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El intelecto agente segun Capreolo y Cayetano.

The agent intellect according to Capreolus and Cajetan.
Sumario:

1. Introduccion
2. Juan Capreolo
   2.1. In I Sententiarum
   2.2. In II Sententiarum
   2.3. In III et IVSententiarum
3. Cayetano
   3.1. Naturaleza y semejanzas
   3.2. ?Como actua el intelecto agente sobre el fantasma?
   3.3 Las notas del intelecto agente
4. Conclusiones


1. Introduccion

Desde el s. XIII muchos pensadores consideraron al intelecto agente como una potencia del alma humana. Algunos de ellos fueron seguidores de Alberto Magno (Dionisio el Cartujano, Juan Versor, Cristoforo Landino, Juan de Mechlinia y Juan de Glogowia); otros, continuaron la estela de Tomas de Aquino (Pedro Niger, Nicolas Tignosius, Lamberti de Monte, Domingo de Flandes, Ofredo Apolinar Cremonense, Crisostomo Javelli y Joannes de Lutria).

En este trabajo se estudia el parecer sobre el intellectus agens de dos de los tres comentadores tomistas mas destacados del s. XV: Juan Capreolo y Tomas de Vio, el Cardenal Cayetano. El tercero, que aqui se excluye es Silvestre de Ferrara. ?Por que esta seleccion? Porque los dos primeros, sin salirse del tomismo, ofrecen pareceres novedosos y bien fundamentados; la lectura del Ferrariense, en cambio, da la impresion de que quiere permanecer enteramente fiel al legado tomista. Por lo demas, las tesis de estos tres comentadores seran conocidas -seguidas o discutidas- por buena parte de los pensadores que a partir del s. XVI estudiaron el intelecto agente.

2. Juan Capreolo

Este tomista frances (1380-1444) no tiene ningun comentario explicito al De anima aristotelico, ni tampoco un libro especifico que verse sobre cuestiones del alma, pero en su obra Defensiones Theologiae Thomae Aquinatis, In IVSententiarum encontramos varias alusiones al intelecto agente repartidas a lo largo de los siete volumenes que componen la edicion actual de esa obra. (1)

2.1. In I Sententiarum

Desde el comienzo defiende que tanto el agente como el posible son las dos unicas potencias cognoscitivas superiores del alma humana. (2) Con todo, podemos preguntarnos por que las considera potencias. La respuesta, de comun aceptacion en la escuela tomista, dice asi: porque <<toda propiedad que sigue a la esencia del alma segun su naturaleza, se llama aqui potencia del alma, ya sirva o no para obrar>>. (3) Sin embargo, habria que cuestionar si el intelecto agente es una <<propiedad que sigue a la esencia del alma>>, o si, mas bien, la precede ontologicamente, pues de ser anterior a ella, no podra pertenecer a la essentia animae, sino mas bien al actus essendi hominis. No obstante, este comentador, que conoce la distincion real tomista, (4) no la aborda en teoria del conocimiento.

En esta misma cuestion Capreolo expone una aguda objecion de Pedro Aureolo. La objecion dice asi: <<segun la mente de Aristoteles, el intelecto agente siempre entiende, y contiene virtualmente todas las formas inteligibles. Pero ninguna cualidad es de este estilo, ni es probable que el Filosofo pensase esto. Tambien dice el Filosofo que el intelecto agente es sustancia que es ente en acto, y que es la perfeccion del intelecto posible. Pero esto no se puede decir de alguna cualidad o de cualquier accidente. Asi pues, el intelecto agente no es accidente distinto de nuestra alma>>. (5) La respuesta de Juan Capreolo a esta objecion es filologica, no filosofica, pues indica que el Filosofo habla de dos virtutes (6) en el alma. Pero esta contestacion no es suficiente.

Tal vez por eso mas adelante se reafirma en que el intelecto agente es un accidente, porque no acepta la tesis averroista de que sea sustancia separada:

<<Segun la sentencia de Aristoteles, el intelecto agente no es como la sustancia, como sono Averroes y sus seguidores, sino que es una virtud natural del alma, y se asimila a la luz que inhiere en lo diafano, y no al Sol subsistente. Y santo Tomas, siguiendo esto de modo excelente (S. Th., I, q. 79, a. 4), manifesto que es accidente, no sustancia, pues es cualidad de la segunda especie, a saber, una potencia natural>>. (7)

Capreolo anade que <<no es de la mente de Aristoteles que el intelecto agente entienda siempre, pues esto lo atribuye al intelecto en acto>>. (8) Juan piensa asi porque tiene in mente que la funcion del intelecto agente es abstraer (9) y, obviamente, no se abstrae siempre. Como se puede apreciar, aunque admite explicitamente que <<de modo natural el acto es anterior a la potencia, y simplemente hablando incluso es anterior en el tiempo, es necesario poner algun intelecto en acto ademas del intelecto en potencia, el cual se reduce al acto por algun intelecto en acto>>, (10) sin embargo, este acto lo entiende -curiosamente- como una potencia y, por tanto, como un accidente del alma.

2.2. In II Sententiarum

En su comentario al libro II de las Sentencias encontramos otras alusiones al intelecto agente. En una de ellas niega -siguiendo a Tomas de Aquino- que en los angeles se de intelecto posible y agente, porque -dice- los angeles <<no son inteligentes en potencia, sino en acto, ni sus inteligibles lo son en potencia sino en acto>>. (11) Con todo, cabe preguntar si los angeles ya saben inicialmente todo lo que deben saber o si, mas bien, su conocimiento -por ejemplo de Dios y de su providencia historica con los hombres- puede aumentar. Seguramente lo segundo, pues respecto de Dios que es infinito, siempre se puede crecer cognoscitivamente. Mas adelante concluye que en los angeles su virtud intelectiva no es lo mismo que su esencia. En esa conclusion escribe que <<en todo lo creado la esencia difiere de su ser, y se compara a el como la potencia al acto>>, (12) pero enseguida baja de nivel explicativo al decir que <<el acto al que se compara la potencia operativa es la operacion>>. (13) La conclusion a la que llega segun este esquema es, pues, forzosa: <<en el angel no es lo mismo su entender que su ser>>. (14) Consecuentemente, como la causa principal de la distincion entre el intelecto posible y el agente es la operativa, en los angeles no cabe hablar de tales intelectos. (15)

En su comentario a este mismo libro II de las Sentencias, pero mas adelante, explica el papel del intelecto agente tras aportar las largas argumentaciones contrarias de Durando. Este es doble: uno, abstraer de los fantasmas, y otro, actuar sobre el posible. (16) En cuanto a lo primero, lo que realiza sobre los fantasmas es darles una virtud tal para que puedan actuar sobre el intelecto posible, es decir, <<no solo asiste a los fantasmas, sino que es concausa de ellos en su generacion, en cuanto que tiene tal virtud antes mencionada>>. (17) Anade que <<la abstraccion no es por separacion del accidente del sujeto, o de la parte del todo, sino por la educcion en acto de la especie inteligible en potencia de los fantasmas>>. (18) En cuanto a lo segundo, indica que <<el intelecto agente no obra el solo en el posible, sino con los fantasmas [...] de modo que el intelecto agente con los fantasmas causan la especie inteligible en el intelecto posible, pero el intelecto agente es como el agente principal, mientras que el fantasma es como instrumental>>. (19)

2.3. In III et IV Sententiarum

Comentando el III libro de las Sentencias, Capreolo atiende al objeto del intelecto agente y posible, y escribe: <<el objeto del intelecto, en cuanto que es anterior a todo acto del intelecto, tanto agente como posible, no es inteligible sino en potencia, ni es universal sino en potencia. Pero en tanto que sigue al acto del intelecto agente y precede al acto del intelecto posible es universal en habito, o en acto primero; sin embargo, en tanto que sigue al acto del intelecto posible formando el concepto perfecto de la realidad, es universal en acto completo, y segundo>>. (20) No obstante, esta doctrina debe ser corregida o, como minimo, matizada, pues antes del acto de conocer no hay propiamente objeto intelectual, sino fantasmas y realidades. Por otra parte, el objeto conocido no sigue al intelecto agente ni precede al acto del posible, sino que es simul con ellos. En cuanto a la distincion entre el habito como acto primero y la operacion inmanente como acto segundo, es un tema amplio que desborda nuestro actual proposito, pues habria que justificar que aquello con lo que se corresponden primariamente los habitos adquiridos son los actos, mientras que estos se corresponden con los objetos.

Cabe destacar tambien que en un comentario al libro IV de las Sentencias Capreolo afirma -con Tomas de Aquino- que, para conocer intelectualmente, tanto los primeros principios como otros objetos, se requiere la union de los dos intelectos, el pasivo y el agente. (21) Anade que de esto no se sigue que el intelecto posible sea superior o mas noble que el agente, ni que realice un efecto superior. Explica asimismo que <<el intelecto agente es luz segun su esencia; mientras que el intelecto posible es luz, o lucido, por participacion, a saber, en cuanto recibe las especies fulgidas de la luz del intelecto agente. Por lo cual, tanto el intelecto agente como las especies por el abstraidas, como los primeros principios o los segundos, como el intelecto posible, y de modo general todas las cosas que pueden ser principio de conocimiento intelectual, se pueden llamar luces, en cuanto que son cierta manifestacion>>. (22)

Ahora bien, la distincion entre el intelecto agente y las demas luces estriba, para Capreolo, en que el agente es origen de aquellas: <<toda luz natural del intelecto nace del intelecto agente>>. (23) Tal vez esta concepcion del intelecto agente como principio o fuente le lleva a decir que

<<El intelecto agente no es propiamente viviente, ni alguna cualidad del alma, sino la misma alma. Y si alguna potencia del alma se llama cualidad vital por esencia, se dice equivocamente, por alguna analogia o atribucion, ya que [...] en el hombre habria esencialmente muchas vidas distintas [...]. Concedo que el intelecto agente es luz vital por esencia, se puede conceder que el intelecto posible es luz y lucido vital por esencia, no porque sea esencialmente luz, sino porque es esencialmente potencia vital>>. (24)

Con todo, esto no se compagina muy bien con lo que a continuacion declara de la vida post mortem, a saber, que unicamente el entendimiento posible es susceptible de elevacion sobrenatural. (25) Defiende esta posicion porque considera que

<<El intelecto agente no es intensificable, ni remisible. Ni su virtud puede aumentar extensivamente, ni intensivamente, asi que algo se le anada o infunda; no es sujeto de algun habito, ni de acto primero ni segundo [...]. En cambio, la virtud del intelecto posible puede aumentar [...] por tanto, la luz de la gloria se da directamente para perfeccionar al intelecto posible, no para perfeccionar al intelecto agente, sino supliendo su defecto>>. (26)

En suma, la tesis fuerte de Capreolo sobre el intelecto agente, formulada por primera y unica vez en la historia de la filosofia, es que este es la misma alma, no una potencia suya, lo cual equivale a indicar que lo asemeja a lo que Tomas de Aquino llamo acto del alma, (21) que es lo neuralgico de ella y raiz de las demas potencias.

3. Cayetano

Tomas de Vio (1469-1534) ha pasado a la historia como el gran comentador de la Suma Teologica de Tomas de Aquino durante el siglo XV. Rechazo del averroismo la unicidad del intelecto y la inmortalidad impersonal, pero no siguio a Tomas de Aquino y a Alberto Magno en su concepcion de la inmortalidad del alma, pues penso que Aristoteles no sostuvo la inmortalidad del entendimiento posible. Sin embargo, a pesar de que habia escrito que la inmortalidad del alma humana la puede demostrar la razon humana, (28) se abstuvo de secundar esa tesis en el Concilio de Letran, y posteriormente escribio que solo cabe admitirla por fe.

El cardenal de Gaeta trato del intelecto agente en varios textos: sus comentarios a la Suma Teologica y al De ente et essentia de Sto. Tomas, en su In Porphyrii Isagogem ad Praedicamente Aristotelis, en los Scripta philosophica (De nominum analogia y De conceptu entis). Su parecer al respecto en estos lugares esta bien expuesto y muy documentado por Mariano Tobes. (29) Este expositor senala que Cayetano no acepta la tesis escotista de que el entendimiento posible sea pasivo respecto de las especies; que, frente a la doctrina platonica, acepta la existencia del intelecto agente y le adjudica dos funciones: la factiva y la iluminante. La primera parece consistir en tornar mas virtuosos los fantasmas, disponerlos para la abstraccion y en abstraer a partir de ellos las especies inteligibles. La segunda, en iluminar al posible. Ademas de los textos mencionados, Tomas de Vio trata especialmente del intelecto agente en su comentario al De anima, (30) que vamos a seguir a continuacion.

3.1. Naturaleza y semejanzas

El capitulo segundo de su comentario al libro IIIo De anima lo titula De intellectu agente. Tras recoger el pasaje de Aristoteles ofrece en un sumario 7 conclusiones. (31) La primera de ellas se refiere a la existencia del intelecto agente; la segunda, a sus operaciones; la tercera, a su esencia; la cuarta, a su inmortalidad; la quinta, a su continua actividad; la sexta, abunda en su inmortalidad; la septima, a su ser condicion de posibilidad del conocer humano, ya que sin el -afirma- el alma no conoce nada.

En el comentario de Cayetano al principio de este pasaje interpreta el termino naturaleza (del texto aristotelico <<asi como en toda naturaleza [...].>>, De anima, l. III, cap. 5, 430 a 10) como potencia, es decir, en cuanto que se opone a operacion. Asi concluye <<que una y la misma alma en numero sea agente y paciente por diversas potencias>>, pues asi como <<en toda naturaleza que produce inhieren estas dos como causa y efecto, asi en el alma intelectiva, que produce en el ser lo intelectivo en acto primero, inhieren estas diferencias como causa y efecto, ya coincidan estas causas en el mismo sujeto en numero o no>>. (32) Como se ve, el inicio de su planteamiento es potencialista. En cuanto a los diversos oficios de ambos intelectos Tomas de Vio dice que la distincion que media entre ellos (in omnia fieri e in omnia facere) es la que se da entre la potencia y el acto, (33) pero no saca partido de esta observacion, ni la contrasta con lo ya dicho acerca de que el intelecto agente sea <<potencia>>.

Por lo que respecta a la equiparacion del intelecto agente al habito, el Cardenal ensena que <<esta asimilacion no es entre el intelecto agente en si y el habito [...], sino entre el modo de obrar del intelecto agente y el modo de obrar del habito [...] y que el modo por el que el habito actua, en el que se asimila el habito al intelecto agente haciendo todas las cosas, se expone: que obramos cuando queremos [.] se insinua que hacer inteligibles todas las cosas esta en nuestra potestad>>.34 En efecto, si el habito es un modo de tener, y el intelecto agente se asimila a el, este debe ser un modo de disponer, lo cual es indicio de libertad. ?Pero esta el intelecto agente en el orden del tener o del ser?, ?existe mas libertad en el plano del tener que en el del ser?

Cayetano anade que el intelecto agente tambien se asimila a la luz, pues <<asi como la luz hace los colores en potencia colores en acto, asi el intelecto agente hace todos los inteligibles en potencia inteligibles en acto. Y por esto difiere el intelecto agente del arte. Pues el arte realiza la forma no preexistente en la materia, pero el intelecto agente no influye en el intelecto posible o en el fantasma inteligible, sino que preexistiendo el inteligible en potencia en los fantasmas lo hace inteligible en acto, del mismo modo que la luz no hace los colores, sino que preexistiendo los colores en potencia los hace colores en acto>>. (35) Como se ve, equipara el intelecto agente a la luz como foco. Con todo, como foco la luz fisica es transitiva, pero la del intelecto agente no lo es. Por tanto, ?como sera si no se desplaza? Seguramente transparente.

3.2. ?Como actua el intelecto agente sobre el fantasma?

En lo referente a la asimilacion o modo segun el cual el intelecto agente hace el inteligible en potencia inteligible en acto Cayetano escribe:

<<Imagino que el intelecto obra en el fantasma solo objetivamente, no poniendo nada en el, sino haciendo aparecer en el la naturaleza o la quididad de la piedra, no segun aparentes condiciones individuales [...] Y asi pone en el fantasma el inteligible en acto no formal sino objetivamente [...] que consiste, no en quitarle algo al fantasma, sino en el relucir de uno sin el relucir de otro -y en esto consiste para Cayetano la abstraccion-, hacer relucir en el la naturaleza de la piedra sin el relucir de las condiciones individuales>>. (36)

Anade que estas condiciones individuales no relucen porque repugnan al esplendor de tal luz, ya que repugnan aparecer ante la inmaterialidad abstractiva. Sin embargo, si en el abstracto se conociera a la par lo universal y lo individual de la realidad fisica, esto no repugnaria a nuestro conocimiento, porque conocer lo singular ademas de lo universal es conocer mas que si se conoce solo lo universal.

Respecto de la actividad del intelecto agente sobre el fantasma, la precedente opinion de Cayetano sera la mas debatida en los siglos posteriores. En efecto, tomaron partido sobre ella, a favor o en contra, pensadores como Agustino Nifo, Francisco Suarez, Domingo Banez, Francisco de Toledo, Sebastiano

Peresio, Antonio Montecatini, Vincentius Quintianus Brixiensi, Chrysostomi Iavelli Canapicii, Diego Zuniga, Juan Merinero, Francisco de Oviedo Madritani, Bartolomaei Mastri de Meldula y Bonaventurae Belluti de Catana, Francisco Murcia de la Llana, Ioanne Martinez de Prado, los Complutenses, Juan de Sto. Tomas, Francisco Palanco Campo, Antonio Rubio, Iosepho De Aguilera Salmanticensi, Iacobi Fournenc, Bernardo Boedder, Josephus Frobes, J. Munoz, J. J. Urraburu, etc.

3.3 Las notas del intelecto agente

Por lo que se refiere a las condiciones del intelecto agente, a saber, las tres comunes al posible -separado, impasible, inmixto- y la suya propia -sustantia actu ens-, Cayetano escribe que <<este intelecto es intelecto en acto segun su sustancia>>. (37) Tal actividad la explica con tres propiedades: identidad, prioridad y continuidad.
   Identidad, porque <<su ciencia es identica a la realidad>>,
   lo cual indica que todo su ser es conocer, o tambien,
   que no hay en el ignorancia, sencillamente porque
   carece de potencia cognoscitiva. Pero Tomas de Vio no
   saca esta conclusion, pues afirma que eso <<no es propio
   de nuestra ciencia actualmente considerada, sino solo
   de la ciencia de las sustancias separadas>>, (38) en las que su
   ciencia es su realidad; nuestra ciencia, en cambio, no es
   identica a nuestra realidad sino en cuanto que es escible.


Prioridad, porque es anterior a todo otro conocimiento, no solo en perfeccion, sino tambien <<temporalmente>>.39 Si es temporalmente el primer conocer, tiene que ser la raiz de todo otro conocimiento humano; si es el primer conocer en orden de importancia, a el se deben subordinar todos los demas.

Continuidad, porque <<continua e infatigablemente entiende siempre>>, (40) es decir, no es intermitente, de modo que abstraer no debe ser su acto distintivo, puesto que no siempre se abstrae. La genial observacion cayetanista sobre la continuidad del intelecto agente no esta tomada de Tomas de Aquino, pues -recuerdese- para el de Aquino, el intelecto agente no entiende siempre. Sin embargo, ya fue puesta de relieve en el s. XIII, por ejemplo, por Mateo de Acquasparta. (41) Con todo, requiere sacarle mas partido, pues ?que significa que entienda siempre? Si el intelecto agente es un conocer permanente, y es manifiesto que no abstraemos siempre, entonces, ?cual es su tema permanente y como se refiere cognoscitivamente a el?, ?es su tema superior, inferior, o del mismo nivel que el? Si fuera inferior no se entenderia por que no lo conoce clara y distintamente (como conoce los abstractos); si fuera del mismo nivel, deberia dominar el tema. Pero ni conoce su tema con precision, ni es consciente de que su tema sea del mismo nivel que el. Esto indica que no todo conocer humano es igual, y que el tema del intelecto agente se le escapa en buena medida a este. Si se retrotrae a ser manifestado, es porque le trasciende, lo cual indica que es mas acto que el, o un acto sin necesidad de estar vinculado a potencia ninguna.

En cuanto a la separacion e inmortalidad del intelecto agente, Tomas de Vio sutilmente advierte que si se mantiene que el intelecto no puede conocer sin la fantasia -entiendase <<sin convertirse a las especies particulares>>- (tesis que tantos tomistas recientes han defendido), no sera separado (porque la fantasia tiene organo) y, por tanto, no sera inmortal, lo cual es contrario a la propia tesis del Estagirita segun la cual el intelecto es separado del cuerpo. (42) Esta objecion se puede formular respecto del posible y del agente. Mas aun, plantearla a este ultimo es volver a cuestionar si la abstraccion es su funcion primaria o radical, puesto que se abstrae de la fantasia. Anadase que si antes se ha dicho que su ser consiste en su conocer, y que su conocer es continuo, ello equivale a concluir -con Aristoteles- que solo el (no necesariamente el posible) es inmortal y perpetuo. Con ello no se quiere sostener que el posible sea mortal, pero dado que su conocer no es continuo, no se puede decir que sea perpetuo, porque perpetuo indica algo mas que inmortal. Por lo demas, que el intelecto agente conozca siempre, no equivale a sostener -obviamente- que conozca siempre el posible, pues en ese caso, nuestro conocer objetivante (abstractivo) no seria adquirido, sino innato, como defendio Platon. Ello lleva a pensar que el conocer del agente es innato y no puede ser objetivante, lo cual Aristoteles lo indica diciendo que tras la muerte del cuerpo no recuerda, pues la memoria sensible se corrompe. Por eso Cayetano observa que <<nuestro saber no es recordar. De donde, que saber sea recordar no sigue a que el intelecto sea perpetuo en acto, sino a que el intelecto pasivo sea perpetuo en acto>> (43) Vease que la pieza clave de la distincion entre la teoria del conocimiento platonica y aristotelica (y la de todas las filosofias posteriores dependientes de alguna forma de estos dos grandes socraticos) es el intelecto agente, asunto, por lo demas, antano advertido. (44) Hasta aqui la exposicion central del Cardenal de Gaeta. (45)

Como se puede apreciar, la lectura del anterior documento nos permite descubrir un Cayetano menos deslucido del que ordinariamente nos reflejan sus criticos. Con todo, es verdad que se pueden sacar mas consecuencias de sus propios planteamientos. En efecto, antes de comentar el pasaje aristotelico central del intelecto agente (De anima, l. III, cap. 5, 430 a 10-25), Tomas de Vio habia recogido del Estagirita que <<tal como son los actos, asi son las potencias [...] de donde (Aristoteles) quiere expresamente que la potencia se defina por el acto, pero no a la inversa>>. (46) Si esta tesis la hubiese aplicado con rigor al intelecto agente, el Princeps thomistarum no podria afirmar, como expresamente lo hace, que el intelecto agente sea una potencia.

4. Conclusiones

Tras revisar el legado de estos dos grandes comentadores tomistas del s. XV cabe concluir que, ademas de las tesis comunes en la escuela tomista referidas al intelecto agente, cada uno de estos pensadores se caracteriza por defender una tesis especifica al respecto.

1. Juan Capreolo sostuvo que el intelecto agente es la misma alma.

2. Tomas de Vio, el cardenal Cayetano, mantuvo que el ser del intelecto agente equivale a su actividad, que es previo ontologica y temporalmente a todo otro conocer humano, y conoce siempre.

Es una lastima que estas tesis tan relevantes y de las que se puede sacar tanto partido cayesen en el olvido en la posteridad. En efecto, la mayor parte de los pensadores de la Escolastica Renacentista las olvidaron por completo.

Juan Fernando Selles, Doctor en Filosofia por la Universidad de Navarra (Espana), profesor Titular de Antropologia en dicha institucion academica. e. mail: jfselles@unav.es

Recibido: 05 de setiembre de 2014.

Aceptado para su publicacion 08 de noviembre de 2014.

(1) Cfr. Johannes Capreolus, Opera Omnia, Minerva Gmbh, Frankfurt Main, Alfred Cattier, 1967.

(2) <<Diversificabitur tamen potentia intellectus agentis et intellectus possibilis; quia, respectu eiusdem obiecti, aliud principium oportet esse potentiam activam quae facit obiectum esse in actu, et aliud potentiam passivam quae movetur ab obiecto in actu existente; et sic potentia activa comparatur ad suum obiectum, ut ens in actu ad ens in potentia; potentia autem pasiva comparatur ad suum obiectum, e converso, ut ens in potentia ad ens in actu. Sic igitur nulla alia differentia potentiarum in intellectu esse potest, nisi possibilis et agentis>>. In I Sententiarum, dist., III, quaes., III, Tertia conclusio, ed. cit., p. 196 b.

(3) Ibid. Aporta la denominacion de <<potencia>> en otros lugares. Por ejemplo: vol. IV, p. 284 a.

(4) Cfr. John Lawrence Dewan, Doctrine of Being of John Capreolus: A Contribution to the History of the Notion of esse, Dissertatio doctoralis, University of Toronto, Toronto, 1967, 2 vol. Cfr. para comparar su doctrina sobre este punto con los otros dos pensadores aqui estudiados: Johannes Hegyi, Die Bedeutung des Seins bei den klassischen Kommentatoren des heiligen Thomas von Aquin: Capreolus, Silvester von Ferrara, Cajetan, Berchmanskolleg, Pullach bei Munchen, 1959.

(5) Johannes Capreolus, Ibid., p. 199 a-b.

(6) Ibid, p. 209 a.

(7) In IISententiarum, ed. cit., vol. III, p. 476 b.

(8) In I Sententiarum, ed. cit., vol. I, p. 210 a.

(9) <<Intellectus agens non facit alias intelligibiles in actu nisi eorum quorum habet phantasmata>>. Ibid., p. 209 b.

(10) Ibid., p. 210 a. Tambien admite la existencia del intelecto agente en otros pasajes de su obra. Cfr. por ejemplo: ed. cit., vol. III, p. 321 b.

(11) In IISententiarum, ed. cit., vol. III, p. 222 a-b.

(12) Ibid., p. 254 a.

(13) Ibid, p. 254 a.

(14) Ibid, p. 254 a.

(15) Cfr. Ibid., p. 254 b. Mas adelante anade: <<intellectus angelicus non proprie dicitur agens sicut in nobis, non solum quia non abstrahit species, sed quia non potest abstraere>>. Ibid., p. 291 a. Y un poco mas adelante declara: <<liceo intellectus angelicus non habeat virtutem abstrahendi species a rebus sensibilibus, sicut habet intellectus humanus, ex hoc non arguitur imperfectior, immo perfectior: quia talis abstractio est compassive causata a re materiali, a qua longe est angelus; et iterum, intellectus angelicus ordinatur ad perfectiores operationes quam sit abstractio specierum a phantasmatibus vel a rebus materialibus>>. Ibid., p. 291 b.

(16) <<Intellectus agens habet actionem et in phantasmate et in intellectum possibilem>>. Ibid., p. 324 b. En otro lugar habla de tres funciones: <<actio intellectus agentis est primo illustrare phantamata, influendo eis virtutem motivam intellectus possibilis; secundo, coagere phantasmatibus ad gignitionem speciei inteligibilis in intellectu; tertio, coagere speciebus inteligibilibus ad gignitionem conceptionem intellectualium>>. Ibid., p. 376 b.

(17) Ibid., p. 325 a.

(18) Ibid., p. 325 b.

(19) Ibid., p. 326 b.

(20) In IIISententiarum, ed. cit., vol. V, p. 96 b.

(21) Cfr. In IVSententiarum, ed. cit., vol. VII, p. 212 a.

(22) Ibid, p. 212 b.

(23) Ibid., p. 214 a.

(24) Ibid, p. 214 a.

(25) <<Sufficit enim quod lumen gloriae reducatur ad inteUectum possibilem, et non ad intellectum agentem>>. Ibid., p. 214 a. Esta tesis se encuentra asimismo paginas atras: <<tam activa quam pasiva indigent elevatione, scilicet intellectus possibilis, qui est passivus et receptivus quoad actum primum, et activus quoad actum secundum>>, p. 209 a.

(26) Ibid, p. 214 a-b.

(27) <<Anima humana, cum sit subsistens, composita est ex potentia et actu. Nam ipsa substantia animae non est suum esse, sed comparatur ad ipsum ut potentia ad actum. Nec tamen sequitur quod anima non possit esse forma corporis: quia etiam in aliis formis id quod est ut forma et actus in comparatione ad unum, est ut potentia in comparatione ad aliud; sicut diaphanum formaliter advenit aeri, quod tamen est potentia respectu luminis>>. Tomas de Aquino, Cuestiones Disputadas De Anima, q. unica, ar. 1, ad 6. Cfr. tambien: Suma Teologica, I, q. 75, a. 5, ad 6.

(28) Cfr. Edward P. Mahoney, <<Cajetan (Thomas de Vio) (1468-1534)>>, Routledge Encyclopedia of Philosophy, 2, Routledge, London, 1998, 171-75; Marcos F. Manzanedo, <<La inmortalidad del alma segun Cayetano>>, Angelicum, 76 (1999) 309-40.

(29) Cfr. Mariano Tobes Arrabal, <<El 'entendimiento agente' segun Cayetano>>, en Juan Fernando Selles (ed.) El intelecto agente en la escolastica renacentista, Eunsa, Pamplona, 2006, 81-109.

(30) Cfr. Thomas De Vio Cardinalis Caietanus, Comentaria in libros Aristotelis De anima, l. III, ed. de G. Picard y G. Pelland, Bruges, Desclee de Brouwer, Paris, 1965, pp. 45-79.

(31) <<Ia conclusio: Necesse est in anima has esse differentias. Probatur: quoniam, sicut in omni natura, est aliquid hoc quidem materia uniquique generi (hoc autem est in potentia omnia illa); alterum causa et factivum, quod in faciendo omnia ut ars ad materiam sustinuit. 2a conclusio: Est hic quidem intellectus talis in omnia fieri, ille vero in omnia facere, sicut habitus quidam et sicut lumen. Declaratur hoc ultimum: ex hoc quod quodammodo lumen facit potentia existens colores actu colores. 3a conclusio: Et hic intellectus est separabilis et impassibilis et inmixtus, substantia actu ens. Probatur: quia semper honorabilius est agens patiente, et principium materia. 4a conclusio: Scientia secundum actum idem est rei. Quae vero secundum potentiam tempore prior in uno est. Omnino autem neque tempore. 5a conclusio: Non aliquando quidem intelligit, aliquando vero non. 6a conclusio: Separatus est solum hoc quod vere est. Et hoc solum immortale et perpetuum est. 7a conclusio: Non reminiscimur autem: quia hoc quidem impassibile, pasivus vero intellectus corruptibilis; et sine hoc nihil intelligit anima>>. Ed. cit., pp. 45-46.

(32) Ibid., no 75, ed. cit., p. 51.

(33) Ibid, no 76, ed. cit., p. 53.

(34) Ibid., no 78, ed. cit., p. 54.

(35) Ibid.

(36) Ibid., no 83, ed. cit., p. 57.

(37) Ibid., no 86, ed. cit., p. 58.

(38) Ibid, no 89, ed. cit., p. 59.

(39) Ibid., no 90, ed. cit., p. 60.

(40) Ibid, no 91, ed. cit., p. 60.

(41) Cfr. Matthieu d' Aquasparta, Quaestiones Disputatae De Anima, q. VII, ed., A. J. Gondras, Vrin, Paris, 1961, p. 135.

(42) Cfr. De Anima, l. II, cap. 1 (Bk 413 a 6). Cfr. asimismo: Ibid, l. I, (Bk 403 a 3); Ibid, l. I, (Bk 411 b 17); Ibid, l. II, cap. 1 (Bk 413 a 4); Ibid., l. II, cap. 2 (Bk 413 b 24); De generatione animalium, l. II, cap. 3 (bk 736 b 28); Metaphysica, l. XII, cap. 3 (Bk 1070 a 26).

(43) Ibid, no 96-97, ed. cit., p. 63.

(44) Cfr. por ejemplo: Etienne Gilson, <<Pourquoi Saint Thomas a critique Saint Augustin>>, Archives d'Histoire Doctrinale et Litteraire du Moyen Age, I (1926) 5-127.

(45) Al final de esta exposicion Tomas de Vio plantea y resuelve varias dudas sobre lo expuesto, como la fundamentacion de la inmaterialidad del intelecto posible, la posibilidad de este de conocer sin imagenes, la distincion entre la separacion formal del posible y real del agente, el modo de estar unida el alma al cuerpo. Pero estas cuestiones son tangenciales para nuestro proposito. Cfr. Ibid., no 99-141, ed. cit., pp. 64-79.

(46) In de anima, no 25.
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Author:Fernando Selles, Juan
Publication:Scripta mediaevalia
Date:Jan 1, 2014
Words:5511
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