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El enfoque <> (Sistemas Agroalimentarios Localizados) y la activacion de recursos territoriales.

INTRODUCCION

El enfoque en terminos de <<Sistema Agroalimentario Localizado>> (SIAL) ha constituido inicialmente un instrumento de analisis para hacer enfasis en la valorizacion de los recursos locales (Muchnik et Sautier, 2008) y estudiar los procesos de anclaje territorial de las producciones agricolas y agroalimentarias, considerando las especificidades de los territorio y sus productos. Las organizaciones socioeconomicas locales intervienen en los procesos de produccion, en los modos de valoracion de los recursos, y tambien en la construccion del valor simbolico de los productos y la evolucion de las representaciones de los consumidores.

La difusion del enfoque SIAL fue de par con el interes de utilizarlo como herramienta de intervencion. Para algunos, la idea era crear un instrumento de desarrollo territorial basado en la identificacion y la <<activacion>> de los recursos especificos de un territorio. <<El enfoque SIAL>> devenia de esta manera un instrumento para diferenciar (segun su origen) los productos dentro de un mismo sector con el objetivo de revelar las especificidades del producto o de su modo de produccion original (que una IG o una DO podrian proteger). Para otros, el enfoque SIAL, articulando sector productivo y territorio, puede desembocar en un modo de desarrollo original que revaloriza los recursos (naturales y humanos) especificos de los territorios desde el punto de vista del desarrollo sostenible.

El objetivo de este trabajo es abordar dicho cuestionamiento. Primero analizaremos los fundamentos teoricos de la eficacia de distintas formas de sistemas locales (clusteres, SPL y SIAL) para luego tratar de saber en que medida este marco analitico puede ser <<traducido>> en marco de intervencion, reconsiderando la utilidad de este enfoque.

1. LOS FUNDAMENTOS TEORICOS DE LA EFICACIA DE LOS <<CLUSTERES>> SPL Y SIAL

A pesar de las primeras intuiciones de A. Marshall, la cuestion de las relaciones interempresariales solo aparecio en la literatura economica de manera progresiva durante el siglo XX, mientras que los fundamentos teoricos de la eficacia de las redes localizadas de empresas fueron realmente profundizados solo a partir de los dos ultimos decenios del mismo.

1.1. DISTRITOS INDUSTRIALES, SPL Y CLUSTERES; DE LA PUESTA EN EVIDENCIA DE LOS EFECTOS DE LA PROXIMIDAD A LA DIFICULTAD DE UNA CONCEPTUALIZACION

1.1.1. PREMISAS TEORICAS

En el modelo neoclasico estandar, las unicas relaciones consideradas entre las empresas son las verticales: enfoque reduccionista del proceso economico de produccion, segun el cual no hay razon alguna para que la firma establezca relaciones con otras firmas, fuera de las relaciones clientes-proveedores.

La corriente institucionalista (Coase, 1937) seguida de la de Williamson (1975) es la primera en postular que, en funcion de los costos de transaccion, las firmas arbitran entre jerarquia (coordinacion interna) y mercado; y esto puede conducirlas a desarrollar relaciones horizontales entre empresas situadas a un mismo nivel en un sector dado (relaciones de subcontratacion, cooperacion, o incluso proyectos colectivos de desarrollo de tecnologias...).

Este analisis permite asi justificar la <<intuicion>> de los economistas clasicos, que habian comprobado que varios modos de organizacion industriales son posibles. K. Marx fue uno de los primeros en describir dos alternativas: la division tecnica del trabajo dentro de grandes firmas integradas (sistema que sera conocido posteriormente como el fordismo) y la division social del trabajo entre firmas independientes. La primera, coordinada por la jerarquia y la autoridad; la segunda, por el mercado y su <<anarquia>> (3) (Lipietz, 1992).

A. Marshall (1890) explico luego el potencial de eficacia de la coordinacion a traves del mercado, demostrando que firmas independientes, de pequena envergadura, especializadas en un mismo segmento del proceso productivo pueden, si estan agrupadas en un misma area geografica y si estan las unas en relacion con las otras (relaciones de subcontratacion, acuerdos de cooperacion...) formar un <<Distrito Industrial>> (DI) y tener una ventaja comparativa por su capacidad colectiva de innovacion. Hasta pueden beneficiar de economias de escala para sus costos de produccion (4). Marshall formulo la idea de que el <<cara a cara>> y, por ende la proximidad geografica, eran necesarios para facilitar la coordinacion entre las firmas.

Los bajos costos de transaccion al interior de un DI podrian hacer que este ultimo rentabilizara una coordinacion por medio del mercado. Pero segun Coase y Williamson, este no es el caso, pues la hipotesis estricta de racionalidad limitada en la que ellos se basan comporta una fuerte incertidumbre, tanto a nivel de la evolucion del contexto como a nivel del comportamiento de los demas actores.

1.1.2. DESARROLLO DE REDES LOCALES EMPRESARIALES

A partir de la decada de 1970 y, sobre todo durante la decada de 1980, las constataciones empiricas empezaron a poner en duda los analisis institucionalistas. La humanidad fue testigo de un desarrollo de las actividades empresariales en red, atribuido a una aceleracion en la evolucion de la demanda que exige a las empresas mas flexibilidad y mayor capacidad de innovacion. Las firmas recurrieron a ello de forma creciente, trabajando en red y permitiendo una mayor eficacia en estos dos planos (Coriat y Weinstein, 1995). La competitividad de las grandes empresas fordistas (y de las regiones en las que se situan) comenzo a disminuir, mientras que los sistemas locales, compuestos por pequenas empresas en interaccion, fueron emergiendo.

El principal interrogante no era entonces de ver si las firmas debian entrar en contacto las unas con las otras (pues lo hacen de una forma u otra en este nuevo contexto), sino la manera en que lograban hacerlo; el analisis transaccional mostraba sus limites. Para responder a este nuevo interrogante, algunos autores partieron de la constatacion empirica segun la cual las redes de empresas tenian un asentamiento geografico relativamente restringido. Esta constatacion hacia necesaria la introduccion de factores no estrictamente economicos en el analisis: en las relaciones de proximidad existen elementos que pueden facilitar las interacciones interpersonales y, por consiguiente, interempresariales. Como lo habia senalado Marshall, los efectos del <<cara a cara>> deben ser profundizados.

1.1.3. ANALISIS DE LOS EFECTOS DE LA PROXIMIDAD AL INTERIOR DE LOS DISTRITOS INDUSTRIALES

Los primeros analisis fueron realizados en Italia. Ciertas zonas de produccion del norte de Italia, que conocian tasas de crecimiento superiores al promedio nacional, pueden ser asimiladas a los Distritos Industriales marshalianos: un tejido industrial mayoritariamente compuesto por PyMES, por zonas espacialmente bien delimitadas caracterizadas por intensas relaciones interempresariales, a traves de relaciones de subcontratacion; pero tambien con acuerdos, tacitos o explicitos de cooperacion de intercambio de informacion o de <<savoir-faire>> (saber-hacer). Existe en estos distritos una identidad local marcada que facilita las relaciones de cooperacion. La existencia de normas comunes y de valores compartidos hace que las estrategias de defeccion sean menos probables. La proximidad geografica y cultural juega un rol primordial en la reduccion de los costos de transaccion y la eficacia de los distritos. El apoyo financiero y la ayuda de los poderes politicos locales, que se convierten en los defensores de estas industrias locales a nivel nacional, tambien cuenta considerablemente (Becattini, 1992).

En estos analisis neo-marshalianos de los Distritos Industriales, el territorio -relativamente estable- se superpone al area de implantacion de la comunidad de actores estudiada, la cual esta historicamente unida, geograficamente concentrada y consagrada por completo a un sector industrial particular. Se busca entonces analizar los efectos de una proximidad pre-existente entre actores, constituida a largo plazo, sobre las relaciones entre las empresas dentro de un territorio dado.

Estos efectos pueden ser clasificados en dos categorias: i) Externalidades pecuniarias: las empresas pueden establecer contratos, relaciones de subcontratacion, o acuerdos de cooperacion. al menor costo, gracias a la confianza (de tipo <<domestico>>) (Torre, 2001) que prevalece entre los miembros del distrito; y ii) Externalidades tecnologicas: los intercambios de saberes y de savoir-faire son frecuentes. Al interior de estos distritos predomina, como lo habia indicado Marshall, una <<atmosfera industrial>>: <<Los secretos de la industria dejan de ser secretos, estan en el aire que respiramos>>. La frecuencia y la calidad de los contactos favorecen igualmente los procesos colectivos de innovacion.

Este modelo bien especifico del DI se prolongo gracias a la nocion de cluster, desarrollada por M. Porter (1998a, 1998b) y a la de SPL, propuesta por una escuela francesa. La movilizacion de las ciencias de la administracion y de la economia del territorio permite aclarar el analisis teorico de la eficacia de estos sistemas locales.

1.1.4. Clustery Sistema Productivo Localizado

1.1.4.1. Clusteres

M. Porter se apodero del concepto de DI desde finales de la decada de 1990 para enriquecer sus trabajos sobre la competitividad y la innovacion, resaltando el hecho de que el ambito local es uno de sus determinantes esenciales (una firma no puede desarrollar una nueva tecnologia si su entorno no le ofrece las infraestructuras, la materia prima y la mano de obra calificada necesarias). El autor introdujo la nocion de cluster, que define de la siguiente forma: <<clusters are geographic concentrations of interconnected companies and institutions in a particular field>> (Porter, 1998b).

Porter insiste en el rol que pueden jugar estos clusteres en el fortalecimiento de la productividad de las firmas. Pertenecer a un cluster facilita: (i) la busqueda de insumos y de mano de obra; (ii) el acceso a la informacion especializada y a la tecnologia (la informacion se acumula en un cluster y los miembros cuentan con un acceso privilegiado a esta; ademas, las relaciones personales y los vinculos comunitarios facilitan los intercambios); (iii) el acceso a las instituciones locales y a los bienes publicos (producidos por estas instituciones y a veces por las empresas de los clusteres igualmente: inversiones privadas en los centros de formacion, diversas infraestructuras, laboratorios.); (iv) la coordinacion con otras firmas, el desarrollo de complementariedades; y (v) suscita una forma de estimulo, pues las empresas de un mismo cluster pueden compararse mas facilmente las unas con respecto a las otras.

Segun Porter, los clusteres fortalecen igualmente la capacidad de innovacion de las firmas. La razon principal obedece, al igual que las demostraciones de Marshall sobre los DI, a las relaciones de cooperacion/competencia que unen a las firmas. Porter insiste asimismo en la mejor vision del mercado que tienen las empresas de un cluster.

Por ultimo, los clusteres juegan un rol positivo en la creacion de empresas, dada la presencia masiva de proveedores y de prestatarios de servicios al interior de cada uno de ellos, asi como tambien a una mejor visibilidad de las oportunidades existentes.

Las nociones de Distrito Industrial y de cluster fueron pues adelantadas para tratar de explicar la eficacia de las redes localizadas de empresas. En el caso de los DI, se trata de pequenas empresas, historicamente especializadas en una actividad particular y concentradas en una localidad geografica (por lo general en una ciudad). Los clusteres representan una categoria mas amplia; las empresas pueden variar de tamano; las complementariedades son consideradas en las diferentes actividades de un sector y el area geografica puede ser mas amplia. Un cluster puede llegar a extenderse a toda una region, un estado o un pais.

1.1.4.2. SISTEMAS PRODUCTIVOS LOCALIZADOS

Paralelamente, varios autores franceses se dedicaron a analizar el desarrollo y la territorializacion de las redes empresariales, interesandose por la construccion de territorios durante las actividades productivas, sin que los territorios fuesen postulados desde un principio como basados en el area de implantacion de una comunidad de actores o de empresas. Estos trabajos dieron lugar a la emergencia de la nocion de Sistema Productivo Localizado (SPL) (ver Courlet, 2002, para revision de la literatura existente).

Estos autores parten de la hipotesis de territorialidad (Pecqueur, 1992), que lleva a los actores a privilegiar el espacio de proximidad, espacio que les es mas inteligible. En el transcurso de las interacciones es posible construir e institucionalizar este espacio de proximidad y crear relaciones de confianza (esta vez de tipo interpersonal u organizacional) (Torre, 2001). Un consenso local sobre las trayectorias de desarrollo puede aparecer dado que el territorio funciona como <<filtro interpretativo>> y permite la convergencia de las representaciones y estrategias de los actores (Pecqueur, 1996).

La nocion de SPL difiere asi de la de DI o la de Cluster. Esta insiste mas que todo en el desarrollo de un sistema de interacciones y en la importancia de la densidad de las mismas para explicar la eficacia de la red. Aunque la competitividad de los SPL sea igualmente explicada por las relaciones de cooperacion/competencia entre empresas, asi como por las relaciones con las instituciones publicas locales, es la capacidad de las empresas de los SPL para emprender acciones colectivas la que predominara en la explicacion de los procesos de desarrollo local.

Acentuando las relaciones entre las dinamicas de las redes localizadas empresariales y los procesos de territorializacion, estos trabajos sobre los SPL se distinguen de los realizados sobre los DI y los clusteres, ya que diferentes formas de proximidad pueden originar el sistema (la <<concentracion geografica>> no es obligatoria). Ademas, no se plantea la hipotesis de la existencia preliminar de confianza a nivel local en una comunidad de actores historicamente unida (la instauracion de la confianza, necesaria, puede hacerse en el curso de las interacciones entre los actores).

1.1.5. UNA MODELIZACION QUE PERMANECE DIFICIL

Luego de esta rapida revision de la literatura, se puede ver como diferentes nociones han sido propuestas para tratar de aclarar un fenomeno constatado empiricamente: el desarrollo de redes locales empresariales.

Desde la intuicion de Alfred Marshall, segun la cual el desarrollo de las relaciones inter-firmas al interior de un ambiente localizado podia tener externalidades positivas, los economistas tardaron casi un siglo en abordar de frente y en tratar de explicitar estas externalidades (Becattini y Rullani, 1995). Esto se debe a la postura de dichos economistas de dejar los factores socioculturales, <<no economicos>>, fuera de sus analisis. Pero, una vez que el efecto <<facilitador>> de las relaciones de proximidad fue reconocido y que se admitio que los vinculos socioculturales juegan un papel crucial en el desarrollo de los sistemas locales de produccion, los avances teoricos se aceleraron.

Asi, el tipo-ideal de SPL (5) <<ganador>> fue facilmente identificado: relaciones institucionalizadas entre actores territorializados, especializados en actividades complementarias dentro de un sector en particular, relaciones de cooperacion/competencia entre firmas y fuertes vinculos entre ellas y las instituciones locales (estados, colectividades locales, universidades, centros de investigacion.) (6). Todos estos elementos estan presentes en la definicion de Porter (1998a): <<Geographic concentrations of interconnected companies, specialized suppliers, service providers, firms in related industries, and associated institutions (for example universities, standards agencies and trade associations) in particular fields that compete but also cooperate>>. El desarrollo de tales sistemas produce externalidades positivas que atraen nuevas empresas, y el crecimiento del sistema refuerza estas externalidades; un proceso de auto reforzamiento se pone en marcha.

Finalmente, el rol de la proximidad, geografica y/u organizada, es el que queda mas claro. Sin embargo, el paso a una verdadera modelizacion es mas delicado. Estas nociones fueron concebidas desde un principio como relativamente <<englobadoras>>, a excepcion del Distrito Industrial, por haber buscado aclarar fenomenos empiricamente constatados sobre el terreno. Si bien los DI corresponden a un modelo relativamente bien definido (con frecuencia una ciudad de tamano medio en la cual se desarrollo historicamente un sector de actividades especifico), se pueden encontrar en la literatura sobre los clusteres y los SPL ejemplos muy variados en terminos de escala espacial, de tipo de sistema, de modos de organizacion, y de trayectorias de evolucion (Martin y Sunley, 2003).

La cuestion de la escala espacial es relativamente problematica. En principio, las definiciones de los clusteres y SPL no comprenden limites geograficos, ya que estos sistemas pueden desarrollarse en espacios de tamano variable. ?Si son los efectos de la proximidad los que explicitan las dinamicas de estos sistemas, podriamos considerar que dichos efectos actuan de la misma manera a nivel de una zona industrial, de una ciudad, de una region o de un pais? ?Todas estas escalas espaciales <<de proximidad>> pueden ser consideradas como catalizadores de los procesos de innovacion y de los factores de fortalecimiento de la competitividad de las empresas? (7) (Martin y Sunley, 2003).

Esto lleva a cuestionar el origen mismo de un cluster o de un SPL, asi como de los limites de estos sistemas. ?Si estos pueden ser utilizados a distintas escalas espaciales, como definir el nivel minimo de <<conexion>>, de interacciones, necesario entre las empresas para que se pueda considerar la red como un cluster o un SPL?

Asimismo, ?que actores incluir en la definicion de tal sistema? Porter incluye las <<firms in related industries, and associated institutions>> en su definicion. Aparentemente consciente de los interrogantes que pueden surgir, precisa que solo se deben considerar los <<lazos fuertes>> (Porter, 1998b), pero no aporta ninguna precision con respecto a la diferencia entre lazo fuerte/lazo debil, ni sobre los limites que puede engendrar la no-consideracion de <<la fuerza de los lazos debiles>> (Granovetter, 1973).

Con el fin de precisar esta nocion, se probaron varias tipologias de clusteres o de SPL. La nocion mas recurrente es la de Rosenfeld (1997), quien distingue los <<working, or overachieving clusters>>, de los <<latent, or underachieving clusters>> y de los <<potential clusters>>. Esta tipologia, que bien resalta el hecho de que existe una trayectoria evolutiva de los clusteres (se volvera luego sobre este punto), tambien muestra la dimension voluntariamente inclusiva de la nocion: pocas actividades locales pueden ser consideradas como clusteres <<potenciales>>. La tipologia propuesta por Gordon y McCann (2000, citada por Martin y Sunley, 2003), distingue los clusteres basados en (i) las economias de aglomeracion puras, (ii) los complejos industriales y, (iii) las redes sociales. Dicha tipologia tiende a mantener la complejidad de la nocion de cluster, ya que a partir de las constataciones empiricas resulta evidente que los clusteres manifiestan al mismo tiempo esas diferentes dinamicas (Martin y Sunley, 2003).

El desafio de Porter al fundar una teoria de clusteres con tal diversidad de situaciones podria parecer osado. Sin embargo, esto debe relativizarse. El exito de su planteamiento ya es conocido, quizas justamente por el hecho de ser universal, pues se puede intentar su aplicacion a dinamicas locales de distintas naturalezas. Steiner (1998) distingue en su nocion de cluster, <<the discreet charm of obscure objects of desire>>.

La nocion de SPL fue utilizada de forma diferente. Al senalar que <<toda realidad local seria, en un momento dado, mas o menos un SPL>>, Courlet (2002) muestra basandose en la literatura que aborda esta nocion-, que aqui no se trata de desarrollar un concepto o una teoria en torno a esta; sino que el SPL <<es una nocion que pretende rendir cuenta del rol de la proximidad en la organizacion de las relaciones entre agentes>>.

1.2. LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS LOCALIZADOS Y EL ANCLAJE TERRITORIAL DE LAS ACTIVIDADES DE PRODUCCION AGROALIMENTARIAS

La nocion de SPL, desarrollada con el fin de reflejar la realidad de una organizacion industrial basada en redes empresariales, encuentra interes en los sectores de transformacion agroalimentaria. En estos numerosos estudios han mostrado la importancia de los fenomenos de concentracion espacial, de las redes de actores y de las producciones locales (en expansion o en retraccion).

El concepto de sistema agroalimentario localizado (SIAL) fue introducido para resaltar la capacidad de algunas comunidades de productores agroalimentarios en la valorizacion de los recursos locales y en el desarrollo de innovaciones resultantes de las interacciones entre productores, instituciones locales y consumidores (Muchnik y Sautier, 1998). Se ha demostrado que los fenomenos actuales de globalizacion no conllevan de manera unilateral a una estandarizacion, a una perdida de importancia de dichos sistemas agroalimentarios localizados, sino que, por el contrario, pueden provocar un fortalecimiento de las cooperaciones entre los actores al interior de dichos sistemas con el fin de reforzar su capacidad, sus <<activos especificos>> para <<resistir>> mejor el procesos de estandarizacion (RequierDesjardins et al., 2003). Varios estudios de caso, llevados a cabo tanto en paises del Norte como del Sur, confirmaron esta fuerte capacidad endogena y colectiva de innovacion (tecnica u organizacional) en el seno de los SIAL, a menudo como respuesta a las modificaciones del contexto tecnico, de mercado o juridico-institucional.

La reflexion sobre los SIAL fue considerada en un principio como una forma particular de SPL, aunque las especificidades del sector agroalimentario requerian una especificacion de esta nocion; en particular, por las caracteristicas de la produccion agricola, difierente cualitativamente de la produccion industrial. Entre otras, estan: su heterogeneidad, el caracter perecedero de las materias primas, su relacion con la evolucion del paisaje, la ocupacion de las tierras y la vida de las sociedades rurales. Otra especifidad importante de los SIAL esta dada por las relaciones particulares que establecen los consumidores con los productos alimentarios, bienes de consumo que se incorporan (se introducen en el cuerpo) y ocupan un lugar especifico entre el conjunto de bienes de consumo, por su rol como transmisores de sentido y de identidad.

Posteriormente numerosos trabajos (Moity-Maizi et al., 2001; Pecqueur, 2006; Muchnik et al., 2007; Muchnik et al., 2008.) dejaron claramente establecido que estas especificidades producian en realidad una forma de anclaje territorial particular:

(i) Los efectos <<terroir>> (terruno) pueden conferir caracteristicas propias a los recursos y producciones locales, enraizandolos en un lugar, dificultando los procesos de deslocalizacion de la produccion.

(ii) El valor simbolico de los productos agroalimentarios produce consecuencias que van mas alla del establecimiento de relaciones particulares con los consumidores locales. Dicho valor esta acompanado de procesos de patrimonializacion que influyen fuertemente sobre los actores mismos. La produccion de estos bienes identitarios es objeto de interacciones fuertes, de formas de control social, de una institucionalizacion particular. La dimension simbolica e identitaria refuerza en muchos casos la capacidad de accion colectiva.

A pesar de esto, al igual que los SPL, la proximidad geografica (la <<concentracion>>) no es una condicion sine qua non para el desarrollo de un SIAL. A partir de diferentes trabajos se considero que puede establecerse una coordinacion entre actores distantes, una proximidad organizacional e institucional basada en referencias identitarias comunes.

La diversidad de los SIAL es tan amplia como el abanico de situaciones que se han visto en el caso de los SPL y los clusteres. Los SIAL pueden:

(i) Desarrollarse a diferentes escalas geograficas (desde un barrio urbano a una region);

(ii) Beneficiar de formas de coordinacion entre actores totalmente diferentes: basadas en reglas tacitas, estructuradas por la presencia de cooperativas o de otras formas de organizacion de los productores, reguladas por el protocolo de una marca colectiva, de una Indicacion Geografica de una DO;

(iii) Incluir el establecimiento de relaciones fuertes con universidades, centros de investigacion, organismos de apoyo. o desarrollarse tomando como base las dinamicas puramente endogenas; y,

(iv) Basarse en un producto unico o apoyarse en una complementariedad entre sectores productivos y/o servicios locales (canasta de bienes).

El conocimiento de la diversidad de situaciones, estudiadas con la ayuda del concepto de SIAL, se desarrollo en el transcurso de los ultimos anos. Se busco extender la aplicacion de este concepto a otros objetos de investigacion: cadenas locales o <<cortas>>, sistemas tecnicos, analisis de proyectos territoriales. Las preocupaciones ambientales y la dimension social fueron profundizadas con el fin de establecer un vinculo mas claro entre SIAL y desarrollo sostenible (Touzard, 2007).

En el contexto actual, mas aun que cuando emergio el concepto de SIAL, seria imposible <<modelizarlo>>, utilizarlo en una logica hipotetico-deductiva o determinista. Por el contrario, <<el enfoque SIAL>> tiende a establecerse como un marco analitico de la organizacion de las actividades agricolo-alimentarias y de su anclaje territorial, como una <<forma de pensar>> la evolucion de dichas actividades.

2. ?MARCOS TEORICOS AL SERVICIO DEL DESARROLLO?

Esta reflexion parece necesaria en un momento en que (i) los actores locales reclaman cada vez mas la formalizacion de un <<metodo SIAL>> para asegurar el desarrollo de su territorio o de un sector local; (ii) en el que los Estados del Sur crean clusteres para re-dinamizar algunos de sus sectores agricolas nacionales (cafe principalmente) (8); (iii) despues de haber conocido el exito floreciente de la metodologia del analisis de los clusteres desarrollado por M. Porter, un numero creciente de articulos adelantan interrogantes sobre el desarrollo de los clusteres, tanto con a nivel del concepto como a nivel de los instrumentos (Martin y Sunlay, 2003; Held, 1996; Bergman y Feser, 1999; Motoyama, 2008; Rosenlfeld, 2001).

Existe en consecuencia un verdadero interes en precisar los aportes posibles del enfoque SIAL a las politicas/programas de desarrollo territorial de los sectores agricola y agroalimentario. Se inicia esta reflexion con el analisis critico de las politicas de apoyo basadas en los enfoques de clusteres o SPL; se tratara luego de analizar esta cuestion en el caso concreto de los SIAL.

2.1. EN BUSQUEDA DE UNA EFICACIA COLECTIVA; LA <<LABELIZACION>> EN CUANTO <<CLUSTERES>> O <<SPL>> Y LAS POLITICAS ASOCIADAS

Porter (1998b) afirma que la prosperidad de un Estado esta directamente ligada a su productividad. Segun el, los gobiernos deben entonces crear un contexto que favorezca la mejora de la productividad, jugando nuevos roles: garantizar a las empresas la posibilidad de acceder a una oferta de insumos de calidad, garantizar la cualificacion de la mano de obra, desarrollar las infraestructuras fisicas, definir y garantizar las reglas que permitan el desarrollo de tecnologias (proteccion de la propiedad intelectual, leyes anti-monopolio, etc.).

Porter estima que los Estados deben promover la formacion de clusteres y producir los bienes publicos que tengan influencia en su productividad. Para ello es necesario desarrollar las redes de cooperacion y de dialogo entre el conjunto de actores de estos clusteres (empresas, instituciones locales, oferta local de serviciosasesoria financiera, marketing, calidad...).

Porter considera que esta politica de apoyo a los clusteres es muy diferente de las politicas industriales actuales, las cuales identifican las industrias o los sectores de actividad <<prioritarios>> y les ofrecen subvenciones. La politica de apoyo a los clusteres imaginada por Porter apunta al fortalecimiento de todos los clusteres, cada uno de ellos siendo capaz de contribuir a la productividad nacional (y de influenciar ademas la productividad de los otros clusteres). Son las fuerzas del mercado (y no las decisiones gubernamentales) las que deben conducir el proceso de seleccion. En el mismo orden de ideas, Porter insiste en el hecho de que los gobiernos deben reforzar los clusteres existentes en lugar de buscar a crear otros, pues es muy probable que este intento resulte vano.

Como se ha mencionado anteriormente, esta politica de apoyo a los clusteres preconizada por Porter suscito un verdadero entusiasmo. Numerosos Estados, agencias de desarrollo. recurrieron a sus servicios para tratar de desarrollar los clusteres. Esta situacion interpela diferentes actores que subrayan las dificultades de la construccion de politicas de apoyo a los clusteres.

El primer problema resulta de las dificultades causadas por la falta de una definicion precisa de esta nocion, de la identificacion misma de los clusteres, de su cartografia. Martin y Sunley (2003) evocan el hecho de que si Porter identifica 60 clusteres en los Estados Unidos, la OECD distingue 380... ?Como formular una politica de apoyo a los clusteres que no nos es posible identificar?

Ciertos organismos, como la DATAR (9) en Francia, esquivaron este problema basando la identificacion de los clusteres sobre un principio de autodeclaracion. Pueden ser registrados en cuanto clusteres y recibir, por consiguiente, las ayudas publicas, las redes empresariales que lo soliciten y que, segun la carta del CDIF Francia (<<red de las redes empresariales>>):

* <<Resultan de las diligencias llevadas a cabo por las empresas, llamadas a ser representadas al interior de estructuras que le son acordadas.

* Desarrollan un proyecto de cooperacion y de objetivos comunes, reforzando las ventajas competitivas de las empresas de la red.

* Intervienen en los sectores de actividades estrategicas para los territorios sustentados por la complementariedad de las competencias.

* Se inscriben en un territorio determinado por el proyecto economico del grupo de empresas y de sus socios.

* Valorizan los recursos de los actores del territorio: universidades, organismos de investigacion, regiones/colectividades territoriales, en el marco de convenios estructurados.

* Refuerzan los elementos de diferenciacion de la red con respecto a otros territorios.>>

Sin embargo, este proceso no resuelve el problema de definicion e identificacion. Despues de este registro, cabe preguntar ?Que instancia es apta para controlar dicha autodeclaracion y para verificar que una dinamica de tipo cluster esta puesta en marcha al interior de la red?

Se plantea, en consecuencia, el problema recurrente de la inclusion/exclusion de los actores locales en los clusteres. Como ya se ha mencionado, Porter estima que solo los <<lazos fuertes>> deben ser considerados para diferenciar los actores del cluster de su entorno. Emerge un problema al traducir esta consideracion en terminos de politicas publicas. ?Como traducir de forma practica la diferencia entre un lazo fuerte y un lazo debil?

Surgen igualmente interrogantes con respecto a la literatura sobre la necesidad de apoyar todos los clusteres, como lo afirma Porter, o si se trata de seleccionar aquellos que tienen el mayor potencial de crecimiento.

Otro tipo de criticas cuestionan mas radicalmente la nocion de cluster:

* ?Es necesario compartir continuamente las informaciones y los saberes? ?No existen fases en los ciclos de innovacion durante las cuales es sobre todo al garantizar las patentes, la propiedad industrial y una renta de innovacion a las firmas, que favorezcan las dinamicas de innovacion?

* ?Los problemas de competitividad deben privilegiar siempre el analisis a nivel de los clusteres con respecto a la gestion interna de las firmas?

* Existen tambien efectos ambivalentes en las especializaciones regionales: riesgos de bloqueo tecnologico (<<lock-in>>), surgimiento de fenomenos locales de inflacion, de <<recalentamiento>>, si la presion local sobre los recursos (materias primas, trabajo, capital) es muy intensa (Martin y Sunley, 2003).

La puesta en marcha de politicas de desarrollo de los clusteres continua siendo problematica. Sin embargo, se puede adherir a la idea de la necesidad de un apoyo <<caso por caso>>, a nivel local. Schmitz y Musyck (1994) muestran el papel que han jugado los poderes publicos locales en el exito conocido por todos los DI europeos estudiados. Una vez que el DI es identificado, una vez sus fortalezas y debilidades son analizadas, es importante que los poderes publicos locales se comprometan a brindarle un apoyo. Sin embargo parece dificil definir una politica universal para apoyar a los clusteres, valida para todo tipo de clusteres y sea cual sea la situacion de desarrollo de los mismos.

2.2. <<EL ENFOQUE SIAL>>; VERDADERAS ESPERANZAS Y FALSAS ILUSIONES

La formalizacion de un metodo general que sirva de base a los SIAL es una peticion frecuente por parte de los organismos publicos y privados de desarrollo. Esto se justifica por dos intereses del enfoque SIAL.

2.2.1. ?UNA <<TERCERA ALTERNATIVA>> DE APOYO A LOS SECTORES AGROALIMENTARIOS ARTESANALES?

El enfoque SIAL comienza a visualizarse como una tercera alternativa para el apoyo a los sectores agroalimentarios artesanales de los paises del sur, con respecto al apoyo a las unidades de produccion individuales o el apoyo a las asociaciones de productores. Estos sectores se beneficiaban, hasta hace poco, de un escaso apoyo por parte de los organismos de desarrollo; contribucion que parecia relativamente inutil: la clara preferencia de los poderes publicos y de las agencias de financiacion internacionales en las decadas de 1960 y de 1970 por la gran agroindustria presagiaba un futuro incierto para dichos sectores que la produccion en masa dejaria rapidamente obsoletos. Ademas, su ineficiencia economica y sus consecuencias nefastas sobre el medio ambiente eran postulados generalmente aceptados.

Frente a los fracasos reiterados de grandes proyectos agroindustriales, los diferentes actores del desarrollo se ven obligados a reexaminar sus analisis las decadas de 1980 y de 1990. Las unidades artesanales cambian de estatus, se <<descubre>> su capacidad de adaptacion, su flexibilidad, su capacidad de subsistencia, e incluso su capacidad de creacion de empleo en zonas rurales. La ayuda a estos sectores se convirtio entonces en una de las prioridades para los organismos de desarrollo, pero todavia faltaba encontrar medios de accion eficaces. La habitual atomicidad de estos sectores compuestos de una multitud de pequenas o de muy pequenas empresas sigue siendo un problema.

Por lo general, se intentaron dos alternativas:

* Un apoyo individual a las unidades <<piloto>>, consideradas como un ejemplo para desarrollar las nuevas tecnologias que debian difundirse.

* El reagrupamiento de artesanos en organizaciones que planificaban formas de produccion colectiva. El apoyo a estos grupos, que reunian decenas de productores, se volvia entonces posible (bajo la forma de creditos para comprar material, de formaciones tecnicas, alfabetizacion, administracion.) y deberian tener un efecto multiplicador. Estos grupos atrajeron a los artesanos por su capacidad de obtener financiamientos de parte de las ONG, al tiempo que se multiplicaron. Sin embargo, las formas de produccion colectiva no llegaron a desarrollarse realmente (Fournier, 2002).

Frente al fracaso de estos dos tipos de proyectos, el enfoque SIAL aparecio como una tercera alternativa. Las unidades de produccion pueden al mismo guardar su independencia y aceptar un apoyo para las acciones colectivas. Esta logica presenta analogias con la concepcion de Porter, sobre las ventajas del <<Enfoque Cluster>>: <<A cluster allows each member to benefit as it had greater scale or as if it had joined with others without sacrificing its flexibility>> (Porter, 1998b).

2.2.2. ALTERNATIVA AL MODELO DE TRANSFERENCIA TECNOLOGICA

Por otra parte, la formalizacion del enfoque SIAL aspira a utilizarlo como marco alternativo a las politicas de desarrollo rural que fueron puestas en practica desde la decada de 1960 hasta la de 1980, basadas en una concepcion <<top-down>> del desarrollo; en la transferencia en sentido unico, de conocimientos de los cientificos a los agricultores y la intensificacion de la produccion agricola.

El cuestionamiento de este modelo en la mayoria de paises del Sur, desde finales de la decada de 1990, deja un gran vacio: ?Que otro nuevo modelo? ?Cual seria su nuevo rol? ?Cuales serian las nuevas funciones de los agentes del desarrollo (ex-extensionistas)?

2.2.3 UN METODO QUE PERMANECE DIFICILMENTE GENERALIZABLE...

?Permite el enfoque SIAL la definicion de nuevos modelos de desarrollo agricola? En este sentido aparecen problemas similares a los que se presentaron con las <<politicas Cluster>>.

La identificacion previa de los SIAL que existen a nivel local, regional o nacional y de sus actores probablemente ya no es posible, al igual que no lo es para los Clusteres. Ninguna definicion suficientemente precisa del concepto ha permitido delimitar la dificil problematica de saber si tal region de produccion es un SIAL o no; el interes de dicha calificacion sigue siendo de todas maneras discutible. Incluso, si esta identificacion es posible, la problematica de la seleccion de los SIAL a los que se apoya es igualmente complicada. ?Hay que apoyarlos a todos? ?Seleccionar algunos? ?Como?

El enfoque SIAL debe, ante todo, apuntar a una comprension de las dinamicas de territorializacion, de los procesos de anclaje territorial de las actividades agroalimentarias. Su objetivo sigue siendo mostrar la diversidad de formas posibles de este anclaje y de su evolucion en el tiempo.

Que su interes a nivel macroeconomico sea limitado no impide que a nivel local los actores de desarrollo de un territorio puedan identificar dinamicas de tipo SIAL dentro de una region de produccion y tratar de fortalecerlas. En consecuencia, este enfoque se enfrenta con la necesidad de un estudio, a veces forzosamente largo, de las dinamicas territoriales. La existencia de un ciclo de vida de los SIAL, ligado al ciclo de vida de los territorios que los sostienen, ha sido demostrado (Fournier, 2002; Fournier et al., 2005). Este ciclo puede ser visto como un proceso de construccion, de activacion y de una renovacion necesaria de los recursos, proceso que puede ser interrumpido. Segun la fase de vida en la que se encuentre el SIAL, sus necesidades varian. Las politicas de apoyo deberan adaptarse. La formalizacion de una metodologia universal, valida permanentemente y en todo lugar, que permita la transformacion de una region de produccion en un <<SIAL>> con una eficacidad demostrada a nivel economico, social y del medio ambiente, sigue siendo comparable a la busqueda de la piedra filosofal. Las unicas recomendaciones posibles estarian a un nivel de generalidad muy poco operacional (<<favorecer las interacciones locales>>...)

2.2.4. ... PERO REPRESENTAN DESAFIOS IMPORTANTES

Asi como no es posible definir una politica nacional de identificacion y de apoyo a los SIAL, ni tampoco un metodo de apoyo universal aplicable a nivel territorial, el fortalecimiento de dinamicas de tipo SIAL implica desafios importantes.

En un contexto de dependencia creciente de la produccion agricola/agroalimentaria con respecto a la gran distribucion (ya descrito por Malassis en la decada de 1970), se hace necesario apoyar la capacidad de accion colectiva de los productores y las dinamicas territoriales:

* La capacitacion de las organizaciones locales puede permitir el fortalecimiento del poder de negociacion de los productores.

* La afirmacion de la especificidad, de la diferenciacion de productos agricolas o transformados es igualmente un factor de reequilibrio de las relaciones; el poder de las industrias agroalimentarias y de la gran distribucion proviene, en parte, de su control de las producciones estandarizadas.

* Algunas acciones colectivas pueden permitir la obtencion de signos de calidad, el reconocimiento de la propiedad intelectual de una comunidad de productores sobre un producto del <<terroir>>.

* El fortalecimiento de la complementariedad entre cadenas productivas y actividades locales (dinamicas de tipo <<canasta de bienes>>) fortalece la posicion de los productores frente a la gran distribucion, ofreciendoles eventualmente nuevos canales comerciales (ventas en la granja, agroturismo) o participando a la construccion de la especificidad de su produccion.

Por ende, para alcanzar estos objetivos, es conveniente fortalecer el anclaje territorial de las producciones agricolas y agroalimentarias. Si este fortalecimiento se da a partir de condiciones naturales (efecto terruno), o de procesos cognitivos (conocimientos y habilidades especificas), se basa ante todo en una componente social: la organizacion socio-territorial. La misma constituye la condicion preliminar, el recurso especifico sobre el cual los SIAL podran construir su desarrollo (Cerdan y Fournier, 2007). El desafio reside en dinamizar las acciones colectivas, en catalizar los efectos de las multiples dimensiones de la proximidad. En cuanto a esto, los SIAL tienen una ventaja comparativa: la dimension cultural y simbolica, los procesos de patrimonializacion, que pueden federar a los productores en torno de la defensa de un territorio.

En consecuencia, el fortalecimiento de <<dinamicas de tipo SIAL>> es importante; pero la definicion de una metodologia <<llave en mano>>, que permitiria apoyar estas dinamicas, no es realizable (?ni deseable?). Los elementos que lo impiden son los mismos que componen la riqueza de la nocion SIAL: la diversidad de las configuraciones espaciales, de los modos de coordinacion entre actores, de las trayectorias de desarrollo. susceptibles de anclar territorialmente una produccion agricola o agroalimentaria.

3. CONCLUSIONES; UTILIDAD DE LA NOCION DE SIAL PARA EL DESARROLLO TERRITORIAL

Este articulo quiso mostrar que no existe un <<modelo SIAL>> que se pueda concebir como una trayectoria de desarrollo ideal-tipico. Sin embargo, un enfoque SIAL basado en la comprension de los recursos territoriales es de gran interes. Esto implica:

* Una comprension del <<estado>> de estos recursos territoriales, analizando el SIAL y situandolo en su evolucion (ciclo de vida); y

* Una capacidad de integracion (i) de los actores, de las practicas y de los usos, (ii) de los niveles espacio temporales y (iii) de diferentes disciplinas (Chevassusau-Louis et al., 2008).

De esta manera, este enfoque puede permitir la valorizacion de los recursos territoriales por medio de:

* El desarrollo de dispositivos (tecnicos, institucionales, administrativos.), susceptibles de prolongar o perennizar los procesos de construccion/renovacion de los recursos locales;

* La identificacion de vias de fortalecimiento de los procesos de accion colectiva, que a su vez van a permitir a los productores ser menos dependientes de la Gran Distribucion (reafirmando la especificidad de sus productos, reforzando su capacidad de negociacion; o, mas aun, desarrollando canales o circuitos alternativos, incluyendo las actividades complementarias, en una logica <<canastas de bienes>>).

Recibido: 15-02-2012

Revisado: 25-03-2012

Aceptado: 01-04-2012

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Fournier, Stephane (1)

Muchnik, Jose (2)

(1) Master en Economia del Desarrollo (Universidad de Versailles/St-Quentin, Francia); Doctor en Ciencias Economicas (Universidad de Versailles/St-Quentin, Francia). Docente en Economia en Montpellier SupAgro (Centre International d'Etudes Superieures en Sciences Agronomiques, Francia), UMR <<Innovacion, desarrollo agricola y agroalimentario>> (Cirad/INRA/Montpellier SupAgro). Miembro del ERG (European Research Group)-SYAL.. Direccion postal: M1101, avenue Agropolis - BP 5098 - 34093. Montpellier cedex 5, France. Telefono: +33-4-67617015; e-mail: stephane.fournier@supagro.inra.fr

(2) Ingeniero quimico (Universidad de Buenos Aires, Argentina); Doctor en Antropologia (Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de Paris, Francia). Director de Investigaciones en el Institut National de la Recherche Agronomique (INRA), Dept SAD, UMR <<Innovacion, desarrollo agricola y agroalimentario>> (Cirad/INRA/Montpellier SupAgro). Coordinador del ERG (European Research Group)-SYAL. Direccion postal: 73, rue J. F. Breton - TA 85/15 - 34398. Montpellier cedex 5, France. Telefono: +33-4-67615706; e- mail: jose.muchnik@supagro.inra. fr; muchnik@supagro.inra. fr

(3) El termino es de Karl Marx.

(4) Cada firma se especializa en una tarea; esta tendra asi costos de produccion relativamente bajos, incluso si estos son supuestamente superiores a los de las grandes firmas integradas.

(5) Aqui se utiliza la nocion de SPL como englobadora de la de DI y de clusteres, que pueden ser considerados como casos particulares de SPL.

(6) Porter insiste igualmente en la puesta en escena de nuevas formas de asociacion publico/privada, para la implicacion de actores privados en la produccion de bienes publicos.

(7) Para evitar este problema, algunos autores llegaron incluso a proponer la restriccion del uso de la nocion de cluster en el caso de las redes desarrolladas en una area geografica de <<menos de 50 millas>> (May et al., 2001; citados por Martin y Sunley, 2003).

(8) Esta dinamica es llevada a cabo en Republica Dominicana, Nicaragua, Kenia, entre otros.

(9) Delegacion Interdepartamental para la Planificacion y el Atractivo Regional.
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Author:Fournier, Stephane; Muchnik, Jose
Publication:Revista Agroalimentaria
Date:Jan 1, 2012
Words:8516
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