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El dialogo como epifania linguistica: de la racionalidad metodica a la racionalidad fundada en la escucha del logos (Horen).

INTRODUCCION

El objetivo de esta reflexion consiste en repensar criticamente la racionalidad metodica desde la nocion de comprension, entendida no como ideal metodico, sino como la forma originaria de realizacion del Dasein, atendiendo al giro legado por Heidegger y desarrollado por Gadamer, en el que la comprension (Verstehen) es concebida como el modo de ser del Dasein. La hermeneutica, cuyo eje fundacional lo constituye la comprension, no es mas un metodo o una tecnica de interpretacion de textos, como en Dilthey o Schleiermacher, sino el modo de comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos circunda. Gadamer opone a la racionalidad metodica, el modelo dialogico, pensado desde la Verstehen, en su relacion con el lenguaje y el oir hermeneutico. Asegura el filosofo que a todo fenomeno hermeneutico le subyace una primacia del oir, y esta conviccion lo lleva a querer recuperar, desde la filosofia misma, aquella dimension basica de significacion, que se abre en el acceso inmediato a las experiencias humanas, mas alla de la mediacion metodica de la ciencia.

LA COMPRENSION Y LA CIRCULARIDAD DESDE EL DIALOGO COMO RACIONALIDAD VITAL

La comprension, entendida como fenomeno instaurativo de sentido, hace del metodo una estructura circular, configurandose de esta manera una hermeneutica que comprende, en forma no dogmatica y no convencional, la alteridad, el pensamiento de la diferencia, la pluralidad, el disenso, y que piensa al hombre como comprendiente, es decir, como un ser-en-el-mundo que, al comprenderse, comprende a su vez un mundo que comparece frente al el como sentido. Esta relacion de circularidad supone la recepcion de un pasado que llega al interprete, imponiendose como tradicion o texto, que sigue obrando en el, y del que no puede sustraerse. Por su parte, el presente se muestra como un estar abierto a la experiencia de la alteridad, en la que el interprete debe estar dispuesto a "oir" y a dejar valer en el la palabra donada por un texto, por un presente vivo, o por la tradicion que, por no agotarse en ninguna interpretacion, pide permanentemente ser nuevamente escuchada.

La hermeneutica se revela como ese lenguaje "comprensivo", -nueva koine-, desde donde se pueden recuperar los "pasados posibles". Este emprendimiento linguistico posibilita la develacion de estructuras de sentido, eslabonadas en una totalidad respeccional, que determina al dialogo como constitutivo de una epifania linguistica. El dialogo como racionalidad vital se manifiesta como alternativa a la metodologia convencional, y lo hace desde un lugar en el que se promueve la "comprension" de esos otros mundos posibles, (de los relatos, las culturas, las tradiciones, la creatividad, la palabra,) que convergen como lenguajes plurales de una realidad que se piensa como lo estructuralmente abierto, y que sigue posibilitando nuevos accesos y nuevas comprensiones.

El intento de resignificar el hecho metodologico desde la circularidad dialogica, supone un primer anclaje en esa regla de la retorica antigua que propugna la relacion entre el todo y las partes, en la que el todo debe entenderse desde lo individual y lo individual desde el todo. A partir de la ontologia gadameriana, la historia se piensa como aquello que sigue obrando en toda comprension, y que se abre a la pretension del otro bajo la forma de dialogo. Esta fusion horizontica posibilita, mediante el oir, el advenimiento de nuevos sentidos, en un esfuerzo de auto comprension de nuestro propio ser historico. Desde nuestras experiencias personales, logramos apropiamos de esas redes inteligibles, hasta arribar al advenimiento de sentidos co-implicativos que reclaman del interprete una verdadera escucha hermeneutica. Gadamer piensa la comprension como reconstruccion de sentido, partiendo de la relacion de circularidad entre pasado y presente.

Esta comprension fundacional se produce en medio de un conjunto de prejuicios y precomprensiones, que determinan circularmente esa estructura del comprender historico. Algunos autores, como es el caso de Gomez Ramos, describen los resultados de esta circularidad, en relacion con el proceso hermeneutico: "(...) el encuentro que inicia el proceso hermeneutico manifiesta su circularidad como un camino de ida y vuelta del interprete a la cosa. Sin embargo, ese camino tiene una peculiar estructura abierta (...)" (Gomez Ramos, 2000: p. 21).

LA HERMENEUTICA DIALOGICA COMO ARTE DEL OIR (HOREN)

El hombre es fundamentalmente dialogo en un mundo constituido linguisticamente, en este sentido el hombre esta concernido inexorablemente a la escucha del logos, que no solo es verbum o sermo, sino que tambien es palabra interior. Para llevar adelante este dialogo que somos, se requiere un oir hermeneutico, capaz de captar esos sonidos que guian al hombre hacia su ser. A toda experiencia hermeneutica le subyace una primacia del oir, en el sentido que el que esta inmerso en las tradiciones tiene que prestar oidos a lo que en ella se dice, pero, ademas, solo el oir esta capacitado para escuchar el logos.

Mientras ninguno de los demas sentidos participa directamente en la universalidad de la experiencia linguistica del mundo, sino que cada uno de ellos abarca tan solo su campo especifico, el oir es un camino hacia el todo porque esta capacitado para escuchar al logos. (...) El sentido de la experiencia hermeneutica reside mas bien en que, frente a todas las formas de experiencia del mundo, el lenguaje pone al descubierto una dimension completamente nueva, una dimension de profundidad desde la que la tradicion alcanza a los que viven en el presente. Tal es la verdadera esencia del oir: que incluso antes de la escritura, el oyente esta capacitado para escuchar la leyenda, el mito, la verdad de los mayores (Gadamer, 2012: p. 554).

La relacion entre oir (Horen) y comprender (Verstehen), es un asunto clave para la filosofia hermeneutica, ya que en todo comprender siempre esta presente un oir hermeneutico. Si se entiende que la comprension es acontecimiento de sentido, y que lo que alli acaece es una conversacion con el otro, cuyo proposito es el mutuo entendimiento, de ello se colige que la relacion entre el hablar y el oir es una relacion esencial que le concierne de suyo a la experiencia hermeneutica.

Tanto Heidegger como Gadamer pensaron dicha relacion entre el oir (Horen) y el comprender (Verstehen). Heidegger, en su analitica del Dasein, tematiza como estructuras existenciarias, la Befindlichkeit (disposicion afectiva), Verstehen (comprension) y Rede (habla), y es en esta ultima en la que piensa esta unidad en el paragrafo 34 Da-sein y discurso. El lenguaje.

La conexion del discurso con el comprender y la comprensibilidad se aclara por medio de una posibilidad existencial propia del mismo discurso: el escuchar [Horen]. No por casualidad cuando no hemos escuchado "bien", decimos que no hemos 'comprendido'. El escuchar es constitutivo del discurso (*). Y asi como la locucion verbal se funda en el discurso, asi tambien la percepcion acustica se funda en el escuchar (**). El escuchar a alguien [das Horenauf ...] es el existencial estar abierto al otro, propio del Dasein en cuanto coestar. El escuchar constituye incluso la primaria y autentica apertura del Dasein a su poder-ser mas propio, como un escuchar de la voz del amigo que todo Dasein lleva consigo (Heidegger, 1997: p. 186).

Heidegger, al pensar el oir como modo primario de apertura del Dasein, tambien sostiene que ese poder oir (Horen) habilita al Dasein para obedecer (Horchen). Toda habla comporta una subordinacion al ser, por lo tanto, el hombre se define mas como oyente que como hablante.

El hombre esta subordinado a la apertura originaria. En tanto que el habla remite a esta especialidad o ambito mas amplio que el Dasein, es el signo que lo define. De aqui que en etapas posteriores se lleve a cabo una especie de emancipacion o separacion del habla: mas que ser una posesion humana, posee al hombre. Por tanto, como el comprender se resuelve en el oir propio del habla originaria (Rede) -distinta del lenguaje (Sprache)-, el hombre es mas un oyente que un hablante. Oir implica, por decirlo de un modo grafico, estar metido en el Da-sein, esto es, en la apertura (Aguilar-Alvarez Bay, 1998: p. 217).

Solo quien ya comprende puede escuchar. El Dasein escucha porque comprende, por ser comprensor del estar-en-el-mundo, y en esa coexistencia escucha a los otros y se escucha a si mismo, es esa suerte de acatamiento del escuchar [horigkeit] antes mencionada, lo que supone tanto el estar de acuerdo con los otros, como tambien los modos privativos del no querer-escuchar. En este ultimo supuesto, el comprender se veria entorpecido en la medida en que el lenguaje se desarraiga y sufre una caida, tal como lo senala Heidegger al analizar el fenomeno de las habladurias.

(...) Oir implica, por decirlo de un modo grafico, estar metido en el Da-sein, esto es, en la apertura. Aun cuando el hombre es necesario para que el sentido del ser se revele, no se identifica con la apertura que lo hace posible. Este caracter de mediacion, de ser instrumento para que el ser se manifieste, es precisamente el habla (Ibidem).

En Gadamer la relacion entre el oir y el comprender supone, entre otras cosas, la tarea de prestar oidos a la tradicion una y otra vez, la cual se abre como texto, como voz, como inteligibilidad que se despliega para donar su sentido al interprete, con quien entra en situacion de dialogo.

(...) el contenido de la tradicion entra en juego y se despliega en posibilidades de sentido y resonancia siempre nuevas y siempre ampliadas de nuevo por su nuevo receptor. Cuando la tradicion vuelve a hablar, emerge algo que es desde entonces, y que antes no era (...) Tanto si la tradicion misma es una obra de arte literaria como si proporciona noticia de algun gran acontecimiento, en cualquier caso lo que se transmite aqui entra de nuevo en la existencia tal como se representa (Gadamer, 2012: p. 553).

La tradicion es lenguaje, y como tal debe ser oida. Ella se realiza en un proceso de dialogo junto al interprete, donde el oir juega un papel estelar. La tradicion dona un sentido que es llevado a palabra mediante el lenguaje. "Mas importante que todo esto es algo a lo que venimos apuntando desde el principio: que el lenguaje no constituye el verdadero acontecer hermeneutico como tal lenguaje, como gramatica ni como lexico, sino en cuanto que da la palabra a lo dicho en la tradicion" (Ibid: pp. 554-255).

Quien escucha al otro escucha a alguien que tiene su propio horizonte. Escuchar al otro significa respetarlo, protegerlo, conservarlo, oirlo en medio de un dialogo que posibilita el acceso a lo comun, es el reto de una palabra que se hace nueva en el oir de la comprension. La comprension como acontecimiento de sentido, es dialogo con el texto o con la tradicion, en la tarea de re-instauracion de nuevos sentidos, asi lo entiende Lopez Soria cuando expresa

El pensar se vuelve rememoracion: escucha, desde la actualidad, de los mensajes eventuales y fragmentarios de los monumentos. Rememorar es ligarse al pasado (...) como una continuidad narrativa (historia del ser) que se constituye en referente de sentido y de la que nos apropiamos recordandola y abriendonos a nuevas respuestas. Porque el pasado no esta cerrado; es mas bien un horizonte abierto que las interpretaciones no agotan nunca (...) que ese pasado debilitado se convierta en un trasfondo que hace posible el dialogo desde una aceptacion del ser como evento (Lopez Soria, 2008: pp. 310.311).

Todo dialogo, tanto con la tradicion como con el texto, supone la puesta en escena de esa relacion esencial entre el hablar y el escuchar, a partir de la cual tanto el interprete como el lector, en mutua co-pertenencia con lo hablado o lo leido, se sienten interpelados y dejan oir lo que aquellos quieren decirle, con la finalidad de realizar un entendimiento reciproco.

Es impostergable la necesidad de entendernos los unos con los otros, y para lograr este proposito es necesario que nos hagamos cargo de lo que los otros nos quieren decir. Este encuentro dialogico constituye el acto en el que el interprete deja valer en el la palabra donada por la tradicion o el texto que pide ser nuevamente escuchada. La hermeneutica, entendida como el arte de oir o de "dejarse decir algo", piensa al hombre desde su posibilidad mas propia, el estar resuelto a oir(Horen) y a obedecer (Horchen)el sentido del ser que se revela.

CONCLUSIONES

Esta reflexion con respecto al dialogo como epifania linguistica es crucial para entender el sentido critico con el que Gadamer examina el metodo cientifico, advirtiendo sobre los peligros de su caracter dogmatico, y las pretensiones de verdad que lo caracterizan al querer controlarlo todo. Gadamer propone una teoria hermeneutica que muestra al dialogo como arte de pensar y de reforzar lo dicho desde la cosa misma. En este sentido el filosofo piensa la comprension como ese algo que acontece en el dialogo, como un momento hermeneutico determinado por esa dimension dialogica. El telos dialogico no es otro que la "comprension" entendida desde esta dimension como experiencia vital entre dos interlocutores

La comprension solo surge en habla de tu a tu, en el dialogo, esto es, en el enfrentamiento linguistico entre interlocutores con iguales derechos (...) Gadamer nos ha abierto los ojos para esta profunda sabiduria, cuyo origen esta en Platon. Comprender significa hacerle justicia al otro, permitir su derecho y dejarle sus razones; no exige tener que darle la razon tambien la critica y la autocritica ha de tener un lugar legitimo en el dialogo (Habermas et al, 2001: p. 29).

Esa comprension dialogica implica tambien la tarea de prestar oidos a esa tradicion que se abre como texto, como voz, como inteligibilidad que se despliega para donar su sentido al interprete. La tradicion entra en juego y se desarrolla en posibilidades de sentido, siempre ampliadas de nuevo por su interlocutor. Cuando la tradicion vuelve a hablar, emerge algo que entra de nuevo en la existencia. La tradicion es lenguaje, y como tal debe ser oida. Ella se realiza en un proceso de dialogo junto al interprete, donde el oir juega un papel estelar. La tradicion dona un sentido que es llevado a palabra mediante el lenguaje. Quien escucha al otro escucha a alguien que tiene su propio horizonte. Escuchar al otro significa respetarlo, protegerlo, conservarlo, oirlo en medio de un dialogo que posibilita el acceso a lo comun, es el reto de una palabra que se hace nueva en el oir de la comprension. Todo dialogo, tanto con la tradicion como con el texto, supone la puesta en escena de esa relacion esencial entre el hablar y el escuchar, a partir de la cual tanto el interprete como el lector, en mutua co-pertenencia con lo hablado o lo leido, se sienten interpelados y dejan oir lo que aquellos quieren decirle, con la finalidad de realizar un entendimiento reciproco. Gadamer a lo largo de su obra insiste en la necesidad de entendernos los unos con los otros, y para lograr este proposito es necesario que nos hagamos cargo de lo que los otros nos quieren decir. "La apertura hacia el otro implica, pues, el reconocimiento de que debo estar dispuesto a dejar valer en mi algo contra mi, aunque no haya ningun otro que lo vaya a hacer valer contra mi." (Gadamer, 2012: p. 438). La hermeneutica, entendida como el arte de oir o de "dejarse decir algo", piensa al hombre desde su posibilidad mas propia, el estar resuelto a oir (Horen) y a obedecer (Horchen)el sentido del ser que se revela.

Referencias bibliograficas

Aguilar-Alvarez Bay, T. (1998). El lenguaje en el primer Heidegger. Fondo de Cultura Economica, Mexico.

Gadamer, H-G. (2012). Verdad y metodo I. Traduccion de Ana Agud de Aparicio y Rafael de Agapito, Sigueme, Salamanca, Espana.

Gomez Ramos, A. (2000). Entre las lineas. Gadamer y la pertinencia de traducir. Visor, Madrid, Espana.

Habermas, J; Rorty, R; Vattimo, G; Theunissen, G; Figal, G; Bubner, R; Teufel, E y H.U. Gumbrecht, H.U (2001). El ser que puede ser comprendido es lenguaje, Editorial Sintesis, Madrid.

Heidegger, M. (1997). Ser y Tiempo, Traduccion de Jorge Eduardo Rivera, Editorial Universitaria, Santiago de Chile.

Lopez Soria, J. I. (2008). Perspectivas vattimianas, Hermeneutica espiritual y ontologia del limite, en: El Mito del Uno. Horizontes de Latinidad. Gianni, Vattimo y otros. Editorial Dykinson, Madrid.

Carmen Marina MENDEZ CABRITA

camamenca@hotmail.com

ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8672-3450

Universidad Regional Autonoma de Los Andes (UNIANDES), extension Tulcan, Ecuador

Este trabajo esta depositado en Zenodo: DOI: http://doi.org/ 10.5281/zenodo.2426756
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Author:Mendez Cabrita, Carmen Marina
Publication:Utopia y Praxis Latinoamericana
Date:Oct 15, 2018
Words:3024
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