Printer Friendly

El fin del mundo.

El fin del mundo

   El fin del mundo: me fue otorgado verlo.
   Vino en la oscuridad, un saliente en el cielo sin estrellas,
   Un temblor en el centro de la noche, un espasmo de la carne
   enmaranada de la tierra
   Y un aullido bestial, ingobernable, en las entranas de la calle.

   Vino y lo reconoci: el fin del mundo.
   Y espere la avalancha opaca, la furia que escinde las rocas.
   Y espere: hojas que se besaban, murmullos de la noche ancestral
   y homicida.
   Luego, un tintinear de musica, risas en el edificio vecino.

   Pero segui esperando: por el terrible fuego proverbial,
   Oyendo el trueno mudo, el largo colapso del cielo:
   Se abate eternamente. Mas nadie se dio cuenta. El fin del mundo
   provoco
   En la negrura un solo suspiro melancolico

   De mi vecino, que bebia cerveza en la oscuridad, sentado en el
   porche.
   No: yo no era el profeta de Dios. El Apocalipsis era nunca
   Y era siempre: esta noche en una pobre calle donde una risa alegre,
   irreverente,
   Pospone el fin del mundo: donde vivimos siempre.

   --Version de Jordi Doce
COPYRIGHT 2003 Editorial Vuelta, S.A. de C.V.
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2003 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:McGrath, Thomas
Publication:Letras Libres
Article Type:Poema
Date:Apr 1, 2003
Words:188
Previous Article:La soledad del imperio.
Next Article:El gran divorcio: Europa y Estados Unidos despues del 11 de septiembre.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters