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El mesianismo en el pensamiento de Walter Benjamin.

RESUMEN

Walter Benjamin es reconocido por sus aportes en la critica del arte, su pensamiento es brillantemente descrito por Michael Lowy como "distante de todas las corrientes y en el cruce de dos caminos". Estos dos caminos son: el materialismo dialectico donde es influenciado por Bertolt Brecht y el mesianismo judio, inculcado por su otro gran amigo Gershom Sholem. El desarraigo de Benjamin de las fuerzas sociales que lo rodean hace que sea considerado un judio entre los alemanes, un aleman entre los judios, un comunista entre los sionistas y un sionista entre los comunistas. Esto le permite mantener una actitud critica constante, donde el arte asume un papel preponderante en la toma de conciencia por parte del proletariado y donde la reproductividad tecnica hace romper el aura del arte irrepetible (aquel hecho para la admiracion de las masas que caracteriza al arte fascista), revoluciona las sensaciones y lleva a la redencion tanto personal (tikun) como social (revolucion). Este proceso equivaldria a la llegada del Mesias (o mejor: de los tiempos mesianicos) el cual seria el momento del "retorno" al paraiso perdido, donde reina la paz y el ser humano regresa a su condicion de unico (imagen del creador), donde no hay opresores ni oprimidos.

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Walter Benjamin es conocido por su aporte a la critica literaria y como el gran renovador de la estetica marxista. Sin embargo, la gran peculiaridad de Benjamin se encuentra en su novedosa concepcion de la historia, basada en su intento de fusion entre el materialismo historico y el mesianismo mistico judio, llegando a una posicion particular, a la cual Michael Lowy (1989) llamo: "Distante de todas las corrientes y en el cruce de dos caminos". Es a traves del analisis del arte que Benjamin intenta adentrarse en el espiritu creativo humano y, a partir de esta expresion supraestructural, explica los fenomenos sociales y la capacidad de transformacion de la barbarie al "anarquismo", que en su caso especifico era autodefinido como nihilista.

Benjamin insiste en que el desarrollo de la superestructura se encuentra siempre medio siglo rezagado con respecto al desarrollo de la infraestructura, y asi sucede tambien con el arte, el cual debe "politizarse", pues los viejos conceptos de genialidad, perennidad y misterio llevan a la produccion del arte fascista. Adorno contrapone a este argumento su posicion de que las reacciones supraestructurales anteceden a los cambios infraestructurales, a pesar de estar de acuerdo con Benjamin en que existe una relacion dialectica entre artista y tecnicas que desarrollan cierto tipo de arte (Adorno se referia basicamente a la musica y Benjamin a la plastica).

Benjamin define la autenticidad de la obra en el "aqui y ahora". Asi, la autenticidad se sustrae a la reproducibilidad tecnica, pero al tener que ver con el aqui y ahora, depende de su efecto sobre el espectador (no importando lo que el autor pretenda que afecte al observador), asi, una virgen medieval pasa a ser autentica varios siglos despues de que fue hecha.

La reproduccion tecnica es mas independiente que la manual con respecto al original y su finalidad es la masificacion de la obra y no su falsificacion. Con el desarrollo de la tecnologia de reproductividad de las obras de arte, estas pasan a ser autenticas, no en un sentido comercial, sino en su presencia masiva, en lugar de una presencia irrepetible, en ambos casos la autenticidad se da por transmitirse en ella su duracion material hasta su testificacion historica. La obra irrepetible es para Benjamin la base de lo que el denomina arte fascista. Este proceso tecnologico que lleva el arte a las masas, camina en concordancia con el movimiento de masas y en su accion atrofia el aura de la obra de arte, entendida esta como "la manifestacion irrepetible de una lejania (por cercana que pueda estar)" (Benjamin, 1982, p. 24).

Asi, segun Benjamin, la reproductibilidad de la obra de arte permite "quitarle su envoltura, triturar su aura y darle un sentido para lo igual en el mundo", algo que la obra irrepetible no puede hacer. Lo autentico, que es unico repetido en la igualdad del mundo, seria lo equivalente a lo que Jaime Barilko (1977) considera que es el concepto de la creacion Divina del hombre, pues, partiendo de la unidad, se explica la igualdad de derechos y la no-supremacia de ningun ser humano sobre otro.

Ademas, hay que ingresar en este contexto a la temporalidad de la obra, asi como los sentidos que se ensamblan en el contexto. Por ejemplo, idolos que eran adorados en ciertas civilizaciones, pasan a tener connotaciones diabolicas en otras o simplemente esteticas, pero en cualquiera de ellas presentan un aura por su unicidad. Lo que significa que el valor de una obra de arte unica se funda en el ritual en el que tuvo su valor util, sea cual sea. Esta valoracion se empieza a tambalear con la fotografia que surge casi paralelamente con el socialismo y ahi, segun Benjamin, empieza el derrumbe del "arte por el arte" y se inicia la emancipacion de la obra de arte de su existencia parasitaria en un ritual.

Es en el cine, evolucion tecnologica productiva de la fotografia, que ve Benjamin la realizacion del arte potencialmente politizado y, por lo tanto, revolucionario. El filmador es comparable con el cirujano que ingresa con su mano en el cuerpo y lo transforma para su curacion, en tanto que el pintor es comparado con el "mago" (curandero o "healer"), quien expresa sus dotes magicas (no cientificos ni materiales como el cirujano) sin tocar el cuerpo (las masas).

Benjamin tenia claro que algunas tecnicas, como la fotografia, podrian tornarse estaticas en el sentido de reproducir obras del estilo fascista, sin embargo, la evolucion tecnologica del cine "obligaria" a un salto cualitativo ideologico, estimulando a las masas proletarias hacia el proceso de revolucion. Esta vision utopica mecanicista de la transformacion social estaba impregnada del sueno mesianico de redencion.

Como bien lo define David Scafe (1999), Walter Benjamin fue en vida un derrotado, brillante y malentendido, que culmino su existencia con un suicidio. Benjamin era anomalo, el era un judio entre alemanes, un aleman entre los judios, un aleman entre los franceses, un comunista entre los sionistas y un sionista entre los comunistas.

Es muy probable que esta condicion de nopertenencia (outsider) es la que le da a Benjamin la capacidad de ser tan original y de hacer propuestas tan novedosas en su vision tanto politica, como estetica, filosofica e incluso religiosa.

Andre Ner (1966), el gran teologo judio del siglo XX, afirma que los grandes aportes al pensamiento judio, tanto en la religion como en el pensamiento laico, se dan cuando el judio es nomada, cuando ejerce su capacidad como bien define Abraham Leon (1968), de "disfrutar" de su alienacion total de los medios de produccion.

Este desarraigo es el que da al judio su capacidad de analisis critico e incluso propuestas de esta praxis desarraigada. Ejemplos tipicos, como define Ner, son: Un pueblo en el desierto, durante su "busqueda" de la tierra prometida, crea el concepto del sabado como un dia de descanso y disfrute obligatorio, y prohibe formalmente que se rinda pleitesia a cualquier autoridad terrenal (la unica autoridad es Dios). Se instaura asi un derecho elemental a todo ser humano, que es el descanso, el disfrute del ocio. Por otro lado, la adoracion al "unico amo del Universo" se expresa como un comportamiento anarquista frente a las autoridades, a lo que llamariamos hoy desobediencia pacifica.

Abraham Leon complementa este concepto, dentro de un punto de vista marxista, afirmando que historicamente, cuando el judio abandona su alienacion y se inserta directamente en los medios de produccion, sea como productor o como dueno de estos medios, a mediano plazo, se asimila y deja de ser judio y, consecuentemente, su capacidad critica desaparece.

Benjamin tenia conciencia de su alienacion y basandose en la definicion marxista de este termino, lo veia como algo peyorativo. Sin embargo, la fealdad inherente de la alienacion es lo que otorgaba a Benjamin su fuerza y ventaja para elevar sus ideas sobre la historia y la vida.

Hannah Arendt describe a Walter Benjamin a la par de otro escritor "maldito", Franz Kafka. Al comparar ambos, Arendt afirma que Benjamin se veia a si mismo cuando, al analizar el trabajo de Kafka, afirmaba que su produccion se basaba en un auto-reconocimiento de que personalmente era un fracasado, consecuentemente toda su creatividad se desarrollaba como en un sueno. El sueno de "regresar", como define la Biblia, al paraiso perdido y a la etapa previa a la Torre de Babel, cuando los seres humanos se comunicaban en un solo idioma, o el sueno utopico marxista del retorno al comunismo primitivo.

Este regreso de la humanidad no es hacia una situacion idilica preexistente socialmente, sino a una sensacion espiritual de plenitud y felicidad, teniendo como base la evolucion tecnologica. No es simplemente la nostalgia al "tiempo pasado que siempre fue mejor" pues, como afirma George Vanadatis, nostalgia es una palabra educada para recordar los hechos de una forma que nunca fueron, pero que nos gustaria que hubiesen sido. O como dice Joaquin Sabina: "no hay nada peor que anorar lo que nunca existio ..."

Historia, para Benjamin, no es una secuencia de eventos que lleva a cierta situacion, esta es la historia oficial, contada por las clases dominantes y por lo tanto tendenciosa y mentirosa. La historia deberia estar alienada y por lo tanto nada tiene de secuencial, y su analisis solo puede venir de los arqueologos, quienes tienen la capacidad de construir el pasado que esta bajo las piedras, pero no re-construyen el pasado.

El pasado no puede ser cambiado, es eterno, pero la historia si es cambiable, varia en cada instante que pasa y dependiendo de quien registre los acontecimientos. Benjamin, al revisar los escritos de Kafka, propone que estos podrian ser "hagadicos" o "halajicos", o sea, de acuerdo con la tradicion judia podian ser historias orales repetidas generacion tras generacion y que no pierden su validez etica (Hagada), o leyes fijas de comportamiento que no permiten juicio o analisis (Halaja), este ultimo estaria presente en la figura de Joseph K en El proceso. La Hagada prototipica es la de la historia del exodo de Egipto, con el trasfondo de la lucha contra la esclavitud y la opresion en todo su contenido.

La unica forma de ser "objetivo" es estar alienado, en el "papel del traductor". Benjamin afirma que el arte refleja una condicion fisica y espiritual del autor, pero no importa la respuesta que se obtiene en el espectador.

La aproximacion de Benjamin al marxismo se da a traves de su relacion con Bertold Brecht, quien representaba la aspiracion artistica de Benjamin, pues basaba la reaccion del publico en su capacidad de alineacion, la repulsion que siente al asumir conciencia de que esta alienado hace que el espectador se involucre, deja de ser mero observador para participar en una actitud critica y, lo que Brecht esperaba, la auto-critica.

En este mismo sentido se refiere Benjamin al desarrollo de la tecnologia de la reproductibilidad del arte, la cual llevaria a la participacion del espectador proletario a interrelacionarse con el arte y a partir de ahi a ser sujeto activo en la produccion artistica, no como en el caso de las obras majestuosas tipicas de expresion del poder, a las cuales las masas son inducidas a admirar, como simbolos de reverencia hacia el aura de represion que representan (para Benjamin esta es la tipica obra fascista), pues son obras que rehusan su futuro al auto-aclamarse unicas y eternas. De ahi, el temor de la burguesia, no solamente frente a la ruptura del arte que realizaban los surrealistas (equivalentes artisticos a los anarquistas), sino frente al desarrollo tecnologico que sacaba el arte del poder restrictivo en que se encontraba.

El concepto de auto-critica en Benjamin, tampoco era el "ortodoxo" utilizado por el Partido Comunista, cuya organizacion Benjamin no compartia e incluso consideraba "sin sentido". Para el, auto-critica estaba mas bien relacionada con el concepto de "Tikun" de la cabala judia. Tikun significa "correccion o re-ordenamiento personal" dentro de una reorganizacion social (la llegada del Mesias o de los tiempos mesianicos).

Lo arriba expuesto seria el concepto mesianico secular que, finalmente Benjamin adopta, partiendo de una base romantica alemana (kantiana), recibiendo la influencia de Guershom Sholem en mistica judia y de Bertold Brecht en materialismo historico. Benjamin termina sin concretarse, como define Lowy, en el "cruce de los caminos".

Benjamin, en sus primeras etapas, ataca fuertemente la estructura del Estado basado en la forma opresiva y funcion reaccionaria de la sociedad moderna; Nietzsche llama al Estado "el mas frio de los monstruos frios". Benjamin ve en las clases proletarias las fuerzas que a traves de la revolucion eliminarian el ciclo de opresion y llevarian de regreso al Paraiso Perdido. Este no era para Benjamin un proceso historico inevitable, mas bien se trataba de una tarea urgente con el fin de utilizar el desarrollo tecnologico para el bien de la humanidad, en lugar de la catastrofe que deparaba el fascismo.

Segun la tradicion judia, los tiempos mesianicos llegaran cuando un lider (el Mesias), el cual puede ser cualquier persona, aparezca e impere una sociedad de paz absoluta. Pero el Mesias solo se hara presente cuando todas y cada una de las personas cumplan con los 613 preceptos biblicos, de los cuales 600 se refieren a la relacion etica y moral entre los seres humanos. Ademas, este hecho solo sucedera despues de un gran caos.

El fascismo no era para Benjamin un fenomeno ocasional sino una expresion "normal" del Estado capitalista opresor, y sus consecuencias claramente llevarian al caos; la revolucion proletaria era la forma de responder a este desastre y llevar a la humanidad a cumplir con el Tikun.

Benjamin ve en la barbarie fascista de la modernidad la imagen en espejo de la verdad y felicidad que, segun el, el anarquismo lucha por alcanzar a traves de la violencia. El concepto romantico de violencia, tal y como Alain Finkielkraut (1993) define al terrorismo "como un humanismo que tiene prisa", la exageracion (a veces mistica) de las posibilidades revolucionarias, pasan a ser tentaciones para todos aquellos que no estan en una lucha real por el poder, y estan presentes en el pensamiento de Ernst Bloch y de muchos de los miembros de la Escuela de Frankfurt. Benjamin, sin embargo, no temia exponer la relacion que el veia entre materialismo historico y teologia, por lo que Sholem lo llamaba "un teologo de lo profano".

Benjamin utilizaba terminologia teologica para expresar la tesis de que se interpone la revolucion proletaria con el concepto de Mesias, la sociedad sin clases con los tiempos mesianicos y la lucha de clases con el poder mesianico, ademas, la revolucion que no llega, esta a las puertas como el Mesias. Esto significa que la revolucion proletaria podria llegar incluso sin que nos dieramos cuenta de que se esta aproximando (como la llegada del Mesias). Benjamin intenta basar esta teoria en la afirmacion marxista de que el proletariado puede no tener conciencia de las tareas historicas que le son inherentes. Sin embargo, como hace con tantos autores, esta es una interpretacion muy "benjaminiana", la cual no toma en cuenta la vision de Marx de que esto se debia a las aspiraciones sociales que el proletariado tiene y que todavia no fueron suplidas por el capitalismo, y que son parte de la evolucion historica del capitalismo en su ascenso hasta crear nuevas contradicciones que llevarian al proletariado a reconocer su enemigo de clase y asi seguir concientizandose y organizandose hasta realizar la Revolucion.

En su Tesis de la filosofia de la historia Benjamin explica que cada generacion posee cierta fuerza mesianica. Esta fuerza se refleja en la capacidad por re-escribir la historia, entendida como la liberacion de las barbaries de la civilizacion y de la autoridad. Para re-escribir la historia se debe romper con los fetiches, los rituales y las religiones que la envuelven. Levinas explica este concepto cuando define el judaismo como una religion que se basa en el ateismo.

Maimonides, casi un milenio antes, decia que se puede dividir a los judios en dos tipos: por un lado los piadosos, que serian aquellos que se impresionan con los milagros y rezan a Dios para agradecer su revelacion y, por otro lado, los judios pensantes, que al observar "un milagro" intentan interpretarlo, explicarlo y buscar en que aspecto podria servir para mejorar la vida de los seres humanos.

La fuerza mesianica de cada generacion, segun Benjamin, busca la esperanza en el pasado firmemente convencida de que ni los muertos estaran a salvo del enemigo que manipula la historia y la esclaviza a tradiciones y dogmas. La fuerza de esta calidad mesianica es una espada de doble filo, la cual puede oprimir al mismo tiempo que puede liberar, esta compuesta por fines y por medios para alcanzar estos propositos. El filo positivo, redentor, esta en el filo de los medios en cuanto que el otro filo, el de los fines, es el opresor. Benjamin se pone del lado de los medios porque este filo significa el cambio constante y se opone al filo de los fines, pues este es, como dice la palabra, final, y por lo tanto, opuesto al cambio, es opresor.

Este concepto es, en ultima instancia, el verdadero concepto judio del Mesias, un ser que nunca podra llegar, un objetivo sin fin, de cambio, en busca de mejoria (Tikun) del ser humano y del medio en que este vive.

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Mauricio Frajman Lerner

rlhun@cariari.ucr.ac.cr

ABSTRACT

Walter Benjamin is very well recognized as an art critic. His way of thinking was brilliantly described by Michael Lowy as "very distant from all other current ideas and as the crossing of two roads". Those two roads are: the dialectical materialism with a lot of influence of Bertolt Brecht and the Jewish messianism influenced by his great friend Gershom Sholem. Benjamin was torn away from the social forces that surrounded him and this is why he was considered a Jew between the Germans and a German among the Jews, a Communist between the Zionists and a Zionist among the Communists. This allowed him to hold a constant critical position, where art becomes the most important issue among the workers conscience, being the artistic technical reproduction as film and photography, the breaking of the aura of the unique art product, the one that characterized fascist art for the masses. This massive reproduction of art revolves sensations and moves the people towards personal redemption (tikun) as well as to social redemption (social revolution). This process would be equivalent to the messianic times, the arrival of the messiah, the moment of return to the lost paradise, a peaceful place where the human being will return to his unique condition, the image of the creator, where there are neither oppressors nor oppressed people.
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Author:Frajman Lerner, Mauricio
Publication:Revista de Ciencias Sociales
Date:Jun 1, 2003
Words:3787
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