Printer Friendly

El Nuevo Luciano de Eugenio Espejo (1747-1795): nuevas apreciaciones sobre su legado clasico.

Este trabajo ofrece una nueva vision sobre la influencia de la tradicion clasica en El nuevo Luciano (1779). Hasta ahora, los nueve dialogos en que esta estructurada la obra han sido analizados a partir del influjo ejercido por el modelo de dialogo lucianesco y por obras contemporaneas relacionadas con la educacion. Nuestro estudio se centra en su finalidad retorica. Analizamos la influencia de dialogos platonicos centrados en este tema y, sobre todo, de la obra del Pseudo-Longino, Sobre lo sublime. La conjuncion de ambos influjos permite poner de manifiesto el papel desempenado por los Dialogos de Fenelon en el proceso de composicion de la obra del escritor ecuatoriano.

This article offers a new look at the influence of the classical tradition on El nuevo Luciano (1779). Until now, the nine dialogues in which the work is structured have been analyzed from the perspective of how they were influenced by the Lucianesque model and by contemporary works related to education; this study focuses on their rhetorical intention. It analyzes the influence of Platonic dialogues centered on this theme and, above all, of the work of the Pseudo-Longinus, On the Sublime. The combination of both influences allows a demonstration of the role played by Fenelon's Dialogues in the process of the composition of the Ecuadorian author's writing.

**********

El presente trabajo ofrece una nueva vision sobre el proceso de composicion de El nuevo Luciano (1779), la obra mas conocida de Eugenio Espejo (1747-95), uno de los mas destacados representantes de la Ilustracion en el Ecuador colonial. Hasta ahora, los nueve dialogos en que esta estructurada la obra han sido analizados teniendo en cuenta el modelo de dialogo lucianesco, que ejercio un gran influjo sobre la literatura espanola entre los siglos XVI y XVIII. Mas alla de este aspecto, ampliamente tratado por la bibliografia previa, nuestro estudio destaca una cuestion que no ha sido analizada hasta ahora: la influencia de los dialogos platonicos centrados en el tema de la retorica y, sobre todo, de la obra del Pseudo-Longino, Sobre lo sublime, tratado retorico que gozo de gran prestigio en Europa a lo largo del siglo XVIII. Ambos influjos permiten poner de manifiesto el papel jugado por una serie de obras francesas, como la traduccion de Boileau del Pseudo-Longino o los Dialogos de F. Fenelon, en la gestacion de El Nuevo Luciano.

La formacion intelectual de Espejo en el Ecuador del XVIII

Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo es un personaje llamativo y contradictorio en el panorama del siglo XVIII hispanoamericano. (1) Se distinguio como medico, cientifico, ensayista, abogado y periodista, siendo reconocido como el mas destacado representante del enciclopedismo revolucionario en Ecuador. (2) Sin embargo, a pesar de esta deslumbrante y variada actividad intelectual, aquellos que se han acercado a su obra no dudan en calificarle con terminos como "zapador" u "hombre emboscado" (Astuto 2-6). Hay dos razones que justifican estos apelativos. La primera es que fue un espiritu enormemente critico en la anquilosada sociedad que le toco vivir, el Quito de la segunda mitad del siglo XVIII. La segunda razon tiene que ver con la dura carga que tuvo que llevar desde su nacimiento y que, a pesar de llegar a ser medico, lastro sus legitimas aspiraciones de mejora social: era hijo de una mulata, Catalina de Aldaz, y de un indio quechua, Luis de la Cruz Chuzhig. Este origen le marcaria a lo largo de toda su vida, en la que sufrio el desden de una sociedad colonial que, a causa de su origen racial (mezcla de blanco, indio y negro), nunca llego a apreciar su autentica valia. (3) No es extrano, por lo tanto, que ocultase lo mas granado de su formacion para poder sobrevivir en la sociedad que le toco en suerte, y que su obra mas importante, el Nuevo Luciano, circulase en copias manuscritas y bajo pseudonimo. Finalmente, este espiritu critico le condujo a la carcel por lo menos en dos ocasiones: una en 1787, acusado de escribir panfletos contra el Rey de Espana; otra en 1795, acusado de conspirar contra la Corona. Murio antes de ser procesado, victima de la disenteria, y, a la edad de 48 anos, fue enterrado en un cementerio reservado para negros, indios y mulatos.

No obstante, a pesar de este triste curriculum vital, no estamos ante un autor que desde el principio se opusiera de manera clara y frontal al poder establecido y, por extension, al Imperio Espanol, tal y como se empenan en destacar sus hagiografos ecuatorianos. Espejo, mas bien, segun se trasluce de la lectura de sus obras, es un claro representante del espiritu ilustrado de mediados del siglo XVIII, cultivado por pensadores que ya advertian el peligro que para Espana y para sus colonias significaba una politica aislacionista y un retraso considerable en estudios y conocimientos practicos. (4) La critica de muchos de estos pensadores, que provenian de las provincias mas alejadas de la sede del poder de los Virreinatos (como era el caso de Quito, Caracas o Buenos Aires), pretendia mejorar el funcionamiento de la administracion civil y evitar el atraso y la ignorancia. Para ello propusieron reformas en sus sistemas educativos, culturales y politicos que permitiesen a las colonias americanas salir del ostracismo cultural en el que vivian. Solo ante la apatia, incomprension o rechazo que sufrieron, se acabaron planteando movimientos independentistas. Este fue el caso de la familia de Espejo. (5)

Su formacion estuvo muy influida por su padre, que era cirujano y que inculco en el joven Espejo el amor hacia la medicina, profesion que finalmente acabo ejerciendo el hijo. En las primeras etapas de su vida, no recibio una ensenanza sistematizada, lo cual tambien era normal en una provincia en la que el sistema educativo era tremendamente precario. Aprendio sus primeras letras en casa de sus padres y, luego, en una escuela catolica para ninos pobres. Mas tarde, ingresa en el Colegio Seminario de los Dominicos y en la Universidad de San Gregorio, regentada por los jesuitas, en donde cursa estudios de medicina, leyes y teologia. No obstante, su formacion intelectual fue en gran medida autodidacta y desligada de la decadencia cultural que se vivia en el Quito del momento (ciudad que, como el propio autor senala, hacia el ano 1780 no tenia mas de 20.000 almas). (6) Aunque no llego a viajar por Europa, como otros precursores de la Independencia, (7) hay que destacar que fue un avido lector de los principales autores franceses del momento (Astuto 44-5). Y que tuvo un acceso continuo y de primera mano a la magnifica biblioteca creada por los Jesuitas, que llego a tener 40.000 volumenes, y de la que, tras la expulsion de 1767, se convirtio en salvador y primer director, cuando tras anos de incuria, sus fondos sirvieron para crear lo que acabaria siendo la Biblioteca Nacional de Ecuador. Ese espiritu critico que le inspiraron sus lecturas y su vision enciclopedica de la cultura le llevaron a componer una serie de escritos que, en unos casos, tenian el objetivo de denunciar la decadente situacion cultural que le toco vivir, (8) y, en otros, buscaban una renovacion y mejoramiento de las condiciones de vida. Era un pensador que veia con claridad que todo cambio debia comenzar por emprender reformas sustanciales en los metodos educativos. (9)

Pero, sobre todo, Eugenio Espejo se destaco por ser un humanista. Poseia una amplia cultura, adquirida en gran medida por la lectura de los clasicos grecolatinos, tal y como su obra deja entrever, de manera realmente llamativa, en muchos de sus pasajes. (10) Aprendio y cultivo en la medida de sus posibilidades la lengua latina, aunque parece que no llego a saber mas griego que el que requeria su profesion de medico. Y, por lo que se trasluce de sus escritos, devoro, ya sea en su lengua original o por medio de traducciones, las obras de autores clasicos como Plutarco, Virgilio o Ciceron. Pero, sobre todo, la critica ha destacado el hecho de que sintio una especial predileccion por Luciano de Samosata, cuyo espiritu critico y mordaz acabo imitando en sus dialogos, hasta el punto de considerarse a si mismo el "nuevo Luciano de Quito". Lo que, en su caso, es lo mismo que decir flagelador de la ignorancia y de la dejadez reinantes por medio de la satira y de la ironia. Fruto de su formacion medica, Espejo tambien fue un neo-hipocratico convencido, que revaloriza el empirismo defendido por el padre de la medicina ya en el siglo V a.C. y que lo reinterpreta a la luz de las ultimas corrientes cientificas (ver Albarracin Teulon). Y, finalmente, influido por las lecturas filosoficas relacionadas con su formacion teologica, en sus obras se observa el influjo de Platon. De hecho, en sus escritos mas ambiciosos adopta conscientemente el papel de "filosofo" (asi llega a llamarse a si mismo) al estilo platonico, convencido, como lo estaba el pensador atico, del papel que las personas mas instruidas debian jugar en el marco de una Republica, en este caso colonial, para conseguir d triunfo del bien comun.

Como consecuencia de los multiples intereses intelectuales que Espejo cultivo a lo largo de su vida, el escritor ecuatoriano es autor de una amplia produccion ensayistica, que se puede dividir en dos grandes etapas. En la primera, entre 1779 y 1785, se da a conocer en Quito por medio de una serie de obras que, segun la critica, tenian una clara finalidad didactica: El Nuevo Luciano (1779), Marco Porcio Caton (1780) y La ciencia Blancardina (1781). Las tres estan intimamente conectadas, siendo las dos ultimas fruto de la importante polemica generada por la primera. A ellas hay que sumar una obra cientifica, dura critica de unas concepciones medicas andadas en el pasado, y en la que pone de manifiesto de manera asombrosa su amplio bagaje clasico: Reflexiones acerca de las viruelas (1785). En la segunda etapa, entre 1786 y 1792, como reflejo de su labor como abogado, economista y reformador social, compone obras de muy variado contenido legal, economico y politico: Representacion de los curas de Riobamba (1786), Cartas Riobambenses, (1787) o Voto de un ministro togado, Memorias sobre d corte de quinas (1792).

Desde el punto de vista de la tradicion clasica, que es el que aqui nos ocupa, la primera etapa, en la que compuso El Nuevo Luciano, es sin lugar a dudas la mas importante. Ya en su primera obra se observa de manera muy destacada el papel jugado por los modelos literarios clasicos en su proceso de composicion.

Tradicion clasica en El nuevo Luciano

Su obra mas importante e influyente, El nuevo Ludano o Despertador de Ingenios Quitenos, en nueve conversaciones eruditas para el estimulo de la literatura, tuvo una curiosa difusion inicial. (11) En un principio, como consecuencia de su naturaleza panfletaria, circulo de manera manuscrita por la ciudad de Quito a lo largo del ano 1779, bajo el pseudonimo de Javier de Cia Apestegui y Perochena, nombre con el que indirectamente Espejo reclamaba una hidalguia de origen navarro. Esta constituida por nueve dialogos, que son deudores del modelo grecolatino que tanto exito tuvo durante el Renacimiento y que, a estas alturas del siglo XVIII, volvia a vivir en Europa un nuevo esplendor que se prolongaria hasta bien entrado el siglo XIX. (12) Sus protagonistas son dos personajes claramente antagonicos: el pedante, pomposo y recargado Dr. Murillo, representante de la cultura dominante en el Quito del momento, y el Dr. Mera, antiguo jesuita, espiritu ilustrado y representante del sentido comun, claro alter ego del propio Eugenio Espejo. Gomez Gil afirma que esta obra es la critica mas dura y acertada que se ha hecho a la cultura colonial del siglo XVIII, siendo a la vez un precioso testimonio de la misma, ya que ofrece una detallada descripcion de los procedimientos empleados, los temas recurrentes y los vicios dominantes en aquellos anos (ver Gomez Gil). La critica y la ironia, de este modo, se convierten en el medio mas preciso para testimoniar lo que el autor consideraba que estaba equivocado en los metodos de ensenanza empleados por los jesuitas en sus universidades, mucho de ello relacionado con el bagaje clasico. Espejo toma como excusa un sermon pronunciado por D. Sancho de Escobar, predicador "gerundino", en la Catedral de Quito, el 20 de marzo de 1779, que habia causado sensacion entre el pueblo quiteno y que era considerado como un modelo de elocuencia. Sobre esta base, compone nueve conversaciones, cuyo contenido es el siguiente:

Conversacion Primera: "Motivos y objeto de esta obra" (7-9)

Conversacion Segunda: "En lo que acabado el sermon se trata de la latinidad en la misma iglesia" (10-15)

Conversacion Tercera: "La retorica y la poesia" (15-28)

Conversacion Cuarta: "Criterio del buen gusto" (28-44)

Conversacion Quinta: "De la filosofia". (44-59)

Conversacion Sexta: "De la teologia escolastica" (59-72)

Conversacion Septima: "Conversaciones para un mejorado plan de estudios teologicos" (72-95)

Conversacion Octava: "Teologia moral jesuitica" (95-128)

Conversacion Novena: "La oratoria cristiana" (128-167)

Ante este contenido claramente reformista, la critica ha llamado la atencion sobre las influencias inmediatas que habria sufrido Espejo a partir de la lectura de otros autores cercanos en el tiempo, que se destacaron por criticar las deficiencias en los sistemas de ensenanza imperantes. De este modo, Menendez Pelayo (III: 508-12) ya vio en esta obra la huella de los escritos de Feijoo y de Luis Antonio de Verney, conocido como "El Barbadinho", jesuita que con su Verdadero metodo de estudiar adopto una actitud critica ante los metodos educativos de la orden. (13) Ph. L. Astuto (XI), por su parte, ha senalado la influencia del padre Dominique Bouhours (1628-1702), autor de unos dialogos que llevan por titulo Entretiens d'Ariste et d'Eugene (Paris, 1673), ampliamente difundidos en el siglo XVIII, con respecto a las ideas sobre el buen gusto que se desarrollan en la conversacion cuarta. (14) En la misma direccion, tambien se ha puesto de manifiesto el influjo del erudito y eclesiastico italiano Luis Antonio Muratori (1672-1750), autor Delle Riflessioni sopra il buon gusto (Venecia, 1708) y de una amplia bibliografia sobre la renovacion educativa. (15) Todo ello ha servido para incorporar a Espejo al campo de los reformadores educativos. Asi, al menos, parece deducirse de una obra de contenido tan variado, que se ocupa tanto de la filosofia, la teologia, la ensenanza del latin, el concepto de buen gusto, los metodos didacticos de los jesuitas o los vicios de una predicacion que seguia andada en las claves ya caducas del Barroco.

Sin embargo, si se analiza El Nuevo Ludano desde el punto de vista de la tradicion clasica, cosa que apenas se ha hecho hasta ahora, se llega a otra conclusion. Desde nuestro punto de vista, lo que distingue a Espejo de estos influyentes reformadores educativos, bien conocidos en este siglo de las luces, es que su punto de mira se dirige directamente a los modelos clasicos y, sobre todo, a la tradicion retorica. Una obra, en definitiva, en la que, creemos, son otros los verdaderos intereses del autor. Asi, lo primero que llama la atencion es que las nueve conversaciones de la obra estan llenas de referencias a autores de la Antiguedad, con abundancia de citas latinas, desde el significativo pasaje de Horacio que encabeza el Prefacio (16) hasta las numerosas citas de Ciceron, Quintiliano, Petronio (frg. 19.1-4), Lucano, Seneca, Tertuliano o los Padres de la Iglesia, lo que nos muestra la amplitud y variedad de sus lecturas. (17) Pero si las citas clasicas estan presentes en todos estos dialogos, aportando un barniz cultural casi de obligado cumplimiento en la epoca, el hecho mas significativo se halla en que la obra presenta un tema claramente dominante de principio a fin: el de la retorica en general y el de la oratoria sagrada en particular. Todos los otros temas, que parecen tan alejados en principio entre si, estan concebidos a partir de una idea claramente expresada en las primeras lineas de la obra y bien conocida desde la Antiguedad: la necesaria e imprescindible formacion integral del buen orador.

Dr. Mera. Mucho se ha menester para ser buen orador, y los estudios de D. Sancho no han sido para formarle perfecto, como Vm. le pondera. Hablemos seriamente. Vm. sabe que que el vulgo es (para hablar con el sabio benedictino) "juez inicuo del merito de los sujetos, da autoridad contra si propio a hombres iliteratos, y constituyendoles en credito, hace su engano poderoso. Las tinieblas de la popular rudeza cambian el tenue resplandor de cualquiera pequena luz en lucidisima antorcha". He aqui todo d merito de nuestro espectable orador, en cuyo examen no ha tenido parte alguna la sabia razon, sino solamente el vulgo de los sentidos... (Astuto 8)

Esta idea clave, no por casualidad, se repite al final de la obra (Conversacion novena), cuando Murillo, casi como conclusion, acaba reconociendo que Sancho de Escobar no era el orador perfecto que muchos consideraban, ya que sus conocimientos en latin, retorica, poesia, filosofa y Sagradas Escrituras eran bastante pobres:

Dr. Murillo: Ya caigo en cuenta, y aunque sea lerdo, ahora no es menester mucho para entender lo que se me quiere decir. Entiendo, pues, que Vm. quiere descubrir que ya que mi Senor Don Sancho de ninguna manera ha entrado en la buena latinidad, en la verdadera retorica, en la legitima poesia, en la exacta filosofia, en la teologia mas metodica, en la moral mas cristiana, en el intimo conocimiento de la Escritura santa, y en tantas otras cosas que Vm. ha dicho, no es perfecto orador.

Dr. Mera: No nos andemos por las ramas. Ha sido, sin duda, este mismo d objeto de mis conversaciones." (Astuto 128-9)

Desde esta perspectiva, cobra sentido todo lo tratado en la obra. El hecho de que, tras exponer la ocasion que sirve de desencadenante, Espejo presente a Mera y Murillo discutiendo sobre el latin que se ensenaba en los centros de los jesuitas y que se empleaba como lengua de muchas de esas composiciones (conversacion segunda), sobre la ensenanza de la retorica y de la poetica (conversacion tercera), sobre el criterio del buen gusto (conversacion cuarta), sobre la filosofa y teologia que ha de dominar el orador sagrado para evitar errores y malinterpretaciones (conversaciones quinta, sexta, septima y octava) y, finalmente, cerrando el circulo de sus preocupaciones, una ultima conversacion, la novena, sobre la oratoria cristiana, con la que se pone fin a la obra. (18) La critica contemporanea que ha analizado la obra de Espejo, demasiado centrada en el analisis del conjunto del sistema de ensenanza impartido por los jesuitas, no ha dado la suficiente importancia a este elemento fundamental de la obra: el papel esencial jugado por la retorica y la oratoria sagradas, que se convierten en los autenticos hilos conductores de la misma. El nuevo Luciano, de hecho, es una obra que ha de explicarse mas en el marco de la tradicion retorica que, tal y como se ha hecho hasta ahora, en el de la educativa.

El Nuevo Luciano y su finalidad retorica A la vista de esta interpretacion, en la tarea de poner de manifiesto los modelos clasicos que inspiraron la obra de Espejo, la critica los ha buscado hasta ahora, como es evidente por su propio titulo y estilo, en el dialogo practicado por Luciano. (19) El modelo lucianesco, tan popular en la Espana de los siglos XVI y X-VII, se puede observar en los aspectos mas evidentes: en la acidez de la critica y en la fina ironia que rezuman sus paginas, o en el agudo proceso de caracterizacion ejercido sobre los personajes y que se observa en la contraposicion entre un pomposo e inculto Dr. Murillo (que utiliza un estilo barroco y cargante que no llega a ocultar las deficiencias de su formacion) y un juicioso Dr. Mera, autentico alter ego del autor, por cuya boca habla la razon. Todo ello le aportaba a la obra una serie de claves literarias satiricas (ver Johnson).

Sin embargo, tambien (y esto apenas ha sido destacado) hay que dirigir la mirada hacia el dialogo platonico. De hecho, al igual que ocurre en algunos de los mas importantes dialogos de Platon, como el Fedro o el Gorgias, el tema dominante en El nuevo Luciano es el de la retorica, la oratoria, su proceso de ensenanza y su influencia en la sociedad. En definitiva, la persuasion entendida como medio de lograr el bien comun, lo que llevo en su momento a Platon a realizar una critica despiadada de la sofistica que practicaba una oratoria embaucadora y artificiosa. Y los protagonistas de Espejo, al igual que sus lejanos antecedentes platonicos, siguen un esquema similar: en sus conversaciones discuten a partir de un discurso que han oido previamente o que se pronuncia en el propio dialogo y que, de manera equivocada, es considerado como un modelo digno de elogio. Y, a la manera platonica, empleando el metodo de la mayeutica, Espejo presenta a un Socrates, el Dr. Mera, su alter ego, que, gracias a su "lerdo" interlocutor, el Dr. Murillo, va desmontando punto por punto el supuesto arte retorico que representa un orador eclesiastico que, a pesar de la fama que tenia entre el vulgo, peca de ignorancia en saberes fundamentales para lograr una adecuada persuasion del pueblo. Como puede comprobarse, puntos de contacto tan destacados con respecto a la estructura y a la finalidad de la obra ponen de manifiesto una influencia mayor y mas variada de la tradicion clasica de lo que habia sido destacado hasta ahora por la critica.

Teniendo en cuenta esa mezcla de influjos clasicos procedentes tanto de Luciano como del dialogo platonico, creemos que se comprenden mejor aspectos esenciales del contenido de la obra. Asi, desde esta perspectiva, es logico que la ensenanza del latin, la lengua que va a servir de vehiculo para esta oratoria, tema de la segunda conversacion, se convierta en la piedra angular de toda la critica que se hace a lo largo de la obra. Mera defiende que los jesuitas, tanto en Espana como en las colonias, ensenaban un latin malo, barbaro y que no permitia un uso correcto de una lengua que, junto con el frances, era el principal instrumento de comunicacion entre los hombres cultos del momento:

Dr. Mera Digo que, aunque en sus escolares (los jesuitas) inspirasen el deseo de saber y hacer progresos, su metodo de ensenar era muy malo en esta Provincia. De suerte que (empezando por la gramatica latina), sabidas las comunes reglas de la sintaxis, todo el fin era la traduccion, pero de autores casi barbaros y que no tenian el gusto ni tintura de la antigua latinidad. (Espejo 10)

Pero, visto en el conjunto de la obra, hay que destacar que esa critica, mas que hacia el propio metodo de ensenanza, se dirige, sobre todo, al hecho de que llevaba a componer discursos "llenos de hinchazon, pompa y fanfarronada" que no contribuyen a un bien comun ni a un perfeccionamiento de la sociedad

Formaria un tomo entero, si hubiese de manifestar a Vm. parte por parte todo lo que toca al estudio de la lengua latina y su malisimo metodo de aprenderla. De alli venian esas composiciones o en los certamenes de Navidad o en las arengas, dedicatorias y prolusiones de los actos literarios, llenos de hinchazon, pompa y fanfarronada, sin conocimiento ni uso de la propiedad de las voces latinas, ni de la naturaleza de estilo" (Espejo 11)

En esta misma direccion, Mera defiende la latinidad cultivada por los grandes humanistas del Renacimiento, que si cultivaron un latin y una retorica adecuadas, planteamiento que se convierte en una ocasion perfecta para que el pomposo Dr. Murillo responda con uno de los pasajes mas hilarantes de la obra en el que, victima de la ironia inspirada en Luciano, se pone de manifiesto la tremenda ignorancia que esconde bajo su barroca forma de expresarse y que le hace cometer error tras error:

Dr. Murillo: Parece que Vm. tambien afecciona afectadamente ser muy purista, imitador de los gigantes horrisonos de letras humanas, Melchor Chopo, Electo Erasmo de la ciudad de Desiderio, Laurencio Valle, Don Platina, Angelo Poluciano, Junio Augusto Escaligero, Jose Cesar Escaligero, Don Carolino Sigonio y otros. Mas Vm. con todos ellos debia ser flagelado de los malignantes espiritus, como San Jeronimo lo fue de las angelicas inteligencias, por ser tan ciceroniano. (Espejo 13)

El punto central del Nuevo Ludano se encuentra, no obstante, en la conversacion tercera, cuando la discusion se centra en la retorica que se ensenaba en ese momento, poniendo de manifiesto dos concepciones antagonicas sobre el mismo arte que van a ser fundamentales para entender el resto de la obra:

Dr. Murillo: Y por lo que mira a ese arte de las artes, a esa mi arte favorita, de la que, aunque indigno, soy emerito profesor, de esa coruscante antorcha que ilumina el alma para el bien decir, de esa esplendorosa azucenica hermosura, que se cognomina retorica, ?a fe que no ha de decir Vm. que la estudiasen mal los dichos jesuiticos?

Dr. Mera. ?Y como que he de decir que la estudiaban muy mal? El preceptor nos hacia estudiar un compendio muy breve latino, en que se trataba de unas nociones generales obscuras de la invencion, disposicion, elocucion, tropos y figuras, con unos ejemplos los mas de ellos barbaros y que seguian el genio de su imaginativa destemplada y de ningun modo formada en el buen gusto. Alli no explicaban ni las Instituciones de Quintiliano, menos los Tratados dignisimos de Ciceron, y nada, nada de Longino, para entender la diversidad de estilos, especialmente la naturaleza del sublime. Todo conspiraba a corromper el seso con conceptos vivos, nuevos y no conocidos de la sabia _Antiguedad. Con este metodo, ?cree Vm., Doctor Murillo, que saldriamos buenos retoricos, capaces deformar una oracion algo juiciosa?

Dr. Murillo: No entiendo a Vm. esta moderna parola... Buen gusto, ?acaso toca al tramo del sensorio, ni menos a la lengua palatina examinar las sales dulzainas de la retorica? Ahora nos engaita Vm. con Constituciones de Quinto Eliano, que sera algun sibarita: con Tratados de Ciceron, que fue gentil, y apenas escribio unas epistolas, borricales por las rudisimas muelas que tiene; con Longino picaronazo, bizco judio, que enristro en el Golgota la lanza mambrinica, y la asesto contra el costado del Salvador...". (Espejo 16)

Como puede comprobarse, mas alla de la ignorancia del Dr. Murillo con respecto a autores basicos de la retorica antigua, los dialogos de Espejo ponen de manifiesto dos hechos esenciales en la obra y que, desde nuestro punto de vista, nos permiten comprender el origen de las concepciones retoricas defendidas por el autor ecuatoriano.

En primer lugar, los defectos de un sistema de ensenanza que no solo ha descuidado una formacion integral del orador, sino que incluso ha

dejado de lado las fuentes basicas latinas (Ciceron, Quintiliano) por metodos simplificados de la Ratio que, sobre todo, ensenan una retorica fosilizada y elocutiva, muy al gusto del Barroco, y que se apartaba de los verdaderos principios de la persuasion tal y como se cultivaban en la Antiguedad. Sus consecuencias se extienden al cultivo de una oratoria cristiana solo preocupada por la elocucion y el estilo. Y en esta linea hay que entender las conversaciones que siguen, en donde se pasa revista al concepto de buen gusto, a la filosofia y a la teologia, materias fundamentales para lograr una inventio adecuada.

En segundo lugar, el nuevo papel jugado en la cultura europea por el tratado Sobre lo sublime, atribuido en aquel momento al retor Dionisio Longino, y su reflejo en la obra de Espejo. Este es un aspecto que no ha sido suficientemente destacado por la critica, sobre todo por el hecho de que es un dato que nos pone sobre la pista del que pensamos que es uno de los influjos mas importante que se ha ejercido sobre la obra. Como hemos visto por el pasaje anterior, el conocimiento de primera mano del Sobre lo sublime es puesto de manifiesto por el propio autor ecuatoriano, cuando el Dr. Murillo habla de ese "Longino picaronazo". Pero, sobre todo, en una nota marginal del manuscrito (de la que pensamos que no se ha sacado el suficiente provecho), el propio autor hace una afirmacion muy interesante sobre la presencia de traducciones de esta obra en Quito:

El autor de estos dialogos, que ha registrado las librerias de casi todos los particulares de esta ciudad y tambien casi todas las de las comunidades religiosas, no ha hallado mas que un ejemplar de Quintiliano, y de Longino ninguno, sino dos de la traduccion francesa de Boileau, en librerias de fuera de la ciudad, entre sujetos de buen gusto. (Astuto 16)

Espejo, de este modo, afirmando que solo habia disponible en el Quito de aquellos anos ejemplares de la traduccion de Boileau, pone de manifiesto que no conoce (o, por lo menos, que no ha podido consultar) la traduccion espanola de esta obra que en 1770 se habia publicado en Madrid por parte de Manuel Perez Valderrabano (pseudonimo del canonigo palentino Domingo Largo). (20) Este es un dato de considerable importancia. Como es bien sabido, la obra atribuida a Longino apenas habia recibido atencion fuera del ambito de la filologia clasica hasta que, en 1674, N. Boileau la tradujo al frances con introduccion y notas, texto que en las ediciones publicadas a partir de 1694 fue acompanado de un ensayo sobre su contenido. (21) La revalorizacion del Sobre lo Sublime se basaba, sobre todo, en que aporto a la retorica neoclasica una teoria sobre d genio y la inspiracion que le permitieron elevarse sobre las pedantes y rastreras reglas de composicion retorica que entonces imperaban. Y todo ello enmarcado en una polemica europea entre Antiguos y Modernos en la que autores como Boileau intentaron defender la grandeza de los autores clasicos. (22) No es extrano que el contenido de este tratado, habida cuenta del anquilosado contexto oratorio y retorico del Ecuador dd momento, fuese un autentico revulsivo para el joven Espejo. De hecho, el punto esencial del opusculo (precisamente el mismo que el de la obra del ecuatoriano) es que, en un momento en el que reinaba sin discusion una asfixiante mediocridad oratoria en Roma, su autor ofrecia claves para poder distinguir a los buenos de los malos oradores. (23) En el caso de Espejo, ademas, tuvo que ser decisiva la lectura del ultimo capitulo de la obra (44), donde, precisamente, el Pseudo-Longino reproduce un dialogo que mantuvo con un filosofo amigo suyo sobre las causas de la decadencia oratoria que se vivia en aquel momento. Como senala el profesor Alsina, "nuestro autor defiende con todas sus fuerzas la idea de que la causa profunda no es sino de orden moral: el hombre se ha dejado ganar por un excesivo materialismo que ha acabado con todos los nobles ideales de la existencia". (24) Y es que un espiritu como el de Espejo, asfixiado por la decadencia y dejadez del Quito de aquel momento, podria hacer suyas las palabras con las que se cierra este opusculo retorico (44.11):
   En suma, sostuve yo que lo que causa la perdida de nuestros
   talentos actuales es la apatia en medio de la cual, a excepcion de
   unos pocos, vivimos, sin emprender nada, sin hacer nada si no es
   para ganamos el aplauso y el deleite, jamas para algo digno de
   emulacion y estima. (25)


La influencia de los Dialogos de Fenelon

Este enfoque retorico nos permite incluso ir aun mas lejos. Asi, la influencia ejercida sobre Espejo por la traduccion de N. Boileau, la vision de la retorica antigua que choca con la interpretacion dominante de esta disciplina durante siglos, la forma dialogica empleada, el seguimiento tanto del modelo platonico como del lucianesco y la critica a los excesos de la elocuencia sagrada creemos que nos conducen irremediablemente a una obra no senalada por la critica, tambien deudora ella misma de la tradicion clasica, y que pensamos que ejercio una influencia esencial sobre la composicion de estos dialogos de Espejo. Nos referimos a otra obra francesa: los Dialogues sur l'eloquence general et celle de la chaire en particulier, escritos por F. Fenelon hacia 1680, pero publicados postumamente en Paris en el ano 1718, y que gozaron de una amplia difusion en la Europa del momento. (26) Los puntos de contacto con El nuevo Luciano de Espejo son, desde nuestro punto de vista, muy destacados.

En primer lugar, el titulo de la obra ya es muy significativo: el que fuera arzobispo de Cambrai compuso unos dialogos centrados en una discusion sobre la retorica en general y sobre la oratoria del pulpito (la &aire del titulo) en particular. Fenelon, ante la moda de la predicacion ornamentada y barroca que se vivio en la Francia de finales del siglo XVII, vio peligros analogos a los que Platon habia visto en la sofistica y a los que, anos mas tarde, Espejo destaca en la oratoria religiosa de su epoca. (27)

En segundo lugar, ambos escritos son dialogos y adoptan muchos de los recursos de los dialogos platonicos. De hecho, como senala Kennedy, sus dialogos son, en realidad, una version neoclasica del Fedro platonico. (28) Pero, sobre todo, lo mas importante es que comparten un mismo planteamiento de partida, en el que la discusion tiene un mismo desencadenante. De hecho, solo con atender al contexto general de la obra de Fenelon se ponen de manifiesto los puntos de contacto: hay dos interlocutores (en este caso A y B) que, como los personajes de Espejo, discuten sobre retorica y oratoria sagrada tomando como excusa un recargado sermon, que uno de ellos considera un excelso ejemplo de elocuencia (como pensaba el Dr. Murillo), mientras que el otro (como hacia el Dr. Mera) lo critica al poner en evidencia la "fragilidad" de su estilo: (29)

DIALOGUE I

A. He bien ! Monsieur, vous venez donc d' entendre k sermon oo vous vouliez me mener tantot? Pour moi, je me suis contente du predicateur de notre paroisse.

B. Je suis charme du mien ; vous avez bien perdu, monsieur, de n' y etre pas. J' ai arrete une place pour ne manquer aucun sermon du careme. C' est un homme admirable : si vous 1' aviez une fois entendu, il vous degouteroit de tous les autres.

A. Je me garderai dono bien de r aller entendre, car je ne veux point qu' un predicateur me degoute des autres ; au contraire, je cherche un homme qui me donne un tel gout et une telle estime pour la parole de Dieu, que j' en sois plus dispose a 1' ecouter partout ailleurs. Mais puisque j' ai tant perdu, et que vous etes plein de ce beau sermon, vous pouvez, monsieur, me dedommager : de grace, dites-nous quelque chose de ce que vous avez retenu.

B. Je defigurerois ce sermon par mon recit : ce sont cent beautes qui echappent ; il faudroit etre le predicateur meme pour vous dite...

A. Mais encore ? Son dessein, ses preuves, sa morale, les principales verites qui ont fait le corps de son discours ? Ne vous ,este-t-il rien dans 1' esprit ? Est-ce que vous n' etiez pas attentif

B. Pardonnez-moi, jamais je ne l' ai ete davantage.

C. Quoi donc! Vous voulez vous faire prier ?

B. Non ; mais c' est que ce sont des pensees si delicates, et qui dependent tellement du tour et de la finesse de l' expression, qu' apres avoir charme dans le moment elles ne se retrouvent pas aisement dans la suite. Quand meme vous les retrouveriez, dites-les dans d' autres termes, ce n' est plus la meme chose, elles perdent leur grace et leur force.

A. Ce sont donc, monsieur, des beautez bien fragiles ; en les voulant toucher on les fait disparoitre. J' aimerois bien mieux ma discours qui eut plus de corps et moins d' esprit ; il feroit une forte impression, on retiendroit mieux les choses. Pourquoi parle-t-on, sinon pour persuader, pour instruire et polar faire en sorte que l' auditeur retienne ? .... (Fenelon 1-2)

En tercer lugar, a partir de este desencadenante, se desarrolla una discusion a lo largo de tres dialogos sobre la retorica y la oratoria sagrada en terminos muy similares a los que luego encontramos planteados en la obra de Espejo. Uno de los mas significativos es la gran admiracion por el Sobre lo Sublime que se manifiesta a lo largo de toda la obra de Fenelon, hasta el punto de situarla por encima de la propia Retorica de Aristoteles por su clara utilidad didactica y, sobre todo, por la utilidad que ofrecia para poder distinguir a los buenos de los malos oradores (Simon 257-292):

A .... N' avez-vous pas vu ce qu' en dit Longin dans son Traite du sublime ?

B. Non : n' est-ce pas ce traite que M. Boileau a traduit ? Est-il beau?

A. Je ne crains pas de dire qu' il surpasse a mon gre la rhetorique d' Aristote. Cette rhetorique , quoique tres-belle, a beaucoup de preceptes secs, et plus curieux qu' utiles dans la pratique ; ainsi elle sert bien plus a faire remarquer les regles de 1' art a ceux qui sont deja eloquents, qu' a inspirer r eloquence et a former de vrais orateurs : mais le sublime de Longin joint aux preceptes beaucoup d' exemples qui les rendent sensibles. Cet auteur traite le sublime d' une maniere sublime, comme le traducteur l' a remarque ; il echauffe l' imagination, il eleve l' esprit du lecteur, il lui forme le gout, et lui apprend a distinguer judideusement le bien et le mal dans les orateurs celebres de l' antiquite. (Fenelon 18-19)

En cuarto lugar, el influjo sobre Espejo de las ideas retoricas defendidas por Fenelon no solo se habria debido a la lectura de estos Dialogos, sino que tambien habria sido de gran importancia un opusculo que, ya en la edicion original de 1718, los acompanaba como apostilla teorica. Se trata de una larga Lettre ecrite a l'Academie Francoise sur l'eloquence, la poesie, l'histoire (Fenelon 253-419), en la que Fenelon analiza como ha de practicarse y, sobre todo, como ha de ensenarse una serie de disciplinas como la historia, la poetica y, sobre todo, la retorica. Unas recomendaciones que culminan con la propuesta de que la Academie emprenda la tarea de elaborar manuales que delimiten con claridad el camino que han de seguir todos aquellos que se dediquen a estas materias. En el caso de la retorica, la mas ampliamente tratada (pp. 268-305), Fenelon afirma que esa obra teorica tendria que ofrecer, sobre todo, modelos de elocuencia que evitaran los errores dei estilo florido y que tendieran a lo sublime ("Le genre fleuri n'atteint jamais au sublime", Fenelon 1718: 287), algo que tiene que darse de manera especial en el caso de los predicadores:

Que pourroit--on croire d'un Predicateur, qui viendroit montrer aux pecheurs le jugement de Dieu pendant sur leur tete, & l'enfer ouvert sous leurs pieds, avec les jeux de mots les plus affectez ? (Fenelon 288)

De hecho, para Fenelon, el <<verdadero orador>> ha de comportarse de un modo muy diferente a como actuan esos charlatanes de estilo recargado:

Au contraire, le veritable Orateur n'orne son discours que de veritez lumineuses, que de sentimens nobles, que d'expressions fortes &

proportionnees a ce qu'il tache d'inspirer. Il pense, il sent, & la parle suit. Il ne depend point des paroles, dit S. Augustin, mais les paroles dependent de lui. (Fenelon 293)

Y para lograr este nuevo tipo de elocuencia, que retomaria lo mejor de los antiguos para ponerlo en practica por los modernos, junto a las autoridades tradicionales de la retorica, como son Aristoteles, Ciceron y Quintiliano, el autor frances recomienda vivamente seguir tanto el modelo de Longino como el de Luciano:

Une excellente Rhetorique seroit bien au dessus d'une Grammaire ... Celui qui entreprendroit cet ouvrage, y rassembleroit mus les plus beaux preceptes d'Aristote, de Ciceron, de Quintilien, de Lucien, de Longin, & des autres celebres Auteurs. Leurs textes, qu'il citeroit, seroient les ornemens du sien. (Fenelon 268)

Finalmente, en quinto lugar, la relacion que defendemos que existe entre las obras de Fenelon y de Espejo no solo se debe a que comparten una misma concepcion de la retorica antigua (con una especial atencion hacia las ideas del Pseudo-Longino) con respecto al tema de la oratoria sagrada, sino que tambien se basa en otro de los elementos estructurales mas llamativos del Nuevo Luciano que hemos senalado a lo largo de este trabajo: la fusion de los influjos procedentes tanto del dialogo platonico como del lucianesco. En este sentido, la obra de Fenelon es un perfecto ejemplo de ello. El autor frances, que gozo de un gran aprecio en toda Europa, y muy especialmente en Espana (no hay que olvidar que fue preceptor del primer Borbon: Felipe V), y cuyo conocimiento en el Ecuador del momento quizas tambien se debio a la importante influencia francesa que vivio en aquellos anos, (30) se caracteriza precisamente por la mezcla de influjos de Luciano y Platon que condicionaron sus escritos. Asi, junto a estos platonicos Dialogues sur l'eloquence, que no fueron traducidos al castellano hasta 1795, (31) su obra mas ampliamente conocida entonces son unos Dialogos de los muertos antiguos y mo&mos, traducidos al espanol en 1759, (32) y que son uno de los mas importantes ejemplos de la influencia de Luciano en la cultura europea. Precisamente, en la introduccion de la version espanola de mediados del siglo XVIII, el traductor hace una afirmacion (pag. VIII) especialmente valiosa con respecto a como se veia en ese momento la mezcla de estilos lograda por Fenelon en sus obras:
   El estilo de estos Dialogos y Fabulas se haya diversificado, segun
   los requerian las varias circunstancias ... Assi, procediendo ya
   sublime, elevado, grave y serio, como Platon posee toda la eficacia
   y sabiduria de este Philosopho; ya con discretas, sazonadas
   chanzas, emplea en sus locuciones la viveza, promptitud y primorosa
   delicadeza de Luciano. (viii)


En definitiva, los dialogos de Fenelon, tanto los de cuno platonico como los de influencia lucianesca, son obras que circularon ampliamente por toda Europa con una gran repercusion cultural, que acabaria pasando al otro lado del Atlantico y llegando al Ecuador del ultimo tercio del siglo XVIII. Un modelo literario muy efectivo que, sin duda, tuvo que influir sobre Espejo a la hora de componer ese Nuevo Luciano en el que el sarcasmo se mezcla a partes iguales con el analisis elevado y grave de la elocuencia del momento.

Conclusiones

En conclusion, desde la influencia ejercida por la obra de Fenelon en el autor ecuatoriano, se entiende mejor la llamativa simbiosis que trato de lograr Espejo en su Nuevo Luciano y que pone de manifiesto a un autor que supo integrar en sus escritos multiples aspectos de la tradicion clasica y de su reflejo en composiciones muy influyentes durante el periodo ilustrado. En su obra se percibe no solo el influjo superficial de los autores grecolatinos, manifestado por medio de las citas mas o menos eruditas que adornan el texto, sino sobre todo una profunda influencia de las teorias retoricas defendidas en el opusculo Sobre lo sublime. A lo largo de sus nueve conversaciones, autores como Luciano, Platon o el Pseudo-Longino se dan la mano en una composicion que, a pesar de su caracter panfletario, no renuncia en ningun momento a la profundidad creativa. Este influjo ha determinado aspectos esenciales, como el hilo tematico conductor y la forma dialogica que estructura la obra. Y es que Espejo fue un escritor que buscaba la renovacion intelectual de la sociedad en la que vivia por medio de la recuperacion de una persuasion que retomase lo mas granado del espiritu de los clasicos. Todo ello, tambien teniendo en cuenta aportaciones modernas como las de autores como Boileau y Fenelon. La grandeza de Espejo, en definitiva, consistio es lograr la fusion de todas estas influencias en un lugar tan alejado de los centros intelectuales del momento como era el Quito de finales del siglo XVIII.

BIBLIOGRAFIA

Albarracin Teulon, A. "La Medicina Colonial en d siglo XVIII: De los Aires, Aguas y Lugares hipocratico a las reflexiones higienicas del ecuatoriano E. Espejo". Asclepio 39 (1987): 151-197.

Alsina, J. Anonimo, Sobre lo sublime. Aristoteles. Poetica. Barcelona: Bosch, 1985.

Aa.Vv. Espejo: Contienda critica de su epoca. Quito: Universidad Catolica, 1978.

Aa.Vv. Vision actual de Eugenio Espejo. Quito: Fundacion Friedrich Naumann, 1988.

Astuto, Ph. L. Eugenio Espejo (1747-1795): Reformador ecuatoriano de la Ilustracion. Mexico, D.F.: Fondo de Cultura Economica, 1969.

Barrera, I.J. "Francisco J. Eugenio de Santa Cruz y Espejo". En El Nuevo Luciano de Quito, 1779. Quito: Clasicos Ecuatorianos, 1943. VII-XXVII.

Bellini, G. Nueva historia de la literatura hispanoamericana. 3a ed. Madrid: Castalia, 1977.

Bravo Gonzalez, L. R. La pedagogia de Espejo. Cuenca: Edit. Austral, 1967.

Brody, S. Boileau and Longinus. Ginebra: Librairie E. Droz, 1958.

Buschges, Ch. "Eugenio Espejo, la Ilustracion y las elites". Jahrbuch fur Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas 34 (1997): 259-275.

Cacua Prada, A. Antonio Narino y Eugenio Espejo: dos adelantados de la libertad. Guayaquil: Archivo Historico del Guayas, 2000.

Carrasco Vintimilla, M. "Mito y realidad de Eugenio Espejo". Revista del Archivo Nacional de Historia 2 (1980): 52-74.

Carrion Gutiez, M. "Don Domingo Largo, un canonigo palentino ilustrado y poeta del siglo XVIII". Publicaciones de la Institucion Tello Tellez de Meneses 70 (1999): 97-114.

Chenu, J. "De la medecine a la politique: Espejo et les Lumieres en Nouvelle-Grenade". Jahrbuch fur Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas 34 (1997): 213-228.

Descalzi, R. "The National Library of Ecuador". En A. Kent y otros, eds. Encylopedia of Library and Information Science. Vol. 42. New York: M. Dekker, 1987. 246-62.

Espejo, E. Obra educativa. Ph. L. Astuto, ed. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1981.

Fenelon, F. de S. Dialogues sur l'eloquence general et celle de la chaire en particulier. Paris: Chez Florentin Delaulne, 1718.

Freile Granizo, C. Eugenio Espejo, precursor de la independencia: documentos, 17941797. Quito: Abya-Yala, 2001.

Froldi, R. "L.A. Muratori nella cultura spagnola". En Italia e Spagna nella cultural del '700. Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1992. 19-32.

Goic, C. Historia y critica de la literatura hispanoamericana. Vol. I (Epoca Colonial). Barcelona: Critica, 1988.

Gomez Gil, O. Historia critica de la literatura hispanoamericana. Desde los origenes hasta el momento actual. New York, London, Toronto: Holt, Rinehart and Winston, 1968.

Gore, J.-L. L'itineraire de Fenelon: Humanisme et spiritualite. Paris: Presses Universitaires de France, 1957.

Guerra Bravo, S. "Eugenio Espejo, pensador filosofico". UNAM/L 11 (1978): 245-267.

Hernando, C. Helenismo e Ilustracion. Madrid: Fundacion Universitaria Espanola, 1975.

Hirzel, R. Der Dialog. Ein literarhistorischer Versuch. 2 vols. Leipzig: S. Hirzel, 1895.

Johnson, J. G. "El Nuevo Luciano and the Satiric Art of Eugenio Espejo". Revista de Estudios Hispanicos 23 (1989): 67-85.

Kennedy, G. A. "The Contribution of Rhetoric to Literary Criticism". En H. B. Nisbet y C. Rauson, eds. The Cambridge History of Literary Criticism. Vol. IV (The Eighteenth Century). Cambridge: University Press, 1997. 349-364.

--. La retorica clasica y su tradicion cristiana y secular, desde la Antiguedad hasta nuestros dias. Trad. esp. Logrono: Inst. de Estudios Riojanos, 2003.

Leduc-Fayette, D., ed. Fenelon, philosophie et spiritualite. Ginebra: Droz, 1996.

Ligota, Ch. y L. Panizza, eds. Lucian of Samosata Vivus et Redivivus. Londres y Turin: The Warburg Institute y Nino Aragno Editore, 2007.

Lombard, A. Fenelon et la retour a l'antique au XVIII e siecle. Neuchatel: Memoires de l'Universite de Neuchatel XXIII, 1958.

Lopez Eire, A. "En tomo al tratado Sobre lo sublime de Dionisio Longino". Myrtia 17 (2002): 175-190.

Menendez Pelayo, M. Historia de las ideas esteticas en Espana. 3 vols. Santander: CSIC, 1947.

Montalvo, A. Francisco J. Eugenio de Santa Cruzy Espejo. Quito, 1947.

Nunez, J., comp. Eugenio Espejo y d pensamiento precursor de la independencia. Quito: ADHILAC, 1992.

Paladines, C., ed. Pensamiento Ilustrado Ecuatoriano. Quito: Editora Nacional, 1980.

Pinero, F. "Traducciones espanolas dei tratado Sobre lo sublime''. Estudios Clasicos 66-67 (1972): 247-262.

Prince, M. Philosophical Dialogue in the British Enlightenment: Theology, Aesthetics and the Novel. Cambridge: Cambridge UP, 2005.

Rodriguez Castelo, H. "El Espejo de las Primicias de la cultura de Quito". En E. Espejo, Primicias de la cultura de Quito. la ed. Quito: Colegio de Periodistas de Pichincha, 1996. 7-156.

Simon, M. Fenelon platonicien? Etude historique, philosophique et litteraire. Berlin: LIT Verlag, 2005.

Smith, G., ed. Jesuit Thinkers of the Renaissance. Essays Presented to J. F. McCormick by His Students. Milwaukee: Marquette UP, 1939.

Stolley, K. "The Eighteenth Century: Narrative Forms, Scholarship and Learning". En R. Gonzalez y E. Pupo-Walker, eds. The Cambridge History of Latin American Literature. Vol. I. Cambridge: Cambridge UP, 1996. 336-74.

Vargas, J. M. Biografia de Eugenio Espejo. Quito: Editorial Santo Domingo, 1968.

Vives Coll, A. Ludano de Samosata en Espana. Valladolid, 1959.

--. "Luciano en el siglo XVIII espanol". En J.V. Banuls, ed. Literatura Iberoamericana y Tradicion Clasica. Valencia: Universidad de Valencia y Universidad Autonoma de Barcelona, 1999. 481-5.

Zappala, M. O. Ludan of Samosata in the Two Hesperias. An Essay in Literary and Cultural Translation. Potomac, Maryland: Scripta Humanistica, 1990.

JUAN CARLOS IGLESIAS-ZOIDO

Universidad de Extremadura

(1) Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigacion FFI2009-11162 del Ministerio de Ciencia e Innovacion de Espana.

(2) Sobre la vida y obra de Espejo, cf. Barrera, Montalvo, Gomez Gil (170-173), Astuto y AA.Vv. (1978 y 1988), ademas del numero 34 del Jahrbuch fur Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas (1997). Entre las obras que destacan topicos y elementos casi hagiograficos sobre su vida, cf. la biografia escrita por Vargas y d estudio de Cacua Prada, en d que compara la vida de Espejo con la de Narino.

(3) Sobre la relacion del pensador con las elites, cf. Buschges (1997), quien analiza los problemas con ciertos elementos nobiliarios de la colonia, como el Marques de Villa Orellana.

(4) Una vision general sobre los efectos de la Ilustracion en America en Goic (474487), Bellini (188 ss.) y Stolley. Con respecto al contexto ecuatoriano, cf. los textos reunidos en Paladines (ed.). Sobre el caso de concreto de la figura de Espejo, cf. Carrasco Vintimilla.

(5) Cf. Freile Granizo, quien destaca el papel jugado por la familia de Espejo (su hermano Juan Pablo y su hermana Manuela, casada con Jose Mejia, diputado por Quito ante las Cortes de Cadiz) en movimientos pre-independencia, como el de "las banderitas" de 1794.

(6) Como senala el propio autor en Espejo (II: 129): "Mi merito esta en haber, desde muy nino, estudiado en el conocimiento de los hombres, en no haber dejado el libro de la mano, y aun cuando lo haya dejado, en estudiar en el bastisimo libro de la naturaleza con la observacion".

(7) Como, por ejemplo, Francisco de Miranda (1750-1816), que visito los Estados Unidos, peleo en la guerra revolucionaria de Francia y recorrio Europa.

(8) Cf. el parrafo que escoge Gomez Gil (172) del primer numero del periodico que publicase Espejo en 1792: "Estamos en el angulo mas remoto y oscuro de la tierra, a donde apenas llegan unos pocos rayos de refraccion desprendidos de la inmensa luz que bana a regiones privilegiadas; nos faltan libros, instrumentos, medios y maestros que nos indiquen los elementos de las facultades y nos ensenen el metodo de aprenderlos".

(9) No es extrano que llevado por este espiritu, acabase fundando en 1792 el primer diario de Ecuador, que llevo por nombre Primicias de la Cultura de Quito, y del cual no solo fue alma mater sino tambien autor de todos los articulos que aparecieron en los siete numeros que se publicaron, entre d 5 de enero y el 29 de marzo de 1792. Cf. la amplia introduccion elaborada por Rodriguez Castelo.

(10) Su acceso a los autores clasicos tambien fue propiciado por su relacion con los libros. Fue el primer director de la Biblioteca Publica de Quito, que acabaria siendo el germen de la Biblioteca Nacional de Ecuador, formada a partir de los fondos requisados a los jesuitas tras su expulsion en 1767. Sobre esta biblioteca, sus fondos y el papel jugado por Espejo, cf. Descalzi (246-7).

(11) A lo largo de este trabajo, citaremos el texto de la obra a partir de la edicion elaborada por Astuto en Espejo.

(12) La obra clasica sobre el dialogo y su evolucion sigue siendo Hirzel. Sobre d dialogo en este periodo historico, cf. el capitulo introductorio ("Dialogue and Enlightenment") que dedica a este tema Prince (1-22).

(13) Publico en portugues una obra titulada Verdadero methodo d'estudiar, en la que critica los metodos escolasticos, y que se vertio al castellano en 1760 por Jose Maymo Pibes.

(14) Se trata de una obra, ampliamente popular en la Francia del XVII, consistente en una serie de dialogos, eruditos y llenos de una cierta pedanteria, que seguian la tradicion platonica. A traves de ellos se pretendia conseguir cambios sociales por

medio de una nueva espiritualidad y una nueva etica religiosa y secular tanto en la Corte como en las Universidades Jesuitas. Al respecto, cf. Smith (63-74).

(15) Activo participe en las polemicas civiles de su tiempo, defendio en sus obras el valor de la educacion, la ciencia y d reformismo. A estas preocupaciones responden obras como La filosofia morale spiegata ai Giovanni (1735), el ensayo Dei difetti della giurisprudenza (1743), d tratado Delle forze dell'intendimento umano o sia il pirronismo confutato (1745) y d ensayo sobre la Pubblica Felicita (1749), ultima obra de Muratori, sobre filosofia politica, donde defiende las luces en educacion popular, higiene publica, la actividad de la mujer y la reforma agraria. Sobre la influencia de Muratori en Espana, cf. Froldi.

(16) Cf. Espejo (7); Horacio, Odas, 3.1.1: odi profanum vulgus et arceo.

(17) Es destaeable d hecho de que siempre que se cita d texto de algun autor griego, se hace en traduccion latina, como ocurre en d caso de San Juan Crisostomo. Sobre el helenismo en la Ilustracion espanola, cf. el trabajo de Hernando.

(18) La critica ha destacado que en las primeras fases de la obra, esta conversacion no iba al final y que fue el propio Espejo quien introdujo este cambio con vistas a sus objetivos.

(19) Para el estudio de la tradicion de Luciano en Espana, Cf. Vives Coll, Luciano de Samosata y "Luciano en el siglo XVIII". Una perspectiva mas amplia la proporciona la obra de Zappala (1990). Sobre la tradicion de Luciano en Occidente, cf. Ligota y Panizza (eds.).

(20) Sobre las traducciones de esta obra al espanol, cf. Pinero. Sobre la figura de Domingo Largo, autor de El Sublime. De Dionisio Longino. Traducido del Griego por D. Manuel Perez Valderrabano, Profesor Moralista de Palencia, Madrid: 1770, s. i. (hay edicion facsimil publicada en Valladolid en 2001), cf. Carrion Gutiez.

(21) Que llevaba d titulo de Reflexions critiques sur quelques passages du Rheteur Longin. Al respecto de ambas obras, cf. d estudio de Brody.

(22) Sobre este contexto general y sobre la influencia de la retorica antigua en la Ilustracion, Cf. Kennedy ("The Contribution" 349-364 y La retorica clasica 309- 10).

(23) Un comentado detallado de su contenido y contexto retorico en Lopez Eire.

(24) Gr. Alsina 43, de donde procede el texto y traduccion que hemos empleado en este trabajo. Ahi puede encontrarse una buena introduccion a la obra y un apendice bibliografico sucinto y completo.

(25) Sobre lo sublime 44.11.

(26) Utilizamos la edicion de 1718, editada en Paris, en la imprenta de Florentin Delaulne.

(27) Sobre la obra de Fenelon, los influjos clasicos que recibio y su influencia en la Europa del momento, cf. Gore, Lombard y, sobre todo, los trabajos reunidos en Leduc-Fayette, ed., fruto de un Congreso celebrado en 1994 y dedicado a la figura del humanista frances.

(28) Ver Kennedy "La contribucion" 355-357. Desde otra perspectiva, un analisis de la influencia platonica sobre la obra de Fenelon, con amplia bibliografia, la ofrece Simon, especialmente el capitulo que lleva el titulo de "Une rhetorique platonicienne" (257-292).

(29) Ver Simon 262: "L'ouverture des Dialogues su l'eloquence nous renvoie au Phedre : a l'instar de Platon, la relation admirative d'un <<discours>> (chez Fenelon d'un preche) prononce par un <<grand>> orateur constitue le point de depart d'une longue reflexion sur l'art de bien parler".

(30) Como senala Astuto (44-5), Quito vivio un periodo de "afrancesamiento" como consecuencia de la expedicion geodesica formada por la Academia Francesa, que, entre 1736 y 1745, recorrio la Presidencia de Quito, bajo la direccion de Charles de la Condomine. "La expedicion hizo que los colonos se familiarizaran con el idioma frances y con las ideas de la Ilustracion por medio de los libros llevados y dejados por miembros de la expedicion para uso de estos quitenos ilustrados".

(31) Dialogos sobre la elocuencia en general y sobre la sagrada en particular con una carta escrita a la Academia Francesa, Madrid: Ramon Ruiz, 1795 (B.N.M. U/2365).

(32) Dialogas de los muertos antiguos y modernos, con algunas fabulas selectas, tr. del fr. en esp. con notas y un compendio de los Metamorphoseos de Ovidio y morales explicac, de ellos, por D. Mig. Jos. Fernandez, Madrid: A. Munoz del Valle, 1759 (B.N.M. 2/1618).
COPYRIGHT 2011 Dieciocho
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2011 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Iglesias-Zoido, Juan Carlos
Publication:Dieciocho: Hispanic Enlightenment
Date:Sep 22, 2011
Words:10418
Previous Article:Extended meanings of interesante in the late eighteenth century.
Next Article:La critica ilustrada a la realidad Americana: el colonialismo ilustrado del funcionario Alonso Carrio de la Vandera en El Lazarillo de ciegos...
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters