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El Caribe como area sociocultural.

The Caribbean as a Socio-Cultural Area

Las islas del Caribe, unos cincuenta territorios habitados que se dispersan a traves de 2,500 millas de mar entre la peninsula de Yucatan y la costa norte de Sudamerica, constituyen la esfera colonial mas antigua de la expansion ultramarina del occidente europeo. Para la segunda decada del siglo XVI estos territorios se habian circunnavegado y explorado, sus aborigenes se encontraban subyugados y en las islas mas grandes se habian establecido colonias, irrumpiendo asi toda el area en la conciencia de monarcas, filosofos y cientificos europeos. Como esfera primordial del imperio atlantico espanol, la region del Caribe simbolizo los comienzos de lo que Konetzke (1) correctamente denomino imperios "planetarios", que abarcaban oceanos enteros, el desplazamiento masivo de una orientacion "talasica" hacia una "oceanica" (atlantica) (2), que enmarcaria de ahi en adelante los designios de expansion europea. Y cuando Lopez de Gomara, dirigiendose a Carlos V en 1552, afirmo que, luego de la creacion y la venida de Cristo, el evento de mayor importancia en la historia fue el descubrimiento del Nuevo Mundo, no proclamaba mas de lo que muchos europeos instruidos de la epoca hubiesen reconocido. (3)

Poco despues de su descubrimiento, las islas del Caribe se convirtieron en un trampolin para la conquista espanola del continente americano y un campo de experimentacion para los proyectos politicos originados en la Reconquista, ahora readaptados para la administracion y el control de pueblos coloniales. Tras la conquista de la meseta mexicana y los Andes, la importancia de las islas como espacios de asentamiento dentro del sistema imperial espanol disminuyo rapidamente. Luego, en el siglo XVII, los rivales noreuropeos de Espana comenzaron a formar sus propios imperios ultramarinos en el Caribe; ya para la segunda mitad de ese siglo, la importancia de las islas alcanzo un cenit para el norte de Europa. Sin embargo, despues de 1800 esta importancia del Caribe en los designios europeos comenzo a menguar cada vez mas; es solo recientemente que el area ha cobrado un nuevo significado para Occidente, ahora mucho mas estrategico y politico que economico.

Una de las formas de aclarar la importancia contemporanea de las Antillas es delineando sus caracteristicas socioculturales sobre un trasfondo historico regional; muchos de sus rasgos compartidos, su significado como bloque de sociedades, son consecuencia de mas de cuatro siglos de experiencias historicas paralelas durante una poderosa (aunque intermitente y a menudo capricho) influencia europea.

Probablemente se puede demostrar que la especificidad del area del Caribe dentro de la esfera del mundo "subdesarrollado" dimana de su antiguedad como un conjunto de colonias; mas aun, las sociedades del Caribe son "no occidentales" solo superficialmente, puesto que su particularidad deriva de que, en alguna medida y enganosamente, se encuentran entre los paises mas "occidentales", con excepcion de Estados Unidos y Europa Occidental. Varios intentos utiles de clasificar el area del Caribe como subcategoria de algun bloque cultural mayor no han logrado definir plenamente la particularidad de la region, ni agruparla convincentemente con aquellas partes del continente latinoamericano expuestas a influencias sociohistoricas similares. (4) A pesar de compartir ciertas experiencias historicas, las sociedades del Caribe no forman un ente homogeneo y las sociedades continentales parecidas a las insulares no han atravesado los mismos procesos historicos. Este ensayo no propone reemplazar clasificaciones previas con una nueva; de hecho, se construye en gran medida sobre la base de trabajos anteriores. No obstante, tal vez se puedan hacer algunas observaciones adicionales acerca de las sociedades del Caribe para entender mejor tanto lo que distingue a esta area de otras, como lo que le imparte su caracter particular y algo singular; los puntos principales son de caracter socio-historico. Michael G. Smith ofrece una buena generalizacion de relevancia historica:
   Las condiciones historicas que definen el area comprendida
   desde Brasil hasta Estados Unidos como el contexto
   amplio y comparativo de los estudios caribenos son bien
   conocidas. Consisten en la expansion europea al Nuevo
   Mundo, los patrones historicos comunes de conquista,
   colonizacion, peonazgo o esclavitud y el desarrollo de
   sociedades multiraciales y multiculturales por toda el
   area. Dentro de un marco de referencia tan vasto, las diferencias
   regionales de naturaleza historica o contemporanea
   poseen una importancia obvia para el trabajo comparativo.
   A estos efectos, las guias generales que resultan
   mas utiles en una subdivision preliminar de esta extensa
   area son las diferencias de habitat, economia, composicion
   poblacional, historia politica y estatus. (5)


A continuacion se intentara ampliar esta observacion, haciendo hincapie en las sociedades insulares y, solo de forma secundaria, en las continentales con las cuales comparten algunos rasgos. Sin duda, seria correcto decir que cada una de las caracteristicas senaladas en la siguiente presentacion aplica tambien a cualquier otra sociedad o region no caribena. Sin embargo, cualquier utilidad que posea esta clasificacion no depende de ninguno de los rasgos definitorios en especifico, sino de su importancia conjunta para la historia social del Caribe. Ademas, cada sociedad dentro del area del Caribe es, sin duda, unica en cierta forma. Ningun esfuerzo por generalizar acerca del area puede abarcar adecuadamente los rasgos distintivos de cualquiera de las sociedades que la componen. El argumento descansa sobre la esperanza de que las siguientes generalizaciones podran, una vez tomadas en conjunto, aclarar hasta que punto el Caribe forma algun tipo de bloque sociocultural. Una exposicion de los datos pertinentes podria tambien esclarecer algunas de las formas principales en que las sociedades del Caribe difieren entre si, ya que han estado sujetas, en distintos grados, a las mismas fuerzas que han tendido a asemejarlas. Tal vez resulte particularmente importante tener en cuenta en la siguiente presentacion que ninguno de los criterios que se estableceran es tan significativo como lo es el efecto interrelacionado de los mismos.

Con el fin de adelantar el argumento, debe subrayarse la diferencia entre "cultura" y "sociedad", segun el uso dado aqui a esos terminos. Para comenzar, es inexacto referirse al Caribe como un "area cultural" si por "cultura" se entiende un cuerpo comun de tradicion historica. Los origenes muy diversos de las poblaciones caribenas, una compleja historia de imposiciones culturales europeas y la ausencia en la mayoria de estas sociedades de alguna continuidad firme en la cultura de la potencia colonial han resultado en un cuadro cultural sumamente heterogeneo. Y, sin embargo, las sociedades del Caribe--tomando "sociedad" para referirse aqui a formas de estructura y organizacion social--presentan semejanzas que de ninguna manera se pueden atribuir a la mera coincidencia. Probablemente seria mas exacto (aunque de estilo torpe) referirse al Caribe como un "area societal" debido a que las sociedades que lo componen probablemente comparten mas rasgos socio-estructurales que culturales. Las uniformidades pancaribenas resultan ser mayormente unos paralelos de estructura socio-economica y organizacion, fruto de un dominio colonial prolongado y bastante rigido. El hecho de que varias de ellas tambien comparten culturas similares o historicamente relacionadas, aunque es importante, se considera aqui como secundario.

De acuerdo con este analisis, la afinidad regional del Caribe se expresa en terminos de nueve caracteristicas principales:

(1) una ecologia de tierras bajas, subtropical e insular;

(2) el exterminio rapido de la poblacion nativa;

(3) la temprana definicion de las islas como una esfera del capitalismo agrario ultramarino europeo basado principalmente en la cana de azucar, esclavos africanos y el sistema de plantacion;

(4) el desarrollo correlativo de estructuras sociales insulares donde la organizacion comunitaria local internamente diferenciada fue escasa y las agrupaciones nacionales de clase usualmente asumieron una estructura bipolar, sustentada por el dominio ultramarino, un acceso marcadamente desigual a la tierra, la riqueza y el poder politico, y el uso de diferencias fisicas como indicadores de estatus;

(5) la interaccion continua entre las plantaciones y la agricultura campesina a pequena escala, con los efectos socio-estructurales que la acompanan;

(6) la sucesiva introduccion masiva de poblaciones nuevas y "extranjeras" en los sectores mas bajos de las estructuras sociales insulares, bajo condiciones en que las oportunidades de ascenso economico, social y politico eran extremadamente limitadas;

(7) la ausencia prevalente de una ideologia de identidad nacional que pudiera fungir de meta para una aculturacion en masa;

(8) la persistencia del colonialismo, y del ambiente colonial, por mas tiempo que en cualquier otra area fuera del occidente europeo;

(9) un elevado grado de individuacion--particularmente economica--como un aspecto de la organizacion social en el Caribe.

No se ofreceran excusas por la generalidad de estas observaciones; cualquier valor heuristico que puedan tener para explicar la naturaleza singular de las sociedades caribenas es inherente a su combinacion. En cada caso, sus efectos combinados han sido algo diferentes, de manera que las distintas sociedades del area del Caribe pueden ser vistas en terminos de un continuo multidimensional, en lugar de un modelo singular abstracto. Mas aun, es evidente que algunas de estas observaciones pueden considerarse "causas" y otras "consecuencias". Puesto que el objetivo principal aqui es sugerir por que las sociedades del Caribe son como son, no se intentara proveer un esquema cronologico o causal elaborado que pudiese sustentar una exposicion mas detallada del mismo argumento.

UNA ECOLOGIA INSULAR DE TIERRAS BAJAS Y SUBTROPICAL

Las islas del Caribe se extienden desde las Bahamas y las Antillas Mayores en el norte, hasta Trinidad y las Antillas Holandesas frente a la costa venezolana, en el sur. Tienen un clima subtropical y oceanico, temperaturas calidas con pocos extremos y unas variaciones considerables en la precipitacion local. Aunque algunas partes de las Antillas son muy montanosas y pueden encontrarse bosques tropicales en el interior, casi todas las islas poseen llanos costeros. Las cordilleras centrales, sobre todo en las Antillas Mayores, estan bordeadas de llanuras aluviales, generalmente bien regadas a lo largo de la costa norte, pero secas y aridas en el litoral sur. Las islas mas grandes, como Puerto Rico y Jamaica, tienen valles intramontanos fertiles, a menudo rodeados por cordilleras lo suficientemente altas como para producir cafe. En las Antillas Mayores, el suroeste suele contar con serranias y sabanas, propias para la ganaderia y la produccion de fibras industriales. Las Antillas Menores se pueden clasificar en dos grupos geograficos: uno de islas secas, llanas y relativamente infertil, y el otro de islas escarpadas de mayor precipitacion.

El mero hecho de que el Caribe, segun lo definieron los primeros conquistadores y exploradores de Occidente, fuese un mar que comprendia un archipielago, tuvo tambien una gran importancia. La conquista del Caribe salto de isla en isla, donde cada una sirvio de trampolin para nuevas conquistas. El control politico de cualquier isla o grupo de islas debia depender del control del mar por lo que este inevitablemente jugo un papel significativo en la cultura de los colonos. Las islas mismas se definen geograficamente; para los europeos cada isla era sucesivamente una nueva frontera hasta que su poblacion aborigen fuese conquistada o eliminada y su superficie fuese efectivamente ocupada. En las islas mas pequenas la ocupacion total resultaba ser relativamente facil, aunque el caracter montanoso de algunas, particularmente al combinarse con la resistencia aborigen, retraso la expansion europea. Sin embargo, en las islas mas grandes, donde el interior montanoso era extenso (y, a juzgar por lo que se sabe, estaba cubierto de bosques espesos en los siglos XVI y XVII) la influencia europea tendio a concentrarse en asentamientos costeros y las oportunidades para una diferenciacion subcultural fueron mayores.

Estos datos minimos, aunque son peligrosamente genericos, tienen una importancia considerable para la comprension del area del Caribe. Para empezar, todas o casi todas las islas eran apropiadas para la agricultura comercial del tropico, incluyendo la produccion de alimentos basicos para mercados extranjeros, tales como el azucar, el cafe, el ron, el cacao y las especias. Donde las condiciones locales no permitian dicha produccion, un suministro de agua controlado podia, algunas veces, disenarse con el fin de poner bajo cultivo tierras fertiles pero baldias. Mas aun, en areas de llanuras aluviales o valles intermontanosos, la agricultura podia llevarse a cabo en grandes propiedades debido a que el relieve llano del terreno permitia la organizacion de una empresa en gran escala con mano de obra y/o maquinaria masiva. Finalmente, la distincion entre el llano costero y el interior montanoso anticipo la profunda divergencia de actividades que ha marcado tipicamente la agricultura en el Caribe, con plantaciones concentradas en las costas y en valles interiores y con unidades en pequena escala mas alguna formacion de haciendas en los sectores montanosos. En las islas mas pequenas y aridas, las plantaciones nunca se desarrollaron; en aquellas pequenas islas mas aptas para la agricultura de plantacion, las iniciativas "campesinas" o en pequena escala usualmente han sido muy marginales; y en las islas mas grandes, esos sistemas agricolas tan diferentes han competido y coexistido durante la mayor parte de la historia caribena.

EL EXTERMINIO RAPIDO DE LA POBLACION INDIGENA

Las condiciones fisicas subyacentes proveen, por tanto, un contexto en el cual las adaptaciones economicas de los colonos se desarrollaron. Sin embargo, desde sus principios, la empresa colonial tambien tuvo que tomar en cuenta el elemento humano en la ecologia local, es decir, las poblaciones aborigenes de las islas. Las Antillas Mayores, inicialmente descubiertas, exploradas y conquistadas por Espana, estaban bastante densamente ocupadas por arahuacos insulares que practicaban la agricultura de roza y quema y vivian en aldeas estables. (6) Estos pueblos sufrieron todo el peso del poder espanol y fueron sustancialmente eliminados o quedaron absorbidos geneticamente por sus conquistadores en menos de medio siglo. En las Antillas Menores y en el interior remoto de las islas mayores, sobrevivieron comunidades indigenas hasta finales del siglo XVII e incluso del siglo XVIII. En las islas pequenas, la resistencia caribe y la escasez de recursos metalicos limitaron el interes europeo hasta mediados del siglo XVII; aun asi, los aborigenes dejaron de ser una fuerza significativa en la mayoria de los lugares ya para el 1700 y en 1800 dejaron de serlo del todo. (7)

Durante el periodo de contacto, varios elementos culturales aborigenes se consolidaron como parte de culturas nuevas y sinteticas--pero, culturas en las cuales los propios nativos jugarian roles cada vez menos significativos. En consecuencia, el proceso de aculturacion en las islas contrasto profundamente con la tipica experiencia colonizadora europea en las tierras altas continentales del Nuevo Mundo y en la mayor parte de Asia y Africa. Para los espanoles, la temprana situacion de contacto en las Antillas proveyo una oportunidad para desarrollar tecnicas administrativas y extractivas que tambien se pondrian en vigor en Mexico, la region andina y otras zonas; pero no implico una extensa y continua serie de ajustes vis a vis una poblacion aborigen numerosa y persistente. Los futuros rivales de Espana--Gran Bretana, Francia, Holanda, etc.--lidiaron brevemente con los caribes en las islas pequenas, no tanto asimilando como aniquilando a sus predecesores aborigenes. De este modo la confrontacion cultural en las islas permitio a los colonizadores europeos ocuparse de los problemas de asentamiento, adaptacion y desarrollo, en gran medida como si las Antillas fuesen islas vacias. El significado psicologico de este estado de cosas--sin mencionar su importancia economica, social y politica--es extremadamente complejo. Mannoni, en su analisis psicologico del colonialismo, nos dice que Robinson Crusoe, el prototipo ficticio del colonizador europeo, temia la soledad pero tambien la deseaba--lo que el psicoanalista llama "el atractivo de un mundo sin hombres". (8) Como modelo, Mannoni utiliza a Madagascar; pero seguramente, las Antillas le hubieran servido de mejor ejemplo ya que la experiencia europea en las islas consistio precisamente en crear un mundo sin hombres poco despues del contacto inicial. La devastacion del paisaje humano permitio a los europeos fijar los terminos de su futuro dominio colonial en el area del Caribe de maneras muy distintas de las que les eran viables en un mundo no occidental densamente poblado. La importancia de esta distincion es real; la proxima etapa en la historia antillana se dio en medio de la ausencia de pueblos sometidos, pues el colono europeo habia pasado de ser visitante a ser anfitrion, simplemente tras haber eliminado a sus antecesores nativos.

LA PLANTACION

El muy temprano desarrollo de la agricultura de plantacion puede atribuirse a los colonos espanoles en las Antillas Mayores, quienes en respuesta al declive minero, buscaron fuentes alternas de sustento. Las plantaciones pequenas en las Antillas Mayores, trabajadas con mano de obra esclava africana, producian azucar exitosamente para mercados europeos a menos de cincuenta anos del descubrimiento. (9) Aunque se trataron otros cultivos, el azucar demostro su importancia dramaticamente con su exito en el mercado europeo. De ser un producto casi insignificante en la dieta europea antes del siglo XIII, solo utilizado como medicamento para la realeza, paso a ser un ingrediente de confiteria y preservativo hasta finalmente convertirse en un articulo de consumo basico. Para el siglo XVII, el azucar fue convirtiendose en un alimento basico de las ciudades europeas; pronto, hasta los pobres lo conocian y estimaban. Como fuente de energia rapida y relativamente barata, el azucar se valoraba mas como un sustituto de la comida que como una comida en si; en Europa occidental probablemente suplanto otros alimentos de la dieta proletaria. En los centros urbanos se convirtio en el acompanamiento perfecto del te y la produccion azucarera antillana se mantuvo perfectamente a la par con la produccion india de te. En conjunto con otros productos de plantacion--tales como el cafe, el ron y el tabaco--el azucar formo parte de un complejo de "matahambres proletarios" (10) y jugo un papel crucial en la contribucion conjunta que hicieron esclavos caribenos, indios campesinos y proletarios urbanos europeos al crecimiento de la civilizacion occidental.

Sin embargo, durante el primer periodo de experimentacion ultramarina espanola con el azucar y el sistema de plantacion, Europa occidental apenas habia comenzado a apetecer bienes tropicales. Los tempranos triunfos en Santo Domingo, Cuba, Puerto Rico y Jamaica se vieron prontamente opacados despues de 1520 por el fuerte flujo de riqueza metalica del Caribe continental hacia la metropoli. El interes espanol por las islas se redujo, y las principales colonias--Cuba, La Espanola, Puerto Rico y en menor importancia Jamaica--se convirtieron en puertos de escala y bastiones para las flotas de la Corona. A partir de 1640, las naciones rivales de Espana en el Caribe, particularmente Gran Bretana, Francia y los Paises Bajos, modernizaron y expandieron a gran escala el sistema de plantacion.

La naturaleza del sistema de plantacion fue sumamente compleja por lo que a continuacion solo se elaboraran algunos argumentos generales. Para comenzar, dicho sistema se desarrollo desde un principio en un contexto de escasa mano de obra; una abundancia de tierra en relacion con el trabajo y la posibilidad que tenian los jornaleros de convertirse en cultivadores de tierras no reclamadas, le requirio a los empresarios agricolas en las Antillas que se valieran de distintas formas de trabajo forzado para poder emprender una produccion comercial. (11) Pese a que se empleaba una variedad de acuerdos de trabajo forzado o por contrato, la base principal de mano de obra fue la esclavitud. Desde 1501--cuando al Gobernador de La Espanola, Ovando, se le aconsejo por primera vez que importase esclavos africanos a la isla (12)--a 1886, tras la abolicion de la esclavitud en Cuba, las islas del Caribe dependieron casi exclusivamente de la esclavitud como fuente de mano de obra para la plantacion. El numero de esclavizados en cuestion fue impactante; aunque aqui no se intentara especificar, la esclavitud antillana constituyo uno de los mayores fenomenos demograficos en la historia del mundo.

Era enteramente razonable, conforme a las corrientes politicas e ideologicas de estos tiempos, que la fuente principal de esclavos fuese Africa. Aunque la esclavizacion de aborigenes americanos en las Antillas fue importante por un corto periodo, despues de la conquista este recurso desaparecio rapidamente. El sistema de trabajo por contrato de europeos (indentured labor) tambien fue significativo, particularmente en el desarrollo temprano de asentamientos ingleses y franceses en las Antillas Menores; sin embargo, para 1650 esta fuente de mano de obra habia disminuido drasticamente ya que las necesidades laborales en Europa estaban aumentando. Mas aun, los sirvientes por contrato (indentured servants) eventualmente aseguraron su libertad y se convirtieron en campesinos, compitiendo asi con las plantaciones en vez de trabajar en las mismas. Otras fuentes de mano de obra, ademas de la de Africa, resurgirian luego de la Revolucion Haitiana y las leyes de emancipacion de las potencias noreuropeas. Sin embargo, el periodo entre 1650 y 1800 no solo fue el "periodo central" para el sistema clasico de plantacion, sino que tambien fue la epoca en que la mano de obra esclava domino el escenario caribeno.

El desarrollo irregular del sistema de plantacion en las colonias hispanas y su menor importancia en las islas mas pequenas, aridas y montanosas, significo que estas zonas se vieran menos afectadas por la "africanizacion" que las islas no hispanas y aquellas mas propicias para las plantaciones. Como resultado, no es sorprendente que las proporciones de personas de origen africano sea mayor en algunas islas y naciones caribenas que en otras. (13) Por ejemplo, en Nevis y Barbados, el asentamiento temprano de sirvientes por contratos europeos, que se convertian en campesinos independientes una vez se cumplian los terminos de su obligacion, fue seguido por una expansion rapida de las plantaciones y el final virtual del asentamiento europeo. (14) En estas islas y en Jamaica (conquistada por Inglaterra en 1655), comunidades rurales de personas de extraccion europea solo sobrevivieron en pequenos enclaves como parte de poblaciones predominantemente de origen africano. En el resto de las colonias hispanas--Puerto Rico, Cuba, y Santo Domingo--unas poblaciones europeas numerosas se estabilizaron antes de la renovada expansion del sistema de plantacion en la segunda mitad del siglo XVIII, y esto aun se refleja en el caracter poblacional de estos paises.

El origen africano de las poblaciones de muchas islas del Caribe ha tenido efectos culturales significativos. Aunque la distribucion de formas culturales de procedencia africana es irregular (y en muchos casos problematica), es evidente que el impacto de la cultura africana ha sido mucho mayor en Haiti, digamos, que en Puerto Rico. Esta diferencia en la distribucion de rasgos culturales refleja la historia de la plantacion con alguna fidelidad. Al mismo tiempo, es preciso recordar que el "impacto cultural africano" no consistio en la difusion de algun cuerpo indiferenciado de creencias, actitudes, formas linguisticas u otros materiales culturales. Aunque Herskovits ha argumentado que la mayoria de los esclavos del Nuevo Mundo provenian de un area relativamente limitada de Africa, y aunque muchos elementos culturales especificos pueden trazarse con seguridad a Africa, seria extremadamente dificil atribuir una parte significativa de la cultura de cualquier pueblo caribeno contemporaneo a culturas africanas especificas. Ademas, la heterogeneidad cultural de los africanos esclavizados que arribaron a las islas aparentemente estuvo reforzada por las practicas de la plantacion, ya que hubo intentos de impedir que cualquier numero significativo de esclavos de trasfondo tribal comun se concentrara en una misma plantacion. Por consiguiente, pese a que es perfectamente correcto afirmar que algunas sociedades insulares estaban mas "africanizadas" que otras, la introduccion de grandes contingentes de esclavos africanos en una isla probablemente dice mas acerca de los patrones societales, resultantes que sobre un contenido cultural.

UNA DEBIL ORGANIZACION LOCAL, UNA ESTRUCTURA BIPOLAR

El sistema de plantacion fue, ante todo, un diseno agrario para la produccion de bienes de exportacion para mercados extranjeros--un medio para introducir el capitalismo agrario en areas coloniales subtropicales y para integrar dichas areas con la economia europea en expansion. Pero debido a que este sistema poseia una dinamica interna, en aquellas islas del Caribe donde florecio, tambien abrio camino a la creacion de relaciones sociales y politicas de una indole distintiva y sumamente rigida. Debido a que las poblaciones de "las islas de plantacion" estaban constituidas sustancial o principalmente por esclavos africanos cuyos destinos y actividades estaban "poderosamente controladas por minorias numericamente insignificantes de europeos libres, se formo gradualmente un tipo de sistema politico y social fundamentalmente similar en una isla tras otra. Asi, el sistema de plantacion se convirtio en mucho mas que un modo agrario; en efecto, se convirtio en la base de un modelo societal unico.

El crecimiento y la difusion del sistema de plantacion por la region del Caribe estuvo intimamente conectado a factores ecologicos y fisiograficos, al igual que lo estuvo a fuerzas de naturaleza politica y economica. Es posible especificar de forma preliminar las condiciones basicas bajo las cuales las plantaciones crecieron y se dispersaron. En primer lugar, estaban confinadas en gran medida a llanuras aluviales y valles intermontanosos; su expansion inicial se dio en las partes de estas areas que ademas tenian una precipitacion adecuada. En segundo lugar, su crecimiento estuvo limitado en las colonias hispanas donde florecieron en primera instancia, decayendo a mediados del siglo XVI y reapareciendo con fuerza solo a finales del siglo XVIII. Las plantaciones crecian y decrecian, no solo en consonancia con la expansion competitiva del poder colonial en manos de naciones europeas y los altibajos del mercado internacional de productos tropicales, sino tambien en funcion de politicas imperiales cambiantes. En tercer lugar, el crecimiento de la plantacion antes de mediados del siglo XIX estuvo intimamente ligado a asuntos de oferta de mano de obra. Como hemos visto, en el periodo de 1650 a 1800, la mayor fuente de mano de obra fue Africa y la base para relacionar esa mano de obra con la tierra fue la esclavitud. La produccion de bienes tropicales requiere un gran suministro de mano de obra para periodos relativamente cortos durante el ano; el regimen de plantacion dependio de la habilidad de ejercer la disciplina necesaria sobre la fuerza de trabajo y la esclavitud facilito esta configuracion.

Sin embargo, tal y como se ha sugerido, el sistema de plantacion no fue solamente un engranaje agrario; tambien se convirtio en el cimiento de todo un diseno. Este diseno conllevo la perpetuacion de sociedades intensamente divididas desde un principio en dos segmentos: uno grande y sojuzgado, el otro pequeno y libre, con un monopolio del poder en las manos de este ultimo. La necesidad de concentrar una proporcion sustancial del capital que disponia el empresario de la plantacion en capital humano--los esclavos--aparentemente introdujo una cierta rigidez en la operacion de la plantacion. Esta rigidez fue en parte economica, especialmente debido a que la demanda de mano de obra de la plantacion era de caracter intensamente estacional; pero las implicaciones sociales de la inversion capitalista en 'maquinas humanas' fueron aun mas serias. La imposibilidad para la poblacion libre de competir en cualquier esfera local con la mano de obra esclava complemento e intensifico una especie de autosuficiencia feudal en areas de plantacion, lo cual troncho drasticamente el desarrollo de comunidades de gente libre con diversidad de ocupaciones en esas areas. Al carecer los esclavos de poder adquisitivo o de oportunidades de educacion, instruccion religiosa, asistencia medica y recursos similares, las regiones de plantacion tendieron a consistir de series ininterrumpidas de propiedades de tipo senorial (aunque capitalistas), cada una integrada por un minusculo sector de administradores europeos y una poblacion esclava masiva, pero politicamente inerte. Debido a que ni los amos ni los esclavos podian transferir al marco caribeno alguna version adecuada de sus culturas ancestrales y puesto que los esclavos en la mayoria de los casos no tenian suficientes oportunidades para utilizar la tradicion cultural del amo como modelo, las formas culturales que caracterizaban la vida en la plantacion usualmente se armaban a partir de lo que los esclavos mismos podian transferir de Africa y lo que se les permitia conservar, combinado con aquellos rasgos de la cultura europea acerca de los cuales podian aprender como parte del propio regimen de plantacion.

Fue especialmente caracteristico de estos inusuales ajustes socioculturales al sistema de plantacion el que se desarrollara un codigo sexual que tuvo que tomar en cuenta las proporciones mayores de esclavos respecto a esclavas en la generalidad de los casos, la falta relativa de mujeres europeas libres y la indefension sexual de la mujer esclava ante la clase dominante. El concubinato, las uniones informales entre europeos libres y mujeres esclavas y la estabilizacion de un "patron de queridato" en muchas sociedades del Caribe condujo inevitablemente al crecimiento de un grupo intermedio en apariencia fisica y, en muchos casos, tambien en estatus social. Sin embargo, este grupo raramente sirvio para aunar los rangos mas altos con los mas bajos del orden social; fue mucho mas comun que la categoria socialmente intermedia tendiera a afiliarse lo mejor que pudiera con aquellos en el poder.

Las colonias hispanas se apartaron hasta cierto punto de este panorama general, porque alegadamente los esclavos estaban mejor integrados juridica y religiosamente a los sistemas sociales insulares. No obstante, de igual o mayor importancia fue la fuerza del control ultramarino espanol sobre el gobierno local, el crecimiento sustancial de poblaciones criollas no africanas (y no esclavas) y el resurgimiento tardio del sistema de plantacion. Tambien fue importante el establecimiento de grupos de plantadores criollos en las islas hispanas, los cuales podian ofrecer a sus esclavos modelos familiares y de aculturacion que en gran medida estaban ausentes de las colonias caribenas de plantacion pertenecientes a las potencias noreuropeas. Mas que las otras, las colonias hispano caribenas fueron pobladas por europeos que habian llegado para quedarse y convertirse en "criollos"; en las islas hispanas los esclavos africanos nunca sobrepasaron a los hombres

libres de origen europeo. La importancia de este patron para la aculturacion de los esclavos y para el crecimiento de ideologias de nacionalidad en las islas espanolas es muy notable.

LA INTERACCION PLANTACIONES-CAMPESINOS

El sistema de plantacion, sin embargo no se desarrollo en el vacio. En cada isla, este sistema tuvo que tomar en cuenta la preexistencia de otras adaptaciones economicas, o de variaciones locales que se desarrollaron dentro de la esfera operacional de la plantacion. El perfil complementario del sistema de plantacion fue la precedencia, la concurrencia o el desarrollo subsiguiente de clases agrarias en pequena escala, que acomodaban su estilo de vida a la existencia del sistema de plantacion, vivian abiertamente en oposicion a el u ocupaban areas donde la plantacion habia florecido, solo para decaer debido a cambios en el ambito politico o economico. En todos esos casos, la adaptacion campesina era "artificial" en el sentido de que no se trataba de campesinados autoctonos sobre los cuales el sistema de plantacion se hubiese implantado. Las comunidades campesinas tempranas de los asentamientos noreuropeos en las Antillas Menores surgieron de grupos de trabajadores que habian completado sus obligaciones (indentured) y se convirtieron en poseedores o propietarios independientes (freeholders). (15) Las aldeas campesinas de Jamaica fueron un desarrollo postemancipacion, mayormente una creacion de las iglesias misioneras e integradas por libertos que habian aprendido destrezas de subsistencia aun siendo esclavos (16); el campesinado de Haiti logro una tenencia segura mediante la revolucion; (17) y las comunidades cimarronas que adoptaron la agricultura en sociedades tales como Jamaica, Cuba y Puerto Rico tuvieron que vivir bajo la amenaza diaria de ataque y destruccion por parte de los plantadores. (18) En la mayoria de las Antillas Menores, las aldeas tempranas de campesinos europeos fueron eliminadas por la propagacion de la plantacion en o antes del 1700. (19) En las Antillas hispanas, el resurgimiento de la plantacion a fines del siglo XVIII y la legislacion laboral represiva que lo acompano tuvo el efecto de socavar a las adaptaciones campesinas y a los ocupantes sin titulo de la altura. (20) Por ende, en estos casos, y en otros, la contraposicion de plantacion y campesinado fue esencialmente negativa--una lucha entre dos modos distintos de organizacion economica:
   Podria ser conveniente para ciertos propositos ver el ascenso
   del campesinado caribeno como si ocurriera en tres
   contextos distintos. Primeramente hubo colonos que se
   dedicaron a la agricultura en pequena escala como campesinos
   independientes durante los comienzos del asentamiento
   en posesiones individuales. En mayor o menor
   grado, esta clase de campesinado tomo forma en todos
   los asentamientos iniciales de las Antillas y no solo en
   las hispanas. En segundo lugar, hubo--a falta de un mejor
   termino--un "protocampesinado" que evoluciono bajo la
   esclavitud, debido a las circunstancias particulares que
   permitieron u obligaron a los esclavos a producir la mayoria
   de sus alimentos, suplir muchas de sus necesidades
   y, muy importante, a vender sus excedentes y disponer
   con mayor o menor libertad de sus ganancias. Jamaica es
   quizas el mejor ejemplo. Finalmente, hubo campesinados
   que evolucionaron durante la esclavitud, pero en oposicion
   abierta a ella. Me refiero aqui a los experimentos
   de Palmares, los asentamientos cimarrones afro surinameses,
   los cimarrones de Jamaica y los "palenqueros" de
   Cuba, entre otros. Debido a que los propietarios de esclavos
   y los gobiernos metropolitanos reiteradamente intentaron
   destruir estos asentamientos, los habitantes vivieron
   bajo la amenaza constante de guerra y su integracion
   economica con el mundo exterior se vio igualmente
   deteriorada. En la medida en que se vieron obligados a
   mantener un aislamiento total, estos asentamientos no
   fueron, hablando tipologicamente, "comunidades campesinas".
   Esta division en tres categorias es provisional
   y ciertamente no cubre muchas variaciones importantes.
   Sin embargo, sugiere una manera preliminar de integrar
   la descripcion de los primeros campesinados antillanos
   a la particular historia socio-economica de esa region. (21)


El dominio de la plantacion sobre las regiones aluviales mas fertiles en aquellas islas donde florecio ha persistido generalmente hasta el presente, siendo Haiti la mayor excepcion ya que el sistema de plantacion nunca se recupero luego de 1804 y donde, incluso hoy, la economia campesina domina el paisaje rural. (22) En otros lugares--de nuevo, exceptuando aquellas islas donde la aridez, la baja fertilidad del suelo y la topografia escabrosa excluyeron la propagacion de plantaciones--el balance plantacion-campesinado continua hasta hoy dia.

Debido a que el sistema de plantacion siempre ha recibido respaldo y proteccion oficial mientras que los sistemas del campesinado raramente han sido respaldados y protegidos, las diferencias entre ambos sectores en la mayoria de las sociedades insulares siempre han sido evidentes fuera de ambitos puramente economicos. Generalmente, la transportacion y la comunicacion, las facilidades de irrigacion y muchos otros beneficios se han concedido con preferencia a las empresas de plantacion. (23) Mientras tanto, los campesinados del Caribe siempre se han visto como sectores "retrogrados" y "conservadores" de las economias insulares. Como son sectores caracterizados por un uso intensivo de mano de obra y pobreza de capital, el rezago y el conservadurismo son, en efecto, caracteristicos, aunque no siempre por las razones que convencionalmente se aducen. Los origenes de los campesinados caribenos en revolucion y emancipacion, su confinamiento a las zonas ecologicas menos favorables y su pobreza tambien han significado que generalmente perpetuan mas materiales culturales del pasado, quizas particularmente del pasado africano (y mucho menos del amerindio). Durante la transformacion de los sectores de plantacion a modernas "fabricas en el campo", particularmente luego de 1900, los sectores del campesinado quedaron aun mas rezagados ya que las carreteras modernas, los sistemas de comunicacion y las tiendas de raya (company stores) se desarrollaron en las zonas costeras. Por ende, en cierta medida el contraste entre campesinos y plantaciones se ha marcado aun mas en este siglo.

El "balance" particular entre sectores del campesinado y de la plantacion varia significativamente de pais en pais. Haiti, por ejemplo, sigue siendo un pais absolutamente rural mientras que Puerto Rico apenas tiene productores agricolas que todavia pudieran cualificar como "campesinos". (24) Lo que distingue al Caribe en estos aspectos no es una mezcla especifica de dos adaptaciones agrosociales, sino el hecho de que casi todas las sociedades antillanas poseen dicha mezcla, engendrada por la historia social especial de la region.

IMPORTACIONES MASIVAS Y SUCESIVAS DE TRABAJADORES INMIGRANTES

Entre 1838, ano en que la poblacion esclava de las Antillas Britanicas fue emancipada, y 1886, cuando Cuba libero a sus esclavos, el Caribe experimento una escasez de mano de obra en la industria azucarera. Esta escasez no fue absoluta, pero si relativa al sueldo que los propietarios de plantaciones estaban dispuestos a pagar. En varias sociedades antillanas (aunque no en todas), la solucion de tal "escasez de mano de obra" fue la importacion masiva de trabajadores adicionales. A pesar de que algunos africanos libres vinieron al Caribe por contrato y muchos trabajadores fueron importados desde Portugal, las Islas Canarias, Madeira y otras partes de Europa, la nueva fuente principal de mano de obra fue Asia. Durante un siglo se introdujeron mas de 135,000 chinos y casi 250,000 indios en el Caribe. Otros trabajadores vinieron de Indochina, Java y demas; las sociedades mas afectadas por estas migraciones fueron Guyana holandesa (Surinam), Guayana Inglesa, Trinidad, Cuba y Jamaica. Sin embargo, corrientes migratorias mas pequenas alcanzaron igualmente otros territorios caribenos. Mas aun, la trayectoria variable de la industria azucarera conllevo sucesivas "carencias" de mano de obra en otras regiones. En trece anos (1912-1924), casi 250,000 jamaiquinos y haitianos fueron importados a Cuba donde una industria azucarera floreciente, bajo tutelaje norteamericano habia creado una repentina escasez de obreros suficientemente dispuestos a trabajar. (25) Nuevas plantaciones bananeras en Centroamerica y la construccion del Canal de Panama crearon otras necesidades laborales en el continente que debian ser saciadas por antillanos. Para 1939, la Guyana Holandesa habia recibido 33,000 javaneses; y trabajadores indios embarcados a las islas britanicas habian comenzado a gravitar a las Antillas Francesas y a la Guyana Holandesa.

Los efectos de estas movilizaciones bastante masivas de gente en las sociedades y culturas caribenas son impactantes. Para empezar, se debe tomar en cuenta que cada una de estas migraciones significo la introduccion de personas cultural y, a menudo, fisicamente, heterogeneas. Ademas, muchas de estas migraciones consistian principal o enteramente de varones, tanto asi que los migrantes usualmente solo podian mantener porciones selectas de sus formas culturales ancestrales. Quizas mas importante aun es el hecho de que estos migrantes se trasladaban a sociedades largamente establecidas y que ya se dividian mayormente en dos segmentos socioculturales principales: una clase pequena de propietarios, directores y profesionales cuya descendencia era principalmente europea y una clase muy numerosa de personas sin tierras, principalmente de descendencia no europea. Las estructuras bipolares de estas sociedades fueron mas limitantes aun para los recien llegados ya que existian pocas oportunidades de educacion superior, desarrollo de destrezas empresariales o aculturacion a la metropoli. Por consiguiente, migrar a dichas sociedades implico, por lo general, confinarse, a largo plazo, a un estatus de clase trabajadora con poca recompensa por un esfuerzo especial o por excelencia nativa de cualquier tipo de estos grupos. Puesto que los migrantes se encontraron, de cualquier forma, en competencia activa con sus predecesores por las oportunidades de empleo disponibles, fue casi inevitable que la aculturacion mutua entre dichos grupos fuese minima y que la identificacion etnica se intensificara hasta cierto punto. Asi ha resultado quizas particularmente con los "indios orientales"; es decir, indios del subcontinente asiatico, quienes eran llamados asi para distinguirlos de los "amerindios" y los "antillanos" de la Guayana britanica; pero procesos similares son evidentes en otras tierras caribenas y grupos etnicos. (26)

Migraciones comparables se han dado en otras areas como el sureste de Asia y Oceania con algunas consecuencias paralelas. Tal vez un criterio de comparacion es en que medida estos grupos de migrantes se han encontrado chocando codos con otros grupos cuyo linaje no es mucho mas antiguo. En el Caribe, la ausencia de una poblacion receptora nativa con una cultura homogenea desarrollada in situ, probablemente atraso, hasta cierto grado, el proceso de aculturacion. Las implicaciones que esto conlleva deben aclararse luego de establecer el siguiente punto.

LA AUSENCIA PREVALENTE DE UNA IDEOLOGIA DE IDENTIDAD NACIONAL

Cuatro factores historicos paralelos de peso desigual han servido tanto para propiciar que las sociedades del Caribe sean similares como para crear detalladas diferencias socioculturales entre ellas. Los procesos de sucesion etnica y de agregacion han variado considerablemente de una isla o de un territorio al otro, aumentando la diversidad sociocultural con mayor rapidez en algunos casos. Al mismo tiempo casi todas las sociedades del Caribe experimentaron una o mas fases del ciclo de plantacion, aunque han variado las intensidades del desarrollo de las plantaciones y sus particulares formas locales variaron. Otra fuerza historica paralela, tambien con consecuencias sociologicas diferenciadoras, ha sido la duracion y el caracter vario del control politico metropolitano. Asi, mientras que Haiti se independizo al principio del siglo diecinueve, Santo Domingo a mediados del mismo y Cuba a inicios del veinte, a Trinidad-Tobago y Jamaica se les concedio la independencia politica solo hace unos anos y los territorios e islas restantes continuan unidas en relaciones de dependencia a sus metropolis bajo una variedad de acuerdos politicos. Mas aun, la presencia politica de los Estados Unidos ha sido mucho mas penetrante en algunas sociedades -como Puerto Rico, Cuba y Haiti--que en otras. Finalmente, los patrones culturales de los poderes en control, aunque transmitidos por un diseno colonial crudamente uniforme, han afectado la naturaleza de las sociedades locales en estas tierras de manera diferenciada, las sociedades imperiales como la holandesa, inglesa, francesa, espanola y la norteamericana, entre otras, de ninguna manera tuvieron el mismo impacto sobre sus respectivas colonias. Estos motivos de diferencia, junto con otras consideraciones (como el tamano, la ecologia, la ubicacion estrategica y los recursos naturales de cada unidad), han creado un mosaico sociocultural complejo. Es a la luz de esta complejidad que uno busca aquilatar la presencia de un sentido de identidad nacional en una sociedad caribena. Por "identidad nacional" se entiende aqui un sentido subjetivo y compartido de pertenencia al estado nacion y de considerarlo como uno propio. El autor observa que no es facil que en una sociedad caribena ese sentido dependa de ser parte de una tradicion y cultura metropolitana, aunque ciertamente podria emplear esa misma tradicion. Los habitantes de una sociedad caribena, en otras palabras, tienen una identidad nacional en la medida en que sienten que forman parte de un ente separado e independiente.

Debido a que las sociedades caribenas son sociedades inmigrantes, las maneras en que los inmigrantes podrian asimilarse a la vida local--sus logros y fracasos en volverse cubanos, jamaiquinos, guyaneses, etc.--han probado ser sumamente importantes a la hora de afectar el caracter y la fuerza de la identidad nacional en cada caso. De igual manera, si alguna identidad nacional surgio tempranamente en la historia particular de una isla o sociedad en particular, antes de que ocurrieran inmigraciones masivas adicionales, ello afecto significativamente los procesos de asimilacion subsiguientes. El poder asimilativo de una identidad nacional--es decir, de una cultura e ideologia nacional--gira en torno a la presencia de un cuerpo de valores y comportamientos que puedan mediar para unir a un pueblo pese a diferencias sociales y economicas (expresadas en terminos de clase, color, idioma y otras variables diferenciadoras). Un alto grado de afinidad en cuanto a entendidos convencionales, expresado tanto en el comportamiento como en los valores de un pueblo, deberia significar la existencia de una identidad nacional mas "solida" o "integrada" que en aquellos casos donde el grado de afinidad es mucho menor.

Pero la identidad nacional es extremadamente dificil de precisar, en gran parte porque los valores que conlleva rara vez estan plenamente articulados y porque distintos sectores de una poblacion nacional a menudo hacen usos simbolicos diferentes (aunque concordantes) de la cultura. Desde la perspectiva de un grupo masivo de migrantes recien llegados, la cultura e ideologia nacional pueden obrar al maximo como medio de aculturacion y asimilacion siempre que haya un grupo o grupos en la sociedad receptora que puedan servirle de modelo. (27) Por consiguiente, el surgimiento inicial de una cultura e ideologia nacional en las sociedades del Caribe aparenta haber dependido en gran medida de las posibilidades de crecimiento de un grupo "criollo" (esto es, de origen en el Viejo Mundo, pero nacido en el Nuevo) cuyas identidades primordiales radicaban en la nueva sociedad, en lugar de sus culturas ancestrales de origen. Dicha estabilizacion criolla ocurrio de forma mas clara en el Caribe hispano, donde los colonizadores llegaron para quedarse y, pronto, unos criollos puertorriquenos, cubanos, y dominicanos--en marcado contraste con los espanoles o peninsulares--comenzaron a crear culturas insulares genuinas. Estas culturas representaron la entremezcla de elementos hispanos, amerindios y africanos en cruces enteramente nuevos y distintivos. Estas culturas fueron hasta cierto punto adaptaciones de frontera y representaron simplificaciones de las culturas de origen. Sin embargo, estas "simples" culturas eran adecuadas para las necesidades locales y no eran meras "diluciones" o "deculturaciones". Las descripciones de las sociedades cubanas y puertorriquenas en el siglo XVIII, por ejemplo, dejan claro que las culturas nacionales de estas islas, cada una con su sabor especial, habian surgido con fuerza. (28)

Algo similar a este proceso ocurrio en las colonias francesas, pero con algunas diferencias generales significativas: la contribucion cultural amerindia a la cultura criolla del Caribe frances fue poco significativa; el sistema de plantacion se desarrollo temprano y con fuerza, con lo cual confino por varios siglos el crecimiento de una identidad cultural insular al molde de la plantacion. Las oportunidades para consolidar nuevas culturas de frontera en areas al margen del sistema de plantacion--las cuales eran comunes en el Caribe hispano-fueron mas limitadas en las colonias francesas.

El Caribe britanico y holandes, en fuerte contraste con el Caribe hispano, carecia de todas aquellas fuerzas de mayor importancia en el desarrollo de nuevas identidades culturales en las islas. No tenian una religion misionera a la cual hubiesen podido exponer a los esclavos y asi aculturarlos parcialmente. Tampoco existia un control ultramarino firme sobre las decisiones locales que afectaban a los esclavos, permitiendo asi que los poseedores del poder local ejercieran un dominio mas severo y arbitrario sobre las poblaciones esclavas, lo cual tambien atraso la aculturacion; sus grupos de plantadores eran menos propensos al asentamiento, Y era mas probable que concibiesen sus vidas en las islas como exilios temporeros y -en la medida en que se daban relaciones sexuales ilicitas con mujeres esclavas--que sintiesen menos responsabilidad como padres hacia su prole bastarda. Por lo tanto, grupos sociales intermedios crecieron mas lentamente en estas islas, y cuando asi sucedio no eran criollos del tipo hispano. Para mediados del siglo XIX y posteriormente, a medida en que se renovaron los flujos de migrantes que eran cultural y/o fisicamente diferentes a las Guayanas, Trinidad, Jamaica, Cuba y las islas holandesas y francesas, estas sociedades difirieron notablemente respecto a sus capacidades de absorber y aculturar.

Dicho en esos terminos, puede verse que se propone una correlacion negativa entre los regimenes coloniales y de plantacion y el desarrollo de identidades e ideologias nacionales. Dicha formulacion es ciertamente muy simplista para explicar las numerosas variaciones en la estructura societal del Caribe contemporaneo; pero quizas pueda ayudar a explicar por que culturas tales como las de Cuba y Puerto Rico por un lado, y sociedades como las de Jamaica y Surinam, por el otro, en general transmiten impresiones totales tan significativamente distintas al observador extranjero.

UN COLONIALISMO DURADERO Y PERSISTENTE

Por lo tanto, el panorama caribeno es muy diferente, digamos, al de Nigeria o al de India, donde el problema de integracion nacional consiste en consolidar en una estructura viable unas agrupaciones que son cultural, linguistica y economicamente diversas, y cuya existencia antecede la independencia politica. Los grupos etnicos del Caribe han sentido los efectos del control colonial impuesto desde lejos, implementado de manera mas o menos precisa por pequenas minorias poderosas, a menudo cultural o fisicamente distintas de aquellos grupos; todos han experimentado la tendencia a engranar las identidades etnicas y de clase en situaciones de movilidad restringida; todos han senalado la relativa inaccesibilidad y ajenidad de las normas que rigen el comportamiento de las minorias dominantes. Una forma de entender el dilema de crear una identidad nacional en muchas sociedades caribenas es tomando en cuenta que, en ciertos casos, mientras mas uno se acultura a las normas gobernantes del grupo dominante, mas se enajena de la conciencia local nacional y se transforma en un cuasi europeo en exilio:
   Pues es esa experiencia compartida de separacion de su
   tierra original lo que convierte en colonial tanto al amo
   como al esclavo. Ser colonial es estar en un estado de
   exilio. Y el exilio es siempre colonial por las circunstancias:
   un hombre colonizado por su incestuoso amor
   a un pasado cuya gloria no amerita nuestro suicidio humano
   total; colonizado por una prostitucion popular de
   talentos cuyos dividendos sabe que no merece; colonizado
   por una conciencia abstracta que debe identificar su
   necesidad con la afliccion de otro mediante un proceso
   de afecto llamado justicia; colonizado por la aceptacion
   apenas tolerable de la querella domestica; colonizado,
   si de piel negra, por el agonizante asalto del ojo del otro
   cuyos significados estan basados en una manera de ver
   que el intenta cambiar en vano; y por ultimo, colonizado
   por alguna vision ausente que, por faltarle otra fe, llama
   con esperanza el Futuro. (29)


No fue, pues, algun "colonialismo" monolitico y uniforme el que trajo al mundo el problema de la identidad caribena. Las colonias caribenas no eran posesiones imperiales europeas erigidas sobre masivas bases autoctonas en areas de grandes civilizaciones letradas en decadencia, como ocurrio en India e Indonesia; no eran meros puertos comerciales como Macao o Shanghai, donde el traspais ancestral de su cultura podia permanecer sorprendentemente intacto a pesar de un considerable ejercicio de poder europeo; no eran mosaicos "tribales" en donde los colonizadores europeos llevaran a cabo su explotacion, acompanada de una curiosa vision de una mision "civilizadora", como lo hicieron en el Congo o Nueva Guinea; tampoco eran areas de intenso asentamiento europeo cuyas nuevas formas de cultura sirvieron de "anclaje" aculturacional para los recien llegados, como en Estados Unidos o Australia. Eran, de hecho, las colonias "industriales" mas antiguas de Occidente fuera de Europa, trabajadas casi totalmente por poblaciones introducidas, y moldeadas con peculiar intensidad y ubicuidad segun las necesidades europeas. Resulta extremadamente importante senalar que en el Caribe, el sistema de plantacion fue una forma de desarrollo capitalista, un hecho parcialmente oculto por su dependencia en la esclavitud; que su organizacion fue altamente industrial, pese a que esto es dificil de discernir debido a su base agricola; que la nocion de "ciudadania" generalmente no formo parte de la iniciativa imperial de los colonizadores; y que con o sin independencia politica, la formacion de cualquier integridad cultural siempre se ha rezagado tras la perpetuacion de estructuras socio-economicas bipolares y tradicionales, por lo regular, establecidas casi a comienzos del periodo de asentamiento de cada territorio.

De ahi que la atmosfera colonial del Caribe es probablemente distintiva y, al enumerar todos sus rasgos constituyentes, puede incluso ser unica en el mundo moderno. Si bien existen diferencias muy significativas que distinguen al Caribe hispano del resto, y si bien la temprana soberania politica (como en el caso de Haiti) puede matizar cualquier generalizacion que uno exponga sobre el conjunto de la region, existen maneras fundamentales de contrastarla provechosamente con areas tales como el oeste africano, el sudeste asiatico o las tierras altas de Latinoamerica.

UN ALTO GRADO DE INDIVIDUACION

El argumento aqui presentado es que las sociedades caribenas figuran entre las mas occidentalizadas del mundo moderno. La occidentalizacion en estos casos esta vinculada a la antiguedad de las sociedades caribenas como colonias, la temprana introduccion de un tipo de organizacion economica agroindustrial capitalista y la ruptura tanto de sociedades aborigenes como de las culturas ancestrales de los grupos inmigrantes que las suplantaron. La "occidentalizacion" es por supuesto un termino con significados muy imprecisos. Segun se emplea aqui, se refiere principalmente a los efectos de un contacto prolongado, del modo principal de organizacion economica y de la eliminacion de lo "primitivo" en las culturas de los pueblos caribenos. Esta "occidentalizacion" ha sido dificil de percibir, en parte porque las sociedades caribenas han permanecido predominantemente pobres, rurales y agrarias--caracteristicas comunmente asociadas con el mundo no occidental. Pero la pobreza de la region no origino en el estado tecnico rudimentario de pueblos aborigenes, sino que llego como acompanante de una empresa agricola altamente organizada con una orientacion comercial de monocultivo, trabajada por esclavos y trabajadores forzados. A pesar de que la plantacion domino en los llanos aluviales y los valles intermontanosos, las adaptaciones campesinas reconstituidas tenian generalmente que asumir sus formas tipicas en las zonas agricolas menos favorecidas ante la ausencia de tradiciones agricolas integradas y frente a una resistencia de parte de la plantacion (y a menudo hasta del gobierno). La ruralia de la region, entonces, no es la ruralia de horticultores tribales o de civilizaciones agricolas antiguas, sino la consecuencia de un sistema industrial que, segun acaecio, se baso en la agricultura en lugar de fabricas. Asi, el area del Caribe pone de relieve algo ya bastante conocido en cuanto a zonas agricolas retrasadas al interior de sociedades mas obviamente occidentalizadas, como en el sur de Estados Unidos: cualquier ausencia de "occidentalizacion" es en realidad el subproducto de las formas particulares de control occidental impuesto a los habitantes.

Pero hay mas que decir en cuanto a este argumento. Si uno intentara clasificar comunidades caribenas a lo largo de un continuo, tal como aquel que desarrollo Robert Redfield (30) con la comunidad mas aislada, homogenea y tecnicamente retrasada en un polo, y la mas urbana, heterogenea y tecnicamente avanzada en otro, probablemente seria erroneo designar a una ciudad como Basse-Terre o Pointe a Pitre, Guadeloupe o Kingston, Jamaica, para que representara al polo urbano. Para muchas sociedades caribenas, las comunidades mas "urbanas" no son las ciudades sino las plantaciones. (31) La gama de servicios modernos--carreteras, comunicacion, electricidad, facilidades medicas, etcetera--y el modo de vida industrial probablemente serian tan (o mas) "urbanos" en una plantacion azucarera fuera de Port-au-Prince, Haiti, de lo que serian dentro de la propia ciudad. En otras palabras, el Caribe ha sido mas "urbanizado" y "occidentalizado" por sus plantaciones, refinerias de petroleo y minas de aluminio que por sus ciudades; y la prolongada historia de la plantacion en la region ha permitido un intenso y particular tipo de occidentalizacion.

Respecto a la interaccion social, los procesos de urbanizacion y occidentalizacion--al menos en algunos aspectos importantes--por consiguiente, han avanzado aun mas en la ruralia de la plantacion que en ninguna otra parte de las sociedades caribenas. Un aspecto extremadamente importante de estos procesos es el grado al cual han individualizado a los pueblos caribenos, particularmente en lo que concierne a su vida economica. Las implicaciones teoricas de esta aseveracion son muy serias y no pueden ser tratadas adecuadamente en este articulo; pero al menos alguna elucidacion de este punto es necesaria. Muchos investigadores de las sociedades caribenas se han visto sorprendidos por la relativa ausencia de actividad comunitaria en la vida cotidiana; centros institucionales tales como la iglesia, la escuela, el club social y el comite del partido politico son propensos a estar totalmente ausentes o al menos ser muy irrelevantes en la vida social de la comunidad rural. Parece razonable argumentar que la debilidad de la organizacion comunitaria en el Caribe se origino, al menos en parte, en el dominio de la plantacion sobre sociedades insulares y en los efectos a largo plazo de esta estructura organizativa sobre la vida local. Quizas fue particularmente importante en este renglon la fuerza con que el sistema de plantacion mantuvo la sociedad dividida en dos segmentos sustancialmente distintos y la relativa incapacidad de dicho sistema de generar o atraer agrupaciones sociales intermedias que pudieran actuar de vinculo entre poderosos y desvalidos en la vida comunitaria local. (32) Hemos visto que el desarrollo de la cultura criolla y la periodica ausencia o decadencia de la economia de plantacion contribuyo al desarrollo de la identidad nacional en algunas sociedades del Caribe, pero en muchas otras estos procesos permanecen rezagados. Tanto a nivel nacional como local, el trabajo forzado, la inmigracion forzada y el sistema de plantacion han dejado su huella.

Sin embargo, la ausencia de una vida comunitaria o un espiritu comunitario desarrollado no es sino un aspecto de la individuacion de los pueblos caribenos. Otro aspecto de dicha individuacion parece revelarse en las formas particulares de parentesco, emparejamiento y domesticas que tipifican la vida rural. Muchos investigadores del Caribe han senalado que entre las personas de clase baja rural, las uniones consuetudinarias o consensuales son a menudo estadisticamente predominantes; que las uniones sexuales son "fragiles" y que se disuelven con frecuencia; que las uniones consensuales en serie son comunes y que los matrimonios monogamos ininterrumpidos y civilmente sancionados son la excepcion en varias comunidades. De mano con estas practicas de emparejamiento van sistemas de parentesco de indole notablemente superficial; pocos parientes son reconocidos terminologicamente y los grupos de parentesco que actuan en conjunto sobre asuntos de interes comun, tan tipicos de muchas sociedades no occidentales o "subdesarrolladas", son, sin duda, extremadamente raros. Esta representacion muy elemental y general de la situacion caribena violenta gravemente las variaciones locales de forma y evade los asuntos tecnicos antropologicos que se suscitan; pero probablemente esta acertada, tan lejos como llegue. (33)

De ahi que las comunidades caribenas se destaquen por su relativa falta de dos de las bases mas importantes de un conjunto social: nexos institucionales basados en la comunidad (como aquellos que proveen las iglesias, las escuelas, las afiliaciones politicas, etc.) y los nexos de grupos de parentesco. Seria enteramente erroneo arguir que dichas bases de accion colectiva estan completamente ausentes o inoperantes; pero el contraste que ofrecen las comunidades rurales del Caribe, tanto con las comunidades rurales de Occidente (ej. europeas y norteamericanas), por un lado, como con las comunidades rurales no occidentales (ej. asiaticas y africanas) por otro, es sumamente provocativo. Al mismo tiempo, enfatizar la debilidad de las instituciones locales y de parentesco como fuerzas de conjuncion e integracion en la vida rural del Caribe no es lo mismo que decir que no hay nada que sirva para interrelacionar socialmente a nivel local. Probablemente la base principal de interaccion social entre gente rural de clase baja--que componen el grueso de la poblacion en las sociedades del Caribe--radica en su habilidad de establecer relaciones sociales diadicas a corto y largo plazo con quienes los rodean, ya sea por un interes comun o para satisfacer necesidades individuales especificas. En otras palabras, en lugar de organizarse en "grupos" alrededor de alguna institucion o en terminos de obligaciones y derechos de parentesco, la gente crea conjuntos radiales de vinculos duales, y en el centro de cada conjunto se encuentra un solo individuo. El fraseo de esta hipotesis no se debe tomar muy literalmente; seria absurdamente impreciso argumentar que en efecto no existen grupos sociales en la vida cotidiana de las clases bajas rurales del Caribe, salvo aquellos basados en lazos diadicos. Quizas algunos ejemplos pueden brindar mayor sustancia al argumento.

La costumbre catolica de seleccionar padrinos para los hijos todavia es socialmente importante y se practica con entusiasmo en comunidades rurales de sociedades tales como las de Puerto Rico y Haiti. Esta institucion--conocida como compadrazgo--ofrece alguna proteccion y seguridad al recien nacido y a sus padres. Se podria interpretar facilmente como el fundamento para la formacion de una "cadena" o "red" de lazos sociales, que une asi a varios individuos en una alianza grupal. (34) Pero, en realidad, esta cadena o red no crea un grupo social en el cual cada participante esta activamente relacionado con los demas. Mas bien, un padre que escoge grupos consecutivos de compadres para sus hijos se coloca en el centro del sistema radial, manteniendo asi relaciones diadicas individuales con cada compadre. Otro ejemplo: las mujeres del mercado en Haiti entran en relaciones economicas personalizadas con series de clientes (pratik en haitiano)--tanto a aquellos a quienes le compran como aquellos a quienes le venden. Estas relaciones proveen cierta seguridad de oferta y demanda en situaciones de abundancia y escasez y son validadas por pequenas concesiones en los margenes de ganancia, extensiones de credito, entre otras. Una vez mas, podria suponerse que una serie de dichos pratik forma una cadena o red, un grupo social cuyos miembros individuales se encuentran reunidos por un interes comun. (35) Pero nuevamente, la realidad es que cada una de estas mujeres se encuentra en el centro de un sistema radial de lazos de clientela, y el sistema es distinto, es decir, consiste de un "grupo" diferente, para cada participante. Por ende, la naturaleza distintiva de la estructura social rural caribena puede deberse a su fuerte enfasis en los lazos diadicos individuales, en contraste con una membresia en grupos sociales que tengan alguna base familiar o institucional corporativa. (36) Limitaciones de espacio impiden citar otros ejemplos que ilustren mas cabalmente el funcionamiento de relaciones sociales basadas en lazos de esta indole. De nuevo, el punto no es que la actividad comunitaria o grupal no ocurra en la vida de las clases bajas del Caribe, sino que los patrones y las tradiciones que existen para dicha actividad difieren significativamente de lo que pudieran esperar los observadores de las comunidades pobres, rurales y agrarias en sociedades "subdesarrolladas".

Para llevar al argumento un paso mas alla, hay que subrayar la importancia de tradiciones culturales diferentes, historias sociales y condiciones politico-economicas contemporaneas en tanto afectan el grado de individualismo que opera en casos especificos. Horowitz, al comparar un numero de comunidades del Caribe en terminos de su "integracion", ha sugerido que la propiedad privada y la operacion de parcelas en pequena escala facilita una mejor integracion comunitaria y, para sustentar su posicion, contrasta aldeas campesinas con aldeas de proletarios rurales. (37) Tambien podria argumentarse que aquellas sociedades que han gozado de un aislamiento prolongado y poseen campesinados largamente establecidos, como Haiti, probablemente demuestren menos individualismo que aquellas con larga trayectoria como colonias de plantacion; y que las subculturas de la altura en paises como Cuba o Puerto Rico pueden exhibir menos de este tipo de individualismo que las subculturas proletarias de sus costas. Sin embargo, estas afirmaciones quedaran casi enteramente hipoteticas hasta que se realicen investigaciones adicionales sobre esos problemas. (38)

Es dudoso que estas proposiciones de cierre precisen alguna cualidad unica de la organizacion social del Caribe. La perspectiva sostenida aqui es que las formas sociales diadicas del tipo compadre y pratik, tal como operan en la vida social caribena, figuran como respuesta adaptativa a una intensa occidentalizacion, una prolongada trayectoria colonial, los origenes poblacionales heterogeneos y la historia economica bastante especial del Caribe. Ademas se podria sostener que muchas otras sociedades, solo recientemente impulsadas en direccion "occidental", son propensas a asumir un parecido cada vez mayor con el molde caribeno, al menos en ciertos sectores de sus sistemas sociales. Aunque Europa y Estados Unidos han podido desarrollar un enfasis fuertemente individualista en relaciones sociales, lo han hecho desde la ventajosa posicion de formas institucionales de integracion grupal largamente establecidas. Puede resultar entonces de algun interes que aquellos aspectos de la sociedad occidental moderna, que se consideran como los mas despersonalizantes o "anti-humanos"--percibir personas como cosas y como numeros intercambiables, prescindibles y anonimos--tienen una historia muy larga en el Caribe y se desarrollaron alli en el contexto de transferencias muy imperfectas de instituciones sociales europeas.

Recibido: 20 de mayo de 2015

Revisado: 20 de diciembre 2015

Aceptado: 27 de junio de 2016

Sidney W. Mintz **

* Este articulo aparecio originalmente en Journal of World History, vol. 9, no. 4, 1966, pp. 912-937, publicado por Les Editions de La Baconniere, Boudry-Neuchatel, Suiza; preparado para la Comision Internacional para una Historia del Desarrollo Cientifico y Cultural de la Humanidad, Division de Estudios Culturales, UNESCO. El mismo puede ser consultado en la base de datos ProQuest. Luego formo parte de la antologia Peoples and Cultures of the Caribbean, editada por Michael M. Horowitz. Garden City: Published for the American Museum of Natural History [by] the Natural History Press, 1971, pp. 17-46. Posiblemente, ha tenido mayor difusion impresa en la edicion de Horowitz. Para propositos de esta traduccion se utilizo la edicion original. Este articulo fue traducido y reeditado con autorizacion del autor y el editor.

** El autor agradece a Jacqueline Wei Mintz y a Peter J. Wilson, quienes han leido y criticado una version anterior del manuscrito. Los materiales presentados aqui apareceran de forma mas elaborada en un libro sobre la historia y etnologia social de las islas caribenas, ahora en preparacion por el autor.

(1) Richard Konetzke, El imperio espanol, origenes y fundamentos. Madrid, Ediciones Nueva Epoca, 1946, p. 9.

(2) Albert G. Keller, Colonization: A Study of the Founding of New Societies. New York, Ginn & Co., 1908, p. 69.

(3) Lewis Hanke, Aristotle and the American Indians: A Study in Race Prejudice in the Modern World. London, Hollis & Carter, 1959, pp. 2-3, 124.

(4) Varias clasificaciones de las islas del Caribe las han colocado dentro de categorias tipologicas, tales como 'Afro-America" y "la America de la plantacion" / "Plantation America", las cuales describen correctamente las sociedades islenas solo de manera parcial. Vease John Gillin, "Mestizo America", en Ralph Linton (ed.), Most of the World: The Peoples of Africa, Latin America and the East Today. New York, Columbia University Press, 1949, pp.159-226; Werner J. Cahnman, "The Mediterranean and Caribbean Regions: A Comparison in Race and Culture Contacts", Social Forces, vol. 22, no. 2, December 1943, pp. 209-214; Gilberto Freyre, The Masters and the Slaves. New York, Knopf, 1946; Charles Wagley, "Plantation America: A Culture Sphere", en Vera Rubin (ed.), Caribbean Studies: A Symposium. Mona, Institute of Social and Economic Research, University College of the West Indies, 1957, pp. 3-13; John P. Augelli, "The Rimland-Mainland Concept of Culture Areas in Middle America", Annals of the Association of American Geographers, vol. 52, no. 2, June 1962, pp. 119-129; Eric R. Wolf and Sidney W. Mintz, "Haciendas and Plantations in Middle America and the Antilles", Social and Economic Studies, vol. 6, no. 3, September 1957, pp. 380-412. Ver tambien el innovador trabajo de Rudolph A. J. Van Lier, The Development and Nature of Society in the West Indies. Amsterdam, Uitgave van Het Indisch Instituut, 1950. Agrupar a las islas indiscriminadamente bajo 'America Latina" es especialmente enganoso; algunos programas del area extranjera para America Latina incluso tienen dificultades en decidir si un candidato a beca que planifica trabajar en las partes no hispanohablantes (particularmente angloparlantes) del area del Caribe deberia ser considerado realmente un latinoamericanista. Donde se habla frances (o una lengua criolla con base lexical francesa) es posible establecer un argumento debil sobre la cultura "latina"; pero "latino" no es lo mismo que "Latinoamerica" y ningun argumento tortuoso puede justificar la inclusion de sociedades, por ejemplo, como Jamaica y Curacao bajo de la categoria "America Latina". Asimismo, las Islas Caiman dificilmente forman parte de "Afro-America" o de "America de la plantacion" y lo mismo puede decirse de muchas otras partes del area del Caribe.

(5) Michael G. Smith, The Plural Society in the British West Indies. Berkeley, University of California Press, 1965, p. 19.

(6) Irving Rouse, "The Arawak", en Julian H. Steward (ed.), Handbook of South American Indians. Vol 4: The Circum-Caribbean Tribes. Washington DC, Bureau of American Ethnology, 1948, pp. 507-546; William C. Sturtevant, "Taino Agriculture", en Johannes Wilbert (ed.), The Evolution of Horticultural Systems in Native South America. Caracas, Sociedad de Ciencias Naturales La Salle, 1961, pp. 69-82.

(7) Douglas Taylor, The Black Carib of British Honduras. New York, Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research, Viking Fund Publications in Anthropology, no. 17, 1951, pp. 15-26.

(8) Octave Mannoni, Prospero and Caliban: The Psychology of Colonization. New York, Praeger, 1956, p. 101. Agradezco al profesor Bruce Mazlish por senalarme la relevancia del argumento de Mannoni.

(9) Fernando Ortiz, Cuban Counterpoint: Tobacco and Sugar. Trad. Harriet de Onis. New York, A. A. Knopf, 1947, pp. 254-283; Mervyn Ratekin, "The Early Sugar Industry in Espanola", Hispanic American Historical Review, vol. 34, no. 1, February 1953, pp. 1-19.

(10) Ha estado de moda el referirse a estos articulos como "productos de sobremesa" (dessert crops), pero seria dificil encontrar otro termino tan ridiculamente enganoso como este. El cafe, el te, el ron, el azucar (y el tabaco) formaron parte de la dieta basica de los proletarios de Europa durante siglos, de modo que llamarles dessert crops es leer incorrectamente un aspecto crucial de la Revolucion Industrial y del colonialismo europeo. Vease Sidney W. Mintz, resena critica de Slavery por Stanley M. Elkins. Chicago, University of Chicago Press, 1959. American Anthropologist, vol. 63, no. 3, June 1961, p. 580.

(11) Herman J. Nieboer, Slavery as an Industrial System: Ethnological Researches. The Hague, M. Nijhoff, 1900, pp. 420-422; Sidney W. Mintz, resena critica de Slavery por Stanley M. Elkins, op. cit., pp. 579-587.

(12) Jose Antonio Saco y Fernando Ortiz, Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los paises americo-hispanos. La Habana, Cultural, 1937, t. IV, p. 63; Arthur P. Newton, The European Nations in the West Indies, 1493-1688. London, A & C Black, 1933, p.62.

(13) Wilbur Zelinsky, "The Historical Geography of the Negro Population of Latin America", The Journal of Negro History, vol. 34, no. 2, April 1949, pp. 153-221.

(14) Ramiro Guerra, Sugar and Society in the Caribbean: An Economic History of Cuban Agriculture. Trad. Marjory M. Urquidi. New Heaven, Yale University Press, Caribbean Series no. 7, 1964; Herman Merivale, Lectures on Colonization and Colonies. London, Longman, Orme, Brown, Green and Longmans, 1841, pp. 75-76; Sidney W. Mintz, "The Question of Caribbean Peasantries", Caribbean Studies, vol. 1, no. 3, October 1961, pp. 31-34.

(15) Sidney W. Mintz, "Caribbean Society", en David L. Sills, and Robert King Merton (eds.), International Encyclopedia of the Social Sciences. New York, Macmillan, 1968, pp. 306-319.

(16) Sidney W Mintz, "Historical Sociology of the Jamaican Church-founded Free Village-System", De West-Indische Gids, vol. 38, nos. 1-2, September 1958, pp. 4670; Sidney W Mintz y Douglas Hall, The Origins of the Jamaican Internal Marketing System, Serie Yale University Publications in Anthropology, vol. 57, 1960, pp. 3-26.

(17) James G. Leyburn, The Haitian People. New Heaven, Yale University Press, 1941.

(18) Vease, por ejemplo, Francisco Perez de la Riva, "El negro y la tierra, el conuco y el palenque", Revista Bimestre Cubana, vol. 58, nums. 2-3, 1946, pp. 97-132; Melville J. Herskovits, The Myth of the Negro Fhst. New York, Harper & Bros. Publishers, 1941, p. 94.

(19) Herman Merivale, op. cit., 1841; Eric Williams, Capitalism and Slavery. Chapel Hill, University of North Carolina, 1944.

(20) Sidney W. Mintz, "The Role of Forced Labour in Nineteenth-Century Puerto Rico", Caribbean Historical Review, vol. 2, 1951, pp. 134-141 y "Labor and Sugar in Puerto Rico and Jamaica, 1800-1850", Comparative Studies in Society and History, vol. 1, no. 3, March 1959, pp. 273-281.

(21) Sidney W. Mintz, "The Question of Caribbean Peasantries", Caribbean Studies, vol. 1, no. 3, October 1961, pp. 31-34.

(22) Paul Moral, Le paysan haitien. Etude sur la vie rurale en Haiti. Paris, G. P. Maisonneuve & Larose, 1961.

(23) Sidney W Mintz, "Yeoman Cultivators and Rural Proletarians in the Caribbean Regions", C.N.R.S. International Colloquium on Agrarian Reform in Latin America, in press. Este articulo aparece publicado en frances bajo Sidney W Mintz, "Petit cultivateurs et proletaires ruraux dans la region des Caraibes", en Centre National de la Recherche Scientifique, Pierre Monbeig, and Francois Chevalier, Les problemes agraires des Ameriques Latines [Actes du Colloque International organise a], Paris, 11-16 octobre 1965. Paris, Editions du CNRS, 1967, pp. 93-100.

(24) Ibid.

(25) Ramiro Guerra, op. cit., 1964.

(26) Michael G. Smith ha aplicado el concepto de "la sociedad plural" de Furnivall al estudio del Caribe, primeramente en su ensayo "A Framework for Caribbean Studies", Caribbean Affairs Series, Mona, Extra-Mural Department, University College of the West Indies, [1955] y, desde entonces, en numerosas publicaciones, incluyendo Stratification in Grenada. Berkeley, University of California Press, 1965 y The Plural Society in the British West Indies. Berkeley, University of California Press, 1965. Van Lier fue el primer cientifico social en intentar crear una declaracion teorica general relativa a las caracteristicas estructurales comunes de las sociedades del Caribe (op. cit., 1950); Smith ha llevado el tema mas lejos.

(27) La facilidad de la asimilacion aumenta tambien por la capacidad de la sociedad receptora de ayudar a los recien llegados a seguir una direccion economica ascendente--como ha ocurrido frecuentemente en Estados Unidos, por ejemplo--o por la posesion por parte de la sociedad de una ideologia tan invasora que la aceptacion de los valores de la cultura no depende del logro de la movilidad social o economica, como parece ser el caso en el Reino Unido.

(28) He evitado abordar la cuestion de los idiomas en el area del Caribe en este ensayo. En las islas no se hablan idiomas aborigenes; los pocos restantes Caribes de Dominica ya no usan su lengua ancestral (la cual era arahuaca, no caribe). En muchas islas, los idiomas criollos son hablados por algunos segmentos de la poblacion; en Haiti, el creole es hablado por todas las clases y solo una minoria de la clase alta emplea el frances tambien. En las actuales y antiguas islas francesas se emplea el creole de caracter lexico basicamente frances que, sin embargo, posee una sintaxis distintiva; en las actuales y antiguas islas britanicas, dialectos no estandares del ingles son usados por algunas clases; y en Curacao, Aruba y Bonaire se usa un criollo de base lexica hispano-portuguesa llamado papiamento y tambien el neerlandes. A la postre, la socio-linguistica tendra mucho que decir respecto de las culturas nacionales del Caribe desde el punto de vista linguistico, pero el estudio de dichos problemas en las islas esta aun en su infancia. Podria ser significativo que solo en el Caribe hispano los idiomas criollos o los distintos dialectos no estandares del idioma nacional no existen. Vease William A. Stewart, "Creole Languages in the Caribbean" en Frank A. Rice (ed.), Study of the Role of Second Languages in Asia, Africa, and Latin America. Washington, Center for Applied Linguistics of the Modern Language Association of America, 1962), pp. 34-53; Douglas Taylor, "New Languages for Old in the West Indies", Comparative Studies in Society and History, vol. 3, no. 3, April 1961, pp. 277-288.

(29) George Lamming, The Pleasures of Exile. London, M. Joseph, 1960, p. 229.

(30) Robert Redfield, The Folk Culture of Yucatan. Chicago, The University of Chicago Press, 1941.

(31) Sidney W. Mintz, "The Folk-Urban Continuum and the Rural Proletarian Community", American Journal of Sociology, vol. 59, no. 2, September 1953, pp. 136-143.

(32) El dr. Peter Wilson ha sugerido que estoy poniendo demasiado enfasis en el sistema de plantacion y atenuando el codigo sexual que domino sus relaciones sociales en mi interpretacion. Ciertamente es correcto que la relativa debilidad de la estructura familiar entre los esclavos en la mayoria de las situaciones de la plantacion impidio/dificulto/obstaculizo grandemente el desarrollo de cualquier estructura comunitaria viable--puesto que las relaciones comunitarias son comunmente construidas hacia el exterior del nucleo de la unidad familiar. Pero creo que las circunstancias subyacentes en el area del Caribe son atribuibles al propio sistema de plantacion y las limitaciones que este impuso al crecimiento de cualquier nexo institucional para la vida en comunidad.

(33) La literatura sobre la organizacion social y domestica y las practicas caribenas han crecido muy rapidamente en los pasados 15 anos. Aunque cualquier intento de proveer una bibliografia completa seria poco practico en un documento breve de este tipo, los siguientes son algunos de los principales trabajos recientes sobre este tema: Remy Bastien, La familia rural haitiana. Mexico City, Libra, 1951 y "Haitian Rural Family Organization", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 478510; Judith Blake, "Family Instability and Reproductive Behavior in Jamaica", en Current Research in Human Fertility. Fhpers Presented at the 1954 Annual Conference of the Milbank Memorial Fund. New York, Milbank Memorial Fund, 1955, pp. 24-41; de la misma autora, Family Structure in Jamaica. The Social Context of Reproduction. New York, Free Press of Glencoe, 1961; Edith Clarke, My Mother Who Fathered Me. A Study of the Family in Three Selected Communities in Jamaica. London, G. Allen & Unwin, 1957; Yehudi A. Cohen, "Structure and Function: Family Organization and Socialization in a Jamaican Community". American Anthropologist, New Series, vol. 58, no. 4, August 1956, pp. 664-686; Suzanne Comhaire-Sylvain, "Courtship, Marriage and Plasaj at Kenscoff, Haiti", Social and Economic Studies, vol. 7, no. 4, December 1958, pp. 210-233 y "The Household at Kenscoff, Haiti", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 2, June 1961, pp. 192-222; George E. Cumper, "The Jamaican Family: Village and Estate", Social and Economic Studies, vol. 7, no. 1, March 1958, pp. 76-108 y "Household and Occupation in Barbados", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 386-419; William H. Davenport, "A Comparative Study of Two Jamaican Fishing Communities". Ph.D. Dissertation, Yale University, 1956; vease tambien del mismo autor: "Introduction", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 380-385; "The Family System of Jamaica", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 420-454; William J. Goode, "Illegitimacy in the Caribbean Social Structure", American Sociological Review, vol. 25, no. 1, February 1960, pp. 21-30 y "Illegitimacy, Anomie, and Cultural Penetration", American Sociological Review, vol. 26, no. 6, December 1961, pp. 910-925; Sidney Greenfield, "Family Organization in Barbados". Ph.D. Dissertation, Columbia University, 1958; Sidney M. Greenfield, "Socio-Economic Factor and Family Form: A Barbadian Case Study", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 1, March 1961, pp. 72-85; Fernando Henriques, "West Indian Family Organization", Caribbean Quarterly, vol. 2, no. 1, 1951-1952, pp. 16-24; del mismo autor, Family and Colour in Jamaica. London, Eyre & Spottiswoode, 1953; Chandra Jayawardena, "Marital Stability in Two Guianese Sugar Estate Communities", Social and Economic Studies, vol. 9, no. 1, March 1960, pp. 76-100 y "Family Organisation in Plantations in British Guiana", International Journal of Comparative Sociology, vol. 3, no. 1, March 1962, pp. 43-64; Morton Klass, East Indians in Trinidad: A Study of Cultural Persistence. New York, Columbia University Press, 1961; Miriam Kreiselman, "The Caribbean Family: A Case Study in Martinique". Ph.D. Dissertation, Columbia University, 1958; Peter Kunstadter, "A Survey of the Consanguine or Matrifocal Family", American Anthropologist, vol. 65, no. 1, February 1963, pp. 56-66; Basil Matthews, Crisis of the West Indian Family. A Sample Study. Mona, Extra-Mural Department, University College of the West Indies, 1953; Sidney W. Mintz, "A Final Note", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 528-535; Sidney W Mintz and William H. Davenport (eds.), Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961.; John W Murra, Discussion of Raymond T. Smith, "The Family in the Caribbean", en Vera Rubin (ed.), Caribbean Studies: A Symposium. Mona, Institute of Social and Economic Research, University College of the West Indies, 1957, pp. 75-79; Keith F Otterbein, "The Household Composition of the Andros Islanders", Social and Economic Studies, vol. 12, no. 1, March 1963, pp. 78-83; Keith F Otterbein, "The Courtship and Mating System of the Andros Islanders", Social and Economic Studies, vol. 13, no. 2, June 1964, pp. 282-301; Keith F Otterbein, "Caribbean Family Organization: a Comparative Analysis", American Anthropologist, vol. 67, no. 1, February 1965, pp. 66-79; George W. Roberts, "Some Aspects of Mating and Fertility in the West Indies", Population Studies, vol. 8, no. 3, March 1955, pp. 199-227; George W Roberts, The Population of Jamaica. Cambridge, Conservation Foundation at the University Press, 1957; George W. Roberts and Lloyd Braithwaite, "Fertility Differentials by Family Type in Trinidad", Annals of the New York Academy of Sciences, vol. 84, no. 17: Culture, Society and Health, December 1960, pp. 963-980; George W. Roberts and Lloyd Braithwaite, "Mating Among East Indian and Non-Indian Women in Trinidad", Social and Economic Studies, vol. 11, no. 3, September 1962, pp. 203-240; George E. Simpson, "Sexual and Familial Institutions in Northern Haiti", American Anthropologist, vol. 44, no. 4, Part 1, October-December 1942, pp. 655-674; Michael G. Smith, "Kinship and Household in Carriacou", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 455-477; Michael G. Smith, West Indian Family Structure. Seattle, Washington, University of Washington Press, 1962; Michael G. Smith, Kinship and Community in Carriacou. New Haven, Yale University Press, 1962; Raymond T. Smith, "Aspects of Family Organization in a Coastal Negro Community in British Guiana", Social and Economic Studies, vol. 1, no. 1 February 1953, pp. 87-111; Raymond T. Smith, The Negro Family in British Guiana: Family Structure and Social Status in the Villages. London, Routledge & Kegan Paul, 1956; Raymond T. Smith, "The Family in the Caribbean", en Vera Rubin (ed.), Caribbean Studies: A Symposium. Mona, Institute of Social and Economic Research, University College of the West Indies, 1957, pp. 67-75; Raymond T. Smith, "Culture and Social Structure in the Caribbean: Some Recent Work on Family and Kinship Studies", Comparative Studies in Society and History, vol. 6, no. 1, October 1963, pp. 24-46; Raymond T. Smith and Chandra Jayawardena, "Hindu Marriage Customs in British Guiana", Social and Economic Studies, vol. 7, no. 2, June 1958, pp. 178-194; Raymond T. Smith and Chandra Jayawardena, "Marriage and the Family Amongst East Indians in British Guiana", Social and Economic Studies, vol. 8, no. 4, December 1959, pp. 321-376; Nancie L. Solien, "Household and Family in the Caribbean: Some Definitions and Concepts", Social and Economic Studies, vol. 9, no. 1, March 1960, pp. 101-106; Nancie L. Solien (de Gonzalez), "Family Organization in Five Types of Migratory Wage Labor", American Anthropologist, New Series, vol. 63, no. 6, December 1961, pp. 1264-1280; J. Mayone Stycos, Family and Fertility in Puerto Rico: A Study of the Lower Income Group. New York, Columbia University Press, 1955; Lionel Vallee, "The Negro Family of St. Thomas: A Study of Role Differentiation". Ph.D. Dissertation, Cornell University, 1964; Lionel Vallee, "A propos de la legitimite et de la matrifocalite: tentative de reinterpretation", Anthropologica, New Series, vol. 7, no. 2, 1965, pp. 163-177; Peter J. Wilson, "The Social Structure of Providencia Isla, Colombia". Ph.D. Dissertation, Yale University, 1961; Peter J. Wilson, "Household and Family on Providencia", Social and Economic Studies, vol. 10, no. 4, Working Papers in Caribbean Social Organization, December 1961, pp. 511-527.

(34) Sidney W. Mintz and Eric R. Wolf, "An Analysis of Ritual Coparenthood (compadrazgo)" Southwestern Journal of Anthropology, vol. 6, no. 4, Winter 1950, pp. 341-368.

(35) Sidney W. Mintz, "Pratik: Haitian Personal Economic Relationships", en Viola E. Garfield (ed.), Patterns of Land Utilization and Other Papers. Proceedings of the Annual Spring Meetings of the American Ethnological Society. Seattle, University of Washington Press, 1961, pp. 54-63.

(36) Esta parte del argumento le debe mucho a discusiones con mi colega, el doctor Peter Wilson.

(37) Michael M. Horowitz, "A Typology of Rural Community Forms in the Caribbean", Anthropological Quarterly, vol. 33, no. 4, Caribbean Issue, October 1960, pp. 177-187.

(38) En un articulo provocador, George M. Foster escribe: "El modelo sugiere que alli donde se concibe una sociedad como una red de relaciones sociales basadas en contactos diadicos, en los cuales no hay dos personas que tengan exactamente los mismos lazos, no puede haber bloques que sirvan de base ni para la accion positiva ni para la negativa". Aunque fue escrita para sintetizar la descripcion de una aldea campesina de la altura mexicana, este planteamiento corresponde bien a muchas comunidades rurales del Caribe. La diferencia principal puede darse en la medida en que los pueblos caribenos carecen de unas formas constitucionales y de parentela como trasfondo social-estructural sobre el cual se de la interaccion diadica--quiza haciendo de ellos los casos extremos del tipo que el autor describe. Vease George M. Foster, "The Dyadic Contract: A Model for the Social Structure of a Mexican Peasant Village", American Anthropologist, New Series, vol. 63, no. 6, December 1961, pp. 1173-1192 y del mismo autor "The Dyadic Contract in Tzintzuntzan, II: Patron-Client Relationship", American Anthropologist, New Series, vol. 65, 1963, pp. 1280-1294.

Sidney W. Mintz **

Sidney W. Mintz (1922-2015) Nacio en Nueva Jersey de padres inmigrantes de Bielorrusia y se doctoro en Columbia. Alli participo en el proyecto que genero The People of Puerto Rico. De 1953 a 1975 fue catedratico en la Universidad de Yale, y luego en Johns Hopkins hasta su jubilacion en 1996. Sus escritos sobre la region del Caribe y sobre la esclavitud, los proletarios rurales, los campesinos, las plantaciones y el azucar permanecen fundamentales. Dedico sus ultimos anos al estudio de la comida y la alimentacion, campo donde tambien abrio brecha. Fallecio a finales de 2015.

Leyenda: Primera hoja del manuscrito original con correcciones realizadas por el autor. Johns Hopkins University, Special Collections, Sidney W. Mintz Papers, Box 15.
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Author:Mintz, Sidney W.
Publication:Op. Cit. Revista del Centro de Investigaciones Historicas
Date:Jan 1, 2014
Words:15198
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