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El concepto mimetico de la literatura en los textos ensayisticos de Galdos.

Durante algun tiempo la critica defendio la idea de un Galdos despreocupado de la escritura. En este sentido el autor de Fortunata yJacinta sufrio la misma injusticia que Baroja, de quien siempre se habia destacado su desinteres por la composicion1. Ambos novelistas, dos de los mas relevantes entre el ultimo tercio del siglo XIX y el primero del XX, han sido considerados poco menos que ignorantes en materia tecnica, escritores que llevaban a cabo su labor sin haber reflexionado sobre el hecho ficcional, sobre su concepto de lo literario y sobre su posicion como autores en los textos. Del caso Galdos ha dado cuenta Laureano Bonet en su imprescindible "Introduccion" a Ensayos de critica literaria, dedicados al novelista canario, sobre todo cuando, refiriendose a la critica de la Restauracion afirma que en terminos generales definio a Galdos como autor espontaneo "cuyas novelas surgian del vacio porque si, sin un proceso previo de intelectualizacion" (Bonet, 1999: 7). El mismo Bonet recoge unas palabras de Leopoldo Alas en las que este expresa el desconocimiento galdosiano de la critica literaria, y se refiere a la espontaneidad de su ingenio:

Tal vez sin pensarlo, me atrevere a decir que sin pensarlo, pues no es de esos novelistas que siguen al dia las vicisitudes de la critica literaria y hacen de sus libros de inspiracion programas de tendencias esteticas: Galdos, por impulsos espontaneos de su ingenio, ha recorrido en su larga historia poetica etapas distintas, que corresponden a los grandes movimientos de la literatura moderna (Alas, 1912: 196-197; en Bonet, 1999: 8).

Pero nada mas lejos de la realidad, y ahi esta el estudio de Laureano Bonet para demostrarlo. De hecho, Galdos se ocupo de cuestiones de tecnica y critica tanto en textos de caracter teorico como en otros de esquema y contenido ficcional, como se tratara de mostrar a lo largo de este articulo.

Aunque en todos los escritos en los que Galdos se refiere a su poetica late un mismo concepto general sobre lo literario, existe una clara diferencia entre textos ficcionales y textos ensayisticos tanto en forma como en contenido: los primeros cuentan con una tecnica que los vincula al cuento y los segundos carecen de ella; ademas en los primeros el elemento tecnico surge al hilo de la trama literaria mientras en los segundos se manifiesta de forma mas abierta. De hecho, al referirse a algunos de estos textos, Jose Carlos Mainer (2004: xx) los situa sin ambages dentro de la produccion literaria del novelista, y los relaciona con una forma concreta de difusion, el periodico, porque no en vano vieron sus primeras luces en las paginas de la prensa. Algunos criticos, incluso, los han estudiado desde una perspectiva exclusivamente literaria, como textos pertenecientes al genero "cuento". Asi ha sucedido en dos importantes trabajos: el de Ajan E. Smith Los cuentos inverosimiles de GaMos en el contexto de su obra (1992) y el de Julio Penate Rivero Benito Perez GaMos y el cuento literario como sistema (2001). Como se pone de relieve en estos y en otros trabajos, algunas de esas obras son, en efecto, cuentos, pero no solo cuentos o no cuentos sin mas, porque en ocasiones nos encontramos ante relatos hibridos que combinan elementos del genero con otros propios del articulo de costumbres, la satira o la literatura de viajes, segun ha explicado Jose Carlos Mainer (2004: xx). H mismo Alan E. Smith reune algunas de esas piezas bajo una etiqueta comun, "En busca del cuento", y entre ellas aparecen algunas de las que se va a tratar aqui, como "La novela en el tranvia", "Un tribunal literario" o "El articulo de fondo".

Uno de los aspectos mas significativos de la poetica galdosiana es su vision de la literatura como mimesis de la realidad. El concepto fue esgrimido por Aristoteles para explicar una literatura en la que se buscaba ampliar el conocimiento humano mas alla de la experiencia2. En "Observaciones sobre la novela contemporanea en Espana" (3) Galdos afirma que la novela de verdad debe ser "espejo fiel de la sociedad en la que vivimos", y que el autentico novelista debe observar mas la realidad e imaginaria menos como ya hicieron Cervantes y Velazquez, dos de nuestros mas sublimes artistas. Pero es en "La sociedad presente como materia novelable" donde Galdos expresa con mayor exactitud ese caracter mimetico que debe tener la novela. Se trata de su Discurso de ingreso en la Real Academia Espanola y fue escrito en 1897, casi treinta anos despues que el primer ensayo y que los relatos ensayisticos que seran comentados aqui. De ahi que Laureano Bonet destaque su importancia como balance de la trayectoria del autor y como reflexion sobre las nuevas formas que la novela empezaba a adoptar en los albores del siglo XX (4). En ese texto Galdos habla sobre la mimesis en estos terminos:

Imagen de la vida es la Novela, y el arte de componerla estriba en reproducir los caracteres humanos, las pasiones, las debilidades, lo grande y lo pequeno, las almas y las fisonomias, todo lo espiritual y lo fisico que nos constituye y nos rodea, y el lenguaje, que es la marca de raza, y las viviendas, que son como signo de familia, y la vestidura, que disena los ultimos trazos externos de la personalidad: todo eso sin olvidar que debe existir perfecto fiel de balanza entre la exactitud y la belleza de la reproduccion. (en Mainer, 2004:107).

El concepto de mimesis que se refleja en este texto es totalizador. La mimesis literaria lo abarca todo: lo fisico y lo espiritual, el lenguaje, el modo de vida, hasta los vestidos, porque cualquier elemento puede servir para captar mas fielmente la realidad. A pesar de todo, como senala Galdos, es importante conjugar la exactitud y la belleza, es decir, mantener la mimesis evitando al mismo tiempo caer en lo excesivamente grosero. En este caso Galdos aboga por un realismo moderado, alejado del naturalismo mas extremo. H novelista tiene que huir de lo que no sea estetico porque ha de darse un equilibrio perfecto entre la exactitud del dibujo (mimesis) y la belleza. Este es, pues, para Galdos, el limite de la imitacion, mientras para el Estagirita la frontera se situaba en torno a la necesidad y la verosimilitud, segun quedo senalado en la nota 1. El mismo Aristoteles se habia aproximado en cierto modo a esta idea cuando afirmaba que la tragedia imita a los hombres mejores de lo que son (5). Aunque tradicionalmente se ha interpretado el pasaje desde el punto de vista moral, lo cierto es que en la traduccion de Lopez Eire se introduce un matiz estetico que enriquece el sentido del texto y que no seria licito rechazar.

Ademas Galdos refuerza su concepto de mimesis cuando compara la literatura con la pintura en lo que supone otra vinculacion evidente con la teoria clasica. La idea se remonta a Simonides de Ceos, autor del siglo V a.C. para quien la pintura es poesia silenciosa y la poesia pintura que habla. Pero es Horacio quien recogio la imagen para la historia en la Epistola a los Pisones y la acuno en la expresion utpicturapoiesis (como la pintura, asi la poesia). Galdos la hace suya cuando en el Discurso de ingreso en la Academia se refiere al vulgo como principal objeto de la imitacion, y para ello utiliza una alegoria de la pintura, como se observa en estas palabras:

Quiero, pues, examinar brevemente ese natural, hablando en terminos pictoricos, que extendido en derredor nuestro, nos dice y aun nos manda que le pintemos, pidiendonos con ardorosa sugestion su retrato para recrearse en el, o abominar del artista con critica severa (en Mainer, 2004: 108).

Segun ha expresado Galdos, la buena novela tiene que ser un reflejo fiel de la realidad de su tiempo, pero a menudo nos encontramos con textos que incumplen este principio. El publico se ha acostumbrado a un tipo de obra que se ha difundido con extraordinaria rapidez desde Francia y que ha alcanzado nuestras fronteras. En estas novelas aparecen personajes estereotipados a los que el lector reconocia sin dificultad (6). Por ello son faciles de interpretar y faciles de elaborar (se originan por medio de moldes), y las unicas que dan dinero y que sostienen a "algunas pequenas industrias editoriales" (en Mainer, 2004: 13). Se trata, naturalmente, de la novela de folletin, de la que tanto parece abominar Galdos a lo largo de toda su carrera en textos teoricos y literarios (7), y cuya lectura ejerce tanta influencia sobre la juventud. La razon de que Galdos rechace el genero folletinesco, a pesar de la atraccion irracional que habia ejercido sobre el desde la infancia, radica en su desvinculacion de la realidad, porque, en efecto, el folletin muestra un mundo que solo existe en la ficcion, una sociedad "que hemos conocido en nuestras lecturas" (en Mainer, 2004: 13), pero que no tiene ningun reflejo en la realidad real. Hay, por lo tanto, una "realidad" inventada, puro producto ficcional, que aparece en la novela de folletin, mientras la literatura de verdad, a la que debe tender todo buen escritor como Cervantes o Dickens, es aquella que esta de acuerdo con el concepto de mimesis como imitacion de la realidad.

En sintonia con esa formacion clasica que se refleja en los ensayos, Galdos senala como la literatura folletinesca solo busca distraer y deleitar al lector, incumpliendo de este modo la maxima horaciana de conjugar el didactismo y el deleite. En este sentido, Galdos relaciona varios aspectos vinculados todos ellos con esa forma de mala literatura, a saber: su caracter estereotipado; el mal ejemplo que ejerce en la sociedad, sobre todo en la juventud; su caracter imaginario; su finalidad solo deleitosa; y, finalmente, el hecho de estar dirigida a un publico muy mayoritario y, por lo tanto, poco escogido, un publico, ademas, de escasos recursos economicos porque se presenta en un soporte -el folletin- accesible, como senala el novelista canario "a las fortunas mas modestas" (en Mainer, 2004: 14).

El publico es, en efecto, uno de los factores que mas preocupa a Galdos. De hecho, nuestro autor reflexiona en profundidad sobre este elemento fundamental de la comunicacion literaria en un texto de madurez, el ya mencionado Discurso de ingreso en la Academia. Para Galdos el publico es el "autor supremo" de los libros, porque, basandose en su concepto de mimesis, es quien los inspira, mientras el que los escribe recibe la denominacion mas humilde de "autor inmediato". Y esto es asi porque, a su juicio, el publico tiene una doble mision -creadora y receptiva- ya que primero inspira las obras y despues las juzga como lector:

[...] al lector inicial de la obra artistica, el publico, la grey humana, a quien no vacilo en llamar vulgo, dando a esta palabra la acepcion de muchedumbre alineada en un nivel medio de ideas y sentimientos; al vulgo, si, materia primera y ultima de toda labor artistica, porque el, como humanidad, nos da las pasiones, los caracteres, el lenguaje, y despues, como publico, nos pide cuentas de aquellos elementos que nos ofrecio para componer con materiales artisticos su propia imagen: de modo que empezando por ser nuestro modelo, acaba por ser nuestro juez (en Mainer, 2004: 108).

Para Galdos, pues, el publico es alfa y omega de la creacion literaria porque es fuente de inspiracion y juez ultimo en la lectura. Pero en opinion de Galdos, la sociedad contemporanea se esta desdibujando porque ya no quedan tipos genuinos, propios de las dos clases sociales de antano. Ahora aquello se reduce a una clase media mezclada y sin matices, con individuos que tienen rasgos comunes de unos y de otros. El arte de entonces tenia unos modelos claros a los que imitar, pero el de ahora no. Por el contrario, lo que segun Galdos domina la sociedad de finales del siglo XIX es el individuo concreto con su idiosincrasia particular, y lo que hace el arte es dibujar esos seres y acercarse a ellos en su individualidad y desde el punto de vista humano, no del de su clase social. La literatura, pues, ha de ser mimetica, y la buena literatura lo es. Pero a la altura de 1897 no puede ser fiel reflejo de la sociedad dividida en los dos grupos sociales de antano porque esto ya no existe. En su lugar lo que domina es una sociedad hibrida y por lo tanto indiferente a los matices. Por eso lo mas interesante para Galdos, lo verdaderamente peculiar y matizable, son los individuos concretos, y de esos hay muchos, e inolvidables, en sus obras. En este sentido el novelista canario se muestra como antecedente claro de la obra de autores como Unamuno, Baroja o Azorin, en la que domina la imagen del individuo enfrentado a su propio conflicto.

Pero no podemos abandonar el problema de las relaciones entre la realidad y la ficcion sin observar como lo reflejo Galdos en sus ensayos anovelados, donde en terminos generales lo analiza por medio de la accion misma. El narrador-protagonista de "La novela en el tranvia" (8) tiene tambien un concepto mimetico de la literatura, hasta el punto de confundir la realidad y la ficcion. Pero ademas, y lo que es mas grave, llega a inventarse a los personajes, a crearlos, despues de leer un fragmento de un folletin y de ver a los viajeros reales del tranvia. Este es un ejemplo, tambien mostrado de forma activa, del dano que la mala literatura puede causar en los lectores, un caso que cabria situar junto a los de don Quijote y Emma Bovary. Como afirma el mismo personaje-narrador:

Yo, que he leido muchas y muy malas novelas, di aquel giro a la que insensiblemente iba desarrollandose en mi imaginacion por las palabras de un amigo, la lectura de un trozo de papel y la vista de un desconocido (en Mainer, 2004: 83-84).

El viajero, por lo tanto, se imagina situaciones que cree reales animado por lo que lee continuamente en los folletines, a los que es tan aficionado. La primera discordancia se debe a su aficion a ese tipo de literatura, que le lleva a confundir realidad y ficcion. La segunda, mas grave y vinculada tambien a su entusiasmo por los folletines, radica en que esa inclinacion desmesurada le ha trastornado el entendimiento y le impide observar la realidad tal como es. Al principio el es capaz de percibir la inverosimilitud de los folletines, e incluso de lo que el mismo inventa al hilo de aquellos, pero llega un momento en el que hasta lo mas extrano le parece posible, y ya es incapaz de razonar con coherencia. Su percepcion de la realidad, mediatizada por la literatura folletinesca, es incorrecta, y de esta enfermedad solo se cura tras meses de reposo. Lo curioso es que despues decide escribir el relato con la intencion implicita de que sirva de ejemplo a otros que pudieran encontrarse en una situacion parecida. Una vez mas, y como sucede en estos cuentos ensayisticos, el mensaje se muestra por medio del contenido mismo. Asi, la literatura de folletin solo busca distraer y deleitar al lector, como decia Galdos en "Observaciones sobre la novela contemporanea en Espana", pero su propia literatura, segun se refleja en "La novela en el tranvia", logra a un tiempo la maxima horaciana de ensenar y deleitar. H deleite, esta claro, se consigue gracias a la compleja trama urdida por el autor, en la que curiosamente se juega con el contenido folletinesco. Pero ademas, y lo que es mas significativo, la ensenanza se logra tambien de forma activa cuando se le muestran al lector las nefastas consecuencias de una aficion desmesurada a la literatura de folletin, y que no son otras que la perdida del juicio.

Si en los articulos y discursos Galdos expone de forma abierta su teoria poetica, en los ensayos anovelados o cuentos ensayisticos se observan sobre todo modelos o tecnicas que el novelista canario utiliza en sus grandes textos de ficcion, al hilo de los cuales, ademas, surgen las reflexiones sobre su propia poetica. En este sentido ya se ha analizado el problema de las relaciones entre la realidad y la ficcion, asi como la finalidad de la literatura en "La novela en el tranvia". Pero ademas, en estos cuentos la realidad narrada se proyecta desde la ironia, que es la orilla desde la que observa el autor y el mejor modo, por el humor que lleva implicito, de conseguir la ensenanza que se busca. Asi, en "Un tribunal literario" (9) Galdos trata de forma ironica los topicos de las literaturas romantica y naturalista, pero tampoco deja titere con cabeza cuando se trata de poner en solfa la actitud de tipos concretos como autores y criticos. Los personajes, entonces, se vuelven ridiculos, son meras caricaturas que representan todo aquello que quiere combatir el autor: la melosidad excesiva, la dureza extrema, la falsa erudicion, la pedanteria huera ... La situacion termina en una autentica batalla campal que convierte la casa del autor-narrador-protagonista en un campo de Agramante del que nadie sale indemne. Esta referencia cultural, expresa en el texto, da cuenta, ademas, del caudal literario de Galdos. Remite al Quijote, texto presente en toda la obra del novelista canario (10), concretamente al capitulo XLV de la primera parte (11), pero tambien al Orlando Furioso de Ludovico Ariosto, donde Agramante es el nombre del caudillo de las tropas arabes que cercaron en Paris a Carlomagno.

Si en "Un tribunal literario" la ironia -y la critica que ella implica- se vierte sobre la literatura, los autores y los criticos, en "El articulo de fondo" (12) esta afecta al periodismo, y sobre todo a las formas y cliches que se emplean en el genero. El texto, que debe mucho a los que escribiera Larra, es una critica acerba contra la falta de calidad de la prensa, derivada en muchos casos de las prisas ante la diaria necesidad de rellenar el espacio en blanco. Pero ademas, la ironia de Galdos en este texto se dirige tambien hacia los topicos, frases hechas y cliches utilizados en el periodismo, que convierten los articulos en recipientes vacios de contenido, escritos con un lenguaje hinchado, estereotipado e insincero.

Otra caracteristica de los relatos es su caracter metaliterario, lo que conviene perfectamente a unos textos que utilizan la literatura para elaborar una reflexion sobre la misma en sus multiples facetas. En "Un tribunal literario" se trata de uno de los rasgos mas destacables del texto. Aqui el autor-narrador-protagonista ha citado a cuatro criticos para hacerles una lectura privada de una novela suya sobre la que espera recabar su opinion, novela que se va insertando, entrecomillada, en el discurso del propio narrador, entreverada con la descripcion de los diferentes personajes y con la narracion de las reacciones que la lectura va suscitando en los criticos. En el texto, pues, existen diversos niveles de realidad y diferentes niveles diegeticos, todo ello para exponer, desde la literatura, el concepto literario del propio Galdos, cuya figura, naturalmente, se situa fuera de la diegesis. En "El articulo de fondo" aparecen varios discursos: el articulo (entrecomillado) que esta escribiendo el periodista; el discurso del narrador omnisciente, que es el principal, al que se supedita todo lo demas (el dialogo entre el periodista y el amigo, el articulo entrecomillado, los comentarios del autor sobre lo que sucede ...), e incluso una carta de la novia. Como se puede observar, la complejidad aqui es extraordinaria. El texto, a medio camino entre el cuento ficcional y el relato de costumbres al mas puro estilo larriano (13), se inicia in medias res, y al mismo tiempo utiliza una tecnica ya empleada en el Quijote, la de detener el relato de forma expresa (14). En el caso de Cervantes, el narrador deja a don Quijote y al vizcaino con las espadas en alto para presentar al narrador ficcional. Algunos anos despues, Baroja, gran lector de Galdos, emplea el mismo recurso cuando en Silvestre Paradox (1901) hace que el "autor" interrumpa el relato para exponer sus problemas en la busqueda de datos fidedignos sobre la vida del personaje (15). Este recurso de la interrupcion introduce variedad en el relato, crea cierto grado de suspension, es una muestra de ironia y pone de manifiesto el extraordinario poder del escritor (Riley, 1980: 672). Pero ademas consigue destruir la ilusion creada por el hecho ficcional, alcanzandose con ello un importante distanciamiento con respecto a la misma ficcion.

Finalmente es interesante destacar como en "El articulo de fondo" el titulo remite al genero que esta utilizando el periodista en su escritura, lo que supone un claro ejemplo de metaliteratura:

Por todos estos campos, cerros, y collados corria complaciente y alborozada la imaginacion del autor del articulo de fondo, cuando interrumpido el hilo logico de este, [...] ocuparon su mente [...] las intrusas ideas de que se ha hecho merito (en Mainer, 2004: 61) (cursiva en el original).

El inicio del texto in medias res antes mencionado es comun a otros cuentos-ensayo como "Un tribunal literario" y "La novela en el tranvia". En todos los casos se consiguen principios sorprendentes que obligan al lector a permanecer atento y preguntarse por el hecho ficcional, y que lo introducen sin preambulos en el nucleo de la cuestion. En el ultimo relato citado lo que se inicia in medias res es el fragmento de un folletin recogido en un trozo de periodico con el que se envuelven unos libros. Se trata de un texto que no tiene principio ni fin, y supone el inicio de la confusion de realidades (se parece a una historia que acaban de contarle al viajero-narrador) que esta en el centro de la complejidad del texto. Aqui el recurso muestra la inconsistencia y la falta de logica de unas historias (las de los folletines) que pueden empezar por cualquier parte y ser continuadas ad infinitud por cualquier autor de mente calenturienta. En el texto, ademas, se pone de manifiesto el paralelismo entre la vida y la literatura porque las dos historias (la narrada en el folletin y la que cuenta el medico) son identicas. De este modo regresamos al principio para planteamos, de nuevo, el asunto de la mimesis en la teoria poetica del novelista canario, y para preguntamos si es la literatura de folletin la que imita a la vida intentando parecerse a ella. La respuesta es sencilla, y revela como la idea que Galdos tenia sobre el origen de la literatura se mantuvo identica desde el principio hasta el final de su trayectoria, y como fue expresada de la misma forma en textos ensayisticos y en ensayos anovelados. Para el la novela de folletin no imita la realidad del hombre contemporaneo y por lo tanto no entra en la categoria reservada a la buena literatura. El folletin crea una realidad propia e inexistente, y solo cumple con la finalidad de entretener y deleitar, por lo que, y dado ademas su mal ejemplo para la juventud, es un genero nocivo que deberia ser desterrado. Por si esto fuera poco, ademas, la lectura del genero puede provocar danos severos en la salud, como pone de manifiesto la locura del narrador viajero de "La novela en el tranvia". Asi, para Galdos existe una relacion evidente entre el folletin y los libros de caballerias, lo que supone un nuevo elemento que permite vincular al autor del Quijote con el de Fortunata y Jacinta (16). En este sentido Alan E. Smith, al referirse al elemento metaficcional en ambos autores, afirma con razon que este implica tanto en Galdos como en Cervantes una ideologia, es decir, "una epistemologia y una actitud ante la historia" (Smith, 1992: 68), lo que significa, en el fondo, que ambos comparten un mismo sentido moral del hecho literario. Y esto es siempre digno de destacar, sobre todo en tiempos de crisis de valores como los actuales.

Recibido: 09-06-2009. Aceptado: 30-11-2009.

REFERENCIAS

Alas, Leopoldo. 1912. Galdos, Madrid: Renacimiento.

Aristoteles. 2002. Poetica. Edicion de Antonio Lopez Eire. Madrid: Istmo.

Benitez, Ruben. 1990. Cervantes y Galdos. Literatura espanola e intertextualidad. Murcia: Universidad de Murcia.

Bonet, Laureano. 1999. Ensayos de critica literaria. Benito Perez Galdos. Barcelona: Peninsula.

Larra, Mariano Jose. 1984. Articulos. Edicion de Enrique Rubio Cremades. Madrid: Catedra.

Mainer, Jose Carlos. 2004. Introduccion y edicion a Prosa Critica. Benito Perez Galdos. Madrid: Espasa Calpe.

Penate Rivero, Julio. 2001. Benito Perez Galdos y el cuento literario como sistema. Lausanne: Sociedad Suiza de Estudios Hispanicos.

Perez Galdos, Benito. 1870. "Noticias literarias. Observaciones sobre la novela contemporanea en Espana", en J. C. Mainer (ed.), Prosa critica. Benito Perez GaMos. Madrid: Espasa Calpe, 2004, pp. 10-26.

--.1871. "Un tribunal literario", en J. C. Mainer (ed.), pp. 32-60.

--.1871. "La novela en el tranvia", en J. C. Mainer (ed.), pp. 74-97.

--.1871. "El articulo de fondo", en J. C. Mainer (ed.), pp. 60-74.

--. 1897. "La sociedad presente como materia novelable", en J. C. Mainer (ed.), pp. 105-113.

--. 2002. El crimen de la calle de Fuencarral. Ediciones Lengua de Trapo: 1888.

Riley, Edward C. 1980. "Literatura y vida en el Quijote", en Historiay critica de la literatura espanola, II, Renacimiento. Madrid: Critica, pp. 667-674.

Rivas Hernandez, Ascension. 1998. Pio Baroja. Aspectos de la tecnica narrativa. Caceres: Universidad de Extremadura.

Rivas Hernandez, Ascension. 2007. "Galdos y la cronica periodistica: El crimen de la calle de Fuencarral", en Imula, 730, pp. 2-5.

Smith, Alan E. 1992. Los cuentos inverosimiles de Galdos en el contexto de su obra. Barcelona: Anthropos.

Umbral, Francisco. 1965. Larra. Anatomia de un dandy. Madrid: Alfaguara.

(1) Contra esta idea vid. Ascension Rivas, 1998.

(2) Por eso, precisamente, la Literatura se consideraba mas universal y filosofica que la Historia, con la que entraba en conflicto. La Historia narra lo sucedido pero la Literatura cuenta "lo que podria suceder y lo posible en virtud de la verosimilitud y la necesidad" (145 lb, Aristoteles, 2002: 53). Segun este concepto la Literatura enriquece la experiencia del hombre porque le permite conocer situaciones a las que nunca va a enfrentarse de manera real y vivir sentimientos que de otra manera le estarian vedados. Este es el principio de la ficcionalidad, que se sustenta en la mimesis. La necesidad y la verosimilitud funcionan como jueces implacables que vigilan el respeto hacia los limites de la ficcion.

(3) El articulo se edita por primera vez en Revista de Espana, 57, el 13 de julio de 1870, pp. 162-172.

(4) En este sentido afirma Bonet: "Tal disertacion es, sin duda, uno de los escritos teoricos mas considerables del autor, y ello tanto por contrastar sin rodeos -casi a treinta anos vista- con el programa creativo que Galdos se habia impuesto y en trance ya de concluir [...] como, especialmente, por ser meditacion sobre la obra cumplida y examen de los nuevos derroteros que la novela pomaturalista estaba tomando al filo del siglo XX" (1999: 59).

(5) El pasaje de la Poetica dice asi: "Y puesto que la tragedia es imitacion de hombres mejores que nosotros, es menester imitar a los buenos retratistas, pues ellos, efectivamente, aunque reproducen la forma particular de sus modelos tratando de representarlos parecidos, los pintaran mas hermosos" (1454b, Aristoteles, 2002: 69).

(6) En "Observaciones sobre la novela contemporanea en Espana" dice Galdos al respecto: "El publico ha dicho: 'Quiero traidores palidos y de mirada siniestra, modistas angelicales, meretrices con aureola, duquesas averiadas, jorobados romanticos, adulterios, extremos de amor y odio', y le han dado todo esto" (en Mainer, 2004: 13).

(7) Incluso en las cronicas que escribio para el periodico argentino La Prensa, en las que informaba entre otros asuntos del crimen de la calle de Fuencarral, Galdos se hace eco del caracter inverosimil que va cobrando el relato del suceso en los periodicos espanoles, y para ello lo compara de forma peyorativa con las novelas de Ponson du Terrail y de Montepin (Perez Galdos, 2002: 24). Sobre este y otros asuntos relacionados con el texto de Galdos, vid. Rivas Hernandez, 2007.

(8) El relato se publico por primera vez en los numeros 46 y 47 de la revista La Ilustracion de Madrid, los dias 30 de noviembre (pp. 343 y 346-347) y 15 de diciembre de 1871 (pp. 366-367). Para informacion sobre otras ediciones posteriores vid. Penate Rivero, 2001: 397-398, nota 2.

(9) Como senala Julio Penate (2001:301), "el texto aparecio en cuatro entregas sucesivas, del 17 al 20 de enero de 1871 en la seccion 'Variedades' de El Debate, con el titulo de Una especie de novela y sin firma. Al ano siguiente se publica de nuevo en el volumen XXVIII de Revista de Espana (pp. 247-267), con el titulo, desde entonces definitivo, de Un tribunal literario, y firmado por B. Perez Galdos". Para otras ediciones posteriores, vid. pp. 301-302, nota 2.

(10) Sobre la huella de Cervantes en Galdos, Ruben Benitez compuso un trabajo fundamental en 1990 titulado Cervantes y Galdos. Literatura espanola e intertextualidad.

(11) El que lleva por titulo "Donde se acaba de averiguar la duda del yelmo de Mambrino y de la albarda, y otras aventuras sucedidas, con toda verdad".

(12) El texto se edito por primera vez en el volumen XIX, numero 75, de la Revista de Espana, en abril de 1871, pp. 427-440. Para mas informacion sobre ediciones posteriores, vid. Penate, 2001: 326, nota 2.

(13) La sombra de Larra esta presente a lo largo de todo el relato, y aparece de forma expresa cuando al presentar al amigo que visita al periodista, se dice de el que "tenia la mala costumbre de insinuarse dando grandes espaldarazos y pellizcos" (en Mainer, 2004: 66). La caricaturizacion de este personaje es paralela a la de "El castellano viejo", donde tambien se habla con exageracion del saludo del protagonista: "?que sensacion no deberia producirme una horrible palmada que una mano [...] vino a descargar sobre uno de mis hombros [...]?" (Larra, 1984: 178). Francisco Umbral, profundo conocedor de Larra, establece conexiones entre este y Galdos. A su juicio, el novelista canario aprendio de los costumbristas a conocer al pueblo de Madrid, "y entre los costumbristas, Larra, que no es tal y precisamente por no serio, resulta el unico con incision y, por supuesto, el mas dotado literariamente para recrear aquel mundo. ?Donde sino en la cronica de Larra habia visto Galdos un zapatero madrileno de portal antes de venir a Madrid?" (Umbral, 1965:118-119). Pero Galdos no solo aprendio en Larra como era el pueblo de Madrid en su entrana, sino tambien el arte de la caricatura, de la deformacion, de la ironia, del humor y de la critica. Y todo ello se pone de manifiesto en "El articulo de fondo", cuyo protagonista, no lo olvidemos, es un autor en trance de escribir para el periodico como les sucede a tantos protagonistas de los articulos larrianos.

(14) Dice Galdos: "Al llegar aqui el autor del articulo se paro. La inspiracion, si asi puede decirse, se le habia concluido; y como si el esfuerzo hecho para crear los parrafos que anteceden produjera fatiga en su imaginacion, se detuvo [...]" (en Mainer, 2004: 60).

(15) En el capitulo IV el personaje de Silvestre nino es abandonado en Paris, de noche y sin dinero, mientras el "autor" reanuda sus investigaciones intentando conseguir informacion.

(16) Julio Penate Rivero (2001 : 418) se refiere a la huella del Quijote en "La novela en el tranvia" con estas palabras: "En este relato se puede observar que dicha huella es particularmente profunda, como lo muestra la locura del protagonista por leer muchas y malas novelas seguido de su cordura final, la atribucion de falsa identidad a personajes (si en El Quijote [sic] las ovejas son un ejercito, princesas las prostitutas y gigantes los molinos, aqui un comerciante honrado es un malvado asesino, heroe de ficcion un joven normal y conspirador un cazador apenado por la muerte de su perra), la presencia de viajes imaginarios (el Clavileno cervantino acaso reencarnado en el tranvia volante), el sentido comun de Sancho finalmente representado por la turista inglesa y el deseo de deshacer entuertos imaginarios tanto en el ingenioso hidalgo como en el justiciero lector de folletines".

ASCENSION RIVAS HERNANDEZ

Universidad de Salamanca. Salamanca, Espana.

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Author:Rivas Hernandez, Ascencion
Publication:Acta Literaria
Date:Jan 1, 2010
Words:5902
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