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ENRIQUE ANRUBIA, La soledad.

ENRIQUE ANRUBIA, La soledad. Editorial Sintesis, Madrid, 2018. 270 pgs.

La editorial Sintesis ha inaugurado una nueva coleccion de ensayos bajo el nombre de "Emociones, afectos y sentimientos" coordinada por el catedratico Ramon Rodriguez. El primer libro aparecido en esta coleccion esta escrito por el profesor Enrique Anrubia, y en el disecciona con afilado bisturi la soledad contemporanea y las causas que han llevado a ella. Anrubia divide su estudio en tres partes: que era la soledad ayer (formas del ser y del estar poco humanas), que es la soledad hoy (sentimiento propio de mi humanidad y condicion de posibilidad de mi vida), y que sera quizas manana. Anrubia resume asi su tesis: en la antiguedad la soledad era una forma de ser (que no pertenecia al ser humano), paso a una forma de sentir, para finalmente convertirse en la actualidad en una forma de vida. Ser, sentir, vivir.

En la primera parte, titulada "Ayer", el autor hace un recorrido de la soledad como un modo de ser. El analisis posee la perspectiva de una filosofia de cultura y posiblemente no lo abandona hasta el final del libro, donde se hace algo mas especulativo y hermeneutico. Asi, en esta primera parte se acomete la soledad en el relato de la tradicion judia, o en la griega. Para Aristoteles y los griegos solo los dioses y las bestias vivian solos, por eso el destierro (la privacion de compania) equivalia a la muerte. Si para el pensamiento judio la soledad va asociada a la genealogia (no tener descendencia como el en el caso de Abraham) en el pensamiento griego asistimos a una soledad ligada al territorio y a la polis (Cap. 5).

El concepto de desierto (y de la soledad que conlleva) es el puente interpretativo que le sirve al autor para entrar en el cristianismo y en los modelos solitarios de vida monastica y eremiticas. Lejos de algunas interpretaciones contemporaneas, el cristianismo para Anrubia no es propiamente el nacimiento de la individualidad sino el nacimiento de una nueva interioridad; en el cristianismo la pregunta no es quien soy yo, sino quien soy yo para ti (Cap. 7). De ahi que aparecieran formas de vida comunitaria, como la benedictina, donde soledad y comunidad no se contraponian entre si. Ese mundo religioso sera el que se hermane como contrapunto con una corte medieval y renacentista que alberga una privacidad que Anrubia desvela en la metafora de la creacion arquitectonica del pasillo. Es esta, sin duda, una interesante y novedosa version de aquella otra de Norbert Elias sobre el proceso de individualizacion moderno.

Ejemplo de esto sera el concepto de "beso", cuya historia cultural traza con precision Anrubia, (Cap. 12), o la figura del humanista (distinto del monje y del cortesano) que tambien busca la soledad pero para pensar mas libremente, o la decoracion palaciega; asi lo evidencia Descartes junto a su estufa o el filosofo inmortalizado por Rembrandt (Cap. 13); o la genial comparacion entre Robinson Crusoe en lo literario y Kant en lo filosofico, donde la libertad se empieza explicar con absoluta y solitaria autonomia del mundo.

Sera el Romanticismo el repunte de una soledad que ya en perfecto cercado, se autoentendera como sentimiento. El hombre se encuentra, cual nuevo Polifemo, autonomo y tremendamente solo (Cap. 16), porque ese nuevo ser en perpetua agonia asfixiante que busca compania es el Frankenstein de Shelley. La revolucion industrial (con Marx de fondo pero tambien con el Romanticismo al lado) hara que la tecnica sea percibida como un elemento emancipador (Cap. 17). Casi todo el siglo XX sera un sentimiento de soledad que busca liberarse de el mediante la tecnologia.

Pero es sin duda la segunda parte del libro (la que atane a los siglos XX y XXI) la mas interesante. El analisis de nuestro "Hoy" se abre con el desarrollo de la tecnica y la sensacion de seguridad que nos proporciona. Anrubia va a tratar temas tan sugerentes como la soledad en las nuevas companias (inteligencia artificial, mascotas), incluso la mas avanzada ciencia que explora mundos posibles para saber que no estamos solos. Con el dominio de las nuevas tecnologias de la informacion lo real se desplaza hacia lo virtual. Tres consecuencias: la tecnologia aisla, en ella el unico medio de relacion con el otro es la competicion, y por tanto la relacion con el otro se atrofia. El sujeto contemporaneo es espectador (porque se dedica a contemplar la vida virtualmente), espectro (porque en los medios la presencia del yo se evapora) y especulador (porque reforzamos nuestra identidad en competencia con los demas) (Cap. 21). Con las nuevas tecnologias el paradigma de la "conexion" ha desplazado al de la verdadera conversacion, pero la "conexion" requiere como condicion de posibilidad y punto de partida que el yo este aislado del mundo que tiene enfrente (Cap. 22).

Junto con la ciencia y la tecnologia Anrubia analiza elementos culturales no tan habituales y sin embargo necesarios para entender nuestra soledad: la comida enlatada o la aparicion del restaurante como figuras novedosas del comer solitario (Cap. 23). La arquitectura y la creacion del loft: si en las cortes renacentistas aparecio el pasillo que posibilitaba la intimidad-soledad en la casa, frente a la casa-comunidad antigua, en nuestro loft postmoderno el pasillo se ha convertido en casa individual y solitaria (Cap. 24). Tambien aparece el turismo como viaje que permite la soledad, los videojuegos solitarios o el deporte sin equipo dentro de un gimnasio, etc.

Por otro lado, el crecimiento exponencial de la psicologia es una de las institucionalizaciones mas evidentes del yo solitario y puro conflicto con el otro. La psicologia se hace teologica y soteriologica cuando se convierte en autoayuda. Pero claro, si es uno mismo el que se tiene que ayudar, inevitablemente crecera la sensacion de soledad por mas capaz que sea uno de ayudarse a si mismo (Cap. 27).

Cada vez somos mas independientes; pero si en un principio la independencia puede divertir a la postre provoca aburrimiento, tedio y estres. Aburrirse no es no tener nada que hacer sino no tener a nadie con quien ser, lo cual es tambien estresante y depresivo (ambos tres, fenomenos propios del siglo XX) (Cap. 28). La sociedad del bienestar ha propiciado que en algunos paises uno de cada cuatro habitantes muera solo, o que el 40% de la poblacion se sienta sola. ?Cual es el problema? Hemos confundido libertad con autonomia, y autonomia con independencia. Sin embargo, Anrubia explica que "la libertad no se basa en mi independencia, sino en mi relacion con el projimo", o, dicho de otro modo, la conquista mas oculta y desastrosa de nuestra forma de vida es el derecho a no tener que relacionarnos con nadie (Cap. 29).

En los ultimos capitulos el profesor Anrubia conforma un analisis magnifico de nuestra situacion (la soledad ya no es solo un sentimiento sino que es la condicion de posibilidad del vivir actual) y se apunta el error conceptual que subyace: la libertad no es opuesta a la necesidad del otro. Somos seres que para ser libres necesitamos de los demas. No es solo una relacion a lo Buber (yo-tu) sino la comprension de la forma comunitaria de vida que nos resulta propia y esencial.

El estudio esta escrito con la maestria de un critico agudo de la sociedad contemporanea que sabe leer entre lineas lo que nos esta pasando. Quiza en ocasiones encontramos parrafos demasiado largos, pero el resultado final es encomiable y su lectura placentera. Nos hubiera gustado encontrar soluciones mas concretas al problema que apunta, pero seria pedir demasiado a un libro de filosofia. Lo que si se encuentra es un analisis sugerente y novedoso del problema y unas preguntas que estan en la actualidad mas actual.
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Author:Vilarroig, Por Jaime
Publication:Themata. Revista de Filosofia
Date:Jan 1, 2019
Words:1400
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