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El legado del comunismo en Polonia: memorias, nostalgia e indiferencia.

The legacy of communism in Poland: memories, nostalgia and indifference.

Uno de los primeros libros dedicados, despues de 1989, a la "memoria recuperada en el Este", describia al ex Bloque sovietico como un mundo "ocupado por una propagacion de simbolos y por la movilizacion del imaginario colectivo". El Este, argumentaban los autores, se moviliza en torno al "minimo de los emblemas, de las banderas y de los escudos; se pelea por los nombres de las calles y de las plazas de las ciudades; se pide se abran los archivos y que sean conmemoradas las victimas" (Le Goff, 1991).

En la mayor parte de los paises del Este Europeo, el colapso de los regimenes comunistas fue seguido efectivamente por la destruccion de las estatuas adjudicadas a los lideres comunistas, por la ocupacion de las sedes de la policia secreta por grupos de ciudadanos y por la creacion de instituciones y museos que narraban el terror comunista, en ellas se contaban a las victimas, se exponian sus nombres y los rostros de los verdugos.

En Polonia, no hubo ni asaltos a las sedes de la policia secreta, ni freneticas destrucciones a los monumentos de la era comunista, y mucho menos, ningun grupo politico sugirio, en aquella epoca, la posibilidad de abrir los archivos del Ministerio del Interior. Despues del '89, la preocupacion principal de los polacos no era el terror comunista y continua sin serlo veinte anos despues del fin del regimen. Un buen ejemplo de esta actitud son los hechos asociados con la institucion del Museo del Comunismo. El proyecto, apoyado por importantes personalidades del mundo de la cultura polaca e internacional--ente los cuales se encuentra, el director de cine Andrzej Wajda, el exconsejero de estado americano Zbigniew Brzezinski y el sociologo frances Alain Touraine--fue anunciado en la prensa y fue publicado su catalogo. Las secciones del museo son: "El espectro del comunismo", que recuerda a las victimas de la represion en la Union Sovietica, "La instalacion del Sistema", dedicada a la instauracion del regimen comunista en Polonia por parte de unas no bien definidas "fuerzas externas a la nacion polaca" y "La creacion del Hombre nuevo", en la cual se explica la formacion de la mentalidad comunista como una mezcla de "sospecha y rencor" (Bielecki, 2003). Sin embargo, el museo jamas nacio.

A la memoria del terror comunista la mayoria de los polacos contrapone la representacion de su martirio y de sus luchas por la libertad. En Danzing, la muestra permanente "Las calles de la libertad" recorre los eventos de la oposicion anticomunista en Polonia: la lucha armada clandestina de los anos 1944-1945, las protestas sociales de 1956, de 1970, de 1976, y culminadas, en 1980, con el nacimiento del sindicato Solidarnosc. Para entrar en el museo, el visitante debe atravesar dos puertas: la primera simboliza la resistencia de los trabajadores de los astilleros en el Baltico, la segunda, el rechazo "de la utopia marxista". La parte central de la exposicion se dedica al movimiento Solidarnosc representado como la fuerza principal que derroto al comunismo. El heroismo de los polacos tambien se celebra en el museo, quien dedica uno de sus apartados a la insurreccion antinazi de Varsovia en agosto de 1944. Aqui el visitante es acogido por el crepitar de las armas, por la exposicion de los trofeos de la epoca y por las fotografias de gran tamano que representan a jovenes sonriendo. El recorrido continua a traves de la ciudad, representada por los muros de los edificios y de las barricadas, por el cine que frecuentaban los insurgentes y por los tuneles por los cuales huyeron en la fase final de la insurreccion, antes de que los nazis iniciaran la destruccion de la ciudad. El visitante interactua con los insurgentes a traves de unas lentes telescopicas encajadas en las paredes de las casas, por las cuales se trasmite un video que reconstruye las diversas etapas de la ocupacion nazi en la ciudad y sus batallas. La imagen que surge de alli es la de una ciudad entera (sinonimo de la nacion polaca) que lucha por la libertad.

1.

El mito del polaco victima y heroe tiene una larga tradicion, el cual el regimen comunista no interrumpio. Despues de 1945, los comunistas polacos se apropiaron de los temas del heroismo y del martirio, adaptandolos a sus propios fines ideologicos, para legitimarse a los ojos de una poblacion en su mayoria hostil (Zaremba, 2001). El uso de estos temas se acentuo, sobre todo, en el desarrollo de la retorica antinazi y en la representacion del Holocausto. En el primer caso, la propaganda oficial de posguerra exaltaba el papel de los comunistas en la lucha contra el nazismo y condenaba el levantamiento de Varsovia de 1944 como un gesto irresponsable de la resistencia antisovietica, reunida en el Ejercito Nacional-- Armia Krajowa (AK). Despues de la muerte de Stalin, el regimen reconocio el heroismo de sectores cada vez mas amplios de la sociedad, uno de los primeros gestos en este sentido fue el proyecto para la construccion de un monumento a "todos los heroes" del levantamiento de Varsovia (Crowley, 2003: 63). El monumento no fue realizado pero un parte de los combatientes del AK fue recibido en la Union de Combatientes por la Libertad y la Democracia (ZBoWiD), organizacion que acogia a los veteranos de la lucha antinazi. En cuanto al Holocausto, desde el principio se subrayaba la solidaridad de toda la sociedad polaca hacia la minoria judia y el alto numero de personas rescatadas (Steinlauf, 1997).

Desde los anos Setenta, con la llegada a la direccion del partido comunista de Edward Gierek, el regimen busco, cada vez mas, el apoyo de la sociedad por medio de la restauracion de los edificios que apelaban a la tradicion nacional. Gierek impulso una suscripcion nacional para la reconstruccion del Castillo Real ubicado al margen de la Ciudad vieja de Varsovia, el cual los nazis habian hecho explotar en 1944. Al mismo tiempo, en Wroclaw (Breslavia), la antigua ciudad alemana transferida a Polonia al final de la Segunda Guerra Mundial, el Primer Secretario patrocino la restauracion del enorme cuadro en forma cilindrica, de 15 por 14 metros, pintado en 1893 para conmemorar el centenario de la insurreccion anti rusa de 1794. La pintura que representa la batalla de Raclawice fue expuesto en un edificio circular construido expresamente para poder alojarlo (Raclawice Panorama, 2012).

Despues del nacimiento de Solidarnosc, fue la sociedad quien conmemoro las luchas por la libertad. En el verano de 1980 los trabajadores de Poznan dedicaron a la revuelta obrera de junio de 1956 un monumento de 10 metros, formado por dos cruces unidas por el brazo horizontal y por dos nudos de cuerda pesada, que significan la solidaridad y el martirio. Sobre la primera cruz esta tallada la fecha 1956; sobre la segunda, la fechas de las protestas posteriores: 1968, 1970, 1976, 1980. En 1981, en Danzig, se construyeron otras tres cruces coronadas por anclas marinas, sobre las cuales se escribieron los nombres de todos los trabajadores victimas de la represion en los levantamientos obreros, producidos en los puertos del Baltico en 1970 (Laba, 1997: 139-140).

Despues del golpe de estado del general Jaruzelski, en diciembre de 1981, el circuito editorial clandestino publico algunos escritos que exaltaban todos los episodios heroicos del pasado: desde los levantamientos anti zaristas del siglo XIX, pasando por la guerra ruso-polaca de 1920, hasta las revueltas en contra del comunismo. Los protagonistas de estas reconstrucciones eran los grupos sociales de "resistentes" y los "opositores", en una perspectiva que enfatizaba una linea clara de demarcacion entre un "nosotros", la sociedad, y un "ellos", el poder. Esta perspectiva distinta no necesariamente estaba dirigida a hacer una comprension muy profunda de los hechos. Se trataba de una historiografia "a la inversa" que, al igual que la oficial, confirmaba el mito del martirio y de la resistencia (Mikolajczyk, 2004). En 1982, algunos intelectuales de la oposicion fundaron la revista "Karta" con el objetivo de narrar "la vida de las personas en busca de la libertad en el mundo de las dictaduras" y de documentar los crimenes cometidos durante la ocupacion sovietica en las regiones orientales del pais. En particular, Karta se encargo de preservar la memoria de los asesinatos ocurridos por parte de los sovieticos, en 1940 en Katyn, de cerca de 15.000 oficiales polacos; a finales de los anos 80, este episodio de martirio comenzo a perder fuerza de atraccion y de involucramiento emotivo. (1) El museo de Katyn, construido a las afueras de la capital ha tenido, en los siete anos sucesivos a su fundacion en 1993, entre 8.000 y 17.000 visitantes al ano, una cifra muy inferior a la del museo del Levantamiento de Varsovia.

Por lo tanto, en visperas del 89, la esfera simbolica polaca ya estaba en gran medida des-comunizada. Despues de la caida del regimen, lo que quedaba de los monumentos a los heroes del regimen fue removido o abandonado al descuido sin ningun clamor y sin aquel "frenesi" atribuido por muchos comentaristas a las multitudes que en Europa del Este abatieron las estatuas de sus verdugos.

La tendencia a no considerar el pasado reciente como un terreno de confrontacion politica constituyo la premisa necesaria para llevar a cabo una "transicion negociada" a la democracia. En abril de 1989 los representantes de Solidarnosc, todavia en semiclandestinidad, se encontraron con el lider del gobierno comunista, dirigido por el general Jaruzelski, y firmaron el acuerdo de la Mesa redonda, el cual relegalizaba los sindicatos disueltos, introducia la libertad de prensa y anunciaba elecciones parlamentarias semilibres. El 4 de junio los candidatos de Solidarnosc ganaron las elecciones y un mes despues nacio el primer gobierno post-comunista, dirigido por Tadeusz Mazowiecki y compuesto por representantes de la oposicion y por comunistas, que detentaban los ministerios claves del Interior y de Justicia. En agosto, siempre sobre la base de los acuerdos, Jaruzelski se convirtio en Presidente de la Republica.

Este aspecto "negociado" de la transicion se materializo en el primer ministro Mazowiecki, un intelectual catolico moderado, quien inauguro su liderazgo invitando a los polacos a dibujar una "gruesa linea sobre el pasado" y mirar hacia el futuro. Esto no significa que el gobierno de Mazowiecki quisiera defender a los comunistas, como le fue sucesivamente reprochado por el ala radical del Sindicato. Para Mazowiecki el "contrato social" firmado durante los acuerdos de la Mesa redonda significaba un "nuevo comienzo" que les permitiria a todos, independientemente de su pasado, participar en la construccion de la democracia. El trabajo de des-comunizacion de las instituciones inicio con las enmiendas a la constitucion de 1952, con la disolucion del partido comunista y con la confiscacion de sus bienes por parte del Estado. Una ley de 1990 abolio la Oficina de Seguridad (UB, antigua policia secreta) y creo una organizacion nueva, la Oficina para la defensa del Estado (UOP). La destruccion de la vieja institucion tenia un valor simbolico--marcaba una linea divisoria entre el pasado y el futuro--permitia decidir a quien reasumia y a quien despedia del viejo personal. La Comision extraordinaria para la Responsabilidad Constitucional verifico que los candidatos contaran con los "requisitos morales" para el servicio, que en el pasado no hubiesen violado ni la ley, ni los derechos o la dignidad de terceros y no hubiesen usado posicion para obtener ganancias. De las 14.500 aplicaciones presentadas a la Comision para la renovacion del contrato de trabajo, alrededor de 8.000 fueron aceptadas. Un procedimiento similar de verificacion se aplico en el Ministerio de Justicia en relacion con los miembros del ministerio publico. Al mismo tiempo, el Ministerio de Justicia y la Comision para la Responsabilidad Constitucional investigaron las violaciones a los derechos humanos bajo el comunismo, estableciendo las responsabilidades relacionadas con la muerte de cerca de 100 personas causadas por unidades especiales del Ministerio del Interior durante el estado de guerra en 1981. Los crimenes mas graves cometidos durante el comunismo, como la masacre de los portuarios del Baltico en 1970 o el asesinato del padre Popieluszko, secuestrado por la policia politica en 1984, fueros sometidos a nuevas investigaciones (Domaranczyk, 1992). El gobierno tambien trato de responder a las demandas populares de justicia rehabilitando a las personas alrededor de 800--injustamente condenadas durante el estalinismo y de extender los beneficios reconocidos a los combatientes del fascismo a ciertas categorias de personas que se habian opuesto al comunismo.

En un nivel simbolico, la descomunizacion iniciada en el gobierno de Mazowiecki condujo a la reescritura de la toponomastica y a la construccion de nuevos monumentos dedicados a los heroes de la lucha contra el comunismo. Los nombres de las calles adjudicados a los defensores de Stalingrado y a los mariscales sovieticos que durante la Segunda Guerra Mundial comandaron las tropas en Polonia, fueron reemplazados por los de Juan Pablo II, por el del padre Popieluszko, o por el del general Anders, comandante del segundo cuerpo de la Armada del Ejercito aleado anglo-americano. Del calendario de las festividades desaparecio el 22 de junio, aniversario del nacimiento de la Republica popular en 1944; el 7 de noviembre, aniversario de la revolucion bolchevique; y el 9 de mayo, fecha que, segun la liturgia sovietica, marcaba el fin de la Segunda Guerra Mundial. En su lugar se celebran el 3 de mayo de 1791, que recuerda la introduccion de la primera constitucion polaca; el 15 de agosto, el dia en que, entre las dos guerra mundiales, se festejaba al Ejercito polaco; y el 11 de noviembre, fecha de nacimiento de la Polonia independiente, en 1918.

Despues del 89, el paisaje urbano polaco se enriquecio con palacios que, saltando el periodo comunista, recuerdan el glorioso pasado nacional. En Varsovia fue reconstruido, sobre el sitio vacio despues de la destruccion belica, el palacio Jablonowski el cual unia el antiguo ayuntamiento con la Iglesia de Sant'Andrea. Inclusive, un proyecto se propone reconstruir el Palacio Sajon que, en el siglo XIX, dominaba la plaza mas grande de la capital, destruido por los ocupantes rusos a principios del siglo XX. Esta atencion en el pasado esta, sin embargo, acompanada de una mirada dirigida al futuro: en cada ciudad polaca han surgido edificios y rascacielos modernos. Varsovia es una gran obra, en la cual se expresa el mito futurista de la ciudad que mira hacia lo alto. Ademas del "rascacielos azul" construido en la plaza de la Banca, y el Business Center, en el area alrededor de la estacion del tren, han surgido otros edificios futuristas (Tonini, 2003). El mismo palacio Jablonowski es un hibrido compuesto, por la fachada, reconstruida segun el proyecto original, y el cuerpo del edificio, en estilo moderno (Crowley, 2009).

Una de las primeras decisiones del parlamento polaco en 1989 fue la restauracion del antiguo simbolo del aguila coronada sobre la bandera nacional. Tambien en este caso, vale la pena destacar que Polonia jamas tuvo la estrella roja en su bandera y que, al final de los anos 80, no existian calles con el nombre de Lenin. El encendido debate que tuvo lugar en el parlamento en torno al simbolo que se debia poner sobre la bandera polaca fue entre el aguila o la cruz y, en cualquier caso, no apasiono tanto a la opinion publica. Quizas todo esto contribuyo a la sensacion general en Polonia de que en 1989 no habria sucedido nada extraordinario e "inolvidable" (Kenney, 2008: 90).

2.

Mientras que la mayoria de los polacos miraba con indiferencia los hechos del comunismo, una pequena parte desarrollaba una aversion creciente tanto por el regimen comunista como por la transicion "negociada". Para los partidos nacionalistas, La Confederacion de Polonia Independiente (KPN), el Acuerdo de Centro (Porozumienie Centrum=PC) de los hermanos Lech y Jaroslaw Kaczynski y la Union Cristiana Nacional (ZChN), la transicion no era otra cosa que un acuerdo entre comunistas y sus complices de la Union Democratica (UD, posteriormente llamada Union de la Libertad=UW). (2) Este era el resultado de un sistema politico en el que los miembros del viejo regimen y sus colaboradores conservaban el derecho a ocupar un cargo publico. A la defensa de los derechos individuales, sostenida por la UD la derecha oponia el derecho a la "Verdad" y a la "Justicia", demandando una descomunizacion radical del aparato estatal y el reconocimiento de los que habian "realmente" combatido al comunismo.

El primer enfrentamiento con el pasado reciente se llevo a cabo durante la discusion parlamentaria sobre las enmiendas a la ley que otorgaba beneficios a los combatientes por la libertad. Algunos de los diputados de Solidarnosc propusieron que el termino de combatientes por la libertad fuese extendido a todos los que habian combatido el comunismo hasta su caida, en 1989. A esta extension se opusieron algunos ex disidentes, como Adam Michnik y Jacek Kuron, segun los cuales, despues de la muerte de Stalin, el regimen no habia recurrido mas al terror de masas y, por lo tanto, 1956 era la ultima fecha dentro de la cual se podia utilizar el termino "combatiente por la libertad". El ala liberal de Solidarnosc critico tambien la decision de juzgar colectivamente las medidas adoptadas bajo el regimen comunista y pidieron que cada caso particular fuese analizado individualmente. En su version final la ley concedio los derechos a los excombatientes y a aquellos que participaron en la guerrilla anticomunista desde 1945 hasta 1956, entre ellos los pertenecientes a las Fuerzas Armadas Nacionalistas (NSZ) que tenian en su haber, ademas de la lucha en contra de los alemanes, los delitos cometidos contra los comunistas y los judios (Calhoun, 2002).

Por parte de los partidos de derecha, tambien se acusaba la lentitud con la cual la justicia perseguia los crimenes del comunismo. En el decimo aniversario del golpe de estado de 1981, la KPN logro pasar en el parlamento una resolucion para la destitucion de Jaruzelski. La Comision para la Responsabilidad Constitucional inicio las audiencias en las que fueron escuchados al ex presidente de la Republica, algunos de los ministros y los miembros del Consejo de Estado que habian aprobado el estado de guerra. (3) La acusacion inicial de "abuso de poder", dirigida a Jaruzelski, debia ser abandonada porque no estaba prevista dentro del codigo penal polaco. Los comisarios tuvieron que recurrir al articulo de ley que se relacionaba con corrupcion, un vicio que poco se adaptaba a Jaruzelski, conocido por su puritanismo y por haber renunciado a la pension de Presidente de la Republica a favor de la, mucho menos rentable, de general del Ejercito. La nueva acusacion, de traicion al Estado, que la KPN presento, fue todavia mas dificil de demostrar. Los argumentos sobre los cuales Jaruzelski preparo su defensa--el golpe de estado era el "mal menor" frente a las amenazas de invasion por parte de los sovieticos--fueron considerados convincentes por el 70% de los ciudadanos polacos (Rosenberg, 1995: 242).

En 1992, el nombramiento como Primer Ministro de Jan Olszewski, de la Union Cristiano Nacional, ofrecio la ocasion para iniciar la denominada "purificacion" de la escena politica. La aprobacion de la ley que contemplaba la posibilidad de hacer publicos los nombres de los colaboradores del antiguo regimen (solo las personalidades publicas mas reconocidas), le permitio al Ministro del Interior, Antoni Macierewicz, entregar al parlamento una lista de "delatores" de los servicios secretos que incluia, ademas de muchos politicos, a Lech Walesa, el nuevo Presidente de la Republica. Las acusaciones resultaron ser falsas y la tentativa torpe de Macierewicz termino con las dimisiones del gobierno y la confirmacion de la idea que la "purificacion" era contraria a los principios de la democracia y que los documentos de la policia secreta no eran fiables, algo que tambien sostenian los liberales y la izquierda post-comunista.

La idea de que era necesario llevar a cabo una rendicion de cuentas con el comunismo no encontro apoyo en la sociedad polaca. En 1989, las encuestas del Centro de Investigacion de Opinion Publica (OBOP), revelaron que la mayor parte de los polacos se oponia a la exclusion de los excomunistas de la vida publica. El porcentaje de los que se opinan a privar a los excomunistas de la posibilidad de candidatearse crecio durante las elecciones presidenciales de 1990, cuya campana giro en torno al problema de la colaboracion con el regimen anterior de los dos principales candidatos, Walesa y Mazowiecki (Centrum Badania Opinii Spolecznej, 1991). Lo mas interesante de esto es que en la primera vuelta, el segundo de los candidatos elegidos fue Stanislaw Tyminski, un desconocido empresario que prometio el enriquecimiento inmediato de toda la poblacion, y fue solo por el apoyo de Mazowiecki que Walesa pudo ganar en la segunda vuelta.

En 1993, los ciudadanos polacos demostraron una vez mas querer mirar hacia el futuro. En las elecciones parlamentarias votaron en mayoria por los dos partidos post-comunistas presentes en la escena politica: La Alianza de la Izquierda Democratica (SLD), quien habia definido a la purificacion como un modo de "exorcizar el pasado", y el Partido Campesino (PSL) (Kuk, 2001). Dos anos despues el "regreso de los ex" fue completado por la victoria, en las elecciones presidenciales, de Aleksander Kwasniewski del SLD, quien vencio a Walesa. En parte, la derrota de Walesa se debio a la referencia obsesiva con la que se referia al pasado comunista de su adversario (Kenney, 2008: 97).

La victoria de los excomunistas fue un verdadero shock para las fuerzas politicas post-Solidarnosc y trajo nuevamente la purificacion al centro del debate politico. La derecha reacciono acusando a algunos miembros del gobierno de colaboracion con el regimen comunista--el Primer Ministro Jan Oleksy, acusado como espia de los servicios secretos rusos, renuncio--e impulsaron la idea de una ley para depurar a toda la administracion del Estado. Las revelaciones sobre el pasado de los miembros del gobierno tuvieron el efecto de desestabilizar la escena politica y convencer, incluso a los liberarles y a la izquierda en el poder, de la necesidad de abrir los archivos secretos y someter a verificacion las personas que ocupaban posiciones importantes en la administracion estatal.

El presidente Kwasniewski propuso establecer una Comision de Public Trust con la mision de supervisar los archivos de la policia secreta, a la cual los ciudadanos podrian tener un acceso relativo a los documentos que se referian a ellos. La propuesta del presidente, que exigia una definicion precisa del significado "colaboracion" con los servicios secretos durante el regimen comunista, fue rechazada en favor de una ley que establecia la obligacion, para los candidatos a las elecciones y para aquellos que ocupaban cargos en la administracion, declarar por escrito si habian colaborado o no con la policia secreta. Un tribunal especial verificaria la veracidad de las declaraciones; y el nombre de quien hubiese colaborado apareceria en la Gaceta Oficial. En la version aprobada por el parlamento fue la "confesion espontanea" por parte del sospechoso la que prevalecio sobre la colaboracion en si, de esta manera: solo los altos cargos serian excluidos de la vida politica si se podia establecer su colaboracion, en tanto que los funcionarios del gobierno y los jueces que admitieran haber colaborado podrian conservar su cargo y presentarse a elecciones. La ley entro en vigencia en 1999, sin embargo sus efectos fueron limitados. De las 23.000 personas que diligenciaron el formulario sobre colaboracion, 130 admitieron haber colaborado y en solo 10 se descubrio que habian mentido. En cualquier caso, algunos de ellos se candidatearon a las elecciones y las ganaron, un senal de que la memoria del pasado no tuvo mayor influencia sobre las elecciones politicas (Szczerbiak, 2002).

La ley de la lustracja (purificacion) fue sometida a numerosas enmiendas despues de la victoria en las eleccion de 1997 de La Accion Electoral Solidarnosc (AWS), una colacion que aglutinaba a los partidos de inspiracion cristiano-nacional. La nueva mayoria en el gobierno--compuesta por AWS y UW--exigia la necesidad de hacer una ruptura radical con el comunismo, definido como un sistema "criminal del cual avergonzarse". Para que 1989 se convirtiera realmente en una cesura de la historia polaca era necesario borrar de la memoria colectiva a la Republica Popular Polaca y reconectarse con la experiencia de la Primera Republica, que existio desde el siglo XV al XVIII, y con la Segunda Republica, que existio entre 1918 y 1939. Este salto al pasado glorioso de la historia nacional polaca encontro su expresion en la decision de retomar la construccion, en Varsovia, del gran Templo de la Divina Providencia, proyectado para honorar la constitucion del 3 de mayo de 1791. La construccion de la gran iglesia--una vez y media mas alta que la de Notre Dame en Paris--fue abandonada a finales del siglo XVIII, despues de la particion del pais entre Austria, Prusia y Rusia. En las intenciones del nuevo equipo de gobierno, el Templo reconstruido debia convertirse en el simbolo de gratitud de la Nacion polaca por la libertad recuperada, en 1989, y tambien, celebrar el milenio de cristianizacion del pais.

Al mismo tiempo, el gobierno decidio crear el Instituto de la Memoria Nacional (Instytut Pamieci Narodowej / IPN) encargada de administrar los archivos, iniciar la purificacion, juzgar los crimenes cometidos en contra de la Nacion polaca entre 1939 y 1989 y construir una memoria "oficial" de la historia reciente de Polonia (Tonini, 2008).

El nacimiento del IPN constituyo un importante paso para "la rendicion de cuentas con el comunismo". El arco temporal especificado en la ley que establecio el IPN (1939-1989) ilustra la voluntad de los legisladores de no distinguir entre los crimenes cometidos "contra la Nacion polaca" por los estados nazi, sovietico y comunista polaco. Como sucedio con los crimenes nazis al final de la Segunda Guerra Mundial, tambien aquellos cometidos bajo el comunismo fueron definidos como "crimenes contra la humanidad" con el fin de superar el obstaculo de la prescripcion de los mismos. No obstante, el significado de "crimen comunista", a diferencia del que se atribuyo a los crimenes nazis, tiene una valencia politica, en lo relativo a los actos de represion, incluso aquellos en contra de los campesinos que se negaron a llevar el trigo a los lugares de acopio, acciones dificilmente rubricables como "crimenes contra la humanidad". Lo que le interesaba a los legisladores era condenar la ideologia que inspiraba a los funcionarios, fuesen ellos miembros del partido o de la policia secreta. Por otra parte, la decision de fijar el 31 de diciembre de 1989 como la fecha final del comunismo tambien significa que el periodo de la transicion, iniciado con los acuerdos de la Mesa Redonda, puede ser objeto de escrutinio por parte de la Comision para la Investigacion de los Crimenes Comunistas (Kuk, 2001: 190).

El IPN es una agencia estatal: recibe una generosa financiacion y tanto el Presidente como los miembros del Consejo son elegidos por el parlamento. Por lo tanto, sus objetivos estan vinculados con los del gobierno a cargo. Hasta el 2005 fue administrado por el equipo de centro-derecha y, posteriormente, por la coalicion nacional-populista dirigida por Jaroslaw Kaczynski. Janusz Kurtyka, el segundo presidente del IPN, puso en marcha un cambio radical en el personal e introdujo una version de la historia reciente muy distinta a la preconizada por la administracion anterior. El instituto gestiona los archivos de los ministerios del Interior y de Justicia y regula su acceso con normas que, de hecho, le confieren el monopolio sobre los documentos conservados. Este poder absoluto ha hecho posible que los archivistas e investigadores internos puedan utilizar los documentos secretos y con ello, filtrar noticias al exterior sobre la presunta colaboracion en el regimen anterior de politicos y personalidades del mundo de la cultura. Las revelaciones han abarcado a cada vez mas sectores de la sociedad, especialmente a aquellos vinculados a la oposicion liberal post-Solidarnosc y a la Iglesia catolica.

Detras de la decision de abrir los archivos de los Servicios de Seguridad se tenia la conviccion, por parte de los partidarios del post-Solidarnosc, de que los documentos secretos relatarian tanto el horror del comunismo como el valor de los resistentes. Solo de esta manera era posible reintroducir la linea de separacion entre "nosotros"--los resistentes y la parte sana de la sociedad--y "ellos"--los verdugos y sus complices--, la cual siempre fue puesta en discusion, por las revelaciones sobre la colaboracion con el antiguo regimen comunista, y tambien, por el debate sobre el pasado reciente que tuvo lugar en la prensa y en los diarios. Sin embargo, la apertura de los archivos tuvo un efecto contrario al esperado. Por una parte, el descubrimiento de que un gran numero de personas habia colaborado con el regimen debilito la posicion de quienes sostenian la vision dicotomica de la historia del comunismo, basada sobre el binomio "poder malo y totalitario contra una sociedad buena y resistente". Por otra parte, insto al gobierno de Kaczynski a proponer una ampliacion de la lustracja, imponiendoles a todos los empleados de la administracion estatal, alrededor de 700.000 personas nacidas antes de 1972, a declarar su eventual colaboracion con los servicios secretos comunistas. Esta decision conllevo a una protesta general y condujo, en breve tiempo, a la caida del gobierno.

3.

El comunismo no es el unico tema de discusion en Polonia, y ciertamente no es el que mas apasiona a la opinion publica. Los temas que mas han encendido el debate publico despues del 89 han sido las relaciones de los polacos, durante la Segunda Guerra Mundial y en la posguerra, con las minorias del pais: los judios, los alemanes y los ucranianos. La matanza de los polacos por parte de los nacionalistas ucranianos en 1943, la expulsion de los alemanes despues de 1945 y el antisemitismo al final de la guerra, ya habian sido debatidos en los anos ochenta por la literatura clandestina. Lo que cambia es la perspectiva: no se discute mas sobre la politica de los gobiernos y de los partidos sino de la poblacion y de su papel en estos acontecimientos.

Por primera vez, la cuestion de la expulsion de los alemanes--cerca de tres millones de personas--de las regiones occidentales anexadas a Polonia al final de la Segunda Guerra Mundial fue discutida en 1996, en una Conferencia internacional organizada por la Fundacion Schuman en Varsovia. En aquella ocasion se hablo del comportamiento de la poblacion polaca y de los sufrimientos de los civiles alemanes, un tema tabu por mas de cincuenta anos que, segun los organizadores de la conferencia, habia producido un "complejo de expulsion" en la sociedad polaca (Borodziej & Hajnicz, 1998). En los anos posteriores, el debate se extendio a otros temas, como los campos de detencion en Polonia donde los alemanes fueron detenidos en 1945, la violencia en contra de ellos, la alta mortalidad y el clima de venganza entre la poblacion polaca que se volco hacia los saqueos, la destruccion y el homicidio. El diario "Gazeta Wyborcza" acogio la discusion sobre las atrocidades cometidas por los polacos contra sus conciudadanos de origen aleman despues de la invasion nazi de 1939(Gazeta Wyborcza, 08.2003).

El dato relevante de este debate es la ausencia de reacciones negativas por parte de la sociedad, la misma que asistio al redimensionamiento del mito de los polacos victimas y de los alemanes agresores y asesinos. Una investigacion, realizada en 2003, revelo que la mayoria de los polacos se lamenta por el sufrimiento infringido a los civiles durante las expulsiones y muestra comprension por las dificultades que los alemanes han tenido con respecto "a sus acuerdos con el pasado" (Gazeta Wyborcza, 11.06.2003).

El debate estuvo acompanado de ceremonias e iniciativas dirigidas a restablecer la memoria de la presencia alemana en las regiones habitadas por polacos y alemanes. En Silesia fueron restaurados los cementerios, incluso los que contenian tumbas de miembros de las SS, y monumentos que conmemoran a personalidades politicas alemanas antes de la primera guerra (Polonsky, 2004- 2005). La propuesta alemana de construir, en Berlin, un "Centro en contra de las expulsiones" para recordar los sufrimientos de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, respaldada por el Bund der Vertriebenen (BDV) (4), conocido por sus posiciones revisionistas en relacion con la frontera occidental polaca, tuvo intensas replicas desde el lado polaco, aunque tambien tuvo alguna respuestas positivas. Algunos circulos liberales polacos impulsaron el proyecto para la creacion de un centro europeo para la mutua reconciliacion a ser construido en la ciudad de Breslavia/Wroclaw, simbolo tanto de la barbarie nazi como de la expulsion de alemanes despues del conflicto (Gazeta Wyborcza, 14.05.2002; Tygodnik Powszechmy, 07.09.2002).

A la respuesta positiva contribuyeron multiples factores. La "transferencia" de alemanes fue avalada por las potencias occidentales y por la URSS durante la Conferencia de Postdam, en 1945, y las expulsiones fueron iniciadas por la Armada Roja y secundadas por el Ejercito Polaco, creado por Stalin durante la guerra. Por lo tanto, los polacos no se sienten realmente responsables por los hechos que fueron decididos por "otros", un sentimiento reforzado por el hecho de que las violencias perpetuadas por la poblacion polaca no fueron llevadas a cabo sobre los alemanes "de la casa" sino sobre ciudadanos extranjeros (Kenney, 2007). A esto hay Trabajos y Comunicaciones, 2da. Epoca, No 49, e078, enero- junio 2019. ISSN 2346-8971 (9) que anadir que, a pesar de su poder, los alemanes fueron derrotados y gran parte del merito, segun los polacos, se debe a la resistencia polaca, la mas fuerte de Europa.

La cuestion ucraniana constituyo otro gran tema de debate en la decada de los noventa. En este caso la discusion giro en torno a dos temas relacionados, en los cuales el papel de los polacos fue primero de victimas y posteriormente de victimarios. En 1943 en las regiones occidentales de Ucrania--Volinia y Galicia Oriental-cerca de 70.000 polacos fueron asesinados por el Ejercito Nacional Ucraniano (UPA) con el apoyo activo de los campesinos de la zona. La limpieza etnica fue seguida por una guerra civil entre las formaciones partisanas ucranianas y polacas, que termino en 1947 cuando el gobierno polaco comando una brutal pacificacion de la region suroriental del pais, en donde se habian refugiado los miembros de la UPA. La denominada "Accion Vistula" concluyo con el desplazamiento forzado, en la parte occidental de Polonia, de la totalidad de la minoria ucraniana--alrededor de 150.000 personas--, la cual se establecio dentro de la frontera polaca despues de 1945.

En 1997 el presidente Kwasniewski y el senado polaco condenaron la Accion Vistula, en tanto que la Comision para la Investigacion de Crimenes contra la Nacion Polaca (precursora del IPN) llevo a cabo una indagacion sobre el asesinato, en 1945, de cientos de ucranianos en la Galicia Oriental por parte del Ejercito Nacional Polaco (AK). Al mismo tiempo, una serie de encuentros entre estudiosos polacos y ucranianos situo la matanza de 1943 en el mas amplio contexto historico de las relaciones entre las dos guerras mundiales como durante el segundo conflicto. Con ello, se subrayaron los efectos negativos de la politica de discriminacion implementada por el gobierno polaco antes de 1939, como los de la ocupacion nazi y sovietica en la Ucrania occidental, ambas consideradas como la causa de la radicalizacion de los sentimientos nacionalistas entre los ucranianos (Polska-Ukraina, 1998-2003).

Este debate deconstruyo el estereotipo del ucraniano, bandido y nacionalista, radicado en el imaginario polaco y reforzado por la propaganda comunista. El cual, sin embargo, no causo fuertes reacciones en la opinion publica. La solicitud, formulada por el Jefe de Seguridad Publica, Marek Siwec, de que los ucranianos ofrecieran una disculpa publica por lo sucedido en 1943, fue un hecho aislado. Solo unos pocos historiadores y periodistas han confirmado la vieja tesis, segun la cual, el exterminio de los polacos fue un genocidio preparado con antelacion a partir de 1939, el cual conto con la participacion de todos los ucranianos en Volinia. La sucesiva operacion Vistula, por el contrario, fue una "dolorosa necesidad para garantizar la paz y la seguridad de los polacos" (Siemaszko y Siemaszko, 2000). Por otro lado, el diario catolico Wiez dedico, en abril de 2002, un numero entero a las relaciones entre los ucranianos y los polacos. En la introduccion los editores explicaban que la salida de la revista coincidia con dos tristes aniversarios, el quincuagesimo aniversario de la operacion Vistula y el quincuagesimo noveno aniversario de la limpieza etnica de 1943, que podrian llegar a ser la ocasion para una reflexion comun y el inicio de un proceso de reconciliacion entre los dos pueblos (Wiez, 04.2002).

Mucho mas amplia y controvertida fue la discusion publica sobre la relacion entre los polacos y los judios iniciada despues de la publicacion de los dos libros del historiador estadounidense de origen polaco Jan Tomasz Gross. Neighbors: The Destruction of the Jewish Community in Jedwabne relata la masacre, en julio de 1941, de toda la comunidad judia del pueblo de Jedwabne en Polonia oriental (Gross, 2001). El pogromo, que estallo por instigacion de los nazis que habian invadido recientemente la region, (5) fue llevado a cabo con extrema brutalidad por "vecinos" polacos: los judios fueron torturados y asesinados; la mayor parte de ellos (alrededor de 600 personas) fueron quemados vivos en un granero. Los procesos que se desarrollaron despues de la guerra revelaron que algunos de los participantes de la masacre eran miembros de la resistencia anticomunista que operaba en aquellas regiones, y que otros habian sido espias tanto de los sovieticos como de los nazis. Este episodio, segun Gross, demuestra que se puede ser, al mismo tiempo, "victimas, heroes y victimarios".

El debate publico sobre Jedwabne fue el mas largo y el mas encendido desde el final de la Segunda Guerra Mundial; produjo cientos de articulos y libros, involucro a historiadores, periodistas, politicos y miembros de la jerarquia catolica. La mayor controversia tiene que ver con las causas de la masacre. Por un lado, los periodistas de la derecha han argumentado que los unicos responsables fueron los alemanes, que los polacos no solo no tuvieron la culpa, sino que, incluso, ellos sufrieron a manos de los judios, quienes eran los principales partidarios de la ocupacion sovietica. El periodico "Rzeczypospolita" cito la tesis de Tomasz Strzembosz, uno de los mas connotados historiadores de la Segunda Guerra Mundial, para quien "los judios eran los traidores de la Nacion, a diferencia de los polacos que se habian comportado con honor durante la ocupacion sovietica" (Rzeczypospolita, 21.01.2001).

De otro lado, tanto la prensa de izquierda como la catolico-liberal aceptaron la tesis de Gross e invitaron a los polacos a reconstruir los modelos del martirio y del heroismo prevalentes en la memoria colectiva. Una posicion intermedia fue la que asumieron algunos periodistas e historiadores que, si bien no negaron la reconstruccion de los eventos, reprocharon a Gross el hecho de atribuir a todos los polacos sentimientos antisemitas, los cuales solo concernian a una pequena parte de la poblacion (Gazeta Wyborcza, 25.11.2000; Gazeta Wyborcza, 17.12.2000).

El presidente Kwasniewski fue quien mas veces intervino para condenar la masacre y pidio publicamente perdon por lo sucedido. Por el contrario, el Primado de la Iglesia Catolica, Jozef Glemp, se refirio a las genericas "responsabilidades" de las generaciones de hoy por los crimenes cometidos por sus propios padres y sobre la necesidad de "pedir disculpas". Al mismo tiempo, asumio los estereotipos antisemitas de los partidarios de la tesis "justificacionista" y atribuyo a los mismo judios "especuladores, capitalistas y comunistas", la culpa de los sentimientos hostiles de los polacos (Gazeta Wyborcza, 06.03.2001). La posicion de Glemp es, no obstante, "moderada" en comparacion con la de algunos sacerdotes que, durante las homilias, han repetido las acusaciones a los judios de ser "decididos perseguidores de los polacos", en tanto que, algunos obispos y sacerdotes, apoyan la tesis de la "responsabilidad de los polacos" y los han invitado a "orar por las victimas de la masacre".

Despues de que la investigacion de la Comision sobre los crimenes en contra de la Nacion polaca establecio, sin lugar a dudas, que los habitantes de Jedwabne asesinaron, por iniciativa propia, a sus vecinos, el debate perdio intensidad (Machcewicz; Persak, 2002).

Cinco anos despues de la publicacion de Neighbors, Gross retomo el tema del antisemitismo en Polonia en un libro que describe las agresiones y los pogromos en contra de los judios despues de la Segunda Guerra Mundial. Despues de la guerra, sostiene en: Fear: Antisemitism in Poland after Auschwitz, que cerca de 1.500 judios fueron asesinados cuando trataban de recuperar la propiedad de sus bienes, algunos pogromos estallaron en las regiones del este y en la provincia de Cracovia (Gross, 2006). El mas grave de todos se produjo en Kielce, una ciudad cercana a Cracovia, en donde una multitud compuesta por "gente comun", policias y militares del Ejercito asesinaron a 42 judios e hirieron a otros 50. La causa de la masacre, fueron algunos rumores acerca de un asesinato ritual cometido por algunos judios sobrevivientes del Holocausto quienes vivian en un edifico en el centro de la ciudad. Gross reconstruye la matanza, documenta las reacciones de las autoridades locales, quienes respondieron con negligencia en los hechos, las de la jerarquia catolica quien no condeno el pogromo, y las del partido comunista quien exploto, con fines politicos, lo sucedido. El acalorado debate que siguio a la publicacion de Fear, recordo, en alguna medida, al de Jedwabne: el pogromo fue "provocado" por "otros"--en este caso comunistas--, y solo un pequeno grupo de habitantes participo de los homicidios, mientras que los otros se limitaron a "mirar" (Gadek, 2008). En comparacion con el debate anterior, en este se asistio a la radicalizacion de las tesis justificacionistas. La reaccion defensiva de la mayoria de los historiadores, periodistas y representantes de la jerarquia catolica se debio a la dificultad de trasladar las responsabilidades de la masacre de Kielce hacia el exterior, como habia ocurrido en el caso de Jedwabne, en el de la expulsion de los alemanes y en el de la limpieza etnica en Volinia. Las voces en defensa de Gross fueron pocas y se limitaron a los entornos judios polacos, en tanto desaparecio el grupo que, anteriormente, habia tratado de mediar entre las dos posiciones.

A diferencia del pogromo de Jedwabne, el de Kielce habia sido objeto de investigaciones al inicio de los anos Noventa y de una indagacion por parte de la Comision para los crimenes en contra de la Nacion polaca. No obstante, las conclusiones a las que llegaron, confirmaban la tesis, difundida en la sociedad polaca, que el pogromo habia sido una provocacion de la policia secreta comunista, en la cual militaban, sobre todo, judios (Tonini, 2008: 394). Despues del lanzamiento del libro de Gross, el IPN publico un segundo volumen de documentos relativos a los hechos de Kielce, que evidencias, de manera concluyente, que no existio ninguna provocacion, y que la "violencia popular" exploto de modo espontaneo debido a los rumores sobre el asesinato ritual. No obstante, la coleccion de los documentos estuvo precedida de algunos articulos, cuyos autores, en lugar de discutir los hechos, repitieron las tesis de la culpabilidad de los judios, quienes "fueron los responsables del pogromo a raiz de su apoyo al comunismo" (Kaminski & Zaryn, 2006).

4.

Despues de las elecciones de 2001, el IPN fue objeto de ataques en la prensa de derecha por las investigaciones sobre Jedwabne y, en general, por haber contribuido a la corriente historiografica "revisionista", quien investigo unicamente los episodios que hieren la autoestima nacional de los polacos: como el comportamiento en relacion a las minorias, y la colaboracion con los nazis y los comunistas. Los responsables de esta destruccion de la "memoria colectiva" se identifican con las elites liberales de la III Republica que, en nombre de un presunto pluralismo, rechazan conceptos importantes como "historia, patria, justicia, deber y sacrificio" (Wolff-Poweska, 2007).

Las criticas vinieron, ante todo, de un grupo de intelectuales vinculados al partido "Derecho y Justicia" (PiS) de los hermanos Kaczynski para quienes en la III Republica "la historia era considerada un lastre inutil y en la discusion en torno a ella, dominaban los defensores de la 'historia critica', cuyo objetivo es desarraigar de la cultura polaca 'el anti-intelectualismo, el romanticismo y el sentimentalismo'" (Milosz, 1998; Machcewicz en Gazeta Wyborcza, 29.08.2008). Para estos "liberales dogmaticos" la idea del patriotismo es problematica, ya que les impone a las personas deberes que van mas alla de los intereses individuales (Cichocki en Gazeta Wyborcza, 01.09.2007). Las consecuencias de la obra de deconstruccion de los mitos nacionalistas, afirman los historiadores "revisionistas del revisionismo", han privado a los polacos de "sus raices y de su corazon". Por lo tanto, el Estado y los politicos deben intervenir directamente en la creacion de una memoria historica positiva que exalte las glorias nacionales con la construccion de museos y muestras, con la produccion de peliculas que "hablen de Katyn, de los polacos que combatieron en Monte Cassino y de Solidarnosc" (Gazeta Wyborcza, 10.02.2008). La "politica de la historia", afirman, tambien tiene un aspecto internacional que la administracion anterior ha descuidado, con el resultado de que el ciudadano promedio en Europa occidental piensa que la fecha final del comunismo sea la caida del muro de Berlin y no el nacimiento de Solidarnosc y los acuerdos de la Mesa redonda. En occidente, los simbolos de la violencia nazi son la checa Lidice o la francesa Oradour y no el barrio de Wola en Varsovia, en donde los nazis exterminaron, en pocos dias, a cerca de 40.000 civiles (Ukielski en Gazeta Wyborcza, 06.05.2008).

La "politica de la historia" constituyo la columna vertebral del programa del partido "Derecho y Justicia". Durante la campana electoral de 2005, el futuro primer ministro, Kaczynski, acuso a sus oponentes de ser "negacionistas de la memoria historica", y prometio una ruptura radical con el pasado como el nacimiento de un estado nuevo, "limpio" de los restos del comunismo y del poscomunismo (Wolff- Poweska, 2007). Una vez en el gobierno polaco, el equipo de Kaczynski le declaro una verdadera guerra a la historia, "lustrandola" de las partes no adecuadas con la vision nacional-catolica de Derecho y Justicia y sus aliados, la Liga de las familias polacas (LPR) y Autodefensa de la Republica de Polonia (Samoobrona). El ministro de educacion, Roman Giertych, prohibio de los planes de estudio a algunos grandes escritores polacos, como Witold Gombrowicz, Stanislaw Lem y Bruno Schulz, y extranjeros como Franz Ka&a y Fedor Dostoevskij, por ser detractores del espiritu nacional y de los valores cristianos que estan en la base de la sociedad polaca.

El Ministerio de Cultura y Patrimonio Nacional, creado por el nuevo gobierno, declaro que en un futuro los museos y las exposiciones se concentrarian en las "extraordinarias aspiraciones de libertad durante la primera Republica polaca--siglos XVI y XVIII--, las luchas nacionales del siglo XIX y la batalla victoriosa contra las dos dictaduras totalitarias del siglo XX: el Nazismo y el Comunismo". La piedra angular de esta nueva politica es el proyecto de un Museo de la Libertad que propone representar "la historia de la nacion polaca como una manifestacion continua de su verdadera esencia: el amor y la voluntad de lucha en nombre de la libertad" (Apor, 2010).

El Ministerio de Cultura financia la "Casa de los Encuentros con la historia", creada en colaboracion con el municipio de Varsovia y el centro Karta, cuyo objetivo es "introducir a los visitantes en la historia de Europa del siglo pasado". La exposicion permanente, titulada: "Los rostros del totalitarismo en el siglo XX", esta dividida en 18 secciones referentes a la historia de los regimenes nazi y sovietico. La muestra reconstruye, con soporte fotografico, copias de documentos y diarios, la genesis paralela de los dos regimenes, las similitudes entre sus sistemas represivos, sus enfrentamientos en la Segunda Guerra Mundial y la derrota del segundo por el triunfo del primero. Su intencion es la de anular las diferencias entre los crimenes comunistas y nazi; en realidad los crimenes nazis son presentados, cronologica e ideologicamente, como la respuesta de los comunistas; el Gulag no solo precede a Auschwitz, sino que lo situa en su base.

El gobierno de Kaczynski tuvo una vida breve, sin embargo la "politica del historia" continua siendo patrocinada por la nueva mayoria formada por la Plataforma Civica (PO heredera de la UW). En la actualidad, el IPN apoya, principalmente, proyectos de investigacion que recrean el mito de los polacos victimas y heroes: durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar del terror nazi, los polacos salvaron a miles de judios y bajo el comunismo, se opusieron unanimemente al regimen. Su anterior presidente, Janusz Kurtyka, fue autor de uno de los capitulos introductorios del segundo volumen sobre los hechos de Kielce, en el cual repite la tesis del complot judio-comunista y acusa a los judios de haber desencadenado el pogromo. Entre los ultimos volumenes publicados por el IPN se destaca el de Marek Chodakiewicz, autor de numerosos libros dedicados a las relaciones entre polacos y judios en Polonia en el siglo XX, en los cuales se condensan todos los cliches antisemitas posibles y se repiten las tesis negacionistas del Holocausto (Chodakiewicz, 2008). Chodakiewicz estudio en los Estados Unidos, fue profesor en el Instituto de Politica Internacional de Washington y en el 2005 fue cooptado por el presidente Bush para hacer parte del Consejo para la Memoria del Holocausto.

5.

El retorno de los excomunistas en la direccion del pais, en 1993, coincidio con una ola de "nostalgia" por los anos del comunismo. Una encuesta realizada en aquel periodo revelo que mas de la mitad de los polacos entrevistados creian que Gierek, el lider comunista de los anos Setenta, habia hecho mas por Polonia que Walesa, el legendario dirigente de Solidarnosc. Despues de su muerte, ocurrida en el ano 2001, monumentos y calles fueron dedicados en Gierek en Silesia, region de la que provenia (Gazeta Wyborcza, 26.05.2004 y 04.06.2004). El recuerdo de la Polonia que se habia abierto a Occidente y de los negocios que, durante algunos anos, se llenaron de mercancias antes no disponibles, demostro ser mas fuerte que el desastre economico producido por la irresponsable politica de Gierek, la cual condujo al fuerte endeudamiento del pais. En el septimo aniversario de su muerte, las autoridades de Sosnowiec, la ciudad de Silesia en la que nacio, y los representantes de la asociacion "Edward Gierek" anunciaron la creacion de un museo dedicado en su nombre.

Si el culto a Gierek, simbolo del esfuerzo por modernizar Polonia, es comprensible, el apego demostrado por los polacos hacia los anos Cincuenta y Sesenta suscito el desconcierto de muchos partidarios de la "rendicion de cuentas con el pasado comunista". En el ano 2000, miles de visitantes llenaron la galeria Zacheta de Varsovia para ver la muestra titulada "De color gris: 1956-1970". En los espacios de la galeria se reprodujeron algunos ambientes de la vida de aquellos anos: el pequeno y atestado apartamento y los interiores de la lecheria (bar mleczny) en la que se consumian, a bajos precios, alimentos de mala calidad. Para restaurar completamente la atmosfera de la epoca, los organizadores hicieron una copia perfecta de la lecheria, incluyendo la cajera desgarbada y la comida cocinada en el acto, con la intencion de reproducir los olores y los sabores de aquel tiempo (Crowley, 2003: 7-8).

El caso mas sensacional de nostalgia tuvo que ver con el Palacio de Cultura y la Ciencia, disenado por arquitectos sovieticos, y construido en el centro de la capital a principios de los anos Cincuenta. Este edificio en forma de pastel de bodas se convirtio en el simbolo de la dependencia a Moscu y del terror estalinista. Despues del 89, las propuestas concernientes a su posible destruccion levantaron fuertes protestas con el fin de presionar a la Oficina Regional de Bienes Culturales para agregarlo en la lista de monumentos a proteger. Sin embargo, el efecto de las protestas de los "nostalgicos del pasado" no debe ser sobrestimado, en muchos casos, la nostalgia no ha impedido la destruccion de edificios de la epoca comunista para hacerle espacio a construcciones modernas. El Supersam de Varsovia, el primer y mas grande supermercado construido en el este en los anos Sesenta, fue derribado a pesar de las asperas polemicas en la prensa y del surgimiento de un blog, en el cual los ciudadanos de la capital narraban sus visitas al Supersam, y como este les dio la inspiracion para hablar de la ciudad de su infancia y juventud (Crowley, 2009: 159-160).

La ola de nostalgia tambien le ha interesado a la television y al cine. A mediados de los anos Noventa, millones de espectadores pudieron volver a ver "Cuatro soldados y un perro", la muy popular serie de television de finales de los anos Sesenta que narraba, en clave de humor, las historias de algunos militares del Ejercito polaco, bajo las ordenes de la Armada Roja, durante la liberacion del pais de los nazis. En 2007 una cadena de television privada proyecto de nuevo la serie, registrando un nuevo exito, sin embargo las emisiones fueron canceladas por el presidente de la TVP (la cadena nacional propietaria de los derechos de la serie) con la justificacion de que los espectadores se merecian espectaculos mas interesantes, de caracter historico.

En el cine nuevamente se pusieron de moda las peliculas de los anos Ochenta que representan al comunismo de forma ironica. La mas vista es "Osito de peluche", en la que algunos policias polacos colocan casas falsas de papel mache a lo largo de la carretera para poder multar a los conductores por el exceso de velocidad en zonas urbanizadas. Mientras los policias le explican al conductor de turno porque debe pagar la multa, una de las casas se derrumba poniendole fin al plan. Al contrario de los policias corruptos, que no son capaces de explotar las disfuncionalidades del sistema, el joven heroe se las arregla para hacerse de una gran suma de dinero y cumplir su sueno de ir a Occidente. Este tipo de comedia fue retomada por los directores de la nueva generacion quienes han tratado de divertir al publico tomando como base a la Polonia de los anos Setenta, un pais en el cual todos se dedicaban al contrabando, a estafar turistas extranjeros o viajando al exterior para intercambiar mercancias polacas por productos deseados de Occidente. La comedia "Segment 76" se basa en el sueno del protagonista de poderse comprar el mueble modular-- "Segmento"--de moda en aquel periodo (Poblocki, 2008).

Hay muchas historias personales del comunismo y muchos lugares en donde narrarle. Muchos tienen lugar en la web, gracias a la iniciativa privada de ciudadanos que recogen fotografias de objetos comunes del periodo comunista. La coleccion mas rica esta disponible en el sitio web dedicado a la Polonia Popular, que contiene miles de imagenes de objetos, como sobres con slogans politicos, boletos del tranvia, tarjetas racionamiento, informacion biografica, sonidos y musica de la epoca. El objetivo de los curadores es mantener viva la memoria del comunismo "para que nunca vuelva a suceder". En realidad, este museo virtual atrae un numero enorme de visitantes--un millon y medio de personas lo han visitado desde su creacion, en 1999--ya que le da a todos la posibilidad de agregar objetos, de su propia coleccion, y de participar directamente en la conservacion de los recuerdos de su vida (Main, 2008).

El comunismo tiene algo que ofrecerles a todos. Para algunos fue un periodo de conquistas sociales, para otros una pesadilla, y para algunos mas, un pedazo de su vida. Para los que cumplen treinta es un periodo distante, el cual miran con ironia e indiferencia, o quizas, sea una de las muchas cafeterias de estilo retro surgidas en Polonia, decoradas con paredes rojas, carteles de propaganda del regimen y muebles de la epoca.

El unico museo real del comunismo se encuentra en un pueblo en la provincia de Lublin. La galeria del "realismo socialista" expone alrededor de 1.600 obras de arte, entre las cuales se encuentran: carteles, cuadros y esculturas; tambien se puede asistir a la proyeccion de las cronicas cinematograficas del tiempo. En el exterior se encuentran las estatuas de los lideres comunistas, entre las que se destaca la de Boleslaw Bierut, director del partido comunista polaco entre 1948 y 1956, y una de Lenin. A pesar de su objetivo "politico-didactico" declarando "una advertencia contra los efectos del arte sometido a los gobiernos totalitarios", la muestra de Lublin es la unica capaz de representar y conservar autenticamente el significado del pasado. A diferencia de los objetivos virtuales en internet, las obras de arte expuestas en secciones tematicas--el campo, la mineria, la industria--estan contextualizadas y situadas en un periodo historico preciso (Muzeum Zamoyskich, 2018).

Las memorias del comunismo son multiples y pueden proporcionar un marco real de un periodo de la historia polaca entre 1945 y 1989 a condicion de que este se sustraiga de los usos politicos y sea ubicado en su tiempo.

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Z Ukraincami po Jedwabnie, (abril de 2002). Wiez.

Notas

(1) En la primavera de 1940, la NKDV, policia secreta sovietica, mato de un tiro en la nuca a cerca de 15.000 prisioneros de guerra polacos. Los cuerpos de tres mil soldados enterrados en Katyn, cerca de Smolensk, fueron descubiertos por los alemanes despues de la invasion a la URSS y la responsabilidad fue justamente atribuida a los sovieticos. Stalin aprovecho el descubrimiento de los cuerpos para acusar al gobierno polaco, en exilio en Londres, quien pedia una investigacion sobre la masacre, de connivencia con los nazis, y con ello, preparar los planos de integracion de Polonia en el Bloque sovietico.

(2) La KPN habia nacido, en clandestinidad, en los anos 80, en tanto que el ZChN, el PC y la UD/UW surgieron de la disgregacion de Solidarnosc.

(3) Jaruzelski habia renunciado en 1990 como Presidente de la Republica para permitir la celebracion de elecciones libres para el cargo mas alto del Estado.

(4) El Bund der Vertriebenen (BDV) o Federacion por los Expulsados es una organizacion sin animo de lucro constituida en 1957, la cual representa los intereses de los ciudadanos alemanes de todas las etnias y a los alemanes en el extranjero (generalmente naturalizados como ciudadanos alemanes despues de 1949) quienes, o bien huyeron de sus hogares en algunas partes de Europa oriental y central, o fueron expulsados por la fuerza despues de la Segunda Guerra Mundial con sus familias. [n.del.t]

(5) Hasta esa fecha el pueblo de Jedwabne estaba bajo ocupacion sovietica, quienes habian invadido las regiones del este de Polonia en 1939.

Carla Tonini

Universidad de Bolonia, Italia

Recibido: 10 de octubre de 2018 | Aceptado: 29 de octubre de 2018 | Publicado: 4 de enero de 2019

https://doi.org/10.24215/23468971e078
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Author:Tonini, Carla
Publication:Trabajos y Comunicaciones
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2019
Words:11300
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