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Discursos y discordancias. Revolucion y parodia en la filosofia en el tocador.

DISCOURSES AND DISCORDANCES. REVOLUTION AND PARODY IN PHILOSOPHY IN THE BEDROOM

INTRODUCCION

Tome asiento nadie debe perderse un espectaculo abro mi risa negra a funcion continuada.

LEONIDAS LAMBORGHINI

El espectaculo y la risa: el caracter representational que en si mismo condensa un acontecimiento y la posibilidad de introducir una escision en el fuero de sus representaciones son los ejes de este trabajo. 'Revolucion' y 'parodia' son aqui conceptos teoricos, con sus desarrollos y sus vinculaciones, y son el binomio cuyo punto de encuentro permite analizar el despliegue de una 'filosofia': La filosofia en el tocador. Sade invita al lector a tomar asiento, a no perderse el espectaculo--de ahi el caracter teatral de su literatura--, a comprender su risa negra llevando al extremo una logica de pensamiento con "un esfuerzo mas". En estas afirmaciones quedan implicitas particulares ideas sobre los conceptos teoricos invocados. Pienso que observar esos conceptos, de manera general, en sus devenires historicos--son, despues de todo, conceptos relativos--permite jugar con sus posibilidades semanticas y establecer un curioso paralelo en torno, por un lado, a cierto caracter de continuidad con respecto a un modelo anterior, y por el otro, a un signo de ruptura o de novedad en relacion con el mismo. Esas posibilidades semanticas, en cierta medida, coinciden con la imagen foucaultiana de la obra de Sade "reinando" en el limite entre el pensamiento clasico y el moderno (Foucault, "El deseo" 225-228).

Los avatares del concepto de 'revolucion' pueden rastrearse en Sobre la revolucion de Hannah Arendt y en Futuro pasado de Reinhart Koselleck. Los trabajos de ambos coinciden en diferenciar entre una concepcion moderna (principalmente relacionada con la Revolucion Americana y con la Revolucion Francesa) y una idea previa referida, por una parte, a su genesis cientifica o astronomica, y por otra, al pasado clasico. En este sentido, se pone en juego la cuestion de un nuevo origen, con los cambios y transformaciones que trae aparejados, y la percepcion de cierta circularidad de los asuntos humanos, una regresion continua que simula el movimiento de los cuerpos celestes en los sistemas de gobierno.

Entre la connotacion regresiva del concepto y la percepcion moderna sobre un quiebre en la linealidad del curso historico, la bisagra es la cuestion de la emancipacion social. Si el concepto de revolucion denota un regreso, un retorno a un punto de partida del cual depende, tiene que ver con su uso latino en relacion con un movimiento circular en el ambito politico, en el que existe un numero limitado de formas constitucionales de gobierno que se sustituyen y alternan por turnos tras la degeneracion de cada una. De esta manera, la monarquia deviene en tirania de la aristocracia; esta se convierte en oligarquia a la que sobreviene una democracia, determinando una oclocracia o gobierno de la muchedumbre, para regresar nuevamente a la monarquia. Segun esta concepcion, el movimiento se da naturalmente sin la posibilidad de que el ser humano incida sobre el. Hasta los siglos xvi y xvii, este pensamiento permanece adherido a la interpretacion copernicana y a la astrologia, para la cual los astros determinan algo irremediable que afecta como una fuerza natural sobre los hombres (la metafora natural del movimiento irrefrenable, la "irresistibilidad" que el siglo xix tradujo como "necesidad historica" en relacion con la revolucion, continua presente incluso en las representaciones modernas de la misma).

Pero en la Edad Moderna, dice Arendt, la cuestion social comenzo a desempenar un papel revolucionario cuando los hombres empezaron a dudar de que la pobreza y la marginalidad fueran inherentes a la condicion humana, tal como pretendia el pensamiento clasico. La experiencia colonial americana muestra que ese es un peso del cual el hombre puede librarse: las condiciones existentes en America--su prosperidad potencial--alimentan en el espiritu revolucionario europeo las ideas de 'hombre nuevo', de 'igualdad', de 'liberacion y libertad', determinando la mayor importancia de la modificacion de una textura social para transformar una estructura politica. La idea de 'libertad', que para Arendt tiene que ver con la participacion en los asuntos publicos (si la revolucion hubiese apuntado exclusivamente a los derechos civiles hubiese significado solo 'liberacion'), instala el concepto moderno de revolucion social y politica como un nuevo comienzo o como inicio de una nueva historia desconocida. Y esto tiene que ver con un punto sin retorno: cuando el espiritu revolucionario se vio en el poder, se instalo el pathos de la novedad (1). En ese punto, en su manifestacion discursiva y en sus acciones, es donde Sade encuentra una fisura por donde penetrar el hermetismo racional de la Ilustracion. Y lo hace a traves de una gestualidad parodica con facilidad, porque es despues de todo, un hombre de su tiempo.

Continuidad y novedad, regreso y ruptura, entonces, cristalizan un campo semantico en torno a lo revolucionario. Esa misma potencia semantica puede observarse en relacion con el concepto de 'parodia': una diccion heterogenea que imita un discurso o un codigo amalgamado con otros, sin eliminar la discordancia. Porque la parodia, o bien reinscribe un discurso clasico y no tendria mas que un alcance restringido, o bien enuncia un discurso subversivo, innovador y plural. Segun Genette, como cita Frappier-Mazur, "la palabra parodia es corrientemente el lugar de una confusion bien onerosa, porque se le hace designar tanto la deformacion ludica, como la transposicion burlesca de un texto, como la imitacion satirica de un estilo" (85). Frappier-Mazur agrega que en la critica norteamericana, la palabra parodia engloba tambien la transformacion seria.

El ensayo "Parodia", presente en el libro Profanaciones de Giorgio Agamben, traza un recorrido historico que contiene estas afirmaciones o particularidades. Aquello identificado como "parodia seria", Agamben lo encuentra en la literatura italiana moderna y lo relaciona con una herencia clasica. Lo parodico seria lo que no tiene un lugar propio; el objeto de la narracion es parodico o fuera de lugar, y el escritor no puede sino repetir o imitar la intima parodia. Ese 'no lugar' de lo parodico se conforma, en la musica griega, tras la separacion del canto y la palabra, cuando los recitadores homericos introducen melodias que son discordantes con lo dicho o lo cantado, es decir, cuando "cantan contra el canto". Tal 'discordancia' provocaba, aparentemente, las risas del auditorio, y en esto radica el germen comico de lo parodico. Agamben lee aqui el nacimiento de la prosa artistica, pues la ruptura del vinculo natural entre melodia y palabra libera un para-oiden, un espacio contiguo al canto donde se inserta la prosa. El discurso de la prosa seria, entonces, un lamento por la musica perdida, por la perdida del lugar natural del canto: un producto parodico.

Entre la concepcion clasica y la moderna parodia, hacia finales del siglo xvi Escaligero traza lo que serian los elementos canonicos de la parodia, como refiere Agamben: "La Parodia es una Rapsodia invertida que transpone el sentido en ridiculo cambiando las palabras" ("Parodia" 49). Esos rasgos canonicos que quedan fijados a partir de esta idea tienen que ver, por un lado, con la dependencia de un modelo preexistente, que de serio se transforma en comico, y por el otro, con la conservacion de elementos formales en los cuales se insertan contenidos nuevos e incongruentes. Por lo tanto, como en aquello que a partir de Arendt y de Koselleck defini como lo revolucionario, en el caso de lo parodico se vislumbra la posibilidad de que el mismo concepto condense tanto una idea de continuidad como una de novedad, un espacio de regreso y otro de ruptura: la dependencia de lo preexistente y los contenidos nuevos e incongruentes (2).

En el inicio de este texto propuse que el punto de encuentro de este binomio de conceptos permite analizar una 'filosofia': Lafilosofia en el tocador del Marques de Sade. Me permitire hacer eco de esa 'confusion bien onerosa' que comenta Genette, relevado indistintamente lo que de 'deformacion ludica', 'transposicion burlesca' o 'imitacion satirica' hay en este libro. Despues de todo Sade juega, se burla o satiriza con ironia, cristalizando una serie de tradiciones y discursos propios de su tiempo. Pero sobre todo, creo que es en las contradicciones del espiritu revolucionario durante el gobierno del Terror, encarnadas--o mejor dicho pronunciadas--en los discursos de Robespierre, donde Sade encuentra una 'discordancia' en la que inserta la suya. Es en esos discursos que "cantan contra el canto" y que pretenden ser la palabra de lo novedoso y el mensaje de la ruptura donde el Marques lee una continuidad o una resonancia de un regimen opresivo. Esos discursos son, en si mismos, el para emplazado de manera contigua al canto: son un producto parodico. Son el pathos de novedad instalado por el punto sin retorno que significa verse en el poder y tener que legislar sobre la libertad del pueblo. Ahi es donde Sade abre su propio lugar contiguo, su risa negra a funcion continuada.

DISCURSOS

El instrumento gracias al cual la burguesia habia llegado al poder: liberacion de fuerzas, libertad general, autodeterminacion, en suma, Ilustracion, se volvio contra la burguesia tan pronto como esta, convertida en sistema de dominio, se vio obligada a ejercer la opresion.

MAX HORKHEIMER Y TEODOR ADORNO

Lo que propone Sade en La filosofia en el tocador, y sobre todo en su opusculo "Franceses, un esfuerzo mas si quereis ser republicanos", es llevar al extremo la propuesta liberadora ilustrada del Terror en el aparato del Estado, para mostrar, a traves de su propia articulacion de pensamiento, las contradicciones que condensa. Lo parodico en Sade pone en primer plano esta cuestion, porque desmitifica la quimera mecanica de la razon como esperanza de libertad, denunciando la funcionalidad de la razon como fin en si mismo--autonoma y autosuficiente--, para mostrar que en realidad aqui se convierte en medio de cualquier fin. Una lectura marxista como la de Adorno y Horkheimer la coloca participando en la base de la logica productiva de la modernidad: la logica de medios y fines, la logica de un sistema cuya unidad colectiva es el fin de los actos del entendimiento. De ahi que estos autores digan que "la desatada economia de mercado era al mismo tiempo la figura real de la razon y el poder ante el cual esta fracaso" o que "la formalizacion de la razon no es sino la expresion intelectual de modo mecanico de produccion" (150).

Sade supo leer una impostacion discursiva en la contemporaneidad tumultuosa de los acontecimientos revolucionarios; entrevio que el esquema de la actividad pesaba tanto o mas que su contenido. Esto se ve en el lenguaje y en las orgias sadianas: lo que importa es la gestion activa y organizada linguistica y corporalmente, relacionando de esta manera las magnitudes del libertinaje, el deseo, el goce y la lujuria con el derecho y la ley; introduciendo el campo abierto de la reflexion politica en el campo cerrado del tocador y viceversa: esto es, dar cuerpo a las ideas. La textualidad y el pensamiento propio de su tiempo tienen un papel fundamental en este aspecto. Por un lado, una tradicion literaria libertina que es en si misma un modelo semiotico subversivo, que carga con el signo de la subversion--y en este sentido con una potencialidad parodica--, tanto en lo que se refiere a su circulacion o difusion clandestina y su anticlericalismo, como a su puesta en escena de una tematica moral privada a contrapelo de una moral publica. Por otro lado, dos vertientes de un bagaje filosofico que conforman la base del pensamiento politico ilustrado y la plataforma de la filosofia materialista.

En relacion con la tradicion de la literatura libertina, pueden mencionarse dos paradigmas de libertinaje que trazan una genealogia de hipotextos en el universo fictional sadiano (3). Desde el primer cuarto del siglo xvii se despliega un libertinaje de tipo erudito o filosofico, que tiene sus mas importantes ejemplos en L'ecole des filles (1665), Le meursius francais o Academie des dames (1655-1680) y Venus dans le cloitre (1682). Pero mas especificamente en el siglo xviii se desarrolla un libertinaje de tendencia predominantemente erotica, cuyo representante mas reconocido es el best seller Therese philosophe (4). A pesar de la diversa atmosfera sociointelectual de estos textos, puede vislumbrarse una continuidad en el genero que repercute en La filosofia en el tocador: la forma de dialogo (erotico), la propuesta didactica, la tendencia a representar topicos eroticos como posibles de ser vividos (la verosimilitud que en "Ideas sobre las novelas" Sade reclama para el genero), la ironia y la burla, en definitiva, el uso de una tecnica retorica con un montaje de discursos y escenas: el decir y el mostrar. La combinatoria sadiana de esta tradicion con un anclaje racionalista produce un acercamiento teorico sociologico. El Marques de Sade apunta asi a una propuesta filosofica autentica--materialista--para establecer una base teorica consistente a su postura.

Cabe aclarar que, si se lo toma como un corpus total, el discurso 'filosofico' libertino es siempre un discurso dentro de un texto que se inscribe en un universo literario de libertinaje de formas narrativas. Ese universo es una superficie sobre la cual, segun Dubost y en coincidencia con Foucault, se apoyan los mas fundamentales discursos de la modernidad. Tomado como posibilidad de conocimiento--como Potentia spinozista, desear el poder de experimentar intensamente, un mecanismo de progresiva exploracion--, el libertinaje, cuyos imperativos cardinales de satisfaccion y voluptuosidad son inevitables como resultado, no se inscribe en la logica de la seduccion; mas bien la seduccion se convierte en una manera de adquirir saber/poder. Reducida a mera tecnica, como se ve en Sade, la seduccion condena al libertino a la repeticion (ese es uno de los germenes, entre otros, de la famosa apatia). Es posible, entonces, considerar esta voluntad de saber/poder dentro de la ficcion, viendo en la escritura libertina y en la obra de Sade una doble estrategia: una representacion de discursos a traves de la ficcion y un uso especifico de estrategias ficcionales para manipular la representacion.

En cuanto al bagaje filosofico al que hice alusion mas arriba, de una densidad y una diversidad que escapa a los limites de este trabajo, intentare referirme puntualmente a traves de algunos ejemplos en el analisis textual de La filosofia en el tocador. Con diferentes actitudes retoricas, que van de la cita casi estricta a la inversion exacta de ideas, Sade toma prestamos de Voltaire, Rousseau e incluso Montesquieu y Burke. En paralelo a esas posturas, cabe mencionar que la fusion de la res extensa y la res cogitans cartesianas unida a la tradicion empirista desemboca en posiciones materialistas de las que Sade, junto con La Mettrie, Condillac, Holbach, forma parte (de hecho, Pierre Klossowski dice que el tipo de razonamiento o argumentacion que Sade lleva al extremo esta conformada por "principios materialistas positivos"). El ateismo de Sade, su refutacion logica de Dios que repercute en sus ideas politicas, es un ejemplo de manifestacion de esta linea de pensamiento.

En el opusculo "Franceses, un esfuerzo mas ..." se observa que su ateismo no exige unicamente que la Republica secularice las relaciones sociales. No se trata solamente de replantear la religion en los limites de la esfera privada; su ateismo es un rechazo a toda forma de trascendencia, y en esa medida, la subversion de la trascendencia de la ley y la afirmacion del goce como principio inmanente de la regulacion social. Quiza podria leerse aqui una parodia de Montesquieu, una subversion que conlleva una paradoja: el "espiritu de las leyes" del opusculo muestra que las nuevas costumbres, en la Republica sadiana, confieren derechos inalienables a los individuos, y sin embargo producen un desequilibrio de poderes entre ellos.

DISCORDANCIAS

!Franceses, quienesquiera que sean, abracemonos como hermanos!

MAXIMILIEN DE ROBESPIERRE

!Franceses, un esfuerzo mas si quereis ser republicanos!

MARQUES DE SADE

Ha sido mencionada la cuestion religiosa que introduce al opusculo de La filosofia en el tocador; es un buen punto por donde comenzar a confrontar la obra de Sade con otros discursos, y particularmente con el discurso revolucionario del que Robespierre es portavoz (5). En este sentido, es de singular importancia el alegato pronunciado el 3 de diciembre de 1792 en la Convencion ("Sobre el proceso al rey" (6)) que tomare como ejemplo de analisis, no solo porque en el se pueden observar reflexiones sobre el crimen y la virtud--temas tratados por Sade--, sino tambien por la finalidad que persigue: no retrasar mas la decision sobre la suerte de Luis XVI.

Este alegato tiene un anclaje coyuntural especifico: la insurreccion del 10 de agosto de 1792 en la que se forma la comuna revolucionaria, se ataca a las Tullerias y se suspende al rey. La insurreccion y posterior suspension del monarca traen aparejada una perdida del sentido de inviolabilidad real. El "derecho natural y el de las gentes" ganan peso en detrimento del derecho constitucional: lo que se discute es la afirmacion politica de la soberania popular que expresa la insurreccion, y el proceso juridico que, para la argumentacion de Robespierre, distorsiona el acontecimiento revolucionario y la fundacion republicana. El eje central es el regicidio, un crimen, segun la perspectiva de Klossowski en relacion con Sade, inconmensurable e imposible de redimir.

El fundamento del discurso de Robespierre esta en la idea de que "la asamblea ha sido arrastrada lejos de la verdadera cuestion. Aqui no hay proceso que incoar. Luis no es un acusado". Es decir, el rey, al ser destronado, no es para la Republica un ciudadano al que se le puedan aplicar las leyes constitucionales. La insurreccion no determina un proceso judicial porque esto supondria la existencia de una jurisprudencia que aun no existe y la desautorizacion de la resistencia como reaccion a la opresion, pues "Luis ha sido destronado por sus crimenes", ha aniquilado el pacto social. No se puede iniciar un proceso, porque lo que esta en juego es la lucha del derecho natural frente al derecho divino (dicho sea de paso, el termino 'incoar' es utilizado en los procesos de beatificacion), y esto implica una acusacion mutua, una acusacion de rebeldia, de criminalidad, que define las fronteras entre la virtud y el crimen: "Luis denunciaba al pueblo frances como rebelde.... La victoria y el pueblo han decidido que el era el rebelde. Luis no puede ser juzgado. O el esta ya condenado o la Republica no esta absuelta" (166).

Si se juzga al rey se presupone una probable inocencia y absolucion, lo cual le quita todo marco de legitimidad al acontecimiento revolucionario, y "este gran proceso, pendiente ante el tribunal de la naturaleza, entre el crimen y la virtud, entre la libertad y la tirania, se decide al fin a favor del crimen y de la tirania" (166). Robespierre va creando, a traves de una retorica basada en la argumentacion logica, la base de su parecer sobre la muerte del rey: "Los pueblos no juzgan como las cortes judiciales. No pronuncian sentencias, si no que lanzan el rayo. Ellos no condenan a los reyes, si no que los sumen en la nada" (168). El pueblo se levanta por los crimenes del rey, y su desaparicion es condicion necesaria que solidifica las virtudes que el pueblo persigue: libertad, igualdad y fraternidad. Por eso "Luis debe morir, porque es preciso que la patria viva" (174). Si para Robespierre la pena de muerte es un crimen, el rey es una "cruel excepcion a las leyes ordinarias que la justicia admite" (174) que "solo puede ser imputada a la naturaleza de sus crimenes" (174). Es decir, se mata un principio y no una persona: esa es la excepcion, pero tambien la falacia.

La maquinaria sadiana viene a desmantelar esa falacia y a poner en evidencia las contradicciones de este tipo de discurso. En el centro de esa maquinaria esta, como se ha dicho, la cuestion religiosa. En primer lugar, porque la excepcion que representa la figura del rey tiene esa significacion. Una vez constituido el gobierno revolucionario, el que pasa a ser "el hombre rebelde", como diria Camus, es el rey, y hay que matarlo porque es un criminal, representante del derecho divino contrapuesto al derecho natural. Fundar la Republica sobre un crimen, el regicidio, no es un argumento del aparato juridico sino un argumento religioso. En segundo lugar, porque la base del tratamiento parodico que Sade hace en relacion con la argumentacion racionalista esta en la primera parte del opusculo, "Religion", que funciona como la primera premisa de un silogismo y en la que se intenta demostrar que el sistema republicano es tan arbitrario como una sociedad religiosa. La escritura sadiana lleva la marca del exceso, de la hiperbole: se exagera la retorica de la ilustracion, su secuencialidad, su rasgo demostrativo, que parte de una hipotesis y busca exponer la prueba. En el opusculo, Sade busca poner el discurso de la ilustracion ante la confesion de su propia culpabilidad del crimen que no tiene expiacion: la muerte del rey. Como dice Klossowski, la Republica no puede generar una comunidad inocente porque se funda en un crimen inexpiable, que se repite en su criminalidad: ahi esta la consumacion final del mal en Sade, en la extension del crimen--asi lo afirma Dolmance, "un delito debe pagarse con otro" (La filosofia 86)--. Se exagera el ateismo para mostrar que la Republica no es lo suficientemente atea, se demuestra la imposibilidad del ideal del hombre natural precisamente por lo que confiesa, y porque surge la imagen de una comunidad sin organizacion, en la que la ley se disuelve o se convierte en un absurdo: si se trata de garantizar la libertad, la igualdad y la fraternidad en el derecho al goce como algo natural, se debe garantizar la prostitucion universal, el goce del cuerpo del otro sin resistencia, el robo, el incesto, la calumnia e incluso el asesinato.

El opusculo de Sade funciona como una suerte de epilogo del discurso de Robespierre: llevando al extremo su logica, expone esas figuras de la calumnia, el robo, la lujuria y el asesinato como algo que incluso contribuye a la fecundidad del nuevo republicanismo: "El calumniador habra producido un buen efecto, al resaltar los vicios del hombre peligroso; habra producido excelentes resultados, al obligar al virtuoso a volcarse por entero al projimo" (Marques de Sade, La filosofia 186). O mas adelante: "Me atreveria a preguntar, objetivamente, si el robo, cuyo efecto es igualar las riquezas, puede ser considerado como un gran mal en un gobierno cuya meta es la igualdad" (192). En relacion con la lujuria: "Si hay algun delito en ello, mas bien sera el de resistirnos a las inclinaciones que la naturaleza nos inspira antes que combatirlas, pues al estar seguros de que la lujuria es una consecuencia de esas inclinaciones, lo mejor seria tratar de regular los medios para satisfacerlas en paz que ocuparnos de apagar esta pasion" (La filosofia 192). De hecho, "el incesto deberia ser ley en todo gobierno que se funde en la fraternidad" (La filosofia 204). En cuanto al asesinato, "es un horror, pero un horror que a menudo es necesario, nunca criminal y esencialmente tolerable en un Estado republicano" (La filosofia 223).

La Republica que surge de este modo es opuesta a la de Robespierre, basada en el culto de la virtud, tal como lo expone la tipologia de Montesquieu en el Libro 2 de la primera parte de Del espiritu de las leyes (la monarquia debe conservarse por medio del honor, el despotismo por medio del temor y la republica por medio de la virtud):

Una nacion que comienza a gobernarse bajo un gobierno republicano, solo se sostendra por las virtudes, ya que para llegar a mucho hay que empezar por poco; pero una nacion vieja y corrupta, que sacuda valientemente el yugo de su monarquia para adoptar un gobierno republicano, no se mantendra sino a traves de muchos crimenes; porque ya esta dentro del crimen, y si se quiere pasar del crimen a la virtud, es decir de un estado violento a uno pacifico, caera en una inercia cuyo resultado inmediato sera la ruina. (La filosofia 217)

Como entienden Le Brun y Klossowski, el opusculo de La filosofia en el tocador es una porcion fundamental, una especie de interludio en la diagramacion del texto. La relacion entre el opusculo y el resto del libro esta marcada por la dualidad experiencia-discurso (aunque en el texto que funciona como marco del opusculo tambien hay una fuerte presencia discursivo-argumentativa), en la que esta incluido el gesto parodico con el que Sade tiende relaciones mas o menos conflictivas con tradiciones o retoricas. Es, ademas, el punto en el que se apoya la completa semiosis de La filosofia en el tocador. Esa dualidad parece ser del tipo teoria-practica en forma de correlacion. En la novela-marco hay una exigencia de comprobacion carnal en la que quedan incorporados los cuerpos en accion, y el lenguaje teatral o dramatico esta puesto en escena en funcion de una criminalidad, como lo trabaja Barthes (7). En el opusculo esta enunciado un dogma a partir de la representacion logica. De esta manera, el tratamiento del asesinato en el opusculo tiene su correlacion en la condena a muerte de la madre de Eugenia; la cuestion del hombre natural tiene su correlacion en el goce carnal de los personajes. Ciertas palabras de Saint-Ange dirigidas a Eugenia en el tercer dialogo podrian expandirse a todo el libro: "Al unir la practica a la teoria, espero te convenza, mi querida" (La filosofia 32).

Por lo tanto, el gesto parodico abre un horizonte amplio de significaciones. Ese horizonte no solo incluye la relacion con el lenguaje teatral, sino tambien con diferentes tradiciones dentro de lo cultural y lo literario. En este sentido, en la construccion y organizacion hipercalculada del discurso que regula la lujuria y el crimen hay una vinculacion con la tradicion del amor cortes y sus prerrogativas sobre como dirigir a una dama, ademas de una referencia al caracter enciclopedico en la forma catalogo y a la literatura pedagogica:

Senora de Saint-Ange: pongamos, si os parece, un poco de orden en estas orgias; es necesario incluso en medio del delirio y de la infamia. Dolmance: nada mas simple: el principal objetivo es que yo me desahogue, dandole a esa pequena el mayor placer que pueda. Voy a introducir mi miembro en su trasero, mientras que, inclinada en vuestros brazos, la masturbareis lentamente; de acuerdo a la postura en que os coloco, ella podra hacer lo mismo con vos: os besareis la una a la otra. Despues de algunas incursiones en el culo de esta nina, modificaremos el cuadro. Voy a introducir mi miembro en vuestro trasero, senora; Eugenia, encima de vos y con vuestra cabeza entre sus piernas, ofrecera su clitoris a mi boca: de este modo hare que segregue su semen una segunda vez. (Marques de Sade, La filosofia 86-87) (8)

En la descripcion de las mujeres (por ejemplo, en el primer dialogo Eugenia es descripta por Saint-Ange en sentido descendente), de las posiciones de los cuerpos, en lo pornografico, en el binomio deseo-necesidad en torno a la relacion de la experiencia y la fantasia, hay una vinculacion con las obras de Petrarca y de Cavalcanti. Dicho sea de paso, la primera biografia de Laura de Noves, musa de Petrarca, pertenece a un antepasado del Marques que la incluye en la genealogia familiar. Siguiendo la argumentacion de Agamben, si el Cancionero de Petrarca es un intento de salvar a la poesia de la parodia, por su monolinguismo y su estabilidad linguistica en general (incluso en el plano metrico) y por la eliminacion de la imposibilidad de acercarse al objeto de amor propia del Stilnovo (transformando aquello a lo que no se puede acercar en un espectro), la obra de Sade es una revocacion parodica del Cancionero, porque lo pornografico mantiene inalcanzable su propio fantasma en el gesto mismo con el cual se aproxima a el de manera imperceptible (9).

Entre multiples resonancias rousseauneanas, quizas una de las mas conocidas es la referida a la caridad o la beneficencia, expuesta en el capitulo 2 de la parte vi de La nueva Eloisa. En la voz de Dolmance, La filosofia en el tocador invierte esas ideas: "No repartais ninguna limosna y suprimid sobre todo vuestras casas de beneficencia. El individuo nacido en el infortunio, al verse entonces privado de esos peligrosos recursos, empleara toda su fuerza, todos los medios que la naturaleza ponga a su alcance para salir del estado en el que se encuentra" (51). Otro prestamo que Sade toma de Rousseau (capitulo 3, parte xviii de La nueva Eloisa): en el tercer dialogo Saint-Ange cita explicitamente y desarticula un argumento contra el adulterio, precisamente para justificarlo. Es decir, se utiliza la misma premisa para llegar a una conclusion contraria:

Pero, ?acaso no es horrible--dicen nuestros esposos--que debamos estar expuestos a querer, como si fueran nuestros hijos y a abrazarlos como tales, a los frutos de vuestros desordenes? Es esta la objecion presentada por Rousseau; estoy de acuerdo en que es la unica razon aparente que se pueda oponer al adulterio. !Pues bien! ?Acaso no es mucho mas comodo entregarse al libertinaje sin temor al embarazo ? (Marques de Sade, La filosofia 62)

Con ironia, Dolmance se refiere al culto teista y a la ridiculizacion que Voltaire esgrime contra el, gracias a la cual, el filosofo gana seguidores. En este sentido, la palabra 'proselitos' tiene reminiscencias que colocan a estos seguidores de Voltaire en el lugar de una incondicionalidad casi religiosa, de un fanatismo partidista. El nucleo de la ironia, por otro lado, esta en la idea de cantidad de adictos, del crecimiento que tanto la religion como Voltaire consiguieron:

No cabe duda; este indigno culto pudo haberse cortado de raiz desde el momento mismo en que nacio, utilizando contra el nada mas que las armas del desprecio que se merece. Pero solo se preocuparon por perseguirlo y con esto solo consiguieron que creciese; era inevitable. Si se persiste en el objetivo de ridiculizarlo, a la larga caera. El astuto Voltaire jamas utilizo otras armas, y de todos los escritores es el unico que puede jactarse de tener el mayor numero de proselitos. (Marques de Sade, La filosofia 49)

Celebrar el compromiso deista, tal como sostiene Simone de Beauvoir en su celebre Faut-il bruler Sade?, habria representado una suerte de inadecuacion con respecto a la personalidad de Sade. Pero tambien hubiese significado una impertinencia con respecto a un coro de voces que desde cierto tiempo se pronunciaban tomando el ateismo como un disparador de reflexiones sobre el acontecer politico y social del siglo: desde Rousseau en La nueva Eloisa, pasando por La Mettrie y Holbach, hasta el mismisimo abate Melegan. Hay en el ateismo sadiano una condensacion por demas significativa de un fenomeno ambiguo que se advierte en la escritura del Marques. Ese 'solitarismo', que tan bien senala De Beauvoir, tiene su contracara en el permanente desafio a la sociedad. El ateo es, entonces, un sujeto que se manifiesta soberanamente en su absoluta individualidad, pero esa manifestacion no es mas que un hecho social.

Esta es la linea que persigue Sade a la hora de introducir discursos propios del pensamiento ilustrado y enciclopedico. Todo esta en funcion de mostrar que la Republica no se sostiene por la consecucion del equilibrio entre los poderes, como propone Montesquieu, sino que hay algo mas que la determina, que tiene que ver con las costumbres y los comportamientos que la mantienen en una permanente y "simple transmutacion, cuyo fundamento es el movimiento perpetuo, verdadera esencia de la materia que todos los filosofos modernos admiten como una de sus primeras leyes" (Marques de Sade, La filosofia 213). Son las costumbres las que sirven de base a las leyes, y en esto Sade tambien es ironico: desplaza el debate sobre la Republica, como Robespierre, del derecho constitucional al derecho penal. Por otro lado, si la Republica es un asunto de costumbres y comportamientos, es en el marco de las relaciones entre los individuos, regulados por el derecho privado, que debe pensarse la cosa publica, y no al reves: ese es el basamento de su 'contrato social'.

He intentado mostrar la tension parodica que, de manera singular, La filosofia en el tocador de Sade persigue en relacion con el discurso revolucionario, deambulando por otras tradiciones retoricas, para constituir una representacion de discursos a traves de la ficcion, y un uso especifico de estrategias ficcionales para manipular la representacion. Sade representa la tipica manera forzada del decir de aquel discurso: vuelve a presentar esa impostacion que utiliza una razon formal para perseguir cualquier fin predeterminado. Esa es la discordancia que introduce en el de por si distorsionado modo de pronunciar una logica. De ahi que Foucault diga que Sade llega al extremo del discurso y del pensamiento clasico, reinando exactamente en su limite: es la manifestacion del "equilibrio precario entre la ley sin ley del deseo y el ordenamiento meticuloso de una representacion discursiva" (Foucault, "El deseo" 226). Es en ese limite donde me he permitido jugar, en el principio de este trabajo, con las posibilidades semanticas de los conceptos teoricos de 'revolucion y de parodia': la tension entre la continuidad y la ruptura, entre el modelo y lo nuevo, entre la melodia y la discordancia. Esta tension conmueve cuando se reconoce en el fuero intimo de un escritor, de un hombre: Donatien Alphonse Francois de Sade.

BIBLIOGRAFIA

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Arendt, Hannah. "El significado de la revolucion." Sobre la Revolucion. Trad. Pedro Bravo. Madrid: Alianza, 1988. 21-59. Impreso.

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Darnton, Robert. Los best sellers prohibidos en Francia antes de la Revolucion. Trad. Antonio Saborit. Buenos Aires: Fondo de Cultura Economica, 2008. Impreso.

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FEDERICO MARTIN JUEGA SICARDI *

Universidad de Buenos Aires

Fecha de recepcion: 12 de enero de 2010

Fecha de aceptacion: 29 de marzo de 2010

Fecha de modificacion: 15 de abril de 2010

* Licenciado en Letras. Universidad de Buenos Aires.

(1.) Tanto la Revolucion Americana como la Revolucion Francesa fueron emprendidas con el espiritu de restaurar un antiguo orden de cosas que habia sido perturbado y violado por el despotismo de la monarquia absoluta o por los abusos del gobierno colonial. El espiritu revolucionario original estaba ligado a una 'vuelta al pasado', segun Arendt.

(2.) Me parece interesante remarcar que el texto de Agamben al que me he referido, precisa una serie de posibilidades de aplicacion de lo parodico a lo largo de diferentes ejemplos literarios. En este sentido, sus tesis adquieren gran potencia cuando afirma que toda la tradicion de la literatura italiana esta bajo el signo de la parodia, porque el proceder de lo parodico se afianza parodiando la lengua misma, introduciendo una escision en ella. El 'obstinado bilinguismo' de la cultura italiana --primero latin/vulgar, y mas tarde lengua muerta/lengua viva y lengua literaria/dialecto--es funcional a este fenomeno. Del mismo modo, ciertas caracteristicas del denominado Stilnovo o de la escritura dantesca. Por otro lado, resulta llamativo al respecto el origen etimologico que Sade le atribuye a la palabra romance (novela). En este sentido, el genero llevaria el nombre de la lengua que le dio origen, y que es producto de un bilinguismo: "La lengua romace (romance) era, como se sabe, una mezcla del idioma celtico y del latin". Para mas detalles al respecto, ver Marques de Sade, "Ideas sobre las novelas", incluido en la bibliografia.

(3.) Para construir el esquema de esta genealogia utilizo el texto de Jean-Pierre Dubost, incluido en la bibliografia.

(4.) Como curiosidad vale decir que segun Darnton, a estos libros prohibidos se los llamaba en el comercio del libro (libreros, editores y distribuidores) "libros filosoficos" (29).

(5.) Lo religioso es un asunto presente de manera implicita en el acontecimiento revolucionario mismo: como dice Arendt, la relacion entre cristianismo y 'revolucion' en terminos de secularizacion es importante para comprender el fenomeno revolucionario. Nuestra concepcion de la historia, como desarrollo rectilineo, es basicamente cristiana, y en este sentido habria una relacion en torno a lo novedoso entre el nacimiento de Cristo y la 'revolucion'. Pero el cristianismo, en parte por su herencia griega, entiende que ese corte o nuevo origen ocurre solo una vez, como interrupcion del tiempo secular.

(6.) De aqui en adelante hare citas de este discurso que fueron extraidas de De Robespierre, Maximilien (2006).

(7.) En "El arbol del crimen" Barthes menciona la importancia de los cuerpos, la vestimenta, la comida, el dinero y los escenarios interiores propios del comportamiento libertino.

(8.) Lo pedagogico es, por otro lado, algo que esta en relacion con lo parodico desde el inicio mismo del libro. El epigrafe que aparece en algunas ediciones ("La madre ordenara esta lectura a su hija") es una inversion de lo que propone un panfleto titulado "Los furores uterinos de Maria Antonieta", aparecido en 1791, que reza: "La madre prohibira a su hija la lectura de este libro". Ademas, esa organizacion hipercalculada, ese afan por legislar lo sexual, esta en consonancia con lo que Foucault llama, en Historia de la sexualidad, "la policia del sexo", y que tiene que ver no con una represion del desorden, sino con una mejoria ordenada de las fuerzas colectivas e individuales.

(9.) Para mayores detalles sobre las relaciones de la obra de Sade con las de Petrarca y Cavalcanti respectivamente, ver los ensayos de Agamben "Parodia", citado con anterioridad, e "Infancia e Historia. Ensayo sobre la destruccion de la experiencia" en Infancia e Historia, referido en la bibliografia.
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Author:Juega Sicardi, Federico Martin
Publication:Perifrasis. Revista de Literatura, Teoria y Critica
Date:Jan 1, 2010
Words:7210
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