Printer Friendly

El episodio del libro flor de los aforismos peregrinos en el persiles (IV, L): tradiciones culturales, contexto historico y caracter ludico.

El Persiles, historia polifacetica, se presenta como una larga peregrinacion tanto espacial y temporal como narrativa, cuyo punto de llegada es la Ciudad Eterna. hacia el final de la obra, en los albores del libro IV, Auristela y Periandro, asi como los demas peregrinos que los acompanan, llegan "una jornada antes de Roma y, en un meson, adonde siempre les solia acontecer maravillas, les acontecio esta ..." (IV, 1, p. 630) (1).

En sintesis, recuerdese que sale a su encuentro un gallardo peregrino con un cartapacio y unas escribanias quien, en lengua castellana, no solo se define como peregrino sino que anade otras caracteristicas sobre su persona, que comentare mos posteriormente.

Este hombre desea publicar un libro titulado Flor de aforismos peregrinos--jugando con las dos acepciones del ultimo vocablo--, constituido a costa ajena, ya que ha de componerse de los dichos agudos o de las sentencias del mismo tipo, que las personas encontradas en el camino, cuya presencia muestra ser "de ingenio y de prendas"--segun dice--han escrito y firmado. Asi ha recogido ya mas de trescientos aforismos y piensa ganar mucho dinero con ellos.

Salen pues a relucir varios aforismos hasta llegar a la sentencia apuntada por un zapatero de Tordesillas, que ultima la serie.

Dicho episodio, que aparece como una manera de entretener a los peregrinos, y mas alla a los lectores, aprovechando el descanso de fin de jornada, a la usanza de Timoneda (2), hunde sus raices en diversas tradiciones culturales, pero va unido, asimismo, a un ambiente ludico que invierte la aparente gravedad del suceso, a un contexto historico relacionado con la actuacion de un personaje celebre de la epoca.

Son pues estos aspectos los que deseamos evocar en el presente trabajo.

Antes de ir mas alla, es necesario tener presente que el episodio se verifica en el ambito de un meson, el cual corresponde a la venta rural. Es decir que se trata de un lugar de paso, lugar abierto, que favorece los encuentros e intercambios, en que todo puede ocurrir, especialmente lo mas extrano o prodigioso (3). Es lo que pasa varias veces en el Quijote, en las ventas (4), es lo que pasa, asimismo, en diversas ocasiones en los mesones del Persiles. De ahi que en este caso, el narrador utilice el termino "maravilla" y generalice el proceso a las posadas del texto ya que en ellas--indica--, "les solia acontecer".

Procedimiento narrativo, reivindicado como tal, pero el empleo del vocablo "maravilla" viene a ser significativo dado que senala Covarrubias, en su Tesoro de 1611: "maravilla: cosa que causa admiracion ... por ser extraordinaria" (5). La maravilla remite en efecto al orden natural, por oposicion al mila gro (que tiene la misma raiz y refiere al ambito sobrenatural). No obstante, lo maravilloso pertenece al campo semantico de lo "prodigioso", lo que implica una concepcion de la realidad concebida como un jeroglifico que es preciso descifrar (6). Es pues una incitacion por parte del escritor a superar lo que aparece a primera vista, es una manera muy cervantina de solicitar la colaboracion del lector para poder llegar al meollo del texto. Es lo que vamos a intentar hacer.

Cuando Cervantes esta escribiendo este trozo, probablemente despues de 1613, el aforismo, unido tanto al arte verbal como a la emblematica al modo de Alciato (7), esta irrumpiendo en el espacio politico, unido al tacitismo, y ello gracias a Baltasar Alamos de Barrientos, quien publica en Madrid, en 1614, su Tacito espanol ilustrado con aforismos (8).

Recuerdese, sin embargo, que el aforismo pertenece fundamentalmente en un principio al campo de la medicina. Es un termino griego utilizado por los medicos de la Antiguedad para, segun dice Galeno y transcribe Covarrubias, remitir a "cierto genero de doctrina y metodo que, con breves y sucintas palabras, circunscrive y cine todas las propiedades de las cosas", dando el lexicografo como ejemplo los Aforismos de Hipocrates (los mas conocidos) y tambien los del astronomo/astrologo Ptolomeo en su Centiloquio (9).

Durante la Edad Media, la voz quedo reducida al ambito medico antiguo, con referencia sobre todo a hipocrates (10). Cuando se trataba de recoger un saber general de orientacion moral, presentado de modo conciso, se hablaba de sentencias. Con la explosion de las formas breves en el siglo xvi, y dejando de lado la sabiduria de los Adagios, recopilados por Erasmo, asi como la que encerraban los refranes de caracter popular, aparecen otros terminos para designar un saber general presentado brevemente, tales como apotegma, maxima, etc.11 Verdad es que la difusion renacentista de los "dichos y hechos" de los antiguos, siguiendo la pauta de Plutarco y Valerio Maximo, ha provocado el florecer de esas formas breves que podian cuajar en dichos agudos y en sentencias, mezclados con algunos hechos celebres, tal como lo ilustra la famosa Floresta espanola de Melchor de Santa Cruz, publicada en 157412.

Ya a finales del siglo xvi y principios del siglo xvii, la difusion de Justo Lipsio, muy admirado, en particular por Quevedo, tanto por su senequismo y tacitismo como por su prosa aguda y concisa--uno de los antecedentes del arte practicado por Baltasar Gracian (13)--viene a ser un modelo para muchos escritores de esos anos (14). Es que Tacito se habia impuesto como un dechado porque su pensamiento (fundamentado en una utilizacion de la Historia que establece un prudencialismo) se moldea en frases sentenciosas, las cuales permiten delinear un racionalismo de comportamiento a base de experiencias historicas. Esas normas son directamente utilizables por los gobernantes y mas alla, por los particulares (15). De ahi la gran difusion del tacitismo vertido en aforismos.

Es el propio Alamos de Barrientos quien, en uno de los preliminares de su obra, titulado Discurso para inteligencia de los Aforismos, uso y provecho dellos, senala, al principio del texto, que ha querido "sacar, como buen destilador, el espiritu y quinta essencia de la historia de Tacito, reduzido a unas reglas o conclusiones generales, avisos y advertencias de las acciones humanas". Al final de dicho texto, anade: "Quise usar deste nombre de Aforismos, aunque pudiera del de reglas, sentencias o conclusiones". En el mismo Discurso.., confiere el estatuto de ciencia a la sabiduria tacitista ("yo avre dado principio a esta manera de ciencia en nuestra nacion") y la equipara con la medicina y la astrologia, "ciencias" que Hipocrates y Ptolomeo habian ilustrado, dandoles un nuevo impacto gracias a sus aforismos, que se apoyaban en una experiencia personal. La finalidad perseguida, dice Alamos de Barrientos, es parecida a la que buscaban los dos clasicos citados ya que "es propio de los hombre prudentes y bien experimentados notar y ponderar las cosas pasadas para entender bien las presentes y hacer juyzio y discurso de las venideras". Por ello, el termino "aforismo" puede utilizarse en el intento similar llevado a cabo con esta nueva ciencia. Empleado asi, el vocablo aparece como una novedad (notese que en 1611, en su Tesoro, Covarrubias no menciona esta acepcion de la palabra).

Sin embargo, por lo que hace a los escritores espanoles, el primero que utiliza el termino "aforismo", fuera del campo primitivo (16), es el antiguo Secretario de Estado de Felipe II, el exilado Antonio Perez, tacitista y amigo de Alamos de Barrientos (17). Ya volveremos posteriormente sobre el tema.

En cuanto a los aforismos del trozo del Persiles que analizamos, Cervantes se sirve del vocablo con el sentido nuevo. En efecto, se trata, segun la terminologia que emplea el recolector, de algun dicho agudo o de alguna sentencia, tambien aguda, ambos vinculados a una persona, aunque estas caracteristicas encajen mas dentro de la tradicion de las sententiae pues la mayoria versan sobre la honestidad de la mujer y el casamiento, que no dentro de la nueva orientacion a lo Alamos de Barrientos. Aun las dos maximas relacionadas con los hombres se centran en el comportamiento del soldado y no del gobernante.

Es de advertir que las diversas maximas del texto aparecen, bajo la forma apuntada u otra parecida, sea en obras morales de los antiguos, sea en la Floresta de Santa Cruz o en el Vocabulario de Correas, sea en colecciones de apotegmas (como la de Juan Rufo de 1596) o de proverbios morales (como la de Cristobal Perez de Herrera de 1618). Para dar solo dos ejemplos, el aforismo escrito por Ruperta: "La hermosura que se acompana con la honestidad es hermosura y la que no, no es mas de un buen parecer" (p. 633) evoca al apotegma apuntado por Rufo: "la hermosura sin honestidad es como un jardin sin agua, o como flores pisadas" (18). Del mismo modo, Croriano indica: "Mas hermoso parece el soldado muerto en la batalla que sano en la huida" (p. 632), lo que hace pensar en el proverbio inserto por Perez de Herrera en su coleccion: "Ni hay mas baxo deshonor / que en la guerra cobardia" (19).

Sin embargo, lo que llama la atencion en el pasaje cervantino es que todos esos aforismos, salidos de la pluma de personas de pro generalmente, van firmados, es decir que corresponden a una experiencia personal en la linea de la nueva orientacion.

En el conjunto de maximas que figuran en este trozo del Persiles, irrumpe un aforismo tan sentencioso como los demas, de tonalidad senequista, vinculado a una experiencia personal: "No desees y seras el mas rico hombre del mundo" (p. 634). A primera vista, este aforismo parece que sale, segun lo indicado por el acopiador, de una "persona de ingenio y de prendas". Pero la sorpresa del lector es grande cuando descubre la firma del que ha escrito dicha maxima: "Diego de Ratos, corcovado, zapatero de viejo en Tordesillas, lugar en Castilla la Vieja, junto a Valladolid" (20). Estamos frente a una paradoja, una de esas paradojas tan empleadas por los humanistas, con Erasmo a la cabeza. La optica viene a ser la de la inversion parodica e ironica segun una tecnica muy utilizada en el Quijote (21).

No hay que olvidar lo que representa el zapatero desde epocas muy antiguas: aparece como un personaje proteico. Por un lado, existe una tradicion del remendon filosofo, como Micilo, el zapatero alegre y filosofo puesto en escena por Luciano a quien su gallo demostraba que, al no envidiar a nadie, era el ciudadano mas dichoso de Atenas (22). Esta tradicion, de la cual se hacen eco, por ejemplo, Sebastian de Horozco (23) y Cervantes en este trozo, llega hasta Ramon Perez de Ayala quien idea a sus dos zapateros, Belarmino y Apolonio (24). Asimismo, otra tradicion que se remonta a la pasion de Cristo, se centra en ese zapatero que, en la calle de la Amargura, hubiera dado prisas a Jesus, insultandole y golpeandole con la horma de un zapato. Para castigarle, el mismo Cristo le hubiera condenado a errar por la superficie de la tierra hasta el dia del Juicio. Esta leyenda ha dado origen al personaje del Judio errante. Este aparece varias veces en la Espana del siglo xvi y en la literatura (por ejemplo en el Viaje de Turquia), bajo el nombre de Juan de Espera en Dios, lo que ha estudiado magistralmente Marcel Bataillon (25). El personaje del Persiles se inserta pues en esta tradicion del zapatero errante y peregrino (Juan de Espera en Dios va a Jerusalen y vuelve de alla).

Por otra parte, el zapatero ha cobrado mala fama por tener la reputacion de ser enganoso y ladron, como lo subraya un dicho recogido por Hernan Nunez y Correas: "Zapatero, gente mala" (26) y lo insinua Covarrubias, al escribir: "Zapatero ... aunque parece oficio vil, muchos han enriquezido en el" (27). No extrana pues que el Licenciado Vidriera diga pestes del zapatero, asi como del sastre su compadre (28), y que Francisco de Quevedo los precipite a ambos entre las garras de los diablos en Los suenos (29), etc. Por ello, el zapatero del Persiles se llama Diego de Ratos.

En efecto, Diego es lo mismo que Santiago, lo que hace pensar en otro gran lugar de peregrinacion, el compostelano, de modo que Diego es el nombre que le conviene particularmente a un peregrino (30). Pero el segundo elemento del apelativo se presenta como un inversor del primero pues el "rato" es el "raton": es lo que ilustra el refran recogido por Hernan Nunez: "De casa del gato, no va harto el rato" (31) y lo que indica asimismo el sistema de concatenacion, con alusion a un cuento de tradicion popular, empleado en el Quijote (I, 16) para referirse a los golpes que se tributaban los diversos personajes implicados en la aventura nocturna de Maritornes, en la venta: "y asi como suele decirse <<el gato al rato, el rato a la cuerda, la cuerda al palo>>". Y bien sabido es que el raton y la rata roban y se comen lo que pueden alcanzar en las casas (piensese en el episodio del arcaz viejo del Lazarillo, en el tratado segundo, cuando el joven sirve al cura de Maqueda). Por ello en el Siglo de Oro, en la lengua de germania, las palabras "raton" y "ratero" designaban a los ladrones de baja estofa, entre los cuales la voz publica incluia a los zapateros (32). De este modo, Diego de Ratos viene a ser Diego el ladron, siendo su nombre una especie de oximoron. ?No se estara sugiriendo que el aforismo no es de su cosecha? Entre burlas, ?no se estara planteando el problema de lo que llamariamos hoy "la propiedad intelectual", tan unida a la experiencia del propio Cervantes?

Pero hay mas (33). Se decia que los zapateros estiraban el cuero con los dientes para que diera mas de si, lo que les proporcionaba mayores ganancias. De ahi que en una profecia burlesca, de finales del siglo xv, se indique: "Saldran los zapateros ... estirando las suelas con los dientes, y haran de una, dos" (34). A ello se refiere un refran apuntado por Correas: "Ni zapatero sin dientes, ni escudero sin parientes" (35). A este respecto, hay que tener presente que viejas creencias magicas unian los dientes con el raton y, en el sistema del don y contra-don estudiado por Marcel Mauss (36), estas creencias ocasionaban la entrega a un raton del diente que se les caia a los ninos, tirandolo al tejado por el que circulaba el roedor o depositandolo a veces en el agujero en que se refugiaba. Asi, la ratita le traia al nino una moneda o un nuevo diente tan fuerte como el de esos animales. Dichas creencias han llegado hasta nuestros dias, como lo atestigua la presencia del celebre Raton Perez al cual los ninos espanoles siguen entregando los dientes caidos (37).

Asi que Diego de Ratos es tambien Diego de los dientes, de esos dientes utilizados para robar parte de la piel empleada como material. Otra vez, Diego de Ratos aparece como un ladron ?de aforismos? La orientacion ludica se manifiesta pues de otro modo.

Hay que anadir que el zapatero (lo mismo pasa con el sastre), inclinado constantemente sobre su labor, es evocado muchas veces como un corcovado, lo que ha dejado bastantes rastros folcloricos (38). Al adolecer de una giba, defecto fisico considerado como senal de un defecto moral, la mala fama del zapatero no podia sino hallarse acentuada, dado que es muy posterior el beneficio que se podia sacar al tocar la corcova. Recuerdese, para dar solo un ejemplo, todas las satiras que salieron en el siglo xvii contra ese pobre corcovado que fue el dramaturgo Juan Ruiz de Alarcon (39).

Ademas, es posible que la mencion de "Tordesillas"--sin tener que buscar una alusion al autor del Quijote apocrifo, como lo dicen algunos criticos--prolongue los juegos verbales a los cuales acabamos de referirnos. Efectivamente, no hay que olvidar la aficion de los espanoles del siglo xvii por la paronomasia, segun lo indicado por Correas en su Vocabulario:
   ... en la lengua espanola, usamos mucho la figura "paronomasia",
   que es semejanza de un nombre a otro, porque para dar gracia con la
   alusion y ambiguedad a lo que decimos, nos contentamos y nos basta
   parecerse en algo un nombre a otro para usarlo por el ... (40)


Es lo que Cervantes habia ilustrado abundantemente en el Quijote (41). ?No se tratara aqui de sugerir festivamente que Tordesillas es la ciudad de los tordos, de esas avecillas habladoras, como lo indica Covarrubias, en la entrada "Tordo" de su Tesoro: "Esta avecica tiene la lengua harpada y por eso imita la voz humana" (42)? De ahi que el refran "Charlar como tordos en campanario", signifique hablar mucho y de manera inconsiderada. Podria ser esta una manera de subrayar todavia mas la paradoja entre la aguda sentencia apuntada por el zapatero y lo que el representa como hablador, semejante a un tordo, tanto mas que su tienda es un lugar de sociabilidad en que corren las hablillas.

Por fin, hay que recordar que muchos remendones (tanto zapateros como sastres) tenian fama de ser cristianos nuevos (43). ?Habra alguna jocosa intencion en esa manera de ostentar "Castilla la Vieja"?

Sea lo que fuere, la divertida incongruencia que existe entre el escueto aforismo y la extension de la firma y vileza del autor bien llama la atencion de los peregrinos. Si bien, en un primer tiempo, Antonio se contenta con resaltar el aspecto formal de esa incongruencia, mas adelante, cuando ya estan caminando, no dejan de reirse de la firma del zapatero y de lo que implica. No por nada es el Persiles un "libro de entretenimiento" (44).

Pero tiempo es ya de hablar del colector de las maximas, de ese "peregrino de los aforismos".

Notese que ese "gallardo" romero se califica el mismo de "peregrino" y de "hombre curioso", indicando que sobre la mitad de su alma predomina Marte, y sobre la otra mitad, Apolo y Mercurio (p. 631). No se trata pues de una evocacion a lo Garcilaso de las Armas y las Letras, que estaria relacionada con el gran debate sobre el particular tal como aparece por ejemplo en el Quijote, ya que aqui figura otro elemento, vinculado a Mercurio. No hay que perder de vista que Mercurio es el dios de los comerciantes y de los ladrones, pero asimismo es el mensajero de los dioses, de manera que viene a ser el protector de los viajeros. La primera de las caracteristicas conviene particularmente a un hombre que ha sido soldado--segun lo que dice--, alcanzando alguna nombradia. La segunda particularidad, la que esta unida a Apolo, encaja con su estatus de hombre de letras (ha publicado algunos libros) y con sus pretensiones literarias: de ahi que lleve unas escribanias sobre el brazo izquierdo y un cartapacio en la mano (pp. 630-631). Por fin, la tercera peculiaridad lo define asimismo muy bien pues quiere comerciar con el privilegio de imprenta (piensa ganar con el dos mil ducados por lo menos, lo que es un guino ironico hecho al lector pues la cantidad es enorme). Ademas, piensa imprimir lo que ha "robado" a los demas pues el libro lo constituye "a costa ajena". Por ello el patronato de Mercurio le corresponde perfectamente y tambien porque es un viandante, un peregrino.

Es posible ver en este personaje una proyeccion ironica del autor, antiguo soldado, literato y viajero, quien tomaria un distanciamiento muy cervantino y burlesco con relacion a si mismo, sobre todo si, segun lo adelantado por Ruffinatto, Cervantes tenia intencion de publicar un libro de aforismos (45). Muy cervantino asimismo es ese juego con los diversos autores del libro que desea publicar, en la linea del Quijote, y tambien esa ironia manifestada acerca de la materia utilizada, la de los aforismos, ya muy de moda, pero muchas veces "robada" a otros autores.

Pero cabe presentar otra hipotesis y ver en este personaje una evocacion literaria de Antonio Perez. En efecto, este, que fue un hombre gallardo, fue tambien el primero en dar a la imprenta una coleccion de aforismos en lengua castellana. Como es sabido, fue el antiguo Secretario de Felipe II (lo de las escribanias y el cartapacio serian emblematicos de su oficio). Antonio Perez se habia enemistado con el soberano espanol por haber desempenado un papel activo en la muerte de otro secretario, Escobedo, de quien decia que favorecia los proyectos reales de su senor, el brillante don Juan de Austria, hermanastro del monarca.

Despues de los disturbios en Aragon, tierra donde, al ser perseguido por el monarca, Perez se habia refugiado, y de la accion inquisitorial contra el, tuvo que fugarse a Navarra de Francia en 1591. Paso luego a Inglaterra y posteriormente volvio a Francia, viajando, peregrinando, de tal modo, entre varios lugares y varios paises (46). Aparece pues como un viator, un peregrino (47). La primera obra que publica, una relacion de los sucesos de Aragon, sale en Pau en 1591 y luego, aumentada, en Leon de Francia--segun parece--, en 1593. Lleva un titulo muy revelador: Pedacos de historia o Relaciones assy llamadas por sus Auctores los Peregrinos (48). El mismo, distanciandose de si, adopta varias mascaras como lo hara el autor del Quijote. Asi figura bajo el nombre de Rafael Peregrino, al dirigirse al impresor de los Pedazos (49), y tambien ha de adoptar el seudonimo de El Curioso (50). Adviertase de paso que Rafael es, en cierto modo, un intensivo de Peregrino, ya que, segun la Biblia, el Arcangel habia servido de guia al joven Tobias, en sus largas jornadas. No obstante, Antonio Perez revela asimismo que era muy devoto de dicho Arcangel (51).

Por otra parte, el antiguo Secretario de Felipe II publico unos cuantos volumenes de relaciones y cartas diversas cuando estaba en Inglaterra y Francia, sacando de ellas (en particular de las epistolas latinas y castellanas, pero tambien de las relaciones) varias series de aforismos, de orientacion tacitista (52), que ven la luz entre 1600-1601 y 1603, bajo el nombre de Raphael Peregrino o El Curioso (53). Van a gozar fuera de Espana --por razones obvias--de multiples ediciones que dieron fama al autor (el cual fue muy apreciado, en particular por Baltasar Gracian). En Francia, traducidos, se publicaron con el nombre de Sentences dorees (54), recuerdo probablemente de las famosas Epitres dorees--asi se las llamo en el pais galo--de Antonio de Guevara, las cuales encerraban muchas sentencias que aparecen en los margenes de sus Epistolas familiares (1539-1541) (55).

Estos aforismos fueron el punto de partida de los que en 1614 publica su amigo Alamos de Barrientos.

Si bien Antonio Perez, el autor de los aforismos, es el Peregrino, tambien es un hombre "curioso" (ya lo hemos visto), como el personaje del Persiles. Efectivamente, en el proceso de duplicacion que ha adoptado, el antiguo Secretario finge que las relaciones salen de unos papeles dados por "un curioso de estos tiempos" y, bajo el titulo "A la curiosidad, un curioso devoto", subraya el proceso de elaboracion de los aforismos:
   He querido ofrescer a la Curiosidad, por ser uno de los suyos, el
   trabajo que he tomado en sacar los Aphorismos de las Cartas
   Espanolas y Latinas de Antonio Perez. Llamolos assi a imitacion del
   Bitonto que esprimio y destilo a Cornelio Tacito por
   entretenimiento y curiosidad suya entre sus mayores y diferentes
   estudios. Papel que el intitulo Aphorismos de Cornelio Tacito.
   Hovele a las manos de un muy curioso ... (56)


O sea que es como si sus aforismos salieran de otros escritos (en realidad de sus propias cartas), a lo cual hay que anadir que se le achacaba el que parte de su obra utilizara secretos de Estado "robados" a Felipe II, es decir que fuera de "otro" autor.

Tampoco hay que dejar de lado la imagen que aparece en el titulo inserto en el Persiles: "Flor de los aforismos ...", dado que Perez escribia que, con sus aforismos, trataba de hacer como "con las hiervas y flores, las mejores a la vista y olfacto, destiladas y esprimidas, dan lo bueno que tienen para el uso y beneficio humano" (57).

Por fin, al Secretario se le habia considerado en Espana como un traidor y hasta habia corrido la voz, cuando estaba en Navarra, que el rey de Francia iba a suministrarle soldados para que pudiera invadir el reino de Aragon (esta seria la alusion a Marte) (58). Sin embargo, hacia el final de su vida, las cosas iban cambiando. En 1611, intentaba negociar su vuelta a Espana, cuando le sorprendio la muerte. Su hijo conseguiria su rehabilitacion poco despues, en 1615.

Por otra parte, hay que valorar el juego constante en la obra del antiguo Secretario entre las diversas autorias, juego muy cervantino, que no podia sino complacer al autor del Quijote, aunque Cervantes tambien se distanciara ironicamente del personaje creado en el Persiles.

Todo parece pues indicar que el "Peregrino de los aforismos" es una reelaboracion literaria del personaje historico de Antonio Perez (59), el cual habia reunido aforismos tacitistas sobre el arte de gobernar, pero tambien sobre temas muy diversos, en particular sobre los que figuran en el Persiles.

El episodio que se acaba de examinar pone de relieve que el Persiles es, en primer lugar, un "libro de entretenimiento". Con una orientacion ludica, el autor elabora el relato a partir de una intertextualidad amplia que abarca tanto diversas tradiciones culturales como el contexto historico mas inmediato.

Por ello, para poder disfrutar plenamente de la lectura de un texto repleto de sugerencias y sentido, el receptor ha de leer a varias luces, unico modo de adentrarse verdaderamente en dicho texto.

Fecha de recepcion : 10 de febrero de 2012.

Fecha de aceptacion : 20 de febrero de 2012.

AUGUSTIN REDONDO

Universite de la Sorbonne Nouvelle-CRES

(1) Utilizamos la edicion de Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda I, ed. C. Romero, 2a ed., Catedra, Madrid, 2002.

(2) Pensamos, claro esta, en El Sobremesa y Alivio de caminantes. Vease la ed. de M. P. Cuartero y M. Chevalier, Espasa Calpe, Madrid, 1989.

(3) Sobre el papel desempenado por las ventas en los relatos del Siglo de Oro, vease Monique Joly, La bourle et son interpretation. Recherches sur le passage de la facetie au roman (xvie-xviie siecles), Atelier National de Reproduction des Theses, Lille, 1982, pp. 505 ss.

(4) Acerca de la importancia de las ventas en el Quijote, vease Augustin Redondo, Otra manera de leer el "Quijote". Historia, tradiciones culturales y literatura, 2a ed., Castalia, Madrid, 1998, pp. 150 ss., 297 ss., etc.

(5) Sebastian de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o espanola, Horta, Barcelona, 1943, p. 789a.

(6) De manera significativa, veanse sobre este universo las consideraciones, hacia 1570, de Antonio de Torquemada, El jardin de flores curiosas, ed. G. Allegra, Castalia, Madrid, 1982. Acerca del doble campo semantico evocado, vease Augustin Redondo, "Los prodigios en las relaciones de sucesos del Siglo de Oro", en Les "relaciones de sucesos" en Espagne (1500-1750), eds. Maria Cruz Garcia de Enterria et al., Publications de la Sorbonne-Universidad de Alcala, Paris-Alcala de henares, 1996, pp. 287-303, y mas directamente, pp. 288-290.

(7) Sabido es que la obra de Alciato tuvo diversas ediciones en el siglo xvi. Vease Alciato, Emblemas, ed. S. Sebastian, Akal, Madrid, 1985.

(8) hemos manejado la ed. princeps: Tacito espanol ilustrado con Aforismos, por Don Baltasar Alamos de Barrientos. Dirigido a Don Francisco Gomez de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, Marques de Denia & c., Luis Sanchez y Juan hasrey, Madrid, 1614, BNE: R. 17058. Alamos de Barrientos traduce los Anales, la Historia, el Libro de las costumbres de los Alemanes y La vida de Julio Agricola. Luego, al final de la obra, figuran los aforismos, clasificados por temas ("Abogados", "aborrecer", etc.). hemos utilizado esta edicion y citamos por ella. Puede verse tambien la ed. moderna: Aforismos al Tacito espanol, ed. J. A. Fernandez-Santamaria, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1987, 2 ts.

(9) Vease Tesoro, p. 97a.

(10) Vease Maria Teresa Herrera (dir.), Diccionario espanol de textos medicos antiguos, Arco/Libros, Madrid, 1996, 2 ts. En la entrada "Aforismo" aparecen constantemente referencias a ffipocrate (Ypocras) y algunas veces, a Galeno.

(11) Sobre el particular, vease el titulo revelador de la obra de Melchor de Santa Cruz de Duenas, Floresta espanola de Apothegmas o sentencias, sabia y graciosamente dichas de algunos espanoles, Francisco de Guzman, Toledo, 1574. Vease, asimismo, la introduccion de M. P. Cuartero y M. Chevalier (pp. xxix ss.) a su ed., que es la que utilizamos: Critica, Barcelona, 1997. Por otra parte, y de manera general, vease Andrea Herran Santiago, "La prosa epistolar y aforistica del siglo xvi", en Miguel Ariza et al., Actas del II Congreso Internacional de Historia de la Lengua, Pabellon de Espana, Madrid, 1992, t. 2, pp. 675-690.

(12) Vease nota precedente.

(13) Al respecto, vease Aurora Egido, Las caras de la prudencia y Baltasar Gracian, Castalia, Madrid, 2000, pp. 150 ss.

(14) Vease Los seys libros de las Politicas o doctrina civil de Iusto Lipsio para el gobierno del Reyno o Principado. Traduzidos de lengua latina en castellano por Bernardino de Mendoca. Dirigido a la Nobleza Espanola, Imprenta Real, Madrid, 1604, BNE: 3/13170. La obra lleva un prologo del traductor, Bernardino de Mendoza, y encierra diversas sentencias de varios autores que subrayan el laconismo ilustrado por el texto. Acerca de Justo Lipsio y de su influencia en Espana, pueden verse Jose A. Fernandez-Santamaria, Razon de estado y politica en el pensamiento espanol del Barroco (1595-1640), Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1986, pp. 83-85, 241-243, etc.; Elena Cantarino Suner, "Justo Lipsio en Espana. Humanismo, Neoestoicismo y Tacitismo", en Hacia un nuevo inventario de la ciencia espanola. IVJornadas de Hispanismo Filosofico, eds. G. Capellan de Miguel y X. Agenjo Bullon, Sociedad Menendez Pelayo, Santander, 2000, pp. 77-84. Sobre el universo de Lipsio y su relacion con los espanoles, vease M. Laureys (ed.), The world of Justus Lipsius. A contribution towards in intelectual biography, Bulletin de l'Institut Historique Belge de Rome, Bruxelles-Rome, 1998; Epistolario de Justo Lipsio y los Espanoles (1577-1606), 2a ed., ed. A. Ramirez, Castalia-Washington University Press, Madrid-Saint Louis, 1967. Con respecto a los trabajos de Lipsio sobre Tacito, vease Jose Ruysschaert, Juste Lipse et les "Annales" de Tacite. Une methode de critique textuelle au XVIe siecle, Publications de l'Universite, Louvain, 1949.

(15) Vease Francisco Sanmarti-Boncompte, Tacito en Espana, CSIC, Barcelona, 1951; Enrique Tierno Galvan, "El tacitismo en las doctrinas politicas del Siglo de Oro espanol", Escritos (1950-1960), Tecnos, Madrid, 1971, pp. 11-93; Jose Antonio Maravall, "La corriente doctrinal del tacitismo politico en Espana", Estudios de Historia del Pensamiento Espanol. Serie tercera. Siglo xvii, Cultura Hispanica, Madrid, 1975, pp. 75-105; J. A. FernandezSantamaria, Razon de estado y politica ..., pp. 163-172, especialmente; Beatriz Anton Martinez, El tacitismo del siglo xvii: proceso de "receptio", Universidad, Valladolid, 1992; Andre Joucla-Ruau, Le tacitisme de Saavedra Fajardo, Eds. Hispaniques, Paris, 1977; Maria Teresa Cid Vazquez, Tacitismo y razon de estado en los "Comentarios Politicos" de Juan Alfonso Lancina, Universidad Complutense, Madrid, 2001.

(16) Notese que la palabra habia aparecido ya en el campo religioso, dado que la habia utilizado el jesuita Manuel Sa, al publicar sus Aphorismi Confessariorum exDoctorum sententiis collecti Auctore R. P. Emmanuel Sa lusitano ... (Venetiis, 1592). Este texto se publico asimismo en Espana en 1600 (Luis Sanchez, Madrid) y 1601 (Pedro Madrigal, Madrid).

(17) A raiz de la fuga de Antonio Perez a Aragon y luego a Francia, Alamos de Barrientos fue apresado en 1590 y quedo en la carcel hasta la muerte de Felipe II porque se penso que conocia los secretos del Secretario real y no quiso testimoniar contra el. El mismo Alamos, en la dedicatoria del Tacito espanol al duque de Lerma, indica que redacto la obra en la carcel y que el soberano se opuso a la publicacion del texto. En el discurso "Al lector", vuelve sobre el tema, senalando que en 1594 deseo dar a la imprenta la obra. Pero, a pesar de la aprobacion del licenciado Antonio de Covarrubias, se la embargo y solo se la devolvio cuando recobro el la libertad. En sus Pedacos de Historia, en 1593 (cf. infra), Antonio Perez dice que Alamos era muy gran amigo suyo y que lo encarcelaron porque no quiso acusarlo (pp. 87-88).

(18) Juan Rufo, Las seiscientas apotegmas y otras obras en verso, ed. A. Blecua, Espasa Calpe, Madrid, 1972, num. 593, p. 206.

(19) Cristobal Perez de Herrera, Proverbios morales y consejos christianos muy provechosos para concierto y espejo de la vida ..., Luis Sanchez, Madrid, 1618, BNE: R.1727, num. 301, f. 17r.

(20) Notese que existian varias categorias de zapateros (de viejo; de nuevo) que formaban parte de gremios diferentes: vease Miguel Herrero Garcia, Oficios populares en la sociedad de Lope de Vega, Castalia, Madrid, 1977, pp. 195 ss.

(21) Veanse de A. Redondo, Otra manera de leer el "Quijote" ..., pp. 148 ss., 205 ss., 232 ss., etc.; y En busca del "Quijote" desde otra orilla, Centro de Estudios Cervantinos, Alcala de henares, 2011, pp. 103 ss.

(22) Sobre el particular, veanse Paul Sebillot, Legendes et curiosites des metiers, facs. de la 1a ed. (1894-1895), Laffitte Reprint, Marseille, 1981, pp. 306-307; Mauritz de Meyer, Le conte populaire flamand, Academia Scientiarum Fennica, helsinki, 1968, num. 754, p. 88; etc.

(23) Vease Sebastian de Horozco, Teatro universal de proverbios, ed. J. L. Alonso Hernandez, Universidad de Salamanca-Universidad de Groningen, Salamanca, 1986, num. 962.

(24) Vease Ramon Perez de Ayala, Belarmino y Apolonio, ed. A. Amoros, Catedra, Madrid, 1978.

(25) Vease Marcel Bataillon, "Peregrinaciones espanolas del judio errante", Varia leccion de clasicos castellanos, Gredos, Madrid, 1964, pp. 81-132.

(26) Veanse Hernan Nunez, Refranes o proverbios en romance [1554], eds. L. Combet et al., Guillermo Blazquez, Madrid, 2001, num. 6745; Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales, ed. L. Combet, revisada por R. Jammes y M. Mir-Andreu, Castalia, Madrid, 2000 (como en esta edicion se ha adoptado la ortografia y el orden alfabetico actuales, no es necesario dar la pagina que corresponde a los refranes que hemos de citar).

(27) S. de Covarrubias, Tesoro..., p. 394a.

(28) Vease Miguel de Cervantes, El licenciado Vidriera, en Novelas ejemplares, ed. J.B. Avalle Arce, Castalia, Madrid, 1982, t. 2, p. 132. Notese que el sastre va asociado frecuentemente al zapatero y que, en muchas de sus caracteristicas y comportamientos, el uno puede sustituir al otro: cf. Maxime Chevalier, Tipos comicos y folklore. Siglos xvi-xvii, Edi 6, Madrid, 1982, pp. 96 ss. ("Sastres y zapateros").

(29) Vease Francisco de Quevedo, Los suenos, ed. I. Arellano, Catedra, Madrid, 1991, p. 101 (El sueno del juicio final) y pp. 193-194 (El sueno del infiemo).

(30) Observese, no obstante, que el nombre Diego va regido, el tambien, por la reversibilidad y, en contextos marcados, puede cobrar una consonancia negativa: vease A. Redondo, En busca del "Quijote", pp. 219-220.

(31) h. Nunez, Refranes ..., num. 1662.

(32) Vease Jose Luis Alonso Hernandez, Lexico del marginalismo en el Siglo de Oro, Universidad, Salamanca, 1977, pp. 658-659.

(33) A todo lo indicado ya, hay que anadir lo que apunta Sebastian de Horozco, al comentar el refran: "El moco del escudero / anda un ano sin capatos / despues muele al capatero": "El moco del escudero / que anda un ano sin capatos / despues si guele dinero / muele y mata al capatero / si se detiene dos ratos" (Teatro universal de proverbios, num. 962). Por fin, notese que en las Cartas de Antonio Perez (cf. infra) la expresion "y a cabo de rato" vuelve con alguna frecuencia. Utilizando el ambiente ludico evocado yjugando con la paronomasia (vease nota 40 y texto correspondiente), Cervantes hubiera podido crear al personaje de Diego de Ratos: "y a cabo de rato = Iacobo de rato = Diego de Ratos".

(34) Vease M. Chevalier, Tipos comicos ..., p. 97.

(35) G. Correas, Vocabulario de refranes ...

(36) Sociologie et anthropologie, Presses Universitaires de France, Paris, 1978, 2a parte, "Essai sur le don. Forme et raison de l'echange.", pp. 145 ss.

(37) Vease Jose Manuel Pedrosa, Bestiario. Antropologia y simbolismo animal, Grupo Medusa Ediciones, Madrid, 2002, pp. 193-199.

(38) Veanse P. Sebillot, Legendes ..., p. 208 y 334; M. Chevalier, Tipos comicos ..., p. 104.

(39) Vease Willard F. King, Juan Ruiz de Alarcon, letrado y dramaturgo. Su mundo mexicano y espanol, El Colegio de Mexico, Mexico, 1989, pp. 167-171, 185-186, 247 ss. Recuerdese que a Alarcon se le llamaba Corcova y Corcovilla, lo que ocasiono en particular un enfrentamiento entre el y Quevedo.

(40) Se trata de un comentario de Correas al refran: "Al buen callar, llaman Sancho; al bueno bueno, Sancho Martinez" (Vocabulario de refranes ...). Asimismo, el paremiologo vuelve sobre dicha figura en su comentario al proverbio "Al mal uso, quebralle la gueca".

(41) Sobre el particular vease A. Redondo, Otra manera de leer el "Quijote" ..., y mas directamente, pp. 242-243.

(42) Tesoro., p. 967b.

(43) Veanse Julio Caro Baroja, Los judios en la Espana moderna y contemporanea, Istmo, Madrid, 1978, t. 2, pp. 15-16; Antonio Dominguez Ortiz, Los juedoconversos en Espana y America, Istmo, Madrid, 1958, pp. 202-203.

(44) Vease Augustin Redondo, "El Persiles, <<libro de entretenimiento>> peregrino", en Peregrinamente peregrinos. Actas del V Congreso Internacional de la Asociacion de Cervantistas, ed. Alicia Villar Lecumberri, Asociacion de Cervantistas, Alcala de Henares, 2004, t. 1, pp. 67-102.

(45) Vease Miguel de Cervantes, Flor de aforismos peregrinos, ed. A. Ruffinatto, Edhasa, Madrid, 1995, prologo, pp. 9-20.

(46) Sobre Antonio Perez, veanse Cesareo Fernandez Duro, Antonio Perez en Inglaterra y Francia (1591-1612), Imprenta P. Tello, Madrid, 1890; Jose Ignacio Tellechea Idigoras, "Antonio Perez, a traves de la Nunciatura de Madrid", Anthologica Annua, 5 (1957), pp. 653-682; Gregorio Maranon, Antonio Perez (el hombre, el drama, la epoca), Espasa Calpe, Madrid, 1958, 2 ts.; Antonio Perez Gomez, Antonio Perez, escritor y hombre de estado, "... la fonte que mana y corre ...", Cieza, 1959; Gustav Ungerer, A Spaniard inElisabethan England. The correspondance of Antonio Perez's exile, Tamesis, London, 1975, 2 ts. Ademas, vease la tesis de Modesto Santos Lopez, Filosofia y politica en la obra de Antonio Perez, Secretario de Felipe II, Universidad Complutense de Madrid, 1988; vease asimismo la tesis y el trabajo de habilitacion de Paloma Bravo, Contribution a une etude de la "legende noire": les "relaciones" dAntonio Perez (edition critique et commentee de "Un pedaco de Historia ..."), Universite de la Sorbonne Nouvelle, Paris, 1994; Les aphorismes politiques en Espagne au tournant des xvie et xviie siecles (edition des "Aphorismes" dAntonio Perez), Universite de la Sorbonne Nouvelle, Paris, 2003. Veanse tambien los diversos articulos de esta autora vinculados al Secretario de Felipe II.

(47) Notese que en las primeras cartas castellanas, Cartas de Antonio Perez, Secretario de Estado que fue del Rey Catholico, Don Phelippe II. ... de hacia 1600 (BNE: R. 8202; vease nota siguiente) figura una carta del antiguo Secretario dirigida a su mujer, dona Juana Coello, y en ella dice: "Devele aver parescido a V.M. que yo he peregrinado por jardines o reposado en camas de flores. Y digo que no he hecho otra cosa que andar de puerta en puerta pidiendo el pan ..." (f. 3v[grados]).

(48) Hemos utilizado un ejemplar de la segunda edicion, la de 1593: Pedacos de Historia o Relaciones assy llamadas por sus Auctores los Peregrinos. Se presenta la obra como impresa en Leon (BNE: R. 5047). No obstante, la bibliografia de las obras de Antonio Perez no queda nada clara. Segun Gustav Ungerer, la impresion se hubiera realizado en Inglaterra, costeada por el Conde de Esex (favorito de la soberana Isabel II), con el cual Antonio Perez tuvo, en ese pais, cordiales relaciones (cf. A. Perez Gomez, Antonio Perez, pp. 76-77). Y bien es verdad que el libro, compuesto de cuatro relaciones vinculadas a la historia de Antonio Perez y a las persecuciones sufridas por el, va dedicado "Al Illustrisimo Senor El Conde de Essex" por Raphael Peregrino. Lo cierto, a pesar de todo, es que, en el ejemplar de sus Aphorismos de las Cartas espanolas y latinas, impresos en Paris (sin ninguna indicacion suplementaria) y encuadernado con sus primeras cartas castellanas, Cartas de Antonio Perez, Secretario de Estado que fue del Rey Catholico Don Phelippe II de este nombre. Parra diversas personas despues de su salida de Espana, impresas tambien en Paris, sin fecha, pero de hacia 1600 (BNE: R. 8202), figura al final del conjunto, dentro de la misma encuadernacion, una carta autografa de Antonio Perez, fechada en Saumur a 12 de febrero de 1593, dirigida a Roland Dujardin, Seigneur des Roches, en Tours, en que le ofrece un ejemplar de su obra, sin mas especificacion. ?Se tratara de los Pedacos de Historia ...? El conjunto constituye un ex-libris de Roland Dujardin.

(49) En el titulo de los Pedacos ... indica Perez que los textos son de varios autores, los Peregrinos. El primer preliminar es una carta al impresor que lleva por titulo: "Raphael Peregrino al Impressor". En ella, se refiere a los autores: frente a Raphael Peregrino, estaria su hermano gemelo Azarias Peregrino; por ello, el estilo de las relaciones "paresce el lenguaje de uno". Alude ademas varias veces a la Curiosidad del impresor y de los lectores, ya que, los textos van destinados a los curiosos. La dedicatoria que sigue para el Conde de Esex, va firmada de Raphael Peregrino. En ella, se refiere a los Peregrinos, a su peregrinacion en Inglaterra, exaltando las cualidades del Conde, en particular la Prudencia, con una optica tacitista. En otros textos que siguen, aparece varias veces Rafael Peregrino y asimismo el impresor dice que ha recibido los papeles impresos "por medio de un Curioso".

(50) Por ejemplo, en las Cartas de Antonio Perez., de hacia 1660 (BNE: R. 8202), ya citadas en la nota 47, despues de las cartas y de los aforismos, aparece "El Curioso a Todos", en que se encuentra el texto siguiente, con una alusion a Justo Lipsio: "No piensen que es del Auctor de las Cartas este stylo [de los aforismos], sino de quien le ha querido imitar, como Justo Lypsio a Cornelio Tacito en los Breviarios de cada libro ..." En las Segundas Cartas de Antonio Perez. Mas los Aphorismos dellas sacados por el Curioso que saco los de las Primeras (Francisco Huby, Paris, 1605, BNE: R.14525), indica, bajo el titulo: "El Curioso a Todos": "No les parezca, Senores, que he callado mucho para curioso, que de curiosos es callar por aprender, y aun de discretos." (f. 2r). Vease tambien lo indicado en la nota precedente.

(51) El hijo segundo de Antonio Perez se llamaba Antonio Raphael. Le dirige una carta, firmada Raphael Peregrino, en que le reprocha el utilizar solo el primer nombre, anadiendo: "No quiero que olvideys el nombre de Raphael que le estimo yo en mucho y os lo di por devocion del Senor San Raphael" (la carta figura entre las que se publican hacia 1600 (BNE: R 8202, f. 9r).

(52) Indica en la dedicatoria de los Aphorismos de las Cartas espanolas y latinas, que siguen a las primeras cartas castellanas de hacia 1600 (BNE: R. 8202), la intencion que ha sido la suya y la tonalidad tacitista que tienen dichos aforismos: vease el texto que corresponde a la nota 56. Ultimamente, ademas de la ed. de Paloma Bravo, sin publicar (cf. supra, nota 46), ha salido una edicion completa de los aforismos: Antonio Perez, Aforismos de las cartas y relaciones, eds. A. Herran Santiago y M. Santos Lopez, Larumbe, Zaragoza, 2009. La que publico Alfredo Alvar Ezquerra, Relaciones y cartas, Turner, Madrid, 1986, 2 ts. no encierra todos los aforismos.

(53) Vease supra notas 48-50. Observese que en una de las Segundas cartas ... de 1605 (BNE: R. 14525) dirigida "A un amigo", ya asume la unidad de las autorias multiples pues escribe: "Preguntame sy algunas cartas que andan entre las impressas con nombre de otros son en realidad de verdad mias o de aquellos: porque el stylo, segun V.S. dize, quienquiera que leyere las unas y las otras con un poco de atencion, no le juzgara differente, como si una persona vestida de mascara, por mucho que se quiera disfrazar, podra ser conoscido en el ayre natural. Yo dire francamente la verdad ... Senor todas quantas cartas andan en nombre de otros con las mias son dessa mi pluma grossera tal qual, la que me cupo por suerte. Lo mismo digo de cuanto anda en el libro de las Relaciones, o sea debaxo del nombre del Curioso, o de qualquier otro ... En fin todo quanto anda impresso en aquellos scriptos mios, mio es" (carta CXXIX, f. 228r-v).

(54) Vease Aphorismes ou Sentences dorees extraictes des lettres tant Espagnoles que Latines d'Anthoine Peres ... Faictes francoises par Jacques Gaultier, Pierre Chevallier, Paris, 1602 (un ejemplar en la BNF).

(55) Alonso Enriquez de Guzman recoge bastantes sentencias de los margenes de las Epistolas familiares de Guevara y las presenta al principe Felipe (el que sera Felipe II), sin mencionar la fuente, como si vinieran de su cosecha, con el fin de orientar el comportamiento privado y publico del futuro soberano. Sobre el particular, vease Augustin Redondo, "Une source du Libro de la vida y costumbres de don Alonso Enriquez de Guzman: les Epistolas familiares d'Antonio de Guevara", BHi, 71 (1969), pp. 174-190.

(56) Vease Aphorismos de las Cartas espanolas y latinas, de hacia 1600, impresos en Paris (BNE: R. 8202), f. 2r-v.

(57) Ibid., f. 2r.

(58) Acerca de los diversos intentos de invasion de Aragon, relacionados con Antonio Perez, vease G. Maranon, Antonio Perez, t. 2, pp. 623 ss. El espia Pascual de Santisteban decia del antiguo Secretario de Estado: "es un mal hombre, traidor a su Rey natural" (t. 2, p. 633).

(59) En 2001 ha salido la traduccion francesa de las obras de ficcion en prosa de Cervantes dirigida por Jean Canavaggio (Gallimard, Paris). JeanMarc Pelorson, que se ocupo de traducir y comentar el Persiles, ha sugerido en una nota (II, pp. 1020-1021, n. 4) que Cervantes pudo inspirarse en Antonio Perez para crear al personaje de Clodio, el maldiciente. Notese ademas que Gustav Ungerer pensaba que Shakespeare se habia servido de Antonio Perez para elaborar, en Love's labour's lost, al personaje de Armado, el militar burlesco (Gustav Ungerer, Anglo-Spanish relations in Tudor Literature, Ams Press, New York, 1956, p. 152).
COPYRIGHT 2012 El Colegio de Mexico, A.C.
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2012 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Redondo, Augustin
Publication:Nueva Revista de Filologia Hispanica
Date:Jun 1, 2012
Words:8373
Previous Article:El golpe matador, el golpe resucitador: la herida epica y su antidoto magico.
Next Article:Confesarse alabando. La verosimilitud de lo admirable en la vida de Santa Teresa.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters