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Editorial.

En 1964 Eric Hobsbawm editaba el segmento de los Grundrisse dedicado a las formas de apropiacion de las condiciones objetivas del trabajo anteriores a la produccion capitalista (Formen die der Kapitalistichen Produktion vorhergehen) bajo el titulo Pre-capitalist economic formations (Formaciones Economicas Precapitalistas en la edicion castellana), introducido por un estudio en el que senalaba la novedad que implicaba la obra respecto al panorama y conceptualizacion de sociedades precapitalistas presentado por Marx en escritos previos a la redaccion de El Capital y la importancia de estudiar en profundidad uno de los nucleos centrales del texto, la dinamica interna de las diferentes formas de propiedad y las condiciones que presentan para la transformacion social. Desde esta preocupacion Hobsbawm incorporaba a la edicion referencias a la problematica de la comuna rusa y planteaba la centralidad del problema de los origenes y especificidad de la servidumbre y del debate sobre el surgimiento de relaciones capitalistas, estimulado en la decada del 50 por la obra de otros miembros del Grupo de Historiadores del Partido Comunista Britanico, Maurice Dobb y Rodney Hilton. Estas preocupaciones se inscriben en los ejes propuestos desde esta revista -que debe su nombre a la edicion de Hobsbawm de las Formen- como centrales para la discusion sobre sociedades precapitalistas: la evolucion de sociedades preclasistas y el surgimiento de relaciones de explotacion; la importancia del estudio de aspectos superestructurales para la comprension de su funcionamiento; la genesis de la relacion del capital; las determinaciones del cambio social.

La edicion inglesa de las Formen estimulo el debate sobre la caracterizacion estructural de sociedades precapitalistas, al igual que la iniciativa de Hobsbawm y los demas miembros del grupo de fundar la revista Past and Present, que aunque surgida de un nucleo marxista aspiraba a una convocatoria amplia y al dialogo con otras corrientes, lo cual se atestigua en la entidad de los debates desarrollados en la revista, en la que colaboraron historiadores de diversos origenes y tradiciones. Sociedades Precapitalistas rescata esa practica editorial; por otro lado, muchos de quienes participamos de esta iniciativa nos hemos formado en la tradicion del grupo de historiadores marxistas britanicos, cuyos modelos han inspirado investigaciones y estimulado la elaboracion de nuevos marcos interpretativos. Hobsbawm presto gran atencion a la influencia de la elaboracion marxista sobre la historiografia, y en particular sobre historiadores con otros enfoques. Esta influencia, que Hobsbawm evaluaba desde la recepcion de las obras fundantes del marxismo, hoy se puede confirmar en el impacto de su propia obra, que por otro lado ejemplifica lo que Hobsbawm consideraba un principio de trabajo basico: estudiar problemas fundamentales. Ante la noticia de su muerte el primero de octubre pasado, expresamos desde este espacio nuestro agradecimiento por su legado y por su ejemplo como historiador y militante.

En este numero presentamos un conjunto de trabajos que hubieran sido de su interes. Ismael del Olmo analiza el fracasado intento de los intelectuales catolicos del XVII de refundar la sacralidad del estado espanol en un contexto europeo de creciente secularizacion; este proceso, en una fase mas avanzada, fue tratado por Hobsbawm en La era de la revolucion; Hobsbawm identificaba un despliegue de propuestas intelectuales reaccionarias y formas de religiosidad emocionales y sectarias en las que observaba mayores dosis de supersticion, y a las cuales entendia como protesta militante contra el avance del racionalismo del siglo XVIII. El trabajo de del Olmo puede ser leido desde esta perspectiva, y en cualquier caso, enriquece las reflexiones de Hobsbawm sobre las respuestas sociales al proceso de regresion religiosa y construccion del estado moderno. Del Olmo situa el problema en el contexto de crisis que atraviesa la monarquia espanola en el siglo XVII ante el avance de practicas intelectuales y politicas tendientes al desplazamiento de componentes providenciales por otras formas de legitimacion del estado. Frente a la expansion de la herejia y la multiplicacion de alternativas culturales, los tratadistas hispanos del XVII intentaran fundamentar la relacion de los reyes con lo sagrado mediante una espiritualizacion hipertrofiada de la autoridad que convierte al monarca nada menos que en exorcista cuya mision es dar batalla a los enemigos del estado catolico, correlativamente demonizados. La eleccion de esta figura, que los intelectuales proponen con mas fervor que rigor teologico, tambien obedece, segun del Olmo, a la creencia en el poder del exorcismo para conjurar la adversidad de los nuevos tiempos y explicar la decadencia del imperio espanol; el autor sugiere que la militancia para construir la imagen del monarca exorcista podria expresar el efecto de los cambios sobre la conciencia del intelectual catolico. Del Olmo analiza las referencias a la tematica del exorcismo en diversas fuentes, centralmente en la obra de Francisco de Blasco Lanuza, que promociona la monarquia exorcistica con el formato de un proyecto politico. Aqui entran en juego las elaboraciones de Max Weber en torno al problema del carisma y su objetivacion, cuyo potencial del Olmo pone de manifiesto: la figura del rey exorcista, si bien exige algunos ajustes a la ortodoxia, permite testimoniar visiblemente la conexion de la autoridad con lo sagrado; su puesta en practica al igual que las acciones de los reyes taumaturgos, a quienes los tratadistas espanoles intentan emular y superar- demanda un esquema organizativo que contribuye a la rutinizacion del carisma, proceso que en tanto trasciende al portador individual y ocasional de las cualidades sobrenaturales conviene a una percepcion perdurable del vinculo entre sacralidad y estado.

La conflictiva integracion de la esfera religiosa a la politica tiene multiples manifestaciones en el proceso historico: el tema tambien se trata en el estudio de Katia Obrist, esta vez en los inicios de la democracia ateniense y desde el analisis literario, que la autora refiere al problema central de la configuracion de la polis. Obrist analiza un aspecto de la tragedia Antigona de Sofocles: el significado del termino nomos en el discurso final de Antigona, en el cual esta fundamenta su proceder (el entierro ritual del hermano pese a la prohibicion de la autoridad civil) exponiendo sus razones (la extincion de la casa). Contra la interpretacion que opone aqui el plano familiar y religioso a los principios de la polis, Obrist postula que estas esferas se integran en el uso del vocablo nomos, entendido como argumento que explica en que circunstancias particulares y atendibles Antigona desobedecio a la autoridad, y por que esto no implica un desafio a las leyes de la ciudad. Antigona somete su argumento a la consideracion de la comunidad, a la cual exhorta a reflexionar y procura persuadir; de esta manera el nomos, de estatuto legal ambivalente, se encuadraria en la tendencia a consensuar las normas, a diferencia de las leyes emanadas de la autoridad civil (por ejemplo, el edicto que le prohibe enterrar al hermano); a su vez, la pretension de validar socialmente una accion sustentada en principios que no son objeto de regulacion civica supone la intencion de ampliar o al menos definir el horizonte normativo de la polis, lo cual se corresponde con los deberes de un ciudadano activo. Obrist postula que Sofocles vislumbraba la nueva dinamica politica y la dificultad de integrar a esa dinamica la esfera religiosa, y que Antigona puede verse como una reflexion sobre este problema. El trabajo invita a pensar la articulacion del plano domestico, religioso y politico en otros contextos; estimula tambien la indagacion del vinculo entre la practica politica y la construccion del marco legal e institucional en este o en otro tipo de comunidad.

Desde el estudio de aspectos vinculados a los inicios del estado moderno y de la polis griega, los trabajos referidos contribuyen a la problematica del estado en sociedades precapitalistas. Un aspecto de esta problematica es la privatizacion de derechos politicos, cuya singularidad se ha enfatizado a raiz de las condiciones que genero la fragmentacion del poder para el desarrollo ulterior del capitalismo. De no menor interes es conocer la genesis de esta forma particular del estado. Al respecto, desde el estudio de la configuracion del espacio jurisdiccional Mariel Perez analiza los origenes del senorio, un problema que Hobsbawm juzgaba crucial y proponia investigar, en vista de la especificidad de la condicion servil en Occidente, que no se comprende sin el analisis de la superestructura. Mariel Perez analiza los marcos territoriales del poder politico en el reino de Leon, a los que considera como espacios dinamicos e inestables, surgidos en torno a fortificaciones que iran cobrando fisonomia politica y subordinando gradualmente a la poblacion. Este proceso se descubre a traves del analisis del campo semantico, que revela contenidos crecientemente vinculados a poderes de mando que trascienden las funciones defensivas originarias. Estos distritos (comisos, mandationes) se perfilan asi desde mediados del X como espacios jurisdiccionales, concedidos por los monarcas a sus fideles como retribucion de servicios vasallaticos; el ejercicio de derechos politicos se deriva asi de concesiones regias antes que de la propiedad de tierras en el lugar, como plantea un enfoque muy extendido; los magnates al frente de estos distritos obtienen en cambio propiedades mediante el ejercicio de sus derechos de mando (por ejemplo juzgando delitos). La tendencia a convertir el poder en patrimonio se expresa tambien en el conflicto internobiliario por definir espacios de actuacion jurisdiccional, lo cual comprende el intento por fijar a los habitantes al territorio restringiendo su libertad de movimientos, una de las cualidades de la servidumbre. Al respecto, y para valorar esta propuesta desde una perspectiva mas amplia, es pertinente recordar que las restricciones a la movilidad informan en la Inglaterra bajomedieval la persistencia de un grado extremo de dominio politico sobre la persona del villein, cuyos origenes Hobsbawm llamaba a investigar.

En relacion con el horizonte de reflexion propuesto por Hobsbawm el trabajo de Fernando Piantanida demuestra la potencialidad de sus categorias. En este caso el concepto de bandolerismo social, que Hobsbawm elaboro para el analisis de agitadores sociales prepoliticos modernos, contribuye a la comprension de las insurrecciones serviles del siglo II a. C. Piantanida se concentra en un aspecto relegado por la historiografia: la participacion de sectores libres empobrecidos en las revueltas de esclavos. Mediante el analisis critico del relato de Diodoro, que refiere las insurrecciones de Euno y Salvio, el autor establece la presencia efectiva de libres pobres y su condicion general de desposeidos; contra la vision que niega la existencia de un vinculo entre los dos sectores, propone la idea de cooperacion, para lo cual se apoya en un episodio central, la asamblea rebelde que esclavos y libres celebran en el teatro de Enna, donde proclaman rey al esclavo Euno; el vocabulario que emplea Diodoro confirma la hipotesis. La idea de una alianza se apoya tambien en el examen de las acciones violentas perpetradas por los esclavos, generalizadas al principio pero dirigidas luego unicamente hacia propietarios de esclavos y latifundistas. La violencia contra el opresor, mas que el saqueo indiscriminado, caracterizaria las revueltas. El autor sugiere que los sectores libres empobrecidos pudieron considerar a los esclavos rebeldes como bandidos sociales en los terminos de Hobsbawm, es decir, sujetos cuyas acciones, criminales para la autoridad, son celebradas por las victimas de la opresion. Esta percepcion por parte de los libres pobres explicaria el apoyo que dieron a los esclavos sublevados y a sus lideres. Hobsbawm desarrollo el problema centralmente en el medio campesino; Piantanida situa al bandido social en otro escenario, igualmente primitivo en cuanto a la posibilidad de expresion ideologica de las aspiraciones sociales. Desde esta perspectiva se podria tal vez pensar no solo la solidaridad entre sectores sociales en las revueltas serviles sino tambien la modalidad de la protesta; mediante la venganza contra el opresor el esclavo desafia un orden social al cual no puede oponer una alternativa viable -un problema que Hobsbawm considero en relacion a las luchas del campesino medieval, siguiendo la analitica de Lukacs.

Hobsbawm proponia estudiar problemas fundamentales. En la seccion Estudios Bibliograficos Carlos Astarita comenta el libro de Josep Salrach El hambre en el mundo, centrado en las crisis de subsistencia a lo largo de la historia. Segun destaca Astarita, entre otros meritos el libro aporta perspectiva historica, lo que permite apreciar desde la dimension temporal de la practica agraria hasta la esencia de conductas economicas campesinas que se reiteran en diferentes circunstancias; el estudio de la unidad domestica esta en la base de las explicaciones. El libro, que no excluye aspectos sociales y culturales, tiene como marco interpretativo general el modelo maltusiano, aunque segun observa Astarita, sin asumir todos sus presupuestos: el vinculo campesino con el mercado, entendido en terminos cercanos a las categorias de E. P. Thompson, matiza la explicacion del movimiento del precio agrario; los datos sobre crisis agrarias en fases de expansion matizan la explicacion del movimiento de la poblacion en las fases de crisis. Astarita incorpora otros cuestionamientos a la tesis maltusiana, como la necesidad de vincular la dinamica secular a la formacion social, que implica la coexistencia de modos de produccion con logicas diferentes, un nucleo desde el cual se pueden analizar otros problemas, como el desarrollo desigual.

La valoracion de la cuestion agraria en la transicion al capitalismo reaparece en la resena de Manuel Rios del libro de Noelle Plack Common Land, Wine and the French Revolution. Rural Society and Economy in Southern France, c. 1789-1820, centrado en la tematica de los comunales y en el efecto de la politica economica sobre la transformacion estructural, que se expresaria en la expansion de la produccion mercantil en las tierras obtenidas tras la division de los comunales. Plack relativiza este desarrollo porque convive con economias de consumo; Rios en cambio sugiere que esta disparidad expresa un proceso de diferenciacion social desde el cual es viable pensar en acumulaciones protocapitalistas.

En la seccion Resenas ofrecemos tambien un aporte metodologico: el comentario critico de Agustin Mendez de La ruina del Imperio romano, de James O'Donnell. La hipotesis del libro se aparta de los enfoques rupturista y continuista situando la caida del estado antiguo en el siglo VI y en la actuacion de Justiniano, que tendria efectos de largo plazo; no faltan incursiones a la actualidad. La resena analiza criticamente las bases empiricas y metodologicas del libro, cuyo titulo y tono general Mendez vincula al oportunismo frente al interes pueril por el tema tras el atentado a las torres, y aun peor, a la ideologia que acompana el desembarco de las tropas estadounidenses en Afganistan e Irak. Aunque dirigido a un publico incierto, el libro proviene del ambito academico; la resena contribuye a la reflexion sobre el trabajo del historiador desde muchos puntos de vista.

Por ultimo, Vanina Neyra y Analia Sapere presentan en la seccion Fuentes la traduccion de una carta del obispo Bruno de Querfurt al emperador Enrique II cuestionando su politica de alianzas. El documento contribuye al problema de la cristianizacion de Europa oriental en los alrededores del ano mil y los conflictivos vinculos del Imperio con sectores paganos.

Ofrecemos, en suma, un material muy rico que trasciende el interes del especialista e invita a la comparacion y a la reflexion sobre problemas centrales como la genesis, configuracion y legitimacion del estado en diversas formas historicas, las modalidades del conflicto social o el problema agrario en sociedades precapitalistas y en la transicion al capitalismo. Es nuestro homenaje a Hobsbawm.

Fecha de recepcion: 13/06/2012

Fecha de aceptacion: 05/10/2012

Fecha de publicacion: 18/12/2012
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Author:da Graca, Laura
Publication:Sociedades Precapitalistas
Article Type:Editorial
Date:Dec 1, 2012
Words:2819
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