Printer Friendly

El "Diario" de Rodolfo Walsh o la impotencia de la escritura.

Los Diarios. Lecturas previas

Las lecturas que abordan a Diarios, ya sean considerados "Diarios intimos", simplemente "Diarios", o "Diarios de escritor", suelen ubicarlos en los espacios del genero autobiografico o las escrituras del yo (Lejeune, 1974, 1996; Didier, 1996; Catelli, 2007; Giordano, 2006, 2008; entre otros).

Respecto a dicha ubicacion, los Diarios han sido vistos como una escritura narcisista que, estructurada en la temporalidad cotidiana, la brevedad de un registro mimetico del dia, postula, como toda escritura autobiografica segun afirma Lejeune, por un lado, la identificacion del autor, el narrador y el personaje, y por otro, la narracion de su propia vida, proposito e intencion que quedan establecidos con la firma del autor en la obra y que asi son interpretados por el lector como consecuencia del "pacto autobiografico" (Lejeune, 1974) establecido entre ellos.

Asi, desde esta perspectiva de la que tomaremos distancia, el diario quedaria subsumido dentro de la definicion canonica de Lejeune sobre la autobiografia, esto es, como un "Recit retrospectif en prose qu'une personne reelle fait de sa propre existence, lorsqu'elle met l'accent sur sa vie individuelle, en particulier sur l'histoire de sa personnalite" (Lejeune 1974: 14). Otras modalidades de esta lectura autobiografica las encontramos, por ejemplo, en Nicolas Rosa quien senala como el discurso autobiografico "siempre aparecio intersticialmente entre el discurso de la Historia (por su efecto memorialistico, su relacion con un cierto pasado y sobre todo por su ficcion de credibilidad) y el discurso del Sujeto, por el espacio egocentrico que parecia instaurar" (Rosa 1990: 33). Silvia Molloy, asimismo, ha senalado que la autobiografia es una "forma de la historia" (Molloy 1996: 18), la narracion de una historia en primera persona (11).

Las categorias de autor, personaje, Sujeto; como la de relato, Historia, re- presentacion, memoria, pasado, temporalidad cotidiana, pacto, tienen por supuesto una ontologia significativa, que se abre con la linea platonica y aristotelica (Cassin, 2008) donde la escritura ocupa un lugar subsidiario, de instrumento que reproduce un relato sobre algo. En el caso de los diarios, una Vida, un Sujeto. Tanto la vida vivida, como el sujeto, operarian como nucleo, centro de un discurso escrito que los registraria en el plano del sentido; en el proposito del querer decir algo; y algo que ya ha tenido lugar.

Quizas se encuentre, por un lado, en cierta idea de su naturaleza enigmatica y su aprehension escurridiza--dadas ciertas aventuras y cruentas dificultades por esconderlos o rescatarlos--, o en su arrebatado ser intimo, o la ilusion--fallida siempre--de que alli se revela una Verdad, y por otro lado, en las dispares, desprolijas, disparatadas formas de escrituras-- papeles sueltos, papelitos, servilletas de papel, flores, bellisimos cuadernos, especiales lapiceras, excentricos tamanos de letras, gramatica dudosa, dibujos, tachaduras violentas, objetos pegados, solapas de libros, etcetera; que complica y exige determinantes decisiones de edicion--; la razon del interes por su ordenacion y tipificacion. En efecto, el diario intimo ha suscitado interes en su clasificacion. Izabella Badiu, por ejemplo, lo clasifica por funciones. En "Posiciones teoricas en el estudio de los diarios intimos del siglo XX" (2002), las esquematiza en dos grandes tipos: funciones no literarias y funciones literarias. Dentro de las primeras se ubican las funciones de terapia-- subdividida en: confidente, refugio matricial, descarga--; memoria--subdivida en: personal, familiar, del entorno profesional --; reflexion--subdividida en: sobre si, filosofica, religiosa. Dentro de las segundas se ubican las funciones de ejercicio--de estilo, croquis--; y archivo--asuntos y motivos, anecdotas.

Alan Pauls, en "Las banderas del celibe" (1996), tambien indica algunas funciones del diario intimo en torno a una general que es la de "coartada": se escribe un diario para dar testimonio de una epoca (coartada historica); para confesar lo inconfesable (coartada religiosa); para extirpar la ansiedad (Kafka); recobrar la salud, conjurar fantasmas (coartada terapeutica); para mantener entrenados el pulso, la imaginacion, el poder de observacion (coartada profesional) (5). Ademas, generaliza la practica en dos caracteristicas basicas: "una disciplina maniaca (nulla diez sine linea), y la irresponsabilidad" (3). Y agrega dos elementos fundantes de los diarios del siglo XX. Uno de ellos es que casi todos los diarios se escriben en las huellas de dos series: la de las "catastrofes planetarias (guerras mundiales, nazismo, holocausto, totalitarismos, etc.)" y la de los "derrumbes personales (alcoholismo, impotencia, locura, degradacion fisica)" (Pauls 1996: 10).

Roland Barthes, en "Deliberacion" (1986) propone cuatro motivos de la escritura de un diario: un motivo poetico, vinculado al estilo; un motivo historico, que muestra huellas de epocas; un motivo utopico, la construccion de la vida y del autor como objeto de deseo; y un motivo enamorado, una escritura como taller de frases realizada con fidelidad y pasion. Y ademas, una reflexividad de la escritura sobre si misma (Barthes 1986: 159).

Otros estudios se centran en las teorias de la "autofiguracion", que tambien han ido conformando una tradicion interpretativa (Molloy, 1996; Amicola, 2007), poniendo de relieve los modos de autofiguracion del yo y la intimidad que se realizan en la escritura diaristica (Amicola, 2007; Catelli, 2007; Giordano 2006, 2008, 2011, entre otros).

La intimidad, igualmente, es un aspecto explorado en los diarios (Aira, 2000; Pauls, 2000; Giordano, 2000, 2006; Catelli, 2007; Arfuch, 2013, entre otros), apuntando con ello a multiples cuestiones: lo privado, la escritura cifrada, la proximidad con lo propio extrano, lo desconocido de si.

Beatrice Didier, por su parte, ha resaltado la dificultad que se presenta para el estudioso de totalizar esa escritura en una definicion generica y, por esto, ha puesto de relieve su "forma abierta". El diario, afirma, es un receptaculo de escrituras de todo tipo: diario reportaje; diario correspondencia; repertorio de citas; pura introspeccion; meditacion religiosa; cronica; diario de polemicas; panfleto; lugar de elaboracion y ejercicio de obras filosoficas, poeticas o novelisticas; texto que genera otros textos; como las obras filosoficas del siglo XX constante puesta en tela de juicio de la entidad del yo (1996: 39-46).

Asimismo, Leonor Arfuch nota en las escrituras diaristicas "formas hibridas, intersticiales, que infringen a menudos los limites genericos o los umbrales de la intimidad" (2013: 13).

La mayoria de estos enfoques suponen, como ya senalamos, una concepcion de la escritura basada en la ontologia significativa, que, aunque con variaciones, consideran a la escritura como un medio de expresion instrumental, una tecnologia al servicio de un contenido que contar. No se detienen en su exposicion misma, en la materialidad de su practica.

Por otra parte, existen trabajos que ponen su foco en el aspecto performativo de los diarios intimos, asignandole a la escritura un poder de causar efectos. Asi, su indole instrumental cambia, y se concibe como modo de ejercicio del sujeto sobre si mismo que puede, ademas, colaborar en su construccion (Giordano, 2006, 2008; Link, 2005, Arfuch, 2013, entre otros). Es decir, que estas miradas se desplazarian del plano de la ontologia representativa para plantear una especie de "contraontologia" (Cassin, 2008): la escritura puede no solo repetir el pensar del ser, del sujeto, de la vida, sino tambien crearlo. Asi, apoyados en los trabajos de Michel Foucault (1999, 2006), estos analisis apuntan a la indole ethopoietica de la escritura, capaz de ejercer en su ejercicio, un cuidado de si mismo, una practica terapeutica que modifica, trabaja en la transformacion de si.

Nuestro abordaje al diario de Walsh se arriesga a otras inquietudes y se nutre, en principio, de la categorizacion que Giordano ha dado a este tipo de escritura separandola de otro tipo de diarios. Asi, los "diarios de escritor" son:
   Los Diarios que se escriben en los margenes de la literatura pero
   que se conservan en sus paginas las huellas del dialogo intimo que
   cada escritor sostiene con las potencias y las imposibilidades del
   lenguaje (2006: 138).


Diarios que exponen desde un punto de vista literario deliberaciones sobre el valor y la eficacia de "esa cosa singular que es escribir un diario" (Pla, 14 de marzo de 1944) (2011: 44).

En el caso de los escritores, el registro de lo cotidiano le plantea al diarista problemas que rara vez se presentan en los diarios de "gente comun", antes que nada, dudas sobre la posibilidad de inscribir, aunque mas no fuese de forma sesgada, lo intransferible de las vivencias personales en las generalidades del discurso. Por la intensidad de su relacion con algunas palabras (...) Lo que hace diferentes a los diarios de escritores es que siempre exponen, desde un punto de vista literario, deliberaciones sobre el valor y la eficacia de la escritura diaristica" (2011: 102-3)

Estos diarios se mantienen en los bordes exteriores de la literatura, el lenguaje, el sentido; exaltando, en modos distintivos, lo que nos interesa poner en primer plano: los matices de las imposibilidades de la escritura y su materia potencial. Creemos que el Diario de Rodolfo Walsh expone en forma intensiva y particular esta problematica, que en lecturas realizadas sobre el mismo no ha sido suficientemente relevada.

La imposibilidad en diarios de escritor

En los diarios de escritor, afirma Giordano, se repite "el topico de la dificultad de escribir" (Giordano 2006a: 146, 2011b: 63). Se escribe que no se puede escribir, se escribe para decir que no se tiene que decir o que no se sabe como decirlo. A Rosa Chacel, este simulacro de escritura, este "fantasma de actividad intelectual", como lo llamo Amiel, le provocaba vertigo y repugnancia porque se le aparecia como una trampa, en la que siempre volvia a caer, del sinsentido (2011b: 34)

Refiriendose a algunas entradas de los diarios de Roger Pla, Giordano indica como la imposibilidad de escribir trasciende el deseo y vocacion de literatura:
   Me aterra pensar que puedo llegar al fracaso y con el (esto es lo
   mas terrible) a la conviccion de que mi literatura no sirve para
   nada. Impelido entonces a escribir y sabiendo que no vale la pena
   escribir, no podria escribir ni dejar de escribir. Brrr! (26 de
   abril de 1938) (2011b: 77)


Desde otros lugares de la critica tambien se ha detectado esta dificultad. Sergio Cueto, entre ellos, pone de relieve el mismo fenomeno en el Diario de Franz Kafka, afirmando que el motivo inmanente de este es "la doble imposibilidad de escribir y no escribir", que este es "el principio mismo de su escritura" (2000: 31). Franz Kafka, quien escribe el 25 de noviembre de 1915:

He abierto el diario con la intencion especial de facilitarme el sueno. Veo precisamente la ultima anotacion y podria imaginar miles de anotaciones de identico contenido escritas durante los ultimos tres o cuatro anos. Me consumo sin sentido; me haria dichoso por escribir; no escribo. Jamas me librare de los dolores de cabeza. Realmente me he devastado a mi mismo (2005: 307).

Las gamas de imposibilidades son inquietantes. Escribe que no escribe. El sin sentido de su no escribir lo consume, lo devasta. Cueto, comenta la ultima entrada haciendo hincapie en estas turbaciones:
   Si, como escribe Kafka, hay que escribir el Diario porque escribir
   es imposible, ello significa que la escritura del Diario no es del
   todo una escritura. La escritura del Diario escribe a partir de la
   imposibilidad de escribir, no escribe sino que escribir es
   imposible, y finalmente constituye un escribir de imposibilidad, el
   escribir de lo imposible o la escritura de la imposibilidad de
   escribir (2000: 32)


Que no sea "del todo una escritura" no esta implicando, a nuestro modo de ver, que la lectura de Cueto apunte a una meta-escritura. Mas bien pone bien de frente la impresion de la propia pasividad.

Otras hipotesis sobre las multiples imposibilidades que se repiten en los Diarios son las que propone Edgardo Dobry respecto del Diario de Pizarnik, escrito contemporaneamente a los Papeles de Walsh.

Dobry, en su conferencia dictada en 2011 en Rosario (UNR, FHyA), titulada: "La angustia de la lengua. Pizarnik entre los diarios y el poema", ubica la imposibilidad de la escritura que aparece reiteradamente en el Diario de Pizarnik en una "veta" de la literatura europea del siglo XX que surge justamente de la ajenidad respecto de la lengua. Dobry menciona a Joyce, Beckett, Michaux quien "llega a sus grafismos pictoricos atravesando el limite de la lengua gastada, como si la poesia ya no pudiera escribirse sino en un idioma inventado, no semantico sino plastico" (2011: 4).

Ademas se detiene en Aldo Palazzeschi, que en "Lasciatemi divertire" habia escrito en 1910 "Tri tri tri,/ fru fru fru,/ ihu ihu ihu, (uhi uhi uhi!/ II poeta si diverte,/pazzamente,/smisuratamente!"; y agrega:
   La celebre Ursonate, registrada por Kurt Schwitters en Frankfurt,
   en 1932, es una performance fonetica, en la que los sonidos se han
   desprendido de sus ataduras semanticas para resonar en su patetica
   y comica insignificancia (2011: 5)


Esta lectura nos da una pista: lo que no se puede escribir se expone en lo plastico, en lo insignificante, en el "sin sentido" de Chacel y Kafka, en el balbuceo de Pla, "Brrr", y en el del mismo Walsh, en entradas donde escribe "aaaa", aaaa", shh, shh, (2007: 187), o en los puntos sobre las ies dibujados como circulos (2007: 96); y asi, lo imposible de escribir, se da lugar en la materialidad escrituaria, como indica Deleuze (1996: 155), en el balbuceo de los escritores.

Por otra parte, la reiteracion de la escritura de la imposibilidad de escribir conlleva su contraparte, la imposibilidad de no escribir: la escritura diarisitica aparece como exposicion de esa in-detencion, y como culpable, en ocasiones, de la imposibilidad de escribir. Como una recaida.

Du Bos llamaba "atonia" a ese estado de imposibilidad de escritura que conlleva o supone causas o efectos corporales. Un adormecimiento o debilidad fisica, un relajamiento de la voluntad. Mattoni, en su lectura de dicho diario senala algo clave: su inseparable contracara. Dice Mattoni: "Una suerte de apatia puede afectar entonces al diarista en cuanto duda de su propia centralidad y herir asi de muerte la proliferacion vital de su diario. Salvo que ese mismo estado se convierta en materia" (2000: 18) Y cita una entrada De Du Bos:
   Trato de dirigir la poca voluntad que tengo hacia el acto de
   escribir; y al momento de tomar la pluma todo se relaja: una
   debilidad fisica real--pero que apenas percibida se convierte en
   motivo de excusa--adormece y anula mi pensamiento; soy entonces
   presa docil de una especie de vertigo metafisico mediante el cual
   asisto al desenvolvimiento de una realidad con la cual nada puedo
   hacer (2008: 18)


Pero luego, sigue Mattoni
   (...) sale de ese marasmo con esa escritura que funciona como un
   remedio contra la acedia, un exorcismo del demonio meridiano por
   medio de una escritura que no precisa del pensamiento claro, del
   plan de la argumentacion convincente (...) Pero precisamente su
   registro, el testimonio de ese estado para usos propios y ajenos,
   ya es una salida, un nuevo trampolin hacia su cara opuesta, la
   exaltacion, la mania de leer y escribir.


En una entrada del 19 de diciembre de 1968, que Walsh titula SITUACION, tambien queda expuesto este doble matiz de marasmo, debilidad y de remedio. Walsh habla de "abulia", un primer matiz de las imposibilidades:
   Esa evidencia esta producida ademas por mi estado de animo, por la
   abulia generalizada que me domina. Duermo hasta doce horas por dia,
   consumo diarios y revistas en cantidades infinitas, etc. Incluso
   leo demasiados libros. Escribo menos de media pagina por dia. Estoy
   cansado y derrotado, debo recuperar cierta alegria, llegar a sentir
   que mi libro tambien sirve, romper la disociacion que en todos
   nosotros estan produciendo las ideas revolucionarias, el
   desgarramiento, la perplejidad entre la accion y el pensamiento,
   etc. (2007: 117, 118)


En otra entrada, de 1969, escribe: "Lunes ?Cuantas veces en mi vida habre escrito cosas como estas? (165)". En "Dic. 22, 69, Journal Si en algo no he cambiado, es en el primer impulso de anotar las mismas cosas a lo largo de los anos (166)"

El doble matiz de la impotencia insiste: "?Fin de la impaciencia? Ayer, regreso de Cordoba. Estuve tecleando algo. Insatisfecho de lo que llevo escrito (el ano pasado) pero creo que se puede arreglar. Poner orden. Todo esto es un quilombo. Las cosas se acumulan Establecer prioridades" (2007: 95).

La escritura diaristica hipnotiza a Walsh en un encierro y en una salida. Abunda una cierta sensacion de dobleces en la escritura, el doble matiz de escribir sin escribir y no escribir escribiendo. Pero ademas, la escritura tiene lugar, a un costado o en un afuera del sentido, como en Chacel y Kafka, retirada del contenido buscado para ser escrito en alguna otra zona que no se vislumbra aun, mas cerca de un involuntario repetir letras con propositos dudosos. En otra entrada controvertida y enrevesada, Walsh escribe:
   Jueves 24, 13.10. Acostumbrarse a escribir sin escribir realmente,
   omitiendo todos los datos. Comprendi que habia renunciado a
   escribir, por lo menos en la forma en que me habia acostumbrado a
   pensar que lo haria--una preparacion de toda una vida para eso
   --cuando Tin me dijo, "Ahora vas a poder escribir". Y despues supe
   que se lo habia repetido a S (?como escribir este nombre?), que le
   habia dicho, "que suerte, ahora el (el, yo) va a poder escribir; en
   cierto modo lo envidio". O algo asi. Y ahora tengo que seguir
   escribiendo porque estamos probando los sonidos de la casa, el
   sistema de seguridad que se ha vuelto repentinamente una cosa tan
   importante en nuestras vidas (...) Bueno basta. ("Con la puerta
   abierta tampoco se escucha", dice ella: nos referimos a la maquina
   de escribir, que hemos mudado adentro) (2007: 147-8)


La escritura se desdibuja en una escritura irreal hasta un gesto insignificante, una renuncia, un movimiento corporal y un ruido, y la no escritura queda expuesta como tal.

La imposibilidad de la Novela

"?Por que, entonces, no escribio una novela?"

Entrevista a Rodolfo Walsh, Siete Dias

La problematica de la imposibilidad de la escritura en el Diario de Rodolfo Walsh, cobra matices insolitos en relacion a la escritura de una Novela, de La novela. En muchos de sus apuntes Walsh anota al margen una "N" cuya lectura hace a Link preguntarse si esa marca no remite a borradores de la Novela futura. (1)

A lo largo de sus Papeles hay multiples experimentos sobre lo que parecen ser escritos para tal Novela que va mutando con el paso de los anos, en diferentes esquemas de novelas inacabas, siempre. Los primeros intentos seran sobre Cuba, Adios a la Habana, La punta de diamante, tambien Juan se iba por el rio, fragmentos de un texto que fueron rescatados de la Esma por testimonios orales y algunos escritos, incluidos en su Diario. A partir del ano 68, se hace inminente y desesperante la urgencia, complejidad y dificultad de escribir otra, una nueva Novela que cada vez vuelve a repensarse, a recomenzarse, cuyas ambiciones son gigantescas. Se incorporan, ademas, en los Papeles, entrevistas, como "La novela geologica", donde dicho proyecto se deja entrever.

El 10 de agosto de 1968 escribe este trance en toda su enormidad: "La dificultad de integrar toda la experiencia en la novela. El sentimiento de impotencia que esto produce (2007: 107)". (2)

Como repetira en otras ocasiones, es el matiz de una desmesura, un exceso tan intenso como la misma imposibilidad de su realizacion, que tal potencia se convierta en acto, ya que la novela debe integrar "todo".

Pero tamano proposito, no obstante, parece no estar a su alcance:
   28.1.69 El arreglo con el preveia una novela que podia estar lista
   de octubre a diciembre de 1968, y de las que apenas tengo escritas
   unas treinta paginas (123). (...)

   La dificultad ante la Novela, la verdadera Neurosis que me produce,
   se refleja en el abandono de si mismo que es el Sueno, el
   desistimiento" (125). 1969:

   Journal 12.15 Creo que estoy comprendiendo por que me resulta tan
   facil "abandonar la literatura. En el fondo no es ningun
   sacrificio. Lo que lamento es no poder continuar la farsa. Raimundo
   tiene razon: escribir para burgueses. ?Podra existir una literatura
   clandestina? (...) Hoja suelta, le digo, del libro de la vida. Se
   rie ... Estoy fantaseando con cuentos, y aun novelas clandestinas
   (...) (161).


Por un lado, leemos el matiz de la neurosis, el abandono siempre en vispera, la negacion de producir literatura para burgueses y las fantasias con otras formas de novelas, en este caso las llama clandestinas, en otros casos solo mencionara otro modo de escribir.

Por otro lado, se encuentra el problema del tiempo para escribirla: "29.12.69: Con esto vuelvo al punto de partida: la necesidad de ordenar, programar, distribuir mi tiempo, vgr. en tres partes, una en que el hombre se gana la vida, otra en que escribe su novela, otra en que ayuda a cambiar el mundo, etc." (166).

Luego, se suma otro matiz de imposibilidad, la dificultad y los primeros movimientos del volver a empezar: si se retoma la Novela, debera ser otra, porque el autor y todas las cosas que marcaron a la gente cambiaron, encontrara la manera de contar esas cosas, se pregunta, y en encontrar esa forma ignota radica la cuestion (169).

El "Lunes 4.1.70", apunta borradores de la Novela que recomienza. Titulando "LA PUNTA DE DIAMENTE. A NOVEL", expone nuevas dificultades que detienen la escritura, como asi tambien la apertura de posibilidades hacia otra manera de escribir: "Imposible ya hacer literatura, imposible hacer nada aislado como era la literatura. Habia perdido el gusto de escribir para los burgueses--como le dijo Miguel--pero no encontraba aun la otra manera de escribir (173). (3)

Aqui se pone de relieve que hay otra manera de escribir, que es potencial, que existe pero no en acto. Aun no se realiza. Solo son las privaciones, la impotencia de escribirla las que se exponen.

Pero su posibilidad existe pura en tanto posibilidad.

El mismo ano 70, un esbozo de ese "todo" se plantea en la entrada de "15.1.70" con el titulo "TEORIA GENERAL DE LA NOVELA". En tres puntos reconcentra un poco esa desmesura del "todo a contar" sin dejar de usar dicha palabra, tres veces. Alli se propone "Ser absolutamente diafano" (176); "escribir para todos"; "Recuperar la verdad, las propias contradicciones; "Recuperar la verdad del pueblo, de las masas" (177); "Todo esto equivale a aprender de nuevo multitud de cosas". Con la Novela siempre se trata de excesos, de demasiado, y de empezar de nuevo.

El "Jueves 30 de enero" del mismo ano escribe que dejar de trabajar en la Novela es una liberacion y postula una definicion de su escritura: la Novela es lo que se resiste a ser dicho:
   Era como decia. Liberado internamente del compromiso de seguir
   trabajando en la novela (aunque sea un par de meses) vuelvo a
   adquirir un ritmo de actividad razonable, incluso excelente. ?Eso
   quiere decir que la novela es lo dificil de decir, lo que se
   resiste a ser dicho? ?Lo que me compromete mas a fondo? (178).


Luego vuelve a una pregunta, a la que retornara habitualmente: "Otra variante en la que he pensado en estos dias: la novela es la ultima forma de arte burgues, y por eso ya no me satisface?" (178) (4)

Asimismo, vuelven entradas que se preguntan sobre el tiempo, sobre la organizacion temporal que la escritura del diario, de alguna manera obstaculiza, aletarga pero a la vez inspira; como tambien el efecto de impotencia que ejerce el hecho de que el ya no es el mismo:
   Enzarzado con Juan (se refiere al relato Juan se iba por el rio,
   que segun lo que sigue puede ser parte de la Novela), pago las
   consecuencias de una larga interrupcion. Yo no soy ya el que empezo
   a escribir este libro. La hechura, el tempo de este capitulo me
   parecen algo mecanicos, cristalizados en un exceso de concepcion
   previa. Seguramente, cuando lo tenga hecho, debere romper
   deliberadamente ciertos ritmos, elipsis, efectos, que me han
   costado mucho trabajo, pero que contradicen mi actual concepcion
   (183).

   Pero la idea de dejar la Novela es otra imposibilidad:

   No obstante, tengo que escribir esta novela, aunque sea mi "ultima
   novela burguesa", ademas de ser la primera. Mientras permanezca sin
   hacer, es un tapon.

   Para despues, acaricio la idea de una literatura clandestina,
   quizas escrita con seudonimo (...) ?pero podra el pequeno pot (Sic)
   renunciar a la vanagloria que ha inundado totalmente su vida? (183)


Esta detencion escrituraria abre otra posibilidad, que por la no escritura de la Novela aparece como un presagio dependiente. Las novelas clandestinas, ese modo de ser del otro modo de escribir con el que suena.

Por otra parte, el pot, que segun Link no tiene traduccion en este contexto, puede significar "olla, recipiente, companero de taberna, marihuana", puede referirse a ese otro yo que persiste hechizado, "drogado", por la no clandestinidad, por la vanidad.

A continuacion retorna sobre el costado ambicioso de su plan, escribe:
   Una novela, vgr., que empiece con una declaracion franca de
   principios politicos; brutal en la mencion de nombres y personas,
   simple en su lectura (cf. Eduardo Gutierrez, Arlt).

   Una perforadora neumatica, en la obra en construccion me perfora
   (sic) los oidos mientras trato de coordinar esto. Ademas, hace
   calor. ?Como trepar, asi, a los refinamientos del arte, etc.? Sic.
   (184)


La Novela existe entre las imposibilidades materiales y la materialidad de la imposibilidad. Es decir, entre dos potencias. Los matices de las imposibilidades se superponen: no puede escribir porque lo molestan el clima, los ruidos, su ideologia; no puede escribir porque la Novela se diluye o se expone en preparativos, negaciones, cambios constantes, es materia pura.

Vuelve, en la entrada del "Martes 15" la queja sobre las dificultades de horarios para escribir, y se expone un crucial concepto de Literatura.
   Un horario de diez horas no es una jaula para tigres. La admirable
   precision conseguida en los rubros Trabajo y Politica no oculta sin
   embargo el fracaso de la zona Literatura--tal vez porque la
   rehuyo. Zona de libertad, que es la materia casi informe (5),
   mientras que la redaccion de un editorial, de una nota, es a tal
   punto una repeticion de la experiencia, que ningun temor--tampoco
   ningun temblor--la recorre. La solucion orilla sin embargo la punta
   de los dedos (194).


Esa zona material, informe, libre, arriesga a la Literatura hacia lo que Tatian denomina--refiriendose al escribiente que no escribe, del cuento del Melville, Bartleby--"lo Abierto", como un lugar que no retiene ni captura, sino que "vuelve-a-dejar toda cosa en su declinar (2008: 123).

Y la solucion, segun los terminos en que Walsh plantea esta dicotomia de escrituras, hace imaginar que es una cuestion de tacto, de corporeidad lo que distingue esas zona, una amorfia.

Y continua, "Lo unico que debo afirmar en L es la continuidad. Esto mismo que hago no afirma nada, presagia, preambula (195)

Pero, por otra parte, se repite aquel matiz de desistimiento y distraccion--a los que nos referiamos al principio de este trabajo como "abulia", "atonia"--luego de una mudanza: "Nos vinimos a la quinta donde fantaseaba con escribir al sol, terminar los trabajos empezados, desatarme un poco de las cosas que me traban. Pero en realidad lo mas importante que he hecho es dormir y jugar al poker" (203), escribe a "Fines de febrero, 71. (Ultimo sabado de febrero)" (202).

El "5.3.71", ya instalados, se increpa:
   Para eso hay que saber, con cierta precision, que queres hacer.

   Muy bien. Todavia queres ser un escritor. ?Dejaste de serlo en
   1969, cuando publicaste

   Rosendo, o en 1967, despues de Un kilo de oro? Una pregunta
   importante (17.00).

   A decir verdad, mis habitos de escritura empezaron a desvanecerse
   en 1967, cuando encare la novela. Ese ano solo termine un cuento
   (206).


La dificultosa y esquiva escritura de la Novela misma le impide escribir, y escribir, precisamente la Novela, cuya escritura lo destrabaria.

Inmediatamente plantea otra detencion escrituraria clave que resaltara entre las otras, su practica politica:
   Pero las cosas cambiaron realmente en 1968, cuando la politica lo
   ocupo todo. Entonces empece a ser un escritor politico.

   No puedo o no quiero volver a escribir para un limitado publico de
   criticos y de snobs. Quiero volver a escribir ficcion, pero una
   ficcion que incorpore la experiencia politica, y todas las otras
   experiencias. Para eso debo salir del chaleco de fuerza (17.10)
   (206).


La siguiente entrada, del "29.5.71", es muy esclarecedora, nuevamente respecto de sus dificultades escriturarias, como asi tambien sobre la escritura de su diario, la relacion que este tiene con dicho problema y con una concepcion temerosa y determinante y a la vez interrogada-- como proposito, tal vez--, de la des-personalizacion:
   Uno no sabe por donde empezar, ni siquiera si esta bien consagrar
   parte del tiempo a la renovada cronica de como las cosas pasaron
   por uno. Pero quizas sea inevitable, porque la amenazada de
   des-personalizacion se hace demasiado grade. Tal vez llegaria un
   momento en que uno ya nunca hablara de si mismo, por si mismo, sino
   en nombre de los demas (207).


El tiempo tan valorado es entregado a una paradoja dolorosa: seguir siendo alguien o lograr, al dejar de serlo, por fin escribir la novela de "todo".

Novela y despersonalizacion se ligan en una comunion de abandono de si, ambos, siguiendo a Tatian, se reunen en un "devenir disimil y extranjero de todo", tan disimil hasta ser abierto, "donador y don para todos" (2008: 123).

Con todo, junto a estas atmosferas severas y fragiles a la vez, donde se ponen en juego nervios intimos y donados de una escritura impotente, reaparecen los matices de las dificultades ligadas a la falta de tiempo, al ocio al que se entrega cuando parece contar con el, y se suma el dinero que necesita, y que la escritura de la Novela le aportaria. Pero tampoco esto logra su realizacion.

Tres meses despues, aparecen los manuscritos descriptos por Link como los mas corregidos, tachados, marcados. Al parecer son capitulos. Uno de ellos, en efecto, esta titulado "CHAPT. I" pero aparece tachado.

El contenido de los relatos de esta serie que parece constituir una de las tantas opciones de escritura de su Novela, las que titula La punta de diamante, a novel; giran en torno a los personajes de Silvio y Miguel. Silvio es un escritor, Walsh presentan aspectos de su biografia, descripciones de lugares, y no mas (212-14)

Meses despues, en una entrada del 11.12.71, bosqueja una tension entre dos modos de escritura: la ficcion y el testimonio:
   Repaso mis propios argumentos: el testimonio presenta los hechos,
   la ficcion los representa. La ficcion resulta encumbrada porque no
   tiene filo verdadero, no hiere a nadie, no acusa ni desenmascara.
   Que la novela, el cuento, son la expresion literaria caracteristica
   de la burguesia y sobre todo de la pequena burguesia, que se cuida
   de no ofender porque teme que la aplasten. En la ficcion, el
   Mediocre es el otro, yo a lo sumo descubro algunas limitaciones que
   puedo superar; quizas podria ser un poco mas atento con mis
   semejantes; y tambien algunas posibilidades heroicas: si la agencia
   de automoviles o el trabajo en el Canal no me llevaran tanto
   tiempo, yo podria ser ese guerrillero; quiza lo sere todavia: ?no
   soy joven?

   Pero el testimonio tambien esta limitado: si yo persigo ciertos
   fines politicos inmediatos, tengo que dar una verdad recortada, o
   puedo ofender a mis amigos que son mis personajes: recuerdo la
   reaccion de Rolando y su familia cuando conte su pasado de
   asaltante (215-6).


La oposicion tirante entre Testimonio o novela-ficcion es uno de los matices reiterados de la imposibilidad de escribir (2007: 142,144, entre otros) junto al argumento segun el cual el primero presenta los hechos y la segunda los representa (142, 227).

Inmediatamente comienza a dar nota de esas cosas. Se pregunta por el metodo, se imagina un inventario de todas las cosas, lugares, ideas, personas que se acumularon en su memoria. Asi encontraria un hilo literario y una razon de ser historica politica.

La perdida de lo que atesora su memoria es importante para Walsh porque le interesa mostrar "el proceso que ha pasado por mi la historia de como yo cambie y cambiaron los demas y cambio el pais" (226)

Imagina tambien el inventario de las cosas que ama y odia. Su mujer, hijas, el trabajo de sus companeros; la traicion y estupidez de Frondizi, los yanquis de la Esso, Bernardo Neustadt, la camiseta y el bigote peronista, el odio de los oligarcas de La Prensa, la senilidad de Borges (227).Pero vuelve a preguntarse
   ?Que hago con todo eso? Empiezo a juntarlo y empiezo a mirarlo
   empiezo a estudiarlo empiezo a ver si se deja escribir. Y si no se
   deja mala suerte sera como la primera nenita que no se dejo cuando
   yo tenia ocho anos y ella tal vez seis. Porque si no es sobre eso
   no vale la pena escribir sobre nada (227).


Invariablemente esta empezando y esperando que lo que espera se deje escribir "el todo".

En la entrada del "2 de mayo, martes, 10:30" vuelve sobre la necesidad de dividir tiempos entre la creacion literaria y otras actividades, revalorizar el trabajo literario, romper con la concepcion mitica de la literatura como destino, abandonar la huella infantil dejada por Rilke ("Si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir" (2007: 14).

Mas tarde aparece un nuevo matiz. Walsh aborda un analisis de esta concepcion artistica en terminos de clase, individualismo, producto artistico, "psicosis de coleccionismo, de la posesion de lo unico, que es el lujo supremo y ultimo de la burguesia en su faz decadente y consumista" (233). Que no lo satisface a Walsh en el sentido en que seguira preguntandose las mismas cosas y a pesar de haber llegado antes a las mismas conclusiones.

Posteriormente plantea la idea de "compromiso": "Ese panorama empezo a cambiar en el segundo tercio del siglo, cuando aparecio el "compromiso" del artista (11:45)" (233-4).

En relacion a esto, en la entrada de 3 de mayo, Walsh vuelve a realizar una genealogia de sus vinculos con la literatura y la novela, la tension entre sobrevalorizacion y mistificacion y desvalorizacion y rechazo. Hasta preguntarse y responder por el "todo":

?Que puedo contar? Centenares, miles de cosas. De eso estoy seguro. Lo que paso con todos nosotros, y con otros.

?Metodo? Quizas un tipo de vida artesanal, en que uno

Lo inmediato: una nueva seleccion de lineas y materiales, que puedo empezar hoy mismo.

Mapa represivo de Buenos Aires.

La tortura. Viglietti, las mujeres, el perfume (234-5).

El "4" detalla, performativamente, un metodo, el metodo del "todo":

1--Catalogo de las cosas que me han preocupado; censo de lo disponible.

2--Catalogo de las cosas que debieron preocuparme; censo de lo necesario.

3--Estructura sobre lo anterior.

Nuevamente:

1--Guia del metodo

2--Lo que hay

3--Lo que hace falta

4--La ejecucion (236).

La imposibilidad y la impotencia como materia

Link asevera que es la tension de la imposibilidad de esa Novela el nucleo en torno al cual gira el diario de Walsh (2003: 88). Quizas por esto, la seleccion de textos incluida en los Papeles realizada por el editor, tanto en la primera como en la segunda edicion, apuntan a esta problematica.

Maria Moreno, recorriendo estas entradas dice que "para ese Walsh que era militante de Montoneros ya no se trataba de hacer una novela que actue sino de hacer una novela que actue por el, mientras el seudonimo lo protegia como un nombre de guerra" (2007) Y asegura:
   La pregunta por la renuncia a la escritura, la duda entre una causa
   literaria y una causa periodistica--era el quien hacia esas
   diferencias que luego cuestionaron las lecturas criticas de su
   obra--merece la consignacion de una fecha como la que pondra a modo
   de autoepitafio como escritor:

   3.72

   "Yo no escribo mas" (2007).


Sin embargo, como sabemos, siguio escribiendo. De hecho, ese "YO NO ESCRIBO MAS", asi, en mayusculas, es el titulo de una entrada de su diario (2007 224). Que sigue. Y sigue.

Jozami senala que Walsh deja suspendida una duda: "No queda claro, el tampoco parece saberlo, que razones le impiden escribir (2013: 143)

Frente a esa compulsion impotente, releemos el diario de Walsh, dice Link, y volvemos a encontrar una y otra vez, la imposibilidad de la literatura, el deseo de su abandono, la recaida.

Toda la obra de Walsh mereceria ser leida en ese abismo que se abre entre el limite (la vez penultima, la que se cree final pero que no lo es) y el umbral (la verdadera ultima vez, porque se abre a un paisaje totalmente nuevo). Limite y umbral: de esas fronteras, y tal vez de la imposibilidad de atravesarlas de parte a parte, Walsh se declaro testigo todo el tiempo (todo su tiempo), separando en esferas que pintaba con diferentes colores lo que, para nosotros, es a todas luces una constelacion novisima y definitiva en el firmamento (2007).

Sin embargo, y es hacia donde queremos avanzar, la escritura diaristica de Walsh en su imposibilidad, en su Novela del no, se expone, en sus matices senalados, como materia, posibilidad, como potencia; del modo en que Agamben piensa estos vinculos:
   una potencia que puede y padece a si misma, una tabula para
   escribir que padece no la impresion de una forma sino la impronta
   de la propia pasividad, de la propia amorfia" (Agamben 2007: 460)
   "(...) la tabula para escribir sobre la que nada esta escrito,
   puede pensarse a si misma, piensa su potencia y de este modo se
   hace huella de la propia amorfia, escribe el propio no ser escrito
   y a su vez se da lugar" (2007: 463).


Esta coexistencia de lo escrito y lo no escrito en la escritura, no obstante, se muestra como una convivencia sin contradiccion; porque no coinciden en el "acto", en la realizacion de un relato, sino en la mania atemporal de la privacion humana: "la potencia", la posibilidad ser y ser no, la pura posibilidad de recibir una forma; una materia del No.

Por otra parte, tal experiencia de la imposibilidad, la experiencia de la escritura teniendo lugar y no teniendo lugar, no es deseada. La imposibilidad de no escribir no tiene que ver con el deseo o la voluntad. Como pone de relieve Agamben, nuestra tradicion etica ha soslayado el problema de la potencia sometiendolo al querer o al deber (2009: 111). La escritura en los Papeles de Walsh, pone en juego lo que se puede. Y tiene lugar, siempre en el modo de la impotencia, en sus matices contradictorios, repetidos, afirmados y negados luego, donde se proponen exhortaciones, maximas, consejos que en otras entradas se contradicen o niegan, se tacha, se remarcan con colores, se modifican o se transforman en enganos, frustraciones, intensificaciones, junto a planes de accion literaria, politica, deseos y recuerdos que se obturan, se experimentan o se restituyen a la potencia de poder haber sido o no. Potencia de escribir la impotencia de escribir, una "pura potencia de significar (y no significar)", la tabla para escribir en blanco, "una potencia que se escribe por su misma potencia de no ser escrita".

Por esto, tambien, podemos no encontrar en la escritura diaristica de Walsh, la identificacion con una obra, una identidad, el acto de un relatar-se, un yo en terminos de conciencia que propone la lectura autobiografica, sino, siguiendo a Agamben, la inoperosidad de una escritura (153) (Como el "sin sentido" en que sentian caer Chacel y Kafka, el "Brrr" de Pla, los puntos sobre las ies y diversos dibujos y tachones del propio Walsh, se la propia pasividad: la materia).

La Novela que siempre esta por comenzar es la Novela de la materia, cuyo costado fundamental es la impotencia, la privacion, la resistencia, la holgura o la libertad de no convertirse en acto. Lo Abierto mismo.

En Idea de la prosa, en el apartado "Umbral", Agamben reflexionaba sobre el vinculo entre la escritura, la potencia y la impotencia, a partir de un fragmento que nos recuerda las imposibilidades de Walsh:
   Damascio, ultimo escolarca en cargo de la escuela filosofica de
   Atenas cuando el emperador Justiniano en 529 decreto mediante un
   edicto el cierre de dicha escuela, comenzo a escribir sobre el
   Principio unico y supremo del Todo.

   Damascio levanto un instante la mano y miro la tablilla en la que
   iba anotando sus pensamientos. De repente se acordo del pasaje del
   libro acerca del alma en el que el filosofo compara el intelecto en
   potencia a una tablilla sobre la que no hay nada escrito. ?Como no
   lo habia pensado antes? Eso era lo que dia tras dia habia tratado
   inutilmente aferrar, esto era lo que sin descanso habia perseguido
   tras el destello de aquel jalo indiscernible, cegador. El limite
   ultimo que el pensamiento puede alcanzar no es un ser, no es un
   lugar o una cosa, por muy extensa que este de toda cualidad, sino
   la absoluta potencia, la pura potencia de la representacion misma:
   !la tablilla para escribir! Aquello que hasta entonces habia
   pensado como el Uno, como lo absolutamente Otro del pensamiento era
   en cambio solo materia, solo la potencia del pensamiento. Y todo el
   extenso volumen que, que la mano del amanuense iba llenando de
   caracteres, no era mas que el intento de representar aquella tabla
   perfectamente rasa, sobre la que aun no habia sido escrito nada.
   Por ello no lograba concluir su obra: aquello que no podia cesar de
   escribirse era la imagen de aquello que nunca cesaba de no
   escribirse (2002: 14).


NOTAS

(1) Es por esto que elegimos escribir Novela con mayuscula, asimismo, por el caracter de absoluto que Walsh le otorga a esa escritura buscada.

(2) La cursiva en nuestra.

(3) La cursiva es nuestra.

(4) La indole "burguesa" con que Walsh identifica la Novela en multiples ocasiones tiene diversas gamas. La verguenza y la indignacion que le produce que Ongaro pensara que Walsh escribia "para los burgueses" (2007: 158) causa efectos que si bien pueden enmarcarse en "el discurso hegemonico de la izquierda, de un radical cuestionamiento de la democracia burguesa" (Forster 2004: 142), tambien tienen que ver con problematizaciones mas hondas ligadas a una impotencia que va mas alla de este cuestionamiento hasta una zona abierta, insospechada, donde el rechazo a este costado burgues de la Novela como genero literario solo muestra una parte de todas sus gamas.

(5) La cursiva es nuestra.

BIBLIOGRAFIA

Agamben, Giorgio (2002): Idea de la prosa. Madrid, Editora Nacional.

Agamben, Giorgio (2005): Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo. Homo sacer III. Valencia, Pre-Textos.

Agamben, Giorgio (2009): "Bartleby o de la contingencia" en Preferiria no hacerlo. Bartleby, el escribiente de Herman Melville, Valencia, Pre-Textos.

Agamben, Giorgio (2007): La potencia del pensamiento. Buenos Aires, Adriana Hidalgo.

Amicola, Jose (2007): Autobiografia como autofiguracion. Estrategias discursivas del Yo y cuestiones de genero. Rosario, Beatriz Viterbo.

Arfuch, Leonor (2010): El espacio biografico. Dilemas de la subjetividad contemporanea. Buenos Aires, Fondo de Cultura Economica.

Badiu, Izabella (2002): "Posiciones teoricas en el estudio de los diarios intimos del siglo XX", trad. Nora Avaro (mimeo). "Enjeux theoriques dans l'etude des journaux intimes du XXe siecle", Arches, Revue Internationale des Sciences Humaines, no. 4, Association Roumaine des Chercheurs Francophones en Sciences Humaines.

Barthes, Roland (1986): Lo obvio y lo obtuso. Barcelona. Paidos.

Cassin, Barbara (2008): El efecto sofistico. Buenos Aires: FCE.

Catelli, Nora (2007): En la era de la intimidad. Seguido de: El espacio autobiografico. Rosario: Beatriz Viterbo.

Cueto, Sergio (2008): "Kafka y el arte del olvido", en Boletin 13-14. Centro de Estudios de teoria y critica literaria. Diciembre 2007-Abril 2008.

Deleuze, Gilles (1996): "Lo que dicen los ninos", en Critica y clinica. Buenos Aires, Anagrama.

Didier, Beatrice (1976): Le jornal intime. Paris. Presses Universitaires de France.

Dobry, Edgardo (2011): "La angustia de la lengua. Pizarnik entre los diarios y el poema", conferencia dictada en la Universidad Nacional de Rosario:

Forster, Ricardo (2004): "De batallas y olvidos: el retorno de los setenta", en Pensamiento de los confines, No. 14, junio. Buenos Aires, Fondo de Cultura Economica.

Foucault, Michel (1996): Hermeneutica del sujeto. La Plata, Altamira.

Giordano, Alberto (2006): Una posibilidad de vida. Escrituras intimas. Rosario, Beatriz Viterbo.

Giordano, Alberto (2011): "Mas aca de la literatura. Espiritualidad y moral cristiana en el diario de Rodolfo Walsh" en La contrasena de los solitarios. Diarios de escritores. Rosario, Beatriz Viterbo.

Girard, Alan (1996): "El diario como genero literario", en Revista de Occidente, no. 184, Fundacion Jose Ortega y Gasset, pp. 31-38.

Jozami, Eduardo (2013): Rodolfo Walsh. La palabra y la accion. Buenos Aires, Edhasa

Lejeune, Philippe (1974): Le pacte autobiographique. Paris, Du Seuil.

Link, Daniel (2007): "Un escritor en el limite". Suplemento Radar de Pagina 12: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3698-2007-03-25.html

Mattoni, Silvio (2007-8): "Charles Du Bos: Rumor de pasos" en Boletin /13-14. Diciembre de 2077 --Abril de 2008. Rosario, Facultad de Humanidades y Artes.

Molloy, Silvia (1996): Acto de presencia. La escritura autobiografica en Hispanoamerica. Mexico. FCE.

Moreno, Maria (2007): "El deseo de escribir". Suplemento Radar de Pagina 12: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3705-2007-03-25.html

Pauls, Alan (1996): "Las banderas del celibe" Prologo a Como se escribe el diario intimo. Buenos Aires, El Ateneo.

Rosa, Nicolas (1990): El arte del olvido. Buenos Aires, Puntosur.

Tatian, Diego (2008): "Tentativas sobre Bartleby", en Bartleby, preferiria no. Lo biopolitico, lo post-humano, Cordoba, La Cebra.

Walsh, Rodolfo (2007): Ese hombre y otros papeles personales. Buenos Aires, Ediciones de la Flor.

Romina Magallanes, Universidad Nacional de Rosario, Argentina | romina_magallanes@yahoo.com.ar
COPYRIGHT 2016 Universidad Nacional de la Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacion
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2016 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Magallanes, Romina
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Jun 1, 2016
Words:8090
Previous Article:La decima LVIII de Violeta Parra: un recorrido circular.
Next Article:Martin Bergel, El Oriente desplazado. Los intelectuales y los origenes del tercermundismo en la Argentina.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters