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El latin vulgar: origen del latin clasico.

A don Manuel Antonio Quiros, mi agradecimiento y admiracion.

1. Introduccion

Tradicionalmente, el estudio del latin vulgar asume, al menos, dos perspectivas principales: primero, como registro especial del diasistema del latin; esto seria equivalente a un estudio del latin vulgar en si mismo; por otro lado, como un referente en funcion de la evolucion hacia las lenguas romances. Sin embargo, en pocas ocasiones se valora como parte del proceso de evolucion que condujo al surgimiento del maravilloso latin clasico. En el presente articulo, los instrumentos con que a lo largo de los anos se ha estudiado el latin vulgar seran empleados para apreciar su contribucion al desarrollo de lo que conocemos como latin clasico.

Procesos identicos a los que dieron lugar a las lenguas romances condujeron, en su momento, a la formacion del latin clasico: la lengua vulgar es el motor de toda lengua, pues primero se habla y luego se escribe.

El latin vulgar transformo la lengua latina (no solo la clasica, referida al estadio de esa lengua durante el siglo primero antes de Cristo). Afecto la morfologia de las palabras, su prosodia, fonetica, semantica, sintaxis, ritmo, velocidad, pragmatica y gramatica en general. Se caracterizo, ademas, por encontrar asociado a si un lexico particular (entre el que se encontraban palabras soeces, expresiones vulgares y giros idiomaticos); ademas, tambien conto con una literatura particular en la que destacan generos como el cuento popular, canciones, leyendas, practicas linguisticas como adivinanzas, maximas de sabiduria popular, "graffitis", carteles ... Su importancia destaca desde diversos puntos de vista; por ejemplo, linguistico (los sintagmas), literario (epigramas, graffitis), cultural (vision de mundo), destacando por su interaccion con el latin en todos sus registros: escrito, religioso, de clase, etcetera.

El latin vulgar no fue unicamente latin. Recibio prestamos de otras lenguas. Por ejemplo, un conjunto reducido de palabras germanicas, cuya presencia en casi todas las lenguas romances permite colegir que integraron el lexico general del latin vulgar: ardido (osado), falda, lancea (lanza) son voces hispanas segun Varron; gurdus (gordo), tambien, de acuerdo con Quintiliano; cervesia (cerveza) procede de la Galia segun Plinio; braca (braga) es celtico; camisia (camisa) celtico o germanico (fue empleado por San Jeronimo). Muchas de estas son voces que pasaron al latin clasico.

La interaccion entre el latin vulgar y el clasico no solo fue contemporanea, sino que precedio al nacimiento del propio Ciceron. Por eso, en las formas clasicas, es posible encontrar la aceptacion de cuantiosas formas que, con el curso de los anos, "ascendieron" de la expresion "vulgar" a la "escrita".

La existencia de palabras con dos o mas grafias, en muchos casos acredita complejos procesos foneticos que remiten a la oralidad latina: exsero / exero (sacar) manifiestan la imposibilidad de pronunciar s luego de x. El uso oral exero condujo a una eventual forma escrita paralela que posteriormente fue gramaticalizada.

La presencia de verbos con regimenes complejos es muestra tambien de la gramaticalizacion de otros usos del latin.

Habito originariamente fue un verbo transitivo tal y como muestran estas construcciones: casas humiles habito (vivo en chozas humildes) o urbes habito (vivo en las ciudades). Sin embargo, coexisten con usos intransitivos como: in Sicilia habito (vivo en Sicilia). El verbo respondeo, en un sentido semejante, evoluciono de formas con regimen en dativo a usos con adyacentes preposicionales: epistulae respondeo --adyacente en dativo-- / ad epistulam respondeo --adyacente preposicional-- (respondo a la carta) y alicui rei respondeo / ad rem respondeo (respondo a algo). Usos transitvos de este verbo destacan en la estructura: aliquid alicui respondeo (respondo algo a alguien).

Diversos empleos de rogo y quaeso (literalmente: le ruego, le pido, o su equivalente en espanol, "por favor") ilustran su uso intransitivo en el latin coloquial como formulas de cortesia.

Igualmente, intro limen (atravieso la puerta, forma transitiva) coexiste con intro in Capitolium (entro en el Capitolio, con adyacente preposicional).

Todos estos empleos fueron gramaticalizados en el latin y traen a la memoria la evolucion que culmino con el sistema preposicional de, por ejemplo, el romance espanol.

2. El concepto de "clasico"

Clasico es un cultismo que proviene de classicus, voz que expresa la idea de excelencia. Evoluciono a otras lenguas, por ejemplo, classico, en portugues, classico, en italiano, classique, en frances, classic, en ingles, y klassisch, en aleman.

Los filologos alejandrinos imprimieron en el concepto la nocion de alto nivel cualitativo, al crear el Canon Alejandrino. Los autores que integraban el canon se leian en las classes escolares, que constituian prototipos por ser imitados, lo cual, ineludiblemente, ofrecio la connotacion de autoridad: autoridad y excelencia son nociones asociadas a lo clasico.

Classis primae homines, hombres de primera clase (es una connotacion economicosocial existente entre los romanos).

Classici scriptores, escritores clasicos, de primer rango por sus obras literarias de primera clase, que, por esto, producen autoridad.

Latin clasico, por lo tanto, se refiere a una literatura de clase, un registro, ademas, estilo. Es producto del triunfo de la razon sobre la materia linguistica, en contraposicion al caracter instintivo de, por ejemplo, la lengua hablada.

No obstante, en el siglo XVIII, la antiguedad greco-romana fue catalogada en bloque como el punto culminante de un periodo historico con su movimiento artistico, clasico par excellence (Quiros 2004: 65). Por lo que, en general, toda la literatura del periodo es considerada clasica, independientemente de su proximidad o no a los mas rigurosos criterios gramaticales y estilisticos.

3. ?Que es el latin vulgar?

Por mucho tiempo, el latin vulgar ha sido ignorado. El enfoque de la gramatica autonoma o formal no propiciaba su estudio, ya que la gramatica tenia una existencia enteramente independiente de sus usos comunicativos.

El latin vulgar debe distinguirse de algunas de sus manifestaciones historicas, entre otras:

a) el latin arcaico;

b) el latin que se escribia en la decadencia del Imperio Romano; y

c) el bajo latin, usado en la Edad Media.

Los dos ultimos siempre estuvieron mas cerca del latin clasico que del vulgar. Sin embargo, en su construccion, posiblemente se acercaron a aquel.

Es dificil distinguir entre el latin vulgar y el latin arcaico durante el periodo que antecede a la formacion del latin clasico. El latin arcaico es el latin del periodo de formacion y consolidacion de la lengua; sin embargo, se proyecta fundamentalmente en el plano escrito, aunque incidio en el habla. En este periodo se simplifica el problema geografico ulterior que caracterizara al registro vulgar: carece de problemas de ubicuidad, al no estar presente y variar a traves de areas geograficas diversas (su desarrollo estaba limitado, en ese momento, a la peninsula italica).

El latin vulgar equivale, "grosso modo", al latin coloquial del vulgo, aunque permeo los estratos mas altos de la sociedad romana en todos los tiempos.

Uno de los mayores inconvenientes para su estudio es el de sus fuentes: su oralidad hizo dificil su conservacion. Para la mayor parte de los especialistas, la unica manera de acceder a su conocimiento es la via escrita, o, de manera indirecta, a traves del estudio de las caracteristicas de las lenguas romances en su evolucion historica; en este ultimo caso, la comprension de la lengua oral espanola contemporanea (en el manejo de los acentos, por ejemplo) es, aunque remota, una de las vias para acceder a su conocimiento. Sin embargo, tambien es posible su estudio a traves de las formas del latin clasico.

En el ambito escrito, la comedia romana es un genero que aproxima bastante a su realidad; otros, los fragmentos arcaicos, "graffitis" y comentarios de gramaticos antiguos, todos estos considerados fuentes primarias.

En el segundo, se opera sobre la via de la restitucion hipotetica de las formas vulgares por medio de la comparacion de los idiomas neolatinos. Por ejemplo, es posible deducir una forma vulgar *acutiare, derivado de acutus, participio del clasico acuere, a partir del espanol aguzar; agucar, en portugues; agusar, en provenzal; aiguiser, en frances y aguzzare, en italiano. Asi, se ha determinado que la e latina acentuada se pronunciaba en el latin vulgar con sonido abierto, el cual, en espanol, produjo el diptongo ie. De esta manera, del clasico fera deriva fiera, en frances fier; del clasico pedem, se dice pie en espanol, piede en italiano y pied en frances; y de metus procede miedo.

4. El latin vulgar y la transformacion de las voces clasicas

La escritura latina, en general, reflejo su fonetica. Sin embargo, hay excepciones que, afortunadamente, gracias al contexto polemico en donde tuvieron lugar, permiten distinguir con claridad la diferencia entre como se escribia y como se pronunciaba. Es famosa la polemica en este sentido entre Accio y Lucilio. El primero, abogaba por una especie de escritura fonetica en relacion con las vocales largas (aa representaba, a manera de ilustracion, una a larga). El segundo, en cambio, propuso un convencionalismo, escribir ei, por ejemplo, para la desinencia plural larga. Es evidente, en este caso, que los latinos nunca pronunciaron ei por u.

El habla de una lengua varia continuamente a traves del tiempo y el espacio. Incluso, factores economicos y politicos inciden de manera importante en su expresion: los grupos de poder pocas veces han querido hablar como los humildes hombres del mercado. El latin no fue la excepcion.

Contra el parecer de Herrero (1971: 21), la lengua latina culta y el latin vulgar no siguieron lineas de desarrollo distintas a partir de la Edad Media: aunque tuvieron constantes momentos y puntos de contacto, en general, puede afirmarse que siempre fueron registros de habla distintos. La ausencia de un centro de poder politico y linguistico fuerte, durante la Edad Media, acelero los procesos de transformacion. Ni siquiera la propia Iglesia "trato de unificar la pronunciacion del latin, para no oscurecer la inteligencia de los textos liturgicos con una pronunciacion diferente de la vulgar; incluso, en el concilio de Tours, se prescribio al clero que explicase al pueblo los libros sagrados in rusticam romanam linguam" (Herrero 1971: 21-22).

El latin vulgar no solamente afecto la fonetica de las palabras, sino su ortografia: rasgo este que ha permitido, en la actualidad, aproximarnos, de alguna manera, a su realidad.

En el latin medieval, la e y la i se pronunciaron de igual modo, al igual que la o y la u. La y se pronunciaba i, los diptongos ae y oe sonaban e, mientras que au se confundia con o (Herrero 1971: 22).

La grafia medieval comprueba que el diptongo ae se pronunciaba e: meror (maeror) y spera (spaera), uso que data del siglo II de nuestra era, encontrandose en inscripciones peninsulares, y, en opinion de Linday y Seelman, se generalizo a partir del siglo IV (Herrero 1971: 107). Durante la epoca imperial, se presento un transito especial en algunas palabras de au > a, por ejemplo: asculto por ausculto y Agusto por Augusto (Herrero 1971: 50). Sin embargo, en algunas ocasiones, el diptongo oe se pronunciaba i, asi se encuentra Agroecius y Agricius (falso Caper, de Agrecio -Desbordes 1995: 169).

Algo semejante habia ocurrido entre el campesinado romano: Festo atestigua que era comun el rusticismo orum por el urbanismo aurum, y oricula por auricula. Varron considera igualmente rusticas las pronunciaciones hedus por haedus, mesium por maesium, Cecilius por Caecilius (Ling. Lat. V, 97). Servio (Ad. Aen. I, 344) y Pompeyo previenen contra pronunciar misers por miserae y equus por aequus. Son muestras de como el vulgo tenia su propia pronunciacion cuando dichos diptongos se pronunciaban como dos vocales entre los hablantes mas cultos.

He aqui algunos ejemplos extraidos del latin renacentista:

Hacia el siglo XVI, Vicente Espanol consideraba que, aunque se trataba de hablar latin en Europa, duraba el castigo de la torre de Babel (Herrero 1971: 23), "Escaligero llego a escribir en una de sus cartas que el latin de un docto humanista ingles le resultaba tan incomprensible como el turco" (Herrero 1971: 23).

En su De recta latini sermonis, Charles Estienne reprocha los numerosos errores del latin de su epoca, entre otros: lloria pro gloria, geratia pro gratia, iermen pro germen, Iallus pro Gallus, maguenus pro magnus, dinus pro dignus, kia pro quia (Herrero 1971: 23).

La expresion perifrastica del latin vulgar sustituyo el caracter sintetico de la gramatica latina; por ejemplo, en el genitivo plural sintetico: cervorum era para el vulgo de cervos; en el comparativo sintetico, grandiores correspondio a la perifrasis magis grandes; la terminacion pasiva amabantur fue expresada como erant amati y el futuro cantabo se transformo en cantare habeo.

5. El latin vulgar y el surgimiento de la gramatica latina

El alfabeto no fue inventado por los romanos; fue el legado de los etruscos (aunque se baso en el alfabeto calcidico de Cumas, muy proximo al alfabeto griego occidental (Herrero 1971: 10). Esto comporto un esfuerzo continuo y permanente por adaptar la forma oral de la lengua a la escrita: esta ultima, en muchos casos, parecia insuficiente.

Fueron reiterados los esfuerzos de los pensadores romanos por encontrar una grafia adecuada que reflejara la pronunciacion. De esta lucha, es testigo silencioso la evolucion y surgimiento de propuestas en el alfabeto.

Esto comprueba un principio elemental: aunque la representacion grafica fue de gran utilidad para los habitantes del Lacio, siempre fueron conscientes de las limitaciones e imperfecciones del sistema grafico.

El alfabeto latino coexistio con los alfabetos de otros grupos etnicos: asi el osco, el volsco, el umbro y el etrusco, entre otros (en este ultimo se sabe de la existencia de "letras mudas", como la b, d, s y la o (Desbordes 1995: 144), que, aunque aparecen registradas, no se emplearon en las inscripciones halladas). Estaba formado por 21 letras, cuya forma y nombre correspondiente aparecen en el siguiente listado:

A, a = a

B, b = be

C, c = ce

D, d = de

E, e = e

F, f = [??]f

G, g = ge

H, h = ha (Desbordes 1995: 172)

I, i = i

K, k = ka (Desbordes 1995: 147 y 153)

L, 1 = [??]l

M, m = [??]m

N,n = [??]n

O, o = o

P, p = pe

Q, q = ku (posiblemente qo en latin arcaico, que se pronunciaria cu).

R, r = [??]r

S, s = [??]s

T, t = te

V,u = u

X, x = [??]x (Desbordes 1995: 172) o ex (esta ultima forma se debe al falso Probo producto de su lectura de Varron (Desbordes 1995: 183, al considerar que x es una semivocal)2 (Desbordes 1995: 158).

Un problema recurrente en las letras latinas fue el de la pronunciacion de la letra H. Para unos consistia en cierta aspiracion, para otros fue una letra muda. No en vano, Catulo se burla de un amigo por la afectacion de su pronunciacion, he aqui el poema:
   CHOMMODA dicebat, si quando commoda uellet dicere, et insidias
   Arrius hinsidias, et tum mirifice sperabat se esse locutum, cum
   quantum poterat dixerat hinsidias. credo, sic mater, sic liber
   auunculus eius. sic maternus auus dixerat atque auia. hoc misso in
   Syriam requierant omnibus aures audibant eadem haec leniter et
   leuiter, nec sibi postilla metuebant talia uerba, cum subito
   affertur nuntius horribilis, Ionios fluctus, postquam illuc Arrius
   isset, iam non Ionios esse sed Hionios.


Sin embargo, el famoso poema 84 (ad Arrium), que para la gran mayoria de autores parece demostrar que esta letra no representaba una aspiracion, comprueba, en realidad, lo contrario: la h, en el tiempo y grupo social frecuentado por Catulo, se pronunciada como una aspiracion. Es la unica manera de comprender la doble grafia chommoda/commoda, hinsidias/ insidias, Hionios/Ionios. El vicio de Arrio no era escribir mal estas palabras; era su mala pronunciacion, que solo podia ilustrarse escribiendo h donde el, inutilmente y por su vana afectacion, parecia incorporarla. Ninguna critica habria recibido de haberse escrito hinsidias, tal y como el la pronunciaba. El horror era producto de que pronunciaba una h donde no la habia. Cabe preguntarse, luego de la ilustracion tan brillante del Veronense, como leeria el mismo el verso 7 de dicho poema: hoc misso in Syriam requierant omnibus aures.

?Influyo esto en el latin vulgar? Pareciera que no: era mas una afectacion en el hablar de las elites, deseosas de distinguirse y aproximarse al mundo heleno (Desbordes 1995: 15). "En el lenguaje rustico y vulgar, cuando se trataba de imitar la pronunciacion de los estamentos cultos, se aspiraba la h.3 Segun Nigidio Figulo, rusticus fit sermo, si adspires perperam (Herrero 1971: 31)". Retornando al "amigo" de Catulo, Arrio, su problema no consistio en aspirar la h, sino en hacerlo con palabras que carecian de ella.

Durante la latinidad tardia y la Edad Media, sin embargo, se tendio a aspirar, tal y como comprueba la grafia michi y nichil, con pronunciacion palatal y el testimonio del propio San Agustin (Confessiones I, 18, 29).

Una critica semejante sufrio la S en el pensamiento de Mesala. Otras letras fueron condenadas por "inutiles" a causa de la confusion fonetica y grafica entre ellas (notese la semejanza de pronunciacion entre c, k y q --el latin no distinguio la oposicion [ke]/ [ka]/ [ku]-- cuyos nombres, posiblemente, llegaron a ser identicos; en el caso de la letra q, con toda seguridad su denominacion se escribio en algun momento qu).

La discusion surgida respecto de la correcta ortografia de quotidie/cotidie, en la que participaron figuras como Cornuto, Quintiliano y Longo, no solo respondio a consideraciones etimologicas (a quot diebus, a continenti die, fueron algunas opciones planteadas --Desbordes 1995: 166): su trasfondo es como lo pronunciaban los latinos. Longo (GL VII, 53, 16) recoge las grafias qis, qae, qid en lugar de quis, quae, quid (el explica que en la q esta la u - Desbordes 1995: 176). Si existia la escritura cotidie fue porque asi se pronunciaba: no en vano en espanol se obtuvo cotidiano.

Por esto, precisamente, existe la doble grafia equus/ecus (Desbordes 1995: 175).

La m en interior de palabra fue afectada por su entorno (?acaso hay algun fonema que no lo sea?), asi coexisten las grafias impello/ inpello (Desbordes 1995: 161), que reproduce la pronunciacion vulgar.

Festo atribuye a Ennio la notacion de las consonantes dobles, consecuencia probable de "un analisis que siente que, en determinados puntos del flujo oral, una sucesion de dos unidades conviene ser representada por una sucesion de dos signos." (Desbordes 1995: 26).

La propuesta enniana reconocio una oposicion fonologica importante que debia reproducirse graficamente: el habla incidio en la ortografia.

Segun los gramaticos antiguos, las geminadas se articulaban como dos sonidos diferentes. La fonologia ha demostrado que no era asi, sino que se pronunciaban con una sola articulacion, pero fuerte y prolongada, que daba la impresion de que se articulaba dos veces la misma consonante, fenomeno al que ayudaba la costumbre ortografica (Herrero 1971: 36).

6. Algunos fenomenos del latin vulgar

A continuacion se expondran algunos fenomenos del registro vulgar.

Un ejemplo de esto es la sineresis o sinicesis (contraccion de vocales continuas en una sola silaba). Tuvo lugar algunas veces en idem equivale a tisdem (i[??]sdemi), eadem (e[??]dem), lingu[??] {ling[??]a), eamus (eamus), fuisti (fuisti), deinde y en las siguientes formas arcaicas: meus, suus, detts usadas como monosilabos.

En Plauto la sinicesis se produce en diversas combinaciones: ua, uo, ue, ui, ie, ea, eo: suarum, tuorum, duellum, fuisse, diebus, mearum, eorum (en todos estos casos, se ha formado un diptongo, cuando la segunda vocal debio ser larga).

La dieresis (division) es otro de esos procesos. Para algunos, es un arcaismo, lo cual es cierto en determinadas voces; pero la realidad es que "no es un artificio de los poetas". En Plauto se encuentra las formas cu i (cui) y huic (huic).

La sinc opa (supresion de una silaba en el interior de una palabra) es otro fenomeno presente en di, en lugar de dii, Antoni por Antonii (la sineresis se convierte en sincopa). Aunque es una figura retorica, tiene lugar en el habla vulgar de todas las lenguas.

Las formas contractas de los verbos latinos (amarunt=amaverunt, nutribam=nutriebam); la conjugacion verbal respondio a un fenomeno propio de los hablantes latinos; se trata de la regularizacion del paradigma que, de esta forma, uniformaba la posicion del acento en la conjugacion. Las inscripciones de Pompeya ofrecen ejemplos de sincopa mas alla de las formas contractas: exmuccaut por exmucauit, pedicaut por pedicauit y maldixit por maledixit. Otros verbos latinos presentaron sincopa de la silaba ui: audit<audiuit, fumat<fumauit, inritat<inritauit, disturbat<disturbauit. En estos ultimos ejemplos, alguna pronunciacion mantuvo el acento en la posicion originaria (sin sincopa), lo que origino palabras agudas; otra, regularizo la pronunciacion a grave o esdrujula de acuerdo con los principios generales de la prosodia latina.

El latin vulgar raramente pronunciaba la vocal de la penultima breve (ergo, postonica), lo que produjo distintos dobletes, especialmente en los siguientes casos:

a) entre consonante y l: oclu/oculu, auricla/ auricula, masclu/masculu, fundiblum/ fundibulum. El Appendix Probi confirma que la caida de la postonica tuvo especialmente lugar en la formacion del grupo cl (en vez del clasico cul), cuando se censuran: speclum, articlus, masclus, oclus, oricla, veclus; y del conjunto bl (<bul) (Menendez 1985: 75): tabula non tabla, tribula non tribla.

b) entre r o l y p, m, d o t: lardu/laridu, colpu (colaphus, esp. golpe),caldu/calidu), soldu (solidu, esp. sueldo), polpu(polypu, exp. pulpo), calmus(calamus, esp. calmo); uirde(uirde, exp. verde), ermus(eremus, esp.yermo), lardu(laridus, esp. lardo)

colpu y calmu ilustran que incluso la a sufria sincopa en el latin vulgar; sin embargo, dejo de perderse en romance (Menendez 1985: 77). Su debilitamiento es notorio en el Appendix Probi que previene:

amygd?la, non amiddula (> esp. almendra)

donde la a sufrio asimilacion al sufijo latino - ?lu.

c) entre s y t:posta (posita, esp. puesta). caldus es voz empleada por los mismos autores clasicos. Otros ejemplos son domnus, en vez de domnus, tal y como aparece en Plauto y numerosas inscripciones (Menendez 1985: 74).

Un debilitamiento semejante podia sufrirlo la silaba protonica, tal y como muestran estos ejemplos: pinaria < penaria, fistuca < festuca, disciplina < discipulina o el paso de ua > uo en la misma posicion cuando se trataba de una silaba abierta: uacare > vocare, uaciuos > uociuos (Herrero 1971: 50).

En posicion postonica se encuentra un misterioso sonido, que no era ni u ni i, comentado por numerosos gramaticos y que explican que en latin arcaico la palabra se escribiera con u y posteriormente se escribiera con i, aunque tambien se admitio la u. Ejemplo de este grupo de voces son: maxumus/maximus, optumus/optimus, lacrumae/lacrimae, intumus/ intimus, pulcherrumus/pulcherrimus (Cornuto, GL VII, 150, 10). Sin embargo, este sonido gozo de autonomia fonetica en latin, tal y como comprueba su aparicion en silaba tonica: arispex/ aruspex (Desbordes 1995: 197).

Esta variacion fonetica se debio a que, probablemente, la u se pronunciaba ligeramente abierta, mientras que la i ligeramente cerrada, dando origen a su confusion y alternancia.4

La u abierta entre dos vocales del mismo timbre solia desaparecer ante una silaba sin acento como en ditis < diuitis, sis < si uis, delerunt < deleuerunt, latrina < lauatrina, prorsus < prouorsus (Herrero 1971: 50).

La caida de la vocal breve postonica es un fenomeno presente incluso en el latin clasico: el supino de distintos verbos de la tercera conjugacion lo demuestra: captum (cap-i-tumi), rectum (reg-i-tum).

En nuestra lengua, la existencia de voces como liberar y librar, confirma este principio.

El debilitamiento sufrido por la vocal de la silaba anterior y posterior a una silaba tonica esta asociada a otro fenomeno prosodico: el abreviamiento yambico (correptio iambica o ley de la brevis brevians), empleado por escritores coloquiales, principalmente Plauto. Despues de una vocal breve, era posible abreviar la vocal larga inmediata siguiente, si el acento prosodico recaia en aquella silaba o en la que seguia a la larga. Asi, en el latin clasico destacan, por ejemplo: bene por bene, male por male, ego por ego, deos por deos, ama por ama ... Este fenomeno demuestra la importancia del acento por sobre la cantidad vocalica, sin lugar a dudas, su origen se encuentra en el habla coloquial, proceso que condujo a las lenguas romances (para otros, es una prueba rotunda del caracter intensivo, no musical, del acento latino -Herrero 1971: 49).

La gramaticalizacion de estos y muchos otros procesos foneticos fue algo comun en el latin. En algunos casos, redundo en la existencia de dos o mas grafias distintas para una misma conjugacion verbal: adfu? y afuT, adfuT y afful, adfero y affero son claros ejemplos de escrituras derivadas de leyes foneticas, no ortograficas. Dado que asi se pronunciaban, asi se escribian.

Apocope: Es la omision de la vocal final ante consonante inicial: nec por neque; ac por atque, neu por neve.

Tal y como puede apreciarse en los ultimos tres ejemplos, muchas de estas "anomalias" llegaron a gramaticalizarse en la forma del propio latin clasico.

La e fue una vocal generalmente afectada. Su perdida en el final de una palabra permitio que aparecieran palabras agudas en latin (que coexistieron, aparentemente, con sus formas correspondientes graves): illic<illice,istuc<istuce, istinc<istince, adhuc<adhuce, tanton<tantone, audin<audisne, satin<satisne, dixin<dixine, nostin<nostisne, etc. (en todos estos ejemplos, la vocal acentuada era larga por posicion o por naturaleza) (Herrero 1971: 59).

Algunas formas de imperativo, derivadas de los verbos dico y duco presentaron este apocope: addic<addice, adduc<adduce y olfac<olface.

Elision y sinalefa: Elision: Una palabra terminada en vocal o diptongo, seguida de otra palabra que comienza por vocal o h muda, en poesia la silaba final no se contaba. La sinalefa propiamente dicha tuvo lugar ante el encuentro de una silaba final en -m con una inicial en vocal o h muda: En estos casos, usualmente la pronunciacion ligaba ambas silabas fundiendolas, aunque podia llegar, en el caso de la elision completa, a suprimir la pronunciacion de la primera parte (correspondiente al final de la palabra): fortiaque adversis, magno habet, magnum alterius.

Una muestra de la elision completa es ilustrada en el libro III de la Rethorica ad Herenium cuando, como recurso mnemotecnico se emplea el nombre Domitii por los sintagmas domum itionem, aprovechando que la silaba final terminada en -m se elidia (Verrio, gramatico latino, proponia que en este caso no se escribiera una m entera sino la mitad (Velio Longo, GL VII, 80, 18 y Verrio, fragmento 13, Funaioli Desbordes 1995: 195)).

El propio Ciceron indica a este respecto: nemo tam rusticus quin vocales nolit coniungere (Orat. 150, en igual sentido, aconseja esta union en Orat. 44, 149).

El epitafio de L. Cornelio Escipion carece casi siempre de la m final. En inscripciones plebeyas, en ocasiones se encuentra la n por la m (Herrero 1971: 16). Sabido es que en las lenguas romances la -m final desaparecio, a excepcion de un reducido numero de monosilabos acentuados. Tal y como puede apreciarse, este fenomeno se origino en el latin vulgar y arcaico y perduro durante toda la vida de Roma, incluida la pronunciacion durante el periodo clasico.

En el interior de palabra la m en ocasiones sonaba n, por lo que coexisten las grafias tantundem/tantumdem, nuncubi/numcubi, nunquis/numquis, nunquam/numquam, anceps/ amceps (Prisciano, GL II 29, 8 y, los tres ultimos pares en Plinio, GL II, 29, 15).

Otra consonante al final de una palabra que no se pronunciaba era la -s ante consonante inicial de la palabra siguiente. Su elision tuvo lugar en la epoca arcaica, en las obras de Lucilio y Catulo, pero tambien en la lengua popular (Herrero 1971: 168). Para Ciceron, era un rasgo subrusticum omitirla despues de vocal debil o ante una inicial consonantica (Orat. 161), su pronunciacion fue un rasgo de urbanitas (Herrero 1971: 36) (En Desbordes 1995: 256, se indica que se elidio alrededor del 50 a. C., pero para la epoca de Mesala se volvio a pronunciar, no asi, creo yo, en el latin vulgar, en lo que sigo a Herrero).

Marco Valerio Mesala Corvino, durante la epoca de Augusto, escribio una obra Sobre la letra S: mostraba que la S no era una "verdadera" letra, sino que era la representacion de un simple silbido que tendia a desvanecerse en el flujo de la lengua oral (como la [m] al final de la palabra) (Desbordes 1995: 57).

Estos fenomenos tenian mayor incidencia cuando la vocal de la silaba final de palabra era breve.

7. Conclusion

La exposicion anterior ha mostrado como los procesos de transformacion que dieron origen a las lenguas romances a partir del latin vulgar permiten describir el surgimiento de un importante ambito del latin clasico a partir este ultimo. Se espera que esta vision permita conciliar el estudio de ambos registros y posibilite comprender de mejor manera el latin clasico. Quizas, este proceso pueda expresarse mediante una sencilla ecuacion:

aulla:olla::aurum:oro

que se lee: aulla (del latin vulgar) es a olla (del latin clasico) como aurum (del latin) es a oro (del espanol). En efecto, gran parte de lo que conocemos como latin clasico no es mas que el resultado de lo que fue el latin vulgar del periodo arcaico. Esta perspectiva permite apreciar que olla del periodo ciceroniano fue el producto evolutivo del arcaismo aulla/aula.

En el siglo I a. C., Marco Terencio Varron, nacido en el 116 a. C. en la sabina Reate (hoy Rieti), habia detectado estos procesos.
   (...) et multa verba aliud nunc ostendunt, aliud ante
   significabant, ut hostis: nam tum eo verbo dicebant peregrinum qui
   suis legibus uteretur, nunc dicunt eum quem tum dicebant
   perduellem.


Tambien muchos vocablos ofrecen en la actualidad un significado distinto del que antano tenian, como hostis: con este termino antiguamente designaban al extranjero que se atenia a sus propias leyes patrias; hoy dia lo aplican a aquella persona que los antiguos calificaban de perduellis (enemigo) (Varron 1990: 4-5).

Otros cambios se aprecian en el empleo de derivados, que atestigua el mismo Varron:
   Locus est ubi locatum quid esse potest, ut nunc dicunt, collocatum.


Locus es donde un objeto puede estar localizado (locatum) o, como hoy dia dicen, colocado (collocatum) (Varron 1990: 11-12).

Asimismo, al habla de los romanos atribuia que el sintagma pater familias --con genitivo sigmatico arcaico-- se usara en plural como patres familias, en lugar de patres familiarum que habria correspondido de acuerdo con la gramatica latina (en este sentido vease Varron 1990: 335).

Multa sunt item in hac specie in quibus potius consuetudinem sequimur quam rationem verborum.

Hay muchos casos semejantes en este tipo de formaciones, en que seguimos mas el uso que la norma (Varron 1990: 324-325).

Igual explicacion tiene para el el doblete etimologico balneum/balneae, por su orden, el bano y los banos (publicos). Aqui, el primer miembro solo se uso en singular, mientras que el segundo en plural. El segundo procede del primero en forma analogica a traves del neutro plural balnea (inexistente en el uso), evidentemente, el morfema -a asocia esta voz con la primera declinacion, lo que permite derivar balneae. Por especializacion en el uso de los hablantes llego a uniformarse el uso numerico apuntado.

En el plano verbal, Varron nos ofrece este ejemplo:
   Qui quid administrat, cuius opus non extat quod sub sensum veniat,
   ab agitatu, ut dixi, magis agere quam facere putamus; sed quod his
   magis promiscue quam diligenter consuetudo est usa, traslaticiis
   utimur verbis: nam et qui dicit, facere verba dicimus, et qui
   aliquid agis, non esse inficientem.


Cuando alguien realiza algo cuyo resultado no es un objeto tangible que se perciba con los sentidos, es preferible decir que lo ha llevado a cabo (agere) --derivado de agitatus (en accion), como ya he dicho-- en vez de decir que lo ha hecho (facere). Pero dado que se ha impuesto la costumbre de emplear tales terminos indiscriminadamente mas que con precision, utilizamos estas palabras con sentido traslaticio; y asi, cuando alguien habla, decimos facere verba (lit., hacer palabras, hablar); y que el que lleva a cabo algo (agit) no esta inactivo (ineficiens) (Varron 1990: 196-197).

Bibliografia

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Warmington, E. H. (ed.). 2004 Remains of old latin. Lucilius, The twelve tables. Volume III. Reprinted. London: Leob Classical Library.

Notas

(2) Los nombres modernos de estas letras parecen estar asociados a la denominacion acunada varios siglos despues en la region oriental del imperio. De acuerdo con H. I Marrou (1956:352), un papiro descubierto en Egipto consigna los siguientes nombres en caracteres griegos: (a)[alfa], (b)[beta][eta], (c)[ji][eta], (d)[delta][eta],(e)[epsilon],(f)[iota][fi][fi][epsilon], (g)[gamma][eta], (h)[delta][alfa][sigma][iota][alfa],(i)[iota],(k)[??][alfa],(l)[iota] [lambda][la mbda][epsilon],(m)[iota][my][my] [epsilon](n) [tau][ny][ny][epsilon],(o)[omicron],(p)[pi][eta],(q)[??][omicron] [upsilon](r)[io ta][pi][pi] [epsilon],(s)[iota][sigma][sigma][epsilon],(t)[tau][eta],, (u)[omicron][upsilon].

(3) En espanol, podria encontrarse cierto rasgo aspiratorio en la pronunciacion de ahhhh (interjeccion empleada en la publicidad de bebidas, en especial, las gaseosas; y en la frase adverbial ha dos horas que lo vi, donde ha se pronuncia distinto de la a en a dos horas que lo vi, lo mataron.

(4) Uno de mis apreciados clientes se dedica a la agricultura en la provincia de Cartago. Durante una cita, el 23 de enero del 2007, escuche que a diferencia de sus hijas, el pronunciaba chumenea, en lugar de chimenea: situacion proxima al tema comentado.

Henry Campos Vargas, Profesor de la Escuela de Filologia, Linguistica y Literatura, Universidad de Costa Rica.

Recepcion: 15/10/09 Aceptacion: 3/5/10
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Author:Campos Vargas, Henry
Publication:Kanina
Article Type:Report
Date:Jul 1, 2010
Words:6409
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