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El legado grecolatino en la historia del reino de quito de Juan de Velasco.

En este trabajo analizamos la presencia de elementos y referencias del mundo clasico grecolatino en la Historia del Reino de Quito del jesuita ecuatoriano Juan de Velasco. Hemos estudiado esta presencia bajo tres aspectos: la concepcion clasica de la obra (aspectos formales y pervivencia de generos literarios antiguos), las referencias directas al mundo grecolatino (autores, personajes historicos o mitologicos, referencias al pasado clasico que se citan) y los puntos de contacto entre las civilizaciones clasicas y americanas.

This study analyzes the presence of elements and references to the Greco-Latin Classical world in the Ecuatorian Jesuit Juan de Velasco's Historia del Reino de Quito. Three aspects are highlighted: the classical conception of the work (formal aspects and the survival of ancient literary genres), direct references to the Greco-Latin world (authors, historical of mythological personages, references to the classical past) and the points of contact between classical and American civilizations.

Introduccion

El jesuita ecuatoriano Juan de Velasco (Riobamba, 1727-Faenza, 1792), criollo blanco y de familia aristocratica, escribio la Historia del Reino de Quito en la America meridional por encargo de sus superiores. En su tarea de evangelizacion recorrera diversos pueblos del Ecuador que le serviran para documentar su obra, pues podra recoger informacion y conocer diferentes gentes, lugares y tradiciones asi como datos de tipo botanico y zoologico de primera mano. Sin embargo, la Pragmatica Sancion de Carlos III expulsando a los jesuitas de Espana y de sus colonias en 1767, provoca el fin de estas tareas y nuestro autor tendra que recoger sus papeles, apuntes y libros y encaminarse a un largo viaje de exilio. Su destino sera la localidad italiana de Faenza, ciudad en la que se refugiaron numerosos jesuitas americanos. Alli vivira veinticuatro anos y escribira, para gloria del reino americano y para erradicar las infamias que oscurecieron a los conquistadores, la obra que nos ocupa.

Los cronistas espanoles ya habian denominado Reino al pais de Quito. Antes de la invasion Inca, existio un conjunto etnico con unidad politica: los Quitus-Caras (tambien denominado asi por cronistas, antropologos e historiadores). Se trataria mas bien de una confederacion de pueblos, con caracteristicas culturales locales cercanas, cohesionados bajo el gobierno monarquico -mezclado de aristocracia-- de los Shyris. Asi, la patria que Velasco invoca es una realidad social y geografica (aunque no se ubican con precision sus limites surenos y occidentales), con identidad historica, que luchara anos mas tarde por su emancipacion politica.

La Historia del Reino de Quito tiene tres partes bien diferenciadas. La primera, la Historia Natural, se detiene en aspectos cientificos; la segunda, la Historia Antigua, se ocupa de la historia del pais desde sus origenes hasta la colonizacion; la tercera, la Historia Moderna, contiene la descripcion geografica de la region.

Aunque la obra de "nuestro Herodoto", como lo denomina Tobar Donoso (1960: XXIII), fue alabada y aprobada para publicar por la Academia de la Historia en 1789, el padre Velasco morira en 1792 sin ver su ansiada publicacion. En 1840 vera la luz la traduccion al frances de la segunda parte: la Historia Antigua, pero habra que esperar a 1844 cuando, por fin, aparece publicada la Historia del Reino de Quito completa en espanol (2). Desde entonces esta obra se convirtio en un foco de encendido patriotismo ecuatoriano y su autor en el primer "ecuatorianista".

Lo que nos proponemos en este trabajo es analizar la presencia de elementos y referencias del mundo clasico grecolatino en la Historia del Reino de Quito del autor jesuita. Debemos tener en cuenta que el joven Juan Velasco fue educado por la Compania de Jesus y el curriculo de entonces comprendia Letras, Gramatica, Humanidades y Retorica. En el Noviciado estudio Teologia y Filosofia y, despues de ordenarse sacerdote, enseno durante dos anos gramatica latina. Por su dominio de la lengua quechua sera enviado a catequizar diversas regiones de la Audiencia y en esos viajes afianza su gusto por las ciencias naturales, la historia y la geografia. Por su educacion, era un buen conocedor del mundo clasico, especialmente de sus autores y obras. Sin embargo, no va a ser precisamente en el contenido de su obra donde se refleje este conocimiento (pues las referencias directas que encontramos al mundo grecolatino son mas bien escasas), sino en la forma y en la concepcion que el autor tiene de su obra. Ademas, al tratarse de una obra historica, es normal que al leer determinados sucesos americanos, estos nos recuerden hechos similares acaecidos en la Antiguedad. Asi, nos iremos deteniendo en cada parte de la obra, pues se abordan tres disciplinas diferentes (Ciencia, Historia y Geografia), y comentaremos el mundo grecolatino reflejado bajo tres aspectos:

* concepcion clasica de la obra: analizaremos los aspectos formales y la pervivencia del genero grecolatino;

* referencias directas al mundo grecolatino: senalaremos que autores, personajes historicos o mitologicos y que otras referencias al pasado clasico son citadas por el autor;

* puntos de contacto entre civilizaciones (clasicas y americanas): veremos algunos aspectos que guardan cierta similitud entre ambas culturas.

La Historia natural

Esta primera parte, a pesar de que A. Pareja Diezcanseco (1981: XLIX) la excluya de su edicion por no considerada interesante para el lector contemporaneo, de que sea la parte mas atacada por el dictamen de la Academia de la Historia en 1789 (aunque valoran la obra completa digna de publicacion) y de que en 1840 Henry Ternaux-Compans la juzgue retrasada con respecto a la ciencia de entonces, es, para su epoca, la que contiene una informacion mas completa de cuantas Historias Naturales americanas se han escrito. El problema no es cientifico, sino cultural. El padre Velasco, como americano, no solo ofrece en su obra las creencias, los relatos y los mitos populares indigenas, sino tambien los nombres de determinadas especies en quechua (subordinando la nominacion espanola); ambos comportamientos no gustan en los circulos cientificos de la epoca. Ademas, la Historia Natural, aunque tenga un caracter enciclopedico de tradicion naturalista clasica, no encaja bien en un contexto ilustrado en el que las nuevas ideas transformaban y discutian los modelos de la ciencia europea.

El autor es consciente de sus limitaciones en el campo cientifico, por eso no pretende ser exhaustivo ni prolijo en lo referente a botanica o zoologia. Asi, afirma: "he de decir por necesidad muy poco y mal" (3). Eso si, si sabe de algun dato erroneo en las fuentes consultadas, no duda en corregirlo y explicarlo (4).

Antes de comenzar la Historia Natural, Velasco incluye una importante "prefacion" en la que reflexiona sobre su obra, sobre el tiempo y el trabajo que le ha llevado, sobre la tecnica empleada y otras aspectos que nos hacen pensar que estamos ante una verdadera poetica del historiador:
   Es verdad que el mandato y las recomendaciones para escribirla se
   apoyaban sobre los debiles fundamentos de ser yo nativo de aquel
   Reino, de haber vivido en el por espacio de cuarenta anos, de haber
   andado la mayor parte de sus Provincias en diversos viajes, de
   haber personalmente examinado sus antiguos monumentos, de haber
   hecho algunas observaciones geograficas y de Historia Natural en
   varios puntos o dudosos o del todo ignorados, de haber poseido la
   lengua natural del Reino en grado de ensenarla y de predicar en
   ella el Evangelio, y finalmente de hallarme un poco impuesto, no
   solo en las Historias que han salido a luz, sino tambien en varios
   manuscritos y en las constantes tradiciones de los Indianos con
   quienes trate por largo tiempo [...]. Si el escritor deber ser
   veridico e ingenuo para no dar una fabula por Historia, para no
   exagerar mas de lo justo lo favorable, y para no callar o
   desfigurar maliciosamente lo contrario, puedo comprometerme en esta
   parte [...]. Yo ni soy Europeo por haber nacido en America, ni soy
   Americano siendo por todos lados originario de Europa; y asi puedo
   mas facilmente contenerme en el justo equilibrio que me han dictado
   siempre la razon y la justicia [...]. Un historiador debe ser
   filosofo y critico verdadero, para conocer las causas y los efectos
   naturales de los objetos que describe y para discernir en el
   confuso caos de las remotas antiguedades lo fabuloso, lo cierto, lo
   dudoso, y lo probable: calidad que confieso faltarme casi del todo.
   Debe estar abastecido de lo que se halla escrito sobre la materia,
   especialmente de las fuentes originales mas puras, para no hacer
   mera copia de errores y falsedades [...]. Debe, en fin, saber
   seguir el medio termino de ni ser tan profuso que cause tedio, ni
   tan conciso que necesite comentos (5).


Esta prefacion, a modo del "prologo" de las Historias de Herodoto y de la Arqueologia tucidea, contiene muchos topicos de la historiografia grecolatina, como son la defensa de la veritas y la objetividad, la imparcialidad, la participacion del historiador en los hechos, la autopsia y utilizacion de fuentes y documentos cercanos a los sucesos y la seleccion correcta de los hechos (6).

Concepcion clasica de la obra

El modelo de las Historias Naturales a partir del Renacimiento fue, indudablemente, Plinio y era esta una disciplina afin a lo que hoy denominariamos "Ciencias de la Naturaleza". Como apunta G. Serbat:
   La Historia Natural [...] es, pues, no solo un monumento de lo que
   los romanos del siglo I d.C. consideraban como 'la ciencia' [...],
   sino tambien un tesoro de documentacion sociologica. (1995: 9)


Este concepto no variaria hasta la epoca que nos ocupa. Ademas, la actividad cientifica de la Compania de Jesus sigue esa tradicion textual de las Historias Naturales que ya tiene forma desde que Plinio escribio su Naturalis Historia, pues ningun griego ni latino antes que el llego a construir una obra enciclopedica (aunque sabemos que compila informacion de Caton y Varron). Desde d punto de vista cientifico, estas Historias Naturales suponen un redescubrimiento de America. En la que nos ocupa, a semejanza del modelo latino, se repite la presencia del prefacio y se plantean los mismos temas cientificos:
Naturalis Historia       Contenido            Historia Natural
  (37 libros)                                   (4 libros)

Plinio       1       Prefacio e indices    Prefacion    Juan de
el                                                      Velasco
Viejo       1-2         Cosmografia

            3-6          Geografia             1

             7          Antropologia         4 (7)

           8-11         Reino animal           3

           12-19       Reino vegetal           2

           20-27         Farmacopea            2
                          vegetal

           28-32         Farmacopea            3
                           animal

           33-37       Reino mineral           1


Es evidente que el padre Velasco era un buen conocedor de la obra de Plinio, dato que confirmamos despues en las citas y referencias que hace de el. Como en el autor latino, el antropocentrismo (en el sentido de considerar la naturaleza desde el punto de vista del hombre) domina toda la obra. Ambos autores se sirven de multiples fuentes (8) y de sus observaciones personales (aunque Plinio es mas lector que hombre de campo) y se mostraban mas preocupados por la acumulacion de datos y por la transmision del pensamiento que por el aspecto literario de su obra.

Antes de Velasco, desde el padre Jose de Acosta que escribio su Historia Natural y Moral de las Indias (1590) respetando de manera mas o menos analogica el modelo de Plinio, se escribieron diferentes Historias que asumieron la extraneza de las realidades americanas y siguieron el modelo literario antiguo (especialmente en los siglos XVI y XVIII) (9). Pero las obras canonicas de Historia Natural de la epoca eran las de Paw y Buffon (10). El padre Velasco no duda en arremeter contra ellas ante preceptos mal fundamentados, especialmente relativos a cuestiones americanas, a pesar de la autoridad de Buffon, al que califica de "nuevo Plinio" o "Plinio de la Francia" (11). En esto se diferencia del modelo latino, pues Plinio seguia un metodo acumulativo, fruto de sus lecturas, pero acritico. Asi, al poner los datos en tela de juicio, apreciamos la influencia de la Ilustracion en nuestro autor. Su integridad y buena fe se reflejan cuando afirma: "En lo que tuvieren razon los Sres. Buffon y Paw lo confesare llanamente; en lo que se enganaren o dijeren falso, lo dire con la misma verdad y claridad" (12).

Referencias directas al mundo grecolatino.

De toda la obra, la Historia Natural es la parte que mas referencias directas al mundo clasico grecolatino presenta. Asi, es la unica que contiene citas latinas. Ya en la dedicatoria del primer tomo de la obra, precediendo a la misiva enviada al ministro Antonio Porlier, encontramos dos citas biblicas que procederian de la vulgata latina y que nuestro autor citaria de memoria: Carta a los Colosenses, 2, 8 y Proverbios, 14, 5 (13).

Cuando escribe al ministro Antonio Porlier, enviandole las dos partes de la obra para que bajo el patrocinio real se publique la Historia de Quito, se lamenta de las dificultades de escribir una Historia Americana en un pais extranjero, lejos de libros que le hubiesen venido bien. En esta carta aparecen los pasajes de tres autores latinos sin referencia exacta a la obra de la que han sido tomados. Las citas que hemos localizado son las siguientes:

* Ovidio, Epistulae ex Ponto, I, 9, 39-40: [Si modo] non census et clarum nomen avorum, | sed probitas magnos ingeniumque fadt [Lo que hace a los grandes, no es la riqueza ni el ilustre nombre de los abuelos, sino la probidad y el ingenio].

* Un dicho de Casiodoro: Non proeesse, sed proeesse scire laudandum est [Debe alabarse no el hecho de mandar, sino el de saber mandar].

* Horacio, Epistulae, II, 1, 1: Cura tot sustineas, et tanta negotia solus [Como quiera que tengas que cargar con tantos y tan graves asuntos tu solo].

Tambien en esta misiva se menciona a la diosa de la sabiduria, Minerva, cuando el autor hace una referencia a Salamanca y, por tanto, a su universidad (14).

Continuando con las citas, dentro de la Historia Natural, a la hora de hablar de los frutos de la tierra, asi como tambien al hablar de los camellos, cita (por dos veces) el dicho latino: non omnis fert omnia tellus (15). Latin tambien encontramos en boca del primer espanol que contemplo el Amazonas, un soldado llamado Maranon (por eso el rio fue tambien conocido como "Maranon"): Hoc mare, an non? (16).

De los autores latinos cita a Plinio, al referir como nada extrano la existencia de gigantescas serpientes. En este caso no incluye la cita latina, pero senala:
   Si ponemos los ojos en el Asia, se sabe que tuvo serpientes tan
   enormes, que tragaban, atrayendo con el aliento no solamente las
   aves, sino tambien los ciervos y los toros enteros, como lo refiere
   Plinio, citando graves autores. Si volvemos la vista sobre el
   Africa, sabemos que el ejercito romano, al tiempo de la primer
   guerra Punica, mato una serpiente, valiendose de sus maquinas
   militares, la cual tenia 120 pies de longitud. [...] La pobladisima
   Italia tenia las serpientes llamadas boas; que en el Vaticano se
   mato una tan disforme, que en su vientre encontraron un nino
   entero; y que en los espectaculos de Roma mostro otra el Emperador
   Augusto, que tenia longitud 50 brazas romanas (17).


Como vemos, no solo toma datos de Plinio, sino tambien de Suetonio. El autor tiene, por tanto, un buen conocimiento de la literatura latina. Tambien San Agustin aparece citado porque "aunque era filosofo, no tuvo repugnancia de admitir milagros" (18).

De los autores griegos tan solo cita de forma directa, y a traves de una traduccion latina, a Teofrasto, al hablar de la influencia del clima en la calidad del fruto de los vegetales (Historia Plantarum VIII, 29: Differt et terram a terra, et caelum a caelo, ad fructuum perfectionem (19)). Del resto de autores griegos no ofrece citas y se refiere a su obra a traves de fuentes indirectas, como hace, por ejemplo, con Aristoteles, al hablar de la fecundidad de la mula y senalar que el dato esta tomado de Bomare (20). Tambien cita a Herodoto y pensamos que lo hace otra vez de forma indirecta (21).

Al hablar del diluvio y del origen de la poblacion americana, que segun algunos procederia de algun pueblo de la antiguedad como el escita o el romano (22), recurre al mito platonico de la Atlantida (23), como tambien cuenta Gomara en su Historia General. Asi, se refiere a la Adantida como isla mayor que Asia y Africa juntas, coteja la palabra "atlante" con el "atl" ["agua"] de los mexicanos y alude a las descripciones de Platon. Para Velasco, los primeros pobladores americanos pasarian desde Africa por la Atlantida, pues:
   La opinion de haberse sumergido la Atlantida con lluvias, volcanes
   y terremotos pudo haber provenido de equivocacion, teniendo en
   realidad aquel funesto suceso la parte por donde se comunicaba
   antiguamente el Africa con la America. Esa confusa noticia pudo
   haberla equivocado Platon, sin que hubiese inventado fabula ..."
   (24).


Tambien el nombre de una isla, "La Gorgona", nos lleva a pensar en la crueldad y fealdad del personaje mitologico griego (25). Del mismo modo, al hablar de la creencia popular de que cabellos humanos se convierten en culebras, cita, aunque no la cuenta, la "fabula de la Cabeza de Medusa" (26).

Por otro lado, al ser esta una parte "cientifica", en determinados puntos de la obra hace referencia al lexico grecolatino. Asi, por ejemplo, cuando alude al termino "zoofito" senala:
   La palabra griega Zoofito, quiere decir planta animal o planta
   puramente vegetable formada y hecha de un viviente sensitivo. Esta
   la conocieron los antiguos griegos, cuando se hallaron en estado de
   ser los maestros del mundo. Se perdio, juntamente con la ciencia de
   ellos [...] sin que hubiese quedado mas que la confusa noticia y el
   nombre ..." (27).


El padre Velasco es consciente de la dificultad que entrana la lengua helenica (28) y se siente mas comodo empleando la latina. Asi, no duda en utilizar el termino latino vide (29) en sus repertorios alfabeticos cuando quiere remitir a otra entrada.

Puntos de contacto entre civilizaciones

Los personajes mitologicos que aparecen citados por el padre Velasco son las amazonas y los gigantes. De ellos se ocupa especialmente en el libro IV de la Historia Natural. Aparece aqui un estereotipo que hunde sus raices en la antiguedad clasica: pueblos extranos y de seres diferentes que habitan tierras desconocidas, en los limites de un mundo concreto y conocido.

El rio Amazonas lleva este nombre por las guerreras mitologicas. Iras portugueses lo solian llamar Solimoens. Ya hemos senalado que tambien se conocia como Maranon y asi es citado por nuestro autor. Segun recoge Velasco, en la selva del rio Amazonas hubo una republica de mujeres como las de la Antiguedad clasica. Asi, dedica un capitulo entero del libro IV a "Si hay o hubo realmente en el rio Maranon Republica de Mujeres Amazonas, como se dicen las del Asia" (30). El primero que dio noticia de ellas fue Francisco de Orellana, segun le informo un cacique de un pueblo cercano al do. Gracias a ellas consiguio que Carlos V le proporcionase una buena flota para encontrar la boca del gran do. Segun nuestro historiador eran mujeres guerreras, gobernadas por una reina, que vivian sin hombres (aunque una vez al ano algunos entraban en su residencia para la procreacion y se llevaban a los que habian nacido varones). A diferencia de las asiaticas, las americanas no tenian un pecho cortado y combatian desnudas hasta la cintura. Cita tesis a favor de la existencia de estos seres y tesis contrarias, como las de Paw (que dudaba que una mujer pudiera vivir en continencia durante un ano), Raynal, Robertson o Coleti. Entre las tesis a favor se alude a la piedra verde, conocida como "Piedra de las Amazonas", que poseia la virtud de curar la epilepsia y se decia que procedia del pais de las mujeres sin marido. La verdad es que la leyenda de las mujeres guerreras procedia del pueblo americano y enseguida los conquistadores vincularon esa historia con las antiguas Amazonas mediterraneas.

El padre Velasco tampoco pone en duda la existencia de los gigantes y los situa en islas y lugares apartados (31). Refiere que huesos de estos seres se pueden ver cerca de Manta y de Puerto Viejo, que vinieron por el mar, hicieron guerra a los habitantes del pais y levantaron edificios soberbios. Incluso relaciona los moai de la Isla de Pascua con los enormes monumentos americanos, todos obra de gigantes. El padre Velasco indaga en el origen de esta poblacion y de su paso a tierras americanas, dando las fabulas por veridicas y hallando diversos argumentos fisicos que corroboran su existencia (32). Su final, como el de los gigantes mitologicos hijos de Gea y de la sangre de Urano castrado, es la extincion.

Tambien el padre Velasco hace referencia a las sirenas, a proposito de las uniones de animales con personas. Asi, despues de hablar del "horro", mono que tiene pasion por las mujeres y que habia violentado a algunas, dice:
   Es bien conocido en varias partes del mundo aquel peje enamorado
   de la especie humana. Este, que era frecuentisimo en las costas de
   America a principios de su descubrimiento, asegura el maestro
   Castellanos, que salia a las orillas a convidarse y provocar a los
   hombres, y que por el brutal comercio con estas bestias murieron
   algunos con espantosa lepra, ?Quien sabe si de algun comercio
   semejante han tenido su fecundo origen las sirenas, peje que,
   quitado lo fabuloso del canto, tiene en realidad la mayor parte de
   un cuerpo humano" (33).


El fabuloso canto de las sirenas y la provocacion a los hombres son rasgos compartidos con el imaginario griego, aunque difieren en que las europeas son mitad mujer, mitad pajaro (34). Ambas atraen a los marineros con sus cantos para provocarles desgracias.

Y en el terreno astrologico, la mitologia tambien esta presente en la obra, aunque los pobladores americanos emplean distintos nombres. Asi, se pregunta el autor:
   ?No conocian las Hiadas con el nombre de Uagra uma, que quiere
   decir Cabeza de Toro, las Pleades con el de Coyllur o Coluros, a
   las cuales tenian dedicado un templo? ?No llamaban al Crucero
   Catachillay, y Chasca o encabellada a Venus, a la cual veneraban
   como a bella Sierva del Sol, porque le precedia unas veces y seguia
   otras? ?No observaban con los desnudos ojos, sin telescopio alguno,
   los pasajes de las Hiadas y Pleyades para tomar asi los Reyes de
   Quito ... (35).


Otro punto de contacto que tienen ambas civilizaciones es la ornitomancia, es decir, la observacion de las aves con fines adivinatorios. Si para los romanos el que un ave viniese por la derecha o izquierda era signo de buen o mal aguero, del mismo modo, para los americanos el silbido del solitario o el canto del pucungo anunciaba muerte. Tambien el canto del cuco, segun repitiese su voz, pronosticaba buen o mal tiempo (36).

Como los griegos dominados por los romanos con una cultura clasica en comun en todo el Mediterraneo, en America, antes de la invasion inca, la civilizacion Cara, poblacion originaria del reino:
   fue ciertamente menos barbara y menos inculta que la primitiva de
   los Quitus, estos fueron dominados de aquellos, y unos y otros se
   llamaron despues indistintamente Los Quitos.


Pero las comparaciones con los pueblos de la Antiguedad clasica tambien son realizadas por el padre Velasco. Asi, entre los antiguos atenienses y los peruanos, aunque en este caso creemos que la comparacion esta mal traida:
   Debia pues, decir que los Peruanos, sin mas luz de fe que la
   natural, creian como los Atenienses, en un Dios invisible, supremo,
   criador del Sol y de todas las cosas, al cual llamaban Pachacamac
   ... (37).


Tampoco escapan a comparaciones los romanos. A proposito de algunos sacrificios humanos americanos, el autor senala:
   A mas de eso, debe notarse, que las victimas del Peru no eran
   forzadas, como las de los Romanos, sino tan voluntarias, que si se
   impedia alguna, se daba a si mismo la muerte ... (38).


Tambien se alude en la obra a los griegos modernos (39), pues se los compara con los indigenas americanos porque se ven sometidos a servidumbre sin llegar a ser esclavos.

La Historia Antigua

Tal vez los primeros capitulos de esta parte, los que beben de leyenda y tradicion, sean los mas magistrales de toda la obra. Tambien por su contenido, fueron tachados de "perniciosos", de ser supercheria o literatura historica. Sin embargo, no restan merito a este primer heroico historiador ecuatoriano la sinceridad y credulidad que concede a determinadas fuentes, pues el peso de la tradicion, con sus anecdotas y comparaciones, esta todavia muy presente.

Concepcion clasica de la obra

Como Tucidides, Velasco tiene un concepto cientifico y pragmatico de la Historia: no se proponen entretener, sino hacer de su historia una obra imperecedera que comunique conocimientos de valor duradero.

Sin embargo su obra se asemeja mas a la de Herodoto. En ambos no hay un todo homogeneo, sino que encontramos un mosaico de elementos yuxtapuestos (geografia, etnografia, hechos historicos ...), donde, ademas, las digresiones son numerosas. Ambas Historia tienen un cierto cariz epico y una concepcion "sofistica": el griego y el ecuatoriano buscan una conexion causal entre los fenomenos historicos y no admiten la tradicion y las fuentes sin antes someterlas a un analisis critico. En la busqueda de objetividad, cuando se encuentran ante varias versiones, las presentan todas intentando ser imparciales y criticos.

En este afan cientifico, pragmatico, "sofistico" y critico, el padre Velasco da al lector diversas opiniones para, al final, ofrecer su punto de vista. Por ejemplo:
   Fue un magnifico palacio, sobre el cual son muy diversas las
   tradiciones. Unos juzgan que el que hizo Hualcopo lo deshizo
   enteramente el Inca Huaynacapac, y fabrico de plante el que
   subsiste hasta ahora, con nombre de Pachusala. Otros dicen que
   solamente fue aumentado y mejorado por el Inca. Lo cierto es que en
   el gusto de arquitectura y en el modo con que estan labradas las
   piedras, muestra aquella obra ser enteramente de los Incas. (40)


Vemos en esta actitud un deseo de verosimilitud y de busqueda de la verdad historica. Cuando no sabe con exactitud algun dato, ofrece diferentes fuentes sin atreverse a decantarse por una (41), pero si ante un determinado hecho las fuentes consultadas ofrecen datos dispares, refiere las diferentes opiniones, agrupandolas e intentando buscar la fuente primaria:
   No debo disimular aqui la gran diferencia que se halla entre los
   escritores modernos sobre este punto, que es el cardinal en que
   estriba toda la historia de la tercera epoca del Reino. Refieren
   unos como legitimo el matrimonio de Huaynacapac con Scyri Paccha,
   siguiendo entre los antiguos a Niza (Las dos lineas), Bravo Saravia
   (Antiguedades del Peru) y Gomara (Historia General, C. 119); y
   entre los modernos a Collaguazo (Guerras civiles) y Robertson
   (Historia de America, Lib. 6, p. 196). Algunos de los antiguos lo
   refieren como solo concubinato, y siguen a estos, sin saber lo que
   hacen, los mas de los modernos. El fundamento de esta segunda
   opinion, que ninguno la contravierte, sino que la supone en fe de
   los primeros que erraron, consiste en la falsa suposicion de una
   ley que nunca hubo y en la mala inteligencia de otra verdadera
   (42).


Eso si, si comprueba un determinado dato y ve que las fuentes consultadas difieren y, ademas, no se ajustan a la realidad, no tiene ningun problema en recurrir a la ironia:
   La anchura que medi en una parte algo deshecha, era de cerca de 6
   varas castellanas; en otra que se conocia no faltarle nada, eran
   algo mas de 7 varas, que corresponden a mas de 21 pies, espacio
   suficiente para que pudiesen andar tres coches apareados. Puede ser
   que los 25 pies que dice Gomara, hayan sido pies de dama y que los
   15 de Robertson con Chieca hayan sido pies de gigante (43).


No cabe duda de que, despues de ver todos estos ejemplos, el padre Velasco no solo cuenta, sino tambien previamente busca, viaja, consulta, se documenta, contrasta informacion y reflexiona sobre los hechos que refiere (44). Esta reflexion le lleva a veces a precisar algunas informaciones, al afirmar, por ejemplo "la division de grados que hace Robertson es defectuosa" (45) o, incluso, a refutar algunas teorias (46). No solo cita, sino tambien comenta la cita, e incluso contrasta dicha informacion con sus observaciones personales o con datos tomados de testigos fiables. Todo esto que podemos comprobar en la practica, ya habia sido senalado por el padre Velasco en la "Prefacion" que hace al comienzo de su obra.

Velasco, por tanto, hereda la concepcion grecolatina de la historia cientifica. Sin embargo, a diferencia de los historiadores grecolatinos, especialmente de Tucidides, en cuyas obras aparecian con frecuencia discursos, la obra del ecuatoriano se caracteriza por la ausencia de estos. Tan solo hemos encontrado uno, en estilo indirecto, y que es un resumen de lo que fray Vicente Valverde comunico al Inca (47) (un tipo de discurso frecuente en Tito Livio). El que aqui aparece es un "altivo" discurso deliberativo, de embajada, y que termina en un ataque repentino de los invasores ante la negativa del inca a sus propuestas.

Una primera y simple lectura es suficiente para percibir una "tonalidad clasica". Si la descripcion de templos y de edificios publicos, frecuentes en la obra americana, nos recuerda a Pausanias, las construcciones absolutas, especialmente a comienzo de parrafo, muestra, creemos, un autor influenciado por las lecturas y textos de los Comentarios de Julio Cesar. Por citar unos ejemplos (pp. 216-217): "Disfrazado con la vestidura de un Indiano ...", "Informado alli de las fuerzas casi dobladas de su enemigo ...", "Declarada por Pizarro la victoria", etc (48).

Por otro lado, tal vez por comodidad o por su afan exhaustivo, en un determinado momento de su obra, la que comprende los anos 1529-1537 (pp. 83-179), el ecuatoriano sigue la tecnica historiografica romana de los anales: ir contando los sucesos por anos.

Referencias directas al mundo grecolatino

Las pocas referencias directas que encontramos al mundo grecolatino, tan solo cinco, son fruto de la formacion humanistica del autor y de su aprecio al mundo clasico. Suelen aparecer en comparaciones y aluden a personajes historicos (Licurgo, Anibal), dioses o leyendas mitologicas (Penates, Troya) y monumentos de la antiguedad (como las vias romanas). Las reproducimos a continuacion:
Penates         II,  3,   "Unos [idolos] eran generales y se
                1         adoraban publicamente en sus templos y
                (p.39)    otros particulares y solo domesticos, como
                          los Penates de los Romanos".

Licurgo         II,  6,   "Cuantas, cuan prudentes y cuan sabias
                2         hubiesen sido aquellas leyes, lo dije ya,
                (p.54)    hablando del caracter civil de los
                          Peruanos. Ellas a la verdad han merecido
                          las admiraciones, los elogios y los
                          aplausos de los mayores hombres, no
                          faltando quien, a vista de ellas, repute
                          por defectuosas las de Licurgo".

Anibal y        II,  9,   "Los que menos la comparan [la Via Real]
maravillas de   11        a las antiguas maravillas del mundo y al
la antiguedad   (p.71)    famoso camino de Annibal por los Alpes de
                          Italia. Otros, que es lo mas comun,
                          sobreponen estas Vias a todas las
                          maravillas y mas celebres antiguedades
                          del mundo".

Vias romanas    II.  9,   "edificio al dicho de todos, que excedia
y obras         14        las piramides de Egipto y las vias
antiguas        (p.72)    lastricadas de los Romanos y todas las
                          obras antiguas (49)"

Troya           III, 2,   "Sitio la ciudad, que procuro defenderse
                9         vigorosamente, mas en vano, porque [...]
                (p.89)    mando asaltarla y pasarla toda a sangre y
                          fuego [...]. Hizo arruinar todos aquellos
                          soberbios edificios y toda aquella ciudad
                          tan celebre, sin dejar piedra sobre
                          piedra, ni mas senal que la que bastase
                          para decir: aqui fue Troya".


Por otro lado, aunque no se trata de una referencia directa, resulta llamativo que el autor emplea el sustantivo "Nerones", en mayuscula, para referirse a "personas crueles" (50). Y, coincidencias de la vida, crueldad hubo tambien en su destierro, pues el barco mercante que lo transporta finalmente desde El Puerto de Santa Mana a tierras italianas lleva por nombre "Neron". Indudablemente, la imagen del despotico y cruel Emperador romano pervive en la cultura occidental.

Puntos de contacto entre civilizaciones

Ya en la introduccion de Historia Antigua el autor recurre a una pequena vinculacion entre los origenes americanos y los origenes europeos con la imagen cosmica del caos:
   La Historia Antigua del Reino de Quito es tanto mas incierta y
   confusa cuanto mas se retira a su primer origen. Propiedad de
   todas, aun cuando tienen escrituras que son la mejor luz para
   aclarar las confusiones. Careciendo de ellas las Historias
   Americanas, es preciso que por la mayor parte queden envueltas en
   las tinieblas del antiguo caos. La unica que puede llamarse escasa
   luz son las tradiciones; mas siendo estas recogidas sin critica ni
   discrecion, mezcladas con mil fabulas en los hechos, y apoyadas en
   la cronologia sobre puros computos y conjeturas, apenas pueden
   suministrar materia que no quede en la esfera de incierta o de
   dudosa (51).


Aunque ya habia hablado de los gigantes en la Historia Natural, en la Historia Antigua el padre Velasco vuelve a mencionar estos seres que parecen sobrevivir de las descripciones de la mitologia clasica. El autor refiere la epoca de los gigantes y demuestra que es improbable que en la recien fundada ciudad de Cara existiese temor a "los gigantes que vivian entonces en las cercanias de Manta [...] porque fue muy anterior [...] la epoca de los gigantes" (52).

Los gigantes, como en el mundo clasico, existieron in illo tempore, en los tiempos originarios del mundo. No solo estan vinculados a territorios aislados, sino tambien a costumbres perniciosas y contra natura que se pretenden erradicar (53). Segun el autor, como ya hemos visto en la Historia Natural, se identifican restos oseos de grandes dimensiones en la peninsula de Santa Elena y da credibilidad a leyendas que refieren una edad preterita en la que los gigantes recorrian los lugares de la tierra.

En el terreno religioso primitivo y sus semejanzas con el mundo grecolatino, el padre Velasco, por ejemplo, habla de famosos templos, idolos de leno con figura humana que nos recuerdan a las xoanas griegas, fingidos oraculos ... etc. Muchos dioses quitenos guardan relacion con dioses grecolatinos. La mas significativa es la del dios de la sanidad, Umina, que, como el Asclepio griego, cuenta con un celeberrimo templo a donde acudian (como a Epidauro) los enfermos deplorados de todas partes y, segun es fama, sanaban muchos (54). Tambien el diluvio esta presente en las primitivas creencias americanas como castigo a los hombres, aunque esta historia ya esta contaminada con la cristiana y no aparece ni siquiera vinculada al mito de Deucalion y Pirra (55). Del mismo modo, el padre Velasco compara ciertos vestigios que conservaban los paganos americanos con los siete sacramentos de la Iglesia. Sin embargo, hay una institucion inca que guarda una estrecha relacion con el sacerdocio vestal romano. Nos estamos refiriendo a las jovenes electas para el servicio de los templos del Sol. Como senala Velasco, y parece que esta describiendo la institucion romana:
   las conservaban en la estrecha clausura de sus monasterios. Hacian
   al Sol voto de perpetua virginidad, y su trasgresion debia
   castigarse como el mayor sacrilegio (56).


Tambien los antiguos quitus idolatraban al Sol y la Luna y recurrian a leyendas etiologicas del mismo modo que los poetas helenisticos. Asi, Velasco cuenta la historia de Condorazo, que tras dejar el trono en manos de su hijo se retiro a la cordillera de los Collanes y nunca se supo mas de el. Sin embargo dio origen a una fabula que aseguraba que se habia sepultado vivo para volverse inmortal en el mas alto monte de aquella cordillera, que desde entonces se conoce con el nombre de Condorazo.

Por otro lado, en esta Historia Antigua del padre Velasco se percibe la imagen romanizada del Inca. El reino agreste fundado por los quitus adquirio rasgos politicos, religiosos, culturales y linguisticos de los invasores, a modo de "romanizacion". Asi, se habla del imperio inca a semejanza del imperio romano. El Inca se asemeja al emperador romano y como este propuso cultos personales. A diferencia de los Scyris, los incas unieron el sacerdocio con el imperio y se preocuparon de dar esplendor y magnificencia a sus dioses. Los Incas eran descendientes del sol y fueron muchos los templos que consagraron a este astro. En este sentido parece que el padre Velasco intenta ofrecer una imagen romanizada del culto solar que la historia posterior contribuyo a definir. Por otro lado, como los anos finales de la Republica Romana, los incas tambien se vieron enfrentados en una serie continua de guerras civiles que tenian como objetivo hacerse con el poder.

La Historia Moderna

La Historia Moderna se reduce a una descripcion historica, geografica, politica y eclesiastica de las provincias del Reino de Quito desde 1551 hasta los tiempos del autor. Esta parte de la obra guarda relacion con otra escrita por el autor en el exilio y que no debemos confundir con ella: Historia Moderna del Reino de Quito y Cronica de la Provincia de la Compania de Jesus del mismo Reino (de los tres tomos escritos solo se ha publicado uno) (57).

Concepcion clasica de la obra

Por su contenido, es la que contiene menos referencias al mundo grecolatino. En esta minuciosa descripcion del Reino habla de templos y monumentos, de modo que podemos comparar al autor ecuatoriano con el griego Pausanias. Aparte de las caracteristicas geneticas senaladas en apartados anteriores (la vision cientifica de la historia, las construcciones absolutas...), aqui encontramos algunas que podemos relacionar con la cultura grecolatina. Asi, en la mayoria de las ciudades a las que hace referencia comienza, como Tito Livio, Ab urbe condita (sirvan de ejemplo las cuatro ciudades de la primera tenencia del gobierno de Popayan: Toro, Santiago de Arma, Anserma y Cartago) (58).

Como en las partes anteriores, tampoco aqui el autor escapa de las leyendas (59), de las explicaciones etimologicas (60) y de las opiniones personales (61).

Referencias directas al mundo grecolatino

Tan solo hemos encontrado seis alusiones directas a elementos de la cultura grecolatina: referencias mitologicas (Amazonas, Casandra, Troya) y elementos naturales (los volcanes Etna y Vesubio y el mar Mediterraneo). Son las siguientes:
Etna y Vesubio   I, 9, 1   "El famoso volcan de Cotopaxi [...]
                 (p.       quiso
                 342       entonces darse a conocer mucho mas
                           famoso y terrible que los Etnas los
                           Vesubios".

Mar              I, 9, 5   "Bajando por aquel cauce, formo al pie
Mediterraneo     (p.       un mar mediterraneo de muchas leguas,
                 343       profundisimo entre montanas y
                           cordilleras, con estrechos desahogos".

Troya            III,      "El de Canaribamba, que es otro de los
                 15, 5     mejores, conserva en su cercania el
                 (p.       pequeno pueblo despreciable de
                 399       Tomebamba, solo para decir Aqui fue
                           Troya. Quiero decir, aquella ciudad
                           antigua de

                           Tomebamba, que destruyo Atahualpa en sus
                           guerras civiles, sin dejar piedra sobre
                           piedra, cuya gran riqueza y belleza, no
                           saben como ponderar los escritores".

Amazonas         V, 5, 4   "Se armaron no solamente ellos, sino
                 (P.       tambien sus mujeres, y sirvieron
                 474       varonilmente como nuevas Amazonas del
                           Maranon".

Casandra         V, 12,    "El P. Fritz, que era el mas doliente,
                 22        por la total perdida de sus fatigas,
                 (P.       despues de haber clamado a tiempo,
                 527       aunque en vano, como Casandra, volvio a
                           clamar a Quito y a Lima, y nada pudo
                           conseguir con todos sus clamores".


Del mismo modo, encontramos en esta parte terminos castellanos que guardan una especial vinculacion con el mundo clasico. Por ejemplo, la denominacion "patricios" a personas pertenecientes a la clase dirigente (62).

Un aspecto diferente ofrece el termino "barbaros" que Velasco aplica a diferentes pueblos. Bajo la forma barbaroi los historiadores griegos incluian los pueblos que no hablaban griego y que eran de mundos ignotos, en la periferia del mundo conocido. El autor americano no solo lo emplea, como los autores griegos, para gentes de distinta lengua (en HM, I, 13, 19, p. 287 senala "hablan su dificilisimo idioma, casi todo gutural" sin aplicarles este epiteto), sino tambien para los nativos todavia no cristianizados (63). Hace asi la interpretacion cristiana de este termino que podemos remontar a la epistola que Pablo de Tarso envio a los colosenses (64).

Puntos de contacto entre civilizaciones

Llegado su momento, el autor cuenta como se introdujo el estudio de la lengua latina en el Reino de Quito. Asi, senala:
   Los primeros 53 anos despues que se establecieron los Espanoles en
   la Ciudad de Quito, pueden llamarse, sin agravio, los anos de la
   ignorancia [...]. Las unicas [Letras] que se estudiaban
   privadamente, y por muy pocos, eran algo de latinidad y de moral,
   en aquel grado preciso para ordenarse sacerdotes. // Los Primeros
   Estudios Mayores que se vieron en el Reino, fueron los que
   establecieron los Jesuitas en la ciudad de Quito [...]. Se vieron
   precisados por la ciudad, no solo a ensenar latinidad y letras
   humanas, sino tambien a leer la primera Catedra de Teologia (65).


Sin embargo, el punto de contacto mas significativo es la descripcion que Juan de Velasco hace de la erupcion del volcan de Pichincha, que nos recuerda a la descrita por Plinio el Joven del Vesubio en dos cartas que envia a Tacito (Epistolae, VI, 16 y 20). En su interes por presenciar con todo detalle la erupcion, Plinio el Viejo encontrara la muerte:
   La cuarta y ultima erupcion, mucho mas terrible que todas las
   precedentes, la hizo en el 1660. Dio principio el 24 de octubre,
   con bramidos y estruendos, como avisando a que se preparasen todos.
   Siguieronse los globos de fuego o de encendidos penascos, que se
   veian subir hasta las nubes [...]. Participo no obstante de los
   continuos movimientos de la tierra, desde el dia 27 en que fue su
   mayor erupcion, con la cual parecia acabarse el mundo, con
   tinieblas tan densas que igualaron las noches con los dias.
   Espavoridas aun las fieras de las selvas y montes, se vieron esta
   ocasion obligadas a buscar refugio entre los hombres, metiendose
   como mansos corderos en las casas de los poblados. // Cayeron sobre
   la ciudad tantas piedras, arenas y cenizas, que cayeron muchas casa
   hundidas por el peso; y esperaban todos por momentos el que la
   ciudad fuese enteramente sepultada. Fue grandisima la
   consternacion, y no se oian, sino lamentos y ultimas disposiciones
   para la muerte [...]. // Oyose el estruendo de esta erupcion
   espantosa hasta las selvas y reducciones del Maranon; y ocuparon
   sus cenizas mas de 200 leguas de diametro, y mas de 800 de
   circunferencia. Las ocultas venas de los montes y correspondencia
   que por ellas tienen los volcanes hicieron que el vecino monte
   nevado de Sincholahua tuviera al mismo tiempo un derrumbe hasta la
   mitad de su elevacion. Despidio por eso tanta piedra, barro y
   nieve, que deteniendo un rio, por largo tiempo, causo otra horrenda
   inundacion, con grande estrago de las campanas, ganados y heredades
   de aquel distrito (66).


Conclusiones

La presencia de los clasicos grecolatinos en la Historia del Reino de Quito del padre Juan de Velasco, aunque no siempre es manifiesta, es de largo alcance. La autoridad antigua se mantiene todavia en el siglo XVIII, como podemos comprobar en la vigencia de obras como la Historia de las plantas de Teofrasto o La reproduccion de los animales de Aristoteles. Ademas, la obra presenta una relacion del hombre con la naturaleza que se remonta a los hipocraticos. Esa union de naturaleza e historia, como en Plinio, esta ya llegando a su fin, pues durante las Luces "concluira con el desvanecimiento de una Antiguedad compartida aun intimamente, dada la comun fusion, postrera, entre naturaleza e historia" (67). Tan postrera fue que Juan de Velasco fue uno de los ultimos en "sentirse", en parte, antiguo.

Se ha criticado al Padre Velasco por sus equivocaciones, a pesar de no exagerar ni inventar nada. No es nada nuevo entre autores que cuentan por primera vez la historia de su pueblo. Los nueve libros de Herodoto no se desarrollan con homogeneidad y, como el jesuita, amo la leyenda. No obstante en la obra de Herodoto y en la de Velasco se aprecian virtudes: el esfuerzo por ser imparciales, la continua busqueda de informacion, la habilidad para conducir al lector a la epoca estudiada y la originalidad de ser los primeros que pusieron por escrito la historia de su "nacion".

Pero si lo hemos comparado con Herodoto, lo cierto es que tambien como Tucidides el Padre Velasco elaboro una historia cientifica, metodica y transparente. Si Tucidides es el mas reputado historiador de la Antiguedad, Juan de Velasco es el creador de la prosa historica ecuatoriana.

Sin embargo, debemos senalar que las lecturas de autores griegos no se hacen en el texto original, sino a traves de versiones latinas y de comentarios. De los autores latinos, en la obra encontramos huellas de Virgilio, Horacio, Ovidio, Plinio, Salustio, Cesar, Tito Livio, Casiodoro, ademas de San Agustin y los textos biblicos que, como sacerdote, conocia muy bien.

Velasco no solo escribe la historia para su pueblo, sino tambien para el invasor y el mundo en general, en un intento de "defender" la realidad y cultura americanas sin ir contra nada ni contra nadie.

Los descubridores se encontraron con un mundo nuevo, ignoto, que les ofrecia constantes interrogaciones y preocupaciones. Para explicar todas estas inquietudes surgen las historias de los pobladores de las nuevas regiones conquistadas. Esta Historia del Reino de Quito no fue ajena a la tradicion clasica y al mundo grecolatino, como tampoco lo fueron las obras europeas de su tiempo. Lo mismo se podria decir de las tradiciones populares, tan arraigadas en la vida americana como en la europea. El legado grecolatino aparece aqui gracias al bagaje cultural del padre Juan de Velasco, especialmente en lo relativo a lo que hemos denominado "concepcion clasica de la obra", pues hemos visto que se aparta de toda intencion erudita al estar ausentes continuas y abundantes referencias a autores clasicos. Desde el Renacimiento los autores grecolatinos se convirtieron en modelos de determinados generos literarios: Plinio para la Historia Natural; Herodoto, Tucidides, Julio Cesar, Tito Livio... para la Historia; y Pausanias para la Geografia. El mundo clasico grecolatino se encuentra asi vinculado a la historiografia iberoamericana del siglo XVIII.

Bibliografia

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Jalon, Mauricio. "La Filosofia y la Ciencia del siglo XVIII ante los clasicos." Antiquae lectiones. El legado clasico desde la antiguedad hasta la revolucion francesa, J. Signes Codoner et al. (eds.). Madrid: Catedra, 2005. 527-533.

Pareja Diezcanseco, Alfredo. "Prologo." Historia del Reino de Quito en la America meridional. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1981. IX-XLVIII.

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Serbat, Guy. "Introduccion general." Plinio El Viejo. Historia Natural. Madrid: Biblioteca Clasica Gredos, 1995. I: 7-199.

Stolley, Karen. "The Eighteenth Century: Narrative Forms, Scholarship, and Learning." The Cambridge History of Latin American Literature. 3 vols. R. Gonzalez Echevarria y E. Pupo-Walker (eds.). Cambridge: CUP, 1996. I: 336-374 [reimpr. 2002].

Tobar Donoso, Julio. "Introduccion." Padre Juan de Velasco. S. L Primera parte. Quito: Biblioteca Minima Ecuatoriana, 1960. XVII-XCII.

RAMIRO GONZALEZ DELGADO

Universidad de Extremadura

(1) Este trabajo se inscribe en el Grupo Complutense de Investigacion 930136 "Historiografia de la literatura grecolatina en Espana".

(2) Nosotros vamos a seguir aqui Historia del Reino de Quito en la America meridional (edicion, prologo, notas y cronologia por Alfredo Pareja Diezcanseco), Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1981. Esta edicion solo contiene las dos ultimas partes: Historia Antigua (HA) e Historia Moderna (HM). Para la Historia Natural (HN) hemos seguido d texto establecido por el P. Aurelio Espinosa Polit que se edito en el primer volumen (de los dos en que se publico la obra), a continuacion de la introduccion de Julio Tobar Donoso: Padre Juan de Velasco, S. I., Quito, Biblioteca Ecuatoriana Minima, 1960.

(3) HN, II, 1, 1 (p. 70). Tambien en HN, III, 1, 1 (19. 148) senala: "En el presente que compone el Reino Animal, hare mencion de los diferentes ordenes de irracionales y de las distintas especies de cada uno, siguiendo el metodo ya prescrito de no dilatarme en descripciones".

(4) Por ejemplo, a proposito del platano en HN, II, 6, 23 (pp. 125-126).

(5) "Prefacion", pp. 9-11.

(6) Vid. Ma L. Harto Trujillo (2002: 38-46).

(7) El padre Velasco denomina a este libro: "Reino racional, vindicado de la moderna filosofia".

(8) Se puede comprobar la integridad y candor de Plinio para expresar sus fuentes en Nat. His., I, praef. 17.

(9) Asi: Fray Bartolome de las Casas, Historia General de las Indias (1527); Jose Fernandez de Oviedo, Historia General y Natural de las Indias (1535); Francisco Lopez de Gomara, Historia General de las Indias (1552); Bernal Diaz del Castillo, Historia verdadera de la Conquista de la Nueva Espana (1568); Fray Bernardino de Sahun, Historia General de las cosas de la Nueva Espana (1569); Jose de Acosta, Historia Moral y Natural de las Indias (1776); Juan Ignacio Molina, Historia Geografica, Natural y Civil del Reino de Chile (1776) y, con posterioridad al padre Velasco, Juan Bautista Munoz, Historia del Nuevo Mundo (1793) que cerraria el periodo colonial. Datos tomados de L. Hachim Lata (2006: 4).

(10) El ano en que Carlos III decreta la expulsion y el secuestro de los bienes de los jesuitas, Buffon termina de publicar los primeros quince volumenes de su Historia Natural (que seran un total de 44 en 1804).

(11) HN, III, Introduccion, 5-6 (p. 150): "El Sr. Burlon, que ha trabajado intensamente y por largo tiempo sobre la Historia Natural, ha merecido justamente d renombre del Plinio de la Francia; mas yo temo que este renombre le convenga mas justamente por las falsedades contra la America, que por su gran trabajo. Yo no hallo otra diferencia entre los dos Plinios, sino que el antiguo refiere muchas fabulas, por falta de critica y por sobra de buena fe; y el nuevo las refiere por sistema. La prueba de la suma escasez que asegura el nuevo Plinio, consiste ...". En HN, III, 1, 10 (p. 154): ".. hallaria solo en el muchas mas de las 200 o 300 [especies] que el nuevo Plinio ha podido encontrar en todo lo descubierto de la tierra". El subrayado es nuestro.

(12) HN, III, 4, 1 (p. 175).

(13) Ad Colos. 2, 8 (aunque la referencia que equivocadamente da el autor es 11, 8): Videte ne quis vos dedpiatperphilosophiam et inanem fallaciam [Mirad que nadie os engane con filosofias y vanos enredos]; y Prover. 14, 5: Testis fidelis non menlitur, profert autem mendadum dolosus testis [El testigo veraz no dice mentiras; pero el testigo falso respira falsedades]. Las citas biblicas van a ser constantes en la HN, especialmente en el libro IV, tanto directas como indirectas (sin citar texto ni pasaje, pero que sabemos de su lectura por el contenido). En algunas, como en la segunda que reproducimos aqui, el texto no se ajusta a la realidad, lo que, sumado a la equivocacion del pasaje de la anterior cita, nos hace pensar que el autor citaba de memoria. Las reproducimos y traducimos por orden de aparicion. HN, IV, 1, 4 (p. 244), Genesis 6, 4: Gigantes erant super terram in diebus illis [En aquel tiempo habia sobre la tierra gigantes]. HN, IV, 1, 10-13 (p. 247-248), Genesis 7, 4; 7, 21-23: Delebo hominem quem cread a facie terrae, ab homine usque ad animantia, a reptili usque ad volucres caeli [...] Interficiam omnen carnem ... universa quae in terra sunt consumentur ... consumptaque est omnis caro ... universi homines, et cuncta in quibus spiraculum vitae est in terra, mortua sunt [Destruire al hombre a quien cree de la faz de la tierra, desde el hombre hasta los animales, desde el reptil hasta el ave del cielo [...] Matare toda carne. Todas las cosas que estan en la tierra seran consumidas, y fue consumida toda carne. Todos los hombres, y todos aquellos en que habia un soplo de vida sobre la tierra murieron]; Deuteronomio 11, 25: terrorem vestrum et formidinem dabit Dominus Deus vester super omnem terram [Vuestro Dios sembrara el miedo y el terror sobre toda la tierra]--la expresion subrayada sera objeto de comentario en HN, IV, 1, 15 (p. 250)-; Exodo, 9, 6: mortuaque sunt omnia animantia Aegypliorum [murieron todos los ganados de los Egipcios]; Exodo, 14, 28: aqua<e> operuerunt currus et equites [cubrieron las aguas carros y jinetes]; Genesis, 7, 11: rupti sunt omnes fontes abyssi magnae [...] et cataractae caeli apertae sunt [rompieron todas las fuentes del gran abismo y se abrieron las compuertas del cielo]. HN, IV, 2, 1 (pp. 250-251), Genesis, 7, 19-20: operti sunt omnes montes excelsi sub universo caelo. Quindecim cubitis altior fuit aqua super montes quos operuerat [Se cubrieron los montes mas altos que habia bajo todo el delo. Subio el agua quince codos por encima de los montes y quedaron estos cubiertos]; Genesis, 6, 12: omnis quippe caro corruperat viam suam [porque toda carne habia corrompido su camino]; Genesis, 7, 3: ut salvetur semen super faciem universae terrae [para perpetuar su descendencia sobre la faz de toda la tierra]; HN, IV, 4, 2 (p. 266), Genesis, 4, 22: fuit malleator et faber in cuncta opera aeris et ferti [fue forjador de instrumentos de bronce y de hierro]; HN, IV, 9, 20 (p. 339), 1 Timoteo, 6, 8: habentes alimenta et quibus tegamur, his contenti sumus [Teniendo alimentos y con que cubrimos, con eso nos contentamos].

(14) Asi: "Salamanca, aquella fecunda madre de las virtudes, de las artes y de las ciencias, lo aplaude en la primera epoca de su floreciente edad, coronados con los laureles, que supo cortar con diestra mano en las palestras de Minerva" (p. 6).

(15) En, respectivamente, HN, I, 1, 9 (p. 23) y III, 1, 9 (p. 153). Traduccion: "no toda tierra lo produce todo". Parece que se trata de una modificacion del verso de Virgilio, Eclogae, IV, 39: omnis feret omnia tellus.

(16) HN, I, 3, 5 (p. 41). Traduccion: "Es esto mar, ?o no?".

(17) HN, III, 6, 13 (p. 207). Indudablemente, el autor tiene a mano la obra de Plinio el Viejo, Nat. Hist., VIII, 36-37: Megasthenes scribit in India serpentes in tantam magnitudinem adolescere, ut solidos hauriant cervos taurosque, Metrodorus circa Rhyndacum amnem in Ponto, supervolantes ut quamvis alte perniciterque alites haustu raptas absorbeant, nota est in Punicis bellis ad flumen Bagradam a Regulo imperatore ballistis tormentisque, ut oppidum aliquod, expugnata serpens CXX pedum longitudinis; pellis eius maxillaeque usque ad bellum Numantinum duravere Romae in templo, faciunt his fidem in Italia appellatae bovae in tantam amplitudinem exeuntes, ut Divo Claudio principe occisae in Vaticano solidus in alvo spectatus sit infans. aluntur primo bubuli lactis suctu, unde nomen traxere. Tambien tiene en cuenta la informacion que ofrece Suetonio en la vida del Emperador Octavio, 43, 4: quodam autem muneris die Parthorum obsides tunc primum missos per mediam harenam ad spectaculum induxit superque se subsellio secundo collocauit, solebat etiam citra spectaculorum dies, d quando quid inuisitatum dignumque cognitu aduectum esset, id extra ordinem quolibet loco publicare, ut rhinocerotem apud Saepta, tigrim in scaena, anguem quinquaginta cubitorum pro comitio. Todos los subrayados son nuestros.

(18) HN, IV, 1, 14 (p. 249). Refiere el pasaje de De Civitate Dei, XVI, 7, en donde las fieras y serpientes son conducidas a Noe por los angeles.

(19) HN, II, 8, 4 (p. 138). Traduccion: "Difieren una tierra de otra y un cielo de otro para la perfeccion de los frutos".

(20) HN, III, 4, 9 (p. 181), cita a Aristoteles segun el St. Bomare, Dictionaire d'Histoire Naturelle, s. u. "Mulet".

(21) HN, IV, 1, 6 (p. 245): "con que los Frigios contaban hasta el tiempo de Herodoto 20.900 anos".

(22) HN, IV, 5, 1 (p. 277): "otros los hacen Tartaros y Escitas, por ciertas especies de armas que ellos usaban; [...] otros los juzgan Romanos, por los monasterios de virgenes vestales ...".

(23) HN, IV, 4, 8-10 (pp. 269-270).

(24) HN, IV, 4, 9 (p. 269-270).

(25) HN, I, 7, 1 (p. 53): "La Gorgona es muy nombrada, por la fuerza de las corrientes del mar, que impiden la navegacion hacia el mediodia, llevando las naves contra la tierra". Una divinidad latina, Pomona, aparece tambien en el nombre de una isla (HN, II, 9, 6, p. 145), aunque en este caso el padre Velasco cita una obra de Enea Silvio Picolomini, posteriormente Pio II, que alude a plantas acuaticas y medio terrestres que hay en dicha isla.

(26) HN, II, 9, 4 (pp. 143-144): "Son estos [los cabellos humanos] en rigor filosofico, plantas naturales puramente vegetativas, que nacen y se crian en la tierra del hombre; y estas plantas se vuelven despues viboras innocuas o como llaman culebras, verificando en cierto modo la fabula de la Cabeza de Medusa. [...] Los cabellos arrancados con sus raices lleguen a animarse y lograr la vida, teniendo carne, miembros y perfecta configuracion de una culebra. [...] Todo el cabello que sacan las Indias al peinarse y lo meten envuelto en los agujeros o rendijas de sus casas, se encuentra despues un envoltorio de culebras, bregando unas con otras por desasirse".

(27) HN, II, 9, 1 (p. 141). El subrayado es nuestro.

(28) HN, IV, 4, 3 (p. 266): "que no sepan la lengua de su nacion, sino el guirigay propio de campesinos, mas dificil que el griego y el hebreo, como se nota comunmente".

(29) Solo aparece uno en HN, II, 1, 13 (p. 79): "Uchu sanangu, vide sanangu".

(30) HN, IV, 7, 1-25 (pp. 294-309).

(31) HN, IV, 4, 15 (p. 273): "Cuentan los Indios de Ica y de Arica, que solian [los gigantes] antiguamente navegar a unas islas hacia el Poniente, muy lejos, y la navegacion era en unos cueros de lobos marinos hinchados".

(32) HN, IV, 5, 3-IV, 6, 18 (pp. 277-291).

(33) HN, III, 4, 10 (p. 182). El subrayado es nuestro.

(34) Sin embargo, en otro pasaje, HN, III, 8, 9 (p. 230), Velasco refiere otro tipo de sirenas, acuaticas, mitad mujer, mitad serpiente (do pez?): "Huarmi-machacuy, esto es, la mujer serpiente. Este peje, que debe ser la sirena de algunos mares es el mayor espanto y horror para los Indianos de Mainas, la muy rara vez que se ve. No creen que sea peje natural, sino mujer de especie humana, convertida en media serpiente por algun castigo [...]. Es de la estatura humana, con la cara muy fea y lo demas perfectisimo hasta mas debajo de la cintura, desde donde sigue la figura de peje...".

(35) HN, IV, 12, 26 (p. 394). El subrayado es nuestro.

(36) HN, III, 5, 16 (pp. 194-195).

(37) HN, IV, 11, 18 (p. 370). Mas adelante, en HN, IV, 12, 22 (p. 391), senala: "Las tierras de America, como virgenes, no se deben comparar con las de Europa, ni menos con las del Asia".

(38) HN, IV, 12, 17 (p. 387). El subrayado es nuestro. Ya antes cita a Robertson a proposito de estas practicas y senala que el autor toma de Virgilio el hecho de que los romanos sacrificasen esclavos en las muertes de sus senores y acostumbrasen a sacrificar humanos hasta el tiempo del Emperador Adriano, como afirma Plinio (Historia Natural, III), pues "eran una sociedad, que no hacia sino salir de la barbarie al civil estado". Parece que se refiere al texto de la Eneida en que se describe el entierro de Palante y los cautivos seran muertos en la pira (Aen. XI, 81-82). Mas asombrosa es la referencia de Plinio, pues Adriano llego al Imperium con posterioridad a la muerte de Plinio el viejo (y del joven tambien).

(39) HN, IV, 9, 8 y 15 (pp. 332 y 337). En este segundo lugar se los compara con el esplendor que este pueblo adquirio en la Antiguedad: "Se hallan solo en servidumbre, obligados con la paga; y son justamente comparados con los Griegos modernos, que, no siendo esclavos, y solo por hallarse en semejante servidumbre, son igualmente estupidos e ignorantes, como los Americanos, habiendo sido antes lo que fueron".

(40) HA, I, 3, 5 (p. 15). El subrayado es nuestro.

(41) Por ejemplo, en HA, I, 5, 4 (p. 24): "Aseguran los mas que fueron 40 mil, otros que fueron 30 mil; y los que menos siguiendo a Chieca de Leon (Cronica del Peru, C. 37) solo se extienden a mas de 20 mil. Los cadaveres arrojados al inmediato lago a la capital de Caranqui, tineron de tal modo sus aguas, que desde entonces quedaron con el nombre de Yaguarcocha o mar de sangre". El subrayado es nuestro.

(42) HA, I, 5, 7 (p. 25). El subrayado es nuestro. Da las referencias bibliograficas cuando sigue a un determinado autor. Asi, aparece una especie de bibliografia de la que se sirvio para la Historia Antigua, (en HA, V, 13, 1, aunque aqui no figura Chieca de Leon, constantemente citado a lo largo del volumen). Tambien al final de su HN incluye un catalogo de "bibliografia".

(43) HA, II, 9, 17 (p. 73).

(44) Como cuando afirma, por ejemplo, en HA, I, 5, 9 (p. 26): "era del todo inutil esta segunda ley".

(45) HA, II, 6, 7 (p. 55). A continuacion senala por que y ofrece su clasificacion mas precisa.

(46) HA, II, 2, 1 (.p. 35): "Se engano el P. Acosta cuando dijo que los Peruanos nunca tuvieron idea de la divinidad ni palabra alguna en su idioma que denotase el Ente Supremo, Criador del Universo (Historia Natural y Moral, Lib. 5, C. 3). Que no la tuviesen clara y distinta, o que, habiendola tenido la obscureciesen despues con ficciones y fabulas, lo creo tambien yo. Mas que careciesen de toda idea del Ente Supremo y de palabra que lo denote, es del todo falso". El subrayado es nuestro. En las paginas siguientes el autor se justifica.

(47) HA, III, 7, 6-8.

(48) HA, V, 7, 17-21 (pp. 216-217). Incluso en interior de parrafo, como por ejemplo en HA, V, 7, 15 (p. 216): "Hizo que escribiesen varias mujeres a sus maridos que estaban en Popayan, avisando que habia marchado de Quito. Pedro de Puelles, que era su Maestre de Campo, en ausencia de Carvajal, escribio tambien con el mismo engano, asegurando que habia ido Pizarro contra Centeno a Charcas dejando a Quito sin gente. Viendose todas estas cartas contestes (sic) en Popayan, ni le quedo duda alguna al Virrey, ni menos a Belalcazar. Concibio con esto grandes esperanzas de reponerse; porque juzgo, que tomando posesion de la capital de Quito, podria apoderarse poco a poco del Peru, estando ya en disensiones y sublevaciones contra Pizarro". El subrayado es nuestro.

(49) En realidad este pasaje es una cita que el autor hace de Francisco Lopez Gomara (Historia General, C. 194). Estas vias tambien aparecen comparadas en HN, IV, 12, 3 (p. 377): "Seria necesario comparar esta obra [los caminos reales] a las mas celebres de los antiguos Romanos".

(50) Asi: "Con solo haber sepultado en parte, y en parte extraido los tesoros que a el de nada le servian, ejecuto aquel monstruo capaz de santificar a los Nerones, la mayor vengando que pudo hacer de los Espanoles" (HA, IV, 3, 12, p. 145); "Me admiro de los extranjeros; porque los horrores que se refieren de los particulares individuos que eran la hez del mundo, los atribuyen al cuerpo de la nacion, pintandola toda de caracter sanguinario, como si todos en Quito hubiesen sido Ruminahuis, como si todos en Italia hubiesen sido Nerones ..." (HA, IV, 6, 8, p. 159); "Los excesos abominables de estos cuatro Nerones, fueron atribuidos a Belalcazar" (HA, IV, 10, 3, p. 236). El subrayado es nuestro.

(51) HA, Introduccion, p. 3. El subrayado es nuestro. Ya en la HN era comun que, ante lo desconocido, el autor hable del "caos de la antiguedad", como por ejemplo en HN, III, 1, 3 (p. 149).

(52) HA, I, 2, 1 (pp. 9-10).

(53) Asi, al hablar de la conquista de estos territorios por d Inca Huaynacapac comenta HA, I, 4, 5 (p. 19): "Paso a la Provincia de Manta, entre cuyas numerosas parcialidades, era una la de los Pichunsis, sumamente disolutos, habiendo heredado

sus ascendientes el vicio de la sodomia de los gigantes que alli reinaron. A estos los paso a sangre y fuego ...". El subrayado es nuestro.

(54) HA, II, 4, 6-7 (p. 45).

(55) HA, II, 3, 3 (p. 39): "Creyeron generalmente que el Ente Supremo habia castigado las culpas de los hombres con el general diluvio: conservaron las tradiciones nada equivocas de la construccion del Arca de Noe, con todo lo demas de la Historia Sagrada, hasta la dispersion de las gentes".

(56) HA, II, 3, 12 (p. 42).

(57) Tambien Juan de Velasco es autor de Coleccion de Poesias Varias, hechas por un Ocioso en la Ciudad de Faenza y de un Vocabulario de la Lengua Peruana-Quitense, llamada del Inca (del que con posterioridad se hara una version reducida). Nunca saldran a la luz un Tratado de Fisica que escribio en Popayan por exigencias de su catedra, ni una Relacion Historico Apologetica sobre la prodigiosa imagen, devocion y culto de Na. Sa. con el titulo de Madre Santisima de la Luz, sacada de varios autores por un apasionado a esta dulcisima devocion.

(58) HM, I, 5, 3-6 (pp. 265-266): "Toro, ciudad capital, fundada por Belalcazar, ano de 1542, sobre la ribera occidental del Cuenca ..."; "Santiago de Arma, ciudad capital de la Tenencia, fundada por el mismo ano de 1542, sobre el rio Arma..."; "Anserma o Santa Ana de los Caballeros, ciudad capital de la Tenencia fundada por el Capitan Lorenzo Aldana, en el 1542, sobre la ribera occidental del Cauca..."; "Ciudad de Cartago, ciudad capital de la Tenencia, fundada por el Capitan Robledo, ano de 1542, sobre la ribera del rio Cartago...".

(59) HM, V, 2, 16 (p. 464): "[Ursua] Viose repentinamente sitiado, y conociendo que no podia evitar su fatal destino, se entro a la camara, donde acababa de entrar tambien una hija suya, a la cual conducia a todas partes, porque la amaba mucho. 'Hasta aqui (le dijo a ella) he procurado tu mayor bien, con el designio de coronarte Reina; somos ya perdidos: no quiero que seas violada o muerta por mis enemigos; y asi es mejor que mueras honradamente a manos de padre'. Al oir esta sentencia, se le hinco la hija, diole repetidas punaladas, y sintiendo que entraban ya a prenderlo se las dio a si mismo de tal modo, que hallaron los dos cuerpos ya espirantes".

(60) HM, V, 9, 3 (p. 490): "Los Cingacuchuscas, una de las naciones descendientes del Peru, la cual esta extinguida, tuvieron ese nombre, que quiere decir narices cortadas, porque todos ellos se cortaban a raiz las narices en la ninez, para horrendo distintivo de su barbarie".

(61) HM, III, 13, 4 (p. 392): "Yo, que he vivido algunos anos en cada uno de los Gobiernos hasta aqui descritos, puedo asegurar, que este de Cuenca es el mejor de todos, atendido el conjunto de circunstancias que lo anteponen".

(62) Asi, por ejemplo, en HA, I, 7, 22-23 (pp. 335-336): "Fue este el de unirse solamente los Europeos, sin decir una palabra a los nobles patricios [...]. Observaron ellos que no habia concurrido ningun patricio, sino solamente los Europeos".

(63) HM, II, 15, 17 (,p. 368), a proposito de los habitantes del pueblo de Jimbura: "Ellos, en el color, barbas, vestuario y corrupto lenguaje, muestran sin la menor duda ser puros descendientes de Espanoles, sin mezcla de Indianos; mas son tan rusticos, ignorantes y sin cultivo, que no son de peor condicion los mas barbaros Indianos de las selvas". Tambien senala, por ejemplo, "los barbaros Tortolas, que no fueron conquistados por los misioneros" (HM, III, 2, 16), "... la villa de Ona, con una pequena fortaleza, para defensa de los barbaros Carriochambas que infestaban la Via Real" (HM, II, 15, 2) ...

(64) Ep. Col., 3, 11. Vid. M. Balasch (1999:46-47). Barbaros tambien significara con posterioridad "ser inferior".

(65) HM, II, 5, 1-2 (318-319).

(66) HM, II, 6, 13-15 (p. 325). Es esta la descripcion mas importante. Aparecen mas descripciones volcanicas a lo largo de la obra.

(67) M. Jalon (2005: 532).
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Author:Gonzalez Delgado, Ramiro
Publication:Dieciocho: Hispanic Enlightenment
Date:Sep 22, 2008
Words:12278
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