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EL ENSAYO POLITICO SOBRE EL REINO DE LA NUEVA ESPANA Y LA SALUD PUBLICA EN MEXICO.

Abstract

The objective of this paper is to offer a general description and valuation of the Alexander von Humboldt's view of the Public Health in Mexico in the late XVIII and early XIX centuries, based on his Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana, which constitutes a work specifically referred to this country, and the only one in which the subject is treated in a more or less systematically way.

The Ensayo has today a rather historiographic importance in Public Health, but due to its virtually sociological focus, is treated in this essay from both perspectives. Its both biostatistical and of medical topography analysis, embodied into a global study of the economy and the social-political organization of the viceroyalty, give it a unique character in its kind, and assure it a place in the history of the national literature on this matter.

The questions which answers give shape to this paper are: what epidemiological situation did Humboldt find when he arrived to New Spain?, what characteristics did the demographical structure present?, what the wisemen said about important aspects of the Public Health such as the urban sanitation and the environmental hygiene, and of that which do we now call security and hygiene in work?, which difficulties did he face in obtaining and analyzing his information sources?, what medical ideas and theories supported his opinions?, and finally, what is the present importance of Humboldt's view on all these themes?

Resumen

El objetivo de este trabajo es ofrecer una descripcion y una valoracion generales de las opiniones de Alejandro de Humboldt acerca de la salud publica en Mexico a fines del siglo XVIII y principios del XIX, tomando por base su Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana, que constituye una obra especificamente referida a este pais, y la unica en la que trata dichos temas de manera mas o menos sistematica.

El Ensayo tiene hoy una importancia mas bien historiografica en materia de salud publica, pero debido a su enfoque virtualmente sociologico, es tratado en este articulo desde ambas perspectivas. Sus analisis de estadistica y topografia medicas, incorporados a un estudio global de la economia y la organizacion sociopolitica del virreinato, le otorgan un caracter unico en su genero y le aseguran un lugar en la historia de la literatura nacional sobre el tema.

Las preguntas cuyas respuestas dan forma a este trabajo son: ?que situacion epidemiologica encontro Humboldt a su llegada a la Nueva Espana?, ?que caracteristicas presentaba la estructura demografica del pais?, ?que dijo el sabio sobre importantes aspectos de la salud publica como el saneamiento urbano y la higiene ambiental?, ?que estado presentaban lo que ahora llamamos seguridad e higiene en el trabajo?, ?que dificultades enfrento en la obtencion y el analisis de sus fuentes de informacion?, ?que ideas o teorias medicas sustentaban sus opiniones?, y, finalmente ?que importancia tiene hoy lo que Humboldt dijo sobre todos estos temas?

Introduccion

A las nueve de la manana del 16 de julio de 1799 fondeo frente a las costas de Cumana, Nueva Granada (hoy Venezuela), la corbeta Pizarro procedente de Santa Cruz de Tenerife, en la cual arribaron a tierras americanas el sabio naturalista aleman Alejandro de Humboldt y su celebre acompanante el botanico frances Aime Bonpland.

A pesar de las serias restricciones de las autoridades coloniales al ingreso de extranjeros a los dominios hispanicos,(1) el sabio berlines logro obtener, a traves del ministro de estado Mariano Luis de Urquijo, un pasaporte con amplias facultades(2) que le permitio desplazarse a voluntad y disponer de valiosa informacion (incluso restringida) acerca de los recursos y la administracion colonial.

Tras explorar diversas regiones de Sudamerica Humboldt y Bonpland zarparon de Guayaquil el 15 de febrero de 1803 en la fragata Orue con destino al puerto de Acapulco. Desembarcaron el 23 de marzo, y a partir de entonces dieron inicio a un valioso recorrido de investigacion por diversas provincias mexicanas. Humboldt pensaba ir a las Filipinas, pero como llego a Mexico cuando ya habia partido la Nao de China tuvo que permanecer en el pais. Quiso retornar a Europa partiendo de Veracruz, pero la epidemia de fiebre amarilla que se habia declarado en ese lugar detuvo su viaje, y ante ello decidio dedicarse al estudio de este reino. En la carta que envio al virrey Iturrigaray desde Acapulco el dia de su llegada para manifestarle su arribo y el objeto de su viaje, le dice que las fatigas del trabajo de investigacion de los cerca de cuatro anos que llevaba ya en America, asi como el estado fisico de sus instrumentos cientificos le impedian quedarse por mucho tiempo en el pais. Once meses y medio permanecio aqui en provechosa estadia. Fruto de ello fue su Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana, que fue publicado en Paris en 1811.

Como una muestra de gratitud al rey Carlos IV por las facilidades ofrecidas para realizar su viaje por las colonias americanas, y en calidad de "memoria cientifica" en honor de sus colaboradores mexicanos,(3) Humboldt elaboro unas Tablas geograficas politicas del Reino de Nueva Espana, que puso a consideracion del virrey Iturrigaray en atencion a sus gentilezas, pero los materiales geograficos y estadisticos que reunio fueron creciendo tanto --como el mismo confiesa en la introduccion al Ensayo--, que se vio precisado a redactar esta obra mayor para darle cabal aprovechamiento.

El 7 de febrero de 1804 zarparon hacia La Habana en la fragata O y de alli partieron para Europa. Aime Bonpland regreso a tierras americanas en 1816, y tras vivir algun tiempo en Argentina, Paraguay y Brasil se establecio definitivamente en Uruguay, en donde fallecio el 4 de mayo de 1859. Su amigo Humboldt murio en Berlin dos dias despues, a la edad de 89 anos. Su cortejo funebre fue muy concurrido y en toda Prusia se decreto duelo nacional.

Demografia

Sin duda un estudio global de la sociedad tiene que empezar por un analisis de la estructura demografica de esta y asi lo hizo Humboldt. Sus opiniones estan basadas en un minucioso analisis de las estadisticas disponibles, en la lectura de informes y diversos materiales impresos, asi como en observaciones directas en lugares de interes y entrevistas a informantes clave. Tras una descripcion general del aspecto fisico del territorio de la Nueva Espana, comienza la parte "sociologica" de su Ensayo (Libro II) con el analisis de la poblacion general y su division en clases.

Al emprender el estudio critico de los datos censales a su alcance advierte de inmediato el estado de insuficiencia e imprecision que existia en estos. Debido a tales limitaciones --que segun el resultan comprensibles "en un pais donde los empleados no estan de ningun modo ejercitados en este genero de investigaciones estadisticas"--, y a la sustraccion de muchos individuos al registro por el temor que infundian los censos, expresa con sumo cuidado sus puntos de vista sobre la estructura y magnitud de la poblacion. La informacion demografica mas actualizada era la que por encargo del virrey, segundo conde de Revillagigedo, Juan Vicente de Guemes Pacheco, se llevo a cabo en 1793.(4) Mas cuando Humboldt arribo a la Nueva Espana la poblacion habia sufrido cambios sin duda importantes. Al menos asi lo revelaron las investigaciones particularizadas que realizo con base en los registros parroquiales de nacimientos y muertes.

El Censo de 1793 registro una poblacion total de 4.5 millones de habitantes, y para calcular el incremento que se habia dado en los diez anos siguientes Humboldt adopto el criterio de agregar a esa cantidad la parte de la poblacion sustraida, y la resultante de los excesos de nacidos sobre los muertos. Calculo en una decima parte el primer valor, y establecio que la relacion entre nacimientos y muertes era de 170:100 para todo el pais, pero que este valor variaba mucho segun el clima y la humedad del aire.(5)

En las zonas muy calientes y humedas la mortalidad entre los ninos y los jovenes era muy elevada, en comparacion con la que se podia observar en las regiones calidas y secas, o en las templadas o frias. Relacionando los nacimientos y las muertes con la poblacion total encuentra que en el medio rural las proporciones son 1:17 y 1:30, respectivamente. Esta elevada proporcion de muertes se debe, dice Humboldt, a que en el campo no existen medicos ni medicinas, por lo cual la gente enferma debia trasladarse a la capital en busca de atencion medica. Esto hacia que los registros de muertes en la ciudad de Mexico se elevaran. Calcula en 1,100 las camas existentes en los hospitales de la capital, cifra que resultaba insuficiente para albergar a la "considerable" concurrencia de enfermos de todas las clases sociales que solicitaban asistencia medica.(6)

Con base en estos analisis estima en 5.8 millones los habitantes del reino en 1803, y considera que si no se presentara ninguna "causa extraordinaria" que alterara el crecimiento natural de la poblacion, esta podria duplicarse cada 19 anos. Sin embargo, una estimacion mas ponderada lo lleva a elevar este periodo a 36 o 40 anos. Esta consciente de que el crecimiento demografico se halla fuertemente ligado a la disponibilidad de medios de vida, y como advierte notables progresos en la agricultura mexicana ve con optimismo estas proyecciones.(7) El hambre y las enfermedades son dos factores que periodicamente se combinaban para producir calamidades publicas contrarias a este avance, por lo cual Humboldt dedica especial atencion a su estudio.

Respecto a la composicion de la poblacion por sexo, Humboldt observa que en general hay un mayor numero de hombres que de mujeres.(8) La informacion censal de que dispuso no le permitio hacer un estudio pormenorizado de esta relacion segun las razas, el clima, las regiones y otros factores, pero de acuerdo con el Censo de 1793 encontro que en la poblacion indigena de las ciudades de Puebla y Valladolid el numero de hombres era mayor que el de mujeres, y que en la poblacion blanca la relacion era la inversa. Asi tambien, en las castas de las intendencias de Guanajuato y Oaxaca el numero de hombres era mayor que el de mujeres. Y por lo que toca a las defunciones segun el sexo la escasez de datos solo le permitio establecer algunos resultados parciales que revelan que en algunas poblaciones los registros parroquiales muestran una mortandad femenina superior a la de los hombres, al paso en que en otros parajes los fallecimientos masculinos eran mas frecuentes.

Despues del virrey Revillagigedo decayo el interes del gobierno en estas cuestiones de "aritmetica politica", por lo cual fueron pocos los materiales de los que Humboldt pudo disponer para estos analisis. El viajero lamentaba esta carencia y advertia sobre los beneficios que traeria consigo el contar con mayor informacion al respecto.(9)

Las expectativas generales de vida de la poblacion que pudo observar Humboldt estaban muy relacionadas con el clima y la salubridad del aire segun las regiones, con el regimen de vida, las condiciones de trabajo, y con factores constitucionales de los individuos segun su raza. Asi, por ejemplo, en las zonas calientes y secas la longevidad era mayor que en las regiones templadas o de clima muy variable, asegura el investigador. Le resulta sorprendente la longevidad de la poblacion indigena, la cual atribuye a la uniformidad de su alimentacion (basada casi exclusivamente en verduras y cereales), si bien considera que la embriaguez era un factor que tendia a reducir las expectativas de vida de dicha raza. En las zonas templadas de la cordillera central del valle de Mexico los indigenas, particularmente las mujeres --dice Humboldt--, llegan a vivir hasta cien anos, sin presentar el encanecimiento y exceso de arrugas de otras razas. Por el contrario, las duras condiciones de trabajo y la insalubridad de algunos centros de produccion, como las minas y los obrajes, tendian a reducir en algunos casos de manera notable los anos de vida de los trabajadores.

Como una conclusion general derivada del analisis de las estadisticas a su alcance sobre la poblacion de la capital del virreinato, afirma que "la duracion de la vida es mayor en las razas mejor alimentadas y en las que es mas tardia la epoca de la pubertad".(10) Estos resultados son parciales, pero es de suponer que Humboldt consideraba que su validez podia hacerse extensiva al resto de la poblacion de la Colonia. De cualquier manera, la carencia de informacion le impidio fundamentar esta posible generalizacion.

En cuanto a la estratificacion social de la poblacion Humboldt encuentra que existen cuatro sectores principales, que admiten ciertas subdivisiones, a saber: 1) blancos (europeos y criollos), 2) indios de raza pura, 3) castas (producto de diversas mezclas de elementos de las razas puras: mestizos, zambos, cuarterones, etc.), y 4) negros. Los blancos ocupan el primer lugar en la escala demografica por su posicion socioeconomica, mas que por su numero, el cual Humboldt calcula en alrededor de 1.2 millones de individuos. Le siguen los indios de raza pura, que pasan de los 2.5 millones y se hallan sumidos en la peor miseria. Estas dos clases manifiestan un "odio reciproco" --dice Humboldt--, en virtud de su contraposicion en la escala social. Dedica varias paginas al estudio de la idiosincracia del indio y de las raices historicas de tal antagonismo. Le sorprende la longevidad de los indigenas a pesar de su estado de privaciones, y llama su atencion igualmente la buena disposicion corporal de estos. Se admira de la ausencia de canas, arrugas y defectos fisicos(11) en esta raza que conserva hasta el final sus fuerzas musculares, pero que el exceso en el consumo de bebidas embriagantes la debilita en forma considerable. Asimismo advierte como la diferencia constitucional entre indios y espanoles aventaja a los primeros en su relativa resistencia a ciertos padecimientos, como las paperas y la fiebre amarilla.

En tercer lugar coloca a las castas, cuya cifra alcanza los 2.4 millones, formando una masa casi tan grande y miserable como la de los indigenas. Entre estas castas destacan por su numero los mestizos (mezcla de blanco e indio), que suman 7/8 del total de la poblacion del reino.

Finalmente estan los negros, cuyo numero es en verdad reducido (6,000 en toda la Nueva Espana segun el Censo de 1793), hallandose asentados principalmente en las zonas torridas.(12) Contrariamente a lo ocurrido en otras regiones de la America colonial espanola (en las plantaciones azucareras de las Antillas, en Peru y Venezuela), la economia novohispana no precisaba de la introduccion de esclavos negros para su funcionamiento.(13) Ello explica el reducido numero del elemento africano en Mexico.

Humboldt no se limita a presentar los frios datos estadisticos, sino tambien nos ofrece una descripcion muy aguda de la dinamica social de las dos principales clases antagonicas, haciendonos ver como ello creaba un ambiente de profunda inequidad que se expresaba en un diferencial acceso a los medios de subsistencia y salubridad, acompanado de prejuicios y odios raciales. Tan patetica realidad lo mueve a repetir las palabras que anos antes habia pronunciado ante ella el virrey segundo conde de Revillagigedo, Juan Vicente de Guemes Pacheco, en el sentido de que en la Nueva Espana habia unos pocos que lo tenian todo y muchos que no tenian nada. De una manera casi proverbial nos dice:

Mexico es el pais de la desigualdad. Acaso en ninguna parte la hay mas espantosa en la distribucion de fortunas, civilizacion, cultivo de la tierra y poblacion. [...] Los indios mexicanos, considerandolos en masa, presentan el espectaculo de la miseria. Confinados aquellos naturales en las tierras menos fertiles, indolentes por caracter y aun mas por consecuencia de su situacion politica, viven solo para salir del dia.(14)

Y otorgando todo el credito que le merecia un informe presentado al rey en 1799 por el obispo de Michoacan, fray Antonio de San Miguel, da sustento a su opinion de que la metropoli fomentaba la desunion de las castas, de las familias y de las autoridades como una forma de mantener la dependencia de sus colonias. El clerigo, a quien Humboldt cede la palabra, decia:

La poblacion de la Nueva Espana se compone de tres clases de hombres, a saber: de blancos o espanoles, de indios y de castas. Yo considero que los espanoles componen la decima parte de la masa total. Casi todas las propiedades y riquezas del reino estan en sus manos. Los indios y las castas cultivan la tierra; sirven a la gente acomodada, y solo viven del trabajo de sus brazos. De ello resulta entre los indios y los blancos esta oposicion de intereses, este odio reciproco, que tan facilmente nace entre los que lo poseen todo y los que nada tienen, entre los duenos y los esclavos. Asi es que vemos de una parte los efectos de la envidia y de la discordia, la astucia, el robo, la inclinacion a danar a los ricos en sus intereses; y de la otra la arrogancia, la dureza, y el deseo de abusar en todas ocasiones de la debilidad del indio. No ignoro que estos males nacen en todas partes de la grande desigualdad de condiciones. Pero en America son todavia mas espantosos porque no hay estado intermedio; es uno rico o miserable, noble o infame de derecho y de hecho. Efectivamente los indios y las castas estan en la mayor humillacion. El color de los indigenas, su ignorancia y mas que todo su miseria, los ponen a una distancia infinita de los blancos que son los que ocupan el primer lugar en la poblacion de la Nueva Espana.(15)

El color de la piel constituia un elemento de diferenciacion social sumamente importante, de tal manera que cuanto mas blanco y puro de sangre se sentia un individuo mayor ascendiente social solia reclamar. Los blancos, aun los empobrecidos, se sentian nobles y, desde luego, muy por encima de los de piel morena, y estos a su vez buscaban la manera de blanquearse para reducir la distancia que los separaba de aquellos. Asi tambien, muchas familias solicitaban a las autoridades ciertas declaraciones judiciales en el sentido de la pureza de su sangre para su plena incorporacion a la poblacion blanca.(16)

El peso de estos prejuicios raciales se fue haciendo mas fuerte a medida que se iba configurando la nueva estructura de clases tras la conquista hispanica, y ello movio incluso a la antigua nobleza indigena (particularmente a las mujeres) a unirse en matrimonio a los europeos para conservar su linaje y su riqueza. La oligarquia novohispana se afianzo en su posicion de dominio economico y politico por medio de ciertos mecanismos de sucesion hereditaria como el mayorazgo, y patrones de matrimonio que le permitieron conservar al interior de un reducido grupo de familias el estatus social y el poder economico.(17)

Menciona Humboldt que "las heces del pueblo" estan compuestas de indios y mestizos desamparados que suman de 20,000 a 30,000 individuos.(18) En su diario de viaje sobre su estadia en la ciudad de Mexico asienta esta idea con gran dramatismo: "No existe una sola ciudad en Europa donde se vea mas miseria en las calles. 3000-4000 hombres [indios] andan totalmente desnudos, envueltos en una frazada de lana o vistiendo harapos; una imagen tan triste como desagradable. !Abundancia de piojos! Desigualdad de fortunas".(19)

Esta situacion de miseria extrema era propicia sin duda para el desarrollo de enfermedades colectivas y la creacion de un permanente estado de insalubridad y riesgo epidemiologico en las ciudades en las que, como la de Mexico, se apinaba la poblacion indigena y mestiza desposeida en busca de medios de subsistencia. Humboldt sabia que estaba en el interes historico de las clases dirigentes "mirar por los indios y sacarlos de su presente estado de barbarie, de abatimiento y miseria", pero veia tambien que los intereses materiales de estas se sobreponian a tales consideraciones para mantener su dominio y explotacion.(20) Por ello apelaba a la ilustrada y humana intervencion del gobierno para mejorar ese estado de cosas, aunque reconocia que el poder de los virreyes se hallaba muy disminuido por la Real Hacienda, la Audiencia y la metropoli, cuyos intereses marchaban en otra direccion.

Aqui, como en muchos otros aspectos, Humboldt se limita a describir el estado de cosas que encuentra y a llamar la atencion del gobierno sobre la gravedad del asunto, pero no plantea la realizacion de acciones concretas. A este respecto cabe mencionar, como ejemplo de la clase de reformadores sociales de la epoca, al licenciado Villarroel, quien en su libro Enfermedades politicas que padece la capital de esta Nueva Espana en todos los cuerpos de que se compone y remedios que se le deberian aplicar si se quiere que sea util al rey y al publico, propuso, con una logica que hoy llamariamos abiertamente autoritaria, un catalogo de "soluciones" a los principales problemas de la capital del virreinato en materia de imparticion de justicia, policia (gobierno municipal) y actividades economicas. Para acabar con el vagabundaje de las "heces del pueblo" propone, por ejemplo, emitir un bando por medio del cual se exhorte a que abandonen la ciudad todas las personas que no tengan residencia fija ni empleo en esta, y para dar fuerza a tal disposicion sugiere que se la amuralle con el proposito de controlar el acceso de inmigrantes, el contrabando y la recaudacion de impuestos; asimismo, propone que se levante un censo de los habitantes especificando sus medios de vida, el numero de residentes por domicilio incluida la servidumbre, y que tambien se elabore un padron de empleados por talleres y oficios, con la finalidad de detectar a la poblacion ociosa y vagabunda. Propone igualmente que para evitar que esta sea una carga para el estado se la envie a trabajar a las zonas agricolas fuera de la capital.(21) Humboldt no conocio el libro de este autor, pues aunque fue escrito entre 1785 y 1787 no vio la luz publica sino hasta 1831. Su lectura tal vez lo hubiese inducido a ser mas propositivo en respuesta, y sin duda muy critico de este lirico reformador.(22)

En el marco de sus analisis demograficos Humboldt se vio precisado a entrar en consideraciones de antropologia fisica para completar su cuadro descriptivo de la poblacion de la Nueva Espana. En este sentido centra principalmente su atencion en los indigenas por ser el nucleo de poblacion en torno del cual comenzo a articularse la nueva sociedad.

Rastreando el origen racial de estos encuentra que presentan una cierta semejanza de facciones con determinados pueblos asiaticos, varios rasgos de los cuales comparten con ellos no solo los indios mexicanos sino tambien los de toda America: piel bronceada, escasa barba, pelo lacio y como brunido que parece estar siempre mojado, labios gruesos, ojos algo oblicuos, mirada triste y sombria, y caracter flematico que hasta a las propias indias las hace preferir a los vivarachos negros. Estas similitudes revelan un posible origen caucasico-mongoloide, segun opina Humboldt. Los toltecas y los mexicas, dice, podrian ser descendientes de los hunos del Asia Oriental emigrados en tiempos remotos a Siberia septentrional. Lo mismo opina de los seris de Sonora.

No existe identidad racial entre asiaticos y americanos --opina Humboldt--, y hasta sostiene que no se puede afirmar con seguridad que todos los indios americanos tienen tal origen, pero la analogia le parece sorprendente. Sus analisis "osteologicos" de ambas razas lo llevan a preguntarse si aquellos no son una mezcla de pueblos asiaticos e indios primitivos de origen autoctono.(23)

Con todo, advierte que la diferencia de alimentos, de climas y costumbres ha producido unas variaciones significativas entre los americanos, y tratandose de los indigenas novohispanos esto le resulta sin duda evidente. "!Que distinta figura --exclama-- la de los indios de Tlaxcala, y la de los lipanos y chichimecas de la parte septentrional de Mexico!"(24)

Humboldt veia una diferencia fisica y de caracter entre estos ultimos y los de la mesa central. Eran mas aguerridos, aunque igualmente taciturnos, y de complexion fuerte. Los espanoles los llamaban bravos o barbaros (epiteto que siguio usandose hasta mucho despues de consumada la independencia nacional) por su tenaz resistencia a la dominacion europea. Mecos, chichimecas,(25) apaches, lipanes, comanches y ococlames eran algunos de los multiples nombres de estos grupos tribales que poblaban los territorios del norte del pais, de los cuales los mas indomitos solian realizar frecuentes correrias sobre las poblaciones espanolas sembrando el terror y la muerte entre los colonos. Su condicion errante y belicosa habia desarrollado en ellos una gran habilidad para el manejo del caballo y la guerra de guerrillas, algo que los hacia muy distintos de los pacificos agricultores indigenas de las regiones meridionales.(26)

Ya hemos visto lo que opinaba Humboldt acerca de los rasgos fisicos y la longevidad de los indigenas mexicanos. Ahora nos falta mencionar sus puntos de vista sobre las facultades morales e intelectuales de estos.

Los indios que vio Humboldt en la Nueva Espana parecieronle una clase de hombres llenos de melancolia,(27) poco imaginativos y misteriosos en sus acciones. Esto tenia una clara expresion en la musica lugubre de sus danzas y en el caracter repetitivo de sus artesanias. Como artistas eran capaces de imitar fielmente los modelos y desarrollar grandes habilidades tecnicas, pero carecian de esa vivacidad y pasion por crear que eran caracteristicas de los artistas europeos. Sin embargo, reconoce que esto les venia de la nula libertad que tenian en su pasado prehispanico para variar la figura de sus idolos, y en general de su produccion artistica. El gusto por las flores lo habian conservado de aquellos tiempos, y este era uno de los aspectos en que se podia advertir la sensibilidad estetica de este pueblo que entonces tambien realizaba horrendos sacrificios humanos.(28)

Humboldt reconoce en el indigena una gran capacidad para aprender y razonar con juicio exacto, aunque poca imaginacion por la razon antes mencionada, pero no deja de advertir que estas opiniones las expresa con timidez, ya que esta hablando de los indios envilecidos por la opresion y la miseria. Para hacer un juicio mas fundado al respecto, agrega, es preciso tener en consideracion el grandioso pasado de esos pueblos que mucho admiraron los conquistadores; la distancia cultural que a el como europeo lo separaba de los indios mexicanos, y la brevedad del tiempo que permanecio en el pais para observar esas facultades. No podemos dejar de citar por extenso las palabras del sabio, que expresan su clara consciencia de ese principio epistemologico que hoy los antropologos llaman relativismo cultural:

?Como, pues, se podra juzgar por estos miserables restos, de lo que era un pueblo poderoso, y del grado de cultura a que hubiese llegado desde el siglo XII hasta el XVII y, mucho menos de los progresos intelectuales de que es susceptible? Si algun dia no quedasen de la nacion francesa o alemana sino los pobres del campo, ?se podria leer en sus fisonomias que eran parte de los pueblos que han producido los Descartes, los Clairauts, los Keplers y los Leibnitz? [...] es preciso ser circunspecto en extremo cuando se trata de decidir acerca de lo que se llaman disposiciones morales o intelectuales de los pueblos que estan separados de nosotros por millares de estorbos que nacen de la diferencia de idiomas, habitos y costumbres. [...] ?Como, pues, un viajero, con solo haber arribado a una isla, puede arrogarse el derecho de sentenciar sobre la diversidad de las facultades del alma, y sobre la superioridad de la razon, del ingenio y de la imaginacion de cada pueblo?(29)

Vemos aqui una sabia y oportuna critica al eurocentrismo desinformado, ciego y a menudo insultante de la intelectualidad vulgar del Viejo Continente, como el filosofo holandes Cornelius de Paw, cuyas Investigaciones filosoficas sobre las Americas rebate el padre Clavijero en sus famosas "Disertaciones"; y un notable acercamiento a esa postura epistemologica tan comun a los antropologos de hoy, que como John Beattie prefieren hablar de "otras culturas" al referirse a pueblos con diferente idioma y costumbres.(30)

Climatologia e higiene ambiental

El estudio de la situacion climatologica (temperatura promedio y sus variaciones estacionales, humedad del aire, presion atmosferica y direccion de los vientos) era considerado en tiempos de Humboldt como un factor clave para comprender la morbilidad de la poblacion, ya que se atribuia al clima una influencia causal directa sobre muchas enfermedades. Era esta una rama de la salud publica en estado incipiente en Mexico que el celebre investigador prusiano contribuyo a impulsar con sus trabajos estadisticos.(31)

Al efectuar su analisis geodemografico por intendencias Humboldt encuentra que en lo que hoy corresponde al estado de Michoacan (intendencia de Valladolid), el clima era en general saludable, con excepcion de las zonas costeras, en que la poblacion se veia expuesta a "las tercianas y calenturas putridas",(32) a causa de lo cual solian fallecer los europeos al poco tiempo de iniciar su residencia en la region. Igual punto de vista expresa acerca de la zona costera de la intendencia de Guadalajara, a diferencia del clima del interior que considera saludable.

En su cuadro descriptivo del clima, Oaxaca figura igualmente como una region saludable. Asi tambien, como ejemplo de lugares calidos, pero sanos, Humboldt menciona las intendencias de Yucatan(33) y Nueva Vizcaya (Durango). Opinaba que en esta a la excelente salubridad del aire se sumaba la laboriosidad de los habitantes para arrancar el sustento a la tierra esteril, y que la habilidad desarrollada en el manejo del caballo como medio de vida y defensa frente a los ataques de los indios salvajes, se conjugaba tambien para hacer de ellos hombres y mujeres de cuerpo sano y robusto, y facultades intelectuales bien dispuestas. De entre ellos solian reclutarse las tropas de los "soldados de la cuera" (llamados asi por su vestidura defensiva de varias capas de gamuza) que guardaban la seguridad de las poblaciones del area. E igual estado de caracter y regimen de vida era el de los colonos de Nuevo Mexico.(34) En cambio, Veracruz (el puerto), era a su juicio una poblacion insalubre debido a la humedad y al sofocante calor que, segun el, estimulaba la accion morbida de las aguas pantanosas de los alrededores.(35)

A su vez, las provincias de California difieren entre si sustancialmente en cuanto al clima y la fertilidad del suelo, creando expectativas sanitarias y vitales igualmente diferenciales. La Antigua, cuyo suelo es pedregoso y arido y su clima en extremo caluroso, no resulta muy favorable a la vida, a diferencia de la Nueva, con su clima benigno y suelo propicio para la agricultura y la ganaderia.(36)

Por otro lado, sus investigaciones de campo lo llevan a afirmar que existe cierto grado de insalubridad en el aire del valle de Mexico debido a las emanaciones de hidrogeno sulfurado que despiden los lagos de Texcoco y Chalco, pero a su vez llama la atencion sobre la rareza de las fiebres intermitentes en las inmediaciones de estos, contrariamente a lo que sucedia en otras areas. No ofrece ninguna explicacion cientifica de esta relacion, aunque parece insinuar que ello se debe a la accion purificadora del aire que ejercia la vegetacion acuatica existente en la orilla de esos lagos.(37) Destaca asimismo la ineficacia de las obras de ingenieria hidraulica destinadas a proteger a la ciudad de Mexico de las inundaciones, y llama especialmente la atencion sobre la gran mortandad que estas obras produjeron entre la poblacion indigena del valle, no solo por el exceso de trabajo a la que fue sometida, sino tambien --y de manera muy significativa-- por las enfermedades que ocasiono "la grande humedad" a la que estaba permanentemente expuesta.(38)

Humboldt consideraba igualmente daninos para la salud de la poblacion de la ciudad los vapores de acido nitroso que emanaban de la Casa del Apartado (en la actual calle del mismo nombre), en donde se separaba el oro de la plata aurifera destinados a la Casa de Moneda. Por ello consideraba conveniente la reubicacion de los talleres fuera del centro de la ciudad, aunque advertia que intereses particulares en la permanencia de estas instalaciones en su actual ubicacion, apoyados en la idea de que dichos vapores resultaban utiles "para descomponer las miasmas que se levantaban de los lagos y pantanos inmediatos", prevalecieron sobre el punto de vista contrario. La practica de fumigar con vapores acidos los hospitales, que se habia puesto de moda en esa epoca como medida antiseptica, reforzo los argumentos de quienes se oponian a dicho traslado.(39)

Por otra parte, Acapulco era igualmente a su juicio un lugar malsano, a diferencia de Chilpancingo y Taxco, de cuyo clima "de extrema salubridad" se admira.(40) El puerto, al que considera como uno de los mas hermosos del mundo, le parecia un lugar que hacia insoportable la existencia del hombre, por efecto del calor bochornoso y el aire estancado y lleno de los miasmas emanados de la Cienaga del Castillo (los pantanos interpuestos entre la ciudad y el fuerte de San Diego, en los que en epocas de sequia al bajar los niveles del agua se producia una gran mortandad de peces cuya descomposicion envenenaba el aire). Sin embargo, aunque reconoce la causalidad de estas emanaciones sobre las "calenturas putrido-biliosas que reinan en aquella costa", no comparte la creencia del medico estadounidense Samuel Latham Mitchill de que la cal las absorbe, y por ello desestima la practica de los lugarenos de calcinar madreporas en grandes hornos en las inmediaciones de los pantanos con la finalidad de purificar el aire.(41)

Desde luego, las condiciones sanitarias del puerto de Acapulco han cambiado notoriamente. De ser un lugar casi abandonado al que solo con motivo de la llegada de la Nao de China se atrevia la gente a ir, por temor a las enfermedades y a la incomodidad del viaje, hoy es un destino turistico internacional de playa de primer orden, con un desarrollo que Humboldt no pudo imaginar. Algo similar se puede decir de Veracruz, al que el viajero consideraba mas que un puerto un mal fondeadero por sus bajos arenosos. Y de la capital del pais ni se diga. El lago de Texcoco, principal foco de contaminacion y riesgo para la salud senalado por el sabio aleman, practicamente ya no existe, para desgracia de la historia y la ecologia de esta urbe. Aunque se encontraba muy disminuido en su extension y profundidad, Humboldt pudo apreciar a su arribo a la capital de la Nueva Espana algo de la antigua grandeza de esa cuenca hidraulica. La expansion urbana lo fue devorando y la ciudad comenzo a verse amenazada por nuevos problemas sanitarios producto del hacinamiento, los malos habitos de la poblacion y las ineficiencias administrativas de los gobiernos municipales. Asi, el historico lago dejo de figurar como una de las causas directas de los problemas sanitarios de la ciudad.

Cabe destacar aqui que las opiniones de Humboldt sobre la climatologia de Guadalajara, Oaxaca y Yucatan se basan en la simple lectura de informes y en el trabajo de gabinete, ya que sus recorridos por la Nueva Espana no incluyeron estos lugares, a diferencia de lo que argumenta sobre las ciudades de Acapulco, Morelia, Pachuca, Jalapa y Veracruz, en las que estuvo personalmente y pudo constatar de manera directa los hechos. Su itinerario de investigacion fue en realidad reducido (el veinte por ciento de la extension total del reino, como el mismo afirmo), por lo cual tuvo que recurrir a los archivos y a la bibliografia existente para documentar sus afirmaciones sobre los lugares no visitados. Pero entremezclo de tal manera sus observaciones directas con sus datos documentales que a veces resulta verdaderamente dificil distinguir unas de otros.

La conclusion a la que llega despues de su analisis climatico regional es que, exceptuando algunos puertos de mar y ciertos valles profundos en los que las fiebres intermitentes aquejan sobre todo a la gente pobre, la Nueva Espana puede ser considerada "como un pais sano por excelencia".(42)

Tras la conquista de Tenochtitlan los espanoles decidieron edificar la capital del nuevo reino sobre las ruinas de la vieja metropoli y aprovecharon su traza y materiales para la reedificacion. Conservaron asi muchas calles y se abrieron paseos y alamedas que suscitaron la admiracion del sabio aleman.(43) Pero igualmente se conservaron acequias que al poco tiempo comenzaron a ser cegadas en algunos puntos, formandose canales de aguas estancadas, llenas de basura y pestilentes que, sumadas a las zonas pantanosas de los alrededores originadas por la desecacion del lago de Texcoco, crearon un ambiente de gran insalubridad y falta de limpieza en diversos rumbos de la ciudad.

Tras muchos anos de experiencia la sociedad mexica llego a desarrollar una cultura hidroagricola que le permitio explotar racionalmente las aguas del lago de Texcoco. En la ciudad la eficiente infraestructura de drenaje permitia mantener limpios los canales, desalojar las aguas pluviales y abastecer a la poblacion de medios de vida en forma continua y suficiente. Se aprendio a regular las aguas y a evitar las desastrosas inundaciones de antano. No habia encharcamientos ni zonas pantanosas y pestilenciales como las que vio Humboldt.

Fray Bernardino de Sahagun, al igual que muchos de sus contemporaneos que alcanzaron a ver algo de la antigua grandeza de la capital, dice en el prologo a su Historia general de las cosas de la Nueva Espana, que la ciudad de Mexico fundada por los mexicas era comparable a Venecia, y que los mexicanos eran tanto como los venecianos "en saber y policia", es decir, en el manejo de los recursos hidraulicos del area urbana. Pero todo este orden se rompio con la conquista y destruccion de la antigua Tenochtitlan. La edificacion de la capital del reino de la Nueva Espana sobre las ruinas de la vieja ciudad significo el cegamiento de importantes arterias de agua, el derrumbe de valiosos y necesarios edificios y el desmantelamiento de los bosques aledanos que ayudaban a mantener el equilibrio ecologico. Como dijo el prusiano, los conquistadores queriendo que esta region se pareciera en todo al suelo arido y desmontado de Castilla, no tuvieron ningun empacho en ordenar la tala de los bosques, sin advertir las repercusiones que ello traeria consigo para todo el sistema ecologico y urbano.

Con una vision muy distinta de las cosas y debido a su inexperiencia en esta clase de manejo hidrourbano, la administracion colonial no supo adaptarse al medio y aprovechar la sabiduria de los antiguos moradores. Por ello al poco tiempo volvieron a la ciudad las inundaciones, las aguas se estancaron en las acequias, estas se llenaron de basura, bajo drasticamente el nivel de los lagos, sus aguas se retiraron dejando tras de si muchos pantanos, y con todo ello la ciudad se volvio insalubre como nunca antes.(44)

Hasta la llegada del segundo conde de Revillagigedo ("uno de los virreyes mas celosos del bien publico", segun opinion de Humboldt), la ciudad ofrecia un cuadro desolador. Luis Gonzalez Obregon nos lo pinta asi: "las calles sin empedrado, con aguas putridas en el arroyo, sin luces que alumbraran; algunas sirviendo de establos a las vacas y de zahurdas a los cerdos".(45) La Plaza Mayor fue convertida durante mucho tiempo en un gran mercado publico lleno de inmundicias y propenso a los incendios. El gobierno trato de eliminar este foco de infeccion pero no pudo en virtud de la resistencia de los comerciantes, quienes veian amenazados con ello sus intereses. La seguridad y la salud publicas tropezaron con los intereses particulares. Pese a ello mucho mejoro la imagen de la urbe durante la gestion del ilustre gobernante, quien al iniciar sus funciones encontro a la ciudad en un gran desaseo. A Humboldt le toco ver algo de este cambio.

Las inundaciones y sus fatales consecuencias para la salud publica constituian una amenaza constante para la ciudad de Mexico, por su altura relativa al nivel de los lagos aledanos, que como vasos comunicantes descargaban las aguas pluviales unos en otros hasta inundar la ciudad. Analizando los datos historicos de 1553 a 1795, Humboldt encontro que las grandes inundaciones se repetian en ciclos de poco mas o menos veinticinco anos, causando grandes estragos, como la de 1629, que se prolongo hasta 1634.(46)

Para resolver este problema se emprendieron importantes obras de desague, como el de Huehuetoca, pero las constantes indecisiones de los gobernantes y los frecuentes cambios de opinion de los ingenieros mexicanos responsables condujeron a escasos resultados. El descenso natural de las aguas del lago por evaporacion, sobre todo, por medio de las obras de ingenieria que se efectuaron un siglo despues del viaje de Humboldt, permitieron a la larga terminar con el problema.(47)

Humboldt reconocia la grandiosidad de esas obras como trabajos de ingenieria, pero desestimaba su eficacia y rechazaba la politica hidraulica del gobierno encaminada a desalojar fuera del valle de Mexico las aguas de los grandes lagos. Pensaba que era mas benefico emplearlas tanto en la irrigacion de las zonas agricolas circundantes por medio de canales de riego, como en la formacion de depositos de agua para los tiempos de sequia. El agua asi colectada podria servir "tambien para limpiar y lavar periodicamente las calles de la capital".(48) Estas obras podrian resultar de mayor provecho para la sociedad, pero el extraviado juicio de gobernantes e ingenieros impidio su realizacion, dice Humboldt.

Economia y salud

Humboldt tenia en claro la estrecha relacion que existe entre estas variables, y llamaba con especial sensibilidad la atencion sobre la importancia de la produccion agricola para el sostenimiento y bienestar de la poblacion. A este respecto observa las funestas consecuencias que sobre la salud y la sobrevivencia misma de las clases menos favorecidas traian consigo las malas cosechas y la carestia del maiz, principal fuente de alimentacion de los pobres. El consumo de alimentos substitutos (raices y frutos no sazonados)(49) y la perdida de animales de granja y trabajo por falta de granos, producian una gran mortandad entre los indigenas y mestizos empobrecidos que Humboldt lamenta y llama a su prevencion. La presion de la poblacion sobre los alimentos conduce al hambre en virtud del crecimiento mayor de aquella con respecto a los productos del cultivo de la tierra. Esta relacion malthusiana constituia un riesgo permanente que a menudo conducia a resultados tragicos como este que Humboldt relata:

En 1784, la falta de alimentos causo enfermedades astenicas entre la clase mas pobre del pueblo; y estas calamidades reunidas acabaron con un gran numero de adultos, y mucho mayor de ninos; se cuenta que en la ciudad minera de Guanajuato perecieron mas de 8,000 individuos. Un fenomeno meteorologico muy notable contribuyo principalmente a esta hambre; y fue que en la noche del 28 de agosto se helo el maiz, despues de una sequia extraordinaria, y esto a 1,800 metros de altura. Se cree que paso de 300,000 el numero de habitantes que perecieron en todo el reino por esta fatal reunion de hambre y enfermedades.(50)

La falta de granos ocasionaba la muerte de muchos animales de tiro y carga, afectando la economia de los arrieros y, sobre todo, haciendo que se volviera mas costoso aun el transporte de mercancias. Humboldt propuso la introduccion de camellos para resolver este problema en las zonas aridas y anfractuosas del pais, y aunque algunos hombres de iniciativa pusieron mas tarde en practica su consejo no prospero la empresa por falta de aclimatacion de las bestias al ambiente mexicano.(51)

Compartia las teorias fisiocraticas de los economistas franceses de su tiempo (aunque admiraba al teorico por excelencia del libre comercio y la produccion fabril, Adam Smith), segun las cuales la principal fuente de riqueza y bienestar de una nacion esta en la explotacion de la tierra. Por ello consideraba que la economia virreinal deberia centrarse en la produccion agraria: "la verdadera prosperidad del pueblo mexicano --decia enfatico--, no depende ni de las vicisitudes del comercio exterior, ni de la politica inquieta de Europa. [...] los principales manantiales de la riqueza del reino de Mexico no estan en las minas, sino en su agricultura".(52)

Hizo un estudio particularizado de las potencialidades agricolas de las diversas regiones del pais, a las que clasifico en tres categorias fundamentales: tierras calientes, tierras templadas y tierras frias. Las primeras, situadas en los tropicos, con una altura no mayor de 300 metros sobre el nivel del mar y una temperatura media de 25 a 26 grados centigrados, son las que ofrecian una mayor fertilidad y su abundante produccion de azucar, anil, algodon y platanos resultaba muy favorable al comercio exterior, pero eran igualmente las menos saludables.(53) Las segundas, con una altitud de 1,300 metros y una temperatura media de 20 a 21 grados centigrados, son tierras fertiles y salubres, con abundancia de arboles frutales. Finalmente, las tierras frias, elevadas a mas de 2,200 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura media de 11 a 13 grados centigrados, presentan una vegetacion menos vigorosa debido tanto a las condiciones climaticas como la accion del hombre: la tala sin plantar y la desecacion de grandes extensiones. Esto habia incrementado la salobridad y aridez del llano central, en el que se encuentra la capital del reino. Con la llegada de los europeos comenzo el proceso de degradacion, dice Humboldt, pero reconoce que en terminos generales la Nueva Espana "es de los paises mas fertiles de la tierra".(54)

La falta de viveres esta ligada al desarrollo de las enfermedades epidemicas en una relacion directa y universal que pone de relieve los fuertes condicionamientos sociales de la salud de la poblacion. El acaparamiento de granos por parte de los terratenientes para hacer subir los precios constituye un aspecto que Humboldt menciona de paso, y que los historiadores de hoy han destacado de manera mas clara como un factor causal muy importante de las crisis agrarias, las hambrunas y las epidemias que asolaron durante mucho tiempo a la poblacion pobre de la Nueva Espana.(55) La estructura piramidal de clases fundada en una distribucion extremadamente desigual de la riqueza creaba unas condiciones sociales muy fragiles, en las que el mas debil fenomeno meteorologico podia desencadenar una hambruna, con sus funestas secuelas de enfermedad y muerte. Esto afectaba principalmente a la poblacion indigena, a pesar de lo cual --hacia Humboldt la "consoladora observacion"-- se habia incrementado notoriamente en los ultimos anos, tras una marcada reduccion originada en la explotacion, el trato brutal, las enfermedades y la desaclimatacion forzada que trajo consigo la dominacion espanola.(56)

Humboldt se admiraba del gran potencial agricola y comercial de la Nueva Espana, y hacia hincapie en diversos factores que obstaculizaban el aprovechamiento de esa riqueza: el interes preponderante del gobierno y los particulares en la mineria, la concentracion de los propietarios blancos en las cordilleras, y la apatia de la poblacion indigena en materia de cultivos.

El afan de enriquecerse por medio de la explotacion minera fue una motivacion muy fuerte para las clases dominantes desde los origenes del regimen colonial. Ello hizo que se diera preferencia a esta actividad, y que se invirtieran mayores capitales en ella que en la agricultura. Asimismo, la posesion de grandes extensiones agrarias a menudo improductivas pero con simples fines nobiliarios o de mayorazgo, sustrajo estas al cultivo de productos alimenticios. Y las tierras cultivadas por los indios solian no producir excedentes en virtud de la economia de autoconsumo a que las dedicaban para satisfacer solo sus reducidas necesidades basicas, y a la falta de aliciente y de medios para una explotacion en mayor escala.

Como casi un axioma derivado de sus observaciones empiricas Humboldt sostiene que cuanto menos minas posee una colonia mas se orienta el esfuerzo productivo de sus habitantes hacia la agricultura.(57) Sostiene tambien que si el reino de la Nueva Espana estuviese bien cultivado produciria todos los bienes necesarios para su consumo, muchos de los cuales entonces se veia obligada a importar.

En la explicacion de este rezago productivo Humboldt atribuye un peso importante a un rasgo de caracter de la poblacion del reino que el considera tipico de esta: la indolencia (cachaza, flema o apatia, como tambien dice). Este factor puede ser observado en los distintos estratos sociales --creia Humboldt--, aunque adquiere ciertas peculiaridades y puede ser explicado por razones especificas segun los casos. Los indios, como se contentan con lo necesario para vivir, solo producen al nivel de subsistencia; los habitantes de las fertiles tierras costenas se vuelven desidiosos por tener a la mano los frutos de la naturaleza, y en general esta nacion puede ser caracterizada, de acuerdo con el investigador, como:

Un pais donde, segun la opinion comun del pueblo, el hombre es feliz solo con tener platanos, carne salada, una hamaca y una guitarra. La esperanza de la ganancia es un estimulante muy debil, bajo una zona donde la benefica naturaleza ofrece al hombre mil medios de procurarse una existencia comoda y tranquila, sin apartarse de su pais...(58)

Esto tenia especial aplicacion en los habitantes de las costas mexicanas, contrariamente a los de otras regiones del mundo, que solian aventurarse mar adentro en busca del sustento por medio de la pesca. Con todo, en este punto vemos enfrentarse dos concepciones del mundo, dos conceptos del sentido de la vida, el trabajo y la felicidad, que sale de los limites de este escrito entrar a discutir.

Alcoholismo

En sus recorridos por diversas regiones del pais Humboldt pudo advertir que la embriaguez del pueblo bajo era una practica muy perjudicial y extendida, aunque reconoce que existe una creencia exagerada al respecto. En su Ensayo considera que tal inclinacion del pueblo tenia raices prehispanicas.(59) Su fuente principal a este respecto es la Historia antigua de Mexico del padre Clavijero, quien sin embargo se admiraba de la severidad de los castigos que se imponia a la poblacion contra la embriaguez, mientras que este vicio era dejado impune en muchos paises de Europa.(60)

Segun su propia confesion, Humboldt no conocio --aunque supo de su existencia-- los manuscritos de Motolinia y Sahagun, entre otros, cuya publicacion consideraba que serviria para esclarecer muchas cosas sobre "la historia de Anahuac".(61) Los de Sahagun describen magistralmente las costumbres de la poblacion mexica, y acerca del tema ponen de relieve las limitaciones que existian sobre el consumo de bebidas embriagantes, aunque al describir las festividades religiosas menciona que con frecuencia estas terminaban con "borracherias".(62)

Una sociedad agraria como (todas las de Anahuac), basada en el tributo (como la mexica), y con una estructura economica expuesta a los avatares del clima, tenia que mantenerse en funcionamiento por medio de reglas de convivencia social muy estrictas. Aunque habia algun excedente acumulado para los tiempos criticos, cualquier comportamiento individual o colectivo que trastornase el proceso social ponia en riesgo la vida de la comunidad. Por ello ciertas conductas en este sentido eran consideradas como delictivas y castigadas severamente. Tales son los casos del robo de maiz y de la embriaguez, por su caracter virtualmente generador de holgazaneria e improductividad. El padre Las Casas nos ofrece la anecdota siguiente que expresa el cabal sentido de esto:

Reprendiendo un espanol una vez a un indio del rigor de aquella ley que por coger unas pocas mazorcas o espigas del maiz hiciese algunos esclavos, respondio: "Estas enganado, senor, porque si aquesta ley no se guardara con rigor y fuera tal que diera poca pena, cada uno quisiera no trabajar, sino gozar de los trabajos y sembradas ajenas, y asi se hicieran hombres ociosos, no curando de sembrar, y por consiguiente o muchos fueran ladrones y se perdiera la tierra". El espanol quedo tan confuso cuanto satisfecho.(63)

A los borrachos escandalosos a quienes no se aplicaba la pena de muerte se les humillaba en publico, se derribaba su casa y se les expulsaba del pueblo por considerarse que eran indignos de vivir en el en virtud de su conducta licenciosa.

En una epoca en que los mexicas vivian --como hemos podido apreciar-- en un regimen de prohibiciones, sus contemporaneos seminomadas, los chichimecas, consumian libremente bebidas alcoholicas de las que se valian para sobrellevar su miseria. La organizacion social de estos pueblos estaba lejos de los niveles de refinamiento de las naciones sedentarias de Anahuac. El padre Santa Maria dice al respecto en su Guerra de los chichimecas:

Tienen tres diferencias de vinos, con los cuales se emborrachan muy a menudo, que lo son por todo extremo borrachos. [...] Y por la experiencia del dano que les sucede en las borracheras, tienen ya de costumbre que, en emborrachandose, se apartan las mujeres de ellos y les esconden los arcos y flechas, y, segun he sabido, nunca todos juntos se emborrachan, que siempre dejan quien vele y mire por ellos, porque no los tomen borrachos descuidados y los prendan o maten.(64)

Las modernas investigaciones historicas han revelado que la embriaguez comun del pueblo debe ser atribuida mas bien al relajamiento de las costumbres que trajo consigo la conquista y el dominio espanol, como llegaron a reconocer ya en el siglo XVI los padres Motolinia y Sahagun. El propio Humboldt parece advertir esto al afirmar que los europeos supieron sacar provecho de tal inclinacion al introducir y estimular el consumo de nuevos licores, como el aguardiente de cana.

A diferencia del ilustre prusiano y sus predecesores, los estudiosos de hoy advierten cierto caracter simbolico en la embriaguez colectiva de la poblacion indigena, su funcionamiento como un factor de cohesion social. Como grupo subordinado y sometido a explotacion los indios veian en el pulque un medio de identidad que enlazaba su pasado cultural con sus nuevas circunstancias, y esto les permitia enfrentar hasta cierto punto las contradicciones del nuevo modo de vida al que fueron lanzados de manera traumatica. Esta funcion se hizo manifiesta en todos los movimientos de rebelion en los que participaron los indios contra el orden colonial. El grito de "!Viva el pulque!" fue a menudo una especie de consigna que expresaba su sentido de identidad etnica.

En la etapa colonial la embriaguez ciertamente llego a convertirse en un verdadero problema de salud publica como no lo habia sido anteriormente. Humboldt nos ofrece la descripcion siguiente de algo que le toco presenciar:

En la capital de Mexico la policia cuida de enviar carros para recoger como si fuesen cadaveres los borrachos que se encuentran tendidos en las calles; los llevaban al cuerpo de guardia principal, y al dia siguiente se les ponia una argolla al pie y se les destinaba a trabajar tres dias en la limpieza de las calles. Soltandolos al cuarto dia, es seguro el volver a coger muchos dentro de la misma semana. El exceso de los licores dana tambien mucho la salud de la gente en los paises calientes vecinos a las costas, en que se cultiva la cana de azucar.(65)

Aunque existian diversas bebidas embriagantes fermentadas a partir del maiz y de una gran variedad de raices, el consumo de pulque (octli) ocupaba el primer lugar en el valle central. Humboldt reconocia cierto caracter nutritivo en su ingesta "a causa de su principio azucarado que no se descompone", y estimaba que "es muy saludable, porque fortifica el estomago y favorece las funciones del sistema gastrico".(66) Pero reservaba estos beneficios a su consumo moderado, ya que si se ingiere en grandes cantidades --como hacia la poblacion indigena--, el alcohol conduce a la degradacion fisica y moral; ello era notorio en el caso del consumo de aguardiente de cana, y de mezcal ("que embriaga mucho").

La diferenciacion social en el consumo de bebidas alcoholicas se hacia manifiesta: los vinos europeos, cuya demanda habia aumentado desde 1791 en que se introdujo en la practica medica el metodo estimulante (basado en la teoria del origen de las enfermedades por exceso o por falta de estimulos naturales del doctor John Brown, quien recomendaba su consumo), estaban reservados a las clases altas peninsulares; en cambio, el pulque era la bebida favorita y accesible de indios, mestizos y mulatos. Comparando cifras senala Humboldt que tan solo el consumo de pulque en Mexico era mucho mayor que el consumo total de vino, sidra, aguardiente y cerveza que habia en la misma epoca en Paris.(67)

Reconocia el caracter social y politico de este fenomeno, y por ello creia que su disminucion no solo estaba ligada al avance de "la civilizacion" entre el pueblo, sino tambien al control de la produccion de bebidas embriagantes, que constituia una rica fuente de las rentas del estado.(68) Este, atendiendo mas a intereses materiales de clase que a los de la salud publica, ejercia un fuerte control sobre la produccion de mezcal y de otras bebidas destiladas porque su uso perjudicaba el comercio de aguardientes espanoles, pero veia en el cultivo del maguey una actividad mercantil muy benefica para el fisco, el cual sacaba una buena parte a traves de los derechos de fabricacion del pulque.

Alrededor de ochenta bebidas alcoholicas se producian en diversa escala en la Nueva Espana, pero dos de ellas, el pulque y el aguardiente, alcanzaban los mayores niveles de produccion y eran objeto de un especial control por parte del estado. Hasta 1740 se aducian razones medicas junto a las de tipo economico para prohibir la produccion de aguardiente de cana, pues se senalaba la degradacion fisica y moral que su excesivo consumo producia entre la poblacion indigena, causando en esta una gran mortandad, sobre todo cuando para reducir los costos de produccion los destiladores lo adulteraban con diversas sustancias nocivas para la salud. Ademas, en esa epoca se asociaba al consumo de aguardiente la etiologia de ciertas epidemias. Sin embargo, la produccion clandestina de esta bebida iba en aumento y ello despertaba las quejas de los importadores de vinos europeos por la competencia perjudicial que ello representaba para sus intereses comerciales. Por esta razon el estado endurecio su control mediante prohibiciones reales en las que dejaron de figurar los argumentos medicos o de salud publica para basarse unicamente en criterios economicos. El Real Protomedicato del Reyno encomiaba las cualidades medicas del aguardiente bien destilado, el cual recomendaba para el tratamiento de algunas enfermedades, pero esto no detuvo a la suprema autoridad para prohibir absoluta y categoricamente su produccion. Con todo, la severidad de las leyes y las amenazas de los castigos no pudieron frenar esta industria clandestina que contaba con la complicidad de muchos individuos que participaban en la cadena de produccion y distribucion, incluidos algunos funcionarios de importancia.

El consumo excesivo de bebidas embriagantes, sobre todo entre los sectores populares, ha constituido sin duda un serio problema de salud y seguridad publicas para el pais desde tiempos de la Colonia, epoca en la que sus repercusiones en ambos sentidos eran particularmente significativas. Aun muchas decadas despues de la llegada de Humboldt a Mexico el problema seguia siendo grave. Los cambios en los regimenes politicos no pudieron traer consigo una renovacion de las costumbres que terminara con este vicio. Al igual que la salud de los bebedores, la economia familiar se veia seriamente afectada por las tradicionales borracherias del "San Lunes" tan bien descritas por don Manuel Payno en sus Bandidos de Rio Frio, dia funesto en el que sin contemplaciones los jefes de familia derrochaban en honor de Baco los ingresos de la semana, y al calor del alcohol se originaban casi de manera inevitable fatales rinas.

En esa epoca la amibiasis hepatica era un padecimiento comun entre los sectores pobres del virreinato, cuyo origen se atribuia erroneamente al consumo de pulque. Desde luego que el nombre medico de esta enfermedad se desconocia entonces, ya que procede de los anos treinta del siglo veinte cuando investigadores mexicanos establecieron su etiologia: la Entamoeba histolytica. En el siglo XVIII se ignoraba esto y los medicos del Protomedicato a lo mas que pudieron llegar es a establecer la estrecha relacion que presentaba la frecuencia de este padecimiento con las deplorables condiciones de vida de los sectores sociales mayormente afectados. De ahi que se diera en considerar a esta enfermedad como propia de los miserables bebedores de pulque. Por ello las defunciones que este padecimiento generaba eran contabilizadas como otras mas de las muertes generales por alcoholismo. Ni Humboldt ni la ciencia medica de entonces estaban en condiciones de establecer una causal diferenciada para las estadisticas de estas muertes.

La inclinacion del pueblo indigena a la bebida que observo Humboldt ha sido sin duda notoria. Sin embargo, es preciso destacar que antes de la llegada de los europeos existian controles muy fuertes impuestos por la clase gobernante al consumo de alcohol (es decir, de pulque), los cuales llegaban incluso hasta contemplar la muerte publica del infractor. El derrumbe del antiguo orden social que trajo consigo la conquista espanola aflojo esos controles y estimulo la propension de los indigenas a la embriaguez como una forma compensatoria ante la perdida de su cosmovision, frente al sufrimiento y la explotacion. Los propios conquistadores pronto se dieron cuenta de lo provechoso que resultaba para ellos someter por este medio a la poblacion nativa. Los duenos de los obrajes de Queretaro --como el propio Humboldt advirtio--, solian adelantar alevosamente dinero a hombres libres que sabian que lo iban a gastar en alcohol, para de este modo reducirlos a la esclavitud por deudas. La embriaguez se convirtio asi en un importante instrumento de poder al servicio de la economia privada, por lo cual a pesar de sus estragos sociales resultaba funcional al regimen. Como hombre culto y humanitario Humboldt tuvo el merito de dar a conocer y reprobar publicamente esta situacion.

Seguridad e higiene en el trabajo

Sin duda emplear estos vocablos en el sentido conceptual que hoy tienen para interpretar la realidad social de hace doscientos anos puede parecer descontextuado, si se advierte que para la mentalidad de aquella epoca no solian resultar problematicas, ni injustas ni inhumanas, diversas situaciones y practicas que ahora nos preocupan centralmente. Sin embargo, hay en la obra de Humboldt algunos senalamientos en el sentido de nuestro tema que por su manifiesta importancia se vio motivado a formular. Ciertamente lo hace como de paso, ya que su interes fundamental estaba centrado en los aspectos tecnologicos y economicos de las actividades productivas sometidas a estudio. Pero en sus juicios no se limita a las razones puramente tecnicas, sino tambien lo mueven motivos humanitarios. El conocimiento de la patologia del trabajo y su historia natural, el proposito de establecer acciones de deteccion y diagnostico oportuno de las enfermedades del trabajo no era entonces una preocupacion social respaldada por las leyes como en la actualidad.

El trabajo ha estado practicamente siempre expuesto a diversos factores fisicos, quimicos, biologicos y psicologicos que afectan negativamente su desempeno, y esto se ha hecho particularmente notorio en los tiempos actuales en que la automatizacion y el empleo de sustancias quimicas y radiactivas en los procesos productivos ponen en grave riesgo la vida de los trabajadores.(69) Pero esta realidad solo ha suscitado el interes formal de las autoridades, expresado a traves de sus instituciones de salud, en fecha relativamente tardia en Mexico. Podemos afirmar que no es sino con la fundacion del Instituto Mexicano del Seguro Social cuando adquiere un caracter sistematico y legalmente sustentado la medicina del trabajo en este pais, sin descredito de lo realizado en este sentido por muchos investigadores individuales con anterioridad a esta etapa de desarrollo de la salud publica mexicana. Asi, pues, en tiempos de Humboldt el panorama no podia ser muy optimista si sabemos que cien anos despues de su visita a la Nueva Espana las cosas no eran radicalmente distintas de como el las encontro.(70)

Humboldt advirtio que como una expresion concreta de sus antagonismos generales en las relaciones de trabajo entre la capa dominante y las clases trabajadoras (mestizos e indios, principalmente), habia un componente de coercion fisica y moral mas o menos acentuado y recurrente, con base en la diferencia de estatus social. Esto daba origen a una cadena de sojuzgamiento y explotacion de conformidad con la posicion relativa de cada clase en la jerarquia social. Los peninsulares hacian valer en todo momento su ascendiente sobre los criollos, y estos sobre los mestizos y los indigenas; a su vez los indios mas aventajados, de consuno con los espanoles, solian complacerse en tiranizar a sus propios congeneres.(71)

Ahora bien, aunque dedica extensas paginas a describir diversas actividades productivas, no es sino al tratar de la mineria donde centra su atencion, y por consiguiente es alli donde podemos encontrar puntos de vista mas explicitos sobre la materia de este apartado.

Humboldt fue Consejero de Minas en su pais y tenia conocimientos muy amplios sobre este ramo industrial. Por ello pudo advertir que en muchos aspectos el desarrollo de los trabajos en las minas novohispanas (la principal fuente de riqueza del virreinato) era ineficiente y peligroso. Su atencion se centro en el proceso de trabajo de La Valenciana (Guanajuato), uno de los reales de mina mas productivos de entonces. Constato que por falta de cuidados y conocimientos sobre cartografia subterranea eran frecuentes los derrumbes e inundaciones, y que por las peculiares condiciones del trabajo en las minas mexicanas el polvo y el calor excesivo eran dos factores que hacian muy gravosa esta labor.(72) Advirtio tambien sobre lo economicamente costoso y perjudicial que resultaba para la salud de los tenateros (cargadores), el sistema empleado de sacar "a lomo de hombre" el mineral de las vetas, desde profundidades muy grandes, a traves de escaleras que tenian alrededor de 45 grados de inclinacion. El propone, en cambio, el empleo de "pozos interiores (Rolschacht), o de canones capaces para la conduccion en carreton y con perros".(73) En el desempeno de esta actividad pesada y riesgosa participaban ninos de diez a doce anos y viejos de sesenta, quienes se habian dado sus manas para atenuar los efectos de este penoso trabajo. Las mujeres tambien tenian participacion en los trabajos mineros en las labores de despacho, es decir, en la supervision de los minerales acarreados por los tenateros. Su trabajo se efectuaba al interior de las minas y se hallaban expuestas a los riesgos generales que corrian sus demas companeros.(74)

Pero el trabajo de los barrenadores, que hacian uso de la polvora para extraer la roca metalifera, resultaba aun mas perjudicial para la salud de estos, ya que fuera por la necesidad economica o por el afan de ganar mas dinero pronto laboraban toda la semana y sus expectativas de vida se reducian considerablemente: no vivian mas alla de los treinta o treinta y cinco anos.(75)

Observa con admiracion el hecho de que los trabajadores de la amalgama que se hallaban permanentemente en contacto con diversas substancias (muriato de sosa, sulfato de hierro y mercurio oxidado) "gozan de la mejor salud", hecho confirmado por los medicos locales. Asi tambien, encuentra saludable a la poblacion de Guanajuato que consume el agua de los lavaderos de metales, ya que, segun su explicacion, esta se purifica al precipitarse las substancias quimicas que contiene.(76)

En general considera riesgoso el funcionamiento de esta industria debido principalmente a los "vicios de administracion" que solian prevalecer en ella, y que resultaban poco propicios a la adopcion de los avances tecnologicos que habia entonces en el Viejo Continente, a pesar de la importancia economica de esta. Imprevision, ignorancia y burocratismo se conjugaban para dar a esta actividad un caracter ineficiente y riesgoso, pero los intereses particulares de las capas directivas, cuyos salarios eran en verdad elevados, resultaban contrarios a cualquier cambio en ese estado de cosas. Humboldt denuncio esta situacion, pero se le tacho de exagerado e ignorante al darla a conocer fuera del pais a traves de su Ensayo.(77) Sin embargo, su obra sirvio tambien como medio de propaganda para las empresas mineras britanicas que buscaban inversionistas.(78)

A pesar de las ineficiencias administrativas observadas en este ramo de la produccion, Humboldt destacaba la importancia de la mineria novohispana en el contexto de la economia colonial, ya que sus frutos no solo constituian una fuente de primer orden para la Real Hacienda, sino tambien eran empleados para satisfacer las necesidades internas de la Nueva Espana y para socorrer con los situados los gastos administrativos de otros territorios de la Corona. Pero el oneroso, extenso y lento aparato burocratico que prevalecia en las colonias --en las que, decia Humboldt, todo se convierte en proceso--, trababa enormemente el desarrollo economico. Si la Nueva Espana hubiera contado con un "gobierno sabio" podria haber acabado con tales vicios y haber hecho no solo de la mineria, sino tambien del comercio, la agricultura y las manufacturas actividades florecientes.(79) La excesiva dependencia de la economia novohispana de la produccion minera, esto es, su escasa diversificacion y la falta de estimulos a otras actividades fueron tambien objeto de sus observaciones criticas.(80)

Al asumir el gobierno de la Nueva Espana en 1746, el primer conde de Revillagigedo, Juan Francisco de Guemes y Horcasitas, trajo consigo la encomienda de reactivar la produccion minera, y de inmediato se dio a la tarea de hacerlo promoviendo el descubrimiento de nuevos centros de extraccion y dictando ciertas disposiciones para el mejor funcionamiento de otros; tambien participo activamente en la creacion de una Compania de Minas para proteger a los mineros de los abusos de banqueros y prestamistas a quienes se veian obligados a recurrir en busca de creditos para el desarrollo de sus empresas.(81) A principios del siglo XIX, a la llegada del prusiano, en tiempos del virrey Iturrigaray, las cosas habian retrocedido hacia el estado en que este las encontro. Mas tarde, con el influjo reformista de la politica ilustrada de los Borbones se creo en Mexico la Escuela de Mineria, que fue ampliamente reconocida por Humboldt en virtud de su excelencia academica, pero lamentaba que no fuese aprovechada cabalmente para dar impulso a la produccion minera debido a los vicios mencionados que trababan el desarrollo de esta actividad.

Un aspecto que encontro digno de encomio fue el hecho de que el trabajador de las minas era un hombre libre que podia renunciar a su empleo si asi lo deseaba, en contraste con los trabajadores de ciertos obrajes (grandes talleres para la fabricacion de textiles), quienes a pesar de que vivian en condiciones de libertad antes de su reclusion, se convertian en practicamente esclavos por medio del endeudamiento alevoso. En agosto de 1803 Humboldt visito los obrajes textiles de Queretaro y tal fue la situacion que en ellos encontro. Sus palabras merecen ser mencionadas:

Sorprende desagradablemente al viajero que visita aquellos talleres no solo la extremada imperfeccion de sus operaciones tecnicas en la preparacion de los tintes, sino mas aun la insalubridad del obrador y el mal trato que se da a los trabajadores. Hombres libres, indios y hombres de color estan confundidos con galeotes que la justicia distribuye en las fabricas para hacerles trabajar a jornal. Unos y otros estan medio desnudos, cubiertos de andrajos, flacos y desfigurados. Cada taller parece mas bien una oscura carcel: las puertas, que son dobles, estan constantemente cerradas, y no se permite a los trabajadores salir de la casa; los que son casados, solo los domingos pueden ver a su familia. Todos son castigados irremisiblemente si cometen la menor falta contra el orden establecido en la manufactura. No es facil concebir como los duenos de los obrajes pueden tener tal conducta con hombres libres y como el jornalero indio puede soportar el mismo trato que el galeote; asi es como estos supuestos derechos solo se adquieren con la astucia. [...] se escogen entre los indigenas aquellos que son mas miserables, pero que muestran aptitud para el trabajo; se les adelanta una pequena cantidad de dinero, que el indio, como gusta de embriagarse, gasta en pocos dias; constituido asi deudor del amo, se le encierra en el taller con pretexto de hacerlo trabajar para pagar su deuda. [...] el obrero mas laborioso siempre esta en deuda, y se ejercen sobre su persona los mismos derechos que se cree adquirir sobre un esclavo comprado.(82)

El taller se tornaba para ellos en un verdadero presidio del que ya no salian. La insalubridad del lugar y los malos tratos eran en verdad extremos. Humboldt apelaba a la oportuna y benevolente intervencion de las autoridades para detener estos abusos: "Esperaremos que un gobierno protector del pueblo fijara la vista sobre unas vejaciones tan contrarias a la humanidad, a las leyes del pais y a los progresos de la industria mexicana".(83) Asi se expresaba el sabio, procedente de una Europa que a raiz de la Revolucion Francesa habia enarbolado la bandera de los derechos del hombre y del ciudadano como una divisa antidespotica y humanitaria.

Esta situacion, sin embargo, debio parecerle extrema y excepcional en el contexto de la produccion manufacturera novohispana, ya que no dice nada igual respecto de los obrajes de otras ciudades como Mexico, Guadalajara, San Miguel el Grande y Puebla (principales centros productivos del virreinato). Humboldt estuvo en este ultimo lugar y es probable que de haber visto o sabido algo semejante lo hubiese denunciado.

Los obrajes constituian un paso adelante en relacion con los gremios artesanales en cuanto a su aspecto productivo, ya que en ellos se solian aprovechar algunos adelantos tecnologicos (maquinaria movida por la fuerza hidraulica, por ejemplo) y sobre todo porque alli se laboraba segun el regimen de la division del trabajo. Sin embargo, estaban lejos aun de la gran produccion fabril(84) que en Europa estaba dando un gran impulso al capitalismo, aunque pudiera compartir con aquella muchos de los vicios que acompanaron su desarrollo, por falta de una legislacion que protegiera eficazmente los intereses de la clase trabajadora. Lo mismo que en el Viejo Mundo, en Mexico se dictaron algunas medidas ("ordenanzas") en este sentido, pero a menudo se convertian en letra muerta debido a la venalidad de las autoridades.

En Queretaro tambien visito Humboldt la gran fabrica real de cigarros y puros, en la que cerca de dos tercios de los trabajadores eran mujeres. Alli encontro limpieza, pero tambien estrechez y falta de ventilacion, lo cual resultaba desfavorable a la salud de los operarios. Sin embargo, sus opiniones al respecto no van mas alla de esto.

El cultivo y la elaboracion del tabaco tenian suma importancia, igual que el pulque, para las finanzas gubernamentales. La autoridad controlaba muy estrictamente estos rubros, asegurando asi en gran medida las ventas, que en opinion de Humboldt aqui parecian "enormes" en comparacion con otras regiones de America, como Peru, debido al mayor numero de blancos fumadores residentes en Mexico. En la capital de la Nueva Espana no solo hombres y mujeres consumian tabaco, sino tambien los ninos, asegura el sabio.

La poblacion indigena, que en su pasado prehispanico pudo cultivar y tener acceso a este "narcotico", estaba ahora privada de el en virtud de su inaccesible precio y de la imposibilidad de cultivarlo aun para su autoconsumo, pues las unicas plantaciones autorizadas eran las del estado, restringidas a los distritos de Orizaba y Cordoba. Fuera de estas zonas nadie podia sembrar tabaco sin exponerse a recibir sanciones. Y quienes estaban autorizados para hacerlo tenian la obligacion de vender su producto al gobierno, al precio que este fijara segun su conveniencia.(85)

Asimismo, sobre la fabrica real de polvora ubicada en las cercanias de la ciudad de Mexico advierte sobre el riesgo en que se encontraban los trabajadores por no disponer esas instalaciones de pararrayos, en las que se almacenaba una gran cantidad del explosivo.(86) Alaba la inteligencia con que fueron instalados los dispositivos mecanicos movidos por la fuerza hidraulica de los rios circundantes, pero lamenta que esta energia no fuese aplicada a todas las fases del proceso, ya que los cedazos empleados para la pulverizacion del azufre eran accionados por la fuerza muscular de ochenta jovenes mestizos.(87) Con estas observaciones concluyen practicamente sus referencias al tema de este apartado.

Epidemiologia

La conquista de Mexico por los espanoles no fue solo una empresa militar, economica y religiosa, sino tambien biologica. Los europeos no solo vencieron a los aborigenes por la superioridad de sus armas y su estrategia militar, sino tambien por la participacion en este sojuzgamiento de infinidad de formas biologicas que una vez introducidas comenzaron a obrar por cuenta propia, escapando a menudo del control de las personas.

La conquista-colonizacion trajo consigo plantas y animales cuya reproduccion comenzo a modificar el ambiente,(88) no pocas veces en perjuicio de la poblacion nativa, pero sobre todo introdujo microorganismos patogenos que al caer en el terreno fertil de la biota local produjeron efectos nunca antes vistos, sumamente destructores. En el caso de los humanos esta influencia se manifesto desde los primeros tiempos del contacto entre ambas y desconocidas civilizaciones, desencadenando las llamadas "epidemias de suelo virgen"(89) que comenzaron a diezmar a la poblacion local, indefensa desde el punto de vista inmunologico. Viruela y sarampion son algunos de los males mas conocidos que llegaron a estas tierras a raiz de la conquista, contra los que los indigenas no tenian defensas naturales. Esta fue la causa fundamental de la gran mortandad que se produjo en las primeras generaciones, la cual fue agravada por otros factores coadyuvantes como la escasez de alimentos, la promiscuidad, la miseria, el agotamiento fisico por exceso de trabajo y la perdida de sus anteriores habitos higienicos en los que el agua y el bano ocupaban un lugar simbolico-ritual muy importante.(90)

La falta de defensas biologicas contra estas enfermedades tomo por sorpresa a los indigenas, y al ser el factor principal de los estragos demograficos, cualesquiera otras medidas resultaban ineficaces para reducir la morbimortalidad. Por ello hacia el ultimo tercio del siglo XVIII el padre Clavijero, al describir los trabajos de los misioneros jesuitas entre los nativos de la Antigua o Baja California, decia, haciendo referencia a los pericues, que junto con los guaicuras y los cochimies constituian los tres grupos etnicos principales:

...despues de la introduccion del cristianismo se disminuyo mucho el numero de habitantes, senaladamente en la parte central, en la cual los pericues que habia cuando se les anuncio el Evangelio, se redujeron despues a la decima parte, a pesar de que desde su conversion cesaron sus guerras, estuvieron mejor alimentados y su vida fue mas arreglada. No es facil dar con la causa de esta despoblacion. Solo se sabe que esta fue el resultado de las enfermedades; pero ?por que estas enfermedades no les eran tan funestas cuando se hallaban privados de todo recurso? ?Por que no morian en mayor numero cuando las enfermedades obraban juntamente con el hambre y la guerra?(91)

Estas objetivas y penetrantes observaciones fundamentan lo que arriba hemos dicho sobre el factor inmunologico, que como en el caso de la fiebre amarilla la falta de anticuerpos contra esta enfermedad entre la poblacion blanca hacia practicamente ineficaces los remedios en su contra, ya sea los basados en el saber medico o los del sentido comun.

Al entrar en contacto con poblaciones nuevas la virulencia y capacidad de reproduccion de estos microorganismos era extraordinaria. Y muchas veces su combinacion hacia mas complejo el cuadro patologico, pues al actuar de manera conjunta se reforzaban unos a otros en su morbida accion. La influenza, la peste y la tuberculosis son otros males que junto con los ya mencionados llegaron de ultramar para realizar su conquista silenciosa a menudo en forma combinada. Y aunque al cabo de algunos anos la poblacion desarrollo cierta inmunidad, los brotes epidemicos eran frecuentes aun en las postrimerias de la epoca colonial.

En tiempos de la visita de Humboldt el tifo exantematico (matlazahuatl) constituia una enfermedad epidemica recurrente que, como el advirtio, detenia de manera ciclica el crecimiento de la poblacion. Era una enfermedad "de la casta", asi como la fiebre amarilla, o "vomito negro", lo era casi exclusivamente de la poblacion blanca, segun sus observaciones.

Estas afirmaciones se refieren desde luego a la frecuencia estadistica con que se presentaban los casos en las poblaciones, pues el riesgo de contagio estaba presente aunque de manera esporadica y poco significativa aun en los casos de personas con aparente inmunidad natural. Sabemos, por ejemplo, que la celebre Sor Juana Ines de la Cruz --que no era precisamente "de la casta"--, tuvo que dejar su primera reclusion (en el convento de San Jose, de las Carmelitas descalzas, en 1667), por haber enfermado de tifo. Y en 1695 una "epidemia tan pestilencial" que se infiltro en el convento de San Jeronimo se la llevo de este mundo el 17 de abril de ese ano. Como afirma Octavio Paz, no esta claro que clase de enfermedad fue esta, pero lo cierto es que se trato de una epidemia por contagio, y hay que tener presente que los espanoles llamaban "peste" al tifo. De ser asi tendriamos un importante ejemplo historico de contagio a poblacion no indigena.(92)

Este contagio transetnico era, pues, factible, lo mismo que el contagio al interior de un grupo poblacional aparentemente inmune. Ejemplificando esta segunda eventualidad con el caso de la fiebre amarilla, Humboldt la atribuye al hecho de que la inmunidad de los naturales de las zonas endemicas tenia su origen en la uniformidad de las condiciones ambientales a las que habian estado expuestos desde su nacimiento, de tal manera que al pasar a otra zona endemica en la que eran distintas esas condiciones, la variacion favorecia el contagio. A este respecto afirma:

Los individuos que han nacido y se han criado en Veracruz no estan sujetos a esta enfermedad, lo propio sucede con los habitantes de La Habana que no han salido de su patria; pero sucede que a varios comerciantes nacidos en la isla de Cuba, y que la habitan desde muchos anos, les ataca el vomito prieto cuando sus negocios les precisan a pasar a Veracruz en los meses de agosto y septiembre, en que la epidemia reina con mayor fuerza. [...] A pesar de la grande analogia que hay entre el clima de Veracruz y el de la isla de Cuba, el habitante de la costa mexicana, insensible a los miasmas que contiene el aire de su pais nativo, sucumbe a las causas excitativas y patogenicas que obran sobre el en la Jamaica o en La Habana. [...] Por otra parte, es un fenomeno muy notable que en las regiones equinocciales, Veracruz, La Habana y Portocabello, los indigenas no tienen por que temer el azote de la fiebre amarilla, al paso en que en la zona templada, en los Estados Unidos y Espana, los indigenas estan tan expuestos como los extranjeros.(93)

Persuadido de que la aclimatacion favorece la inmunidad y que los cambios en la irritabilidad de los organos producidos por las variaciones climaticas explican el contagio en estos casos, Humboldt realizo experimentos sobre excitacion galvanica de las fibras musculares y nerviosas para fundamentar sus puntos de vista. Mas hoy sabemos que no es el clima ni la raza lo que vuelve inmunes a las personas, y que por lo menos existen dos variedades de esta enfermedad: la fiebre amarilla urbana y la fiebre amarilla de la jungla, con vectores igualmente distintos que pueden explicar de otro modo lo que Humboldt atribuia al clima.

Sus estudios sobre la topografia medica(94) del virreinato le permitieron afirmar que existe una distribucion geografica peculiar de estas enfermedades: la primera (el tifo) "lleva la muerte" al interior del pais, en donde se asienta la masa mayor de la poblacion indigena, en tanto que la segunda (la fiebre amarilla) hace sus estragos principalmente en las zonas torridas de la costa. Asimismo, encuentra una estrecha relacion entre las regiones muy calidas y la frecuencia de fiebres intermitentes.

Al ser expulsados de sus tierras y huyendo del hambre los indigenas se refugiaron en las ciudades, particularmente en la capital del reino. Vinieron buscando medios de vida pero no todos lograron su proposito. La mayor parte se vio condenada a la miseria y al vagabundaje, lo que dio origen a una masa empobrecida que se hacinaba en lugares insalubres en donde pululaban las ratas, las pulgas y los piojos. Estos ultimos se convirtieron asi en el principal agente transmisor del tifo.

La notoria insalubridad en que vivian los indigenas en los barrios citadinos los convertia en objeto practicamente exclusivo de esta enfermedad como advertia Humboldt. De modo contrario, las condiciones ecologicas del valle de Mexico hacian imposible la reproduccion del vector de la fiebre amarilla, por lo que aqui era practicamente desconocida esta enfermedad. La desnudez relativa de sus cuerpos, el uso de agua corriente, la limpieza y el orden con que solian vivir los indios de la altiplanicie durante su pasado prehispanico los preservaron de muchos brotes epidemicos a los que despues estuvieron expuestos.

El padre Clavijero, siguiendo los testimonios de de fray Juan de Torquemada y de fray Agustin de Betancourt, afirma que el emperador Moctezuma impuso como tributo a los mendigos el despiojarse. Al ser hospedado Hernan Cortes en el palacio del rey Axayacatl encontro sacos de piojos, con los que el gobernante pretendia atajar la ociocidad de sus pobres subditos.(95) De ser esto asi estamos ante un claro ejemplo de "policia sanitaria" en el mundo precortesiano, es decir, de importantes medidas de higiene publica en la sociedad mexica.

El uso del agua en la higiene corporal era una practica regular entre los mexicas. "Al principio de la comida lavarte has las manos y la boca", aconsejaba el padre al hijo,(96) y es conocida la gran importancia que tenian los temascales (banos de vapor) en esta civilizacion. Los conquistadores quedaron admirados de ello.

Esto sucedia en America en una epoca en que la gente en Europa limpiaba sus manos en seco, frotandolas con un pano (como los limpiamanos de los barcos), y aconsejada por sus medicos rehusaba banarse por creer que al abrirse los poros con el bano se facilitaba la penetracion de las enfermedades que hay en el aire infectado. La limpieza era limpieza de la ropa y sobre todo de las partes visibles de esta. El empleo de polvos y perfumes servia para guardar las apariencias.(97)

Con la conquista se trastorno todo ese orden de cosas, se aflojaron las normas de higiene y la suciedad y la miseria comenzaron a regir la vida de los nucleos indigenas apinados en las urbes. Con ello se creo un terreno propicio para el surgimiento de enfermedades colectivas por infeccion o por contagio, como la viruela, el tifo y la influenza, que tanto dano hicieron a "la casta" durante la vida colonial.

El conocimiento medico sobre el matlazahuatl no andaba mas avanzado que el de otras enfermedades epidemicas, como la fiebre amarilla, por ejemplo. Pero mientras que a esta se prestaba mayor atencion por su impacto economico y por el alto estatus social de muchos de los afectados (aunque solia llevarse igualmente a muleros indigenas o mestizos de la altiplanicie que bajaban al puerto de Veracruz), el tifo de los pobres no hacia tanto ruido en el medio cientifico.

La viruela, introducida en 1520 por Francisco Eguia (esclavo negro de Panfilo de Narvaez, a quien segun relata Bernal Diaz del Castillo llamaban Guidela),(98) era una enfermedad epidemica que hacia sus estragos cada 16 o 18 anos segun pudo establecer Humboldt por medio de sus analisis estadisticos. La oportuna introduccion a la Nueva Espana de la vacuna contra esta enfermedad en 1804, y su pronta reproduccion y aplicacion en el pais por obra del doctor Francisco Xavier de Balmis,(99) son celebradas por el sabio aleman, quien pudo conocer los destrozos que este mal causo entre la poblacion.(100)

Siguiendo su analisis regional encuentra que los habitantes de la zona costera del Pacifico, desde Zacatula hasta San Blas, se hallaban expuestos a las "calenturas gastricas" propias del Cholera morbus, enfermedad que hacia estragos entre la poblacion que periodicamente bajaba al puerto de Acapulco a la llegada de la Nao de China. Esta era la principal amenaza a la vida humana en ese lugar, asi como la fiebre amarilla lo era en el puerto de Veracruz.

Humboldt advierte que el vomito prieto era practicamente ajeno a las costas occidentales de la Nueva Espana, y aunque siguiendo los escritos medicos sostiene que existe cierta analogia sintomatologica entre ambas enfermedades, advierte que estas son claramente diferenciables. Sin embargo, como segun el principio de que el clima influye decisivamente sobre la salud, o que esta depende como el dice "principalmente de las funciones de la piel",(101) creia que en ambos casos las variaciones en la temperatura ambiente determinan su desarrollo.

En Acapulco el colera tenia su principal causa, dice Humboldt, en la brusca supresion de la transpiracion que se origina en el notorio descenso de la temperatura (hasta 17) de las tres de la manana hasta el amanecer, tras un calor diurno de hasta 30C. "En aquellas costas --afirma--, los que no estan acostumbrados al clima corren grandes riesgos cuando caminan de noche o duermen al raso con vestidos ligeros. [...] En ninguna parte, bajo los tropicos, he sentido una frescura tan notable antes de amanecer; parece que se pasa repentinamente del verano al otono, y apenas ha salido el sol cuando ya empieza a sentirse el calor."(102)

Por otra parte, llama a la fiebre amarilla "un typhus sui generis"(103) producido por los miasmas que emanaban de las cienagas aledanas a la ciudad de Veracruz, en la que como en Filadelfia y Panama se consideraba endemica esta enfermedad, y que se activaba notablemente por los calores caniculares. Humboldt no hace mas que repetir a este respecto las ideas medicas de su tiempo, como la teoria miasmatica con la que se pretendio explicar el origen de muchas enfermedades epidemicas durante los siglos XVIII y XIX.(104) Si bien es cierto que existe una estrecha relacion entre la humedad de los pantanos y el incremento de la temperatura ambiental con el desarrollo de la epidemia, no es, como se sabe en la actualidad, porque las emanaciones putridas y el calor produzcan una "constitucion biliosa", un "estado de irritabilidad de los organos" que desencadene el padecimiento, sino porque estimula el crecimiento de las larvas del mosquito Aedes aegypti que transmite el flavivirus productor de la enfermedad.(105) Aunque de paso menciona la idea de que existe un "germen de la fiebre amarilla" desencadenado por el calor, no puede ir mas alla dado el nivel de conocimientos medicos de su epoca.(106)

En realidad al hablar de germen parece que emplea el termino en el sentido general de causa, esto es, sin la acepcion virologica que tiene este vocablo en la actualidad, aunque su insatisfaccion con ciertas explicaciones etiologicas y medidas profilacticas en uso revelan su inquietud por penetrar mas hondo en el tema, y asi se le ve explorando aqui y alla en busca de argumentos de mayor peso. El celebre doctor Mocino, a quien Humboldt cita como autoridad, parecia tambien acercarse al meollo del asunto cuando al analizar los factores ambientales que estuvieron presentes en la epidemia de 1804 en Ecija (Espana), senala que las aguas estancadas que solia haber en los patios de las casas se convertian en "criadero de innumerables mosquitos", y la basura acumulada en "oficina de putrefaccion" de desechos vegetales y animales, lo cual sin duda ejercia su perniciosa influencia en el desarrollo de la enfermedad.(107)

Las aguas oscuras y llenas de hojas de los pantanos y charcas se convierten en criaderos estupendos del vector, y cuanto mayor es la densidad larvaria mayor es tambien la magnitud de la incidencia de la enfermedad. Las encuestas entomologicas y los estudios seroepidemiologicos que con rigurosa metodologia se realizan en la actualidad con relacion a enfermedades similares como el dengue (cuyo vector es igualmente dicho mosquito), han dejado esto en claro, permitiendo asimismo detectar poblaciones en riesgo y adoptar programas de lucha antivectorial y de educacion sanitaria susceptibles de controlar en un tiempo relativamente breve las epidemias, reduciendo su impacto socioeconomico.(108) Pero en tiempos de Humboldt y Mocino esto no era posible y por ello se les ve girar en tomo al problema, cuya causa profunda desconocen al igual que la ciencia medica dieciochesca.

Humboldt otorga particular importancia a la topografia medica de la fiebre amarilla por ser este el principal azote de la poblacion blanca, y por sus consecuencias negativas sobre el comercio con Europa. Era una advertencia a los posibles inmigrantes del Viejo Mundo, a quienes esta destinado en general su Ensayo como obra de divulgacion, y un llamado de atencion a las autoridades coloniales para buscar soluciones a este mal. No hace descripciones nosologicas ni especulaciones fisiologicas, como el dice, sino mas bien se interesa por destacar sus efectos sobre la economia, y por despertar el interes del "hombre de estado" hacia este problema de salud publica.(109)

Sus analisis estadisticos lo llevan a observar que cuando el comienzo de la epidemia en verano es muy virulento dura todo el ano. Asi tambien, aunque reconoce la estrecha relacion que existe entre el incremento de la temperatura ambiental y la fiebre amarilla,(110) manifiesta serias dudas acerca de que esa sea su "unica y verdadera causa", y no titubea en afirmar que esta enfermedad no tiene caracter contagioso (lo cual habria de confirmar plenamente mucho despues la Comision de la Fiebre Amarilla del Ejercito de los Estados Unidos dirigida por el doctor Walter Reed).(111)

Los estragos de la fiebre amarilla se hacian sentir de manera especialmente notoria en el puerto de Veracruz, principal centro del comercio y la inmigracion. Como ninguna otra, esta enfermedad afectaba de un modo directo los intereses economicos de las clases pudientes, no solo por ser los ricos extranjeros los principales afectados, sino tambien porque paralizaba el comercio. Por ello habia un especial interes por encontrar remedios para su control o extincion.

Destacados medicos, como los doctores Jose Mariano Mocino y Florencio Perez Comoto (director del Hospital de San Sebastian, perteneciente al Consulado y el de mayor calidad en el puerto), se dieron a la tarea de investigar las causas de la insalubridad del lugar, y Humboldt tuvo la oportunidad de conocer sus trabajos. Como ellos, creia que el aire caliente y malsano era la causa del desarrollo de la enfermedad, y como origen de esto vio varios factores. Entre otros: el sobrecalentamiento del aire por la accion directa del sol sobre los meganos que circundaban la ciudad y hacian elevar la temperatura por el calor que conservaban aun en la noche, las muchas cienagas de los alrededores cuyas aguas putrefactas infectaban el ambiente, el estancamiento del aire debido a la muralla que rodeaba a la ciudad e impedia su libre circulacion, y el hacinamiento de la poblacion en el reducido espacio de la mancha urbana.(112)

El caracter temporal de la fiebre le hace pensar, como a los medicos que comparten la idea, que son ciertas modificaciones atmosfericas estacionales las que otorgan caracter recurrente a la enfermedad, las cuales estima preciso descubrir.

La informacion estadistica que logro reunir (y que dejo inconclusa y en espera de que "los sujetos instruidos" del puerto la completaran) sobre la mortalidad por fiebre amarilla, y los registros anuales de temperatura en Veracruz (el puerto), le hacen ver que, sin embargo, de la estrecha relacion entre ambas variables, existen epocas en que la primera ha sido elevada y la segunda no, lo cual le crea algun desconcierto. Esto lo lleva a sostener que "no se puede negar la influencia de la temperatura de Veracruz en los progresos del vomito; pero nada prueba que cuando la enfermedad ha cesado de reinar por algunos anos baste para hacerla retornar, al modo que el calor no produce por si solo lo que bien vagamente se designa con el nombre de constitucion biliosa".(113) Esta idea la refuerza su observacion de que hubo un periodo (de 1776 a 1794) en que la epidemia parecio desaparecer luego de una etapa de mas de diez anos de manifestacion, tras la cual se adoptaron algunas medidas sanitarias (como el empedrado de las calles), lo que dicho en terminos de hoy, ejercio sin duda una influencia importante al reducir los focos de desarrollo de los vectores.

Humboldt parece acercarse un poco al origen del mal cuando afirma que las charcas de agua estancada son muy peligrosas, y que la insalubridad del puerto disminuida sensiblemente:

si se consiguiese secar los pantanos que rodean a la ciudad; si se proporcionase agua potable a los habitantes; si se alejasen de ellos los hospitales y cementerios; si se hiciesen frecuentes fumigaciones de acido muriatico oxigenado en las salas de los enfermos, en las iglesias y sobre todo a bordo de los barcos; en fin, si se derribasen las murallas de la ciudad, que tienen a la poblacion apinada en un corto recinto e impiden la circulacion del aire.(114)

Sin duda todas estas medidas de saneamiento publico eran eficaces (aunque no suficientes) para el combate de la enfermedad, y al proponerlas Humboldt no solo sigue sus propias observaciones y experiencias, sino tambien a los reconocidos tratadistas en quienes se apoya. Una razon de orden economico-politica se sumaba a la de caracter medico para el rescate del puerto de Veracruz: su importancia estrategica para la defensa y el comercio internacional. La "felicidad individual" y la "prosperidad publica" estaban en juego. Asi lo creia Humboldt.(115)

Los naturales de Veracruz, y en general los de las zonas endemicas de la fiebre amarilla, suelen no ser atacados por esta --advierte Humboldt--, ya que su adaptacion paulatina a las condiciones meteorologicas del lugar (presion atmosferica, tension electrica, temperatura y direccion de los vientos)(116) crea un cierto orden en sus funciones vitales que los vuelve inmunes a ella. Sin embargo, la variabilidad en dicho estado de cosas que implica el cambio de residencia de tales personas puede volverlas susceptibles, lo cual segun el explica algunos casos de "contagio".

El peso de las ideas miasmatico-ambientales como explicacion de la etiologia de la fiebre amarilla hacia que se adoptara, entre otras, una medida precautoria (arribar al puerto de noche cuando descendia la temperatura) destinada a los no aclimatados que iban a viajar al extranjero, la cual de hecho resultaba contraria a los propositos perseguidos. En efecto, de noche era cuando mas activas estaban las plagas de mosquitos y mayor era la probabilidad de ser infectado por su picadura. Por esta razon Humboldt advierte --sin saber que ello era asi--, que "aun a veces estas precauciones son inutiles, y sucede ser estos mismos individuos los unicos pasajeros que mueren del vomito a los primeros dias de navegacion".(117) Es decir, que el viajero se protegia del calor sofocante del dia creyendo estar a salvo por ser este la causa de que enfermase, pero no de la picadura del mosquito transmisor, y aunque se encontraba ya distante del lugar temido, el mal hacia su aparicion de los tres a los seis dias que dura el periodo de incubacion de la enfermedad. Pero esto no se sabia entonces.

La observacion de casos de "contagio" inmediato en tiempo y lugar, y otros de "contagio" tardio y distante lo lleva a suponer que son las emanaciones putridas respiradas por los enfermos las que dan razon de esta diferencia. Humboldt advierte el caracter diverso en que se manifiesta la enfermedad (diferentes grados de exacerbacion de conformidad con el clima y la altura), y explica esta diferenciacion segun que los "sintomas gastricos predominen sobre los adinamicos".(118)

Sin dar explicaciones coherentes ni ponerse a investigar mayormente el tema, observa ciertas peculiaridades acerca de esta enfermedad. Por ejemplo, advierte que la fiebre amarilla no ataca dos veces a la persona que ya la padecio. Asi tambien, observa que las mujeres corren menos riesgos que los hombres (esta hablando de los habitantes del puerto de Veracruz). Encuentra igualmente con sorpresa que si bien los nativos del puerto no son atacados, los nativos de las zonas endemicas de los Estados Unidos si se ven afectados por esta enfermedad.

La confusion nosologica entre fiebre amarilla y paludismo, asi como la introduccion de factores etiologicos que en verdad nada tenian que ver con el problema, creaban desconcierto entre los medicos y Humboldt hace eco de ello. El ya mencionado doctor Mocino, por ejemplo, explicaba esta variabilidad en la presentacion de los casos, argumentando que si bien existen "agentes universales" que ejercen presion uniforme y permanente sobre los sujetos que estan bajo su area directa de influencia, las "circunstancias individuales" de estos (constitucion fisica, regimen de vida, etc.) pueden modificar, retrasar o anular la accion patogena de dichos agentes.(119)

Consecuentemente, de acuerdo con esta variabilidad eran multiples los remedios, ya populares, o bien fundados en el conocimiento medico de la epoca, aplicables segun las etapas de desarrollo de la enfermedad, segun el metodo curativo del doctor, o de acuerdo con las creencias de la gente. Estos remedios comprendian purgas ligeras, sangrias, agua de nieve bajada del Pico de Orizaba, infusiones de tamarindo, bebidas tibias y mucilaginosas, fricciones con aceite de oliva, gotas de eter sulfurico, tintura de opio, helados, jugo de pina, infusiones de palo mulato y otros mas.(120)

Humboldt estudio estos remedios y emitio sus puntos de vista, inclinandose por aquellos que la experiencia y las opiniones autorizadas reputaban por mas eficaces, pues advertia que el lugar que debia ocupar la ciencia medica lo ocupaba el sentido comun y todo mundo se sentia competente en el tema. El sabio mexicano Jose Antonio Alzate y Ramirez, quien como senala Humboldt confunde el matlazahuatl con la fiebre amarilla, dio a conocer a traves de una de sus publicaciones un remedio popular en uso llamado el "Vinagre de los Cuatro Ladrones", en virtud de que era la proteccion que decian emplear los macutenos en epocas de epidemia para protegerse del contagio cuando entraban a robar a las casas de los enfermos. Se trataba de una mezcla de vinagre de Castilla, alcanfor y diversas hierbas (ruda, salvia, romero, yerbabuena, estafiate y alucema), con la cual se debia lavar la boca, untarse las sienes y la region renal, y olerla a traves de una esponja o un panuelo cuando se andaba por los lugares infectados.(121)

Los hombres de ciencia como Alzate daban cabida en sus revistas cientificas a estas cosas otorgandoles asi cierta importancia, ya que la ciencia medica no estaba en condiciones de refutar de manera experimental y categorica su eficacia terapeutica, aportando la solucion definitiva al problema. Si Alzate consideraba este un remedio contra la fiebre amarilla o contra el tifo, dada la confusion de la que habla Humboldt, para el caso es lo mismo, ya que como medicamento para combatir estas enfermedades la receta era completamente ineficaz.

Atento como estaba a los avances de la ciencia medica de su epoca, Humboldt pudo someter a critica aquellas practicas y teorias que a su juicio resultaban inadecuadas e incluso hasta peligrosas para la salud de los enfermos. Condeno asi el uso profilactico de las sangrias y el empleo excesivo de purgas(122) y de todos aquellos remedios populares de discutible eficacia terapeutica. Valoro con reserva las prescripciones a este respecto del metodo browniano, lo mismo que rechazo el sistema curativo de los frailes del hospital veracruzano de San Juan de Dios, basado, como el decia, mas en la caridad que en el conocimiento medico. Tambien reconocio la correccion de otros planteamientos y practicas, como las terapias (aplicacion de eter sulfurico y tintura de opio) del doctor Perez Comoto del hospital del Consulado.

Asi, pues, la fiebre amarilla constituia el factor clave para definir el estatuto sanitario del puerto de Veracruz, y como conclusion general de sus estudios estadisticos y sus observaciones directas Humboldt afirma que, exceptuando los anos en que la fiebre amarilla hace estragos, dicha ciudad no podia ser considerada como mas perniciosa para la salud que otras ciudades maritimas situadas en la zona torrida, en las que esta enfermedad y otro tipo de padecimientos eran comunes.(123)

Habrian de pasar todavia muchos anos hasta que, con el descubrimiento del caracter no contagioso de la fiebre amarilla, y del vector que la transmite, se pudieran adoptar medidas profilacticas eficaces para su erradicacion. Esto se logro en 1930, cuando la Comision Especial para la Campana contra la Fiebre Amarilla (creada en 1921 durante el gobierno del general Alvaro Obregon) declaro desaparecida en Veracruz la especie Aedes aegypti.(124)

Como hombre ilustrado, y sin ser de la profesion, Humboldt poseia un dominio solvente e informado del saber medico de entonces y, desde luego, compartio los aciertos y los errores de este. La medicina estaba lejos aun de ser una profesion en el sentido moderno del termino,(125) por lo cual aparte de dar cabida a la charlataneria, hasta en los diagnosticos mas autorizados se podia advertir un cierto caracter especulativo, producto de las deducciones a las que solian conducir las teorias medicas en uso. El progresivo abandono de los grandes sistemas y la adopcion de un saber medico fundado en la investigacion clinica y de laboratorio, fue permitiendo superar muchos de los errores de diagnostico de los que Humboldt participo, asentar la profesion sobre bases cientificas rigurosas y deslindar de ella practicas medicas sustentadas en la magia, el folklore o la religion.(126) Mas tarde vendrian Bernard, Pasteur, Lister y Koch, entre otros, a dar un gran impulso a la medicina, pero el ya no pudo ser testigo de estos avances. Con todo, tuvo intuiciones admirables que revelan el agudo sentido critico y de observacion que le era propio.

Por lo que hemos visto, la medicina mexicana de tiempos de Humboldt tenia mucho de intuitiva y folklorica. Sus diagnosticos y sus metodos curativos a veces generaban efectos adversos por inadecuados, o resultaban simplemente inutiles. Esto, aparte del habitual etnocentrismo del hombre de raza "superior", hacia exclamar al diplomatico norteamericano Joel Poinsett (durante su viaje de Veracruz a Mexico para imponer a este pais las ignominiosas condiciones de la rendicion tras la guerra de 1846-1848), que preferia caer en manos de los bandidos, que en manos de los medicos nacionales si lo atacaba la fiebre amarilla. Otros, no menos instruidos y suspicaces, al advertir que desde que habia mas medicos mas estragos hacia la fiebre amarilla, preferian seguir sus propios metodos curativos, pues sabian que la "ignorancia presuntuosa" tanto de aquellos como de las curanderas (que se sentian a su mismo nivel), resultaba un aliado en el letal acoso de la enfermedad.(127)

Conclusion

Humboldt no era medico (su formacion cientifica especializada estaba en otros terrenos: economia, geografia, geologia, botanica), pero si un hombre culto suficientemente informado de los avances cientificos de su tiempo. De ahi que si no nos ofrece otras explicaciones que las mencionadas, acerca de los problemas de salud publica que enfrento al preparar el material para su Ensayo, es porque en ese nivel estaban entonces los conocimientos medicos, mas no por ignorancia o por indiferencia profesional.(128) Y aunque hay ciertas inexactitudes en su obra acerca de otros aspectos,(129) originadas en sus fuentes documentales y en las limitaciones de los recursos cientificos de su epoca, lo que nos dice sobre el tema de la salud publica revela un buen nivel de informacion.

Con todo, en su Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana, cuyo adjetivo expresa ya el caracter no medico del mismo, pero susceptible de tratar los temas medicos desde una perspectiva social, figuran actitudes, planteamientos y relaciones que de manera indiscutible le dan cabida en la historia de la salud publica en Mexico, a saber:

* El analisis de las estadisticas de poblacion disponibles, que le permite establecer la relacion entre el clima y la morbimortalidad general. Elabora unas tablas de la relacion entre ambas variables, que caen perfectamente dentro del campo de la bioestadistica.

* El senalamiento de que existe una conexion entre la insalubridad y la fertilidad del suelo en las zonas tropicales. Observa que las regiones calidas y humedas, que son las mas productivas del pais, favorecen mas el desarrollo de ciertas enfermedades epidemicas que las zonas templadas, o las calidas y secas.

* El planteamiento de que la disponibilidad de medios de subsistencia (particularmente de los de origen agricola) favorece el crecimiento demografico y la salubridad general de la poblacion.

* La observacion de que la diferencia constitucional ("racial") entre la poblacion blanca y la indigena se expresa en una susceptibilidad diferencial relativa a determinadas enfermedades (v.gr., el vomito prieto y las paperas, que atacan fundamentalmente a la primera; y el tifo y la viruela, que afectan casi exclusivamente a la segunda).

* El reconocimiento por medio del analisis estadistico del caracter ciclico de las epidemias (por ejemplo, de viruela y de tifo), y la estrecha relacion de estas con la produccion de alimentos.

* La adopcion de las ideas medicas en voga (v.gr., la de los miasmas) para explicar ciertas enfermedades colectivas, y la evaluacion critica de la eficacia terapeutica de otras (v.gr., los remedios propuestos por el sistema browniano).(130)

* La concepcion del manejo de los problemas de salud publica como un asunto de caracter politico (por ejemplo, al reconocer y demandar la necesaria intervencion del estado en la realizacion de obras de saneamiento y asistencia social).

* La descripcion mas o menos amplia de ciertos procesos de trabajo, sometiendo a discusion sus aspectos organizativos y tecnologicos que ponen en riesgo la salud y la seguridad de los trabajadores.

* La observacion de los vinculos estrechos entre economia, cultura y salud publica (como en los casos del control del alcoholismo y la lucha de intereses particulares para la adopcion de medidas de saneamiento ambiental).

* La sugerencia de medidas profilacticas para el combate especifico de ciertas enfermedades colectivas (por ejemplo, de la fiebre amarilla).

Ahora bien, no hay en todo esto descubrimientos o explicaciones que podamos llamar originales, puesto que a menudo Humboldt se limita a repetir y en algunos casos a desarrollar los puntos de vista medicos prevalecientes, pero sus analisis estadisticos y sus investigaciones empiricas nos ofrecen una vision mas integral que la de muchos de sus contemporaneos que se ocuparon de ciertos aspectos del tema.(131) Sobre todo destaca y resulta muy meritoria su gran capacidad de sintesis, que le permite realizar una obra globalizadora (casi sociologica), como pocas hubo en su tiempo sobre la realidad mexicana de entonces.

Humboldt escribio su libro con una intencion expresa: servir de base a la Corona espanola para fundamentar la toma de decisiones acerca del gobierno y la administracion del virreinato, en atencion al "perfeccionamiento de las instituciones sociales". Esta escrito con rigor metodico y en el se estudia la estructura demografica, la industria y el comercio como instancias en las que se manifiestan los antagonismos sociales. Por ello no dudo en otorgar a su Ensayo el calificativo de politico, pues este era para el, mas que una obra de geografia o de otra indole, ante todo una obra de economia politica,(132) es decir, una obra en la que se enfoca la produccion y distribucion de la riqueza social como un ambito que fundamenta una division en clases sociales contrapuestas y ello se expresa en el terreno de la organizacion y el mantenimiento del poder publico. No existia aun la sociologia como tal, si no es probable que hubiese dado a su investigacion el epiteto de sociologica (en el sentido omniabarcador y compendioso de los primeros sociologos).

El Ensayo fue escrito tambien con propositos de divulgacion: dar a conocer a los europeos esta parte del Nuevo Mundo, sus condiciones materiales, su organizacion social y su cultura. Destaca los progresos de la Nueva Espana, pero igualmente denuncia los vicios, inequidades y corrupciones que ve, emitiendo juicios muy agudos que llegaron a suscitar incomodidad y rechazo, aunque en lo general se dio en su momento una buena acogida a la obra.

Muchos de sus planteamientos estan actualmente superados: la epidemiologia de la viruela, del tifo y de la fiebre amarilla esta plenamente establecida, y en muchos aspectos sus recomendaciones resultan anacronicas, pero no obstante ello tiene su sitio asegurado. Estamos a doscientos anos de la llegada de Humboldt a tierras americanas, y pronto estaremos a igual distancia de su arribo a Mexico, por lo que bien vale la pena tener conciencia de este acontecimiento, y sus implicaciones y significado para la historia general de la nacion, y en particular para la de la salud publica.

* Sociedad Mexicana de Historia y Filosofia de la Medicina.

1 En los origenes de la vida colonial, en el marco de la lucha contra la pirateria y el protestantismo luterano, estuvo especialmente controlada la inmigracion de extranjeros a los dominios territoriales de Espana en America. No obstante, algunos ex piratas ingleses y franceses capturados y sometidos a proceso pudieron permanecer en la Nueva Espana tras purgar su condena (cf. Yolanda Mariel de Ibanez, El tribunal de la Inquisicion en Mexico, siglo XVI, 3a. ed., Mexico, Editorial Porrua, 1984:124 y ss.). Mas tarde, otros extranjeros, como el ingeniero y cosmografo aleman Heinrich Martin (Enrico Martinez, quien vivio muchos anos en el virreinato prestando importantes servicios al gobierno en la construccion de obras hidraulicas), y el abogado italiano Lorenzo Boturini Benaducci (expulsado por la desconfianza del regimen acerca de sus actividades), ingresaron con la anuencia de las autoridades. Pero en realidad desde que Colon y sus hermanos fueron acusados de tiranos en su gobernacion en La Espanola se expidieron ordenes reales prohibiendo la inmigracion de extranjeros, que como ellos podian representar un "peligro" para los intereses de los espanoles radicados en la isla. Ademas de estos tambien entraron a los territorios virreinales el sacerdote catolico Thomas Gage, de quien algunos historiadores sospechan que vino a estas tierras como una especie de agente de la Corona britanica, cuyas pretensiones sobre los dominios indianos de Espana eran claros. Gage publico The English American by Sea and Land or a New Survey of the West Indies en 1640, en el que relata sus experiencias como viajero por la Nueva Espana y Guatemala. Tambien estuvo en Mexico otro extranjero ilustre: el aristocrata Giovanni Gemelli Careri, cuyo relato publicado en 1700 con el titulo de Viaje a la Nueva Espana, fue durante mucho tiempo el testimonio mas informado y ecuanime del que podian disponer los europeos para conocer esta region del Nuevo Mundo.

En la realizacion de la obra evangelizadora y colonizadora del norte del pais (Sonora, Sierra Tarahumara, California y Nuevo Mexico) participaron algunos extranjeros, ya sea como capitanes militares al mando de tropas de resguardo, o como encargados de la obra evangelizadora. Desde luego que en estos casos no habia ningun riesgo para la Corona dado el caracter ideologico de la empresa. El peligro estaba en los piratas y en los propagadores de ideas y acciones contrarias a la fe catolica y al poder real procedentes de los paises eventualmente enemigos de Espana (cf. Francisco Javier Clavijero, Historia de la Antigua o Baja California, 4a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 143, 1990).

En el contexto del pensamiento ilustrado del siglo XVIII se pusieron de moda las expediciones cientificas patrocinadas por los gobiernos europeos, y en tal ambiente los reyes espanoles Carlos III y Carlos IV autorizaron diversos viajes de ese tipo, entre los cuales cabe destacar el de Alejandro Malaspina (espanol de origen italiano), quien en compania del capitan Jose de Bustamante y Guerra organizo una "expedicion cientifico-politica" de cinco anos de duracion (1789-1794) por los dominios americanos de Espana, arribando a Mexico en 1791. Malaspina recogio importantes datos cartograficos, botanicos, mineralogicos, climatologicos y de otro tipo que Humboldt aprovecho durante su estancia en Espana en 1799. En su Ensayo reconoce ampliamente la valiosa obra de Malaspina y lo reivindica del olvido en que se encontraba en virtud de los cambios en la situacion politica interna del regimen (cf Alejandro de Humboldt, Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana, 5a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 39, 1991:271 y ss.; Virginia Gonzalez Claveran, La expedicion cientifica de Malaspina, 1789-1794, Mexico, El Colegio de Mexico, 1988).

2 "Ordena S.M. --dice el texto del documento--, a los capitanes generales, comandantes, gobernadores, intendentes, corregidores y demas justicias no impidan por ningun motivo la conduccion de los instrumentos de fisica, quimica, astronomia y matematicas, ni el hacer en todas las posesiones ultramarinas las observaciones y experimentos que juzgue utiles, como tampoco el colectar libremente plantas, animales, semillas y minerales, medir la altura de los montes, examinar la naturaleza de estos y hacer observaciones astronomicas y descubrimientos utiles para el progreso de las ciencias: pues por el contrario quiere el rey que todas las personas a quienes corresponda, den al baron de Humboldt todo el favor, auxilio y proteccion que necesite" (De Aranjuez, 7 de mayo de 1799). A su vez, al recibir la carta de presentacion que Humboldt le hiciera llegar a su arribo a la Nueva Espana, el virrey le respondio: "He tenido siempre en alta estima las labores de aquellos hombres dignos de mi particular reconocimiento y homenaje, cuando, como su Excelencia, se han dedicado a importantes investigaciones de las ciencias naturales y van dedicados sus estudios al bien de la humanidad y otros fines recomendables. En este sentido, pues, contesto a su Excelencia la nota, el oficio que me envio desde Acapulco con fecha 28 de marzo, complaciendome en prestar a usted todo aquel apoyo que pueda serle util, y acompanarle con mis ordenes por las provincias de mi dependencia. Envio a usted, por consiguiente, los pasaportes y demas documentos que me ha solicitado. Dios guarde a su Excelencia por muchos anos. Iturrigaray" (citado por Rayfred Lionel Stevens-Middleton, La obra de Alexander von Humboldt en Mexico, Mexico, Instituto Panamericano de Geografia e Historia, Pub. 202, 1956:9 n. 3).

3 Cf. Miguel S. Wionczek, "El Humboldt universal y el Humboldt 'mexicano'. Ensayo introductorio", en: Humboldt, A., Tablas geograficas politicas del reino de Nueva Espana y correspondencia mexicana, Mexico, Secretaria de Industria y Comercio, 1970:26.

4 Todavia en 1871 el geografo Vicente Garcia Cubas lamentaba el estado de atraso en que se encontraban los estudios estadisticos en Mexico, cuya situacion era tal que los censos de la epoca del virrey Revillagigedo seguian brindando las bases generales para los que se llevaban a cabo en tiempos del quejoso (cf. Vicente Garcia Cubas, "Importancia de la Estadistica", en: Lecturas geograficas mexicanas, siglo XIX, Mexico, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario 128, 1999:108).

5 Humboldt, A., Ensayo, p. 40.

6 Idem, p. 131.

7 "El unico signo verdadero de un aumento real y permanente de poblacion es el aumento de los medios de subsistencia. Este aumento de productos de la agricultura es evidente en Mexico, y aun parece indicar un progreso de poblacion mucho mas rapido del que se ha creido cuando hemos calculado la poblacion de 1803 por el censo imperfecto de 1793. En un pais catolico, los diezmos eclesiasticos son, por decirlo asi, el termometro por el cual puede formarse juicio del estado de la agricultura; y estos diezmos se doblan en menos de 24 anos..." (idem, pp. 42-43).

8 Idem, p. 92. Al menos en lo que respecta a la poblacion blanca de origen europeo el numero de mujeres fue siempre proporcionalmente menor que el de los hombres, sobre todo en los inicios de la vida colonial, ya que la conquista de Mexico fue una empresa eminentemente masculina, y las dificultades para la navegacion entre Europa y America desalentaban a muchas mujeres de emprender la travesia (cf. Jose Luis Martinez, Pasajeros de Indias. Viajes transatlanticos en el siglo XVI, Mexico, Alianza Editorial Mexicana, AU 355, 1984).

9 "!Que de investigaciones podrian hacerse acerca de la edad de la pubertad, fecundidad de la especie, diferencia de los sexos y duracion de la vida, que es mayor o menor segun la elevacion y temperatura de los parajes, segun la variedad de las razas, segun la epoca en que fueron transplantados los colonos a tal o cual region; en fin, segun la diferencia de alimentos en donde, en un estrecho espacio, crecen a un tiempo el platano, el trigo y las papas! Un viajero no puede dedicarse a estas investigaciones que exigen mucho tiempo, la intervencion de la autoridad suprema y el concurso de muchas personas que se interesen en el mismo fin" (Humboldt, A., Ensayo, pp. 93-94).

10 Idem, p. 94.

11 "Yo no he visto nunca un indio corcovado --dice el sabio con admiracion--, y es muy raro el ver biscos, cojos y mancos" (idem, p. 59).

12 "Se cruza toda la ciudad de Mexico sin encontrar una cara negra, y el servicio de las casas no se hace por esclavos" (idem, p. 86). Humboldt fue un declarado enemigo de la esclavitud tanto de los negros como de los indigenas, la cual era una practica usual en America, a pesar de las leyes decretadas por las autoridades para evitarlo. La esclavitud de los negros en los Estados Unidos y Cuba estaba en una etapa floreciente al llegar a estas tierras el viajero prusiano.

13 "En Mexico, por el contrario --afirma Humboldt-- el aumento de la prosperidad no depende, por ningun titulo, del aumento de introduccion de negros. [...] casi todo el azucar mexicano lo fabrican los indios", que como el pudo constatar era una categoria social formalmente libre (idem, pp. 87, 286).

14 Idem, pp. 68-69.

15 Idem, pp. 70-71.

16 Idem, pp. 90-91.

17 Cf. Gloria Artis Espriu, Familia, riqueza y poder. Un estudio genealogico de la oligarquia novohispana, Mexico, CIESAS, Coleccion Miguel O. de Mendizabal, 1994.

18 Humboldt, A., Ensayo, p. 86.

19 "Extractos del diario de viaje de Alejandro de Humboldt sobre su estadia en Mexico", en: Zea, L. y Magallon, M. (comps.), Humboldt en Mexico, Mexico, IPGH-UNAM-FCE, Coleccion Latinoamerica Fin de Milenio 13, 1999:8-9.

20 Humboldt, A., Ensayo, pp. 74-75.

21 Hipolito Villarroel, Enfermedades politicas que padece la capital de esta Nueva Espana en todos los cuerpos de que se compone y remedios que se le deberian aplicar si se quiere que sea util al rey y al publico, Mexico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Cien de Mexico, 1994.

22 Medidas semejantes ya se adoptaban en Francia desde principios del siglo XVII con la creacion de los hospitales generales para la reclusion de mendigos y las leyes de expulsion de forasteros. El manejo del problema social de la mendicidad con una mezcla de caridad y represion fue una constante en la historia de Europa desde el medioevo (cf. Bronislaw Geremek, La piedad y la horca. Historia de la miseria y de la caridad en Europa, Madrid, Editorial Altaya, Grandes Obras de Historia 38, 1997).

23 Las investigaciones actuales han dejado en claro que los diversos grupos etnicos del continente americano derivan de la gran raza amarilla o grupo xantodermico del Asia (China y Mongolia). En America tenemos las razas del grupo esquimal que pueblan el norte del continente y las razas amerindias, distribuidas desde el sur de los Estados Unidos y el norte de Mexico, hasta la Patagonia. Los grupos etnicos que poblaban la Nueva Espana a la llegada de los espanoles integraban la subraza surpacifica de esta clasificacion (cf. Paulette Mercier, Las razas humanas, Madrid, Editorial Alianza, Coleccion de Bolsillo 199, 1984:173 y ss.).

24 Humboldt, A., Ensayo, p. 56. La compleja relacion entre estos factores y

su influencia sobre las variaciones de las especies constituye uno de los temas fundamentales de El origen de las especies, de Darwin, y eran ideas que ya flotaban en el ambiente intelectual europeo de fines del siglo XVIII en el que se formo Humboldt.

25 En la amplia extension comprendida por lo que hoy son los estados de Mexico, Queretaro, Guanajuato, parte de Michoacan, San Luis Potosi, Durango, Nuevo Leon y Coahuila, vivian las tribus chichimecas (zacatecos, pames, guachichiles, macolias, cascames, otomies, copuces, guaxabanes, cocas y tepehuanes), seminomadas, unos pacificos como los pames y otros muy belicosos como los guachichiles. En los siglos XVII y XVIII opusieron una ferrea resistencia a la penetracion hispana. El fraile agustino Francisco de Santa Maria, quien vivio entre ellos realizando una peligrosa mision evangelizadora escribio una valiosa Guerra de los chichimecas (1575-1580) en la que ofrece una de las mas valiosas descripciones etnograficas de estos pueblos, y formula una justificacion de la lucha que contra ellos ejercian los espanoles (cf. Francisco de Santa Maria, Guerra de los chichimecas (Mexico 1575-Zirosto 1580), El Colegio de Michoacan-Universidad de Guanajuato, Mexico, 1999, edicion paleografica a cargo de Alberto Carrillo Casas).

26 Una descripcion general de los grupos etnicos existentes en el norte de la Nueva Espana en esa epoca, sus variedades raciales y su distribucion geografica, se encuentra en el capitulo III de la obra de Vito Alessio Robles, Coahuila y Tejas en la epoca colonial, 2a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Biblioteca Porrua 70, 1978:37-53. Ver tambien del mismo autor, Francisco de Urdinola y el norte de la Nueva Espana, 2a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Biblioteca Porrua 76, 1981.

27 Tras senalar que la llamada tristeza del indio es un "mito", el maestro Angel Maria Garibay opina que la apariencia melancolica de aquel se origina en la "seriedad hieratica" que desde los tiempos de su gentilidad han mostrado hacia el gran enigma cosmico del ser; ante la obsesiva idea de la muerte y la vida de ultratumba, que lo llevaron a una ferrea disciplina de autosacrificio reflejada en sus cultos, sus danzas y su poesia. "Quien no capta la hondura del misterio es el unico que puede vivir con frivola alegria. ?La sonrisa del zafio de la cultura materialista del presente, o la loca explosion de risa del vagabundo morador de las ciudades, es la medida de la alegria? No dieron en el fondo del misterio cosmico y humano aquellos poetas, pero tuvieron su anhelo y su pregusto. Y basto con haber vislumbrado el sentido de la vida para que en los labios se congelara la sonrisa" (cf. Angel Maria Garibay, Historia de la literatura nahuatl, Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 626, 1992:206).

28 Al estudiar la produccion literaria de los pueblos nahuas el padre Garibay se encuentra con este caracter monotono y poco imaginativo que Humboldt senala. Esto obedece al hecho de que se trata de "una cultura cerrada", aunque "eminentemente colorista" en la que las flores, las aves y las piedras preciosas son por su policromia los tres elementos constantes y casi unicos de comparacion, lo cual le da a dicho arte un marcado aspecto recurrente (cf. Angel Maria Garibay, Panorama literario de los pueblos nahuas, 8a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 22, 1997:52-57).

29 Humboldt, A., Ensayo, pp. 61 y 64.

30 Cf. Francisco Javier Clavijero, Historia antigua de Mexico, 9a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 29, 1991:424 y ss.; John Beattie, Otras culturas, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1983; Antonello Gerbi, La disputa por el Nuevo Mundo. Historia de una polemica, 1750-1900, 2a. ed., Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1982.

31 Pero no fue sino anos despues, en la etapa independiente del pais, cuando esta preocupacion cobro fuerza en el marco de una toma de conciencia de la importancia economica y politica de un conocimiento profundo de la geografia nacional. En este contexto se crearon comisiones, se aprobaron leyes y se realizaron investigaciones con tal objeto, cuya eficacia no siempre fue satisfactoria en virtud de los trastornos sociopoliticos que asolaban al pais. Se empieza a manifestar asi el interes por crear un area de estudios geograficos que se ocupara de investigar las modificaciones que la influencia de los diversos climas ejerce sobre nuestro organismo, las leyes que rigen la distribucion de las enfermedades segun las regiones y las relaciones topograficas de estas entre si, es decir, una geografia medica, tal como la definio el doctor Ignacio Fuentes en un articulo enviado en 1867 al Boletin de la Sociedad Mexicana de Geografia y Estadistica para su publicacion. En este articulo el autor exhorta a los medicos del pais a que desde sus lugares de trabajo contribuyan a esta empresa proporcionando los datos geograficos (altitud y longitud, elevacion, temperatura, lluvias, vientos, vegetacion, rios, pantanos, geologia y morbilidad) de la region que se precisaba para ello (cf. Ignacio Fuentes, "Geografia Medica", en: Lecturas geograficas mexicanas, siglo XIX, Mexico, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario 128, 1999:97-106).

32 Humboldt, A., Ensayo, p. 163.

33 Idem, pp. 173-174.

34 Idem, pp. 195-196; Cesar Sepulveda, Tres ensayos sobre la frontera septentrional de la Nueva Espana, Mexico, Editorial Porrua, 1977:14-15. Durante la guerra de Reforma estos hombres constituyeron el pilar de la Division del Norte que resulto muy temida por los conservadores. A esta categoria de individuos pertenecia el general Ignacio Zaragoza, heroe de la famosa batalla del 5 de mayo de 1862 contra los franceses. Justo Sierra escribio: "Las fuerzas fronterizas eran temibles por su valor, por su robustez y por la rapidez de sus correrias aprendidas en la persecucion constante de los pueblos salvajes" (cf. Justo Sierra, Juarez, su obra y su tiempo, 6a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 146, 1988:106).

35 Humboldt, A., Ensayo, p. 180.

36 Idem, pp. 200 y ss.

37 Idem, p. 118. Mas adelante dice: "Los lagos situados en la parte meridional del valle de Tenochtitlan despiden en toda su superficie miasmas de hidrogeno sulfurado que se percibe en las calles de Mexico siempre que sopla el viento del Sur. Asi es que en el pais se tiene este viento por malsano. Ya los aztecas en su escritura jeroglifica le representaban por la figura de una cabeza de muerto" (idem, p. 154). En su Reportorio de los tiempos e historia natural de esta Nueva Espana, publicado en 1606, Enrico Martinez sostenia ya estas mismas ideas basandose en las teorias de Alberto Magno sobre las causas superiores (astronomico-meteorologicas) e inferiores (somatico-ambientales) que originan las enfermedades. Entre estas ultimas ubica las emanaciones putridas del lago de Texcoco que ejercian su accion patogena sobre los humores corporales. Se apoyaba igualmente en las teorias de Hipocrates, Galeno y Plinio para explicar la susceptibilidad de las personas a los cambios del medio fisico y las variaciones humorales en el caracter de estas (op. cit., Mexico, CNCA, Cien de Mexico, 1991, Tratado III, cap. XIV:285-286 y ss.).

38 Humboldt, A., Ensayo, p. 152.

39 Idem, p. 459.

40 Idem, p. 25.

41 Idem, pp. 516-517.

42 Idem, p. 30.

43 Tras senalar que Mexico es una de las ciudades mas hermosas fundadas en el nuevo continente por los espanoles, sostiene que "la capital de la Nueva Espana sorprende a los europeos, no tanto por la grandiosidad y hermosura de sus monumentos, como por la alineacion y anchura de las calles; y no tanto por sus edificios como por la regularidad de su conjunto, por su extension y situacion. [...] La ciudad de Mexico es tambien muy notable por su buena policia urbana. Las mas de las calles tienen andenes muy anchos; estan limpias y muy bien iluminadas con reverberos de mechas chatas en figura de cintas. Estos beneficios se deben a la actividad del conde de Revillagigedo" (Ensayo, pp. 119-120).

44 Cf. Alain Musset, El agua del valle de Mexico, siglos XVI a XVIII, Mexico, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1992; Ezequiel Escurra, De las chinampas a la megalopolis en la cuenca de Mexico, Mexico, SEP-FCE, La ciencia desde Mexico 91, 1990.

45 Luis Gonzalez Obregon, Las calles de Mexico, Mexico, Sepan Cuantos 568, 1998:3.

46 Refiriendose a este suceso dice Humboldt que "el transito por las calles se hacia en canoas como antes de la conquista en el antiguo Tenochtitlan, y hubo que construir a lo largo de las casas puentes de madera para el paso de la gente a pie. [...] En los cinco anos que duro la inundacion de Mexico aumento extraordinariamente la miseria del comun del pueblo. El comercio se paralizo, muchas casas se cayeron y otras quedaron deshabitadas" (Ensayo, pp. 143-144).

47 Cf. Carlos Contreras Servin, "El crecimiento urbano de la ciudad de Mexico y la desecacion del lago de Texcoco", en: Relaciones. Estudios de historia y sociedad, Mexico, El Colegio de Michoacan, vol. XIX, 76, 1998:133-153. Humboldt senala como causas de este fenomeno la considerable altura del valle de Anahuac sobre el nivel del mar, la consiguiente menor presion barometrica y lo enrarecido del aire. "La corriente ascendente, o sea la columna de aire caliente que se eleva de las llanuras, impide que las nubes se deshagan en lluvia y sacien una tierra que por si es seca y salada, y esta desnuda de arbustos. [...] El agua que se filtra, en vez de reunirse en pequenos estanques subterraneos, se pierde en las hendiduras que han abierto las antiguas revoluciones volcanicas. Esta agua no sale sino al pie de la cordillera, y es en las costas donde forma un gran numero de dos cuyo curso es muy corto a causa de la configuracion misma del pais" (Ensayo, p. 29). En 1861 se creo una Comision Cientifica del valle de Mexico cuyo objetivo era resolver la cuestion historica del desague, pero esto no pudo lograrse sino anos mas tarde (cf. Ignacio Ramirez, "Decreto para una Comision Cientifica del Valle de Mexico", en: Lecturas Geograficas Mexicanas, siglo XIX, Mexico, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario 128, 1999:51-57). En Los bandidos de Rio Frio Manuel Payno describe con nostalgia la animosidad comercial que aun tenia el lago hacia mediados del siglo XIX. Era el postrer destello del esplendor que tuvo ese "mar interior" de Anahuac, del cual unas decadas mas tarde no quedaria sino un triste recuerdo. Era ya inminente su extincion, por lo que el florido escritor quiso dejar "una memoria" (cf. Manuel Payno, Los bandidos de Rio Frio, 18a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 3, 1998, caps. XXIX-XXX: 146 y ss.).

48 Humboldt, A., Ensayo, p. 154. Los higienistas franceses del siglo XVIII recomendaban aprovechar las aguas del Sena para lavar las calles de Paris, y para airear la ciudad algunos inventores propusieron colocar grandes aspas en las esquinas, accionadas por fuerza hidraulica. Humboldt estaba, pues, embebido de las ideas sanitaristas de sus contemporaneos franceses (cf. Vigarello, G., Lo limpio y lo sucio. Historia de la higiene corporal en Europa desde la Edad Media, Madrid, Alianza Editorial, 1991:192 y ss.).

49 "El ano 1722 --dice el padre Clavijero--, se vio afligida la California con la terrible plaga de la langosta, que destruyo casi todas las frutas silvestres con que se mantenian los indios, y si no hubiera sido por el maiz que se les daba en las misiones, muchos hubieran perecido de hambre. Pero como el maiz no era tanto que alcanzara para todos, se dedicaban a matar las langostas no solo para destruirlas sino para comerselas. Esta comida y otras igualmente nocivas, les causaron una enfermedad de ulceras malignas que privo de la vida a muchos." A esta desgracia siguio una mortandad por disenteria en la que fallecieron doscientas veintiocho indigenas (Clavijero, Historia de la Antigua o Baja California, 4a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 143, 1990:147).

50 Humboldt, A., Ensayo, pp. 47-48, 252. Humboldt, al igual que mas tarde haria Darwin, aprovecho las ideas del padre Thomas Malthus formuladas en su Ensayo sobre el principio de poblacion, acerca de la relacion entre el crecimiento demografico y la produccion de alimentos, expresada en su famosa teoria del crecimiento geometrico de la poblacion y el crecimiento aritmetico de los medios de vida, lo cual genera una tension creciente que conduce a una lucha por la supervivencia en la que solo puede prevalecer una parte de la poblacion; la parte restante es eliminada por el sistema social hasta restablecer el equilibrio entre el numero de individuos y la cantidad disponible de alimentos. En las condiciones sociales de la epoca de la Revolucion Industrial inglesa estas ideas parecian encontrar confirmacion historica. Sin embargo, el desarrollo posterior del sistema economico y la investigacion cientifico-tecnologica han revelado que ello se debe simplemente a cuestiones de organizacion politica, y que no se trata, por lo tanto, de una ferrea e inquebrantable ley natural como lo sugirio Malthus.

51 Idem, pp. 15, 467.

52 Idem, p. 237.

53 "Bajo el cielo abrasador de los tropicos --afirma Humboldt-- la insalubridad del aire indica casi siempre una fertilidad extraordinaria del suelo" (idem, p. 30). Al Periquillo Sarniento, que buscando una vida comoda pretendia ser cura rural advertia su padre ante la eventualidad de que lo enviaran a algun pueblo de la Tierra Caliente: "Alli tendras que sufrir a caballo y a todas horas en las confesiones, soles ardientes, fuertes aguaceros, y continuas desveladas o vigilias. Batallaras sin cesar con los alacranes, turicatas, tlalages, pinolillo, garrapatas, gegenes, zancudos y otros insectos venenosos de esta clase que te beberan la sangre en poco tiempo. Sera un milagro que no pases tu trinquetada de tercianas que llamamos frios, a los que sigue despues ordinariamente una tiricia consumidora..." (Jose Joaquin Fernandez de Lizardi, El Periquillo Sarniento, 2a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 1, 1999:68). Para no desalentar a los posibles inmigrantes europeos, Jose Yves Limantour manifestaba al participar en el II Congreso Internacional de Ciencias Geograficas (Paris, 1875), que en estas tierras eran comunes las fiebres perniciosas, pero que resultaban de facil curacion, por lo cual no constituian en realidad un obstaculo para la colonizacion (cf. Jose Yves Limantour, "Noticia sobre el II Congreso Internacional de Ciencias Geograficas", en: Lecturas geograficas mexicanas, siglo XIX, Mexico, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario 128, 1999:129).

54 Humboldt, A., Ensayo, p. 29.

55 Cf. Enrique Florescano, Origen y desarrollo de los problemas agrarios en Mexico (1500-1821), Mexico, Editorial Era, 1976. La fragilidad del sistema economico era manifiesta a pesar de la grandeza de su sistema politico. Clavijero nos relata lo siguiente: "en los anos de 1448 y 49 se perdieron enteramente las sementeras de maiz por haberse helado el grano cuando estaba en leche; en el ano de 1450 se perdieron por falta de agua; en el de 51, ademas de haber sido el tiempo adverso, apenas hubo semilla que sembrar por haberse consumido en los tres anos antecedentes casi todo el grano que habia en las trojes de las cosechas pasadas; con lo cual el ano siguiente fue tan grande la necesidad de los pueblos que, no bastando a socorrerla la liberalidad de los reyes y senores que abrieron sus graneros en beneficio de sus vasallos, se vieron estos en precision de comprar el necesario sustento con su propia libertad. [...] Fue tan grande el dano que trajo esta calamidad al Estado; porque los que salieron a otras tierras en solicitud del sustento, unos morian de hambre en el camino y otros vendian sus hijos y no teniendolos se vendian a si mismos..." (Francisco Javier Clavijero, Historia Antigua de Mexico, p. 109). En 1691 las cosechas fueron malas a consecuencia del mal tiempo. El desabasto de granos se hizo sentir poco a poco en todas partes amenazando con hambre a la poblacion, particularmente a las castas e indios. Esta situacion genero temor y descontento popular, que fue creciendo hasta desembocar en el tumulto del martes 8 de junio de 1692, en contra del virrey don Gaspar de Silva y Sandoval, conde de Galve, y de los gachupines, a quienes se acusaba de querer acaparar el maiz y aprovecharse de las circunstancias. El arzobispo de Mexico, don Francisco Aguiar y Seijas, celebre por su espiritu caritativo, no se daba abasto socorriendo a los pobres, con dinero que en parte provenia de los fondos que administraba la contadora del convento de San Jeronimo, Sor Juana Ines de la Cruz. El intimo amigo de esta, don Carlos de Siguenza y Gongora, cosmografo general del rey, nos ha dejado un testimonio directo de ese suceso, en cuya interpretacion pueden verse enfrentadas dos concepciones antagonicas de su causalidad (cf. Eduardo Zarate, "Notas antropologicas sobre 'Alboroto y motin en Mexico del 8 de junio de 1692' de Carlos de Siguenza y Gongora", en: Relaciones. Estudios de Historia y Sociedad, Mexico, El Colegio de Michoacan, otono de 1998, vol. XIX:91-105; Charles Gibson, Los aztecas bajo el dominio espanol, 1519-1810, Mexico, Editorial Siglo XXI, 1977:460-463).

56 El padre fray Bernardino de Sahagun nos dice con su admirable honestidad intelectual: "Cuando los espanoles llegaron a esta tierra estaba llena de gente innumerable, y cuando por via de guerra echaron de esta ciudad de Mexico los indios a los espanoles, y se fueron a Tlaxcala, dioles la pestilencia de viruelas..., donde murieron sin cuento, y despues en la guerra, y en los trabajos con que fueron afligidos despues de la guerra, murieron gran cantidad de gente en las minas, haciendolos esclavos y llevandolos cautivos fuera de su tierra, y fatigandolos con grandes trabajos en edificios y minas; y despues que estas vejaciones se remediaron con haber clamado los religiosos al emperador Carlos V, en el ano de 1545, vino... otra segunda pestilencia, donde toda la gente quedo muy menguada; muy grandes pueblos quedaron despoblados, los cuales despues nunca se tomaron a poblar" (Bernardino de Sahagun, Historia general de las cosas de la Nueva Espana, 9a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 300, 1997:710). Al referirse a los destrozos y al abandono posteriores a la conquista y colonizacion de Mexico, el padre Clavijero dice lo siguiente acerca de la situacion que prevalecia a fines del siglo XVIII: "Subsisten hasta hoy casi todas las poblaciones antiguas con sus propios nombres, aunque en parte alterados; pero tan disminuidas y menoscabadas, a excepcion de Mexico, Orizaba y algunas otras, que apenas conservan la cuarta parte del numero de edificios y habitantes que contenian; muchas apenas tienen la decima parte y algunas ni la vigesima; y generalmente hablando de las naciones que antiguamente poblaban estos paises, y comparando lo que deponen de su multitud los primeros historiadores espanoles y los escritores nacionales con lo que han visto nuestros ojos, podemos asegurar que de las diez partes apenas subsiste una al presente: efecto lamentable de las grandes calamidades que han sufrido" (Francisco Javier Clavijero, op. cit., p. 6).

57 Sin embargo, esta observacion resulta contrastante con lo que mas adelante senala Humboldt acerca de la favorable influencia de la mineria sobre la agricultura novohispana: "En Mexico --afirma--, los campos mas bien cultivados,... son los llanos que se extienden desde Salamanca hasta las inmediaciones de Silao, Guanajuato y Villa de Leon, que circuyen las minas mas ricas del mundo conocido. En todos los parajes en donde se han descubierto vetas metalificas en las partes mas incultas de las cordilleras, en llanuras aisladas y desiertas, el beneficio de las minas lejos de entorpecer el cultivo de la tierra lo ha favorecido singularmente. Los viajes sobre el lomo de los Andes o en la parte montanosa de Mexico, ofrecen ejemplos los mas evidentes de la benefica influencia de las minas sobre la agricultura. Sin establecimientos formados para beneficio de las minas !cuantos sitios habrian permanecido desiertos! !Cuantos terrenos sin desmontar en las cuatro intendencias de Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosi y Durango... en donde se hallan reunidas las riquezas metalicas mas considerables de Nueva Espana! [...] Al momento la necesidad despierta la industria; se empieza a labrar el suelo en las quebradas y pendientes de las montanas vecinas, y en todas partes en donde la pena esta cubierta de mantillo. Se establecen haciendas en las inmediaciones de las minas; la carestia de los viveres y el precio considerable en que la concurrencia de los compradores sostiene todos los productos de la agricultura, indemnizan al cultivador de las privaciones a que le expone la vida penosa de las montanas. De este modo, solo por el aliciente de la ganancia, por los motivos de interes mutuo que son los vinculos mas poderosos de la sociedad, y sin que el gobierno se ocupe en la fundacion de colonias, una mina, que en el principio parecia aislada en medio de montanas desiertas y salvajes, en poco tiempo se une a las tierras ya de antiguo labraras. Todavia mas, esta influencia de las minas en el desmonte progresivo del pais es mas duradero que ellas mismas. Cuando las vetas estan agotaras y se abandonan las obras subterraneas, no hay duda en que se disminuye la poblacion de la comarca... pero el colono esta ligado por el apego que ha tomado al suelo que le ha visto nacer, y que sus padres han desmontado con sus brazos" (Humboldt, A., Ensayo, p. 238).

58 Idem, p. 315. Cf. tambien pp. 47 y 176.

59 "En tiempos de la dinastia azteca --dice Humboldt--, ya era muy comun la embriaguez entre los indios" (idem, p. 252). A su vez en sus notas a la Historia general de las cosas de la Nueva Espana, de Sahagun, Carlos Maria de Bustamante dice (1829): "la raza de los Indios va menos, y este deficit debe atribuirse en gran parte, al abandono en que viven. Absolutamente se ha descuidado la policia en los pueblos. La embriaguez es el mayor enemigo de la salud; el Indio bebe chinguirito sin termino, y con el se traga la muerte, aguardiente, y agua de muerte, son sinonimos" (op. cit., p. 1039; Teresa Lozano Armendares, El chinguirito reivindicado. El contrabando de aguardiente de cana y la politica colonial, Mexico, UNAM-IIH, Serie Historia Novohispana 51, 32 y ss.).

60 Clavijero, Francisco Javier, op. cit., pp. 551-552. Refiriendose a este punto, al analizar el caracter nacional de los mexicanos, dice: "Son y han sido siempre muy sobrios en la comida, pero es vehemente su inclinacion a los licores espirituosos. En otro tiempo la severidad de las leyes los contenian en su beber; hoy la abundancia de semejantes licores y la impunidad de la embriaguez los han puesto en tal estado, que la mitad de la nacion no acaba el dia en su juicio; y esta es sin duda la principal causa del estrago que hacen en ellos las enfermedades epidemicas; a lo cual se allega la miseria en que viven, mas expuestos que otro alguno a recibir las malignas impresiones, y una vez recibidas, mas destituidos de los medios para corregirlas". Y refiriendose al pasado prehispanico, afirma: "Sus legisladores, sabedores del genio o inclinacion de la nacion, advierten que si no prescribian penas graves contra la mentira y la embriaguez, hubiera faltado en los hombres el juicio para satisfacer sus respectivas obligaciones, la verdad en los juicios y la fe en los contratos. La experiencia ha hecho conocer cuan perjudicial ha sido a aquellas naciones la impunidad de estos pecados" (idem, pp. 45 y 552). Aunque la Historia de Clavijero esta referida fundamentalmente al Mexico antiguo y el Ensayo de Humboldt se refiere al presente de entonces, existe una estrecha similitud entre ambas obras en lo que toca al metodo expositivo, particularmente en lo que respecta a sus descripciones fisico-naturales, aunque el viajero prusiano dispuso de una base documental y empirica (observaciones astronomicas y mediciones topograficas) de las que no pudo hacer uso el jesuita veracruzano en virtud de su exilio en Bolonia, de lo cual se lamentaba por verse obligado a confiar en la memoria de sus "muchos viajes" por los territorios del reino de la Nueva Espana. Con todo, como fuente de informacion historica y en cuanto a los juicios e interpretaciones del insigne religioso, Humboldt tuvo en alta estima su obra, la cual cita con frecuencia a traves del Ensayo.

61 Humboldt, A., op. cit., p. 127 n.

62 Sahagun, Fr. B. de, op. cit., p. 101. Hablando del regimen del Telpochcalli (casa de jovenes) y de la conducta publica de sus miembros, Sahagun dice: "nadie bebia vino, mas solamente los que eran ya viejos bebian el vino muy secretamente y bebian poco, no se emborrachaban; y si [a]parecia un mancebo borracho publicamente o si le topaban con el vino, o le veian caido en la calle o iba cantando, o estaba acompanado con los otros borrachos, este tal, si era macegual castigabanle dandole de palos hasta matarle, o le daban garrote delante de todos los mancebos juntados, porque tomasen ejemplo y miedo de no emborracharse; y si era noble el que se emborrachaba dabanle garrote secretamente" (idem p. 211). Aunque el celebre etnografo justifica la destruccion de la cultura antigua por idolatrica y considera que fue necesario al gobierno espanol sujetar a la poblacion indigena a una nueva policia (reglas de vida civica, la "republica de indios"), reconoce sin embargo que esta no resulto lo eficiente que se esperaba, y que, al contrario, propicio el surgimiento de vicios y enfermedades que antes no existian. Con honestidad afirma: "parecenos a todos que la principal causa de esto es la borrachera, que como ceso aquel rigor antiguo, de castigar con pena de muerte las borracheras, aunque ahora se castigan con azotarlos, trasquilarlos y venderlos por esclavos, por anos, o por meses, no es suficiente castigo este para cesar de emborracharse, y aun tampoco las predicaciones muy frecuentes contra este vicio, ni las amenazas del infierno bastan para refrenarlos, y son estas borracheras tan destempladas y perjudiciales a la republica y a la salud y salvacion de los que la ejercitan, que por ellas se causan muchas muertes porque se matan los unos a los otros estando borrachos..." (idem, p. 579).

63 Fray Bartolome de las Casas, Los indios de Mexico y Nueva Espana. Antologia, 8a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 57, 1999:144-145.

64 Francisco de Santa Maria, op. cit., p. 195.

65 Humboldt, A., op. cit., p. 58.

66 Ibidem.

67 Idem, p. 133.

68 "El cultivo del maguey --sostiene-- es un objeto de tanta importancia para el fisco, que el cobro de los derechos de fabricacion del pulque ocupa el 50. lugar en la conformacion de las rentas publicas" (idem, pp. 281, 542 y 566). El padre Clavijero dice algo semejante al referirse al consumo del pulque, del cual destaca su excelencia como diuretico, a saber: "El consumo de esta bebida es increible y muy considerable la utilidad del erario y de los que tienen plantios de magueyes en sus heredades. Los derechos del rey por la entrada solamente del pulque que se consume en la capital, sube anualmente a 300,000 pesos fuertes, pagando un real mexicano por arroba. El ano de 1774 entraron en aquella capital 2,214,294 arrobas y media, sin contar lo que entro de contrabando y lo que vendieron en la Plaza Mayor de los indios exentos" (Clavijero, op. cit., p. 267). A su vez Fernand Braudel, refiriendose a esta bebida dice: "En 1786, el virrey de Mexico, Bernardo de Galvez, elogia sus efectos y, observando la aficion de los indios a la bebida, recomienda propaganda entre los apaches, al norte de Mexico, que todavia la ignoraban. Ademas de los beneficios que se pueden obtener, no hay mejor manera de crearles 'una nueva necesidad que les obligue a reconocer su dependencia forzosa de nosotros'. Asi habian procedido ya ingleses y franceses en America del Norte, propagando estos, a pesar de todas las prohibiciones reales, el aguardiente y aquellos el ron" (Fernand Braudel, Bebidas y excitantes, Mexico, CNCA-Alianza Editorial, Alianza Cien, 1994:39).

69 Cf. Juan Antonio Legaspi Velasco, Fabio Salamanca Gomez, Luis Benitez Bribiesca y Javier Franco Trujillo, "El campo actual de la medicina del trabajo en los ambientes quimicos", en: Gaceta Medica de Mexico, vol. 126, 3, mayo-junio de 1990:149-167.

70 La cofradia de los Hermanos de la Costa, sociedad internacional de piratas con base de operaciones en la isla de la Tortuga (Haiti) parecia estar en pleno siglo XVII un paso adelante en materia de seguridad en el "trabajo" al contar con una cierta reglamentacion de indemnizaciones por accidentes laborales. El ex cofrade Alexander Olivier Exquemelin nos dice que "las recompensas y premios de los que seran heridos o mutilados de algun miembro" eran: por el brazo derecho 600 pesos o seis esclavos, por el brazo izquierdo 500 pesos o cinco esclavos, por la pierna derecha 500 pesos o cinco esclavos, por la pierna izquierda 400 pesos o cuatro esclavos, por un ojo 100 pesos o un esclavo, "por un dedo tanto como por un ojo, todo lo cual se debe sacar del capital o monton de lo que se ganare". La parte correspondiente a los fallecidos en accion era entregada a sus deudos. En la expedicion organizada por Henry Morgan para la toma de Panama se "arreglaron los premios mas altamente". Jacques y Francois Gall agregan a este tabulador la suma de diez piezas de a ocho o diez esclavos por la perdida de ambos ojos. En tiempos de Humboldt en muchos centros de trabajo del virreinato se carecia por completo de un sistema de indemnizaciones y la suerte de los obreros accidentados quedaba al libre arbitrio de su empleador (cf. Alexander O. Exquemelin, Piratas de America, Madrid, Historia 16, Cronicas de America 39, 1988:70 y 161; Jacques y Francois Gall, El filibusterismo, Mexico, Fondo de Cultura Economica, Breviarios 131, 1957).

71 "El mas miserable europeo, sin educacion y sin cultivo de su entendimiento --dice Humboldt--, se cree superior a los blancos nacidos en el Nuevo Continente; y sabe que con la proteccion de sus compatriotas... puede algun dia llegar a puestos cuyo acceso esta casi cerrado a los nacidos en el pais, por mas que estos se distingan en saber y en calidades morales. [...] No pudiendo el indio vengarse de los espanoles sino muy rara vez, se complace en hacer causa comun con estos para oprimir a sus propios conciudadanos... el alcalde indio ejerce su poder con una dureza tanto mayor, cuanto esta seguro de ser sostenido por el cura o por el subdelegado espanol" (idem, pp. 64 y 76).

72 Idem, p. 352.

73 Idem, p. 368.

74 Idem, p. 371.

75 Idem, p. 49.

76 Idem, p. 349.

77 Cf. Jose Ma. Luis Mora, Mexico y sus revoluciones, 2a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Coleccion de Escritores Mexicanos 59, 1965, 3 t., I:42; Jose Miranda, "El Ensayo politico sobre el reino de la Nueva Espana: razon, entidad, trascendencia", en: Zea, L. y Magallon, M. (comps.), Humboldt en Mexico, Mexico, IPGH-UNAM-FCE, Coleccion Latinoamerica Fin de Milenio 13, 1999:53-65. Una vision pormenorizada del funcionamiento de los principales centros mineros del pais en la epoca de Humboldt se encuentra en el libro de David A. Brading, Mineros y comerciantes en el Mexico borbonico (1763-1810), Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1975.

78 Humboldt, A., ibidem.

79 Idem, pp. 180 y 551.

80 Es interesante a este respecto la similitud de argumentaciones entre Humboldt y Lizardi al final del capitulo XV, segunda parte, de su Periquillo Sarniento.

81 Cf. Antonio del Valle Mendez, Juan Francisco de Guemes y Horcasitas, Primer Conde de Revillagigedo, Virrey de Nueva Espana. La historia de un soldado (1681-1766), Santander, Ediciones de Libreria Estudio, 1998.

82 Humboldt, A., op. cit., p. 452.

83 Ibidem.

84 Manuel Mino Grijalva los considera como una "protoindustria" cuya evolucion, a diferencia de las manufacturas europeas, no condujo en Nueva Espana a la moderna fabrica caracteristica de la Revolucion Industrial (cf. de dicho autor: "?Protoindustria colonial?", en: Aurora Gomez Galvarriato [comp.], La industria textil en Mexico, Mexico, Instituto Jose Maria Luis Mora, Lecturas de Economia, 1999:31-52).

85 Humboldt, A., op. cit., pp. 297-298. Este ferreo control estatal, como en el caso de la polvora, generaba un fuerte contrabando a traves de bandas bien organizadas como la que ejemplifica Luis G. Inclan en su novela Astucia. La destreza de estas organizaciones a menudo ponia en jaque a los guardias rurales encargados de impedir el comercio ilicito de tabaco.

86 Esta preocupacion de Humboldt era justificada. En junio de 1741 cayo un rayo en el palo mayor de la nave El Invencible que se encontraba amarrada en los muelles de La Habana. La corriente electrica hizo explotar el polvorin, que contenia 400 quintales de polvora, originandose graves danos materiales y humanos en los muelles y sus alrededores.

87 Humboldt, A., op. cit, pp. 454-455.

88 Los misioneros introdujeron en California y en el valle de Mexico las ovejas con la buena intencion de ensenar a los indigenas la pastoria para que dispusieran de un medio mas de vida, pero el resultado fue la devastacion de areas verdes y la ferrea competencia de las bestias con los nativos por los alimentos, ya que no solo participaron de esta depredacion los ovinos, sino tambien caballos, reses, cabras y mulas que al multiplicarse y reclamar su porcion de alimentos presionaron sobre los medios de vida, sobre todo en las regiones donde la fertilidad relativa del suelo no era muy alta. Parecia repetirse aquello que dijo Tomas Moro de la campina inglesa, en el sentido de que las ovejas estaban devorando a los hombres.

89 Cf. Elinor G.K. Melville, Plagas de ovejas. Consecuencias ambientales de la conquista de Mexico, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1999:15 y ss.

90 Los indios se banaban mas que los espanoles, como consta en los testimonios de estos mismos, y en la actualidad son en muchas partes los que menos acceso tienen al vital liquido.

91 Clavijero, Franciso J., Historia de la Antigua o Baja California, p. 230.

92 Cf. Anita Arroyo, Razon y pasion de Sor Juana, 4a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 195, 1992; Octavio Paz, Sor Juana Ines de la Cruz o las trampas de la fe, 3a. ed., Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1982:598.

93 Humboldt, A., Ensayo, pp. 525-526.

94 La nocion de topografia medica, que implica el estudio de la morbimortalidad conforme a las condiciones ambientales que rodean a las poblaciones, estaba muy en uso en la Francia de fines del siglo XVIII. Diversas obras y encuestas con este nombre se realizaron en atencion a la "toma de conciencia demografica" que se estaba experimentando por entonces, y que veia en la insalubridad del aire una de las causas principales del abatimiento de la poblacion. De ahi que se propusieran toda clase de artefactos para sanear el aire, se establecieran proyectos de reforma de los servicios hospitalarios y se sugiriera el lavado periodico de las calles como medidas de higiene publica. Como podemos apreciar, Humboldt hizo eco de estas ideas al formular sus propuestas sanitarias para la Nueva Espana (cf. Georges Vigarello, op. cit., pp.181 y ss.).

95 Cf. Clavijero, F.J., Historia antigua de Mexico, pp. 464-465. En el siglo XlV en Francia los piojos y las pulgas constituian una verdadera plaga y su eliminacion mutua una costumbre social y una fuente de empleo. "En Montaillou --afirma Vigarello--, todo el mundo se despioja constantemente, como signo de carino o de deferencia: en el lecho, al amor de la lumbre, la amante despioja al amante con aplicacion; la sirvienta despioja a su amo; la hija despioja a su madre y la suegra a su futuro yerno. Ciertas mujeres, que tienen una habilidad mas 'afilada', transforman dicha habilidad en profesion: en verano la gente se instala al sol en los 'techos planos de las casas bajas' y se entrega a las manos de las despiojadoras profesionales, como en una tertulia" (Georges Vigarello, op. cit., p. 60). Las reglas de urbanidad no condenaban tener piojos o pulgas sobre el cuerpo, sino el sacarlos del cuello o de la cabeza y matarlos delante de los demas. Al igual que la hediondez corporal producto de las transpiraciones acumuladas, la falta de bano no eran motivo de desagrado publico.

96 Sahagun, B., op. cit., p. 361.

97 Vigarello, G., op. cit., pp. 19 y ss.

98 Bernal Diaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espana, 17a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 5, 1998:240.

99 En el Ensayo se le llama Antonio Balmis, p. 45. Cf. Francisco Fernandez del Castillo, Los viajes de don Francisco Xavier de Balmis, 2a. ed., Mexico, Sociedad Medica Hispano Mexicana, 1985.

100 Humboldt, A., op. cit., pp. 44-45.

101 La creencia de que la piel constituye un importante organo respiratorio expuesto a las emanaciones putridas y que por consecuencia ejerce una marcada influencia sobre la salud, llevo a ciertos investigadores europeos del siglo XVIII a experimentar con animales, a los que cubrieron con barniz para impedir las funciones "respiratorias" de su piel y asi probar esta tesis. Los animales murieron mas bien a causa de los trastornos sufridos en su temperatura corporal, pero aquellos creyeron ver confirmada su hipotesis (cf. Vigarello, op. cit., p. 214.)

102 Humboldt, A., Ensayo, p. 518.

103 Eran multiples los nombres con que se conocia esta enfermedad tanto en la literatura medica como en el medio popular, y cada uno reflejaba un cierto aspecto de la sintomatologia, del lugar de infeccion o del sector poblacional que resultaba mas vulnerable (cf. El estudio introductorio de Juan Carlo Divito a la obra de Jose Mariano Mocino, Disertacion de la fiebre epidemica que padecio Cadiz, Sevilla y la mayor parte de Andalucia desde el ano 1800 y principalmente de la que sufrio Ecixa en el ano 1804, Mexico, Sociedad Mexicana de Historia y Filosofia de la Medicina, 1982:XXII).

104 Cf. Alain Corbin, El perfume o el miasma. El olfato y lo imaginario social, siglos XVIII y XIX, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1987. En su Essai sur la Geograhie des Plantes, escrita junto con Aime Bonpland, Humboldt dice: "Mais outre l'oxigene et l'azote, l'air atmospherique contient encore un grand nombre d'emanations gazeuses, que nos instrumens actuels n'indiquent pas et qui peuvent influer puissammente sur notre sante. Ces emanations se forment sourtout dans les basses regions des tropiques, oo la matiere organisee se developpe plus rapidement, mais oo ces memes debris organises replissent l'air de miasmes putrides et deleteres. L'humidite de l'air, sa temperature constamment elevee, et l'absence du vent dans l'ombre des forets, favorisent la formation de ces miasmes" (Alejandro de Humboldt y Aime Bonpland, Essai sur la Geographie des Plantes; accompagne d'un Tableu Physique des Regions Equinoxiales, Mexico, IPGH, 1955, edicion facimilar, p. 112).

105 Cf. William Borrows, Tratado de microbiologia, 19a. ed., Mexico, Editorial Interamericana, 1969:928-931; El Manual Merck, 10a. ed., Edicion del Centenario, Madrid, 1999:1311-1312. La investigacion cientifica de la fiebre amarilla inicio hasta 1900 en Cuba. Se descubrio entonces que el Aedes aegypti es el vector principal y que transmite la enfermedad a partir de seres humanos infectados. Investigaciones realizadas mas tarde en Africa occidental demostraron que la variedad Haemagogus es tambien susceptible de transmitirla a partir de ciertos primates salvajes. De este modo quedo establecida la diferenciacion entre fiebre amarilla urbana y fiebre amarilla de la jungla. En 1929 se comprobo cientificamente que el agente desencadenador de esta enfermedad es un virus (cf. Macfarlane Burnet y David O. White, Historia natural de la enfermedad infecciosa, Madrid, Editorial Alianza, AU 322, 1982:304-313).

106 Humboldt, A., Ensayo, p. 525. Stevens-Middleton afirma que "Humboldt solamente seguia el pensamiento de la profesion medica de su epoca, que todavia no habia progresado mas alla de las ensenanzas de Hipocrates y culpaba al aire de las enfermedades del hombre. El siglo XIX aun tenia que demostrar que los microbios que causan algunas enfermedades que son el azote de los tropicos se transmiten mas bien por los insectos que vuelan en el aire. De cualquier modo, si se le hubiera dado el encargo de mejorar la salubridad de Acapulco, Humboldt primeramente habria desecado la Cienaga del Castillo, y por la reduccion de los insectos, las condiciones hubieran mejorado, en cuyo caso el se habria convencido aun mas de que el 'aire malo' habia sido la causa de las enfermedades" (Rayfred Lionel Stevens-Middleton, op. cit., p. 119).

107 Cf. Mocino, Jose M., Disertacion, op. cit., p. 94.

108 Cf. Carrada, T., "Ecologia del dengue y el Aedes aegypti. Investigacion preliminar. Partes I, II y III", en: Salud Publica de Mexico, 26, 1984:63-76, 170-189 y 297-311; Franco Monsreal, J. et al., "Dengue: encuesta de morbilidad, encuesta entomologica y estudio seroepidemiologico en la ciudad de San Andres Tuxtla, Veracruz, Mexico", en: Higiene. Revista de Salud Publica, Nueva Epoca, mayo-agosto, vol. 1, no. 2, 1999:91-118.

109 Humboldt, A., op. cit., p. 511 y ss.

110 En el Essai dice: "A la Vera-Cruz la temperature moyenne des mois de Mai, Juin, Julliet, Aout et Septembre, est 27 5, et j'ai trouve que la cruelle fievre adynamique, connue sous le nom de vomito prieto, y fait ses ravages chaque fois que la temperature moyenne du mois surpasse 23 7" (Essai sur la Geographie des Plantes, p. 83).

111 Un relato novelado de los trabajos de esta comision nos lo ofrece Paul de Kruif en su ya celebre libro Los cazadores de microbios, cap. XI. Existen diversas ediciones de esta obra en espanol.

112 Humboldt, A. Ensayo, pp. 519-520.

113 Idem, p. 534.

114 Idem, p. 536.

115 Aqui seguia de cerca las medidas que la experiencia medica recomendaba y se percibe ese concepto de policia medica tan de moda por entonces en Europa, con cuya practica se pretendia enfrentar los preocupantes problemas de salud publica relacionados con el ascenso de la clase burguesa y el desarrollo del proletariado urbano (cf. Georges Rosen, De la policia medica a la medicina social, Mexico, Editorial Siglo XXI, 1985; Henry Sigerist, Civilizacion y enfermedad, Mexico, Fondo de Cultura Economica, 1990).

116 En el Essai se sorprende de la gran adaptabilidad de los habitantes de los valles profundos de los Andes en los que reinaba un ambiente malsano muy marcado, que a los viajeros no acostumbrados causaba graves danos con una sola hora de exposicion. "Telle est l'admirable organisation de l'homme", afirma Humboldt con asombro (op. cit., p. 111-112).

117 Humboldt, A., Ensayo, p. 527.

118 Humboldt, A., Ensayo, p. 532. Los mosquitos Aedes aegypti solian poner sus huevos en los barriles de agua o en las sentinas de los barcos, de tal manera que aunque estos se hubiesen alejado de la costa unos dias antes la incubacion continuaba a bordo, y asi tenia efecto el contagio de nuevos enfermos a partir de los que ya estaban infectados.

119 Mocino, Jose M., op. cit., p. 87.

120 Los remedios mencionados son los que Humboldt refiere en su libro, pero el catalogo incluia ademas la quina, el mercurio, el cremor tartaro, el plomo, el azufre, la mirra, el bismuto, la nuez vomica, el incienso, el calomel, el vermellon, el aceite de castor frotado en el vientre, enemas de aceite con jugo de limon y miel y lavativas con agua de mar.

121 Humboldt, A., op. cit., p. 513; Salvador Novo, Breve historia y antologia sobre la fiebre amarilla, Mexico, Secretaria de Salubridad y Asistencia-La Prensa Medica Mexicana, 1964:38-39.

122 Con toda seguridad Lizardi ridiculizaba esta clase de remedios cuando aludia al Methodus Medendi del Doctor Purgante, quien por creer que toda enfermedad tiene su origen en la "abundancia de humor pecante", consideraba que la evacuacion de este por medio de laxantes era el remedio universal (cf. El Periquillo Sarniento, p. 231). Dicho sea de paso, esta novela de Lizardi por ser contextual de la obra de Humboldt nos ofrece un panorama jocoso de las costumbres sociales y de las formas de pensamiento prevalecientes a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Mexico. Y haciendo entrar y salir a su personaje de unos y otros oficios aprovecha para someter a lucida critica el estado general de estos, entre ellos desde luego la medicina.

123 Humboldt, A., op. cit., p. 611.

124 Cf. Novo, S., op. cit., p. 28.

125 Segun Eliot Freidson la medicina como profesion de consulta es un grupo ocupacional que controla los criterios para establecer los metodos y los ambitos de ejercicio de su actividad, que establece de manera exclusiva los fundamentos de la incorporacion de nuevos miembros, y que cuenta con el reconocimiento publico de su competencia para abordar problemas y formular opiniones y recomendaciones. Pero a esta fase de su desarrollo (que es la actual), en la que cuenta con el conocimiento para controlar el ingreso de nuevos miembros y evaluar y certificar los conocimientos y destrezas de estos, se llego solo hacia la segunda mitad del siglo XIX, tras una competencia tenaz con otras practicas medicas (cf. Eliot Freidson, La profesion medica, Barcelona, Editorial Peninsula, Homo Sociologicus 7, 1979).

126 Cf. Rodney M. Coe, Sociologia de la medicina, Madrid, Editorial Alianza, AU 55, 1984, caps. 5 y 6, pp. 145 y ss.

127 Novo, S., op. cit., pp. 61 y 96-98.

128 La nomina de libros y revistas sobre temas medicos a que hace referencia en el Ensayo incluye los siguientes titulos: Stubbins Firth, On malignant fever (1804); Arejula, De la fiebre amarilla de Cadiz; Joan Ferreyra da Rosa, Trattato da constitucao pestilencial de Pernambuco (1694); Luzuriaga, De la calentura biliosa; Tomasini, Sulla febbre di Livorno del 1804; Chisholm, On pestilential fever; Miller, Histoire de la fievre de New-York; Pugnet, Sur les Fievres du Levant et des Antilles; Lind, Sobre las enfermedades de los europeos en los paises calidos; Berthe, Compendio historico de la enfermedad que reino en Andalucia en 1800; Petrus Franck, De curandis hominum morbis; Tratado de Nosografia General; Thorne, American med. Repos., t. XXX; Pinel, Nosographie Philosophique; American Medical Report; Leblond, Observations sur la fievre jaune; Carey, Description of the malignant fever of Philadelphia (1794); Fielder, Uber das gelbe Fieber nach eigenen Beobachtungen; Bally, Opinion sur la contagion de la Fievre jaune (1810); Humboldt, A., Experiencias sobre la irritacion de la fibra muscular y nerviosa (en aleman); Pugnet, Sur les fievres de mauvais caractere; Schnurrer, Materialien zu einer allgemeinen Naturlehre der Epidemien und Contagien (1810); Gilbert, Maladies de Saint-Domingue; Luis Lobera de Avila, Vergel de Sanidad (1530); Francisco Franco, De las enfermedades contagiosas (1569); Magendie, Physiologie; Grimaud, Second Memoire sur la nutrition; Autenrieth, Physiologie; Linneo, Materia Medica (1749), y Murray, Apparatus medicanium. Como podemos ver, estos titulos indican el tenor de los conocimientos medicos de la epoca, lo mismo que los conceptos empleados para referirse al mal, su sintomatologia y remedios: "calenturas gastricas", "calenturas ataxoadinamicas", "calenturas biliosas", "constitucion biliosa", "fiebre synocal", "diatesis astenica", "minorativos", "excitativos", etcetera.

129 Respecto de las controvertibles opiniones del sabio acerca del arte y la arquitectura prehispanicos de Mexico puede consultarse, por ejemplo, de Ignacio Bernal, "Humboldt y la arqueologia mexicana", en: Leopoldo Zea y Mario Magallon (comp.), Humboldt en Mexico, Mexico, IPGH-UNAM-FCE, Latinoamerica Fin de Milenio 13, 1999:29-37. Sobre el tema geografico ver las notas aclaratorias y correctivas de Juan A. Ortega y Medina a lo largo del Ensayo, en cuanto a sus errores de calculo sobre la superficie de la Nueva Espana (p. 108, n. 5); a la altura del Nevado de Toluca (p. 109, n. 7); al hecho de sostener que el Popocatepetl y no el Pico de Orizaba es la montana mas alta de Mexico (p. 157); a su afirmacion de que la Giganta en vez de la Esmeralda es la montana mas alta de la Antigua California (p. 200, n. 182), y a que el rio del Norte es comparable en anchura al rio Mississipi (p. 462). Asimismo, es evidente que Humboldt yerra al decir que Tlacotalpan era la "cabeza de la antigua provincia de Tabasco", y que mas al norte de aquella se encuentran las villas de Victoria y Villahermosa (la capital del actual estado de Tabasco) (p. 182). La provincia de Tabasco pertenecio a la gobernacion de Yucatan, y dichas villas estan mas bien al sur, sobre las margenes del rio Grijalva, que desemboca en el Golfo de Mexico (cf. Edmundo O'Gorman, Historia de las divisiones territoriales de Mexico, 8a. ed., Mexico, Editorial Porrua, Sepan Cuantos 47, 1997). Sobre sus errores de apreciacion acerca del curso del rio Mezcala, ver: Tomas Ramon del Moral, "Condiciones del trabajo geografico de la Comision de Geografia y Estadistica del Estado de Mexico, 1827-1829", en: Lecturas geograficas mexicanas, siglo XIX, Mexico, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario 128, 1999:6.

130 Humboldt, A., Ensayo, p. 532.

131 Por ejemplo, lamenta y trata de superar las deficiencias contenidas en la obra del "cosmografo del reino" Joseph Antonio Villasenor y Sanchez, Theatro Americano, que en su genero y a pesar de sus limitaciones constituye un notable antecedente del Ensayo de Humboldt. En descargo de Villasenor se puede decir que este no conto con la informacion estadistica de la que dispuso Humboldt (v.gr. el censo del conde Revillagigedo, de 1793), ni tuvo acceso como el a los diversos informes oficiales que por orden del rey estuvieron al alcance del prusiano. Aunque el Theatro contiene informacion sobre el estado fisico y socioeconomico de la Nueva Espana, difiere del Ensayo en cuanto al rigor y profundidad de sus analisis. El libro de Villasenor parece mas bien privilegiar un enfoque "tributario" de las provincias, sus jurisdicciones politico-administrativas y sus diocesis, de interes fundamental para la Real Hacienda (cf. Joseph Antonio Villasenor y Sanchez, Theatro Americano. Descripcion general de los reynos y provincias de la Nueva Espana, Mexico, 1746; edicion facsimilar privada a cargo de Juan Portilla Cortina, Mexico, 1986). Con la informacion recibida para elaborar el Theatro Villasenor dibujo un mapa general de la Nueva Espana que constituia un adelanto con respecto al de Carlos de Siguenza y Gongora que Humboldt tuvo a la vista, y que de haber conocido sin duda su opinion acerca del Contador de Reales Azogues hubiese sido mas favorable. Por cedula real de 1748 dicho mapa no se imprimio y junto con aquella obra fue a dar a los archivos burocraticos de la Corona (cf. Michel Antochiw, "La vision total de la Nueva Espana. Los mapas generales del siglo XVIII", en: Hector Mendoza Vargas [comp.], Mexico a traves de los mapas, Mexico, UNAM-Plaza y Valdes, Temas de Geografia de Mexico, 2000:71-89).

132 Cf. Jaime Labastida, Humboldt, ese desconocido, Mexico, SEP, Sepsetentas 197, 1975:15 y ss.

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Title Annotation:TT: The political essay on Spain's new Kingdom and the public health in Mexico.
Author:Alvarez Martinez(*), Gerardo
Publication:Revista de Historia de America
Date:Jul 1, 2000
Words:34121
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