Printer Friendly

El legado de los filologos a la traduccion: Valentin Garcia Yebra.

Sumario: 1. Introduccion; 2. La traduccion filologica espanola hasta mediados del siglo XX; 3. La concepcion de la traduccion y el metodo filologico; 4. Valentin Garcia Yebra, 4.1. Breve semblanza, 4.2. Valentin Garcia Yebra, traductor, 4.3. Valentin Garcia Yebra, teorico e historiador de la traduccion; 5. Consideraciones finales.

Summary: 1. Introduction; 2. Spanish philological translation until the mid- twentieth century; 3. The concept of translation and the philological method; 4. Valentin Garcia Yebra, 4.1. Overview, 4.2. Valentin Garcia Yebra, translator, 4.3. Valentin Garcia Yebra, translation theoretician and historian; 5. Concluding remarks.

The Legacy of Philologists to Translation: Valentin Garcia Yebra

1. INTRODUCCION

En un momento de gran ebullicion como el que vivimos actualmente en los Estudios de Traduccion parece oportuno hacer balance del pasado mas reciente. Recordemos con Santoyo (2012: 385) que, a mediados de los anos setenta del siglo pasado, la Peninsula era un paramo por la escasez de estudios, de referencias, de centros dedicados a la traduccion. Sin embargo, a partir de 1980, todo empezo a cambiar de forma acelerada y a un ritmo tal que podemos decir que los Estudios de Traduccion son hoy dia uno de los ambitos academicos e investigadores mas dinamicos. En medio de esta incesante actividad que ha convertido la Traduccion en una macrodisciplina, atomizada en multiples especialidades, una de las tareas que se impone desde el punto de vista historiografico es la de revisar el pasado y recuperar el legado de los filologos, un legado poco atendido y que esta en la base misma de la disciplina. El trabajo del filologo, que se centra en la cultura, lengua y literatura, tiene como principal objeto el estudio y la edicion de textos antiguos, pero tambien, en un sentido mas amplio, la preocupacion general por el lenguaje y sus diferentes manifestaciones, entre ellas la traduccion. En esta tradicion sobresale Valentin Garcia Yebra, el impulsor de los Estudios de Traduccion en Espana. Dentro de esta reivindicacion general, que pretende llamar la atencion sobre las aportaciones que los filologos han hecho a la traduccion, esta contribucion se centrara en resaltar las facetas de traductor, teorico e historiador de este pionero.

2. LA TRADUCCION FILOLOGICA ESPANOLA HASTA MEDIADOS DEL SIGLO XX

La aprobacion de la Ley Moyano de Instruccion Publica de 1857, que encuadro la ensenanza general dentro del nuevo regimen liberal y centralista, propicio una renovacion de los estudios humanisticos. Durante la segunda mitad del siglo XIX se iran desarrollando los estudios linguisticos e historicos que arrancan de la filologia comparada de Bopp y Diez y sus sucesivas transformaciones para consolidarse a principios del siglo XX en torno a la figura de don Ramon Menendez Pidal y a una serie de centros: las Facultades de Filosofia y Letras se reforman en 1900; el Centro de Estudios Historicos de Madrid, creado en 1910 como parte de la Junta para la Ampliacion de Estudios e Investigaciones Cientificas, se convirtio en el germen de lo que se ha denominado la escuela filologica de Menendez Pidal (Abad Nebot, 2010); en 1911, se crea la Escuela Central de Idiomas en Madrid, modelo de las actuales Escuelas Oficiales de Idiomas (Monterrey, 2003: 68); durante la dictadura de Primo de Rivera, en 1927, aparecen los Institutos de Idiomas que constaban de dos secciones: la de clasicas (con griego y latin obligatorios y arabe y hebreo opcionales) y la de modernas (con aleman e ingles y una tercera de frances o italiano) (Monterrey, 2003: 69). Ya en el periodo de la Segunda Republica (1931-1936), se introdujeron los estudios de Filologia Clasica, Filologia Semitica y Filologia Moderna; se legalizo el estudio de las otras lenguas de Espana; se crearon las Escuelas de Estudios Arabes de Madrid y Granada (1932), las secciones de Estudios Clasicos y Estudios Arabes en el Centro de Estudios Historicos (1933) y el Instituto de Lenguas Clasicas de Madrid (1936). A partir de los anos cuarenta, por decreto de 1944, se mantuvieron las Filologias Clasica y Semitica en los estudios de Filosofia y Letras, pero Filologia Moderna fue sustituida por Filologia Romanica que exigia a los estudiantes que tradujesen y hablasen por lo menos dos lenguas romanicas y que ademas tradujesen del aleman (Monterrey, 2003: 73-74). En el curso 1952-1953 nace la seccion de Filologia Moderna en la Universidad de Salamanca, que se extendera a otras Universidades espanolas y dara origen a nuevas subsecciones dedicadas al resto de filologias que iran diversificandose a partir de las reformas educativas de los anos setenta y ochenta. (1)

Asi pues, sera en el marco de diversos centros de investigacion y, en menor medida, de la Universidad donde vayan formandose las primeras generaciones de filologos que sentaran las bases del estudio cientifico de las lenguas y sus respectivas literaturas a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Entre los precursores en el campo de la historiografia de las ideas esteticas y de la literatura cabe destacar la figura del poligrafo Marcelino Menendez Pelayo (1856-1912), pero, como se ha senalado, sera don Ramon Menendez Pidal (1869-1968) quien funde la escuela filologica espanola y desarrolle, junto con sus discipulos y otros companeros, los estudios historicos, literarios y linguisticos: Manuel Gomez Moreno (1870-1970), Miguel Asin Palacios (1871-1944), Manuel de Montoliu (1877-1961), Julio Casares (1877-1970), Americo Castro (1885-1972), Salvador Fernandez Ramirez (1896-1983), Amado Alonso (1896-1952), Damaso Alonso (1898-1990), Emilio Garcia Gomez (1905-1995), Rafael Lapesa (1908-2001) o Antonio Tovar (1911-1985). (2) Son historiadores, linguistas, lexicografos, dialectologos, arabistas, clasicistas, romanistas, con una fuerte vocacion traductora en muchos casos. Rasgo comun a la mayoria de ellos es el tratamiento conjunto del estudio linguistico y literario, que puede considerarse una caracteristica de la filologia en Espana durante la primera mitad del siglo XX (Echenique Elizondo, 1996: 36). La Revista de Filologia Espanola, fundada en 1914 por Menendez Pidal, sera el organo de difusion de la investigacion hasta nuestros dias. Es comun tambien la impronta alemana en los estudios filologicos de esta epoca (muchos de los filologos completaron su formacion en Alemania y tradujeron textos o adaptaron obras famosas de la linguistica europea), (3) asi como la influencia de la tradicion romantica alemana en las ideas sobre la traduccion, que parten del ensayo Sobre los diferentes metodos de traducir (1813) de Friedrich Schleiermacher, cuyo maximo representante en nuestro pais es Ortega y Gasset (1883-1955) con su ensayo Miseria y esplendor de la traduccion (1937).

Estas primeras generaciones de filologos sentaron las bases del estudio historico de las lenguas y literaturas a partir de un magisterio real y fueron los maestros de los profesores que ocuparon los puestos en la Universidad en la segunda mitad del siglo XX. Con la implantacion de la dictadura franquista tras la Guerra Civil, la investigacion sufrio un fuerte retroceso ya que algunos filologos se vieron obligados a exiliarse (4) y otros fueron depurados o tuvieron que trabajar bajo fuertes presiones ideologicas. Con estas constricciones, donde sobrevolaba la sombra de la censura, el legado que va a perdurar sera el de los profesores que no se exiliaron. Estos profesores pertenecen a una generacion que puede denominarse <<bisagra>> por haberse formado antes o poco despues de la primera mitad del siglo XX y haber transmitido el legado anterior a las generaciones que van a nutrir las primeras escuelas de traduccion a partir de los anos ochenta y noventa. Entre ellos se encuentra Valentin Garcia Yebra (1917-2010), quien procede de los estudios clasicos como Francisco Rodriguez Adrados (1922), Antonio Fontan Perez (1923) o Agustin Garcia Calvo (1926-2012).

3. LA CONCEPCION DE LA TRADUCCION Y EL METODO FILOLOGICO

La concepcion de la traduccion en este periodo anterior a la creacion de los Estudios de Traduccion es la filologico-linguistica: por un lado, la traduccion es un medio para aprender y ensenar las lenguas y, por otro lado, su practica se centra en textos literarios con un predominio del metodo literal. A medida que nos aproximamos a los anos setenta, (5) se constata la necesidad de formar traductores para hacer frente a las demandas del mercado debido a la separacion que se observa entre el mundo academico y el mundo profesional.

La traduccion formaba parte de la investigacion y docencia de la mayoria de los profesores. Ademas del conocimiento de las lenguas y de la materia, estos primeros profesores-filologos tradujeron guiados por la intuicion y por el respeto a los textos segun la tradicion de las lenguas clasicas, sobre todo latina. (6) De hecho, las reflexiones que se encuentran en Espana en la segunda mitad del siglo XX, antes de la creacion en los anos setenta de las primeras escuelas de traduccion, proceden de profesores de latin y griego, caso de Jose Miguel Jimenez Delgado, La traduccion latina (1955); el capitulo <<La teoria de la traduccion>> de Jose Alsina (Literatura griega, 1964); <<La traduccion de las lenguas clasicas como problema>> de Jose S. Lasso de la Vega (III Congreso Espanol de Estudios Clasicos, 1968) o las consideraciones de Miquel Dol9 en <<Tecnica y practica de la traduccion>> (Didactica de las lenguas clasicas, 1966) (Pegenaute, 2009: 875).

Este metodo parte de traducciones directas, pegadas a los originales, anotadas y comentadas con solidos conocimientos filologicos que apuntan las dificultades de los textos y exigen una busqueda y reorganizacion de las fuentes, es decir, cuentan con un aparato, como apuntaba Ortega y Gasset. (7) En esta linea, podemos citar a Rodriguez Adrados traductor de numerosos textos como la Historia de la guerra del Peloponeso (1952-1955) de Tucidides o los Liricos griegos. Elegiacos y yambografos arcaicos (1957-1959), que conocio una version aumentada en 1980, Lirica griega arcaica, con la que obtuvo el premio de traduccion Fray Luis de Leon (Martinez, 2009: 975); o a Agustin Garcia Calvo, quien realiza un exhaustivo trabajo de investigacion en el que fundamenta sus ediciones criticas, algunas bilingues, de autores como Homero, Heraclito, Sofocles, Aristofanes, Lucrecio y Virgilio. En los prologos de sus versiones, Garcia Calvo no solo describe con todo lujo de detalles los pasos seguidos en la investigacion textual, sino que se detiene a hacer una valoracion del autor o de la obra, tan alejados en el tiempo, destinada a los lectores modernos. Este esfuerzo filologico culmina en el poema epico cientifico De rerum natura de Lucrecio, que traduce De la realidad. En esta version ofrece al lector espanol la obra partiendo de los codices mas viejos conservados y acercandose lo maximo posible a la edicion del siglo II de la que proceden todos ellos (Lucrecio, 1997: 22). Este inmenso trabajo persigue la fidelidad al texto de Lucrecio con el que se corresponde ritmicamente verso a verso, pegandose a la puntuacion, sintaxis y vocabulario con la intencion de que no les resulte a los lectores <<ni mas ni menos estrana [sic] que la latina de Lucrecio podia resultarles a sus contemporaneos>> (Lucrecio, 1997: 29). En lo referente a su concepcion de la traduccion, al hilo de las reflexiones y comentarios que nutren los prologos de sus traducciones, leemos en la linea de Ortega y Gasset que la traduccion es <<una tarea desesperada>> (Jenofonte, 1967: 19); una <<humilde y desesperada tarea>> (Shakespeare, 1974: 28); del mismo modo, no le importa que los procedimientos usados para traducir a Jenofonte den como resultado una traduccion <<rebarbativa y que el lenguaje en que esta escrita, lejos de facilitar la lectura, desanime al lector de ella>> debido a que ha seguido <<lo mas de cerca posible la construccion y las inflexiones de la frase griega, hasta el limite que los habitos del espanol lo consientan>> (Jenofonte, 1967: 18). (8)

Con las particularidades propias de cada traductor, este metodo se dejara sentir tambien en el modo de enfocar la traduccion de la lengua arabe, que se ha estudiado en Espana como si fuera el latin o el griego, negando su caracter de lengua viva. La traduccion constituia la base en la que se asentaba la formacion tradicional del arabista, incidiendo sobre todo en los aspectos gramaticales e historicos, pero sin nociones de teoria de la traduccion. Para los arabistas de esta generacion, traducir consiste en mantener la cercania al texto original y, al mismo tiempo, la pulcritud normativa del texto espanol (Arias, Feria y Pena, 2003: 24). Esta sera la tendencia seguida por la mayoria de los profesores universitarios que heredan la rica experiencia de traductores como Miguel Asin Palacios o Emilio Garcia Gomez y que, con excepciones, continuara hasta los anos noventa, cuando el fenomeno de la inmigracion impulse la traduccion profesional del arabe y la intensificacion de los intercambios comerciales haga necesario plantear la ensenanza de la traduccion de las lenguas modernas para atender una demanda cada vez mas creciente.

4. VALENTIN GARCIA YEBRA

Entre los miembros de la generacion llamada <<bisagra>>, sobresale la figura de Valentin Garcia Yebra por ser el pionero de los Estudios de Traduccion en Espana, ademas de traductor, profesor y teorico de la traduccion. Su obra se sustenta en una solida formacion dilatada en el tiempo y deudora del metodo de los filologos.

4.1. Breve semblanza

Pertenece Valentin Garcia Yebra (Lombillo de los Barrios, Leon, 1917-Madrid, 2010) a una tradicion de insignes filologos que arranca con el magisterio de don Ramon Menendez Pidal a principios del siglo XX y que se prolongara tras la Guerra Civil en torno al academico y personal de Damaso Alonso.

Para comprender realmente la extraordinaria aportacion de Garcia Yebra a la traduccion en nuestro pais no basta con evocar la particularidad de su figura en un panorama muy poco dado a lo extranjero. Lo que llama la atencion es la dedicacion y la solidez de una actividad que le intereso desde muy joven y, en palabras suyas, <<siempre como tarea grata y placentera>> (1994: 261). Pero ademas de haber practicado la traduccion asidua y apasionadamente durante mas de medio siglo, Valentin Garcia Yebra se preocupo no solo de conocerla para realizarla mejor, sino tambien de explicarla y promoverla, apoyando iniciativas tan importantes y excepcionales como la creacion en 1974 del Instituto Universitario de Lenguas Modernas y Traductores (IULMT), (9) del que fue director y profesor, tarea esta ultima que desempeno durante once anos.

El desarrollo y expansion geografica de los Estudios de Traduccion en la Universidad espanola no le restaron protagonismo como maestro de traductores y conferenciante. Su participacion en congresos nacionales e internacionales y en revistas especializadas fue constante a lo largo de toda su vida. Del mismo modo, como parte de su actividad, no eludio la colaboracion periodistica con articulos divulgativos sobre la traduccion y en favor de un mayor reconocimiento social de los traductores. (10) Fue miembro de la Real Academia Espanola desde 1984 y el titulo de su discurso de ingreso fue Traduccion y enriquecimiento de la lengua del traductor.

Para Valentin Garcia Yebra, ser traductor es un noble oficio que consiste en facilitar la comunicacion entre los seres humanos separados por barreras linguisticas mas o menos infranqueables (1983: 9). La mediacion linguistica por el realizada incluye traducciones del griego y del latin -como corresponde a su formacion en Filologia Clasica-; y tambien de manera importante del aleman y del frances y, en menor medida, del ingles, italiano y portugues. Tradujo en verso y en prosa, obras literarias y no literarias. Muchas de sus traducciones han sido reeditadas varias veces y han sido reproducidas en diferentes colecciones. (11)

La traduccion y la docencia formaron parte indisoluble de su vida: el contacto con otras lenguas se da en su infancia en el pueblo leones donde nacio, Lombillo de los Barrios, a cinco kilometros de Ponferrada y proximo a la frontera gallega; continua en el colegio de los PP. Redentoristas donde curso sus estudios de secundaria y en el que ya comienza a practicar la traduccion del latin; la traduccion lo acompana en su juventud, como medio de aprendizaje del frances y del aleman, como fuente de ingresos antes y durante sus estudios de Filologia Clasica en la Universidad Central de Madrid y, mas adelante, como parte de su tarea docente cuando gano la catedra de Lengua griega del Instituto Menendez Pelayo de Santander en 1945. De 1955 a 1966 su actividad traductora se vio reducida debido a su labor como director del Instituto Politecnico Espanol de Tanger. Posteriormente, a partir de 1974, su actividad profesional se desarrollo en el IULMT de la Universidad Complutense de Madrid y estuvo centrada principalmente en la didactica y en la teoria de la traduccion (2006: 133), campo en el que tambien fue prolifico.

4.2. Valentin Garcia Yebra, traductor

Las traducciones de lenguas clasicas de Valentin Garcia Yebra merecen un lugar destacado entre sus obras traducidas e incluso las considera parte de sus obras originales (1994: 253). Son traducciones indisociablemente ligadas a la editorial Gredos, que fundo en 1944 junto con Hipolito Escolar, Julio Calonge y Severiano Carmona. La labor desempenada por Gredos en la recuperacion, actualizacion y divulgacion de los textos griegos y latinos ha sido y continua siendo ejemplar. Las traducciones de la Metafisica (1970) y de la Poetica (1974) de Aristoteles; la traduccion de los siete libros de la Guerra de las Galias de Julio Cesar (libs. I-VI, 1945 y lib. VII, 1946), realizada en colaboracion con Hipolito Escolar y Julio Calonge; las traducciones de Pro Marcello (1946) y el Dialogo sobre la amistad (1947) de Ciceron; la Medea de Seneca (1964), todas ellas fueron publicadas en Gredos. Son traducciones eruditas, destinadas a un publico de especialistas y academico. En este sentido, Garcia Yebra se identifica en sus traducciones de Aristoteles con lo que Ortega y Gasset mantenia para las traducciones de las obras de Platon: <<una forma de traduccion que sea fea, que no sea facil de leer, pero si que sea muy clara, aunque esta claridad reclame gran copia de notas al pie de pagina>> (1983: 255).

Tanto la Metafisica como la Poetica aparecieron publicadas en ediciones trilingues (griego, latin y espanol). En el prologo de la primera, Garcia Yebra justifica la traduccion diciendo que <<el texto latino podria facilitar la comprension cenida del griego>> (1970: xi). Tambien reconoce los problemas documentales y linguisticos que tuvo que superar en esta monumental empresa de 830 paginas y presenta la que considera la regla de oro de toda traduccion, pese a la dificultad de su aplicacion en textos nada sencillos y tan alejados en el tiempo como los de Aristoteles: <<decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la correccion y naturalidad que permita la lengua a la que se traduce>> (1970: xxvii). (12) En 1974 publico otra monumental edicion trilingue, en esta ocasion de la Poetica de Aristoteles, un texto doblemente dificil por su caracter fragmentario. Entre las herramientas del traductor de textos clasicos, Garcia Yebra es partidario de utilizar, ademas de los comentarios de obras clasicas existentes, los diccionarios generales y especializados que el traductor tenga a su alcance, y traducciones de la misma obra en otras lenguas, sobre todo para resolver dudas en los pasajes mas dificiles. Esta mentalidad practica, de la que da pruebas en numerosas ocasiones, se sustenta en la credibilidad y el respeto que le merece la practica del traducir porque <<ningun traductor debe considerarse infalible>> (1983: 245).

Como la mayoria de los traductores de su epoca, Garcia Yebra empezo a traducir traduciendo, atraido primero por la curiosidad y por el deseo de aprender mejor las lenguas que estudiaba. Mas tarde, su autodidactismo se vio recompensado por el entusiasmo de ver publicadas sus traducciones. El mismo reconoce que en un primer momento no contaba con una teoria que lo orientara al traducir y que se dejaba influir por las valoraciones que amigos y criticos hacian de sus traducciones. Llego a darse el caso de traducir el estilo dificultoso del pensador aleman Theodor Haecker de manera diferente en dos traducciones publicadas con tres anos de distancia: la primera, Virgilio, Padre de Occidente (1945), de la que piensa que es una de sus mejores traducciones (1994: 246), y en la que le reprocharon haber seguido muy de cerca la sintaxis del aleman; la segunda, La joroba de Kierkegaard (1948), donde se aleja mas del estilo del autor. Pero con la perspectiva que proporciona la experiencia considera que el traductor no tiene por que desvirtuar el estilo del autor, sobre todo cuando se trata de autores cuya particularidad es precisamente la densidad y la profundidad de pensamiento, que impregnan ademas no solo el nivel sintactico del texto (1993: 624).

En el debatido tema de las relaciones entre teoria y practica, piensa que se puede aprender a traducir traduciendo si la practica es buena y se cuenta con buenos maestros. La garantia de buena calidad de la practica esta en la teoria que haya interiorizado el traductor al traducir: <<la teoria debe ser producto de la practica>> (2006: 135). El traductor se hace, se forma y en este proceso de formacion la Universidad <<puede y debe encauzar esa practica, sentar sus bases>> (1994: 269). La traduccion es un oficio que se aprende desde el momento en que se den unas condiciones intelectuales favorables y a condicion de dedicarle tiempo y atencion sostenida. Traducir es una actividad siempre perfectible. Ahora bien, el profesional de la traduccion persigue la traduccion ideal, que solo alcanzan los buenos traductores y <<que son siempre los menos>> (1994: 431).

La primera traduccion que hizo por encargo fue la novela Das Schweisstuch der Veronika de Gertrud von Le Fort, que se publico en espanol con el titulo de El velo de Veronica (1944). Es tambien de 1944 El ano del Senor, correspondiente a la novela Das Jahr des Herrn del escritor austriaco Karl Heinrich Waggerl. Del aleman tradujo tambien obras de filosofia, como la de Gallus M. Manser, La esencia del tomismo (1946), y la de Heinrich Rommen, La teoria del Estado y de la Comunidad Internacional en Francisco Suarez (1951). Y, en el campo de su especialidad, la Filologia Clasica, la de Wilhelm Brandenstein, Linguistica griega (1965). En colaboracion con su mujer, Maria Dolores Mouton, tradujo la obra de teoria literaria de Wolfgang Kayser, Interpretacion y analisis de la obra literaria (1950). La tradujeron en parte del aleman y en parte del portugues. Otra obra afin, y la unica traducida integramente del portugues, es la de Vitor M. Aguiar e Silva, Teoria de la literatura (1972). Ambos libros incluyen poemas en varias lenguas (aleman, ingles, frances, italiano, portugues), y casi siempre los tradujo en verso. Del campo de la teoria de la traduccion, vertio al espanol en 1978 el famoso ensayo del teologo y filologo aleman Friedrich Schleiermacher, Sobre los diferentes metodos de traducir. (13)

Del frances tradujo bastante. Aparte de numerosos articulos publicados en la revista Arbor, citare una obra de Etienne Gilson, El realismo metodico (1950) y otra de Louis de Raeymaeker, Filosofia del ser (1954), en colaboracion con Maria Dolores Mouton. Pero la traduccion mas importante del frances es la monumental obra en seis volumenes Litterature du XX siecle et christianisme del sacerdote belga Charles Moeller. Por la traduccion de los cuatro primeros volumenes (1955-1960) se le concedio por unanimidad, en marzo de 1964, el Premio Nacional de Traduccion de Belgica. Del ingles, en cambio, tradujo menos: un estudio de Daniel A. Callus, <<La condena de santo Tomas en Oxford>> (1947), y articulos que aparecieron en Arbor entre 1948 y 1955. Por ultimo, en colaboracion con su hija Pilar Garcia Mouton, tradujo del italiano en 1983 la obra de Giordano Oronzo, Religiosita popolare nell 'Alto Medioevo.

De entre los muchos galardones que Valentin Garcia Yebra recibio a lo largo de su vida destacan los siguientes: Premio Ibanez Martin del CSIC (1971), por su edicion trilingue de la Metafisica de Aristoteles; Premio Nieto Lopez de la Academia de la Lengua (1983), por su libro

Teoria y practica de la traduccion; y Premio Nacional de Traduccion (1998), por el conjunto de su obra.

4.3. Valentin Garcia Yebra, teorico e historiador de la traduccion

Para Valentin Garcia Yebra, la traduccion es empresa importante, necesaria e imprescindible (1983: 341). De este convencimiento surge la necesidad de explicarla por escrito, teorizando y narrando su historia. El conjunto de la obra teorica de Garcia Yebra esta fundamentada en la practica de la traduccion. Cuenta ademas en su bagaje teorico con una erudicion poco comun y un gran conocimiento del discurso de la traduccion en el pasado, asi como de teoricos contemporaneos que leyo y conocio en congresos y conferencias internacionales. En realidad, esta tarea de observacion de la practica, intimamente ligada a la reflexion y escritura, fue incesante y ha quedado recogida en articulos academicos, colaboraciones periodisticas, conferencias y manifestaciones ocasionales que el mismo recopilo en distintos libros, siempre publicados en la editorial Gredos, y que dotan a su obra teorica de un marcado caracter reiterativo.

La excepcion a la indole circunstancial de su obra la encontramos en Teoria y practica de la traduccion, manual de traduccion que por su propia naturaleza presenta una construccion mas unitaria. Fue publicado en 1982, en dos volumenes, cuando era profesor del IULMT de la Universidad Complutense de Madrid. El libro iba destinado principalmente a los alumnos de este centro, aunque su alcance se perfilaba mucho mas amplio al ser una guia general no solo para futuros traductores o para quienes ya lo eran, sino para un publico no relacionado necesariamente con la traduccion pero interesado en el buen uso del idioma. Esta intencion didactica es la que explica la valoracion del manual como un intento de aclarar problemas particulares en la traduccion de diferentes lenguas al espanol, sobre todo en la tercera parte, que se dedica a ejemplificar de manera contrastiva las dificultades mas frecuentes en la traduccion de fenomenos linguisticos relacionados con el orden de las palabras, el uso del articulo, el numero gramatical, el pronombre personal en funcion de sujeto, el complemento pronominal, el adjetivo, los tiempos y modos verbales, los verbos auxiliares y las preposiciones. Mediante estos ejemplos, en ingles, frances, aleman y, en menor medida, italiano y portugues, a Garcia Yebra le interesa destacar la utilidad de una gramatica contrastiva para traductores, de la que ofrece en esta obra un avance. Su modelo es el libro de Wandruszka (1969), cuyos ejemplos de comparaciones de traducciones son el punto de partida para un analisis mas elaborado.

La intencion de Garcia Yebra de conciliar la teoria y la practica en esta obra didactica queda muy bien reflejada en la tercera parte, donde se ofrecen normas teoricas asi como sistematizaciones de los aspectos linguisticos tratados en forma de listas, por ejemplo, de locuciones preposicionales y preposiciones en distintas lenguas. (14) Lo mismo puede decirse de la segunda parte del manual, dedicada a presentar, explicar y ejemplificar los procedimientos y tecnicas de traduccion, siguiendo aqui el modelo de la estilistica comparada de Vinay y Darbelnet (1958). En el repaso que hace de los distintos procedimientos de traduccion se detiene en el prestamo y en el calco, mostrando una postura abierta y receptiva siempre que su uso sea razonable. Sin embargo, advierte mas adelante, sobre las interferencias linguisticas que se producen entre lenguas en contacto y ofrece sendas listas de anglicismos y galicismos (15) de naturaleza lexica y sintactica, distribuidas de mayor a menor frecuencia, con su correspondiente comentario.

En cuanto a los fundamentos teoricos, recogidos en la primera parte, constituyen el planteamiento obligado y completo que todo investigador de la traduccion debe considerar al comienzo de cualquier trabajo, y giran en torno a la naturaleza del significado y de la operacion de traduccion, a su consideracion como proceso o como resultado, a la descripcion de un modelo explicativo y sobre como llevarla a cabo. Muy resumidamente, Garcia Yebra desarrolla la distincion establecida por Coseriu (1977) entre significado, sentido y designacion: <<los significados actualizados en un texto se subordinan a la designacion, y la designacion al sentido>> (1982: 38). A continuacion, mantiene que la traduccion es una operacion linguistica aplicada a objetos linguisticos o textos, y en cuya realizacion se presentan dificultades lexicas, morfologicas y sintacticas tanto en la fase de comprension del texto original como en la fase de expresion en la lengua meta. Sobre los modos de llevarla a cabo, se inclina por una postura de compromiso entre las dos maneras basicas de traducir formuladas, entre otros, por Schleiermacher, y reconoce que rara vez se sigue de modo exclusivo una u otra en los textos reales. (16)

Teoria y practica de la traduccion es un manual dedicado a la traduccion escrita, en la modalidad de traduccion literaria, por lo que tambien se detiene en el aspecto fonico del lenguaje. El ultimo capitulo de la primera parte estudia la rima y el ritmo del verso y de la prosa con el objetivo de desarrollar en el traductor la sensibilidad estilistica frente a su propia lengua.

En 1983 aparecio En torno a la traduccion. Teoria. Critica. Historia. Este libro consta de veintidos trabajos, entre ya publicados e ineditos, que fueron escritos a lo largo de veinte anos (1962-1982). Los trabajos estan agrupados en tres secciones: teoria, critica e historia. En la seccion de teoria desarrolla algunos temas, apenas esbozados en Teoria y practica de la traduccion. En los dos primeros, <<La teoria y la practica en la traduccion>> y <<Linguistica y traduccion>>, Garcia Yebra cree necesario aclarar algunas ideas aun controvertidas en ese momento acerca de lo que se anuncia en el titulo de estos dos trabajos y que el zanja afirmando, por un lado, la utilidad del conocimiento teorico para la actividad practica y, por otro lado, subrayando la importancia de la linguistica como fundamento de toda teoria cientifica de la traduccion. Sin embargo, conviene precisar que los conocimientos teoricos <<no seran nunca suficientes, no ya para que quien los posea haga buenas traducciones, pero ni siquiera para explicar del todo el fenomeno de la traduccion>> (1983: 38). Es decir, la teoria general de la traduccion tiene un valor relativo y se justifica por su poder explicativo para determinados tipos de traduccion o determinados aspectos del fenomeno traductor, pero nunca podra explicar el fenomeno en su conjunto. En el tercer trabajo de esta seccion, <<Diferentes clases de traduccion>>, precisa un poco mas esta idea de las limitaciones de una teoria puramente linguistica de la traduccion cuando se refiere, consciente de lo controvertido de su afirmacion, a la desviacion de la norma que supone el uso literario de la lengua, de manera que una teoria general de la traduccion <<no podra dar razon del uso literario de la lengua, ni, por consiguiente, de la traduccion literaria>> (1983: 50). En este sentido, son esclarecedoras de su concepcion tradicional de la traduccion las observaciones que hace en relacion con el incremento de la calidad en las traducciones no literarias que se publican actualmente (documentales, o tecnicas, y cientificas) y el fenomeno contrario en las no literarias. Entre las razones que explican el primer caso, las hay de orden practico y economico, de orden cientifico y aun otra relacionada con la tendencia del lenguaje de la ciencia a la internacionalizacion, a lo general, lo que resulta en un acercamiento cada vez mayor entre todas las lenguas y <<por consiguiente, facilita cada vez mas la traduccion en este terreno>> (1983: 42). Si en el campo de la traduccion literaria no se ha producido semejante desarrollo cualitativo, se debe a que no se ha contado con el mismo interes y exigencia por parte de lectores, traductores, editores ni teoricos de la literatura, pero el motivo principal <<lo constituye la naturaleza misma del objeto de esta clase de traduccion: la naturaleza de la literatura>> (1983: 45). Si en la traduccion no literaria se puede hablar teoricamente de traducciones <<perfectas>>, es imposible hacerlo en la traduccion literaria, sobre todo de poesia, donde las traducciones pueden realizarse mejor o peor pero nunca perfectamente.

En los siguientes trabajos de este libro, al hilo de distintos temas, Garcia Yebra va configurando un perfil del buen traductor entre cuyos rasgos principales se incluiria la responsabilidad hacia su propia lengua, en la medida en que contribuya a hacerla mas <<hospitalaria>>, mas abierta y mas rica en su caudal lexico. Asimismo, el traductor ideal no es el bilingue perfecto, sino aquel que es <<maestro en su propia lengua, aunque sea maestro con limitaciones>> (1983: 101). Otras viejas ideas que aparecen recurrentemente en este y en otros libros suyos: <<el traductor debe aspirar a decir todo y solo lo que el autor original ha dicho, y a decirlo del mejor modo posible>> (1983: 135); y en cuanto a la traduccion de obras en verso: <<Vale mas una buena traduccion en prosa que una mala traduccion en verso; pero una buena traduccion en verso vale mas que una buena traduccion en prosa>> (1983: 139-140).

En la seccion de critica reune siete trabajos cuyo comun denominador es la traduccion poetica, pero referida a autores tan dispares como el P. Aurelio Espinosa Polit, traductor de poetas clasicos; distintos traductores de Virgilio; Jorge Guillen, traductor de Valery; Schokel y Zurro, traductores de la Biblia; el mismo como traductor de Aristoteles, y Diez-Canedo y Bacarisse, traductores de Rimbaud. Tal como reconoce en otro trabajo (1994: 431), la mision del critico consiste en <<mostrar si, en la traduccion juzgada, se ha alcanzado o no el ideal>>. Si el traductor ha alcanzado ese modelo ideal de traduccion, el critico tendra que hacer un elogio razonado del merito del traductor; en caso contrario, habra que exponer <<las desviaciones de la traduccion con respecto al original>> (1994: 431). Aunque no lo dice explicitamente, la critica de traducciones tiene para Garcia Yebra otra funcion primordial como es la de <<rehabilitar>> la figura de traductores y criticos poco conocidos. Labor esta de rehabilitacion que continuara en su faceta de historiador de la traduccion.

La seccion de historia recoge cinco trabajos muy dispares que van desde la importancia de la traduccion en el nacimiento y desarrollo de las literaturas o el papel de la traduccion en la cultura espanola, con especial relieve para la Escuela de Traductores de Toledo y la traduccion en la corte de Alfonso X, hasta otros que destacan la importancia de la traduccion en el mundo contemporaneo y la necesidad de crear centros de formacion de traductores, o tratan de las relaciones entre editores y traductores.

En 1994, publica Traduccion: historia y teoria. A semejanza del libro anterior, este es tambien un conjunto de articulos y conferencias en torno a la traduccion, fechados a partir de 1986 y escritos en ocasiones distintas y para destinatarios igualmente distintos. El libro se estructura en dos partes: la primera esta integramente dedicada a la historia y representa todo un programa de contenidos en esta materia: la protohistoria de la traduccion en la cultura occidental; la importancia de la traduccion del griego en la educacion romana y las ideas sobre la traduccion de Ciceron y san Jeronimo; y, sobre todo, la historia de la traduccion en Espana, apartado que organiza en dos grandes etapas: el reinado de Juan II y el Siglo de Oro, que hace girar fundamentalmente en torno a traductores de la talla de Alonso de Cartagena, el marques de Santillana, Juan de Mena o fray Luis de Leon. Por ultimo, en esta parte historica, encontramos dos trabajos que pretenden rehabilitar a traductores del pasado: uno, centrado en lo que llama martires de la traduccion -Abd Allah ibn al-Muqaffa, William Tyndale, Etienne Dolet-, y otro, que tiene por protagonista a un teorico de la traduccion poco conocido, Pierre Daniel Huet.

La segunda parte esta consagrada a la teoria y la critica y recoge una serie de estudios miscelaneos, entre los que destacamos el dedicado al espinoso tema de la equivalencia en traduccion y otros dos que versan, respectivamente, sobre los problemas de la traduccion de lenguas romanicas al espanol y la traduccion del gallego, trabajo este ultimo donde con conocimiento del tema y gran sentido comun expone su opinion en el complejo debate acerca de si es conveniente o no traducir del castellano a las lenguas de Espana.

En el trabajo titulado <<Traduccion: ?equivalencia o adecuacion?>>, Garcia Yebra distingue entre traduccion equivalente y traduccion adecuada. La primera es para el sinonimo de traduccion perfecta e inalcanzable, y la segunda, de la que se declara partidario, <<sera en cada caso la que mejor reproduzca el contenido del texto original y la que mas se aproxime a su estilo>>>> (1994: 389). Para Garcia Yebra, es muy poco lo que puede apuntarse de nuevo en teoria de la traduccion. Aun asi, a su manera, mediante ejemplos procedentes de textos teoricos sobre la traduccion, ejemplifica la persistencia de la idea de que todas las lenguas pueden decir lo mismo pero de distinto modo, asi como la consecuencia que se deriva de este hecho, tal y como la formularon Nida y Taber (1969), en terminos de prioridades del traductor a favor del contenido en primer lugar y solo posteriormente a favor del estilo. En <<Problemas de la traduccion de lenguas romanicas al espanol>> plantea las trampas que acechan al traductor de lenguas afines, en especial los falsos amigos y las interferencias linguisticas. El estudio serio de las lenguas romanicas y el conocimiento del castellano son los mejores instrumentos para salir airoso en la traduccion de estas lenguas. Por ultimo, en <<?Traduccion del castellano al gallego o del gallego al castellano?>> anima a los gallegos a enriquecer su lengua con buenas traducciones de otras lenguas, como el frances o el ingles, que no puedan leer sus paisanos cultos. Consecuentemente, reconoce que la traduccion de las diferentes lenguas espanolas al castellano es mucho mas logica que la del castellano a estas lenguas.

Tras El buen uso de las palabras (2003), recopilacion de 165 articulos publicados en periodicos a lo largo de muchos anos, y Traduccion y enriquecimiento de la lengua del traductor (2004), donde se recoge y amplia el texto leido en su discurso de ingreso en la Real Academia Espanola el 27 de enero de 1985, el ultimo libro publicado por Valentin Garcia Yebra fue Experiencias de un traductor (2006). En esta ocasion son veintiun articulos y conferencias agrupados con el objetivo de ser especialmente utiles para el buen uso del castellano y, por lo tanto, para una buena practica de la traduccion en nuestra lengua. Los temas que se tratan son ya conocidos: problemas de la traduccion literaria, el neologismo, sobre la formacion de terminos tecnicos y cientificos, etcetera. Destacare el titulado: <<Experiencias de un traductor: teoria y practica>>, porque es una reflexion sobre su experiencia personal que refleja muy bien lo que hay de compromiso en toda traduccion entre tendencias e intereses opuestos representados por todo lo que se incluye en el polo origen y, a su vez, en el polo meta. Con todo, Garcia Yebra aspira al traslado integro, a un ideal de traduccion como equivalencia del original. Lo que sucede es que el componente artistico de la traduccion literaria obliga a continuos <<cambios>> por razones de claridad o estilisticas. De ahi la importancia que adquieren los conocimientos linguisticos y contrastivos en cuanto que facilitan la busqueda de la <<traduccion equivalente>>.

5. CONSIDERACIONES FINALES

La figura de Valentin Garcia Yebra se agiganta y adquiere mayores dimensiones a medida que vamos teniendo mas perspectiva y conciencia de su prolifica y polifacetica personalidad, desarrollada a lo largo de una dilatada trayectoria vital y profesional que le permitio recorrer el camino que va desde pionero de los Estudios de Traduccion en nuestro pais hasta recibir el merecido reconocimiento como maestro de traductores.

Cabe resenar de su labor como teorico que el prescriptivismo de sus reflexiones, propio de una concepcion linguistica de la traduccion orientada a facilitar la tarea de traducir mediante la deduccion de principios o reglas practicas, ha resistido el paso del tiempo gracias a ser una guia del buen uso del espanol y a la ayuda de abundantes ejemplos y comentarios de traducciones. Entre los meritos de su faceta como historiador de la traduccion, sobresale el haber sido uno de los primeros en sistematizar los hitos mas importantes de la historia, sobre todo en el ambito espanol, recuperando la tradicion procedente de Pellicer y Saforcada y de Menendez Pelayo, de manera que en sus trabajos hallamos el germen de elaboraciones posteriores, caso de la antologia de Santoyo (1987) y de las historias de la traduccion en Espana de Ruiz Casanova (2000) y de Lafarga y Pegenaute (2004).

Garcia Yebra ha sido tambien precursor de muchos temas, aun pendientes de desarrollo hoy dia. Piensese, por ejemplo, en la critica de traducciones o en la dignificacion de las condiciones de trabajo de los traductores. Asi pues, la labor por el desempenada en el campo de la traduccion ha sido ingente, sostenida en el tiempo y animada siempre por una voluntad didactica. Su legado, que es parte del legado de los filologos al campo de la historiografia de la traduccion, nos ha transmitido asimismo el caracter etico del traducir y la responsabilidad moral que el traductor contrae para con el texto traducido y el buen uso del idioma.

TRADUCCIONES DE VALENTIN GARCIA YEBRA CITADAS EN ESTE TRABAJO

I. Del griego

Aristoteles (1970), Metafisica., Madrid, Gredos [2.a edicion revisada, 1982; 1.a reimpresion de la 2.a edicion, 1987; ultima edicion en Gredos, 2012].

Aristoteles (1974), Poetica, Madrid, Gredos, [2a edicion, 1988; ultima edicion en Gredos, 2010].

II. Del latin

Julio Cesar (1945), Guerra de las Galias, libs. I-III, Madrid: Gredos, [ultima edicion en Gredos, 2010], en colaboracion con Hipolito Escolar y Julio Calonge.

Julio Cesar (1945), Guerra de las Galias, libs. IV-VI, Madrid: Gredos, [ultima edicion en Gredos, 2010], en colaboracion con Hipolito Escolar y Julio Calonge.

Julio Cesar (1946), Guerra de las Galias, lib. VII, Madrid: Gredos, [ultima edicion en Gredos, 2010], en colaboracion con Hipolito Escolar y Julio Calonge.

Ciceron, Marco T. (1946), Pro Marcello, Madrid, Gredos.

Ciceron, Marco T. (1947), De amicitia. Sobre la amistad, Madrid: Gredos [2.a edicion revisada, 1975; ultima reimpresion 1999].

[Estas tres obras han sido abundantemente reeditadas por la editorial Gredos.]

Seneca, Lucio A. (1964), Medea, Madrid, Gredos [3.a edicion 2001].

[Esta traduccion fue elaborada en el verano de 1940 aunque no vio la luz hasta pasados veinticuatro anos. Es la unica completa en verso junto con la de Gertrud von Le Fort, Himnos a la Iglesia, traducida en versos claudelianos (Madrid, Rialp, 1949) (Col. Adonais, 56).]

III. Del aleman

Bradenstein, Wilhelm (1964), Linguistica griega, Madrid, Gredos.

Kayser, Wolfgang (1950), Interpretacion y analisis de la obra literaria, Madrid, Gredos [4.a edicion revisada, 1976; 5.a reimpresion, 1981], en colaboracion con Maria Dolores Mouton.

[Kayser publico esta obra en dos versiones diferentes, en aleman y en portugues, y los traductores siguieron ambas versiones para la traduccion.]

Haecker, Theodor (1945), Virgilio, Padre de Occidente, Madrid, LPGSA.

Haecker, Theodor (1948), La joroba de Kierkegaard, Madrid, Rialp.

Le Fort, Gertrud von (1944), El velo de Veronica, Madrid, Editorial Afrodisio Aguado.

Manser, Gallus M. (1947), La esencia del tomismo, Madrid, CSIC / Instituto Luis Vives de Filosofia [2.a edicion, corregida y aumentada, 1953].

Rommen, Hienrich A. (1951), La teoria del Estado y de la Comunidad Internacional en Francisco Suarez, Buenos Aires, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales / Madrid, Diana.

Schleiermacher, Friedrich (1978), Sobre los diferentes metodos de traducir. Version y comentario, Filologia Moderna 63-64, feb.-jun., [2.a edicion con comentarios, Madrid, Gredos, 2000].

Waggerl, Karl H. (1944), El ano del Senor, Madrid, EPESA. IV. Del frances

Gilson, Etienne (1950), El realismo metodico, Madrid, Rialp [4.a ed., 1974].

[Garcia Yebra tradujo de nuevo esta obra en edicion bilingue para la editorial Encuentro de Madrid, 1997.]

Moeller, Charles (1955), El silencio de Dios, Literatura del Siglo XX y Cristianismo, vol. I, Madrid, Gredos [8.a ed. 1978].

Moeller, Charles (1955), La fe en Jesucristo, Literatura del Siglo XX y Cristianismo, vol. II, Madrid, Gredos [6.a ed. 1972].

Moeller, Charles (1957), La esperanza humana, Literatura del Siglo XX Cristianismo, vol. III, Madrid, Gredos [5.a ed. 1974].

Moeller, Charles (1960), La esperanza de Dios, Literatura del Siglo XX y Cristianismo, vol. IV, Madrid, Gredos [4a ed. 1973].

Moeller, Charles (1975), Amores humanos, Literatura del Siglo XX y Cristianismo, vol. V, Madrid, Gredos [2.a ed. 1978].

Moeller, Charles (1995), Exilio y regreso, Literatura del Siglo XX y Cristianismo, vol. VI, Madrid, Gredos, en colaboracion con M.a Soledad Garcia Mouton.

Raeymaeker, Louis de (1954), Filosofia del ser, Madrid: Gredos. V. Del ingles

Callus. D. A. (1947), <<La condena de Santo Tomas en Oxford>>, Revista de Filosofia 22, pp. 379-416.

VI. Del italiano

Oronzo, Giordano (1983), Religiosidad popular en la Alta Edad Media. Madrid, Gredos [reimpresa en 1995], en colaboracion con Pilar Garcia Mouton.

VII. Del portugues

Aguiar e Silva, Vitor M. de (1972), Teoria de la literatura, Madrid, Gredos [12.a reimpresion, 2005].

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Abad Nebot, Francisco (2010), <<La escuela filologica de Ramon Menendez Pidal>>, en Jose-Carlos Mainer (ed.), El Centro de Estudios Historicos (1910) y sus vinculaciones aragonesas (con un homenaje a Rafael Lapesa), Zaragoza, Institucion Fernando El Catolico, pp. 91-113.

Arias Torres, Juan Pablo et al. (2003), Arabismo y traduccion: Entrevistas con J. M. Forneas, J. Cortes, M. Cruz Hernandez, J. Vernet, L. Martinez, P. Martinez Montave y M. L. Serrano, Madrid, CSIC, 2003.

Ayala, Francisco (1965), Problemas de la traduccion, Madrid, Taurus.

Caballero, Paula (2013), <<?Por que es importante traducir a los clasicos grecolatinos?>>, en Vv. Aa., Hijos de Babel. Reflexiones sobre el oficio de traductor en el siglo XXI, Madrid, Forcola, pp. 73-83.

Coseriu, Eugenio (1977), <<Lo erroneo y lo acertado en la teoria de la traduccion>>, en El hombre y su lenguaje, Madrid, Gredos, pp. 214-327.

Echenique Elizondo, M.a Teresa (1996), <<Influencia y recepcion de la filologia hispanica de los paises de lengua alemana en Espana (1859-1945)>>, en Gunther Haensch y Alfonso Munoz Cosme (eds.), Las aportaciones del hispanismo aleman y su recepcion en Espana, Madrid, Instituto Cervantes, pp. 33-45.

Garcia Jurado, Francisco (2012), <<Menendez Pelayo y los estudios de tradicion clasica en Espana>>, Insula 790, pp. 14-17.

Garcia Yebra, Valentin (1982), Teoria y practica de la traduccion, 2 vols., Madrid, Gredos, 1982 [3.a edicion, 1997].

Garcia Yebra, Valentin (1983), En torno a la traduccion. Teoria. Critica. Historia, Madrid, Gredos [2.a edicion, 1989].

Garcia Yebra, Valentin (1993), <<A propos de mes traductions>>, Meta 38 (4), pp. 621-629.

Garcia Yebra, Valentin (1994), Traduccion: historia y teoria, Madrid, Gredos.

Garcia Yebra, Valentin (2003), El buen uso de las palabras, Madrid, Gredos [3.a edicion, 2009].

Garcia Yebra, Valentin (2004), Traduccion y enriquecimiento de la lengua del traductor, Madrid, Gredos.

Garcia Yebra, Valentin (2006), Experiencias de un traductor, Madrid, Gredos.

Gonzalo, Consuelo y Hernunez, Pollux (coords.) (2006), CORCILLVM Estudios de linguistica, traduccion y filologia dedicados a Valentin Garcia Yebra, Madrid: Arco/Libros.

Holtus, Gunter y Fernando Sanchez Miret (2008), Romanitas. Filologia Romanica, Romanistica. Tubingen, Max Niemeyer Verlag.

Jenofonte (1967), Recuerdos de Socrates. Apologia o defensa ante el jurado. Simposio o el convite, traduccion, prologo y notas de Agustin Garcia Calvo, Madrid, Alianza Editorial.

Lafarga, Francisco y Luis Pegenaute (eds.) (2004), Historia de la traduccion en Espana, Salamanca, Editorial Ambos Mundos.

Lafarga, Francisco y Luis Pegenaute (eds.) (2009), Diccionario historico de la traduccion en Espana, Madrid, Gredos.

Lapesa, Rafael (1998), Generaciones y semblanzas de filologos espanoles, Madrid: Real Academia de la Historia.

Lucrecio Caro, Tito (1997), De rerum natura. De la realidad, edicion critica y version ritmica de Agustin Garcia Calvo, Madrid, Lucina.

Martinez, Javier (2009), <<Rodriguez Adrados, Francisco>>, en Francisco Lafarga y Luis Pegenaute (eds.), Diccionario historico de la traduccion en Espana, Madrid, Gredos, pp. 975-976.

Monterrey, Tomas (2003), <<Los estudios ingleses en Espana (19001950): legislacion curricular>>, en Atlantis 25 (1), pp. 63-80.

Nida, Eugene A. y Charles R. Taber (1969), Theory and Practice of Translation, Leiden, E. J. Brill. [Traduccion espanola de A. de la Fuente Adanez (1986), Teoria y practica de la traduccion, Madrid, Ediciones Cristiandad].

Ortega y Gasset, Jose (1983), <<Miseria y esplendor de la traduccion>>, en Obras Completas, tomo V, Madrid, Alianza Editorial / Revista de Occidente, pp. 431-452.

Pegenaute, Luis (2009), <<El pensamiento y la investigacion sobre la traduccion>>, en Francisco Lafarga y Luis Pegenaute (eds.), Diccionario historico de la traduccion en Espana, Madrid, Gredos, pp. 872-881.

Ruiz Casanova, Jose Francisco (2000), Aproximacion a una historia de la traduccion en Espana, Madrid, Catedra.

Santoyo, Julio-Cesar y Pedro Guardia Masso (1982), Treinta anos de Filologia inglesa en la Universidad Espanola (1952-1981), Madrid, Alhambra.

Santoyo, Julio-Cesar (1987), Teoria y critica de la traduccion: antologia. Bellaterra, Barcelona, EUTI de la U. Autonoma de Barcelona

Santoyo, Julio-Cesar (2012) <<Resena de Sabio Pinilla, Jose Antonio y Ordonez Lopez, Pilar (2012). Las antologias sobre la traduccion en el ambito peninsular: Analisis y estudio>>>>, Sendebar 23, pp. 385-387.

Shakespeare, William (1974), The Sonnets. Sonetos de amor, texto critico y traduccion en verso de Agustin Garcia Calvo, Barcelona: Anagrama.

Vinay, Jean Paul y Jean Darbelnet (1958), Stylistique comparee du frangais et de !'anglais. Methode de traduction, Paris, Didier.

Wandruszka, Mario (1969), Sprachen-vergleichbar und unvergleichlich. Munich: Piper & Co. [Traduccion espanola de Elena Bombin (1976), Nuestros idiomas: comparables e incomparables, Madrid, Gredos].

JOSE ANTONIO SABIO PINILLA

Departamento de Traduccion e Interpretacion, Facultad de Traduccion e Interpretacion, Universidad de Granada, C/ Buensuceso, 11, 18002, Granada.

Direccion de correo electronico: jasabio@ugr.es

ORCID: 0000-0002-6185-8129.

Recibido: 22/11/2015. Aceptado: 27/4/2017.

DOI: https://doi.org/10.24.197/her.19.2017.309-334

(1) Para el nacimiento y evolucion a partir de la segunda mitad del siglo xx de los estudios de Filologia Inglesa puede consultarse Santoyo y Guardia (1982: 3-16) y para los estudios de Filologia Romanica y restantes filologias de ella derivadas, Holtus y Sanchez Miret (2008: 47-67).

(2) Para una semblanza general de la mayoria de estos filologos puede consultarse el libro de Rafael Lapesa (1998), recogido en la bibliografia.

(3) A la labor realizada por Julio Casares (traductor de dieciocho idiomas, segun Lapesa, 1998: 66), Americo Castro (traductor de Meyer-Lubke), Jose Francisco Pastor (traductor de Vossler), Amado Alonso (traductor de Spitzer, Vossler, Bally o Saussure), Salvador Fernandez Ramirez (traductor de textos helenisticos escritos por alemanes) o Damaso Alonso (creador de la Biblioteca Romanica Hispanica de la editorial Gredos), hay que anadir las traducciones griegas y latinas aparecidas a finales del siglo xix en la Biblioteca Clasica, auspiciada por Luis Navarro con el asesoramiento intelectual de Menendez Pelayo (Garcia Jurado, 2012: 16), momento en que los estudios clasicos comienzan a mirar hacia la ciencia alemana y empiezan a desarrollarse en Espana, sin olvidar la promocion de traducciones que el propio Ortega hizo en la Revista de Occidente con el apoyo de Manuel Garcia Morente (1886-1942), quien tradujo del aleman textos de biologos, historiadores del arte y filosofos.

(4) Mencion especial merecerian algunos miembros de esta generacion que desde el exilio continuaron la tradicion de la escuela filologica espanola en otros paises como Americo Castro o Tomas Navarro Tomas en Estados Unidos, Amado Alonso en Argentina y Estados Unidos o Agustin Millares en Mexico.

(5) Desde 1955 se hablaba de la necesidad de estudiar la traduccion en Espana, aunque esto no se producira hasta los anos setenta, precisamente con Valentin Garcia Yebra, como veremos. La unica carrera profesional reglada era la de los interpretes oficiales dependientes de la Secretaria de Asuntos Exteriores del Ministerio de Estado a principios del siglo XX y del Ministerio de Asuntos Exteriores despues, al igual que el personal de los cuerpos diplomatico y consular (Monterrey, 2003: 65, nota 3).

(6) Otro campo interesante y complementario de este estudio seria el que recogiese la labor de los traductores-poetas y traductores-escritores, contemporaneos de los filologos, procurando establecer las diferencias o similitudes del metodo usado. Algunos nombres: Mauro Armino, Angel Crespo, Vicente Gaos, Luis Astrana Marin, Miguel Saenz y Jose Maria Valverde.

(7) Para Ortega, la traduccion no es un <<doble>> del texto original, no es la obra, sino <<un camino hacia la obra>>; propone <<rehabilitar para la lectura toda la antiguedad grecorromana>> lo que exige una <<gigantesca faena de nueva traduccion>>. Esas traducciones tienen que ser <<feas>> con <<un aparato bastante enojoso>> para que el lector sea consciente del esfuerzo y capte la existencia del vivir de otros hombres (Ortega y Gasset, 1983: V, 449-450).

(8) Todavia una traductora como Paula Caballero subraya la importancia de traducir los clasicos no por <<un acto de erudicion (...) sino de busqueda, comprension y definicion de nuestro lugar en el mundo y de nuestra relacion con este: para comprender quienes somos y, sobre todo, por que somos>> y en pos de ese objetivo senala la tendencia entre los traductores a realizar una traduccion <<helenizante>> o <<latinizante>> (Caballero, 2013: 73-74).

(9) Si exceptuamos el centro privado CLUNY-ISEIT, dependiente de la Universidad Catolica de Paris, que impartia traduccion e interpretacion desde 1960 en Madrid, el IULMT de la Universidad Complutense de Madrid, es junto con las Escuelas Universitarias de Traductores e Interpretes de la Universidad Autonoma de Barcelona (1973) y de la Universidad de Granada (1979), uno de los primeros centros en impartir los estudios de traduccion en Espana.

(10) Colaboro asiduamente en el diario ABC y en la Agencia Efe.

(11) En 2006 recibio un sentido homenaje por su valiosa e imprescindible labor en el volumen CORCILLVM Estudios de linguistica, traduccion y filologia dedicados a Valentin Garcia Yebra. Se trata de una publicacion compuesta por mas de sesenta articulos organizados en las areas principales de estudio que siempre cultivo: la traduccion, la linguistica y la filologia. En la "Biobibliografia" elaborada por Consuelo Gonzalo y Pollux Hernunez, el lector podra encontrar una relacion representativa de todas las traducciones de Valentin Garcia Yebra, asi como de su produccion cientifica.

(12) Que acabaria simplificando en estos dos endecasilabos: <<No omitir, no anadir, no adulterar. / Decirlo todo lo mejor posible>> (2006: 135, nota 1).

(13) Antoine Berman se baso en esta traduccion para elaborar la suya al frances, que aparecio en 1999, segun refiere el propio Garcia Yebra en la reedicion de la traduccion de Schleiermacher, publicada en Gredos en el ano 2000, en la que incluye comentarios al texto.

(14) Garcia Yebra dedico un estudio especifico a las preposiciones: Claudicacion en el uso de las preposiciones (Madrid, Gredos, 1988).

(15) Anos mas tarde elaboro un Diccionario de galicismos prosodicos y morfologicos (Madrid, Gredos, 1999).

(16) Lo que lo aproxima a Francisco Ayala (1906-2009), quien en su Breve teoria de la traduccion (Buenos Aires, La Nacion, 1946-1947) sopesa las posibilidades de cada uno de los metodos de traduccion propuestos por Schleiermacher, senalando los inconvenientes de actitudes rigidas, pues <<llevados a ultranza, ambos metodos de traduccion [la version literal y la version libre o adaptacion] conducen al absurdo y niegan la traduccion misma, cada uno por su lado>> (1965: 18). En ultima instancia, al contrario de lo propuesto por Ortega y Gasset, la opcion seguida por Ayala debe respetar la lengua de llegada y <<no puede llegar a forzar los limites de elasticidad del lenguaje, no puede quebrar su sistema>> (1965: 19).
COPYRIGHT 2017 Universidad de Valladolid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Sabio Pinilla, Jose Antonio
Publication:Revista Hermeneus
Date:Jan 1, 2017
Words:10385
Previous Article:Conceptos teoricos fundamentales en la revision de traducciones y su reflejo en el Manual de revision de la DGT y en las normas ISO 17100:2015 y EN...
Next Article:Cruzar la frontera del encanto. Juan Rulfo en el sistema mundial de las letras.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters