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El discurso de la perdida en las asociaciones reivindicativas de prejubilados.

SUMARIO

1. Introduccion. 1.1. Los estudios sobre las asociaciones de prejubilados. 1.2. Objeto de estudio y metodologia de la investigacion. 2. Resultados: el discurso comun en torno a las reivindicaciones. 2.1. Demandas economicas y coeficientes reductores. 2.2. La argumentacion de la involuntariedad. 2.3. La independencia. 2. 4. La representatividad. 3. A modo de conclusion: "la perdida" y "el sufrimiento" como formas de legitimacion de las reivindicaciones de los prejubilados. 4. Bibliografia citada. 5. Anexos: esquema 1, esquema 2, esquema 3, esquema 4 y cuadro I.

The discourse of the loss in the vindicative associations' of pre-retired people

1. Introduccion

1.1 Los estudios sobre las asociaciones de prejubilados

Un rapido repaso de la bibliografia existente en Espana acerca de los prejubilados y las prejubilaciones, aun no pretendiendo ser exhaustivo, pone de manifiesto que los estudios sobre el tema se han realizado desde una amplia gama de marcos disciplinares (economia, derecho, trabajo social, pedagogia, medicina, psicologia, sociologia o antropologia social), se han adherido a enfoques teorico-metodologicos diversos y han abordado un extenso abanico de problematicas relacionadas con estos procesos: desde los aspectos de la globalizacion economica que contribuyen a explicar su genesis, o su incidencia en los sistemas de pensiones, en las empresas o en la calidad de vida de los sujetos afectados, o su impacto en la salud, las percepciones o las trayectorias vitales de esos mismos sujetos ... hasta las concepciones que estos manejan sobre el trabajo, el ocio o el tiempo, o sus demandas y necesidades acerca de bienes de multiple naturaleza o, para terminar esta enumeracion de aspectos estudiados, los programas de fomento del voluntariado que se les ofertan desde diferentes instancias. Ahora bien, por ello mismo destaca aun mas la relativa escasez de estudios dedicados a las asociaciones de prejubilados, es decir, a la tematica que se aborda en este articulo.

Resulta casi paradojico que, a la vez que se da una cierta falta de interes por estas asociaciones, se acuda a ellas para contactar a personas que participen en las encuestas, las entrevistas o los grupos de discusion efectuados para el desarrollo de las investigaciones. La paradoja desaparece, sin embargo, cuando se tiene en cuenta que a los miembros de estas asociaciones no se les requiere para indagar sobre su experiencia en ellas, sino sobre otros temas relacionados con la prejubilacion. Las asociaciones son, por un lado, tratadas como espacios que facilitan el acceso al colectivo de prejubilados. Tal es el caso, por ejemplo, del trabajo de Alcover de la Hera y Crego (2005), quienes para la toma de contacto con el contaron -segun sus propias palabras"con la valiosa colaboracion de cuatro asociaciones: Asociacion de Prejubilados de Telefonica (2), Jubique? -Asociacion Independiente de Prejubilados y Jubilados del Sector Financiero-, Federacion Vasca de Asociaciones de Prejubilados y Pensionistas (FEVAAS) y Asociacion de Prejubilados de Marconi-Standard Electrica". Es tambien el caso del estudio de Orgambidez y Mendoza (2006), quienes recurrieron para ello a la Asociacion de Prejubilados de Telefonica de Sevilla, ademas de solicitar el apoyo de la Asociacion de Mayores de Huelva correspondiente a esta misma empresa; todas las cuales -por cierto-, salvo esta ultima, han formado parte de la muestra estudiada en este articulo.

Por otro lado, hay obras en las que se estudian ciertos aspectos de las asociaciones en que se integran prejubilados con el fin -referido mas arriba- de encontrar claves para fomentar la participacion, el asociacionismo, la ocupacion del tiempo y/o el voluntariado de los mismos. En estos trabajos, realizados habitualmente desde la pedagogia, el trabajo social y -a veces- tambien desde la psicologia social, los prejubilados son enfocados prioritariamente como sujetos 'intervenibles', de manera que la gran mayoria de los estudios se dirigen o bien mostrar la necesidad de intervenir socio-educativamente con el colectivo (de una manera preventiva o bien reparativa) y/o a detectar demandas e intereses del mismo (Martinez 2006) de cara a establecer pautas de intervencion. Estas, en ocasiones, se determinan tras un analisis de las consecuencias sociales y personales que la prejubilacion ha tenido en sus vidas, de los discursos de los propios prejubilados acerca de esas consecuencias (Riera 1999) o, por ultimo, tras una descripcion y comparacion de programas (Arfeux-Vaucher et al.1991) o de experiencias concretas de preparacion a la prejubilacion y/o la jubilacion, que tienen que ver por lo comun con la promocion de la participacion de las personas afectadas (Perez, 2002; Amoros, Bartolome, Sabariego et al. 2006), que, en la practica, suele identificarse casi exclusivamente con el fomento del voluntariado entre ellas (Dominguez y Vera 2000; Quilez 2000; Agullo 2001; Agullo et al. 2002). Y en 2007 sale a la luz un trabajo (PYMAs et al. 2007) producto de la elaboracion de un libro verde sobre las pequenas y medianas asociaciones de mayores, donde se analiza las fortalezas y debilidades de estas y aspira a convertirse en un documento que promueva el debate politico sobre el tema. En este contexto, las asociaciones son tratadas, sobre todo, como el medio o uno de los medios que se proponen para favorecer dicha participacion y/o dicho trabajo voluntario.

Mencionar, por ultimo, que salvando una (Asociacion de Prejubilados y Jubilados No Voluntarios de Alava -APREJUAL-) de las 62 asociaciones que participan en la elaboracion del mencionado libro verde, las demas que han estado en el centro de interes de los trabajos recien resenados no tienen las mismas caracteristicas que las que han sido objeto de nuestra atencion. En primer lugar, porque son asociaciones de mayores y/o jubilados que admiten a prejubilados -como a otras personas de edad- entre sus socios, pero no han sido constituidas -estrictamente hablando- como asociaciones de prejubilados; sin embargo, las estudiadas por nosotras fueron creadas como tales, y el hecho de que actualmente tambien comprendan a pensionistas y jubilados no se debe a otra cosa que al paso ineludible del tiempo por (y su correspondiente efecto sobre el cambio de situacion "juridica" de) las personas que las fundaron. En segundo lugar, aquellas otras asociaciones han sido promovidas "desde arriba", es decir, por diferentes instituciones publicas y privadas que tienen competencias y/o trabajan en el ambito de los mayores, y no "desde abajo", es decir, por los propios prejubilados al poco de abandonar/ser expulsados de sus respectivas empresas como es el caso, por el contrario, de las asociaciones por las que nosotras nos hemos interesado (cuyo numero y nombres aparecen los esquemas 1, 2, 3 y 4 del anexo). Y, en tercer lugar, aquellas asociaciones libre de los prejubilados o, en general, de los mayores, asi como la realizacion de tareas de voluntariado (esto es, unas finalidades coincidentes con las que les atribuyen las instituciones que las han creado y los propios estudios -citados mas arriba- que las han evaluado), mientras que estas otras tienen una funcion predominantemente reivindicativa, que constituye, ademas, una dimension que ellas mismas esgrimen expresamente para diferenciarse de las demas. Sobre estas asociaciones reivindicativas hay, sin duda, bibliografia, pero no tanto en forma de ensayos teoricos y/o de estudios empiricos realizados desde las ciencias sociales como de articulos periodisticos, que adoptan a menudo la modalidad de entrevista a directivos de las mismas, como es el caso de las publicadas en la revista Sesentaymas (ver Fernandez 2006; Juarez 1999; Villa 2004, 2005, 2006*, 2006b).

1.2. Objeto de estudio y metodologia de la investigacion

En el presente articulo se describe y analiza un aspecto concreto de las asociaciones reivindicativas de prejubilados: el discurso comun que han ido generando a lo largo de un proceso de consolidacion y de articulacion de las mismas en torno a federaciones y confederaciones de caracter sectorial, autonomico y/o estatal. Un proceso, iniciado a finales de los 80 y primeros de los 90, a traves del cual dichas asociaciones han ido pasando de una situacion en que, aisladas unas de otras, actuaban localmente y planteaban demandas exclusivamente economicas a las empresas con las que estaban ligadas (Astilleros Espanoles, Altos Hornos de Vizcaya, Alcatel-Standard Electrica, General Electrica, Telefonica, etc.) y/o a Hacienda, a constituirse como un movimiento social que ha supuesto no solo su interconexion a gran escala sino, paralelamente, la diversificacion de la naturaleza de sus reivindicaciones y de las instancias a las que interpelan. Lo cual se ha plasmado en una intensificacion de la dimension politica de estas asociaciones que, entre otras cosas, exigen participar en los marcos institucionales donde se toman las decisiones de alto nivel que pueden afectar a los intereses de los prejubilados, a su imagen publica o, en general, a su lugar en la sociedad. Hoy en dia, desde este movimiento se esta cuestionando ya no solo -como se acaba de senalar- que se decida sobre los prejubilados sin contar con ellos, sino asimismo -aunque todavia de un modo muy timido y restringido- los propios modelos de prejubilacion que estan en la base de las politicas sociales que se orientan al colectivo.

Hay una estrategia que es la de asimilar al mayor de 55 anos con el mayor de 75, cuando realmente, ademas, no se puede pensar que a partir de los 60 o los 65 las personas son todas mayores, y que estan preparadas exclusivamente para el ocio... No, hay otras necesidades y otras formas de ver la vida por parte de estos colectivos, y sobre todo por la incorporacion de mas de un millon y medio de prejubilados, evidentemente. Y esto no lo quiere reconocer la sociedad, pero -vamos- ni los mismos politicos dentro de sus partidos, porque ayer me hacia gracia cuando veia, por ejemplo, del PP quienes son los que se presentan a la Comunidad Autonomica ahora mismo. O sea, que a partir de una edad, los 65 anos, ya no existe el ciudadano, ?no?, porque el ciudadano ya pasa a ser clase pasiva, y como clase pasiva, pues, pasiva en sentido tecnico de la palabra. [Entrevista -grabada- a un prejubilado en el 2000, miembro de la junta directiva de FEMAS; abril 2007]

Desde nuestro punto de vista, este proceso ha tenido lugar gracias a que dichas asociaciones se han constituido como un espacio social donde los prejubilados que ocupaban cargos altos y medios en sus empresas de origen o una posicion sindical relevante en los respectivos comites (y que experimentaron -y experimentan- la prejubilacion como una quiebra de sus expectativas sociales y/o profesionales) han podido continuar desplegando un habitus que cabria calificar de gestor. Esto es, unas maneras de pensar, sentir y hacer generadas (y/o reforzadas) en el desempeno de su trabajo profesional/sindical en dichas empresas que han encontrado en las funciones directivas que llevan a cabo en estas asociaciones una via para seguir desarrollandose. Dicho habitus, junto al hecho de que algunos de ellos hayan estado -por asi decirlo- a ambos lados de las prejubilaciones, es decir, que hayan sido artifices de y, a la vez, afectados por ellas (desde sus posiciones en los departamentos de Recursos Humanos o en los comites de empresa, por ejemplo) podria explicar el grado elevado de reflexividad que se aprecia cuando se analizan las acciones implicadas en distintos fenomenos sociales relacionados con estas asociaciones: comenzando por el propio proceso historico de constitucion del movimiento asociativo, hasta la figura de prejubilado que se esta potenciando desde el mismo, pasando por el tipo de subjetividad cuya conformacion/reproduccion se propicia, o las caracteristicas del modelo de prejubilacion que, tambien desde el, se delinea incipientemente como alternativa al propuesto por las instituciones competentes en este ambito.

Uno de esos fenomenos, que aqui nos proponemos analizar, tiene que ver con el discurso comun que se ha ido creando como recurso para hacer frente a la heterogeneidad y a la fragmentacion que caracterizan a los prejubilados. Fragmentacion y heterogeneidad que han constituido uno de los principales retos con que se ha enfrentado el movimiento asociativo para organizar, primero, a los prejubilados y, luego, a las mismas asociaciones en torno a un proyecto compartido para que, de este modo, dicho movimiento adquiera -tal como se ha expresado- una mayor amplitud y un mayor calado politico que los que tenian en un principio. El proceso de individuacion de la relacion laboral que se esta dando con la flexibilizacion del mercado de trabajo y las nuevas formas de gestion de la mano de obra (Alonso, 1999, 2007; Bilbao, 1995; Recio, 1995), que origina grupos sociales cada vez mas heterogeneos, cada vez mas particularizados, se extiende a los procesos de salida del mercado laboral. En concreto a traves de unos modos de negociacion de las prejubilaciones que, en algunos casos, llevan a los trabajadores a tener que pactar cara a cara -de manera individualizadasu salida y, en otros, a que se estipulen condiciones distintas para diferentes colectivos de trabajadores dentro de las mismas empresas, ya no solo en funcion de la categoria laboral o la edad con que se prejubilan sino, por ejemplo, del momento en que lo hacen (de la epoca y, por tanto, del plan de prejubilaciones que les afecta, pero tambien de cuando se prejubilan dentro de un mismo plan) y/o de su "voluntad" de acogerse a una u otra de las formulas de prejubilacion previstas. Este estado de cosas, obviamente, ata a los prejubilados a su expediente, y obliga a distintas estrategias de negociacion / reclamacion posterior, incidiendo asi en las relaciones de los prejubilados con la empresa. Si a ello se une la diversidad de situaciones en que se hallan estos dependiendo del sector economico y/o de la empresa para la que trabajaban, para mencionar una sola fuente mas de diversidad, se entiende la gran fragmentacion que caracteriza al colectivo. Una fragmentacion que dificulta, a su vez, la convergencia post-laboral de intereses y, en el imaginario de los prejubilados, su "homogeneidad". Para ilustrar lo dicho, se puede traer a colacion como los prejubilados que entrevistamos en la Bahia de Cadiz recuperan continuamente sus diferencias, a veces con "rencor", cuando se refieren a los de otros sectores economico cuyas condiciones de prejubilacion consideran mas beneficiosas; y tambien se puede mencionar como "los telefonicos" de esta misma zona generan un contra-discurso dirigido no solo a las representaciones sociales dominantes que circulan sobre ellos (contra la idea de "prejubilados de oro", por ejemplo), sino especificamente a las que ponen en juego otros grupos de prejubilados, como es el caso de los de Astilleros.

Este panorama crea unas condiciones de partida desfavorables para aglutinar al colectivo, para compartir intereses, objetivos y modos de accion, para la creacion -en definitiva- de asociaciones que trasciendan el "expediente" particular. Las asociaciones reivindicativas de prejubilados se han encontrado, asi, con la urgencia de organizar a un colectivo ya no solo preformado para permanecer fragmentado como consecuencia de las politicas laborales de las empresas, sino predestinado a permanecer dividido a causa -como se ha indicado- de su pertenencia a sectores economicos distintos, por los momentos diferentes en que han sufrido las prejubilaciones, etc. La elaboracion de un discurso comun ha sido una de las estrategias a las que se ha recurrido para superar este estado de fragmentacion y heterogeneidad. Un discurso, vertebrado en torno a lo que se concibe como perdida de derechos por parte de los prejubilados, que -como se vera- se va conformando a partir de un conjunto de reivindicaciones y demandas que dirigen a las empresas, a la Administracion Publica, a los partidos politicos y, en ciertos aspectos, a toda la sociedad. Para estudiarlo nos hemos apoyado en un material empirico procedente del trabajo de campo realizado en un periodo comprendido entre septiembre de 2004 y septiembre de 2007. Como parte del mismo, se ha efectuado observacion participante (OP) -con notas de campo y, a veces, grabaciones en audio- en la Comunidad de Madrid durante la primavera de los anos 2005 (3) y 2007, y en la Bahia de Cadiz, durante el verano de los anos 2005 y 2006. En primer lugar, en las sedes de cuatro asociaciones de prejubilados madrilenas (AITPyJPT-Madrid, APT-Madrid, EXEMAL y Jubique?) y dos gaditanas (AESA de Puerto Real y AJUPREDES de Cadiz), lo que ha dado la oportunidad no solo de observar directamente algunas practicas sociales de sus directivos, voluntarios y/o usuarios (como la preparacion de manifestaciones, comunicados de prensa, charlas informativas...o la atencion a los socios), sino tambien de mantener conversaciones de caracter informal con ellos. En segundo lugar, se ha observado en otros escenarios donde han tenido lugar actividades protagonizadas y/o organizadas por miembros de estas asociaciones, tales como unas jornadas de debate acerca de los denominados coeficientes reductores, o los actos de presentacion publica de la Federacion Madrilena de Prejubilados (FEMAS) en Madrid y de la Confederacion Estatal de Prejubilados y Pensionistas (CEPYP), tanto en Madrid (abril de 2005) como en Gijon (junio 2007). Por otro lado, hemos realizado entrevistas a 34 prejubilados de asociaciones reivindicativas de Galicia, Pais Vasco, Cataluna, Madrid, Andalucia y Extremadura, que se han contrastado con 22 efectuadas a prejubilados no asociados y otras 4 a personas no prejubiladas pero que han participado, desde diferentes posiciones (los comites de empresa y los departamentos de recursos humanos), en los procesos de negociacion de las prejubilaciones. Ademas, hemos sumado a las anteriores, 7 entrevistas mas a miembros de estas asociaciones que aparecen incluidas en diferentes publicaciones, entre las cuales se hallan el libro de Osorio (2004) y los articulos de la revista Sesentaymas mencionados mas arriba (ver cuadro I del anexo). Finalmente, se ha recopilado y analizado documentos y materiales (impresos y electronicos) de diferente naturaleza. En lo que atane a material documental relacionado con las asociaciones de prejubilados -que es el que aqui importa-, han sido consultados los boletines y revistas editados por algunas de ellas, como sucede con bastantes de las vinculadas al Grupo Telefonica (AJUPREDES, AITPyJGTMadrid, APT-A Coruna, PREJUBITE, APT-Valencia, PREJUTECAN...) o al sector bancario (la del Santander Central Hispano de Valencia, por ejemplo), un conjunto de Estatutos de asociaciones, federaciones y confederaciones (los de APJTC, APT-Valencia, APT-Madrid, ACPT-Sevilla, AITPyJGT, APJBSCH-A Coruna, EXEMAL, Jubique?, AESA, FEMAS, FEVAAS, CEPYP, Confedetel, etc.), las webs de que disponen algunas de estas entidades (tambien las ligadas sobre todo a Telefonica y a los bancos, pero asimismo a otras empresas como Siemens, Alcatel-Standar Electrica o Ericsson) y, por ultimo, diversos comunicados, manifiestos, convocatorias o circulares emitidos por ellas.

2. Resultados: el discurso comun en torno a las reivindicaciones

2.1. Demandas economicas y coeficientes reductores

Uno de los elementos que se ha logrado presentar como generalizable a todos o casi todos los prejubilados consiste en la reivindicacion de que sus rentas sean consideradas indemnizaciones por perdida del puesto de trabajo, de modo que puedan ser objeto de determinadas exenciones fiscales. Se trata, de hecho, de una de las reivindicaciones economicas mas frecuentes en los primeros tiempos de este movimiento asociativo, esto es, entre finales de los 80 y principios de los 90. Es mas, las demandas por via judicial de la consideracion de estas rentas como irregulares han constituido casi la razon de ser de algunas asociaciones nacidas durante dicha etapa (como la de Astilleros Espanoles, de Puerto Real -Cadiz-), de manera que cuando la mayoria de las sentencias les han sido desfavorables (unido a otras causas como que el resto de funciones que desempenaban -de informacion, asesoramiento legal o de ocupacion del tiempo libre de los socios- hayan pasado a ser asumidas por otras instituciones: lease sindicatos o centros municipales de mayores, principalmente), han terminado por languidecer, cuando simplemente no se han desvanecido. Mayor exito han obtenido las asociaciones que han apelado a la fiscalidad de las Comunidades Autonomas, y han recurrido a la via politica con preferencia a la judicial. Ello ha sido asi en lo que respecta, por ejemplo, al Pais Vasco, principalmente a partir del momento en que FEVAAS asumio el protagonismo de las negociaciones con (y de la presion mediatica sobre) el gobierno autonomico, que hasta entonces habian realizado de forma dispersa las diferentes asociaciones que la conforman (4).

A partir sobre todo de 1999, ano en que recibe un importante impulso el proceso que aboca, algunos anos despues, en la integracion de la mayor parte de las asociaciones de prejubilados dentro de federaciones y/o de confederaciones que comparten sus fines reivindicativos (tomese en consideracion la creacion entonces de CONFEDETEL o FEVAAS, por ejemplo), se aprecia un repliegue de las demandas fiscales a favor de otras dos tematicas en torno a las cuales se van a ir configurando sus principales reivindicaciones economicas. Una de ellas tiene que ver con las pensiones de viudedad, en concreto, con el aumento de su cuantia y su compatibilidad con el SOVI (Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez), que a principios de 2003, por ejemplo, forman parte de los objetivos operativos de todas las grandes organizaciones de prejubilados, tanto de las ya constituidas entonces (FNAPP, FEVAAS o FECAT) como de las que en esos momentos estan en fase de constitucion, tales como CEPYP y las federaciones gallega y madrilena que terminaran formando parte de ella. Ahora bien, se trata de unas reivindicaciones que, con todo, no rozan la relevancia que, para estas asociaciones, llegan a tener las referidas a los coeficientes reductores, es decir, a la otra tematica mencionada mas arriba. Las razones pueden ser multiples, pero una radica con seguridad en el hecho de que pronto se alcanzan logros destacables relacionados con las pensiones de viudedad, en cuya consecucion las asociaciones reivindicativas -segun declaran sus directivosconsideran que algo han tenido que ver, y ello a pesar de no haber podido culminar algunas de las acciones en que participaron en pos de ello, como la peticion de firmas emprendida en 2003 para promover una Iniciativa Legislativa Popular orientada a que la cuestion fuera debatida en el Congreso de los Diputados, puesto que solo se recogieron unas 300.000 mil firmas, esto es, un numero inferior al exigido en estos casos (quinientas mil). Sin embargo, se logra -por ejemplo- que el Real Decreto 1795/2003 establezca una importante mejora de las pensiones de viudedad de la Seguridad Social (5) o, dos anos despues, que Ley 9/2005 posibilite compatibilizar estas con las del SOVI. Asi, desde 2005 a la actualidad, el tema de las pensiones de viudedad desaparece practicamente del discurso de estas asociaciones y/o de sus miembros. Pero hay otras explicaciones que tambien dan cuenta de la prioridad que, tanto ahora como en el pasado, han adquirido las reivindicaciones ligadas a los coeficientes reductores. Una consiste en el papel central que las asociaciones reivindicativas les otorgan de cara a la solucion de los problemas economicos de los prejubilados, y otra en el lugar estrategico que van a ocupar en el contra-discurso que elaboran para hacer frente a los prejuicios que, tal como aseguran, se han generado acerca del colectivo, siendo este tal vez uno de los motivos por los que las asociaciones cuyos integrantes no se ven (o no se ven apenas) concernidos por la aplicacion de estos coeficientes reductores (como las de ex-empleados de la banca) los incluyan tambien, no obstante, en su decalogo de problemas prioritarios a resolver. ?Que son, entonces, los coeficientes reductores?, ?que se reivindica con relacion a ellos? y ?en que estriban ese "papel central" y ese "lugar estrategico" recien mencionados? Comencemos, como es de rigor, por la primera pregunta.

Los coeficientes reductores se aplican a la pension de jubilacion que se recibe cuando se solicita de manera anticipada, teniendo en cuenta que dichos coeficientes afectan a la cuantia de la pension no solo durante el periodo en que se cobra anticipadamente, sino de manera vitalicia. La solicitud de la jubilacion anticipada, que cabe hacer -dependiendo de los casos, como se vera- entre los 60 y 65 anos, constituye una opcion a la cual se ven abocados casi todos los prejubilados cuyas empresas no les abonan las cotizaciones a la Seguridad Social hasta los 65 anos, esto es, hasta la edad oficial de jubilacion, o lo hacen solo en una pequena proporcion. Esto, al menos, es lo que aseguran los entrevistados, tanto los que se han visto (o se ven obligados) a solicitarla...:

P.: Si yo quiero estar hasta los 65 anos, tengo que estar cotizando (por mi cuenta) ese tiempo, !y seria una ruina! [...] / M.: Los del Boletin 1515 todos, todos..., los que no cotizamos hasta despues de 1967 tenemos que cotizar desde los 60 a los 65. Y la empresa nos paga la mitad, nos pagaba la mitad a cada uno, pero el resto no. / JL: Mensualmente ahora son 300 euros. Eso la parte nuestra, que (el total) es el doble: 740 euros, me parece que son. Pues, la mitad. Entonces, ?que hemos hecho? Hemos optado por..., bueno, yo ya me he jubilado (anticipadamente). ?Por que? Porque cuando hicimos las cuentas, no nos salian. Y en la ley esta que salio, la ley del 2002, en lo de jubilarse a los 61 anos, uno de los apartados aludia a haberse ido por convenio colectivo, y aunque me fui por el (Boletin) 1515, pero era con 55 anos y, entonces, entrabamos por convenio, en el convenio colectivo. Entonces, al irme por convenio colectivo, pues, cuando salio la ley del 2002, aunque no habia cotizado antes del 67, pues, cotizando de los 60 a los 61, la empresa me pagaba la mitad y yo la otra mitad, y yo me he podido ir a los 62. / [E.: ?Con el 100%?] M.: !Que va, que va! Con la reduccion siempre, con la reduccion siempre. [Entrevista grabadaa miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; julio 2005]

...como aquellos otros que, por el contrario, no lo han precisado (ni preven que lo precisen):

La persona se ve forzada, entonces, a la jubilacion anticipada y, por tanto, a los coeficientes. Claro, a un senor, a los 57 anos o a los 56 anos, le mandan 2 anos al paro, le dan una indemnizacion que no le cubre ni para pagar la seguridad social hasta los 65 anos, este senor cuando llega a los 60, se ve obligado a jubilarse anticipadamente para poder seguir subsistiendo, y entonces ya se le aplican los famosos coeficientes reductores, y eso ya hasta que se muera. Entonces, claro, se ha creado ahi una bolsa de pobreza, porque el que se jubila a los 65 anos ... las pensiones seran mas o menos buenas, o mas o menos malas, pero es el 100%. [...] O sea que, bueno, hay una perdida de poder adquisitivo brutal, ?no? [Entrevista grabadaa un prejubilado en el 2000, miembro de la junta directiva de ASECAMMadrid; abril 2007]

Con el contrato de prejubilacion, se establece un Convenio Especial con la Seguridad Social a raiz del cual, aunque no se este en activo, se pagan las cuotas correspondientes, que habitualmente la empresa se compromete a librar en su totalidad hasta que el ex-trabajador llega a una edad en que le es factible solicitar la jubilacion anticipada, si bien hay otras -por lo comun, empresas publicas y/o entidades bancarias- que se hacen cargo del 100% de dichos pagos hasta los 65 anos. En el primer caso, es habitual -como se ha dicho- que el prejubilado tenga que anticipar la jubilacion, con los correspondientes coeficientes reductores que, hasta hace algunos anos, podia suponer una merma de hasta el 40% de la pension que le hubiese correspondido de no haberse visto impelido a la anticipacion.

La extincion de los coeficientes reductores ha concitado, de este modo, buena parte del esfuerzo de las asociaciones reivindicativas. Asi, entre 2003 y 2004, pusieron en marcha una Iniciativa Legislativa Popular, esta vez, con relacion a esta demanda, cuyo lema decia asi: "35?65= 100%. Es la formula de la justicia social !Apoyala con tu firma!". Aunque tampoco consiguieron reunir el numero de firmas necesario para que dicha extincion fuera tratada en el Congreso, si lograron, empero, una cantidad considerable de ellas (concretamente 413.584) y, en especial, implicar a todas o casi todas las organizaciones de prejubilados existentes en ese momento. Por otro lado, han impulsado y/o apoyado de diversas formas las demandas de los socios dirigidas a la aplicacion de coeficientes menos gravosos; han promovido la coordinacion de sus acciones, tanto en via administrativa como judicial, encaminadas a solicitar el 100 % de la pension de jubilacion al llegar a los 65 anos cuando, habiendo cotizado un minimo de 35 anos a la Seguridad Social -tal como se reza en el lema citado mas arriba-, han accedido a la misma antes de esa edad con los consiguientes coeficientes reductores; y sobre todo han emitido frecuentes manifiestos (vide el cuadro II) o comunicados de prensa, han concertado numerosas entrevistas con autoridades politicas, han presentado comunicaciones a congresos ... y han celebrado periodicamente distintos actos dirigidos a sensibilizar frente a la necesidad de extinguir tales coeficientes, como sucede, por ejemplo, con las "Jornadas sobre Jubilacion Anticipada" organizadas -como ya se ha senaladopor FEVAAS casi desde su origen, o con la comunicacion leida por el presidente de la CEPYP en el VII Congreso Nacional de Organizaciones de Mayores sobre "Discriminacion y Edad" celebrado en 2005, que llevaba por titulo "Apariencias y realidades de los denominados 'prejubilados'".

Cuadro II: Manifiesto firmado por diferentes asociaciones, federaciones y confederaciones de prejubilados de caracter reivindicativo
MANIFIESTO

Los prejubilados/as, jubilados/as, pensionistas y viudas, de una
manera firme y solidaria desean combatir la manipulacion y
distorsion permanente que sufren de su imagen ante la opinion
publica, para lo cual difundimos el presente manifiesto:

1. Ningun prejubilado/a esta VOLUNTARIAMENTE en esta situacion,
sino que es una consecuencia de una decision politica, sindical y
empresarial, encaminada siempre a la obtencion de beneficios por
estos estamentos.

2. Los prejubilados/as son ciudadanos que han sido apartados del
sistema productivo de este pais por el solo hecho de tener 50 anos
o mas.

3. Se les ha quitado el derecho a su desarrollo profesional e
intelectual en el ambito laboral y con consecuencias, en muchos
casos, graves en lo personal, familiar y social.

4. Una sociedad que se permite ignorar y menospreciar el capital
humano, intelectual, profesional y la experiencia de tantas decenas
de miles de trabajadores/as es una sociedad enferma, en cualquier
caso equivocada, que camina hacia graves problemas sociales.

5. Los prejubilados/as han sido presionados, coaccionados y
amenazados con la perdida de sus derechos tanto en lo economico
como en lo social.

6. Los prejubilados/as no tienen ningun referente juridico, por lo
que estan sometidos a la mas absoluta indefension y falta de
representatividad, lo cual permite a las Administraciones Publicas
aplicar segun sus criterios e intereses, normas y leyes que tienen
como efecto la discriminacion de estos colectivos.

7. Los prejubilados/as ademas son penalizados por la
Administracion, ya que al tener que acogerse por obligacion y
necesidad a la jubilacion anticipada, pierden hasta un 40% de sus
ya mermadas rentas.

8. Los jubilados/as anticipadamente no tienen derecho al
reconocimiento de la retroactividad en la leyes y normas que se van
publicando (por ejemplo Pactos de Toledo y reduccion de la
penalizacion), por lo que nunca van a poder ver mejorada su
situacion, que en muchos casos se ha podido producir con diferencia
de dias o meses.

9. Los jubilados, pensionistas y viudas son marginados por la
sociedad que no permite su desarrollo personal, viviendo, en muchos
casos, en situacion de precariedad y abandono.

Invitamos a todos los colectivos y asociaciones que se sientan
identificados con este manifiesto y deseen conocer y participar en
esta iniciativa global, que permitira aumentar el poder de
representacion y de resonancia de nuestros colectivos ante la
sociedad, a ponerse en contacto con este movimiento.


La aplicacion de los coeficientes reductores, segun las asociaciones de prejubilados, es preconstitucional puesto que proviene de una ley de 1967 que desde entonces ha sido objeto tan solo de ciertos retoques. En 1997, por ejemplo, se rebaja ligeramente el porcentaje del coeficiente reductor (que era del 8%) aplicado a las pensiones de quienes pueden solicitar la jubilacion anticipada, esto es, de los denominados mutualistas o trabajadores que comenzaron a cotizar a la Seguridad Social antes del 1 de enero de 1967. Algun tiempo despues, a raiz de un acuerdo firmado por el sindicato Comisiones Obreras, el Gobierno y la Patronal, se promulgan el Real Decreto Ley 16/2001, que es convalidado por la Ley 35/2002, con lo que se consigue un nuevo derecho consistente, por un lado, en la ampliacion de los supuestos en que puede solicitarse la jubilacion anticipada y, por otro, en menores coeficientes reductores. Asi, como consecuencia de esta nueva ley, los no-mutualistas pueden jubilarse anticipadamente a los 61 anos en los casos en que su cese de la actividad laboral ha sido involuntario (6), es decir, no se ha producido "por causa imputable a su libre voluntad", mientras que los mutualistas pueden hacerlo a los 60 anos al margen del grado de voluntariedad implicado en su cese (7). De este modo, se producen algunos cambios legislativos con relacion a los coeficientes reductores que, principalmente a partir de 2002, permiten una cierta mejora de la situacion economica de los prejubilados. Sin embargo, las asociaciones no cejan en su trabajo reivindicativo a este respecto puesto que consideran que cualquier "penalizacion" de sus pensiones constituye una flagrante "injusticia", al menos en un doble sentido: la Seguridad Social no les retribuye en proporcion a lo que ellos han aportado...:

Esa es una de las cosas por las que ahora estamos luchando en la Confederacion. La mayoria hemos cotizado mas de 30 y de 35 anos, incluso 40 anos. Y, vamos, lo fundamental es que se reconocieran nuestros derechos por haber cotizado mas de 35 anos. !Es que nos quitan un porcentaje muy grande! Tenemos companeros que estan cobrando 170 mil pesetas de jubilacion !habiendo cotizado 44 anos a la Seguridad Social! Eso no es justo. Entonces, lo que decimos es: "Pues, mire usted, no me de lo que no me corresponde, pero deje usted que a los 65 anos nos restituyan en funcion de esto. Penaliceme por haberme ido antes, pero no me tenga preso toda la vida, no me penalice usted de por vida". Entones, esa iniciativa se ha llevado al Congreso y la han defendido algunos grupos, los grupos minoritarios. Y los partidos mayoritarios dicen que eso cuesta mucho dinero, que tal, que cual. Es injusto: !si yo he llenado el tarro hasta arriba, incluso lo he rebosado! Y hay companeros que, en cambio, han cotizado justamente los 30 anos y se van con el 100%. Y yo, que he cotizado 42 anos ... ?Eso es justo? [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; julio 2005]

... y los discrimina en comparacion con otros colectivos, tal como asegura tanto el prejubilado gaditano cuyas palabras acaban de ser reproducidas como este otro, madrileno, que se cita a continuacion:

V. (prejubilado en 1999 con 52 anos, miembro de la junta directiva de la asociacion) continua diciendonos que le han quitado tres de las quince pagas que tenia cuando estaba en activo, pues antes cobraba tambien las de navidad, verano y beneficios. Asegura, ademas, que le ha congelado el salario hasta los 60 anos y que la empresa no le paga la Seguridad Social desde los 60 a los 65 anos, por lo que, en su opinion, tanto el como sus companeros sufriran el problema de los coeficientes reductores. Pasa despues, sin transicion, a hablar de lo "injusta" que es esta situacion, porque "A un hombre -sigue afirmando- que lleva 20 anos cotizados, que trabaja, por ejemplo, desde los 45 anos y se jubila a los 65, le dejan el 80% del sueldo, pero a otros como a mi, que llevo cotizados !40 anos!, porque que empece con 12 anos a trabajar, por prejubilarme a los 52 anos, me dejan solo el 60%. Asi que por cada ano que queda por cotizar, penalizan con un 1%, mientras que por cada ano de adelanto de la jubilacion, te penalizan con un 8%. ?No es esto injusto?". [Observacion -con notas de campo- en la sede de AITPyJGT-Madrid; marzo 2005]

Entonces, ?como estan en estos momentos las reivindicaciones relacionadas con los coeficientes reductores? Teniendo siempre como horizonte -tal como se ha subrayado- su completa extincion, las asociaciones de prejubilados se han ido marcando hasta ahora, sin embargo, objetivos parciales mas modestos pero alcanzables a corto plazo. Asi, en el dia de hoy el trabajo reivindicativo se centra en tres aspectos principales. En primer lugar, en la demanda de que "no se les penalice de por vida" -tal como lo expresaba un informante mas arriba, es decir, que los mentados coeficientes reductores se dejen de imponer, al menos, cuando se cumplan los 65 anos. Se trata de una peticion que, aunque viene de atras, busca en la actualidad que ello sea declarado inconstitucional, por lo que se ha llevado hasta el Tribunal Constitucional despues de haberse agotado, incluso de forma expresa, otras vias para resolverlo. En segundo lugar, esta la reivindicacion de equiparacion tecnica, que consiste en aplicar, con efectos retroactivos, la nueva legislacion a quienes se jubilaron anticipadamente antes de su entrada en vigor, con el fin de hacer frente al trato mas gravoso que estos recibieron y, de este modo, tambien al aumento probable de la heterogeneidad del colectivo pues, en caso contrario, -segun se piensa- se abriria aun mas la brecha existente entre quienes comenzaron su proceso de prejubilacion en diferentes momentos historicos.

A comienzos de 2007, se ha llevado al Parlamento un nuevo proyecto de ley de "Modificacion de la Ley General de la Seguridad Social" (8) que recoge en parte esta demanda de equiparacion, pero de una manera (mediante un aumento de un monto fijo de dinero en funcion de la edad -60/61, 62/63 o 64 anos- a la que se anticipo la jubilacion) que no convence a las asociaciones de prejubilados, por lo que su reivindicacion -segun aseguran- no puede darse por satisfecha. Veamoslo en lo que nos dice el siguiente informante:

Y ahora, pues, en este primer semestre del ano se espera que se debata en el Congreso el proyecto de ley, que se apruebe y que entre en vigor a partir del 1 de enero de este ano. Entonces, ahi para los prejubilados anteriores a 2002 han metido una cantidad para resolver el problema, pero hacen una compensacion bastante poco razonable, entendemos nosotros, ?no?, porque han puesto unas cantidades que son, si no me falla la memoria, tres cantidades, porque han dividido a todos los prejubilados en tres grupos en funcion de la edad en que accedieron a la jubilacion anticipada, no teniendo en cuenta otras cosas. No estamos de acuerdo con eso porque lo que nosotros pretendemos es que se haga una equiparacion tecnica: si a ti te descuentan ahora un 8% cada ano, y tendrian que descontarte un 6, pues, que te den un 2 por cien mas, ?no? [Entrevista -grabada- a un prejubilado en 1997, miembro de la junta directiva de EXEMAL; marzo de 2007]

Piden asimismo que continue disminuyendo el gravamen que recae sobre la jubilacion anticipada hasta abocar, al menos, en lo que llaman el "coeficiente reductor neutro" (de un 4,7%), que en un principio fue propuesto por APJP-MCA, es decir, por la asociacion de prejubilados del sector del metal, la construccion y afines vinculada a UGT, pero que posteriormente ha entrado a formar parte de las agendas de las asociaciones integradas tanto en CEPYP como en FNAPP. Y, finalmente, prosiguen la batalla en pos de una ampliacion de los criterios para determinar la involuntariedad del cese en la actividad laboral con la finalidad, entre otras cosas, de aumentar asi las posibilidades de que se apliquen coeficientes reductores menos onerosos; batalla que ya libraron cuando la mencionada Ley 35/2002, por ejemplo, todavia estaba en fase de debate parlamentario. Ahora bien, con esto entramos en un tema cuyo tratamiento rebasa el de los coeficientes reductores, aunque indudablemente tambien se relaciona con el, habida cuenta que el discurso que las asociaciones reivindicativas generan alrededor de la involuntariedad de la prejubilacion tiene igualmente una vertiente instrumental.

2.2. La argumentacion de la involuntariedad

El principio de la no voluntariedad de las prejubilaciones (que, como se vera, acabara expresandose de forma mas precisa como involuntariedad del cese en la actividad laboral) se erige, de hecho, en un elemento necesario para la defensa de algunas de las reivindicaciones principales de estas asociaciones, como las que se acaban de tratar. Ahora bien, el reconocimiento de dicha involuntariedad no es solo un medio para conseguir otros fines, es decir, un elemento que se instrumentaliza para sostener otras reivindicaciones, sino un objetivo con valor propio, como queda reflejado en los estatutos de algunas federaciones de prejubilados. Ello se explica, entre otras razones, por el hecho de que dicho reconocimiento juega tambien un papel relevante en la construccion de la imagen del prejubilado que tratan de proyectar tanto hacia los demas (hacia afuera) como hacia si mismos (hacia dentro) y, de esta manera, en la construccion de su identidad colectiva: "todos...-se enfatiza (incluso graficamente) en la web de FEVAAS- somos PREJUBILADOS FORZOSOS" (9).

Asi, tanto la afirmacion del caracter forzoso de las prejubilaciones como los argumentos orientados a demostrar este caracter senorean los relatos en los que los prejubilados exponen las causas y motivos por los que se prejubilaron o bien los que, en general, estiman que se encuentran en el origen de toda prejubilacion. Argumentos de los que a menudo se apropian las asociaciones al recogerlos en sus organos de informacion, colectivizandolos y propiciando de este modo que circulen entre sus miembros. Es mas, al ser compartidos, intensifican su capacidad de resignificar la experiencia vivida durante la prejubilacion que, como cualquier experiencia, es siempre contradictoria y multiforme; y re-significarla en el sentido de que el ex-trabajador no es el responsable de haberse prejubilado ni en los casos en que no deseaba hacerlo, como parece ocurrir en la mayoria de ellos...: Yo creo que nadie se queria ir pero opcion no tuvimos ninguna. Ahi simplemente habia que echar a tres mil personas, y a esas tres mil personas se las echo por edad. [...] Si hubieran dado a elegir, nadie se hubiera marchado porque te daba cierta inseguridad que te mandaran al vacio cuando tenias 52 o 53 anos. No es mucho gusto que tengas tres hijos en casa sin trabajar y no sabes como te van a venir las cosas. [Entrevista a un prejubilado en 1993, con 54 anos, de Altos Hornos de Vizcaya; promotor y miembro de la junta directiva de AHV-ASPREJU; en Osorio 2004: 49-58]

...ni en aquellos otros en que si lo deseaba:

Cuando te echan ... porque, en definitiva, cuando alguien dice "Es que me he prejubilado" es mentira. Otra cosa es la manera como cada uno lo acepte, pero el hecho es que cuando sales de una empresa y sales a partir de los 50 anos, lo que hacen es que te echan de la empresa y no tienes mas remedio que aceptar. Otra cosa es que tu tengas ya muchas ganas, porque el ambiente laboral que tienes o el entorno que hay, pues, este muy enrarecido por diferentes razones, y que salgas de una manera, pues, no se, mas a gusto o menos a gusto, y que luego te adaptes mejor o peor, pero el hecho es que te echan. [Entrevista -grabada- a un prejubilado en 1997, miembro de la junta directiva de EXEMAL; marzo de 2007]

El ex-trabajador, de este modo, puede experimentar como involuntaria su prejubilacion incluso cuando admite que no ha salido tan mal parado economicamente como otros o como, en principio, pensaba que podria ocurrir:

Se llamaba a la gente personalmente en Recursos Humanos para convencerlos: "Oye, que a ti te conviene irte por esto, por esto, por esto, que te queda esto...". Y asi, pero era negociado personalmente. Entonces, claro, tu no tienes ningun asidero donde decir: "Mira, pues, esto es inconstitucional o esto es ilegal". Pero, en fin, siendo objetivos, yo creo que nos hemos ido todos bastante satisfechos dentro de lo que cabe, porque estamos expuestos a que fuera peor. Lo que pasa es que podiamos haber ido mejor, evidentemente. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; julio 2005]

Tanto es asi que, por ejemplo, en el informe sobre La involuntariedad de las jubilaciones anticipadas, elaborado por FEGAAS para CEPYP y aprobado en su asamblea general de 2005, se califica de afectados por "el sindrome de Estocolmo" a todos aquellos que, asumiendo un planteamiento "frecuente en los medios de comunicacion", no reconocen "la presion y las amenazas" de que fueron objeto antes de prejubilarse y aceptan acriticamente que, a partir de entonces, entraron en una situacion de "bonanza", haciendo asi causa comun -segun se mantiene en el informe- con los "responsables del secuestro de un derecho constitucional como lo es el derecho al trabajo". Para las asociaciones reivindicativas de prejubilados, tanto como para quienes influyen con sus vivencias en los discursos de estas y para quienes, a traves de ellos, re-semantizan las suyas, no admitir lo que -desde la perspectiva de dichas asociaciones- es una obviedad no puede explicarse mas que por un secuestro del pensamiento critico.

Los argumentos que se despliegan acerca de la involuntariedad de las prejubilaciones son principalmente de dos tipos: unos aluden a las condiciones (macro o micro-estructurales) en que se producen los procesos de prejubilacion, y otros a sus consecuencias individuales y/o colectivas para la vida economica, social, psiquica, etc. de los prejubilados. Y aunque en los discursos tanto de estos como, en terminos institucionales, de las asociaciones de las que forman parte aparecen comunmente entremezclados -como se podra apreciar en algunos de los verbatims reproducidos en las paginas que siguen- es conveniente distinguirlos con el objeto de poder llevar a cabo un analisis mas detallado de los mismos. Entre los primeros, es decir, entre los argumentos que hacen referencia a las condiciones en que se desarrollan los procesos de prejubilacion, uno de ellos apunta al hecho de que los propios prejubilados no participan con frecuencia en las negociaciones implicadas en dichos procesos, cuyas consecuencias, sin embargo, van a "pagar". De este modo, -arguyen- menos aun cuentan con sus pareceres y/o con deseos, por lo que tampoco se sienten participes de ellas.

?Y que sucede? Pues, que se crea una crisis real o ficticia, que ha habido de todo en una empresa, y se plantea un expediente de crisis para eliminar determinado colectivo de empleados, y aqui entra en juego el convenio tal, el convenio cual, que interviene la patronal, intervienen los sindicatos, etc. El unico que no interviene nunca es el propio interesado, el propio pensionista, que no le dejan decir ni oste ni moste. Solo paga las consecuencias. [Entrevista -grabada- a directivos de FEVAAS; julio 2007]

Por otro lado, se plantea que hay una serie de "causas objetivas" en funcion de las cuales puede establecerse que la prejubilacion es forzosa incluso cuando la persona firma un contrato de prejubilacion con la empresa donde consta que lo hace voluntariamente, y aun cuando desee y/o haya deseado acogerse a el. En la demostracion de esta idea aparecen una serie de elementos que no se pueden entender si previamente no se tiene en cuenta el intenso feed-back que suele producirse entre la jurisprudencia y la legislacion correspondientes y los discursos bosquejados por las asociaciones reivindicativas. Asi, la sentencia no 72 emitida en febrero de 2001 por el Juzgado de lo Social no 2 de Alicante a raiz de una demanda contra el INSS y la Tesoreria de la Seguridad Social promovida por un prejubilado para la revision de su pension de jubilacion, tiene una incidencia destacable ya no solo en sentencias futuras, sino sobre todo -tal como se ha indicado- en el discurso de aquellas asociaciones, a las que provee de un argumento bien trabado para sostener la involuntariedad de las prejubilaciones en los casos descritos mas arriba (ver Fernandez 2006: 47, quien entrevista al presidente y al secretario de FEGAAS).

Se estipula, en primer lugar, que para considerar una prejubilacion como voluntaria, es preciso que haya no solo mera voluntad, sino libre voluntad por parte del trabajador, que en la antedicha sentencia se define como aquella que es "dependiente del designio e interes del afectado, no mediatizada por circunstancias objetivas que de algun modo pudieran afectar a la subsistencia de la relacion o a las condiciones de la misma implicando la amenaza de un perjuicio futuro", y es entendida por el Real Decreto 1795/2003, de 26 de diciembre, como "la inequivoca manifestacion de voluntad ... de quien, pudiendo continuar su relacion laboral y no existiendo razon objetiva que la impida, decide poner fin a la misma". De igual modo, se plantea que no hay libre voluntad de prejubilarse cuando la empresa "en su politica confesada de reduccion de plantilla precisa, no es que le convenga, es que precisa acudir a este instrumento legal" (sentencia no 72) y cuando concurre "una causa economica, tecnica, organizativa o productiva, que ha sido constatada por la Administracion y que ha determinado un despido colectivo autorizado", como acaece en todos los EREs, puesto que entonces, aunque la opcion por la prejubilacion puede ser voluntaria por parte del trabajador, no lo es sin embargo su cese de la actividad laboral (sentencia de unificacion de doctrina del Tribunal Supremo acerca de los EREs/4453/2004). Estas ideas -como se ha repetido- traspasan el ambito de la jurisprudencia y la legislacion, y aparecen en terminos muy parecidos en las narraciones de los prejubilados:

Claro, cuando tu te ves que llevas seis meses que el trabajo tuyo se lo estan dando a una contrata, dices: "Si esta gente ha aguantado seis meses aqui pagandome y yo aqui sin trabajar..., realmente estoy en la calle", pero en la calle es el despido y cuando te hablan de despido, ya te lo piensas. Entonces, claro, eso fue una campana muy bien llevada, porque ... cuando tu a una mujer que tiene sus 50 anos, que sus hijos estan ahi y todavia no estan situados, le dices: "Oiga, que aqui el trabajo desaparece. Si quiere usted seguir, tiene que irse a Sevilla", pues: "?Como me voy a ir a Sevilla? Me prejubilo y se acabo". [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; julio 2005]

Los trabajadores de una empresa que esta embarcada en un plan de reduccion de plantillas se ven obligados "a decidir entre lo malo y lo peor", como se dice en el informe elaborado por FEGAAS mentado mas atras, es decir, que quedandoles el despido o tal vez el traslado a otra ciudad donde la empresa tenga alguna sucursal como unicas alternativas, la voluntariedad de sus ceses constituye "una cuestion meramente formal", en expresion -esta vez- de la sociologa Paulina Osorio (2004: 90) (10).

Otra de las causas implicadas en el cese de la actividad laboral, cuya existencia es mas dificil de demostrar que las anteriores, estriba en el mobbing o acoso a quienes se resisten a prejubilarse, que adopta las formas mas diversas. Dejarlos sin trabajo dia tras dia, "sin nada que hacer" durante su jornada laboral, es una de las que aparecen con mayor frecuencia en los relatos de los prejubilados, tanto cuando narran la propia experiencia como cuando generalizan o expresan la experiencia de otros, tal como cabe apreciar en el inicio del siguiente verbatim. La presion para aceptar las ofertas de prejubilacion no se limita, empero, al despliegue de tacticas de esta indole. Asi, cuando se trata de personas que desempenan algun cargo en la empresa, como sucede con un numero considerable de los prejubilados que acaban integrando las asociaciones reivindicativas, quitarles ese cargo es una practica frecuente, con lo que supone de rebaja en la calidad de las tareas que realizan, tanto como el despojarles -en general- de los incentivos economicos de los que disfrutaban hasta entonces:

JL: Entonces (en 1998) saco la empresa un tipo de prejubilaciones que los sindicatos no quisieron pero, claro, no tuvimos mas remedio que acogernos a ellas porque, aunque oficialmente era voluntario, nos estaban coaccionando por todos los lados. O sea, a algunas personas las tenian sentadas seis meses sin trabajar, les daban los trabajos a las contratas.../ P.: Que llega un momento en que la gente estaba deseando irse, porque esta situacion no es comoda. !Si es que un companero, un tecnico, estuvo un ano y pico sentado a una mesa jugando a la carta blanca ... con 52 anos, con un bagaje, con un capital humano, de conocimientos! Lo que pasa es que no se queria ir. / M.: No se queria ir, pero ?que pasa?, que al final ya se queria ir, porque lo aburrieron. / JL: A mi, por ejemplo, me quitaron el cargo que tenia desde hacia 25 anos, y me pusieron en un nivel inferior del que tenia. Entonces, bueno, nos presionaron para que nos fueramos. Es que dijeron, por ejemplo, a este hombre: "Mire usted, pues, su trabajo lo va hacer la contrata"; a mi: "Pues, yo le quito el cargo". Y llega un momento que dices.../ M.: Es que nos fuimos, la verdad, en mejores condiciones, pero fue tambien asi. Nos lo dijeron de manera mas sibilina, pero nos lo dijeron: "El ano que viene, si no os vais, habra cirugia mayor". [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDESCadiz; julio 2005]

La presion laboral puede adoptar formas ciertamente muy sutiles, a veces decididamente orwellianas, como la que consiste en aprovechar el acceso a la informacion de que algunos disfrutan para propiciar que llegue hasta sus manos documentacion donde se ha hecho desaparecer sus nombres del organigrama futuro de la empresa, o donde pueden comprobar que todos los que, como ellos, se han resistido y se resisten a la prejubilacion han experimentado una baja sustancial de sus salarios.

Yo estuve 12 anos trabajando en el Pais Vasco, [...] y durante el ultimo ano tenia al de Recursos Humanos siempre llamandome. En el ultimo ano fui diez veces a su despacho. Me llamaba y yo salia de ahi diciendo: 'Que no, que no lo acepto'. Y el me decia: 'Pues, el ano que viene !ya veras! Va a ser peor'. Yo me iba a mi despacho y el me llamaba otra vez, hasta que como yo tenia acceso a la informacion, fui viendo como a los jefes que habiamos cumplido los 50 anos y no nos habiamos prejubilado, nos habian ido bajando el sueldo. Ademas, en el organigrama, tu casilla estaba vacia, tu cuadro estaba en blanco. Asi que me dije: 'Ya esta, ya me voy'. Y me prejubile. Si no [...] [E]stabas ahi pero sin hacer nada: no tenias nada que hacer ni nada que mandar. [Entrevista a un prejubilado en 1999 a los 52 anos, jefe de inspeccion en Telefonica, miembro de la junta directiva de AITPyJGT-Madrid; marzo 2005]

De las narraciones de los entrevistados se desprende que lo mas comun es que se cree un clima de trabajo tan enrarecido que no invite a continuar en la empresa. Un clima que vuelve innecesaria la presion mas directa puesto que sus objetivos son sobradamente cumplidos, por ejemplo, por los rumores acerca de que, en el futuro, las cosas seran mucho peores. Cuando se trata de altos cargos, las tacticas de presion se combinan, sin solucion de continuidad, con las de persuasion. Asi, se apela a su adhesion a (o comprension de) los intereses empresariales, al inestimable valor que su trabajo tiene para la empresa ... y/o se sugiere que, en su caso, no se va a cuestionar que ellos son quienes deciden acerca de estas cosas, a la vez que se les invita a aprovechar la oportunidad de beneficiarse de los ofertas de prejubilacion:

Y luego, pues, lo clasico. Yo era miembro del comite de direccion. Pues, el comite de direccion se reune menos, se olvidan de avisarte..., es decir, lo tipico: "Que tu no te puedes ir, oye, pero que con el 80% del sueldo, pues...", y tal. Entonces, esto es todos lo dias, que te llama el director de Recursos Humanos: "Oye, P., que me imagino que tu no los vas a coger pero, oye, que sepas que es una oportunidad". Y todos te decian que no te fueras, !pero!. Luego no hubo sesiones informativas comunes donde alguien pudiera preguntar, sino que jugaron con las personas dispersas, que ya sabian (quienes eran). Entonces, bueno, en un determinado momento, pues, digo "Mira, esto no tiene ningun sentido estar aqui". [Entrevista -grabada- a un prejubilado en el 2000, miembro de la junta directiva de ASECAM-Madrid; abril 2007]

El otro bloque de razones a las que acuden para defender que son prejubilados forzosos se juega, como se ha comentado, en el terreno de las consecuencias (economicas, sociales, psicologicos, etc.) de la prejubilacion. Asi, aceptar voluntariamente una merma economica en las rentas que reciben tras el cese en la actividad laboral o, sobre todo, en la pension de jubilacion, como sucede cuando les aplican los coeficientes reductores, constituye algo tan poco razonable a sus ojos que la misma merma se convierte para ellos en un signo indiscutible de la involuntariedad de las prejubilaciones.

Hemos padecido unos recortes de hasta el 40%, pero hemos sido forzosos porque, claro, aqui que no venga nadie ... a mi, por lo menos, no creo que sea nadie capaz de decirme a la cara que yo he trabajado 44 anos, que tengo acreditados en la Seguridad Social, y que luego he tirado alegremente el 40% de mi pension. Bueno, es que eso seria llamarme tonto y eso no lo acepto, !eh! Y, claro, no soy yo, somos un monton [Entrevista a directivos de FEVAAS; julio 2007]

Desde sus puntos de vista, es poco creible que alguien renuncie sin algun tipo de coercion a disfrutar de unos beneficios que les corresponden, fundamentalmente a recibir una pension por la que ha cotizado durante muchos anos con el objeto de garantizarse la mejor jubilacion posible y que, por tanto, es concebida a menudo como la culminacion de toda una vida de trabajo. Es por ello por lo que, en sus discursos en contra de la voluntariedad de las prejubilaciones, acuden a la idea de que pensar lo contrario es ofensivo para los prejubilados porque entrana la presuncion de que son "tontos", tal como decia el prejubilado vasco recien citado, o una "infravaloracion de su inteligencia", como lo expresa una asociacion gallega en su pagina electronica [Web de APT-Coruna; texto "Por que no somos voluntarios"; consultada en diciembre 2006]. El argumento, de hecho, tiene el suficiente peso como para haber sido recogido, por ejemplo, en la exposicion de motivos del proyecto de ley sobre "Modificacion de la Ley General de la Seguridad Social":

Resulta dificilmente explicable que una pluralidad de trabajadores soliciten de la empresa para la que trabajan, por iniciativa propia, su cese, asumiendo con ello una importante disminucion de ingresos, inestabilidad economica y perdida de trayectoria profesional, y mucho menos explicable aun que esta lo admita sin necesidad. [Enero 2007]

Ahora bien, no todos pueden usar argumentos como el precedente, y menos en lo que se refiere a las rentas que reciben en concepto de indemnizacion por prejubilacion. Bien es cierto que, como se expuso mas atras, el no haber sido perjudicados economicamente no es obice para que se pueda discutir la idea de que "son privilegiados" y, sin duda, tampoco para que se pueda negar la voluntariedad del cese en la actividad laboral. Con todo, los argumentos que no pueden aducir perdidas de esa indole se muestran bastante menos convincentes de cara a persuadir de la involuntariedad de la misma. En estas ocasiones, y cuando no ha habido un ERE por medio, se acude a otros "signos". Entre ellos, uno de los mas usuales es el compromiso que los prejubilados adquieren de no trabajar tras el cese, de no hacerlo durante un periodo determinado de tiempo o, particularmente, para las empresas de la competencia.

Nosotros ya tenemos practicamente unas condiciones particulares sobre todo ello y, claro, aqui todos los litigios vienen porque oficialmente nos fuimos de forma voluntaria, pero si tu lees el contrato, que yo lo tengo aqui, ahi ponen una serie de condiciones, !eh!, que evidentemente afecta, o no afecta, pero hay una clausula que nos ponen: que durante los 5 anos posteriores a la firma del contrato de prejubilacion, no podemos estar en ninguna empresa relacionada con Telefonica y tal. Un senor que se va voluntariamente, !eh!, puede hacer lo que quiera. Lo que quiero decir que esa es la prueba evidente de que no nos hemos ido voluntariamente. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; intervencion de JL, prejubilado en 1998 por el denominado Boletin 1515; julio 2005]

El hecho de que las prejubilaciones afecten a un numero considerable de trabajadores dentro de una misma empresa es otra de las razones que se aducen para poner de relieve que no han sido voluntarias.

Una senora se pone de pie en la segunda fila de butacas y, tras contar rapidamente su caso, propone que "Hay que terminar con esta imagen de prejubilados de oro, de prejubilados de lujo..., que nos hemos ido -ademas- de forma voluntaria". A continuacion, otra mujer, situada mas atras que la anterior, sin pedir turno de palabra y alzando la voz desde su asiento, aboga por que se quite "el estigma" de que se prejubilan voluntariamente, porque es lo que mas dano les hace y no pueden reclamar nada: "Si de Telefonica se fueron 15000 empleados -asegura-, muy voluntario no debia de ser. La empresa sabe como manejar a sus empleados y les hace la vida imposible". [Observacion -con notas de campo- en el acto de Presentacion de la CEPYP en Madrid; abril de 2005]

Se trata de un argumento evidente, por ejemplo, en el caso de los ERES, pero que las asociaciones reivindicativas de prejubilados extienden a aquellos otros en que las prejubilaciones se producen por "el sistema del goteo", esto es, cuando involucran a una cantidad importante de trabajadores pero de uno en uno, por lo que su caracter colectivo queda, en cierto sentido, enmascarado.

Claro, cuando se van 800 personas de una empresa todos el mismo dia a la misma hora, ?quien se puede creer que eso es voluntario? Entonces, esto ha sido un logro importante , que (se reconozca judicialmente que) todos los ERES son involuntarios. Ahora nosotros queremos decir que todos los casos son involuntarios, porque dicen: "!Ah!, es que un senor se ha ido y le hemos dado un monton de millones y...". Bueno, si hay un 2% que se han ido, pues, muy bien, esto no es un Estado policial. Se han beneficiado, pues, se han beneficiado. Pero cuando se han ido 700 u 800 mil, eso es mas discutible. Pues, en esto es en los que estamos trabajando. La prejubilacion ahora se produce de esta otra manera, es decir, con el goteo continuo. [Entrevista -grabada- a un miembro de la junta directiva de FEMAS; abril 2007]

Los argumentos sobre la involuntariedad de las prejubilaciones se entremezclan unos con otros, a veces de un modo tal que no es inhabitual que se presenten como ideas meramente superpuestas e, incluso, como escasamente congruentes. Ello se aprecia en algunos de los verbatims expuestos hasta ahora, pero igualmente en el que se reproduce a continuacion, en el cual -por otro lado- aparece otra manera de arguir la involuntariedad -la ultima que vamos a mencionar aqui-, que apela a la edad cada vez mas temprana a la que se producen las prejubilaciones (en ocasiones, a los 47 anos, por ejemplo) y a la improbabilidad de que personas tan jovenes deseen abandonar la actividad laboral.

Es impensable que tanta gente este de acuerdo en dejar de trabajar a edad tan joven. De hecho, en los pocos sitios que se permite, como en la universidad, continuar con la actividad laboral, !cuantos hay que continuan con su actividad laboral, hasta los 70 anos!, y si les dejaran algunos continuarian, ?no? Entonces en el mundo, digamos, mas habitual, que no te dejan prolongar la vida laboral, tambien los habria que la prorrogarian, pero desde luego !quien se va a ir con 50 anos porque le da la gana irse y tal! Desde luego, no en plan masivo. [Entrevista grabadaa un prejubilado en 1997, miembro de la junta directiva de EXEMAL; marzo de 2007]

Y es que una parte relevante de los miembros de las asociaciones reivindicativas de prejubilados, principalmente sus directivos, sostienen una concepcion del trabajo y -aun se podria decir que- son poseedores de un habitus muy particulares, en la medida en que no comparten el planteamiento de que cualquier trabajador dejaria de trabajar en el supuesto de que se le garantizara el cobro de su salario. Ellos, al menos, no lo harian -tal como aseguran- y piensan que hay muchos otros en su misma situacion (los que realizan una actividad enriquecedora, con aporte intelectual, alejada de la monotonia...), en los cuales no suelen reparar, de manera interesada -segun aseguran-, ni los sindicatos ni las empresas ni los partidos politicos ni las autoridades laborales.

Es una idea, pues, mas propia de los anos 30, de sindicatos y partidos politicos que han aprovechado muy bien los empresarios: que es que todo trabajador es un trabajador manual, que esta cansado de desarrollar su trabajo y esta deseando de que llegue el momento de irse a su casa, porque el trabajo es pesado, reiterativo, sin ningun aporte intelectual, y entonces esa persona lo que quiere es marcharse [...] Es la idea que, curiosamente, tienen los sindicatos y tienen, pues, algunos partidos politicos, ?no? Entonces, claro, esa imagen, pues, es cierto que hay algunos colectivos que si, pero hay otros colectivos que no es asi, es decir, que no todas las personas estan diciendo: "!A ver cuando me prejubilo!". [Entrevista -grabada- a un miembro de la junta directiva de FEMAS; abril 2007]

2.3. La independencia

Estas asociaciones nacen como independientes, y sobre todo proclamando, ya desde sus inicios, su independencia con respecto a las empresas de las que provienen sus socios, los sindicatos, los partidos politicos y/o la Administracion Publica, de una manera tal que esta es abordada como un valor que se recalca de modos muy diversos. Asi, por ejemplo, el propio termino -en forma adjetivada- forma parte del nombre de algunas de las asociaciones (como sucede con AITPyJGTMadrid, en cuyas siglas la I tiene ese significado); en otros casos, como es por ejemplo el de APT-Madrid, dicho termino se repite en el pie de pagina de todos los documentos de su web ("La independencia cuesta: !Asociate y Colabora!"); y en otros, su fomento ("frente a cualquier injerencia o control") constituye un fin que aparece consignado de manera explicita en los Estatutos (asi es en AITPyJGTMadrid, en PREJUTECAN o Jubique?).

El alto valor concedido a la independencia se traslada desde las asociaciones hasta las federaciones y confederaciones, como ocurre con los Estatutos de FEMAS, a traves de los cuales esta federacion se presenta a si misma como "apartidista, asindicalista y aconfesional", siendo uno de sus fines: "(p)romover, impulsar y realizar acciones para defender los intereses de estos colectivos, dentro de los cauces legalmente establecidos y con absoluta independencia de organizaciones politicas y sindicales". Ya no aparece ninguna referencia a ser independientes con respecto a las empresas, debido a que estas federaciones y confederaciones reivindicativas (salvando alguna excepcion, como la de CONFEDETEL) no se vinculan a ellas o a sectores empresariales especificos. La independencia es -ademas- presentada, por parte tanto de los directivos como de otros socios de estas entidades, como un valor en si mismo, pero sobre todo como un medio para conseguir otros fines: preservar su caracter reivindicativo (en lo que se refiere basicamente a sus relaciones con las empresas y la Administracion) y establecer la posibilidad de unos intereses comunes entre prejubilados que se encuentran en situaciones muy disimiles y tienen, ademas, ideologias y filiaciones politicas muy diversas, constituyendo asi, de manera consciente y reflexiva, un instrumento en pro del establecimiento de un discurso que permita superar la fragmentacion de partida.

La independencia a la que se apela alude principalmente a aspectos politicos, es decir, a la capacidad de actuar y de pensar de acuerdo a los intereses de los prejubilados, no de aquellas otras entidades. Ahora bien, la independencia politico-ideologica se percibe como estrechamente ligada a la economica, es decir, a la voluntad y -sin dudatambien a la capacidad de sostenerse con los propios recursos, como se puede apreciar en lo que nos dice tanto un directivo de una asociacion...:

Nosotros somos independientes -nos dice M.- porque podriamos pedir una subvencion al banco para alquilar un local y para la asociacion, pero ya se sabe que quien paga manda, y nosotros queremos ser independientes. [Entrevista -con notas de campo- a un prejubilado en 2003, a los 52 anos, del sector financiero, miembro de la junta directiva de Jubique?; marzo de 2005]

...como el presidente y el secretario de una federacion de asociaciones, esta vez la gallega:

Jesus Rodriguez Rilo y Jose Barcia [...] hacen hincapie en el caracter independiente de la agrupacion, que se sostiene unicamente con las aportaciones de los socios. Se consideran asi libres de cualquier presion para presentar sus demandas. [Entrevista a directivos de FEGAAS; en Sesenta y mas, 255: 44 y 46; diciembre 2006]

El que algunas organizaciones tengan sus sedes en locales de las empresas que les prejubilaron y/o reciban subvenciones de ellas se convierte a los ojos de los miembros de las asociaciones reivindicativas en signo indiscutible de que aquellas otras se han plegado a los intereses de estas otras y, por consiguiente, de que carecen de caracter reivindicativo. Tanto es asi que, a veces, cuando se quiere remarcar el vasallaje que dichas organizaciones mantienen con respecto a las empresas, basta con hacer mencion a su dependencia economica sin que, a nivel discursivo, sea precisa mayor argumentacion.

El mantenimiento de la independencia se defiende de dos modos principales: por un lado, acudiendo al lenguaje de la necesidad, a las condiciones que se dan de hecho y que obligan indefectiblemente a ella (o, en general, a la creacion de las asociaciones), y por otro lado, al lenguaje del deseo, a las razones por las que esa independencia constituye, en cualquier caso, algo deseable que es preciso buscar y preservar, ademas, de manera activa. Podemos visualizar este doble lenguaje si atendemos, por ejemplo, al discurso que se ha ido creando en torno a los sindicatos. Asi, en lo que se refiere al lenguaje de la necesidad, un argumento repetido es el que sostiene que las organizaciones sindicales ya no pueden representar a los prejubilados, puesto que estos ya no son trabajadores en activo, de manera que su independencia con relacion a esas organizaciones es una consecuencia indefectible de la propia prejubilacion, una situacion que no depende de la voluntad de los prejubilados ni de sus asociaciones. Este tipo de argumentos lo encontramos incluso entre prejubilados que valoran positivamente la labor sindical, como sucede con el promotor y miembro de la junta directiva de AHV-ASPREJU entrevistado por Osorio (2004: 49-58). Un matiz distinto, netamente negativo, adquiere este tipo de argumentos cuando, al mismo tiempo, se subraya que los sindicatos, dado que no pueden representar a los prejubilados y, por tanto, estos "no son votos para los delegados", no se preocupan de sus problemas.

Estamos asociados desde hace tres anos -dice F. (directivo de la asociacion) refiriendose a el y a otras dos socios presentes-, porque a los sindicatos no les interesamos. No somos votos para los delegados, pues, no les interesamos. [Observacion -con notas de campo- en la sede de Jubique?; mayo de 2005]

Asi, la independencia se presenta con frecuencia como una necesidad derivada de la desafeccion que los sindicatos muestran (y/o mostraron en su momento) con respecto a los intereses del colectivo, recalcandose -por ejemplo- que no los defendieron durante la negociacion de las prejubilaciones con las empresas. Aflora con mayor intensidad en estas ocasiones un cierto recelo frente a estas entidades, cuando no un claro sentimiento anti-sindical:

P. (voluntaria de la asociacion) dice que la asociacion "no esta vinculada a ningun sindicato". V. (directivo de la misma) anade que los sindicatos tenian cuota de beneficios en Fonditel y Antax, por eso no se fian de ellos. Y A. (otra voluntaria) asegura que no se fia de los sindicatos por el modo en que participaron en las negociaciones en 1998: "Fueron los sindicatos los que pactaron con la empresa y, claro, nosotros los perjudicados". [Observacion -con notas de campo- en la sede de AITPyJGT-Madrid; abril de 2005]

Y es que los representantes de las asociaciones, aunque tambien descontentos con el comportamiento de las empresas durante los procesos de prejubilacion, dicen poder entender que estas defiendan tan solo sus propios intereses, habida cuenta que "no tienen alma ni corazon" y se guian por la unica logica del beneficio economico. Sin embargo, los sindicatos son acusados o bien de no defender los intereses de los prejubilados, tal como se ha visto, o bien de no contar con los afectados a la hora de negociar las condiciones de prejubilacion.

Es el desprecio que los sindicatos han tenido hacia ti, que no han sido capaces de tener una reunion como minimo. Aunque la mayoria no estuvieramos afiliados, pero lo minimo ... Han firmado, pues, lo logico es que nos hubieran convocado y que hubiera una asamblea y: "Mira, estas son las condiciones . Esto es lo que hay, hay esta parte positiva, esta parte negativa". Es decir, es lo que se puede pedir a estos. A la Caja, a la empresa no se le puede pedir nada, porque la empresa..., en fin, no es nadie, ?sabes? [Entrevista -grabada- a un prejubilado en el 2000, miembro de la junta directiva de ASECAM-Madrid; abril 2007]

En este mismo sentido se pronuncio Fernando Gimeno, director general de Trabajo de la Diputacion de Aragon, en el transcurso de la I Jornada Nacional de la Coordinadora de Asociaciones y Federaciones de Prejubilados y Pensionistas de Espana (antecesora de la actual CEPYP), que se celebraron en Zaragoza en marzo de 2003, al hacerse eco de los resultados de una encuesta realizada por Aragonesa de Consultoria entre el personal prejubilado de Telefonica, al resaltar que de la misma "se desprende una valoracion muy negativa del mundo sindical", existiendo "una mayor comprension del papel que juega la Empresa porque se supone que sus intereses no son sociales sino de margen de beneficios".

Entre los prejubilados de otras empresas no se derivan, sin embargo, valoraciones tan negativas acerca del trabajo sindical, tal como se ha visto mas atras. Es mas, hay asociaciones sectoriales de prejubilados conformadas por ex-trabajadores que, durante su vida laboral, estaban integrados en un sindicato concreto, como es el caso de la Asociacion de Prejubilados del Metal, Construccion y Afines de UGT (APJP-MCA), que tiene ambito estatal y esta vinculada desde su origen a esta organizacion sindical. No obstante, ello no impide que su presidente, un prejubilado madrileno de Pegaso, declare tambien -paradojicamente- la independencia de la asociacion con respecto a UGT. Y no cabe duda que la mayoria de sus reivindicaciones, como las ligadas a los coeficientes reductores, varian muy poco con relacion al resto de asociaciones que hemos denominado reivindicativas:

Hace cuatro anos -dice Jose Rodriguez Villarroel- nos reunimos un grupo de companeros que eramos 'echados' de las empresas con 54 o 55 anos ,y decidimos crear una asociacion a nivel de Madrid y dentro del seno de la UGT, porque todos eramos afiliados de este Sindicato, pero independiente de la central sindical. [...] Nosotros somos del sindicato y estamos dentro del sindicato pero hacemos nuestras cosas, porque creemos que nuestra problematica no es entendida bien por el sindicato y, por eso, creamos esta asociacion para defender nuestros intereses dentro del mismo. [Presidente de APJP-MCA, Sesentaymas Num 173, septiembre de 1999]

En este tipo de asociaciones se habla igualmente de que los sindicatos no entienden la problematica especifica de los prejubilados, de ahi que hayan tenido que crear una asociacion, por mas que haya sido en el seno de alguno de ellos:

Y eso que en UGT nos entienden algo, que en otros (sindicatos) nada; aunque tambien es normal porque se trata de una problematica nueva porque ni somos jubilados ni asimilarnos a la rama de pensionistas y jubilados del sindicato, ni somos trabajadores en activo. [Presidente de APJP-MCA, Sesentaymas Num 173, septiembre de 1999]

Tal vez haciendo de la necesidad virtud, la independencia de las asociaciones es presentada asimismo -como se ha indicado anteriormente- como una cuestion deseable. Y encontramos aqui una diferencia significativa a nivel discursivo: mientras que la independencia con respecto a las empresas y a la Administracion Publica se ve como una pre-condicion para preservar sobre todo el caracter reivindicativo de las asociaciones, la establecida con respecto a los sindicatos y a los partidos politicos se contempla, en cambio, como un elemento imprescindible para evitar el disenso entre los prejubilados, el afloramiento de diferencias ideologicas y/o politicas que obstaculicen el encuentro de las experiencias que los unen.

En la asociacion se dejan a un lado las diferencias del pasado, cuando algunos perteneciamos a sindicatos y a partidos politicos. Ahora todos estamos unidos, ya no hay que competir, todos estamos en la misma situacion y nos unimos para defendernos contra el banco. [Entrevista -con notas de campo- a miembro de la junta directiva de Jubique?; mayo de 2005]

De hecho, este es el motivo principal por el cual algunos directivos de asociaciones de prejubilados se han opuesto a la creacion de un partido politico que finalmente los pudiera representar. Esta ultima idea se ha venido manejando recientemente en el seno de las federaciones y confederaciones para hacer frente el deficit de representatividad que, como veremos a continuacion, aprecian con respecto al colectivo:

Voy a obviar el tema del partido politico porque a mi como idea es una cosa que me parece muy interesante, pero como cosa a llevar a la practica me parece, pues, [...] que un partido politico necesita un programa politico, y ese programa politico, pues, abre la caja de Pandora de todas las diferencias de nuestros colectivos, porque una cosa es que estemos de acuerdo en cuestiones de que las pensiones deben ser dignas, de que debemos tener una mejor sanidad..., pero como recaudar los fondos para todo eso, los problemas de la guerra y de la paz, las politicas fiscales..., pues, indudablemente abriamos la caja de Pandora de nuestras discrepancias, y podriamos encontrarnos con que, a la corta y a la larga, en lugar de sumar y de unir, lo que haciamos era dispersar. [Presidente de Jubique? Reunion "Confederacion Estatal de Prejubilados y Pensionistas"; Club La Nueva Espana de Gijon, junio de 2007]

Decir, por ultimo, que la independencia que las asociaciones establecen con respecto a las empresas es siempre relativa. Tanto que los mismos prejubilados hablan de que se ven obligados a una vinculacion forzosa con ellas, a una relacion "de por vida", de ahi el caracter sectorial de la mayoria de las asociaciones. Para continuar con el caso de la asociacion mencionada en los dos ultimos verbatims, la de Jubique?, sus socios subrayan recurrentemente el hecho de que los asuntos economicos y laborales de los bancos en que trabajaban antes de prejubilarse (especialmente, el BSCH y el BBVA) les continuan afectando, puesto que las retribuciones y servicios que reciben dependen de derechos adquiridos en dichas entidades, relativos a seguros sanitarios colectivos ("la colaboradora"), planes de vacaciones, pagas extraordinarias de beneficios, etc. que, segun aseguran, deben reclamar de manera permanente, a veces mediante la incoacion o la amenaza de emprender un proceso judicial.

M. sigue contando que la asociacion la forman personas que estan "en el fondo de un garaje", puesto que los bancos los despiden y "estas en la puta calle". Repite en varias ocasiones que, aunque quisieran, no podrian separarse por completo de estos: "Tu puedes trabajar en una tienda de colchones Flex y si te jubilas, pues, la pisas si vas a comprar un colchon nuevo, pero no por otra cosa. Nosotros con el banco es de por vida". [Entrevista -con notas de campo- a un prejubilado en 2003, a los 52 anos, del sector financiero; miembro de la junta directiva de Jubique?; marzo de 2005]

2. 4. La representatividad

El discurso de la representatividad ha empezado a adquirir fuerza en los ultimos anos cuando, en la agenda de las asociaciones reivindicativas, la via politica ha tomado prioridad sobre la vida judicial. La reivindicacion, por un lado, de la independencia de las asociaciones de prejubilados con respecto a organizaciones de diversa indole y, por otro, de la representatividad, esto es, de la necesidad de que los prejubilados se representen a si mismos a traves de sus asociaciones (o agrupaciones de estas) en los organos donde se dirimen cuestiones que les afecten son, en realidad, las dos caras de la misma moneda. Es mas, los hechos que sirven para justificar la primera son los mismos que sirven para fundamentar la segunda: los sindicatos, o cualesquiera otras entidades, no los representan ni los pueden representar por mas que se arroguen esa representacion y por mas que, con frecuencia, la legislacion o la normativa correspondiente les ampare, tal como sucede, por ejemplo, con algunos organos de decision politica tales como los Pactos de Toledo o los Consejos Economicos y Sociales...:

Los sindicatos ... son los responsables de esta situacion, porque son los agentes sociales que dicen que representan a todo el mundo, y no es asi, porque los sindicatos solamente deben representar, y es lo que estamos luchando, a aquellos activos que son los que les pueden votar. Logicamente los sindicatos representan al 8% u 8,5% de los activos, de afiliados, !eh! Y en una democracia, en un pais como este, en que representan al 8 y medio por ciento de los activos, toman decisiones que afectan a un conjunto de mas de 8 millones y medio de pensionistas. Eso es lamentable. [Entrevista -grabada- un prejubilado en 1987 a los 57 anos, ex-ingeniero de ABB, presidente de FEVAAS y de CEPYP; julio 2007]

...pero tambien, en ocasiones, con ciertas comisiones o mesas de negociacion dentro de las empresas que les prejubilaron, donde se pactan aspectos que tienen repercusion en las prestaciones economicas que reciben o recibiran en el futuro:

Los planes de pensiones los administran..., se han apropiado de ellos los sindicatos. Entonces, no formamos parte de la comision de control de los planes de pensiones, no formamos parte nosotros, o sea que del plan de pensiones que vamos a cobrar nosotros nos han sacado, y cuando alguien ha intentado estar alli, pues, a ese lo han machacado. [Entrevista -grabada- a un prejubilado en el 2000, miembro de la junta directiva de ASECAM-Madrid; abril 2007]

La representacion que, de facto, ejercen las organizaciones sindicales es considerada, de este modo, como ilegitima, debido -ademas- a razones de diferente tipo. En primer lugar, porque consideran que no tienen capacidad legal para representarlos, habida cuenta que la Ley Organica de Libertad Sindical, por ejemplo, impide la afiliacion a un sindicato a quienes no sean trabajadores en activo. Con todo, dichas organizaciones asumen generalmente esa representacion por cuanto, como se recuerda en las asociaciones reivindicativas, la normativa que regula la composicion de los mencionados organos de decision es anterior a que el colectivo de prejubilados fuera lo suficientemente numeroso como para que sus problematicas - sociales, economicas, culturales, etc.- adquirieran algun peso en nuestra sociedad y, sin duda, tambien anterior a la existencia misma de sus asociaciones, motivo por el cual cuando la mentada normativa especifica la composicion de tales organos, como sucede -para poner un caso- con los Consejos Economicos y Sociales, ya sean de ambito estatal o autonomico, se preve la presencia en ellos de los denominados "agentes sociales", esto es, de los sindicatos, de la patronal ... y de representantes de un conjunto heterogeneo de entidades, como las camaras de comercio, las camaras agrarias o las cofradias de pescadores, pero no asi de las asociaciones, federaciones o confederaciones de prejubilados.

I: Los derechos que creemos que tenemos quisieramos ocuparnos de ellos. Es lo que decia JM. Por eso estamos intentando que nos reconozcan los Consejos Economicos y Sociales, simplemente participando, que no solamente sean los sindicatos o lo que sea. / [E: ?Y existe alguna posibilidad de conseguirlo?] /JM: Por supuesto, posibilidad todas. No la tengo aqui a mano, pero en la ley que crea el Consejo Economico Social, por ejemplo, en la exposicion de motivos de la ley, el primer parrafo dice que la Constitucion Espanola da a las autoridades el mandato de promocionar y facilitar la representacion de los ciudadanos en todos los organos del Estado a traves de asociaciones, organizaciones etc. No excluye a nadie, lo que pasa es que [...] el colectivo de mayores se podria decir que tecnicamente es un colectivo nuevo, es decir, hace pocos anos no existia. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de FEVAAS; julio 2007]

Es mas, como se desprende del precedente verbatim, los directivos de las asociaciones de prejubilados son consciente de que hoy en dia esa situacion ha cambiado y que, por ello, estan en condiciones de conseguir auto-representacion en instancias impensables hace algunos anos; eso si, siempre y cuando sean "capaces de forzar, de presionar", es decir, de demostrar voluntad para lograrlo. Y como boton de muestra de que ello es asi, se pone como ejemplo lo conseguido por las asociaciones vascas, que parecen haber tomado la iniciativa a este respecto:

A nivel de Pais Vasco, iniciamos ya la tramitacion de pertenencia al Consejo Economico Social en septiembre del ano pasado. Siempre andabamos con que tenemos que pedir, tenemos que pedir..., pero nunca pediamos. Ya la hemos pedido. Naturalmente, no vas a llamar a la puerta y te van a decir adelante a la primera, ?no?, ni mucho menos, pero al poco tiempo resulta que como consecuencia de esta peticion, nos han dado una representacion en un Consejo de Prevision Social que ha creado el gobierno vasco, y no lo habiamos pedido. Ya nos lo han dado, ya pertenecemos. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de FEVAAS; intervencion del vicepresidente de la misma; julio 2007]

En cuanto al deficit de representatividad del que hablan las asociaciones reivindicativas, ya no se trata tan solo de que entidades que no pueden representarlos -en el sentido de que los prejubilados no pertenecen a ellas y, por consiguiente, no tienen posibilidad de incidir en la eleccion de los representantes- se arroguen su representacion en organos donde se toman decisiones que les afectan. Es decir, no se trata tan solo de una cuestion legal, sino asimismo de un problema de confianza o, mas bien, de falta de confianza en dichas entidades, pues -como recalcan tambien cuando abordan este tema- no han defendido sus intereses cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo, en particular cuando se pactaron sus prejubilaciones...

Si yo no soy un trabajador y yo no los elijo, ?por que me tienen que representar? Asumen la representacion porque hay una ley que les ampara en la representacion, pero yo no quiero que me representen, yo quiero representarme a mi porque yo entiendo que soy el unico que puede plantear lo que yo quiero plantear. Por otro lado, ?como puedo yo confiar, para que me represente, en quien me ha echado? Porque al final, se pinte como se quiera pintar, los acuerdos para echar a la gente de las empresas han sido acuerdos que se han hecho a 3 partes: han sido gobierno, empresarios y sindicatos. [Entrevista -grabada- a un prejubilado en 1997, miembro de la junta directiva de EXEMAL; marzo de 2007]

... pero tampoco despues, como lo pone de manifiesto el que los pensionistas, en general, hayan ido perdiendo poder adquisitivo a lo largo del tiempo:

Lo que ya no es de recibo es que nos esten diciendo que somos la octava potencia economica del mundo, y los pensionistas espanoles ocupemos el puesto 32 o el 62, que hayamos perdido poder adquisitivo ... En el verano del ano pasado, segun datos que han aparecido en la prensa y demas, se establecia oficialmente el salario medio en 1900 euros, y la pension media en 640 euros: una diferencia del 66%. Esto es muy sencillo: cuando llegan los primeros meses del ano y se negocian los convenios colectivos, los sindicatos, pues, pelean por los activos, que es lo suyo, y gestionan convenios que normalmente superan el 5%; en algunos casos bastante mas. A los pensionistas nos suben el IPC; un IPC que, ademas, a mi me gustaria tener al contable del Estado que realiza los numeros, para llevarle a mi casa y me diga que solo ha sido el 2. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de FEVAAS; intervencion del vicepresidente de la misma; julio 2007]

Relacionada con el deficit de representatividad esta la idea, resurgida una y otra vez en el discurso de las asociaciones de prejubilados, de crear un partido politico (como antes se habia planteado la creacion de un sindicato) que de una forma definitiva defienda sus derechos; idea que goza de un cierto predicamento entre algunos, pero que otros desechan por distintos motivos, uno de los cuales es el expresado mas atras, pero al que cabe anadir otros, como es el peligro de que los prejubilados y/o los mayores se recluyeran en "un ghetto" mediante una inicitativa de esta indole, tal como aduce uno de los miembros de la Federacion Vasca:

Si nosotros verdaderamente somos capaces de tener un partido politico y analizamos nuestra problematica desde un punto de vista familiar, seriamos el partido mas importante de Espana. / JL: Pero seria un ghetto, seria un ghetto. ?Tu te imaginas una reunion de un partido politico de mayores, hablando de problemas de mayores? Ademas, si hacemos el partido de mayores y vamos a la Diputacion, vamos al Ayuntamiento y vamos al Estado, vamos a hacer del Ayuntamiento, Diputacion y el Estado un ring porque: "como somos los que mas podemos" ... / I: ?Por que un ring?/ JL: Porque los jovenes pueden hacer un partido de jovenes, y los casados y los viudos, y nos pegamos todos para repartir los dineros. / JM: Esto tendria que ser objeto de un debate muy largo y no hay tiempo. Lo que si te digo es que el colectivo de mayores si somos capaces de unirnos. Juntos todo es posible. Los mayores podriamos quitar y poner presidentes, independientemente de montar o no un partido politico. [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de FEVAAS; julio 2007]

3. A modo de conclusion: "la perdida" y "el sufrimiento" como formas de legitimacion de las reivindicaciones de los prejubilados

En estas paginas hemos descrito cuatro de los elementos y/o reivindicaciones que conforman el discurso que las asociaciones de prejubilados han ido elaborando mismo tiempo, la heterogeneidad que caracteriza al colectivo (11). Para ello ha sido preciso integrar en el espacio social de los puntos de vista acerca de las consecuencias de la prejubilacion (12), una de las posiciones que este colectivo ha adoptado: la de las asociaciones reivindicativas de prejubilados. Una perspectiva frecuentemente desdibujada, tanto a nivel institucional como a nivel de los estudios sobre este colectivo (Vease # 1.1.) por la usual asimilacion del prejubilado al modelo social del jubilado (y por ende, al de la tercera edad), cuyas connotaciones asistenciales sujetos pasivos, a los que se preconstruye como estando ajustados en sus practicas y expectativas al modelo de la tercera edad. Dicha posicion -como hemos senaladose corresponde con la que mantienen ex-trabajadores que han ocupado cargos medios y altos en las empresas que los prejubilaron y que, por lo comun, conciben la expulsion/abandono de estas como una experiencia que no solo ha truncado sus expectativas laborales y profesionales, sino que ha tenido implicaciones negativas en sus posiciones sociales, su vida familiar y/o su estado de salud.

Algunos autores, como Lopez 2003, estiman que la discusion sobre si la prejubilacion es buena o mala es una cuestion obsoleta, y otros, como Alonso y Perez (2003: 133), aseguran que estas valoraciones pueden estar influidas por la procedencia de los investigadores y, por consiguiente, de su propia experiencia y valoracion del trabajo y la jubilacion. Consideraciones de esta indole son relevantes cuando advierten frente a la tendencia de los cientificos sociales a valorar los fenomenos sociales que investigan. Ya no lo son tanto, sin embargo, cuando se trata de analizar las valoraciones que los propios sujetos llevan a cabo sobre esos mismos fenomenos puesto que, desde esta perspectiva, tales valoraciones adquieren sentido en la medida en que sean enfocadas como uno de las aspectos que integran la dimension performativa de los discursos, esto es, en la medida en que se preste atencion al hecho de que, por un lado, pueden contribuir a la constitucion de un determinado tipo de subjetividades13, -en este caso- de un determinado tipo de prejubilados y, por otro lado, pueden entrar a formar parte de las estrategias desplegadas para conseguir unas ciertas demandas -aqui las de las asociaciones reivindicativas-.

En efecto, valoraciones de esta naturaleza coadyuvan a que un conjunto de sujetos poco definidos, con un estatus sumamente ambiguo y, por ello, de dificil aceptacion social y fuente potencial de conflictos, se conformen o bien como "un grupo social nuevo con problematicas distintas a las que responder desde las politicas publicas", tal como plantea Castillo (2008) para el caso de los prejubilados del municipio de Aviles, o como una categoria social integrable socialmente gracias que dichas valoraciones establecen los limites sociales de las conductas del colectivo, como afirma Garcia (2006) a partir de sus estudios sobre la funcion del "discurso de la mala fama" en la mineria asturiana. Y no cabe duda que el discurso de las asociaciones reivindicativas, que aqui hemos denominado "de la perdida y el sufrimiento", tiene asimismo capacidad de crear la realidad que predica, capacidad de crear un tipo de prejubilado predispuesto a pensar, sentir y actuar de un determinado modo. Se trata aqui de un sujeto "prejubilado" que se presenta, ademas, como el reverso del definido por Garcia, lo que quiza se explica por las diferentes condiciones laborales de los ex-trabajadores afectados por los procesos de prejubilacion en uno y otro caso, pues no en vano la mayoria de investigadores que se han acercado a este ambito tematico (Alonso y Perez 2003; Las Heras 2004; o Devillard 2008, v.g.) sostienen que esas condiciones (mayor o menor dureza del actividad laboral realizada, mayores o menores oportunidades de promocion profesional, mayor o menor incidencia de la categoria desempenada en la empresa sobre la posicion social que los sujetos ocupan dentro de sus comunidades, etc.) marcan diferencias importantes en los concepciones que se manejan del trabajo, en el lugar que se le otorga para el desarrollo social y personal ... y, de esta manera, tambien en la vivencia del proceso de prejubilacion. El caso es que la eficacia simbolica de cualquier discurso en cuanto a su capacidad para contribuir a la construccion de a determinada subjetividad depende no solo de las caracteristicas internas de dicho discurso (como, por ejemplo, un despliegue concreto de recursos retoricos), sino sobre todo de que aquellos sobre los que pretende ser eficaz cuenten con un habitus que les predisponga a ser convencidos y conmovidos por el; y esto, a su vez, se vincula con las condiciones socio-economicas, socio-politicas y/o socioideologicas en que viven dichos sujetos.

Asi, los prejubilados estudiados por Garcia, mayoritariamente extrabrabajadores que realizaban tareas "duras" en la mina, resumen con frecuencia su situacion tras la prejubilacion acudiendo a la metafora del enriquecimiento por medio de la loteria, todos cuyos elementos, segun expone el mismo autor en otro articulo (Garcia 2008), "son adecuados para describirla". Los prejubilados afiliados a las asociaciones reivindicativas de prejubilados, como hemos indicado, responden a un perfil muy distinto. Mientras que para los trabajadores de la mina la "loteria" de las prejubilaciones conlleva la liberacion -azarosa pero irrenunciablede un tipo de trabajo severo de efectos desgastantes, entre aquellos -los asociados a entidades reivindicativas- se recurre a enfatizar, a la vez, las plenas capacidades laborales y la voluntad de trabajar en el momento de la prejubilacion que, en todo caso, han sido deliberadamente desechadas por iniciativa empresarial. Y mas aun, el cansancio respecto al trabajo (bajo la forma de aburrimiento, inquietud, incomodidad...) que augura su "abandono", es marcadamente atribuido al modo de gestionar el proceso mismo de las prejubilaciones, mediante estrategias empresariales que obligan a la suspension ("no tenia nada que hacer, ni que mandar") y/o inducen la "desactivacion" de la voluntad y el empeno ("esto te mina"). En ese sentido, cabe senalar que el conjunto de imagenes a las que recurren los prejubilados de las asociaciones reivindicativas, mas el hecho de la transposicion de esquemas de accion forjados en su actividad profesional/sindical (habitus gestor) a la direccion de tales asociaciones suponen un desafio a su asimilacion al modelo social del jubilado y al del prejubilado de oro (al modelo de pasividad dorada).

Entre los prejubilados asociados a las asociaciones reivindicativas, la idea de "enriquecimiento" es sustituida por la de "perdida" dentro de las expresiones con que dan sentido a la situacion de prejubilacion. Es mas, no es facil hallar en sus discursos imagenes que asocien esta situacion a cuestiones que tengan que ver con la suerte o el azar. Estan convencidos que lo que reciben como prejubilados, en lo que tiene de positivo (el "cobrar sin trabajar" o la percepcion de unas rentas relativamente altas, por ejemplo), no es otro cosa que una retribucion a lo que ellos han aportado a la empresa, a la Seguridad Social y, en general, a la sociedad a lo largo de sus trayectorias laborales. Que se les retribuya es considerado, por tanto, un derecho que en justicia les corresponde. Es mas, en algunos de los miembros de estas asociaciones hallamos incluso una critica a "los otros", a quienes tienden a concebir las rentas de prejubilacion como una dadiva de la empresa y/o del Estado:

Muchos no saben ni que lo que reciben de la Seguridad Social es un derecho que tienen. Piensan que el Estado es el dueno: "No, no, oiga. El Estado no es el dueno de eso. De hecho, los duenos tendriamos que ser nosotros". [Entrevista -grabada- a un miembro de la junta directiva de FEMAS; marzo de 2007]

Asi, en los relatos de los miembros de las asociaciones reivindicativas de prejubilados, las metaforas de la loteria, la suerte o la dadiva son reemplazadas por las invocaciones al derecho y a la justicia. Ideas-fuerza que adquieren un lugar central en las perspectivas desde las que hablan, y que son congruentes con una concepcion general de la vida en donde el esfuerzo, la actividad y la voluntad son los motores que permiten alcanzar los objetivos de cada uno:

I: Nosotros hemos cotizado mas de 45 anos, porque en nuestra generacion con 14 anitos empezamos a trabajar, porque era prioridad despues de la Guerra Civil y porque verdaderamente hacia falta en casa un duro, !eh!, y entonces llegamos a esta edad de 56, 57 anos, y nos expulsan del trabajo, con un trauma ... Ha habido suicidios en nuestra asociacion, afortunadamente no muchos (como un 2%), ha habido depresiones, y ha habido otros que han enfrentado esta situacion luchando por la misma, y no vamos a parar. [...] Nosotros vamos a seguir luchando con todas nuestras fuerzas y, si no soy yo, sera otro el que me sustituya o lo que sea, hasta conseguir lo que verdaderamente nos corresponde, que es el derecho constitucional del 100% de los 65 anos. La postura nuestra es totalmente correcta y justa, y mas cuando estamos contemplando que el gobierno espanol quiere depositar mas de 31 millones de euros en la banca privada y demas para sacar rendimiento de ese dinero... Parte de ese dinero es nuestro, parte es nuestro por lo que hemos contribuido a la Seguridad Social y por lo que nos han quitado, por ese 40% que nos han quitado con los coeficientes reductores. Entonces, lo unico que queremos, pidiendo al gobierno, es justicia; en nuestra opinion, es justicia. [Entrevista -grabada- a directivos de FEVAAS; julio 2007]

Si ahora abordamos el discurso de estas asociaciones como un instrumento que persigue ser efectivo en la consecucion de las reivindicaciones que plantea, hay que prestar atencion a los elementos de persuasion de los que precisa dotarse acerca de la legitimidad de estas. No hay que olvidar que se trata de un discurso que -como se ha visto- se elabora principalmente frente a los de la empresa, los sindicatos y el Estado, lo que ocasiona que buena parte de sus caracteristicas se deban al contexto particular de su socio-genesis, es decir, al hecho de que se haya originado en el marco de un proceso de lucha dirigido tanto a alcanzar las mencionadas reivindicaciones como a abrir una brecha en la arena politica que permita la expresion de los puntos de vista de los prejubilados, rechazando de esta manera la condicion "silenciosa" que en ella se les ha reservado. Por otro lado, los elementos ideacionales a los que recurren para legitimar sus demandas, asi como para hacerse oir en la arena politica, son los que aluden a la ya mencionada "perdida": ante todo a una perdida economica -como se vio mas arriba-, pero tambien a perdidas en otros ordenes (en terminos de vinculos familiares, de posicion social, de salud, de identidad personal, de autoestima, etc.), de ahi el nombre que aqui se le ha dado al discurso de estas asociaciones.

Entonces, todos esos problemas que hay, esos los padece la gente, problemas familiares..., porque !cuantos divorcios incluso ha habido por este tipo de problemas! Los hay, ?no? Entonces, que no, que nosotros en la parte donde hacemos mas hincapie es en la parte economica, porque nos resulta muy dificil el poder entrar en el mundo de lo personal, de lo familiar ... Total ahi no puedes entrar, pero tienes tambien una serie de problemas economicos que te afectan y te afectan de una manera muy seria, y esos son los que, por lo general, mas intentas plantear en las asociaciones, federaciones y confederaciones. [Entrevista -grabada- a un prejubilado en 1997, miembro de la junta directiva de EXEMAL; marzo de 2007]

Hay que recordar que, en el interior de este discurso, se recurre en todo momento a un lenguaje de los derechos y de la justicia, apoyandose argumentalmente la legitimidad de las demandas de los prejubilados en una privacion injusta e injustificada de bienes de diversa naturaleza a que tienen derecho como contrapartida a lo que han aportado previamente. De hecho, frente a unos planteamientos como los implicados en el discurso de "la loteria" y/o del "chollo", que ubican a los prejubilados como beneficiarios de un privilegio o don gratuito que les posibilita cobrar -y cobrar bastante- sin trabajar, es decir, sin hacer ni dar nada a cambio, las asociaciones reivindicativas apelan a menudo a la idea de una ruptura de la cadena de reciprocidad, puesto que los prejubilados no han recibido en la misma medida en que han contribuido al florecimiento de sus empresas, de la Seguridad Social y/o de la sociedad, lo que los situa, si acaso, como acreedores de las mismas (14). Lo siguiente es lo que se asegura a este respecto en una publicacion periodica de una asociacion de prejubilados castellano-leonesa del Grupo Telefonica:

Los senores prejubilados de Telefonica no somos ningunos privilegiados. Hemos tenido unas prejubilaciones duras, gracias a una nefasta e interesada negociacion. Telefonica, empresa mil millonaria en beneficios pero cicatera con algunos de aquellos que han contribuido a que este donde esta, a la cabeza del ranking de las empresas de Espana. [Texto titulado "?Que mal hemos cometido?", El Boletin no 10, noviembre de 2006, p. 1]

Y esto otro es lo que afirma el Presidente de la CEPYP en una reunion celebrada en Gijon durante el ano pasado: Esa es la realidad, es decir, hemos sido una generacion de castigo, hemos sido una generacion que, despues de la Guerra Civil, hemos tenido que levantar este pais -con el franquismo- a base de horas, a base de jornadas de 60 horas, trabajando sabados, etcetera, etcetera. No podias ver ni a la familia y, despues de eso, y despues de haber contribuido durante tantos anos de cotizaciones a la Seguridad Social, nos expulsan del mercado de trabajo indignamente, de los centros en los que hemos trabajando tantos anos, y nos aplican unos coeficientes reductores que no estaban previstos para esto. Por lo cual estamos recurriendo por via juridica al Tribunal Constitucional. [Presidente de Jubique? Reunion "Confederacion Estatal de Prejubilados y Pensionistas"; Club La Nueva Espana de Gijon, junio de 2007]

La consecuencia mas evidente de esta ruptura de la reciprocidad estriba en el sufrimiento, en el malestar y el dano sobre el cuerpo causados por la mengua de recursos economicos o bien de la identidad o de la posicion social -para poner solo unos ejemplos- que dependen del desarrollo de la actividad profesional. Este sufrimiento pasa a formar parte tambien de los relatos que se orientan a fundamentar la legitimidad de las reivindicaciones de las asociaciones de prejubilados, sin caer -sin embargo- en lo que Fassin (2003) llama la bio-legitimidad, es decir -y con este comentario vamos a concluir el articulo-, sin que el cuerpo sufrido se erija en el eje sobre el que pivotan los argumentos esgrimidos para legitimar dichas reivindicaciones y, de este modo, sin convertirse en el principal recurso de la relacion con el Estado o con el capital. Asi, el discurso de estas asociaciones moviliza con mayor fuerza y con mayor frecuencia el topico de la justicia (con su referencia a los derechos) que los que el citado autor llama "topicos del infortunio", esto es, los tres mas habitualmente instrumentalizados en el marco de la bio-legitimidad, a saber: el de la necesidad, "que remite a la evidencia elemental del caracter invisible de la situacion", el de la compasion, que "pone en escena al cuerpo en una relacion a la vez de simpatia y de proximidad", y el del merito, que muestra que este "se resiste a la decadencia" y "esta deseoso de someterse a las exigencias que permitan superar" dicha situacion (Fassin 2003: 62-63).

En suma, el discurso de las asociaciones reivindicativas de prejubilados no se pliega con facilidad al vuelco de las fuentes de la legitimidad que se esta dando en nuestro tiempo, no se aviene sin resistencias a invocar la razon humanitaria como unica capaz de hacer valer la rectitud de las demandas de un individuo o de un colectivo.

Recibido: 15-2-08

Aceptado: 5-5-08

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Maria Isabel JOCILES RUBIO y Adela FRANZE MUDANO

Universidad Complutense de Madrid

Departamento de Antropologia Social

jociles@cps.ucm.es

adelafranze@cps.ucm

REFERENCIA NORMALIZADA

Jociles Rubio, M. I. y Franze Mudano, A. (2008). El discurso de la perdida en las asociaciones reivindicativas de prejubilados".(The discourse of the loss in the vindicative associations of pre-retired people). Cuadernos de Relaciones Laborales, Vol. 26, num. 2, 2008.

(1) El articulo es fruto de la investigacion colectiva "Prejubilados espanoles: politicas sociales para la organizacion del tiempo y de los espacios publicos" (SEJ2004-05327).

(2) No especifican a cual se refieren de las varias que hay (ver esquema 1). Hicieron su investigacion en Madrid, por lo que es muy probable que fuera una de las dos (APT-Madrid o AITPyJGT) existentes en esta comunidad autonoma. Para reconocer a las asociaciones identificadas con acronimos, se recomienda utilizar los esquemas 1,2, 3 y 4 que se adjuntan al final de este articulo.

(3) Susana Castillo (miembro del grupo APSYC -Antropologia de las Politicas Sociales y Culturales-, al que pertenecen todos los investigadores implicados en el proyecto mencionado en una nota a pie anterior) participo activamente en las sesiones de OP implementadas en Madrid durante este primer ano, y es la autora de la grabacion del acto publico de presentacion de la CEPYP en Gijon en junio de 2007.

(4) Se consigue, por ejemplo, una exencion en las tributaciones correspondientes a la cantidad de 42 mensualidades de salario bruto, en lugar de 12, y de un 30% en el IRPF de los complementos una vez superados los 42 meses. Como se dice en la web de FEVAAS, se logra, primero, que esta ultima exencion fiscal fuera hasta los 65 anos y, despues, que pasara a ser vitalicia.

(5) Un incremento en el porcentaje aplicable, para su calculo, a la base reguladora, que aunque no llega al 70% demandado, pasa del 48 al 52 %.

(6) Ademas, tienen que haber estado inscritos en el INEM durante los seis meses anteriores a la solicitud y haber cotizado un minimo de 30 anos a la Seguridad Social.

(7) Los coeficientes reductores pasan a ser del 6% para estos ultimos y, para los primeros, del 8% cuando han cotizado 30 anos, del 7,5% cuando lo han hecho entre 31 y 34, del 7% cuando ese intervalo va de los 35 a los 37 y, finalmente, del 6% cuando comprende de los 38 a los 39 anos de cotizacion a la Seguridad Social.

(8) Aprobada como Ley 40/2007 de 4 de diciembre de medidas en materia de Seguridad Social.

(9) Web de FEVAAS, seccion "Quienes somos"; consultada en agosto 2006.

(10) De hecho, el feed-back con relacion a este tema se produce igualmente entre los estudios realizados por cientificos sociales y los discursos de los prejubilados. Vease el citado de Osorio 2004 o, v.g., el de Suso y Zubero 2002.

(11) Hay otros elementos/reivindicaciones que conforman igualmente dicho discurso, que aqui no hay lugar para tratar con un minimo de detenimiento, tales como el de "la figura del prejubilado", por ejemplo, cuyo estatuto -hoy ambiguo- se busca que sea reconocido a nivel juridico.

(12) Devillard (2007), por su parte, ha reconstruido el espacio social de los discursos acerca del trabajo y la actividad de los prejubilados de Aviles y Gijon.

(13) Bien entendido que, desde nuestro punto de vista, la construccion discursiva es solo una vertiente mas de los procesos sociales de constitucion de las subjetividades.

(14) Lo habitual es que se niegue el privilegio. No obstante, hay veces en que, si bien se niega con respecto a la generalidad de los prejubilados o con respecto a uno mismo, se admite su existencia en lo que atane a determinados subgrupos: "Y Television Espanola, con 47 (anos, se prejubilan), pero esos tienen la ventaja..., que esos si que son de lujo. Cuando aparecen ahi los prejubilados de lujo, son esos, no nosotros, !eh!". [Entrevista -grabada- a miembros de la junta directiva de AJUPREDES-Cadiz; julio 2005].
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Author:Jociles Rubio, Maria Isabel; Franze Mudano, Adela
Publication:Cuadernos de Relaciones Laborales
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2008
Words:20720
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