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El enterramiento colectivo de "El Perdido" (Torres de la Alameda-Madrid): paleodemografia y paleoauxologia.

The multiple burial of "El Perdido" (Torres de la Alameda, Madrid): paleodemography and paleoauxology

Sumario: 1. Contexto del yacimiento: el Calcolitico. 2. Yacimiento y tumba colectiva de "El Perdido". 3. La informacion antropologica. 3.1. Paleodemografia. 3.1.1. Tamano efectivo del grupo humano. 3.1.2. Mortalidad por edades y esperanza de vida. 3.2. Paleoauxologia. 4. Conclusiones

1. Contexto del yacimiento: el Calcolitico

"Uno de los fenomenos mas caracteristicos del final del Neolitico y la transicion al Calcolitico en la peninsula iberica es la desaparicion del megalitismo y la progresiva implantacion de los rituales funerarios individuales, primero en coexistencia con otros de tipo colectivo (cuevas, fosas, etc.), y luego, como forma de enterramiento casi exclusiva, desde la implantacion del Campaniforme" (Rojo-Guerra et al. 2005). Tal y como recoge Pedro Diaz del Rio (2003) de textos de Gilman (1981) y Chapman (1990), la Edad del Cobre representa uno de los casos mas claros de intensificacion economica de toda la prehistoria reciente de la peninsula iberica, abriendo paso a la formacion gradual de las primeras comunidades de aldea (Vicent 1991). A lo largo del III milenio a.C. se observa un claro programa de jerarquizacion social donde, progresivamente, se ha ido transformando el modelo tribal en uno de jefaturas (Sahlins 1977; Service 1990) aunque, eso si, con diferencias segun los territorios y yacimientos.

Tradicionalmente, la mayoria de autores han considerado que, durante este periodo, los rituales funerarios colectivos decaen frente a las formas individualizadoras, reflejo de una tendencia a la jerarquizacion social frente al modelo anterior (Rojo-Guerra et al. 2005). Sin embargo, cada vez son mas los autores que cuestionan esta hipotesis, defendiendo la perdurabilidad de ritos colectivos durante todo el Calcolitico e incluso parte de la Edad del Bronce, en diferentes regiones de la Peninsula (Delibes y Santonja 1987; Delibes et al. 1995; Pavon 1991-1992; Hurtado 1995; Bueno et al. 2000) que podrian ser reflejo de un comportamiento colectivo en vida y no solo en la muerte.

En este contexto, una de las formaciones arqueologicas mas recurrentes de la Prehistoria reciente, y muy principalmente en el area mesetena, es la de los conocidos, entre otros terminos, como "fondos de cabana" (Martinez Navarrete 1979), caracterizada por la presencia de diversos tipos de fosas no correlacionadas estratigraficamente (Diaz del Rio et al. 1997: 94). Los yacimientos de "fondos de cabana" son el resultado de una extensa y sustancial modificacion del paisaje por parte de una sociedad campesina primitiva, siendo el proceso de apropiacion de los medios de produccion, desarrollado por los grupos prehistoricos del III y II milenios a.C., claramente irreversible. Se dirigen asi hacia la consolidacion de un primer paisaje agrario que, indefectiblemente, coadyuva al aumento de una reciprocidad social negativa, fruto de una creciente competencia y restriccion en el acceso a los recursos estrategicos basicos: tierra y pastos (Diaz del Rio 2001: 129).

Desde el punto de vista funerario, se conocen algunas tumbas con inhumaciones colectivas en hoyos, como por ejemplo, Paternanbidea en la cuenca del Ebro, Costamar en la region levantina, o como se registran para varios sitios del Pirineo Oriental (Blasco et al. 2014), o incluso las mas proximas, localizadas en los yacimientos de Camino de las Yeseras, en San Fernando de Henares (Blasco 2007 Liesau et al. 2008) o La Magdalena, en la vecina Alcala de Henares (Autores 2011; Autores 2014c). Son fosas, muchas veces de grandes dimensiones, aunque no es este nuestro caso, utilizadas como panteones, disenadas para poder reabrirse tantas veces como sea preciso y que presentan un uso continuado en el tiempo. La tumba se reabre y modifica cada vez que las poblaciones que alli habitan depositan individuos en la misma.

En la region madrilena han sido localizados diversos yacimientos (Fig. 1) en donde, segun Liesau et al. (2008), se han registrado dos modelos de enterramiento: enterramientos colectivos como Camino de las Yeseras (Liesau et al. 2008), Cueva de El Rebollosillo (Diaz del Rio 1996), Juan Barbero (Bermudez de Castro y Perez 1984), Pedro Fernandez (Sanchez Messeguer 1981), La Magdalena (Autores 2014c), o El Perdido (Autores 2014a); y enterramientos individuales, dobles o multiples, como por ejemplo los encontrados en Humanejos (Flores 2011), Las Fronteras (Aliaga 2008), Valdecarros (Aliaga 2008), Camino de las Yeseras (Liesau et al. 2008) o La Magdalena (Autores 2014c). Ademas de esta diferenciacion, hay que tener en cuenta la presencia del fenomeno campaniforme desarrollado en esta zona entre 2400 y 2100 a.C., que suele tener asociado una jerarquizacion en los rituales de enterramiento, con presencia de tumbas individuales o dobles (en covachas o fosas), y acompanados de ajuares que muestran algun tipo de distincion social o de rango. Sin embargo, la expansion del fenomeno campaniforme no se separa claramente de las formas de vida anterior, ya que como defiende Liesau et al. (2008) no se puede hablar de un horizonte Campaniforme sino de manifestaciones atribuibles a un segmento social, probablemente minoritario, donde existe una mezcla entre tumbas campaniformes con las no campaniformes, como es el caso de Camino de las Yeseras o Humanejos, que muestran claramente esa transicion de enterramientos multiples a individuales con un solapamiento de rituales. Asimismo, yacimientos como El Perdido, contemporaneos a este fenomeno campaniforme que se desarrolla ademas en yacimientos cercanos como La Magdalena, no muestran ningun rasgo propio de este fenomeno, manteniendo, al menos en el aspecto funerario, una actitud claramente colectiva sin presencia de tumbas individuales, ningun tipo de ajuar o elemento que implique diferenciacion o estratificacion social. Esto ratifica la teoria del proceso progresivo de cambio de lo colectivo a lo individual en el ambito funerario, que podria ser reflejo tambien de ese cambio de actitud en vida y, por tanto, reconsiderar los planteamientos teoricos categoricos que defienden la aparicion y difusion del campaniforme, asociada al surgimiento de profundas transformaciones sociales y conflictos en torno al liderazgo. Mas bien se trata de un lento proceso de cambio, que arranca desde finales del Neolitico hasta la aparicion del Bronce, de unas estructuras colectivas hacia la organizacion de estructuras jerarquizadas, dentro de un marco de estructuras politicas aun sin consolidar (Garrido 2000) que se desarrollaran, de manera muy diferente, segun el territorio y el grupo poblacional. Asimismo, no debemos olvidar que los datos que obtenemos de los yacimientos y en concreto de los restos humanos, no son reflejo fiel de la sociedad tal y como era, ya que los restos son escasos y no representan por tanto, la evolucion y las caracteristicas de estos grupos durante todo un milenio, sino mas bien, una fotografia fija de un momento concreto y de aquello que esas poblaciones han querido transmitir de si mismas, que no debe, por tanto, ser representativo de toda la sociedad que alli habitaba. La Figura 1 muestra los distintos yacimientos del periodo calcolitico en la Comunidad de Madrid, reflejando la presencia/ausencia de elementos funerarios. Como se puede observar, el numero de yacimientos correspondientes a este periodo, excavados hasta la fecha, es numeroso y lleva a pensar en una hipotetica alta densidad de poblacion para esta area geografica, aun por demostrar. Sin embargo, son escasas las necropolis (entendiendo como tales las areas funerarias dedicadas especificamente al mundo de la muerte) de este periodo que permitan conocer la biologia de estas gentes y sus rituales funerarios. La tumba de El Perdido es una excepcion, asi como el yacimiento de La Magdalena, en contraposicion a los poblados con enterramientos, como son Camino de las Yeseras o Humanejos."

2. Yacimiento y tumba colectiva de "El Perdido"

Los origenes del actual termino municipal de Torres de la Alameda pueden retrotraerse hasta el III milenio a.C., al haber sido localizados dos yacimientos del periodo calcolitico, el de <<La Mariblanca>> (Jimenez Sanz et al. 1991) y el de <<Pozo de la Fuente-El Perdido>>, motivo de estas paginas (Autores 2014a) (Fig. 2).

El primero de ellos fue descubierto durante los trabajos de ensanche de la carretera Loeches-Alcala de Henares, determinando la existencia de hasta seis estructuras negativas, interpretada una de ellas por los excavadores como perteneciente a una cabana. En la carta arqueologica del termino municipal se localizan tres areas, reconocibles bajo este toponimo y que enmarcarian una amplia zona del termino municipal, en donde se constata la presencia de materiales ceramicos a mano, piezas de silex con huella de alteracion antropica, aunque mezclados con materiales claramente tardomedievales y/o modernos. La adscripcion cronologica de <<La Mariblanca>> parece situarse en un "horizonte post-neolitico con ausencia de elementos que nos situen en momentos avanzados de la edad del bronce" (Jimenez Sanz et al. 1991: 327).

Por su parte, el entorno donde se ubica el yacimiento de <<Pozo de

la Fuente-El Perdido>> aparece, de forma muy generica, en carta arqueologica bajo el nombre de "Los Vallejos", donde se marcaba una gran area de dispersion de material ceramico prehistorico a mano y silex. En el ano 2005, se llevo a cabo una excavacion de emergencia tras las labores de apertura de una calle entre las parcelas 78-1 y 78-2, detectando la existencia de lo que se interpretaron como silos de almacenamiento, fondos de cabanas, soleras y huellas de postes, junto con ceramica, hueso y piezas liticas. Junto con la localizacion de estas estructuras y una alta concentracion de materiales artefactuales y ecofactuales, se determino la presencia de un enterramiento colectivo, con hasta 78 individuos en distinto estado de conservacion. El resultado de estos trabajos ha sido la delimitacion de un yacimiento fechable, por los materiales asociados, en el Calcolitico con una ligera pervivencia durante los primeros compases de la Edad del Bronce, momento en el que se abandona el yacimiento y se traslada a una nueva y cercana ubicacion, igualmente localizada. El yacimiento tiene una extension que supera las 21 Ha de superficie, ubicandose en torno a un gran manantial, protegido por diversos cerros de los vientos del sur y localizado en una meseta que dominaba claramente el entorno de los valles cercanos (Fig.2).

En la zona suroeste del yacimiento se ha detectado la existencia de lo que podria interpretarse como dos cabanas, cuatro silos/basureros y una estructura hidraulica, amen de hasta otras seis estructuras negativas de mas dificil determinacion, que se observan desde el limite sur del area arqueologica que se corresponde con una zona de cantil. La primera de las cabanas es de tendencia elipsoide (no se ha concluido la determinacion de esta estructura), de aproximadamente 7,8 x 3,4 m (E-W), con una potencia que alcanza los 48 cm. Se encuentra bordeada en su perfil sur por tres huellas de poste (25 x 20 cm y 22 cm de profundidad), todas ellas con fragmentos ceramicos y de caliza haciendo la funcion de calzos para el poste, mientras que, por el perfil norte nos encontramos ante dos silos/basureros (1,25/1,3 m de diametro y 1,4 m de profundidad) situados en el extremo oeste y en el centro de la cabana. Presenta dos niveles de relleno, ambos cenicientos, que abarcan la totalidad de la estructura, siendo el inferior de un tono mas grisaceo blanquecino, mientras que el superior es gris oscuro con abundantes carbones. Ambos niveles presentan abundante cultura material, tanto artefactual como ecofactual, destacando los metapodios de ovicaprido trabajados como punzones de distinta tipologia y funcionalidad, los cuchillos y hojas, junto con lascas y laminas de silex, con distinto tipo de retoque y un par de puntas de flecha o venablo, ambos pedunculadas simples.

La segunda cabana, tambien eliptica, y que fue excavada parcialmente, cuenta con 3,2 x 2,6 m de diametro (E-W), presenta la singularidad de contar con un sotano. El suelo de la cabana se encontraria a unos 40 cm de profundidad, habiendo localizado en su perfil a esta profundidad hasta siete huellas en las que se insertarian otras tantas vigas, conformando la solera de la cabana y la techumbre del sotano, que se situa a 2,86 m de profundidad. Por su perfil sur se localiza un acceso desde el exterior de la estructura, practicando una rampa, siendo probable que se encontrara otro acceso dentro de la cabana a traves de una escala. En este caso tambien contamos con una serie de rellenos, alternando unas potentes tongadas no prensadas con abundante material organico y cultural, con otros niveles de sellado, esta vez compactos y de escasa potencia. Los rellenos organicos son semejantes al anterior, de composicion cenicienta, en las que destacan las puntas de flecha/venablo pedunculadas con aletas o de pedunculo simple, cuchillos, laminas y lascas de silex, los punzones de hueso y abundantes conchas marinas de bivalvo, entre otros. Cabe destacar la presencia de una media moledera barquiforme de granito de grandes dimensiones (64 x 30 cm).

Proximo a esta constatamos la presencia de un area de trabajo en la que destacan otros dos silos/basureros de similares caracteristicas, forma y contenido de los ya vistos, asi como una posible estructura hidraulica construida con un relleno compactado de caliza picada sobre la que se vierte una lechada de arcilla decantada y quemada que compacta la solera y favorece el paso de liquidos, dirigiendola hacia una estructura circular de decantacion o silo de pequenas dimensiones (0,75 m de diametro y 0,45 m de profundidad).

Por ultimo, tal y como habiamos apuntado, en el perfil sur del area arqueologica detectamos la presencia de diversas estructuras negativas que aparecen cortadas en el cantil. Por sus dimensiones interpretamos que, al menos, dos de ellas podrian corresponderse con cabanas, una tercera, doble, puede corresponderse con una cabana con silo adosado (como en la cabana 1), mientras que las restantes podrian corresponderse con silos/basureros. En todos los casos en los bajos del cantil se ha recuperado una cantidad significativa de ceramica, junto con piezas de industria litica y osea, amen de restos ecofactuales de mamiferos y mustelidos.

Por su parte, en el perfil oeste del area arqueologica nos encontramos ante un conjunto de estructuras compuesto por lo que interpretamos como dos cabanas, una de grandes dimensiones (4,7 m de diametro y 10 cm de profundidad media), y la segunda, paralela a la anterior al sur de esta, de 2,3 m de diametro, 1,20 cm de profundidad, estando ambas cortadas por el perfil oeste de la parcela. Entre estas, aunque unos metros hacia el interior, se determina la existencia de dos estructuras funerarias, ambas con dimensiones parejas (2,2 m de diametro), una de ellas excavada (Autores 2014), siendo el motivo central del presente estudio, y otra, proxima a la anterior, aun sin excavar.

Salvo dos silos, el resto de las estructuras no han sido excavadas sino de forma parcial en algunos casos, no contando ni con resultados contrastables ni con dataciones absolutas para ellas. Sin embargo, los materiales, similares en todos los casos, nos ofrecen una adscripcion cultural claramente calcolitica, recogiendo un unico fragmento de vaso campaniforme de estilo ciempozuelos en uno de los niveles superiores de la estructura 12000.

Tras la excavacion del enterramiento colectivo de El Perdido han sido determinados los restos esqueleticos de hasta 78 individuos cuyo estudio antropologico inicial ha aportado algunos datos sobre la biologia de estas gentes (Sonlleva et al. 2014). La ausencia de datos paleodemograficos y paleoauxologicos sobre este grupo humano, que habito el territorio de El Perdido a mediados del III milenio a.C., y en general, sobre las poblaciones que habitaron la peninsula iberica durante el Calcolitico, ha motivado la investigacion en la que se integra el presente trabajo.

La tumba delimitada de 2,2 m de diametro tenia una potencia conservada del relleno funerario de hasta 64 cm. Durante la excavacion, se definieron hasta 3 niveles (Fig. 3) superpuestos de cuerpos. Igualmente se conservan algunas evidencias de cuatro niveles previos de cobertera de la tumba, compuestos por una sucesion de materia vegetal, gravas, arcillas arenosas y, posiblemente, una cubierta coriacea sobre las inhumaciones, que dan acceso a los primeros restos humanos. Queda definido este primer nivel por presentar restos humanos revueltos y muy fragmentados, sin conexion anatomica, junto con un cierto numero de restos ceramicos. En la parte superficial de este nivel se constata la presencia de varios canidos, que se interpreta fueron depositados marcando los cuatro puntos cardinales. El nivel 2 esta ocupado plenamente por restos humanos que presentan un menor grado de revuelto, junto con la conexion anatomica de algunos individuos. Por ultimo, el nivel inferior queda conformado por los individuos mejor conservados, en contacto directo con el suelo de la tumba y que cuentan con una mayor conexion anatomica (Fig. 3). Es interesante destacar que en el nivel inferior se encontro, colocada boca abajo, la mitad de una gran moledera de piedra caliza. Esto tiene una gran importancia simbolica, ya que puede entenderse que este mortero se deposita en la tumba tras dar muerte simbolica a la pieza, una vez que ha perdido su funcionalidad, lo que concuerda con los individuos que la acompanan. (Fig. 3)

Ante este posicionamiento de los restos humanos, planteamos la hipotesis de que los individuos se fueron depositando sobre el nivel natural, en torno a la moledera; los centrales en posicion decubito supino y los laterales en decubito lateral. Una vez cubierto el primer nivel, se comenzo nuevamente a depositar cuerpos sobre los anteriores, sin introducir tierra u otros materiales entre ellos. Esta situacion se vuelve a repetir nuevamente, siendo este el ultimo nivel de relleno. Consideramos la presencia durante la vida de la tumba de una posible cubierta fabricada de algun material perecedero, probablemente cueros que, tensados y reforzados con cuarcitas y calizas de mediano/gran tamano en los faldones, cerraban el conjunto funerario. Tras la colmatacion de la estructura y la deposicion de los canidos, esta cubierta coriacea vuelve a ser colocada por ultima vez, procediendose sobre ella a recubrirla con los distintos elementos arriba comentados.

Esta forma de deposicion de individuos provocaria un doble proceso de descomposicion: el del propio individuo que se ha depositado y, a su vez, el de los individuos sobre los que se coloca. Todo ello facilitaria la desconexion anatomica tan acusada que se ha observado durante la excavacion de la fosa en los niveles 1 y 2. La actividad tafonomica ha sido por lo tanto importante en esta tumba, ya sea por la forma de deposicion de los restos como por la accion humana, al abrir de forma continua la tumba para introducir nuevos individuos, lo cual ha provocado que la identificacion de los restos haya sido compleja.

En la parte central de la tumba, sobre el nivel superficial, asi como en los extremos de la fosa, marcando los puntos cardinales, se han encontrado no solo los canidos ya mencionados, sino tambien, un mayor numero de restos de fauna que podrian asociarse a algun tipo de fenomeno ritual. Revuelto entre los huesos se ha recuperado algo mas de un centenar de fragmentos ceramicos, principalmente cuencos de labio ligeramente invertido, con superficies espatuladas o brochadas. Junto a estas piezas ceramicas destacan diversas lascas y laminas de silex y dos fragmentos de lo que interpretamos como partes de un cuchillo, amen de alguna caliza, probablemente asociable a una maza. Sobre estos restos se depositan diferentes niveles de materiales geologicos, conformando la colmatacion a modo de estructura tumular.

En la tumba se registran individuos de todos los grupos de edad y sexo, sin distincion de ningun tipo. No se han encontrado restos humanos fuera de la fosa, habiendo determinado en sus proximidades evidencias de la otra estructura funeraria, aun por excavar.

Los analisis de C14 practicados en 2011 con dos muestras, una del nivel superior de la tumba (individuo 4) y otra del nivel inferior (individuo 25) por parte de las doctoras C. Blasco y C. Liesau de la Universidad Autonoma de Madrid, a quienes agradecemos su disposicion y ayuda, han revelado que la tumba fue utilizada entre el 2460 y 2130 cal B.C., enmarcando probablemente los niveles mas antiguos entre 2350 y 2200 cal BC, mientras que los que asociariamos con el fin de la estructura estarian entre 2340 y 2190 cal BC. (Dataciones realizadas por Beta Analytic y calibradas con el programa OxCal v. 4.2 (Bronk Ramsey, 2010), mostrando una tabla de intervalos numericos con diferentes probabilidades). Un momento proximo a esta ultima fecha marcaria el cerramiento de la tumba y su cubricion definitiva (Autores 2014a).

3. La informacion antropologica

El estudio antropologico ha permitido determinar el numero de individuos enterrados en la tumba, su edad, sexo y estatura, y con ello, aportar informacion sobre los aspectos demograficos y auxologicos de este grupo humano. Los resultados estan, en cierta medida, condicionados por el trabajo de campo llevado a cabo por el equipo arqueologico Trebede, quien tuvo que rescatar de urgencia esta tumba en poco tiempo y con escasos recursos.

3.1. Paleodemografia

3.1.1. Tamano efectivo del grupo humano

Durante la excavacion, los restos esqueleticos humanos se agruparon en 26 unidades diferentes que, en ese momento, se penso pertenecian a 26 individuos distintos. Para la determinacion del numero minimo de individuos (NMI) se ha partido de la clasificacion original que los tecnicos realizaron en campo, a partir de la cual se estimo el numero de las unidades anatomicas que se repetian, lo que da un primer valor del NMI, y, seguidamente, se tuvieron en cuenta criterios como la edad, el sexo, la coloracion o la robustez de los huesos, obteniendo de este modo un valor mas ajustado para el NMI.

En la tumba de El Perdido se ha estimado un NMI de 78, valor sorprendente dado que son pocos los yacimientos de la Edad del Cobre en la peninsula iberica que tienen enterramientos con un numero de individuos superior a los 20. Entre los casos con un elevado NMI destacan: La Atalayuela, con 70-80 y una estratigrafia que apunta a un enterramiento simultaneo (Andres y Barandiaran 2004); y Camino del Molino, en Murcia, donde fueron hallados un total de 1300 individuos depositados durante un periodo continuado de 350400 anos (Lomba et al. 2009).

Aunque de cronologia algo anterior, Neolitico final e inicios del Calcolitico, el yacimiento de San Juan Ante Portam Latinam (en adelante SJAPL), con 338 individuos, es uno de los mas interesantes para el mundo funerario Neo-Eneolitico y su estudio paleodemografico se ha convertido en un referente de comparacion para la peninsula iberica (Vegas Aramburu et al. 2007).

Los datos de Camino del Molino, con sus 1.300 individuos, todos ellos enterrados en una misma cueva natural sin distincion, parecen representar a toda la poblacion, aunque, como en El Perdido, en este yacimiento tambien se ha encontrado que hay una clara diferencia entre habitat y lugar de enterramiento. Tambien se constata, al igual que en El Perdido, una aparente "colectivizacion" en la tumba, ya que todos los individuos son enterrados juntos, hay una ausencia de ajuar y una presencia de canidos, estos ultimos asociados posiblemente a la importancia que estas poblaciones le daban a la ganaderia. Para San Juan Ante Portam Latinam, al igual que para Camino del Molino, se hacen interpretaciones similares. En estos yacimientos, sin embargo, no se han constatado otras tumbas colectivas, como si se ha encontrado en El Perdido.

3.1.2. Mortalidad por edades y esperanza de vida

Para la determinacion de la edad de los individuos se han utilizado diversos metodos, empleandose uno o varios dependiendo del estado de conservacion de sus restos. Para la determinacion de la edad en subadultos se han utilizado los metodos propuestos por Ubelaker (1989) para el estado de erupcion dentaria, Lysell et al. (1962) para la erupcion dentaria primaria, y los metodos de Steele y Bramblett (2000) y Scheuer y Black (2000) para el desarrollo y fusion de las epifisis de los huesos.

Para la estimacion de la edad en individuos adultos, se han tenido en cuenta los siguientes metodos: el grado de fusion de las epifisis de los huesos largos (Scheuer y Black, 2000), de la clavicula (Bass, 1986), de las suturas del craneo (Meindl y Lovejoy, 1985), el desgaste dental (Brothwell 1965; Zoubov, 1968; Lovejoy, 1985), los cambios morfologicos de la faceta auricular del ilion (Krogman e Iscan 1986) y de la sinfisis pubica (Suchey y Katz, 1998), asi como los metodos recomendados por los manuales de Scheuer y Black (2000) o Krenzer (2006).

La esperanza de vida se ha calculado mediante dos metodos, el clasico de tablas de vida (Acsadi y Nemeskeri 1970), que tiene en cuenta la mortalidad en una poblacion, y el de Bocquet-Appel y Masset (1977) que emplea ecuaciones paleodemograficas. Se han utilizado 75 de los 78 individuos identificados, en 3 no se pudo determinar la edad, quedando distribuidos en grupos quinquenales para el analisis.

La tabla 1 muestra los resultados del metodo de Acsadi y Nemeskeri (1970). El grupo mas numeroso es el 5-9, con 18 individuos en total, que suponen el 24% de las defunciones, le siguen los grupos 10-14 y 0-4 que suponen un 12% cada uno. Por tanto, se observa una mortalidad infantil muy elevada, y un porcentaje de individuos subadultos de un 57,33% frente al 42,67% de adultos. Destaca el hecho de que haya tan pocos individuos en el grupo 0-4 y tantos en el grupo 5-9, algo a tener en cuenta al interpretar los resultados. La esperanza de vida es de 19,10 anos al momento del nacimiento, en el siguiente grupo, entre los 5 y los 9 anos, baja a 16,36 y en el grupo de 10 a 14, en contra de lo que cabria esperar, sube ligeramente, a 16,56, lo que supone un comportamiento atipico. Lo esperado es que la esperanza de vida baje de forma continuada conforme aumenta la edad. En el Perdido, sin embargo, se observa ese escalon que se podria explicar por las numerosas muertes en el grupo 5-9, lo cual variaria la esperanza de vida de los siguientes grupos. Al sobrepasar la barrera 5-9 la esperanza de vida aumenta un poco para despues finalmente descender gradualmente.

Las ecuaciones paleodemograficas (Bocquet-Appel y Masset 1977) dan un resultado sorprendente para la esperanza de vida, 2,9 anos al nacimiento. La explicacion la encontramos en el metodo que, por un lado elimina de la ecuacion al grupo 0-4, poco numeroso, y por otro, se relaciona al grupo 5-14 muy numeroso y con un comportamiento atipico, con el resto de la poblacion adulta que tiene una mortalidad menor. Es por ello, que este dato no se ha tenido en cuenta.

La probabilidad de muerte en El Perdido es tambien atipica ya que una poblacion de estas caracteristicas tendria que tener un perfil en U, algo que solo se produciria si contaramos con 150 o 200 individuos en el grupo 0-4 (Fig.4). Esta claro, por tanto, que faltan individuos en ese grupo, algo comun en la mayoria de necropolis de todos los periodos historicos, y la explicacion habria que buscarla bien en problemas de preservacion (dado que los restos humanos de este grupo de edad en dichas condiciones tienen mas dificultad de preservacion), bien tafonomicos o bien de tipo cultural, siendo esta ultima la mas sujeta a debate ya que no hay pruebas suficientes para su demostracion.

Asimismo, se ha tenido en cuenta el modelo de estimacion de la probabilidad de muerte, para poblaciones bajo Antiguo Regimen Demografico (Ledermann 1969). Con el pueden compararse resultados de probabilidad de muerte de una poblacion frente al modelo admitido de comportamiento natural de una poblacion previa a la Revolucion Industrial. En el caso de El Perdido se observa que no se ajusta a dicho modelo, no solo por la ausencia del grupo 0-4 que se encuentra por debajo de los limites, sino por la alta probabilidad de muerte en los grupos 5-9, 10-14 y 15-19 que esta por encima de los limites y que se explica, por el alto numero de individuos en estos grupos de edad. Los primeros anos de vida constituyen, para las poblaciones de Regimen Demografico Antiguo, los momentos mas criticos de supervivencia. Una vez que se supera esa barrera de edad, la mortalidad infantil en los anos consecutivos empieza a descender. Sin embargo en El Perdido, como tambien sucede en San Juan Ante Portam Latinam, la mortalidad aumenta mucho en el grupo 5-9, uno de los resultados destacables del presente analisis demografico (Fig.5).

La forma de enterrar a los individuos del yacimiento ha generado problemas de preservacion de los mismos en su conjunto, pero con especial afeccion a los individuos infantiles cuya composicion osea es mas debil, lo que ha podido conducir a que no se preserven o lo hagan con pocos restos.

Tambien hay que destacar que se han encontrado individuos de todas las edades y de ambos sexos sin distincion de ningun tipo. El comportamiento de esta poblacion hacia el ritual de la muerte no muestra diferenciacion en el uso del espacio, algo que se nos antoja "muy democratico". Por las caracteristicas del enterramiento, las ausencias en ciertos grupos de edad como el 0-4 anos, deberian asociarse, tal y como ya hemos expresado, mas a factores tafonomicos y de preservacion (Gomez-Moreno, 2017: 216) que a culturales (aunque sin descartar nunca la posibilidad de seleccion de individuos sobre todo para estos grupos de edad) aunque esto no explicaria la elevada mortalidad del grupo 5-9.

En el caso de El Perdido, al analizar los restos no se observaron patologias oseas ni traumatismos, lo que descartaria la muerte accidental para estos individuos. Tal vez el indice tan elevado de muertes en el grupo de edad 5-9, pudiera deberse a una enfermedad infecciosa que, de forma rapida para el individuo y sin dejar por tanto rastro en los huesos, acabara con la vida de la mayoria de los de este grupo de edad. Hay que tener en cuenta que estas poblaciones vivieron en un momento en el que se produce la entrada de la mayoria de enfermedades infecciosas que conocemos hoy. Debido a la adaptacion de la ganaderia, el contacto continuo entre hombre y ganado favorecio la zoonosis, es decir, el proceso por el cual infecciones exclusivas de animales pasan a ser propias del ser humano, y que se ven favorecidas por el aumento de densidad de poblacion debido al sedentarismo. Teniendo en cuenta que este proceso se inicia en el Neolitico, para el periodo cronologico de El Perdido, muchas de estas enfermedades ya estarian presentes entre las poblaciones humanas y podrian haber afectado a los individuos infantiles mas debiles.

Aunque la mortalidad disminuye en los grupos de 10-14 y 15-19 sigue siendo una mortalidad por encima de lo esperado para poblacion prejenneriana, lo que hace que no responda al modelo establecido por Ledermann (Fig.5). Sin embargo, el indice de juventud obtenido relacionando al grupo 5-9 / 10-14 da un resultado de 2, algo que si responde a la hipotesis para poblaciones de subsistencia basadas en agricultura, distintas de cazadores recolectores y de las industriales, y que tambien sucede en SJAPL. Por tanto, aunque los resultados de esperanza de vida, curva de mortalidad y probabilidad de muerte no respondan a los modelos establecidos no es raro, teniendo en cuenta que ha existido un suceso anomalo para el modelo pero no para la realidad de la epoca, que fue una alta mortalidad infantil centrada en el grupo 5-9.

3.1.3. Proporcion de sexos

La estimacion del sexo se realizo unicamente en aquellos individuos en los que se conservaban craneo y coxal, y, por tanto, la fiabilidad de la determinacion era significativa, a traves de los metodos de Brothwell (1965), Steele y Bramblett (2000) o Ubelaker (2003). Estos metodos se han aplicado a los individuos sexualmente maduros, es decir, por encima de los 13 anos, aproximadamente cuando el acetabulo esta totalmente fusionado. A pesar de contar con metodos para la estimacion del sexo en subadultos como los desarrollados por Schutkowski (1993), se ha decidido no aplicarlos dada la baja fiabilidad demostrada en poblaciones diferentes a las utilizadas por el autor de dicho metodo (Cardoso, 2008; Cardoso y Saunders 2008; Coqueugniot et al. 2002; Irurita y Aleman, 2016).

En cuanto a la distribucion por sexos en el enterramiento de El Perdido, hay que senalar que unicamente se ha podido determinar el mismo en un 24,67% de los individuos de los cuales el 75% son alofisos, el 11% mujeres y el 12% varones, dandose por tanto una proporcion equilibrada entre varones y mujeres (Fig. 6). Es importante tener en cuenta que dado el alto porcentaje de alofisos el analisis por sexos puede no ser representativo de la realidad poblacional de El Perdido, sin embargo, no deja de ser interesante observar las diferencias por sexos que se representan en los diferentes grupos de edad al menos con el numero de individuos sexados.

Observando la figura 6 se aprecia que los varones se concentran mas concentrados en las edades entre 30 y 39 anos, donde no se ha podido determinar ninguna mujer, estando estas mas representadas en el grupo de edad 15-19. Entre los 20 y los 29 anos y a partir de los 40 hay una alta proporcion de mujeres y alofisos, y una ausencia de varones.

Una posible hipotesis para explicar la alta presencia de mujeres entre los grupos de edad de 15 a 30 anos es que este lapso temporal se corresponde con las edades mas fertiles de las mujeres desde un punto de vista biologico. El parto seria para las mujeres de estas poblaciones un momento critico que pondria en riesgo la vida tanto de la madre como del bebe. Este hecho explica la alta mortalidad infantil que se registra para poblaciones prejennerianas y tambien los picos de mortalidad femenina en estas edades. Este modelo ha estado presente en muchas poblaciones previas a la transicion demografica que ha llevado a un cambio de modelo poblacional en la actualidad (Gomez-Cabrero y Fernandez de la Iglesia 2000; Hewlett 2008).

Los varones, sin embargo, presentan una mayor concentracion de muerte entre los 30 y los 40 anos. Este dato, unido a la ausencia de varones a edades mas avanzadas, podria estar indicando una mayor longevidad para las mujeres en estas sociedades calcoliticas. Ademas, si se tiene en cuenta que la edad mas avanzada que se ha calculado para este grupo humano esta entre los 40 y los 44 anos y que la esperanza de vida es de 19 anos, se podria inferir que las muertes a estas edades mas que a una cuestion catastrofica se deberian a causas naturales. Los individuos que llegan a estos grupos de edad serian ya considerados ancianos para su poblacion.

A pesar de que la muestra de los individuos sexados es muy pequena, se puede inducir que las muertes a edades avanzadas se deberian a muerte natural, de igual modo para ambos sexos, y que el pico de mortalidad femenina en los grupos de edad entre 15 y 30 anos podria atribuirse fundamentalmente a la mortalidad durante el embarazo y el parto.

3.2. Paleoauxologia

Se ha realizado un analisis paleoauxologico de este grupo humano. Diversos estudios han demostrado que la auxologia puede aplicarse tambien a poblaciones pasadas mediante el conocimiento de la estatura de sus individuos, la cual se estima a partir de los huesos largos (Rosique et al. 2001). Al igual que en poblaciones contemporaneas, esta ciencia pretende conocer el estado de crecimiento de una poblacion, para lo cual, relaciona la estatura de los individuos subadultos con la talla media de los adultos. De este modo, puede conocerse la proporcion del crecimiento de los individuos y si siguen o no un crecimiento normal.

El analisis de la estatura de los individuos de El Perdido permite por tanto, valorar el estado de crecimiento de este grupo humano desde los perinatales hasta los 18 anos. Para ello, se tiene en cuenta la proporcion de desarrollo de la estatura de cada individuo subadulto, en referencia a la estatura promedio de los adultos. Asimismo, se ha realizado un analisis comparativo utilizando las estaturas medias de la poblacion espanola actual (Hernandez et al. 1988).

La estatura de los individuos de El Perdido se ha calculado a partir de la longitud de huesos largos (femur, tibia, perone, humero, cubito y radio) usando metodos de estimacion aplicados a poblacion contemporanea de referencia, donde la correlacion entre longitud del hueso y estatura ha quedado demostrada (Olivier y Pineau 1960), (Feldesman 1992). Para los individuos subadultos (desde los perinatales hasta los 15 anos) se han aplicado las ecuaciones desarrolladas por Palkama et al. (1962), Telkka et al. (1962) y Virtama et al. (1962). Para los adultos se han utilizado dos metodos clasicos (Pearson 1899), (Trotter y Glesser 1952), y otro algo mas moderno (Mendonca 2000). Los tres metodos han dado resultados muy similares con diferencias de entre 1 y 2 cm.

Se ha contado con 29 de los 78 individuos que componen la muestra, para la estimacion de la estatura, los unicos que conservaban huesos largos completos. La muestra incluye los siguientes grupos de edad: <1, 2, 3, 5, 6, 8, 10, 11, 12 y >18 anos.

Los resultados indican una estatura promedio de 1,50 m para los adultos de El Perdido. La relacion de la estatura de cada individuo subadulto con la talla media adulta, muestra que esta poblacion es proporcionalmente mas baja, para todos los grupos de edad, que la poblacion actual de comparacion. Esto podria llevar a pensar que los individuos subadultos de El Perdido son muy pequenos y, por tanto, su crecimiento es anomalo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la media adulta de esta poblacion es 150,35 cm frente a una poblacion contemporanea cuya media es de 171,17cm (Hernandez et al. 1988). Si comparamos con estimaciones de estatura media de otros yacimientos cercanos a la epoca calcolitica encontramos resultados similares como Castellon Alto con 157cm o La Motilla del Azuer con 164 cm (Martin Florez, 2010).

Como se observa en la figura 7, los perinatales se han desarrollado en un 43,64%, a los 5 anos estan en torno al 66% de su crecimiento, a los 11-12 han alcanzado el 87% y, a los 18, el 97%. Estos resultados llevan a pensar que estos individuos tienen un crecimiento normal con respecto a la estatura adulta. En algunos individuos se observan picos mas bajos respecto a la normalidad, pero hay que recordar que, por un lado, el tamano de la muestra para cada una de las categorias de edad es bajo y, por otro, que los individuos infantiles analizados no han sobrevivido a la edad adulta porque han fallecido. Por lo tanto, no es extrano encontrar estas anomalias en la estatura.

La media adulta para las mujeres es de 143,83cm y para los varones de 152,55cm. La estatura maxima en varones es de 159,47cm y la minima de 145,31, mientras que las mujeres tienen una estatura maxima de 149,50cm y una minima de 137,83cm. El dimorfismo sexual para la estatura es de 8,72cm a favor de los varones, un valor que entra dentro de lo esperado. En la poblacion contemporanea espanola (Hernandez et al. 1988) la estatura media para los varones adultos es de 176 cm y para las mujeres, de 161cm, con un dimorfismo sexual de 15 cm. Aunque este dimorfismo sexual es superior al de la poblacion El Perdido, podria explicarse al tener en cuenta las bajas estaturas de la poblacion calcolitica en comparacion con la actual, con una diferencia de 23,45 cm para los varones (actual: 176 cm; calcolitica: 152,55 cm) y de 17,17 cm para las mujeres (actual: 161 cm; calcolitica: 143,83 cm)

Como se ha visto en las estimaciones de la talla, la poblacion de El Perdido es en general pequena si la comparamos con una poblacion contemporanea. Esta diferencia se ve mas acusada a partir de la adolescencia y al llegar a la madurez de los individuos, mientras que las estaturas son mas similares en los grupos de edad mas pequenos. Sin embargo, al comparar el grado de crecimiento de El Perdido y el de la poblacion espanola actual (Hernandez et al. 1988) se observa que no existen tantas diferencias, incluso El Perdido muestra una mayor proporcion de crecimiento respecto a la poblacion contemporanea en los grupos de edad por debajo de los 11 anos (Fig.7).

Al comparar dos poblaciones lejanas en el tiempo y querer observar su estado de crecimiento, hay que tener en cuenta ciertas limitaciones como la falta de individuos arqueologicos y el hecho de que se trata de una "foto fija" y no de una evolucion de los mismos individuos, como si sucede en los estudios auxologicos de poblaciones contemporaneas. De forma general, se observa que en la poblacion de El Perdido se mantiene un crecimiento normal en todos los grupos de edad y conforme llegan a la edad adulta alcanzan casi el 100% del crecimiento. Hay que suponer, por tanto, que las enfermedades que causaran la muerte a los individuos subadultos de El Perdido, fueron aquellas que actuaron de forma rapida y sin afectar en gran medida al crecimiento.

4. Conclusiones

Los datos arqueologicos, unidos al analisis paleodemografico y paleoauxologico de los restos esqueleticos de la tumba calcolitica de El Perdido ofrecen diversas conclusiones.

La tumba excavada muestra un numero minimo de 78 individuos, todos ellos enterrados de manera colectiva y en una clara secuencia cronologica, siendo un valor muy elevado para lo encontrado en otros yacimientos de similar cronologia. Habitualmente contamos con enterramientos multiples, con menos individuos, o individuales, como ocurre en Camino de las Yeseras o La Magdalena. A pesar de este elevado numero de individuos, no estaria representada la totalidad de la poblacion que alli vivio y murio. La gran extension del yacimiento, junto a la presencia de, al menos, otra tumba proxima aun sin excavar, lleva a hipotetizar sobre la existencia de una estructura clanica, conformada por grupos que diferenciarian su lugar de enterramiento.

Se ha constatado que la esperanza de vida al nacimiento es baja, de 19 anos, muy determinada por la elevada mortalidad entre los 5 y los 9 anos de edad. Esto modifica claramente el perfil demografico del grupo y hace que no responda a los modelos establecidos para poblaciones agricolas previas a la Revolucion Industrial. Observamos asi un "perfil catastrofico" en la demografia de esta poblacion, que podria estar asociado a algun tipo de enfermedad de efecto rapido (tipo infecciosa) que no dejaria marca en los huesos. Esta hipotesis se apoya en los resultados paleodemograficos de otros yacimientos como San Juan Ante Portam Latinam, que constata una mortalidad similar en este grupo de edad y un perfil tambien catastrofico. Esto puede llevar a pensar que lo que a priori parece un perfil anormal podria ser algo habitual en poblaciones del Neolitico y del Calcolitico, teniendo en cuenta las similares condiciones de vida. Sin embargo, faltan aun trabajos paleodemograficos para poder aclarar si, efectivamente, podria ser o no un comportamiento demografico normal para estas poblaciones.

La distribucion por sexos en la tumba es desigual, las mujeres estan representadas en mayor proporcion que los varones, y la mortalidad femenina se concentra mas entre los 15 y 30 anos, algo que se puede asociar a edades fertiles y, por tanto, relacionarlas a embarazos y partos. Asi mismo, las mujeres presentan una mayor longevidad respecto a los varones llegando a edades en torno a los 40 anos.

No se han encontrado marcas de traumatismos, retraso de crecimiento ni otros elementos que puedan indicar enfermedades cronicas o que afecten directamente a los huesos. El estudio paleauxologico (estimacion de estatura), ha permitido constatar un crecimiento normal para este grupo humano, que alcanza a la edad adulta una estatura promedio baja (150,35 cm), con un dimorfismo sexual de 8,72 cm a favor de los varones. Es decir, los promedios de estatura en los grupos en estado de crecimiento son bajas respecto a la poblacion actual, pero normales para una poblacion de dicho periodo historico. Por todo ello, se puede inferir que la mortalidad de este grupo humano, sobre todo en edades tempranas, quedaria asociada a algun tipo de fenomeno infeccioso y, en edades adultas, a muerte natural.

Con todos estos datos se puede concluir que los individuos de El Perdido muestran claramente una actitud "colectiva" ante la muerte, donde todos se entierran juntos, sin ninguna clase de diferenciacion, ya sea por edad (todos los grupos de edad estan presentes desde los 2 meses hasta los 40 anos), por sexo (ambos sexos estan representados), o status social, ya que apenas se han encontrado elementos de ajuar y, en ningun caso, se han hallado elementos diferenciadores que muestren algun tipo de jerarquizacion. Asi mismo, la ausencia de otro tipo de enterramiento ya sea multiple o individual, tal y como ocurre en otros yacimientos contemporaneos de la zona (asociados o no al campaniforme), hace pensar que en este yacimiento pervive aun esa actitud colectiva representada, de forma clara, en los rituales funerarios, pudiendo ser reflejo de la pervivencia de lo colectivo en vida. Tanto los restos materiales (artefactuales y/o ecofactuales) como los humanos encontrados en la tumba, hacen pensar que, al menos por el momento y a espera de las futuras investigaciones en el yacimiento, no existe aun un proceso claro de transicion de lo colectivo hacia lo individual. Futuros estudios moleculares a partir de los restos esqueleticos humanos recuperados podrian aportar informacion sobre posibles relaciones filiales de consanguinidad. Por el momento, y desde el punto de vista cultural, unicamente podemos hipotetizar sobre relaciones parentales de indole general, marcando una relacion entre parentesco real y ficticio, cifrada en la idea del antepasado comun.

Este yacimiento, por el momento, constituye una de las excepciones dentro del panorama del Calcolitico final en la region, donde la pervivencia de lo colectivo, al menos en el ambito funerario, sigue muy presente y sin muestras de transicion hacia lo individual.

http://dx.doi.org/10.5209/CMPL.62582

Agradecimientos

Los autores agradecen a las Dras. C. Blasco y C. Liesau (Universidad Autonoma de Madrid), su inestimable colaboracion mediante la realizacion de los analisis de C14.

Notas

(1.) Programa OxCal v 4.2 (Bronk Ramsey, 2010)

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Isabel Serio Tejero [1]; Cesar Heras Martinez [2]; Virginia Galera Olmo [3]; Ana Bastida Ramirez [4]

Recibido: 10 de marzo de 2017 / Aceptado: 26 de noviembre de 2018

[1] Departamento de Ciencias de la Vida, Universidad de Alcala (UAH), Alcala de Henares, Madrid. Correo-e: iserio@hotmail.es

[2] Servicio de Arqueologia y Patrimonio, Ayuntamiento de Torres de la Alameda, Madrid.

[3] Trebede Patrimonio y Cultura, S.L., Torres de la Alameda, Madrid

[4] Instituto Universitario de Investigacion en Ciencias Policiales (IUICP), Universidad de Alcala (UAH), Alcala de Henares, Madrid.

Leyenda: Fig. 2. Mapa cartografico del yacimiento El Perdido, detallando las localizaciones de las tumbas, los silos y las cabanas.

Leyenda: Fig. 3. Niveles de deposicion de los cuerpos en la tumba colectiva de El Perdido

Leyenda: Fig.4. Comparacion de las probabilidades de muerte real de El Perdido y estimando 200 individuos en el grupo 0-4.excavados en la tumba de El Perdido.

Leyenda: Fig. 7. Comparacion del estado de crecimiento de los individuos de El Perdido, atendiendo a la estatura, con una poblacion contemporanea (Hernandez et al. 1988).
Tab. 1. Tabla de vida basada en los individuos excavados en la tumba
de El Perdido.

Grupos de        (Dx)              (dx)             (lx)
edad        indefiniciones   % de defunciones   Superivientes
                                                  Entrantes

0-4               9               12,00              100
5-9               18              24,00             88,00
10-14             9               12,00             64,00
15-19             7                9,33             52,00
20-24             7                9,33             42,67
25-29             4                5,33             33,33
30-34             8               10,67             28,00
35-39             8               10,67             17,33
40-44             5                6,67             6,67

Grupos de   (qx) Probabilidad      (Lx) Anos      (Tx) Anos totales
edad        de fallecimiento    totales vividos   restantes de vida
                                 entre x y x+5

0-4               0,12              470,00             1910,00
5-9               0,27              380,00             1440,00
10-14             0,19              290,00             1060,00
15-19             0,18              236,67             770,00
20-24             0,22              190,00             533,33
25-29             0,16              153,33             343,33
30-34             0,38              113,33             190,00
35-39             0,62               60,00              76,67
40-44             1,00               16,67              16,67

Grupos de   Esperanza de
edad         vida (ex)

0-4            19,10
5-9            16,36
10-14          16,56
15-19          14,81

20-24          12,50
25-29          10,30
30-34           6,79
35-39           4,42
40-44           2,50

Fig. 1. Principales yacimientos calcoliticos y de la Edad del Bronce
de la Comunidad de Madrid: localizacion geografica y referencias
bibliograficas. El texto en negro refiere presencia de poblado y el
rojo de enterramientos.

CLAVE              POBLACION

A              ALCALA DE HENARES

A              ALCALA DE HENARES

A              ALCALA DE HENARES

A              ALCALA DE HENARES

B                   AMBITE

C                  ARANJUEZ

C                  ARANJUEZ

C                  ARANJUEZ

C                  ARANJUEZ

D                CIEMPOZUELOS

D                CIEMPOZUELOS

D                CIEMPOZUELOS

D           CIEMPOZUELOS-VALDEMORO

E                   COBENA

F              COLLADO VILLALBA

G              COLMENAR DE OREJA

I                  ESTREMERA

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

I                   GETAFE

J                   LEGANES

J                   LEGANES

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

K                   MADRID

L             MEJORADA DEL CAMPO

M                    PARLA

N            PARACUELLOS DE JARAMA

O              PERALES DE TAJUNA

P                    PINTO

P                    PINTO

P                    PINTO

P                    PINTO

P                    PINTO

P                    PINTO

Q           SAN FERNANDO DE HENARES

R            SAN MARTIN DE LA VEGA

R            SAN MARTIN DE LA VEGA

S                   TIELMES

T              TORREJON DE ARDOZ

U                 TORRELAGUNA

V            TORRES DE LA ALAMEDA

V            TORRES DE LA ALAMEDA

W       VILLALBILLA-VALVERDE DE ALCALA

CLAVE              YACIMIENTO              TUMBAS

A                LA ESGARAVITA               NO

A                 LA MAGDELANA               SI

A                 LAS MATILLAS               SI

A                  EL JUNCAL                 NO

B              EDAR YACIEMIENTO 1            NO

C            HUERTA DE LOS CABREROS          NO

C             BARRANCO DEL GREDERO           NO

C          ARROYO DE LA CARCAVA CHICA        NO

C                  LA CUADRA                 NO

D                  BUZANCA 1                 NO

D                 LA SENDILLA                NO

D              SALINAS ESPARTINAS            NO

D                 LA CALDERONA               NO

E              PRADO DE SAN JUAN             NO

F                ENTRETERMINOS               SI

G                 LOS BADENES                NO

I          CUEVA DE PELATO FERNANDEZ         SI

I               ARENERO DE SOTO              SI

I             CAMINO DE LA YESERA            NO

I              3 AMPLACION APORTA            NO

I                   ACEDINOS                 NO

I            IGLESIA DE STA. MARIA           SI

I                  EL JUNCAL                 SI

I             LOS LLANOS DE GETAFE           SI

I         FABRICA DE LADRILLOS PRERESA       NO

J              FUENTE DE LA MORA             SI

J               POLVORANCA M-50              NO

K                LAS CAROLINAS               NO

K                   C/ GOYA                  NO

K                 CANTARRANAS                NO

K            ARENERO DE LOS VASCOS           NO

K                 MIGUEL RUIZ                NO

K           ARENERO DE PEDRO JARO II         NO

K             LA LOMA DE CHICLANA            NO

K                 EL VENTORRO                NO

K                 EL ESINILLO                SI

K               EL QUEMADERO-M45             SI

K                  VERONA II                 NO

K              LAS BARRANQUILLAS             NO

K       EL CAPRICHO-CASTILLO DE BARAJAS      NO

K                LAS QUEBRADAS               NO

K                  SALMEDINA                 SI

L                CERRO CERVERA               NO

M                  HUMANEJOS                 SI

N                EL TRIBUNILLO               NO

O                 LAS CANTERAS               NO

P                  EL ARENAL                 NO

P                 CERRO BASURA               NO

P               PADAZO DEL MUERO             SI

P                  LAS OLIVAS                SI

P                  LA MECHINA                NO

P                LAS FRONTERAS               SI

Q            CAMINO DE LAS YESERAS           SI

R             BARRANCO DEL HERRERO           NO

R                   GOZQUEZ                  SI

S        CUEVA Y CERRO DE JUAN BARBERO       SI

T               SOTO DEL HENARES             SI

U               EL REBOLLOSILLO              SI

V                  EL PERDIDO                SI

V                LA MARIBLANCA               NO

W              BARRANCO DEL VALLE            NO

CLAVE                   REF. BIBLIOGRAFICA

A                   (MARTINEZ-NAVARRETE, 9179;
                   DIAZ DEL RIO y SANCHEZ, 1968)

A                 (HERAS, CUBAS y BASTIDA, 2014;
                  HERAS, GALERA y BASTIDA, 2014)

A                   (DIAZ DEL RIO, 2001 Y 2009;
                    DIAZ DEL RIO ET ALII, 1997)

A                      (DIAZ DEL RIO, 2001)

B              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

C                 (MUNOZ LOPES-ASTILLEROS, 1996)

C                          (RIOS, 2010)

C                          (RIOS, 2010)

C                          (RIOS, 2010)

D                         (PENEDO, 2005)

D              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

D                    (VALIENTE ET ALII, 2002)

D              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

E              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

F             (JIMENEZ GUIJARRO 2007; LORIANA, 1942;
                           LOSADA, 1976)

G

I                   (MARTINEZ NAVARRETE, 1985:
                      SANCHEZ MESEGUER, 1981;
                 SANCHEZ MESEGUER, ET ALII, 1983)

I                     (BLASCO ET ALII, 1989)

I             (HARRISON, 1977; PRIEGO Y QUERO, 1977;
                      QUERRO Y PRIEGO, 1978)

I                          (RIOS, 2010)

I              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

I          (ONATE, 2001; SANCHEZ SANCHEZ ET ALII, 2001)

I                     (MARTINEZ CALVO, 2014;
                   MARTINEZ CALVO ET ALII, 2014)

I       (VEGA Y MIGUEL, 2014; VEGA Y MIGUEL ET ALII, 2012)

I           (BAENA ET ALII, 1994; BLASCO ET ALII, 2007)

J                          (RIOS, 2010)

J                          (RIOS, 2010)

K                         (BLASCO, 1996)

K             SIN DATOS PARA REAFRIMARNOS SOBRE ESTE
                        POSIBLE YACIEMIENTO

K                    (PEREZ DE BARRADAS, 1933)

K                    (PEREZ DE BARRADAS, 1941)

K                         (LORIANA, 1942)

K          (PRIEGO Y QUERO, 1977; QUERO Y PRIEGO, 1978)

K         (DIAZ ANDREU, 1992: DIAZ ANDREU ET ALII, 1992)

K                         (PRIEGO, 1992)

K          (QUERO Y PRIEGO, 1976; PRIEGO Y QUERO, 1992;
                      BAQUEDANO ET ALII, 1994
K

K           COMUNICACION PERSONAL J. MARTINEZ PENARROA

K              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
               COMUNIDAD DE MADRID (Visita 05/06/16)

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K                          (RIOS, 2010)

K                         (BERZOSA, 2005)

L                    (ASQUERINO, 1979 Y 1980)

M              (ALIAGA, 2012; BLASCO ET ALII, 2014:
                      FLORES Y GARRIDO, 2014)

N              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
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O              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
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P              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
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P               (RIOS, 2010; BLASCO ET ALII, 2014)

P                      (LOPEZ COVACHO, 1996;
                   LOPEZ COVACHO ET ALII, 1996)

P              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
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P               (PETRI Y SERRANO, 2008; RIOS, 2010)

P

Q       (BLASCO y DELIBES, 2007; LIESAU, 2008; RIOS, 2010;
                       RIOS y LIESAU, 2012)

R                    (FERNANDEZ ET ALII, 2002)

R                       (DIAZ DE RIO, 2003)

S                   (MARTINEZ NAVARRETE, 1984)

T                          (RIOS, 2010)

U                   (DIAZ DE RIO, 1996 Y 2001)

V                 (HERAS BASTIDA y GALERA, 2014:
                      SONLLEVA ET ALII, 2014)

V                  (JIMENEZ SANZ ET ALII, 1991)

W              ANUARIO DE ACTUACIONES ARQUEOLOGICAS,
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Fig. 5. Comparacion de la probabilidad de
muerte de El Perdido y San Juan Ante Portam
Latinam con el modelo de Ledermann.

         Varon   Mujer   Alofiso
0-4                      11
5-9                      15
10-14                     9
15-19    1       3        3
20-24            2        5
25-29            2        2
30-34    4                4
35-39    4                4
40-44            3        2

Nota: Tabla derivada de grafico de barra.

Fig. 6. Distribucion por sexos de El Perdido.

         Varon   Mujer   Alofiso
0-4                      11
5-9                      15
10-14                     9
15-19    1       3        3
20-24            2        5
25-29            2        2
30-34    4                4
35-39    4                4
40-44            3        2

Nota: Tabla derivada de grafico de barra.
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Author:Serio Tejero, Isabel; Heras Martinez, Cesar; Galera Olmo, Virginia; Bastida Ramirez, Ana
Publication:Complutum
Date:Jul 1, 2018
Words:13583
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