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ENSENANZA DE LA FILOSOFIA. ENTRE EXPERIENCIA FILOSOFICA Y ENSAYO.

TEACHING PHILOSOPHY. BETWEEN PHILOSOPHICAL EXPERIENCE AND TEST

?Que es un maestro? Un maestro es alguien que ayuda a otro a encontrar lo que es

Kohan, 2016, p. 87

LOS ULTIMOS TRABAJOS DE Michel Foucault en el College de France se caracterizan por proponer un viraje metodologico que enmarca sus indagaciones dentro de una ontologia del presente. Ontologia del presente que se percibe, al menos de la manera como lo proyecta Foucault en terminos de "pensar de otro modo", como una nueva perspectiva de estudio asumida en sus ultimos trabajos, en los cuales reconstruye y reconfigura la concepcion del poder belico denominado por el mismo como "hipotesis Nietzsche" (Foucault, 2010a, p. 29) (1). Bajo este modelo de analisis, luego de desplazarse de la dominante concepcion de ideologia, adquiere primacia el examen de las relaciones saber-poder; sin embargo, en la nueva concepcion en construccion, seran las preocupaciones en torno al sujeto y al gobierno por la verdad (2) las que asuman la centralidad dentro de los estudios emprendidos. Dentro de este horizonte metodologico, la autorregulacion y las practicas de si sobre si seran fundamentales en la constitucion de los sujetos. Autorregulacion entendida como interiorizacion y apropiacion de regulaciones externas y, a la vez, como posibilidad de "juegos de libertades", mas que de ejercicios de violencia y dominacion. Estas son, precisamente, las nociones que marcan el distanciamiento con la concepcion belica del poder zanjada en terminos de lucha, represion y resistencia, para detenerse en el analisis de los procesos de subjetivacion, tekhne tou biou y cuidado de si.

Vemos entonces que las indagaciones foucaultianas re-centran su mirada en el sujeto, a saber, en los procesos por los que el individuo se descubre, reconoce, declara y constituye como tal. Este cambio de enfoque trae consigo otras formas de preguntar, otras problematizaciones y otras maneras de examinar, de abordar, de transitar. La idea fundamental que orientara este ensayo (3) es que la ontologia del presente se alimenta de un caracter nietzscheano-kantiano, pues es en sus ultimos trabajos donde Foucault logra conjugar la potencia de la genealogia nietzscheana con la critica kantiana, siguiendo el proposito de centrar la mirada en el sujeto y los procesos de subjetivacion. Se trata de un re-centramiento en el sentido de re-tornar a terrenos ya transitados desde nuevas inquietudes, nuevos destinos; un nuevo andar en el cual no se transita el mismo camino pues con cada huella se hace una nueva senda. Errancia (4) que marcara las inquietudes eticas de su ultima fase de trabajo. Lo sorprendente sera constatar que las preocupaciones por el sujeto siempre han estado presentes en sus investigaciones pero, esta vez, enfocadas en los procesos de subjetivacion y en la relacion del sujeto consigo mismo. Ya no visto desde las exterioridades, desde los regimenes de verdad circulantes o la lucha de poderes en su relacion con los procesos de constitucion de los sujetos, sino desde las practicas de si sobre si. Y desde alli se hacen fertiles--creemos--las posibilidades para pensar el ejercicio filosofico y su ensenanza.

La centralidad que asumen las practicas de si sobre si en el itinerario investigativo de Foucault se caracteriza por la indagacion de las artes de existencia y las practicas de subjetivacion. Un viraje por el que el filosofo frances se aproxima a las inquietudes inauguradas por Kant en su opusculo sobre la Ilustracion. Con este cambio de mirada parecen darse algunas pistas respecto a lo que podria ser una perspectiva metodologica distinta a la que venia orientando el trabajo investigativo de Foucault hasta entonces. Este desplazamiento metodologico que acusa Foucault en los cursos de 1979 a 1984, en lo que parece un transito de Nietzsche a Kant, es el escenario que suscita los interrogantes que dan forma al presente trabajo. ?En que consiste dicho desplazamiento? ?Cuales son las posibles resonancias metodologicas de este desplazamiento en los trabajos de Foucault? ?Que posibilidades traza este movimiento dentro de nuestro proposito de pensar la practica filosofica y las formas de su ensenanza ? ? Puede la ontologia del presente brindarnos nuevas herramientas, angulos, gramaticas y escenarios dentro de la tarea de re-semantizar el ejercicio filosofico? ?De que manera estas preocupaciones por la actividad filosofica y la ensenanza de la filosofia contribuyen a fortalecer los nexos entre la filosofia, la educacion y la pedagogia? Estos seran algunos de los interrogantes que transiten y alimenten las lineas que siguen.

Para abordar estas cuestiones proponemos iniciar con el examen del movimiento foucaultiano desde un vertice nietzscheano a otro kantiano dentro de la ontologia del presente, que se muestra como horizonte para el ejercicio filosofico. Esto sera el soporte para pensar la filosofia como experiencia y como ensayo vital en su provisionalidad, arrojo y errancia. La tesis fundamental que guiara estas paginas es que, mas alla de una ruptura dicotomica entre dos posturas teorico-metodologicas, lo que encontramos en los ultimos trabajos de Foucault es una relectura simbiotica, asi como cierta complementariedad entre las herramientas que ofrece la genealogia nietzscheana y la critica de rasgos kantianos. Se trataria, sin mas, de una tarea de re-invencion de si en el mismo Foucault; coherente con el trabajo foucaultiano en el que las nociones y conceptos son utensilios cuyo proposito fundamental es ser moldeados y empleados dentro de los proyectos investigativos trazados. Alli, dentro del campo de trabajo, adquieren sentido y su forma misma. Fuera del taller, las herramientas no son mas que adorno, curiosidades o reliquias. Estas consideraciones seran capitales para nuestros propositos.

1. Genealogia nietzscheana. Exterioridad e intempestividad

Necesitamos una critica de los valores morales, hay que poner alguna vez en entredicho el valor mismo de esos valores--y para esto se necesita tener conocimiento de las condiciones y circunstancias de que aquellos surgieron, en las que se desarrollaron y modificaron-.

Nietzsche, 2005a, [seccion] 6

EN SUS ESCRITOS DE JUVENTUD, Nietzsche empieza a destilar una aguda critica a la Alemania de su epoca. Principalmente en los cuatro ensayos elaborados entre 1873 y 1874 y publicados posteriormente en conjunto bajo el nombre de Consideraciones intempestivas. En estos escritos, el joven Nietzsche esgrime una critica radical al historicismo que parece embriagar a Alemania en el siglo xIx. Una excesiva idolatria hacia el pasado recorre la cultura alemana, y en general la cultura moderna, conduciendola a su decadencia. Hacia ese desbordado historicismo que parece inundar los circulos academicos y culturales de la epoca, dirigira sus letales dardos el joven profesor de filologia de la Universidad de Basilea.

En la segunda de tales consideraciones, escrita en 1874 e intitulada "Sobre la utilidad y el perjuicio de la historia para la vida", Nietzsche esbozara las principales criticas al nefasto historicismo que acusan las esferas de la intelectualidad germana. A continuacion se revisan algunos de estos puntos y sus aportes dentro del diagnostico de la filosofia en la actualidad y su proximidad con el ejercicio que aqui ensayamos.

Un primer aspecto que nos interesa destacar se aproxima a la critica que dirige el joven filosofo a la tendencia generalizada de considerar el pasado y la historia como flujo univoco y lineal, y al presente como resultado inevitable de dicho decurso historico. Desde esta perspectiva, el pasado aparece como destino inclemente con todo su caracter de fatalidad incontenible. En consecuencia, el presente se comprende como resultado necesario e ineludible validado por la fuerza de los acontecimientos. "!Imposible revelarse contra ese pasado! !Imposible oponerse a la obra de los dioses!" (Nietzsche, 2002, p. 90). La fuerza de la historia explica las formas del presente. Resignacion, adaptabilidad y conformismo confinan la vida humana.

Nietzsche reclama ante este culto generalizado de la historia, el cual identifica como una enfermedad cultural, cierta capacidad de olvido--segundo elemento para nuestro analisis-, un modo no-historico de vivir y pensar el presente. El historicismo es una enfermedad derivada de la paralisis que parece invadir la atmosfera vital: es una ensenanza que no estimula, una ciencia que inmoviliza y, aun mas--continua en este mismo pasaje-, la historia se ha convertido en un articulo de lujo que refleja la superficialidad del conocimiento (Nietzsche, 2002, p. 18). De este modo, el hombre historiador se hace un coleccionista de datos y remembranzas que legitiman y respaldan el relato oficial del presente.

El olvido, entendido en estas coordenadas, es una manera de desatarse de la fuerza paralizante de la historia ritualizada de los historiadores. Es necesario aprender a olvidar. Desaprender el pasado divulgado e indagar el presente para comprender lo que estamos siendo desde otros interrogantes y miradas. En esto consiste la intempestividad reclamada por Nietzsche, tercer elemento a resaltar en el presente ensayo. Una intempestividad que vive en el presente y no atada al yugo de un pasado, con sus propios sentidos y significados, que se impone a los individuos y los determina como sino despiadado e implacable. Esto es, un pensamiento de caracter insubordinado, irreverente y blasfemo, que se caracteriza por su extemporaneidad, pues se enfrenta a las verdades y valores generalizados de la sociedad con lo que, a su vez, como efecto rebote, se enfrenta a su propia epoca y, en consecuencia, a si mismo (5).

La intempestividad del pensamiento combate asi la esterilidad de las certezas y la aparente impotencia de la accion humana frente a esas verdades inconcusas y universales que ofrecen un presente inmodificable, producto de un decurso historico inexpugnable. Ser siempre presente es el llamado como negativa rotunda frente a la ficcion de un pasado unico e irrefutable. Una perspectiva frente a la historia que no solo permite dar una mirada a las practicas de ensenanza centradas en la historia de la filosofia sino, por ejemplo--debemos mencionarlo en este punto so pena de dejarlo pasar por alto-, en un contexto como el colombiano en los tiempos recientes en los que enfrentamos la urgencia de mirar nuestra historia desde aristas y lugares disimiles. Se trataria entonces, y esto intentaremos retomarlo hacia el final del escrito, de una filosofia asumida como utillaje para problematizar el mundo, la realidad, el presente y, por tanto, como ejercicio actual. No como un consolidado o acumulado historico de grandes ideas, nombres y pensadores.

El historicismo erudito vive en un pasado momificado y asfixiante. De esta manera, el presente aparece sometido y relegado bajo la fuerza del pasado con lo que, de paso, se evade la existencia misma, la inquietud por la existencia. Junto a la capacidad de olvido, como estrategia para lograr el caracter no-historicista y la intempestividad, Nietzsche reclama la urgencia de volver al pasado intentando tomar distancia temporal para conseguir percibir de otra manera el hoy. Se trata, entonces, de des-ritualizar la historia. Liberarla en todos sus movimientos y azares. De esta manera, producto de estas nuevas miradas y distintos angulos que ofrece el "mirar desde las alturas" como lo propone el joven Nietzsche en la primera de sus Consideraciones intempestivas (1988), sera posible plantear otras preguntas, preguntar de otros modos. Hacer aparecer rincones reconditos otrora inaccesibles e inexistentes y ahora visibles y objeto del pensamiento. Apreciar otros movimientos, otros ritmos y arritmias, otras armonias y desarmonias. Nuevos parajes, nuevas geografias, nuevos paisajes, nuevas coordenadas de analisis. Es lo que Foucault, junto a otros filosofos como Deleuze y Guattari, plantearon como el pensar de otro modo (penser autrement).

En definitiva, y este punto sera fundamental dentro de la ontologia del presente que aqui empleamos como nocion para abordar y pensar la practica filosofica y su ensenanza, lo que esta en juego en el enfrentamiento de la historia de los historiadores, en el mirar desde la alturas para ampliar y complejizar las coordenadas de comprension y de accion, es, precisamente, una lucha por el presente y los sentidos que lo constituyen y nos constituyen. Un caracter politico que asoma en estas reflexiones y que alimentara la labor de abrir nuevos horizontes y posibilidades. Este es otro elemento de nuestra apuesta de lectura, el cual se liga a la intempestividad y a la fuerza plastica del pensamiento.

En esta medida, mediante la lucha emprendida por el presente, se emplaza la posibilidad creadora de la intempestividad. El hombre de accion, el hombre critico y no-historicista, el hombre (el pensamiento) intempestivo, dirige su mirada hacia atras para interrumpir el paso inexorable de la historia y vislumbrar nuevos horizontes, nuevas direcciones, nuevos sentidos, en definitiva, nuevas formas de ser.

?Que utilidad tiene, pues, una historia que no sirve para vivir? Una historia que, por el contrario, embota, obstaculiza, "destruye" la atmosfera vital. Entre otras cosas, para reforzar y legitimar el poder. La historia erudita del pasado es el medio perfecto por el que el Estado neutraliza la autentica dimension del pensamiento. Y cuando no es un servicio al Estado, el gremio de eruditos representa el prosaico elemento decorativo de una cultura "privada", vitalmente enferma (Cano, 2000, p. 88).

En lugar de someterse a la marcha de la historia, Nietzsche la aborda y la interpela para crear sentidos insumisos, alternos; construye su historia, lucha por su presente. "Huye de la resignacion y utiliza la historia como remedio contra ella" (Nietzsche, 2002, p. 29). Utiliza la historia para enfrentarse a ella. Emplea el relato que se presenta como unica historia, como unica posibilidad para mostrar su contingencia, arbitrariedad y caracter convencional. "Se trata de hacer de la historia una contramemoria,--y, como consecuencia, desplegar en ella una forma completamente distinta del tiempo-" (Foucault, 2004, p. 63). Solo asi sera posible crear un nuevo presente.

Por ende, construir o ayudar a cimentar esta otra escala para posibilitar nuevos angulos de analisis es la tarea de la genealogia; lo que la acerca, como veremos a continuacion, a los propositos de una ontologia del presente con una variante, a saber, la centralidad del sujeto en la constitucion de si.

Ahora bien, Nietzsche es claro en afirmar que tanto lo historico como lo ahistorico son necesarios para la salud de los individuos, de los pueblos y de las culturas. La enfermedad cultural aparece cuando el peso del pasado confina la posibilidad creadora del presente. En ese momento se mina la potencialidad de la "fuerza plastica del hombre" (Nietzsche, 2002, p. 22), de crearse a si mismo, de dar forma a su existencia.

2. Critica del presente. Critica de nosotros mismos

HASTA AQUI HEMOS REVISADO una arista de caracter genealogico para intentar bordear la ontologia del presente planteada por Foucault en sus ultimos trabajos. En esta medida, pensar el ultimo Foucault, aquel que le da mas acento a las preocupaciones eticas y a las relaciones del sujeto consigo mismo en la construccion de si, requiere pensar el anterior Foucault, es decir, el mas cercano al Nietzsche genealogista. En el anterior apartado nos detuvimos en este momento nietzscheano. Ahora nos centraremos en el giro hacia el sujeto y las practicas de si que tienen eco en la lectura que Foucault hace de la critica kantiana. Como se conjugan estas dos piezas en la armonia de la ontologia del presente sera el proposito de las siguientes notas. En otras palabras, se ahondara en la simbiosis entre una manera de hacer historia de inspiracion nietzscheana y las formas de construirse como sujeto que conduciran al cuidado de si y de los otros. Lectura cruzada que esperemos que nos brinde algunas pistas respecto a nuestra preocupacion inaugural en torno al ejercicio filosofico.

Foucault inicia el curso de 1983 en el College de France, traducido como El gobierno de si y de los otros, con un exordio en torno al breve texto de Kant ?Que es la Ilustracion ? publicado en 1784 (6). Foucault encuentra alli la aparicion de una inedita preocupacion por el presente, por el hoy, por la actualidad. Similar intranquilidad a la que ya hemos estudiado en el texto de juventud de Nietzsche. En el caso de Kant, sera una preocupacion novedosa dentro de sus trabajos y de gran resonancia en la historia de la filosofia. Esta preocupacion trazara una nueva agenda para el ejercicio filosofico, en palabras de Foucault (2010b): "?Que es ese "ahora" dentro del cual estamos unos y otros, y que es el lugar, el punto [desde el cual] escribo?" (p. 29).

En efecto, el filosofo de Koninsberg, desde la lectura foucaultiana, funda las dos grandes tradiciones criticas entre las cuales se dividio la filosofia moderna (Foucault, 1994, p. 687). Una de ellas, como es sabido, se ha preocupado desde el siglo XIX por las condiciones que hacen posible un conocimiento verdadero.

En sus tres criticas, pero principalmente, en la Critica de la razon pura (publicada en 1781 y corregida en una segunda edicion de 1787), Kant cimienta las bases de la corriente de la filosofia moderna correspondiente a la filosofia analitica anglosajona, que se concentra en una analitica de la verdad. La otra gran cuestion que, de acuerdo con Foucault, concentra la segunda tradicion filosofica moderna, responde a la ya citada pregunta por la actualidad, a saber, la pregunta por el sentido filosofico del presente. "Es una tradicion que pregunta: ?que es la actualidad?, ?cual es el campo actual de nuestras experiencias?, ?cual es el campo actual de las experiencias posibles?" (Foucault, 2010b, p. 39). Esta otra forma de interrogacion critica surge, precisamente, con el tipo de preguntas que inaugura el opusculo kantiano sobre la Ilustracion; cuestiones que el filosofo frances identifica con una ontologia del presente, una ontologia de nosotros mismos. El mismo Foucault, usando el seudonimo de Maurice Florence, lo manifiesta en la entrada dedicada a su obra del Dictionnaire des philosophes, donde afirma sentirse mas cercano a este segundo modo de preguntar.

De esta manera, en el texto kantiano, afirma Foucault (2010b), se ve surgir la "[c]uestion del presente como acontecimiento filosofico al que pertenece el filosofo que habla de el" (p. 39). Es la dinamica de interrogar el presente, ya no desde cuestiones epistemologicas o teleologicas, sino desde preocupaciones etico-esteticas frente a la existencia. "?Que soy yo, entonces, yo que pertenezco a esta humanidad, quizas a este margen, a este momento, a este instante de humanidad que esta sujeto al poder de la verdad en general y de las verdades en particular?" (Foucault, 1995, p. 12).

La pregunta filosofica indaga por el sentido filosofico del presente desde el que se formula; lo cual conduce a Foucault (2010b) a preguntarse por el sentido de su actuar, entendido como "superficie de aparicion de una actualidad" (p. 31). Asi, la filosofia se hace acontecimiento en esta manera de interrogar-se, pues en la pregunta por el sentido, valor y singularidad filosofica de la actualidad, el filosofo tiene que hallar su propio sentido y singularidad. El eje de la pregunta filosofica, entonces, no consiste en preocuparse por la pertenencia a una escuela o sistema teorico, sino en cuestionar su pertenencia a un presente, a un nosotros, a la manera como el filosofo habita dicho presente. La filosofia, es decir, el filosofo mismo, se reconoce expresion del presente. Situacion que "[afirma la imposibilidad de que el filosofo eluda la interrogacion de su pertenencia singular a ese nosotros" (Foucault, 2010b, p. 31). Dicho de manera breve, se halla alli la pregunta por el sentido filosofico del presente, entrelazada con la pregunta por la actualidad de su ejercicio filosofico.

Ahora bien, es necesaria una aclaracion adicional: la inquietud por la actualidad se da en el sentido de pertenencia y no solo de pertinencia, tal como parece entenderse y reclamarsele en la vertiginosidad de las ultimas decadas. Dicha pertinencia se derivaria, si se quiere, de su pertenencia a tal actualidad, ya que la filosofia no es--aunque en ocasiones aspire a serlo--un discurso fundante y dador de sentido; por el contrario, la filosofia, el ejercicio filosofico, es producto de esa misma actualidad, del presente y dentro de el tiene lugar su singularidad. No es un discurso externo, abstracto, objetivo, consumado, como pretenden entenderse a si mismos algunos de los grandes bloques o sistemas teorico-filosoficos de la historia. De hecho, como efecto de tal interrogacion, encontramos que esta epoca, objeto de las reflexiones kantianas del opusculo en mencion, logra darse a si misma un nombre en medio de su temporalidad: Ilustracion.

Desbordar los limites criticos y ponerse bajo la autoridad de otro son las dos vertientes de aquello contra lo cual Kant se levanta en la Critica, aquello de lo cual el proceso mismo de la Aufklarung debe liberarnos. De ese modo se designan, creo, al menos de manera velada, la reflexion critica y el analisis de la Aufklarung o, mejor, la insercion de la critica en el proceso historico de la Aufklarung. (Foucault, 2010b, p. 47)

Conocer los propios limites y, dentro de ellos, actuar con legitimidad y auto nomia son los dos principios kantianos que orientan el recto uso de la razon para salir de la minoria de edad de la cual el propio hombre es responsable. En la conjugacion de estas dos vertientes se vincula la critica de corte kantiano con una ontologia del presente o, si se prefiere, una ontologia de nosotros mismos, cuestion que Foucault formula como objeto de sus ultimas investigaciones y, en sintonia con ello, del ejercicio filosofico. La pregunta foucaultiana por la actualidad se nutre del ejercicio critico kantiano en el sentido de bordear los limites para luego, en una vuelta a la intempestividad nietzscheana, franquearlos y posibilitar pensar e interrogar de otro modo. La busqueda de la autonomia, seria pues, retomando algunas nociones trabajadas por Foucault (2009) y Pierre Hadot (1998, 2006), un ejercicio de cultivo de si en tanto practica ascetica de si sobre si. Siguiendo a Foucault (2010b), "[s]alir de la minoria de edad y ejercer la actividad critica son, a mi juicio, dos operaciones que estan ligadas" (p. 48) y que marcaran la ruta de las investigaciones de cariz etico, emprendidas por el filosofo frances en el ultimo tramo de su trabajo.

La critica, entonces, permite identificar los limites del conocimiento en el tiempo presente y "conocer el conocimiento" atravesado por la temporalidad de la actualidad (Foucault, 1995, p. 9). Conocer los limites del pensamiento y lo que es dado pensar hoy. En esta asuncion de la critica dentro de la prospectiva de la ontologia del presente, la identificacion de los limites del conocimiento y de la experiencia posible--agregara Foucault--asume una doble tarea o actitud. Por un lado, es necesario rastrear tales limites para reconocer las posibilidades del pensar por si mismo y actuar dentro de ellas. La forma que asume la nocion de limite en la perspectiva etica foucaultiana, sintetizada en la ontologia del presente, adopta, de acuerdo a Alvarez Yaguez (2015), un caracter negativo en el sentido de aquello que la razon no debiera rebasar. Este caracter muestra una clara cercania a la vertiente kantiana. En palabras de Foucault (1995): "[l]a critica dira, en suma, que nuestra libertad se juega menos en lo que emprendemos, con mas o menos coraje, que en la idea que nos hacemos de nuestro conocimiento y de sus limites" (p. 9). Desde esta perspectiva, insiste el filosofo frances, el verdadero coraje de saber por si mismo, demandado por la Aufklarung, estriba en reconocer estos limites. De otra parte, reconocer tales limites conduce, a su vez, a un caracter positivo, creador, perturbador y desestabilizador de influencia nietzscheana. La critica estremece los cimientos. La ontologia del presente, en su caracter de critica, senala lo normalizado y naturalizado para minarlo, transgredirlo y crear las posibilidades para otras formas de ser.

En la ya citada conferencia publicada como ?Que es la critica ?, realizada ante la Sociedad Francesa de Filosofia el 27 de mayo de 1978, Foucault (1995) afirma:
   Que la critica es el movimiento por el cual el sujeto se atribuye
   el derecho de interrogar a la verdad acerca de sus efectos de poder
   y al poder acerca de sus discursos de verdad; pues bien, la critica
   sera el arte de la inservidumbre voluntaria, el de la indocilidad
   reflexiva (p. 8).


Es clara hasta aqui, en consecuencia, la vinculacion de la critica del presente con la intempestividad acusada por Nietzsche desde sus obras de juventud. La funcion de la critica consistira en la salida del sometimiento a lo que el mismo Foucault (1995, p. 8) denomina como la politica de la verdad. Desarraigarse de ella, en el sentido del olvido proclamado por Nietzsche en la segunda de sus Intempestivas y reconocer los limites de tales verdades, pero tambien su historicidad y contingencia historica, son acciones necesarias para lograr el "no-historicismo" reclamado por el joven filosofo. Podria plantearse, ante esta doble significacion en el juego de los limites, cierto caracter nietszcheano-kantiano en la asuncion de la critica dentro de la ontologia del presente foucaultiana.

3. Experiencia filosofica

EL ITINERARIO FOUCAULTIANO no puede verse como una linealidad o una secuencia de reformulaciones y superaciones de trabajos y herramientas anteriores, pasados y abandonados. Por el contrario, es necesario ver la dinamica foucaultiana como una nueva entrada al taller a la luz de un nuevo dia y con nuevas preocupaciones. Se trata de la introduccion de distintos instrumentos y materiales disimiles, pero en cuya tarea es posible hacer acopio de inquietudes pasadas y herramientas ya fabricadas y modeladas paulatinamente con el furor y contingencias del uso.

No se trata de volver a andar caminos transitados, visitar parajes conocidos, con la intencion de ser remembrados y, en un acto de nostalgia y subyugacion a ellos, reproducidos, sino de insistir para ver de otras maneras y forjar nuevos perfiles. Es un ir y volver donde lo que prima es la potencia de la pregunta y no la fidelidad a un programa, a tesis formuladas o a sistemas de pensamiento. Foucault es mas un artesano que un fabricante. Un fabricante protocoliza procedimientos y procesos productivos, opera desde lo ya sabido y controlado ; a la larga, no podria ser de otra manera. El artesano, por su parte, no tiene reglas, modelos, ni protocolos; solo cuenta con su creatividad y las experiencias acumuladas y acrecentadas por las nuevas inquietudes y deseos. El artesano crea desde la singularidad; el fabricante, reproduce desde los modelos prefijados.

El Foucault filosofo crea desde la singularidad de la pregunta y rearma el taller que requiere para la empresa emprendida. Quizas necesite o acuda a viejas herramientas que, dentro de la tarea recien inaugurada, adquiriran nuevos usos y nuevas formas. De hecho, por trivial que parezca--tal vez por eso tendemos a obviarlo--una herramienta es eso, un artefacto que se amolda o acomoda al fin que se propone y no al contrario; la materia no se amolda a la herramienta, aunque las caracteristicas de la materia exijan ciertas herramientas mas que otras. Aun asi, la forma de la herramienta incide en la manera como se trata, aborda, manipula y da forma a la materia. Despues de todo, no es posible pensar en la ontologia del presente como una etapa radicalmente nueva en la polifonia foucaultiana, pues en su ejercicio recurrira a herramientas, nociones, perspectivas y temas trabajados, pero esta vez a la luz de interrogantes nuevos e ineditas tonadas. Por ello es mejor hablar de desplazamientos ya que, stricto sensu, tampoco se trata de retornos a lo mismo. Es un volver, como ya se ha explicado, con nuevas miradas, nuevas inquietudes y, por supuesto, con nuevos utensilios.

En congruencia con este rostro de Foucault y trayendo a colacion la inquietud nodal referida a la practica filosofica o, si se prefiere, a la filosofia como practica, no son menores las intersecciones entre la filosofia y la nocion de experiencia que empieza a delinear Foucault en sus ultimas indagaciones. La practica investigativa que vale la pena--afirma--es aquella que "permite alejarse de uno mismo" (Foucault, 2003, p. 12). Extranarse y extraviarse como sujeto que conoce. Errar y perderse para encontrarse. Alejarse de lo ya conocido para conocer de otro modo. Distanciarse de lo resuelto y replicado para preguntar desde otros horizontes, con interrogantes nuevos, extranos. Observar desde otros lugares y con instrumentales nuevos permitiendo intervenciones distintas sobre los objetos de trabajo: pensar lo im-pensado. Operacion que posibilita descubrir cualidades y ensamblajes distintos. Se trata asi, conectando con el doble juego del concepto de "critica" desarrollado en el apartado anterior, de explorar los limites para--en un doble movimiento propio del pensamiento irreverente--reconocer tanto la fragilidad y provisionalidad de tales linderos como, por contragolpe, saberse fijando puntos de fuga como primer movimiento en la ampliacion de las fronteras.

De esta manera, el cambio de perspectiva y el modo de preguntar no solo implican una afectacion en el entramado metodologico o en los instrumentos conceptuales; implican, sobre todo, y en esto es capital la anticipacion foucaultiana, una afectacion del sujeto que conoce. Con la alteracion de las preguntas que formula tambien se altera a si mismo en cuanto sujeto. En la investigacion, en el acto de preguntar, ocurre un efecto de contragolpe que produce la modulacion de la subjetividad. No se encuentra alli un preguntar indiferente, rigido, formal, erudito. Por el contrario, es un preguntar que expone y arriesga la existencia, las convicciones, las formas de habitar.

La vitalidad de la practica filosofica reside en esta capacidad de preguntar que debe aprenderse y ejercitarse, pues no cualquier pregunta es una buena pregunta y mucho menos una buena pregunta filosofica (7). De ahi que esta capacidad de preguntar diste diametralmente de ser un acto mecanico. "Es una pregunta siempre abierta, critica, disidente y atenta a otras voces. Es una pregunta que se acompana de mas preguntas, rehuyendo y cuestionando la perentoriedad de las respuestas que se pretenden concluyentes. Alli luce su caracter creador, transformador" (Espinel & Pulido, 2016, p. 445). No es un simple preguntar por preguntar, ni hallar respuestas por las respuestas. No es un asunto erudito de especialistas y atesoradores. Las nociones, conceptos, sistemas e inquietudes se juegan mas desde el escenario del sentido que el de la utilidad. "Alli reside la iniciativa e intempestividad, en terminos nietzscheanos, que caracteriza al filosofo como pensador y que lo distancia de la quietud, del conformismo y la adaptacion" (Espinel & Pulido, 2016, p. 445).

Dentro de las practicas educativas centradas exclusivamente en el aprendizaje adquiere primacia el criterio de utilidad inmediata, es decir, la urgente tarea de acumular conocimiento y garantizar la adquisicion de los codigos y sistemas teoricos. Corpus de definiciones y formulas imprescindibles dentro de rigurosas y ensimismadas gramaticas teoricas. Por el contrario, desde la perspectiva que estamos intentando arriesgar, esta exacerbada preocupacion es desplazada por el sentido de tales practicas dentro de la existencia misma en la que se juegan dichas actividades y a la que, a la vez, dan forma. Por esta razon, estas inquietudes, que podriamos llamar existenciales, se constituyen en exposiciones de la propia existencia en el sentido de poner en juego formas de vida.

Esta es la investigacion, insiste Foucault (2003), "que vale la pena practicar con cierta obstinacion" (p. 12). No la que se dirige a acomodar los descubrimientos a lo ya aceptado como verdadero. Tampoco la que tiene como finalidad corroborar las teorias y supuestos, ni contribuir a la tarea--urgente para algunos--de acumular conocimientos y verdades o plegar las preguntas a las preguntas validadas por la tradicion como pertinentes, adecuadas, correctas. La investigacion que vale la pena emprender es aquella que, en coincidencia con el acto de pensar, interpela las verdades difundidas y permite alejarse de si mismo, de lo difundido como verdadero y establecido como normal o correcto. Un pensar que conduce a extraviarse, subvertir las fronteras, explorar tierras inhospitas. Es un pensar que afecta la existencia pues se trata de una confrontacion permanente, valiente y sin ambages con la propia existencia. Como afirma Nietzsche (2005b), "toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del coraje, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo" (p. 19). Un enfrentamiento descarnado consigo mismo como acto de volver la atencion sobre si, como ejercicio de si sobre si, y cuya resultante seguramente, seran nuevas formas de ser y de preguntar. Un ejercicio siempre inacabado, como la misma existencia que resulta de dicho ejercicio.

De esta manera, el mismo acto de investigar se asume como experiencia, con su artilugio de verdades, relaciones de poder y formas de asumirse como sujeto. Y si empleamos el mismo cariz para pensar la filosofia como practica, encontraremos que, en cuanto acto de pensar, la filosofia misma es experiencia: experiencia filosofica. Experienciacion que modula al suj eto conduciendolo a reconocerse de cierta manera y actuar sobre si mismo. Lo que en otro lugar Foucault (2003) denomina estetica de la existencia. "Pero ?Que es la filosofia hoy,--quiero decir la actividad filosofica--si no el trabajo critico del pensamiento sobre si mismo? ?Y si no consiste, en vez de legitimar lo que ya se sabe, en emprender el saber como y hasta donde seria posible pensar distinto?" (p. 12).

Es interesante notar como Foucault hace la distincion entre filosofia y actividad filosofica. Una aclaracion distintiva bastante significativa. La filosofia entendida como actividad y no solo como labor erudita y teorica. Una actividad que, fundamental o inicialmente, se realiza sobre si mismo como practica experiencial. Una experiencia filosofica y no solo como instinto academicista, acto reflejo e involuntario. En esto coincide con los estudios realizados por Pierre Hadot (1998, 2006) alrededor de las escuelas filosoficas griegas en donde la filosofia es asumida y practicada como forma de vida (8).

De esta manera, Foucault nos da nuevas pistas en esta tarea de comprender y asumir el ejercicio filosofico y afirma que la filosofia es, en lo fundamental, "ensayo":

El "ensayo"--que hay que entender como prueba modificadora de si mismo en el juego de verdad y no como apropiacion simplificadora del otro con fines de comunicacion--es el cuerpo vivo de la filosofia, si por lo menos esta es todavia hoy lo que fue, es decir, "ascesis", un ejercicio de si, en el pensamiento (Foucault, 2003, p. 12).

Ensayo que tiene por escenario, libreto y puesta en escena la existencia misma. Una recomposicion permanente de lo que se es. Un arrojarse a la incertidumbre del pensamiento que deviene en experienciacion. Una filosofia-experiencia. Pensamiento que se hace existencia, verdad. Una apuesta existencial, fundamentalmente existencial, por intentar pensar lo no pensado desligandose de los ecos y rumores de lo ya pensado. Voz altisonante y no eco infinito. Practica modificadora que opera en medio de los juegos de verdad en la que se expone las formas de existencia, el sujeto pensante.

4. Epilogo: ensayo de si

ENSAYO DE SI. ENSAYO del pensamiento y en el pensamiento. Jugarse la existencia en el pensamiento y el pensamiento en la existencia. Creemos que ello es lo que ha de arriesgarse en la denominada ensenanza de la filosofia, pero que acudiria mas a una experiencia filosofica como forma de acercarse a la reflexion y quehacer de la filosofia.

Ensayo en el teatro vivo de la cotidianidad. Ensayo que, en su provisionalidad, siempre esta sujeto a revision, a readecuacion y a enriquecimiento, como la vida misma en la que cada decision hace de ella una permanente experiencia. Mas que un acentuado ejercicio de conocimiento, de ensenanza-aprendizaje, la tarea de la filosofia estriba en su practica como experiencia. De ahi que sea mas acorde hablar en ella de sentido que de utilidad. Desde esta perspectiva, las nociones se incorporan como herramientas de trabajo y es alli, precisamente, donde adquieren sentido. En el servicio que prestan en las actividades para las que fueron hechas, aunque en el proceso puedan verse estropeadas, desgastadas, readecuadas, destruidas para dar lugar a nuevos utensilios de trabajo. Su finalidad es esa, ayudar en el taller de trabajo y no ser simplemente piezas decorativas o de museo. Su funcion no es la de ser admiradas tras una vitrina o en la galeria de la historia de la filosofia, sino responder para lo que fueron hechas: para el trabajo sobre problemas, la creacion de abordajes y la construccion de nuevas entradas en la compleja y siempre inacabada tarea de comprender la realidad, la existencia, lo que somos y hemos venido siendo.

En estos terminos, la filosofia mas que un asunto de conocimiento, de teorias y de sofisticados sistemas teoricos, es un ejercicio sobre si mismo. Un cuidado de si, plantearan Foucault y Hadot, que lleva a identificar esta actividad filosofica con una tradicion ascetica. Un trasegar existencialmente orientado "[q]ue comprende la critica no en terminos de juzgamiento, sino en terminos de una experiencia y de una exposicion" (Masschelein & Maarten, 2014, p. 11. Traduccion nuestra). Dentro de esta manera de concebir y practicar la filosofia el trabajo sobre si mismo, tal como se ha insistido, es la actividad que inaugura y posibilita el trabajo filosofico en toda su complejidad. "La actividad filosofica, entonces, en su sentido originario conduce a ocuparse de si mismo, a pre-ocuparse de si para estar en posibilidad de conducir la existencia propia" (Espinel, 2014, p. 4). Antes que un trabajo sobre los otros, sobre teorias y sistemas de pensamiento, la accion sobre si mismo es imprescindible. Mas que afinar habilidades y experticias, la experiencia filosofica pone la atencion en si mismo, en las formas de vida y las maneras como ha de construirse en su singularidad.

El sujeto, ese si mismo, no es entendido entonces como sujeto de conocimiento sino, primordialmente, como sujeto de accion (Masschelein & Maarten, 2014, p. 11). No porque lo demas se perciba como una tarea menor, ajena o insignificante sino, por el contrario, porque para llegar a ello es necesario el ocuparse de si y prepararse para tales empresas. Antes de hacer juicios respecto de otros es necesario cuidar de los propios juicios y creencias. Por esta razon es una tarea permanente pero no excluyente, pues no se trata aqui de una cadena causal o de una linealidad temporal; pero si de un cuidar de si mismo para poder cuidar de los demas. Tareas que recurrentemente se hacen simultaneas como labor que se realiza con otros y junto con otros. De ello, como afirma Hadot (2006, 1998), ya nos han dado lecciones las escuelas griegas. El ejercicio filosofico es, ante todo, experiencia. Experiencia de si y de los otros.

Ejercicio ascetico orientado a la confrontacion existencial, esto es, a la modulacion de un ethos especifico. Por ende, la filosofia en tanto experiencia se hace, primordialmente, etica. "Es una etica del arte de vivir en tanto trabajo sobre si mismo. Una tekhne tou biou" (Espinel, 2014, p. 5). Pero, nuevamente, no una etica entendida como objeto de conocimiento sino, ante todo, como accion, como forma de vida, como practica de si sobre si. Y en tanto practica, no restringida al ambito individual toda vez que sus resonancias se dejaran oir en la exterioridad, en la alteridad, en los otros y en lo otro. De hecho, necesita de un espacio, un plano, una atmosfera, para ser eco, voz audible, irrupcion.

Ello nos ayuda a resaltar el caracter publico del ejercicio filosofico. Al final, la filosofia en tanto practica, es una accion publica. Aunque subyace y se forja en la intimidad, es una voz que retumba en el escenario de la intersubjetividad, de lo publico, del encuentro. El pensar no es, y quiza no pueda ser, solipsista. El pensar es una accion que se realiza y posibilita en la relacion con otros. Es lo que algunos autores referirian como el uso publico de la razon. Y es alli precisamente donde radica el caracter intempestivo de la filosofia en tanto ontologia del presente. Es lo que en otros momentos hemos intentado proponer como una cercania entre filosofia y pedagogia. "Un interes pedagogico manifestado y concretado en la preocupacion permanente por la formacion del hombre y la constitucion de un caracter, de una forma de ser y de percibirse" (Espinel, 2014, p. 12). Funcion pedagogica de la filosofia encaminada al cuidar de si y cuidar que otros cuiden de si. y por su parte, la pedagogia, como ejercicio filosofico, envuelta en la inquietud permanente frente a su quehacer y a los propositos que encaminan su accionar. En otras palabras, la filosofia, desde la tradicion griega, es una labor educativa en la esfera de lo publico, en la relacion con los otros, y una labor ascetica en tanto accion intima en la relacion de si consigo. En estos terminos no puede dejar de senalarse la labor etico-politica de la accion filosofica y, por tanto, de su ensenanza entendida como accion filosofica y no solo mnemotecnica.

En suma, el reto ahora es pensar la filosofia y la ensenanza de la filosofia desde el aula, desde las practicas educativas. En ello las nociones trabajadas, pero especialmente las de experiencia, cuidado de si, ensayo e intempestividad, jugarian un rol medular. O al menos, pretendemos iniciar por ellas para plantear y pensar la actividad filosofica. No es necesario escudarse detras de un libro, un pensador, una mente que piense por los demas, para servirse de la razon y del ejercicio filosofico. Si la tarea de la filosofia es comprender el mundo, la realidad, el presente, entonces la funcion de la filosofia es precisamente esa, una "herramienta para". Pero no porque se crea que la filosofia no tiene valor en si misma y su naturaleza sea estar a la sombra de otras empresas y asuntos; no en el sentido de que este conminada a ser medio para otras tareas de mayor valia o de mayor envergadura; no en ese sentido instrumentalista. Por el contrario, su inigualable valor reside en presentarse como empresa vital, incitadora e incitante, forjadora y provocadora del pensamiento, configuradora de modos especificos de vivir. En este sentido, su tarea fundamental es crear y afinar instrumentos para pensar el mundo, pensarse a si mismo e incidir en el curso existencial y las formas de subjetivacion. Por todo lo planteado hasta aqui, la filosofia en el aula deberia procurar cultivar, esculpir e imaginar nociones que como herramientas, permitan horadar en la cantera de la existencia. Centrar el estudio de la filosofia en el identificar, reconocer y, por que no, crear fecundos utillajes que permitan asumir la tarea de pensar y pensar-se y con ello re-crear y re-crear-se en tanto ejercicio existencial.

doi: 10.11144/Javeriana.uph34-69.efee

Referencias

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OSCAR ESPINEL Y OSCAR PULIDO CORTES *

* Corporacion Universitaria Minuto de Dios, Bogota, Colombia--Universidad Pedagogica y Tecnologica de Colombia, Tunja, Colombia.

Correo electronico: oscar.espinel@yahoo.com--oscar.pulido@uptc.edu.co

Recibido: 16.12.16

Aceptado: 20.04.17

Disponible en linea: 31.08.17

(1) "[...] y, en segundo lugar, el fondo de la relacion de poder es el enfrentamiento belicoso de las fuerzas, hipotesis que llamaria, tambien en este caso por comodidad, hipotesis de Nietzsche" (Foucault, 2010a, p. 29).

(2) En la clase del 9 de enero del curso "El gobierno de los vivos", Foucault plantea el triple desplazamiento metodologico, para analizar la historia del pensamiento, de ideologia dominante a saber poder y la elaboracion de la nocion de gobierno por la verdad, para otorgar a los terminos saber y poder un contenido "positivo" y diferenciado, no relacional, es decir, el sujeto en actividad. Las tecnologias de gobierno parten de la distincion entre sujecion y subjetivacion y se situan en medio, pues mas que forzar, obligar, dominar, constrenir e imponer, se trata de modular, forjar, formar y crear un ethos, constituir modos de ser, persuadir para conquistar el consentimiento de los individuos gobernados, quienes aceptan seguir con gran entusiasmo las regulaciones proyectadas, e incluso, se convierten con enorme conviccion, en guardianes de tales ordenamientos.

(3) Ensayo en tanto forma escritural pero tambien en tanto apuesta. En su reciente trabajo, El maestro inventor. Simon Rodriguez, el profesor Walter Kohan (2016) desarrolla esta categoria en medio de su estudio de los modos en que el caraqueno hace escuela y reinventa la experiencia escolar. El mismo Jason T. Wozniak, quien realiza la introduccion del libro en su edicion angloparlante, lo pone en los siguientes terminos: "Este es un ensayo que ensaya, que se equivoca, que inventa, y que es expresion de un ensayo sobre un filosofo educador que vivio ensayando, errando, inventando" (Wozniak, 2016, p. 17). En nuestro trabajo exploramos esta nocion, en extremo proxima a la manera como la ha encontrado Kohan en Rodriguez, como guia en medio de la inquietud por el ejercicio filosofico y las posibilidades de su ensenabilidad. Ya se entendera mas a fondo estos cruzamientos hacia el final del articulo.

(4) Debemos el descubrimiento de la potencia y belleza de este termino al trabajo ya citado del profesor Kohan en torno a Simon Rodriguez: el maestro inventor de escuela(s). Dejamos tan solo uno de los muchos e interesantes pasajes de su analisis para dimensionar el uso de esta nocion en el contexto del presente articulo: "Errante es el que no se conforma con un estado de cosas o alguien para quien las cosas no tienen estado fijo, sino que busca interrumpir y tornar imposible la continuidad de lo que esta siendo; la errancia impide la aplicacion de un centro o nucleo al cual todas las cosas se remitirian" (Kohan, 2016, p. 67).

(5) Una actitud muy cercana a la que Foucault caracterizara como parrhesia en sus estudios en torno al mundo griego y objeto de los cursos desarrollados entre 1980 y 1984 en el College de France.

(6) Foucault senala en este estudio dos obras de Kant. Una de 1784 conocida como ?Que es la Ilustracion? Y la otra, de 1798 donde parece interrogarse por la cuestion de la Revolucion. Este ultimo hace referencia al texto titulado "Replanteamiento de la pregunta sobre si el genero humano se halla en constante progreso hacia lo mejor" contenido en el libro El conflicto de lasfacultades.

(7) Hemos desarrollado algunas notas respecto a este punto en un texto titulado "Educacion filosofica e inquietud de si. Dialogos entre Estanislao Zuleta y Pierre Hadot" (Espinel & Pulido, 2016) publicado en el libro O ato de educar em uma lingua ainda por ser escrita. Algunas otras notas podran encontrarse en Espinel (2014).

(8) La cercania entre Foucault y Hadot se sigue expresando en la distincion ya planteada por Pierre Hadot (1998) en sus investigaciones sobre los griegos entre discurso filosofico y filosofia. En Espinel (2014) se ha trabajado mas ampliamente este tema y sus relaciones con el cuidado de si y la psicagogia.
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Author:Espinel, Oscar; Pulido Cortes, Oscar
Publication:Universitas Philosophica
Date:Jul 1, 2017
Words:8699
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