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Desarrollo y medio ambiente en Europa el patrimonio natural como base de la sostenibilidad.

1. PRIMERA APROXIMACION: EL PATRIMONIO NATURAL DE EUROPA

El continente europeo presenta limites claramente diferenciados y precisos en su extremo occidental, pero menos definidos por el Este. Europa se extiende desde la tundra septentrional hasta los climas mediterraneos y deserticos del Sur. Limita con Asia por el Este, comparte el Atlantico con America y el Mediterraneo con frica y Oriente Proximo. El aire lo comparte con todo el globo.

Europa y Eurasia, conocidas, en sus lineas generales, despues de los primeros viajes de circunnavegacion en el siglo XVI, la mayor parte de las tierras emergidas fueron agrupadas por los geografos en tres grandes unidades, denominadas Continente Antiguo, Continente Nuevo y Continente Novisimo, segun el orden cronologico de su descubrimiento. Europa formaba, con Asia y Africa, el <<Antiguo>>, y lo constituia la mayor masa de tierras unidas, en una extension de cerca de ochenta millones de [km.sup.2]. La apertura del Canal de Suez el 17 de noviembre de 1869 rompio superficialmente esa unidad, separando Africa de Asia.

La imprecision de los limites naturales entre Europa y Asia y el analogo proceso de la formacion geologica de sus territorios respectivos, han motivado interesantes discusiones acerca de si Europa constituye o no un ente geografico independiente. Alejandro de Humboldt, por ejemplo, considera a Europa como un apendice de la extensa masa de tierras asiaticas y denomina al conjunto Eurasia. Pero frente a este criterio, la Historia ha sancionado la diferenciacion fisiografica y humana de los territorios que quedan a uno y otro lado de los Montes Urales y de los mares Caspio y Negro. Por consiguiente, opinamos que no es posible dudar de la individualidad perfecta de Europa.

Cobra, desde esta perspectiva, gran importancia el paisaje europeo. Asi, una primera aproximacion nos aproxima a las cuestiones conceptuales (intentando responder a que es y como se clasifican los paisajes). No son pocos los que han definido el medio geografico como el escenario o paisaje natural en el que se desarrollan las actividades humanas. Tal vez no quepa expresar mejor el genero de influencia que el contorno fisico, el <<medio>> tiene sobre el animal y especialmente sobre el hombre. El territorio influye en el hombre, pero ?de que forma? ?Es el hombre como todo organismo vital, un ser reactivo? Indudablemente, la modificacion producida en el por cualquier hecho externo no es nunca un efecto que sigue a la causa. El hombre, por otra parte, al situarse ante su <<medio>> percibe el paisaje. Este es un acto individual y filosofico, que, como tal, establece ya de entrada diferencias entre los individuos, puesto que es dificil encontrar dos personas con las mismas caracteristicas visuales. La percepcion del paisaje esta influida, por tanto, por las propias caracteristicas fisiologicas del ser humano, por su caracter y personalidad, y, tambien por las representaciones colectivas (sociales y culturales) que los grupos humanos realizan de su entorno. Este conjunto de factores conforma un <<filtro perceptivo>> que desempena un papel fundamental en la formacion de imagenes que, a la par, influyen de manera mas o menos directa en nuestra evaluacion del paisaje y en nuestro posterior comportamiento ambiental.

Igualmente, es por todos conocida la polivalencia y equivocidad de la palabra paisaje, tomandose en ocasiones como termino estetico, otras como ecologico, e incluso como geografico, segun convenga la expresion. Algunas aproximaciones desde el ambito de la arquitectura crean una red lo bastante tupida como para aprisionar algunos de sus significados; se concibe el paisaje como inspiracion, o bien en su metamorfosis constante; como hitos, horizontes, signos o ambientes que permanecen un nuestra memoria y valen tanto para el que los recuerda como para el que los descubre, evoca o inventa por primera vez; tambien suele reconocerse que el paisaje es en realidad un descubrimiento y una revision, aceptando que un paisaje nunca esta completo del todo y nos llega precedido de muchas lecturas para encabezar otra serie tambien incompleta.

Tantas lecturas e interpretaciones se concretan al estudiar el paisaje en dos grandes temas: por un lado el paisaje visual, cuya consideracion corresponde con el referido enfoque estetico; el segundo nos lleva de la mano del <<paisaje total>>, a la identificacion del paisaje con el <<medio>>. En conjunto con un sustrato comun, formado por un espacio --porcion de terreno, <<situs>>--, y una determinada percepcion del territorio. En otras palabras, existe una realidad espacial percibida bajo un cierto prisma, una fuente de informacion mas o menos directamente asimilable que se recoge tambien, en mayor o menor medida, mediante las potencialidades del sujeto receptor, el hombre. ?Existe, pues, una realidad objetiva del paisaje unida a la realidad geografica del territorio --incluso identificada con ella--, o hay tantos paisajes como percepciones o aun perceptores?

El paisaje queda sujeto a la doble indeterminacion que su apariencia cambiante le anade, y a la capacidad e interes del que lo contempla. El paisaje pasa a ser el resultado de la interaccion existente entre el observador y el entorno, poniendo de manifiesto la existencia de imagenes individuales, de imagenes colectivas (propias de grupos humanos que concuerdan en su apreciacion) y de paisajes en abstracto (que han cobrado universal significado). No son pocos los que opinan que tras la contemplacion viene la accion, comprendiendose mejor el que en no pocas ocasiones las intervenciones realizadas sobre la naturaleza son, cuando menos, apresuradas, demoledoras, en lucha abierta con ella, degradante: <<lo que sustituyo a esta percepcion moral o etica del paisaje fue la vision del ingeniero. Estamos solo empezando a estudiar los origenes y el crecimiento del paisaje del ingeniero, y la insidiosa manera en que su filosofia ha afectado a nuestras actitudes hacia todo el paisaje.

A esta accion del hombre sobre el paisaje corresponde otra en sentido opuesto, acaso menos patente pero igualmente real. Pese a que los artistas plasticos y los escritores lo hayan descubierto en un determinado momento y lo interpreten de manera diferente en cada nuevo periodo historico o cultural (el paisaje puede valorarse, igualmente, como el territorio en clave historica), el paisaje no es la simple escenografia que nos rodea, sino el molde fisico al que tras la suma del molde humano llega a conformar el cuadro geografico que de alguna manera determina las costumbres de una zona, comarca o region, formando el caracter y explicando las cualidades y los gustos de las gentes (paisanaje) que lo vive. De aqui que se relacione intimamente con la forma de ser de quien lo habita y lo puebla, ayudandole a su comprension y a su mas exacto conocimiento.

Los elementos que, desde esta perspectiva, integrarian el paisaje --teniendo en cuenta las logicas que intervienen en su diseno, las caracteristicas de la tecnologia que los implanta y lo constante-permanente de su huella-- son tres: en primer lugar, las lineas y las redes viarias (caminos, carreteras, autopistas, constituidas por elementos con una dimension lineal mucho mas potentes que las otras); en segundo lugar, las tramas del parcelario rural y la vegetacion (elementos claramente constituidos en dos dimensiones que desarrollan su forma en el suelo); por ultimo, los volumenes y las areas cubiertas (edificios, tejidos urbanos, plantaciones arboreas que generan las emergencias visuales del territorio rural y el perfil y las texturas del territorio urbano; estos elementos, de tres dimensiones, desarrollan un nuevo relieve o perfil en el terreno a escala pequena que, no obstante, a escala del valle resultan leerse, solo como una modificacion de texturas). De las lineas y las redes, las dos primeras categorias, hay que senalar como aspecto especifico que son las que mas claramente permiten fijar y aprehender la imagen del territorio, porque marcan los miradores mas importantes y ofrecen las lecturas secuenciales mas comunes, facilitando la interpretacion del relieve al ponerse en el suelo con una geometria conocida.

El paisaje se nos muestra asi como un campo de tensiones entre individualidades y aspiraciones colectivas, como lugar donde generar un alfabeto para expresarse y donde encontrar un punto de vista. No son pocos los que piensan que el paisaje solo existio y existe en las pinturas, las fotografias o los textos que le ensenaron como representarlo; y, sin embargo, la estetica del paisaje es en cierto modo redundante, al tener algo de inolvidable, de inconsciente, que se mimetiza en los pliegues de la memoria colectiva e individual, indistintamente.

Dejando, momentaneamente, al margen las acepciones no globales, nos quedan dos concepciones del paisaje con pretensiones de globalidad: el geosistemico o del paisaje integrado, junto con las metodologias afines, y el perceptual o visual. La diferencia entre ambos es muy clara. Estriba, por una parte, en la ya comentada reduccion del objeto de analisis del enfoque integrado al subsistema extramental del proceso perceptivo, pero tambien en la naturaleza de los elementos que se consideran en cada caso, asi como en el tipo de observadores que ejercen la percepcion. Mientras en el paisaje integrado, el observador que puede usar ese concepto es exclusivamente el experto, que es el que puede <<ver>> las unidades complejas de paisaje, definirlas, cartografiarias y denominarlas con un metalenguaje preciso despues de abstraer los detalles anecdoticos, en el paisaje visual o perceptual el publico es el primer protagonista, el que percibe los elementos puramente sensoriales en los que se basa este concepto, aunque esa percepcion del paisaje por parte de la poblacion --las imagenes mentales-- y el paisaje-objeto, puedan ser analizados a su vez por el experto. Este no se queda en la pura acumulacion yuxtapuesta de sensaciones o en imagenes elaboradas exclusivamente de acuerdo con los filtros de la memoria y la escala de valores de los observadores profanos, Sino que puede intentar calibrar objetivamente diversos parametros del paisaje y de los factores de la percepcion, incluidos los psicosociales, asi como valorar la calidad de los paisajes con metodos directos, a traves de encuestas, o con metodos indirectos, mediante el analisis de componentes.

Por otra parte, los estudios de paisaje tienen una vieja tradicion en la practica cientifica de la Geografia. De hecho, la geografia moderna siempre se ha ocupado del paisaje como objeto central de su analisis, aunque no siempre con ese nombre ni con las conceptualizaciones sistemicas de que hoy disponemos como herramienta conceptual y metodologica derivada de las teorias de Von Bertalanffy. Antes de este hallazgo, la certeza de que la interpretacion de las realidades espaciales debia buscar algo mas que los analisis sectoriales yuxtapuestos, hizo nacer terminos como <<sintesis>>, <<trabazon>>, <<urdimbre>>, <<encrucijada de concausas>> y otros, que trataban de expresar mediante la aproximacion semantica la existencia de una realidad geografica global en la que el todo es superior a la suma de sus partes, de la misma manera que la psicologia de la Gestalt o los estructuralismos linguisticos apuntaban los conceptos basicos de lo que luego seran los holismos contemporaneos, de los que la Teoria General de Sistemas es la aportacion fundamental y precisa de las ciencias formales.

La moderna Geografia del paisaje integrado o Ciencia del Geosistema, lo mismo que la moderna Ecologia de los sistemas abiertos, aprovecha rapidamente, aunque no siempre correcta ni coherentemente (Rubio Romero, 1995) la nueva herramienta intelectual, porque cuadra perfectamente con el objeto complejo y dinamico que venia tratando de entender sin un modelo teorico adecuado para integrarlo convenientemente. Paralelamente, las tecnicas de reconocimiento de tierras, la cartografia tematica superpuesta georreferenciada (Survey), iniciada en algunos paises anglosajones (Australia, Canada, Estados Unidos) con finalidad planificadora, perfeccionan los procedimientos de evaluacion de tierras y la manipulacion cartografica y aunque su estatuto epistemologico no sea tan preciso ni ambicioso, contribuyeron tambien a afinar la herramienta, proporcionandole desarrollos metodologicos y tecnicos imprescindibles, precedentes, nada menos, de lo que actualmente constituyen los Sistemas de Informacion Geografica.

Este enfoque concibe el paisaje como un geosistema, un modelo que intenta explicar los hechos complejos de la superficie terrestre como una realidad con valor sustantivo, una integracion de una serie de componentes o elementos perceptibles (fenosistema), generados y mantenidos por una serie de factores no perceptibles (criptosistema). Es la vieja dualidad que advirtieron los clasicos entreforma y norma. Esos elementos son las formas del relieve, las litologias, los suelos, los cursos y acumulaciones de agua, las formaciones vegetales, los cultivos, las vias de comunicacion, los conjuntos construidos, etc., que funcionan como subsistemas interactivos y dinamicos, y pueden valorarse por el estudioso con independencia de las condiciones fisicas o humanas de la percepcion y desde fuera, es decir, el observador no es afectado por los condicionantes concretos del escenario. Por eso mismo, el paisaje integrado, aparte de ilustraciones complementarias de fotografias y dibujos de enfoque oblicuo, es representado en cartografias de sintesis con discriminacion de unidades objetivas basadas en la combinacion de los diferentes elementos y explicadas en su cualidad y jerarquia recurriendo a los factores que los condicionan y producen, sean fisicos o antropicos.

Uno de los problemas mas complejos del estudio del paisaje integrado es la dificil delimitacion y ponderacion de los factores, frecuentemente criptosistemicos o no perceptibles, pero que explican la genesis y la dinamica de los paisajes, y los elementos estrictos del paisaje formal y perceptible. Tal delimitacion es a veces incluso imposible ya que la interaccion y secuencia causal de los hechos hace que los elementos se comporten, a su vez, como factores que determinan en mayor o menor medida a otros elementos. Asi, el suelo es un elemento clasico en los estudios integrados de paisaje, pero tambien se comporta como un factor que determina a la biocenosis sobre tierra firme. Y viceversa.

La multiplicidad de elementos, asi como la ya comentada ambivalencia de muchas variables y la dificil ponderacion de su peso en el conjunto del geosistema han multiplicado las tipologias, las taxonomias y las terminologias hasta magnitudes imposibles de incluir en este articulo, por lo que me veo obligado a resumir, quiza en exceso, englobandolos en dos grandes bloques: los elementos arquitecturales, que son los que configuran formalmente las geometrias basicas del paisaje, especialmente en las escalas medias y pequenas, y son aportados, segun las escalas, por la tectonica, la geomorfologia estructural (y la orografia), la geomorfologia dinamica y climatica (y la topografia); y los elementos de recubrimiento, que son los que se superponen sobre los anteriores proporcionando al paisaje la estructura y la dinamica de detalle apreciables, y protagonistas, en la gran escala: la vegetacion, los suelos y las litologias, como elementos paisajisticos de los dominios naturales; los diferentes cultivos, la parcelacion, los microrrelieves de labor, etc. como elementos del paisaje agrario; y las edificaciones e infraestructuras construidas como elementos del paisaje urbano. Aclaremos que las dimensiones de estos ultimos elementos les confiere el doble caracter de arquitecturales (incluso a fortiori en la macroescala urbana) y de recubrimiento.

Las metodologias del paisaje integrado tienen que aceptar que aunque el objeto, el paisaje, es un hecho global, <<holistico>>, las entradas al sistema siguen siendo analiticas, lo que explica que en todo analisis territorial o ambiental complejo, la primera fase es la de inventario, seguida de la de elaboracion de los datos brutos hasta hacerlos operativos en funcion del modelo general de geosistema y de las particularidades del modelo especifico en consonancia con las caracteristicas mas o menos especiales del area estudiada o con algun tipo de opcion menos general o global en el objetivo del investigador.

La segunda fase se ocupa de la definicion de las unidades homogeneas de paisaje y su ulterior clasificacion en funcion de su estructura y su dinamica, asi como la conveniente jerarquizacion escalar. Todo ello con un creciente y cada vez mas sofisticado aparato conceptual y metodologico que no es el momento de detallar, por lo que remitimos al lector al resumen bibliografico que incluimos al final.

Algunos estudios academicos de paisaje integrado se han quedado --o han primado basicamente-- esas fases de inventario, definicion, cartografia y clasificacion de los paisajes pero, por lo general, y cada vez mas, prosiguen los estudios con fases de mayor virtualidad para la aplicacion o planificacion, incluyendo una fase de prognosis y otra de diagnosis de adecuacion entre las bases naturales y los usos antropicos del territorio, senalando las disfuncionalidades o desequilibrios existentes entre potencialidades y realidades. Como consecuencia de esta ultima fase aludida, se produce normalmente otra fase de prevision mediante la extrapolacion hacia el futuro de las tendencias dinaniicas detectadas, que desemboca, a su vez, en una ultima fase propositiva o, menos pretenciosamente, de recomendaciones.

De esta forma nos encontramos con el paisaje perceptual o visual. Es obvio que cualquier observador de un paisaje no percibe las unidades del mismo tal como las definen los estudios integrados. El observador profano, en tanto que sujeto activo en la generacion del recurso paisaje, como individuo inmerso en una sociedad que es titular indiscutible de dicho recurso, es incapaz de distinguir la diferencia existente entre unidades ambientales de aspecto parecido aunque de muy distinta naturaleza por la genesis o por las diferencias tipologicas de modelado, suelo o comunidad vegetal. Percibe, en cambio, un conjunto mas o menos estructurado, mas o menos legible para sus condiciones culturales, de formas, colores, lineas y texturas en un escenario de unas determinadas caracteristicas topograficas y en unas condiciones de visibilidad, olor, ruido, temperatura, etc.

Aunque la percepcion tiene otros canales aparte del de la vista, hablaremos preferentemente de esta, porque constituye casi el 90% de la percepcion humana. Otros sentidos, como el oido o el olfato, canalizan menos informacion perceptiva, aunque hay lugares y momentos en que tales informaciones son intensas y de alta valoracion, bien positiva, bien negativa.. En las tierras altas, el sentido termico, la capacidad de sentir la temperatura, contribuye tambien a la percepcion cabal de la montana, puesto que el desfase termico negativo con respecto a las tierras bajas, es una constante de su clima y una de sus mas claras senas de identidad fisica.

En consecuencia, podemos definir con precision el paisaje percibido como la imagen surgida de la elaboracion mental de un conjunto de percepciones, fundamentalmente visuales, que caracterizan a un espacio geografico cualquiera observado en un momento concreto, desde un punto de observacion determinado y por un observador individual. Es decir, el paisaje visual siempre es distinto, dependiendo del territorio, del punto desde el que se observe dentro de su campo visual, del momento del dia o del ano en que se haga, y segun la persona de que se trate, lo que introduce inevitablemente la subjetividad. Este es el punto de partida, aunque luego pueden derivarse generalizaciones a partir de la observacion repetida del mismo escenario por un observador, o de la comparacion y el tratamiento estadistico, por parte del experto, de la imagen de paisaje de diversos observadores, y esas generalizaciones pueden reflejarse en unas cartografias originales y especificas.

Estamos, pues, ante una realidad de analisis diferente de la del paisaje integrado, aunque podamos, y debamos, utilizar los datos proporcionados por ese enfoque para entender la procedencia profunda de los parametros fenosistemicos que tenemos que manejar, ya que la forma, el color, la textura o la linea son elementos perceptivos que dependen en ultima instancia del relieve, de la vegetacion, de las corrientes y acumulaciones de agua, de los suelos, de los cultivos o las edificaciones, que son elementos especificos del paisaje integrado. Y de las particulares secuencias espaciales de distribucion de esos elementos se derivan tambien otras categorias perceptuales mas complejas, como la composicion, el espacio y la proporcion o escala. No debe existir, por tanto, contradiccion ni oposicion entre los dos enfoques, sino un ineludible acercamiento que desemboque en complementariedad.

Las condiciones fisicas de la percepcion del paisaje se refieren a las propias dimensiones y conformaciones del territorio, o bien a los factores que permiten, impiden o alteran las condiciones de visualizacion. Limitando pues nuestra atencion a la percepcion visual, las condiciones fisicas de la percepcion incluyen todas aquellas variables no antropicas del escenario que hacen posible la observacion del paisaje con diverso grado de amplitud, profundidad o nitidez.

El subsistema humano es el otro coprotagonista en la percepcion del paisaje, no solo porque es el sujeto activo de la percepcion como tal, sino tambien porque las modificaciones que introduce en el territorio --que devienen automaticamente elementos del paisaje--, funcionan tambien, a veces, como condicionantes o factores externos al individuo que protagoniza la percepcion. Por eso cabe desglosar en este apartado tres grandes bloques de condicionantes humanos: los factores territoriales de origen antropico, los demograficos, y los psicosociales.

Los factores territoriales antropicos se refieren, en primer lugar, a la existencia de vias de comunicacion que faciliten la accesibilidad a los puntos de observacion de los paisajes. Si no existen esas comunicaciones que permitan tanto la aproximacion como la penetracion del publico en general en los escenarios, la posibilidad de acceso se reduce a individuos o colectivos, generalmente poco numerosos, que acceden esporadicamente a pie o con transporte animal. Es pues una accesibilidad muy restringida, si bien la tendencia creciente al uso de los vehiculos todo terreno esta cambiando este factor.

Otra variable que es a la vez un factor y un elemento significativo del paisaje es la distribucion del poblamiento, del habitat. Es a un tiempo un factor territorial y demografico, ya que contribuye directamente a la afluencia de observadores, condicion fundamental de la percepcion, ya que convierte en acto perceptivo lo que el concepto de accesibilidad contempla solo en potencia. Esta variable puede analizarse en funcion de su cuantia, cifras totales, medias, etc., o bien en relacion con ritmos y frecuencias: diarios, semanales, estacionales.. .Influyen tambien las modalidades de transporte y sus efectos sobre el propio paisaje.

Las dificultades para una valoracion objetiva del paisaje percibido se derivan especialmente de lo esbozado en el parrafo anterior. Mediante el analisis de los componentes o elementos del paisaje se pueden predicar del mismo diversas caracteristicas meramente descriptivas y obtener muy variadas tipologias. Pero emitir un juicio valorativo de validez ampliamente aceptada sobre la calidad estetica es una empresa poco menos que imposible, porque tanto en los analisis por componentes, pretendidamente objetivos, como en los resultados de las encuestas, que es el metodo alternativo, existira siempre un determinado grado de subjetividad.

En efecto, no es posible disociar el juicio estetico de unas bases culturales o ideologicas --en sentido althusseriano-- propias de cada individuo o colectividad, lo cual no es lo mas pemicioso en este caso si logramos integrar esos condicionantes en el modelo pertinente para cada tipo de civilizacion inscrita en el paisaje. Lo mas distorsionante es que en en el contexto de la <<globalizacion>> tiende a imponerse un modelo sobre los demas, haciendose dominante, tanto en el universo mental de las gentes encuestadas, como en los manuales que dictaminan la ortodoxia de referencia en el analisis por componentes.

Ese modelo dominante es fundamentalmente el alpino, con algunas adherencias complementarias derivadas de los archiconocidos parques nacionales norteamericanos, si bien los mass media estan abriendo actualmente otros campos esteticos relacionados con el turismo de aventura y el ecologico, especialmente en medios deserticos y en los de sabana con grandes ungulados. Siguen quedando fuera del modelo los rasgos propios de algunas altas montanas no alpinas, mediterraneas, por ejemplo, las grandes llanuras y altiplanicies sin fauna aparente, o los paisajes acolinados. Habra que integrarlos adecuadamente, sin desvalorizaciones absurdas, cuando menos en el analisis por componentes, al tiempo que la educacion ambiental debera trabajar para la recuperacion de la valoracion de los paisajes propios de cada entorno social, cotrarrestando la imposicion de patrones foraneos y uniformadores desde los medios de comunicacion de masas.

Segun los patrones vigentes, hay una serie de rasgos de forma, color, textura, etc. que generan altas calificacioes en la escala de valoracion estetica. Los colores verdes propios de la vegetacion abundante o frondosa, la presencia de agua, las formas abruptas y con alto contraste de cotas, la contiguidad en oposicion de rocas, bosques y laminas de agua etc. son, entre otros, esos rasgos magnificados en las metodologias y contrastados en innumerables encuestas. Notese que todos ellos cuadran bien con el modelo alpino citado.

Es sugerente, aunque todavia prematuro y en cierto modo malogrado por la desaparicion del profesor Gonzalez Bemaldez, la linea de investigacion seguida por este gran estudioso en el sentido de averiguar si los dos primeros elementos citados mas arriba, o algunos otros, estan inscritos en los instintos primarios del hombre como mecanismos de apoyo evolutivo a la supervivencia, ya que tanto la fitofilia como la hidrofilia pueden tener una indudable motivacion trofica. Pero este camino apenas esta esbozado --veanse Appleton, Kaplan, Boyden-- y no permite, de momento, sino conjeturas mas o menos atrevidas.

Lo que resulta evidente es que necesitamos partir del riesgo de la subjetividad. Aceptarla, inscribiendo la valoracion del paisaje en el estricto ambito de las encuestas a la poblacion afectada era tambien una propuesta de Gonzalez Bernaldez. Pero en este caso el problema es que normalmente falta tiempo y dinero para llevarlas a cabo, aparte de la dificultad de delimitar el universo realmente adecuado, especialmente en aquellos casos en que al paisaje valorado se le presuma de antemano un interes que trasciende lo regional o lo nacional, con una poblacion concernida realmente inabarcable.

Las metodologias al uso --la Evaluacion de Impacto Ambiental, la Evaluacion Ambiental Estrategica y la Planificacio Integral-- necesitan ser operativas y no tienen mas remedio que asumir ese riesgo de subjetividad, bien aceptando pura y simplemente la del estudioso individual, bien recurriendo a valoraciones ponderadas en el seno de un equipo mas o menos amplio, utilizando grupos de expertos --especialmente el panel Delphi-- o bien realizando encuestas a nivel local. Los metodos indirectos o de componentes eluden la cuestion de la subjetividad simplemente negandola, pero la verdad es que esta subyace en la aplicacion del modelo de referencia. Se impone pues la revision constante del mismo o una limitacion de su uso a la confeccion de tipologias meramente descriptivas, al tiempo que se deben disenar modelos especificos sobre cada dominio.

En Europa, esta parte del analisis esta conformada por las cuestiones que exponemos a continuacion.

Al tratar de Europa, si observamos la superficie terrestre sobre una esfera o en un planisferio, veremos como destacan dos hechos capitales. En primer termino, su situacion centrica en el llamado hemisferio de las tierras; y luego, su casi total enclave en el hemisferio boreal, entre los 35[grados] 24' y 71[grados] 26' de latitud Norte, y 10[grados] y 65[grados] de longitud Oeste y Este, respectivamente, en la isla Valentia (Irlanda) y en las fuentes del rio Kara, en los Urales septentrionales. Los limites geograficos estan definidos por el Oceano Glacial Artico, al Norte; la fosa marina que se abre en el Oceano Atlantico, despues del archipielago britanico, al Oeste; y los mares Mediterraneo, Egeo (entre el archipielago de las Esporadas del Sur y las Cicladas, en direccion al estrecho de los Dardanelos), Negro, Montes Caucaso y el mar Caspio, al Sur. Al Este, conforme se ha indicado, el limite entre Europa y Asia es menos preciso. Hasta el siglo XVIII, considerose como tal el curso del rio Don. Mas tarde, se substituyo por la divisoria de las aguas en la mayor parte de la cadena montanosa de los Urales y la cuenca del rio Ural, junto con el Mar Caspio. La extension, en cifras redondas, con las islas, es de 10.050.000 [km.sup.2].

La masa continental de Europa ofrece la forma de un triangulo, cuyos vertices coinciden con la desembocadura del rio Ural, el extremo Norte de la cadena de los Urales y el cabo de San Vicente en la Peninsula Iberica. La altitud media de sus tierras es de 350 m, y la proporcion de la longitud de las costas en relacion a su extension superficial de 1 km por 400 de superficie. Tan solo ofrece verdadero aspecto continental en Oriente. La distancia maxima de Este a Oeste es de 5.600 km y de 3.900 de Norte a Sur.

Tanto la situacion como la forma del territorio, dan a Europa una condicion privilegiada. En efecto; exceptuando la parte septentrional de Noruega, de Suecia, de Finlandia y de la antigua Union Sovietica., situadas en la zona artica, y las areas de las cimas montanosas culminantes, disfruta de un clima relativamente benigno. Su Posicion centrica en el hemisferio de las tierras facilita las relaciones intercontinentales, y el numero de articulaciones y la penetracion de los mares en el tronco continental, reducen la distancia de las tierras interiores a las costas a una media de 350 km, lo que repercute beneficiosamente en el clima y en las necesidades del trafico.

La diferencia de longitudes (75 grados) entre los puntos extremos, equivale a una diferencia de cinco horas solares; pero la division del Globo en husos horarios a partir del meridiano de Greenwich, ha reducido a tres las horas oficiales de Europa: la occidental (que rige para Inglaterra, Irlanda, Belgica, Francia, Espana y Portugal), la de Europa Central (Holanda, Alemania, Suiza, italia) y la de Europa oriental.

La estructura del suelo europeo nos muestra un continente que formo parte del primitivo continente boreal, integrado ademas, por las tierras de Asia y de America del Norte. Estas ultimas se separaron despues a consecuencia de cambios geologicos, y el Oceano Atlantico se interpuso entre los dos bloques.

Las tierras mas antiguas de Europa son de origen sedimentario, metamorfoseadas por elevadas temperaturas y grandes presiones, que produjeron el gneis y las pizarras cristalinas. El primer plegamiento llamado huroniano,

Durante los tiempos primarios (periodo silurico y carbonifero), hubo dos plegamientos en la superficie terrestre: el caledoniano y el herciniano, que levantaron el nivel de nuevas tierras. El primero afecto tambien a Escocia (de donde tomo el nombre), Escandinavia y la ex U.R.S.S. El segundo, a Irlanda, Inglaterra, Francia, Espana y la Europa central. Restos de este plegamiento se encuentran, asimismo, en varios puntos de la region mediterranea, removidos mas tarde por potentes sacudidas del suelo y por erupciones volcanicas.

A la intensidad de las fuerzas originarias de dichos plegamientos y al vulcanismo, debese la riqueza y la variedad de filones metalicos que se encuentran en los terrenos de este origen (oro, plata, estano, cobre, plomo cinabrio, etc.), asi como la formacion de las principales cuencas hulleras por fosilizacion de los vegetales sepultados a raiz de los cataclismos geologicos. Claro esta que el aspecto de esas tierras, en el momento de la formacion de los pliegues, era muy distinto del actual. La accion erosiva constante de los agentes externos, las regresiones y transgresiones marinas posteriores, y la accion de nuevas fuerzas internas, modificaron considerablemente la morfologia, reduciendo la altitud, fragmentando el suelo y produciendo fosas y mesetas recubiertas muchas veces por depositos marinos o lacustres mas recientes. Ejemplos tipicos de estas fracturas son la fosa renana, entre los Vosgos y la Selva Negra; la meseta bavara, entre los montes Jura y los Alpes; y las de Bohemia, Turingia y otras.

Al comenzar la Era Secundaria, los macizos arcaicos y primarios formaban verdaderas islas, y por el Sur de Europa se extendia un extenso mar, llamado Tethys, que ocupaba el lugar de las cadenas alpinas actuales. No hubo grandes trastornos en esta Era. Sin embargo, fueron frecuentes las invasiones marinas durante los periodos jurasico y cretaceo, y ellas depositaron abundante material de margas, areniscas y calizas sobre los terrenos antiguos, como en la parte oriental de la meseta Iberica, de los macizos Armoricano y Central de Francia, de la cadena Penina en Inglaterra y por toda la llanura europea, hasta Rusia. Al final de los tiempos mesozoicos se habria iniciado de nuevo el vulcanismo, que se acentuo en los siguientes.

En la Era Terciaria, y durante el periodo eoceno o numulitico, potentes masas de caliza depositadas en el Tethys quedaron al descubierto, y la intensificacion de las fuerzas tangenciales en el mioceno plegaron las tierras de los Alpes, con las caracteristicas penetraciones de estratos en varias secciones. Este plegamiento alpino se extendio desde los Pirineos al Caucaso, y los sedimentos acumulados en la geosinclinal del Tethys, al levantarse, se agruparon formando diversos arcos. En los Alpes se observa la soldadura de dos haces de pliegues distintos: los alpinos propiamente dichos, con los estratos inclinados hacia el Norte, y los dinaricos, con los estratos dirigidos hacia el Sur, ambos en contacto a lo largo de una zona de rocas eruptivas que afloran al Norte de la peninsula de Istria. Los pliegues dinaricos forman el relieve montanoso de la Italia peninsular, de los Balcanes y del Sudeste de la Peninsula Iberica, en tanto que los de los Pirineos y los de los Alpes se continuan en los de los Carpatos y del Caucaso. Las interrupciones que se observan entre ellos corresponden a zonas de hundimiento producidas como reaccion a movimientos epirogenicos. La repercusion de los mismos afecto tambien a los antiguos macizos continentales. De este modo se ocasionaron tanto la ondulacion que hoy se observa en muchos terrenos, como varias cuencas hidrograficas cerradas, que fueron centros de formacion de lignitos y depositos de sales. Por otra parte, el mismo fenomeno dio origen a un levantamiento de las tierras hercinianas del Sur, en las proximidades de los Alpes (Meseta Central francesa, Vosgos y Selva Negra).

Las fallas y diaclasas producidas por la ruptura de los estratos al plegarse violentamente o levantarse en masa, provocaron y favorecieron las erupciones volcanicas, que accidentaron todavia mas las zonas montanosas de los Carpatos, del Norte de Bohemia, del Macizo Esquistoso del Rhin, del Central frances, de los Alpes, de la parte media de Italia, de la meseta Iberica y del Sudeste de los Pirineos. Los abundantes manantiales de aguas minerales termicas de Spa, Ems, Wiesbaden, Karlsbad (Karlovy Vary), Marienbad (Marianske Lazne), Baden y Vichy, y aun la frecuencia de movimientos sismicos en esas regiones, son debiles supervivencias del vulcanismo terciario ya extinto.

En el mioceno aparece Europa con una configuracion semejante a la actual. Las cuencas fluviales interiores del macizo herciniano habian desaparecido, mientras al Sur de los pliegues alpinos y dinaricos se dibujaban areas marinas que preparaban el contorno del Mediterraneo, perfilado poco despues. A comienzos del plioceno aparecio la Peninsula Iberica ya separada de Africa. El archipielago de Baleares estaba unido a la peninsula, como la isla de Corcega a Italia, los Balcanes a Asia Menor y la Bretana francesa a Inglaterra. Al finalizar el mismo, recrudecieron las emersiones y, como contragolpe, acontecio el hundimiento de tierras mediterraneas al Oeste, dibujandose los ovalos de las costas de Espana, el estrecho de Gibraltar, el mar Egeo, el Adriatico, el estrecho de los Dardanelos y el Bosforo.

En la Era Cuaternaria, los cambios de mayor importancia fueron los debidos a la extension y accion del glaciarismo, a las sucesivas interrupciones y aperturas entre el Baltico y el Atlantico, a las regresiones y transgresiones del mar en los Paises Bajos, y a la formacion del paso de Caiais.

Las tierras europeas experimentaron entonces algunos cambios de menor importancia debidos a la erosion marina, fluvial, glaciar y eolica; al transporte de materiales, al vulcanismo y a los fenomenos sismicos.

El glaciarismo. No ha sido todavia resuelto el problema de las causas que motivaron la extension enorme de los glaciares en Europa al comenzar la Era Cuaternarios, con sus oscilaciones periodicas traducidas en los niveles distintos de las terrazas de los valles de esta naturaleza. Su estudio ha permitido dividir esos tiempos en cuatro periodos de frio intenso (glaciares) llamados Gunciense, Mindeliense, Rissiense y Final, seguidos de tres interglaciares y uno postglaciar, de temperaturas mas moderadas, y por tanto con retroceso en la extension de los hielos.

El principal centro glaciar se hallaba en el Norte y Noroeste de Europa, donde los hielos cubrian sin interrupcion toda la parte septentrional de Rusia, Suecia y Noruega, archipielago britanico, Holanda, Dinamarca y Alemania del Norte, y producian una ablacion intensa en las zonas salientes (Montes de Escandinavia), mientras transportaban hacia las tierras bajas (Dinamarca, Paises Bajos orientales, Alemania) volumenes inmensos de gravas, que constituyen los suelos aridos actuales de esos paises y los paisajes tipicos de antiguos valles glaciares.

No menos intenso fue el glaciarismo en el macizo de los Alpes, particularmente en su vertiente septentrional. Casi todos los rios actuales (Rodano, Aar, Reuss, Rhin) eran grandes masas de hielos que discurrian hacia la depresion de Suiza, donde se acumulaban, por cerrarles el paso las montanas del Jura y de la Selva Negra, hasta que conseguian abrirse paso por las entalladuras de Basilea al Norte y de Ginebra al Oeste. Aunque en menor numero y extension, en la vertiente Sur hubo los del Lago Mayor, los que llegaban a los lagos de Como e Iseo procedentes de las laderas del San Gotardo, y otros varios que dejaron en el valle del Po muchas colinas con materiales morrenicos, de igual modo que en la parte oriental en los valles de los rios Inn, Drave y Save. Varios centros de menor importancia se han descubierto en las montanas de Espana, Francia, Italia, Alemania y peninsula de los Balcanes. A la misma epoca glaciar corresponde la formacion de mantos de loess o roca poco coherente, que cubren terrenos antiguos y secundarios al Sur de Inglaterra, Noroeste de Francia y de la Europa central y oriental.

En la actualidad, los glaciares quedan reducidos a los macizos montanosos de mayor altitud y latitud, y ocupan areas aisladas. El mas meridional es el ventisquero del Corral de la Veleta (3.392 m), en Sierra Nevada (Espana), que alimenta al rio Genil, y los mas importantes son los de los Alpes y los de los Montes de Escandinavia. El de Aletsch, en los Alpes Berneses, de 26 km de longitud y a 1.672 m de altura de base, ocupa 129 [km.sup.2] el del Mar de Hielo, en el Mont Blanc, de unos 14 km de longitud, a 1.150 m de altura de base, ocupa 55 [km.sup.2] el Svartisen, en los Alpes Escandinavos, de 50 km de longitud, a 1.599 m de altura de base, ocupa 489 [km.sup.2] y el de Jostedalsbrae, el mayor de los del continente europeo, en la misma cordillera, de unos 100 kilometros de longitud, a 2.077 m de altura de base, ocupa 1.282 kilometros cuadrados.

El nivel medio de las nieves perpetuas, que se hallaba a 1.250 o 1.300 m a comienzos del Cuaternario, esta hoy a poco menos de 3.000, salvo en los paises septentrionales, en donde es bastante mas bajo.

Mencion aparte merece el vulcanismo y la sismicidad. Ya hemos aludido a la accion de los volcanes durante las Eras Primaria y Terciaria, tan fuerte, que modifico el relieve y la composicion de los suelos. Todo el mapa geologico de Europa aparecio salpicado de materiales cristalinos. En muchos sitios las huellas de sus crateres quedaron convertidas en lagos, como los de Bolsena y Bracciano, en Italia.

Los volcanes activos, descartando los de Santorin y Metonu en el mar Egeo, cuyas ultimas erupciones se remontan al siglo III de la Era cristiana, se reducen, en la actualidad, al Vesubio en Italia, al Etna en la isla de Sicilia y al Hekla en la de Islandia, puesto que los del archipielago de Lipari se hallan en relativo reposo desde hace centenares de anos.

La zona volcanica activa de Europa, lo mismo que la de mayor frecuencia e intensidad sismicas, coincide con las regiones de formacion mas reciente, donde son mas acentuados los desniveles y mas marcadas las lineas de fractura. De ahi que el numero de terremotos disminuya gradualmente al apartarse de la zona de los plegamientos alpinos. Europa meridional se encuentra en una de las dos zonas de mayor inestabilidad del Globo: en el circulo llamado por Mortessus de Ballore Alpino-caucasicomalayo, que alcanza, en su extremo occidental, a la Peninsula Iberica.

Entre los terremotos de efectos mas desastrosos en la zona europea, se recuerda el de 4 de febrero de 1783 en Calabria, que ocasiono 60.000 victimas y produjo grietas de 30 km de largo por 10 de ancho y desniveles de 4 m; el de 28 de diciembre de 1908 en Sicilia y Calabria, con mas de 75.000 victimas y enormes perdidas materiales; el del 13 de enero de 1915 en Avezzano (Italia central), que costo unas 30.000 vidas; el del 10 de noviembre de 1940 en Moldavia (Rumania), menos tragico que los anteriores, pero que dejo la dolorosa estela de unas 400 victimas; y el del 11 de agosto de 1953 en las islas Jonicas (Grecia), que costo 420 victimas.

El relieve. La variada morfologia del suelo europeo (montanas, llanos, valles y depresiones), se presenta distribuida con bastante irregularidad. Las montanas culminan en la zona de reciente emersion, aunque sin llegar en ningun caso a las proporciones que alcanzan en otras partes del mundo. Los tres quintos de la superficie de Europa no llegan a 200 m sobre el nivel del mar, no existen mesetas propiamente dichas, salvo en Espana, y la altitud media se reduce a 375 m, en tanto que la de Asia es de 880, la de Africa de 600, la de America de 580 y la de Australia de 540 metros. Asimismo, mientras la maxima altitud en Europa es de 4.807 m (Mont Blanc) en los Alpes, el pico de Everest, en Asia, llega a 8.882 metros si bien los calculos de la expedicion que lo escalo reducen esta cifra a 8.840 m; el Aconcagua, en America, a 7.035; y el Kibo, en la cima del Kilimandjaro, en Africa, a 6.010 metros. Los llanos ocupan las dos terceras partes del continente.

Si el relieve carece de las unidades gigantescas que tienen otros paises, posee, en cambio, abundante riqueza de formas, debidas a su distinto origen, composicion y estructura del suelo, y a la accion diversa de los agentes modificadores, tanto internos como externos, que labran impulsados por multiples factores.

Los viejos sistemas montanosos de la Europa septentrional:

Forman un conjunto de montanas seniles, que comprende los montes de Escocia e islas proximas, junto con la cadena Penina, en Gran Bretana; el macizo de los Alpes escandinavos y los Montes Urales. Caracteres comunes a todos ellos son su estructura plegada, el predominio de materiales cristalinos y la morfolgia resultante de la intensa y prolongada denudacion producida por los glaciares y los rios. Asi quedo reducida la altitud, mientras se esculpian las formas abovedadas y de penillanura, que tanto contrastan con las agudas crestas de las montanas de origen alpino.

El macizo de Escocia se halla interrumpido por una larga falla (canal caledoniano), donde se suceden varios lagos tectonicos, que se extiende desde el golfo de Lome al de Moray, en una longitud de 150 km. Se denomina Highlands o Tierras Altas y tienen su punto maximo (1.343 m) en el monte Ben Nevis. Al Sur del macizo estan las Tierras Bajas, a menos de 150 m. Corresponden a una zona de hundimiento entre los golfos de Clyde y Forth. Entre esta zona e Inglaterra se alzan los montes Cheviot, en sentido de los paralelos, y, perpendicular a ellos, la cadena Penina y el macizo de Cumberland. No son, por tanto, una o varias cordilleras, sino fragmentacion hacia la peninsula escandinava y las islas Hebride Orcadas y Shetland.

Los Alpes escandinavos, de origen huroniano y cal doniano, ocupan una extension equivalente a la decin parte de Europa. La vertiente de Suecia ofrece una sei de escalones hacia el mar Baltico, mientras que la Noruega se mantiene a bastante altitud hasta la recc tada costa sobre el oceano Atlantico. Puntos culminant son el Goldhopiggen (2.469 m) y el Glittertind (2.4. metros) en Noruega, y el Kebnekajse (2.123 m) en Sueci

Los Urales, de formacion bastante mas reciente, pe de estructura y composicion muy parecidas (gneis, esqu:tos, granitos y pizarras), se extienden en la direccion los meridianos, desde las costas del Mar de Kara a 1 montes de Mugodyari, con una longitud de 2.800 [km.sup.2].

En el macizo septentrional se encuentran las cim Narodnaia (1.870 m) y Sabija (1.674 m); en el centn el Kosvenskij Kamen (1.796 m); y en el meridional laman-Tau (1.710 m).

La llanura europea. Desde las costas del golfo Gascuna, en Francia, se extiende por Aquitania, Orlear cuenca de Paris, Paises Bajos, Norte de Alemania, Dinamarca, Polonia y la ex U.R.S.S. Son continuacion la misma la cuenca del Tamesis, en Gran Bretana, y parte Sur de Suecia. Sin embargo, las llanuras europeas son de tipos distintos.

Los terrenos sedimentarios que la forman en la zona occidental son secundarios o terciarios; en los Paises Bajos, Dinamarca y Alemania, cuaternarios; y primarios Suecia y parte de Rusia. Los terciarios y secundarios rios (arcillas, areniscas, calizas y conglomerados) corresponden a fondos de antiguos lagos o mares; y los cuaternarios proceden de acarreos glaciares y fluviales. Rara vez la altitud excede de 300 m y es inferior a la c mar en una parte de Holanda y de Belgica.

Ni las formas ni el aspecto son iguales en toda la 11 nura. En Oriente es casi horizontal, mientras que en centro y Oeste ofrece una serie de ondulaciones mas menos acentuadas. La ausencia de obstaculos natura] en esta llanura ha tenido muchas repercusiones en curso de la historia europea.

Existen, asimismo, otras encerradas entre cadenas montanosas, formadas por el aflujo de aluviones procedentes de las montanas (Alsacia, Po, Hungria y Valaquia).

Las mesetas y montanas hercinianas de la Europa mediterranea constituyen una serie de macizos y de mesetas separad por llanos y fosas de origen tectonico. La erosion disminuido el nivel primitivo, pero la morfologia carente de la suavidad de las montanas septentrionales a consecuencia del rejuvenecimiento que experimentaron al 1 percutir las fuerzas originarias del plegamiento alpino y del vulcanismo terciario.

Las principales unidades son' las montanas del Sur Irlanda y las de la peninsula de Cornualles en Gran Bretana; el Macizo Armoricano o Montes de Bretana, Francia; el Macizo Central frances, las Ardenas, los Vosgos, la Selva Negra, el Macizo Esquistoso Renar el Harz, el Cuadrilatero de Bohemia, la Meseta Iberica y el macizo de Rodope.

Las montanas de Irlanda se yerguen en el extremo Sudoeste y su constitucion es granitica, asi como las de la peninsula de Cornualles, que terminan en el cabo Land's End.

La amplia cuenca terciaria de Paris y la secundaria del rio Loira, separan los nucleos anteriores de los de las Ardenas, Vosgos y Macizo Central. Las Ardenas, situadas entre Francia y Belgica, constituyen una meseta formada por pizarras, cuarzo y areniscas. Desciende gradualmente hacia Francia, de una parte, y, de otra, al valle del Rhin, donde enlaza con el Macizo Esquistoso de este nombre. Los Vosgos forman un conjunto montanoso que desciende suavemente hacia Francia y muy rapido hacia el Rhin, cuyo sinclinal los separa de la Selva Negra. Predominan en ellos las cupulas y mesetas redondeadas, labradas en las pizarras, gneis, traquitas y areniscas.

Mas extenso y accidentado que los grupos anteriores es el Macizo Central frances, aislado durante mucho tiempo por los mares secundarios. Los plegamientos alpinos elevaron su nivel, mientras el vulcanismo modifico la morfologia al dar origen a los numerosos puys o conos volcanicos que salpican el paisaje. La masa principal de estas montanas la forman rocas cristalinas antiguas, recubiertas en bastante extension por basaltos y potentes bancos calizos en los bordes meridionales. Region caracterizada por grandes dislocaciones, ofrece mucha variedad de formas, viendose junto a las montanas de tipo senil, otras jovenes de picos y sierras, especialmente en los bordes de las fallas y en las riberas de algunos rios que tajan las calizas del mediodia, separadas por valles lacustres y pequenos llanos.

Entre Suiza y el valle del Saona, intensamente plegada, se levanta la cadena del Jura, que dibuja un arco de 150 kilometros de largo por 50 de ancho. Esta formada por materiales secundarios y se apoya al Sur en los Alpes del Delfinado y al Nordeste en las montanas de Bohemia. Se presenta como una zona de separacion entre la Europa herciniana y la Europa alpina. Las alturas y los pliegues aumentan en la parte oriental, de modo que, mientras en las proximidades del valle del Saona no pasan de 500 m, llegan a 1.723 frente a Suiza.

La enorme zona de hundimiento que constituye la fosa del Rhin separa los macizos montanosos primarios descritos de la Selva Negra, meseta de Turingia, Hesse y Harz. La Selva Negra tiene semejanza extraordinaria con los Vosgos y tambien presenta una pendiente abrupta hacia el Rhin. Al Norte de ella se encuentran los montes de Odenwaldt, en contacto con el Macizo Esquistoso (zonas hulleras del Ruhr y del Saar), que se distribuye entre Francia, Luxemburgo, Belgica y Alemania. Las pizarras y esquistos predominantes se hallan cruzados en muchos sitios por basaltos y traquitas terciarios.

Algo mas al Este, despues del valle del Wesser, se encuentra el macizo granitico y porfirico de Turingia, que mide 170 km de largo; el Harz, paralelo al anteriory celebre por sus riquezas mineras de cobre, plomo y sal; y el de Bohemia, que forma un cuadrilatero bordeado por cuatro alineaciones montanosas; los Montes de Bohemia, al Sudoeste (1.453 m); los Metalicos, al Noroeste (1.236 m); los Gigantes, al Nordeste (1.605 m); y las colinas de Moravia (500-700 m), al Este.

En el extremo Sudoeste, y por tanto fuera de la parte central de Europa (de la cual la separan la cadena de los Pirineos y el valle del Ebro), se encuentra, formando parte del sistema herciniano, la Meseta Iberica, en una extension de mas de 200.000 [km.sup.2] y a una altitud media de 650 m, rodeada de montanas que recuerdan la disposicion de las de Bohemia, pero interrumpida, ademas, por las alineaciones que forman el llamado sistema Carpetano y los Montes de Toledo, dispuestas en sentido de los paralelos. La abundancia de cuarcitas que se encuentran en estos terrenos, junto al gneis y a los granitos, asi como los intensos movimientos epirogenicos terciarios que rejuvenecieron los ciclos de erosion, han contribuido a dar un aspecto mucho mas abrupto al conjunto de sus cadenas montanosas.

El macizo de Rodope se eleva al Sur de la depresion de Rumelia oriental, en Bulgaria. Su punto culminante es el Rila Dagh (2.930 metros).

Unidad de origen, analogia de composicion, aislamiento de sus unidades y una gran ablacion, son los caracteres comunes a la orografia de las mesetas y montanas hercinianas de la Europa media. Los sistemas montanosos terciarios de la Europa meridional. Comprenden las montanas mas jovenes de Europa, aunque entre ellas, como ocurre en los Balcanes y en el Sur de Espana, hay algunas de origen primario. Tampoco forman una serie ininterrumpida de elevaciones ni siguen constantemente la misma direccion. Sus principales grupos estan constituidos por los Pirineos, el Sistema Iberico en el borde oriental de la Meseta Castellana y el Penibetico al Sur; los Alpes, los Apeninos, los Carpatos y los Balcanes.

Su reciente formacion, al plegarse intensamente el geosinclinal del mar secundario, ha hecho que quedaran al descubierto rocas cristalinas de edades anteriores, junto a otras muchas sedimentarias mas recientes (calizas, margas, areniscas), y que destacaran sus formas agudas dispuestas en picos, sierras, agujas, muelas, etc. Otro caracter particular es la suavidad o escalonamiento de la pendiente de las cordilleras en su parte convexa cuando se presentan en arco, como ocurre en los Alpes y en los Carpatos; en tanto que la vertiente concava es abrupta y termina en llanos mas o menos extensos, como el del Po y el de Hungria.

Los Pirineos forman la cadena mas occidental de los plegamientos terciarios. Se elevan entre los valles del rio Ebro y Adour y el llano de Aquitania. Su longitud en linea recta es de 435 km desde el Cantabrico al Mediterraneo, y de unos 600 si se siguen las inflexiones de la cresta; y ocupa una extension de 55.000 [km.sup.2], de los cuales corresponden a Francia 17.000 y a Espana los restantes. A la parte axial, de rocas cristalinas antiguas, suceden en ambas vertientes una faja de terrenos secundarios y otra de rocas terciarias accidentadas por valles transversales y longitudinales. En razon de las diferencias de altitud, estructura y morfologia, se dividen en Pirineos Orientales, Centrales y Occidentales. Sus mayores alturas son las de los picos de Aneto, 3.404 m, entre las provincias espanolas de Lerida y de Huesca, y Posets, 3.375 m, ambos en los Pirineos centrales. A estas siguen el de las Tres Sorores (3.355 m) y el del Pico de Enmedio (3.350 metros).

Del contacto con las alineaciones del Nordeste de la meseta en la sierra de Labra, al Sur del valle del Ebro, arrancan y se extienden varias cadenas montanosas, cuyo conjunto forma el llamado, en Espana, Sistema Iberico, que termina en Sierra Martes, en la ribera izquierda del Jucar. Son montanas plegadas, paralelas entre si muchas veces, y en las cuales se abren algunos puertos, que facilitan las comunicaciones entre Aragon y Castilla. Acusan formas tipicas del Sistema Iberico sus altas mesetas tubulares, los paramos separados por valles profundos y los accidentes carsicos, que dibujan paisajes tan abruptos como pintorescos. Su punto culminante es el Moncayo (2.313 m). Al Sur de la Meseta Iberica y separada de ella por los valles del Jucar y del Guadalquivir se encuentran las montanas del Sistema Penibetico. Tanto por su origen como por su estructura, conviene distinguir dos grupos de alineaciones, separados por una larga falla jalonada por los rios Genil y Sangonera, y las hoyas de Guadix y de Baza. El grupo meridional comprende varias sierras hercinianas que tienen como centro principal la Sierra Nevada (Mulhacen 3.478 m). El centro del grupo Norte es el macizo de La Sagra (2.381 metros).

De entre todas las montanas de Europa, ningun grupo tiene las dimensiones ni la importancia de los Alpes, situados entre Francia, Suiza, Austria, Yugoslavia e Italia. Ocupan una extension de 250.000 [km.sup.2], con una longitud de 1.300 kni, desde las costas del Mediterraneo a las orillas del Danubio, en Austria, y 200 de anchura media. Sus limites estan bien definidos por el valle del Po y la ribera izquierda del Rodano en su curso bajo; las mesetas suiza y bavara y las terrazas austriacas proximas al Danubio, y el comienzo de la llanura hungara.

Despues descienden hacia el puerto de Tarvis y el valle del rio Fella (afluente del Tagliamento), que los separan de las montanas de Carniola, pertenecientes al plegamiento dinarico. El estudio de la composicion y estructura de los Alpes justifica la division de los mismos en Alpes orientales y Alpes occidentales, que se corresponden con dos arcos de circulos diferentes. Los primeros, menos plegados, comprenden tres zonas longitudinales de diferente composicion: la central, cristalina, de gneis y micasquistos, esta bordeada al Norte y al Sur por zonas pizarrosas y calizas. Los segundos tienen mas acentuados los pliegues, contienen las maximas altitudes y su composicion es mas heterogenea e irregular. Ambos arcos se ponen en contacto en la zona del macizo de San Gotardo. Los valles longitudinales del Rodano y del Rhin subdividen a ambos, y la nomenclatura alpina se multiplica conforme a las naturales divisiones que establecen otros valles longitudinales, transversales y numerosos lagos. Asi se tienen los nombres de Alpes Berneses, de los Cuatro Cantones, del Todi, San Gali, Maritimos, Cotienos, Grees, de Saboya y Peninos; Lepontinos, Reticos, Grisones, del Tirol, de Salzburgo y Austriacos. El punto mas elevado es el pico del Mont Blanc (4.807 metros).

Desde el punto de vista fisico, constituyen los Alpes el rasgo mas saliente del relieve europeo; y por su altura, un centro de atraccion de precipitaciones, que, sometidas luego a bajas temperaturas, dan origen a gran numero de glaciares, cuya superficie total rebasa los 3.500 [km.sup.2]. El limite de las nieves perpetuas esta entre 2.500 y 2.800 metros. Las nieves y los hielos alpinos alimentan cuencas hidrograficas tan importantes como las del Rhin, Rodano, Po y Danubio.

Los Alpes forman tambien un limite climatico y botanico importante entre la Europa central y la mediterranea, y desde el punto de vista humano son habitables hasta los 2.000 m. En ninguna epoca han llegado a ser barrera infranqueable sino todo lo contrario; es decir, region frecuentada y cruzada por diversas vias de comunicacion, debido a sus faciles pasos transversales.

A continuacion de los Alpes, se yergue, a la izquierda del Danubio, pasada la llanura hungara, el doble arco de los Carpatos, en una longitud de 1.500 kilometros. Tambien estan constituidos por alineaciones sucesivas:

la interior, cristalina, y las externas, de sedimentos y rocas terciarias. El hundimiento de la llanura hungara y las erupciones volcanicas han alterado la disposicion originaria en varios tramos, y mineralizado muchos de sus componentes. Sus cumbres se elevan a 2.663 m en el macizo de Tatra y constituyen un importante centro hidrografico (fuentes del Vistula, del Dniester, del Tisza). Varios puertos facilitan el paso desde Hungria a Alemania y a la U.R.S.S.; y, en los Alpes de Transilvania, a Rumania por el desfiladero de Puertas de Hierro, entre las llanuras de Hungria y de Valaquia. Los montes de Crimea y el Caucaso son la continuacion del plegamiento de los Carpatos.

Los Balcanes comienzan al Sur del puerto de Tarvis con los montes calizos de Carniola, celebres por sus grandes accidentes de dolinas, torcas, grutas y gargantas escabrosas que bordean el Adriatico, en cuya vertiente ofrecen la pendiente mayor. Se llaman, sucesivamente, montes de Bosnia, de Albania y Cadena del Pindo, la cual se prolonga hasta la peninsula de Morea y la isla de Creta. Hacia el Este, y en la parte central, se eleva un macizo cristalino, interrumpido por los valles de los rios Vardar y Morava. Siguen a continuacion los Balcanes propiamente dichos, con elevaciones de 2.371 m en el Jomruk Cal y de 2.273 m en el Kademlija, hasta las costas del Mar Negro.

Los Apeninos representan la columna vertebral del organismo peninsular italiano. Plegados de Noroeste a Sudeste, reciben, de Norte a Sur, los siguientes nombres, a partir de su contacto con los Alpes maritimos: Apeninos Ligures, que forman el marco del golfo de Genova; Toscanos, dispuestos en varias franjas de escasa altura, que culminan en el monte Cimone, a 2.163 m; Romanos, desde las fuentes del Tiber hasta el valle del rio Toronto; meseta de los Abruzos, que contiene el punto de mayor elevacion de la Peninsula en el Gran Sasso (2.914 m); Napolitanos; y los de Calabria, desde el valle de Crati hasta el estrecho de Mesina.

Encuadrados entre las montanas descritas, hay varios llanos y valles que completan el relieve de Europa meridional. Entre los primeros destacan el del Po, de forma triangular, entre los Alpes y los Apeninos septentrionales; el de Hungria, tipico llano de montana, fondo de antiguo mar terciario, colmado por los acarreos del Danubio, en una extension de 120.000 [km.sup.2] y los de Valaquia, en el Bajo Danubio. Al pie del Caucaso, entre este macizo y los Urales, hay la depresion mas acentuada y extensa de Europa, la Caspiana, a varios metros bajo el nivel del mar, formada por un suelo salino y pobre.

Y entre los valles que destacan por sus dimensiones o importancia geografica, figuran los del Guadalquivir y del Ebro en Espana, de estructura longitudinal; el del Rodano, continuado por el del Saona en Francia, que relacionan los extremos Norte y Sur del pais, en su parte oriental; el del Rodano superior, el del alto Rhin y el del Inn (Engadina), longitudinales tambien, junto con los transversales del Adigio y del Tesino, todos en los Alpes; y los del Morava y del Maritza en los Balcanes, que facilitan la comunicacion del centro de Europa con el extremo Sudeste, en Constantinopla.

Los mares y las costas europeas. Europa es el continente mas afectado por el mar, en el sentido de que penetra por todas partes profundamente en las tierras, formando numerosas peninsulas, escotaduras y archipielagos. Un tercio de la superficie de Europa esta constituida por peninsulas. El mayor de los mares europeos es el Oceano Atlantico, cuyas aguas banan el Norte y Oeste del continente, donde originan los mares secundarios denominados Artico, de Noruega, del Norte, Baltico, de Irlanda y Cantabrico.

El Atlantico, cuya superficie se ha calculado en 58.251.700 kilometros cuadrados, con profundidades medias de 2.000 m y maxima de 9.220 m, se caracteriza por intenso oleaje y mareas. Las aguas de la Corriente del Golfo modifican la temperatura media, notandose sus efectos en todos los paises del litoral. Los vientos del Oeste y Sudoeste que lo cruzan en direccion a Europa, templados y cargados de humedad, contribuyen a aumentar las precipitaciones y a mitigar la temperatura.

El Oceano Glacial Artico, de 14.352.340 [km.sup.2] de superficie, bana costas pertenecientes a Noruega, Finlandia y la ex U.R.S.S., en las cuales se dibujan las peninsulas de Kanjn y de Kola, el golfo de Cheskaya, el Mar Blanco y el fiordo de Varanger. Circunda las islas de Nueva Zembla, las de Vaigach Kolguev y Spitzberg. Sus aguas, heladas en mucha extension durante casi todo el ano, son poco aptas para el trafico; tienen debil salinidad en la superficie, y las surcan la Corriente del Golfo y otra superficial, fria, que va de Spitzberg a Groenlandia.

Entre Islandia, Noruega, el Circulo Polar y los archiPielagos de Shetland y Faeroer, se encuentra la fosa del Mar de Noruega, con profundidades de 4.000 metros; mar tormentoso, donde se forman imponentes remolinos como el celebre de Malstrom, junto al archipielago de Lofoten. Mas al Sur, sobre la plataforma de donde emergen y se apoyan las Islas Britanicas, se encuentran el Mar del Norte, de 571.910 [kni.sup.2] de superficie, entre Gran Bretana, Escandinavia y Paises Bajos. Es uno de los mares mejor conocidos y de mayor interes estrategico y economico. Es poco profundo (menos de 100 metros, salvo en una estrecha faja junto a Noruega), de mareas vivas y muy sensibles a las influencias continentales. Su salinidad es mayor en la parte Norte, debido a la menor accion de las aguas fluviales, y sus temperaturas oscilan entre 5 y 7 grados en invierno, y 23 y 16, en verano. La intensidad de las mareas presta un servicio excelente al trafico y facilita la navegabiiid en los estuarios del Elba, Wesser, Rhin, Mosa, Escalda y Tamesis. De estos caracteres generales participan tambien el Mar de Irlanda, entre Irlanda y Gran Bretana (23 km), y el Paso de Caiais (33 km en su punto mas estrecho), en el Canal de la Mancha, entre Gran Bretana y Francia.

Por los estrechos de Skagerrak, Kattegat, Sund, Gran Belt y Pequeno Belt, el Mar del Norte comunica con el Baltico, menos profundo todavia (54 m), el menos salado del mundo, y muy frio; tiene una extension de 406.720 kilometros cuadrados, de los cuales corresponden a las islas el 7%. La parte septentrional se hiela durante algunos meses por efecto de la accion climatica del continente.

En las costas atlanticas, predominan las bajas y rectilineas sobre las altas y articuladas. Estas ultimas coinciden con los terrenos primarios y ofrecen dos tipos distintos, como son las costas de regiones glaciares (Escocia y Noruega) y las de macizos antiguos rejuvenecidos (Galicia). Pertenecen a estos grupos, conjuntamente, las de Inglaterra, menos la cuenca del Tamesis; las de Escocia, con los tipicos firths o valles estrechos y profundos; las de Noruega, con sus largos y encajados fiordos, entre muros casi verticales, como los de Trondheim (130 km), Hardanger (170 km), y Sogne (200 km); las de la Bretana francesa; y las de las rias de Galicia, en Espana.

Las costas rectilineas forman el litoral de la llanura europea, con la particularidad de que los pequenos golfos dibujados en ellas estan a menudo cerrados por cordones litorales arenosos, que dejan en el interior lagunas o albuferas. Sin embargo, estas costas cuentan con excelentes refugios en los estuarios que forman casi todo los rios (Garona, Loira, Sena, Rhin, Tamesis, Wesser, Elba, Oder y Vistula) donde se han establecido los principales puertos (Burdeos, Nantes, Londres, Bremen, Hamburgo, Danzig, etc.).

El Mediterraneo, de 2.967.570 [km.sup.2] de superficie, situado entre Europa, Africa y Asia, es de tipo continental. Ademas de su comunicacion con el Atlantico, la tiene con el Mar Rojo mediante el canal de Suez, y con el Negro por el estrecho de los Dardanelos, el Mar de Marmara y el Bosforo. Sus caracteres particulares son consecuencia de su origen y de su situacion. Mas largo que ancho, mide 4.000 kilometros de Este a Oeste y su profundidad media es de 1.400 m. Las aguas tienen una temperatura media anual de 130, y bastante salinidad y transparencia. Si bien las mareas son muy debiles, frecuentes temporales y algunas corrientes costeras agitan sus aguas, como ocurre en el estrecho de Gibraltar.

El Mediterraneo es poco profundo (con una media de 1,5 km y mas del 20% a menos de 200 m), recibe pocos aportes hidricos --continentales o pluviosos-- y padece una elevada evaporacion. Estas mismas caracteristicas lo hacen oligotrofico, es decir, pobre en nutrientes, comparado con otros mares del mundo. Una muestra de su balance negativo es la corriente procedente del Atlantico que atraviesa el estrecho de Gibraltar, que se mueve en superfie con aguas menos saladas y frias. La presion mas intensa que sufre su costa proviene de la afluencia masiva de turistas --mas de 100 millones de visitantes anuales--, que lo convierten en un recurso de primer orden, hacia el que, consiguientemente, interesa dedicar todos los esfuerzos de optimizacion y conservacion.

Entre sus costas, muy articuladas, y las islas que emergen de su superficie, se perfilan varios mares secundarios,como el Tirreno, entre Corcega, Cerdena, Sicilia e Itaha; el Jonico, entre Grecia y el Sur de Italia; el Adriatico, entre la peninsula italiana y el Oeste de los Balcanes; y el Egeo, entre Grecia y Anatolia. A traves del estrecho de los Dardanelos se efectua la comunicacion del Mediterraneo con el pequeno mar de Marmara; y por el Bosforo, la de este con el Mar Negro. Este ultimo es la principal via entre el Mediterraneo y Europa oriental, y ocupa una superficie de 436.500 [km.sup.2]. La temperatura de sus aguas, muy poco saladas a pesar de ser intensa la evaporacion, es de 13[grados]. Comunica con el mar de Azov por el estrecho de Kerch.

Las costas de los mares Mediterraneo y Negro son muy distintas de las del Atlantico. En ellas predominan los dos tipos correspondientes a llanos litorales y a regiones de arquitectura plegada, como la celebre costa de Dalmacia, con sus estrechos longitudinales entre el continente y la cadena de islas emergidas casi frente al litoral.

El mar Caspio es el mayor cuerpo de agua cerrado de baja salinidad del mundo, con 426.000 [km.sup.2]. Al mismo tiempo, a este mar desemboca el rio de mayor extension del continente, el Volga, de 3.530 km de longitud y un cuenca de drenaje de 1.360.000 [km.sup.2]. Las variaciones del aporte de este rio --debidas a la construccion de pantanos-- parecen ser la causa principal de las oscilaciones de su nivel, que cayo 29 m entre los anos treinta y ochenta. La continentalidad del entorno del mar provoca la caida de las temperaturas invernales --de medias de 24 a 27 oc estivales a entre 0 y 9[grados] C en invierno--, fenomeno que limita la circulacion vertical del agua y su oxigenacion.

El clima europeo, por su parte, conforma uno de los principales factores ecologicos que explica -parafraseando el trabajo dirigido por el profesor Lopez Palomeque (2000)-- la diferenciacion paisajistica del territorio europeo. Las masas de aire y los tipos de tiempo asociados, en su manifestacion habitual, tienen gran incidencia en las dinamicas biogeograficas y de las aguas continentales. Condicionan el ambiente permanente en que se desenvuelven las actividades humanas y participan decisivamente como factor de diferenciacion regional de los espacios agrarios, turisticos y urbanos. Las dimensiones y coordenadas geograficas, el relieve, las influencias oceanicas, la continentalidad, la exposicion y la orientacion, entre otros condicionamientos, matizan el comportamiento de la dinamica atmosferica que impera en la franja planetaria ocupada por el Continente europeo. La diversidad, los contrastes y la complejidad son atributos inherentes al comportamiento de los tiempos y climas europeos, derivando en importantes diferencias entre las variables analiticas que definen los grandes dominios climaticos del continente. Si acaso, entre estos dominios se podria establecer un denominador comun, como es el control alternativo del clima, que ejercen, por un lado, las circulaciones atmosfericas subtropicales vinculadas al anticiclon de Azores, y, por otro, con mayor frecuencia y repercusion dinamica a medida que se asciende en latitud, los tipos de tiempo asociados a la circulacion atmosferica general del oeste y a desplazamientos norte-sur de masas de aire polares y articas.

Entre los factores naturales que repercuten en los climas europeos podemos destacar:

a) Factores sinopticos diversos, entre los cuales destaca el mecanismo cosmico de las estaciones, por sus efectos en la distribucion latitudinal del balance energetico planetario. En el territorio europeo ubicado por encima de 550 de latitud, a causa de la menor duracion del dia en invierno (noche polar) y de la mayor altura del sol en verano, la cantidad de radiacion solar recibida por unidad de superficie es pequena durante todo el ano, no superando valores de 70.000 calorias/[m.sup.2], de las cuales tan solo un 40% corresponde a radiacion directa. Por ejemplo, en la ciudad de Hammerfest, ubicada por encima del Circulo Polar Artico, en la costa septentrional noruega, durante dos meses de invierno se impone la noche polar. En cambio, conforme se desciende en latitud, esos valores aumentan, alcanzando 150.000 calorias/[m.sup.2] en el espacio europeo situado a 350 de latitud norte, de las cuales un 65% es radiacion directa (Wallen, 1970). En terminos de insolacion, aunque deben considerarse otras variables, como la nubosidad, las diferencias evolucionan en el mismo sentido latitudinal, de manera que en observatorios ubicados en la costa mediterranea de la peninsula iberica, como Alicante y Almeria, se superan las 2.900 o 3.000 horas de insolacion efectiva al ano, mientras que en otros ubicados a mayor latitud, como Copenhague y Oslo, apenas se alcanzan 1.600 horas anuales. Dicho reparto espacial de energia solar motiva unas enormes diferencias regionales en el apartado biogeografico y en las posibilidades que ofrecen los cultivos. No obstante, desde el punto de vista climatico son mas importantes las implicaciones sobre la dinamica atmosferica, ya que la configuracion de un acusado gradiente mendiano de temperatura entre latitudes ecuatoriales y polares provoca procesos de reajuste mediante transferencias horizontales o meridianas de energia, con el desplazamiento de masas de aire o de agua marina. Concretamente, en el seno del sistema de balance energetico planetario, todo el territorio europeo ubicado por encima del paralelo 40 acumula un deficit energetico, creciente con la ganancia de latitud, que tiende a equilibrarse con movimientos de masas de aire controladas en latitudes medias y altas por el regimen de ondas de Rossby (Gil y Olcina, 1997). De esta forma, mediante circulaciones atmosfericas de bajo indice de circulacion zonal, con la corriente en chorro templada a velocidades inferiores a 150 km/h, se configuran dorsales de bloqueo y valles pianetarios; a traves de las dorsales se desplazan masas de aire subtropical hacia latitudes superiores y, a su vez, las vaguadas movilizan masas de aire polares y articas hacia bajas latitudes europeas.

b) Los factores geograficos cobran una gran importancia en la definicion de los climas europeos, destacando las dimensiones escalares del continente, el alcance de las influencias oceanicas, la deriva marina y la configuracion del relieve. El territorio europeo, incluidos los archipielagos atlanticos, se extiende desde la Laponia finlandesa, por encima del Circulo Polar Artico, a la isla de Creta, a 350 de latitud norte, mientras que en longitud se extiende desde los 110 oeste, en la costa occidental de Irlanda, hasta los 600 este en los montes Urales. Estas coordenadas geograficas determinan que amplias extensiones del continente europeo se hallen alejadas cientos de kilometros del oceano Atlantico y de los mares continentales meridionales (Mediterraneo, Negro y Caspio). Por dicho motivo, de sur a norte y de Oeste a este, en relacion con la lejania de las influencias marinas, se opera una ganancia creciente del grado de continentalidad y una disminucion de las temperaturas medias anuales. La configuracion del relieve es otro de los factores primordiales del clima, con una fuerte incidencia en el regimen termico, distribucion de precipitaciones y procesos de abrigo aerologico y efecto <<fohn>>. El dominio de llanuras costeras en la fachada occidental europea tan solo se ve interrumpido por macizos antiguos y penillanuras con modestas altitudes, lo que permite que las influencias oceanicas vinculadas a la circulacion general del Oeste imperen a veces centenares de kilometros en el interior del continente; este factor propicia una suavizacion de temperaturas y, sobre todo, permite que las borrascas de origen atlantico puedan transitar desde las costas de Irlanda a los Urales.

La disposicion y orientacion de los relieves europeos tiene tambien una gran incidencia en el reparto espacial de precipitaciones, propiciando fuertes disimetrias pluviometricas entre las vertientes ubicadas a barlovento de la circulacion atmosferica general del oeste, y las de sotavento sometidas a procesos de tipo <<folin>> y abrigo aerologico. En general, las vertientes de los relieves europeos orientados al norte y Oeste registran precipitaciones que triplican o mas a las registradas en vertientes a sotavento; por ejemplo, en la fachada atlantica de la peninsula escandinava se superan los 1.000 mm e incluso los 3.000 en algunos polos humedos, superando con creces a las precipitaciones registradas a sotavento, en el interior del escudo baltico, donde los registros oscilan entre 300 y 500 mm.

En relacion con la orientacion y exposicion, los Alpes y otras grandes cadenas de relieve europeas tienen tambien enorme incidencia sobre las temperaturas. De hecho, la denominacion <<fohn>> ha sido tomada de una localidad con el mismo nombre ubicada en la vertiente norte de los Alpes de Seetaler, haciendo alusion al viento seco y calido que desciende de las cumbres alpinas, sobre todo en los meses de marzo a mayo, que puede elevar las temperaturas hasta 15[grados] C, provocando aludes, fusion de las nieves y aumento del caudal de los rios. En la alta montana, las variaciones de temperatura se operan tambien con caracter local, atendiendo a la posicion morfografica del observatorio, de forma que los emplazados en ladera ofrecen oscilaciones diarias en las temperaturas del aire mucho mas reducidas que en los ubicados en pleno valle, especialmente durante los meses de invierno, como sucede en las estaciones de Arosa (Suiza) y Badgasteinn (Austria).

Otro factor geografico de gran repercusion sobre el clima europeo es la deriva noratlantica, originada como corriente de impulsion en la zona de circulacion general del Oeste. A ella se debe la anomalia termica positiva que cobra notoriedad en las costas atlanticas de la peninsula escandinava, por encima incluso del Circulo Polar Artico, favoreciendo que las costas noruegas queden libres de hielos durante el invierno y que puertos pesqueros como Murmansk, en el mar de Barents, sea navegable todo el ano. De identica forma son perceptibles los efectos de esta corriente marina calida sobre las temperaturas e incluso sobre las precipitaciones. El mar de Noruega tiene una temperatura media superior en 5[grados] C a la de otras zonas marinas ubicadas a su misma latitud de Islandia o Groenlandia (Campillo, 1992); la deriva noratlantica tambien favorece que Bodo, situada a 670 norte, por encima del Circulo Polar Artico, se vea favorecida por una temperatura media que apenas desciende de 0[grados] C en invierno, mientras que en Varsovia, a unos 520 norte, dicha media desciende hasta casi -4[grados] C por efecto de la continentalidad. Por otro lado, la mayor temperatura del mar favorece que aumenten los registros de precipitacion causados por el transito de borrascas frontales y, sobre todo, de bajas polares sobre los mares de Noruega y de Barents, al propiciar el calentamiento basal y el aumento de carga higrometrica de las masas de aire participantes.

Revisten tambien una trascendencia capital, por sus efectos sobre el clima, las influencias de los mares continentales europeos, especialmente el Mediterraneo, al convertirse en un gigantesco reservorio de calor y humedad, que se contagia a las masas de aire circulantes sobre el. La funcion termorreguladora desempenada por el mar en las tierras circundantes esta acompanada por la participacion que tiene su energia acumulada durante el verano en los episodios de lluvias torrenciales que suelen padecer las regiones de la cuenca, especialmente la occidental. En este ambito, la presencia de relieves costeros y de areas de ciclogenesis como las del golfo de Genova, golfo de Venecia, golfo de Leon y golfo de Valencia contribuyen a reforzar las condiciones de inestabilidad atmosferica desencadenadas por la presencia de aire frio en las capas altas de la troposfera.

Las coordenadas geograficas en que se halla ubicado el territorio europeo lo inscriben de lleno en la <<Gran zona de circulacion atmosferica general del Oeste>> que impera en altas y medias latitudes planetarias. La vigencia de las leyes de torbelli- no absoluto en estas latitudes motiva que las masas de aire polares y articos que pierden latitud adquieran curvatura ciclonica y se incurven hacia el este, al igual que sucede con las masas de aire que ganan latitud en virtud de la curvatura anticiclonica que experimentan, imperando asi los westerlies o flujos del oeste. En este esquema, el espacio europeo quedaria sometido a una interaccion continua entre flujos, masas de aire y centros de accion, con un comportamiento variable segun los indices de circulacion que alcanza la corriente en chorro o jet-stream polar en las diversas estaciones del ano. Con bajos indices de circulacion zonal y en virtud del sistema de equilibrio energetico planetario, se configuran una serie de ondas, llamadas de Rossby, donde las vaguadas son ocupadas por masas de aire frio septentrionales que pierden latitud, y las dorsales o crestas anticiclonicas por aire tropical que gana latitud.

Estas circulaciones atmosfericas explican que, dependiendo de la epoca del ano, el espacio europeo pueda verse afectado por masas de aire de naturaleza muy contrastada. Con periodos de permanencia y frecuencias mas elevadas durante el periodo invernal, las articas y polares se desbordan desde sus hogares septentrionales a latitudes mas meridionales. Las articas, con temperaturas muy bajas (entre 0[grados] C y -30[grados] C) proceden de la banquise del oceano Glaciar Artico; las polares, en su variante maritima, con temperaturas que rondan los 5[grados] C, se originan sobre el Atlantico hacia los 60-70[grados] de latitud, mientras que el aire polar continental tiene su hogar en el gran anticiclon invernal eurosiberiano y presenta temperaturas muy bajas que pueden descender por debajo de -25[grados] C. En su variante maritima, las masas de aire tropicales procedentes del anticiclon de las azores pueden alcanzar Europa occidental hasta los 500 de latitud norte, con una elevada humedad y temperaturas proximas a 15[grados] C; con hogar en el desierto del Sahara, el aire tropical continental puede alcanzar Europa meridional durante el invierno con temperaturas en torno a 20[grados] C, y en verano con olas de calor que superan los 40[grados] C.

En consecuencia, la desigual manifestacion de masas de aire y tipos de tiempo en combinacion con los factores cosmicos y geograficos favorece que el territorio europeo este afectado por una gran diversidad de climas y tipos de tiempo. Las condiciones de inestabilidad atmosferica suelen estar presididas por indices de circulacion zonal bajos, con aparicion de vaguadas y sectores fuertemente ciclogeneticos, donde intervienen diferentes mecanismos dinamicos a los cuales se deben los ciclones extratropicales o noruegos (frente polar), gotas frias y conjuntos convectivos de mesoscala (cuenca del Mediterraneo), bajas polares (mar de Noruega), bajas subpolares (centro ciclonal de Islandia), depresiones a sotavento y debidas a procesos de divergencia (golfo de Genova, golfo de Leon). En cambio, los periodos de estabilidad atmosferica que se producen en territorio europeo se deben a la presencia de altas presiones; las causadas por el maximo subtropical de Azores alcanzan su maximo ascenso latitudinal durante el verano, mediante grandes dorsales que pueden abrazar Europa occidental hasta los 550 norte, mientras que durante el invierno el dominio de la subsidencia subtropical retrocede hacia el sur, permitiendo el transito de borrascas atlanticas en franjas de latitud mas amplias, por encima incluso de los 350 norte.

Unas identicas condiciones de estabilidad deparan otros centros de accion de caracter termico y estacional, como sucede con los maximos invernales escandinavo, centroeuropeo y siberiano, con una estructura pelicular debida a la presencia de aire muy frio (polar continental) y seco en la superficie, que dificulta la penetracion de borrascas atlanticas hacia Europa central y oriental. En cambio, la desaparicion de estos individuos isobaricos durante el verano permite la manifestacion de tiempos atmosfericos inestables, vinculados con fenomenos convectivos debidos al recalentamiento basal del aire continental, propiciando lluvias que adquieren intensidad cuando se dan cita en altitud vaguadas articas y polares.

Las dimensiones del continente europeo son tan grandes, que establecer un catalogo de tipos de tiempo atmosfericos con validez plena para todo este territorio resulta una tarea compleja que dificilmente reflejaria la realidad. En cualquier caso, ese catalogo deberia realizarse atendiendo a los indices de circulacion zonal, a las masas de aire y a las configuraciones de presion disponibles en topografias absolutas y relativas en un periodo de tiempo significativo. Por ejemplo, en Europa central y oriental, segun los trabajos de climatologos rusos (vease cuadro 2.3), las circulaciones con elevado indice de circulacion zonal y flujos del Oeste acaparan un 45% de dias al ano, con una maxima frecuencia hacia el final del verano y minima en la segunda mitad del invierno. En cambio, con bajos indices de circulacion zonal, los anticiclones de bloqueo que se instalan sobre la gran llanura rusa durante el invierno favorecen que a traves de su flanco oriental se produzcan advecciones de aire polar continental o artico muy frio y seco, que dominan en un 40% del periodo invernal, muy proclives a la formacion de nieblas. En verano, cuando transitan frentes o se instalan vaguadas de aire frio sobre este territorio, se producen lluvias por la conveccion y los procesos seudoadiabaticos que experimenta el aire superficial; este se contagia de una fuerte humedad procedente de la evaporacion, de forma que se calcula que de un 30 a un 40% de la precipitacion media anual de Europa oriental se debe a esa transferencia de humedad entre la tierra y el aire.

Desde esta perspectiva senalar que los factores geograficos y cosmicos, unidos a la dinamica impuesta por la circulacion atmosferica general del oeste, determinan una amplia variedad de dominios y regiones climaticas en Europa. Aunque es usual que se simplifique la realidad distinguiendo tres grandes dominios climaticos --oceanico, continental y mediterraneo--, no debe olvidarse que hay factores geograficos que propician la aparicion de otros climas, con elementos y rasgos muy diferentes a los enunciados. Asi sucede con la franja de dominio artico de las regiones mas septentrionales de la peninsula escandinava; con los climas de filiacion subarida de la region caucasica y el sureste de la peninsula iberica, o con los climas de alta montana de las cadenas alpinas y hercinianas (Lopez Palomeque, 2000).

El clima oceanico domina en las llanuras y relieves de las fachadas costeras europeas expuestas a los flujos maritimos atlanticos, desde el barlovento de la cordillera escandinava a las terminaciones occidentales del Sistema Central de la peninsula iberica en su tramo portugues. Los limites espaciales de este clima no suelen manifestarse con nitidez, a no ser que medien relieves de entidad capaces de constituirse en umbrales ecologicos, como sucede con las cordilleras escandinava y cantabrica, aunque en estos casos la altitud acaba por modificar profundamente sus rasgos definitorios. En efecto, el clima oceanico es un clima con escasa amplitud termica, en general inferior a 15[grados] C; las temperaturas medias anuales se acercan a io oc, disminuyendo con la ganancia de latitud, y las maximas mensuales se ubican en agosto y las minimas en febrero debido a la inercia termica de la masa marina oceanica. Las precipitaciones son abundantes, superando los 1.000 mm o mas incluso, hasta los 2.500 mm, en fachadas de relieves costeros elevados y con exposicion atlantica; estos registros son muy regulares, con mas de 180 dias de lluvia en algunos observatorios como Brest (1.129 mm), pero presentan un maximo pluviometrico en inviemo (diciembre, 150 mm) que casi triplica al minimo de verano (junio, 56 mm).

Como senala el profesor Lopez Palomeque (2000), la degradacion de este clima por efecto de la continentalidad se advierte en ejemplos como el de Estrasburgo, catalogado como observatorio semioceanico. Aunque su temperatura media anual no supere los 10[grados] C, algunas variables, como la amplitud termica, superior a 18[grados] C, con minima en enero (0,6[grados] C) y maxima en julio (19,1[grados] C), ofrece valores muy alejados a los del dominio oceanico; lo mismo sucede con los registros de precipitacion media anual (607 mm) y con su distribucion mensual, ya que el maximo se ubica en agosto (80 mm), al igual que sucede con los climas continentales.

Ciertos elementos caracteristicos del clima oceanico --como son las abundantes y regulares precipitaciones, la elevada humedad, la escasa insolacion (1.500 horas/ ano), las temperaturas templadas, la reducida amplitud termica anual-- tienen unas repercusiones ecologicas de primer orden. Cuando no han intervenido procesos de deforestacion, estas condiciones climaticas favorecen una densa cobertura vegetal con presencia de especies caducifolias (hayas, castanos, robles, etc.); de no ser asi, los elementos del clima oceanico resultan poco propicios para la practica de la agricultura, mas todavia cuando se practica sobre suelos acidos, lo que favorece el dominio de la <<landa>> y las praderas dedicadas a pastos.

El clima continental gana extension hacia el este, a medida que se pierden las influencias oceanicas, ofreciendo matices a veces muy diferentes por efecto de los factores geograficos. Por ejemplo, a sotavento de la cordillera escandinava, las tierras de Suecia conocen heladas importantes en septiembre; en pleno invierno, las medias de febrero fluctuan desde los -14 oc en Karesuando, en la zona norte del pais, a los -1[grados] C de Lund, en el extremo meridional, mientras que en julio son de 14 y 17[grados] C, respectivamente. Las precipitaciones oscilan de los 400 mm, de los sectores mas septentrionales hasta los 580 mm de Lund, destacando que una gran parte de estas cantidades se registran en forma de nieve. Las repercusiones climaticas sobre las actividades economicas son muy grandes: el transporte maritimo durante el invierno ha de realizarse desde los puertos que se emplazan en la costa occidental (Goteborg), ya que los situados en la costa del mar Baltico y golfo de Botnia son cerrados por causa del hielo (vease cap. 11). La agricultura, muy influida por el clima, tan solo se puede practicar durante los meses de verano, con dominio de forrajes o cereales cuya siembra se realiza en mayo y su recoleccion en septiembre (Gonzalo, 1992). En este mismo ambito, en los territorios mas septentrionales de Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, aparece el dominio ecologico de la tundra, ante la presencia de variedades climaticas articas con temperaturas muy frias, incluso durante el verano; del regimen termico se derivan unas implicaciones ecologicas sobre el subsuelo, que permanece helado durante todo el ano, determinando una vegetacion de raices muy cortas compuesta por musgos, liquenes, gramineas y algunas especies arbustivas.

En latitudes mas meridionales, en las grandes llanuras y macizos antiguos de Europa central y oriental, dominan los limas de filiacion continental. La llanura germano-polaca ya constituye la avanzadilla de este dominio climatico, con temperaturas medias de los meses invernales inferiores a 0[grados] C, amplitudes proximas a 20 oc y precipitaciones que descienden por debajo de 500 mm, con maximos mensuales en junio y julio. Estos rasgos se acentuan hacia el interior del continente, de Oeste a este, como atestiguan los observatorios de Praga, Kiev y Kazan (vease cuadro 2.4), en los cuales se refuerza el maximo pluviometrico de verano, disminuyen los registros de precipitacion, aunque acompanados por una mayor innivacion (de 100 a 150 dias), y la amplitud tennica anual supera con creces valores de 20[grados] C o incluso de 30[grados] C, por efecto de los mayores contrastes termicos entre los meses calidos de verano y los meses con frios extremos del invierno.

La presencia de heladas, nevadas o frio extremo en el clima continental esta asegurada desde finales de septiembre a mayo, de ahi que la duracion del verano y el regimen de lluvias revista tanta trascendencia en la distribucion de cultivos y poblamientos vegetales. Las advecciones de masas de aire tropicales sometidas al calentamiento basal propician que los meses de verano conozcan temperaturas medias superiores a 18 oc que, combinadas con la humedad que aportan los chubascos estivales, favorecen un intenso desarrollo de la vegetacion natural y de cultivos de cereales, forrajeras, remolacha, patata, etc., cuya siembra se realiza en primavera y su recoleccion a finales del verano.

La repercusion del clima continental se deja sentir tambien en los grandes dominios ecologicos y de vegetacion natural. Al sur de la <<tundra>>, entre los 60 y 650 N, cuando las temperaturas medias de los meses de verano superan valores de 10[grados] C, aparece el dominio de la taiga y del bosque boreal de Suecia, Finlandia y norte de Rusia, compuesto de especies de pinos, abetos y abedules adaptadas al paro vegetativo del duro invierno frio. Al sur de esa franja, el incremento de lluvias y temperaturas del verano motiva la aparicion de especies de quercineas y frondosas, si bien con extensiones muy disminuidas por las transformaciones agrarias, que alternan con formaciones palustres y lagos. Este dominio ecologico ocuparia una franja de latitud que quedaria limitada al sur por una linea que iria, de oeste a este, al norte de Kiev; en este ambito mas meridional que ocuparian las cuencas bajas del Dnieper, Don, Volga y Ural, superados los 19[grados] C en el mes mas caluroso de verano, el aumento de la evaporacion favorece el dominio de poblamientos vegetales de tipo pratense y estepario.

En las tierras mas meridionales de Europa, en la franja de latitud comprendida entre los 34 y 45[grados] N, que integra desde la peninsula iberica a la de Anatolia, aparece el dominio de los climas de filiacion mediterranea. Su principal rasgo definitorio es la fuerte disminucion estacional de lluvias durante el verano por la ganancia de latitud de la subsidencia subtropical. Ademas de este factor, la cuantia, irregularidad y distribucion anual de las precipitaciones se halla sujeta a multiples variaciones regionales por efecto del relieve, exposicion, orientacion y trazado del litoral. Asi, por ejemplo, mientras que en el area ciclogenetica del golfo de Venecia se halla el observatorio montenegrino de Boka Kotorska, el mas lluvioso de Europa con casi 5m de precipitacion media anual, en el extremo opuesto se halla el cabo de Gata, el poio mas seco del continente, con 125-150 mm de media y anos en los cuales apenas llueve, por el efecto de abrigo aerologico que imponer los relieves beticos a las tierras almerienses. A grandes rasgos, se establece una disminucion de precipitaciones de norte a sur, mientras que en sentido longitudinal, los territorios europeos del Mediterraneo oriental suelen ser menos lluviosos y con mayor numero de meses secos que los ubicados a occidente, como atestiguan Marsella, con 632 mm de precipitacion media anual y 4 meses secos (Pmm <27), y Atenas, con 394 mm y 6 meses secos. La pluviometria en este dominio climatico resulta mucho mas compleja e imprevisible que en los ambitos oceanico y continental, debido, entre otras razones, al alto grado de autonomia de la cuenca mediterranea en relacion con la circulacion atmosferica general del oeste, la facilidad con que se activan los procesos ciclo-geneticos con aire frio en la troposfera superior y la gran influencia que ejerce la subsidencia subtropical. Este comportamiento explica que la irregularidad interanual sea muy elevada, reflejando los efectos de intensas sequias que pueden prolongarse varios anos y episodios meteorologicos de escasa frecuencia, protagonizados por chubascos de elevada intensidad hora4a, capaces de aportar 600 o 900 mm en apenas unas horas provocando fulminantes avenidas e inundaciones fluviales.

En cuanto al regimen termico, el caracter de mar continental que tiene el Mediterraneo le confiere una gran isotermia (13[grados] C) y una elevada capacidad termorreguladora; de no incidir factores como el relieve o la continentalidad, los territorios riberenos se benefician de temperaturas medias anuales entre 14 y 18[grados] C, una amplitud termica inferior a 20[grados] C, unos inviernos muy suaves, reducidos riesgos de heladas y unas fracciones de insolacion que alcanzan las 3.000 horas anuales en las regiones europeas meridionales. Con estas condiciones termicas, la evapotranspiracion potencial alcanza valores superiores a 700 mm/ano, sobre todo en territorios con precipitacion inferior a 500 mm, y mas aun a 300 mm, lo que repercute en un acusado deficit de recursos de agua, creciente de norte a sur, durante gran parte del ano o incluso durante periodos mas amplios, de varios anos, si media alguna secuencia de sequia.

Los poblamientos vegetales se han adaptado al regimen pluviometrico y termico, con dominio del bosque esclerofilo mediterraneo, de formaciones arbustivas (maquia y garriga). Los aprovechamientos agrarios, especialmente los tradicionales, se caracterizan por la presencia de especies y sistemas de cultivo habituados a la penuria de lluvias. Con fines multiples, los escasos recursos hidricos disponibles en las regiones mediterraneas han sido objeto de intenso aprovechamiento desde las epocas romana y musulmana, con captacion de aguas superficiales de cursos fluviales para el riego de las llanuras de inundacion, explotacion de subterraneas mediante minados y, mas recientemente, desde mediados de los anos cincuenta, recurriendo a la abertura de captaciones subterraneas y construccion de trasvases de agua a larga distancia.

Y es que Europa, medianamente regada, posee muchos rios y bastantes lagos. Los primeros siguen, en general, dos direcciones principales y opuestas:la del Norte y Noroeste, y la del Sur y Sudeste. La divisoria coincide con la zona de contacto de los plegamientos herciniano y alpino, excepto en la red hidrografica rusa, en la que la divisoria se halla en la meseta de Valdai y los montes Urales. No adquieren los rios europeos ni en la extension de su cuenca, ni en la longitud de su curso, ni en el volumen de su caudal, las proporciones de algunos rios americanos, asiaticos y africanos. Ello es debido a que la superficie de Europa es menor; a la situacion centrica de la divisoria principal; y a la cantidad y regimen de las precipitaciones. Lo mas caracteristico de todos ellos, excepto los de la vertiente mediterranea, es la regularidad de su regimen.

Europa carece de vertientes interiores. En razon de los mares donde desaguan los rios, podrian agruparse estos en tres vertientes de considerable extension; la artica, la atlantica y la mediterranea. Pero es mas logico reunirlos teniendo en cuenta el clima y el relieve de sus cuencas respectivas. Asi, distinguiremos los rios mediterraneos, los atlanticos y los de la llanura oriental.

Los rios mediterraneos. Limitadas sus cuencas por montanas de bastante altura, y, en general, proximas al mar, los rios de la vertiente mediterranea suelen ser de poca longitud, cuenca reducida, gran pendiente, regimen torrencial y caudal muy variable, lo que produce una erosion intensa. Rara vez son navegables y la mayor parte de ellos terminan formando deltas, entre los cuales destacan los del Ebro, del Po y Rodano. Ademas de estos, pueden citarse el Segura, Jucar, Turia y Llobregat, en Espana; el Aude, en Francia; el Tiber y Piave, en Italia; y el Vardar y Maritza, en los Balcanes.

Los rios atlanticos, por su parte, se adaptan a un relieve que en sus cuencas es menos acentuado que en las de los anteriores. Predominan los llanos, y las montanas se hallan a mas distancia del nivel de base. Resultado de estos hechos es que los rios son mas largos, de pendiente mas suave y de regimen mas regular, conforme a la bondad del clima y a la frecuencia de las lluvias. Son casi todos navegables y terminan en estuarios, por los que penetran las mareas, y esta cir cunstancia ha permitido establecer en sus orillas grande puertos dotados de abrigos naturales. Entre los princi pales figuran el Guadalquivir, el Tajo, el Duero, y el Mino, en Espana; el Garona, Loira y Sena, en Francia; el Tamesis, en Inglaterra; el Escalda, en Belgica; el Rhin y el Mosa, en Holanda; el Elba, Vistula y Oder, en Alemania; y el Glommen, Tornea y Umea, en la Peninsula Escandinava.

Los rios de la llanura oriental son de cuencas muy extensas, bastante caudal y un regimen intermedio entre los de ambos grupos anteriores. Navegables en verano, primavera y otono, se utilizan como vias de transporte al helarse durante el invierno, substituyendo las embarcaciones por trineos. Los cursos principales son: Danubio, Dniester, Dnieper, Don, Volga, Ural, Pechora Dvina y Onega.

De entre los rios europeos destacan dos: El Rhin y el Danubio. Estos dos rios, tanto por cruzar tierras de diferentes regiones europeas como por su importancia historica y economica, merecen ser estudiados en parrafo aparte. El Rhin tiene sus fuentes en los Alpes, al Este del pico de San Gotardo. En una longitud de 70 km sigue la direccion Oeste-Este, al Sur de la cadena de Todi, hasta Coira, donde tuerce describiendo el arco que forma el limite entre Suiza, Austria y Alemania, hasta Basilea. De Basilea a Maguncia, entre los Vosgos y la Selva Negra, su curso es menos rapido y riega una fertil llanura de hundimiento. Penetra despues en los plegamientos antiguos del Macizo Renano, y entre Coblenza y Colonia surca el llano de aluviones que se extiende hasta las costas de Holanda, donde desemboca dividido en varios brazos. En sus cursos bajo y medio tiene una profundidad de 2 a 4 m., suficiente para la navegacion de vapores de 4.000 a 5.000 t. Duisburg, Colonia, Maguncia, Estrasburgo y Basilea son importantes puertos de esta via movible de comunicacion. Todo el curso del Danubio, que empieza en la Selva Negra, esta orientado de Oeste a Este. Recibe importantes afluentes: el Drave y el Save, procedentes de los Alpes; el Tisza, de los Carpatos; y el Morava, de los Balcanes; con crecidas en primavera, verano y otono respectivamente. Penetra, luego, en las flanuras de Rumania por el desfiladero de Puertas de Hierro, y sigue lento y por ancho cauce hasta su delta en el Mar Negro. Es navegable desde Ratisbona para navios de 600 toneladas y, desde Viena, para los de 1.200. Constituye una gran via comercial regulada por una <<Comision internacional>>, pues atraviesa ocho paises de fuerte actividad economica.

Mencion aparte merecen las areas lacustres de Europa. Son muchas y de muy distinto origen. Mientras en las costas encontramos los de barraje, como por ejemplo los formados en los deltas del Po, del Rodano y del Danubio, en los llanos interiores aparecen los de desecamiento, como el Balaton en Hungria, y los que tienen su origen en la erosion, como los de Finlandia y del Noroeste de Rusia. En las montanas (Alpes, Pirineos y Balcanes), alternan estos ultimos con los tectonicos. En conjunto, ocupan una extension de unos 77.000 [km.sup.2].

Por sus situacion, podrian agruparse en tres grandes regiones: la septentrional, que comprende los de mayores superficies y en la que predominan los de erosion; la alpina, que le sigue en importancia; y la mediterranea. En la primera, figuran los de Finlandia y la Rusia, con una extension de 70.000 [km.sup.2]. Los principales son: el Ladoga con 18.180 [km.sup.2] el Onega con 9.950; el Saima con 3.500; el Peipus con 3.515; y el Ilmen con 918; a los que pueden anadirse los de Suecia, como el Vanern, que mide 5.550; el Vattern, con 1.898, y el Millaren, con 1.160 kilometros cuadrados.

Los de la region alpina, a ambos lados de los diversos macizos, son en menor numero. Los lagos suizos ocupan 2.300 [km.sup.2]. Los principales son el Constanza (539), Zurich (240) y Lucerna (257). Al Oeste hay el de Ginebra o Leman (581), y los de Annecy, Bouget y otros menores; al Este destaca el Balaton (596); y al Sur, en las zonas continentales del suelo italiano, el Mayor. (212), el de Garda (370), el de Como (146) y el de Lugano (50). En la region mediterranea son menos extensos y profundos. Sobresalen la Albufera de Valencia (34 [km.sup.2]), el Mar Menor de Murcia (170), los del Rosellon y de los deltas del Rodano, del Po y del Danubio. La escasa pluviosidad y la falta de grandes cintas fluviales alimentadoras --excepto en los lagos de barraje-- justifican su reducido interes.

Por otra parte senalar que a partir de la diferenciacion de climas en la Era Terciaria, la vegetacion europea tomo los caracteres particulares que la distinguen actualmente. No tiene la variedad ni la exuberancia que alcanza en otras partes del mundo, debido a la poca extension de Europa en el sentido de los meridianos y a la falta de humedad y de calor. Sin embargo, en siglos anteriores, los bosques ocuparon mucha mas extension. El hombre ha devastado miles de kilometros cuadrados de bosque para el aprovechamiento de maderas y para aumentar el area de cultivo. Bien es verdad que tambien ha poblado landas, dunas y extensiones pantanosas, y que ha introducido algunas especies nuevas de plantas cultivables, como la avena, el trigo, la vid y el lino, originarias de Mesopotamia, de Siria y de Egipto; el arroz, la cana de azucar y el algodonero, de China y de la India; y el maiz, la patata, el tabaco y el tomate, de America.

Sobre la superficie de Europa, la accion directa del clima se observa con gran claridad en los limites del desarrollo de muchas especies de plantas. El limite de la vegetacion arborescente, por ejemplo, coincide, incluso en sus inflexiones, con el trazado de la isoterma anual de cero grados: el del haya, desde el Sudoeste de Escandinavia, a 59[grados] de latitud, desciende por el Oeste de Alemania hacia los Carpatos y los Balcanes, sin entrar apenas en Rumania y Bulgaria, justamente por el limite donde se manifiesta el caracter continental y de menos humedad; y el del olivo dibuja una linea sinuosa desde el paralelo 40 al Oeste de la Peninsula Iberica, y se ajusta hasta una altitud que no excede de 700m en las laderas del Sistema Central, del Sistema Iberico, de los Pirineos, Sur de Francia y zona costera de Italia y los Balcanes.

Lo expuesto cobra especial interes al tratar de la realidad biogeografica europea. Si nos detenemos en la evolucion de la misma --a partir del citado trabajo coordinado por el profesor Lopez Palomeque (2000)--, nos encontramos que la Era terciaria se caracterizo, en los territorios que hoy conforman Europa, por gozar de un clima tropical, de temperaturas mas elevadas y mayor humedad ambiental que las actuales. En dichas condiciones la flora europea se asemejaba a la tropical actual, con abundancia de especies de palmeras, magnoliaceas y otras planoperennifolias termofilas, que hoy persisten en territorios proximos al continente europeo como flora arcto-terciaria, en las selvas templadas de las regiones macaronesica y euxinica.

En la ultima epoca del periodo terciario, el plioceno, empieza un acusado enfriamiento climatico que se acentua en el periodo pleistoceno de la Era cuaternaria y que manifiesta fuertes oscilaciones de temperatura: las glaciaciones. Durante los periodos glaciales, el dilatamiento de los casquetes glaciales llego a cubrir buena parte de la Europa septentrional y alpina, con descensos de la temperatura media de en torno a 10[grados] C respecto a la actual. El aumento de la proporcion de agua convertida en hielo, en buena parte sobre los continentes en forma de inlandsis, suponia el descenso del nivel del mar, que llego a ser de entre 150 y 200 m inferior al actual. Las oscilaciones mas importantes datadas son las glaciaciones denominadas gunz, sucedidas hace entre 900 y 700 miles de anos (m.a.), mindel entre hace 400 y 300 m.a., riss entre 275 y 125 m.a. atras y wtirm, entre hace 75 y 10 m.a. Las glaciaciones, periodos frios de en torno a 80.000 anos de duracion, se separan por unos periodos de calentamiento, mas breves, de en torno a 30.000 anos de duracion, que se denominan intergiaciales.

Los efectos sobre la biota de las oscilaciones glaciales son, ante todo, el desplazamiento de los zonobiomas, acorde con el crecimiento y decrecimiento del inlandsis, al sur del cual se extendia durante los periodos glaciales un paisaje de tundra, desarbolada en su parte mas septentrional y de forestacion creciente hacia el sur (vease la figura 2.11). Solo la zona mas meridional del continente acogia durante estos periodos la vegetacion termofila, como son las especies planocaducifolias que caracterizan hoy en dia la mayor parte de los paisajes continentales. La fauna europea de los periodos glaciales estaba encabezada por grandes mamiferos lanudos, como el mamut (Mammuthus), el rinoceronte lanudo (Coelodonta), el tigre de dientes de sable (Machairodus) y el leon gigante (Panthera leo spelaea y Panthera leo atrox). En el periodo pleistoceno final nuestra especie colonizo Europa: la predacion de dichos mamiferos por parte del hombre, junto con el cambio climatico posglacial, propicio su extincion.

La disposicion este-oeste de las principales cadenas montanosas europeas y de la cuenca mediterranea es transversal al desplazamiento de la flora y la fauna termofila hacia sus refugios meridionales durante los periodos glaciales. Esta dificultad, singular respecto a otros continentes, ha provocado la disminucion de la biodiversidad en Europa. Un ejemplo de desaparicion de especies durante este periodo en Europa es el de la ausencia actual de especies del genero Sequoia, cuya presencia preterita se hace patente por sus vestigios fosiles. Por otro lado, la funcion de refugio calido del area mediterranea durante las glaciaciones ha supuesto que en ella haya habido diferenciacion de especies --por ejemplo, del genero Podarcis--, y que haya sido un centro de irradiacion de especies termofilas en periodos intergiaciales.

El periodo posgiacial actual, denominado holoceno, que se inicia hace en torno a 10.000 anos, ha posibilitado la extension de las formaciones forestales desde sus refugios meridionales. El aumento progresivo de las temperaturas ha sido fluctuante, alcanzando temperaturas entre uno y dos grados superiores a las actuales, durante el periodo atlantico, hace entre 7.500 y 4.000 anos.

A) EL BIOMA MEDITERRANEO:

Las caracteristicas bioclimaticas que reciben su nombre del Mare Nostrum son extrapolables a las fachadas occidentales de los continentes en las regiones subtropicales. Se trata de ambitos fronterizos entre los dominios tropicales y los polares, caracterizados respectivamente por la influencia de las altas presiones subtropicales, como es el caso del anticiclon de las Azores, y de los cinturones de borrascas que se desprenden del frente polar. Todavia cabe anadir otras peculiaridades climaticas del bioma mediterraneo europeo, como son el calentamiento y aumento de la humedad atmosferica de las masas de aire mediterraneas, y las advecciones de aire frio, generalmente polar continental. Con todo, el clima mediterraneo impone a la biocenosis una marcada aridez estival, el regimen interanual de precipitaciones irregular y las heladas esporadicas, como principales factores de influencia ambiental.

Los equinoccios son las estaciones mas propicias para la vegetacion y la floracion, con temperaturas superiores a 10[grados] C de media y disponibilidad de agua --de hecho, el otono tambien se conoce como la primavera del invierno, dado que se reemprende el crecimiento tras el periodo de maximo aletargamiento--. En invierno, las temperaturas inferiores a 10[grados] C como media, ralentizan la actividad vegetal, pese a ser la estacion en la que mas precipitaciones se registran.

Las formaciones vegetales caracteristicas de este bioma se adaptan a sus condiciones ambientales mediante diferentes estrategias ecofisiologicas. La sequia estival constituye su estacion de reposo relativo, en la que la perdida de humedad por transpiracion se evita mediante la esclerofihia, es decir, con el mantenimiento del follaje durante todo el ano --perennifolia-- y el cerramiento parcial de los estomas y el engrosamiento de las cuticulas foliares --adoptando las hojas una apariencia coria-cia--. El xeroflhismo, o adaptacion a la sequedad, suele adoptar estrategias de reduccion de la superficie foliar en el verano, como sucede con el espino negro o con las jaras, llegando incluso a la caducifolia estival, en regiones en las que el periodo arido estival supera los cien dias al ano. La de los sistemas raticulares profundos es otra caracteristica mas de la vegetacion en este ambito, en el que predominan las especies lenosas de hojas duras y pequenas. La presencia de aceites en sus jugos celulares las protege de las heladas, la evaporacion y la desecacion.

Pese a lo antedicho, cabe considerar que los ecosistemas mediterraneos estudiados, que conservan cierto grado de naturalidad, no ocupan las zonas mas benignas para el desarrollo vegetal, por ejemplo, las mas llanas y con mejores suelos, que han sido transformadas secularmente en cultivos; con ello la adaptacion extrema no seria tal, de haberse preservado la vegetacion de los euclimatopos, o de poderse esta desarrollar de nuevo.

Los suelos pardos actuales, de horizonte humifero negruzco, tienen un bajo grado de desarrollo debido a la lentitud de la meteorizacion a la que da lugar la aridez --con predominio de la evaporacion sobre la percolacion--; se asientan sobre paleo-suelos de terra rossa, arcillosa y bermejiza, que tienen su origen en las formaciones tropicales terciarias hoy desaparecidas, en la descalcificacion del sustrato y en los aportes de sedimentos por via aerea durante las advenciones subtropicales.

El encinar es la formacion vegetal zonal, esclerofila y perennifolia mas caracteristica del bioma mediterraneo europeo. Un bosque primitivo en el que domina esta especie, Quercus ilex, no presenta otras especies arboreas, pero su sotobosque es muy rico, con la presencia de durillo (Viburnum tinus), labiernago (Phillyrea angustifolia), madrono (Arbutus unedo), brusco (Ruscus aculeatus), etc. Los alcornocales, caracterizados por la presencia de Quercus suber, aparecen en presencia de suelos silicicos y humedos, mientras la coscoja, Quercus coccifera y Quercus calliprinos, predominan en el Mediterraneo oriental.

En las regiones en que las precipitaciones descienden por debajo de los 400 mm anuales, las formaciones forestales dejan de ser posibles y aparecen otras formaciones vegetales caracteristicas de este bioma, como son la maquia y la garriga, en las que predominan los arbustos esclerofilos como el acebuche (Olea europaea var. sylvestris), el algarrobo (Ceratonia siliqua) y el lentisco (Pistacia lentiscus), y los matorrales arbustivos de menor talla de especies ericoides y genistoides, como el brezo, el tojo, el romero y las jaras. Por ultimo, las comunidades de pequenas matas, que englobamos bajo el nombre de tomillares, ocupan los ambientes semiaridos.

Las regiones ecotonicas de los biomas mediterraneo y atlantico presentan formaciones forestales compuestas por frondosas marcescentes, como el melojo y el quejigo, que, aun siendo caducifolios, aprovechan la benignidad y la dilatacion del estio, alargando su periodo de vegetacion.

Pero no solo las frondosas ocupan la consideracion de especies climaticas del bioma mediterraneo, pues tambien las coniferas estan representadas, ocupando los ambientes caracterizados por la continentalidad, la predrenosidad, las litologias mineraliferas o arenosas, o la presion antropica o ganadera. Este es el caso de los enebrales, los sabinares y los pinares mediterraneos. En las coniferas, la estrategia xerofitica es la aciculifolia, que las hace resistentes a la termicidad; y en el caso concreto de los pinos, la adaptacion se complementa mediante la intensificacion de su dinamica hidrica y fisiologica tras las heladas y las tormentas, para aprovechar los periodos de bonanza.

Dejando a un lado la vegetacion de pisos altitudinales, que trataremos al margen para todos los biomas, el pedobioma mas relevante viene determinado por la disponibilidad de agua en las riberas y humedales. Las formaciones forestales que se desarrollan en estos ambitos presentan especies planocaducifolias como el alamo, el chopo, el olmo, el platano y el aliso.

La fauna vertebrada mediterranea acoge representantes de siete familias de peces continentales, siete familias de anfibios, quince familias de reptiles, veinticuatro familias de aves --mas cosmopolitas y menos endemicas que en los otros casos, gracias a su facilidad de movimiento-- y cincuenta y tres familias de mamiferos. La cuenca mediterranea se encuentra entre las regiones de bioma mediterraneo mas ricas faunisticamente, ya no solo a nivel de familias, sino aun mas cuando se desciende a niveles de generos y categorias taxonomicas inferiores. Recordemos que esto se debe al hecho de que la cuenca mediterranea se halla en un cruce de caminos continental, y a que durante las glaciaciones, la mayor parte de la fauna europea encontraba refugio en esta area. La marcada aridez estacional impone ritmos de migracion, reposo y refugio durante el estio. El caso mas ilustrativo es el de los anfibios, como el triton o el sapo (Lopez Palomeque, 2000).
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Title Annotation:III Estudios e investigaciones
Author:Sotelo Navalpotro, Jose Antonio
Publication:Observatorio Medioambiental
Date:Jan 1, 2005
Words:20628
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