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El lago de Steve Alten: autor del bestseller El testamento maya.

[ILUSTRACION OMITIR]

NOTA DEL AUTOR

El lago Ness alberga secretos que se remontan al ano 565 y a la epoca de san Columba. Pero ?es cierto que algun ser habita en sus profundidades? Despues de cientos de anos, miles de avistamientos y docenas de expediciones cientificas, tenemos teorias, pero todavia carecemos de la respuesta definitiva.

El lago sigue siendo una obra de ficcion, pero la ciencia sobre la que se sustenta la historia es muy real.
   Para recibir actualizaciones referentes a acontecimientos sucedidos
   en el lago Ness, pueden acudir a www.TheLoch.com.


Mar de los Sargazos, 887 millas al este de Miami Beach.

Se me puso la piel de gallina al pensarlo. Sabia que debia atizarme un Zomig antes de que la tormenta cerebral avanzara hacia sus fases mas dolorosas, pero segui parloteando, con la desesperada intencion de salvar la entrevista y, tal vez, mi carrera.

--Bien, David, no nos enganemos. Han convertido a Nessie en una industria, ?no?

--?Viste alguna vez el monstruo? Tuve ganas de estrangularle delante de la camara. Tuve ganas de rasgarle el cuello de su estupida camisa hawaiana y estrujar su endeble garganta entre los manos, pero mi hemisferio izquierdo, testarudo como siempre, se nego a entregar el control.

--Perdone, doctor Caldwell, pero pensaba que habiamos venido a hablar de calamares gigantes. David insistio.

--No te hagas el escurridizo, muchacho, mis preguntas tienen un objetivo concreto. ?Viste alguna vez al monstruo? Force una carcajada, y empezo a dolerme el ojo derecho.

--Escuche, doctor Caldwell, no se usted, pero yo soy un biologo marino. En teoria, lo de perseguir al mito hemos de dejarlo a los cazadores de misterios.

--Ah, por ahi voy yo. No hace tanto tiempo que esos calamares gigantes eran considerados mas mito que ciencia. La leyenda de la Escila en la Odisea, el monstruo del poema de Tennyson <<El Kraken>>. Al ser un nino que se crio muy cerca del lago Ness, debio de sentirse influido por la leyenda mas grande de todas, ?verdad?

A Cody Saults le estaba encantando la escena, mientras la tormenta tropical David, situada en la latitud de mi ojo derecho, se iba convirtiendo en un huracan.

--... tal vez perseguir a Nessie de pequeno fue la base de tu investigacion encaminada a descubrir al calamar gigante. No intento hablar por ti, pero...

--!El culo es para cagar, doctor Caldwell, y todo lo que sigue! Nessie tambien es una mierda.

No es nada mas que una leyenda absurda embellecida para aumentar el turismo en las Tierras Altas. Yo no soy un agente de viajes, sino un cientifico en busca de una bestia marina real, y no de un invento escoces. Ahora, si los dos me perdonan, he de utilizar la cabeza. Sin esperar, empuje a un lado a David y al director, y entre en la infraestructura del buque, con la intencion desesperada de llegar al cuarto de bano mas proximo. Los puntos purpura habian desaparecido, pero el dolor en el ojo se estaba intensificando. La siguiente fase serian los vomitos, vomitos que resonarian en mi cerebro y resaltarian las venas. A continuacion, llegarian la debilidad, el dolor y mas vomitos, y por fin, si no me metia una bala en la cabeza, perderia el conocimiento misericordiosamente.

Era una desgracia, y por eso, como todos quienes padecen migranas, intentaba evitar cosas que las provocaran: la luz directa, el exceso de cafeina y la tension que, para mi, giraba en torno al tema tabu de mi infancia. Ya tenia el estomago revuelto, y el dolor laceraba mi ojo, mientras pasaba corriendo ante laboratorios y camarotes. Me meti en el primer cuarto de bano que encontre, cerre la puerta, me arrodille al lado del retrete, me introduje el dedo del sacrificio en la boca y vomite. Los temblores intestinales liberaron mi desayuno

y amenazaron con implosionar los vasos sanguineos que conducian a mi cerebro. Continuaron hasta que mi estomago se vacio por completo y minaron mi voluntad de vivir. Me quede inmovil unos momentos, con la cabeza apoyada contra el frio borde del vater, infestado de bacterias.

Tal vez Lisa tenia razon. Tal vez necesitaba relajarme. Ya habia oscurecido cuando sali a cubierta, con mi largo pelo cafe en maranado sobre la frente, los ojos azules vidriosos e inyectados en sangre. La migrana me habia dejado debil y tembloroso, y habria preferido quedarme en la cama, pero era casi la hora de descender, y sabia que David se apoderaria de mi sitio en el submarino en un abrir y cerrar de ojos si esperaba un segundo mas. Una franja rojo sangre de luz revelaba lo poco que quedaba del horizonte oriental, y el intenso calor del dia estaba dando paso a una agradable brisa. Aspire varias bocanadas de aire fresco y me encamine hacia la popa, convertida ahora en un centro de actividad. Las luces del barco estaban encendidas, y creaban asi un teatro en el que cuatro tecnicos y media docena de cientificos concluian su examen final del Massett6, el sumergible de ocho metros de longitud suspendido ahora a metro y medio de la cubierta, como un gigantesco insecto alienigena.

Capaz de explorar profundidades de hasta mil metros, el Massett6 era un submarino con capacidad para tres personas que consistia en una burbuja de observacion acrilica transparente, montada sobre una camara de aluminio rectangular, con paredes de doce centimetros y medio de grosor. Bajo el sumergible corria una plataforma y un patin exteriores que sostenian depositos de flotacion, mangueras, aparatos de grabacion, cilindros de gas que contenian oxigeno y aire, baterias primarias y secundarias, una serie de cestas para recoger muestras, luces de arco, un brazo manipulador hidraulico y nueve propulsores de cuarenta kilos.

Me encontre con David, quien apoyado contra el submarino se estaba poniendo a toda prisa un traje de buceo dorado (mi traje de buceo). Vio que me acercaba.

--?Donde has estado, Zack? Nosotros, hum, pensamos que no te ibas a recuperar.

--Mala suerte. Quitate mi traje de buceo, me encuentro bien.

--Estas palido.

---He dicho que me encuentro bien, y no gracias a ti. ?Que era toda esa mierda sobre el lago Ness? ?Intentabas desacreditarme ante las camaras de una television nacional?

--Claro que no. Formamos un equipo, ?recuerdas? Pense que era un enfoque estupendo. A Discovery Channel le encantan los misterios.

---Olvidalo. He trabajado demasiado para destruir mi reputacion con estas chorradas. Bien, por ultima vez, saca tu culo esqueletico de mi traje de buceo.

--Estamos preparados --anuncio Ace Futrell, el coordinador de nuestra mision--. Senor Wallace, si hace el favor de distinguirnos con su presencia...

Las camaras rodaron. David, de vuelta a su papel de sumiso mentor, me dio unas instrucciones de ultima hora mientras me ponia el traje de buceo.

--Recuerda, muchacho, que esta es nuestra gran oportunidad, nuestro espectaculo. Trabajate al publico. Comunicate con el. Ponlos de tu lado.

--Relajate, David. No estamos rodando un anuncio.

La escotilla del Massett6 se hallaba bajo el compartimiento de observacion de popa del sumergible, detras del ensamblaje de baterias principal. Me arrodille debajo del sumergible, introduje la cabeza y los hombros en la abertura y subi.

El interior del vehiculo era un cruce entre la cabina de un helicoptero y una camioneta de vigilancia del FBI. La claustrofobica camara de aluminio estaba abarrotada de monitores de video, aparatos de respiracion artificial, absorbedores de dioxido de carbono y analizadores de gases, junto con miriadas de tubos y mangueras presurizadas. En cambio, el compartimiento delantero era una burbuja acrilica de dos asientos que ofrecia vistas panoramicas del entorno del sumergible.

Ocupe el asiento que me habian asignado, el del copiloto, me puse el cinturon de seguridad e inspeccione los controles de mi senuelo sonico, que estaba sujeto a la consola de mi derecha. Todo parecia en orden. Asome la cabeza fuera de la burbuja y vi que un tecnico examinaba el altavoz submarino del senuelo, sujeto ahora al gancho de remolque exterior del barco. Donald Lacombe, el piloto del sumergible, se reunio conmigo en la cabina, y no perdio mucho tiempo en dejar bien claro que el era el jefe.

--Muy bien, genio, las instrucciones son como siguen: manten pegado el culo al asiento y no tocas nada sin que te lo diga. ?Capische?

--Si, si, senor.

--Y a nadie le gustan los listillos. Ahora estas en mi barco, y bla bla bla bla bla.

Deje de prestarle atencion y vi que Hank Griffeth subia con movimientos torpes al compartimiento de popa. Un tripulante le dio la camara, y despues cerro la escotilla posterior. La radio chirrio.

--Control a Seis, preparado para el lanzamiento.

Lacombe hablo por los auriculares, como pez en el agua ahora que estaba en sus dominios.

--Recibido, Ace, preparado el lanzamiento.

Momentos despues se activo la grua, y el sumergible se alzo de la cubierta, seis metros al otro lado de la popa. Las luces de la quilla del Manhattanville se encendieron y crearon un sendero azul en la superficie oscura y cristalina, y nos hundimos en el mar.

Durante los siguientes diez minutos, varios buzos dieron vueltas alrededor del sumergible, con el fin de desprender el arnes y volver a comprobar las mangueras y los aparatos. Lacombe repasaba su lista de control con Ace Futrell, a bordo del buque de investigacion, mientras Donald me ensenaba fotos de sus hijos.

--?Cuando empezareis a tener hijos tu y esa novia tuya? Nada mejor que unos cuantos renacuajos para convertir una casa en un hogar.

<<Tener hijos no representa ningun problema, alfenique. La maldicion de los Wallace se transmite cada dos generaciones.>>

--?Zack?

--?Eh? --Sacudi la cabeza, y el dolor persistente de la migrana disperso las palabras de mi padre--. Lo siento. Nada de ninos, al menos durante un tiempo. Demasiado trabajo.

Devolvi mi atencion al panel de control, y me concentre en nuestro viaje. Descender a cientos de metros en las profundidades del mar era parecido a volar. Siempre eres consciente del peligro, aunque te consuela saber que la mayoria de los aviones aterrizan sin problemas y la mayoria de los submarinos regresan a la superficie. Ya habia estado en sumergibles, pero este viaje era diferente, pues su objetivo era atraer la atencion de uno de los mas peligrosos, aunque menos comprendidos, depredadores del mar. Mi corazon latia emocionado, y la adrenalina expulsaba de mi cabeza las ideas relativas a los peligros.

Las ordenes de Ace Futrell llegaron por la radio.

--Control a Seis, permiso para inmersion. Bon voyage, y buena caceria.

--Recibido, Control. Hasta manana.

Lacombe activo los controles de lastre y dejo que el agua del mar entrara en los depositos presurizados situados bajo el sumergible. El Massett6 empezo a hundirse, lanzando un chorro de burbujas de aire plateadas.

El piloto examino sus instrumentos, activo el sonar, conecto los propulsores y se volvio hacia mi.

--Eh, novato, ?has estado alguna vez en uno de estos sumergibles?

--Dos veces, pero las misiones solo duraron dos horas. Nada comparable a esto.

--En ese caso, te lo explicare de una manera sencilla. Las baterias y los purificadores de aire nos permiten estar abajo un maximo de dieciocho horas, pero la maniobrabilidad es lo peor que hay. La velocidad maxima es un nudo, y la profundidad maxima mil cincuenta metros. Si bajamos mas, el casco quedara aplastado como una lata de cerveza. La presion abrira tu cabeza como una uva.

Me di cuenta de que el piloto estaba intentando bajarme los humos, de modo que contraataque.

--?Sabes mucho de calamares gigantes? Este vehiculo mide siete metros de largo. El animal al que buscamos mide mas del doble de su tamano, entre doce y quince metros, y pesa mas de una tonelada. En cuanto establezcamos contacto con uno de esos monstruos, procura seguir mis instrucciones al pie de la letra. Cuando quieres intimidar, es conveniente utilizar la palabra <<Monstruo>>. Lacombe se encogio de hombros, pero adivine que estaba sopesando mis palabras.

--Noventa metros dijo a Hank, quien ya estaba rodando--.

Activando luces exteriores. Los focos gemelos perforaron el mar negro, y lo tineron del azul del Mediterraneo.

Y que espectaculo era, como estar en una gigantesca pecera en medio del mayor acuario de la tierra. Me quede embobado durante diez minutos enteros antes de volverme hacia la camara, en el mejor estilo de Carl Sagan.

--Estamos abandonando las aguas superficiales, y nos acercamos a lo que muchos biologos llaman la <<zona crepuscular>>. A medida que vayamos descendiendo, veremos como los seres que habitan estas zonas de aguas intermedias se han adaptado a una vida de oscuridad constante. Lacombe senalo, decidido a no permitir que le eclipsaran.

--Parece que llega nuestro priroer visitante.

Un curioso gigante que parecia de gelatina, con una cabeza vibratil en forma de campana, paso ante la cabina, con su cuerpo transparente de trece metros y medio iluminado por las luces artificiales.

--Eso es una carabela portuguesa --anuncie, pasando al modo conferencia--. Su cuerpo esta compuesto de millones de celulas urticantes que cuelgan en el mar como una red cuando busca comida. A continuacion, llegaron media docena de peces parecidos a piranas, de ojos protuberantes y colmillos aterradores. Cuando dieron la vuelta, sus cuerpos planos desprendieron reflejos azules plateados a la luz de los focos.

--Eso son peces hacha --continue--. Sus cuerpos contienen fotoforos productores de luz capaces de camuflar sus siluetas, que les permiten confundirse con el mar crepuscular. En estas aguas oscuras, es esencial ver pero no ser visto. A medida que vayamos descendiendo, encontraremos mas seres que dependen unicamente de la bioluminiscencia, no solo para camuflarse, sino para atraer a sus presas.

Medusas de todos los tamanos y formas pasaban en silencio ante la cabina, y sus cuerpos transparentes se veian de un rojo intenso a la luz de los focos del sumergible.

--Piloto, ?le importaria cerrar las luces un momento?

Me dirigio una mirada inquieta, y despues apago los focos de mala gana.

Quedamos rodeados por el silencio de la negrura mas absoluta.

--Miren --susurre.

Un repentino destello aparecio en la distancia, seguido por una docena mas, y de pronto el mar cobro vida con un despliegue pirotecnico de bioluminiscencia, cuando un millar de bombillas azules de neon destellaron al azar en la oscuridad.

--Asombroso --murmuro Hank, que no paraba de filmar--. Es como si se comunicaran.

--Se comunican y cazan --reconoci--. La naturaleza siempre descubre una forma de adaptarse, incluso en los entornos mas duros.

--Seiscientos metros --anuncio el piloto.

Un pez pelicano adulto paso junto a la cabina, y su boca casi se descoyunto cuando engullo a un pez despistado. Teniendo en cuenta las circunstancias, no habria podido pedir un espectaculo mejor.

Pero aun faltaba lo mejor. Cada vez hacia mas frio en la cabina, de modo que me subi la cremallera del traje de buceo, demasiado orgulloso para pedir al piloto que subiera la calefaccion.

Hank cambio el angulo de la camara, y despues repaso la lista que Cody Saults le habia entregado.

--Muy bien, Zack, hablanos del calamar gigante. Has escrito que podria tratarse de una mutacion.

--Solo es una teoria.

--Suena bien, haznos un resumen. Espera... Concedeme un momento para volver a enfocar. Muy bien, adelante.

--En la naturaleza siempre se estan produciendo mutaciones. Pueden ser provocadas por radiaciones o de manera espontanea, o a veces por el propio organismo, como una forma de adaptacion a los cambios de su entorno. La mayoria de las mutaciones son neutrales, lo cual quiere decir que no obran ningun efecto en el organismo. No obstante, algunas pueden ser muy beneficiosas o perjudiciales, segun el enforno y las circunstancias.

>>Las mutaciones que afectan al futuro de una especie en particular son cambios hereditarios en secuencias concretas de nucleotidos. Sin estas mutaciones, la evolucion, tal como la conocemos, no seria posible. Por ejemplo, los accidentes, errores y circunstancias afortunadas que causaron la evolucion de los humanos desde los primates inferiores fueron todas mutaciones. Algunas mutaciones condujeron a callejones sin salida, o a la extincion de la especie. Los neandertales, por ejemplo, fueron una mutacion sin salida. Otras mutaciones pueden alterar el tamano de un gen concreto y crear una nueva especie.

>>En el caso del Architeuthis dux, tenemos a un cefalopodo, un miembro de la familia teuthid, peto esta variedad en particular ha evolucionado hasta convertirse en el invertebrado mas grande del planeta. ?Es una mutacion? Casi con toda seguridad. La pregunta es: ?por que mutaron, para empezar? Tal vez como mecanismo de defensa contra depredadores gigantescos como los cachalotes. ?Fue una mutacion exitosa o un callejon sin salida? Como sabemos poca cosa de esos seres, es imposible decirlo. En ese caso, ?quien puede afirmar que el Homo sapiens sera un exito? El piloto puso los ojos en blanco mientras escuchaba mis disquisiciones filosoficas.

--Acabamos de superar los seiscientos noventa metros. ?No es hora ya de que actives ese aparato tuyo?

--Ah, si.

Extendi la mano hacia la derecha y conecte el senuelo, el cual envio una serie de chasquidos vibrantes a traves del mar interminable. Me recline en el asiento, con el corazon acelerado a causa de la emocion, a la espera de que mi <<dragon>> apareciera.

--Eh, Jacques Cousteau hijo, han pasado seis horas. ?Que ha pasado con tu pulpo gigante?

Mire al piloto desde detras de mi ejemplar de Popular Science.

--No lo se. No hay forma de saber el alcance del senuelo, o si hay un calamar en la zona.

El piloto volvio a dedicarse a su solitario.

--No es exactamente la respuesta que deseara oir National Geographic.

--Se trata de ciencia --replique--. La naturaleza trabaja a su propio ritmo. --Pasee la vista alrededor del mar oscuro--. ?A que profundidad nos encontramos?

--Ochocientos diez metros.

--!Ostras, la profundidad no es suficiente! Pedi concretamente novecientos noventa metros. Los calamares gigantes prefieren el frio. Hemos de bajar mas, por debajo de la termoclina, de lo contrario perderemos el tiempo.

La expresion de Lacombe se ensombrecio, sabiendo que le tenia cogido por las pelotas.

--Seis a Control. Ace, el chico quiere que descienda a novecientos noventa metros.

--Espera, Seis.

Un largo silencio, seguido de la respuesta esperada.

--Permiso concedido.

Media milla al sur y mil cien brazas mas abajo, el monstruo permanecia inmovil en el silencio y la oscuridad. Dieciocho metros de manto y tentaculos se hallaban contenidos en el interior de una hendidura rocosa, con un cuerpo de setecientos sesenta kilos preparado para saltar como el resorte de una ratonera.

El carnivoro escudrinaba las profundidades con sus dos ojos ambar, cada uno tan grande como un plato de mesa. Tan inteligente como enorme, sentia todo lo que habia dentro de su en torno. El rape hembra paso nadando lentamente frente al saliente rocoso, provisto de su propio senuelo: una espina larga terminada en un cebo bioluminoso. Sujetos a la parte inferior del pez, y oscilando como una segunda cola, se hallaban los restos de su pareja, mas pequena. En una adaptacion poco usual de diformismo sexual, el rape macho habia concluido su existencia introduciendose a dentelladas en el cuerpo de la hembra, la boca fusionada con su piel, hasta que los dos torrentes sanguineos formaron uno solo. Con el tiempo, el macho degenero, perdio los ojos y los organos internos, y se transformo en un parasito permanente, dependiente por completo de la hembra para alimentarse. La hembra, que se alimentaba por los dos, acerco mas su senuelo luminoso al saliente rocoso.

!Zas!

Como una goma elastica, uno de los tentaculos alimentarios de cinco metros y medio del calamar salio disparado y se apodero del rape hembra, y perforo al estupefacto pez con una serie de ganchos que sobresalian de las hileras mortiferas de ventosas. Acerco la presa a su boca, y el pico de loro del cazador transformo de inmediato la carne aplastada en pedazos digeribles. La lengua guio a los pedazos garganta abajo, y la carne atraveso su cerebro camino del estomago.

El Architeuthis dux asomo su cabeza en forma de torpedo de casi cuatro metros y engullo los restos del rape de un solo bocado.

El calamar gigante todavia tenia hambre, pues durante las ultimas ocho horas el senuelo sonico habia estimulado su apetito. Aunque tentado de ascender y devorar lo que percibia como restos de un cachalote, el inmenso cefalopodo no habia abandonado las profundidades, pues no queria aventurarse en aguas mas calidas. Ahora, mientras terminaba los restos de su aperitivo, detecto la tentadora presencia que se iba acercando, adentrandose en las profundidades mas frias. El hambre se impuso a la precaucion. Libero sus ocho brazos de la fisura y se levanto del fondo rocoso. Su aleta dorsal en forma de yunque le propulso a traves de las tinieblas, y sus movimientos alertaron a otras especies de la cadena alimentaria de los Sargazos de su presencia.

Blip.

Blip... blip... blip...

Donald Lacombe clavo la vista en el sonar, y dramatizo el momento en honor a la camara.

--Es biologico, es grande, se dirige hacia nosotros. Cuatrocientos cincuenta metros y acercandose.

--?Estamos en peligro? --pregunte, al tiempo que me sentia de lo mas vulnerable.

--No lo se, el biologo marino eres tu. Doscientos setenta metros. Espera, esta disminuyendo la velocidad. A lo mejor nos esta examinando.

--No le gustan las luces brillantes --replique--. Cambie a luces rojas solo.

El piloto ajusto los focos exteriores y giro las lentes para colocar los filtros rojos, menos brillantes.

--Lo hemos conseguido, ahora se acerca como un demonio. Noventa metros. Sesenta. !Sera mejor que te agarres! Transcurrieron los segundos, y despues el Massett6 se estremecio y rodo con violencia a estribor, cuando la bestia invisible se aferro a nuestra bateria principal.

Mi corazon martilleaba, y estuve a punto de morir del susto cuando la ventosa, ancha como el guante de un catcher, se deslizo por delante de nuestra burbuja protectora. Ocho tentaculos mas se unieron al baile, cada apendice tan grueso como una manguera de bomberos, y todos se movian con independencia de su propietario, todavia invisible. Hasta el piloto estaba impresionado.

--!Vaya, lo has conseguido! ?Has visto el tamano de esos tentaculos? Debe de ser un monstruo.

--Es una hembra --explique--. Las hembras crecen mucho mas que los machos, y no cabe duda de que ese monstruo es una hembra. <<Ah, la palabra que empieza por "M" de nuevo. De haberlo sabido...>>

El piloto acciono el conmutador de palanca de su radio.

--Seis a Control, abre el champan, Ace, hemos establecido contacto.

Oimos aplausos en la sala de control.

--Estamos recibiendo la informacion. Felicidades, socio --interrumpio David por la radio-- . Lo hemos conseguido.

--Si, hemos murmure.

El sonido del aluminio al desgarrarse me sobresalto.

--?Que ha...?

--Esperad. Lacombe parecia muy preocupado, lo cual me preocupo a mi. A novecientos metros, la presion del agua es cien veces mayor que en la superficie, lo cual significa que la menor brecha en nuestro casco nos mataria en cuestion de segundos. <<?Y si suelta una plancha? ?Y si abre un cierre hermetico?>> La idea de ahogarme provoco que oleadas de panico removieran mi estomago.

--!Eh!

Hank apunto su camara hacia uno de los monitores de video. La imagen gris con mucho grano revelo un cuerpo tubular imposiblemente enorme, y el borde de un ojo obsceno tan grande como una cabeza humana.
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Author:Alten, Steve
Publication:Contenido
Article Type:Extracto
Date:Mar 1, 2010
Words:4160
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