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El imaginario social del padre en Colombia: entre la fascinacion y el desprecio.

Sumario. 1. Introduccion, 2. El padre como institucion social, 3. El mito de Zeus: violencia y autoridad del padre, 4. El imaginario social del padre en Colombia, 5. El padre y la familia, 6. El padre: entre la fascinacion y el desprecio, 7. Conclusion, 8. Referencias bibliograficas

The social imaginary of the father in Colombia: between fascination and contempt

1. Introduccion

En el siguiente articulo se presentan algunas de las reflexiones e interrogantes que han surgido de la investigacion en curso "Subjetivacion y transmision psiquica de la funcion paterna en casos de maltrato infantil del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Caldas, centro zonal norte)". (1) Como tal, este articulo es producto del proceso de construccion del problema de investigacion a partir de una fase exploratoria que tuvo como objetivo realizar un acercamiento a la problematica del maltrato infantil. Para ello, gracias a la colaboracion del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en cabeza de su director regional, de la coordinadora del centro zonal y de los profesionales del equipo psicosocial, se pudo acceder a un grupo de tres familias que aceptaron participar en esta etapa de la investigacion. Con base en la disponibilidad y el interes de participar de los integrantes de estas familias, el numero de participantes y de entrevistas realizadas variaron de una familia a otra.

Las entrevistas realizadas a los miembros de dichas familias fueron semiestructuradas y tuvieron como objetivo ahondar en sus historias de vida, las experiencias de maltrato, sus relaciones interpersonales y su relacion con el ICBF. Por otra parte, seis de los profesionales (trabajadoras sociales, profesionales en desarrollo familiar y psicologas) del equipo psicosocial del centro zonal participaron tambien en este proceso. Con estas profesionales (2) se realizaron dos entrevistas semiestructuradas de forma grupal, en las cuales se les propuso hablar sobre al maltrato infantil y su intervencion. Para este articulo, se tomara particularmente de estas entrevistas lo referido a algunas consideraciones alrededor de la cuestion del padre. Bajo este interes, la pregunta que orienta las siguientes reflexiones es la pregunta por el imaginario social del padre.

Para ello, se propone de entrada entender la categoria del "padre" como una institucion social cuya concepcion y devenir se analizara, primero, a la luz del contexto historico y cultural del mundo occidental, y segundo, en funcion de algunos de los matices de dicha institucion identificados en los imaginarios que rigen la sociedad y la familia en Colombia desde los tiempos de la colonia. Finalmente, se planteara como hipotesis la persistencia y resistencia de ciertos aspectos del imaginario del padre que se evidencian en la percepcion social de la autoridad y la violencia y que se articulan a una serie de memorias, sentimientos, imagenes y fantasias que han sido objeto de procesos de transmision psiquica.

2. El padre como institucion social

En tanto institucion, elpadre corresponde a un conjunto de significaciones sociales imaginarias que son constitutivas de la realidad social (Castoriadis, 2001). A estas significaciones se les define como imaginarias "porque no son ni racionales (no podemos 'construirlas logicamente') ni reales (no podemos derivarlas de las cosas); no corresponden a 'ideas racionales', y tampoco a objetos naturales" (Castoriadis, 2006:79). Se trata pues de una figura ficticia que toma el valor de objeto (3) de excepcion (Pradelles, 2001) o de fuente extrasocial, sea que se le considere en funcion del discurso religioso o de lo que Castoriadis denomina sociedades heteronomas. (4) De esta manera, se comprende que el imaginario que instituye estos discursos o sociedades configura la imagen de un ser todopoderoso cuya naturaleza unica lo convierte en el origen y la autoridad del mundo humano.

Desde la diversidad que ofrecen las sociedades no patriarcales, y del vaiven de las transformaciones historicas de aquellas que han tenido al padre como su fundamento, se aprecia, sin embargo, que esta institucion ha mutado significativamente. Es el caso del mundo occidental, en el que el padre representado por el pater familias, padre autoritario y tiranico, dio lugar con el paso de los siglos a la imagen de un padre debil, humillado e irrisorio (Metz, 2003). La reconfiguracion de este imaginario se enmarca en los cambios de la sociedad y la familia suscitados por las transformaciones de orden economico, juridico y cultural propios de la transicion del antiguo regimen hacia la modernidad (Tort, 2013). Entre las principales de estas transformaciones se cuentan la asuncion del Estado como instancia representativa y determinante de la sociedad, que conllevara a un sometimiento de la familia, y con ello a la asimilacion de facultades que otrora recaian en el padre.

Como lo sugieren Noel y Cyr (2009), el poder y la autoridad operados a traves de las funciones legislativas y judiciales iran siendo cada vez mas encarnadas y agenciadas por instituciones del Estado, dejando al padre principalmente adscrito al mundo familiar. Esta transicion se debera justamente a los cambios de concepcion sobre la familia, tanto en el ambito juridico como a nivel del discurso social, en los que, de ser la pieza fundadora de la familia, el padre pasara a obtener su estatus en la medida en que tenga esposa e hijos. Poco a poco, aquella figura que sintetizaba el origen y el destino, y con ellos el poder, la autoridad, la identidad y la certidumbre, no solo se desarticulara para ser asimilada en sus funciones sociales por el Estado, sino que, en terminos de su imagen, de aquella reflejada en personajes ficticios o reales como dioses, heroes o profetas, pasara a ser merecedora de una serie de descripciones que dan cuenta de su degradacion.

En una palabra, el padre como fundamento ontologico pasara de ser concebido como perteneciente a un mas alla, a ser encarnado en el mundo humano por ciertas instituciones sociales y politicas. Frente a esta disminucion gradual de sus caracteristicas, cabria analizar, sin embargo, cuales de ellas siguen dando cierta identidad a esta figura. Bajo esta consigna, se plantea que el imaginario social del padre, a pesar de sus avatares, comprende como atributos fundamentales la autoridad y la violencia. En este sentido, el simbolismo de la cultura occidental arraigado en sus mitos fundantes, da cuenta de una suerte de antonomasia original que pone al padre como referente de tales atributos. Se vislumbra asi, tras la figura prototipica del pater familias, la imagen del padre como dios, especificamente aquella del arquetipo masculino encarnado en el padre de los dioses y los hombres: Zeus.

3. El mito de Zeus: violencia y autoridad del padre

Los relatos sobre los dioses olimpicos encabezados por Zeus tienen como protagonista la violencia. Mas alla del lenguaje metaforico, tales relatos dan cuenta de la imposicion de lo patriarcal sobre lo matriarcal (Graves, 1985). Se trata del proceso de invasion de los pueblos helenicos a aquellos que se encontraban instalados en los territorios griegos. El resultado de tal proceso fue el sometimiento fisico, social y religioso de culturas que tenian como principal fuente extrasocial de su orden a la Gran Diosa. Era el tiempo de una sociedad sujeta a las voluntades de las ninfas y sacerdotisas, y en la que los hombres cumplian los roles de consortes, reyes o jueces, pero no de padres. Sera pues con el triunfo de los invasores que la mujer pasara a ser vista como una propiedad del hombre y que el patriarcado sustituira al sistema matriarcal y matrilineal. Asi, esta mitologia, como sugerira Velez (1999), funda en Occidente la ley paterna sobre la cual se edifica el poder patriarcal y el sometimiento de las mujeres a los hombres.

A la luz del mito, esta ley aparece con Zeus y los dioses olimpicos tras el derrocamiento de sus predecesores los Titanes. (5) Gracias a esta victoria, Zeus ocupara el lugar del padre de los dioses y de los hombres, convirtiendose en el representante supremo de la autoridad que encarna la ley. No obstante, mas alla del valor positivo de estos atributos, con lo que se funda un nuevo orden de relaciones entre los dioses y los hombres, Zeus sera reconocido por desplegar una violencia desmesurada y caprichosa. "Esto nos muestra que Zeus como arquetipo paterno inaugura un orden que el no preserva, al que el no se somete, quedando de esta manera falseada la ley por el inaugurada" (Velez 1999:284). De esta manera, bajo el estupor de la contradiccion, Zeus deviene en simbolo de lo paterno.

Reconociendo el valor simbolico de este mito para la cultura occidental, cabe entonces preguntar en que otras narrativas se reproduce esta figura en las que se funde la ley, la autoridad y la violencia. En consecuencia, podria sospecharse que esta figura se ha perpetuado bajo otras formas simbolicas al instaurarse en la memoria colectiva de las sociedades influenciadas por la cultura occidental. Ante tal hipotesis, cabria detenerse en primera instancia a considerar los propios procesos historicos y las propias memorias colectivas de los pueblos en los que se presupone una influencia de la cultura occidental y sus mitologias. Asi, en el caso especifico de la sociedad colombiana, la pregunta, mas que por la figura de Zeus, es por aquella otra que al nivel de un objeto de excepcion, o de fuente extrasocial, ha servido como principal soporte cultural para fundar el orden social. (6)

De este modo, entendiendo el papel institucional de la religion Catolica no solo en los procesos historicos a los cuales se debe la sociedad colombiana, sino tambien por su papel performativo de la memoria colectiva, la figura a interrogar es justamente la del dios-padre de la tradicion judeocristiana. Ahora bien, enmarcada la formacion del imaginario del padre en el contexto historico colombiano en funcion del legado occidental, se debe considerar la influencia del discurso religioso comprendiendo el entramado de una empresa economica, politica y cultural como lo fue el proceso de colonizacion espanola. En efecto, se trata de desentranar los trazos derivados de este proceso historico sobre un imaginario del padre en el marco del choque cultural entre espanoles, indigenas, esclavos africanos, mestizos y mulatos.

4. El imaginario social del padre en Colombia

En este orden de ideas, la formacion de este imaginario en Colombia se remonta a los tiempos de la colonizacion espanola. Inspirada en la estructura socio-economica del reino de Espana, aun feudal para aquellos dias, los colonizadores venidos desde alli implementaron el sistema de la encomienda (Melo, 1996). Segun este, el colonizador espanol--con el beneplacito de los reyes y la iglesia Catolica--protegia y educaba a los indigenas, mientras que estos debian retribuirles con su trabajo y su cosecha. Dicho sistema, y en si el mundo de la colonia, tenia en primera instancia como referentes del poder y la autoridad a los encomendadores, y por encima de ellos a las autoridades del virreinato. Como instancia superior, aparecian los reyes como fuente de toda legalidad, apoyada a su vez en la iglesia Catolica, que concebia la empresa colonial como un mandato de Dios (Melo, 1996).

La imagen que el padre iria tomando en el imaginario social reflejaria los atributos de estos referentes de la sociedad espanola. De igual modo, la cultura de los pueblos indigenas jugaria un papel importante en la formacion de esta imagen, sobre todo en funcion de las huellas que el encuentro con los espanoles dejo a su paso. Por esta razon, ante la historia de estos pueblos, cabe preguntar si las ausencias de hombres y mujeres provocadas por la violencia han podido marcar de algun modo la formacion de dicha imagen. A proposito de esta violencia, fisica y simbolica, la pregunta recae tambien sobre lo acontecido con otros pueblos como los esclavos africanos, los mestizos y los mulatos. De los esclavos africanos, su historia, por ejemplo, habla de miles de hombres traidos contra su voluntad de sus patrias y hogares. Del lado de los mestizos, se puede resaltar con Melo (1996) la condicion a la que muchos de ellos estuvieron sometidos, de ser los hijos no reconocidos por sus padres espanoles.

Segun esto, podria afirmarse que el imaginario del padre se forma (7) no solo a partir de la imagen del padre segun la cultural espanola, sino tambien en funcion de otras versiones que remiten a las ausencias provocadas por la muerte y el sometimiento de los indigenas, asi como a la deriva y el desarraigo de los hombres africanos. Ademas, cabria preguntar de que modo la condicion de ilegitimidad de muchos mestizos respecto a su padre contribuyo a la formacion de este imaginario, creando la idea de un padre desconocido. Dado lo anterior, podria sugerirse que el imaginario del padre constituye una especie de imagen refractaria que desde entonces nutre las representaciones del padre tanto en el ambito de la familia como de la sociedad en general. Es el caso, como se vera mas adelante, de los testimonios de las familias entrevistadas en los que se constata una representacion del padre que evoca rasgos como los de la autoridad, la proteccion, la violencia y la ausencia.

Ahora, si bien es cierto que tales testimonios corresponden a historias de vida particulares, llama la atencion que en ellas se da cuenta de una representacion que condensa precisamente los avatares de un imaginario que refleja las huellas de un pasado remoto pero tambien del de generaciones mas proximas. Dicho de otro modo, el imaginario del padre reconstruido a partir de estos testimonios muestra los matices del padre que conserva la estampa de Zeus y del pater familias, y que refleja al mismo tiempo el impacto de la modernidad sobre la mentalidad colectiva. Por este motivo, y retomando el camino de la historia, cabe reflexionar un poco mas sobre lo que fue la formacion del imaginario del padre una vez superado el periodo colonial. Para continuar por este camino, cabe senalar entonces que, tras la independencia, un nuevo orden social seria fundado a partir de la creacion de nuevas leyes e instituciones.

La instauracion de un Estado y el intento de construir una nacion no disminuyeron, sin embargo, la importancia que a nivel de la religion, la sociedad y la familia tenia la figura del padre. Por ejemplo, en el espacio social, el lugar dejado por los colonizadores sera ocupado por nuevos actores sociales a los cuales se les comenzara a atribuir el valor de figuras providenciales con poder politico e incluso militar. Aparecen asi "los grupos de gamonales, las clientelas, los compadrazgos y los cacicazgos, sustentados en una trama de solidaridades primarias; de compromisos sagrados sellados por la iglesia y la familia; de identidades formadas sobre la filiacion con un jefe politico o padre; dador de proteccion y pedidor de obediencia" (Uribe de Hincapie, 2001:53).

5. El padre y la familia

Ahora bien, en lo concerniente a la vida privada, el modelo de familia que se consolido en la mayor parte del territorio nacional fue justamente aquel que habia sido importado por los espanoles y que tenia al padre como su figura central. Bajo este modelo, la figura del padre supone la "estampa del pater familias que conserva una fachada adusta, inhibiendo expresiones afectivas con el grupo familiar, seguramente controladas por el perfil que exige el mando absoluto" (Gutierrez, 1990:9). A pesar de la consolidacion de tal modelo de familia, la ascendencia de esta figura rigida y autoritaria ira poco a poco redefiniendose gracias a las conquistas paulatinas de los discursos y practicas modernas en los campos de lo juridico, de la ciencia y de lo politico. Uno de los principales efectos de estas nuevas disposiciones que propiciara tal redefinicion, asi como la de institucion de la familia, fue el reconocimiento de los ninos como sujetos sociales (Bocanegra, 2007).

Dicho reconocimiento sera introducido precisamente por el discurso racional y cientifico de la modernidad, desde el cual se planteara la importancia del bienestar de los hijos para garantizar su futuro y el progreso de la sociedad. En consecuencia, frente al bienestar infantil, el cuidado de los ninos se constituira en la tarea fundamental de la familia (Jimenez, 2008). Asi pues, la familia moderna se organizara alrededor del nino, atribuyendosele la responsabilidad de su proceso de desarrollo. Lo anterior implicara que los hijos pasen a ser sujetos de una crianza basada en el bienestar material y emocional y no bajo el principio de la autoridad del padre. Ahora bien, a pesar de la irrupcion de estos nuevos modos de ser y hacer familia, solo hasta mediados del siglo XX estos discursos y practicas emergentes comenzaran a instituirse con mayor fuerza. Sera pues por la via de los cambios (8) economicos y sociales que se comenzaron a dar a partir de esta epoca, que la crianza y la socializacion adquiriran mayor importancia.

El reordenamiento de relaciones y roles al interior de la organizacion familiar que supuso la sustitucion del hijo por el padre como pieza fundamental de esta organizacion, conllevo a que tanto la madre como el padre asumiesen la responsabilidad de estos procesos. En efecto "Las nuevas pautas de crianza senalaban la nivelacion de las posiciones del padre y la madre en el hogar. De manera particular, a comienzos de los anos setenta, estas nuevas pautas de crianza son causadas por una mayor participacion del padre, fisica y emocionalmente en la educacion de sus hijos" (Jimenez, 2008:167). La resignificacion de la familia se dara paralelamente a las resignificaciones de los roles materno y paterno que se podran apreciar en ciertos lugares del territorio nacional y en ciertos sectores de la sociedad.

En una investigacion sobre los significados de la maternidad y la paternidad en Bogota, se corrobora, por ejemplo, el resquebrajamiento de "la ecuacion mujer igual madre a traves de la cual se le habia asignado a la mujer la maternidad como proyecto central de la vida" (Mosquera y Puyana, 2005:18). Asi mismo, segun esta misma investigacion, la significacion del padre como proveedor, (9) poco expresivo de sus afectos y centro de la autoridad en la familia, es menos frecuente. En consecuencia, "Como efecto de la revaloracion y de la transmutacion de roles, el padre ya no se percibe como unico proveedor economico de la familia, ni la madre como la unica responsable de atender las tareas relacionadas con el cuidado y mantenimiento del hogar, sino que hoy se habla de compartir tareas y responsabilidades; asi, la idea segun la cual existen tareas que son exclusivas de uno u otro sexo queda desvirtuada" (Micolta et al, 2013: 354). De igual modo, ademas de las resignificaciones de la maternidad y la paternidad, "se han puesto en cuestion las definiciones y significaciones de lo masculino, lo femenino, la ninez, la adultez, lo conyugal, lo parental, la crianza y el parentesco, entre muchos otros conceptos que, de igual forma, cuestionan y revierten algunas practicas a traves de las cuales se materializan estas representaciones" (Micolta et al, 2013:357).

Las transformaciones del orden politico, economico, social y cultural de Colombia a lo largo de su historia han desembocado entonces en cambios significativos de la institucion de la familia y del orden social. "El patriarcado, la autoridad del varon, la dependencia de las mujeres y el sometimiento de los jovenes a la autoridad paterna, son reemplazados por una nueva filosofia de la libertad y la autonomia. Asi los valores tradicionales que imperaban en la familia fueron cuestionados, como tambien el modelo clasico de familia nuclear, dando paso a la legitimacion de otras formas de convivencia donde las personas exploran territorios sociales nuevos" (Micolta et al, 2013:353). Por todo lo anterior, se concluye que las investigaciones sobre familia deben forjar lecturas que den cuenta de estas complejas reconfiguraciones, asi como aquellas del mundo social y cultural, y de lo subjetivo.

En este sentido, cabe reflexionar aquello que permanece de modo estructural en estas reconfiguraciones que dan cuenta justamente de una realidad social compleja marcada por profundas contradicciones politicas, sociales y economicas. Dicho de otro modo, se reconocen, a pesar de las transformaciones ya senaladas, ciertos elementos que resisten y persisten a las transformaciones de la sociedad y de la familia colombiana y que se ponen en evidencia en el modo en que los individuos se constituyen psiquicamente y en el tipo de lazo social que establecen entre si. Se interroga asi el papel del imaginario social del padre y su funcion en tanto que figura que evoca cierta manera de ejercer la autoridad y el poder en el escenario familiar, o por lo menos en el escenario reconstruido a partir de los relatos de las profesionales del ICBF y de las familias entrevistadas.

Es por ello que, a manera de hipotesis, se afirma que el imaginario del padre sigue operando como fundamento de la sociedad colombiana a pesar de los discursos de la modernidad que rigen la vida institucional y que han modificado en cierta manera a la familia. Se trata de un fundamento social sostenido a su vez en el imaginario de un padre creador, protector, fuente de la ley y la autoridad, que evoca sin embargo la incertidumbre de la ausencia, el autoritarismo y la violencia. Para ilustrar este punto, las palabras de una de las profesionales dan cuenta precisamente de esta mixtura de rasgos que resaltan en la figura del padre: "Yo siempre he visto, en mi experiencia laboral, el padre proveedor, y el padre como ausente, pero el que de una u otra manera tambien impone, pues, la autoridad, cierto". El padre, entonces, conjuga autoridad y proteccion con sus ausencias, e incluso con su violencia.

En el caso de una de las madres entrevistadas, se aprecia precisamente que el padre no deja de ser "bueno" (necesario), a pesar de asociarsele con la violencia. "El era buen padre, aunque nos daba una pelas muy fuertes y era muy tomatrago, nunca nos falto nada". A diferencia de la madre anterior, vemos en otra de las entrevistadas el rechazo del padre a causa de su ausencia y su violencia, a tal punto de desconocerlo como progenitor. Para ella, como bien lo puso en evidencia a traves del dibujo de su arbol genealogico (10) realizado durante una de las entrevistas, su origen unico y exclusivo era su madre. En dicho dibujo, la ausencia del padre o de cualquier figura similar que ocupase este lugar, era evidente. Al preguntarsele por tal omision, decia: "No esta porque somos hijos de padres distintos, pero somos hermanos de sangre por que venimos de la misma madre".

La posicion de cada una de estas mujeres revela los sentimientos que resumen los significados contradictorios que componen el imaginario del padre. Se trata de los sentimientos de fascinacion y desprecio que dan cuenta de la posicion subjetiva ante una figura ambigua de la que cabe esperar tanto la proteccion como la violencia. Ahora bien, desde el componente psiquico de tal imaginario, la pregunta que surge es por como el imaginario del padre condiciona a los sujetos en su percepcion del mundo familiar y social. Especificamente, la pregunta se dirige al efecto subjetivo que este imaginario tiene sobre la objetivacion de elementos fundamentales para el orden social, como lo son la ley y la autoridad, y que tienen en la violencia, mas que el elemento contradictorio que suponen conjurar, un elemento de su mismo orden. En este sentido, cabria preguntarse si el meollo de tal asunto radica en el hecho de no renunciar al imaginario del padre como fundamento del orden social, aceptando en consecuencia un orden fundado en la relacion entre ley, autoridad y violencia. Ahora bien, ?puede decirse que la sociedad colombiana acepta al padre como su fundamento? ?En que consiste dicha aceptacion?

6. El padre: entre la fascinacion y el desprecio

Respecto al primero de estos interrogantes, vale la pena recordar como, desde la misma Constitucion politica, se le otorga simbolicamente al padre un lugar determinante dentro de la sociedad colombiana. Asi pues, tomadas las palabras consagradas en dicho documento como acto fundacional y ordenador de la vida de la nacion, se encontrara a la figura del dios padre como la fuente primera de autoridad y proteccion. Por ejemplo, la Constitucion de 1886 dice lo siguiente en su preambulo: "En nombre de Dios, fuente suprema de toda autoridad, los Delegatarios de los departamentos de Colombia [...]" (Constitucion politica de Colombia, 1886: 219). Por su parte, la Constitucion de 1991 reza en sus primeras lineas: "El pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la proteccion de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la nacion [...]" (Constitucion politica de Colombia, 1991:7).

Segun lo anterior, Dios y el Estado son los pilares fundadores de esta sociedad. Sin embargo, se trata de un Estado, en el sentido moderno del termino, consagrado al mismo tiempo a la autoridad y la proteccion de Dios. Hay pues una figura que preexiste al Estado, un padre que parece no prescribir. Surge asi la pregunta por el papel de este imaginario del padre en las relaciones de los ciudadanos con el Estado, sus instituciones y sus agentes, asi como en aquellas que se dan al interior del mundo familiar. La pregunta frente a tal papel presupone reconocer que la identidad de la figura del padre se basa no solo en los atributos de la proteccion y la autoridad, sino tambien en el de la violencia. Se trataria pues de una figura en la que, como en Zeus y en el dios-padre de la religion instituida por los conquistadores espanoles, se mezclan la autoridad y la violencia.

Al respecto, cabe mencionar la definicion de violencia como sombra de la autoridad, que se concluye del estudio realizado por Jimeno y Roldan (1996) sobre la violencia en Colombia. Dicha sombra tiene que ver con la manera en que la autoridad es percibida y ejercida a nivel social y de la familia, autoridad que:

Es aprehendida como una entidad impredecible, contradictoria, rigida y propicia a volverse en contra de la persona por pequenos eventos. No es confiable, no se puede acudir a ella en casos de conflicto, pues ante todo es entendida por sus aspectos de sancion y represion y no por los de proteccion o mediacion. Esto de por si no lleva necesariamente a acudir a la violencia, pero la favorece, pues ofrece el marco cultural y emocional para ella. En lo cultural, proporciona ese escenario por la significacion que asume la nocion misma, es decir, por los atributos por los que es reconocida y con los cuales se asocia (arbitrariedad, impredecibilidad, etcetera). Estos atributos tienen efecto sobre la manera como se piensa y se vive en la sociedad, pues el concepto asi formado no se limita a referirse a los padres o al ambito familiar, sino que se generaliza (Jimeno y Roldan, 1996:115).

La percepcion de la autoridad, tanto en el ambito de la familia como de la sociedad en general, configura una sombra que envuelve a sus representantes y sus ejecuciones. De alli pues que los ciudadanos, como lo muestra este estudio, desconfien y teman al Estado y sus instituciones, asi como los hijos desconfian y temen a los padres. Bajo este supuesto, podria decirse entonces que aquello que los sujetos proyectan sobre las instituciones y los agentes que representan la autoridad esta mediado por la imagen psiquica que funda la percepcion social del padre. Es asi como en los relatos de las profesionales y las familias entrevistadas se identifica la representacion del padre bajo los matices que ya hemos indicado. Enmarcada en la pregunta por el maltrato infantil y su intervencion, la representacion del padre identificada tendra que ver precisamente con el problema de la autoridad.

De hecho, como las profesionales asi lo sugieren, el origen del maltrato infantil se remonta a las dificultades de los padres para criar a sus hijos y para ejercer la autoridad con estos. Al respecto, una de ellas afirma:
   O sea, es eso lo que yo he visto, que esperan y esperan que pase el
   tiempo, no tienen pautas de crianza en la infancia y para la
   adolescencia quieren tener todo, sabiendo que no han construido ese
   camino que es muchas veces demasiado necesario en cuanto a la
   construccion de la figura de la autoridad, ?Que ellos vean a sus
   papas como autoridad? ahorita no.


Adicional a esto, consideran que los comportamientos transgresores de los hijos son a su vez consecuencia de estas dificultades.
   Los motivos que uno hacia antes no son como los de los muchachos de
   ahora, uno debia llegar a la hora que dijeran, hoy llegan despues
   de las 9, las 11, o no llegan, y si llegan, llegan bravos y
   matoneando a los papas [...] cuando eso uno no le levantaba la voz
   a la mama, porque que miedo.


Para ellas, los padres de otrora ejercian bien su autoridad, de modo que era reconocida por sus hijos. "Lo que yo percibo es que ahorita los papas no hacen los castigos como antes, antes usted hacia algo e inmediatamente, cierto, recibia lo que fuera, su castigo, ahorita no, ahorita ellos estan muy laxos". Las palabras de las profesionales aluden a una epoca en la que los hijos obedecian y el maltrato no existia. En este escenario, la imagen del padre se presentaba como la de una figura proveedora y protectora que ejercia la autoridad de manera estricta. Sin embargo, segun las mismas profesionales, se trataba tambien de una figura violenta, ausente, distante o desconocida. En contraste, se hacia referencia a la imagen de una madre menos dudosa y sobre todo mas necesaria en la vida de los hijos.
   A la mujer ya no le da miedo afrontar la maternidad y la paternidad
   sola, o sea, ya la mujer esta como entendiendo que cuando se habla
   de un hijo, un hijo es para la madre [...] ?Uno se siente mas facil
   hijo de la mama que del papa? [...] es que madre no hay sino una,
   padre es cualquier hijueputa.


En el anterior dialogo, sostenido con otra de las profesionales, se aprecia la imagen de una madre unica y superior, que contrasta con lo indeterminado del padre, al que ademas se le suma el calificativo de hijo de puta. Por su parte, esta expresion, arraigada y sentida culturalmente de multiples maneras, o como diria Grisales, "palabra sagrada, que nos quema la boca" (2009: 9), dibuja un padre que puede ser cualquiera y una madre que es el punto de arraigo al cosmos. De este modo, agrega Grisales, se conjuga una especie de devocion por ella, "que expresa un sentimiento ambiguo de fascinacion y desprecio por el padre" (9). La ambiguedad de estos sentimientos frente al padre es consecuente con el imaginario del padre elevado al estatus de figura creadora, protectora y fuente de autoridad a la cual se consagra un orden social, pero que es a la vez considerada como figura ausente, violenta e ilegitima.

De este modo, la fascinacion y el desprecio hacia el padre dan cuenta de las huellas psiquicas de los encuentros y los desencuentros, de las creaciones y las destrucciones, de los amores y de los odios, acontecidos historicamente en el espacio social y cultural de la sociedad colombiana. En este sentido, el imaginario del padre puede interpretarse como una sintesis de esta historia cuyo correlato psiquico se compone de aquellos elementos que no han sido elaborados y que devienen por tanto en objeto de transmision psiquica. Asi, ante el interrogante por una supuesta aceptacion del imaginario del padre como fundamento social, se afirmaria que esta tendria que ver mas que con un proceso voluntario, con un proceso que compromete a los sujetos, pero en virtud de procesos inter e intrapsiquicos. Por tanto, la "aceptacion" de este imaginario radicaria en su reproduccion inconsciente por via de lo que Ciccone (2012) denomina transmision psiquica inconsciente.

Para resumir, el imaginario del padre, que se supone como fundamento social, lo es en la medida en que operan ciertos elementos y mecanismos psiquicos inconscientes. En una palabra, la supuesta aceptacion de este imaginario como fundamento social no seria otra cosa que el efecto de la transmision psiquica inconsciente de ideas, emociones o imagenes que pudieron, o no, haber sido reconocidos y elaborados por los sujetos a lo largo de la historia. Bajo esta perspectiva, cabe pensar en la figura del padre de los tiempos de la conquista espanola como posible fuente de contenidos psiquicos transmitidos desde entonces. Al respecto, como derivados del encuentro con los conquistadores espanoles, Gissi (2004) resalta los sentimientos de rabia, temor, envidia, inseguridad e inferioridad.

Primero reprimidos, y luego desplazados "a las mujeres (infieles y traidoras como en el mito de Malinche), a los ninos, a los vecinos mas debiles" (Gissi, 2004:74), tales sentimientos determinaran, por ejemplo, el modo de dirigirse al otro. De igual modo, se podra atribuir al choque con los "senores" espanoles la configuracion de la sensacion de falta de "potencia" que acunara a un yo debil. En consecuencia, dira este mismo autor: "No queda mas alternativa que la identificacion con el agresor, ambivalente y compensatoria, pero que no satisface las necesidades basicas de identidad positiva. Desde la colonia y hasta el actual siglo XXI, los padres se hacen abandonadores, migrantes a la fuerza y/o violentos. El modelo de la masculinidad paterna de la conquista y colonia no es el de la proteccionafecto-guia, sino el de fuerza, rigidez y arbitrariedad" (Gissi, 2004:74). A manera de hipotesis, se afirmara entonces que existe una imagen del padre: arbitrario, autoritario y violento, que se resiste al cambio y que encuentra su lugar de resistencia en la psique.

Asi, de la imposibilidad de "digerir" los sentimientos desatados tras la experiencia del encuentro desafortunado con el "senor" espanol, se dara paso a la incorporacion de una imagen con la cual, a la postre, se produce una identificacion. Segun esto, la incorporacion y la identificacion son los mecanismos psiquicos gracias a los cuales sigue vigente la figura del padre bajo la estampa de la tirania y la violencia. En este orden de ideas, se estaria afirmando que, pese a las reconfiguraciones del imaginario del padre, existe una parte que se resiste al cambio y que se asocia con el autoritarismo, la arbitrariedad y la desmesura. Por su parte, la persistencia de este componente en el tiempo tendra en la transmision psiquica su proceso clave. De este modo, proyeccion, incorporacion e identificacion constituyen los mecanismos psiquicos gracias a los cuales el imaginario del padre resiste y persiste en su faceta violenta.

7. Conclusion

En caso de ser ciertos los anteriores planteamientos, el desenganamiento del componente psiquico del imaginario del padre depende de la mirada que cada sujeto y cada familia hagan sobre sus propias historias y sus tramas ocultas, de aquello que se ha transmitido y que no se ha hecho consciente. La comprension y la intervencion sobre este aspecto del imaginario del padre les corresponden tambien a los actores sociales de los campos de la investigacion, la intervencion y la gestion en familia. Tal tarea puede tener como punto de partida la desmitificacion del padre, en beneficio de aquellos otros elementos que gradualmente se le han ido sumando con el pasar de las epocas. De esta manera, se puede seguir dando el paso hacia la reinvencion de la figura del padre que posibilite, desde los agentes y las instituciones que velan por el desarrollo humano, la creacion y el desarrollo de dispositivos, funciones y acciones encaminadas a facilitar la vida en sociedad y a conseguir los objetivos que esta se trace.

En este sentido, se hace necesario un soporte institucional mediante las politicas publicas en familia que esten acordes al espiritu de su tiempo, es decir, que trasciendan los mitos del padre, la madre y la familia que aun se mantienen como modelo ideal entre los disenadores de estas politicas (Amagada, 2009). Por todo lo anterior, lo que la reconfiguracion del imaginario del padre supone para una sociedad es la oportunidad de actualizar y transformar aquellas otras figuras (genero, parentesco, familia) que se han instituido articuladas por un discurso tradicional que en muchos casos sigue estando presente de formas inadvertidas. En una palabra, se trata de poner en cuestion las estructuras que sostienen la dominacion masculina (Bourdieu, 2000) y el orden simbolico fundado por ella, con el fin de que los sujetos quedan a merced de si mismos para enfrentarse a la obligacion de instituir de otro modo la vida.

8. Referencias bibliograficas

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(1) Proyecto de tesis para optar al titulo de doctor en Psicologia Clinica de la Universidad de Estrasburgo, Francia.

(2) El grupo de profesionales que participaron en las dos entrevistas estuvo compuesto en su totalidad por mujeres. La relacion entre el genero y el tipo de imaginarios que se identifico en sus narrativas no se tuvo en cuenta para el analisis que a continuacion se presenta.

(3) Para Pradelles (2001), quien se basa en la teoria matematica de los conjuntos, este objeto, dios en el caso del discurso religioso de tipo monoteista, es aquel elemento que no hace parte en sentido logico de los elementos presentes que componen el conjunto del mundo humano. Sin embargo, aunque no pertenece a dicho conjunto por no poseer la misma singularidad de los demas elementos, es un objeto incluido en la medida en que es re-presentado. En otras palabras, su excepcionalidad radica precisamente en su doble condicion de no estar, pero (de) ser (representado).

(4) Se trata del tipo de sociedades en las que "Principios, reglas, leyes, significaciones, son establecidas como dadas de una vez por todas, como intangibles, no cuestionadas y no cuestionables. Este caracter no cuestionable esta garantizado por representaciones instituidas, que a su vez forman parte de la institucion de la sociedad: todas las representaciones que aseguran que esta institucion tiene una fuente extrasocial, fuente que es para ella origen, fundamento y garantia. Por ejemplo, como Dios ha dado la Ley a Moises, en el pueblo hebreo nadie puede levantarse para decir: la Ley es mala e injusta" (Castoriadis, 2006:90).

(5) "Los hijos y las hijas de Urano y de Gea habitaban la morada de los cielos. Ellos eran doce: seis hijos, Oceano, Ceo, Crio, Hiperion, Japeto, Cronos; y seis hijas, Tetis, Tea, Temis, Mnemosin, Febe y Rea, que tenian el nombre de Titanides. Indignados que Urano quisiera lanzarlos al Tartaro, ellos se revelaron, mutilaron a su padre y luego reinaron en su lugar. El ultimo entre ellos, Cronos, devoro a sus hijos, pues temia que le arrebataran el trono. Pero el mas joven de sus hijos, Zeus, milagrosamente escapo a esta serie de infanticidios y le dio un brebaje para hacerle vomitar a sus hermanos y hermanas" (Belfiore, 2003:716).

(6) "Toda sociedad recrea sus origenes y el ordenamiento de sus relaciones en una Ficcion fundadora: Dios, la Ciudad, el Estado, la Razon, el Pueblo ... Este referente absoluto, anterior y exterior a los individuos, origen del Orden y de la Ley, funciona como instancia tercera, instancia simbolica que permite a los hombres renunciar a la omnipotencia imaginaria y reconocerse deudores con relacion a este Padre Absoluto" (Tenorio, 1993:89).

(7) "La colonizacion religiosa y cultural, y la imposicion de otra lengua, han constituido una fuerte mordaza y un ferreo silenciamiento que aun no terminamos de purgar; y, acaso, a no ser que el camino sea la agonia continua de un pueblo, solo lo logremos mediante la recuperacion de la mitica originaria y el reconocimiento de todo aquello que tras el monoteismo, la trascendencia y la aculturacion, quedo sumido en lo mas profundo del inconsciente de nuestra cultura y de nosotros mismos" (Velez, 1999:381)

(8) Estos cambios corresponden a una serie de fenomenos sociales, economicos y culturales que protagonizaron el siglo XX; entre estos, podrian citarse: el desarrollo urbano e industrial, las migraciones del campo a la ciudad, el reconocimiento de los derechos de la mujer, la transformacion del mercado laboral, los nuevos movimientos sociales y politicos, el impacto de la tecnologia y de las telecomunicaciones en la vida cotidiana, el protagonismo de la escuela, la globalizacion, la mundializacion, los conflictos nacionales e internacionales y sus efectos, y el crecimiento de la sociedad de consumo.

(9) En el sentido de estas resignificaciones de roles, y en general de la familia, se aprecia que en Latinoamerica "otra de las consecuencias mas notable es la transformacion del modelo de familia con hombre proveedor. Este modelo corresponde a la concepcion tradicional de la familia nuclear, en la que estan presentes ambos padres junto con sus hijos, la madre se desempena como ama de casa de tiempo completo y el padre como unico proveedor economico. El aumento en los niveles educativos y la creciente incorporacion de la mujer al mercado laboral, lleva a transitar del modelo "hombre proveedor" al de "familias de doble ingreso". Para America Latina, entre 1990 y 2005 la tasa de participacion laboral femenina en las zonas urbanas de 18 paises aumento de 45,9% a 58,1% (CEPAL, 2006). Es decir, actualmente en la mayoria de las familias latinoamericanas la mujer ha dejado de ser exclusivamente ama de casa para ingresar al mercado laboral y constituirse en un nuevo aportante al ingreso familiar. El modelo mas tradicional de familia nuclear con ambos padres, hijos y donde la conyuge realiza trabajo domestico solo alcanza a uno de cada cinco (20,9%) hogares latinoamericanos urbanos" (Arriagada, 2009:11)

(10) Una de las tecnicas utilizadas para la recoleccion de la informacion fue el dibujo del arbol genealogico. Acorde a la perspectiva teorica del psicoanalisis que orienta esta investigacion, el uso de tal dibujo se hizo a la manera de una prueba proyectiva.

Jaime A Quintero Gaviria, Estudiante de doctorado en Psicologia Clinica. Universidad de Estrasburgo (Francia). Docente Universidad de Caldas (Colombia). Correo electronico: jaime.quintero@ucaldas.edu.co

Anne Thevenot, Doctora en Ciencias Humanas mencion Psicologia. Universidad Luis Pasteur, Estrasburgo (Francia). Profesora-investigadora Universidad de Estrasburgo (Francia). Correo electronico: Ann. thevenot@unistra.fr

Recibido: 31 de marzo de 2014 Aprobado: 8 de agosto de 2015
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Author:Quintero Gaviria, Jaime A.; Thevenot, Anne
Publication:Prospectiva
Date:Oct 1, 2015
Words:7964
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