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EFECTOS COLATERALES DE LA TRANSICION AL FORMATIVO: UNA NUEVA CULINARIA ENTRE LOS CAZADORES-RECOLECTORES MARINOS DEL DESIERTO DE ATACAMA.

COLLATERAL EFFECTS OF THE FORMATIVE TRANSITION: THE NEW CULINARY OF THE MARINE HUNTER-GATHERERS IN THE ATACAMA DESERT

Para Willey y Phillips (1958:144), quienes sentaron las bases del periodo Formativo en America como alternativa al Neolitico Europeo, ciertas sociedades litorales como las de California y la Costa Noroeste norteamericana nunca calzarian en el modelo, pues aun sin agricultura ni alfareria generaron formas de organizacion social complejas y niveles demograficos superiores a otros pueblos formativos. James Ford (1966:782) llegaria mas lejos, diciendo que el modelo es contraproducente, ya que automaticamente excluye algunas sociedades litorales.

A orillas del Oceano Pacifico y a los pies del mundo Andino, la sociedad litoral del desierto de Atacama vivio de la caza y recoleccion marina desde el poblamiento inicial (ca.12.000 cal a.p.) hasta la llegada del mundo europeo, no sin experimentar importantes transformaciones en su organizacion social, estrategias politicas, niveles economicos y formas culturales a lo largo de su historia (Ballester y Clarot 2014; Llagostera 1989, 1992; Nunez 1999; Salazar et al. 2015). Una realidad social que quiebra el rigido paradigma formativo de los Andes con grupos de cazadores recolectores de baja movilidad residencial, cementerios monumentales colectivos, economia excedentaria y un rol protagonico en las redes regionales de circulacion de bienes y productos (Ballester y Gallardo 2011; Gallardo et al. 2017; True 1975).

El proceso formativo vivido en los valles y oasis interiores repercutio a sus vecinos aun cuando no abandonaron sus formas tradicionales de subsistencia. Desde epocas arcaicas las distintas poblaciones del desierto de Atacama se encontraban vinculadas mediante lazos sociales (Ballester y Gallardo 2011; Nunez 1985; Nunez y Dillehay 1979; Nunez y Santoro 2011), compartiendo tradiciones culturales, pero tambien construyendose identitariamente en funcion del otro, en edificaciones sostenidas por la distincion y la adopcion.

En esta epoca una de las esferas mas arraigadas de la cultura litoral, su culinaria, sufrio transformaciones debido a los cambios economicos y sociales acaecidos en valles y oasis interiores. Proceso que genero impactos socioculturales fuera de las fronteras de las incipientes poblaciones agropastoralistas, afectando la cultura de sus vecinos cazadores recolectores marinos. Estas transformaciones no fueron impuestas de una poblacion a otra, sino posibilitadas bilateralmente en el marco de las negociaciones interculturales dentro de un proceso de intensificacion de las relaciones de intercambio de bienes y conocimientos entre estos grupos, pero especialmente por la sociedad litoral para resguardar los necesarios lazos frente a otro en proceso de cambio.

Aqui estudiamos la incorporacion de una tecnologia de cocina foranea a la costa, la preparacion de vegetales en vasijas ceramicas, artefacto que durante todo el lapso temporal del Formativo litoral (2.500-1.200 cal a.p.) no fue manufacturado en la costa, sino obtenido por intercambio con grupos interiores (Ballester y Clarot 2014; Correa et al. 2017; Gallardo et al. 2017). El estudio de una muestra de vasijas ceramicas provenientes de cementerios tumulares de Gualaguala (Mejillones) y Caleta Huelen (desembocadura del Loa) (Figura 1, Tabla 1) permitira relevar aspectos relacionados a nuevas formas de preparacion y consumo de recursos alimenticios mediante el analisis de sus huellas de uso y residuos interiores, lo que podria indicar novedosas practicas culinarias que se integrarian de manera complementaria a la tradicional alimentacion basada en proteinas marinas en este litoral.

La Gente del Litoral en Tiempos Formativos

Durante el Formativo en el litoral se gestaron importantes modificaciones en el patron de asentamiento y cultura material. Entre los 3.000-2.500 cal a.p. se quiebra el patron dual del Arcaico Tardio que reunia espacialmente el area habitacional y funeraria, caracterizado por una arquitectura lapidaria de recintos semiaglutinados, bajo cuyos pisos estaban enterrados los fallecidos en posicion extendida junto a su ajuar (Ballester y Gallardo 2011; Ballester et al. 2014; Mostny 1964; Nunez y Santoro 2011; Nunez et al. 1974).

A partir del 2.500 y hasta el 1.200 cal a.p., las poblaciones litorales construyeron los primeros cementerios de la secuencia, compuestos de tumbas individuales de forma tumular que podian llegar sobre las doscientas unidades (Figura 2). Estos constituyeron monumentos sociales inmuebles de alta visibilidad erigidos gracias a una gran inversion de trabajo colectivo (Ballester y Clarot 2014; Gallardo et al. 2017). Para cada tumulo se hacia primero una fosa cilindrica donde se depositaba el difundo junto a su ajuar, luego desde el sedimento perimetral se levantaba el tumulo de arena y rocas en forma de volcan, dejando la cavidad central abierta, para luego cerrarla con costillas de cetaceos, troncos de cactaceas y esteras vegetales (Figura 3) (Ballester y Clarot 2014; Capdeville 1928; Gallardo et al. 2017; Moragas 1982; Mostny 1964; Nunez 1971, 1974; Spahni 1967).

Estas expresiones funerarias se distribuyen al menos desde la desembocadura del rio Loa (21[grados]20'S) hasta el sector del Morro de Bahia Inglesa en Copiapo (27[grados]08'S) (Figura 1). En casi 650 km de litoral hemos identificado 89 cementerios tumulares (1/7,3 km) que en total suman mas de 1.700 tumulos individuales (Gallardo et al. 2017). Importante inversion de trabajo colectivo centralizado en espacios funerarios monumentales que fueron dispuestos en las mismas bahias donde se emplazaban las caletas residenciales, estrategia material destinada seguramente a anclar territorialmente los espacios geograficos a sus habitantes mediante lazos filiales (antepasados) y productivos (monumentos) (Ballester y Clarot 2014; Gallardo et al. 2017).

En las tumbas se ofrendaron bienes de gran valor social, algunos provenientes de cientos de km producto de la insercion de los grupos litorales en extensas redes de intercambio y esferas de relaciones sociales a nivel macrorregional (Ballester y Clarot 2014; Gallardo et al. 2017). Destacan pipas, tabletas, textiles decorados, adornos de oro, collares de cuentas minerales, placas de cobre, objetos hechos con animales exoticos, restos de cultigenos y vasijas ceramicas (Ballester y Clarot 2014; Capdeville 1928; Carrasco et al. 2015; Gallardo et al. 2017; Latcham 1909; Labarca et al. 2015; Mostny 1964; Nunez 1971, 1974; Spahni 1967). Dentro del conjunto, la alfareria ha atraido la atencion por su cualidad de marcador arqueologico en el advenimiento hacia el Formativo (Llagostera 1989; Nunez y Santoro 2011; Salazar et al. 2015).

Sin embargo, la frecuencia de ceramica en la mayoria de los cementerios no es alta. En CaH20, por ejemplo, de las 81 tumbas excavadas por Spahni (1967) solamente 45 (55,56%) tenian ajuar, recuperandose 15 vasijas ceramicas en 13 entierros (una vasija/cinco tumbas). En el cementerio vecino de CaH10, de las 32 tumbas que excavo, solo 19 (59,38%) contenian ajuar, con unicamente ocho piezas ceramicas (una vasija/ cuatro tumbas). Esta baja frecuencia caracteriza tambien los depositos habitacionales de la misma epoca (Bird 1943; Castelleti 2007; Llagostera 1990). Escasa representatividad, que sumada a su uso sobrevalorado, como artefacto tipo de un periodo ha generado confusiones en la identificacion de las ocupaciones formativas (Salazar et al. 2015). Aunque el numero de investigaciones es escaso, destacan los conchales de Morro Colorado, Abtao 5 y Punta Blanca, entre tantos otros (Figura 1) (Bird 1943; Bravo 1981; Castelleti 2007; Castelleti y Maltrain 2010; Llagostera 1990; Salazar et al. 2015).

Tal como en el litoral tarapaqueno, la ceramica aparece en la costa de Antofagasta de la mano de las primeras evidencias de cultigenos (Cabello y Estevez 2017; Carrasco et al. 2015, 2017; Moragas 1977; Nunez 1974; Nunez y Moragas 1977, 1983). Hasta ahora no existen certezas de la implementacion de agricultura en el litoral, pero su incipiente consumo se ve reflejado en la presencia de caries dentales en ciertos individuos enterrados en los cementerios (Andrade et al. 2016; Ardiles et al. 2011; Arias y Herrera 2012; Ballester y Clarot 2014; Clarot et al. 2014/2015; Costa y Sanhueza 1976; Santana et al. 2012). Estas relaciones no nos parecen casuales, sino consecuencia de la irrupcion de una nueva culinaria complementaria de vegetales exoticos cocinados con una tecnologia tambien foranea, la ceramica.

Los resultados de los analisis de isotopos estables de dieta de estas poblaciones litorales muestran una fuerte orientacion hacia los recursos marinos de la cadena trofica mas alta (Andrade et al. 2015; Ballester y Clarot 2014; Pestle, Torres-Rouff, Gallardo et al. 2015; Pestle, Torres-Rouff, Hubbe et al. 2015; Santana et al. 2012). Sin embargo, expresan tambien una leve diversidad alimenticia intragrupal y entre individuos distintos, por lo que no todos comieron lo mismo ni la misma cantidad. Adicionalmente se ha probado que entre las sociedades que basan su alimentacion en carnes marinas las senales de consumo de recursos vegetales en los isotopos estables tienden a invisibilizarse y ocultarse (Colonese et al. 2014), en parte debido al fenomeno de envenenamiento proteico (Noli y Avery 1988). En este sentido resulta muy probable que los grupos costeros de Antofagasta hubieran incorporado complementariamente y en baja cantidad vegetales a su cocina, sin que esto se exprese claramente en sus isotopos estables, pero si en la presencia de patologias dentales asociadas. Debido a esto se vuelve necesario correlacionar diferentes fuentes de informacion y argumentos analiticos, para evaluarlos de forma contextual; en este caso integrando ademas la evidencia ceramica, sus huellas de uso y microrrestos adheridos.

El Flujo Alfarero, Bienes Foraneos para Usos Locales

La alfareria encontrada en 21 de 31 cementerios intervenidos al norte de la Peninsula de Mejillones fue analizada por Correa (2017) siguiendo las tipologias desarrolladas para el periodo en la macrorregion del norte de Chile (Tarrago 1989; Uribe 2004; Uribe y Ayala 2004). Los analisis realizados, junto con estudios complementarios de petrografia (Espinoza 2013 citado en Correa 2017) y activacion neutronica (Correa et al. 2017), entregan datos concretos sobre la procedencia foranea de la ceramica de los cementerios de tumulos, sin evidencias de produccion local. Estas pesquisas indican su origen en aldeas y quebradas del desierto interior, como Guatacondo, Quillagua y San Pedro de Atacama, lo que corrobora anteriores hipotesis acerca de su origen foraneo (Ballester y Clarot 2014; Castelleti 2007; Cruz y Llagostera 2011; Salazar et al. 2015; Uribe y Ayala 2004).

La ceramica mas temprana registrada en los cementerios de tumulos estudiados corresponde al tipo Loa Cafe Alisado (LCA) (Tabla 2, Figura 4), industria de la tradicion Tarapaca que se origina en la fase temprana del periodo Formativo de esta region, pero que continua manufacturandose hasta la fase tardia del periodo, con fechas entre ca. 2.700 y 1.400 a.p. (Uribe y Vidal 2012, 2015). Esta se encuentra presente en casi todos los cementerios de tumulos donde hemos documentado ofrendas ceramicas (Correa 2017), asi como en los sitios habitacionales (Castelleti 2007). Se identifican tambien los tipos Quillagua Tarapaca Cafe Amarillento (QTC), Quillagua Rojo Pulido (QRP) y Caserones Negro Pulido (CNP) (Tabla 2, Figura 4). Preferimos referirnos a estas variedades con el nombre generico Quillagua-Tarapaca (QT), ya que representan variaciones de una industria especifica de una fase del Formativo Tardio dentro de la tradicion Tarapaca (Uribe y Vidal 2015). La ceramica QT se distribuye principalmente en la Region de Tarapaca, con fechas entre el 2.200 y el 850 a.p. (Uribe y Vidal 2012, 2015). La ceramica del componente Atacama es la menos representada en los cementerios de tumulos estudiados (Tabla 2, Figura 4). Se registra San Pedro Rojo pulido (SRP) (ca. 2.300-1.900 a.p.), tradicionalmente representativo de la fase Toconao, momento temprano del Formativo, ademas de San Pedro Negro Pulido (SNP) de las fases Sequitor y/o Quitor1 (ca. 1.900-1.600 a.p.) (Stovel 2013; Tarrago 1989). Recientes fechas radiocarbonicas de contextos funerarios de San Pedro de Atacama desarticulan las diferencias cronologicas entre la ceramica roja y negra pulida, pudiendo ambas variedades estar en uso hasta el 1.300 a.p. (Stovel 2013).

Parte importante de los restos ceramicos rescatados en los tumulos estudiados (2) mostraron evidencias de uso. Las piezas de tipo LCA, cuyas formas resultaron ser similares a las descritas en la literatura (cantaros ovoides de cuerpo amplio, de mediano a gran tamano, golletes medianamente anchos, sin asas) (Uribe 2004; Uribe y Vidal 2012), muestran huellas de exposicion al fuego, tales como hollin (14,03%) y ahumado (34,7%). Tambien parte de la ceramica QT presenta evidencias de exposicion al fuego, lo que se infiere del ahumado (CNP=39,5%, QRP=5,9% y QTC=18%) y del hollin (CNP=4,3%, QRP=2,9% y QTC=8,3%). Esta ceramica presenta una considerable variabilidad morfologica en los tumulos, desde vasijas restringidas independientes de tamano grande, vasos "florero", cuencos campaniformes, escudillas y hasta algunas miniaturas, y las huellas de exposicion al fuego no se concentran solo en una categoria de vasija particular. Para el caso de la ceramica de San Pedro, se registran vasos, cuencos y botellas correspondientes a algunos de los subtipos clasicos de esta ceramica (Correa 2017; Tarrago 1989), los cuales no muestran claras evidencias de exposicion al fuego (solo 0,9% de hollin y 1,9% de ahumado para SNP), pero si erosion en la base y piqueteo en el borde, indicando que estuvieron sometidas a manipulacion y, al igual que la ceramica LCA y QT, usadas antes de ser depositadas como ofrendas en los tumulos.

Por lo demas, algunas piezas fueron reparadas, denotando la intencion de extender su vida util luego de la fractura, registrandose orificios de reparacion en practicamente todos los tipos ceramicos y la regularizacion del borde mediante raspado luego de la perdida de parte de este o de secciones del cuello en el caso de LCA (Correa 2017) (Figura 5). La utilizacion de ceramica por parte de las poblaciones litorales no solo se sustenta en la huellas de uso observada en las ofrendas funebres, sino que en la presencia de fragmentos de vasijas en sitios habitacionales contemporaneos (Figura 1). Adicionalmente en parte de los fragmentos se registran residuos en su interior, lo que constituye importante evidencia de la utilizacion de las vasijas.

La Culinaria desde los Residuos Adheridos

Cada vez son mas los estudios de residuos adheridos en vasijas ceramicas arqueologicas (p.ej. Babot et al. 2012; Fujiwara 1982; Musaubach y Beron 2016; Pagan-Jimenez 2012; Pearsall y Piperno 1993; Peto et al. 2013; Piperno 2006; Raviele 2011; Staller y Thompson 2002), lo cual se debe a que sus resultados permiten de forma mas segura definir taxones, procesamientos culturales y preparaciones (Babot et al. 2012; Musaubach 2015).

En el presente estudio trabajaremos con microfosiles vegetales, a los cuales consideramos documentos arqueologicos del uso de plantas en el pasado (cf. Wurschmidt y Korstanje 1998-1999), permitiendonos reconocer que alimentos se procesaron en las vasijas y constituyendo una evidencia complementaria en la corroboracion de la funcionalidad de estos artefactos. Si parte importante de los recipientes ceramicos de los cementerios de tumulos estudiados muestran indicios del uso asociado a la coccion de alimentos, partimos de la premisa de que los elementos identificados se encontrarian en la esfera de lo culinario, aun considerando que cada alteracion cultural de los vegetales pueda tener un origen diverso y mas alla de la comida (medicinal/ritual).

Los microfosiles vegetales en su mayoria son resistentes al paso del tiempo, por lo tanto son indicadores fiables de la presencia de plantas. Para la recuperacion integra de toda la informacion que nos entrega el residuo realizamos un analisis multiple de microfosiles, vision planteada por Coil et al. (2003), que implica un muestreo poco agresivo, sin quimicos, permitiendo la conservacion de todo el conjunto (Korstanje 2010). Su ventaja es que si un microfosil por si solo no nos permitiera responder a una determinacion taxonomica, podemos apoyarnos en el conjunto recuperado para la identificacion (Babot 2007; Coil et al. 2003).

En el universo de restos ceramicos estudiados (Tabla 2), se seleccionaron fragmentos y piezas (n=17) de los tipos donde las huellas de exposicion al fuego eran mas frecuentes (LCA y QTC), especificamente de la zona de Gualaguala (Mejillones) y Caleta Huelen (Figuras 5 y 6), para determinar los restos vegetales que formaron parte del proceso culinario. Estos fueron seleccionados segun la cantidad de residuos adheridos. Se muestrearon aquellos que presentaban diferentes coloraciones, primando el tono pardo amarillento. El residuo fue removido mediante el protocolo de raspado directo propuesto por Cueto et al. (2010).

Los utensilios de muestreo se lavaron y esterilizaron en base al protocolo de Belmar et al. (2014) para controlar la contaminacion cruzada. Se observaron mediante microscopio petrografico con camara incorporada y sistema Metrometrics, a 250x y 400x. La descripcion de forma y tipologia de microfosiles (fitolitos y granos de almidon) se realizo en base a los codigos ICPN Working Group (Madella et al. 2005) e ICSN (International Code for Starch Nomenclature 2011).

La realizacion de colecciones de referencia y la caracterizacion de la flora actual, son parte importante del analisis de microfosiles. Si bien existen amplias descripciones para muchos de estos recursos (Albornoz 2015; Babot et al. 2012; Belmar et al. 2016; Kostanje y Babot 2007; Piperno 2006), realizamos colecciones propias segun los recursos colectados en la costa a nivel de macrorrestos y otras variables relevantes para nuestra investigacion, considerando el planteamiento multidisciplinario de "plantas utiles" (Babot 2004), donde se correlacionan evidencias etnograficas, etnobotanicas, botanicas y arqueobotanicas propias de nuestra area de estudio. Adicionalmente, se complemento la informacion de apoyo para la identificacion en base a colecciones y publicaciones relacionadas (Albornoz 2015; Babot 2003; Belmar et al. 2016; Giovannetti et al. 2008; Korstanje y Babot 2007; Piperno 2006; Planella et al. 2009).

Resultados

Se registraron 635 microfosiles, estableciendose afinidad taxonomica de los siguientes taxones vegetales a partir de granos de almidon: Chenopodiaceae-Amaranthaceae, Chenopodium quinoa; Phaseolus spp.; cf. Phaseolus spp., cf. Nicotiana spp. y cf. Zephyra elegans (Figura 7, Tabla 3). Dentro de este conjunto tambien fueron registrados calcifitolitos, esferulitas, fitolitos, diatomeas y microcarbones. Con relacion a los microfosiles recuperados, los granos de almidon y fitolitos fueron los mas representados, recuperandose 501 granos de almidon y 105 fitolitos del total de microrrestos (Tabla 3). Los otros microrrestos recuperados--sin adscripcion taxonomica--corresponden a 29 y fueron asociados a ciertos indicadores: las diatomeas (microalgas), nos sugieren la incorporacion de agua al interior de la vasija y las esferulitas como indicador de heces de mamiferos (Tabla 3), las cuales posiblemente esten relacionadas con su uso como material para combustionar (3).

Existe una mayor representacion de granos de almidon por sobre otros microfosiles, creemos que teniendo en consideracion las excelentes condiciones de conservacion de la costa arida de Antofagasta, el resultado puede tener relacion con la seleccion de plantas o partes de ellas con mayor contenido energetico (Babot et al. 2012). Por otra parte, la presumible presencia de tejido parenquimatico de reserva y la menor frecuencia de fitolitos en el conjunto, pueden ser causa del procesamiento previo de los recursos vegetales (Babot et al. 2012), como por ejemplo, la separacion de la vaina en las fabaceas o una preferencia en el uso de raices, frutos y semillas.

Con relacion a la tafonomia en la cocina (Babot 2003; Babot et al. 2014), el 100% de los granos de almidon presento alteraciones asociadas a algun tipo de mecanica, en algunos casos perjudicando la posibilidad de identificar rasgos diagnosticos. Los otros microrrestos, no mostraron danos tafonomicos visibles. En base al trabajo experimental de Babot (2003, 2007, 2014), las alteraciones observadas en los granos de almidon son coherentes con procesamientos vinculados a practicas culinarias como la coccion, tostado, hervido y molienda (Tabla 3). Entre los granos de almidon, se identifico un patron de danos de tipo fractura asociados a molienda en el caso de Nicotiana spp. En Zephyra elegans la mecanica utilizada genero danos de baja birrefringencia y cruz engrosada, posiblemente asociados a la exposicion a altas temperaturas. En Chenopodium quinoa se observaron alteraciones vinculadas a la gelatinizacion y desarticulacion de los granos, esto como consecuencia del tostado y el hervido (Figura 7).

Excepcional es el registro de Nicotiana spp. ya que su uso generalmente no se asocia a la cocina, mas bien esta relacionado a actividades como fumar, masticar e inhalar (Guevara 1911; Wilbert 1976; Torres et al. 1991), sin embargo, se han recabado casos en los que se ha observado su consumo a modo de bebida (Serrano 1934; Wilbert 1976). Su hallazgo al interior de los contenedores analizados puede haber sido causado por su uso para contener o almacenar el vegetal, o que el vegetal formara parte de una preparacion relacionada con el ambito netamente culinario, aprovechando seguramente las cualidades farmacologicas de la planta (Gusinde 1936). Es importante agregar que la presencia de Nicotiana sp. no es extrana, en especial si consideramos que el tabaco silvestre (Nicotiana solanifolia) es un recurso de amplia distribucion regional (Carrasco et al. 2015).

Es de nuestra consideracion la eventualidad de que tanto las huellas de uso, como los residuos adheridos se introdujeran previo al intercambio de estos bienes, es decir, que pudieran haber sido usadas con anterioridad a su obtencion por parte de los habitantes del litoral. Sin embargo, la presencia de Zephyra elegans, recurso comestible endemico del litoral (Jonhston 1930) corrobora el uso local de las vasijas. La explotacion costera de este recurso ya habia sido documentada con anterioridad (Moragas 1977; Nunez y Moragas 1977; Sanhueza 1985), registrandose tambien como ofrenda en los cementerios de tumulos de CaH 07 y 10A, en uno de los casos dentro de una bolsa de red que contenia varias decenas del cormo (Cabello y Estevez 2017).

Al correlacionar los tipos ceramicos, las categorias morfofuncionales de las vasijas y su contenido, se vislumbran ciertas asociaciones preliminares. Los contenedores de tipo QTC muestran mayor presencia de Chenopodium quinoa y las adscritas a LCA de Phaseolus spp. (Tabla 3). Para todos los casos donde se pudo identificar la forma de la vasija, se trata de piezas restringidas independientes, lo que sugiere preparaciones en base a coccion humeda (hervido). Recalcamos que esta inferencia es muy preliminar y requiere una muestra mayor. Sin embargo, las asociaciones senaladas confirman la relacion entre estos recursos y los artefactos ceramicos, ya que si bien estos vegetales foraneos han sido registrados anteriormente en contextos costeros de este mismo periodo (Moragas 1977; Nunez y Moragas 1977) no se habia comprobado su directa vinculacion con la coccion en contenedores ceramicos.

Nueva Culinaria Litoral

Uno de los aspectos clave de la adopcion de vasijas ceramicas es su capacidad para la optimizacion nutritiva, saneamiento y ampliacion del rango de los recursos potencialmente comestibles. Otro, es la mejora de la preparacion de las comidas mediante coccion debido a la resistencia al fuego en comparacion a otros tipos de contenedores. Sus propiedades fisicas refractarias permiten soportar mayores temperaturas y alto tiempo de exposicion al fuego, implicando menos cuidados durante la coccion y permitiendo al cocinero llevar a cabo otras tareas simultaneas (Arnold 1985; Atalay 2005; Beck 2009; Eerkens 2003).

En el litoral del desierto de Atacama la ceramica aparece de la mano de los primeros cultigenos, siendo ambos foraneos. Fenomeno inicialmente interpretado como evidencia de la llegada e instalacion de grupos interiores a la costa, portando sus practicas y costumbres cotidianas a un nuevo ambiente colonizado (Aldunate et al. 2010; Bravo 1981; Castro et al. 2012; Cruz y Llagostera 2011; Llagostera 1979, 1990; Nunez 1971, 1974). Sin embargo, los estudios de isotopos estables de dieta han quebrado este antiguo paradigma al demostrar que los individuos enterrados en la costa son de origen y modo de vida costeros (Andrade et al. 2015; Ballester y Clarot 2014; Pestle, Torres-Rouff, Gallardo et al. 2015; Pestle, Torres-Rouff, Hubbe et al. 2015; Santana et al. 2012), entendiendose hoy estas poblaciones locales como agentes activos en redes de intercambios de bienes y productos a lo largo y ancho del desierto (Ballester y Gallardo 2011; Ballester y Clarot 2014; Gallardo et al. 2017; Labarca et al. 2015).

En este escenario arriba la ceramica al litoral, como parte de las redes de circulacion de bienes y con vegetales cultivados. Mientras la presencia de estos ultimos en la costa es menor, no deja de ser significativo, y su consumo ha podido inferirse en parte gracias a la presencia de caries (Andrade et al. 2016; Ardiles et al. 2011; Arias y Herrera 2012; Ballester y Clarot 2014; Clarot et al. 2014/2015; Costa y Sanhueza 1976; Santana et al. 2012). Nuestros resultados sobre los residuos adheridos a las vasijas ceramicas demuestran el vinculo entre contenedores y vegetales en una practica culinaria comun. La presencia de recursos costeros como Zephira elegans y Nicotiana spp., con rasgos de alternacion por molienda y exposicion a altas temperaturas enfatizan el uso local de la ceramica, pero ademas observamos la incorporacion de vegetales foraneos, como quinoa, amaranto y poroto. Este ultimo es sintomatico de dicha relacion, ya que para ser consumido requiere de una coccion prolongada a fin de eliminar sus microtoxinas (Arnold 1985; Jaffe 1969; Liener 1962; Morrison 2012).

La incorporacion interrelacionada de estos dos productos foraneos expresa para nosotros la apertura a una nueva culinaria por parte de las poblaciones litorales a partir de este periodo, la que irrumpe como complemento del tradicional consumo de carnes secas y crudas que caracterizaba su modo de vida (Andrade et al. 2015, 2016; Ardiles et al. 2011; Ballester y Clarot 2014; Carrasco et al. 2017; Pestle, Torres-Rouff, Gallardo, Ballester y Clarot 2015; Clarot et al. 2014/2015; Pestle, Torres-Rouff, Hubbe et al. 2015; Santana et al. 2012). Como nuevo dispositivo culinario, las vasijas ceramicas aportan cambios importantes en las practicas y recetas locales de preparacion de alimentos, pues frente al consumo tradicional de carnes marinas se integran complementariamente en su recetario los vegetales hervidos y tostados. Bajo la optica de los esquemas de oposiciones culinarias (Levi-Strauss 1965, 1968 [1964]), surge una nueva dinamica dicotomica que materializa las relaciones costa/interior: Crudo/seco: carnes marinas : local : tradicional : hervido/tostado : vegetales cultivados : foraneo : novedoso.

Estudios de isotopos estables de dieta advierten el predominio de las proteinas marinas en su alimentacion, por lo que la preparacion y consumo de vegetales debio ser mas bien complementaria y en baja cantidad, como elemento exotico (Andrade et al. 2015; Ballester y Clarot 2014; Pestle, Torres-Rouff, Gallardo et al. 2015; Pestle, Torres-Rouff, Hubbe et al. 2015; Santana et al. 2012). Sin embargo, por reducida que fuera la ingesta de estos alimentos, la incorporacion de la coccion de vegetales en vasijas ceramicas constituye una notable transformacion de la culinaria y mesa litoral, lo que necesariamente conlleva modificaciones culturales importantes, seguramente como respuesta a los cambios socioeconomicos acaecidos entre las poblaciones de valles y oasis.

Conclusiones: Impactos Socioculturales y Efectos Colaterales

Ya desde la formulacion del periodo Formativo en la decada de 1950 ciertas sociedades litorales quedaron fuera del modelo (Willey y Phillips 1958). Criticas locales posteriores continuaron enfatizando estas incongruencias, propias de una generalizacion que invisibiliza los diversos procesos de complejizacion social regionales (Lumbreras 2006). Se hace evidente que el modelo clasificatorio de periodificacion debe variar, integrando las multiples realidades y valorando sus procesos historicos.

El Formativo de la region de Antofagasta ha sido concebido como un proceso de complejizacion social que deja paulatinamente atras el modo de vida cazador-recolector, expresado en la sedentarizacion, produccion excedentaria de alimentos (agricultura y ganaderia), arquitectura publica y privada, y la expansion de las redes de intercambio, junto a innovaciones tecnologicas artesanales como la alfareria, metalurgia y textileria (Aguero 2005; Aguero et al. 2006; Castro et al. 2016; Sinclaire 2004). En el litoral las innovaciones se expresaron en distintos ritmos y momentos, pues ya desde el Arcaico Tardio (6.500-4.000 cal a.p.) se registran asentamientos con arquitectura lapidaria formal de caracter comunal, espacios funerarios colectivos, generacion de excedentes y la insercion en esferas macrorregionales de relaciones sociales, expresada en el flujo de bienes, personas e ideas (Ballester y Gallardo 2011; Ballester et al. 2014; Nunez y Santoro 2011; Nunez et al. 1974). La escision del ambito domestico del funebre no aparece aqui, sino milenios despues hacia los 2.500 cal a.p., dando inicio a los cementerios tumulares (Ballester y Clarot 2014; Bittmann 1984; Gallardo et al. 2017; Spahni 1967). Es asi como solo en esta epoca irrumpe el consumo de alfareria y vegetales cultivados, desligados de su manufactura y produccion, y asociados a reacomodos culturales de la culinaria litoral. Situacion que interpretamos como un efecto colateral de los cambios que vivian sus vecinos de valles y oasis interiores, en el marco de sus relaciones y negociaciones interculturales.

Resulta por tanto evidente que las comunidades litorales experimentaron un proceso de transformaciones historicas diferentes a las observadas en el interior de la region, pero enmarcadas en las redes de intercambio costa-interior. Si estos sistemas favorecieron consensos culturales a escala regional (Castro et al. 2016), no es de extranar el importante papel de una nueva culinaria derivada de estas dinamicas interculturales. La incorporacion complementaria de ceramica en el litoral, en asociacion a vegetales cultivados, seria el resultado de factores relacionales, donde la importancia de la adopcion de nuevas practicas recae en la referencia al otro (Hoopes 1995) en un proceso de construccion social, cultural, politico y economico compartido. Nos parece que aqui la integracion cultural queda manifiesta no solo en la integracion de un paquete culinario foraneo completo en la mesa litoral --vegetales cultivados cocidos en vasijas ceramicas--, sino tambien en nuevos modos de preparacion de los recursos locales, como sucede con Zephira elegans, vegetal antes consumido en la costa sin preparacion alguna y ahora cocida en vasijas ceramicas.

Recibido: febrero 2017. Aceptado: noviembre 2017.

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-73562018005000101. Publicado en linea: 19-enero-2018.

Agradecimientos: Proyecto FONDECYT 1160045. A Francisca Santana por la colaboracion. Consejo de Monumentos Nacionales Ordenes No 2250/12 del 30 de mayo de 2012 y No 000177/13 del 15 de enero de 2013. A Salomon Hocsman y Marcela Sepulveda, coordinadores del simposio. A los evaluadores por sus aportes criticos.

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Notas

(1) La ceramica Quitor se adscribe tradicionalmente al Periodo Medio (ca. 1.500-1.300 a.p.), aunque algunas de sus formas clasicas se ven asociadas tambien a tumbas con fechas previas o posteriores (Stovel 2013). Este periodo se expresa solo en San Pedro de Atacama, siendo sincronico al Formativo regional. Para efectos de este articulo, consideramos la ceramica SNP como un solo conjunto.

(2) La mayor parte del material fue rescatado a modo de fragmenteria, pero en varios casos fue posible la reconstitucion de grandes segmentos de las vasijas, lo que junto con las piezas completas encontradas permitio una mejor comprension de su morfologia y huellas de uso (Correa 2017).

(3) Si bien estos restos a veces se relacionan con procesos de contaminacion postdepositacionales, la escasa presencia de esferulitas (n=3) se da unicamente en un fragmento ceramico de la muestra, tal como se expresa en la Tabla 3. De tratarse de este tipo de contaminacion, esta es minima. Por otra parte, el ambiente de aridez extrema de los contextos aqui tratados, implican matrices de arena con practicamente nulo material organico que pudiera actuar como contaminantes.

Itaci Correa [2], Carolina Carrasco [3], Benjamin Ballester [4] y Francisco Gallardo [5]

[1] Una primera version de este articulo fue presentada en el XIX Congreso Nacional de Arqueologia Argentina, Tucuman (agosto 2016), en el marco del simposio "El transito de modos de vida cazadores-recolectores a agro-pastoriles en la porcion meridional de los Andes Centro-Sur: Trayectorias de continuidad y cambio". Este manuscrito fue evaluado por pares externos y editado por el Comite Editorial de Chungara y los editores invitados Marcela Sepulveda y Salomon Hocsman.

[2] Departamento de Antropologia, Universidad Alberto Hurtado, Santiago, Chile. kusvetiver@gmail.com

[3] Los Jazmines 1386 B, depto. 103, Nunoa, C.P. 7780825, Santiago, Chile. carolina.carrasco.lagos@gmail.com

[4] UMR7041 ArScAN, Equipe Ethnologie Prehistorique, Universite Paris 1 Pantheon-Sorbonne, Paris, Francia. benjaminballesterr@gmail.com

[5] CIIR--Centro Interdisciplinario de Estudios Interculturales e Indigenas. Pontificia Universidad Catolica de Chile, Santiago, Chile. fgallardo.ibanez@gmail.com

Leyenda: Figura 1. Mapa con la ubicacion de cementerios de tumulos y sitios habitacionales de la costa del desierto de Atacama. Location map of tumuli cemeteries and residential sites in the Atacama Desert coast.

Leyenda: Figura 2. Representacion en 3D de tres de cementerios de tumulos. Microtopografia realizada mediante un levantamiento cada 5 cm. 3D representation of three tumuli cemeteries. Microtopographic measurement every 5 cm.

Leyenda: Figura 3. Detalle de los contextos tumulares de la costa del desierto de Atacama: (A) Punta Grande 02; (B) Contexto funebre de Las Loberas 01; (C) Vasijas ceramicas y cesto decorado de Las Loberas 01 (Ballester y Clarot 2014:102,70); (D) Esquema del corte de perfil de la arquitectura funeraria de un tumulo (modificado desde Spahni 1967:Pl.II,C). Details of the tumuli cemeteries along the Atacama Desert coast: (A) Punta Grande 02; (B) Funerary context from Las Loberas 01; (C) Ceramic vessels and decorated basket from Las Loberas 01 (Ballester and Clarot 2014:102,70); (D) Diagram oof the profile cut oof the funerary architecture of a tumulus (modified from Spahni 1967:Pl.II,C).

Leyenda: Figura 4. Ejemplos de ceramica de los cementerios de tumulos. (A) Gualaguala 04 (LCA); (B) Hornitos 01 (LCA); (C) CaH10A (QRP); (D) Bandurrias 01 (LCA); (E) CaH10A (SRP); (F) CaH07 (SNP); (G-I) CaH10A (QTC); (H) CaH07 (QTC). Ceramic examples from the tumuli cemeteries: (A) Gualaguala 04 (LCA); (B) Hornitos 01 (LCA); (C) CaH10A (QRP); (D) Bandurrias 01 (LCA); (E) CaH10A (SRP); (F) CaH07 (SNP); (G-I) CaH10A (QTC); (H) CaH07 (QTC).

Leyenda: Figura 5. Vasijas completas sometidas a analisis de residuos adheridos: (A-B) CaH07, Unidad D (ofrenda a un mismo individuo) (ATC); (C) Punta Urcu 01, Tumulo 18 (LCA), detalle de regularizacion de borde mediante raspado. Complete ceramic vessels submitted to adhered residues analysis (A-B) CaH07, Unit D (offering to the same individual) (ATC); (C) Punta Urcu 01, Tumuli 18 (LCA), detail of smoothing of the edge by scraping.

Leyenda: Figura 6. Ubicacion geografica de los cinco cementerios de tumulos seleccionados para el muestreo de residuos. Geographic location of the five tumuli cemeteries sampled for the residues analysis.

Leyenda: Figura 7. (A-B) Grano de almidon de Chenopodium quinoa. (C) Paquete de granos de almidon de cf. Chenopodiceae- Amaranthaceae. (D) Grano de almidon fracturado de Nicotiana sp. (E) Granos de almidon con danos por gelatinizacion (F) Esferulitas. (G) Microcarbon. (H) Grano de almidon de Phaseolus sp. (I) Grano de almidon de Zephyra elegans D. Don. (A-B) Chenopodium quinoa starch grain; (C) package of cf. Chenopodiceae-Amaranthaceae starch grain; Nicotiana sp. fractured starch grain; (E) starch grains with gelatinization damage; (F) Spherulites; (G) Microcarbon; (H) Phaseolus sp. starch grain; (I) Zephyra elegans D. Don. starch grain.
Tabla 1. Contextos y dataciones de los sitios analizados.

Contexts and dating of the analyzed sites.

                         Detalle Cementerio

    Sitio           Area         Numero Unidades     AMS convencional
                 ([m.sup.2])       mortuorias

CaH10                6364              105           2000 [+ o -] 70

CaH10A               684               --            1580 [+ o -] 30

                                                     2320 [+ o -] 80

CaH07                690               67            1450 [+ o -] 30

                                                     2030 [+ o -] 80

CaH20                7300              121           1735 [+ o -] 100

Punta Urcu 01        5600              70            1930 [+ o -] 30

Michilla 02          2770              35            1790 [+ o -] 30

                                                     1870 [+ o -] 30

Michilla 04          544                5            2410 [+ o -] 30

Michilla 05          1286              16            1160 [+ o -] 30

Gualaguala 01        3540              26            1810 [+ o -] 30

                                                     1930 [+ o -] 30

Gualaguala 04        1411              18            1600 [+ o -] 30

                                                     1830 [+ o -] 30

Hornitos 01          6350              40            2170 [+ o -] 30

                  Datacion Convencional

    Sitio        Material       Codigo             13C/12C
                                               ([por millar])

CaH10            Textil         IVIC 789             --

CaH10A           Vegetal        Beta 360553         -23,8

                 Madera         IVIC-790             --

CaH07            Textil         Beta 360552         -19,9

                 Cesteria       IVIC-788             --

CaH20            Oseo Humano    HV-557               --

Punta Urcu 01    Cordel         Beta 360559         -16,4

Michilla 02      Vegetal        Beta 322288         -19,8

                 Vegetal        Beta 322287         -22,2

Michilla 04      Calabaza       Beta 352203         -24,1

Michilla 05      Vegetal        Beta 352204         -26,8

Gualaguala 01    Vegetal        Beta 322322         -22,2

                 Vegetal        Beta 322323         -11.4

Gualaguala 04    Vegetal        Beta 322286         -10.8

                 Vegetal        Beta 322285         -22.5

Hornitos 01      Estera         Beta 352202         -20.7
                 vegetal

                     Datacion Calibrada

    Sitio         Cal AP         Curva             Referencia
                  (2[??])

CaH10            2062-1734    ShCal13.14C    Nunez 1971

CaH10A           1520-1359    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

                 2494-2057    ShCal13.14C    Nunez 1971

CaH07            1356-1277    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

                 2149-1743    ShCal13.14C    Nunez 1971

CaH20                --            --        Spahni 1967

Punta Urcu 01    1900-1739    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Michilla 02      1727-1583    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

                 1836-1701    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Michilla 04      2491-2330    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Michilla 05      1068-0957    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Gualaguala 01    1747-1588    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

                 1900-1739    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Gualaguala 04    1527-1374    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

                 1752-1610    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Hornitos 01      2161-2012    ShCal13.14C    Gallardo et al. 2017

Tabla 2. Frecuencias generales del material ceramico segun
cementerios de tumulos y tipologia. RI = Recoleccion Intensiva;
RSS = Recoleccion Superficial Selectiva.

General frequencies of ceramic material according to tumuli
cemetery and typology. RI = Intensive Collection; RSS =
Selective Superficial Collection.

                                                    Intervencion
         Informacion sitios                         arqueologica

N de     Sitios                        Cantidad     Tipo    %
Sitio                                 de tumulos

6        CaH10                            105        RI    3.8
6        CaH10 A                          --         RI     --
7        CaH07                            --         RI     --
8        CaH20                            121        RI    4.1
15       Punta Urcu 01                    70         RI    8.6
20       Caleta Indigena 01               16        RSS     --
21       P. Guanillos del sur 01          20        RSS     --
22       Bandurria 01                     21        RSS     --
23       P. Grande 02                     64        RSS     --
25       P. Guasilla 04                   20        RSS     --
27       P. Tamira 02                     14        RSS     --
29       P. Chungungo 02                   4        RSS     --
30       P. Chungungo 03                   3        RSS     --
31       P. Tames 01                      39        RSS     --
32       P. Tames 02                      20        RSS     --
34       Michilla 02                      35         RI    45.7
35       Michilla 04                       5         RI     40
36       Michilla 05                      16         RI     50
39       Gualaguala 01                    26         RI    26.9
40       Gualaguala 04                    18         RI    38.9
45       Hornitos 01                      40         RI     30
         Total                            657

                            Ceramica

N de     LCA    CNP   QRP   QTC    SRP   SNP    Tipos     ND
Sitio                                          tardios

6         11
6               67    130   998    40    66       23
7         4     68    40    832    19    150      84
8        299     3    11    224     1    63       1
15        12                                      2
20        2                                       1
21        15
22        19
23        43
25        3
27        50                                      11
29                     6
30        12
31        3
32        17           1                          2        1
34       160                101          16       95      42
35        23
36        8                  1                    8        4
39       113           3                          15       3
40        63          46     30           6       50      56
45       147                                      3
Total     1004   138   237   2186   60    301     295      106

                Ceramica

N de       Total        Vasijas
Sitio    fragmentos    completas

6            11
6           1324
7           1197        QTC (3)
8            602
15           14         LCA (1)
20            3
21           15
22           19
23           43
25            3
27           61
29            6
30           12
31            3
32           21
34           414
35           23
36           21
39           134
40           251
45           150
Total       4327           4

Tabla 3. Resultados de microfosiles con adscripcion taxonomica
y su tafonomia.

Result of microfossils with taxonomic adscription and their
taphonomy.

     Sitio          Unidad       Tipo       Categoria de
                               ceramico        vasijas

     CaH07            F           QTC       Indeterminada

     CaH07            D           QTC        Restringida
                                            independiente

     CaH07            B           QTC      No restringida

     CaH07            D           QTC        Restringida
                                            independiente

     CaH07            C           ND        Indeterminada

     CaH07            C           QTC       Indeterminada

 Gualaguala 04     Tumulo 2       LCA       Indeterminada

 Gualaguala 04        D5          ND         Restringida
                                            independiente

  Hornitos 01     Tumulo 66       LCA        Restringida
                                            independiente

  Michilla 02     Tumulo 22       LCA        Restringida
                                            independiente

 Punta Urcu 01    Tumulo 18       LCA        Restringida
                                            independiente

     Total

                                      Microfosiles
     Sitio
                      Granos de almidon             Fitolitos

     CaH07                    1                        --

     CaH07                    1                        --

     CaH07                    1                        --

     CaH07        80 (visibles)                --

     CaH07        1                            --

     CaH07        Semi-compue stos             --

 Gualaguala 04    Reniforme (n=5),             Rectangular
                  discoidal (n=5),             (n=11),
                  esferico (n=11),             elongado (n=8),
                  indeterminado (n=25),        rondel (n=2),
                  compuesto (n=1),             escutiforme
                  periforme (n=2),             (n=1),
                  conjunto (n=4).              indeterminado
                                               (n=2),
                                               cuadrangular
                                               (1).

 Gualaguala 04    Oval (n=40),                 Triangular
                  esferico (n=31), oval        (n=1), globular
                  compuesto (n=1).             (n=8), cilindrico
                                               (n=1).

  Hornitos 01     Cuadrangular (n=2),          Buliforme
                  esferico (n=12),             (n=15),
                  poligonal (n=61),            tricoma (n=1),
                  circular (n=2),              indeterminado
                  ovoidal (n=1), oval          (n=4),
                  (n=30), circular             rectangular
                  (n=1), compuesto             (n=2), globular
                  (n=5), paquete (n=4),        (n=1), poligonal
                  poligonal (n=53),            (n=3), cilindrico
                  globular (n=19).             (n=16), elongado
                                               (n=11).

  Michilla 02     Indeterminado (n=8),         Cuadrangular
                  esferico (n=6),              (n=1), buliforme
                  poligonal (n=44),            (n=9),
                  circular (n=4, ovoidal       paralelepipedo
                  (n=1), oval (n=1),           (n=5),
                  cuadrangular (n=11),         indeterminado
                  poligonal-arrinonado         (n=2).
                  (n=3), elongado
                  (n=7), circular (n=16),
                  compuesto (n=1).

 Punta Urcu 01    Grupo de granos              --
                  semi-compuestos
                  n=indeterminado.

     Total        501                          105

                   Microfosiles
     Sitio                                Adscripcion
                        Otros              taxonomica

     CaH07        Diatomeas
                  (n=1); tejido          Simil tuberculo
                  silicificado
                  (n=1).

     CaH07               --           Simil tuberculo

     CaH07               --           Chenopodium quinoa

     CaH07        --                  Chenopodium quinoa

     CaH07        --                  Simil tuberculo

     CaH07        --                  Chenopodium quinoa

 Gualaguala 04    Diatomeas           Phaseolus sp. cf
                  (n=6); tejido       Zephyra elegans
                  silicificado        (granos de almidon).
                  (n=1).

 Gualaguala 04    Esferulitas         Cf Zephyra elegans,
                  (n=3); grano        Nicotiana spp.
                  de polen (n=1);
                  calcifitolito
                  (n=4);
                  tejido (n=2)
                  microcarbones.

  Hornitos 01     Calcifitolitos      Chenopodiaceae-
                  (rafidio n=7);      Amarantaceae, cf
                  cubico (n=1);       Zephyra elegans
                  grano de polen
                  (n=1); tejido
                  silicificado
                  (n=1).

  Michilla 02     Calcifitolitos      Cf Phaseolus spp.
                  (rafidio
                  n=1), tejido
                  silicificado
                  (n=1).

 Punta Urcu 01    --                  Cf. Chenopodium
                                      quinoa

     Total        29

     Sitio         Tafonomia en granos        Procedimiento
                        de almidon

     CaH07          Fractura, dano en            Molienda
                     birrefringencia.

     CaH07           Birrefringencia          Indeterminado

     CaH07               Conjunto               Tostado o
                      desarticulado            carbonizado

     CaH07            Gelatinizacion              Cocido

     CaH07             Vaciamiento               Molienda

     CaH07        Conjunto                   Tostado y cocido
                  desarticulado y
                  brillante

 Gualaguala 04    Gelatinizacion, hilo     Pelado, molienda y
                  perforado, baja          coccion.
                  birrefringencia y
                  perdida de contorno.

 Gualaguala 04    Baja                     Molienda
                  birrefringencia,
                  cruz engrosada,
                  fractura.

  Hornitos 01     Conjunto                 Coccion y molienda
                  desarticulado y
                  brillante. Fisura.

  Michilla 02     Hilo oscurecido,         Pelado y molienda.
                  perdida de
                  birrefringencia.

 Punta Urcu 01    Conjunto                 Tostado y coccion.
                  desarticulado,
                  bordes discontinuos.

     Total
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Author:Correa, Itaci; Carrasco, Carolina; Ballester, Benjamin; Gallardo, Francisco
Publication:Revista Chungara. Revista de Antropologia Chilena
Date:Jan 1, 2018
Words:10732
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