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EL PENSAMIENTO UNIVERSITARIO DE RODRIGO FACIO. SU CONTEXTO HISTORICO SOCIAL.

Rodrigo Facio no sospechaba su cercana desaparicion fisica, cuando pronuncio su ultimo discurso de graduacion y de clausura del ano lectivo, en diciembre de 1960, despues de mas de ocho anos de ejercer brillantemente la Rectoria de la Universidad de Costa Rica.

En prosa inspirada, dijo en esa ocasion:

Una vez mas nos reunimos esta noche para recrearnos y enorgullecernos con una nueva cosecha universitaria. Fue sembrada en tiempo la semilla, se laboro fuertemente sobre el surco, y "bajo el influjo provido de espirituales lluvias" --para recordar a Barba Jacob--de la madre tierra, del alma mater, brota hoy el milagro sorprendente de los frutos (Clausura curso lectivo de 1960).

Hoy pareciera que esa frase va mas alla del saludo a quienes recibieron su titulo ese dia, pues mas bien parece evocar el legado de el y de su generacion, a la magnifica Universidad de Costa Rica de hoy, que ocupa el trigesimo cuarto lugar entre las 3680 mejores de America Latina y el puesto ochocientos cuarenta y uno entre las 26.360 mejores del mundo y que tanto debe a que fue sembrada en tiempo la semilla y a que se laboro fuertemente sobre el surco de la madre tierra, del alma mater, gracias a lo cual brota hoy el milagro sorprendente de los frutos.

Sin que el ni nadie pudiera siquiera sospecharlo, ese discurso, junto con el que posteriormente--ya ex Rector--pronunciara por la radioemisora de la institucion, fueron la despedida, no de la Universidad como el pensaba, sino de la vida misma, la cual perderia tragicamente seis meses despues. En solo cuarenta y cuatro anos de vida dejo una huella imborrable en la sociedad costarricense.

Rodrigo Facio estuvo marcado por las intensas conmociones sociales y politicas del pais y del mundo de su epoca. Se afirma, no sin razon, que el siglo XX comenzo con la revolucion rusa de 1917, ano en el cual don Rodrigo nacio. La fuerza de las clases subordinadas, explotadas, oprimidas y sojuzgadas, que tomaron el poder en Rusia, uno de los paises mas ricos, poblados y poderosos del planeta, la cruzada que emprendieron para extender la revolucion a todas las latitudes y la respuesta inmisericorde de los sectores poderosos del mundo, que se sintieron seriamente amenazados, cambiaron la faz de la tierra. Toda la vida de don Rodrigo transcurrio en ese contexto.

Ademas, coincide la vida de Rodrigo Facio con una epoca seminal de la sociedad costarricense en la cual, desde el principio del siglo XX, las relaciones sociales se transformaron profundamente y dieron lugar a la aparicion de nuevas clases y actores sociales que, al igual que en otros paises de America Latina, generaron proyectos politicos nuevos, algunos reformistas, otros revolucionarios y respuestas violentas de los sectores detentores del poder. La confrontacion internacional entre capitalismo y socialismo, entre el este y el oeste, se enraiza en casi todos los paises del mundo y Costa Rica no fue la excepcion. Todos esos fueron ingredientes perfectos para una receta explosiva que produjo dictaduras militares en varios paises de Nuestra America, golpes de estado, insurrecciones, represiones, invasiones y, en Costa Rica, la guerra civil de 1948, en la cual Rodrigo Facio, muy joven, juega un papel de primer orden, como uno de los ideologos del bando triunfante.

En otras palabras, no fue un universitario neutral en una sociedad quieta. Fue un ciudadano comprometido plenamente con las tesis politicas y sociales que considero justas para el bien del pais, por las cuales lucho. Eso debe tenerse en cuenta al tratar de hurgar en su pensamiento universitario, donde se van a encontrar tantas cosas sorprendentes, como su autentica tolerancia por las ideas diferentes, incluyendo aquellas del bando contrario y vencido en la guerra.

En esa convulsa epoca, ocupo puestos de representacion estudiantil y fue uno de los mas dinamicos integrantes de la Asociacion Cultural de Estudiantes de Derecho, dedicada al estudio de la realidad costarricense. En 1940, fue uno de los lideres intelectuales, con apenas 23 anos, del Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales, academia pionera del pensamiento social democrata que tanta influencia tendria en la vida posterior del pais. Apenas graduado de Licenciado en Leyes en 1941, fue profesor de la Facultad de Derecho y de Ciencias Economicas. En 1944 fue nombrado Secretario General de la Universidad y mas tarde, en 1947, Vice Decano de la Facultad de Ciencias Economicas, donde pronto paso a ocupar el puesto de Decano, al cual renuncio pues fue nombrado Rector el 27 de setiembre de 1952, a los 32 anos. Reelegido en dos ocasiones ejercio ese alto cargo hasta el 15 de enero de 1961.

Tanto la fundacion de la Universidad de Costa Rica en 1940, como la reforma liderada por Rodrigo Facio en los anos 50 del siglo xx, tienen como telon de fondo una profunda transformacion de la agraria sociedad costarricense: industrializacion incipiente, clase media y empresariado emergentes, crecimiento demografico, internacionalizacion de los procesos economicos, avances tecnologicos, crecimiento del aparato estatal, crecimiento y sofisticacion del consumo, penetracion del mercado y la produccion locales por grandes companias internacionales, debates y preocupacion publicas por el desarrollo y por la inequidad social.

Todo ello en un pobre y pequeno pais que en 1960 solo contaba con un millon trescientos mil habitantes, cuyo Producto Interno Bruto era de 507.5 millones de dolares y su PiB per capita de $387; la esperanza de vida era de 58 a 60 anos, el crecimiento de la poblacion del 4,1% anual (dato de 1965) la densidad era de 67 habitantes por kilometro cuadrado y su piramide poblacional era muy ancha en la base y muy angosta en su cuspide, lo que implicaba retos para la educacion.

El proyecto politico de la llamada Segunda Republica, enarbolado por los vencedores de la guerra civil, cuyos principales ideologos fueron Jose Figueres Ferrer, Alberto Marten, Benjamin Nunez, Daniel Oduber, Carlos Monge Alfaro y al propio Rodrigo Facio, se propuso la redistribucion del ingreso, la modernizacion y tecnificacion de la administracion publica, la abolicion del ejercito, la nacionalizacion bancaria como motor de desarrollo para impulsar la industrializacion y la agricultura, la sustitucion de importaciones, la integracion economica centroamericana, la construccion de viviendas populares, la politica de salarios crecientes, los programas de combate a la pobreza, la incorporacion de las mujeres a la vida social, politica y economica iniciando con el voto femenino, la ampliacion de la ensenanza secundaria, la creacion de las instituciones autonomas para atender los temas de la electrificacion, las comunicaciones, el desarrollo rural, la vivienda, los acueductos y otros.

Ademas, la Segunda Republica rescato y amplio las reformas del regimen derrocado, tales como la ampliacion de la cobertura de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social, fundada por el presidente Rafael Angel Calderon Guardia, el fortalecimiento de la Universidad de Costa Rica, tambien fundada por Calderon gracias a la iniciativa y a la cercana y significativa contribucion de su ministro de Educacion. Luis Demetrio Tinoco Castro y la reforma social que Calderon impulso en alianza politica con el Partido Vanguardia Popular y su lider Manuel Mora Valverde y apoyada moralmente por el jefe de la Iglesia Catolica, Monsenor Victor Manuel Sanabria Martinez. Esa reforma social incluyo el Codigo de Trabajo, la constitucionalizacion de las garantias sociales y el impuesto sobre la renta.

Como es logico, en la base de ese ambicioso proyecto de la Segunda Republica fue ubicada la educacion en sus diferentes niveles, desde la primaria hasta la superior. Siendo Rodrigo Facio uno de los inspiradores de ese proyecto politico, es esperable que coincida con el en su pensamiento acerca de la Universidad. Pero hay que agregar, como dato importante, que no se contraponia ni se separaba significativamente de las ideas de aquellos distinguidos universitarios que militaron en tiendas politicas adversarias, a quienes cita a menudo y de quienes reconoce sus aportes.

Todo esto contextualiza historicamente el periodo en el cual se produjeron los discursos que se insertan en esta publicacion, porque dibuja la intensa dinamica social, politica y economica de la sociedad costarricense e internacional, en la cual Rodrigo Facio fue actor comprometido desde que era un estudiante, hasta que abandona su cargo de Rector. Los discursos expresan como vislumbra el futuro la generacion de universitarios liderada por Rodrigo Facio y el papel que debe cumplir la Universidad en la construccion de ese futuro.

Aunque lidera una de las transformaciones mas profundas del ideario y la practica universitarias en Costa Rica el Rector Facio no pretende, en manera alguna, adjudicarsela personalmente, lo cual muestra sus altos valores eticos. Su gran mision fue la de lider y debe recordarse que un lider, quien se puede encontrar solitario al tomar grandes decisiones, no esta solo en la interpretacion de la realidad circundante, ni en la elaboracion del proyecto que propugna. Es lider quien sabe interpretar el signo de su tiempo, o sea, las corrientes mas o menos evidentes o mas o menos ocultas que ya existen en la sociedad. El merito del lider es reconocerlas e ir mas alla, descubrir el camino que ya se vislumbra, ver mucho mas adelante y trazar rumbos de largo plazo. El lider es un profeta del presente y un anticipo del futuro. No es lider quien pretenda que nada hubo antes de si mismo y que nada se hara sin su presencia, alguien asi no es lider, sino sospechoso de sufrir algun grado de esquizofrenia.

El liderazgo del Rector Facio se despliega brillantemente en relacion con la reforma de 1957, la cual provocaba fuertes resistencias en algunas Facultades profesionales, que temian una disminucion de sus competencias, si se creaba la Facultad Central de Ciencias y Letras. Sin embargo, dos anos despues de asumida la Rectoria, el lider Facio logra aprobar el proyecto por unanimidad, en una Asamblea Universitaria integrada por mas de trescientos integrantes provenientes de todas las Escuelas y Facultades.

Rodrigo Facio reconoce la inspiracion de sus antecesores y de las instituciones antecedentes. Se siente continuador de la concepcion universitaria surgida desde la Universidad de Santo Tomas, fundada en 1843 y clausurada en 1888, de la educacion superior que existio en Costa Rica entre esta ultima fecha y 1940, cuando se funda la Universidad de Costa Rica y de los primeros anos de esta.

Es diafano al reconocer la influencia, sobre su obra, del rico debate y las avanzadas propuestas que se produjeron en la infancia de la Universidad de Costa Rica entre 1940 y 1948 y lo dice de esta manera:

El fermento renovador cuajo en 1946 con la presentacion de una ponencia para reorganizar la Institucion, presentada por don Abelardo Bonilla y don Enrique Macaya al Primer Congreso Universitario de Costa Rica.

De alli la idea paso de una comision a otra, viajo a los otros paises centroamericanos en donde encontro el refuerzo de inquietudes similares surgidas en el seno de las Universidades hermanas, y fue finalmente convertida en decision por el Consejo Universitario el 25 de noviembre de 1952, escasos dos meses despues de haber asumido quien les habla la Rectoria de la Universidad. Pero es que ya para entonces era posible hacerlo: los fundamentos institucionales de esta Casa de Cultura Superior habian terminado de colocarlos los distinguidos Rectores anteriores: don Alejandro Alvarado Quiros, cuya perseverancia fue realmente la fuerza que logro restablecer la Institucion; don Jose Joaquin Jimenez Nunez, quien le dio senorio e independencia; y don Fernando Baudrit Solera, quien consiguio para ella su completa autonomia juridica y economica (Discurso en Ciencias y Letras, 1957).

Dicha ponencia de Abelardo Bonilla y Enrique Macaya recoge a su vez el producto de esos debates tempraneros de la primera decada de la Universidad, en los cuales tuvieron definitoria influencia, ademas de los Rectores citados, los conductores universitarios de la epoca, como el Ministro de Educacion y Presidente del Consejo Universitario, Luis Demetrio Tinoco y los decanos Jorge Volio Jimenez de Filosofia y Letras, Gonzalo Gonzalez de Farmacia, Gregorio Martin de Derecho, Jose Joaquin Jimenez Nunez de Cirugia Dental, Teodorico Quiros de Bellas Artes, Marco Tulio Salazar de Pedagogia, Fabio Baudrit Moreno de Agronomia, Arturo Tinoco de Ingenieria, Ruben Torres de Ciencias y profesoras y profesores destacados como, Alberto Brenes Cordoba, Alberto Marten Chavarria, Rogelio Sotela Bonilla, Manuel de la Cruz Gonzalez y los ya citados autores de la ponencia, Abelardo Bonilla Baldares y Enrique Macaya Lahmann, entre otros.

Con solo seis anos de existencia, ya en 1946 la Universidad de Costa Rica se planteaba aspectos centrales de la reforma que, enriquecida y sistematizada, se alcanzo en 1957. En la documentacion del Primer Congreso Universitario celebrado ese ano, constan acuerdos, que anticipan la reforma de 1957 y que se refieren a temas como los siguientes:

En el area academica, el establecimiento de un curso humanistico general y una carrera docente, la educacion fisica como una actividad fundamental y, punto muy importante, la adopcion del principio de departamentalizacion, de manera que todos los especialistas en cada disciplina se agrupen a fin de estimular y facilitar el avance del conocimiento. Ademas, se aprobo la obligacion para todos los profesoras y profesores, de analizar los problemas nacionales en sus lecciones.

En el area de extension universitaria se dispuso la organizacion de la editorial universitaria, del teatro universitario, y del museo de arte costarricense, la elaboracion de un proyecto de Codigo de Construccion, la tecnificacion de los Archivos Nacionales, la realizacion de exposiciones de arte, la produccion de programas de radio para la extension cultural, el fortalecimiento de cursos ambulantes cientifico-culturales y la adquisicion de equipos de cine.

Ademas de lo anterior, se aprobo en el Primer Congreso, la citada ponencia de Abelardo Bonilla y Enrique Macaya, cuya influencia es innegable en la evolucion posterior de la Universidad y, especificamente en la reforma de 1957. En ella se delinea el proyecto que la Universidad anhela en 1946, para su desarrollo a largo plazo. Comienza esta ponencia senalando que la Universidad carece de unidad pues las Facultades y Escuelas, que debieran estar enlazadas, caminan cada una por su lado, especialmente las de Filosofia y Letras y Humanidades. Esto atenta en contra del indispensable caracter universalista de la Universidad.

Propugnan por una Universidad academica, es decir, de cultura general humanistica, lo cual debe estar presente en todas las profesiones. El principio --dicen-- es cultura academica primero, especializacion despues.

Proponen una reorganizacion de la Universidad basada en esos principios.

Algunas de las proposiciones del Primer Congreso se ejecutaron de inmediato, entre otras, la fundacion del teatro y la editorial. En relacion con las demas, incluyendo las contenidas en la ponencia de Abelardo Bonilla y Enrique Macaya, se constituyo una comision en 1947 cuyo funcionamiento, presumiblemente, se frustro en medio de la agitada vida politica de ese ano y la guerra civil del siguiente. Pero las ideas quedaron vigentes en el imaginario universitario.

Mas adelante, en la decada de los cincuenta, esa fuerte intencion reformadora, fue densamente enriquecida por las reflexiones, los debates, las innovaciones y los aportes de los conductores de la Universidad de Costa Rica que acompanaron a don Rodrigo en sus anos rectorales. En su discurso de inauguracion del edifico de la Facultad de Ciencias y Letras, en 1957, destaca como contribuyentes importantes, a la par de el, en la elaboracion de la reforma, a Jose Joaquin Trejos Fernandez, Carlos Monge Alfaro, Rafael Obregon, Rodolfo Pinto, Guillermo Chaverri, Rafael Lucas Rodriguez, Claudio Gutierrez, Enrique Macaya, Mariano Coronado, Gonzalo Adis, Otto Jimenez, Rodrigo Leiva, Edgar Gonzalez, Francisco Amighetti, Carlos Enrique Vargas; Lenin Garrido y Guido Saenz. Por no formar parte del claustro de la nueva Facultad, no menciona en este discurso, pero si lo reconoce en otros momentos, a otras personas igualmente importantes en ese proceso, como Emma Gamboa, Manuel de la Cruz Gonzalez, Eugenie Rudin, Carlos Caamano y Rogelio Sotela Montagne.

?En que consistio esa reforma de 1957, que sigue rindiendo jugosos frutos, y que fue tan larga, extensa y profundamente madurada? Rodrigo Facio lo resume magistralmente con su prosa ritmica, galante y clara

Para lograr esos objetivos, el medio parece ser engarzar la especializacion sobre un fondo de cultura general que le permita, a cada especialista, asomarse con simpatia al huerto del vecino, y comprender que su propio huerto no se confunde con el mundo entero ni es la primera de todas las cosas (Discurso Ciencias y Letras 1957).

La Universidad de Costa Rica fue restablecida en 1940 como simple agregado o conjunto de Escuelas profesionales; asi, mas que como Universidad o universalidad, nacio como diversidad. Fue, mas que continente, archipielago. Lo profesional, con su aguda nota de especializacion, prepondero sobre lo humano, lo social, lo cultural.

No intento demeritar el episodio de 1940: posiblemente era lo mas que entonces podia hacerse, y era importante hacerlo. Se trataba de un primer paso. Asi fue como la Universidad nacio entre nosotros, tan claro como suena, con el problema de su reforma ya planteado. Y apenas dejaba oir sus primeros vagidos la recien nacida criatura, cuando alrededor de su cuna se hablaba con audacia de la necesidad de someterla a una operacion mayor.

Que era lo que se pretendia, que, en concreto, se buscaba? Hacer de la diversidad, Universidad; del archipielago, continente; de las partes, un todo (Discurso Ciencias y Letras 1957)

Para alcanzar esos objetivos, descritos con precision en los anteriores parrafos, la reforma de 1957 se propuso recuperar la integralidad del saber, para lo cual establecio el principio de departamentalizacion aunado con una estrecha relacion entre las especialidades, el fortalecimiento de las ciencias basicas en todas las ramas del conocimiento, el fortalecimiento de la investigacion y, sobre todo, la perspectiva humanistica del quehacer universitario. En el centro de todo, como objetivo privilegiado, estaban los estudiantes.

Se creo la Facultad Central de Ciencias y Letras en la cual a cada ciencia basica correspondia un departamento especializado, ademas la nueva Facultad impartia los estudios generales.

Por el principio de la departamentalizacion se elimino la dispersion de las ciencias basicas para reunirlas en departamentos exclusivos, propicios para el avance de cada disciplina. Por ejemplo, antes de la reforma, la Historia se impartia en varias carreras, sin que hubiera necesariamente comunicacion entre profesoras y profesores y alumnos de esa disciplina de las diferentes carreras. Con la departamentalizacion, todas las actividades academicas relacionadas con la ciencia de la Historia, se agruparon en el Departamento respectivo de la Facultad de Ciencias y Letras y asi sucedio con la Biologia, la Quimica, la Sociologia, la Filosofia y las otras ciencias y disciplinas basicas. De esa manera, se propiciaba el desarrollo de la ciencia y la investigacion en departamentos propicios para la constitucion de la masa critica requerida y, punto importante, la docencia era ejercida por profesoras y profesores de cada departamento, quienes adquiririan mejores competencias gracias al trabajo comun con colegas de su misma especialidad. Ademas, los departamentos impartian carreras propias para la obtencion de licenciaturas y, ademas, en coordinacion con la Facultad de Educacion, formaba a los profesores de segunda ensenanza. Don Rodrigo sintetiza la departamentalizacion de esta manera:

Hemos roto sin perturbaciones ni conflictos el patron clasico de Facultades de tipo eminentemente profesionalista, insulares y desconectadas, y lo estamos sustituyendo por un modelo revolucionario en el que las ciencias y las letras basicas estan concentrandose en departamentos de una Facultad central que, al tiempo, tiene a su cargo un programa de Estudios Generales, administra un Primer Ano comun a toda la Universidad, ofrece carreras en todas las ramas de esos mismos departamentos, y se divide, con la de Educacion, la forja del profesorado de Segunda Ensenanza (Discurso de clausura 1958).

Para evitar el "archipielago", los departamentos se reunian en la Facultad de Ciencias y Letras, entre cuyos objetivos estaria el cultivo de la interdisciplinaridad tanto en la investigacion, como en la docencia. La construccion del edificio garantizaba la cercania fisica entre los academicos de las diversas disciplinas.

El eje de la Facultad de Ciencias y Letras fue su Departamento de Estudios Generales porque, la totalidad de las y los estudiantes universitarios de primer ingreso, confluia alli para formarse en humanidades y ciencias basicas, con profesoras y profesores del mas alto nivel, provenientes de los departamentos especializados. De esa manera, aprobados los estudios generales, iniciarian sus carreras profesionales con una vision integral del mundo para que, como ciudadanos y profesionales, apreciaran el arte y el deporte, conocieran los elementos de disciplinas ajenas a la propia, fueran hombres cultos, enemigos de los prejuicios, modestos, virtuosos y respetuosos, con una vision critica de la sociedad y un compromiso civico por ayudar a mejorarla, en otras palabras, con una formacion humanista. Por eso dice de la Facultad de Ciencias y Letras que

Su objetivo ultimo, como lo decia en otra oportunidad, es "formar el tecnico sobre el hombre de ciencia, y el hombre de ciencia sobre el hombre culto, moral y socialmente responsable" (Discurso de clausura 1958).

La nueva estructura funciono solo diecisiete anos porque, en marzo de 1974, cuando se aprobo en definitiva, en la Asamblea Universitaria, el nuevo estatuto derivado del iii Congreso, por iniciativa del Consejo Universitario, la Facultad de Ciencias y Letras se desmembro. Se constituyeron tres entidades separadas, la Facultad de Ciencias Sociales, la Facultad de Ciencias y la Escuela de Estudios Generales, sin que tal iniciativa formara parte de los acuerdos del ill Congreso.

Quien escribe estas lineas ejercio como Secretario General del iii Congreso en 1972-73 y le toco organizar, como primer Decano, la recien creada Facultad de Ciencias Sociales en 1974, que hoy es motivo de orgullo. No obstante, la desaparicion de la Facultad de Ciencias y Letras y el establecimiento, en forma separada, de una Escuela de Estudios Generales, puede considerarse un retroceso de la reforma de 1957, porque las profesoras y profesores de esta Escuela, ya no provienen necesariamente de Departamentos y Escuelas especializados. Por el contrario, pertenecen a la propia Escuela de Estudios Generales, aislados de la masa critica de su especialidad. Se perdio el beneficio que se buscaba originalmente, al poner a los especialistas de mas alto nivel en contacto con las y los estudiantes que apenas ingresan a la Universidad. Ademas, se perdio tambien la interdisciplinaridad que se buscaba entre las ciencias naturales y exactas con las ciencias sociales y las humanidades, al agruparlas en Facultades diferentes.

No obstante, esa polemica decision podria quizas explicarse, si consideramos que una Facultad integrada por las actuales de Ciencias y Ciencias Sociales, mas la Escuela de Estudios Generales, seria gigantesca y tal vez, desproporcionada. En la epoca del ni Congreso, las Facultades profesionales temian que una Facultad de Ciencias y Letras de grandes dimensiones, la podrian convertir en un factor de poder excesivo. Quizas, esa fue una de las razones de su desmembramiento.

Antes se dijo que el centro neuralgico de la reforma de 1957 fue el estudiantado. Rodrigo Facio era muy cercano a las y los estudiantes, de quienes tenia una opinion muy positiva, casi idealizada, les tenia fe y confianza. Sabia que en pocos anos conducirian el pais desde lo publico o desde lo privado, desde la dimension mas intelectual hasta la mas practica, desde la mas espiritual hasta la mas descarnadamente material. Queria remitirlos a la vida social, armados de una vision humanista, de una cultura general sobre todas las ramas del conocimiento y de un dominio riguroso sobre aquella en la cual se graduaron. Queria ensenarles a aprender para que pudieran estar al dia en los avances de su especialidad y de las otras ramas del saber. Lucho por inculcarles altos valores eticos, lo cual se aprecia en los discursos de clausura y entrega de titulos. Les habla de su responsabilidad para con una Patria que hizo posible sus estudios, creando la Universidad, fortaleciendola y financiandola. Los insta a devolver algo de lo recibido, ejerciendo sus profesiones con responsabilidad, con altos valores eticos, solidarizandose con los mas necesitados y pensando mas en lo colectivo que en su enriquecimiento personal y a no cortar los lazos con la institucion que los graduo. Fortalecio la ayuda economica para estudiantes de recursos escasos, aunque con las limitaciones financieras propias de la Universidad de entonces. A quienes llegaban por primera vez, les instaba a estudiar y leer, pero tambien a divertirse, a escuchar buena musica y a participar en actividades extra curriculares, como el teatro, el coro y los clubes de lectura, de poesia o de montanismo, asi como a participar de las elecciones estudiantiles siendo electores o elegibles e interesarse en los asuntos de sus Escuelas y Facultades. Auspiciaba la participacion estudiantil en el gobierno de la Universidad hasta el punto de proponer que se les encargara la administracion total de los asuntos estudiantiles y proponia que los examenes se hicieran sin vigilancia, con solo una declaracion de que no se incurriria en fraude. A el le bastaba la palabra de la juventud, en la cual confiaba.

Diseno los planes de estudio y las carreras pensando en las necesidades de una sociedad que empezaba un nuevo estilo de desarrollo, derivado del proyecto socio politico iniciado en 1940, continuado en 1948 y que alcanzo su cenit en los anos de su rectoria, con guerra civil de por medio. Tiene claro hacia donde dirigir sus esfuerzos y diafano el papel que esta llamado a cumplir esa juventud que fue su discipula desde antes y durante su largo periodo rectoral y de las generaciones vendrian despues.

No resisto la tentacion de evocar que fui parte de ese estudiantado al que don Rodrigo tanta fe tenia, porque ingrese a la Universidad precisamente en 1957 y me toco estrenar no solo el edificio de la Facultad de Ciencias y Letras, sino la profunda y vigorosa reforma universitaria que se inicio ese ano, conducida sabia, serena y paternalmente por ese queridisimo Rector que en esa ocasion nos ofrecio un almuerzo campestre a las mil personas que ingresamos y un hermoso discurso que forma parte de esta publicacion.

Por ilustracion y para solaz, insertamos dos citas, pocas y cortas, pero enjundiosas, sobre como veia a las y los estudiantes, tema recurrente en los discursos que hemos reproducido aqui.

Sobre su confianza en los estudiantes decia:

Si pregono que debera comenzarse dentro de muy poco a estudiar la manera de confiar a los propios estudiantes el contralor de todo lo atanedero al orden y la disciplina en la Universidad, no faltaran unos cuantos que digan, con derrotista inflexion en la voz, que en Costa Rica eso no se puede hacer. ?Y por que no? preguntaria yo. ?Es que se ha ensayado alguna vez? ?Desconfiamos de nuestros jovenes porque los hemos visto fracasar o simplemente porque son jovenes? ?Es que es licito desechar como imposible una politica antes de que la experiencia nos haya convencido sin remedio de que ella no es practicable? Y muy especialmente, ?sera licito hacer tal cosa en una institucion educativa cuya mision es precisamente esa: educar? Y aun mas: ?podremos estar tranquilos quienes estamos al frente de la institucion dejando de hacer el ensayo, si es que en realidad consideramos nuestro deber preparar generaciones para la democracia? Yo he tenido, con motivos especiales, ocasion de ver cuan responsables y serios son nuestros estudiantes cuando se les trata como hombres, asi como de constatar las superficialidades y simplezas de que son capaces cuando se les trata como ninos (Discurso de clausura 1955).

Sobre el compromiso etico les advertia:

El privilegio de ser universitario, tienen ustedes que justificarlo y mantenerlo, obligandose a estudiar mucho ahora, y comprometiendose a no considerar su titulo, manana, como un simple medio de ganarse la vida, sino como una bella oportunidad de servir mejor a sus conciudadanos y, en general, a sus semejantes (Inauguracion edificio de Ciencias y Letras 1960).

Sus relaciones con los estudiantes siempre fueron consecuentes con esas palabras. El Rector Facio mantiene una constante preocupacion por otros temas como la relacion de la Universidad con la sociedad y permanentemente llama la atencion sobre la obligacion moral de los graduados de retribuir a la sociedad por lo que hizo la Universidad por ellos, sobre la obligacion universitaria de contribuir al fortalecimiento de la democracia, graduando profesionales de muy alto nivel profesional y con preocupaciones civicas, recuerda con frecuencia el compromiso universitario de poner la creacion estetica al alcance de sectores cada vez mas amplios de la poblacion, de esforzarse por atraer a las aulas universitarias a estudiantes de las capas menos favorecidas y reprueba el uso de la institucion universitaria para el proselitismo, la agitacion y el adoctrinamiento. Todo esto lo resumen en frases lapidarias como las siguientes:

Una Universidad como la de Costa Rica, Universidad joven y pobre de un pais joven y pobre, debe tener por norte el servicio a la comunidad (Discurso de clausura 1956)

Pero la Universidad, ya como institucion, ?que estaria llamada a hacer para fortalecer la conciencia social y nacional de sus estudiantes y estimular su beligerancia ideologica? No puede ni debe, desde luego, adoctrinarlos, imponerles una linea de pensamiento, porque eso significaria traicionar su propio espiritu de libertad. Pero si puede y debe contribuir a despertar el interes por los grandes problemas nacionales ... (Discurso de clausura 1960).

Dedico mucho pensamiento y se refirio en muchos de sus discursos a la libertad. Su ideal es de una universidad libre en un pais libre. La libertad no es un don estatico.

Para ella (la libertad) detenerse es agostarse, congelarse es perder el halito de vida. Ella, criatura exigente y sugestiva, no puede simplemente sobrevivir, tiene que vivir a plenitud; no puede simplemente vegetar; tiene que propagarse. Y su manera de vivir y de enraizar, de crecer y fortalecerse es, de acuerdo con su propia naturaleza, ir extendiendose continuamente a nuevos terrenos de las relaciones sociales (Discurso de clausura 1960).

Y la manera de construir y reconstruir la libertad en la Universidad es trabajando con seriedad y honestidad, ensenando conocimientos y principios morales, devolviendo a la sociedad el esfuerzo que ella hace por la institucion, graduando personas cultas y solidarias.

El pensamiento de Rodrigo Facio sobre la Universidad es mas nutrido y amplio de lo que se ha dicho en estas lineas, las cuales no han tenido otra pretension que la de contextualizar. Como puede apreciar quien se de el gusto de leer sus discursos, el Rector Facio expresa sus ideas acerca de muchos otros temas como la universidad y el desarrollo, la autonomia universitaria, de la cual no se ocupa mucho, porque de sus frases se deduce que la percibe suficientemente resguardada por la Constitucion Politica. Analiza el papel de la Universidad en la consecucion de los objetivos de la integracion centroamericana a la cual dedica sesudos parrafos. Se involucra en los debates ideologicos de su epoca y critica, desde su perspectiva social democrata, tanto al liberalismo individualista como a la expresion comunista del socialismo. En los discursos pronunciados al inaugurarse los edificios, se nota la claridad que tenia acerca del plan urbanistico de la ciudad universitaria de la cual, en su gestion, se construyeron cinco, con recursos propios de la Universidad, producto de la venta de las propiedades en el centro de San Jose, de donde se tomaron tambien los fondos para adquirir los terrenos.

Es placentero disfrutar de la lectura de estos discursos envolventes. Se nota en su estilo la influencia del modernismo; su prosa es elegante, a veces atrevida en estilo y en sintaxis, pero siempre clara y adornada, a menudo, con oportunos, precisos e ilustrativos fragmentos de poetas de su devocion.

Quienes editamos la Revista de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, nos sentimos muy satisfechos de poner a disposicion de nuestros lectores, este manojo de invaluables discursos del Rector Rodrigo Facio Brenes, que en si mismo constituye un tesoro y un regalo para el espiritu.

PALABRAS CLAVE: UNIVERSIDAD * REFORMA UNIVERSITARIA * RODRIGO FACIO * HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA * ESTUDIOS GENERALES * DEPARTAMENTALIZACION UNIVERSITARIA * ESTUDIANTES * UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD

KEYWORDS: UNIVERSITY * UNIVERSITY REFORM * RODRIGO FACIO * HISTORY OF THE UNIVERSITY OF COSTA RICA * GENERAL STUDIES * UNIVERSITY DEPARTAMENTALIZATION * STUDENTS * UNIVERSITY AND SOCIETY

Ciudad Universitaria Rodrigo Facio.

Junio, 2017

Daniel Camacho Monge

Profesor Emerito

Director de la Revista de Ciencias Sociales

Premio Rodrigo Facio 2016

Universidad de Costa Rica
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Title Annotation:INTRODUCCION 156
Author:Camacho Monge, Daniel
Publication:Revista de Ciencias Sociales
Date:Jun 1, 2017
Words:5816
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