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EL PROYECTO CRISTIANO DE LOS EMPERADORES MAURICIO Y HERACLIO EN LA HISTORIA DE TEOFILACTO SIMOCATTA: CONSIDERACIONES SOBRE LA NARRACION Y SU PROPOSITO.

THE CHRISTIAN PROJECT OF EMPERORS MAURICE AND HERACLIUS IN THE HISTORY OF THEOPHYLACT SIMOCATTA: CONSIDERATIONS ON THE NARRATION AND ITS PURPOSE

Introduccion (1)

Teofilacto Simocatta, escritor bizantino del siglo VII, desarrollo una extensa actividad intelectual que vio la luz en trabajos de diversa indole (2). Su obra mas conocida es la Historia (3), donde aborda el reinado del Emperador Mauricio refiriendo, ademas, a los periodos de sus predecesores Justino II y Tiberio II y al de sus sucesores Focas y Heraclio. Su trabajo representa la mayor creacion de la Tardoantiguedad sobre el Emperador Mauricio, y constituye la ultima obra historiografica tardoantigua de estilo clasicista (4).

Este tipo de historias centran su atencion, preferentemente, en los episodios politicos, diplomaticos y militares (5), y la Historia no es la excepcion. Tratando el devenir del Imperio Romano--Bizantino- entre los anos 582 y 602, alude a los conflictos politico-militares en sus fronteras oriental, balcanica y danubiana, poniendo enfasis en los encuentros diplomaticos romanos, donde destaca la inclusion de extensos discursos (6); de modo que nos presenta un cuadro historico general de la epoca del Emperador Mauricio y de los encuentros de Roma con los pueblos persa, eslavo y avaro.

Aun cuando el historiador distingue y enaltece la figura del Emperador Mauricio, no explica los motivos que lo llevaron a escribir su historia (7), omision que ha suscitado diferentes interpretaciones (8). Si bien no hay acuerdo sobre las motivaciones que llevaron a Teofilacto a escribir la historia del Emperador Mauricio, algunas caracteristicas de su obra permiten vislumbrar que esta no se abstrajo de su contexto. Escrita bajo el reinado de Heraclio (9), la Historia construye una imagen del pasado reciente del Imperio Romano en funcion de los problemas, interpretaciones historicas y necesidades de su propia epoca, lo que nos permite identificar sus posibles intenciones a partir de los recursos narrativos utilizados para ello.

Desde esta perspectiva, nuestra intencion es comprender el texto en su contexto y, de este modo, identificar la funcion de la obra en la epoca de Teofilacto. Despues de todo, el texto historiografico posee una intencion que remite a su presente, pues, como apunta Aurell, "La historiografia codifica una realidad pasada para fusionarla con el presente" (10).

Asi, nuestro problema dice relacion con la intencionalidad del escrito, la interpretacion que el autor hace del devenir y la funcion que el mismo advierte en su obra, lo que nos permitira aproximar respuestas a las preguntas: ?por que Teofilacto construye una imagen del Imperio Romano a partir del cristianismo, en lo que parece un refuerzo de esta idea en su epoca? ?Por que se remite a los eventos diplomaticos utilizando los discursos de embajadores para ello? ?Que funcion cumplen estos episodios y discursos en la vision de la historia de Teofilacto? ?Que intencion politica, cultural o religiosa pudo haber tenido en la escritura de su historia?

Aun cuando no hay acuerdo sobre las intenciones de Teofilacto, si hay claridad respecto de la exaltacion de la figura de Mauricio sobre Focas y sobre la utilidad que prestan los discursos en su obra: establecer la propia perspectiva del autor (11). Desde esta perspectiva, nuestra aproximacion a la fuente nos ha entregado algunas luces sobre el modo en que Teofilacto construye su relato, lo que nos ha permitido entrever su proposito y elucidar su sentido. En esta linea, identificamos que la narracion no se organizo solo para enaltecer a los emperadores, sino para encomiar un proyecto cristiano comun necesario de entender e imitar, para lo que utilizo recursos narrativos.

Asi, nuestra propuesta senala que la Historia de Teofilacto propone destacar un proyecto imperial cristiano virtuoso, comun entre los Emperadores Mauricio y Heraclio, y necesario para la consolidacion de la Roma Aeterna, esto es, guia del cristianismo hasta el fin de los tiempos; para lo que utilizo topicos narrativos que exaltan o denostan el periodo de cada emperador. Los recursos narrativos utilizados son, por un lado, los discursos diplomaticos, mediante los cuales construye una imagen de Bizancio a partir de virtudes y actitudes cristianas; y por otro, la intervencion providencial o sobrenatural en el acontecer. Ambos recursos le permiten otorgar una atmosfera (12) favorable o desfavorable al desarrollo del imperio cristiano que, ante la perspectiva escatologica de la epoca, era necesario fortalecer.

I. Auge y decadencia en el reinado de Mauricio: del discurso al animo del relato

Aunque Teofilacto no explicita su proposito, la repeticion de los topicos narrativos en el escrito permite denotar una atmosfera en el relato y una imagen del Imperio que, definida por el cristianismo (13), se transforma en la medida que el Emperador Mauricio adquiere mayor notoriedad (14). Estos topicos, a nuestro parecer, constituyen los recursos argumentativos del autor.

El primer episodio en que el autor ofrece una imagen del Imperio debilitado y con animo desfavorable es al inicio de la narracion. En ella nos da a conocer los primeros encuentros entre avaros y romanos, en los que a causa de la toma de Sirmio, los primeros habrian enviado una embajada a los bizantinos para tratar la paz (15). El debilitamiento romano del momento conllevaria un acuerdo que Teofilacto califica de "vergonzoso" (16), donde los romanos deberian pagar anualmente 80.000 monedas de oro al Khan.

Aun cuando frente a una primera aproximacion a la fuente parece una cifra de magnitud, lo que Teofilacto no menciona es que este tipo de tratados era comun en el Imperio Bizantino, que a traves de una amplia tradicion en politica exterior habia consolidado practicas diplomaticas que, mediante pagos (17) y concesiones de titulos (18), lograban mantener la paz en sus fronteras (19). La omision de Teofilacto se comprende bajo su proposito animico-debilitador, lo que se aclara cuando advertimos que, avanzada la explicacion, apunta que la toma de la ciudad habria sucedido poco tiempo antes de que el Emperador Mauricio ocupara el trono de Cesar (20).

Esta mencion nos permite entrever que Teofilacto comienza el relato explicando que el imperio anterior a Mauricio se encontraba en principios de decadencia, frente a lo cual el nuevo emperador se presentaba como solucion, disponiendose al cuidado de los romanos (21). Con esta ambientacion establece un directo vinculo con Mauricio, quien se inscribe con supremacia luego de comenzadas las actividades politico-militares. Y es en este escenario que Simocatta introduce discursos que complementan su idea de imperio cristiano, proponiendo una imagen de Bizancio en relacion al desempeno de los diplomaticos (22). Asi ocurre con la primera embajada bajo el gobierno de Mauricio, cual es enviada a los avaros para terminar la guerra del "acuerdo vergonzoso", donde el autor, definiendo a Roma por oposicion, destaca la arrogancia con la que actuo el Khan. Cuenta que Mauricio envio como embajadores a Elpidio y Comentiolus solicitando un tratado al Khan, quien actuaba sin moderacion en sus crimenes (23). En este contexto, Comentiolus frente al Khan senalo:
   Es apropiado para lideres ser mas prudentes que sus subditos,
   tanto de hecho como de nombre, de modo que su superioridad en
   el poder tambien sea igualada por su distincion en la virtud [...]
   correspondientemente, debido a su benevolencia pacifica, los romanos
   ignoran tus enojos previos, se han olvidado de tus numerosos crimenes
   y, puesto que son distinguidos por muchas naciones por su humanidad,
   no han movilizado armas en un deseo de represalias. [...] no
   alardees sobre lo que has arreglado con maldad y ateamente hoy;
   porque quizas es loable sentirse orgullosos de logros correctos,
   pero alardear sobre la maldad debe ser designado como arrogancia,
   y no como gloria. Grandes son sus recientes hazanas de soberbia,
   pero muy grande tambien es el poder de los romanos, la diligencia
   del Cesar, el apoyo de las naciones tributarias, el peso de sus
   recursos, y su religion, que es la mas piadosa de todas las
   naciones del mundo habitado, y por ello, la mas eficaz
   tambien (24)


Con el desempeno del embajador Teofilacto otorga una imagen cristiana al Imperio mediante la explicitacion de la virtud de la prudencia, asi como de las actitudes romanas que denotan el perdon de los actos injustos. A los avaros, por su parte, los distingue como soberbios y ateos, estableciendo una oposicion con los romanos que, apoyados en el cristianismo, otorgan al Imperio Bizantino una condicion de fortaleza y confianza en Dios. Como refuerzo a estas ideas, Teofilacto manifiesta que el Khan:
   Destruyo la santidad de los embajadores, deshonrando a Comentiolus
   con cadenas, aplastando sus pies en la mordaza de madera,
   desgarrando la tienda del embajador y, de acuerdo con una costumbre
   nativa, lo amenazo con la pena de muerte.Al dia siguiente de su
   pasion se calmo, y el mas poderoso de los avaros tranquilizo a su
   lider con argumentos persuasivos [...a] no pronunciar la pena de
   muerte [...] el Chagan estuvo de acuerdo, y los envio al emperador
   en la deshonra (25).


La caracterizacion del barbaro se propone desde la injusticia y la pasion. Se trata de una estrategia narrativa cuyo objetivo es destacar la cristiandad del Imperio, lo que implicaba definirlo mediante situaciones que evocaran un desempeno en coherencia con sus virtudes. Asi, no obstante la humillacion, Teofilacto senala que el Emperador Mauricio intento solucionar el conflicto con otra embajada, cuyo pacto implico el pago de 20.000 monedas de oro (26), ademas de las ya 80.000 presupuestadas (27). A diferencia del episodio previo--que califica de vergonzoso-, en este se destaca el rol del Emperador en la busqueda de la paz, en un intento por distinguirlo por su prudencia y fortaleza, y demostrar asi la condicion favorable del Imperio bajo su gobierno (28).

De este modo, para el primer periodo del emperador Mauricio, Teofilacto presenta su reinado como fase de triunfos que se definen por mantener la paz. Con todo, para la concepcion cristiana de Teofilacto el devenir no resulta indiferente a la Divina Providencia (29). Esta, interviniendo en la historia, se manifiesta otorgando apoyo o reprobacion a los actos de los hombres: La causalidad activa de la Providencia atraviesa todos los dias a todo el mundo, vela por los asuntos mortales con su ojo incansable y siempre administra la retribucion de la humanidad por sus actos de violencia (30).

Precisamente de ese modo ocurre con Bizancio, imperio cristiano apoyado providencialmente en los conflictos, que Teofilacto destaca con enfasis durante el reinado de Mauricio. Cuenta que en la batalla entre Roma--liderada por Filipico- y los persas--guiados por Kardarigan-, ante la desventaja numerica y animica de los primeros, Filipico Mostro una imagen de Dios Encarnado, que la tradicion, desde la antiguedad hasta el presente dia, proclama que fue modelada por la sabiduria divina, y no formada por las manos de un tejedor ni por el pigmento de un pintor (31).

Quien ademas, derramando un torrente inagotable de lagrimas por el desperdicio del conflicto, empleo frases de exhortacion para el ejercito (32), las que fueron suficientes para aumentar el esfuerzo [...] y despertar el entusiasmo de indolentes y perezosos (33).

La exposicion de Teofilacto vincula el devenir del Imperio con una causa religiosa cristiana, lo que consigue con la mencion de animo lograda por Filipico mediante sus palabras y la imagen de Cristo (34), otorgando asi fortaleza sobrenatural a sus logros (35). Ademas, la mencion refuerza el poderio del Imperio de Mauricio, quien sabiamente habria escogido a Filipico (36) como general (37). Teofilacto comenta que el impetu de Filipico no habria bastado ante el ejercito de Kardarigany puesto que el mal era interminable, advierte que un proposito divino dicto sentencia contra la tribu extranjera [...] donde una voz resono a toda velocidad entre los romanos, ordenandoles que golpearan en el caballo enemigo (38). Y hecho esto, los romanos lograron la victoria.

El grito, atribuido al capitan Esteban, fue desmentido por este cuando le preguntaron por la ingeniosidad de la estrategia, advirtiendo publicamente que nunca habia producido empresa tan ingeniosa; y era reacio a buscar la gloria de ese modo y falsear las operaciones divinas en su sagacidad personal (39).

Aunque el evento presenta la interpretacion historica de Teofilacto, constituye, desde el punto de vista historiografico, un recurso para manifestar un posicionamiento enaltecido del Imperio Romano frente al Persa, dando cuenta del trasfondo cristiano de Bizancio y de la aprobacion divina de su desempeno. Esta consideracion queda mas clara en el enfrentamiento de Comentiolus contra el Khan de los avaros en el 586, momento en que, frente al agotamiento de las fuerzas romanas: una especie de muerte acuosa vino sobre los barbaros, en el que un reflujo de la marea de repente se trago al enemigo, por asi decirlo (40).

Se trataria nuevamente de un apoyo divino, cuya interpretacion suponia explicitar la intervencion sobrenatural para demostrar su apoyo a la causa bizantina. Del mismo modo sucede cuando la Divina Providencia ayuda a los romanos en momentos de hambre, guerra y festividad cristiana:
   Con la inminente llegada de la gran fiesta de los cristianos, que
   celebra por igual la pasion y resurreccion de Dios el Salvador,
   cuando el hambre afectaba duramente a los romanos, el Khan, con
   extrana providencia, envio a los romanos una embajada cuya mision
   era poner fin a la hambruna (41).


Aunque Teofilacto manifiesta la relevancia del reinado de Mauricio, la atmosfera favorable del ambiente no se mantiene de forma homogenea. Antes bien, con el avance de los anos el apogeo inicial va sufriendo quiebres, lo que pareciera relacionarse con discrepancias internas de los romanos, como ocurre, a causa de la disminucion del estipendio (42), con la insubordinacion del ejercito (43). Para solucionar la situacion, el Emperador Mauricio, nombrando a cargo del ejercito a Prisco, la enfrento mediante la diplomacia. Prisco envio a los soldados insubordinados al Prelado de Constantinopla, quien puso al corriente de la normalizacion del pago a estos ultimos (44). Sin embargo, los soldados, haciendo caso omiso al embajador, lo despacharon, amenazando ademas la integridad de Prisco (45).

Para Teofilacto este caso resulta de sumo interes, por cuanto constituye un episodio de insurreccion y rechazo a las palabras del clerigo, que, representando el apoyo religioso a la causa imperial, es reprobado por Focas, lider de la faccion insubordinada que con posterioridad sera fuertemente criticado por el historiador (46). El evento nos muestra como la integracion de Focas en la historia se relaciona con situaciones de cariz negativo, donde el apoyo divino deja de manifestarse y adquiere una connotacion de decadencia moral que resultara en el debilitamiento del Imperio de Mauricio hasta su muerte.

Asi, el cambio animico se presenta de forma paulatina y la inclusion de otros discursos promueve al Emperador Mauricio sobre los avatares. Un interesante episodio es la guerra interna persa, donde Cosroes, depuesto por el usurpador Baram (47), acude a Mauricio. Envia a Probo como embajador, quien portando un discurso escrito por el mismo rey depuesto (48) senala:
   Cosroes, rey de los persas, saluda al mas prudente rey de los
   romanos, compasivo, pacifico, magistral, amante de la nobleza y
   enemigo de la tirania, equitativo, justo, salvador de los heridos,
   generoso e indulgente [...] hay, pues, ciertos demonios malignos
   y perversos que abundan en el mundo, que estan ansiosos de
   confundir a todos de las excelentes disposiciones de Dios, y, a
   pesar de que sus empresas no lo logren, es adecuado a los hombres
   de Dios, amantes de la piedad, salir al campo contra ellos,
   despues de haber recibido de Dios un tesoro como la sabiduria
   y el brazo fuerte y armado de la justicia. Ahora, en estos dias,
   los demonios mas maliciosos han atacado al Estado persa logrando
   cosas terribles [...] Baram, ese esclavo abominable [...] ha
   confundido a todo el estado persa; todo lo que se lleva a cabo
   y se esfuerza es con el fin de saciar una gran ansia de poder
   [...] Es entonces apropiado a tu providencia pacifica dar una
   mano salvadora a un reino (49).


Varios elementos enaltecen al Emperador Mauricio, a quien Teofilacto define y caracteriza con virtudes y actitudes cristianas que conforman una imagen del Imperio Romano como conjunto. Se establece un directo vinculo entre Roma y el cristianismo que, al plantearse como fundamento del Imperio, legitima la idea de este como sostenedor de la justicia a irradiar por el orbe. Este tipo de discurso se presenta en la segunda etapa animica de la historia de Mauricio. Alli, los enfrentamientos con otros pueblos conllevan triunfos que Teofilacto vincula con el emperador y sus caracteristicas cristianas, estableciendo una directa relacion entre el devenir favorable del imperio y el desempeno de su emperador.

El acontecer favorable, que hemos denominado segunda etapa, decae paulatinamente hasta la muerte de Mauricio y el posterior establecimiento de Focas al poder; donde adquiere una connotacion negativa. De modo que a partir de la inclusion de Focas en la historia y especialmente en los episodios de insurreccion, el devenir del Imperio comienza una direccion desfavorable en los ambitos politico, militar y espiritual. Esto lo percibimos, por un lado, en los encuentros diplomaticos con avaros y persas, y, por otro, en la intervencion sobrenatural.

A este respecto, Teofilacto (50) nos cuenta que, con Prisco comandando las fuerzas imperiales en Tracia, el Khan de los avaros le envio a Koch (51) como embajador, quien senalo:
   ?Que es esto, oh dioses? Entre aquellos para los que la devocion
   es apropiada, recientemente se ha establecido la impiedad. Los
   romanos han roto la paz, han degradado el derecho de los tratados y
   despreciado las garantias de los acuerdos, el respeto de la
   confianza se ha desperdiciado, asi como la mediacion del juramento,
   que ha perecido [...] Al hacer la guerra haces el mal; la firma de
   la paz esta agraviada [...] Hacemos la guerra con los dioses de
   nuestro lado, ya se sitiando la ciudadela de juramentos [...] han
   dado rienda suelta a traicion [...] y los insultos han tomado
   abiertamente el campo (52).


El discurso del barbaro se aleja de los anteriores, e incluso esta vez presenta palabras de sabiduria a los romanos, atendiendo a la violacion del acuerdo establecido sobre la movilizacion de tropas por Tracia (53). A este respecto, es probable que el mensaje no responda a la epoca de Mauricio, sino a la del propio autor de la Historia (54), que dirigiendose a un publico romano (55) pudo evidenciar el decaimiento politico-juridico--y moral- de Roma por la caida del Emperador Mauricio y por el interes de Focas por el poder. Con todo, la critica es paulatina antes de la muerte de Mauricio; y mientras goberno, Teofilacto manifiesta sus esfuerzos por dirigir el imperio. Asi, para contrarrestar las palabras del barbaro y aminorar la vision negativa de Bizancio en tiempos de Mauricio, advierte: Despues del termino de este discurso, y a pesar de la angustia suscitada por la fuerza y direccion de las palabras, Prisco concedio el perdon a la audacia del barbaro. Por lo tanto, no ofrecio ninguna refutacion a la temeridad (56).

En el episodio podemos identificar la actitud cristiana de Prisco a partir del perdon (57), lo que se refuerza con manifestaciones a la prudencia y mesura con que trato una situacion que bien podria haber suscitado disputas mayores. Asimismo sucede en otra intervencion romana frente al Khan de los avaros (58), donde Teodoro, embajador romano, entrega un mensaje que expresa por ultima vez bajo el reinado de Mauricio palabras de sabiduria, que exhiben al Imperio Romano como prudente, justo y mesurado. Cuenta Teofilacto (59) que ante la grandilocuencia y soberbia del barbaro, quien senalo al embajador su inmensa propiedad y la inexistencia de quien lo enfrentara (60), el romano, cuya comprension de la historia era genial, humillo la grandilocuencia del barbaro con precedentes (61), diciendo:
   Escucha, Changa, un cuento antiguo y muy sabio. Dicen que una vez
   vivio un hombre: Sesos tris, que era muy afortunado y el mas
   eminente en el reino de Egipto. La antigua leyenda dice que este
   hombre se enorgullecia de su riqueza y de que sus fuerzas fueran
   completamente invencibles (62). Pero se embrutecio tanto, por
   asi decirlo, que construyo un carro de oro con incrustaciones,
   envuelto con piedras preciosas, y se sento en el; se despidio
   de yeguas y de mulas, pero con el yugo rodeo los cuello de
   los reyes conquistados, y estos, desafortunados, sacaron el
   carro de Sesos tris al foro. Entonces el rey de Egipto no se
   comporto moderadamente con su victoria, sino que con frecuencia
   reprocho su derrota con desgracia. Dicen que en un grande y famoso
   festival, cuando las multitudes de egipcios se habian congregado,
   uno de los reyes sometidos a la carroza-yugo no saco el carro y,
   echandose hacia atras en repetidas ocasiones, observo el movimiento
   de las ruedas. A continuacion, el transporte se volvio inarmonico,
   ya que los designados para este proposito no actuaban de comun
   acuerdo, y el rey de Egipto dijo al que se retorcia en repetidas
   ocasiones: "Hombre, ?por que estas cambiando tu mirada hacia
   atras? ?Por que estas examinando las ruedas? ?Que esperas lograr
   con la boca abierta?" Pero el, con gran inteligencia, dijo a
   Sesostris: "me he maravillado por el movimiento de las ruedas.
   Tienen un movimiento inconstante: Ahora, partes de ellas en el
   aire vuelven de nuevo a la tierra, mientras que de nuevo las
   partes de la planta son elevadas" Por lo cual Sesos tris, dicen,
   al oir esto, aprendio a no ser arrogante, y decreto que los
   cuellos reales fueran liberados de los yugos, y que a partir de
   entonces el transporte de mercancias se confiara a las mulas.
   Que esta sea la leccion, Chagan. Nada es menos fiable que el
   exito (63).


En el discurso de Teodoro destacan la prudencia y la mesura, cuyo objetivo persigue, a ojos del autor, la justicia de los eventos. En este marco, el discurso se plantea en coherencia con la idea de un imperio cuyo fin trasciende la individualidad del gobernante, otorgando una relacion con las virtudes y actitudes cristianas que a lo largo del escrito pretenden caracterizar al Imperio Bizantino. Asimismo, y considerando al publico de la Historia, el texto no solo nos remite a un discurso dirigido al Khan, sino que la situacion explicada por el embajador bien puede constituir una analogia entre las actitudes de Sesostis en Egipto y las de la misma Roma de la epoca de Focas (64). De este modo, el texto podria instaurarse como refuerzo en la construccion de una imagen negativa de Focas como gobernante.

Resulta de interes la paulatina integracion de aspectos sobrenaturales que manifiestan un decaimiento del imperio de Mauricio, asi como la presentacion de malos augurios que manifiestan un futuro desfavorable. Comenta que previo al envio de Teodoro, en el mismo periodo de guerra contra los avaros:
   Prodigios extranos nacieron en las proximidades de la ciudad: un
   nino de cuatro patas y otro con dos cabezas. Aquellos que se han
   involucrado profundamente con estas historias dicen que la aparicion
   de portentos en ciudades no significa nada bueno. Y asi, los
   prodigios fueron exhibidos al emperador Mauricio y condenados a
   muerte (65).


Las menciones sobrenaturales tambien constituyen un recurso narrativo para entregar animo al relato. En este marco, ya avanzada la narracion, y cuando Focas se ha integrado en el acontecer--principalmente como embajador de los insurrectos-, nos cuenta Teofilacto:
   En el curso del decimonoveno ano del gobierno del emperador, una
   prediccion de futuro ocurrio y reconocio los sufrimientos
   universales del mundo; para un cierto hombre, que se habia retirado
   del mundo actual, que habia participado de los misterios a traves
   de la practica de la contemplacion y que se retiro a una vida
   solitaria, luego de haber desenvainado una hoja y de pasearse por
   el Foro con ella en la mano [...] profetizo que el emperador,
   junto con sus hijos, moririan asesinados por el cuchillo [...]
   El hombre asevero que el mensaje profetico se habia manifestado
   a el, no sin expresion divina (66).


La prediccion manifiesta por el anacoreta se cumpliria a cabalidad el ano 602 bajo las ordenes de Focas, y los males que ello acarreo traerian, al decir de Teofilacto, los sufrimientos del mundo. La inclusion de la profecia en la Historia no es resultado de una actitud inocente o imparcial del historiador, sino todo lo contrario; la mencion de los sufrimientos universales y de la muerte de Mauricio (67) son un recurso para demostrar que el responsable de ello es Focas (68), de quien Teofilacto construye una imagen negativa. Esto lo entendemos mejor si consideramos que Simocatta construye un relato que pretende exaltar el reinado de Mauricio y vincularlo con el de Heraclio por su proyecto cristiano comun (69), cuya mencion, aunque de modo implicito, nos la entrega en la seccion mas original de su composicion, esto es, el dialogo entre la Filosofia y la Historia, narracion "sin paralelo en la historiografia clasica o cristiana" (70).

II. Del discurso diplomatico al discurso inaugural: el dialogo entre Filosofia e Historia

Si bien los casos analizados se presentan como ejemplos para instalar ideas favorables a Mauricio y contrarias a Focas, donde los discursos de la diplomacia y las intervenciones sobrenaturales constituyen un modo de presentar, contextualizar y reforzar el ideario de Teofilacto, otros aspectos dan cuenta de las intenciones del autor por integrar a Heraclio en el relato, asi como de otorgarle una connotacion favorable a su reinado. Se trata de discursos presentes al inicio del escrito, cuyo proposito es evidenciar el resurgimiento de la historia, que, segun Teofilacto, estuvo largo tiempo muerta (71).

El dialogo entre la Filosofia y la Historia comienza con una mencion de la Filosofia solicitando ayuda a la Historia para solucionar los dilemas del conocimiento en la investigacion (72), a lo que la ultima responde, con humildad, que la ayudara en lo que alcanzara su entendimiento, advirtiendo luego: nada justo puedo mantener en desconocimiento (73). A traves de esta mencion, Teofilacto manifiesta la validez y la necesidad de la historia, lo que colabora a legitimar su relato y a disponer la atencion de su receptor. Y luego introduce una exposicion de la Filosofia a la Historia que nos remite a su propia epoca y que permite comprender un mensaje que promueve la vision favorable de Heraclio y que denosta la de Focas. Apunta Teofilacto:
   Filosofia: Con alegria te preguntaria, hija mia, por que medios y
   como fue que solo el otro dia tu volviste a la vida. Pero la gran
   seduccion de nuestra incredulidad nos comprueba el discurso
   nuevamente y, como si fuera un bozal, nos restringe al silencio,
   no sea que por ventura de una aparicion maravillosa nos este
   seduciendo. Porque, mi nina, tu estabas muerta hace mucho tiempo
   [...] Voy a guardar silencio sobre el resto, por respeto a mi
   propio decoro y la dignidad de la audiencia. Yo tambien, hija mia,
   fui condenada al ostracismo despues de la columnata real, y no
   podia entrar al Atica en el momento en que Tracio Anito
   destruyo a Socrates mi rey. Pero, posteriormente, el Heraclida
   salva y restaura el estado, exorciza la polucion de los palacios,
   y de hecho se instalo en el recinto real. Celebro a las cortes
   reales y compongo estos antiguos himnos aticos para mi; de
   hecho, esta es la fuente de la prosperidad; pero para usted, mi
   hija, quien fue tu salvador y como fuiste salvada?


El caso resulta de interes, ya que Teofilacto da cuenta que la historia no ha podido escribirse en el periodo de Focas, constituyendo una afrenta al conocimiento de lo justo. Sin embargo, la intervencion de la Filosofia, senalando su situacion similar en tiempos de Anito, representa una analogia para comprender el caracter que intenta otorgarle a Focas (74), a quien relaciona al antiguo acusador de Socrates, que Aristoteles (75) conecta con las practicas del soborno a los tribunales atenienses y queseria acusado por traicion a la patria (76). Por otra parte, la Filosofia alude a los heraclidas y concede un papel ordenador a Heraclio (77), como restaurador o fundador de Bizancio.

El dialogo entre Historia y Filosofia permite identificar que el escrito se refiere al pasado desde el tiempo del autor (78), puesto que "elabora una retorica que esta en directa relacion con los hechos relevantes de su epoca". Asi, la intervencion providencial responde a la cultura bizantina de su epoca (79). A este respecto, Marin advierte situaciones similares a las de Teofilacto en otros textos del periodo, que recogiendo los sucesos del sitio de los avaros a Constantinopla, dan cuenta de interpretaciones de la historia similares. En este sentido, el sitio avaro del 626 implico "la confirmacion de sus creencias--y quiza tambien de sus temores- y su confianza en la Divina Providencia. En efecto, los habitantes de la Basilevusa Polis pudieron apreciar con sus propios ojos como la ciudad era salvada por un milagro: la Virgen Maria, intercesora predilecta ante su Hijo Jesucristo, se manifesto como generala invicta y defensora de sus devotos fieles" (80). Se trata de un episodio conmemorado "en textos laudatorios y religiosos" (81), donde la intervencion de la Virgen Maria no podia sino reafirmar el apoyo divino a la causa cristiana. De modo que si esto ocurrio en tiempos de Heraclio, donde Teofilacto escribio su Historia, no es dificil imaginar que su proyecto imperial se relacionara directamente con el apoyo providencial, pues luego de la decadencia romana en epoca de Focas, "uno de los modelos para contrarrestar los sentimientos negativos y restaurar la ideologia del emperador y el imperio fue otorgar a la victoria de Heraclio un rol positivo y significacion universal, dentro del marco de escatologia imperial" (82). Desde esta perspectiva, la continuidad planteada por el texto entre Mauricio y Heraclio debemos entenderla como una exaltacion de conductas a imitar por los bizantinos que, al escuchar la narracion, confirmarian sus creencias sobre el Imperio Romano en su perspectiva escatologica.

III. Del proposito del texto

Finalmente, creemos que el Proemio entrega algunos datos sobre lo que creemos es el fin ultimo de su historia: proponer ejemplos morales y cristianos mediante una historia que, a traves de su declamacion (83), fuera asimilada por la corte bizantina. Y ello porque en el Proemio Teofilacto nos senala tres aspectos que nos parecen decidores para comprender la narracion. El primero es el reconocimiento universal de la historia; el segundo es el caracter educativo del texto, idea comun en el mundo clasico y tambien cristiano; y el tercero es su connotacion declamatoria. A este respecto, Teofilacto nos menciona: Y lo mas notable de todo, se ha establecido la amplia experiencia de la historia, una delicia para el oido, pero la educacion para el alma; para las almas ansiosas de aprender, no hay nada mas seductor que la historia (84).

El texto presenta la Historia en coherencia a los modelos clasicos y cristiano, esto es, bajo una perspectiva de maestra de vida (85); sin embargo, la mencion como delicia para el oido nos remite a la lectura de la misma frente a un publico (86), lo que nos permite comprender, por un lado, la expresividad y estilo que Teofilacto concede a la narracion y, por otro, el modo en que los discursos, emitidos cual obra teatral, pudieron constituir un recurso para establecer la vision y animo que se propuso conceder al Imperio y a sus emperadores. En este marco, "la oralidad propia de la cultura medieval, en la cual no solo se lee sino que se escucha, queda de manifiesto cuando el autor se dirige no solo al lector, sino tambien al auditor, en un esfuerzo de captar su atencion" (87). Y en una linea similar, el historiador continua:
   Se debe considerar a la historia comun de toda la humanidad como
   una maestra, que asesora sobre lo que deberia de llevarse a cabo, y
   sobre lo desventajoso que deberia de ser ignorado. Se puede observar
   que los grandes generales son mas prudentes por medio de ella [...]
   hace que estos hombres sean mas providentes, guiandolos a traves
   de los errores anteriores de otros [...] por los exitos los hace mas
   afortunados, causando grandes niveles de virtud a partir de pequenos
   comienzos (88).


Nuestro autor pone enfasis en una historia universal que permita guiar en lo ventajoso y virtuoso, planteando la labor bizantina sobre el orbe bajo una concepcion totalizante y ecumenica. En otras palabras, el Proemio intenta disponer a quien lea o escuche de modo tal que no solo entienda lo acontecido, sino tambien a dejarse persuadir por el historiador (89).

Si bien es esta una caracteristica que podria denotar desde el prologo un fin propagandistico o panegirico hacia Heraclio (90), nos parece que este nos permite ir mas alla, puesto que "a pesar de su brevedad y concision, dichos para textos se constituyen en utilisimos instrumentos para ponderar la idea de la historia que subyace en ellos y que ademas es patrimonio de la sociedad en que se insertan y de la que se desprenden" (91). En este sentido, aunque el resultado final de la Historia evidencie un claro interes por entregar a Mauricio una posicion favorable, nos parece que no es producto de un proposito solo politico o personalista. Antes bien, es resultado de un modo de entender el devenir por Teofilacto que, inmerso en una sociedad de profunda raigambre cristiana y ademas enfrentada a situaciones que produjeron interpretaciones sobrenaturales, vio la necesidad de fortalecer la idea de un Imperio centrado en lo cristiano y universal, donde el apoyo divino respaldara un proyecto espiritual.

De este modo, los discursos sobre la diplomacia, las referencias a los emperadores, las etapas animicas del relato y las intervenciones sobrenaturales son recursos narrativos, pero tambien realidades de su cultura que probablemente animaron a Teofilacto a escribir una historia que constituye, a nuestro parecer, buena prueba del modo de entender el devenir en el Imperio Romano del siglo VII.

Conclusiones

1. La Historia de Teofilacto Simocatta ofrece un relato que construye una imagen del Imperio Romano en directa relacion con virtudes y actitudes cristianas. Para ello, se recurre a discursos diplomaticos, atmosfera animica e intervencion providencial.

2. A lo largo del escrito, los emperadores Mauricio y Heraclio tienden a relacionarse como parte de un proyecto cristiano comun, lo que se acompana de la denostacion de Focas, a quien se caracteriza como tirano.

3. El Dialogo inicial, el Prologo y la inclusion de amplios discursos, permiten entrever que la obra fue ordenada para ser declamada en publico, por lo que los episodios destacados se proponen de manera expresiva. Estos, a nuestro parecer, pretenden instar al lector a reflexionar sobre el proyecto cristiano de los emperadores Mauricio y Heraclio, para asi, desde su propia epoca, comprender el reinado de Heraclio como parte de un proyecto cristiano correcto a la perspectiva escatologica de la epoca; donde Roma, predestinada por Dios para liderar el cristianismo hasta el fin de los tiempos, debia actuar en conformidad al bien.

4. Concebida desde una dimension educativa, en la Historia se proponen ejemplos que denotan el correcto desempeno cristiano, representado, principalmente, en el Emperador Mauricio en la primera etapa de su gobierno. Alli, los episodios diplomaticos se transforman en recursos para evidenciar la perspectiva de Teofilacto, toda vez que, mediante representantes, se enfrentan pueblos diversos, donde el Imperio Bizantino se propone como ejemplo de prudencia y de justicia.

5. En la historia, si bien la inclusion de episodios de intervenciones providenciales y sobrenaturales constituyen recursos narrativos al proposito de Teofilacto, estos trascienden el escrito, pues connotan una interpretacion comun de su epoca, dando cuenta que la obra forma parte de un contexto de concepcion escatologica y providencialista. En este sentido, la Historia, como testimonio de su tiempo, no necesariamente nos remite la epoca de Mauricio, sino mas bien a la epoca en que fue escrita, esto es, el reino de Heraclio.

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DANIEL NIETO ORRIOLS

UNIVERSIDAD ANDRES BELLO. Chile

Recibido: 22.01.2016--Aceptado: 28.04.2016

Correspondencia: Daniel Nieto Orriols

Email: dnietoorriols@gmail.com daniel.nieto@unab.cl

Magister en Historia. Tesista Doctorado en Historia en la Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso. Vina del Mar. Telefono: 322845531.

(1) El presente articulo es resultado del seminario de investigacion a cargo del Dr. Jose Marin en el Doctorado en Historia de la Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso.

(2) Segun Whitby, las obras de Teofilacto las podemos dividir en mayor: la Historia, y menores. Entre las ultimas: sus Natural Questions y sus Ethical Epistles, segun Whitby bien conocidas. De reciente edicion y discusion: Predestined Terms of Life. Vease Whitby, 2002, pp. 33-34.

(3) Para esta investigacion hemos trabajado con la traduccion al ingles de Michael and Mary Whitby (1986), The History of Theophylact Simocatta, Oxford University Press, Nueva York.

(4) Balmaceda, 2013, p. 86.

(5) Signes Codoner, 2003, p. 129.

(6) Los encuentros diplomaticos mediante embajadas las encontramos, en los siguientes libros: I, 3,1; 3,3; 3,6; 4,6; 6,2; 6,4-6; 8,7; 15,1; 15, 11-12. III, 2,2; 2,7; 2,9; 3,1-5; 6,14; 9,7; 10,9; 12,2-3; 15,5-7; 15,10; 17,1-2. IV, 9, 5-6; 9,8; 12,3; 12,7-9; 14,2. V, 1,3; 3,8-11. VI, 2,12-14; 3,1; 3,5-6; 3,6-8; 6,6; 10,9; 11,4; 11,7-9. VII, 4,2; 4,6; 7,3-5; 7,7-8; 11,9; 13,3; 13,5-7; 13,9; 15,8-12. VIII, 1,3-8; 1,9-10; 4,1-2; 6,9; 7,1; 8,1.

(7) Extrano en historiadores clasicistas y cristianos, que solian explicar sus intereses, aportes y datos personales en los prologos, que, como apunta Marin, corresponden a textos que permiten establecer la relacion entre el autor y la obra de forma anexa al texto. Marin, J., 2014, p. 532-533. En Teofilacto, no obstante la existencia de un proemio, no aparece informacion explicita de sus objetivos, asi como tampoco datos sobre si mismo.

(8) Veanse Balmaceda, 2013, pp. 84 y 86; Frendo, 1988, pp. 152-153; Scott, 2010, p. 252; Reinink, 2002, p. 83; Whitby, M., 2002, p. 30; Kaegy, 2003, p. 12; Signes Codoner, p. 120.

(9) Whitby, Michael y Whitby, Mary, 1986, p. 11.

(10) Aurell, Jaume, 2006, p. 825.

(11) Signes Codoner, p. 129; Rohorbacher, 2002, p. 159.

(12) Por "atmosfera" entendemos el ambiente o estado animico que engloba la narracion de algunos episodios y que los integra bajo un clima comun. Vease Barthes, 1977, pp. 81-84.

(13) Respecto del cristianismo de Teofilacto, vease Liebeschuetz, 2003, pp. 216-217.

(14) Distinguimos cuatro etapas animicas en que suceden los acontecimientos. Relacionadas al emperador Mauricio, tres: 1) cuando recien asume, con un ambiente es negativo por los problemas previos a su gobierno; 2) en el apogeo de su gobierno, de atmosfera favorable; 3) cuando decae, donde paulatinamente adquiere una connotacion de pesadumbre hasta la toma del poder de Focas, en que se torna negativa. Referida a Heraclio, distinguimos la ultima, con animo positivo. Las etapas no son lineales ni progresivas en la narracion, sino que se advierten en diversas partes, incluso fuera de la narracion misma, en el Dialogo inicial y en el Proemio.

(15) Teof. Sim., I, 3, 3.

(16) Teof. Sim., I, 3, 7.

(17) Herrera, 1972, p. 185.

(18) Ibid., p. 20.

(19) Chrysos, 2005, p. 115; Blockley, 1985, pp. 62-74, esp. 62-63.

(20) Teof. Sim. I, 3, 4.

(21) Teof. Sim. I, 3, 4.

(22) La relacion entre el diplomatico y el pueblo al que representa responde a la tradicion romana republicana e imperial. Para la epoca republicana un embajador debia desenvolverse en funcion de como deseaba ser vista la sociedad que representaba, lo que implicaba una representatividad politica y cultural. Esto se traspaso a Bizancio, donde los funcionarios imperiales se consideraban representantes del Emperador y del imperio como unidad. Por ello Teofilacto se refiere al caracter de los pueblos a traves de sus diplomaticos, ya que para el mundo romano estos constituian, desde la Antiguedad, un medio para mostrar las caracteristicas de sus sociedades. Respecto a las caracteristicas del embajador en la antiguedad romana republicana, Buono-Core, 2010; para la epoca imperial y tardorrepublicana, Torregaray, 2009, pp. 127-133; para Bizancio y el rol de los funcionarios imperiales y su representacion, Herrera, 1978, p. 36.

(23) Teof. Sim., I, 4, 8.

(24) Teof. Sim., I, 5, 2-10.

(25) Teof. Sim., I, 6, 2-4.

(26) Teof., Sim., I, 6, 5-6.

(27) Whitby, 2000, p. 41.

(28) Sobre la paz en Bizancio, Herrera, 1978, p. 47.

(29) Whitby, 2002, p. 319.

(30) Teof. Sim., VI, 10, 4-5.

(31) Teof. Sim., II, 3, 4-5.

(32) Teof. Sim., II, 3, 6.

(33) Teof. Sim., II, 3, 7.

(34) El reforzamiento de la religiosidad del emperador mediante imagenes, iconos y simbolos fue comun en el Imperio y no es extrano que Teofilacto utilice el recurso. Whitby, 2000, p. 47.

(35) Teof. Sim., II, 3, 8-10.

(36) Teofilacto relaciona las actitudes del general y del emperador, definiendo a Filipico como prudente, mesurado y justo, transformandolo en ejemplo moral. Por ej.: Teof. Sim. II, 4, 2-4.

(37) Teofilacto destaca el rol de Heraclio, padre del Emperador, como el lider de la faccion media del ejercito, otorgandole protagonismo (Teof. Sim., II, 3, 2). Aunque mencion breve, podria establecer un vinculo a Heraclio y Mauricio; de modo que, para su posterior aparicion como como emperador, se presentara en una solucion de continuidad.

(38) Teof. Sim., II, 4, 7-8.

(39) Teof. Sim.,II, 4, 9-10.

(40) Teof. Sim., II, 10, 12.

(41) Teof. Sim., VII, 13,3-4.

(42) Whitby, 2000, p. 36.

(43) Teof. Sim., III, 2,1. En la revuelta se manifiesta el dano al imperio y se destaca a los lideres que llevarian a una anarquia de "gran mal". Si bien no lo explicita en esta ocasion, en otros episodios da cuenta que el lider del grupo insurgente era Focas.

(44) Teof. Sim., III, 2, 2-3.

(45) Teof. Sim., III, 2, 4-7.

(46) Teofilacto califica a Focas como tirano, y se refiere a el indirectamente en episodios que lo rebajan moralmente o que lo relacionan a sedicion o destruccion del orden imperial. Vease Dialogo, 4; tambien VIII, 6, 9; 7,7; 8,1; 10,1; 10,4; 11,1; 13,1; 15,2; 15,8.

(47) Vease Teof. Sim., IV, 9, 1- 5.

(48) Teof. Sim., IV, 11, 11.

(49) Teof. Sim., IV, 11, 5-8.

(50) Theo. Sim., VI, 5, 13-6, 1.

(51) Teof. Sim., VI, 6,6.

(52) Teof. Sim., VI, 6, 7-12.

(53) La inclusion del discurso es un recurso narrativo de Teofilacto, ya que en otros episodios explica como los tratados son violados por los avaros, producto de su incapacidad para cumplir con la palabra o por su animo de poder y dominacion territorial (I, 8, 1). La mencion destaca las palabras de los barbaros para evidenciar los problemas e incoherencias internas de Roma, y, ademas, el perdon que luego otorgara Prisco al atrevimiento.

(54) Vease Scott, 2010, pp. 252-253.

(55) Rohrbacher, 2002, p. 159.

(56) Teof. Sim., VI, 6, 13-14.

(57) Teof. Sim., VI, 3 ,13.

(58) Teof. Sim., VI, 11, 7.

(59) Teof. Sim., VI, 11, 10.

(60) Teof. Sim., VI, 11, 9.

(61) Teof. Sim., VI, 11, 9.

(62) De acuerdo a Whitby, Menandro senala que la historia en cuestion fue usada con un proposito similar por el Patricio Pedro durante las negociaciones con los persas el 561 (Vease Whitby, 1986, p. 212, nota 67), lo que podria indicar que Teofilacto conocia la obra, y explicar que la vision que promueve en su Historia respondio a su propia epoca. Esto nos permite aproximarnos a los propositos de Teofilacto, que se habrian dirigido a forjar la imagen cristiana del imperio en funcion de las necesidades y problemas de su tiempo.

(63) Teof. Sim., VI, 11, 10-15.

(64) Scott, R., 2010, p. 153.

(65) Teof. Sim. VI, 11, 1.

(66) Teof. Sim., VII, 12, 10-11.

(67) Teof. Sim., VIII, 11, 2-3.

(68) Teof. Sim., VIII, 11, 1.

(69) Teofilacto nos senala que al inicio del reinado de Heraclio se encontro una carta con las disposiciones de Mauricio antes de su muerte. Si bien no se ahonda en su contenido, la mencion constituye un tipo de legado entre ambos emperadores. Vease Teof. Sim., VIII, 11, 7.

(70) Whitby, 1986, p. 40.

(71) Sobre el dialogo inaugural, Whitby advierte que despues de la muerte de Focas la Filosofia habia resurgido gracias al patronazgo de Heraclio a Stephen, y la historia mediante el apoyo del Patriarca Sergio a Teofilacto. Se trataria de un recurso literario para exaltar al Patriarca. No obstante, dentro del marco general de la Historia, el dialogo contribuye en la ambientacion, toda vez que el resurgimiento de la historia se habria logrado en el reinado del emperador que depuso a Focas. Vease Ibid., p. 40.

(72) Teof. Sim. Dialogo, 1.

(73) Teof. Sim. Dialogo, 2.

(74) Whitby, M., 2002, p. 30, nota 6.

(75) Constitucion de los atenienses, 27, 5.

(76) Vease Garcia, 1984, p. 121, nota 237.

(77) Whitby, 2002, p. 30, nota 7.

(78) Frendo, 1988, p. 153 ss.

(79) Croke, 2007, p. 572, que adviertela "unidad" entre la Historia de Teofilacto y el Chronicon Pascale, respondiendo ambas a los eventos y concepciones religiosas y politicas de la epoca.

(80) Marin, J. 2011, p. 42.

(81) Idem.

(82) Reinink, 2002, p. 83.

(83) Frendo, J. 1988, p. 147.

(84) Teof. Sim. Proemio, 6.

(85) Vease Rohrbacher, 2002, p. 151.

(86) Ibid., p. 159.

(87) Marin, J, 2014, p. 534.

(88) Teof. Sim., Proemio, 13-15.

(89) Rohrbacher, D., 2002., p. 150.

(90) Frendo, 1988, p. 149.

(91) Marin, J., 2014, p. 532.
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Author:Nieto Orriols, Daniel
Publication:Byzantion Nea Hellas
Date:Jan 1, 2017
Words:8539
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