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Del panegirico a la hagiografia: Don Garcia Hurtado de Mendoza en El Gobernador Prudente de Gaspar de Avila.

En el teatro espanol del Siglo de Oro existen varias piezas que presentan como tema la conquista de Chile y las guerras de Arauco. Dentro de ese corpus, hay algunas comedias encargadas por la familia de don Garcia Hurtado de Mendoza que tienen como objetivo prestigiar la figura del cuarto Marques de Canete, quien habia sido gobernador de Chile en los anos 1557-1561 y habia impulsado la pacificacion de Arauco. Ocurre que Alonso de Ercilla en La Araucana no habia destacado suficientemente su actuacion; y, para contrarrestar ese voluntario olvido, se preparo todo un programa de propaganda que incluyo no solo obras de teatro, sino tambien cronicas, biografias, poemas epicos, etc. (1) Las tres piezas teatrales que revisten ese caracter de "obras de encargo" son Arauco domado de Lope de Vega, la mas famosa y la que mas bibliografia ha generado; Algunas hazanas de las muchas de don Garcia Hurtado de Mendoza, Marques de Canete, escrita en colaboracion por nueve ingenios capitaneados por Luis de Belmonte; y El gobernador prudente, de Gaspar de Avila. (2)

En mi trabajo centrare mi analisis en la caracterizacion que de don Garcia Hurtado de Mendoza ofrece El gobernador prudente: en esta pieza se destacan las virtudes de don Garcia como vasallo leal a su rey, militar avisado y gobernador prudente y justo al que no solo le importa la conquista territorial, sino sobre todo la conquista espiritual de las almas. El resultado de conjunto, como no podia ser de otra manera, es una vision altamente idealizada del personaje, retrato modelico de un gobernante cristiano, en el que el aspecto religioso constituye uno de los rasgos mas destacados.

1. LOS ANTECEDENTES HISTORICOS: EL ENFRENTAMIENTO ENTRE ERCILLA Y HURTADO DE MENDOZA

Para comprender la razon ultima de la redaccion de estas obras, debemos remontamos a algunos sucesos historicos anteriores. Recordemos que La Araucana de Ercilla presenta la peculiaridad de ser un poema epico sin heroe: quien deberia, sobre el papel, ser el protagonista principal de la epopeya tras la muerte de Valdivia, el nuevo capitan de las huestes espanolas, don Garcia Hurtado de Mendoza, aparece, si, mencionado elogiosamente en algunas ocasiones, pero en modo alguno alcanza la categoria de heroe epico. Si queremos buscar un heroe en La Araucana, este seria colectivo: el pueblo mapuche en defensa a ultranza de su libertad; y, si hubiera que individualizarlo en la persona de uno de sus protagonistas, entonces pensamos, sin duda, en el toqui Caupolican.

Pues bien, la razon de ese retrato "de bajo perfil"--por asi decir--con que aparece caracterizado el Marques de Canete en La Araucana la tenemos en el enfrentamiento personal que tuvo lugar entre don Garcia y Ercilla en la ciudad de La Imperial en 1558. En efecto, despues del regreso de las tropas espanolas de su expedicion al canal de Chacao y el archipielago de Chiloe, se celebraron en La Imperial unas fiestas y justas, en las que se produjo cierto incidente ("un caso no pensado") como resultado del cual Ercilla fue detenido por orden de don Garcia y condenado a muerte, aunque luego esa pena le fue conmutada por la de destierro. (3) Lo evoca Gongora Marmolejo en su cronica Historia de todas las cosas que han acaecido en el Reino de Chile (286-87), y disponemos tambien del testimonio del juicio de residencia a don Garcia (ver Campos Harriet 187); pero me interesa recordar lo que escribe el propio Ercilla en su celebre poema. Asi, en el canto XXXVI:
   Turbo la fiesta un caso no pensado,
   y la celeridad del juez fue tanta,
   que estuve en el tapete ya entregado
   al agudo cuchillo la garganta;
   el enorme delito exagerado
   la voz y fama publica le canta,
   que fue solo poner mano a la espada,
   nunca sin gran razon desenvainada.


Ademas, en el canto siguiente, el XXXVII y ultimo, califica a don Garcia de "mozo capitan acelerado". Sin duda, al momento de componer La Araucana Ercilla no habria olvidado todavia este grave incidente personal, y he aqui la razon que explicaria el no haber dado el suficiente relieve a la figura de don Garcia. Recordare a este respecto que Ona, en el exordio de su Arauco domado, escribia que una de las razones que le movian al componer su obra era precisamente "ver que tan buen autor, apasionado, / os haya de proposito callado".

2. LA IMAGEN DE DON GARCIA EN EL GOBERNADOR PRUDENTE

En sus cuatro anos de gobernacion, 1557-1561, el Marques de Canete habia avanzado notablemente en la pacificacion de aquel "Flandes indiano" que fue Chile. (4) Las tres obras dramaticas de encargo presentan, como es natural en piezas que nacen con voluntad panegirica, varios puntos en comun a la hora de trazar la figura de don Garcia con perfiles positivos, si bien cada una de ellas presenta sus propias peculiaridades o focaliza su atencion en determinados aspectos. El elogio de don Garcia lo vamos a encontrar puesto en boca de distintos personajes: todos (amigos y enemigos, hombres y mujeres, jovenes y viejos) ponderaran su nobleza, prudencia, valor, generosidad, espiritu de justicia, etc. Las palabras elogiosas, el reconocimiento de sus meritos y virtudes forman un panegirico completo. Y, por supuesto, tambien sus propios hechos y sus palabras en escena serviran para trazar su idealizado retrato. En efecto, las tres comedias nos lo presentan como un general valiente y previsor, generoso, nada codicioso (no son posibles las acusaciones de codicia porque, se insiste, la tierra de Chile es pobre), un magnifico gobernador, piadoso y cristiano, fiel a su rey y con un firme proyecto de pacificar el rebelde territorio araucano para lograr la consecucion de una monarquia catolica y universal. Pero lo vamos a ver con mas detalle en el analisis de El gobernador prudente.

La comedia de El gobernador prudente de Gaspar de Avila fue publicada en 1663, en la parte XXII de Comedias escogidas, seguramente de forma postuma. (5) Segun Medina, sus fuentes son La Araucana de Ercilla (1589) y la biografia de Suarez de Figueroa (1613). Pero, como recuerda Patricio Lerzundi, el dramaturgo tambien disponia de Algunas hazanas de nueve ingenios y de Arauco domado de Lope. Para Jose Toribio Medina, la comedia habria sido escrita poco despues de 1613. Pero, como acertadamente senala Lerzundi, no puede ser anterior a 1622-1625, por las precisas alusiones que contiene a los martires jesuitas del Japon. (6)

Repasare ahora algunas opiniones vertidas por la critica sobre ella. Asi, por ejemplo, Medina comenta lo siguiente:

Escrita al mismo proposito que la de los nueve ingenios, y aun, muy probablemente, con anterioridad a ella, y con colores mas subidos en el realce de la figura del protagonista, fue El Gobernador prudente, de Gaspar de Avila. Su titulo esta indicando ya que su autor iba a pintarnos a don Garcia Hurtado de Mendoza bajo un aspecto muy diverso de aquel con que lo caracterizo Ercilla, no siendo otra cosa, en el fondo, que la replica al calificativo de "mozo capitan acelerado" con que se le ve tildado en La Araucana. Lo que no es posible decir es si Avila quiso vindicar la memoria del que fue gobernador de Chile por inspiracion propia, o si para ello medio todavia alguna influencia, manifestada en recompensa pecuniaria o en otra forma, de la familia de aquel (Prologo, 104-5).

Por su parte, Remedios Moran Martin comenta que en estas obras panegiricas las cronicas y la literatura se dan la mano al esbozar los aspectos de la imagen de don Garcia que el mismo--y luego su hijo--quiso difundir, pero echa en falta la presencia en estas piezas del discurso politico, de su actuacion gubernativa. (7) En su opinion, en estas obras "don Garcia se desdibuja como politico y como funcionario para convertirlo en un heroe que no llega a convencer" (76).

Mencionare, por ultimo, la opinion de Moises R. Castillo:
   Ciertamente la obra de Avila manifiesta esa doble vision con
   respecto a la conquista: su proposito encomiador de la figura de
   Don Garcia, noble ilustre que lleva por fin "la paz" y "la verdad"
   a Arauco rebelado, sirve en notable medida como plataforma para
   criticar la actuacion negligente y avariciosa de los militares que
   hasta entonces habian gobernado ese fiero territorio (96).


Podria anadirse algun juicio critico mas, pero mejor pasar ya al analisis de la pieza de Avila. Como ya anticipe, en ella el elogio de don Garcia es total y abarca diversos aspectos: todo seran encomios, salvo alguna acusacion aislada por parte de los indios, que en realidad se refiere mas bien a la actuacion de los gobernadores anteriores (codicia de Valdivia, imposicion de tributos excesivos...).

En la Jornada I solo encontramos una alusion a don Garcia, en el tramo final. Ocurre que este primer acto dramatiza los hechos historicos anteriores a su llegada a Chile, esto es, la rebelion araucana y la muerte de Valdivia. Se muestra en las escenas iniciales la eleccion de Caupolican como capitan de los araucanos; se plantea la rivalidad amorosa de Tucapel y Lautaro por Guacolda; y apunta ya la importancia del binomio religion / supersticion (episodios de las consultas al magico Fiton y a Eponamon, divinidad araucana equiparada por los cristianos al Demonio). Esa primera alusion a don Garcia tiene lugar precisamente cuando, tras su victoria, los araucanos acuden a honrar a su "Eponamon soberano" (838), quien les pide que se aperciban de nuevo para la pelea porque a los espanoles les viene socorro desde el Peru:
   ... el hijo de aquel virrey
   que alli gobierna prudente,
   a su rey tan obediente
   como observante en su ley,
   viene ya surcando el mar.
   Prevenios a la defensa,
   porque es arrogante y piensa
   que os ha de poder domar (862-69).


Como vemos, ademas del elogio al gobierno prudente del padre como virrey del Peru, obediente a su monarca (don Garcia va a tener ese modelo), esta primera alusion --hecha desde el punto de vista del enemigo--presenta a don Garcia como arrogante, pues "piensa / que os ha de poder domar". Las palabras resultaran profeticas a la larga, y la eleccion del verbo domar en esta primera alusion a don Garcia no me parece gratuita, pues los espectadores ya sabian que su actuacion daria como resultado final un Arauco domado.

En la segunda y la tercera jornadas la figura de don Garcia dominara por completo el panorama, bien por su presencia efectiva en escena, bien por los elogios a su persona puestos en boca de los espanoles y tambien de sus enemigos araucanos. Asi, al comienzo del tercer acto se producira un significativo dialogo entre los indios, que creen que don Garcia ha quedado enganado y descuidado tras la falsa embajada de paz que le han enviado con Colocolo:
Caupolican    Que talle tiene?

Colocolo           Valiente

             parece.

Rengo            El rostro?

Colocolo              Excelente.

Lautaro       Airoso cuerpo?

Colocolo           Bizarro,
             aunque sin mucho desgarro,
             que es reportado y prudente.
             Con particular destreza
             parece que en sus acciones
             se extremo naturaleza
             compasando sus razones,
             su ingenio y su gentileza.
             Y si puede el enemigo
             obligarnos a respeto
             y amor, claramente os digo
             que le soy en lo secreto
             del alma inclinado amigo (1814-28).


Colocolo le pide que, si lo atrapa vivo, no lo mate, y Caupolican asi lo promete. A tal punto llega la admiracion despertada por el enemigo espanol.

Para una mayor claridad expositiva, en lo que sigue voy a separar mis comentarios en tres apartados: (8) 1) la faceta de don Garcia como buen gobernante, destacada desde el propio titulo; 2) los elogios como militar; y 3) por ultimo, pero muy importante, los aspectos religiosos unidos a su persona y actuacion.

2.1. Don Garcia como gobernador prudente

Frente a Arauco domado y Algunas hazanas, que ya desde el titulo ponen el enfasis en el aspecto belico de la materia (don Garcia como capitan capaz de someter la rebelion araucana), la pieza de Gaspar de Avila focaliza su atencion--ya lo observo Medina--en la buena gobernacion de don Garcia. El titulo de la comedia resulta, pues, bien significativo. Recordemos que, segun las teorias sobre el buen gobierno vigentes en el Siglo de Oro, la prudencia era una de las principales virtudes que debia adornar al gobernante. (9)

En la obra de Avila, esa caracterizacion de don Garcia como buen gobernante, sabio y prudente pese a su mocedad (tiene unos veintidos anos a su llegada a Chile), la encontramos destacada desde su primera aparicion en escena hasta el cierre de la obra. En efecto, en la escena inicial de la segunda jornada, don Luis de Toledo, Villagran y Bocafria comentan el proximo arribo del nuevo gobernador; Villagran dice a don Luis que la llegada causara alegria:
   porque este reino os concedo
   que estaba menesteroso
   del gobierno y la prudencia
   de un pecho tan valeroso;
   si bien, en la resistencia
   que hace, estoy temeroso
   de que es muy poco el poder
   que el nuevo gobernador
   trae, si pretende poner
   freno al resuelto valor
   de Arauco, a mi parecer (899-909).


Villagran explica que los indios rebelados son "valentisimos soldados" (913), que "saben rendir y matar / y ponen al pelear / el corazon en las manos" (917-19); y comenta que tratarlos con excesivo miramiento al comienzo de su mandato sera contraproducente:
   Y si los va acariciando
   con blandura, el dano entiendo
   que se ira multiplicando,
   que han empezado venciendo
   y han de proseguir negando (920-24).


Cuando le pregunta por su edad, don Luis responde que don Garcia tiene veintidos anos; y sigue este dialogo entre ambos:
VILLAGRAN       Pedia
             esta empresa mas edad,
             que aunque es su capacidad
             tanta como su osadia,
             la experiencia suele hacer
             lo mas por si, cuando ya
             falta al valor el poder.

DON LUIS        Si en eso el remedio esta,
             menos hay ya que temer.
             En el juvenil ardor
             del nuevo gobernador
             viene la virtud cifrada,
             la experiencia anticipada,
             y en su ser propio el valor.
             Que esta generosa rama
             el antiguo fruto aclama
             de aquel arbol de Mendoza,
             por quien Espana se goza
             con los triunfos de su fama (926b-44).


Sigue luego un largo pasaje con la descripcion de la genealogia de la Casa de Canete (950-1105) en boca de don Luis (tomada de Suarez de Figueroa, como anota Lerzundi), la cual se remata con estos versos:
   Y asi, desta sangre el mundo
   la sucesion deseada
   espera, porque se hereden
   en ella grandezas tantas (1106-9).


Con salvas de arcabuces desembarca don Garcia. Villagran, al darle la bienvenida, insiste en su gran valor, pese a que no esta todavia en la edad madura:
VILLAGRAN   Vuesenoria, senor,
            sea en Chile bien llegado,
            que ya viendole, mejor
            se ve que el ser deseado
            fue debido a su valor;
            que si no en edad madura,
            con alma entendida y pura
            ya deste reino parece
            que con guerra y paz ofrece
            la restauracion segura (1114-23).


Villagran pone a sus pies el baston que, segun el, recibio de Valdivia, y le ofrece como regalo de bienvenida doce barras de oro. Pero don Garcia senala que no quiere "presentes sobrados" (1151) estando como esta la tierra oprimida por la rebelion de los indigenas. Y, con los argumentos que siguen, esboza en su discurso las que habran de ser las lineas maestras de su gobierno (justicia, clemencia, piedad, ejercicio del poder sin tirania, cobro de impuestos no excesivos ...):
DON GARCIA   Los que en su gobierno estan
             deben, senor capitan,
             servir solo de tutores
             y no ser usurpadores
             de aquello que no les dan.
             Con quien tributa rendido
             debe el que es obedecido
             usar tambien de clemencia,
             que nunca esta la obediencia
             segura en el ofendido.
             Demas de que es tratar mal
             al inferior, si es leal,
             con intento temerario
             hacer lo que es voluntario
             esclavitud natural.
             No ha de ejercitar tirano
             su poder el poderoso,
             que el principe soberano
             no llega a ser venturoso
             por serlo, si no es humano.
             Demas de que el absoluto
             cruel menor hace el fruto,
             que yo por mi cuenta hallo
             que es afligir al vasallo
             dificultar el tributo.
             Y asi, no me he de espantar
             de que se muestre al pagar
             el domestico impaciente,
             procurando inobediente
             morir por no tributar.
             Aligerar es razon
             a los que quedan amigos
             el tributo y la opresion
             y sera en los enemigos
             menor la conjuracion,
             que no por eso el valor
             ha de faltar peleando
             al castigo de su error,
             que el empezar obligando
             hara su culpa mayor.
             Demas de que los cristianos
             siempre han de mostrarse humanos,
             que son prudentes acciones
             conquistar los corazones
             antes de rendir las manos.
             Y a mi, en efecto, me envia
             aqui el Marques mi senor
             con su intencion y la mia,
             si a castigar con rigor,
             a obligar sin tirania.
             Y pues vengo a reducir,
             a dar y a restituir,
             mal podre en esta ocasion
             cumplir con mi obligacion
             empezando a recibir (1154-208).


La cita es larga, pero las palabras de don Garcia plantean algunos puntos importantes: hay que aligerar los tributos a los indios amigos; los cristianos deben mostrarse ante ellos humanos, obrando siempre con prudentes acciones; su intencion es rendir los corazones antes que las manos; su padre lo envia a "castigar con rigor", pero al mismo tiempo a "obligar sin tirania", etc. Como sabe que hay indios enfermos que mueren por causa de su pobreza, decide que con ese dinero del tributo, unido al escaso caudal propio que puede aportar, se construya un hospital; actitud caritativa que, en cualquier caso, no le hara olvidar el castigo de los rebeldes: "que si curo los enfermos, / tambien se matar los vivos" (1222-23).

La escena siguiente es muy significativa porque en ella la actuacion de don Garcia como gobernador se imbrica con el elemento religioso. Ocurre que se ve pasar el Santisimo Sacramento que un sacerdote lleva a algun indio, y don Garcia decide que vayan todos acompanandolo, porque el recibimiento preparado para el es mejor que se dedique a Dios; ademas, considera el encuentro como un buen pronostico. Acto seguido, don Luis detiene a Villagran por haberse alzado con el poder (1314 y ss.), por orden de don Garcia, quien en la escena anterior lo habia tratado con mucha cortesia y miramiento. Inmediatamente despues vemos a don Garcia postrado en el suelo para que el Santisimo pase por encima de el. Entonces el propio Villagran, al ver tal rasgo de piedad y humildad, reconoce la justicia de su detencion, "que el que tanto en Dios se ajusta / con humilde corazon / no puede hacer cosa injusta" (1320-22). (10)

En este pasaje se da la autocaracterizacion de don Garcia: sus hechos y palabras lo retratan en escena. En el siguiente bloque escenico, sera presentado por otros, concretamente desde el punto de vista araucano. En efecto, Caupolican reprocha a Lautaro que este descuidado en amores cuando ya se halla en Chile quien viene a combatirlos; los que le han visto llegar afirman que "es un valiente espanol" (1396), pero Tucapel se pregunta:
TUCAPEL    Que valiente puede ser
          el que entra en Chile acortando
          sus tributos y obligando
          con blandura y sin poder? (1397-400).


Por su parte, Colocolo menciona su "prudente valor" (1405), con el que gana amigos y rinde enemigos. Hay un elogio indirecto en las palabras del anciano araucano, pues aunque pretenden generalizar, en realidad se inspiran en la actitud mostrada por don Garcia al llegar a territorio chileno. Asi le advierte a Caupolican:
COLOCOLO   Si hay algo que os pueda dar
           en su venida cuidado,
           es solo el haber entrado
           empezando a granjear,
           que ese prudente valor
           ha entrado ganando amigos
           para hacer los enemigos
           menos y rendir mejor.
           Y cuidado es menester,
           que los capitanes sabios
           que entran deshaciendo agravios,
           muy cerca estan de vencer (1401-12).


Entonces Caupolican manda en embajada a Colocolo, para que diga a don Garcia que se vuelva al mar si no quiere morir como Valdivia:
   que solo le advierto yo
   que ya el tiempo se acabo
   en que estuvo introducida
   su tirana potestad
   y su ambiciosa intencion
   por divina imposicion
   de alguna oculta deidad (1422-28).


Colocolo le previene de nuevo sobre la resuelta determinacion de don Garcia y le aconseja que no lo incite pasando al ataque:
COLOCOLO   Ya que siempre me decis
           que en este valle araucano
           sirvo de oraculo humano,
           hoy mal camino elegis
           si quereis amedrentar
           al que de suyo nacio
           altivo y se resolvio
           a morir o a conquistar (1437-44).


Volvamos de nuevo ahora al campo espanol. La conversacion de don Garcia con don Luis de Toledo, don Felipe de Mendoza y Bocafria nos entera de que el gobernador ha dado un pregon para que se presenten ante el todas las personas ofendidas, cualquiera que tenga alguna queja.11 Ha acudido un indio cristiano al que Villagran le saco de su buhio dos barras de oro, y don Garcia ordena que se le devuelvan de las doce que constituian su regalo de bienvenida. Cuando don Felipe replica que faltara dinero para el hospital, da esta ejemplarizante respuesta:
DON GARCIA   Lo primero, al gobernar,
             se sigue el restituir
             y luego el distribuir
             sin ofender ni quitar;
             que en las obras se condena
             y por malo se senala
             el que consiente la mala
             para conseguir la buena.
             Y asi, la ley que previene
             estos casos mas me incita
             a volver lo que se quita
             que a dar lo que no se tiene (1529-40).


Y sigue el elogio de un gobernador tan prudente en labios del gracioso Bocafria:
BOCAFRIA   Yo afirmare de mi mano,
           segun lo que alcanzo yo,
           que desde que Adan peco
           no ha visto el genero humano
           ministro tan puntual,
           gobernador tan prudente,
           vasallo mas obediente,
           ni tan digno general.
           Puede ser Vuesenoria
           general de un escuadron
           de martires del Japon,
           todos de la Compania.
           Generalisimo puede
           ser de los anacoretas
           del yermo, a quien los profetas ...
           Pero basta, aqui se quede,
           porque aun no he mirado apenas
           el Flosantorum primero
           de Villegas, y no quiero
           meterme en vidas ajenas (1541-60).


Dejando de lado la mencion de los martires jesuitas del Japon (1549-52), importante para la datacion de la comedia, interesa la alusion al Flos Sanctorum de Alfonso de Villegas, que tampoco me parece gratuita pues, como se nos dira algo mas adelante, don Garcia terminara siendo denominado por los indios "San Garcia": indicio de que del panegirico se va a pasar a la hagiografia. Mas adelante volvere sobre esta cuestion. (12)

Otro rasgo mas de buen gobernante lo encontramos todavia en esa misma escena: se comenta que ha salido para el Peru el navio que lleva presos a Aguirre y Villagran, lo que es buena muestra de que don Garcia no ha venido solo a castigar "rebelados corazones" (1568), sino a ejercer la justicia entre los propios espanoles, castigando a quien lo merezca:
DON GARCIA   Dos partes distintas son
             letras y armas, pero aqui
             las dos se juntan por si
             en una conforme union;
             y asi, en la empresa que sigo
             viene a ser tan necesario
             como rendir al contrario
             el castigar al amigo (1573-80).


Tenemos, pues, un retrato de don Garcia diestro igualmente en armas y letras, segun el topico clasico, impartiendo justicia por igual a espanoles y araucanos. Otro discurso donde explicita su programa de gobierno lo pronuncia con ocasion de la embajada de Colocolo. Don Garcia, cortes, ha pedido que den asiento al embajador araucano, lo que molesta a su hermano don Felipe; esta es su mas que digna replica:
DON GARCIA   Por el honor del vencido
             se reputa el vencedor;
             y como miro al blason
             a que aspiro en la victoria,
             por hacer mayor su gloria
             les doy esta estimacion.
             Y no podremos perder
             nada, Arauco no domado,
             cuando hayamos obligado
             a los que pueden vencer;
             que estando este bien dudoso,
             ignorancia hubiera sido
             anticipar el vencido
             la ofensa del vitorioso.
             Y caso que deste error
             sobre alguna parte aqui,
             siempre son buenas por si
             las dadivas del honor (1591-608).


No nos extranara, pues, que a continuacion Colocolo elogie con palabras hiperbolicas a don Garcia en su saludo:
COLOCOLO   Deidad humana, espanol,
           claro honor de los Mendozas,
           que en el primer arrebol
           de tu juventud te gozas
           lleno de rayos del Sol,
            el te guarde! (1609-14a).


Merece tambien comentario la escena con la india Guacolda prisionera, que pone de relieve la cortesia (pero tambien la prudencia) del gobernador. Don Felipe y don Luis la han traido presa y ella les pide que la maten, si son caballeros. Discuten ambos por la posesion de la india, actitud que justifica Bocafria: ha habido "saetazo de Cupido" (2107) y hay que tener en cuenta que los dos espanoles "son mozos y estan a diente" (2111). "Libre los dos la dejad", sentenciara don Garcia (2114), orden que no solo subraya su caballerosidad, sino ademas su prudencia, pues sabe que una mujer tan bella puede causar problemas y rivalidades en el campamento:13
DON GARCIA   Conozco que es su beldad
             la causa desta porfia.
             Y si amorosas pasiones
             turban honrosos blasones,
             menos danoso ser puede
             que libre una india quede,
             que presos dos corazones
             [...]
             Libre estas (2116-28a).


Guacolda insiste entonces en que no pide la libertad sino la muerte, pues darsela sera un rasgo de piedad, atendiendo a su adversa fortuna. Don Garcia le pregunta por que aborrece la vida y ella se explica con lenguaje galante, al tiempo que elogia al jefe de los espanoles, al que califica de
   Capitan prudente y sabio,
   a cuyos valientes hechos
   la restauracion de Chile
   tiene reservada el cielo (2138-41).


En una escena posterior, una legion de indios acudira a someterse a "San Garcia", explicando que, si se rebelaron, fue por el mal tratamiento que les dio el gobernador anterior, "que a tratarlos con agrado, / ellos supieran sufrir, / obedecer y servir" (2430-32), tal como afirma don Felipe. Don Garcia acepta gustoso todas las disculpas, y los indios se muestran dispuestos a labrar las minas y a poblar los lugares despoblados. De nuevo sus palabras ponen de manifiesto su buen juicio:
DON GARCIA   Solo el fin de mis cuidados
             es ese: si ellos me dan
             la tierra como la hallo
             Valdivia, no tendre yo
             razon de pedirles nada.
             Verla quiero restaurada,
             pero destruida no (2444-50).


Cuando don Felipe le pregunta que tributo han de pagar los indios, responde que lo dejara a la libre eleccion de ellos (2451-60). Eso si, don Garcia deja claro que, si los araucanos se obstinan "arrogantes y tiranos" (2486) en la rebelion, el sabra defender "nuestro derecho":
DON GARCIA      Mal haran
             si, arrogantes y tiranos,
             pretenden los araucanos
             impedir nuestro derecho,
             que si a estos les doy el pecho,
             para ellos guardo las manos (2485b-90).


Don Felipe anuncia la decision de los indios de poblar diez lugares y de dar tributo doblado. Don Garcia reitera la idea de que antes no tributaban porque los trataban mal, y ofrece nuevas lecciones de buen gobierno, que pueden resumirse en los versos de esta quintilla:
Don Garcia   Traten solo de agradar
             los que quieren gobernar
             y lograran su intencion,
             que aun hay en la sujecion
             modo tambien de obligar (2541-45).


En suma: prudencia y sentido comun aplicado a todos los ordenes de las cosas, justicia ejemplar tanto para los indios como para los espanoles, un trato amistoso e imposicion de unos tributos no excesivos, son algunos de los pilares que sostienen la buena gobernacion de don Garcia.

Diversos detalles a lo largo de la comedia van poniendo de relieve la actuacion de don Garcia como jefe militar avisado y sagaz frente a los rebeldes araucanos. Cuando Caupolican se apresta al combate, se alude a la enorme desventaja numerica de los espanoles (trescientos frente a 100.000 indios), lo que causa el comentario admirado de Lautaro:
LAUTARO    Que con trecientos soldados
          se atreva un hombre a venir
          a conquistar y a rendir
          cien mil tigres conjurados! (1481-84).


Ademas, don Garcia es perspicaz, pues descubre que la embajada de paz de Colocolo es un engano: don Felipe interpreta la peticion de cese de hostilidades que hace el anciano como una muestra del temor araucano, pero don Garcia, mas avisado, advierte que se trata de un "ardid cauteloso, / como lo vereis despues" (1735-36); es decir, tiene la clarividencia suficiente para anticipar lo que va a suceder. De este modo argumenta su deduccion:
DON GARCIA   Venimos a restaurar
             lo que ellos saben ganar,
             y cuando matan y hieren,
              piden partido? Estos quieren
             solamente asegurar,
             y debajo de traicion
             nos encubren su intencion,
             que en ella arguye malicia
             argumentar la injusticia
             y abrazar la sujecion (1739-48).


Don Luis le pregunta por que ha disimulado entonces conocer la industria del enemigo. Es que don Garcia se piensa valer de ella: los indios creeran que esta descuidado y de este modo los podra castigar mas facilmente. Don Felipe pondera su saber y su valor:
DON FELIPE      Hoy veremos
             rendidos por tu saber
             del araucano poder
             los arrogantes estremos (1780b-83).


Otro rasgo destacado en el retrato militar de don Garcia es la ausencia de orgullo. No es solo que no se jacte, cuando pudiera hacerlo, de algunas acciones o proezas, sino que advierte y amonesta a los demas para que tampoco lo hagan. Asi, cuando Bocafria se equipara chistosamente con el Cid por su valentia, don Garcia le recomienda prudencia y no cantar victoria antes de tiempo (son las palabras finales del segundo acto):
Don Garcia   Si, pero habeis de advertir
             que anticipais el decir,
             que primero es el hacer
             donde es prudente el poder;
             y solo en el presumir
             menos valiente os quisiera,
             que la hazana verdadera
             es la que no se previene,
             y luce mal cuando viene
             de aquel que menos se espera (1795-803).


Y lo mismo sucede hacia el final de la comedia, cuando los indios, vencidos, acuden a someterse. Don Garcia se muestra humilde, pues pide que salgan a recibir a los indios don Felipe y don Luis: "Mi humildad podria / responder por mi" (2373b-74), explica. Al mismo tiempo, trata de minimizar los elogios que le dedica Bocafria:
Bocafria     Ser mereces el primero
             de los de Espana.

Don Garcia      Eso quiero
             que este conmigo escusado,
             que desdice a un buen soldado
             el parecer lisonjero (2381-85).


Ademas don Garcia da muestras de su valor peleando personalmente contra los indios, aunque sean 30.000 los reunidos para atacarles (1835-46). Tucapel, abatido, anunciara que los suyos huyen heridos "del rayo de don Garcia" (1926). Efectivamente, la falsa embajada de paz no ha enganado al gobernador, sino que han sido ellos los enganados por su astucia. A diferencia de lo que sucedio al vencer a Valdivia, Caupolican se muestra sorprendido del valor de los espanoles:
CAUPOLICAN    Como es, decid, vuestro acero,
             cristianos, tan diferente
             de los que mate primero?
              Como con tan poca gente
             haceis estrago tan fiero?
              Adonde estas, don Garcia? (1974-79).


Y a continuacion, desafia a don Garcia: en un rasgo caballeresco, le propone que la guerra se reduzca a un combate personal entre ellos dos. Don Garcia acepta, pero le pide que se quite la corona que lleva (se la dio su companera Fresa, y a ella Eponamon), pues la corona de Arauco pertenece al rey de Espana y no puede consentir "esa injusta tirania" (1997) de verla puesta sobre otra cabeza. Tras mantener una discusion sobre las causas de la conquista (en el siguiente apartado volvere sobre esto), don Garcia hace huir al capitan de Arauco, hecho que comentan don Luis y don Felipe. Al valor se suman en este momento nuevos rasgos de prudencia: es mejor que Caupolican huya, afirma el gobernador, porque de esa manera muestra a todos los indios que siente temor, y eso es preferible a tenerlo vencido y preso en su poder. Don Felipe insiste en su idea de seguir el alcance, persiguiendo a los araucanos que huyen, pero don Garcia se opone: los indios son muchos y ellos pocos; es mejor dejarlos ir. De nuevo, por tanto, da muestras de ser un capitan prudente:
DON GARCIA   Cuando hay fuerza de poder
             se ha de seguir la victoria,
             pero cuando viene a ser
             con ardid, la mayor gloria
             es no volverla a perder.
             Ya los indios rebelados
             han visto a sus defensores
             huir y, desenganados,
             han de volver inferiores,
             y en su culpa escarmentados.

DON LUIS     Discurre Vuesenoria
             en todo como prudente (2038-49).


Mas adelante, Caupolican disculpara la cobardia de otros, ahora que el ha probado tambien la "valiente espada" (2290) de don Garcia. Y se pregunta sorprendido: " En tal edad tanto brio?" (2291). En opinion de Rengo, a don Garcia, pese a su juventud, le obedecen los cuatro elementos; y Tucapel senala que el capitan espanol auna en su persona la prudencia y el saber con la valentia, confirmando la caracterizacion que se viene ofreciendo de un don Garcia al que obedecen los cuatro elementos:
RENGO     El aire le obedecio
          en el mar cuando paso
          hasta nuestra tierra; y luego
          en sus venas todo el fuego
          de la esfera se infundio.

TUCAPEL   Si no toca a recoger,
          era fuerza el revolver
          cuando el socorro venia:
           no bastaba valentia,
          sino prudencia y saber? (2311-20).


Ademas Caupolican se queja de Colocolo, quien se disculpa reconociendo que le engano la prudencia de don Garcia, pese a ser tan mozo. El caudillo araucano dice que intentaran sorprender a los espanoles mientras se preparan para celebrar el bautizo de Guacolda, pero Colocolo se teme lo peor:
COLOCOLO   Ruego al Sol que no volvamos
           deshechos de la emboscada,
           con la intencion castigada,
           que es astuto y valeroso
           y ha de vivir cuidadoso
           de no descuidarse en nada (2355-60).


Y mas adelante, en el momento previo al ataque, Colocolo reconoce de nuevo que don Garcia lo engano antes y que siempre esta prevenido: "Despues que a mi me engano, / no me atrevo a pensar yo / que ha de descuidarse en nada" (2576-78). En efecto, al ver que los espanoles estan armados (pensaban sorprenderlos descuidados, con motivo de la fiesta), Colocolo aconseja la retirada, insistiendo una vez mas en lo "prudente y advertido" que es don Garcia:
   que deste hombre solo siento,
   segun en cualquiera intento
   es prudente y advertido,
   que trae a su Dios metido
   en su mismo entendimiento (2616-20).


Una ultima serie de elogios se anaden en la escena final. El segundo ataque de los indios, lanzado en el momento del bautizo de Guacolda, tambien ha fracasado. Las palabras de la araucana suponen primero un nuevo elogio de don Garcia (263860), luego una advertencia a Arauco para que se bautice:
GUACOLDA   Tomate cuenta a ti mismo,
           Arauco, en tu barbarismo,
           que el vencimiento mayor
           es el conocer tu error
           con la crisma del bautismo (2666-70).


La derrota araucana es total, y con ella el triunfo de don Garcia, quien de nuevo da muestras de que sabra perdonar piadoso:
COLOCOLO     Domado Arauco te ruega
             que, pues a tus pies rendido
             ya tributario se entrega,
             que lo perdones vencido.

DON GARCIA   Nunca mi piedad se niega,
             que aunque el seros generoso
             parezca en algo danoso,
             solo quiero parecer
             riguroso hasta vencer,
             y en venciendo, ser piadoso.
             El verdadero triunfar
             es poder y no matar;
             y asi me hace insistir
             animoso en el rendir
             la gloria del perdonar.

COLOCOLO     Nueve victorias te han dado
             verde laurel, y has poblado
             diez ciudades, persuadiendo,
             peleando y corrigiendo.

DON GARCIA   Esta el mundo admirado;
             libre estais.

COLOCOLO     Y obediente
             te humilla Arauco la frente;
             y que eres, dira, senor,
             el piadoso vencedor
             y el gobernador prudente (2671-95).


Solo queda una coda final, que es el bautismo y muerte de Caupolican. Aqui el episodio tiene una importancia secundaria frente a lo que sucede, por ejemplo, en Arauco domado y ademas presenta variantes significativas:14 en efecto, la orden de matar al toqui no la da aqui don Garcia sino Reinoso, sobrino de Valdivia, que ha mandado empalarlo (se muestra una apariencia: "Corra una cortina y muestrelo empalado", 2710 acot.). Don Garcia se enfada ante esta cruel ejecucion: " Por vida del rey, tirano, / que estoy por darte la muerte / por hecho tan inhumano!" (2711-13), apostrofa a Reinoso. Este se disculpa diciendo que el caudillo araucano murio arrepentido y cristiano. La intercesion de Guacolda en favor de Reinoso permitira que de nuevo don Garcia se ejercite en el perdon, pero no sin antes lanzarle esta dura advertencia:
   pero no por eso abono
   su rigor inadvertido;
   que aunque las venganzas son
   disculpas del corazon,
   la nobleza del poder
   consistio en poderla hacer,
   pero no en la ejecucion (2724-30).


Cabe recordar, en fin, las palabras ultimas de la comedia, que resumen los rasgos principales del retrato de don Garcia Hurtado de Mendoza:
BOCAFRIA   Y porque otra parte cuente
           el fin esplendidamente,
           en esta fin da el autor
           al piadoso vencedor
           y al gobernador prudente (2751-55).


En suma, a lo largo de la comedia encontramos toda una serie de comentarios, en boca de los espanoles, pero tambien de los propios araucanos, que subrayan esa piedad y esa prudencia (aplicadas ahora al ambito de lo militar, como antes en lo que atania a la gobernacion) de don Garcia, que une en su persona rasgos de valor personal, saber, buen juicio, sagacidad, astucia ...

2.3. La importancia del elemento religioso

Se trata de un aspecto muy destacado en el desarrollo de esta comedia. Algunos detalles nos han ido apareciendo ya en los apartados anteriores, pero los sintetizare ahora recordando las escenas y los motivos esenciales.

2.3.1. La piedad religiosa de don Garcia

Ya he comentado la escena en la que se tumba en el suelo al paso del Santisimo Sacramento, que sirve para poner de relieve la piedad y la humildad del gobernador, y que--en esta comedia--va imbricada con el acto gubernativo de la detencion de Villagran. Otro detalle de ese comportamiento piadoso: cuando los indios se ofrecen a poblar algunas ciudades que han quedado deshabitadas por la guerra, don Garcia decide que la primera ha de ser la Concepcion, "porque tenga preeminencia / por el nombre, como es justo" (2476-77).

2.3.2. La justificacion de la conquista por motivos religiosos (15)

Un leitmotiv repetido a lo largo de la comedia es la idea de que, para don Garcia, resulta mucho mas importante la conquista espiritual que la territorial, es decir, el ganar las almas que el someter los cuerpos y las vidas. Es mas, don Garcia actua como un verdadero catequista que quiere ensenar a Colocolo y a Guacolda la falsedad de sus idolos y la existencia de un Dios verdadero. En efecto, cuando Guacolda pide a los espanoles que le den muerte, don Garcia le responde que la confunde "la ciega idolatria / de tu torpe entendimiento" (2224-25), y trata de aleccionarla con estas palabras:
DON GARCIA   Demonios son vuestros dioses
             y con enganoso intento,
             por asegurar las almas,
             os lisonjean los hechos.
             Solamente nuestro Dios
             es, Guacolda, el verdadero,
             y el que nos hizo de nada,
             estando siempre en si mesmo (2230-37).


Cuando Guacolda presa comenta su deseo de consultar con el dios que anuncio la llegada del espanol, su "Eponamon supremo" (2251), que suele contestar a las preguntas que se le hacen, don Garcia la anima a ello, pero antes le entrega un Agnus Dei con una astilla de la Cruz de Cristo. Senala la didascalia: "Abrese la pena, salen muchas llamas de fuego y humo" (2257 acot.), y de dentro de la pena se oye a Eponamon decir: "Reniego de su poder" (2258). Don Garcia la convence de que se trata de un espiritu blasfemo y Guacolda pide que se la admita en la ley del evangelio a traves del bautismo. (16) La alegria de don Garcia es grande, pues convertir a un infiel le parece la victoria mas honrosa de todas:
DON GARCIA   Y este si es glorioso triunfo,
             que en mas estimo, mas precio
             darle a Dios un alma sola
             que a mi rey un mundo entero (2282-85).


En efecto, el bautizo de Guacolda con el nombre de Maria se celebra hacia el final de la pieza, momento en que don Garcia insiste en que "el darle [a Dios] un alma / es el triunfo verdadero" (2554-55), al tiempo que don Felipe reconoce que esa es "Digna accion de tu saber" (2560).

Pero, sobre todo, la justificacion de la conquista de Arauco--por extension de America--en virtud de la extension de la fe catolica aparece explicitamente en un par de pasajes muy significativos en los que don Garcia debate con Colocolo, primero, y con Caupolican despues. En efecto, importantisima es la escena de la (falsa) embajada de paz de Colocolo. (17) Don Garcia muestra su deseo de que el mas anciano del Estado araucano conozca su "ciego error" y reciba la luz de la fe (1614b-1617). Colocolo protesta con estas palabras:
COLOCOLO   Y pues esta en opinion
           de sabio tu corazon,
           que le dais juzga prudente
           a nuestro espiritu ardiente
           culto de otra religion,
           cuando es ya rigor impio
           obedecer mandamientos
           de estranjero senorio,
           que siempre han de estar exemptos
           los actos del albedrio (1624-1633).


El venerable araucano pregunta directamente a don Garcia cuales son los argumentos que pueden justificar el dominio de los espanoles. Mas valor en la guerra? Pero los araucanos los han derrotado algunas veces. Un alma superior? Pero todos, espanoles y araucanos, tienen almas inmortales. Don Garcia, tras reconocer la prudencia del anciano representante Arauco, pleno de experiencia, razona que la justicia de los espanoles es evidente. Este pasaje es muy interesante pues escenifica esa especie de "debate legal" para justificar la jurisdiccion espanola sobre el territorio chileno. Sabe don Garcia que los araucanos estan enojados por los tributos excesivos; pero el les aliviara esa carga. Ademas defiende el justo derecho del monarca espanol sobre aquellas tierras porque el Papa y el rey son inmediatos de Dios en la tierra. Anade que fundara seminarios religiosos para ensenarles la doctrina cristiana:
DON GARCIA   Y asi, os pretendo fundar
             seminarios religiosos
             donde os puedan ensenar
             con preceptos amorosos
             la ley que habeis de guardar (1695-98).


Reconoce tambien que espanoles y araucanos son iguales en ser mortales, pero la fe catolica es sin duda superior a la indigena. En fin, el gobernador deja claro que cumplira con su honor, matando o muriendo. Colocolo, tras afirmar que queda convencido "en parte" (1719), dice que hablara con los suyos y le pide que, mientras tanto, suspenda el rigor de su acero. En aparte, anade este elogio de don Garcia (Colocolo cree que lo ha enganado con su tactica dilatoria, mientras se preparan mejor para la guerra):
COLOCOLO      ( Que bondad
           y que valor! No creyera
           tal ser de tan poca edad;
           pero en la reportacion
           tiene puesto el corazon
           y le falta en lo advertido,
           que aunque sabe, no ha sabido
           conocerme la intencion.) (1726b-33).


Un pasaje con funcion semejante lo tenemos en la escena del acto tercero en que se enfrentan en combate don Garcia y Caupolican. Tambien aqui se produce un intercambio de pareceres sobre la justicia del dominio que ejerce en aquellas tierras el rey de Espana:
CAUPOLICAN    En que se funda quisiera
             saber esta accion primera
             del dominio de tu rey?

DON GARCIA   En instruiros la ley
             de Dios, que es la verdadera (1998-2002).


Como vemos, de nuevo la conquista se justifica por motivos religiosos: la extension de la fe catolica. Aqui la escena no alcanza mayor desarrollo; simplemente, Caupolican reconoce el valor de don Garcia, antes de volver a pelear con el:
CAUPOLICAN   Si presumes blandamente,
             con arrogancia peleas:
             no me espanto que mi gente
             huya acobardadamente,
             ni que haya rey que se atreva
             a introduccion de ley nueva
             con vasallo tan valiente (2006-2012).


El gobernador prudente se remata, como ya he senalado, con el bautismo de dos de los personajes "catequizados" por don Garcia. Castillo valora asi este final, en el que Caupolican muere (pero con la garantia de salvacion para su alma) y Guacolda pide profesar como religiosa:
   De esta forma, los dos personajes que en el primer acto mostraban
   mas inquina contra los peninsulares acaban de muy diverso modo:
   Caupolican arrepentido, bautizado y muerto, sujeto de cruel, pero
   "necesario" y pio, ejemplo de la violencia espanola; y Guacolda
   monja y rezando por la victoria de los espanoles, reflejo del poder
   del adoctrinamiento y de la excelsa labor de los espanoles en
   Indias (106).


2.3.3. La denominacion de "San Garcia" que se aplica al personaje

Es un ultimo detalle que merece comentario: cuando quedan derrotados los araucanos, los demas indios que les seguian en la rebelion acuden en masa a someterse a los espanoles, momento en que comenta Bocafria: "Dicen que eres San Garcia / y que te quieren besar / los pies" (2371-73a). Como anota Lerzundi, esta denominacion de San Garcia estaba ya en el exordio del Arauco domado de Ona (" oh, sublime garza Sant Garcia!"). Y es ahora cuando parece cobrar mas sentido la alusion al Flos Sanctorum de Villegas: podriamos decir que del panegirico hemos pasado definitivamente a la hagiografia; don Garcia se ha convertido ya en San Garcia.

3. CONCLUSION

En esta comedia de El gobernador prudente de Gaspar de Avila, que forma parte de la campana de propaganda impulsada por la familia Hurtado de Mendoza (primero por el propio don Garcia y, tras su muerte, por su hijo), destacan varios elementos: en primer lugar, el retrato del personaje--ya desde el titulo--como buen gobernante que, pese a su mocedad, actua con prudencia, justicia, sabiduria, modestia y humildad. En segundo termino, encontramos la faceta belica: los elogios de propios y extranos, espanoles y araucanos, destacan continuamente su valor personal y sus dotes de mando militar, al tiempo que se pone de manifiesto su astucia, su sagacidad para descubrir el ardid de los araucanos (la falsa embajada de paz de Colocolo). En este retrato cobran importancia igualmente los elementos relacionados con la religion (don Garcia es piadoso, actua como un catequista con los indios y, al final, acaba equiparado a un santo). En suma, en esta obra panegirica de Gaspar de Avila don Garcia Hurtado de Mendoza es un personaje modelico y todas sus palabras y acciones conforman un compendio del buen gobernante. Diestro en armas y letras, este don Garcia / San Garcia es, como dijera Colocolo y recoge Bocafria en el ultilogo, el "piadoso vencedor" y el "gobernador prudente".

OBRAS CITADAS

Antonucci, Fausta. "El indio americano y la conquista de America en las comedias impresas de tema araucano (1616-1665)". En Relaciones literarias entre Espana y America en los siglos xvi y xvii. Coord. Ysla Campbell. Ciudad Juarez: Universidad Autonoma de Ciudad Juarez, 1992. 21-46.

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Campos Harriet, Fernando. Don Garcia Hurtado de Mendoza en la historia americana. Santiago: Andres Bello, 1969.

Castillo, Moises R. Indios en escena: la representacion del amerindio en el teatro del Siglo de oro. West Lafayette (Indiana): Purdue University Press, 2009.

De Paco, Mariano. "Andres de Claramonte y Gaspar de Avila: vision de las Indias". Murgetana 86 (1993). 131-144.

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Medina, Jose Toribio. Dos comedias famosas y un auto sacramental basados principalmente en "La Araucana" de Ercilla. Santiago/Valparaiso: Soc. Imprenta-Litografia Barcelona, 1915.

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Suarez de Figueroa, Cristobal. Hechos de don Garcia Hurtado de Mendoza, cuarto Marques de Canete. Madrid: Imprenta Real, 1613.

Carlos Mata Indurain

GRISO-Universidad de Navarra

NOTAS

* Este trabajo se enmarca en los proyectos Red Europea: Autoridad y poder en el Siglo de Oro del Programa Jeronimo de Ayanz del Gobierno de Navarra y TC/12 (Programa Consolider-Ingenio, CSD2009-00033) del Gobierno de Espana.

(1) Ver especialmente Dixon. Sobre la comedia genealogica y el mecenazgo de la nobleza en general, ver sobre todo Ferrer Valls Nobleza y espectaculo, y "Lope de Vega y la dramatizacion".

(2) Para el corpus de teatro sobre las guerras de Arauco remito como trabajos de conjunto a Lee y Lerzundi. Ver tambien Antonucci, Janik, Lauer y Mata Indurain "La Guerra de Arauco" y "El imaginario indigena".

(3) En El gobernador prudente encontramos una alusion a la prision de Ercilla, en el momento en que don Garcia previene sus tropas para la pelea (1767b-78). Todas las citas de El gobernador prudente son por la edicion de Lerzundi, pero con modificaciones en la puntuacion (senalo entre parentesis los numeros de verso).

(4) Por denominarlo con el sintagma que figura en el titulo de la cronica de Diego de Rosales.

(5) "De Avila conocemos pocos datos biograficos. Cervantes y Lope de Vega lo califican de ingenio aventajado. En realidad, tan solo se sabe, con plena certeza, que fue secretario de la marquesa del Valle" (Perez-Amador Adam 341-42). Ver Rubio Paredes y De Paco 1993, asi como el estudio de Medina en su edicion de El gobernador prudente, 1-8, y el de Hernandez Valcarcel en la de Comedias de Avila.

(6) Medina (20) senala los elementos que toma Avila de Ercilla y de Suarez de Figueroa.

(7) En este punto estoy en desacuerdo con Moran Martin, pues al menos El gobernador prudente si incide con cierto detalle en los aspectos relacionados con el gobierno. Eso si, como enseguida veremos, no se trata de que el dramaturgo reconstruya en su comedia todos los datos historicos de la gobernacion de don Garcia Hurtado de Mendoza, sino de proponerlo como ejemplo modelico de buen gobernante.

(8) A veces el deslinde no resulta facil de hacer, pues una misma escena puede aunar aspectos de esos tres apartados.

(9) Copiare la definicion de prudencia que trae Autoridades: "Una de las cuatro virtudes cardinales que ensena al hombre a discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello. [...] Se toma tambien por cordura, templanza y moderacion en las acciones". Recuerdense tratados como el oraculo manual y arte de prudencia, de Gracian; El gobernador cristiano, de Juan Marquez; Idea de un principe politico cristiano, de Saavedra Fajardo, etc. Ver Egido Las caras de la prudencia y El discreto encanto o Perez Martinez.

(10) El episodio del paso del Santisimo esta tambien en el Arauco domado de Ona, y Lope lo incluye asimismo en su comedia homonima, donde el gesto de don Garcia sirve como ejemplo de piedad y humildad, tanto para los indios como para los espanoles.

(11) Es decir, pone en practica lo afirmado por Colocolo de que "los capitanes sabios / que entran deshaciendo agravios, / muy cerca estan de vencer" (1410-12).

(12) Entre 1578 y 1589, Alonso de Villegas publico los cuatro volumenes de su Flos Sanctorum, a los que anadiria en 1594 el Fructus Sanctorum.

(13) Para los episodios amorosos entre espanoles y araucanas presentes en estas comedias, ver Mata Indurain "Cautivo quedo en tus ojos".

(14) Tambien el episodio de Galvarino (el indio al que los espanoles cortan las dos manos para escarmentar a los rebeldes araucanos) aparece tratado aqui de forma mas breve y menos tragica que en la pieza de Lope.

(15) Ver Perez-Amador Adam (para el teatro, 319-403).

(16) El contrapunto humoristico lo pone el chiste de Bocafria, que equipara al dios con un sodomita (2262-65).

(17) Castillo (100-2) ha destacado la importancia de esta escena.
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Author:Mata Indurain, Carlos
Publication:Hispanofila
Date:Jun 1, 2014
Words:8969
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