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El idolo sin pies ni cabeza: la Coatlicue a fines del siglo XVIII.

Una epoca de florecimiento

El descubrimiento de la Coatlicue--junto con el de la Piedra del Sol y el de la de Tizoc--tiene como marco uno de los periodos mas fecundos de nuestra historia cultural, el cual se remonta a las postrimerias de la Colonia. Hablamos concretamente de las tres ultimas decadas del siglo XVIII y la primera del XIX, cuando las ciencias y las artes florecieron en el territorio novohispano como nunca antes. En aquel entonces, la ensenanza experimento un rapido proceso de secularizacion que intentaba dejar atras la escolastica, y que tuvo como fruto mas preciado la fundacion de instituciones vanguardistas, entre ellas el Colegio de Artes y Oficios para Mujeres de las Vizcainas, la Real Escuela de Cirugia, la real Academia de las tres Nobles Artes de San Carlos, la Academia Publica de Medicina y el Real Seminario de Minas. En dicho periodo tambien abrieron sus puertas el Jardin Botanico y nuevos escenarios para el teatro, el ballet y los conciertos. Paralelamente, varias imprentas, librerias y revistas cientificas se entregaron a la tarea de difundir las ideas de la Ilustracion europea, las cuales encontraron suelo fertil en la Nueva Espana. Estas ideas pronto se propagaron y, reinterpretadas por los criollos, insuflaron en el ambiente un espiritu independentista.

En tal contexto de efervescencia cultural, el pasado prehispanico fue revaluado por criollos y peninsulares, quienes perseguian con su interes diversos fines tanto de indole academica como politica. Hasta cierto punto, esta inusitada atraccion por las civilizaciones que habitaron el Nuevo Mundo antes de la Conquista se debio al impulso dado a la arqueologia por Carlos III y Carlos IV. (1) recordemos que ambos monarcas promovieron las exploraciones pioneras de Herculano, Pompeya y Estabia, (2) y que auspiciaron numerosas expediciones cientificas en ultramar, las cuales incluian en sus respectivas agendas el estudio de las antiguedades locales. A la sazon, en lo que hoy es nuestro pais, se hicieron los primeros reconocimientos metodicos de Xochicalco y El Tajin, se excavaron las ruinas de Palenque y se emprendio--aunque quedo inconclusa--la Real Expedicion Anticuaria de la Nueva Espana. (3)

La ciudad de Mexico y el virrey Revillagigedo

Otro detonador de los estudios arqueologicos fue la llegada a Mexico de Juan Vicente de Guemes Pacheco de Padilla y Horcasitas, segundo conde de Revillagigedo, quien ocupo el cargo de virrey, gobernador, capitan general y superintendente de la real hacienda. (4) Esto acontecio en el ano de 1789, cuando la ciudad habia alcanzado los 131 mil habitantes y se erigia como la capital mas populosa del hemisferio occidental. Como es bien sabido, Revillagigedo era un criollo nacido en la Habana y criado en la Nueva Espana durante el gobierno de su padre (1746-1755). Residio en Espana la mayor parte de su vida, donde pudo seguir paso a paso el renacimiento urbano de Madrid que orquesto el arquitecto siciliano Francesco Sabatini bajo las ordenes de Carlos III. Esto debio de haber dejado una profunda huella en Revillagigedo, pues, al retornar a Mexico a los 49 anos de edad, se propuso transformar a cualquier precio el rostro de esta urbe, entonces dominada por el caos, la insalubridad y la escasa seguridad. (5) Y fueron precisamente las obras que realizo entre su llegada y el ano de 1794 las que tuvieron como resultado imprevisto la exhumacion de grandes monumentos arqueologicos mexicas. De ello da cuenta el alabardero granadino Jose Gomez, quien en una sola frase resume causa y efecto: "En su tiempo se mino o abugeredo toda la ciudad y se sacaron varios idolos del tiempo de la gentilidad". (6)

Para concretar sus anhelos, el polemico virrey se valio de los servicios del arquitecto y urbanista novohispano Ignacio de Castera, quien muy pronto comenzo las obras. (7) La traza ortogonal se regularizo por medio de la apertura, ampliacion y alineamiento de numerosas arterias viales. Nuevos paseos y puentes fueron construidos. Ademas, doto de empedrado y de anchas banquetas a las calles del centro; los mercados en las plazas publicas fueron reordenados; se pintaron muchas fachadas, y el alumbrado publico fue puesto en funciones. En forma simultanea, la ciudad fue reorganizada administrativamente: se creo para ello una division en cuarteles y manzanas; se les puso nombre a las calles y las plazas, escritos estos en azulejos blancos de Talavera; las casas se numeraron y se marcaron las accesorias. La red de distribucion de aguas mejoro sustancialmente gracias a la instalacion de acueductos, canerias y fuentes. Se emprendieron asimismo importantes obras de saneamiento urbano, entre ellas, la construccion y reparacion de acequias, drenajes y atarjeas para la correcta conduccion de aguas pluviales y negras. Tambien se ordeno a los propietarios instalar letrinas y depositos de basura en sus casas. Y, como complemento, se instauro un eficiente servicio de limpia que se valia de carros de recoleccion para llevar la basura a un sistema de tiraderos distribuidos en la periferia.

Los mayores esfuerzos de mejoramiento urbano tuvieron lugar en la Plaza de Armas, obras que estuvieron a cargo del ingeniero militar Miguel Constanzo. (8) A la llegada de Revillagigedo aquello era una verdadera anarquia, tal y como da cuenta Francisco Sedano en sus Noticias de Mexico:
   Esta plaza, cuando estaba el mercado, era muy fea y de vista muy
   desagradable. Encima de los techados de tajamanil habia pedazos de
   petate, sombreros y zapatos viejos, y otros harapos que echaban
   sobre ellos. Lo desigual del empedrado, el lodo en tiempo de
   lluvias, los canos que atravesaban, los montones de basura,
   escremento de gente ordinaria y muchachos, cascaras y otros
   estorbos la hacian de dificil andadura. Habia un beque o secretas
   que despedia un intolerable hedor que por lo sucio de los tablones
   de su asiento, hombres y mujeres hacian su necesidad trepados en
   cuclillas con la ropa levantada a vista de las demas gentes sin
   pudor ni verguenza, y era demasiada la indecencia y deshonestidad.
   Cerca del beque se vendia en puestos carne cocida, y de ellos al
   beque andaban las moscas. De noche se quedaban a dormir los
   puesteros debajo de los jacales, y alli se albergaban muchos
   perros que se alborotaban y a mas del ruido que hacian se
   avalanzaban a la gente que se acercaba. Todo esto es cierto y
   verdad, de que son testigos todos los habitantes de esta gran
   ciudad. (9)


Por fortuna, la coyuntura para remediar el deplorable estado en que se encontraba la principal escena politica y religiosa de la ciudad se dio en diciembre de 1789, cuando la plaza tuvo que despejarse para la proclamacion de Carlos IV. Asi, terminadas las celebraciones, el virrey ordeno al corregidor intendente Bernardo Bonavia y Zapata que ya no se permitiera establecer los puestos y que estos fueran reorganizados en la contigua Plaza del Volador. No solo eso, sino que se giro la instruccion de demoler el viejo muro del atrio de la catedral; eliminar las sepulturas que estaban a flor de tierra en el cementerio del Sagrario, trasladandolas a la iglesia de San Pedro y San Pablo; cambiar la horca a la plazuela de Tenexpa; desmontar "la Pila", es decir, la fuente ochavada con un tazon de bronce enviado desde Peru por Luis de Velasco y con un coronamiento en forma de aguila regalado por Carlos V, y finalmente retirar la columna con el busto de Fernando VI que se conocia popularmente como "el Piramide".

Ya con el terreno libre de obstaculos, se rebajo en poco mas de una vara y media (10) el antiestetico monticulo que se hacia en la plaza, nivelandolo en la medida de lo posible. Lo propio se hizo con el piso del atrio catedralicio, el cual quedo casi a la misma altura que la plaza, por lo que unicamente fue necesario construir una graderia para salvar el desnivel remanente. Para el exito de la operacion, cada canoa que introducia mercancias al centro de la ciudad tenia como obligacion salir cargada con el material producto del rebaje. Las dos torres de la catedral tambien se concluyeron en aquellos anos, en tanto que la portada principal se decoro con las armas de Castilla y Leon, y las puertas con el escudo pontificio.

En el tiempo que duraron las tareas de renivelacion, se aprovecho para colocar atarjeas con grandes tapas de piedra y canerias que llevarian el agua a cuatro nuevas y esbeltas fuentes, una en cada esquina de la plaza. Ademas, se construyeron banquetas y guarda-ruedas, y se empedro el area. Finalmente, se terrapleno la Acequia Real, se hicieron ocho embarcaderos dotados de escaleras dobles y se demolieron los cajoncillos de San Jose, ubicados en el extremo sur de la plaza, frente al Portal de las Flores (Figura 1).

Como consecuencia inesperada de las radicales reformas de la Plaza de Armas y el area circunvecina, salieron a la luz decenas de esculturas mexicas, destacando la Coatlicue, la Piedra del Sol y la Piedra de Tizoc entre todas ellas. Pero, contrario a lo que siempre habia sucedido, las antiguedades recien desenterradas ya no fueron destruidas, pues ahora se veia en ellas un rico contenido historico y, dependiendo del caso, cierto valor artistico. Por esta razon, muchas se utilizaron como elementos decorativos en las esquinas, los dinteles y los zaguanes de las nuevas mansiones, mientras que otras nutrieron las cada vez mas comunes colecciones publicas y privadas de la capital.11 Todos estos monumentos fueron objeto de escrutinio por parte de la mayoria de los intelectuales ilustrados y un creciente numero de aficionados que vivian o estaban de visita en la ciudad. La presencia de estas enigmaticas piedras en lugares visibles genero curiosidad, debates, publicaciones y el deseo de preservarlas para la posteridad.

El hallazgo arqueologico

Hoy podemos delinear los pormenores del feliz descubrimiento de la Coatlicue, en buena medida gracias a un par de expedientes de la epoca que se atesoran en el Archivo Historico del Distrito Federal, institucion que tiene como sede la bellisima Casa de los Condes de Heras y Soto. Hasta ahora ineditos, tales expedientes reunen las declaraciones que hicieron dos protagonistas y dos testigos presenciales del hallazgo, asi como las instrucciones que se giraron para que el monumento fuera trasladado a la Universidad Real y Pontificia.

[FIGURA 1 OMITIR]

Uno de los expedientes se formo en octubre de aquel mismo ano (12) y obedece al deseo de las mas altas autoridades coloniales de conocer las circunstancias de un episodio que hoy se considera el origen de la arqueologia mexicana. (13) El primer documento que lo integra es una esquela sin fecha, la cual fue escrita por el sobrestante mayor de la obra del rebajo de la plaza, Jose Antonio Cosio, a peticion del ingeniero militar Constanzo. (14) En ella se responde laconicamente a un cuestionamiento del corregidor intendente Bonavia, diciendo que "la Piedra" vio la luz el 13 de agosto y que fue sacada a la superficie el 4 de septiembre. Bonavia debio transmitir la esquela al virrey Revillagigedo y este seguramente quedo insatisfecho con el reporte. Asi nos lo hace vislumbrar el siguiente documento, dictado el dia 7 de octubre por el corregidor intendente al escribano Juan Antonio Gomez. Ahi se dice:
   Que a consecuencia de hallarse [el corregidor intendente] con
   Superior orden del Exmo. senor Virrey, para averiguar en que dia
   se descubrio una piedra labrada de conciderable magnitud, que
   parece ser Monumento de la Gentilidad, el qual estava a poca
   distancia de los cajoncillos del Senor San Jose, subterraneamente,
   y se manifesto a tiempo de continuar la escavacion de la Plaza
   publica de esta Capital devia mandar y su Senoria mando, que
   agregandose la adjunta Esquela, se notifique al sujeto que la
   firmo declare acerca de la certeza de su contenido, e igualmente
   el Arquitecto que dirije la obra del revajo de dicha Plaza, a
   efecto de q.e ambos digan a que profundidad se hallava dcha.
   piedra respecto del alto que tenia la misma Plaza, su estructura,
   tamano, y demas que hallen por conveniente. (15)


Cumpliendo la instruccion, el escribano Gomez se dio a la tarea de tomar declaracion en los dias subsiguientes tanto a Jose Damian Ortiz de Castro, maestro mayor de la ciudad y responsable de la obra, como al mencionado sobrestante Cosio. En la primera de ellas se da fe de lo siguiente:
   Yo el Escrivano, haviendo comparecido Dn. Jose Damian Ortiz,
   Academico de merito de la R. (1) de San Carlos de esta N. E. y uno
   de los maestros maiores de esta N. C. para dar la declaracion que
   previene el Auto de la primera foja, haviendo echo juramento por
   Dios Nuestro Senor y la Santa Cruz, de decir verdad en lo que
   supiere, siendo preguntado dixo: Que el dia treze de Agosto de este
   ano, se descubrio en uno de los conductos cubiertos que se estan
   construiendo en la Plaza maior desta Corte, inmediato a los
   Cajoncitos que llaman de Senor San Jose y a distancia de cinco
   varas (16) de la Azequia Real, y treinta y siete (17) del Real
   Palacio, una figura de piedra de Chapultepec, (18) que al parecer
   la arrojaron, por que estava boca avajo: Que la profundidad a que
   se hallo fue de vara y tercia,19 por la caveza, y de una vara por
   los pies. (20) Que el dia quatro de Septiembre a las dos de la
   noche, se paro por medio de un aparejo Real, compuesto de una doble
   Polea que se afianzo en la Andamiada que para el fin se formo, y
   otras dos sensillas que se colocaron en la propia figura, la una
   para doblar el Cable y la otra para el retorno, cuia maniobra se
   facilito por medio de torno, por cuio medio se hisava con mucha
   igualdad y mayor ventaja: Que en esta misma noche solo se endereso
   dicha figura, y en la siguiente que fue la del dia veinte y cinco a
   la misma hora se saco y coloco frente de la Puerta Chica del Real
   Palacio, donde existe: Que lo q.e lleva dho. es la verdad, so cargo
   de juram.to en q.e se ratifico, y lo firmo. (21)


De lo anterior se colige que, el 13 de agosto, un grupo de trabajadores que instalaba una atarjea de mamposteria en el angulo sureste de la plaza se topo con la Coatlicue, practicamente al borde de la acequia y a escasisima distancia de la superficie. La escultura estaba recostada con su cara frontal hacia abajo, en una posicion casi horizontal. Ortiz de Castro es muy claro al explicar el metodo que se siguio tres semanas mas tarde, con el fin de extraer esta mole de mas de 24 toneladas y colocarla de pie a un lado de la zanja. En un movimiento posterior, el 25 de septiembre, la Coatlicue fue llevada junto a la Puerta del Virrey, la actual Puerta de Honor de nuestro Palacio Nacional.

A diferencia de Ortiz de Castro, Cosio era un hombre parco, tal y como se deduce tanto de la esquela que arriba citamos como de su declaracion que a la letra dice:
   Que el dia treze de Agosto de este ano, por la manana, yendo a
   travajar con inmediacion a los Cajoncillos del Senor San Jose, se
   descubrio a distancia como de dos varas, (22) frontero de sus
   puertas, una Piedra labrada de tres vs de largo, (23) y poco mas de
   vara de ancho, (24) quel bulgo a llamado el Ydolo a profundidad de
   cosa de tres quartas (25) por un extremo, y por el otro como vara y
   quarta. (26) Que el dia quatro de Septiembre pasado a las doze de
   la noche, se saco dicha piedra, y se puso en el lugar donde hoi
   esta frente de la Puerta Chica del Real Palacio, y que esto es lo
   que tiene dicho en su Esquela [...] (27)


Ambas declaraciones coinciden en la cronologia de los acontecimientos y se aproximan mucho en lo referente a la ubicacion y la profundidad a la que yacia el monolito. Ademas, se complementan: mientras que el maestro mayor especifica el tipo de roca en que se tallo el monumento (una andesita), el sobrestante consigna sus dimensiones, por cierto con bastante precision. (28)

No contento con las dos declaraciones que se le encomendaron, el escribano Gomez continuo con sus pesquisas. El 19 de octubre levanto un par mas, en esta ocasion a propietarios de negocios que se encontraban en los conocidos cajoncitos de Senor San Jose. Estos eran dos edificios comerciales, alargados y de doble nivel que bordeaban el costado norte de la Acequia Real y que corrian paralelos al Portal de las Flores. (29) Alojaban en su interior un total de 35 cajoncitos, casi todos de cinco varas (30) de fondo y con dos puertas hacia la Catedral. (31) Los cajoncitos 5 y 6, proximos al Puente de Palacio, estaban ocupados por una cacahuateria, cuyo dueno era el corregidor espanol Pedro Joseph Esquivel. Al ser interrogado sobre la antigua escultura, este afirma que
   el dia catorce de Agosto por la manana, en embargo de sus
   ocupaciones, obremos q.e los operarios q.e trabajan en el rebajo de
   la Plaza ma.r descubrieron a poca distancia de la Puerta de su
   tienda, un pedazo de piedra labrada, y habiendo escarbado mas, se
   hallo ser una piedra grande de la misma figura q.e se ve en el dia,
   la qual le parece haberse sacado enteram.te el quatro de Sept.re
   [...] (32)


La otra declaracion fue rendida por Juan Andres Gutierrez, propietario de la merceria del numero 4, quien senala puntualmente
   que el dia catorce del pasado Agosto estando travajando en las
   inmediaciones de su puerta los operarios del rebajo de la Plaza
   mayor entre nueve y diez de la manana fueron descubriendo una
   piedra de que no haviendose hecho el mayor aprecio a los
   principios, siguiendo el trabajo para abrir una Sanja hallaron una
   piedra quadrada que hoy se manifiesta, la qual save haverla sacado
   el dia quatro de Sept.re por la Noche. (33)


Por desgracia, estos testimonios adicionales no agregan mucho a lo ya sabido e introducen el error de que el hallazgo tuvo lugar un dia despues de lo acontecido en la realidad. Lo importante es que, una vez recabados estos dos ultimos documentos, el expediente completo fue remitido para su conocimiento al mismisimo virrey el dia 22 de octubre y que, una semana mas tarde, Bonavia turno copia al rector de la universidad.

La informacion de este expediente se corrobora en los testimonios de otras personas que no declararon ante el escribano, pero que registraron en sus publicaciones o en sus diarios personales como surgio la Coatlicue del subsuelo. Uno de ellos fue don Antonio de Leon y Gama, astronomo y profundo conocedor de las antiguedades mexicanas. En junio de 1792 se publico su Descripcion historica y cronologica de las dos piedras que con ocasion del nuevo empedrado que se esta formando en la plaza principal de Mexico, se hallaron en ella el ano de 1790..., donde resena el incidente de la siguiente manera:
   Con ocasion, pues, de haberse mandado por el Gobierno que se
   igualase y empedrase la Plaza mayor, y que se hiciesen tarjeas para
   conducir las aguas por canales subterraneos; estando excavando para
   este fin el mes de Agosto del ano inmediato de 1790, se encontro, a
   muy corta distancia de la superficie de la tierra, una Estatua
   curiosamente labrada en una piedra de extrana magnitud, que
   representa uno de los idolos que adoraban los Indios en tiempo de
   su Gentilidad. (34)


Otro testigo fue el ya referido alabardero Gomez, quien en su diario consigna el hallazgo y describe la fisonomia de la Coatlicue con sorprendente precision:
   El dia 4 de septiembre de 1790 en Mexico, en la plaza principal,
   enfrente del rial palacio, abriendo unos cimientos sacaron un idolo
   de la gentilidad, cuya figura era una piedra muy labrada con una
   calavera en las espaldas, y por delante otra calavera con cuatro
   manos (y) figuras en el resto del cuerpo pero sin pies ni cabeza y
   fue siendo virrey el conde de Revillagigedo. (35)


Pasemos ahora al segundo expediente del Archivo Historico del Distrito Federal, (36) el cual reune documentos que detallan el traslado de la Coatlicue a la universidad; esta ocupaba un inmueble hoy desaparecido que cerraba la Plaza del Volador por el oriente. El primer documento es un billete fechado el 5 de septiembre de 1790, donde Bonavia sugiere al virrey que la escultura recientemente exhumada sea protegida por su valor historico:
   En las escavaciones que se estan haciendo en la Plaza de Palacio
   para la construccion de targeas se ha hallado como se sabe una
   figura de piedra de un tamano considerable, que denota ser anterior
   a la conquista. La considero digna de conservarse por su
   antiguedad, por los escasos monumentos que nos quedan de aquellos
   tiempos, y por lo que pueda contribuir a ilustrarlos. Persuadido
   que a este fin no puede ponerse en mejores manos que las de la Real
   Pontificia Universidad, me parece convendra colocarse en ella, no
   dudando la admitira con gusto, quedando a mi cargo, si a V.E. le
   parece bien el hacerla medir, pesar, dibujar, y gravar para que se
   publique con las noticias que dho. cuerpo tenga, indague, o
   descubra, a cerca de su origen. (37)


No deja de resultar sorprendente que Bonavia haya preferido confiar la custodia y el estudio del monolito a una institucion que atravesaba por un periodo de decadencia y gran conservadurismo, soslayando la apenas fundada Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos. Esta ultima representaba en ese entonces la vanguardia en el terreno de las artes plasticas, tanto asi que en su edificio compartian espacios las copias de yeso de esculturas grecolatinas traidas por Manuel Tolsa desde Espana con esculturas mexicas recientemente exhumadas en la ciudad de Mexico, entre ellas el Indio Triste y la efigie en bulto redondo del ahuizote. (38)

Revillagigedo le contesta positivamente a Bonavia al dia siguiente, haciendo explicito el deseo de ver su estudio publicado:
   Combengo gustoso en que se conduzca a la R.l y Pontificia
   Universidad la figura de Piedra hallada en las Escavaciones de la
   Plaza deste Palacio, y se coloque en el parage de aquel Edificio
   que se contemple el mas a proposito; cuidando Ud. como me propone
   de hacerla medir, pesar, dibujar, y grabar, a fin de publicarla con
   las noticias que aquel Ille. Cuerpo tenga o pueda indagar acerca de
   su origen. (39)


Dos semanas mas tarde, el 22 de septiembre, el virrey manda otro billete a Bonavia, notificandole la opinion del rector con relacion a la escultura:
   El Rector de la Universidad ha solicitado se pase a ella la piedra
   encontrada en las excavaciones de la Plaza pral. para hacer cotejos
   y deducir si, como parece, fue, Estatua de alguno de los Templos de
   los Yndios.

      Hoy le contesto q.e ya tenia tomada esta misma providencia en
   Orn. de 6. del corr.te la q.e repito a V.s. agregandole comunique al
   referido Rector noticia autentica del hallazgo.


Este documento es el ultimo que se refiere a la Coatlicue, pues los subsecuentes tienen que ver con la Piedra de Tizoc. (40) Sin embargo, Leon y Gama nos informa de la existencia de un billete mas relativo a este asunto, el cual fue enviado por Bonavia al rector el 29 de octubre. En su Descripcion historica y cronologica... lo transcribe:
   En cumplimiento de lo que el Exmo. Senor Virrey se sirvio
   prevenirme en Oficio de 22 del mes ultimo, paso a V.S. testimonio
   que acredita el hallazgo de la figura de piedra, (41) al parecer
   gentilica, encontrada en las excavaciones de la Plaza mayor: la que
   desde luego puede V.S. disponer se traslade a la Real Univesidad,
   con el fin propuesto de que se conserve, y que con las luces de los
   documentos de la Biblioteca, se forme la disertacion
   correspondiente; quedando a mi cuidado, en estando alli, hacerla
   pesar, medir y gravar, para que al mismo tiempo se de noticia al
   Publico con su estampa, peso y dimensiones. (42)


Si tomamos en cuenta la fecha de emision de este ultimo documento, el traslado habria tenido ocasion entre el 29 de octubre de 1790 y el 16 de agosto de 1791, cuando la Gazeta de Mexico anuncio que la Descripcion historica y cronologica... estaba concluida.43 En efecto, Leon y Gama manifiesta en esta obra que el monumento ya se encuentra en la universidad, especificando que se coloco en "uno de los angulos de su Atrio". Anade que aun no habia sido medido ni dibujado "por las muchas y graves ocupaciones" del corregidor intendente, quien "acaso suspendio el que se practicaran, por haber tenido noticia de que yo tomaba el trabajo de dar al Publico su descripcion". (44)

Es interesante acotar al margen que, a raiz de la aparicion de la mencionada noticia en la Gazeta de Mexico, Bonavia mando llamar a Leon y Gama para mostrarle los dos expedientes que aqui hemos transcrito, conminandolo a incluir en su libro de proxima aparicion una larga "Adicion". (45) En ella debia informar a los lectores sobre las providencias del corregidor intendente y del virrey "conducentes a la perpetua conservacion de estas Estatuas [la Coatlicue y la Piedra del Sol], y a la permanencia de la memoria de ellas". El sabio no tuvo mas remedio que cumplir con las exigencias, haciendo hincapie en su anadido del "zelo, solicitud, y eficacia" de Bonavia, y transcribiendo integramente dos de sus oficios.

Varios anos despues, el 30 de agosto de 1795, Leon y Gama envio una carta al historiador Andres Cavo para pedirle que no incluyera tal adicion en la version italiana que este jesuita exiliado en Roma estaba preparando de la Descripcion historica y cronologica... De manera implacable, la misiva senala lo siguiente en relacion a Bonavia:
   Podra U. omitir, si le parece, en todo, o en parte, la Addicion de
   la pag. 8. principalm.te los Oficios que me hizo el S.or Corregidor
   insertar a la letra, porque se diera a entender, que havia tenido
   parte en la invencion de las Piedras, y en promover su explicacion,
   que a no haverla yo tomado a mi cargo voluntariam.te ya se huviera
   demolido, como lo hizo hacer con un precioso remate del Templo
   mayor, cuyos fragmentos andan bien distantes unos de otros [...]
   (46)


Tanto la adicion al libro como la queja epistolar de Leon y Gama nos dejan ver un cierto oportunismo politico de parte de Bonavia, ademas de su falta de apoyo sostenido al estudio pormenorizado de la Coatlicue y su indolencia por el rescate de otros vestigios arqueologicos de menor calibre. Aun asi, lo que resulta incuestionable, y de ello son testimonio los expedientes que ahora estamos dando a conocer, es que el corregidor intendente y el virrey tenian un interes sincero por conservar estos monumentos de la antiguedad prehispanica y que ninguno de los dos dudo un minuto en promover la salvaguarda de la Coatlicue, decision en extremo loable y hasta donde sabemos sin precedentes en la historia virreinal. Lo anterior cobra mayor sentido al tomar en cuenta que Bonavia era un politico imbuido por las ideas de la Ilustracion, que entre sus muchas ocupaciones fue consiliario de la Academia de San Carlos y que pasaba sus ratos libres organizando un gabinete propio con curiosidades de los tres reinos de la naturaleza. (47)

Por otra parte, es altamente significativo que la Coatlicue haya tenido un destino tan distinto al de la Piedra del Sol. Como es bien sabido, esta escultura fue llevada tras su descubrimiento en diciembre de 1790 a la torre nueva de la Catedral, lugar donde estuvo expuesta a la vista publica hasta 1885. (48) La actitud diametralmente opuesta hacia dos obras maestras de la misma civilizacion y aparecidas el mismo ano quizas se explique por lo que cada una de ellas evocaba a las elites coloniales: mientras que la Piedra del Sol materializaba el profundo conocimiento geometrico, calendarico y astronomico de los mexicas, la Coatlicue mostraba su lado oscuro, el cual era definido como monstruoso, idolatrico y sanguinario.

El debate en torno al hallazgo

Desde el dia de su descubrimiento, la Coatlicue ha sido objeto de controversias en torno a su significado, muchas de las cuales siguen hoy vigentes. La primera y mas enconada discusion tuvo lugar entre 1790 y 1794, y se ventilo publicamente en las dos principales gacetas de la ciudad de Mexico y en un par de tratados. (49) En ella participaron al menos cuatro individuos: el poligrafo Joseph Antonio Alzate y Ramirez, un criollo que firmo con el pseudonimo de Ocelotl Tecuilhuitzintli, el astronomo y anticuario Antonio de Leon y Gama, y el licenciado del Colegio Ilustre de Abogados Jose Ignacio Borunda. Todo comenzo cuando Alzate, personalidad tan celebrada como denostada en aquella epoca, dio a conocer en su Gazeta de Literatura breves noticias sobre los descubrimientos de la Coatlicue y la Piedra del Sol en diciembre de 1790 y enero de 1791, respectivamente. (50) En la primera de ellas, pontifica sobre el emplazamiento original y el significado de la diosa:
   Se ha extranado que en esta Gaceta no se haya dado noticia de una
   voluminosa piedra que se encontro formando una excavacion en la
   plaza principal de esta ciudad: su volumen, el estar esculpida con
   figuras de medio relieve, me hace creer fue de las que componian el
   antiguo templo de los mexicanos, puesto que estaba fabricado en
   donde se halla dicha plaza. No ha faltado quien diga es una imagen
   simbolica del dios de la guerra y de la muerte; ?pero que reglas
   hay para descifrar los caracteres mexicanos? Estos son como los de
   los egipcios, simbolos cuya inteligencia se ha perdido, porque se
   ignora la clave para su inteligencia [...] No es esta ocupacion
   para mi genio; jamas intento caminar entre tinieblas. (51)


En este brevisimo texto, ademas de sugerir erroneamente que el recinto sagrado de Tenochtitlan se extendia hasta el lugar donde aparecio la Coatlicue, Alzate lanzo en forma velada su primer ataque a Leon y Gama. Ambos sabios acababan de sostener una polemica encarnizada en torno a las auroras boreales, (52) razon por la cual Alzate no debio perdonar que su contrincante volviera a la escena publica, ahora para predicar a los cuatro vientos que la nueva escultura figuraba a la pareja divina formada por Teoyaomiqui y Teoyaotlatohua Huitzilopochtli, y que en su base tenia esculpida la imagen de Mictlantecuhtli. Es cierto que Alzate habia manifestado en varias ocasiones su atraccion por las antiguedades (particularmente por las ruinas de Xochicalco, Otoncalpulco, Herculano y Pompeya), pero siempre se limito a los aspectos tecnicos y mensurables, sobre todo de la arquitectura, donde podia hacer lujo de sus profundos conocimientos en las ciencias naturales, la fisica y la mecanica. (53) Esto explica su tozuda oposicion a abordar las cuestiones formales y simbolicas del arte prehispanico, despreciando asi un quehacer tan caro a Leon y Gama, y criticandolo de paso por su supuesta falta de metodo para el desciframiento glifico de la Coatlicue.

Meses despues, el 16 de agosto de 1791, la Gazeta de Mexico dio a conocer las reflexiones de un tal Ocelotl Tecuilhuitzintli, quien arremetio contra Alzate y contra Leon y Gama. Le reprocho al primero sus equivocadas apreciaciones sobre la Piedra del Sol y lo conmino a dar a conocer las relativas a la Coatlicue, mientras que de un plumazo descalifico la identificacion que el segundo habia hecho verbalmente de la diosa. En una posdata, Tecuilhuitzintli nos ofrece su propia interpretacion de esta escultura, por demas desorbitada y carente de sustento:
   P.D. No convengo con los que han dicho a Vm. que la piedra volumosa
   de su referida Gazeta de Diciembre sea el Dios de la Guerra y de la
   Muerte. Opino que es la Estatua de Teotlacanexquimilli, Vulto de
   obscuridad, o Dios sin pies ni cabeza, acompanado de Tlazolteotl,
   Venus deshonesta, y de Tlateuctli Dios vengador de los adulterios.
   A todos tendra Vm. el gusto de conocer en el Patio de esta
   Universidad, donde recibiran a Vm. como a mi esta tarde, en pie,
   sin tener pies. El Dios de la Guerra, el Senor Hutizilopochtli era
   menos atento, y aunque entrase el mismo Moctezuma no se levantaba
   de su banco de quatro angulos. (54)


El caracter indomito de Alzate lo movio a contestar por el mismo medio al mes siguiente. En lo tocante a la Coatlicue, no hizo mas que eludir la critica de Tecuilhuitzintli, reconociendo haberse mofado de las ideas de Leon y Gama, y reiterando su desden por un tema que consideraba especulativo. El texto dice a la letra:
   El ultimo y mas infundado cargo que me hace Vm. es si haber faltado
   a mi palabra, por no haber tratado de la Estatua que en el dia se
   conserva en la Real Universidad, quando el que lea, no digo con
   atencion, pero aun superficialmente mi Gazeta N. 8 de 13 de
   Diciembre de 90, veera que despues de haberme burlado de las
   extranas interpretaciones de varios Sugetos, concluyo con estas
   palabras: No es ocupacion para mi genio: jamas intento caminar
   entre tinieblas. (55)


En el contexto de estos fugaces intercambios, Leon y Gama entrego a la imprenta de Zuniga y Ontiveros su Descripcion historica y cronologica... (56) La Gazeta de Mexico se encargo de anunciarlo y, a lo largo del primer semestre de 1792, invito a los lectores a suscribirse. Ante la falta de respuesta, se prorrogo la fecha limite en dos ocasiones. (57) Finalmente, en el mes de junio vio la luz el que Canizares Esguerra ha considerado "uno de los textos mas eruditos y sofisticados desde el punto de vista epistemologico que aparecieron en el mundo Atlantico durante ese periodo". (58)

Uno de los principales propositos de este tratado era dejar memoria de los monumentos arqueologicos que acababan de ser exhumados, los cuales estaban siendo destruidos por "la gente rustica y pueril". (59) Para ello, Leon y Gama acompano sus eruditas disertaciones de tres fieles grabados en cobre, uno de los cuales mostraba a la Coatlicue en sus caras frontal, dorsal, lateral, superior e inferior (Figura 2). Eran obra de Francisco Aguera y Bustamante, quien tuvo principal actividad como grabador entre 1784 y 1805, adquiriendo fama por sus estampas religiosas, escudos de armas, mapas, ex-libris, por la alegoria que sirvio de frontispicio a la Portentosa vida de la muerte de fray Joaquin de Bolanos y por las laminas para el ensayo pionero de Alzate sobre Xochicalco. (60)

Con su publicacion, Leon y Gama tambien perseguia fines politicos. Deseaba combatir a toda costa la leyenda negra urdida en contra el imperio espanol y sus colonias americanas, demostrando a traves del analisis de estos monumentos arqueologicos, el grado de avance de los pueblos autoctonos y, en consecuencia, la proeza que habia significado la Conquista.
   Me movio tambien a ello el manifestar al orbe literario parte de
   los grandes conocimientos que poseyeron los indios de esta America
   en las artes y ciencias, en tiempo de su gentilidad, para que se
   conozca cuan falsamente los calumnian de irracionales o simples los
   enemigos de nuestros espanoles, pretendiendo deslucirles las
   gloriosas hazanas que obraron en la conquista de estos reinos. no
   habiendo conocido el fierro ni el acero, gravaban con tanta
   perfeccion en las duras piedras las estatuas que representaban sus
   fingidos simulacros, y hacian otras obras de Arquitectura [...]
   (61)


[FIGURA 2 OMITIR]

Vale mencionar que, aproximadamente desde 1768, Leon y Gama se habia preocupado por el origen y los progresos de los nativos, y se habia propuesto escribir una historia antigua de la Nueva Espana. (62) Para ello consulto numerosas publicaciones impresas, pero se percato de que en su mayoria ofrecian datos confusos y contradictorios. (63) Por tal motivo, el sabio se propuso buscar relaciones manuscritas indigenas y, (64) como estas estaban compuestas en nahuatl, se dio a la tarea de aprender este idioma. Paralelamente, mando sacar copias de pictografias que habian sido colectadas por Boturini y "algunas personas curiosas", asi como de otras que se atesoraban en la universidad. Esto le permitio alcanzar un conocimiento en la materia--particularmente sobre el calendario y la astronomia--que no poseia ninguno de sus contemporaneos.

Por desgracia, la disquisicion de Leon y Gama sobre la Coatlicue no fue tan profunda ni tan atinada como la que hizo acerca de la Piedra del Sol. (65) El sabio entendio a la diosa--elaborada a su juicio con una dura "piedra arenaria"--como un "compendio de muchos dioses". De la cintura para arriba estaba conformada segun el por "dos figuras casi semejantes, y estrechamente unidas": al frente, un cuerpo femenino que representa a Teoyaomiqui, patrona de los militares que habia perecido en la guerra divina y que tenia por mision recoger las almas de los muertos en batalla y de los sacrificados; atras, la efigie masculina de su companero, el dios de la guerra Teoyaotlatohua Huitzilopochtli. (66) Leon y Gama leyo las serpientes que brotan del cuello como las mascaras de ambos dioses, y sus collares como compuestos de manos y bolsas de copal (corazones en la realidad). De la cintura para abajo descifro la presencia de siete dioses mas: Cohuatlycue simbolizada en la falda de serpientes entrelazadas; Cihuacohuatl, en las dos grandes serpientes del cinturon; Quetzalcohuatl, en estas serpientes y las plumas contiguas; Chalchihuitlycue, en los supuestos tejidos de chalchihuites; Tlaloc y Tlatocaoecelotl, en los dientes y unas, y Mictlantecuhtli, esculpido en la base del monumento. La posicion inferior de este ultimo relieve y los codos flexionados le indicaban al sabio que la escultura se exhibia en alto, sostenida por "dos sustentaculos o columnas". En lo concerniente a sus funciones, Leon y Gama propuso que el monumento marcaba el lugar donde se hacian durante la veintena de hueymiccailhuitl las exequias de reyes, senores y soldados muertos en batalla, asi como donde se sacrificaban cautivos en el fuego.

Por lo visto, Alzate leyo con tanta avidez como disgusto la Descripcion historica y cronologica..., pues antes de que terminara el mes de junio de 1792 aparecio en la Gaceta de Literatura una corrosiva resena solo imputable a su pluma:
   En la oficina en que se imprime esta se ha publicado un cuaderno en
   cuarto, en el que se representan dos de las cuatro piedras que
   adornaban al antiguo templo de los mexicanos, su autor es D.
   Antonio de Leon y Gama, sujeto que en repetidas ocasiones tiene
   manifestada su aplicacion a las ciencias naturales utiles: la
   publicacion del cuaderno presenta dos asuntos: tres estampas que
   representan la figura de dos piedras copiadas con exactitud, y la
   interpretacion de los geroglificos. Por lo que toca a la primera
   parte, todos los sabios del orbe deben agradecerle que a su costa
   mandase copiar las imagenes de tan estupendas moles, caracterizadas
   con los simbolos que representan; y si se atiende a las
   circunstancias del tiempo, la publicacion de las laminas es
   oportuna. La descripcion del templo de Mexico, que dispuso el sabio
   Dr. Hernandez, testigo ocular, nos llegara de uno a otro correo:
   por su informe acomodaremos en sus debidos sitios las piedras que
   se han encontrado, y sabremos lo que significaron: y asi, interin
   esto llega, demos muchas gracias al Senor de Gama, quien movido de
   un espiritu patriotico, publica las estampas, que son exactas: si
   la interpretacion es genuina, lo ignoro; se que otro anticuario
   mexicano piensa de diverso modo, y que se previene para decir lo
   que siente.

      Las disputas en materia de antiguedades son y seran de un abismo
   de confusiones: uno dice que tal figura es G, y otro que es Z; y
   como por lo regular no hay documento decisivo, suelen ser estas unas
   disputas eternas. (67)


Una vez mas, Alzate le echaba en cara a su antagonista la ausencia de un metodo explicito de interpretacion, al tiempo que contraponia de manera malintencionada a "otro anticuario mexicano", refiriendose al licenciado Borunda, quien en esas fechas estaba preparando su propio ensayo sobre los monolitos de la Plaza de Armas. Aparentemente, Leon y Gama respondio el mismo 26 de junio en la Gazeta de Mexico. Lo hizo, no obstante, en forma templada, lanzando un reto al mentado y misterioso anticuario:
   Como el Autor de la Descripcion siempre ha aspirado a desvanecer
   las tinieblas, y desterrar los errores y confusiones en que se ha
   mantenido la Historia de los Indios por el dilatado tiempo de mas
   de dos siglos y medio, no solo admitira gustoso las nuevas luces
   que se le ministren, sino que repondra enteramente su sistema,
   siempre que el otro Anticuario presente el suyo con igual o mayor
   comprobacion de la que se manifiesta en el Cuaderno impreso. en
   inteligencia que no saliendo dentro de un termino regular, se
   debera estar a lo que se ha dicho en el Cuaderno, y a lo que
   nuevamente dixere en la descripcion de las otras Piedras." (68)


Cansado de ser aludido sin su consentimiento, (69) el propio Borunda salio por fin a la palestra e hizo publicar en la Gazeta de Mexico un texto donde se exponen sus credenciales para opinar en estos temas:
   Del Individuo apuntado, sin aviso suyo, en Gazeta de esta Capital
   de 13 de Septiembre de 91, se supone del mismo modo en la de
   Literatura de 12 de Junio del corriente, que puede decir lo que
   siente sobre figuras de las dos Piedras de que trata el Quaderno
   citado en las de 16 de Agosto de aquel ano, 24 de enero, 8 y 29 de
   Mayo, y 26 del propio Junio. La noticia se fundo, desde luego, en
   ser notorio que desde bien mozo comenzo en Poblaciones de Naturales
   a comparar el idioma que conocemos por Mexicano, con sus
   Gramaticas, impresos y manoscritos del siglo decimo sexto, y a
   observar sus costumbres, y las de la Nacion que llamamos Otomi,
   cotejando tambien documentos autenticos del mismo siglo, y
   monumentos de la Geografia nacional, que recuerda el sentido de los
   principales simbolos y geroglificos de ambas Piedras. Con que no
   hara poco, quien atinare con el, sin entrar todavia en otros, y lo
   fundare en publico, a vos viva, si fuera necesario, entre tanto se
   faciliten todos los costos de una clave demostrativa de frequentes
   errores, originados de aquel tiempo, y que copiados hasta hoy por
   falta de correccion, semejante a la que se hizo para Espanoles en
   la lengua general del Peru, impiden el discernimiento en la
   escritura geroglifica Mexicana juntamente con la del literal, a que
   se dedicaban en su idioma los Nativos hasta el siglo 17. (70)


Aclaremos aqui que Borunda representa un resabio del pensamiento barroco que convivia en forma incomoda con el nuevo mundo de los ilustrados novohispanos.71 Su obra, hoy calificada de disparatada e incomprensible, gozo en su epoca de cierto prestigio y, sobre todo, tuvo un impacto decisivo en el ideario de fray Servando Teresa de Mier. Sin embargo, a raiz del historico sermon que este ultimo pronuncio el 12 de diciembre de 1794 en la Real Colegiata de Nuestra Senora de Guadalupe y por el que fue condenado a prision y exilio en Espana, Borunda seria tildado de loco y sus manuscritos confiscados. Los conocemos gracias a que Nicolas Leon los descubrio en el archivo de la Colegiata en el ano de 1895 y los publico bajo el titulo de Clave general de geroglifcos americanos como parte de los autos contra fray Servando. (72)

En dicho estudio, Borunda explica que las fuentes del siglo XVI tergiversaban la informacion a tal grado que eran inutilizables para reconstruir la historia antigua. Esto se debia a que, por un lado, los interpretes indigenas vertieron incorrectamente el nahuatl a caracteres latinos y, por el otro, a que los espanoles distorsionaron las pronunciaciones originales de una lengua que desconocian. (73) Para salvar el doble obstaculo, el licenciado desarrollo su famosa "clave", una metodologia tan oscura como enmaranada, si bien de una innegable creatividad. Estaba persuadido de que, en tiempos prehispanicos, los hechos historicos no habian sido registrados en papel, sino en tallas de madera y en monumentos petreos como los exhumados en la Plaza de Armas. (74) Aseveraba que las imagenes plasmadas escultoricamente, si eran analizadas de manera correcta, permitirian escribir una narrativa detallada e integral del pasado. Se trataba a su juicio de una suerte de escritura, donde cada simbolo y cada jeroglifico encerraban uno o mas conceptos. Su etimologia en nahuatl codificaba una declaracion alegorica de lo acontecido, transmitiendo pormenores sobre costumbres, acciones y fechas.

Borunda decidio probar su clave precisamente en la Coatlicue, a la cual leyo como un intrincado montaje de simbolos y jeroglificos, creyendo descifrar asi el origen de los mexicas:
   Mas, habiendose excavado en el ano mil setecientos y noventa dos de
   los tres principales monumentos, fielmente copiados en esta clave,
   el primero resulta instruyendo la fundacion de esta ciudad de
   Mexico, no solo datada, sino expresiva del establecimiento de sus
   antiguas contribuciones, lugares, y genealogia de sus fundadores, y
   juntamente de la situacion y causas destructivas de la Capital
   antigua [...]


A partir de la lectura de una argumentacion inacabable y farragosa, resumamos las inferencias basicas de Borunda. Todo comienza con un pueblo ancestral que vivia al sur del Valle de Mexico, en las montanas del Chichinauhtzin, especificamente en Magdalena Petlacalco y Axuchco. Eran miles de gigantes que, tras darse a la embriaguez, desencadenaron la ira de dios. Este los castigo con erupciones y terremotos, ademas de un eclipse. Como consecuencia, perecio la gran mayoria de los gigantes, en tanto que los pocos sobrevivientes tuvieron que emprender una migracion de cuatro siglos, recorriendo cuatro leguas hacia el norte, en direccion de la laguna. En el camino se transformaron en seres humanos, pertenecientes a dos etnias, la mexica y la otomi. Al final de su marcha, fundaron su ciudad en una isla donde habia una "tumorosidad", un grupo de penascos de roca arenosa que habian sido arrojados por las mismas erupciones que los habian obligado a emigrar. Dividieron el asentamiento en cuatro barrios surcados por acequias y, al centro, levantaron un adoratorio que rememoraba la serrania originaria. Con uno de esos "penascosos volumenes" tallaron a la Coatlicue para dejar memoria de su infortunio y su posterior devenir. Vista de frente, nos dice Borunda, la cabeza de la escultura adoptaba la forma de un cangrejo, animal anfibio que evocaba a esta sociedad mixta que habia vivido en ambientes montanosos y lacustres; una idea similar comunicaba la pretendida rana figurada en la base del monolito. Y, al llegar los espanoles, concluye el licenciado, los indigenas no hicieron mas que sepultar a flor de tierra este y otros monumentos, evitando con ello que los intrusos europeos descifraran su historia.

Retornando a nuestro debate, Alzate entrego el ultimo de sus articulos a la Gazeta de Literatura en agosto de 1792. (75) Fue una furiosa diatriba, aunque llena de senalamientos inocuos contra la "obrita" de Leon y Gama. Le objeto ahi, por ejemplo, que hubiera identificado como una arenaria la piedra en que fue tallada la Coatlicue, cuando a su juicio se trataba de un granito, al tiempo que descarto buena parte de los argumentos basados en Cristobal del Castillo, aduciendo que este no era un indio como afirmaba Leon y Gama, sino un mestizo. Alzate se escandalizo igualmente de los juicios interpretativos de anticuarios, etimologistas y cronologistas con los que asociaba a Leon y Gama, insistiendo en que es preferible "tratar de las artes utiles" que ofrecen certezas, "que de las agradables", las cuales se basan en especulaciones filosoficas. El resto del ataque se centro en senalamientos mas trascendentes, aunque ya expresados en sus entregas anteriores. Quizas el mas importante de todos fue que Leon y Gama nunca habia explicado su "clave" para comprender la escritura jeroglifica. Al respecto machaca Alzate:
   Tengo manifestado asi en esta Gaceta como en la politica, mi suma
   ignorancia respecto a lo que significan o quieren dar a entender
   los caracteres mexicanos, y vivire eternamente en esta ignorancia,
   porque no se cual sea la clave para descifrar, o si se quiere,
   adivinar el misterio de los caracteres simbolicos.

      En virtud de esta intima conviccion, ?no debo ignorar si la
   interpretacion del Sr. de Gama es exacta o verdadera? Exponganos
   este anticuario las reglas que sirven para iniciarse en los
   conocimientos de que solo eran poseedores algunos de los antiguos
   sabios mexicanos, y entonces ya vendremos en conocimiento de su
   acierto.


Al final del articulo, se agrega una nota donde Alzate se lanza no solo contra Leon y Gama, sino tambien contra Borunda:
   Nota. En la Gaceta politica de 18 del corriente un anonimo
   [Borunda] se queja de que en la Gaceta de literatura se haya
   divulgado el trabajo que tiene impedido para descifrar las lapidas
   mexicanas de que se ha tratado en la presente; mas la acusacion que
   me hace es infundada. Exprese que cierto anticuario mexicano se
   dedicaba a exponer la interpretacion de las lapidas, y que disentia
   mucho de lo que expresaba D. Antonio de Gama: en la expresion un
   anticuario se comprende toda la serie de anticuarios, puesto que
   por ningun indicio puede inferirse hable determinadamente de un
   solo individuo: ?a que viene el reclamo? ?He faltado a la
   confianza? ?Tengo comprometido a algun literato para que por mi
   insinuacion se le obligue a publicar sus ideas?

      Pero el anonimo, sea quien fuese, ya se explico; y esto es lo que
   me importa, pues da a entender que las lapidas [la Coatlicue y las
   piedras del Sol y de Tizoc] son unos restos de geografia o
   topografia de los antiguos mexicanos: le doy las gracias, porque
   esto corrobora el dictamen que expuse acerca de la voluntariedad
   con que se explican los que se dicen anticuarios o descifradores de
   los caracteres simbolicos de los mexicanos: las piedras
   especificadas, segun el Senor Gama, son restos de la mitologia y
   astronomia de los antiguos pobladores de esta ciudad; en sentir del
   anonimo pertenecen a la geografia: semejantes interpretaciones
   distan entre si lo que el cielo de la tierra [...] (76)


Ante tales improperios, Leon y Gama opto mejor por cerrar "con el silencio la puerta a demandas y respuestas impertinentes, que a mas de ser inutiles a los literatos, influyen en los animos pasionales y discordias". (77) Decidio, ademas, dar tiempo a Borunda para que publicara sus propias interpretaciones, cosa que, como vimos, nunca sucederia. Por ello, en noviembre de 1794, Leon y Gama se resolvio finalmente a concluir la segunda parte de su Descripcion historica y cronologica..., a la cual intitulo "Advertencias anti-criticas". Alli respondio sistematicamente a todas las imputaciones que hicieron sus contemporaneos a la primera parte, y dedico una seccion entera a explicar por que era imposible hallar una clave general para la inteligencia de los jeroglificos, figuras y caracteres indigenas. Lamentablemente, este nuevo tratado, tan docto como el anterior, no seria publicado sino hasta 1832, cuando los protagonistas de esta apasionante polemica ya habian muerto. (78)

REFERENCIAS

Archivo

"El Ayuntamiento de Mexico informa al virrey Revillagigedo el descubrimiento de una piedra labrada de considerable tamano durante las excavaciones que se estan realizando en la Plaza Mayor para la construccion de atarjeas. Dispone el virrey se entregue a la Real y Pontificia Universidad la piedra descubierta y se coloque en el paraje de este edificios para que se indague acerca de su origen. 5 septiembre 1790-12 enero 1792", Ayuntamiento de la Ciudad de Mexico, Historia en general, v. 2254, exp. 22, fs. 5, Mexico, Archivo Historico del Distrito Federal.

"Informe del superintendente, corregidor de la ciudad de Mexico, Bernardo Bonavia al ayuntamiento sobre el descubrimiento de una piedra labrada de considerable magnitud, la cual fue encontrada al realizar obras en uno de los conductos de la Plaza Mayor. Pide se le haga saber al virrey de estos hechos. 4 de septiembre-21 de octubre 1790", en Ayuntamiento de la Ciudad de Mexico, Historia, Monumentos, v. 2276, exp. 1, fs. 5, Mexico, Archivo Historico del Distrito Federal.

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Sin titulo a, Gazeta de Mexico, Mexico, v. IV, n. 16, martes 24 de agosto de 1790, p. 152-154.

Sin titulo b, Gazeta de Mexico, Mexico, v. V, n. 2, martes 24 de enero de 1792, p. 14.

Sin titulo c, Gazeta de Mexico, Mexico, v. V, n. 9, martes 8 de mayo de 1792, p. 88.

Sin titulo d, Gazeta de Mexico, Mexico, v. V, n. 11, martes 29 de mayo de 1792, p. 108.

Sin titulo e, Gazeta de Mexico, Mexico, t. V, n. 13, martes 26 de junio de 1792, p. 124.

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(1) Elena Isabel Estrada de Gerlero, "Carlos III y los estudios anticuarios en Nueva Espana", en Xavier Moyssen y Louise Noelle (coords.), 1492-1992. V Centenario arte e historia; "La labor anticuaria novohispana en la epoca de Carlos IV: Guillermo Dupaix, precursor de la historia del arte prehispanico", en Gustavo Curiel, Renato Gonzalez Mello y Juana Gutierrez Haces (coords.), XVII Coloquio Internacional de Historia del Arte.

(2) Leonardo Lopez Lujan, "Noticias de Herculano: las primeras publicaciones de arqueologia en Mexico", Arqueologia Mexicana, n. 90.

(3) Jose Alcina Franch, Arqueologos o anticuarios. Historia antigua de la Arqueologia en la America Espanola; Marie-France Fauvet-Berthelot et al., "Six personnages en quete d'objets: histoire de la collection archeologique de la Real Expedicion Anticuaria en Nouvelle Espagne", Gradhiva, n. 6; Leonardo Lopez Lujan, "La arqueologia del Epiclasico en el Centro de Mexico", en Descubridores del pasado en Mesoamerica; "El Tajin en el siglo XVIII: dos exploraciones pioneras en Veracruz", Arqueologia Mexicana, n. 89.

(4) Vease por ejemplo Lourdes Diaz-Trechuelo et al., "Juan Vicente de Guemes Pacheco, segundo conde de Revillagigedo (1789-1794)", en Jose Antonio Calderon Quijano (dir.), Los virreyes de Nueva Espana en el reinado de Carlos IV; Sonia Lombardo de Ruiz, "El segundo conde de Revillagigedo, una semblanza a traves de las voces de su tiempo", en Lina Odena Guemes y Hector Madrid Mulia (coords.), Juan Vicente de Guemes Pacheco de Padilla, segundo conde de Revillavigedo. Testimonio documental.

(5) Vease Jesus Galindo y Villa, Historia sumaria de la Ciudad de Mexico, p. 146-147; Regina Hernandez Franyuti, Ignacio de Castera: arquitecto y urbanista de la Ciudad de Mexico 1777-1811, p. 55-73; Lombardo de Ruiz, "El segundo conde..."; Rita Valero de Garcia Lascurain, "El empedrado de la ciudad virreinal", De Tenochtitlan al siglo XXI. Memoria del Primer Encuentro de Cronistas de la Ciudad de Mexico, p. 121-125.

(6) Jose Gomez, Diario curioso y cuaderno de las cosas memorables en Mexico durante el gobierno de Revillagigedo (1789-1794), p. 109. Jose Gomez (1732-1800) alcanzo el grado de cabo en el cuerpo especial de infanteria que tenia la funcion de proteger a los virreyes y hacer guardias de honor. Su presencia constante en la Plaza de Armas desde 1770 le permitio presenciar los trabajos ordenados por Revillagigedo y los consecuentes hallazgos arqueologicos.

(7) Vease, Hernandez Franyuti, Ignacio de Castera...; Jose Ojar Moncada y Paola Gonzalez, "Algunas reformas urbanas en la ciudad de Mexico a finales del siglo XVIII", p. 94-101, 107-112.

(8) Estas modificaciones son especificadas en Jose Maria Marroqui, La ciudad de Mexico, v. 1, p. 276-277; Galindo y Villa, Historia sumaria..., p. 146-147; Diez-Trechuelo et al., "Juan Vicente...", p. 102-104; Valero de Garcia Lascurain, "El empedrado...", p. 121; Moncada y Gonzalez, "Algunas reformas...", p. 101-107.

(9) Francisco Sedano, Noticias de Mexico, v. 2, p. 88.

(10) Equivalente a 1.26 m.

(11) Leonardo Lopez Lujan y Marie-France Fauvet-Berthelot, "Coleccionismo arqueologico novohispano: la revaloracion del pasado prehispanico a fines del periodo colonial", ponencia presentada en el coloquio Las Vitrinas de la Memoria, los Entresijos del Olvido. Coleccionismo e Invencion de Memoria Cultural.

(12) "Informe del superintendente, corregidor de la ciudad de Mexico, Bernardo Bonavia al ayuntamiento sobre el descubrimiento de una piedra labrada de considerable magnitud, la cual fue encontrada al realizar obras en uno de los conductos de la Plaza Mayor. Pide se le haga saber al virrey de estos hechos. 4 de septiembre-21 de octubre 1790". Antonio de Leon y Gama tuvo conocimiento de este expediente y lo cita al principio de la edicion de 1792 de su Descripcion historica y cronologica de las dos piedras que con ocasion del nuevo empedrado que se esta formando en la plaza principal de Mexico, se hallaron en ella el ano de 1790, p. 11.

(13) Matos Moctezuma, "Don Antonio de Leon y Gama y los comienzos de la arqueologia mexicana", en Leonardo Manrique Castaneda y Noemi Castillo Tejero (coords.), Homenaje al doctor Ignacio Bernal; Los comienzos de la arqueologia mexicana: en respuesta a Carlos Navarrete.

(14) "Informe al superintendente...", primer documento.

(15) "Informe al superintendente...", segundo documento, fol. 1r-1v.

(16) Equivalente a 4.18 m.

(17) Equivalente a 30.93 m.

(18) El cerro de Chapultepec posee en sus flancos afloramientos de andesita.

(19) Equivalente a 1.11 m.

(20) Equivalente a 0.84 m.

(21) "Informe al superintendente...", segundo documento, fol. 2r-2v.

(22) Equivalente a 1.67 m.

(23) Equivalente a 2.51 m.

(24) Equivalente a poco mas de 0.84 m.

(25) Equivalente a 0.73 m.

(26) Equivalente a 1.04 m.

(27) "Informe al superintendente...", segundo documento, fol. 3r-3v.

(28) La Coatlicue mide 255 por 150 por 130 cm.

(29) Sedano, Noticias de Mexico, v. 2, p. 90-91. El edificio oriental iba del Puente de Palacio al de las Marquesoteras y, el occidental, de este puente al callejon de San Bernardo.

(30) Equivalente a 4.2 m.

(31) Se terminaron de tirar el 1 de abril de 1794, de acuerdo con Gomez, Diario curioso..., p. 96, [section] 463.

(32) "Informe al superintendente...", segundo documento, fol. 3v.

(33) "Informe al superintendente...", segundo documento, fol. 4r-4v.

(34) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 2-3.

(35) Gomez, Diario curioso..., p. 25, [section] 105.

(36) "El Ayuntamiento de Mexico informa al virrey Revillagigedo el descubrimiento de una piedra labrada de considerable tamano durante las excavaciones que se estan realizando en la Plaza Mayor para la construccion de atarjeas. Dispone el virrey se entregue a la Real y Pontificia Universidad la piedra descubierta y se coloque en el paraje de este edificios para que se indague acerca de su origen. 5 septiembre 1790-12 enero 1792".

(37) "El ayuntamiento...", fol. 1r.

(38) Lopez Lujan y Fauvet-Berthelot, "Coleccionismo arqueologico novohispano...".

(39) "El ayuntamiento...", fol. 2r.

(40) Alfredo Lopez Austin y Leonardo Lopez Lujan, "La historia postuma de la Piedra de Tizoc", Arqueologia Mexicana, n. 102.

(41) Tal testimonio seguramente es el conjunto de documentos de nuestro primer expediente.

(42) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 10.

(43) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 8.

(44) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 10-11.

(45) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 8-14.

(46) Leon y Gama, 1795, ARSI, Vitae 1005, I, A.

(47) Sin titulo a.

(48) "'El adios y triste queja del Gran Calendario Azteca'. El incesante peregrinar de la Piedra del Sol", Arqueologia Mexicana, n. 91.

(49) Anteriormente se han referido a este apasionante debate Carlos R. Margain, "Don Antonio Leon y Gama (1735-1802). El primer arqueologo mexicano. Analisis de su vida y obra", Memorias del Primer Coloquio Mexicano de Historia de la Ciencia, v. II, p. 170-174); Roberto Moreno de los Arcos, "Ensayo biobibliografico de Antonio de Leon y Gama", Boletin del Instituto de Investigaciones Bibliograficas, t. II, n. 1, p. 82-94; Ignacio Bernal, Historia de la arqueologia en Mexico, p. 74-77; Fausto Ramirez, "Observaciones acerca de las artes plasticas en las publicaciones periodicas de Jose Antonio de Alzate y Ramirez", Anales del Instituto de Investigaciones Esteticas, n. 50/1, p. 136-139; Alberto Soberanis, "Alzate, Leon y Gama y Guillaume Dupaix. A proposito de las antiguedades mexicanas", en Teresa Rojas Rabiela (coord.), Jose Antonio Alzate y la ciencia mexicana, p. 59-68; y Jorge Canizares Esguerra, Como escribir la historia del Nuevo Mundo, p. 451-471, 475-480 y 482-489.

(50) Joseph Antonio Alzate y Ramirez; Sin titulo a; Sin titulo b.

(51) Alzate y Ramirez; Sin titulo a.

(52) Vease Moreno de los Arcos, "Ensayo biobibliografico...", p. 68-73.

(53) Alzate y Ramirez, "Descripcion de las antiguedades de Xochicalco"; Augusto Molina Montes, "Una vision de Xochicalco en el siglo XIX: Dupaix y Castaneda, 1805", Anales del Instituto de Investigaciones Esteticas, Mexico, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, v. 62; Lopez Lujan, "Noticias de Herculano...".

(54) Ocelotl Tecuilhuitzintli, "Carta al Autor de la Gazeta de Literatura", Gazeta de Mexico, t. IV n. 40, p. 379.

(55) Alzate y Ramirez, "Respuesta del Autor de la Gazeta de Literatura a la Carta que se publico por la nuestra en la de 16 del pasado, escrita por un Anonimo", Gazeta de Mexico, t. IV, n. 42.

(56) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica..., edicion de 1792.

(57) Sin titulo b; Sin titulo c; Sin titulo d.

(58) Canizares Esguerra, Como escribir la historia., p. 451.

(59) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 3-4.

(60) Jose Toribio Medina, La imprenta en Mexico (1539-1821), v. 1, p. CCXIII; Manuel Romero de Terreros, Grabados y grabadores en la Nueva Espana, p. 463-466; Leonardo Lopez Lujan, "The First Steps on a Long Journey: Archaeological Illustration in New Spain in the Eighteenth Century", en Joanne Pillsbury (editora), Past Presented: the History of Archaeological Illustration.

(61) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica..., edicion de 1792, p. 4-5.

(62) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica..., edicion de 1832, segunda parte, p. 3-5. Dicha historia quedo inconclusa y nunca fue publicada. Vease al respecto, Moreno de los Arcos, "La coleccion Boturini y las fuentes de la obra de Antonio Leon y Gama", Estudios de Cultura Nahuatl, v. 9; "La Historia antigua de Mexico de Antonio de Leon y Gama", Estudios de Historia Novohispana, v. 7.

(63) Eran excepcion las obras de Lopez de Gomara, Hernandez y Torquemada, esta ultima con datos valiosos tomados de Sahagun, Olmos y Motolinia. Vease Moreno de los Arcos, "Ensayo biobibliografico...", p. 103-117.

(64) Utilizo ampliamente las obras de Chimalpahin, Cristobal del Castillo y Alvarado Tezozomoc.

(65) Vease, Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1792, p. 35-47.

(66) Muy poco es lo que se sabe a ciencia cierta sobre Teoyaomiqui y Teoyaotlatohua; entre otras cosas, se desconocen sus atavios y simbolos caracteristicos. Entre las raras fuentes que los mencionan, destaca del Castillo (Historia de la venida de los pueblos mexicanos y otros pueblos e Historia de la conquista, p. 207), quien habla de ellos cuando se refiere a los tonaltin: "Dicen que aqui hablan las estrellas llamadas Teoyaotlatohua Huitzilopochtli, y tambien las llamadas Teoyaomiqui. Se dice que nacen entonces se hacen rapidamente mano izquierda de la gente, se hacen guerreros y rapidamente mueren en la guerra. Serna (Manual de ministros de indios para el conocimiento de sus idolatrias y extirpacion de ellas, p. 168) tambien los menciona cuando comenta las predicciones para los nacidos en ciertos signos de dia: "El duodecimo signo llamavan Toeyaotlatohua huitzilopochtli, que es el gran guerrero Dios Huitzilopochtli, y le acompanava Teoyaomiqui que era la Diosa de los muertos en la guerra. Dicen, que aqui nacian los valerosos Capitanes, pero que en breue tiempo morian, y no llegauan a viejos".

(67) Alzate y Ramirez, Sin titulo c.

(68) Sin titulo e.

(69) Vease tambien, Alzate y Ramirez, "Respuesta del Autor de la Gazeta de Literatura a la Carta que se publico por la nuestra en la de 16 del pasado, escrita por un Anonimo", Gazeta de Mexico, t. IV, n. 42, p. 295. Alli se menciona explicitamente a Joseph Antonio Borunda.

(70) Sin titulo f.

(71) Canizares Esguerra, Como escribir la historia..., p. 500-503, 522-523.

(72) Joseph Antonio Borunda, "Clave general de geroglificos americanos", en Bibliografia mexicana del siglo XVIII por el Dr. Nicolas Leon, profesor de etnologia en el Museo Nacional, seccion primera, tercera parte, A-Z.

(73) Canizares Esguerra, Como escribir la historia..., p. 503-508.

(74) Borunda, "Clave general...", p. 200, 202, 223-235; Canizares Esguerra, Como escribir la historia..., p. 501-509.

(75) Alzate y Ramirez, "Carta del autor de esta Gaceta a D.N.".

(76) Alzate y Ramirez, "Carta del autor...", p. 425.

(77) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1832, segunda parte, p. 2.

(78) Leon y Gama, Descripcion historica y cronologica., edicion de 1832, segunda parte, p. 1-148.
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Author:Lopez Lujan, Leonardo
Publication:Estudios de Cultura Nahuatl
Date:Jan 1, 2011
Words:13228
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