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El esperpento grafico: breve historia de la caricatura con Valle-Inclan al fondo.

Resumen

El presente trabajo pretende aportar una serie de datos y reflexiones sobre la historia de la caricatura que permitan entreverla desde un punto de vista distinto al que se ha venido dando tradicionalmente, que suele limitarse a relacionar la caricatura con lo grotesco por su vinculo formal. Al ampliar el foco a los usos historicos, sociales y culturales de la imagen, el autor pretende mostrar que la deformacion y exageracion en la caricatura son meras herramientas que le permiten asumir la funcion expresiva que el Arte abandona a partir del Renacimiento. Tambien pretende explorar las relaciones de la caricatura con el humor, la satira y la prensa. Y, finalmente, trata de inferir mediante la obra de Valle-Inclan como los mecanismos caricaturales pueden aplicarse a otros campos artisticos, como la literatura, a la busqueda de similares efectos expresivos.

Palabras clave: caricatura, dibujo, imagen, humor, satira, prensa, Ramon del Valle-Inclan

Abstract

This article aims to provide information and reflections on the history of caricature that allow us to approach it from a point of view differing from the traditional understanding of caricature, which has usually been limited to relate caricature to the grotesque due to formal similarities. By expanding the focus to the historical, social and cultural practices of the image, the author intends to demonstrate that the deformation and exaggeration in caricature are tools that allow caricature to assume the expressive function that Art abandons during the Renaissance. This text explores the relationship of caricature with humor, satire, and the press. Finally, I infer, through the work of Valle-Inclan, how caricatural mechanisms can be applied to other artistic fields, such as literature, in search of similar expressive effects.

Keywords: caricature, drawing, image, humor, satire, press, Ramon del Valle-Inclan

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El pasado ano, entre los muchos e interesantes actos que impulso la Catedra Valle-Inclan de la Universidad de Santiago de Compostela para celebrar el 150 aniversario del nacimiento de don Ramon del Valle-Inclan, les paso por la cabeza hacer una pequena locura. Esgrimiendo como excusa la excelente muestra de caricaturas de Valle-Inclan recopiladas con teson y diligencia por Javier Serrano y Amparo de Juan, que formaba parte de la muestra "Valle-Inclan, xenio e figura (1866-1936)", programo una conferencia de quien firma estas lineas sobre esto de la caricatura. Y como dice el refran, la desgracia de un loco es dar con otro, tal que yo hice la locura de aceptar la propuesta y me presente en el acogedor Colegio de Fonseca para disertar sobre una materia que me apasiona, como es el arte de la caricatura. Mas resulta muy distinto explicar las cuatro cosas que uno sabe sobre cualquier tema ante un auditorio--las palabras se las lleva el viento--, que dejarlo escrito para la posteridad, con la responsabilidad que eso conlleva. Creo que al final, lo que he redactado apresuradamente, poco tiene que ver con lo que explique en Santiago ante un auditorio entregado y calido que me acogio con interes y carino, tambien hay que decirlo ... Teniendo en cuenta que lo mio es el lapiz y no la pluma, y escribir me es mas costoso que dibujar, permitanme empezar el texto con la misma frase con la que remataban los clasicos sainetes, es decir, "perdonad sus muchas faltas".

La irresistible fuerza de la imagen

El dibujo, es decir la imagen trazada por la mano del hombre, es anterior a la escritura. Encontramos el dibujo justo en el origen de la cultura humana. Los primeros dibujos prehistoricos --apenas marcas sobre la piel o sobre la piedra--son el signo de la adquisicion de una agilidad manual por parte de los primeros hominidos, y las primeras imagenes figurativas se desarrollan paralelamente al progreso del lenguaje, aportando un sistema de comunicacion que permite a nuestros antepasados la fabulacion, la figuracion, y--lo mas importante--la fijacion de mensajes, superando asi la fase de la civilizacion en que el conocimiento se puede transmitir unicamente de forma oral. Quizas hay que recordar que una imagen dibujada por el hombre es siempre una escritura y que cualquier escritura ha sido primeramente una grafia, es decir, una imagen. En la naturaleza de toda imagen creada por el hombre esta la necesidad de contar algo, y en la naturaleza de todo mensaje la necesidad de poder ser comprendido. De este modo, se podria resumir que la historia de la imagen sera la historia de la tension permanente entre indice y simbolo, entre abstraccion y figuracion, entre expresion y realismo. En un lado, la analogia--que basa su relacion con la imagen en la semejanza o cualquier vinculo sensible con aquello que representa--, en el otro extremo, el codigo--una imagen a la que se atribuye un significado arbitrario y de la que hay que conocer la clave para poder comprender plenamente o captar su sentido-, Inmersos hoy en un mundo abarrotado de imagenes y simbolos, se nos hace dificil pararnos a pensar que muchos de los codigos graficos que consideramos naturales son en realidad aprendidos, ya sea de forma consciente o inconsciente. Del mismo modo, hemos perdido la capacidad de interpretar las imagenes como lo hacian nuestros tatarabuelos, que habian aprendido codigos sensiblemente distintos.

Cualquier cultura termina desarrollando un sistema iconico, en el que el dibujo se pone al servicio de la comunidad. Desde los tatuajes o pinturas de guerra de tribus alejadas en el tiempo y el espacio, a los jeroglificos de culturas remotas o los retablos religiosos, el dibujo forma parte de la vida social, cultural o religiosa de cualquier grupo humano. De hecho, la imagen esta tan enraizada en nuestra sociedad y en nuestra cultura, que plantearnos la posibilidad de vivir en una civilizacion sin imagenes, nos retrotrae a un estadio incluso anterior a la vida de la comunidad mas salvaje y primitiva. Ya sea en pinturas tribales, totems o ritos chamanicos en los que se dibuja en el aire con el humo, no hay civilizacion, por remota que sea, en la que no haya una forma de dibujar que sirva a la comunidad para configurar su identidad colectiva, o para reafirmar su propia humanidad. No se trata de una casualidad que uno de los principales impulsores de la imagen haya sido la religion, ya que es mucho mas facil creer en un dios que se puede visualizar de alguna manera, que en un dios abstracto. Por ahi van los tiros, por ejemplo, cuando Francisco Pacheco deja escrito en su Arte de la pintura que la mision de la pintura es "persuadir a los hombres a la piedad y llevarles a Dios" (249). Por este motivo, y casi hasta la popularizacion definitiva de la fotografia, hace muy poco tiempo, la imagen se ha revestido de valores casi sagrados y magicos. Estos valores la cargan de sentido y convierten un simple dibujo en algo mas, algo mucho mas importante, algo trascendente. Como escribe Michel Melot, la imagen permanece ligada al culto por ser el perfecto "sustituto de una ausencia" (41). Y no hace falta remitirnos a culturas ancestrales para encontrar ejemplos, pues, desde las simples estampitas de santos a toda la imagineria que puebla nuestras iglesias y catedrales, todas estas manifestaciones dan buena prueba de ello. Podemos tambien referirnos a la representacion del rostro de Mahoma, debate de candente actualidad, donde los que hemos conseguido despegarnos--hace poco menos de una generacion--de esta concepcion simbolica de la imagen, no somos capaces de comprender los argumentos de los que se aferran al fuerte--?sagrado?--vinculo entre una imagen y aquello que representa.

Como curiosidad, vale la pena anotar que a lo largo del periplo historico que podriamos considerar "la historia de la imagen", cuando un dibujo toma caracter simbolico le es mucho mas facil despegarse de la realidad--pensemos por ejemplo en el Romanico--, aunque la evolucion natural de la imagen tiende siempre de forma natural hacia al realismo, si bien sujeta, por supuesto, a las diversas coyunturas historicas, que pueden condicionar y variar esa direccion durante largos periodos de tiempo.

Penetracion iconica popular

La difusion masiva de la imagen se produce a partir de la prensa de tipos moviles inventada por Gutenberg. Paradojicamente, al facilitarse la circulacion de textos impresos, las imagenes impresas tambien entran en el circuito, de forma que mediante laminas y grabados que se estampan y difunden profusamente, comienza a formarse una nueva cultura visual. En realidad, el proceso de grabado y reproduccion de una imagen se conocia y se practicaba con mucha anterioridad al invento de la imprenta europea. Pero se trataba de un proceso lento, costoso, y en realidad tampoco existia un publico definido como consumidor de estas copias de imagenes. O, por lo menos, esto era asi en la mayor parte del mundo, puesto que en las dos grandes civilizaciones de Oriente, China y Japon, la difusion de imagenes estampadas era mucho mas habitual que en occidente. En cambio aca, la prensa de Gutenberg, al simplificar la impresion de textos y crear un publico para este tipo de material, arrastro tambien a la imagen. Los procedimientos mecanicos mejoraron progresivamente, aparecieron tecnicos especializados en la reproduccion de la imagen, y--lo mas importante--aparecio y crecio un publico interesado en la imagen.

El dibujo desde el siglo XVI se utilizo para ilustrar y contar historias, mostrar paisajes, satisfacer el ego de los que se pueden pagar su retrato, dejar constancia de hechos historicos, asi como atestiguar los sorprendentes y cada vez mas frecuentes descubrimientos de nuevos territorios, nuevas especies de animals ... El dibujo ya se utilizaba para disenar, para proyectar, para calcular o medir; ya tenia importantes usos en varias areas del conocimiento y era usado por distintos profesionales. Pero a partir de ese momento tendra tambien una mayor dimension publica, o mejor dicho, popular. Se consolida, pues, como una herramienta de conocimiento y difusion y se abre a nuevos publicos. Pero tambien cae en manos de los artistas. Y asi, la imagen sirve tambien para expresar, fabular, para inventar nuevos mundos, nuevos paisajes, irreales fantasias y extranisimos bichos. Y esto es asi porque el dibujo puede servir, si, para representar la realidad, pero esta realidad empieza a pasar necesariamente por las manos (y la sensibilidad, el talento y la imaginacion) de un artista. Y porque cuando la imaginacion entra en contacto con una nueva herramienta para propagarse, es capaz de fascinar al resto de seres humanos. En este sentido es celebre, por ejemplo, el rinoceronte dibujado de oidas por Albert Durero. Volvemos a la tension entre dos polos de la que hablabamos al principio: ?expresar o reproducir? He aqui el debate eterno alrededor del dibujo.

El arte, como un pendulo, ha basculado una y otra vez en ambas direcciones. Las manifestaciones artisticas mas antiguas que se conocen y se preservan en yacimientos arqueologicos son mayormente expresivas, pero a la vez que alguna cultura logra un cierto grado de perfeccionamiento, su arte tiende hacia el otro extremo, como paso en culturas como la egipcia, la griega o la romana (que de alguna forma tienen una suerte de continuidad artistica); en Bizancio y durante el medioevo se regresa al polo expresivo, hasta el Renacimiento en que el pendulo vuelve a oscilar en la otra direccion, de manera que los dibujantes, hasta el siglo XX, optan mayoritariamente por la busqueda de la mimesis. Y esto es asi no porque ellos quieran, sino porque la sociedad se lo pide; porque hasta la llegada de la fotografia, las gentes tenian la necesidad de conferir a la imagen el valor de la autenticidad, transferir al dibujo el valor de la realidad. Ya hemos comentado que la evolucion natural de la imagen en una cultura consolidada es hacia el realismo. Los ilustradores y grabadores del siglo XVIII y XIX se esforzarian en encontrar la manera de conseguir dibujos "realistas", efectos opticos para imitar completamente la realidad, trucos para obtener imagenes cuanto mas parecidas a lo que el ojo percibe, mejor. El talento se confunde con la habilidad tecnica. En el mundo del arte se valora mas la "reproduccion" que la "expresion". Los artistas mas exitosos son los que tienen suficiente talento como para dotar de la maxima expresividad a sus creaciones sin despegarse del maximo realismo. Y, ante la duda, el publico lo tiene claro: un buen dibujo es un dibujo mejor cuanto mas fiel a la realidad es. De modo que la irrupcion y popularizacion de la fotografia liberan la imagen dibujada de esta servidumbre, y hoy el dibujo ha recuperado su capacidad expresiva. Pero historicamente, la calidad tecnica y la fidelidad al original han sido mas valoradas que la imaginacion y expresividad del artista ..., salvo en casos puntuales de artistas extravagantes, locos o iluminados que hoy consideramos adelantados a su epoca.

Cuando el dibujante es libre

Pero en todo lo que he contado hasta ahora hay una trampa, una excepcion. Se trata de la caricatura. Es necesario explicar que hoy en dia usamos el concepto caricatura con un sentido distinto al que se uso hasta el siglo XIX. Reconozcamos primero que en esta materia hay un pequeno desbarajuste terminologico, lo que no ha ayudado mucho a escribir y teorizar sobre el tema. Una caricatura, en el sentido moderno, se corresponde al retrato fisionomico de un personaje, un retrato expresivo, exagerado, que incorpore elementos distorsionantes, grotescos, sinteticos, con un sentido comico o ludico, pero en el fondo un retrato. Pero anteriormente la palabra caricatura fue sinonimo de lo que hoy llamariamos un dibujo humoristico, un dibujo disparatado o fantastico. Aunque en el origen etimologico de la palabra "caricatura" ya esta el concepto del retrato, y pronto iremos a ello, posteriormente se asocio a cualquier dibujo que incluyera lo grotesco, lo exagerado, lo divertido, asi como intencion jocosa, comica o satirica (1). Esto es, seguramente, culpa de los primeros teoricos como Champfleury, Wright o Picon que escriben sus tratados sobre la historia de la caricatura, cuando en realidad estan escribiendo sobre la imagen humoristica, sobre el dibujo grotesco, comico, trazando una historia de la imagen fantastica, mas que de la imagen expresiva. En realidad, el titulo completo del tratado de Wright ya lo deja claro: A History of Caricature and Grotesque in Literature and Art. El concepto de caricatura y su posterior popularizacion es relativamente reciente; es decir, una cuestion de tres o cuatro siglos. Pero todos los tratados sobre la historia de la caricatura que se editaron a lo largo del siglo XIX remontaban el origen de este arte hasta las cavernas neoliticas, dejando constancia de que el dibujo grotesco, expresivo y ludico esta presente en la historia de todas las culturas, en el reverso de la iconografia seria, sagrada y artistica. Lo grotesco no es una caricatura, yunque una caricatura puede utilizar lo grotesco... El embrollo entre los conceptos, alinado con un ligero lio semantico, esta servido.

Pues bien, de momento, y hasta que no se avise de lo contrario, vamos a utilizar el termino caricatura como se habia hecho tradicionalmente hasta el siglo XX, es decir, con un sentido amplio que vendria a ser como equivalente a dibujo de humor, y no solamente restringido al retrato. Mucho ojo, porque luego cambiaremos al sentido moderno de la cosa y, si se duerme usted durante las proximas paginas, igual luego se pierde en el lio.

La caricatura es, segun Gombrich, una "rama especial de la imagineria simbolica" (La imagen 153). Los caricaturistas exploran la realidad utilizando recursos que no son propios de lo que se considera el Arte escrito asi con mayusculas, por lo que usan herramientas como el humor, la deformacion, lo grotesco, o lo imaginario. Pero durante mucho tiempo estas herramientas se han considerado de forma equivocada como lo esencial en una caricatura y no como lo que en realidad son: mecanismos con los que el artista pretende alcanzar su objetivo expresivo, satirico o contraventor. Como explica Edward Lucie-Smith, la caricatura es "la forma de arte visual mas democratica y universal en una sociedad moderna. Suele romper las convenciones artisticas de su tiempo, sean realistas o de cualquier otro tipo" (18-19). Es decir que tradicionalmente, a pesar del ferreo control de la academia, en el mundo grafico, el caricaturista fue un personaje esencialmente libre. Y aqui es donde queriamos llegar, a los dibujantes libres ... es decir, los caricaturistas. Y es que cuando el artista es capaz de lograr esta libertad, liberandose de las convenciones, ya sean convenciones graficas, o convenciones sociales, su obra logra un efecto profundamente expresivo, frente al artista encorsetado por el realismo. Lo dicho, los caricaturistas fueron practicamente los unicos artistas verdaderamente libres en el mundo de la plastica, hasta el siglo XX, en que proliferarian las vanguardias artisticas que liberarian completamente el Arte--lo liberaron tanto, que hoy ya nadie sabe lo que es arte y lo que no--. Asi, el caricaturista ha sido, secularmente, un artista que se permite--y al que se le permite--explorar los limites. De manera que los pequenos avances que el caricaturista logra, medio en serio medio en broma, repercuten positivamente en la sociedad. Repercuten gracias a un detalle para nada negligible, que es su penetracion en el publico, su aceptacion entre los lectores, y su difusion mediante los medios de comunicacion. Sin difusion--que se articula primero mediante el grabado y posteriormente a traves de los medios de comunicacion-, o sin responder a las necesidades de la sociedad, el caricaturista es inutil, o peor aun, contraproducente.

Nace la caricatura

Veo que llevo ocho paginas y aun no he abordado el tema del que se supone que va este articulo, la historia de la caricatura. Ni he mencionado a Valle-Inclan, que debia aparecer de vez en cuando. Bueno, todo llegara. Empecemos por lo de la caricatura, que ya casi estabamos en ello.

La caricatura irrumpe en la historia del arte de la mano de los hermanos Carracci, de Leonardo da Vinci, y de otros artistas renacentistas. En el mismo momento y en los mismos cuadernos y talleres en los que quizas se fabricaron algunas de las mas bellas imagenes de la historia del arte, nace tambien la caricatura, los "ritrattini carichi" es decir, retratos cargados, retratos en los que el artista exagera, anade, se regodea en los detalles, especialmente si son accidentes topograficos destacados en la anatomia del retratado: arrugas, verrugas, heridas, chichones o falta o exceso de vello, dientes, etcetera ... "Mientras el Arte se limitaba a representar terminos epicos y arrogantes, la caricatura tomo posiciones sobre la peculiaridad, el topico y la fealdad", escribe Hofman (10). Y bien, eso es cierto, aunque hay otro factor importante que ya hemos apuntado y que no se ha tenido en cuenta hasta hace muy poco, y es que "la fealdad" y lo grotesco, lo comico y lo exagerado que pueblan las caricaturas entre el siglo XVI y XIX no son mas que herramientas, no son mas que mecanismos que los artistas usan para dar sentido a algo mas importante que paso desapercibido. Las caricaturas no son solo "dibujos en los que se utiliza la exageracion y la deformacion"--como han sido frecuentemente definidas--, sino que son dibujos en los que se utiliza la exageracion y la deformacion y cualquier otro recurso que permita conseguir al artista mayor expresividad. Y la expresividad se consigue alejandose del realismo y explorando vias en las que los recursos expresivos no se encuentran sometidos a la necesidad de imitar fielmente las caracteristicas fisicas de los objetos representados.

La caricatura nace durante el Renacimiento, precisamente porque en aquel momento las artes, y muy especialmente la pintura, habian logrado una serie de recursos tecnicos que permitia al artista reproducir la realidad con un grado de fidelidad practicamente inedito hasta entonces. Y ya hemos comentado el imperioso sometimiento del Arte, escrito asi, en mayusculas, a la necesidad de imitar fielmente la realidad. Hasta poco antes del quattrocento la mayor parte del arte que se produce en todo el mundo es principalmente expresiva. El primer motivo es que aun pervive el caracter sagrado de la imagen, a la que se confiere una carga simbolica. Y el segundo motivo, derivado del primero, es que, dado este caracter simbolico y sagrado de la imagen, no hay una necesidad imperiosa de perfeccionamiento tecnico o artistico de las artes visuales. Todo el arte medieval, por ejemplo, cumple aun estos requisitos. Los dibujos y esculturas de retablos, codices, capiteles, porticos, tapices o cornisas son tremendamente expresivos y para serlo se alejan de la realidad; utilizan toda suerte de desproporciones para transmitir con naturalidad su mensaje: un Cristo gigantesco al lado de sus apostoles diminutos para mostrar visualmente la grandeza del personaje, por ejemplo, o un Dios con varios pares de ojos para mostrar su omnipresencia. !Algunos de los recursos expresivos del arte medieval seran recuperados durante el siglo XX por los autores de los comics por su eficacia comunicativa!

Pero a medida que la historia avanza y el hombre empieza a situarse en el centro de las miradas de los intelectuales de la epoca, desplazando a Dios--lo que culminara en el humanismo--, y el dibujo deja de ser una herramienta exclusiva para comunicar a los humanos con lo divino; a medida que los ricos mercaderes quieren aparecer retratados en un rincon de los retablos que patrocinan, y quieren que sus retratos se parezcan a ellos; a medida que los artistas exploran las posibilidades maravillosas de la combinacion de luces y sombras, y descubren los truquillos de la perspectiva, seguramente ayudados por lentes y aparatos opticos que les ayudan a perfeccionar tanto la composicion como la tecnica de sus obras ...; a medida que todo esto se va cociendo a fuego lento durante algun que otro siglo, de modo que la pintura y la escultura se convierten en una carrera para ver quien mejor y mas fielmente consigue imitar en dos dimensiones una realidad natural que es tridimensional, la expresividad alejada de la figuracion quedara excluida de lo que las academias consideran Arte, asi con mayusculas (2). El ritrattini carichi, el retrato cargado, no puede aparecer hasta que la sociedad y el artista dejan de ocuparse de Dios y posan su mirada en el ser humano, porque humanos son los rostros que se caricaturizan. Pero tampoco puede aparecer mientras todo el arte es expresivo, porque seria imposible distinguir entre el retrato que esta cargado y el que no lo esta ... por lo que debe esperar al momento en que la figuracion, la obsesion por reproducir la realidad con la maxima fidelidad posible se aduena del canon. Asi, en poco tiempo, la caricatura conquista todo el territorio de lo simbolico, lo exagerado, lo abstracto, lo expresivo. Todo lo que desdena los significados publicos, las formas convencionales y la iconografia escrutable, sera, a partir del siglo XV, el terreno de la caricatura.

En realidad, el concepto de lo grotesco nace tambien en el mismo momento, para nombrar pinturas ornamentales y decorativas en estancias, que no reproducen la realidad objetiva, y muestran objetos extravagantes, representando cosas, animales o monstruos fantasticos, mezclando realidad e irrealidad, sueno y fantasia. El estilo trasciende la pintura y penetra en la arquitectura, el grabado y la decoracion de libros. Lo grotesco y la caricatura confluyen, se funden y se confunden, pues ambos ocupan el espacio de lo expresivo y lo fantastico abandonado por el Arte academico. Pero lo grotesco si que se limita a ser un tema, un estilo, una manera de dibujar, mientras la caricatura, la autentica caricatura, busca desvelar el alma verdadera de las cosas, busca mostrar la realidad oculta tras la forma de las cosas, y la fantasia y la deformacion no son mas que medios para conseguir su objetivo.

Una buena caricatura es una interpretacion grafica de la realidad que nos ofrece claves mas precisas para lograr acercarnos a esa misma realidad. "La caricatura es una dura verdad", escribio George Meredith (151), y esta es su fuerza: nunca miente, pues a pesar de exagerar la nota, nos acaba abriendo los ojos para que podamos percibir la realidad tal y como es. Y esto no es porque yo lo diga, que soy caricaturista y apasionado defensor--como no--de las virtudes ejemplares de este noble oficio. Lo dejo escrito Castelao, el caricaturista gallego mas ilustre: "La caricatura no exagera los defectos, ni los busca, ni mucho menos, los pone en donde no los hay. Solo dice la verdad" (19). Pero tampoco Castelao es original en esto ... ya lo habia dicho antes el mismisimo Anibale Carracci, a quien se considera uno de los padres del genero:

?No es la tarea del caricaturista exactamente la del artista clasico? Los dos ven la verdad perenne detras de la superficie de la mera apariencia exterior. Los dos tratan de ayudar a la naturaleza a llevar a cabo su plan. Uno puede tratar de visualizar la forma perfecta y plasmarla en su trabajo, el otro aprehende la deformidad perfecta y asi revela la esencia absoluta de la personalidad. Una buena caricatura, como toda obra de arte, es mas parecida a la realidad que la vida misma (3). (Godfrey 11)

Pero nada. A pesar de esta primigenia especificacion de la esencia del arte de la caricatura, durante siglos la caricatura no se asocio con "la verdad perenne", sino con "la deformidad perfecta". Mosini, uno de los principales apologetas de Carracci, describia en 1647 la caricatura como "Un procedimiento de retrato, nacido de un interes realista, aunque con finalidad comico-fantastica" (3). Y en su Vocabolario toscano dell'arte del disegno de 1681, Baldinucci define la caricatura en su voz "caricare" como
   un modo tenuto da essi in far ritratti, quanto si puo somiglianti
   al tutto della persona ritratta; ma per giuoco,
   e talora per !scherno, aggravando o crescendo i difetti
   delle parti imitate sproporzionatamente, talmente che
   nel tutto appariscano essere essi, e nelle parti sieno variati.
   (29)


Es decir, es un modo de retratar que, si bien puede a "asemejarse a la totalidad de la persona retratada", en realidad se hace "para jugar, y a veces con desprecio, agravando o exagerando defectos", "de manera desproporcionada" y "modificando las partes". Como ya hemos comentado, los primeros teoricos del arte tambien cayeron en la trampa, asociando la caricatura y lo grotesco. O sea, que ya muy pronto y para siempre, se focaliza en la forma mas que en el fondo. Se cimienta todo el poder de lo caricaturesco en el hecho que en la caricatura se deforma y se exagera mas que en la finalidad de dicha deformacion y exageracion. Asi podemos comprender el porque, hasta hace muy poco, la voz "caricatura" se usaba para referirse a cualquier imagen satirica o comica, pero tambien a los dibujos fantasticos y a cualquier imagen grotesca o escena alejada de la realidad, con lo que autores como Brueghel o Goya fueron considerados caricaturistas. Tambien obras de Rodin o Cezanne fueron calificadas de caricaturas, con toda la fuerza despectiva del concepto.

Dios los cria y ellos se juntan

Bien. Esta a punto de aparecer otro importante elemento en nuestra historia, y no, aun no se trata de Valle-Inclan. Ya tenemos claro el dominante papel del Arte academico, el bueno, el realista, y de esa simpatica, pero extravagante manera de dibujar llamada caricatura, que sirve para explorar la deformidad y se deleita simplemente en retratar lo grotesco, un tipo de dibujo al que se le permitian una serie de licencias que no estan autorizadas al Arte, escrito asi, en mayusculas, que se considera serio. Parece, pues, que la caricatura no es mas que un estilo, una manera de dibujar contrapuesta a otra. Con el impulso de la imprenta, dicho estilo confluye de forma natural con la satira. Ah, !la satira! En realidad, la satira es un genero literario consolidado ya en el antiguo imperio romano que consiste en atacar mediante la ridiculizacion. La satira es una de las facetas del Humor, acaso la mas virulenta, ya que mientras hay manifestaciones humoristicas pacificas y amables, la satira ataca, la satira muerde, la satira busca provocar, irritar, y puede ser mordaz y demoledora. La satira busca la maxima difusion posible, puesto que cuanto mayor es su propagacion, mayor es tambien su alcance y efectividad. Por lo tanto, es evidente que el dibujo caricaturesco, que deforma y moldea a su antojo la realidad, se convierte en una herramienta privilegiada para vehicular este ataque satirico. Como escribe Mathew Hogarth:
   la satira no puede ser solo una denuncia agresiva, sino
   que debe tener algun rasgo estetico que produzca puro
   placer al espectador [...]. Es decir, para transformar la
   triste realidad, la satira se sirve de ingenio y fantasia.
   Hay que hacer un ataque agresivo, pero con comentarios
   agudos y reveladores sobre el mundo. Ademas de
   requerir fantasia, la satira debe contener un juicio moral
   --al menos implicito--y contar con una actitud militante.
   (35)


Es facil comprender por que funciono muy pronto la perfecta union del dibujo de corte caricaturesco con la satira--genero que hasta entonces se habia manifestado de forma oral, en el teatro, en canciones o en creaciones literarias--, y como la proliferacion de las estampas satiricas a partir de ese momento, facilita la denominacion de caricatura a cualquier dibujo que utilice los mecanismos satiricos o humoristicos.

Aquella caricatura, aunque satirica, mantenia todavia sus vinculos con el mundo del arte, compartia su publico y su mercado, sus mecanismos de produccion y difusion, e incluso algunos de sus preceptos y prejuicios esteticos. La carga artistica pesaba aun mas que su funcion comunicativa, y la prueba es la necesidad que tienen los grandes caricaturistas de los siglos XVIII y XIX de demostrar que sabian dibujar, de aplicar a rajatabla los parametros del dibujo academico, de lucirse en los aspectos tecnicos. Veamos como ejemplos las obras de los grandes grabadores satiricos britanicos--Hogarth, Gillray, Rowlandson, Cruickshank--o los pioneros de la caricatura de prensa franceses--Daumier, Gavarni, Cham, Dore, Grandville ...--; todos ellos excelentes dibujantes, que destacan por el dominio de los recursos artisticos y tecnicos que aplican a sus expresivas creaciones.

Como hemos comentado, la satira busca la mayor difusion posible, por lo que durante el siglo XIX el dibujo satirico establece un fructifero vinculo con el periodismo mas combativo, configurando un nuevo campo de batalla, que es la actualidad social y politica del momento, definiendo un nuevo publico mucho mas amplio, estableciendo unos nuevos formatos e incluso marcando una periodicidad concreta que permitira a los artistas establecer conexiones mas solidas con su publico. Esta privilegiada relacion del dibujo satirico con la prensa, le permitio obtener elevadisimas cotas de difusion, en una brecha --todavia hoy abierta--entre el arte popular y el arte de las elites, entre la baja cultura--la de los cromos, los tebeos, la cancion ligera y las series de television--y la alta cultura--la de la pintura, la opera y el cine de arte y ensayo--. Hay una cultura que se puede escribir con mayusculas y otra que no.

La eclosion definitiva de la imagen satirica, de la caricatura, del dibujo expresivo con finalidades meramente ludicas, se produjo cuando la caricatura y el periodismo se asociaron en las primeras revistas satiricas. El exito de publico que consiguieron aquellas publicaciones que unian la imagen con la satira certifico la efectividad de la caricatura como herramienta comunicativa. La difusion de una idea mediante un lenguaje mas asequible a un publico con poca o nula capacidad lectora esta en el origen de la historia del concepto moderno del dibujo periodistico.

Sea como fuere, se trata de dibujos toscos, sinteticos pero expresivos, los primeros que la rudimentaria xilografia--grabado a la madera--populariza. Los posteriores grabados calcograficos permiten afinar el trazo, y nos daran obras maestras como los de Rubens, Durer o Goya, aunque las tiradas son mas limitadas y su publico mucho mas reducido. En cambio, las caricaturas anonimas que acompanan versos jocosos y romances desenfadados circulan con profusion. La caricatura penetra en el publico porque ofrece respuestas basicas, faciles y directas a una poblacion mayoritariamente analfabeta. No hace falta saber leer para interpretar una caricatura, porque el dibujante utiliza las claves que el lector ya tiene asumidas. Hoy, los dibujos del pasado son testigos de un tiempo remoto y estan repletos de detalles que debemos interpretar. Pero recordemos que cada vineta publicada en la prensa fue dibujada en un momento historico concreto, de acuerdo con las limitaciones y condicionantes de ese momento, y con la intencion de interactuar con sus lectores, de provocar una reaccion concreta y no limitarse a ser un testimonio grafico mas o menos divertido de aquel momento. La vineta se dibuja para servir de revulsivo, aunque acaba convirtiendose en un testigo. Los dibujos de la prensa no son solo un elemento que explica los acontecimientos, sino que son uno mas de los actores del momento historico. La caricatura periodistica esta viva, su pulso late al unisono con el de su publico y sus tiempos, sufre sus penas y sus alegrias, y es mas, las comparte, haciendose eco de ellas mediante sus mecanismos expresivos.

La caricatura en la prensa

Bueno. Pues ya tenemos a la caricatura y sus mecanismos expresivos, al artista y su vocacion de desvelar la realidad, a la satira y su mordaz metodo para hacerlo, y a una sociedad capaz de comprender y asimilar este mensaje transmitido de esta forma mediante los primitivos medios de comunicacion de masas. Casi estamos todos.

La caricatura, la vineta de humor grafico, la ilustracion periodistica son, en definitiva, herramientas comunicativas en las que confluyen una idea o mensaje--no siempre totalmente inteligibles--, transmitidos en un formato grafico y que incorporan elementos incongruentes, deformativos o transgresores, que segun como se combinen confieren a la vineta o dibujo su caracter mas humoristico, caricaturesco, grotesco o satirico. Mediante una apariencia ludica, la imagen satirica esconde una gran cantidad de implicaciones esteticas, artisticas, comunicativas y semioticas. Analisis multiples han intentado profundizar en la morfologia y las circunstancias de esta actividad que mezcla, basicamente, arte y periodismo.

Se puede datar el nacimiento del humor grafico moderno en una fecha muy concreta: el 4 de noviembre de 1830. Ese dia aparecia en Paris el primer numero de la revista satirica La Caricature, editada por Charles Philipon. Se trataba de una publicacion semanal de gran formato, de cuatro paginas con texto en la primera y ultima pagina y una gran lamina satirica en la doble pagina central. Segun relata Bohun Lynch, en un solo ano la revista fue objeto de cincuenta y cuatro acciones judiciales (81); tanto el editor como los principales colaboradores fueron repetidamente detenidos, encarcelados y juzgados, e incluso en 1835 se promulgo una serie de leyes de prensa suficientemente restrictivas como para conseguir acallar La Caricature ... que fue sustituida por otra revista, Le Charivari, hecha por el mismo editor, Philipon, y los mismos colaboradores, que podemos considerar los padres de la caricatura moderna: Daumier, Grandville, Travis, Gavarni o Monnier. La revista de Philipon "es el primer semanario 'politico-satirico' en el sentido moderno del termino", afirma Bernd Bornemann (130). A partir de ese momento, esta modalidad de dibujo se desarrolla junto con la prensa y queda sometida a las mismas vicisitudes que viviran los periodicos y revistas. Las vinetas pasan a formar parte del universo de la prensa. Y la antigua caricatura pasa a convertirse en humor grafico, porque hacia el final del mismo siglo en el campo del Arte hay creadores que luchan para recuperar el terreno de la expresividad.

Un poco antes, durante el final del siglo XVIII y la entrada del XIX son los anos dorados de la caricatura britanica, con artistas de la talla de Hogarth, Gillray, Cruickshank ... Tambien son los anos de la Revolucion Francesa, en la que habra una profusion de estampas satiricas revolucionarias que circulan subversivamente. Progresivamente, la imagen--no solo la satirica--se vincula con el periodismo para lograr mayor penetracion, aunque las limitaciones tecnicas no permiten dibujos con grandes pretensiones artisticas. Como resume Vicente Pia en La ilustracion grafica del siglo XIX:
   los estudios sobre las ilustraciones de prensa, folletos,
   caricaturas y hojas sueltas de imprenta desde fines del
   XVIII suelen considerarlas como manifestaciones de un
   gran cambio cultural que plasmo el potencial de las imagenes
   como fuentes de informacion mediante nuevas
   condiciones de difusion masiva y rapida a la vez. (24)


Dicho cambio cultural, en el que la imagen cobra un rapido protagonismo, se precipita a mediados del 1800 a causa de la mejora de los procedimientos tecnicos por un lado, y gracias al exito de la prensa satirica, por otro, que permitira la evolucion de los estilos y la eclosion de los diversos generos de ilustracion periodistica, desde las notas comicas y vinetas satiricas, a los reportajes graficos, los retratos y caricaturas de personajes, la ilustracion infantil y la historieta. La imagen se hara duena progresivamente de los procedimientos comunicativos, proceso que se inicio con el dibujo, pero que se acelerara y consolidara con la irrupcion de la fotografia, el cine y la television.

Pero antes de que esto pase, hay un periodo en el que el dibujo domina y aherroja sin competencia en los medios de comunicacion de masas. En nuestro pais, el nacimiento y consolidacion de la prensa se producen gracias a la prensa satirica, punta de lanza y carne de canon del periodismo, que se abre paso a base de recibir tremendas somantas entre los pocos huecos que permitia la legislacion sobre la prensa. El primer historiador espanol de nuestra prensa satirica, Jacinto Octavio Picon, deja escrito que "En Espana no se ha disfrutado nunca, ni tranquilamente, de esa libertad necesaria para que la satira dibujada se desarrolle y viva" (7). La inestabilidad politica de la mayor parte del siglo XIX, sumada a la intransigencia del poder, retraso y limito la implantacion de la prensa en nuestro pais. Pero la historia empuja Espana hacia adelante, de modo que tanto el pais como su prensa se van desarrollando, a pesar de los esfuerzos de sus gobernantes para evitarlo. Como explica Jaume Guillamet,
   Varios factores no politicos caracterizan el fuerte y creciente
   desarrollo del periodismo durante el siglo XIX: a)
   la mejora de las prensas, debido al crecimiento de los
   periodicos, b) la modernizacion de los caminos y los
   correos, c) la aparicion del telegrafo electrico, d) las
   redes nacionales de ferrocarriles, e) la industrializacion,
   f) el desarrollo urbano y la concentracion de la
   poblacion en las ciudades y g) la extension de la
   instruccion publica y la reduccion de los niveles de analfabetismo.
   Son factores del desarrollo moderno que, con
   el advenimiento del sufragio universal, producen una
   democratizacion general de las sociedades. (125)


La caricatura moderna

La ilustracion periodistica, y muy especialmente la vineta satirica, es fundamentalmente un medio de transmision de ideas. El resto de connotaciones es, de entrada, secundario. Por lo tanto, la libertad con la que trabajaba el caricaturista, no es tal en el nuevo panorama, en el que el mensaje cobra una gran relevancia. Como certifica el critico de arte Edward Lucie-Smith en esta disciplina, "todo lo que [el caricaturista] tiene que hacer es expresar una idea de manera que sea accesible a un mayor numero de publico. El caricaturista es, de hecho, mucho mas que cualquier otro tipo de artista visual, un esclavo de la idea" (18-19). Sin embargo, no podemos negar que las cualidades esteticas de la obra satirica pueden conferir fuerza o desvirtuar el mensaje, pues, de hecho, la tarea de la parte grafica es facilitar el acceso del publico al mensaje, y la efectividad de una imagen satirica se puede calcular por el impacto que esta imagen causa en su audiencia.

El dibujo humoristico y satirico, en el cambio del siglo XIX al XX, ya ha encontrado su espacio comunicativo, ha consolidado su formato y su publico. Y en un espacio muy breve, de apenas diez anos, entre 1895 y 1905, sufrira la ultima revolucion estetica, cortando definitivamente con los lazos que le unian con los antiguos postulados esteticos de la academia. Es a partir de ese momento, cuando ya no se puede hablar de caricatura como sinonimo de cualquier dibujo exagerado, con lo que para hablar en propiedad se restringe el vocablo en su sentido moderno al retrato. Y, atencion, porque en este texto, tambien a partir de ahora utilizaremos caricatura en su sentido moderno, restringiendolo al concepto de retrato.

La plasmacion grafica de los retratos caricaturescos cambiara como un calcetin al albur del siglo XX, con la llegada de artistas como el ingles Sir Max Beerbohm (1872-1956), el aleman Olaf Gulbransson (1873-1958), el frances Sem, seudonimo de Georges Goursat (1863-1934), o nuestro Lluis Bagaria (1882-1940), que realizan sus retratos a base de trazos sinteticos y antiacademicos. !Que maravilla el trazo expresivo de Gulbransson!, !que delicia la infantilidad aparente de los dibujos de Beerbohm!, !que gozo las descaradas elipsis de Sem!, !que exquisitez la sintetica linea ondulante de Bagaria! Son caricaturas en las que el dibujante no se limita a exagerar los rasgos de sus victimas, sino que reinterpreta completamente su rostro, aislando y resaltando los elementos mas significativos. Es una revolucion estetica en toda regla, que antecede al cubismo y a otras propuestas de las vanguardias en casi una decada. A la transgresion que supone la deformacion del personaje retratado, estos caricaturistas anaden la transgresion en el modo de dibujar. El exito de estas caricaturas se basa en el placer intelectual del lector al reconocer el rostro a partir de estos minimos elementos significativos. Nos dice Ernst Gombrich, quien dedico un pequeno tratado, escrito junto a Hans Kris, a analizar el arte de la caricatura, que el placer en la contemplacion de la caricatura radica en "el descubrimiento teorico de la diferencia entre el parecido y su equivalencia" (Arte e ilusion 290). Tambien otro gran caricaturista y a su vez teorico del genero, como Castelao, intento explicar este mecanismo: "La caricatura no consiste en exagerar los rasgos sino en hacer seleccion de los esencialmente expresivos" (8).

De este modo queda configurado el eje por el que circulara todo retrato caricatural: o extrema deformacion o extrema simplificacion. Toda caricatura se mueve entre estos dos polos, tomando elementos de una u otra escuela segun las apetencias o aptitudes del artista. La epoca dorada de la caricatura duro hasta que la fotografia le arrebato ese espacio en las revistas y periodicos, a causa de las mejoras en los metodos de impresion y reproduccion. La fotografia es en efecto mucho mas periodistica, pero siempre menos significativa, pues incorpora menos elementos subjetivos que la caricatura. La caricatura no reproduce un rostro, sino que lo interpreta. Asi, el poder de la caricatura reside en la carga subjetiva que la imagen es capaz de transmitir, alinada por el talento de cada artista. Por eso, en el campo de la caricatura, el trabajo intelectual del artista, su mirada y su capacidad de captar el alma del personaje retratado, de plasmarla en su obra, en definitiva, de emocionar, es tan o mas importante que sus aptitudes tecnicas o artisticas. El humor es necesario en la caricatura, en cuanto es un mecanismo que nos permite despegarnos de la realidad mediante el ingenio, pero la risa o la burla no son imprescindibles. La caricatura puede ser tierna como puede ser mordaz. Es cierto que usualmente se ha llevado al limite la capacidad transgresora de la caricatura, ya no solo rompiendo las reglas academicas del dibujo, sino construyendo retratos verdaderamente hirientes, que desmenuzan a golpes de plumilla a sus pobres victimas, como los firmados por Ralph Steadman o Gerald Scarfe, fundadores de una escuela de caricatura feista y sangrante. Pero tambien hay caricaturistas que no son para nada hirientes, y sus creaciones son liricas, poeticas, tiernas o profundamente intelectualizadas.

Los valores esteticos son mucho mas importantes en la caricatura que en el dibujo de humor, donde es mas importante el mensaje satirico que su plasmacion grafica. En la caricatura se juega con la realidad, pero tambien se juega con las convenciones del medio, en una especie de funcion metalinguistica, de forma que la manera como se realiza el dibujo tambien nos dice algo sobre el propio dibujo. Asi, en 1921, Ralph Barton ya caricaturizaba a Gauguin, Manet, Degas, Picasso, Cezanne, Renoir y Matisse utilizando el estilo pictorico de cada uno de ellos. Tambien estan los artistas que se atreven a realizar las caricaturas en tres dimensiones, y desde la sarcastica (y sublime) vision de los parlamentarios franceses hechos con barro por Daumier en el siglo XIX, a los personajes de la Teste di Legno, tallados por Umberto Tirelli en los anos veinte, las "escultucaricaturas" o las "caricasculturas" han tentado a los artistas del genero. Bagaria, por ejemplo, realizo una interesantisima exposicion de personajes barceloneses caricaturizados en tres dimensiones con madera, en la primera decada del siglo XX, aunque es el norteamericano Al Frueh el que aparece en las antologias con sus caricaturas de madera realizadas diez anos mas tarde. Incluso Gerald Scarfe realizo una serie de caricaturas escultoricas entre las que podemos destacar el atrevidisimo retrato del dirigente comunista Mao, convertido en sillon. Luego estan los procedimientos mixtos, con los que se sugiere la sensacion de tridimensionalidad, formando parte del juego que propone la imagen. Seguro que a la mayoria de los lectores les suena un tipo llamado Arcimboldo, famoso porque pintaba retratos de rostros de personajes construidos por aparejos de cocina, manjares o elementos naturales. Como una suerte de Arcimboldo moderno, Hanoch Piven, uno de los caricaturistas mas interesantes de los ultimos anos del siglo XX, ha modernizado la tecnica pero con el mismo espiritu. Piven realiza una sintesis de los rostros que retrata, pero no se limita a dibujarlos, sino que los construye fisicamente con los objetos mas variopintos, para inmortalizarlos mediante una fotografia. Asi tiene una magnifica caricatura de Boris Ieltsin, construida a base de rodajas de choped, mortadela y otros embutidos, o una fantastica Barbara Streisand en la que un gigantesco microfono sustituye la no menos gigantesca nariz de la sin par cantante. Pero nos estamos saliendo de madre ... !debiamos hablar de Valle-Inclan y estamos con Barbara Streisand!

El que faltaba

Llega por fin el momento tan esperado, que he preferido adrede retrasar al maximo, para conseguir mantener la atencion de los valleinclanistas. Espero que no haya reproches, pero el titulo de la conferencia era algo asi como "Historia de la caricatura con Valle-Inclan al fondo", y ya va siendo hora que lleguemos al fondo de la cuestion.

Creo que una vez expuesta mas o menos mi version de la historia de la caricatura, Valle-Inclan no desentona en ella, sino mas bien al contrario. Por un lado, Valle-Inclan fue profusamente retratado por los caricaturistas de prensa de su momento. Su vida coincide con la era de maximo esplendor de la caricatura periodistica, la edad dorada de las revistas satiricas en nuestro pais, el momento en que los retratos caricaturescos ocuparon un importante espacio en todo tipo de publicaciones, llegando masivamente a una gran cantidad de publico, como se pudo ver en la antes citada exposicion y como atestigua el maravilloso catalogo (Santos Zas et alii), que la acompano. Ademas, su vida transcurre en un momento en que los estilos artisticos evolucionan rapidamente, acompanando a una sociedad que tambien cambia, casi convulsa. La visualizacion de esta coleccion de caricaturas permite percibir claramente no solo la mutacion fisica de la apariencia del literato, asi corno el esfuerzo de don Ramon en proyectar el personaje mas que la persona, sino tambien la transformacion de la estetica caricatural desde los ultimos anos del siglo XIX hasta pasado el primer tercio del siglo XX. De modo que practicamente podriamos explicar como es y como evoluciona el arte de la caricatura en sus anos mas apasionantes solo viendo como los caricaturistas retratan a Valle-Inclan. Al usarle como modelo, podriamos llevar a cabo el interesante ejercicio de comparar tecnicas, estilos y recursos graficos, expresivos, narrativos o decorativos. Podriamos observar las variaciones posibles--en realidad inagotables--desde el mismo punto de partida. Es un ejercicio apasionante, se lo aseguro.

Pero ademas, por otro lado, la obra de Valle-Inclan presenta evidentes conexiones con los mecanismos, postulados y tecnicas utilizados por la caricatura, aunque, en un caso, se trate de obras literarias y, en otro, plasticas. Como no soy experto en Valle-Inclan, no puedo aportar un analisis en profundidad de su obra. Pero mi ojo inexperto si es capaz de divisar, con pocas lecturas, que Valle-Inclan conoce y aprecia la manera como el caricaturista es capaz de mirar al mundo, y traslada de forma consciente, y deliberada, a su obra literaria mecanismos y herramientas propias y naturales de la caricatura.

El profesor Jesus Rubio Jimenez describe y justifica mucho mejor de lo que yo soy capaz de hacer como Valle-Inclan aplica los mismos procedimientos que los mejores caricaturistas en su monografia Valle-Inclan, caricaturista moderno: nueva lectura de Luces de bohemia. Veinte paginas atras describia como los caricaturistas exploran la realidad utilizando recursos que no son propios de lo que se considera Arte, escrito asi con mayusculas, por lo que usan herramientas como el humor, la deformacion, lo grotesco, o lo imaginario ... Pues estas herramientas, que en la caricatura toman necesariamente forma grafica, Valle-Inclan las emplea en su obra --muy especialmente, por supuesto, en los esperpentos, aunque no exclusivamente--, pero con palabras y frases en vez de lineas y manchas. En el fondo, lo importante de la caricatura es tanto el proceso intelectual de analisis y codificacion de una realidad como mostrar el resultado ante el publico para que este sea capaz de decodificarla y para pueda captar, descubrir, tras la decodificacion, algo que no era posible ver anteriormente en el objeto retratado. Como escribio Castelao,
   la caricatura es arte modernisimo, todavia esta en la
   lactancia, y yo pienso que no morira jamas, sino cuando
   el hombre desaparezca del mundo, ya que del cerebro
   parte su vida y este organo fundamental ensancha cada
   vez mas su jurisdiccion en la esfera de nuestras
   actividades. (9)


Valle-Inclan realiza este proceso intelectual; nos muestra una realidad, aparentemente ridicula, deformada, irreal, pero en la que somos capaces de descubrir una realidad mas profunda; explora los limites del lenguaje, aplicando recursos que no son a priori propios de la Literatura, escrita asi, con mayuscula; comparte con los mejores caricaturistas la intencion satirica y parodica, la deformacion y simplificacion que muestran la absurda esencia de la condicion humana, el querer "transformar con matematica de espejo concavo las normas clasicas". Valle-Inclan conoce el poder de penetracion de la imagen, y su literatura tiene un fuerte componente visual. Trabaja su prosa como lo hace el dibujante, abocetando con ahinco hasta hallar la palabra justa, el trazo idoneo, el que es capaz de transmitir la emocion justa, el mas expresivo dentro del juego de ritmos cuidadosamente modulados de una composicion calculada al milimetro.

Por si no les ha quedado claro, para mi, Caricatura, incluso aunque no este escrito asi, con mayusculas, es un elogio. Asi que podriamos concluir diciendo algo asi como que el Esperpento no es mas que una caricatura literaria, o la Caricatura no es mas que un esperpento grafico.

NOTAS

(1.) El origen de la palabra esta en los "ritrattini carichi", retratos cargados. Caricatura viene de la voz "caricare" que significaba cargar, atacar, y en 1681 ya aparece en el Vocabolario italiano dell'arte del disegno, editado en Florencia. Pronto fue adoptada por los ingleses que acunaron "caricature" para referirse a dibujos donde predomina la intencion satirica o comica. En castellano, aparece por vez primera en la 7(r) edicion del Diccionario de la lengua castellana de la Academia Espanola, en 1832.

(2.) El libro Secret Knowledge: Rediscovering the Lost Techniques of the Old Masters de David Hockney, abunda en el significativo cambio que se produce en la representacion pictorica con la irrupcion de lentes y aparatos opticos que ayudan a los artistas a captar y reproducir sus modelos con mayor fidelidad.

(3.) La cita proviene de la introduccion al volumen English Caricature. 1620 to the Present. A pesar de ello, es probable que Carracci no utilizase la palabra "caricatura", pues el nacimiento del vocablo, derivado del "ritratti carichi" se considera varias decadas posterior.

OBRAS CITADAS

Baldinucci, Filippo. Vocabolario toscano dell'arte del disegno. Florencia: Santi Franchi al Segno della Passione, 1681.

Bornemann, Bernd. La caricature art et manifeste. Geneva: Skira, 1974.

Castelao, Alfonso Daniel R[odriguez], Algo acerca de la caricatura. Pontevedra: Viuda de Landin, 1916.

Godfrey, Richard. English Caricature. 1620 to the Present. Londres: Victoria and Albert Museum, 1984.

Gombrich, Ernst. Arte e ilusion: estudio sobre la psicologia de la representacion pictorica. Londres: Phaidon, 2008.

--. La imagen y el ojo. Madrid: Debate, 2000.

Gombrich, Ernst, y Hans Kris. Caricature. Middlesex: King Penguin, 1940.

Guillamet, Jaume. "Factors de progres i de retard en l'evolucio del periodisme. El cas d'Espanya en un context d'historia comparada". Comunicacio. Revista de Recerca i D Analisi (junio 2003): 125.

Hockney, David. Secret Knowledge: Rediscovering the Lost Techniques of the Old Masters. New York: Penguin Books, 2001.

Hofmann, Werner. Caricature: From Leonardo to Picasso. London: Calder, 1957.

Hogarth, Matthew. La satira. Madrid: Guadarrama, 1969.

Lucie-Smith, Eduard. The Art of Caricature. New York: Cornell UP, 1981.

Lynch, Bohun. A History of Caricature. Londres: Faber and Gwyer, 1926.

Melot, Michel. Breve historia de la imagen. Madrid: Siruela, 2010.

Meredith, George. The Works of George Meredith. Vol. 14. New York: Charles Scribner's Sons, 1910.

Mosini, Giovani Atanasio. Le Arti di Bologna. Bolonia: s. e., 1647.

Pacheco, Francisco. Arte de la Pintura su antiguedad y grandezas. Descrivense los hombres eminentes que ha avido en ella, asi antiguos como modernos; del dibujo, y colorido; del pintar al temple, al olio, de la iluminacion, y estofado; del pintar al fresco; de las encarnaciones, de polimento, y de mate; del dorado, brunido y mate. Y ensena el modo de pintar todas las pinturas sagradas. Sevilla: Simon Fajardo, 1649.

Picon Bouchet, Jacinto Octavio. Apuntes para una historia de la caricatura. Madrid: s. e., 1877.

Pia Vives, Vicente. La ilustracion grafica del siglo XIX. Valencia: U de Valencia, 2011.

Rubio Jimenez, Jesus. Valle-Inclan, caricaturista moderno: nueva lectura de Luces de Bohemia. Madrid: Fundamentos, 2006.

Santos Zas, Margarita, et alii. Valle-Inclan, xenio e figura / genio y figura (1866-1936). Catalogo de la Exposicion. Santiago de Compostela: Servizo de Publicacions da USC, 2016.
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Author:Capdevila, Jaume
Publication:Anales de la Literatura Espanola Contemporanea
Date:Jun 22, 2017
Words:9813
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