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El culto lunar.

Escribo esto con mi ultimo aliento para advertir a los posibles lectores de este testamento, de los peligros de un culto extrano al que me entregue y por el cual estoy, como dije, a punto de ser consumido en cuerpo y alma.

En este estudio me encuentro solo y mirando con terrible fascinacion el objeto, el sujeto, de mi gloria y desgracia. Puedo ver por la ventana, en la linea del horizonte mas alla de las montanas como va saliendo una graciosa silueta seductora y traicionera; una luz perturbadora que llena de plata todo a su paso y convierte todo en subdito de su cruel reinado. Esa luz cabalista que murmura con voz de una joven virgen palabras monosilabas que invitan a la entrega de la vida carnal y espiritual.

Que ingenuo fui al dejarme arrebatar por esa hechicera llamada Selene. Como un inocente cordero fui dejandome llevar por la plata y el susurro, por el deseo y el misterio en una noche de luna llena donde la realidad cambia y se convierte en reino de esa mujer llamada Luna que todo lo convierte y todo lo pervierte. Llamada deseo, llamada noche. Se y te confieso lector, que jamas sabre su nombre verdadero.

Comenzo cuando mi alma joven se aventuraba por las noches de insomnio a mirar las estrellas buscando una respuesta cosmica a mis dudas terrenas. Fue el principio de mi amorio divino, entre yo, mortal que te escribe a ti que me lees, y esa figura femenina de ambigua silueta pero concreta presencia. Recuerdo como su luz alumbro mis caminos durante muchas jornadas oscuras y su compania alivio los tormentos que la existencia ponia sobre mis hombros. Era tan suave su sonido, como un canto entonado desde las mas lejanas profundidades del espacio.

Que misteriosa sensacion era palpar con los oidos esas calidas caricias que venian de lo misterioso. Que facil era abstraerse al sonido de la luna al salir por el horizonte, justo como esta noche. La escucho mientras escribo; ya la veo como sale y se presenta ante el mundo con su digno orgullo. ?Quien merece mirarte dulce amada mia?

Perdoname lector. En momentos me embriaga la vision de mi luna, de la hechicera de quien te hablo, y por eso a ratos esta carta parecera de amor mas que testamentaria. Digo que es mi ultimo respiro el que inspira estas palabras por que soy consciente de cuan debil he quedado despues de tantas noches de darme entero a mi senora. Solo un encuentro mas bastara para agotar este corazon cansado que a duras penas sigue palpitando. Te advierto con esta carta lo que puede suceder cuando se da todo a una diosa, a esta diosa que embruja con celestial mirada.

Sea yo el ultimo contagiado del sin-vivir. Un esclavo fui de sus ordenes no enunciadas. Porque tengo que admitir que jamas escuche una palabra indigna de su voz: jamas palabras de negacion o violencia, solo suave musica salia de esa boca hecha para cantar y recitar La Poesia misma. Pero habia algo, un impulso irracional, algo que me movia mas alla de cualquier intento de control. Algo en esa forma tan dulce de abrazar que me atraia sin remedio a darlo todo sin pensar, a arrojar todas mis valiosas pertenencias al abismo y quedarme desnudo bajo la mirada femenina de esa luna de la que te pongo sobre aviso.

Y lo digo sin pudor: que gozoso sentimiento estar en su presencia entregado sin verguenza, totalmente suyo sin pensarlo. No te imaginas que magica sensacion de libertad es tener sus cadenas en el cuello y en los brazos, en las piernas y el pecho, en el corazon. Atado a la luna ya no dan ganas de volar, ella es el destino y el punto de partida. Mi amada luna, la morada que espere tanto tiempo, el hechizo que mi cuerpo esperaba para comenzar a ser. Soy un iniciado al culto del amor lunar.

Pero no te fies de todas mis palabras. Date cuenta que mi mente ya ha sido asaltada por los magnificos ejercitos comandados por mi corazon. Los ultimos vestigios de mi razon son los que escriben estas palabras de advertencia. Siento como va muriendo lo ultimo en mi que es pensamiento y se me agota el tiempo para hacer esta carta. Pronto cedere a mi entrega y dejare de ser yo para ser "a uno con" ella, mi luna, mi dulce luna. Nota y no dejes de notar mis desvarios, lector; lamento encargarte la tarea de discernir entre palabras lunaticas y pensamientos aun racionales. Por que conforme va subiendo esta hechicera por el cielo nocturno voy perdiendo mi conciencia y presencia individual. Ya te lo dije, pronto no sere el que escribe, escribira Otro.

Todavia recuerdo los primeros versos que le recite en el claro de un bosque a media noche, esos poemas de amor inocente que cantaba yo hacia el limbo oscuro de una noche de luna nueva. Pidiendo que brillara de nuevo, invocaba con poesia su presencia, como un pecador ruega por confesion. Que duras eran las noches de espera para verla de nuevo, timida dandose a desear. Primero una sutil linea que crecia cada noche hasta darme un cuarto creciente anunciando el gozo y la maravilla suprema de una luna llena, justo como esta noche. Que sublime espectaculo verte bellisima luna llena, llenas el mundo y mi corazon de plata y luz, de misterio y deseo. Te adoro luna de mi vida.

Cada vez me cuesta mas trabajo no levantar la mirada para evitar mirar por la ventana a esa bruja que va escalando por el cielo de esta noche, un solo vistazo sumerge en mi olvido el proposito de esta carta y me convierte en un poeta maldito, fanatico idolatra, lunatico, subdito del culto al amor lunar. Por eso no hagas caso de mis palabras de carino y deseo a esa que no quiero nombrar. ?Cual sera su nombre verdadero?

Con el tiempo fui cayendo en la cuenta del embrujo que enredaba mi corazon con zarzas que placenteras clavaban sus espinas en mi, haciendome notar que estaba vivo al verme sangrar. Eran mis sacrificios, daba mi sangre santificada por sus manos como ofrenda, para que viniera cada mes lunar, como esta noche; estaba yo obligado a mantener el orden cosmico rogandole regresar y al mismo tiempo era un deseo incontenible realizar mi deber como sacerdote oscuro de su culto.

Que bello es caer a sus pies. Que bello es darle todo hasta el ultimo aliento y negar la realidad del dia para reivindicar el mundo de la opacidad. La noche es la noche donde encontre mi destino y mi condena. Solo cuando mis suenos se poblaban de sombras femeninas con el rostro difuso fue cuando el temor se apodero de mi. Que terror fueron durante tanto tiempo los amaneceres para mi; ese sentimiento de abandono de mi amada que persistia todo el dia hasta que llegaba el atardecer que presentaba la noche para regresarme a la gloria de este adepto a la luna. Llegaba la oscuridad para dejarme sacar mi verdadera naturaleza de cazador nocturno, felino de ojos verticales al acecho de la presa. Negro todo, extremo opuesto a mi senora toda luz.

Fue y ha sido esa figura pequena y esbelta de cadencioso andar la que lleno de terror mi mente y embriago de placer malvado mis entranas; dandome de beber el nectar de su boca mediante besos entre sombras. Solo fantasmas se adivinaban en mi cuarto de delirios durante esas largas jornadas en las que se me presentaba temible subyugando mi ser ante su seductora presencia de mujer. Estrechado contra, para, por, en su cuerpo pasaba eternidades voluntariamente sometido gozando esa extatica manera de estar en el mundo. En eso se ha convertido mi vida de entregado a mi secreto culto, soy y me enfrento a mi realidad como amante de la noche y lo negado.

Vivo dejando de vivir y soy mediante el no-ser. Me realizo deconstruyendo lo real, lo poco real, que queda de mi presencia en el mundo. A cada paso no-hago mi caminar y tatuo lo que me rodea de negro, de ausencia de color. Vivo para la nada, para lo no posible, para mi no-sol, para mi luna amada, mi mujer lunar que es mia yo siendo suyo. Que bizarra explicacion de mi vida en los ultimos tiempos te he dado. Espero entiendas los delirios que me ha acarreado el tomar conciencia de esta posicion mia ante el nuevo mundo que me posee.

Estoy embrujado y poseido por mi diabolica amante. Delirio es lo que define el modo en que vivo sus entregas en mis suenos, sus palabras con mi nombre, sus gestos para mi, sus abrazos, sus besos, todo lo que me ha dado. Delirantes eran las caricias sobre mi rostro con esas manos fantasmales causantes de febriles temblores entre los que me perdia en la inconciencia. ?Fue real tenerte, dulce amada, mismisimo demonio? ?O fueron tus hechizos los que provocaron esas cruelmente bellas alucinaciones?

Escribiendo en esta noche puedo decir que no me importa, con el final tocando a mi puerta me confieso al mundo a traves de ti, lector, que no me arrepiento de los pecados en que consiste mi condena. No niego el sufrimiento que me ha provocado el amor oscuro del que soy presa, pero aun asi volveria a optar de la misma manera, lo digo con insano orgullo. No te lo recomiendo hermano o hermana que lees esto. Tendrias que enfrentarte a la noche en su esplendor, a la nada carcomiendo el Todo minuto a minuto despues de la puesta de sol. Tendrias que dejarlo todo e ir en pos de esa ilusion con nombre de mujer.

Es una apuesta con todo en contra y en la que solo se gana una ilimitada sensacion de soledad. Es la paradoja, el dogma central de mi culto; entregarse a lo mas Otro, lo mas oscuro, buscando la mas estrecha y profunda unidad con el Todo. Como es posible este vacio en el pecho cuando mi amada prometio la fusion perfecta con ella y el cosmos.

Pero yo, heretico poeta, oscuro angel del demonio me voy ya preparando para el enfrentamiento de esta noche. Ya voy viendo la Luna en lo alto del firmamento iluminando el paisaje neblinoso afuera de esta casa. Estoy en lo profundo del bosque y ya nadie puede auxiliarme. Se por las noches anteriores lo que sucedera hoy. De entre la niebla, justo bajo un rayo de luz lunar saldra una figura, la que ya te he descrito, y la vere por la ventana mientras se acerca a casa. Antes he tenido miedo pero hoy conozco mi destino y le sonrio.

Escuchare el susurro del viento al abrirse la puerta principal y el rechinar de las escaleras, sin ningun sonido de pasos, pero con el estremecimiento de la casa entera al tener como invitada a una diosa condenada. Hasta que llegue al umbral del estudio en el que me encuentro, yo mirando por la ventana y ella justo detras mio. Reconocere el fin por el escalofrio que recorrera todo mi cuerpo.

Pero prefiero morir por mi mano, antes de entregarme una noche mas a su infernal cuerpo; en verdad lo digo. Si esta proximo el fin, buscare mi redencion negandome a sus tentaciones y tomando el control de mi propia muerte. No la mirare cuando llegue al umbral de mi puerta. No la dejare posar su mano sobre estos hombros cansados de tanto terror. Ya te he dicho que esta es mi ultima noche sobre la tierra, se que un beso mas de ese demonio me llevaria hacia el infinito del cosmos donde mi existencia perderia solidez y me convertiria en la ambiguedad de la nada eterna, absoluta y ultima. Ella es la guardiana de ese mundo de oscuridad donde todo se une en un momento y un lugar, fuera del tiempo mas alla de cualquier imaginacion humana.

Se agota el tiempo. Me voy despidiendo. Ya puedo ver la estela neblinosa que deja mi blasfema amante al andar hacia aqui, la veo desde lo alto de mi estudio, mi guarida de soledad. Siento el temblor en las manos y garganta al sentirla aproximarse. Que delirio es este, la Luna en lo alto del cielo estrellado y al mismo tiempo entrando a mi hogar para tomarme en sus brazos y llevarme al caos universal mediante sus seducciones carnales. Por la ventana la veo avanzar envuelta en esa tunica blanquisima, suelta al viento, translucida, fantasmal. Con el andar cadencioso de un poema.

Que gozo es este, verla andar hacia mi, !que perfecta encarnacion!, que belleza trascendental.

Su cuerpo exhibido al mundo es el fractal del universo en su exacta y perfecta composicion.

Ya va entrando en la casa, escucho, mas bien siento, el frio entrar y apoderarse de todos los rincones de la casa. Que suave y magnifica sensacion, que tortura tenerme que resistir a tal divinidad.

Pero no, no es divina, !es demoniaca! Tengo que resistirla.

La siento subir las escaleras, entra en mi nariz el aroma de su ser, de su sexo cosmico. Que tortura. Quiero morir en sus brazos. Ayudame, Dios Mio. Ayudame a resistir.

Esta detras de mi, la figura lunar en el umbral ... amor ... Tengo una daga en mi mano izquierda, apunta a mi corazon.

Perdoname mundo, solo quiero verla una ultima vez, una mirada a su mirada estelar y me quitare la vida viendo sus ojos.

Sus ojos ... Estrellas ... el Todo ... luna mia, luna amada

Bruno Padilla Olazagarre **

* Este relato llego a nuestra redaccion el 16.01.07

** Pasante de nuestro Departamento de Filosofia y Humanidades.
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Title Annotation:Literatura
Author:Padilla Olazagarre, Bruno
Publication:Xipe Totek
Date:Mar 1, 2007
Words:2429
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