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El lugar de la tecnologia y la cultura digital en el discurso educativo contemporaneo/The place of technology and digital culture in contemporary educational discourse/O lugar da tecnologia e da cultura digital no discurso educacional contemporaneo.

1. Introduccion

En 1928, Jose Carlos Mariategui (2007) escribio en uno de sus Siete Ensayos de Interpretacion de la Realidad Peruana: "El pedagogo moderno sabe perfectamente que la educacion no es una mera cuestion de escuela y metodos didacticos. El medio economico social condiciona inexorablemente la labor del maestro" (33). El contexto en que Mariategui escribio sus ensayos fue el de un sistema de dominacion y poder basado en el abuso a los indios analfabetos que trabajaban en situacion de esclavos y que hacia incompatible cualquier proposito de educacion moderna y libertaria. Por esta razon el intelectual peruano sentencio inutil discutir los contenidos pedagogicos de cualquier proyecto educativo sin antes discutir las condiciones socioeconomicas sobre las cuales se asienta. Recuperando esta logica, creemos oportuno reflexionar sobre el impacto de la cultura digital en el discurso educativo contemporaneo. Es en la dialectica economica y social, gobernada por la narrativa de la informacion, el conocimiento y las tecnologias, sobre la que vamos a centrar este ensayo y discutir la influencia del relato digital en la formacion de las personas.

2. La Sociedad de la Informacion y la Sociedad del Conocimiento

La masificacion de Internet y la digitalizacion de la informacion impactan cada aspecto de nuestras vidas. La tecnologia, a decir del cofundador de la revista Wired, Kevin Kelly (2017), es el acelerador de la humanidad. Y aunque somos conscientes de que vivimos una sociedad diferente, la forma de caracterizarla no deja de ser discutible y esta lejos de agotarse. El mismo Kelly senala que en estos dias tardamos una decada en lograr algun consenso social sobre el efecto de las tecnologias una vez que aparecen, de modo que hoy no podemos sino especular sobre el efecto real de las tecnologias moviles en el aula o fantasear sobre el cambio que las impresoras 3D y la realidad aumentada provocaran en el aprendizaje.

En 1973, el profesor de Harvard, Daniel Bell, vaticino que el eje de la nueva economia social serian los servicios basados en conocimiento y que la nueva lucha de clases seria el poder de control de la informacion y de generacion de nuevo conocimiento. Al igual que Francis Fukuyama, anos mas tarde, Bell sostuvo que en ese momento poshistorico las ideologias pasarian a sobrar -aunque a ambos se les critico que nada es mas ideologico que negar la ideologia-. La propuesta del poder economico capitalista basada en la informacion y el conocimiento inspiro quiza el concepto mas potente del discurso de la sociedad contemporanea: el de la brecha tecnologica. Esta brecha fue determinada inicialmente por el acceso a los nuevos medios de produccion tecnologicos y a los datos, y mas recientemente a la capacidad de apropiarse de ellos y procesarlos para generar valor. La brecha tecnologica, devenida hoy en brecha digital, es la narrativa poderosa sobre la que reposan los grandes debates de los ultimos 20 anos en el terreno educativo: desde politicas publicas y reformas curriculares hasta compras millonarias de hardware y software.

Los procesos de convergencia tecnologica y la globalizacion economica nutren el solido relato de una nueva sociedad, que muchos autores denominan, indistintamente, de la informacion o del conocimiento. Aunque ambas denominaciones se usen de forma intercambiable, nacieron en circunstancias distintas: la segunda aparece luego de la caida del Muro de Berlin, hacia finales de los 90, y fue adoptada por la UNESCO--tambien con su variante menos famosa, Sociedad del Saber--. Manuel Castells (1999), uno de los teoricos que mas ha trabajado estos temas, explico que la caracteristica mas saltante de la revolucion actual no es el caracter definitorio del conocimiento o la informacion, sino su aplicacion. En ese sentido:
La difusion de la tecnologia amplifica infinitamente su poder cuando
sus usuarios se la apropian y la redefinen. Las nuevas tecnologias de
la informacion no son solo herramientas que aplicar, sino procesos que
desarrollar. [...] Por primera vez en la historia, la mente humana es
una fuerza productiva directa, no solo un elemento decisivo del sistema
de produccion (58).


Este nuevo relato de cambio se fundamenta en una serie de transformaciones complejas vinculadas al lugar/espacio; produccion/consumo; actos unicos/simultaneos; tiempo sincrono/ asincrono; personas/instituciones; libertades /restricciones (Cobo, 2016). Asimismo, uno de los elementos clave de esta nueva era (o del discurso hegemonico de una nueva era) es la informacion, pensada como un intangible cuyo acceso se democratiza gracias a la tecnologia, por lo que es menester de los estados asegurar a sus ciudadanos el acceso a ella.

Pero las miradas sobre esta abundancia informativa no son siempre felices. Para Neil Postman (2015), refiriendose a la realidad norteamericana, los medios nos han convertido en "yonquis" de la informacion y:
Al menos hasta ahora, la velocidad, el volumen y la diversidad de
informacion disponible funcionan como una distraccion y deficit moral;
nos enganan para que pensamos que los problemas sociales serios de
nuestro tiempo se podrian solucionar si tuviesemos mas informacion, e
incluso mas, y mas (104).


Del mismo modo, Antoni Brey (2009) coincide afirmando que, si bien el acceso de informacion se ha diversificado y crecido exponencialmente, la consecuencia es que vivimos mas ignorantes que nunca. Asi:
La expectativa de una Sociedad del Conocimiento, surgida del
desconcierto posmoderno gracias al poder de la tecnologia, ha resultado
ser en la practica una Sociedad de la Ignorancia, compuesta por sabios
impotentes, expertos productivos encerrados en sus torres de marfil y
masas fascinadas y sumidas en la inmediatez compulsiva de un consumismo
alienante. [...] La Sociedad de la

Ignorancia es, a fin de cuentas, el estado mas avanzado de un sistema
capitalista que basa la estabilidad de la sociedad en el progreso,
entendido basicamente como crecimiento economico, pero que una vez
satisfechas las necesidades basicas solo es posible mantener gracias a
la existencia de unas masas ahitas, fascinadas y esencialmente
ignorantes (37).


A pesar de las criticas, el discurso hegemonico situa la informacion y el conocimiento como mercancias necesarias para la generacion de riqueza, y su digitalizacion, en el punto de quiebre de la economia social. La incorporacion masiva de tecnologias a la escuela, por lo tanto, responde explicitamente a la demanda economica: "Es vital para la futura creacion de lugares de trabajo y para la mejora del bienestar social que los ciudadanos esten altamente cualificados en el uso de la tecnologia" (Pedro, 2016: 9). Adicionalmente, los medios de comunicacion disparan numerosas alertas sobre la cantidad de empleos que se perderan en manos de robots: el escenario distopico de una sociedad gobernada por algoritmos esta cada vez mas cerca. Segun un estudio del National Bureau of Economic Research de los Estados Unidos, cada robot que se incorpora en un proceso productivo reemplaza seis puestos de trabajo y devalua los salarios (Acemoglu & Restrepo, 2016). Hay, por lo tanto, una base discursiva que moviliza las dinamicas sociales expresada en el miedo al atraso.

3. Las tecnologias digitales en el relato de la sociedad postindustrial

La escuela y la tecnologia son dispositivos sociales que sintetizan las visiones de progreso y desarrollo de una sociedad, lo que las hace interdependientes. En el sistema de produccion premoderno los oficios se heredaban y aprendian de forma directa bajo la tutela de un maestro; en el sistema industrial, la escuela imito el modelo fordista; y hoy, en la posmodernidad, los relatos sobre la sociedad (que somos y queremos ser) parecen menos definidos, pero siempre coinciden en ubicar como protagonista a las tecnologias digitales. Esto ultimo genera al menos dos problemas: primero, la tecnocratizacion del discurso educativo; y segundo, la emergencia de una filosofia solucionista que alcanza y deforma el ambito escolar.

En cuanto a lo primero, "un discurso se tecnocratiza cuando pone mas enfasis en los medios antes que en los fines que pretende alcanzar. Cuando canjea su justificacion y los criterios para juzgar su exito por una ambigua apelacion al <<sentido comun>>" (Autor 1, 2013: 176). En cuanto a lo segundo, Evgeny Morozov (2015) ironizo sobre la presunta fe de los que creen que todo problema social tiene una solucion tecnologica, advirtiendo, mas alla de la ironia, que se esta afirmando una filosofia peligrosa: "La tecnologia puede hacer que seamos mejores personas, y lo hara. O, al decir de esos fanaticos de la tecnologia llamados geeks, si disponemos de suficientes aplicaciones, todas las fallas del sistema humano se vuelven superficiales" (12).

La novedad de los medios emergentes, asi como la digitalizacion de la mayoria de los procesos mediaticos, determinan un discurso que reclama con urgencia el desarrollo de competencias digitales. Este discurso global, sin embargo, oculta y sanciona sensibilidades diferentes sobre el papel de las tecnologias en la escuela. De hecho, diversas investigaciones han mostrado que la defensa publica que muchos docentes realizan de las TIC dista de sus practicas reales o se presenta como una estrategia de defensa para no ser acusados de "retrogrados", "anacronicos" o "ignorantes" (Bladergroen, Chigona, Bytheway, Cox, & van Zyl, 2012). Al respecto, un reciente articulo de The Economist (2017) sobre el papel de la tecnologia educativa en la escuela actual, recuerda que el psicologo conductista Skinner, en 1984, sanciono cualquier forma de oposicion a la tecnologia en la educacion como una "verguenza". Asi, como advertimos en un trabajo anterior, la llegada de las TIC al contexto escolar muchas veces resulta de una imposicion, lo que crea un clima de tension y presion exogena que limita la oportunidad de una integracion adecuada (Autor 1, 2016).

Si la digitalizacion constituye un hito de la historia economica y social, no todos coinciden en su impacto. Segun el Digital Evolution Index 2017 (Chakravorti& Shankar-Chaturvedi, 2017), los flujos digitales son responsables de mayor crecimiento del PBI que los bienes y servicios tradicionales. Entre otros factores aparentemente irreversibles de la globalizacion, destacan el aumento imparable de flujos de capitales y personas, la emergencia de economias en desarrollo (fenomeno conocido como "the rise of the rest") como la china o la india, que casi han dejado de lado el papel para digitalizar todos sus procesos, pero tambien la mayor inequidad en la distribucion de la riqueza y la aceleracion del cambio climatico. Para los autores de este indice global, las economias nacionales pueden representarse en cuatro estadios:

a. Los paises "destacados" (stand-out): altamente digitalizados y lideran la innovacion, aprovechando sus ventajas existentes de manera eficiente y eficaz;

b. Los paises "estancados" (stall-out): que disfrutan de un alto estado de avance digital, pero exhiben un ritmo lento de crecimiento;

c. Los paises "en auge" (break-out): con baja digitalizacion, pero en rapida evolucion, lo que los hace muy atractivos para los inversores; y

d. Los paises de "cuidado" (watch-out): que enfrentan desafios significativos por su bajo estado de digitalizacion e impulso (y en algunos casos, retroceso de su ritmo de digitalizacion).

Como se observa en la Figura 1, paises como Rusia, Brasil, China o India, considerados "en auge", suponen un ejemplo de superacion en terminos de economia digital, mientras que otros estados, como Espana o Peru, estan en las antipodas, sobre todo debido a limitaciones institucionales e infraestructurales, lo que los llevan a insistir con mas fuerza en la necesidad de digitalizar su economia.

Por otro lado, la promesa revolucionaria del Internet de las Cosas y las economias colaborativas van generado un impacto tal en el discurso social que la competitividad de los paises empieza a valorarse en gran medida a partir de su nivel de digitalizacion. Por cierto, este discurso casi nunca discute los riesgos y problemas que aspectos como la "uberizacion del trabajo" o el "efecto Airbnb" traen consigo (como la creacion de informalidad o la precarizacion de las condiciones laborales, por ejemplo).

Otros expertos discrepan y sostienen que la digitalizacion es un espejismo, pues si bien mejora ostensiblemente aspectos relacionados con la infraestructura de la comunicacion--ubicuidad, asincronia, velocidad, portabilidad, etc.--no ha significado un aumento apreciable de la productividad:
los smartphones son divertidos, como no. Una pasada la banda ancha,
fantasticos los coches que se conducen solos y el kit para secuenciar
nuestro genoma en el bano. Pero estas cosas no estan creando puestos de
trabajo, no meten mas dinero en el bolsillo, salvo a un punado de
elegidos, y no llevan el pan a casa. Y no aumentan la productividad del
trabajo, que es lo que nos han prometido durante anos los evangelistas
digitales (Nosengo, 2017).


Segun Robert Gordon, economista de la Universidad de Northwestern, y autor de The Rise and Fall of American Growth, la productividad crece hoy menos que a comienzos del siglo anterior y dentro de 10 anos, la economia digital como paradigma se habra agotado. En ese sentido, revoluciones tecnologicas como la bombilla electrica, las alcantarillas o los tocadiscos resultaron mucho mas trascendentales en terminos economicos y sociales. El historiador Ian

Mortimer (2018) cuestiono en un articulo de la BBC que la tentacion de pensar los cambios tecnologicos solo en terminos de progreso, no siempre nos permite recordar que "todas las ventajas que hemos obtenido gracias a la tecnologia tienen un precio". Para el, la leccion "no esta en como el cambio se relaciona con la tecnologia sino como se relaciona con la necesidad, algo que es facil de olvidar en nuestro estado relativamente comodo". ?Que necesidades estamos resolviendo con la tecnologia digital? (y, aun mejor: ?que problemas estamos creando?).

Algunas de las posiciones que enfrentan a los tecno-utopistas y los tecnopesimistas del mundo digital estan sintetizadas a partir de enunciados de diversos autores sobre el rol de internet en la sociedad y en la economia (Tabla 1):

Como se observa, las dos mayores preocupaciones son, por un lado, el impacto de la digitalizacion en el aprendizaje y la cultura, asi como el rol de los expertos y los amateurs; y por el otro, la promesa--o el riesgo--de la personalizacion (o la desmasificacion, puesto de otra forma). En cuanto a lo primero, ejemplos como Wikipedia representan un paradigma que permite a uno y otro bando sentar posiciones concretas: los pesimistas temen la relativizacion de la verdad en manos de cualquier individuo con capacidad de editar el contenido de una enciclopedia, y ven el culto por lo amateur como la muerte de los expertos; en el plano politico, les ocupa el desvanecimiento de la autoridad y la representacion democratica y la instauracion de una oclocracia o un "gobierno de las masas" bajo la ilusion de la participacion directa. Los optimistas, por contrario, ven lo anterior como puertas que se abren: hablan de una inteligencia colectiva, de una solidaridad basada en el intercambio abierto e incluso el nacimiento de nuevos modelos de negocio. En cuanto a lo segundo, ambos bandos sugieren que la digitalizacion ha provocado una "personalizacion" de las experiencias mediaticas: aqui podriamos hablar de Netflix como el paradigma de produccion, distribucion y acceso que modela el ecosistema actual. Mientras que los optimistas hablan de la creacion de entornos personalizados enriquecidos-gracias a la personalizacion o "customizacion" de todos los bienes y servicios--, los pesimistas critican como se empobrecen la cultura en manos de un narcisismo que fragmenta la sociedad (Thierer, 2010).

Antes que establecer una posicion definitiva cabe insistir en la importancia que tienen estas perspectivas en la manera como nos relacionamos con los medios. Unos y otros tienen argumentos suficientes sobre los que vale la pena reflexionar (sea para relativizar o contextualizar). Si, queda claro en que debemos tomar consciencia del estatuto de incertidumbre tecnologica en que nos movemos y como gravita en los discursos educativos institucionales y profesionales.

4. La economizacion del discurso educativo

Otra premisa de la que partimos es que el discurso economico ha desplazado al politico en casi todos los sectores. Parecen siempre mas serios los discursos politicos cuando aportan guarismos y estadisticas concretas antes que ideales abstractos. En el plano educativo, el aprendizaje se ha planteado como un determinante del crecimiento economico a traves de su impacto directo en el capital humano. Desde que esta teoria aparecio en los anos 60, desarrollo la idea de que los factores que impulsan el desarrollo de un pais--capital, trabajo y recursos humanos--se relacionan mas con la cantidad de educacion incorporada en el individuo y en la sociedad. En esa linea, autores como Schultz o Becker (citados en Cuenca, 2013) insistian en que las capacidades productivas de una persona crecian de forma proporcional a la cantidad de conocimientos acumulados:
En sintesis, la teoria del capital humano se entiende como aquellas
capacidades que cada individuo aporta a una empresa, que son activos
individuales e intransferibles, que agrega valor y que tiene fuertes
incentivos internos, transformandose en la mejor inversion individual y
familiar. [...] Dentro de este marco, se entiende a la educacion como
"una inversion que se realiza para incrementar la capacidad productiva
a futuro" Quiroz, 2008, p. 65], puesto que permite a las personas
acceder a puestos de trabajo mejor remunerados y constituir familias
con mejores condiciones de vida (Cuenca, 2013: 81).


Al concebirse la educacion en estos terminos, una de las urgencias de los estados fue hacer llegar la oferta educativa a toda la poblacion hasta lograr un acceso universal. En paralelo, sin embargo, se anadio a la demanda de acceso una variable de calidad que se volvio un "sentido comun", pues hasta hoy no tiene una definicion univoca. Como senala Ricardo Cuenca (2013), la nocion de calidad que prevalecio en este contexto socioeconomico fue la utilitarista, traducida en calidad del producto final y en eficiencia del logro de ese mismo producto (p. 82). Entre las variables de calidad mas recurridas, los expertos dividen aquellas que provienen de la oferta--infraestructura, materiales, gestion institucional y docencia--y las que derivan de la demanda--formacion temprana, acceso a la educacion de los padres, lengua materna, nivel de pobreza, etc.--(Beltran & Seinfeld, 2013).

Asi mismo, otros de los efectos de la economia sobre la politica en el mundo educativo ha sido la creciente importancia de la evaluacion como mecanismo de mejora. Asi como el presupuesto se rige en la tecnocracia contemporanea por metas, resultados y retornos de inversion, en la educacion tambien todo ha de evaluarse: alumnos, docentes, instituciones y sistemas. Como precisa Ruiz-Tarrago (2017), no es que la evaluacion carezca de importancia, pero ante su uso acritico y:
La falta de una potente vision de las realidades del mundo exterior y
de intercambios permanentes con el mismo, el exceso de discurso sobre
la evaluacion contribuye a crear muros mentales que acentuan que el
sistema educativo sea prisionero de si mismo, es decir, que la escuela
sea un fin en si misma (59).


En palabras de Martha Nussbaum (citada en Ruiz-Tarrago, 2017), este tipo de debates sobre las nuevas politicas--entre ellas la educativa--confirman ciertos sesgos de las elites, orientadas a perpetuar relaciones de poder. Esto genera una suerte de autismo sectorial que obliga al sistema educativo a seguir juzgandose a si mismo, incapacitandolo para negociar nuevos sentidos y significados fuera de su propio entorno. En muchos paises, los malos resultados de pruebas como PISA han sido la coartada perfecta para deslegitimar la escuela como institucion social y para nutrir una opinion publica que, en casos como el peruano, es cada vez mas favorable a la privatizacion del sistema educativo. Asi tambien, este es el germen bien aprovechado del discurso determinista de la tecnologia que apunta a inyectar dispositivos como formula para mejorar la calidad de las escuelas. Como apunta Paula Sibilia (2016), "el aparataje tecnico se considera un mero instrumento a ser incorporado a las practicas escolares, como si fuera una herramienta neutra capaz de actualizarlas, remediando de ese modo la tan proclamada crisis".

En este contexto, las tecnologias, vistas desde una perspectiva utilitarista, sirven al deslegitimado sistema escolar, primero, proveyendo amplio acceso a la informacion y, como consecuencia, al conocimiento--que, en boca de muchos autores y politicos, parece resultar una transicion automatica--; y segundo, capacitando a las personas en una serie de habilidades imprescindibles para la sociedad actual y futura. Por su parte, los sistemas educativos deben responder a las demandas del sistema productivo incorporando--en muchos casos de manera acritica--los avances cientificos y tecnologicos, engrosando, para ello, un curriculo que garantice la calidad en la formacion de los ciudadanos, pero que, como en el caso de muchas constituciones politicas, termina siendo una declaracion de buenas intenciones por la manera descontextualizada en que se produce.

Ahora bien, la economia, en todo lo anterior, juega un rol ideologico (o astutamente politico, en terminos de Paulo Freire) mas relevante del que creemos.

5. Competencias del siglo XXI y empleabilidad

La tecnologia digital viene generando una ruptura a muchos niveles, pero quiza el que mayor atencion concite sea el del ambito laboral. Como dijimos, miedos asociados a la masiva perdida de empleos, pero tambien la esperanza de una mejor calidad de vida a mano de poderosos algoritmos, discurren por la sociedad como virus, confundiendo fundamentos y datos objetivos con ideas distopicas sobre el futuro. Ante este escenario, preocupa definir las competencias requeridas para lidiar con estas nuevas tecnologias y con sus contenidos. Por un lado, como senala Scolari (2009), hoy una persona normal recibe en solo dia mas estimulos que un habitante del Medioevo en toda su vida, lo que sumado a la fragmentacion de nuestras experiencias cognitivas nos obliga a desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje. Por el otro, muchas de las tareas ya digitalizadas y automatizadas han puesto de manifiesto la urgencia de revisar los conocimientos, habilidades y actitudes exigidas por el nuevo regimen. Muchos autores se han ocupado de esto y han explorado la evidencia acumulada desde las perspectivas academica y profesional.

En el primer caso, Laar, van Deursen, Van Dijk y de Haan (2017) revisaron mas de 1,500 articulos relativos a los cambios del siglo XXI y su relacion con las nuevas competencias laborales. A partir de una revision sistematica de 75 estudios finalmente incluidos en la muestra, propusieron siete dimensiones competenciales fundamentales: tecnica, gestion de la informacion, comunicacion, colaboracion, creatividad, pensamiento critico y resolucion de problemas, asi como cinco dimensiones contextuales: conciencia etica, conciencia cultural, flexibilidad, autodireccion y aprendizaje a lo largo de la vida. Asimismo, ofrecieron la siguiente conceptualizacion operativa:

Por su parte, la unidad de inteligencia de la revista britanica The Economist, auspiciada por Google, publico el informe Driving the skills agenda: Preparing students for the future. Para elaborar este documento, entrevisto expertos mundiales y aplico una encuesta a nivel global con ejecutivos senior de empresas, docentes y estudiantes. Los resultados coinciden en gran medida con los hallados en la revision sistematica de Laar, van Deursen, Van Dijk y de Haan (2017): la resolucion de problemas, el trabajo colaborativo y la comunicacion son claves de los nuevos entornos laborales. Existen, no obstante, otros elementos criticos no precisados en el cuadro anterior que completan la vision sobre el estado de las cosas:

a. Para muchos ejecutivos, existe una brecha entre la calidad de la oferta y de la demanda laboral. Esto es aun mas grave por lo pobre autopercepcion de los estudiantes sobre sus propias capacidades. Las razones de esta asimetria son ambiguas: en algunos casos, el problema esta en la informacion proporcionada por las propias empresas y los estados, que lleva a muchos estudiantes a formarse en disciplinas sin mayor demanda; en otros casos las propias empresas son incapaces de precisar el tipo de competencias que requieren.

b. Las competencias para el siglo XXI no representan un consenso universal. Aun mas, en ciertos contextos pueden ser observados como una preocupacion elitista. En paises en desarrollo, por ejemplo, la mayor prioridad sigue siendo aquellas competencias basicas, como la literacidad y numeracidad, cuya formacion escolar es aun deficitaria. En este sentido, el informe advierte de la tentacion de engrosar un curriculo escolar que aun no satisface los objetivos propios del siglo XX, aunque algunos especialistas senalan que las competencias no tienen por que ser excluyentes.

c. Las competencias no pueden ser ensenadas de forma aislada. La transversalidad es clave, pero es dificil de aplicar sobre todo porque los propios profesores no han sido formados en ella.

d. Muchos estudiantes estan atendiendo los deficits de las escuelas por sus propios medios. Existen diferencias significativas en varias competencias entre aquellas adquiridas formalmente en la escuela y las que fueron desarrolladas por otros medios. Muchos docentes, asimismo, empiezan a reconocer que el nivel de aprendizaje independiente de los estudiantes ha crecido, al margen de que los temas no sean considerados en los curriculos oficiales o incluso puedan ser debatibles.

e. Finalmente, si bien la tecnologia ha cambiado, los paradigmas escolares siguen inmutables. Muchos estudiantes y docentes reconocen la brecha en literacidad digital existente, asi como el desaprovechamiento de las tecnologias disponibles. Para muchos ejecutivos, ampliar el acceso tecnologico en las instituciones educativas es una de las tres maneras concretas en que los estados puedan beneficiar el desarrollo industrial (las otras dos son "proveer mejor acceso a esquemas empresariales o practicas preprofesionales" y "mejorar la formacion docente") (The Economist, 2015).

Este informe concluye en la importancia del docente. Aunque se diga que ya no es el oraculo de antano, su tarea de seleccionar, filtrar, compartir y explicar contenido es tan critica como siempre ha sido. Lo que ha cambiado, sin embargo, es la expectativa de que ese conocimiento hoy importante sera requerido en el futuro, por lo que el desarrollo de capacidades de adaptacion hacia el cambio son mas que nunca relevantes. En este sentido, las politicas promovidas desde los estados para la formacion docente deben ser repensadas. Asimismo, el rol de la tecnologia y el aseguramiento del acceso a la misma es imprescindible, pero debe estar supeditado a un diseno cuidadoso y deliberado.

6. Conclusion: la incertidumbre de la escuela tecnocratizada

Muchos autores suelen referirse al paradigma de la sociedad de la informacion o del conocimiento como finalidad a la que debe atenerse el sistema escolar sin cuestionar las bases ontologicas de lo que eso significa. Lo hacen de forma gaseosa o poco critica, lo que confirma la tecnocratizacion del discurso educativo. La educacion es hoy mas un asunto economico que politico y las competencias formativas las dicta el mercado. Si se detecta un desfase entre la oferta y la demanda laboral, esto constituye motivo suficiente para reclamar un cambio en la escuela y su modelo. Como dijo Martin-Barbero (2009):
Lo que fue un ambito de socializacion densa se ha ido convirtiendo en
un ambito cada vez mas dedicado a la administracion de saberes, que los
expertos ahora denominan competencias, como si con esa palabra magica
se pudieran conjurar todos los conflictos que aquejan a la educacion,
cuando lo que en verdad estan logrando es estandarizar su calidad y
"abaratarla" de-socializandola, esto es, sometiendola a los parametros
provenientes de la reingenieria empresarial y la competitividad del
mercado (23).


Esas competencias suelen estar mas centradas en lo que se conoce indistintamente como 'competencias transferibles', 'competencias del siglo XXI' y 'competencias no cognoscitivas', que son la comunicacion, la alfabetizacion digital, la resolucion de problemas, el trabajo en equipo y el espiritu de empresa" (UNESCO, 2015, p. 64). Sin embargo, la misma UNESCO en su mas reciente estudio del estado de la educacion, Replantear la educacion. ?Hacia un bien comun mundial?, reconoce que la educacion por si sola no puede resolver los desafios economicos y que "es preciso reconsiderar el modelo actual de desarrollo y aprovechar para replantear el vinculo que une la educacion y el mundo del trabajo" (Unesco 2015).

En este escenario y desde la perspectiva economica y social, el rol de la educacion mediatica, interesada en el desarrollo de capacidades para interactuar criticamente con los medios de comunicacion (digitales o analogicos, todos) se abre a necesarios debates ideologicos. Autores como Zoe Druick (2016) han advertido con radicalidad que la educacion mediatica, para bien o para mal, puede asociarse tambien con el discurso neoliberal de promesas y peligros del mundo laboral, del funcionamiento de la democracia digital y del crecimiento de la economia creativa poniendo como eje al homo economicus antes que al ciudadano (p. 1128).

Otros especialistas, como James McDougall (2017), creen que el discurso de la educacion mediatica debe, para evitar lo anterior, sentar una posicion economica y social mas clara: si se critica a muchos partidos politicos de haber perdido legitimidad social por haber sido poco o nada consecuentes con sus propias ideologias--y coquetear con el discurso neoliberal--, la misma responsabilidad puede achacarse a la educacion mediatica si se reduce a representar los intereses corporativos que reclaman la formacion de determinadas capacidades ligadas a la productividad y el desarrollo economico. Asi pues, la educacion mediatica debe entenderse como una solucion integradora que abarca desde las dimensiones tecnologicas hasta las eticas, culturales y economicas (Ferres & Piscitelli, 2012). No se puede limitar a la formacion solo de determinadas capacidades instrumentales o habilidades tecnicas para el dominio de los medios digitales.

Del mismo modo, es imprescindible volver a la centralidad del docente y a su formacion en un contexto tecnocratizado. Un articulo publicado en el diario El Pais pregunta: "?Esta preparado el grado de Magisterio para formar a los futuros profesores de acuerdo con esos cambios?". Para responder, la periodista entrevista a especialistas y profesores, una de las cuales responde:
Vamos siempre detras de lo que dicta la industria en lugar de fijar las
reglas desde las universidades. Empresas como LEGO lanzan un robot y en
los colegios se crea la asignatura de robotica para ensenar a los ninos
a programarlos'. Esta claro que la programacion fomenta la creatividad
y ayuda a estructurar la mente, sostiene Gutierrez [la entrevistada],
pero la reflexion de que tipo de profesor y ensenanza se quiere deberia
nacer en la universidad. (Torres, 2016)


Razon no le falta. Desde luego, es mas facil que las deficiencias de un sistema laboral sean atribuidas a la calidad de la mano de obra en lugar de cuestionar las estructuras sociales y economicas, pero entonces los docentes terminan siendo el chivo expiatorio de un sistema esclerosado por intereses de grupos de presion. Pero ?cuanto del debate economico y social esta presente en la formacion de los docentes o en las discusiones sobre la reforma curricular? ?Son las universidades o institutos lugares donde se debata el impacto social o economico de lo digital o el aporte de la educacion mediatica en estos tiempos? Como senala Ruiz-Tarrago (2017), la falta de una vision compartida de lo que debe ser la educacion ha sido reemplazada por resultados de examenes, rankings, competencias y rendicion de cuentas. En este sentido, "para defender el futuro de la educacion y para que este en condiciones de ofrecer un servicio mas personalizado y humano y mas generador de cultura, aprendizajes y satisfacciones, es imprescindible comprender la naturaleza y la causa de esta crisis" (p. 63). La deriva economicista de la educacion es evidente, y la cultura digital parece su caballo de Troya.

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Julio-Cesar MATEUS

Universidad de Lima / jmateus@ulima.edu.pe

Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicacion

N.o 140, abril -julio 2019 (Seccion Ensayo, pp. 261-278)

ISSN 1390-1079 / e-ISSN 1390-924X

Ecuador: CIESPAL

Recibido: 16-10-2018 / Aprobado: 10-03-2019
Tabla 1: Enunciados Optimistas y Pesimistas sobre el Futuro Digital

Optimistas                              Pesimistas
Sociedad

La red es participatoria                La red es polarizadora
La red alienta la participacion         La red facilita la
                                        fragmentacion
"Un mundo global"                       "Balcanizacion" de los medios
                                        y oclocracia ("mob rule")
Heterogeneidad: la red                  Homogeneidad: La red promueve
promueve la diversidad                  la cercania de pensamiento
de pensamiento
Herramienta de liberacion               Herramienta de mal uso y abuso
y empoderamiento
Educacion de las masas                  Atontamiento de las masas
Plena informacion, que                  Exceso de informacion, que
crea oportunidades de aprendizaje       impacta negativamente en el
                                        aprendizaje
Economia
Beneficios de la "gratuidad"            Costos de la "gratuidad"
("economia del don")                    (amenaza a los modelos de
                                        negocio)
Aumenta la colaboracion masiva          Disminuye el esfuerzo
                                        individual
Ensalza la creatividad amateur          Atenta contra la
                                        profesionalizacion
Modelo "wiki": sabiduria de las         Modelo "wiki": estupidez de
multitudes, beneficios de la            las multitudes + explotacion
colaboracion abierta ("crowdsourcing")  (y precarizacion) de los
                                        empleos

Fuente: Adaptado de Thierer, 2010, p. 67

Tabla 2. Competenciales fundamentales y contextuales para el siglo XXI

Dimension                           Definiciones conceptuales y
COMPETENCIAS FUNDAMENTALES          componentes operativos

Tecnica                             Usar dispositivos y aplicaciones
                                    (moviles) para realizar tareas
                                    practicas y reconocer entornos en
                                    linea especificos para navegar y
                                    mantener la orientacion.
Gestion de la informacion           Utilizar las TIC para buscar,
                                    seleccionar y organizar
                                    eficientemente informacion, asi
                                    como para tomar decisiones
                                    informadas sobre las fuentes de
                                    informacion mas adecuadas para una
                                    tarea determinada.
Comunicacion                        Utilizar las TIC para transmitir
                                    informacion a otros, asegurando que
                                    el significado se exprese de manera
                                    efectiva.
Colaboracion                        Utilizar las TIC para desarrollar
                                    una red social y trabajar en equipo
                                    para intercambiar informacion,
                                    negociar acuerdos y tomar
                                    decisiones con respeto mutuo hacia
                                    el logro de un objetivo comun.
Creatividad                         Utilizar las TIC para generar ideas
                                    nuevas o desconocidas, o tratar las
                                    ideas familiares de una manera
                                    nueva y transformarlas en un
                                    producto, servicio o proceso que se
                                    reconoce como novedoso dentro de un
                                    dominio particular.
Pensamiento critico                 Utilizar las TIC para hacer juicios
                                    informados y opciones sobre la
                                    informacion y la comunicacion
                                    obtenidas utilizando razonamiento
                                    reflexivo y pruebas suficientes para
                                    apoyar las reclamaciones.
Resolucion de problemas             Utilizar las TIC para procesar y
                                    entender cognitivamente una
                                    situacion problematica en
                                    combinacion con el uso activo del
                                    conocimiento para encontrar una
                                    solucion a un problema.
COMPETENCIAS CONTEXTUALES
Conciencia etica                    Comportarnos de una manera
                                    socialmente responsable, demostrando
                                    conciencia y conocimiento de
                                    aspectos legales y eticos al usar
                                    las TIC.
Conciencia cultural                 Mostrar comprension intercultural y
                                    respeto hacia otras culturas cuando
                                    se utilizan las TIC.
Flexibilidad                        Adaptar nuestro pensamiento, actitud
                                    o comportamiento en los entornos
                                    cambiantes de las TIC.
Autodireccion                       Establecer metas propias, gestionar
                                    el logro de las mismas y evaluar
                                    nuestro progreso al utilizar las
                                    TIC.
Aprendizaje a lo largo de la vida   Explorar constantemente nuevas
                                    oportunidades al usar TIC que pueden
                                    ser integradas para la mejora
                                    continua de nuestras capacidades.

Fuente: Laar, van Deursen, Van Dijk y de Haan (2017), traduccion propia.
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Author:Mateus, Julio-Cesar
Publication:Chasqui: Revista Latinoamericana de Comunicacion
Date:Apr 1, 2019
Words:6872
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