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EL SUENO DE SALVADOR ALVARADO: SOCIALISMO UTOPICO Y SUBALTERNIDAD EN EL YUCATAN REVOLUCIONARIO.

El 5 de mayo de 1916, en el periodico oficial La voz de la Revolucion, el general carrancista Salvador Alvarado publico "Mi sueno", un relato utopico en el que describia minuciosamente su programa politico para el gobierno de Yucatan. Se trata de un relato fundamental y poco estudiado en la tradicion del socialismo utopico en Mexico, al mismo tiempo que presenta una temprana imagen del Estado revolucionario que se consolidaria a nivel nacional a partir de 1917. "Mi sueno" representa una sociedad futura en la que los intereses del capital y del trabajo se han armonizado gracias a la mediacion del Estado en la economia. La asociacion colaborativa entre capitalistas y obreros genera una sociedad moderna, sumamente productiva e igualitaria, que en esencia resume los impulsos desarrollistas y populistas del regimen emanado de la Revolucion Mexicana. De este modo, el relato de Alvarado ilustra un proyecto de incorporacion de la subalternidad como la base de un orden hegemonico estable que promete un futuro moderno y justo. Al mismo tiempo, como se vera en este articulo, "Mi sueno" pone en escena gestos subalternos que apuntan a los limites inasimilables del proyecto estatal. Siguiendo los planteamientos de los Estudios Subalternistas, este articulo analizara esos gestos subalternos como momentos de suspension de la logica policial que pretende estabilizar la fuerza critica de la subalternidad.

Alvarado en Yucatan

Salvador Alvarado arribo a la peninsula yucateca el 19 de marzo de 1915 por ordenes de Venustiano Carranza. (1) El ano de 1915 fue un parteaguas en el desarrollo del conflicto revolucionario en Mexico: se trata del momento en que la lucha civil entre los bandos revolucionarios tomo un nimbo decisivo que terminaria con el triunfo politico y militar de la fraccion constitucionalista. En diciembre de 1914 los ejercitos campesinos de Villa y Zapata habian cabalgado a la ciudad de Mexico y tomado el Palacio Nacional, en donde los dos caudillos se tomarian una famosa fotografia en la silla presidencial. Segun el conocido analisis de Adolfo Gilly, la presencia de los Zapatistas y villistas en la capital (y no la Constitucion de 1917, como lo afirman las narrativas oficialistas) constituye el "momento culminante" (174) de la Revolucion: el momento en que una alternativa radicalmente democratica y popular se dibujo en la imaginacion politica mexicana e incluso mundial. La retirada de Zapatistas y villistas de la capital dejo espacio para que el Ejercito Constitucionalista emprendiera un plan militar y politico que le aseguraria en los proximos anos el control del poder nacional a costa de la insurreccion popular. Como sostiene Alan Knight, "the post-1915 'revolution from above' was built on the ruins of a prior (1910-1915) 'revolution from below'" (497). En la estrategia constitucionalista, ademas de la eliminacion o cooptacion de los lideres populares adversos, tenia un papel fundamental el dominio de regiones importantes por su enorme produccion economica como el estado de Yucatan.

Cuando Alvarado llego a a la peninsula se encontro un orden socioeconomico jerarquico organizado alrededor de la siembra y exportacion de la planta del henequen: la oligarquia politica y economica--en particular, la familia de Olegario Molina asociada con la empresa International Harvester--se encargaba de controlar todos los aspectos de la produccion desde la mano de obra barata, pasando por los hacendados que administraban las siembras, hasta el mercado internacional de exportacion. Los antiguos jefes constitucionalistas de la region no solo no habian desmantelado las estructuras semifeudalistas establecidas en Yucatan, sino que incluso habian consolidado alianzas con esos oligarcas que se enriquecian con el pujante negocio del henequen. Sin embargo, la sociedad yucateca no habia pennanecido inmovil ante esta situacion; desde 1902 y con mas intensidad durante los anos 1909-1911, distintos sectores sociales--tanto organizaciones sindicales como grupos liberales--se habian movilizado para reformar el regimen sin obtener exitos duraderos (Savarino Roggero 334). En este contexto, Alvarado encontro las condiciones sociales propicias para transformar "desde arriba"--con la colaboracion o, cuando era necesario, imponiendo su propia voluntad--una sociedad historicamente cimentada en la explotacion y la desigualdad.

En franco desden de las recientes iniciativas reformistas e incluso revolucionarias, Alvarado se presento como el caudillo que traia la "Revolucion" a la peninsula para "redimir" moral y economicamente al pueblo yucateco. El general carrancista emprendio un proyecto modernizante y populista que buscaba establecer las bases de un nuevo pacto social: al mismo tiempo que neutralizaba las tendencias subversivas de la incipiente organizacion obrera, desactivaba tambien las estructuras opresivas de la elite politica y economica. Por un lado, restringio el poder de la oligarquia de Yucatan a traves de una intervencion tajante del Estado, lo cual le permitio establecer nuevas alianzas con hacendados y liberales jacobinos que apoyarian las medidas del gobierno; por otro lado, con el proposito de incorporar las demandas de las organizaciones obreras, dispuso aliviar el estado deplorable de los campesinos y trabajadores por medio de leyes dirigidas a reducir horas de trabajo, elevar el salario minimo, etc. De igual manera, Alvarado promovio una serie de medidas destinadas a transformar la disposicion moral y mental de la poblacion: campanas para combatir la prostitucion, el alcoholismo, los juegos de azar y el "fanatismo" religioso; promocion de deportes y lectura en bibliotecas publicas; organizacion de congresos feministas a favor de los derechos de la mujer; incorporacion de las nociones pedagogicas de la llamada "escuela racionalista" fundada por el anarquista espanol Francisco Ferrer Guardia.

En su conjunto, este esfuerzo de reforma--que se encuentra ya delineado en "Mi sueno"--constituia segun Alvarado un programa politico de corte "socialista" que aseguraria la modernizacion socioeconomica y la elevacion moral del pueblo yucateco. El general carrancista utilizaba la etiqueta "socialismo de Estado"--tomada de un libro con el mismo titulo de los autores socialistas W.E. Walling y H.W. Laidler--para describir su proyecto basado en un Estado fuerte y director que elevaria a Yucatan del "atraso" economico y cultural. El historiador Gilbert Joseph considera que Alvarado fue en realidad un "reformador burgues" (101) que emprendio un programa mas cercano a una revolucion burguesa o un capitalismo de Estado. Franco Savarino Roggero, por su parte, caracteriza el gobierno alvaradista como un regimen de ocupacion militar, una "dictadura jacobina" que trato de imponer un "radicalismo desde arriba" (334). Lo cierto es que Alvarado mostro un eclecticismo en sus referencias politicas e intelectuales, pues admiraba tanto a autores socialistas--Saint Simon y la escuela fabianista--como a escritores asociados al liberalismo -especialmente John Stuart Mill y divulgadores como Samuel Smiles u Orison Swet Marden. (2)

Segun Paoli, en el gobierno de Alvarado se encuentra una "prefiguracion del Estado nacional" (Yucatan 21), es decir, algunos de los rasgos esenciales del Estado posrevolucionario--como la intervencion estatal en la economia, el enfasis en la educacion publica, la creacion de un partido fuerte, el monopolio estatal de recursos naturales estrategicos, etc.--fueron ensayados tempranamente por el general carrancista en Yucatan y estan representados en "Mi sueno". De manera mas determinante, el relato utopico de Alvarado pone en escena la operacion fundamental que legitimara al Estado revolucionario a partir de los anos veinte: convertir la agencia subalterna en un momento prepolitico y originario que desemboca necesariamente en el regimen establecido para otorgarle su legitimidad. En otras palabras, el Estado revolucionario se erigio como el resultado natural-en terminos historicos y politicos--de la insurreccion popular. A traves de diversas manifestaciones (monumentos, efemerides, fiestas publicas, muralismo, novela de la Revolucion, etc.), el Estado fomento una narrativa historica que modelaba la "Revolucion" como un evento unitario y unidireccional realizado por sujetos sin fisuras internas ("el pueblo" en contra de "la reaccion", en beneficio de "la patria"). De este modo se neutralizaba el caracter heteroclito del proceso historico y se creaba un relato estable que podia servir como mito de origen del propio Estado y su proyecto modernizante. Esta operacion autolegitimadora reforzaba la imposicion de una logica policial que definia lo politico exclusivamente como el mantenimiento de una cierta distribucion de roles y poderes (todo lo que se mostraba ajeno a esa logica era entonces definido como prepolitico, irracional, etc.).

El regimen revolucionario intento, pues, eliminar la diferencia irreducible entre Estado y sociedad a traves de la naturalizacion de la soberania estatal (la forma-Estado como unica garante de lo politico) y su necesario vinculo con la acumulacion capitalista: segun esta narrativa, el regimen habia recogido los anhelos populares y les habia dado una expresion plenamente politica (la Constitucion de 1917) para transformar a Mexico en un pais moderno y justo. Segun ha estudiado Gareth Williams (The Other 4, 5), durante la primera parte del siglo XX hasta el inicio de la fase neoliberal, la expansion capitalista en Latinoamerica dependio de la consolidacion de los Estados nacionales, los cuales adoptaron el modelo desarrollista que entranaba la idea del fin del "atraso" economico y cultural de la region. A su vez, los Estados latinoamericanos se construyeron sobre la base de la formulacion de un "pueblo" nacional que pretendia sintetizar e integrar las multiples diferencias sociales, economicas, politicas, etnicas, etc. De este modo, la hegemonia estatal establecio lo que Balibar llama "fictive ethnicity" (96), es decir, la creacion convencional de un perfil etnico que otorga un sentido de identidad: una cultura y una historia compartidas que trascienden las diferencias individuales, asi como una orientacion comun hacia la "modernidad". Por medio de esta operacion el Estado reforzo su legitimidad en la union natural con el pueblo anteriormente fabricado.

Modernidad capitalista

"Mi sueno" destaca en el conjunto de la obra de Alvarado porque emplea una forma literaria--el genero utopico--para presentar ideas politicas que se desarrollarian en forma extensa en posteriores libros. (3) Retomando la convencion literaria del sueno revelador, "Mi sueno" comienza con una voz en primera persona que se dispone a relatar "un extrano e interesante sueno que tuve en noches pasadas" (Alvarado "Mi sueno" 51). Durante esa ensonacion el narrador observa como se levanta en las costas de Yucatan "una sonriente y bella ciudad que era a la vez un gran puerto modernisimo" (51), lleno de comercios, residencias, oficinas, plazas, jardines, restaurantes, tiendas, cafes, cinematografos, etc. Por todos lados, como henchida de "un fuerte espiritu de juventud y de alegria" (51), se reconoce una actividad febril de trabajadores y comerciantes, turistas y paseantes, consumidores e inversores que da una increible vitalidad al puerto. Los trabajadores se encargan de descargar las mercancias en el puerto y los comerciantes establecen nuevos contratos de venta, mientras que los turistas se disponen a conocer las ruinas mayas de la region y los consumidores compran en los grandes almacenes. Se trata, pues, de una ciudad que ha vencido el ancestral "atraso" de Mexico y se ha incorporado cabalmente en la modernidad capitalista: "estabamos enteramente al dia siguiendo paso a paso los mas modernos adelantos, aprovechandonos de las experiencias hechas en los pueblos mas cultos" (64).

La "adopcion de nuevos metodos y maquinarias cientificas" (53) ha logrado una eficiencia inaudita en la explotacion de los vastos recursos de Yucatan, el cual se ha convertido en "un emporio de riqueza" basado en el "auge fabril, industrial y agricola" (53). A lo largo de la costa se han erigido fabricas de distintos productos (cemento, ladrillos, jabon, papel), asi como una gran refineria de petroleo y una planta electrica que abastecen de energia a las empresas. Sobre todo, la industria henequera--base tradicional de la economia yucateca--habia conseguido "un mejoramiento incomparable en calidad y cantidad" (53) que a su vez generaba un aumento de las ganancias. La acumulacion de capital--ese proceso social que Marx resumio con la formula D-M-D, es decir, el Dinero se invierte en Mercancias que mas tarde generan mas Dinero (plusvalia)--determina las relaciones entre los grupos sociales de la peninsula: el dinero se utiliza para aprovechar las materias primas de la region que luego se venden para obtener plusvalia. Pero ahora la expansion capitalista funciona para favorecer igualitariamente a la sociedad yucateca en su totalidad: "la riqueza del pais, levantada por todos, corria ya para bien de todos" (55).

Si para el marxismo la circulacion de las mercancias es el punto de partida de la acumulacion de capital, en la utopia de Alvarado se han multiplicado precisamente los medios de transporte que permiten el movimiento irrestricto de mercancias y la apertura de nuevas oportunidades de inversion en territorios virgenes. Las diversas lineas de ferrocarril y de tranvia electrico, asi como las amplias calzadas para automoviles conectan el puerto con la capital del estado, con el resto del pais y con otras naciones. De este modo, los buques extranjeros llegan a comprar combustible en el puerto, los turistas pueden tomar un ferrocarril que los lleva directamente a las ruinas de Uxmal o Chichen Itza y los comerciantes viajan en tranvia hacia Merida para concretar sus negocios. (4) Las vias de comunicacion--a traves de "estaciones inalambricas" que emiten mensajes instantaneos--aseguran tambien que la informacion llegue a su destino con una velocidad que no alcanzaban los antiguos telegramas. Al mismo tiempo, la estrategica ubicacion de Yucatan contribuye a su insercion en las redes mundiales de comunicacion y comercio, en especial con las ciudades caribenas (La Habana) y con Estados Unidos (New Orleans). En el puerto se reciben diariamente barcos de vapor que vinculan a Yucatan con el mercado internacional: "todos los dias, frente al puerto populoso y floreciente, se miraban entrar y salir naves que iban y venian de todas partes del mundo, muchas de ellas llevando en sus mastiles orgullosamente nuestra triunfante ensena nacional" (53).

Este somero analisis revela que el sueno de Alvarado no parte de la liquidacion del modo de produccion capitalista, sino que confia en que es posible su reforma integral para ponerlo al servicio de las mayorias. En el Yucatan utopico el capital dejaria ser--segun dicta el analisis marxista--un proceso social que necesita la explotacion del trabajador para producir plusvalia y, por el contrario, se estableceria una asociacion cooperativa entre capitalista y obrero que redundaria en un bienestar general. Los capitalistas
   llegaron paulatinamente y casi automaticamente a establecer la
   explotacion de las haciendas en una especie de asociacion, en que
   por una parte entraba el hacendado como capitalista y por otra los
   trabajadores como industriales. El resultado fue que las
   condiciones de trabajo y el monto de la produccion mejoraron en
   todos sentidos. El capital y el trabajo, en vez de ir uno contra el
   otro, se sumaban y se entregaban, llenando asi su justa funcion
   social y produciendo inmediatamente el exito. (57)


Lo anterior necesitaria una transformacion radical de ambas partes: el capitalista dejaria de formar una clase ociosa que solo busca las ganancias sin explorar nuevas formas de innovacion y eficiencia, mientras que los obreros renunciarian por medio de la educacion a la pasividad y los vicios para "elevarse" a la altura de sus jefes. De este modo, como se vera a continuacion, la utopia de Alvarado engancha con la tradicion decimononica de socialismo en Mexico. Se puede argumentar, de hecho, que "Mi sueno" moviliza algunas nociones fundamentales del primer socialismo en su intento de moderar--sin jamas liquidar--la expansion capitalista en el pais.

Socialismo utopico

Segun ha estudiado G.D.H. Cole (2, 3), el socialismo surgio en Europa en la decada de 1830 cuando "la cuestion social"--las relaciones sociales que trascendian a los individuos--se revelo como el problema central que habia que solucionar para materializar los ideales ilustrados de progreso y perfeccion humanas. El primer socialismo establecio el trabajo--fuente de riqueza y eje de la vida social--como la base de los males sociales y de su posible solucion. En la mayoria de los casos, las primeras propuestas socialistas implicaron la esperanza de una organizacion racional y cientifica de la produccion economica que garantizaria la paz y felicidad duraderas. La armonia era concebida como un principio trascendental, incluso divino, que regia tanto las fuerzas naturales como las directrices de la historia y las sociedades humanas. De ahi que los socialistas utopicos enfatizaron el papel de la asociacion y la solidaridad como normas sociales, en oposicion a la importancia asignada a la lucha/conflicto en el marxismo o a la competencia en el liberalismo (Cole 4, 5). La imagen de una sociedad basada en la asociacion armonica de los factores de produccion guio las propuestas del primer socialismo, mientras que el marxismo proponia la lucha de clases como motor de la historia y el liberalismo insinuaba que el individualismo y la competividad eran instintos humanos basicos.

En su Catecismo de los industriales, Saint Simon dividia la sociedad de su epoca en dos clases sociales: la industrial y la ociosa. A la primera pertenecia toda persona que contribuia de alguna manera a la produccion de los bienes necesarios--materiales y espirituales--para la sobrevivencia y coexistencia humana: propietarios, capitalistas, hacendados, obreros, jornaleros, artistas, artesanos, etc. (245). La clase parasita, por su parte, estaba formada por individuos que no colaboraban activamente en la satisfaccion de las necesidades materiales y espirituales de la sociedad, tales como legisladores, nobles, militares, sacerdotes, funcionarios publicos, etc. Los males sociales germinaron en Occidente cuando la clase parasita fue elevada al mayor rango, de tal manera que esta establecio un orden social que favorecia su propia consolidacion y desmotivaba la expansion de las fuerzas del progreso encarnadas en la clase industrial. La reestructuracion pacifica de la sociedad que proponia Saint Simon suponia, entonces, depositar el poder de decision y direccion en las manos de los industriales, quienes gobernarian con base en la ciencia y la razon (252). Para lograr dicho cometido, no era recomendable tomar acciones violentas que terminarian por trastornar la sociedad, sino persuadir a todos los involucrados acerca de la conveniencia de una reorganizacion racional de las fuerzas economicas.

En este sentido, antes que sugerir metodos violentos como la accion directa (anarquismo) o las practicas revolucionarias (marxismo), los primeros socialistas privilegiaron las estrategias de persuasion--propaganda, esfuerzos educativos, mejoramiento moral--dirigidas a todas las clases sociales como modos predilectos de alcanzar un estado social armonico (Cole 6). Fourier, por ejemplo, vivio sus ultimos dias sonando que sus planes de propaganda terminarian por convencer a los capitalistas para invertir en la construccion de falansterios a lo largo y ancho de Europa. El rotundo ejemplo de las primeras comunidades exitosas persuadiria a los indecisos y escepticos de que solo un sistema social fundado en la cooperacion garantiza el bienestar de la humanidad. La via de transformacion social no era la toma del poder ni "la politica" (elecciones, huelgas, etc), sino la asociacion cooperativa de productores en comunidades relativamente autosuficientes. Lo anterior supuso en muchos casos la indiferencia o incluso rechazo del Estado, pues prevalecia la idea de que la reorganizacion racional de las fuerzas economicas bastaria para transformar radicalmente las imperfectas sociedades humanas. En otros casos, como en el de Saint Simon, el Estado era concebido como un aparato tecnocratico conformado por expertos y cientificos que tenia el objetivo de administrar eficientemente la economia.

El texto de Alvarado retoma varios aspectos de la tradicion del socialismo utopico que circulo extensamente en la segunda mitad del siglo XIX en Mexico. Siguiendo los planteamientos de Saint Simon, en el Yucatan utopico no existe un antagonismo necesario entre obrero y capitalista, entre trabajo y capital. Tanto el obrero como el capitalista pertenecen a una misma clase cuya tarea esencial es guiar a la sociedad en el camino del progreso. Mientras que el marxismo insinuaba que la desaparicion de la opresion economica era imposible en tenninos practicos sin la eliminacion del modo de produccion capitalista-la acumulacion de capital es, despues de todo, un proceso que no depende de la voluntad o las buenas intenciones de los capitalistas--, Alvarado y Saint Simon partian de la premisa de que un orden social justo y armonico era factible en buena medida si se persuadia a los capitalistas de adoptar una nueva mentalidad basada en la cooperacion. En Mi actuacion revolucionaria en Yucatan, Alvarado describe puntualmente como intento convencer a los capitalistas: "Llame a los capitalistas, a los duenos de la riqueza... Oyeron de mi solo palabras de aliento, tendientes a procurar su propio bienestar, que no podia ser nunca aquel que tenian, arrancado con la injusticia y con el oprobio de los otros; sino el que podia traerles su cooperacion honrada, entusiasta y fuerte, en el gran conjunto del trabajo y de la armonia social, que les pedia inaplazablemente su parte de labor" (Alvarado, "Mi actuacion" 88).

En "Mi sueno" la causa del nuevo orden social no es, pues, la organizacion de los proletarios por medio de huelgas o protestas, mucho menos la expropiacion o accion directa pregonada por el anarquismo. La utopia de Alvarado sostiene que la principal causa del orden utopico es "nuestra formidable Revolucion que, respondiendo a los mandatos de la epoca y llevando en su fuerza la fuerza del progreso, impuso sus tendencias redentoras y no solo redimio al pobre y al indio, libertandolos de la devoradora tirania del capital, injusta y legendariamente privilegiado, sino redimio tambien al capitalista, arrancandolo al fin de la garra sombria y enervante de la tradicion" ("Mi sueno" 55, 56). Aqui el conflicto revolucionario iniciado en 1910 no es concebido como un levantamiento popular y heterogeneo que derroco el antiguo orden oligarquico, sino como una manifestacion del Progreso en tanto principio trascendental que guia a la humanidad. Mas que un proceso de organizacion politica "desde abajo", la Revolucion es vista como un impulso benefico que impone su influencia "desde arriba" y "desde afuera" con el objetivo de que el capitalista reconozca que la innovacion cientifica, la eficientizacion de la produccion y la cooperacion con el obrero son las unicas vias hacia el progreso.

El Estado ocupa un lugar particular en el relato de Alvarado: no es presentado como un espacio privilegiado de conflicto politico, sino como un agente imparcial y racional que asegura la correcta organizacion de todos los factores economicos; al mismo tiempo, el Estado es la unica via por donde pasa lo politico en el Yucatan futuro, pues el aparato estatal decide en que consiste el correcto funcionamiento de la sociedad, es decir, cual es la distribucion de roles y lugares sociales que debe mantenerse. En esencia, el papel del Estado en la utopia de Alvarado es mediar entre el capital y el trabajo para neutralizar todo conflicto politico y todo antagonismo entre las clases sociales. En otras palabras, el Estado cumple la funcion de evitar "la tirania del capital" que causaria resentimientos y agravios en las clases populares, lo cual generaria a su vez iniciativas subversivas que pondrian en peligro la expansion capitalista. Para ello, el aparato estatal se encarga principalmente de asegurar los servicios publicos a toda la poblacion (luz, agua, telefonos, sanidad, seguro medico, tranvias, ferrocarriles) y de organizar--con la colaboracion de esfuerzos privados--la adecuada explotacion de las materias primas (petroleo, henequen, maderas, azucar) para el beneficio general.

"Mi sueno" anticipa, pues, el "modelo mixto" de economia que se implementaria en los gobiernos posrevolucionarios de los anos veinte y treinta. En el Yucatan futuro se ha creado la Compania de Fomento del Sureste, una empresa publica que recibe fondos tanto del Estado como de empresarios privados, asi como otras instituciones conformadas por miembros de la iniciativa privada bajo la "constante vigilancia oficial" (60) del Estado, tales como la Camara Agricola del Estado, Camara de Comercio, Comision Reguladora del Mercado de Henequen, etc. Todas estas instituciones semigubernamentales son "el nucleo en torno del cual fue girando y solidificandose y creciendo la asombrosa vida economica del Estado (Yucatan)" (60) a traves de la concesion de creditos, la ensenanza de nuevos metodos, la atraccion de inversiones extranjeras, etc. En La reconstruccion de Mexico, un libro posterior que desarrolla ampliamente su programa politico, Alvarado aclara que: "No es el Estado manejando y explotando las riquezas naturales, sino el conjunto del Estado, los ciudadanos mexicanos y los extranjeros, entrando de lleno en una grande obra, racional, cientifica, metodizada, de explotacion de todas nuestras riquezas para beneficio de todos, gobernantes, gobernados y asimilados a nuestra vida nacional" (Alvarado, "La reconstruccion" 143).

Asi como el Estado toma control de los recursos naturales estrategicos, del mismo modo favorece el bienestar de la clase trabajadora a traves de las empresas publicas que aseguran vivienda, agua limpia, drenaje, medios de transporte, etc. En un afan de materializar "el ideal puro del colectivismo honrado y culto" ("Mi sueno" 67), el Estado ha promovido tambien el establecimiento de colonias agricolas y agrupaciones mutualistas basadas en la cooperacion armonica entre trabajadores que pertenecen a una misma industria. El "trabajo libre"--es decir, la transicion del trabajo esclavo al trabajo asalariado, condicion esencial del modo de produccion capitalista--ha permitido que los obreros urbanos y rurales progresen como colaboradores cercanos de los capitalistas. Gracias a estos avances el trabajador "entro al concierto de los hombres conscientes yala lucha franca por una existencia cada vez mejor" (57); dejo atras su impulso a conformarse con una economia de supervivencia y, en cambio, "fue acrecentando sus necesidades. Se fue civilizando, y palpando las necesidades y a la vez sintiendo aguzarse las exigencias de la civilizacion. Deseo mejores vestidos, mejor calzado, mejores y mas higienicos alimentos..." (57).

Asi pues, "Mi sueno" de Alvarado se vincula a la tradicion del socialismo utopico-en particular, a la obra de Saint Simon--en cuestiones claves: el trabajo como eje economico y moral de la nueva sociedad, la planificacion racional y cientifica de la economia, la posibilidad de una asociacion armonica entre capitalistas y obreros, el uso de la persuasion como via de transformacion, el papel rector del Estado. A primera vista, la confluencia de estos criterios ha generado una sociedad totalmente armonica encaminada a la prosperidad economica y el mejoramiento moral. Me interesa resaltar, sin embargo, que el texto de Alvarado pone en evidencia la presencia de gestos subalternos que interrumpen la logica policial del Estado y su narrativa desarrollista. Se trata de muestras de agencia subalterna que no aparecen en forma de eventos evidentemente politicos--protestas, rebeliones, etc.--, sino que implican estrategias sutiles como el silencio, la retirada, la indiferencia. Hay en esos gestos subalternos, a pesar de las mismas intenciones de Alvarado, una imagen de formas de lo politico que resisten la categoria de momentos prepoliticos o irracionales que necesitarian, segun la optica oficial, ser subsumidos por el Estado para tener un valor politico.

Subaltcrnidad

La nocion de subalternidad, tal como fue reformulada por los Grupos Surasiatico y Latinoamericano de Estudios Subalternos, apunta tanto a una condicion historica-politico como a una operacion critica-deconstructiva. Por un lado, la subalternidad se refiere a la subordinacion--en terminos etnicos, socioeconomicos, etc.--de un particular individuo o colectividad en el marco de una articulacion hegemonica especifica (Guha 35). Pero cabe aclarar que el "subalterno" no es equivalente al proletario, segun la teoria marxista, o de manera mas general al oprimido. Los Estudios Subalternos surgieron, de hecho, como una reaccion a la insuficiencia critica de las epistemologias tradicionales, liberales o marxistas, para conceptualizar la opresion en un contexto postcolonial. Se puede decir que todos los subalternos han sido oprimidos, pero no necesariamente todos los oprimidos son subalternos. El proletario, aun cuando es igualmente explotado, no es un "subalterno", porque el concepto clasico de "proletariado" implica un proceso de organizacion politica. Estar en una posicion subalterna--la subalternidad es una posicion social y no una identidad estable--consiste mas bien en "to be removed from all lines of social mobility" (Spivak, "Scattered" 475), es decir, ubicarse en el afuera constitutivo de un orden hegemonico. La conformacion de toda hegemonia implica necesariamente la postulacion de un "otro" subalterno que no se adecua a los modelos normativos. El subalterno ocupa el lugar de ese "otro" cuya exclusion es indispensable para la consolidacion de un campo social y para la formacion de la "fictive ethnicity".

Al mismo tiempo, ademas de ser un "efecto" politico necesario de la hegemonia, la subalternidad conlleva "a theory of reading in the strongest possible general sense" (Spivak, "Subaltern Studies" 198). La reflexion de Spivak parte de una consideracion sobre la labor del historiador/intelectual y su relacion desajustada con la subalternidad: esta siempre se manifiesta como el "limite absoluto" de las narrativas historicas, es decir, siempre permanece como un lugar heterogeneo a los intentos de narrativizar un relato coherente y logico. La famosa pregunta "?puede el subalterno hablar?" no apunta entonces a la posibilidad de una relacion transparente entre el intelectual y el subalterno: el primero escucharia y organizaria solidariamente el discurso que el subalterno emite como sujeto soberano y unitario. No se trata de "dejar hablar" por si mismos a los subalternos, sugiere Spivak, porque esa idea corre el riesgo de reintroducir el elemento de representad vi dad--la idea de que los intelectuales pueden hablar en nombre de los subalternos--que precisamente buscaba eliminar (Spivak, "Can the Subaltern" 70). Por definicion, la subalternidad tiende a desbordar toda representacion politica, historica o literaria, porque en el proceso mismo de representar--en sus dos acepciones, "hablar sobre" o "hablar en nombre de"--se impone una imagen prescriptiva que no puede hacer justicia a la heterogeneidad radical del subalterno. Partiendo de la reflexion de Spivak, Gareth Williams sostiene que la subalternidad entrana la promesa de un mas alla de la logica policial que organiza la legibilidad social: "the category of subalternity upholds the possibility of disrupting hegemonic chains of signification and of relinking them in perhaps new nonhegemonic ways" (The Other 10).

En la utopia de Alvarado se presenta la configuracion de una nueva articulacion hegemonica en torno a la "clase industrial", la cual integra tanto a los antiguos hacendados como a los obreros que han sobrellevado una transformacion notable. La nueva articulacion se fundamenta entonces en la creacion de la imagen normativa del industrial ideal. En primer lugar, el industrial debe ser "libre" segun la definicion capitalista: es decir, los obreros ya no hacen trabajos forzados u obligatorios sino que son capaces de vender su fuerza de trabajo en el mercado; mientras que los hacendados ya no se aprovechan de un sistema socioeconomico feudalista que los favorecia desproporcionadamente, sino que ahora trabajan en igualdad de condiciones y se esfuerzan por mejorar sus negocios para aumentar sus ganancias. Dicha libertad significa, en resumidas cuentas, que no existen elementos ociosos o parasitos que exprimen las ganancias del esfuerzo de los demas, sino que cada uno de los industriales trabaja en asociacion con otros para el beneficio privado y publico. Estas nuevas circunstancias implican que los industriales se han convertido en un agente sumamente productivo, generador de riquezas nunca imaginadas en el antiguo orden opresivo. El obrero ya no se organiza en sindicatos o partidos que promueven el "odio" entre las clases sociales, sino que se organiza en cooperativas para lograr "el ideal puro del colectivismo honrado y culto" ("Mi sueno" 67) que a final de cuentas genera mayores ganancias economicas. Este "mutualismo" de inspiracion proudhiana rechaza las iniciativas revolucionarias y apunta mas bien a paliar la concentracion excesiva de la riqueza a traves de la cooperacion e intercambio de bienes.

De igual modo, el industrial ideal debe ser "civilizado", es decir, un individuo mestizo, culto, secular e interesado por los mas recientes avances cientificos y culturales. A traves de la prensa, las bibliotecas populares y la educacion formal se ha logrado "civilizar" a la poblacion yucateca gracias a "la difusion de las doctrinas libertarias y de los principios cientificos que vienen a ser un verdadero foco de luz en contraposicion a las cuevas oscuras y temerosas que antes existieran en aquellos lugares en dias que da verguenza recordar" (72). El gobierno revolucionario ha limitado, ademas, el "tremendo poderio del clero" de tal modo que "era cosa imposible volver a enraizar el fanatismo en tierras en donde estaban florecidas para siempre la luz y la verdad" (70). Al mismo tiempo, la propagacion de la higiene social, los "boy scouts" y los deportes han creado una "raza fuerte y digna, sana y poderosa", llena de "vigor moral y fisico" (63), que contrasta con la supuesta debilidad corporal de los indigenas de la region. Todas estas iniciativas revelan, pues, la necesidad de crear una poblacion asimilada a los marcos epistemologicos, culturales e incluso etnicos de Occidente.

Ahora bien, esta imagen de un industrial ideal, totalmente incorporado al proyecto estatal modernizador, se sostiene en oposicion a esos otros individuos que transgreden el modelo hegemonico: "los fracasados, los impotentes, los incapaces, el desecho social, que no pudiendo afrontar por si mismos el peso de la vida, suspiran por convertirse en carga para los demas..." (56). Este "desecho social" ocupa el lugar de la subalternidad como afuera inasimilable y constitutivo de la hegemonia en la sociedad utopica: no solo se trata de individuos ociosos e improductivos que no contribuyen en el proceso de expansion capitalista, sino tambien trabajadores que no han asimilado los criterios occidentales de cultura. Estos obreros no han aprendido que "la vida era algo mas que comer 'pozole', dormir en una hamaca deshilada, vestir con tres metros de manta cruda y languidecer indefinidamente asi, ignorando todo bien y toda esperanza" (57), es decir, no han rechazado las marcas sociales (vestimenta, alimentacion, costumbres, etc.) que los identifican con un grupo etnico "atrasado" (indigena). En suma, estos individuos no han absorbido las "luces" de la civilizacion occidental que buscan rescatarlos de ese modo de vida "esteril", lleno de fanatismo e ignorancia, que tradicionalmente han llevado.

Significativamente, la utopia de Alvarado deja constancia de momentos en que los subalternos deciden no participar en la sociedad utopica. Se trata de momentos de interregno en el que la nueva articulacion hegemonica no termina de consolidarse totalmente: "Cuando se le dijo que estaba emancipado de todo yugo, el trabajador, que habia vivido sin sospechar que alguna vez podia hacer uso de su albedrio, se sintio tan admirado como si estuviese delante de un hecho sobrenatural y su primer movimiento fue echarse a no hacer nada, todo el tiempo que pudiera restar al preciso para ganar el precio de sus restringidas y miserables necesidades..." (enfasis mio, 56). La vision paternalista de las elites politicas se autoasigna la necesidad de representar y "redimir" a los trabajadores, los cuales son concebidos como sujetos incapaces de libertarse por si mismos. Antes que reconocer la agencia del subalterno, la optica del Estado interpreta la actitud displicente de los trabajadores como una mera equivocacion debida a su carencia de conocimiento o cultura: "En los dias en que la nueva vida estaba todavia cimentandose, el sacudimiento que trajo tan profunda renovacion produjo necesariamente algunos trastornos. Los jornaleros habian comprendido mal lo que se les predicaba acerca del completo goce de sus derechos. Esto no fue sino una crisis natural y pasajera" (56). El lenguaje del Estado se presenta como un discurso racional y natural que el subalterno, encerrado en su estado atrasado e inferior, no puede asimilar. Por supuesto, segun el relato de Alvarado una vez que los campesinos comprendieron "correctamente" la naturaleza del trabajo libre, todos esos "trastornos" desaparecieron para dar lugar a la construccion de una sociedad moderna, civilizada y altamente productiva.

En ese sentido, es posible entender esa "crisis" que origina el subalterno como una instancia de lo que Abraham Acosta denomina "lo iletrado" (illiteracy). Acosta no reduce lo iletrado a una caracteristica propia del subalterno--su analfabetismo o incapacidad para leer--ni a una supuesta cosmovision alternativa que proviene naturalmente de la oralidad. Siguiendo los planteamientos de los subaltemistas latinoamericanos, Acosta concibe lo iletrado como "irreducibly ambigous semiosis", "a condition of semiological excess and ungovernability that emerges from the critical disruption of the field of intelligibility..." (9). Este campo de inteligibilidad ha sido estructurado en la tradicion occidental a lo largo de dicotomias como escritura/oralidad, habla/silencio o discurso/ruido que sientan las bases de toda proposicion o accion politica. Incluso, a menudo las intervenciones que buscan desafiar el orden hegemonico terminan por reforzar ese campo de inteligibilidad al mantener sus bases intactas. Lo iletrado, por el contrario, perturba el orden naturalizado y hace posible la promesa de un nuevo campo radicalmente democratico en el que cualquier forma de ser, decir o actuar es posible.

"Mi sueno" deja constancia de como los subalternos "comprenden mal" las ordenes del poder, es decir, interrumpen el campo de inteligibilidad social. El texto de Alvarado pone en escena esos momentos de "trastorno" o "crisis" que evidencian la ingobernabilidad del subalterno como "limite absoluto" de las narrativas hegemonicas. El Estado reivindica el "uso del albedrio" de los industriales, pero solo si esa libertad da como resultado la adopcion del rol que se le ha asignado previamente en el marco del Estado. "Echarse a no hacer nada", por el contrario, no es una accion legitima en el Yucatan moderno que imagina Alvarado. Hay, pues, dos conceptos de libertad que se contraponen en el texto: mientras que segun el Estado la libertad esta condicionada por la necesidad de preservar la distribucion de roles ya establecida, el subalterno proyecta una nocion de libertad incondicional que supone no solo escoger entre las opciones establecidas, sino la posibilidad misma de alterar la reparticion de roles. "Comprender mal" y "echarse a no hacer nada" son gestos subalternos que transgreden el orden social aceptado y contienen en esencia no solo un modo de vida que no se adecua a las normas occidentales de productividad y civilizacion, sino tambien un mas alla de la logica policial como racionalidad dominante en Occidente.

Consideraciones finales

Salvador Alvarado moviliza en "Mi sueno" algunas ideas primordiales del primer socialismo para imaginar un Yucatan sumamente moderno e igualitario. Tanto la opresion economica como las costumbres "barbaras" han desaparecido en esta sociedad que ha sabido aumentar los beneficios palpables de la modernidad capitalista y mitigar sus efectos negativos. La utopia alvaradista se fundamenta en la realizacion del ideal socialista de armonizar el capital y el trabajo por medio de la intervencion rectora del Estado. Este "socialismo de Estado" implica la creacion de una clase industrial homogenea que pueda "poner al dia" al pais en el concierto de la civilizacion occidental moderna. Para ello es necesaria la asimilacion de todo trazo de antagonismo y diferencia--practica o identidad no normativa--que pueda desestabilizar la articulacion hegemonica. En el Yucatan futuro, la asimilacion de la subalternidad se lleva a cabo al convertir su agencia en un mero comportamiento irracional o primitivo que, sin embargo, es susceptible de ser moldeado por el Estado para fundar un orden social justo y moderno. A pesar de los propositos explicitos de Alvarado, "Mi sueno" pone en escena la subalternidad--bajo las formas de lo iletrado, el echarse a no hacer nada, etc.--como una fuerza que desarregla el proyecto estatal desarrollista y desborda sus modelos sociales normativos.

El relato de Alvarado fue publicado en un momento historico en el que la irrupcion masiva de los subalternos habia logrado lo inimaginable en el campo social y politico del pais. El mero hecho de que los ejercitos campesinos de Zapata y Villa tomaran la capital habia transformado las coordenadas de lo que se consideraba factible o posible unos anos antes (Williams, The Mexican 61). Al mismo tiempo, a partir de 1915 se comenzo un movimiento de reterrritorializacion--signado por la Constitucion de 1917, el exterminio de los caudillos populares restantes, la formacion de un partido oficial, entre otras cosas--que llevaria a la consolidacion de un orden policial en las siguientes decadas. En este proceso la fuerza critica de la subalternidad debia ser incorporada en la narrativa oficialista de tal modo que su agencia politica fuera reducida a un mero simbolo apropiado por el Estado. "Mi sueno" de Alvarado ilustra de manera notable todo ese proceso historico: enuncia las condiciones de posibilidad del proyecto estatal desarrollista, pero tambien pone en evidencia sus limites inasimilables, sus momentos de fisura interna. Asi como la retirada de los Zapatistas y villistas de la capital seria interpretada como una muestra de su inoperancia constitutiva--la revolucion campesina era incapaz de tomar el poder y emprender un proyecto genuinamente politico-, del mismo modo los gestos subalternos en el relato de Alvarado son tomados como acciones irracionales y prepoliticas debidas a un supuesto deficit cultural. Sin embargo, una perspectiva subalternista puede iluminar que ambas instancias de agencia subalterna cuestionan radicalmente la logica policial del Estado y anuncian una configuracion politica por venir basada en las diferencias inasimilables y la libertad incondicional.

Jorge Quintana Navarrete

Dartmouth College

Obras citadas

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(1) Salvador Alvarado nacio el 20 de julio de 1880 en Culiacan, Sinaloa. Comerciante y boticario de profesion, Alvarado fue en su adolescencia un lector asiduo del periodico magonista "Regeneracion". Se incorporo al movimiento maderista en Sonora y lucho en esa region hasta la caida de Porfirio Diaz. Tras el golpe militar de Victoriano Huerta en 1913, Alvarado se unio al ejercito constitucionalista en el que gozo de un ascenso meteorico hasta obtener el rango de general. En 1920, despues de su paso por Yucatan, Alvarado se adhirio al triunfante Plan de Agua Prieta con el que se derroco a Carranza. Mas tarde apoyo la sublevacion de Adolfo de la Huerta que seria sofocada por Obregon, lo cual terminaria con su exitosa carrera militar y politica. Alvarado fallecio asesinado el 9 de junio de 1923 en El Hormiguero, Tabasco.

(2) Ademas de su labor como estadista, Alvarado fue uno de los ideologos mas destacados del constitucionalismo. En conjunto con Mi sueno y Carta al pueblo yucateco, publicados durante su gobierno en Yucatan, Alvarado dio a conocer posteriormente obras en las que detallaba su pensamiento politico y social como Mi actuacion revolucionaria en Yucatan (1918) y La reconstruccion de Mexico (1919).

(3) El genero utopico--en muchos casos relacionado intimamente con experiencias de praxis politica--vivio un momento de auge durante las decadas revolucionarias en Mexico. Ademas de Mi sueno, cabe senalar la novela Eugenia. Esbozo de costumbres futuras (1919) del medico cubano-yucateco Eduardo Urzaiz, un simpatizante del gobierno de Alvarado que imagino un Yucatan futuro que estaria regido por metodos eugenesicos de control de la reproduccion. Djed Borquez--pseudonimo de Juan de Dios Bojorquez, politico cercano a Obregon y Calles--publico una novela titulada Yorem Tamegua (1923) que plantea la fundacion en 1935 de una cooperativa agricola igualitaria y prospera, compuesta mayoritariamente por indigenas yaquis y mayos, en el estado de Sonora. !Castigo! Novela mexicana de 1945 (1926) del intelectual constitucionalista Felix Palavicini sobresale por ser una novela distopica que representa un golpe de Estado comunista y el establecimiento brutal de la Republica Soviet de Obreros, Soldados y Campesinos en Mexico.

(4) En 1915, cuando Alvarado publicaba este texto, las ruinas mayas apenas comenzaban a ser exploradas y las vias de comunicacion entre Yucatan y el resto del pais eran exiguas.
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Author:Quintana Navarrete, Jorge
Publication:Chasqui
Date:May 1, 2019
Words:8250
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