El cuento del grial, Jose de Arimatea no guarda silencio sino que plantea una pregunta relacionada, no con el recipiente, sino con el origen de la intensa luz; aunque Jose ignora la fuente material de esta, el mismo responde a su pregunta: la luminosidad solo puede tener origen en el personaje que tiene ante el, a quien se dirige con la expresion <<Senor Dios todopoderoso>> (v. 727). Jesus no proporciona informacion sobre el origen de la luz, sino que alienta a Jose a perseverar en su fe. Esta luz debe entenderse desde la perspectiva medieval pues no es, evidentemente, un fenomeno natural sino una expresion de la trascendencia. (99) La luz es pues una <<irrealidad>> que remite a una dimension espiritual: es Dios y su manifestacion. Sin embargo, Jose ignora la identidad concreta del personaje que se le aparece en prision, y formula una segunda pregunta: <<Joseph Jhesucrist demandoit / Qui il iert qui si biaus estoit: /-- "Je ne vous puis, sire, esgarder / Ne connoistre ni aviser">> (vv. 735-738: <<Jose le pregunto a Jesucristo / quien era el que tan bello era:--"Senor, yo no puedo mirarlo/ ni reconocerlo ni fijar en usted mis ojos">>). Este desconocimiento de Jesus por parte de su discipulo secreto, contrasta con la actitud de los discipulos oficiales que si lo reconocen despues de su resurreccion: <<Si deciple l'unt tout veu / Et l'unt tres bien reconneu>> (vv. 615-616: <<Todos sus discipulos lo vieron / y lo reconocieron muy bien>>). Esta <<ceguera>> pasajera del personaje busca intensificar el momento de la revelacion: Jesus descubre su identidad (<<Je sui li Fiuz Dieu>>, v. 741: <<Yo soy el Hijo de Dios>>), evocando una vez mas los dogmas que se han expuesto desde el comienzo (la encarnacion, el pecado de Adan y Eva, la pasion), en una estetica de la repeticion caracteristica de la obra. Ante semejante certitud, Jose suplica ayuda, no sin antes evocar toda una historia encubierta detras de los acontecimientos narrados en la <<historia oficial>> en la que se ratifica como un seguidor secreto de Jesus (v. 802: <<Sire, touz jours vous ei ame>>: <<Senor, yo siempre lo he amado>>). Es significativo el hecho de que Jose, de forma logica, pida a Jesus que lo libere de la prision en la que se encuentra (vv. 795-796: <<Sire, dist Joseph, je vous proi / Que vous aiez pitie de moi>>: <<Senor, dijo Jose, le pido / que tenga piedad de mi>>) puesto que, de cierta forma, reclama una prueba de su poder en tanto ser divino. Al mismo tiempo, Jose encarna a la humanidad entera, presa en la carcel del pecado, que pide socorro a su creador. Sin embargo, como veremos, los planes de la divinidad son otros. Ya hacia el final de la entrevista, Jesus se refiere directamente al vaso:
En ton pouoir l'enseigne aras         En tu poder tendras el signo

De ma mort, et la garderas;           de mi muerte y lo guardaras,

Et cil l'averunt a garder             y lo deberan guardar

A cui tu la voudras donner.           aquellos a quienes tu quieras
                                      confiarlo.

(vv. 847-850)


Aqui se produce una tercera transmision del vaso, de Jesus a Jose, que anula las anteriores (del judio anonimo a Pilatos y de este a Jose), ya que, en el momento en que Jesus confiere a Jose de Arimatea la conservacion del vaso, crea asimismo una futura legion de guardianes de la reliquia, asegurando asi la continuacion de la historia. Por otro lado, surge una nueva transformacion del vaso pues, de un objeto utilitario, se convierte en el signo de la muerte de Jesus: se pasa de la dimension material a la dimension espiritual. Esta transformacion es consecuencia directa del amor de Jose por Jesus pero, en ultimas, se puede considerar tambien como la cristalizacion de la voluntad divina, pues la presencia de Jose, y por ende su intervencion en la preservacion de la sangre de Jesus en el vaso, es producto de los planes de Dios. En todo caso, el recipiente se transforma en un signo, ya no tiene valor por si mismo sino por lo que representa, se trata asi de una <<interpretacion simbolica, que consiste en tratar las cosas mismas como signos y en desentranar sus significaciones>>. El cambio es significativo porque el vaso parece sustituir a la cruz como signo de la muerte de Jesus, y es el mismo Jesus quien le confiere este nuevo estatus.

A las palabras siguen los actos, y Jesus muestra directamente el vaso:
Nostre Sires ha treit avant      Nuestro Senor mostro

Le veissel precieus et grant       el vaso grande y precioso

Ou li saintimes sans estoit        en donde estaba la sangre
                                   santisima

Que Joseph requeillu avoit         que Jose habia recogido

Quant il jus de la crouiz l'osta   cuando lo bajo de la cruz

Et il ses plaies li lava.          y le lavo sus heridas.

Et quant Joseph vist le veissel    Y cuando Jose vio el vaso

Et le connut, mout l'en fu bel.    y lo reconocio, se alegro mucho.

Meis de ce mout se mervelloit,     Lo que mas le asombraba

Que nous ne seut ou mis l'avoit,   era que nadie sabia donde lo habia
                                   puesto,

Qu'en sa meison l'avoit repus,     pues lo habia escondido en su
                                   casa

C'onques ne l'avoit veu nus.       y nadie lo habia visto.

Et il tantost s'agenouilla,        Se arrodillo enseguida

Nostre Seigneur en mercia;         y dio las gracias a Nuestro Senor:

--Sire Diex, sui je donques teus   --Senor Dios, ?soy entonces aquel

Que le veissel si precieus         que el vaso tan precioso

Puisse ne ne doie garder           pueda y deba guardar,

Ou fis vostre saint sanc couler?   en el cual recogi su santa sangre?

Diex dist:--Tu le me garderas      Dios dijo:--Tu lo guardaras

Et cius cui le comanderas.         y aquellos a quienes lo confiaras.

(vv. 851-870)


Debido a la necesidad de marcar el momento de la presentacion <<oficial>> del vaso por parte de Jesus, este vuelve a mostrarlo en todo su esplendor, como si Jose lo viera por primera vez--en detrimento de la logica interna pues Jose ya habia visto el vaso (vv. 725-726) y ahora lo reconoce-. La nueva calificacion del vaso como <<grande y precioso>> demuestra otro cambio de percepcion: su relacion con la divinidad modifica su tamano y su naturaleza: de ser un objeto hermoso pasa a ser un objeto precioso; la palabra misma precieus, remite a una nocion de gran valor y por lo mismo venerable. Es fundamental la actitud de Jose, quien se sorprende al ver el vaso en la prision, ya que por su reaccion orienta la percepcion que el lector/auditor se hace del objeto que esta en un lugar en donde no deberia estar: es decir, el vaso adquiere una dimension milagrosa en la medida en que es desplazado por medio de la accion divina. Estos elementos milagrosos, mas que maravillosos, que rodean al vaso y se manifiestan ante Jose de Arimatea son una forma de cristalizacion de la divinidad ante el hombre: <<Los milagros constituian para los hombres y mujeres de la Edad Media un tipo de signo, una categoria de acontecimientos que manifiestan la existencia de Dios con mas claridad que todas las pruebas que los teologos se esforzaban, sin gran exito, por aportar. El milagro es el beneficio extraordinario que un hombre (o una mujer) recibe de Dios>>. (34)

La relacion del contenido con el continente se explicita, y se insiste en el hecho de que el vaso contiene la <<sangre santisima>>. En adelante el vaso es el signo que remite al contenido. En el momento preciso de la transmision del vaso, que se hace en nombre de la Trinidad (vv. 871-878), Jesus senala su funcion principal:
Joseph qui a genouz estoit           Jose que estaba arrodillado

Prist le veissel que Diex tenoit;    Tomo el vaso que Dios tenia;

--Joseph, dist Diex, as pecheeurs    --Jose, dijo Dios, para los
                                     pecadores

Est sauvement pour leur labeurs.     [este vaso] es socorro por sus
                                     angustias.

Qui en moi vraiement croirunt        Quienes crean verdaderamente en
                                     mi

De leur maus repentance arunt.       se arrepentiran de sus faltas.

(vv. 879-884)


La escena es ceremonial, como un acto de investidura caballeresca, con el oficiante y el contrayente, cada uno ocupando su lugar respectivo. El vaso representa pues el consuelo para los pecadores. Sin embargo, Jesus102 no explicita la forma en que el vaso puede lograr esta salvacion; ?se refiere al vaso como objeto contenedor de su sangre o al contenido del vaso? Sea como fuere, se entiende entonces al vaso como signo de la sangre de Jesus que cristaliza la fe: ver el vaso y creer en Jesus es el camino para la salvacion (como se corroborara en la segunda parte de la obra).

En esta ceremonia se inaugura la conservacion del vaso por tres personas que deben creer en la Trinidad. En efecto, Jesus ordena una serie de analogias entre los elementos de su pasion, muerte y resurreccion, y el vaso mismo, que esta relacionada con el desarrollo posterior de la obra:
--Joseph, bien sez que chies        --Jose, sabes bien que en casa de
Symon                               Simon

Menjei, et tout mi compeignon,      comi con mis companeros

A la Cene le juesdi;                el jueves durante la Cena:

Le pein, le vin y benei             alli bendije el pan y el vino.

Et leur dis que ma char menjoient.  Les dije que comian mi carne

Ou pein, ou vin mon sanc            en el pan y que en el vino mi
buvoient.                           sangre bebian:

Ausi sera representee               asi se representara

Cele taule en meinte contree.       esta mesa en muchos lugares.

Ce que tu de la crouiz m'ostas      Tu me bajaste de la cruz

Et ou sepulchre me couchas,         y me pusiste en el sepulcro:

C'est l'auteus seur quoi me         este es el altar sobre el cual me
metrunt                             pondran

Cil qui me sacrefierunt.            aquellos que me sacrificaran.

Li dras ou fui envolepez            La sabana con la que fui envuelto

Sera corporaus apelez.              se llamara corporal.

Cist vessiaus ou men sanc meis      Este vaso donde pusiste mi sangre

Quant de mon cors le requeillis     cuando la recogiste de mi cuerpo

Calices apelez sera.                caliz se llamara.

La platine ki sus girra             La patena que sera puesta encima

Iert la pierre senefiee             representara la piedra

Qui fu deseur moi seelee            que se cerro sobre mi

Quant ou sepuchre m'eus mis.        cuando me pusiste en el sepulcro.

Ice doiz tu savoir touz dis;        Esto debes saberlo siempre:

Ces choses son senefiance           estas cosas significan

Qu'en fera de toi remembrance.      que tu recuerdo sera evocado.

(vv. 893-916)


Jesus vuelve a recordar los elementos esenciales de la historia y evoca el momento de la eucaristia, ubicandolo en casa de Simon; se asocian asi dos momentos diferentes--la cena en casa de Simon y la ultima cena--en uno solo, lo que se presta a confusion, pero que, de acuerdo con Zink, se hace de forma deliberada y se explica por la cercania del Joseph d'Arimathie con el Evangelio de san Juan, en detrimento de los evangelios sinopticos. En efecto, segun Zink, el texto de Robert de Boron coincidiria en varios detalles con el Evangelio de san Juan y en ambos textos el lavatorio de los pies a los discipulos por parte de Jesus, durante la cena, remplazaria la institucion de la eucaristia: la cena en casa de Simon funcionaria como la ultima cena. (36)

Esta aclaracion es significativa porque demuestra que el vaso en cuestion no se puede identificar tan facilmente con el caliz de la ultima cena. En efecto, en el Joseph d'Arimathie parece haber un esfuerzo premeditado por hacer coincidir la comida en casa de Simon con la ultima cena, para asi seguir el plan de los ultimos dias de Jesus. Sin embargo, en la escena de la detencion que vimos anteriormente, cuando se muestra por primera vez el vaso, ya el narrador afirma que con este recipiente Jesus celebraba el sacramento, y en este pasaje vemos que el personaje mismo de Jesus corrobora esta informacion. Si antes no se sabia de que clase de sacramento se trataba, ahora se dice claramente que es la eucaristia. Desde esta perspectiva, seria entonces licito pensar que en este caso el vaso si es el de la eucaristia, aunque esta tenga lugar el jueves en casa de Simon. Asimismo, la alusion al pan y al vino, hecha por el mismo personaje de Jesus, confirmaria la dimension sacramental de la escena. Por consiguiente, el vaso no tiene una sola dimension a lo largo de la primera parte del texto--como hemos tratado de demostrar--en relacion con la sangre que contiene. Asi, podemos suponer que, en un primer momento, el vaso contiene el vino consagrado, es decir, la sangre de Jesus, aunque bajo la apariencia del vino; luego, despues de la muerte de Jesus, el vaso acoge su sangre <<natural>>, recogida por Jose de Arimatea; despues de la resurreccion de Jesus y su aparicion ante Jose, el asunto se complica pues, en el pasaje arriba citado, Jesus recuerda al mismo tiempo el misterio del vino convertido en sangre (la sangre eucaristica) y la sangre que contiene el vaso (la sangre natural). (37) Desde este punto de vista, en este pasaje el vaso seria al mismo tiempo caliz y relicario.

El elemento esencial de este pasaje, en el objetivo que nos hemos propuesto, es el hecho de que Jesus mismo recoge el vaso <<creado>> por Jose y lo ubica en medio de la mesa, otorgandole, por fin, un nombre, <<caliz>>, estableciendo tambien una nueva identidad, pues, de simple vaso, como se ha identificado al objeto desde el principio, la denominacion mas especializada de caliz determina su funcion y lo propulsa en una dimension hasta entonces solamente esbozada. Del objeto apenas apercibido durante la detencion, pasamos al caliz que simboliza, de acuerdo con la propuesta del mismo Jesus, su propio sepulcro. En efecto, si el caliz debe ser cubierto por una patena que simboliza la piedra sobre el sepulcro, entonces el caliz simboliza, a su vez, el sepulcro. En esta perspectiva, se puede colegir que la sangre representa entonces al cuerpo mismo de Jesus. Sin embargo, hay que reconocer que el nombre de caliz no logra imponerse pues, apenas propuesto, es abandonado y no vuelve a aparecer en todo el texto, como si el nombre en definitiva no concordara con su naturaleza. (38)

De todas formas, el caliz hace pues parte de un todo, de un gran simbolo que es la identificacion de la muerte de Jesus con elementos de la eucaristia cristiana: <<Las analogias aqui establecidas [...] responden al pensamiento tipologico y figural.

El significado (senefiance) deriva del objeto original que se proyecta en el tiempo repitiendose y permitiendo asi el recuerdo y la conmemoracion (remembrance)>>. (39) No obstante, habria que agregar aqui que, de forma por lo menos peculiar, todos estos elementos, el caliz, la patena, el corporal, no tienen por objeto el recuerdo de Jesus sino el de Jose de Arimatea, como lo expresa el mismo Jesus (vv. 915-916). Ademas, la rima senefiance/ remembrance remite a dos conceptos claves: el significado (senefiance) se materializa en la conmemoracion (remembrance) del acto positivo de Jose de Arimatea: el descendimiento del cuerpo de Jesus y la recuperacion de su sangre, pero sobre todo del amor que espontaneamente siente Jose por Jesus. De esta forma, la intencion del autor por hacer de Jose una especie de simbolo del amor que debe sentir la criatura por su creador se hace evidente, y los elementos evocados por Jesus tendrian otra significacion mas alla de la analogia con la eucaristia.

En este sentido, el vaso no es tanto un caliz, en la medida en que no posee una funcion meramente sacramental, y se transforma en una reliquia, un avatar de la gracia, puesto que mirarlo es gozar de la compania divina que se manifiesta en una plenitud y una alegria eternas, como lo senala Jesus:
Tout cil qui ten veissel verrunt    Todos aquellos que veran tu vaso,

En ma compeignie serunt,            estaran en mi compania,

De cuer arunt emplissement          tendran el corazon pleno

Et joie pardurablement.             y una alegria sin fin.

Cil qui ces paroles pourrunt        Aquellos que estas palabras
                                    podran

Apenre et qui les retenrunt         escuchar y que las conservaran

As genz serunt [plus] vertueus,     seran mas virtuosos con respecto
                                    a su projimo,

A Dieu assez plus gratieus;         obtendran la gracia de Dios;

Ne pourront estre forjugie          no podran ser mal juzgados

En court ne de leur droit trichie,  en alguna corte o desposeidos de
                                    sus derechos,

N'en court de bataille venchu       ni ser vencidos en un duelo
                                    judicial,

Se bien ont leur droit retenu.      si han conservado lo que deben.

(vv. 916-928)


Notese que Jesus indica explicitamente que el recipiente pertenece a Jose, lo que corroboraria que las analogias relacionadas con el caliz remiten mas a Jose que a Jesus. Se confirma tambien la dimension milagrosa del objeto (solo con verlo se accede a la plenitud) y de las palabras que evoca Jesus, pues escucharlas, ademas de adquirir cierta probidad, equivale a obtener inmunidad en momentos criticos, tales como el duelo judicial, elemento anacronico pero que actualiza la dimension milagrosa del objeto y al mismo tiempo pone las bases para el ulterior desarrollo de las caracteristicas sobrenaturales del Grial en los textos literarios posteriores. Asi, el vaso no solamente provoca efectos espirituales, sino que tambien funciona como una especie de <<talisman>> ante las vicisitudes de la vida del hombre (medieval), y de los futuros heroes de las novelas del Grial. (40)

La escena, altamente significativa, necesita una acotacion por parte del narrador para justificar su silencio con respecto a las palabras evocadas en el verso 920:
--Ge n'ose conter ne retreire,   --Yo no me atrevo a contar ni a
                                 referir [las palabras]

Ne je ne le pourroie feire,      y tampoco podria hacerlo

Neis se je feire le voloie,      si tuviera la intencion,

Se je le grant libre n'avoie     si no tuviera el gran libro

Ou les estoires sont escrites,   donde las historias estan escritas

Par le granz clers feites et     y redactadas por los grandes
dites.                           clerigos.

La sunt li grant secre escrit    Alli estan escritos los grandes
                                 secretos,

Qu'en numme le Graal et dit      conocidos como los secretos del
                                 Grial.

(vv. 929-936)


Despues de 928 versos, esta es la primera vez que la palabra Graal aparece en la obra, pero no relacionada directamente con el vaso o recipiente hasta ahora evocado, sino con el libro fuente. 108No es anodino que sea precisamente en este instante en que se evoque la palabra Graal, pues es un momento en el cual el narratario ya no es Jose de Arimatea sino el auditor/lector. Esta digresion explicativa busca ubicar el texto dentro del <<gran libro>> que trata sobre el Grial; en este sentido, se debe tener en cuenta que el titulo Le Roman de l'Estoire dou Graal, presente en el manuscrito, parece hacer referencia a una macroestructura de la cual el Joseph d'Arimathie es solo el primer eslabon; en efecto, basandose en los estudios de A. Micha, O'Gorman sostiene que el sintagma <<Estoire dou Graal>>, que se repite tres veces en el texto, se refiere a todo el ciclo compuesto por Robert de Boron, y no solamente al Joseph d'Arimathie. (42)

En cuanto a los <<secretos del Grial>>, existe un debate entre dos posturas, ambas debidamente sustentadas: una, representada por F. Zambon, quien ha propuesto que existe una ensenanza oculta por parte de Jesus, reservada solo a los iniciados, siendo Jose de Arimatea el primero de ellos: <<il discorso de Geso a Giuseppe di Arimatea e un segnamento segreto (i "segreti del Graal"), impartito a un solo discepolo (che lo aveva amato celeement, segretamente) dopo la Resurrezione, nascosto a tutti gli altri discepoli e per questa ragione non riportato dai Vangeli>>. (43) Por otro lado, M. Zink, sostiene que toda la ensenanza de Jesus es explicitada en su discurso y que no hay tales secretos en la obra: <<Certains font appel a un sens second, selon les usages litteraires de l'epoque, mais leur reception au Moyen Age montre que ce sont les lecteurs modernes, et non les medievaux, qui y cherchent une revelation secrete ou qui se livrent a leur propos a un delire sur interpretatif digne de Philon d'Alexandrie>>. (44)

La alusion a una informacion oculta en este pasaje se podria concebir igualmente como un motivo retorico por medio del cual se pretende otorgar a la obra, que se deriva de un conocimiento supuestamente <<secreto>>, un aura de misterio y al mismo tiempo un argumento de autoridad. En todo caso, la alusion al <<gran libro>> y a los <<grandes clerigos>> parece ser una manifestacion del motivo de la fuente escrita que garantiza la veracidad de la materia tratada (recurrente en la literatura medieval que se fundamenta en fuentes clasicas como los romans antiques en Francia o el mester de clerecia en Espana).

Es significativo el hecho de que, cuando aparece la palabra Graal, no sea para denominar el vaso sino para referirse a la <<poetica del Grial>>, es decir, a la manera en que la obra se piensa a si misma como parte integrante de una materia mucho mas amplia. Al mismo tiempo, lo que hemos denominado las mocedades del Grial tendrian aqui una razon de ser en la medida en que permiten que se cree una atmosfera de <<misterio>> en la que se envuelve el vaso pues el lector/auditor sabe que este es a la vez el Grial pero tambien el libro.

Como se trata de que el vaso cumpla con su nueva funcion de dador de gracia, Jesus desaparece y deja en la prision oscura a Jose:
Or, Joseph, je m'en irei.           Jose, ahora yo me ire.

De ci mi ne t'em menrei,            No te sacare de aqui

Car ce ne seroit pas reison;        pues no seria conveniente:

Ainz demourras en la prison.        te quedaras en la prision.

La chartre sanz clarte sera         La celda no tendra luz,

Si comme estoit quant je ving ca.   asi como estaba cuando yo vine.

Garde que tu n'aies peeur           Trata de no tener miedo,

Ne au cuer fricon ne tristeur,      ni frio ni tristeza en tu corazon,

Car ta delivrance tenrunt           pues tu liberacion consideraran

A merveille cil qui l'orrunt.       como algo extraordinario aquellos
                                    que lo sabran.

Li seinz Espriz o toi sera          El Espiritu Santo estara contigo

Qui touz jours te conseillera.>>    y siempre te aconsejara.>>

(vv. 949-960)


La liberacion que ruega Jose a Jesus al comienzo de su encuentro no se produce: Jose queda otra vez encerrado aunque con el vaso y en compania del Espiritu Santo. El hecho de que la celda quede otra vez en la oscuridad, una vez que Jesus se va, demuestra que la claridad que parecia emanar del vaso era mas consecuencia de su cercania con Jesus que una propiedad concreta del recipiente mismo. Sin embargo, el vaso ya no puede volver a su naturaleza inicial, por lo menos desde el punto de vista material: aunque sin ser fuente de luz, recoge desde ahora toda la carga simbolica que el mismo Jesus le ha conferido.

Este abandono de Jose por parte de Jesus tiene un objetivo narrativo fundamental: se trata de una estrategia que obtendra toda su significacion en el momento en que se aborden los acontecimientos adaptados de la Vindicta Salvatoris: la liberacion de Jose por parte de Vespasiano, hijo del emperador romano; solo en ese momento se hara palpable la maravilla (45)--como lo anuncia Jesus-, en la medida en que, despues de pasar mucho tiempo encerrado, sin comida ni bebida, los judios se sorprenderan al encontrar a Jose sano y salvo, como lo reporta el narrador: <<Dient li viel et li enfant / Que la vertu de Dieu est grant>> (vv. 22552256: <<Viejos y jovenes dicen / que el poder de Dios es grande>>). La maravilla es ante todo una forma de demostrar el poder de Dios, quien salva a su secreto servidor por medio del veissel, como lo sabe el lector/auditor.

Conclusion

El Grial aparece en la literatura medieval francesa a partir de dos modelos diferentes: uno representado por El cuento del grial de Chretien de Troyes y el otro representado por el Joseph d'Arimathie de Robert de Boron. En la version de Chretien de Troyes se presenta al Grial (todavia en minuscula: graal) como un objeto sagrado y rodeado de misterios que son susceptibles de ser develados. Por el contrario, en la version de Robert de Boron el objeto se presenta en plena formacion: un recipiente utilitario y sin nombre propio se inserta en el contexto de la pasion y muerte de Jesus, hasta convertirse en el Graal (ya en mayuscula). Sin embargo, la palabra Graal no es recurrente en la primera parte del texto, pues se privilegia el sustantivo veissel (en minuscula), que se podria identificar con el graal (tambien en minuscula) de Chretien de Troyes, en su dimension utilitaria de <<recipiente>>.

En la primera parte del Joseph d 'Arimathie se puede ver la forma en que la reliquia se va constituyendo: de un objeto sin nombre se convierte en el caliz, con toda la marca simbolica que esta denominacion conlleva. Robert de Boron tiene claro su objetivo de insertar el <<vaso grande y precioso>> en el contexto de la historia sagrada y, a tal fin, procede de forma minuciosa, plantando la semilla de un vaso sin nombre: mostrandolo mas que nombrandolo.

Con esta intencion, se relaciona el objeto con dos personajes principales: en primer lugar con Jesus, a quien en principio pertenece el vaso y, en segundo lugar, con Jose de Arimatea, quien concede al vaso la funcion primordial de contenedor de la sangre salvadora. En estos dos personajes principales, Jesus y Jose, de la primera parte del Joseph d'Arimathie recae la formacion del vaso como un simbolo de la redencion. La sangre de Jesus representa, en este sentido, la redencion de la humanidad: Jose recoge esta sangre en el vaso y, asi, prolonga la presencia en el mundo terrenal de la sangre salvadora. Desde esta perspectiva, el vaso se convierte en relicario y al mismo tiempo se confunde con la divinidad.

Finalmente, las <<mocedades>> del Grial remiten ante todo al proceso de escritura que hace de un recipiente, mas o menos comun, el simbolo de la gracia divina. Esta conciencia escritural posee no obstante un caracter <<subversivo>> en la medida en que se pretende contar la historia de Jesus desde otra perspectiva, agregando elementos nuevos, como el mismo Grial, en una historia que es <<sagrada>> y por lo tanto intocable; de esta forma, se logra un efecto contrario a la legitimizacion que se buscaba inicialmente pues, bien mirado, el hecho de insertar la nueva narrativa dentro de la Historia, introduciendo una gran parte de ficcion, equivale a cuestionar la historia oficial. Asi, Robert de Boron, en su calidad de autor, se ubica al mismo nivel de los autores de novelas arturicas en prosa francesa en el siglo XIII--como los anonimos autores del Tristan en prose (c. 1235) que se esconden detras de los nombres ficticios de Luce del Gast y Helie de Boron--que niegan la autoridad de los textos anteriores pues no lo contaron <<todo>>. Asimismo, se podria pensar que esta reescritura de la historia sagrada equivale a <<ficcionar>> la redencion de Cristo en la medida en que se anaden nuevas condiciones a una redencion que se creia definitiva; el Grial y su nacimiento serian la cristalizacion de esas nuevas condiciones. No obstante, podriamos preguntarnos si el autor es consciente de estas <<sutilezas>>: la busqueda de coherencia narrativa, en un texto escrito a comienzos del siglo XIII, ?no es mas bien reflejo de una inquietud moderna? Sea como fuere, el nacimiento del Grial en el Joseph d'Arimathie demuestra ante todo la libertad creadora y el peso de la ficcion, elementos indispensables para la pronta consolidacion de un ciclo destinado a las aventuras del Grial.

Mario Martin Botero G. es Doctor en Literatura Medieval (Universidad de Paris 3- Sorbonne Nouvelle), profesor titular en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia, UDEA (Medellin, Colombia), miembro del Grupo de Estudios Literarios-GEL y del grupo CLYTIAR (Cultura, literatura y traduccion iberoarturica).

E-mail: martin.botero@udea.edu.co

Recibido: 30 de mayo de 2016.

Aceptado para su publicacion: 29 de agosto de 2016.

(1) <<Tant sainte chose est li Graals>>, Chretien de Troyes, Le Conte du Graal, ed. de Charles Mela (basada en el manuscrito 354 de la Biblioteca de Berna) in Romans (Paris: Librairie Generale Francaise, 1994), v. 6351.

(2) El caracter inacabado de El cuento del grial aumenta aun mas, entre otros aspectos, su misterio. Vease, Philippe Menard, "Problemes et mysteres du Conte du Graal" in Polyphonie du Graal ed. D. Hue. (Paradigme: Orleans, 1998), 59-75.

(3) Tal como Paul Zumthor ha caracterizado este modelo en Essai de poetique medievale (Paris: Editions du Seuil, 2000 [1a ed. 1972]), 415.

(4) Es decir, una aventura caracterizada por la <<queste>> o busqueda de un objeto o personaje por parte del caballero andante. Sobre la concepcion de la aventura arturica, ver Philippe Menard, "Problematique de l'aventure dans les romans de la Table Ronde", in Arturus Rex. Acta Conventus Lovaniensis 1987, ed. W. Van Hoecke et al.(Lovaina: Leuven University Press, 1991), II, 89-119.

(5) Victoria Cirlot, Grial. Poetica y mito (siglos XII-XV) (Madrid: Siruela, 2014), 25.

(6) Tomamos prestado este termino de Nitze: <<les enfances du vase ou plat sacre>> (William Nitze, "Introduction", in Robert de Boron, Le Roman de l'Estoire dou Graal, op. cit.,V). El termino enfances (que traducimos como <<mocedades>>) se refiere, en la literatura caballeresca, a las primeras hazanas de un j oven heroe.

(7) Sobre la interpretacion de esta reducida y problematica informacion, ver Michel Zink, "Robert de Boron, la nature du Graal et la poetique du salut" in Poesie et conversion au Moyen Age (Paris: Presses Universitaires de France, 2003), 258-262.

(8) El Joseph d'Arimathie se conserva en un unico manuscrito copiado hacia finales del siglo XIII (R, Paris, Bibliotheque Nationale, Fr 20047). Desde el siglo XIX, el texto ha sido editado con titulos diferentes: Le Roman du Saint-Graal, ed. Francisque Michel (Burdeos: Faye, 1841); Le Roman de l'Estoire dou Graal, ed. William Nitze (Paris: Editions Champion, 1927) y Joseph d'Arimathie. A Critical Edition of the Verse and Prose Versions, ed. Richard O'Gorman (Toronto: Pontifical Institute of Medieval Studies, 1995). Esta ultima sera nuestra edicion de base.

(9) Vease, Francesco Zambon, "La Trilogia di Robert de Boron" in Metamorfosi del Graal (Roma: Carocci editore, 2015), 187.

(10) Laurent Guyenot, La Lance qui saigne. Metatextes et hypertextes du Conte du Graal de Chretien de Troyes (Paris: Editions Champion, 2010), 276.

(11) El Evangelio de Nicodemo fue un texto bastante conocido en la Edad Media, pues no solamente fue copiado muchas veces sino tambien traducido a varias lenguas romanicas. Vease al respecto Alessio Collura, "L' Evangelium Nicodemi e le traduzioni romanze", Ticontre. Teoria Testo Traduzione, III (2015): 29-48.

(12) Sobre las redacciones de la Vindicta Salvatoris vease Remi Gounelle, "Les origines litter aires de la legende de Veronique et de la Sainte Face: la Cura Sanitatis Tiberii et la Vindicta Salvatoris" in Sacre impronte et oggetti <<non fatti da mano d'uomo>> nelle religioni. Atti del Convegno Internazionale Torino, 18-20 maggio 2010, ed. Adele Monaci Castagno (Turin: Edizioni dell'Orso, 2011), 231-251.

(13) Zink, "Robert de Boron, la nature du Graal", 267.

(14) Zambon, Metamorfosi del Graal, 141.

(15) Todas las traducciones al espanol del Joseph d'Arimathie son propias.

(16) No sobra recordar que el Grial es un objeto y un concepto fruto de la literatura medieval que las Escrituras desconocen por completo, y al cual la Iglesia nunca ha otorgado valor ni reconocimiento alguno. Cfr. Zink, "Robert de Boron, la nature du Graal", 254. Aunque siempre persisten los inten tos por hacer del Grial un hecho historico, como el mas reciente: Margarita Torres Sevilla y Jose Miguel Ortega del Rio, Los reyes del Grial (Madrid: Reino de Cordelia, 2014); vease la resena de Alejandro Garcia Sanjuan (Revista de Libros, noviembre de 2015, www.revistadelibros.com), en donde se desestima este nuevo intento de historizacion del mito.

(17) Vease al respecto, Georges Duby, Le temps de cathedrales. L'art et la societe, 980-1420 (Paris: Gallimard, 1976), 124.

(18) En el glosario de la edicion de O'Gorman, gent tiene la acepcion de 'fine', 'costly', 517.

(19) El momento en el que se llama la atencion en el recipiente es el final de una larga escena que comienza el jueves en casa de Simon: <<Et ce juedi chies Simon / Estoit Jhesus en sa meison / Ou ses deciples enseignoit>> (vv. 319-321: <<Y el jueves en casa de Simon / estaba alli Jesus / adoctrinando a sus discipulos>>).

(20) Guardando las proporciones, se trataria aqui del procedimiento que Roland Barthes califica como <<efecto de realidad>>, es decir, aquellos detalles narrativos en apariencia superfluos pero que, acumulados, confieren un cierto espesor al relato; vease Roland Barthes, "L'effet du reel", Communications, 11, 1 (1968): 84-89.

(21) Jean Frappier, en su articulo "Le Graal et la chevalerie", considera que el termino mercenario no es negativo en frances antiguo pues se refiere a un caballero sin feudo que sirve con lealtad y honor a un senor (ap. O'Gorman, Joseph d'Arimathie, 344).

(22) Jose de Arimatea se convierte rapidamente en un personaje literario a partir de la obra de Robert de Boron, y va a ser recurrente en las novelas del Grial. Vease el texto clasico de Roger Sherman Loomis, "Joseph of Arimathea, an Evangelist by Error", in The Grail from Celtic Mythe to Christian Symbol (Cardiff y Nueva York: University of Wales Press/Columbia University Press, 1963), 223-248. En algunas novelas en prosa del siglo XIII, el personaje de Jose de Arimatea sirve como punto de partida de la diegesis y es presentado como el evangelizador de la Gran Bretana, como sucede, por ejemplo, en el Tristan en prose; vease Mario Botero Garcia, Les Rois dans le Tristan en prose. (Re)ecritures du personnage arthurien (Paris: Editions Champion, 2011), 224-233.

(23) Sobre el motivo del <<don obligado>>, ver Corinne Cooper-Deniau, "Culture clericale et motif du 'don contraignant'. Contre-enquete sur la theorie de l'origine celtique de ce motif dans la litterature francaise du XIIesiecle et dans les romans arthuriens", Le Moyen Age. Revue d'histoire et de philologie, 1 (2005):9-39.

(24) Vease, Francesco Zambon, "Pilato e il Graal", 201. 25 Michel Pastoureau, Una historia simbolica de la Edad Media occidental, trad. J. Bucci, (Buenos Aires: Katz, 2006), 17.

(25) Michel Pastoureau, Una historia simbolica de la Edad Media occidental, trad. J. Bucci, (Buenos Aires: Katz, 2006), 17.

(26) Ver Laura Rodriguez Peinado, <<La Crucifixion>>, Revista Digital de Iconografia Medieval, II 4 (2010) 29-40. Disponible en https: //www.ucm.es/data/cont/docs/621-2013-11-21- 6.%20Crucifixi%C3%B3n. pdf. Sobre la escena en la que Jose recoge la sangre que sale de las heridas de Jesus, vease tambien Cirlot, Grial. Poetica y mito, 21 4.

(27) La imagen de las gotas de sangre que caen en la piedra recuerdan a la imagen de las gotas de sangre en la nieve en el episodio del ensimismamiento de Perceval en El cuento del grial. Evidentemente, se trata de dos episodios distintos y sobre todo de dos clases de sangre diferentes, pero por su fuerza ambas imagenes sirven para recalcar la dimension de los dos textos.

(28) Vease, por ejemplo, Guyenot, La Lance quisaigne, 182-191.

(29) La alusion a la sangre que al caer hiende una piedra que esta al pie de la cruz, no se encuentra en el Evangelio de Nicodemo: se trata de una leyenda popular en la Edad Media que se ve reflejada en varios textos literarios, sobre todo epicos (vease la nota de O'Gorman, 356).

(30) <<La nuit couvre l'ennemi cache, le fauve aux aguets, l'assassin, le fantome--le demon. C'est pourquoi l'Eglise nous propose, sur ce theme, hymnes et prieres>>, Paul Zumthor, La mesure du monde. Representation de l'espace au Moyen Age (Paris: Editions du Seuil, 1993), 396.

(31) En una clara manifestacion de la divinidad: <<Le merveilleux religieux reprend et transfigure le merveilleux de la magie. [...] Par rapport a une mentalite plus primitive qui situe la force surnaturelle dans l'immanence, le merveilleux chretien traduit une volonte d'epuration et de spiritualisation en attribuant cette force a la transcendance divine>>, Daniel Poirion, Le merveilleux dans la litterature francaise du Moyen Age (Paris: Presses Universitaires de France, 1995), 10.

(32) <<La lumiere s'apparente ainsi a l'air et au vent, a tout ce qui libere de la prison du corps, de ce lieu clos dont l'ascetisme chretien ne cesse de clamer qu'il faut sortir>>, Paul Zumthor, La mesure du monde, 394.

(33) Etienne Gilson, La filosofia medieval. Desde los origenes patristicos hasta el fin del siglo XIV, trad. Arsenio Pacios y Salvador Caballero (Madrid: Gredos, 2007), 316.

(34) Jacques Le Goff, El Dios de la Edad Media (Madrid: Editorial Trotta, 2004), 65.

(35) Durante todo el texto el narrador utiliza las palabras Jesus y Dios como si fueran sinonimos; en la segunda parte de la obra, la identificacion de la divinidad es mas problematica puesto que, en algunos pasajes (p. ej., vv. 2431- 2462), Jose de Arimatea se dirige a Jesus por medio del Grial pero le responde la voz del Espiritu Santo, y luego el narrador identifica las ordenes dadas, por Jesus, como ordenadas por Dios. Este cambio de denominacion de la fuente de enunciacion, mas alla de una posible impericia narrativa, podria ser tambien consecuencia de una intencion deliberada del autor para cristalizar el misterio de la Trinidad, recurrente a lo largo de toda la obra.

(36) Michel Zink, "Robert de Boron, la nature du Graal et la poetique du salut",296.

(37) Sobre la diferencia entre la sangre natural y la sangre eucaristica de Jesus, problematica recurrente en el siglo XII, vease Marc Venard, "Le Sang du Christ: sang eucharistique ou sang relique?", Tabularia, 9 (2009) 1-12.

(38) La esencia del objeto esta intimamente relacionado con su nombre: <<Se admitia que, pues los nombres han sido dados a las cosas para expresar la naturaleza de estas, era posible conocer las naturalezas de las cosas, encontrando el sentido primitivo de sus nombres>>, Gilson, La filosofia medieval, 316.

(39) Cirlot, Grial. Poetica y mito, 218.

(40) Como por ejemplo en el Lancelot en prosa (ca 1220-1225) donde el Grial dispensa manjares exquisitos a la corte del rey Peles, su guardian, en el castillo de Corbenic.

(41) Recordemos que, en El cuento del grial, el Grial se nombra desde el prologo (ed. cit., v. 64).

(42) Cfr. la edicion de O'Gorman, 339.

(43) Francesco Zambon, "L'esoterismo della messa nei romanzi del Graal" in Metamorfosi del Graal, 239.

(44) Zink, "Robert de Boron, la nature du Graal et la poetique du salut", 254.

(45) La maravilla entendida etimologicamente: <<L'etymologie du mot merveille (mirabilia) implique d'abord un etonnement, qui se nuance ensuite de crainte, d'admiration ou de fascination>>, Daniel Poirion, Le merveilleux dans la litterature francaise du Moyen Age (Paris: Presses Universitaires de France, 1982), 4.
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Author:Botero G., Mario Martin
Publication:Scripta mediaevalia
Date:Jan 1, 2017
Words:12959
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