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Del "nivel cero de la politica" a la repolitizacion de las armas. Conminacion de la comunidad politica internacional a la Colombia del nuevo milenio.

Resumen

A raiz de los ultimos cambios sufridos en el panorama internacional, tras superarse la guerra fria, y luego de los atentados terroristas en suelo norteamericano durante 2001 y del despliegue armado de Estados Unidos en paises de Medio Oriente como Afganistan e Irak, se ha definido un nuevo perfil del orden mundial. Este nuevo perfil, resalta la existencia de paises de primer nivel, dominantes, y otros de segundo nivel, subordinados. Con el fin de ilustrar acerca de la posicion de Colombia en este nuevo orden, se presenta este articulo, que ahonda en nuestra evolucion historica reciente correlacionada con el conflicto armado actual.

Palabras clave: nuevo orden mundial, conflicto, teoria politica clasica, legitimidad, relaciones internacionales.

From "zero level in politics" to the re-machination of weapons. A mandate from the international political community to the Colombia of the new millennium

Abstract

A new profile of the world order has emerged as a result of recent changes in the international scene, after the cold war was over, and after the terrorist attacks in America in 2001 and the armed deployment from United States in Mid-East countries such as Irak and Afghanistan. This new profile highlights the existence of two kinds of countries: first class countries, the dominants, and second class countries, the subordinates. This article aims to ilustrate the Colombian situation in this new order, going into detail in our recent historic evolution, which is correlated with the present armed conflict.

Key words: new world order, conflict, political classical theory, legitimacy, international relationships.

Los imperativos del nuevo orden mundial: contexto de la crisis colombiana de los ultimos tiempos

En calidad de posicion agenciada por el primer mundo, a escala planetaria se ha tendido hace relativamente poco a superar las teorias realista [1] (1) y liberal clasica idealista [2] (2) como maximas directrices de las relaciones internacionales. En efecto, con relacion a aspectos puntuales y de manera no uniforme, en los ultimos tiempos se ha venido otorgando preponderancia creciente al neorealismo (teoria que propone una red globalizada de poder mundial, por lo que tambien se le conoce como "global o posnacional" [3]), al realismo neoclasico (3) y a la teoria neoliberal (4) en lo concerniente a la conformacion del nuevo orden mundial y al manejo de las relaciones internacionales. Esta transicion no implica el senalamiento de las teorias realista y liberal clasica idealista como erroneas, mas bien reconoce novedosas interpretaciones cuyo advenimiento ha impreso un viraje radical a la perspectiva analitica tradicional de los hechos inherentes a las relaciones internacionales [4].

Por constituir el eje discursivo a partir del cual se pretende integrar el presente escrito, cabe anotar que en el marco de las variaciones descritas la situacion de Colombia, en el plano del nuevo orden mundial y las relaciones internacionales contemporaneas, tambien ha experimentado profundas variaciones, derivadas esencialmente del hecho de que ha dejado de ser considerada como un apartado y poco significativo pais andino, para pasar a formar parte de algunas de las mas sentidas preocupaciones de la comunidad internacional [5].

1. Cambio de paradigmas en la percepcion del nuevo orden mundial

Mientras tuvo vigencia la guerra fria y de conformidad con lo sostenido por la teoria realista, los grandes problemas internacionales se enfocaron por lo regular desde el angulo de la seguridad nacional, identificando las principales amenazas en terminos de la geopolitica, y de conformidad con ello, se situo la defensa territorial como la maxima prioridad [6]. De ahi que, mientras esta concepcion impero casi como unica alternativa seria y viable, contrapesar el fortalecimiento de otros Estados a partir del continuo crecimiento militar propio resultara fundamental para todos los Estados interesados en su supervivencia. Bajo esta consideracion la unica posibilidad de mantener la paz es preparandose para la guerra, haciendo depender toda estabilidad de la neutralizacion militar de los oponentes potenciales. Conocida como el "balance de poder", hasta el nombre mismo de esta postura se evidencia a todas luces afin con sus presupuestos [7]. Historicamente tal concepcion fue practicada por las grandes potencias europeas desde que se firmo la paz de Westfalia en 1648 hasta el final de la guerra fria en el siglo xx [8] [9].

La ruptura de este esquema ha sobrevenido a partir del momento en que se ha hecho evidente una clara diferenciacion entre paises de primer nivel (en cuanto a poder mundial) y de segundo nivel (incapaces de rivalizar con aquellos). En la actualidad el primer nivel incluye las potencias mas importantes del mundo contemporaneo: Estados Unidos, Japon, Alemania, Francia y Gran Bretana. Autores como Hristoulas resaltan que la conformacion de este grupo es especial en la medida en que nunca antes en la historia de la humanidad todas las grandes potencias habian sido aliadas, y menos aun habian estado --en terminos generales--, de acuerdo sobre como tendria que estar organizado el sistema internacional [10]. Aunque algunos academicos consideran que otros Estados como Rusia, China y posiblemente India serian Estados "con importantes consecuencias globales", autores como Hristoulas piensan que tal argumento puede catalogarse como sobreenfatizado, pues si se examina el monto del actual Producto Nacional Bruto (PNB) y del gasto militar de tales paises, "ni siquiera se acercan al nivel de desarrollo economico y a la capacidad militar de las grandes potencias de primer nivel", afirmacion que implica que la amenaza que realmente representan para estas ha sido sobrevaluada [11].

Una caracteristica sobresaliente del primer nivel es que no existen amenazas o conflictos entre sus miembros que puedan derivar en un enfrentamiento militar. Por el contrario, dado que ven el mundo de manera similar y que no pueden contarse entre ellos paises insatisfechos, puesto que tienen preferencias similares en cuanto a sistemas politicos (democraticos) y economicos (de libre comercio), estos paises son aliados, lo cual hace obsoleta la posibilidad de guerra entre ellos. Asi, en opinion de diversos especialistas en la materia, bajo el liderazgo de los Estados Unidos estos paises continuaran dominando las relaciones internacionales a corto, mediano e inclusive a largo plazo [12] [13].

La motivacion representada por la confluencia de los intereses de los paises de primer nivel hace que la paz y la estabilidad global, asi como la promocion de los mecanismos para conseguirla, sea una de sus mayores prioridades. Este estado de cosas se ve reforzado por la experiencia, la cual dicta que la guerra "en terminos de perdida de la productividad, capital y capacidad industrial" es un mal negocio, en tanto que los arreglos politicos y economicos generadores de paz y estabilidad constituyen la inversion mas rentable [14] [15].

Como puede apreciarse esto rompe con el modelo de "balance de poder". La nueva logica lo convierte en obsoleto puesto que ahora, primordialmente bajo el liderazgo de los Estados Unidos, se impone el principio de seguridad colectiva segun el cual los Estados de primer nivel "deciden que o quien es una amenaza y despues actuan acorde con esto" [16] [17] [18]. (5) En este sentido, y dejando en claro en aras del rigor que aunque el ciento por ciento de los Estados de primer nivel aun no han adoptado definiciones de seguridad posnacionales, puede afirmarse que en general dichos Estados son mas que aliados que en efecto han asumido la postura pos-nacionalista, cuyo mayor enfasis estriba en la consideracion de que
   [...] el sistema internacional ha cambiado de forma dramatica
   desde el fin de la Guerra Fria y que las definiciones
   clasicas de seguridad nacional e internacional (defensa del
   territorio y soberania del Estado) son menos que utiles
   construcciones que sirven como base de politicas [...] [19].


Actualmente la seguridad nacional ya no se define privilegiando el poder militar como sobredeterminante, pues hay nuevos tipos de factores y relaciones que se manifiestan, por ejemplo, en las discusiones diplomaticas sobre el medio ambiente, la cultura, la economia y la sociedad, aspectos que anteriormente se consideraban como pertenecientes al ambito de la "baja politica", y que por tanto no eran merecedores de mucha atencion. Hoy esta situacion ha dado un vuelco total. Para el posnacionalismo, y este punto es de capital relevancia, "los asuntos economicos son considerados como asuntos de seguridad y los asuntos de seguridad son economicos por naturaleza" [20]. De ahi que los problemas globales de seguridad, como por ejemplo los conflictos etnicos, la corrupcion o la migracion forzada, puedan achacarse a la inestabilidad economica, y en sentido inverso, sea posible plantear que mediante la promocion del crecimiento economico fundamentado en el neoliberalismo se lograra modificar positivamente dicha problematica. En este aspecto la globalizacion es entonces tanto economica como politica [21] [22] [23].

Asi, desde la perspectiva posnacionalista y de manera contraria a la experiencia de la guerra fria, las relaciones internacionales son un juego de suma positivo; o en otras palabras, son un ambito en el que todos los paises comprometidos con el proyecto de seguridad ganan, pues cuando uno de ellos gana los demas ganan tambien, especie de efecto domino que Hristoulas explica recurriendo a la siguiente alusion:
   Por ejemplo el crecimiento economico de Haiti no es
   solo benefico para los haitianos, tambien lo es para los
   canadienses, los estadounidenses y los britanicos. De
   manera similar, dada la naturaleza interconectada de
   las relaciones internacionales en la era de la Pos-Guerra
   Fria, los problemas en un pais (como Rusia) tendran un
   impacto negativo en el resto de los paises del sistema
   internacional [24].


Como puede observarse, el posnacionalismo supone que la unica manera de evitar el impacto negativo de las relaciones internacionales es la cooperacion y no la competencia entre los Estados interesados en combatir problemas comunes, lo cual implica una definicion flexible de la soberania para permitir a otros Estados y actores no estatales la participacion activa en la resolucion de problemas nacionales e internacionales. Adicionalmente, segun se argumenta en defensa de esta posicion, si surge la necesidad, es el derecho y la obligacion de los Estados el interferir en otro Estado, de ser necesario incluso violando la soberania [25] [26].

Puede hacerse explicita entonces a manera de sintesis una apreciacion de la mayor trascendencia: para los Estados del primer nivel "el Nuevo Orden Mundial ya se alcanzo, mientras que para los del Segundo Nivel esta lejos de lograrse" (6) [27] [28] [29]. Hoy, una serie de aspectos tales como la superacion de la guerra fria; la cuasisuperacion de una eventual guerra nuclear como principal amenaza a la estabilidad mundial; la demostrada armonia reinante durante las ultimas dos centurias entre las potencias que siguen la ideologia liberal, extendida en los ultimos tiempos al resto de paises de primer nivel; el consecuente alejamiento de la posibilidad de una guerra, incluso convencional, entre dichas naciones [30] [31]; (7) y la creciente interdependencia economica entre ellas, obligan a revaluar la escueta apreciacion realista. De hecho plantean a las potencias lideres en terminos de la valoracion estrategica dominante, el imperativo de trabajar de mancomun bajo el principio posnacional de la seguridad colectiva enfrentando problemas sentidos por todas ellas, caso del terrorismo y de cualquier tipo de resistencia a la practica de la democracia y del libre mercado [32] [33]. Como puede observarse, en este punto encaja Colombia en consideracion de su situacion presente [34] [35] [36].

2. El reciente reposicionamiento de Colombia en el panorama mundial

El plano de las relaciones internacionales atiende basicamente al estudio del Estado y la legalidad sobre el telon de fondo de la historia. Esta da lugar a la construccion de productos culturales y de poderes politicos, por lo general Estados, que deben entenderse como construcciones sociales orientadas a moldear posturas politicas determinadas en pos de la resolucion de asuntos concretos. Asi, historicamente en las relaciones internacionales ha prevalecido la logica del poder que surge de la teoria, la cual se enfoca a generar autoridad, legalidad y legitimidad. Puede decirse por tanto que en las relaciones internacionales, en terminos historicos, el eje estructural mas significativo ha estribado en dotar de vida al Estado (8) [37].

El proceso de reposicionamiento de Colombia en el panorama mundial de la actualidad encierra por tanto una compleja multiplicidad de componentes. Asi por ejemplo, actualmente se habla del ingreso de Colombia a la zona de libre comercio norteamericana, hecho que exige brindar una adecuada proteccion a las inversiones, no solo en el pais sino tambien en las naciones vecinas. Necesariamente ello implica dedicar especial atencion al cuidado del orden publico y la paz social en general en aquellas zonas de importancia geoeconomica previstas para el desarrollo de megaproyectos de capital multinacional (explotacion petrolera, hidroelectrica, canal interoceanico, agroindustria) etc. [38] [39] [40]. De otra parte, en el pais el narcotrafico ha alcanzado un auge manifiesto acarreando ademas de dilemas economicos y morales un sensible impacto en el aspecto ambiental, con clara incidencia sobre una zona como la amazonica considerada "el pulmon del mundo", como tambien ha propiciado la agudizacion de la migracion forzada, la corrupcion, la debilidad del Estado, ademas de repercutir sobre diversos aspectos esenciales para la estabilidad sociopolitica como la legitimidad y la gobernabilidad (9) [41] [42] [43].

Se debe anadir a los anteriores componentes una guerra irregular supuestamente de baja intensidad, pero que en los hechos ha sobrepasado en degradacion todos los parametros juridicos y politicos contemplados en el orden internacional vigente. Obviamente, tambien excede los limites planteados por el ordenamiento juridico y por el regimen politico que historicamente se han ido estructurando en el pais hasta quedar consagrados en la legislacion nacional. Esa inusitada ola de violencia ha desembocado durante los ultimos quince anos en una suerte de "modus vivendi" atentatorio contra el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, que, con creciente frecuencia ha sido calificada como producto del terrorismo, ha estimulado en los anos recientes una mas directa intervencion internacional, pasando en la actualidad Colombia a destacarse entonces como foco y punto neuralgico de una problematica susceptible de ser combatida mediante presiones --de variable intensidad-- por parte de la Comunidad Politica Internacional [44] [45].

En opinion de Robert Jervis, la actual tendencia de la politica internacional indica que en el futuro tanto Centroamerica como Sudamerica continuaran estando fuertemente influenciadas por los Estados Unidos [46].

Inscrita en la orbita de influencia de la nacion norteamericana misma, que traza los rasgos esenciales del principio de seguridad colectiva, Colombia ha pasado a constituirse en pieza clave de los puntos de cercano tutelaje por parte de los Estados con capacidad de decidir, en ocasiones arbitrariamente, que o quien es una amenaza. De este modo, el pais se ha ingresado a la escena mundial como actor subversor del orden latinoamericano y en particular de sus vecinos fronterizos, ya bastante ocupados en la solucion de sus propios problemas, convirtiendose en la piedra en el zapato para la estabilidad hemisferica, y obviamente para el orden mundial deseado por los Estados que detentan el poder, en especial para los Estados Unidos.

Al tiempo que el conflicto colombiano ha tendido a internacionalizar su problematica, de paso ha ido internacionalizando la exigencia de la correspondiente cura, apreciacion que alcanza maxima aplicabilidad tras el salto cualitativo experimentado por el concepto de "terrorismo" luego de los acontecimientos acaecidos en Nueva York el 11 de septiembre del ano 2001, en Madrid el 11 de marzo de 2004, y en Londres el 7 de julio de 2005, con los cuales el extremismo musulman demostro en toda su dimension la capacidad del terrorismo para minar el normal curso de los intereses de las potencias y de quienes respaldan sus politicas. Coyunturales pero determinantes, en opinion de William Restrepo, tales acontecimientos pueden ubicarse como punto inicial de la recomposicion del Nuevo Orden Mundial, nueva etapa de desarrollo historico, en la que Estados Unidos se empena en marcar la pauta, como lo demuestran las campanas militares que recientemente lidero sobre Afganistan e Irak, consolidandose asi un eje jerarquizado y vertical que fortalecera en el nuevo milenio la tradicional supremacia de las potencias mundiales [47].

El terrorismo se constituye entonces en excusa que permite justificar a la gran potencia mundial "estructurar u ordenar las redes de su poder material y politico, concretando el resultado ultimo del periodo de transicion que siguio a la caida del bloque socialista y de la URSS" [48]. En tal contexto surge entonces la guerra preventiva, dividiendo a la comunidad internacional entre quienes la apoyan de manera abierta y quienes no lo hacen [49] [50] [51]. Al respecto amplia el analista Ricardo Sanchez:
   La doctrina imperial de Bush de la 'guerra preventiva' es un
   giro derechista que implica la militarizacion creciente de la
   politica y la diplomacia internacional, a la vez que una
   dinamizacion del complejo militar-industrial norteamericano.
   Se trata de una ofensiva en todos los aspectos de Estados
   Unidos como gran potencia en la economia y la politica
   del mundo, desafiando innumerables contradicciones y
   oposiciones de toda indole [52].


Dado que a diferencia del concepto "defensa", que implica el rechazo de una agresion, el termino seguridad nacional supone no solo el rechazo a la agresion sino ademas la toma de acciones conducentes a anticipar y neutralizar cualquier potencial peligro, Colombia cumple a cabalidad con las condiciones definidas por el gobierno norteamericano para ser considerada como un espacio geopolitico potencial y realmente peligroso en el marco de la seguridad nacional. Con ello, como corolario forzado de la cruzada contra el terrorismo y la internacionalizacion del conflicto, eventualmente podria sobrevenir para Colombia una solucion al mismo y la instauracion de la paz [53] [54].

Breve aproximacion a la situacion colombiana

1. Un conflicto revitalizado por las recientes dinamicas del nuevo orden mundial

Incluso desde antes de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, se vislumbraban ya los sucesivos rumbos del conflicto colombiano. Es verdad que este se habia intensificado con anterioridad a la aprobacion del Plan Colombia, pero tambien lo es que desde el momento mismo en que dicho Plan comenzo a debatirse en instancias como el Departamento de Estado y el Congreso Norteamericano, se hizo claro que en adelante el conflicto y la guerra dejarian de ser patrimonio de los colombianos. En esencia, dicho Plan es represivo respecto del narcotrafico y la guerrilla, constituyendo una estrategia general de apoyo financiero y logistico militar para que Colombia encare los problemas que le dan forma a su crisis.

El Plan en cuestion se proyecta estrategicamente sobre la region, procurando efectos subcontinentales que garanticen en el mediano y largo plazo la seguridad de la region, y que afiancen la seguridad interna de los Estados Unidos. Asi, desde que se inicio tal discusion, la problematica colombiana ha pasado a pertenecerle al mundo, contando de manera creciente con el papel preponderante de los Estados Unidos en el debate sobre Colombia. Dada su posicion estrategica, politica y militar para el area, la potencia del norte se integra pues en la lucha contra el narcotrafico y la guerrilla por la via de sus asuntos de seguridad nacional, hoy redefinidos en terminos de terrorismo, implicando ello que la crisis estructural que experimenta Colombia, queda integrada, podria decirse de manera total, a los intereses y a las determinaciones de la politica de seguridad norteamericana [55] [56].

Paralelamente, adelantos tecnologicos de punta se han puesto al servicio de la escalada de la guerra. Para nadie es un secreto que ademas de las innovaciones en armamento propiamente dicho, los ultimos desarrollos en telecomunicaciones y en informatica forman hoy parte activa de la guerra librada en Colombia y en las zonas adyacentes a sus fronteras. Justamente, como lo expresara un jefe guerrillero colombiano, "?estamos, o no, en la era de Internet?" [57].

Alguien tan conocedor de la evolucion de la historia colombiana como Daniel Pecaut registra asi el cambio de percepcion, que tanto las guerrillas de Colombia como la comunidad internacional tienen de su necesaria adaptacion --y la del conflicto colombiano--- a los tiempos y circunstancias actuales:
   Cayo el muro de Berlin, el maoismo giro hacia el capitalismo
   y Fidel Castro reina en medio de un desastre
   economico. Con un pie en el pasado, la[s] guerrilla[s]
   tiene[n] la certeza de tener el otro en el futuro: el de
   la lucha contra la globalizacion y el neoliberalismo.
   Les importa poco que la mayoria de los movimientos
   antiglobalizacion les volteen la espalda. La creciente
   preocupacion que Estados Unidos manifiesta frente a
   ellas y el estar inscritas en el catalogo de organizaciones
   terroristas constituye para ellas la prueba de que van
   siguiendo en buen sentido el curso de la historia [58].


Ante la opinion mundial la imagen de las guerrillas colombianas deja, pues, de encontrarse determinada por el relato historico que ellas siempre remontaron a los hechos de Marquetalia con el fin de otorgarle al conflicto el cariz de una "guerra civil que ha durado cuarenta anos", e inclusive, de una guerra "que hunde sus raices en las guerras civiles del siglo XIX, en La Violencia y en la condicion cronica del estado de sitio" [59].

Particularmente en los Estados Unidos se reconoce que en los ultimos tiempos se ha operado una relacion de caracter funcional y estrategico entre narcotrafico y guerrilla, esto es, el "narcoterrorismo". Actualmente en el ambito internacional se ha pasado a encuadrar el fenomeno guerrillero en relacion directa con los temas prohibicion, droga y terrorismo. No por nada el gobierno nacional se complace porque--junto con los de autodefensa-- los grupos guerrilleros colombianos han sido incluidos por los Estados Unidos en la lista de las organizaciones terroristas del mundo [60] [61] [62].

2. Breve recuento de las aristas del conflicto

Tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales se tiene claro que las guerrillas actuales tienen muy poco en comun con las de los 70, pues durante mucho tiempo ni las FARC ni el ELN ni el EPL llegaron a trascender los limites de las zonas perifericas en las que habian escogido implantarse, ni tampoco lograron ser una verdadera amenaza para el regimen. No obstante, durante los anos 80 tuvo lugar un proceso gradual de consolidacion de las guerrillas que coincidio con la formacion de un nuevo contexto institucional y politico. Aunque el funcionamiento del regimen se mantuvo inalterado, el apogeo de la economia de la droga genero una perturbacion intensa. La corrupcion hizo grandes progresos en la mayoria de las instituciones y permeo principalmente a los partidos politicos.

Los narcotraficantes crearon redes vigorosas y de 1984 en adelante, pero sobre todo despues de 1987, procuraron desestabilizar al Estado de un modo que las guerrillas mismas nunca habian logrado. Aparecio entonces una nueva gama de organismos armados ilegales como paramilitares y delincuencia organizada, en ocasiones contando con la complicidad de organismos armados del Estado y de los partidos politicos. Como resultado "las fronteras entre lo legal y lo ilegal, entre la politica y la fuerza se vuelven cada vez mas difusas" [63] [64].

La decada de 1990 marco una nueva etapa. Sucesos de contexto como la caida de los regimenes comunistas y las negociaciones de paz en Centroamerica, cuestionaron el sentido de las antiguas luchas revolucionarias, y sumandose a la convocatoria de la Asamblea Constituyente cambiaron el panorama nacional. A las desmovilizaciones del M- 19, el EPL y el Quintin Lame le siguieron fenomenos como el fortalecimiento de las

FARC y el robustecimiento del poder paramilitar en medio de una intensa confrontacion armada en buena parte del territorio nacional. Tanto las FARC como el ELN dejaron de dar prioridad a la ampliacion de sus "bases sociales" y comenzaron a actuar en funcion de objetivos estrategicos, economicos y militares como el control de polos de produccion (coca, mineria, agroindustria), de ejes cruciales de comunicacion desde las regiones costeras y las zonas de frontera interior, hasta los principales centros urbanos y las zonas clave (como el acceso al Nudo de Paramillo, por ejemplo).

Despues de 1997-1998 el paramilitarismo tambien se dio a la tarea de establecerse en gran parte del territorio e incluso de tomarse zonas consideradas hasta entonces santuarios de las FARC y del ELN, recibiendo apoyo de narcotraficantes, terratenientes, de miembros de la elite politica. Con esta accion la mas perjudicada fue la poblacion civil, que paso a desempenar el papel de victima de los enfrentamientos: los paramilitares recurrieron entonces al terror y al desplazamiento forzado de la poblacion, en tanto que las guerrillas por su parte a atentados dirigidos, sabotajes y secuestros. De los dos lados se nego la neutralidad de la poblacion civil y de las autoridades locales, y se presiono para someterlas [65].

Ante el preocupante rumbo de los acontecimientos, mediante el Plan Colombia y negociaciones con los grupos guerrilleros el gobierno Pastrana (1998-2002) intento encauzar el desborde de las fuerzas en pugna para poner coto a la descomposicion de la paz social y a toda aquella problematica que le resulta cara al principio internacional de la seguridad colectiva. La discusion del Plan en cuestion conto con altisimo grado de polarizacion acerca de su conveniencia o inconveniencia. Los militares colombianos con el apoyo de los militares norteamericanos actuaron ante la opinion publica internacional como acerrimos partidarios de la conveniencia, en tanto que las ONG de Derechos Humanos se inclinaron por la posicion contraria argumentando que el enfasis del Plan no debia ser el componente militar. Una vez mas la guerra colombiana acrecento entonces su resonancia en las discusiones efectuadas en Washington [66] [67].

3. Los costos de una guerra total y el proceso de paz con las guerrillas

Aplicando el principio de que en el mundo actual los arreglos politicos y economicos generadores de paz y estabilidad pueden contribuir al "juego de suma positivo" que demanda el nuevo orden mundial, en el ambito interno en el caso colombiano la promocion de un proceso de paz concertado con las guerrillas se comprendio en su momento como una inversion no solo posible sino tambien altamente rentable, pues como lo advierte el Programa de Seguridad para America Latina del Centro para las Politicas Internacionales, con base en Washington, una autentica guerra total en Colombia tendria de seguro costos mucho mas altos de lo que han creido los colombianos [68] [69].

Una autentica guerra total requiere un esfuerzo sin precedentes de solidaridad y sacrificio, incluyendo la aceptacion por parte de todas las familias, ricas y pobres, de que sus hijos mueran en combate. Suele requerir, ademas, segun las mas optimistas proyecciones, por lo menos el 10 o el 11% del PIB del pais implicado, hecho que puede alcanzar profundas repercusiones sobre la salud economica de los colombianos. Tomese en cuenta que durante la II Guerra Mundial los Estados Unidos invirtieron mas del 40% de su PIB. De otra parte, ninguna persona sensata en Washington esta proponiendo enviar tropas americanas a combatir en Colombia. Alli se tiene conciencia de que las demandas de una guerra total son mucho mas grandes de lo que Estados Unidos puede suplir: "en El Salvador, que fue un tema de mayor prioridad para Reagan que lo que representa Colombia para Bush, se invirtieron 10 anos de ayuda militar abundante y sostenida para no conseguir mas que un estado de agotamiento mutuo". Cabe recordar que Colombia es 53 veces mas grande que El Salvador [70] [71].

Ante estas certezas hay quienes han planteado que el paramilitarismo ofrece un modelo de guerra total con menores costos. Pero el costo humano de esta alternativa ademas de monstruoso es obvio.
   Armar a los ciudadanos y dejarlos a su suerte ni siquiera
   tiene sentido desde una perspectiva pragmatica. En el mejor
   de los casos, las tacticas de tierra arrasada pueden traer el
   control temporal de zonas especificas, pero los odios entre
   la poblacion seguiran latentes. Este resultado esta muy lejos
   de la meta de una paz firme y duradera [72].


No obstante el dramatico escenario que se viene describiendo, el proceso de paz impulsado por la administracion Pastrana fracaso estrepitosamente como es ampliamente conocido. O resultaria mejor decir, fracasaron los procesos adelantados de manera simultanea con los diferentes grupos guerrilleros. En opinion del politologo e investigador del CINEP Mauricio Garcia Duran los avances y retrocesos del proceso de paz desarrollado durante la administracion Pastrana se encontraron con frecuencia sujetos al vaiven de las coyunturas, con lo cual se desconocio un acumulado de veinte anos de negociaciones que hubiera posibilitado cierta perspectiva favorable para la positiva solucion del conflicto, y la construccion de la paz en el largo plazo que implicaria una verdadera reconciliacion de la sociedad colombiana. Basicamente, el acumulado en cuestion sugerido por Garcia Duran contempla los siguientes puntos:
   Necesidad de construir amplios consensos; subordinacion
   de los militares a las apuestas politicas: la paz no se puede
   dejar en manos de los militares, pero tampoco se puede
   hacer sin ellos; acuerdos verificables; modelo que combine
   respuestas a las causas objetivas y subjetivas del conflicto
   armado; correlacion de fuerzas determina el modelo de
   negociacion; no basta una paz elitista; hay que contar con la
   sociedad civil; estrategia integral frente a todos los factores
   de violencia; las reformas deben guardar equilibrio con las
   dinamicas de legitimidad; la paz no se puede separar de la
   politica social; legitimidad para poder negociar; y, recoger
   las lecciones de los procesos anteriores [73].


Segun esta posicion, ubicar los procesos de paz en el horizonte de la larga duracion, habria posibilitado mayores alternativas a las negociaciones con la insurgencia, puesto que las citadas lecciones aportadas por anteriores procesos en Colombia hubieran concentrado mayor atencion sobre ciertos puntos particularmente debiles, que, dicho sea de paso, suelen atraer con especial intensidad la escrutadora mirada internacional. Tales puntos contemplan, a saber: primero, asumir la paz como un asunto politico no reducido solo a lo militar e involucrar la sociedad civil al debate; segundo, relacionar el fenomeno de la violencia con factores como la insurgencia, el paramilitarismo, la delincuencia comun y el narcotrafico, entre otros; y, tercero, apoyar el monopolio de la fuerza en el marco de un Estado de derecho.

4. Recientes intentos por alcanzar la paz, balance y perspectivas

Asimismo, en lo que va corrido de la administracion de Alvaro Uribe Velez no se ha concretado con los grupos guerrilleros una negociacion efectiva. En el caso del ELN, que en los ultimos tiempos ha sido el grupo guerrillero con el que mas cerca se ha estado de llegar a puntos preliminares de acuerdo, algunos acercamientos conducentes a establecer un cese de hostilidades fracasaron recientemente [74].

Por su parte, en la tentativa de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, se han efectuado acercamientos con miras a la desmovilizacion de estas y de los demas grupos paramilitares obteniendo un exito relativo. Segun se tiene previsto en los acuerdos preliminares pactados entre las partes, la desmovilizacion de las autodefensas ha de efectuarse gradualmente. No obstante esto solo puede llevarse a efecto en la medida en que sus lideres consigan consolidar un mando centralizado y jerarquizado, pues, como sensatamente lo advirtieron algunos analistas desde el comienzo del proceso, de otro modo la desmovilizacion puede desembocar --como de hecho se ha demostrado en diversos momentos hasta el presente--, en una atomizacion de facciones sin unidad de mando y sin principios [75] [76]. (10)

De llegar a cristalizar en una negociacion seria, el proceso de acercamientos del actual gobierno con las AUC sera resultado de una serie de factores de indole interna, pero tambien de otros relacionados con la esfera internacional. Entre los primeros podria mencionarse tanto el notorio fortalecimiento de la fuerza publica en lo que va corrido de la administracion Uribe, como el avance demostrado por el ejercito y la policia durante los ultimos anos en cuanto a la erradicacion de cultivos ilicitos --lo que sin duda afecta sensiblemente las finanzas de los grupos ilegales armados.

En cuanto al plano de la politica exterior, la reconsideracion de la posicion original de las AUC, de permanecer en la lucha hasta la total extincion de los grupos guerrilleros, y que hoy hace factible la negociacion con el gobierno, estriba en el hecho de que en el nuevo contexto internacional los mas importantes grupos armados irregulares colombianos han sido declarados ya como terroristas tanto por parte de Estados Unidos como de la Union Europea. Tal situacion ha modificado ostensiblemente las condiciones de los protagonistas del conflicto, pues no solo las organizaciones guerrilleras sino tambien las AUC han pasado a encontrarse apremiadas por la declaratoria de persecucion total proferida por la Corte Penal Internacional (CPI) y por otros organismos internacionales. Tambien en lo que respecta al plano de la politica internacional, una eventual negociacion con las AUC seria producto de aspectos tales como la necesidad del gobierno colombiano de desligar su politica de seguridad democratica de cualquier imagen que la vincule con las autodefensas, pues de lo contrario se encontraria sujeto a crecientes presiones internacionales. Asimismo, una eventual negociacion responderia a la clara exigencia norteamericana de poner coto a la participacion de las autodefensas en el negocio del narcotrafico, por lo cual Washington ha pedido en extradicion a varios de sus dirigentes [77].

Analistas como Carlos Fazio manifiestan que en el proceso de acercamientos entre las AUC y la administracion del presidente Uribe esta ha actuado contando con la aquiescencia del gobierno norteamericano. Segun este columnista, algunos emisarios de la CIA habrian mantenido contactos en el pasado reciente con los principales jefes de las AUC, con el objetivo de lograr una formula de acuerdo para desmovilizar a los principales grupos irregulares; conseguir la entrega de informacion sobre el negocio del narcotrafico (rutas de la droga, lavado de activos y nuevos jefes de la organizacion delictiva), y datos sobre la guerrilla de las FARC. A cambio de ello ofrecieron trasladar a Estados Unidos a los principales jefes "contras" (paramilitares) y a sus familias [78].

De conformidad con lo antedicho, la posicion de la cupula de las AUC frente al narcotrafico ha generado una aguda disputa en el seno de la organizacion, pues muchos de sus frentes de guerra se lucran de esa actividad. Esto ha causado que quienes historicamente han acaudillado a las AUC hayan procedido a adelantar intensos contactos entre si para unificar una posicion frente a los dialogos, y mas aun, hayan recurrido a las armas para doblegar a los lideres y a los grupos disidentes. La gran dificultad para lograr la unificacion nacional de todos los grupos de autodefensas en torno a una plataforma ideologica y politica comun continua siendo problematica en el presente. A pesar de ello, desde el ano 2003 se han dado pasos importantes para salvar esta dificultad, permitiendo la continuidad de la iniciativa de paz, y consiguiendo hasta el momento algunas desmovilizaciones parciales tal como se ha anotado.

No obstante, dichas desmovilizaciones requieren de un soporte juridico que garantice el proceso, cuyo eje presente, constituido por el proyecto de "Ley de Verdad, Justicia y Reparacion", genera fuertes controversias en la opinion publica nacional, los sectores intelectuales y los miembros de la comunidad internacional [79]. Actualmente las AUC mantienen intacta su estructura economica y politica, dando con ello pie al interrogante sobre lo que eventualmente podria suceder en medio de un panorama politico nacional supeditado, entre otras situaciones, a la eventual reeleccion del presidente Uribe, declarado defensor del mantenimiento de las negociaciones con los paras [80].

5. La consigna internacional: la forzosa repolitizacion de las armas y del devenir colombiano

Si en verdad se toma en cuenta el contexto mundial actual, cabe recalcar que hoy mas que nunca resulta forzoso pensar la problematica colombiana en el marco de los imperativos dictados por el nuevo orden mundial. De no hacerse asi este obligara por si mismo a reencauzar toda dinamica. Muestra de ello es el manifiesto interes evidenciado tanto por la politica orientada desde Washington, bastante enfatica en aquello de que "'los asuntos economicos son ademas asuntos de seguridad y los asuntos de seguridad son economicos por naturaleza" [81], como tambien la posicion mas conciliatoria demostrada por las ONG independientes, la ONU y diversos circulos europeos, desde diplomaticos hasta periodisticos pasando por filantropicos y academicos, enfocada en especial a hacer prevalecer el respeto por el Derecho Internacional Humanitario, los Derechos Humanos y la proteccion a la poblacion civil en el marco del conflicto y la guerra [82] [83].

Tal postura llama la atencion mundial acerca del aspecto citado, pero se dedica ademas a desnudar la inoperancia del Estado colombiano para proteger a la poblacion civil de los desmanes de los actores armados y poner freno a fenomenos como el secuestro, la impunidad desbordada, y el imperio del narcotrafico. En pocas palabras, resaltas carencias y las disfunciones de un Estado que habitual[mente ha permanecido ajeno a toda concepcion de justicia mientras mira con impotencia el desenlace de una guerra adelantada en aras de los intereses egoistas y mezquinos de hampones comunes, guerra que ante los ojos de la comunidad internacional bien puede denominarse como "el nivel cero de la politica" [84] [85].

Esta situacion da cuenta de que aun no existen las condiciones necesarias para detener la guerra a partir de la racionalidad costo-beneficio, quizas porque Colombia todavia desconoce el costo historico de una guerra llevada al tope de la intensidad posible. Cabe recordar que en un conflicto de la magnitud historica y de la complejidad del colombiano aun se encuentra latente la irresoluta cuestion del siglo xix de la conformacion de la nacion colombiana [86].

Si el verdadero objetivo es la construccion de una paz firme y duradera, la batalla militar constituye solo uno de los frentes para acometer, pues en oposicion a la guerra total "la paz total" implica condiciones particulares propiciadas tanto por el Estado y la sociedad colombianos al unisono, como por aquellos miembros de la comunidad internacional interesados en la solucion de la crisis, muy en especial por los Estados Unidos. En este sentido se habla de la impostergable necesidad de una repolitizacion o "nueva politizacion" de las armas:
   La paz total requiere que la parte civil del Estado colombiano
   se convierta en una institucion capaz y confiable para
   todos los ciudadanos. Es aqui donde Estados Unidos debe
   jugar [sic] un papel importante, aunque solo la contribucion
   colombiana puede hacer una diferencia real.

   Fortalecer la gobernabilidad civil significa terminar con
   la impunidad para los corruptos, para los que abusan de
   los Derechos Humanos, y para todos aquellos envueltos
   en actividades ilegales. La mayoria de los recursos deben
   destinarse a proteger y a fortalecer a los jueces honestos, a
   la Policia, a los fiscales y a los denunciantes de crimenes.
   Tambien significa llevar a los campos todos los servicios
   estatales, atacando la pobreza y la negligencia que subyace
   en la violencia y en el narcotrafico. Significa tambien proteger
   a todos aquellos actores no violentos de la sociedad
   que demandan derechos, servicios, trato justo y una negociacion
   de la paz. Mientras esos sectores --bien sean de la
   derecha o de la izquierda democratica-- sigan amenazados
   o asesinados impunemente, sera imposible lograr la "paz
   total" [87] [88].


Valga anotar, alternativa deseable y constructiva frente a la salida consistente en una autentica guerra total y la internacionalizacion mediada por las presiones correspondientes.

Reajuste entre la teoria clasica y los recientes acontecimientos que perfilan el nuevo orden mundial.

No obstante lo planteado hasta este punto, merecen efectuarse aqui algunas reflexiones en tomo al autentico cariz politico, entiendase exigencia de legitimidad, identificable en las presiones internacionales ejercidas hoy por los grandes poderes sobre el resto del mundo.

Como se ha anotado, de acuerdo con los dictados de la teoria que argumenta el imperativo de aplicar el libre juego de las fuerzas del mercado al devenir economico, asi como los principios democraticos a la configuracion de todo proyecto politico, en la actualidad se le exige a Colombia repolitizar un devenir en el que ha prevalecido la brutalidad de las armas. En otras palabras: el pais ha sido conminado por la comunidad politica internacional a tramitar las pugnas por el poder del modo "autenticamente politico", hecho que supone seguir la via de la politica del consenso. No obstante esto, los detentadores del poder en el ambito mundial, o Estados de primer nivel, presentan en el presente claras incoherencias en la aplicacion de la teoria general que predican.

Esto se hace evidente si se piensa, por ejemplo, en la manifiesta reticencia, bien alemana o bien francesa, a apoyar un criterio de "completo acuerdo" entre los Estados de primer nivel frente al caso puntual de un pais que es considerado subversor del orden regional latinoamericano, en la actualidad caso de Colombia. Situaciones de este tipo ponen en entredicho la percepcion de autores tan autorizados como Hristoulas o Steel, quienes asumen practicamente como natural la presencia de acuerdos previos al respecto [89] [90] [91].

Mas alla de las divergencias en materia de liberalizacion de la economia presentes entre los paises del primer nivel (tomese en cuenta, por ejemplo, el fracaso rotundo de la conferencia de Cancun, Mexico, entre los ministros de Comercio Exterior de todo el mundo en septiembre de 2003, en el marco de este evento las mutuas acusaciones de fracaso del esquema de libre comercio "fueron y vinieron entre Europa, Estados Unidos y los paises en desarrollo" [92]), las divergencias de criterio entre los Estados partidarios del sistema liberal capitalista se han profundizado de manera innegable a partir de la intervencion liderada por Estados Unidos en Irak, puesto que, con la aplicacion de "la doctrina de la accion preventiva", o mas exactamente, de la guerra preventiva, se opero un giro marcado en cuanto a la garantia de la seguridad colectiva y la paz mundial [93] [94].

Normalmente con respecto a la seguridad colectiva y la paz mundial, historicamente habia prevalecido cierta unidad de criterio entre los Estados de primer nivel. No obstante lo cual, se ha abierto en el presente una notable fisura entre aquellos que consideran que los valores sobre los que esta montada la democracia deben mantenerse a toda costa, esto es, libertad de saber, de expresar y de ver sin otra censura que la inteligencia de los individuos, y aquellos otros Estados que, bajo la egida de los Estados Unidos imbuidos hoy de un fanatismo patriotico no diferente del que combaten, consideran valido confiar esencialmente a las armas el papel de garantes de la estabilidad economica y del orden politico que han elegido para la totalidad del mundo [95].

En reconocidos circulos intelectuales y en diversos Estados occidentales de primer nivel, y por supuesto orientales y occidentales de Segundo Nivel, las criticas a la actuacion del gobierno norteamericano en Irak han girado fundamentalmente en torno a "su desacato a la ley internacional", a "su desprecio por los tratados e instituciones internacionales", y a "su incapacidad de obtener amplio respaldo de parte de las potencias", considerando a todas luces equivocado el reemplazo de una politica orientada hacia la paz mediante la prevencion de la guerra, por una politica encaminada hacia la paz a traves del uso de la guerra preventiva. Ademas, cuestionando el excesivo celo en la exportacion del modelo norteamericano de la democracia, que, dicho sea de paso, mas alla de la simple retorica adolece precisamente de rasgos democraticos [96] [97] [98] [99] [100]. En tal sentido, para el comentarista colombiano Antonio Caballero, por ejemplo, la guerra preventiva borra de un solo codazo los avances de la diplomacia logrados desde la Paz de Westfalia, que puso termino a la Guerra de los Treinta Anos en el siglo xvn en Europa, al tiempo que borra los esfuerzos por la paz universal efectuados por la Sociedad de Naciones despues de la Primera Guerra Mundial y por la Organizacion de las Naciones Unidas despues de la Segunda. Ademas, la guerra unilateral y sin previo aviso no solo otorga a los Estados Unidos, y sus aliados como Gran Bretana, el derecho al ataque defensivo contra quien les parezca, sino que pone ese mismo derecho al alcance de todos los demas paises, quienes incluso lo podrian emplear contra los propios Estados Unidos. Tambien para el analista Noam Chomsky la apreciacion norteamericana puede constituir hoy una espada de doble filo: "Washington ha ensenado al mundo una desagradable leccion: si desean defenderse de nosotros, es mejor que imiten a Corea del Norte y representen una creible amenaza militar" [101].

Ante esto los Estados Unidos bien podrian contestar que, como expone Charles Tilly, historicamente los Estados, y para el caso los grandes Estados, se han formado a partir de la guerra. Desde la teoria politica tal posicion estaria sustentada en las apreciaciones de autores como Hobbes y Maquiavelo, y de manera relativa, en la postura de Kelsen, quien en su teoria positiva del derecho argumenta que lo importante no es tanto la validez de la norma sino su eficacia mediante el uso de la fuerza. Una posicion contrapuesta es la que mantiene un autor como Weber, quien piensa que las normas deben ser validas pero ademas justificadas, debiendo el poder ser regulado por la norma [102]. De modo afin a la postura de Weber, Bobbio piensa que la cuestion tambien remite a lo etico, es decir, depende tanto de la justificacion como de la fuerza, pues no se puede hacer derecho sin la fuerza, pero tampoco el derecho puede limitarse simplemente a la coercion [103].

En este debate resulta oportuno atender tambien a la violacion a todas las normas internacionales sobre tratamiento a los prisioneros de guerra--recuerdense las condiciones de los talibanes recluidos en Guantanamo, o la exhibicion publica de Hussein tras ser puesto preso, o los vejamenes a los que fueron sometidos los prisioneros irakies en la prision de Abu Ghraily--, que sin duda constituyen "otro retroceso deliberado con respecto a los avances de la civilizacion y la decencia" [104]. Estas ultimas sufren hoy una desatencion aun mayor si se toma en cuenta que, como anota Caballero, bajo la denominacion de terrorismo, que en el tratamiento que le es otorgado actualmente por los Estados Unidos y sus aliados constituye mas bien un adjetivo que un sustantivo, pueden caber:
   [...] sujetos muy distintos y propositos muy diferentes, y
   que solo tienen en comun el que pueden ser considerados
   incomodos para los duenos de Occidente. Independentismos
   regionales: tamiles o irlandeses, palestinos o chechenos;
   insurgencias sociales, o meramente laborales; o la simple
   protesta contra la globalizacion economica; o la simple
   protesta contra la destruccion del medio ambiente. O la
   simple protesta contra la autoridad y por la libertad. Todo
   eso es llamado terrorismo.

   Y asi desembocamos en la paradoja perversa de que lo
   que llaman lucha de la civilizacion de Occidente contra el
   terrorismo es en realidad la lucha contra lo mas granado
   y lo mejor de la civilizacion de Occidente: la claridad del
   derecho romano, la sensatez del 'common law' anglosajon
   y nordico, la exigencia de entendimiento de Socrates y la
   exigencia de justicia de Cristo, la Ilustracion francesa, el
   liberalismo ingles, y hasta el romanticismo (tan peligroso
   por otra parte) aleman. Espana pone, por su parte, la alegre
   anarquia.

   ?Se va a acabar todo eso bajo unas botas de Texas? [105].


La desaparicion de la politica del consenso ante el avasallamiento de la fuerza bruta salta a la vista. El "autentico poder politico", esto es, como consenso, sustentado no solamente en la normatividad sino tambien en la legitimidad, brilla por su ausencia. Por el contrario, la presencia de notorios intereses estadounidenses en materia estrategica, politica y economica en el desenlace de la situacion planteada resulta evidente [106]. Pensando en el caso de la ultima guerra en Irak, Chomsky expone como desde la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos han intentado dominar los incomparables recursos de energia del Medio Oriente, dado que son entendidos como una eficaz herramienta de control mundial. Segun anota, adicionalmente se han ocupado en controlar las rutas maritimas. Este autor muestra como gran parte del conflicto sobre el Medio Oriente y sobre Asia central refleja tales preocupaciones [107]. Se tiene entonces finalmente, que, en provecho del neoliberalismo, el realismo neoclasico o "decisional making" ha actuado con contundencia, tendiendo a superar a un neorealismo, o si se quiere teoria "global" o "posnacional", que presenta sintomas de fragilidad, para terminar haciendo a un lado las premisas de la teoria liberal clasica idealista. Cabria preguntarse si asi queda perfilada ya la teoria hegemonica.

Como teoricos del siglo XIX, tanto Weber como Kelsen consideraban que hay poder politico cuando existe una sola legitimidad. Sin embargo, en el marco del nuevo orden mundial no existe una sola legitimidad. Hoy se cuestiona, por ejemplo, la legitimidad de los Estados Unidos, la cual indudablemente ha ido en declive a partir de la adopcion por su parte del esquema de guerra preventiva [108]. De otra parte, tanto en opinion de Kelsen como de Weber, la perdida de legitimidad repercute necesariamente en la perdida de soberania [109]. No obstante en las situaciones del presente esto no funciona asi, pues por ejemplo, aunque los Estados Unidos cuentan hoy con muy baja legitimidad en ciertos lugares del mundo, incluso alli ejercen soberania. Esta situacion podria mejorarse para el Estado norteamericano en la medida en que sea capaz de incrementar la gobernabilidad que ejerce brindando mejor satisfaccion de las demandas ciudadanas, pues las bases sociales de la desobediencia estan dadas por la medida en que el poder politico responde a tales demandas [110].

La pregunta logica que podria hacerse cualquier colombiano seria entonces, ?con cual autoridad moral se le exige hoy a Colombia, y aun mas se le conmina, a retomar los cauces de la politica del consenso para resolver la problematica que la aqueja, mientras de manera simultanea los Estados Unidos toman para resolver sus problemas el camino de la politica del conflicto?

La concepcion que ha determinado tradicionalmente la idea del poder politico en el contexto del liberalismo, ha sido que este debe ser justificado como dominacion racional y autoridad democratica. El poder politico se expresa como legitimidad cuando, tanto a nivel interno como externo, en el espacio de la politica hay claridad en las reglas de juego, pero tambien cuando permite tramitar a traves del debate publico todo aquello que se le opone al poder politico como tal, es decir, cuando se crea el reconocimiento politico. En tales circunstancias el poder politico esta construyendo legitimidad a partir del reconocimiento de la diferencia. En este marco referencial, para que un poder politico pueda ejercerse en un territorio, debe cumplir con dos condiciones: permanencia y continuidad, que se obtienen mediante el establecimiento de una normatividad racionalizada que debe ser obedecida por los ciudadanos no por coercion, sino porque estan convencidos de que debe obedecerse. Asi por ejemplo, Hobbes hablo del establecimiento de un consenso, al darse el transito del estado de naturaleza al estado civil mediante un acuerdo racionalmente estipulado.

A diferencia del modelo de la politica como consenso, el modelo de la politica como conflicto se entiende como un tipo de poder politico que establece la competencia frente a un enemigo que debe ser concebido como amenaza, y por tanto, ni siquiera como interlocutor o actor politico con quien negociar. La politica como conflicto justifica que el poder politico se imponga por la fuerza, porque entiende que la existencia de una normatividad basica no excluye la necesidad de combatir la amenaza potencial de manera constante.

En tal caso el Estado busca la soberania, mas no la legitimidad. Para que haya poder politico segun este esquema basta con que se cumpla la condicion de la presencia de la normatividad, esto es, la existencia de la ley [111]. Las acciones de dicho poder pueden ser validas entonces en terminos de un ordenamiento juridico --estable o que puede reformarse por la via de los estados de excepcion--, aunque tales acciones no cuenten con la legitimidad concedida por el visto bueno de la poblacion. Carl Schmitt es uno de los autores que mas claramente plantean este modelo de la contraposicion, en el que el poder politico --o Estado-- siempre debe tener al frente un enemigo acerrimo. Para Schmitt, la politica no expresa entonces sino una permanente lucha de contrarios, esto es, una permanente circunstancia extrema [112] [113].

De todo lo antedicho se deduce que en cumplimiento de los dictados de la politica del conflicto, actualmente ciertos Estados de primer nivel justifican su politica internacional sobre la construccion de un discurso y un accionar preventista, que contempla una accion politica sustentada en la defensa de la legalidad, mas no en los criterios del debate politico propio de una legitimidad democratica.

Desde su posicion los Estados Unidos aducen hoy que, en cierto grado, con su accionar alcanzan a cumplir con los postulados de la democracia, pues en dicho accionar se presentan hibridaciones al mezclarse fenomenos que en apariencia se contradicen, por ejemplo: democracia-violencia, legalidad-ilegalidad, legitimidad-desobediencia, etc. Tal hibridacion produce mezclas que hacen que fenomenos en apariencia contradictorios, se complementen. Podria decirse entonces que la situacion de la politica en el panorama de la comunidad politica internacional actual se fundamenta en una permanente mixtura, que conduce al funcionamiento del sistema por la via de las contradicciones. Desde su unilateralismo, los Estados Unidos y sus aliados argumentarian que, en muchos casos, la violencia misma hace que la democracia funcione. Teoricamente, estarian en posicion de argumentar que, a pesar de todo, alli en donde hacen presencia existe un orden politico. Se trata por tanto de un modelo altamente complejo si se le compara con los modelos "puros" que propusieron teoricos como Weber o como Kelsen en el siglo XIX [114].

La frase de Clausewitz "la guerra es la continuacion de la politica por otros medios" [115] (11) significa, en la actualidad, que los Estados de primer nivel pueden tomar como puntal de apoyo un cierto grado de legalidad, sin que ello les implique, necesariamente, apelar ademas a un grado de legitimidad correspondiente. A la politica del conflicto le basta con designar determinados actores como amenazas potenciales para con el poder politico y para con el libre desenvolvimiento de la economia, con lo cual se asume la guerra como inherente a la politica, y en el ambito del nuevo orden mundial la presencia de poder politico se evidencia fuerte y clara, a pesar de que a veces lo politico discurra por la via de las armas [116]. El terrorismo como nueva posibilidad justificatoria de las guerras internacionales, contribuye asi a que la economia liberal capitalista mantenga un nivel expansivo vital en el nuevo orden mundial, contando en la practica con la posibilidad de hacer caso omiso de la regulacion juridica internacional establecida.

Agradecimientos

El autor agradece los comentarios y aportes del historiador Dairo Correa Gutierrez para la elaboracion del presente articulo.

Recibido: 15/06/05. Aceptado: 08/08/05.

Referencias bibliograficas

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[3] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 14.

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[5] DEAS, Malcom. "Colombia: ?respuestas a sus preguntas?". En: El Malpensante, N. 34, Bogota, noviembre-diciembre de 2001. pp. 26, 28.

[6] ROSECRANCE, Richard. "Un nuevo concierto de potencias". En: Facetas, Vol. 3, No. 1, Washington, 1993. pp. 3-5.

[7] MORGENTHAU, Hans J. Politica entre las naciones. La lucha por el poder y la paz. Argentina, Grupo Editor Latinoamericano. 1986. pp. 11-26, 35, 41-42, 47, 207.

[8] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 16.

[9] TUCKER, Robert W. Op. cit. p. 9-12.

[10] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. pp. 14-17.

[11] Ibid. p. 15.

[12] STEEL, Ronald. "Un nuevo realismo en el concepto de Seguridad Nacional". En: Revista Ciencia Politica N. 48, Bogota, enero-julio de 1998. p. 25.

[13] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. pp. 14-16.

[14] JERVIS, Robert. "The future of World Politics". En: International Politics: Enduring Concepts and Contemporary Issues, 5? ed. New York, Longman. 2000. pp.410-411,414, 419.

[15] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 16.

[16] BOBBIO, Norberto y BOVERO Michelangelo. Origen y fundamentos del poder politico. Mexico, Grijalbo. 1985. pp. 19-36.

[17] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 16.

[18] STEEL, Ronald. Op. cit. pp. 16-24.

[19] Ibid. pp. 17-18.

[20] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 17.

[21] Revista Semana. "Guerra de dos mundos". Colombia: Semana. com, febrero 26 de 2000, Edicion No. 930, Seccion Nacion. [online] http://www.semana.com.co/. Consulta: [03/08/2002].

[22] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 17.

[23] STEEL, Ronald. Op. cit. p. 12.

[24] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 18.

[25] Ibidem.

[26] STEEL, Ronald. Op. cit. p. 16.

[27] GOMEZ BUENDIA, Hernando. "La hipotesis del almendron". En: ?Para donde va Colombia? Santafe de Bogota, Tercer Mundo-Conciencias. 1999.

[28] RUBIANO MUNOZ, Rafael. "Guerra, poder politico y racionalidad publica en Colombia". En: Estudios de Derecho, N. 137, Medellin, Universidad de Antioquia. Julio de 2003. p. 138.

[29] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 29.

[30] ART, Robert J. and JERVIS, Robert. "Contemporay World Politics". En: International Politics: Enduring Concepts and Contemporary Issues, 5." ed. New York, Longman. 2000. p. 403.

[31] DOYLE, Michel W. "Liberalism and World Politics". En: M1NGST, Karen and SNYDER, Jack. Essential Readings in World Politics, The Norton Series in Worldpolitics. New York, W. W. Norton & Company, 2001. pp. 39-50.

[32] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 29.

[33] ROSECRANCE, Richard. Op. cit. p. 4.

[34] RESTREPO RIAZA, William. "Colombia: proceso de paz e internacionalizacion del conflicto". En: Estudios Politicos N. 19, Medellin, Instituto de Estudios Politicos, Universidad de Antioquia. Julio-diciembre de 2001. p. 104.

[35] BELTRAN VILLEGAS, Miguel Angel. "Guerra y paz en Colombia (1998-2001), de Jaime Rafael Nieto y Luis Javier Robledo" (resena). En: Analisis Politico, N. 48, Bogota, Instituto de Estudios Politicos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia. Enero-abril de 2003. p. 116.

[36] RODRIGUEZ, Jorge Armando. "Colombia: mas alla de las 'causas objetivas'". En: El Malpensante, No. 45, Bogota. Marzo-abril de 2003. p. 97.

[37] BOBBIO, Norberto y BOVERO Michelangelo. Op. cit. pp. 22-23.

[38] WALDMANN, Peter; TOURAINE, Alain; PECAUT, Daniel y otros. "Comite Universitario Europeo por Colombia". En: Iberoamericana. America Latina-Espana-Portugal, Ano ii (2002), N. 6, Madrid/Frankfurt, Instituto Ibero-Americano de Berlin, Instituto de Estudios Iberoamericanos de Hamburgo, Editorial Iberoamericana/Vervuert. Junio de 2002. p. 207.

[39] FAZIO, Carlos. "Convertir a paramilitares en 'soldados campesinos', la nueva formula de Uribe". Mexico, D. F.: La Jornada, Miercoles 6 de agosto de 2003, Seccion Mundo. (on-line) http://www.jornada.unam.mx/indexfla.php [Consulta 10/09/ 2003].

[40] DEAS, Malcom. Op. cit. p. 26.

[41] HABERMAS, Jurgen. "Problemas de legitimacion en el Estado moderno". La reconstruccion del materialismo historico. Madrid, Taurus. 1983. pp. 243-303.

[42] SORMAN, Guy. "El guerrillero y el terrorista". Revista Cambio. com. Colombia: Revista Cambio, febrero de 2002. Agosto de 2002. (on-line) http://www.mail-archive.com/colext@talklist. com/msg06568.html. [Consulta: 12/08/2002].

[43] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. p. 108.

[44] Gobiernos de Argentina, Brasil, Canada, Chile, Colombia, Union Europea, Japon, Mexico, Noruega, Suiza, y Estados Unidos, Comision Europea, ONU, Corporacion Andina de Fomento, Banco Interamericano de Desarrollo, FMI y Banco Mundial. "Reunion en Londres sobre el apoyo internacional a Colombia, Declaracion de Londres". Londres: Mesa de Coordinacion y Cooperacion, 10 de julio de 2003. (on-line) http://www.hchr. org.co/documentoseinformes/documentos/internacional/DeclaraciondeLondres.rtf. [Consulta: 03/09/2003].

[45] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 96-99, 112.

[46] JERVIS, Robert. Op. Cit. p. 417.

[47] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 102, 111-113.

[48] Ibid. p. 111.

[49] SANCHEZ, Ricardo. "Economia y Politica. El rumbo del gobierno de Alvaro Uribe". En: ESTRADA, Jairo [comp.]. Marx Vive. Dominacion, crisis y resistencias en el nuevo orden capitalista. Bogota, Departamento de Ciencia Politica--Observatorio Politico, Facultad de Derecho, Ciencias Politicas y Sociales, Universidad Nacional de Colombia. 2003.

[50] WEINBERGER, Eliot. "?Que esta sucediendo en Estados Unidos?". En: El Malpensante, N. 49, Bogota. Septiembre-octubre de 2003. pp. 94-97.

[51] STEEL, Ronald. Op. cit. p. 14.

[52] SANCHEZ, Ricardo. Op. cit.

[53] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 92, 112, 114, 116.

[54] STEEL, Ronald. Op. cit. pp. 13-14.

[55] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 101,106-108, 114.

[56] Revista Semana. Op. cit.

[57] HENRY-LEVY, Bernard. "Guerra contra los inocentes". Rios Ivan, comandante de las FARC en entrevista concedida a Bernard Henry-Levy. En: Semana, N. 997, 8 de junio de 2001. (online)/http://www.semana.com.co (Consulta: 12/08/2002).

[58] PECAUT, Daniel. "De la utopia a la barbarie". En: Semana, N. 1054, 10 de julio de 2002. (on-line) http://www.semana. com.co (Consulta: 12/08/2002).

[59] Ibidem.

[60] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 113-115, 117.

[61] SORMAN, Guy. Op. cit.

[62] DEAS, Malcom. Op. cit. pp. 28-31.

[63] PECAUT, Daniel. Op. cit.

[64] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. p. 97.

[65] PECAUT, Daniel. Op. cit.

[66] Revista Semana. Op. cit.

[67] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. p. 109.

[68] GARCIA DURAN, Mauricio (S. J.). "Las negociaciones de paz mas alla de la coyuntura". En: Cien Dias: vistos por Cinep, N. 46, Bogota, CINEE Enero-abril de 2000. pp. 11-14.

[69] ISACSON, Adam. "?Guerra total?". En: Cambio. 10. de abril de 2002. [on-line] http://www.revistacambio.com.co/. [Consulta: 12/08/2002].

[70] Ibidem.

[71] DEAS, Malcom. Op. cit. p. 34.

[72] ISACSON, Adam. Op. cit.

[73] GARCIA DURAN, Mauricio (S. J.). Op. cit.

[74] El Tiempo. "El ELN esta retrasando el proceso de paz en Colombia', dice el embajador mexicano Andres Valencia", 20 de abril de 2005. [on-line] http://eltiempo.terra.com.co/. [Consulta: 03/06/2005].

[75] Revista Semana. "Cordoba le apuesta a la paz", N. 1186, Bogota. 24 a 31de enero de 2005. pp. 40-42.

[76] Revista Semana. "La hora de la verdad: despues de dos anos de negociacion con los paras el gobierno debera abocar el espinoso tema de las condiciones de desmovilizacion de los paras", N. 1188, Bogota. 7 a 14 de febrero de 2005. pp. 30-32.

[77] Revista Semana. "La espada de Damocles: el proceso de paz con los paramilitares puede llegar a romperse por cuenta de la extradicion, el Tio Sam tiene la ultima respuesta", N. 1194, Bogota. 21 a 28 de marzo de 2005. pp. 24-27.

[78] FAZIO, Carlos. Op. cit.

[79] Revista Semana. "Maquiavelo no tiene concurso en este gobierno, entrevista con el Ministro del Interior Sabas Pretelt sobre el Ley de Verdad, Justicia y Reparacion", N. 1194, Bogota. 21 a 28 de febrero de 2005. pp. 40-44.

[80] ABAD FACIOLINCE, Hector. "La 'pax' paraca". En: Revista Semana, N. 1191, 24/febrero/05 [on-line] http://semana2. terra.com.co/archivo/articulosView.jsp?id=84971. [Consulta 31/05/2005].

[81] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. p. 17.

[82] SORMAN, Guy. Op. cit.

[83] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. p. 117.

[84] GOMEZ BUENDIA, Hernando. "Guerra de perdedores". En: Semana, No. 1115, 13 de septiembre de 2003. [on-line] http:// www.semana.com.co/. [Consulta: 12/09/2003].

[85] HENRY-LEVY, Bernard. Op. cit.

[86] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. p. 117.

[87] ISACSON, Adam. Op. cit.

[88] RESTREPO RIAZA, William. Op. cit. pp. 103, 118.

[89] NAIM, Moises. "Mundo 2004". En: Semana, Resumen analitico Colombia y el mundo en 2003, N. 1129, Bogota. 22 de diciembre de 2003 a 5 de enero de 2004. p. 186.

[90] HRISTOULAS, Athanasios. Op. cit. pp. 15-16.

[91] STEEL, Ronald. Op. cit. pp. 16-24.

[92] NAIM, Moises. Op. cit. pp. 187-188.

[93] SHIFTER, Michael. "Bush e Irak: una guerra de eleccion". En: Semana, Resumen analitico Colombia y el mundo en 2003, N. 1129, Bogota. 22 de diciembre de 2003 a 5 de enero de 2004. p. 119.

[94] URIBE de H., Maria Teresa. Nacion, ciudadano y soberano. Medellin, Corporacion Region, 2001. pp. 19-36.

[95] MARTINEZ, Tomas Eloy. "Los venenos del miedo". En: Semana, Resumen analitico Colombia y el mundo en 2003, No. 1129, Bogota. 22 de diciembre de 2003 a 5 enero de 2004. pp. 122-124.

[96] CABALLERO, Antonio. "Bienvenidos al pasado". En: Semana, Resumen analitico Colombia y el mundo en 2003, N. 1129, Bogota. 22 de diciembre de 2003 a 5 de enero de 2004. p. 194.

[97] CHOMSKY, Noam. "Los dilemas del poder". En: Semana, Resumen analitico Colombia y el mundo en 2003, N. 1129, Bogota. 22 de diciembre de 2003 a 5 de enero de 2004. p. 136.

[98] SCHLESINGER, Arthur, citado en SHIFTER, Michael. Op. cit. p. 119.

[99] SHIFTER, Michael. Op. cit. p. 120.

[100] MARTINEZ, Tomas Eloy. Op. cit. p. 122.

[101] CHOMSKY, Noam. Op. cit.

[102] WEBER, Max. Economia y sociedad. Esbozo de sociologia comprensiva. Bogota, Fondo de Cultura Economica. 1977. pp. 25-31.

[103] BOBBIO, Norberto y BOVERO Michelangelo. Op. cit. pp. 19-36.

[104] CABALLERO, Antonio. Op. cit. p. 194.

[105] Ibidem.

[106] SHIFTER, Michael. Op. cit. p. 119.

[107] CHOMSKY, Noam. Op. cit. p. 136.

[108] MARTINEZ, Tomas Eloy. Op. cit. pp. 123-124.

[109] WEBER, Max. Op. cit. pp. 170-173.

[110] BOBBIO, Norberto y BOVERO Michelangelo. Op. cit. pp. 37-64.

[111] CORTES RODAS, Francisco. De la politica de la libertad a la politica de la igualdad. Un ensayo sobre los limites del liberalismo. Santafe de Bogota El hombre editores-Universidad de Antioquia. 1999. pp. 43-54.

[112] SCHMITT, Carl. El concepto de lo politico. Madrid, Alianza Editorial. 1999. pp. 131-140.

[113] SERRANO GOMEZ, Enrique. Consenso y conflicto. Schmitt y Arendt. La definicion de lo politico. Medellin, Universidad de Antioquia. 2002. pp. 3-40.

[114] URIBE de H., Maria Teresa. Op. cit. pp. 249-294.

[115] UPRIMNY YEPES, Rodrigo. Orden democratico y manejo de conflictos. Bogota, Corporacion Viva la Ciudadania. 2001. pp. 59-61.

[116] ALONSO ESPINAL, Manuel Alberto y VELEZ RENDON, Juan Carlos. "Guerra, soberania y ordenes alternos". En: Estudios politicos, N. 13, Medellin. Julio-diciembre de 1998. pp. 41-71.

(1) La teoria realista plantea que los problemas internacionales han de enfocarse desde el angulo de la seguridad nacional, identificando las principales amenazas en terminos de la geopolitica. Esto implica situar como maxima prioridad la defensa de territorios, en razon de que la ocupacion territorial puede otorgar a cualquier Estado invasor recursos facilmente traducibles en poder.

(2) La teoria liberal clasica idealista sostiene que el fomento de la democracia y la libertad repercute necesariamente en la promocion de la paz y la civilizacion, en desmedro de la guerra.

(3) Tambien conocida como "decisional making", esta teoria resalta el papel de los Estados lideres en la rapida toma de decisiones que repercuten en el ambito mundial.

(4) Postura intelectual, teorica y politica, que sostiene una serie de principios que promueven un orden economico mundial fundamentado en la libertad del sujeto economico y del mercado, en contraposicion con el Estado de bienestar regulador de la economia.

(5) Segun Norberto Bobbio, al autentico poder politico, que para el caso serian los Estados de primer nivel, lo define el hecho de que la coaccion que ejerce sobre poderes menores que el mismo no puede ser competida ni transgredida por aquellos, ni aun menos contrarrestada. Esto es, dicha coaccion debe ser absolutamente soberana.

(6) Esto en gran parte porque en los paises del Segundo Nivel la solidez del Estado my por tanto la soberania que este ejerce-- suele ser cuestionable. Es frecuente que en dichos paises el Estado carezca de apreciables niveles de credibilidad, por no poder controlar las amenazas al orden colectivo. Ello se traduce en la deslegitimidad de dicho Estado. Paralelamente, cuanto mas legitimo es un Estado, menos necesita del uso de la fuerza para que se cumpla la normatividad que ha establecido.

(7) Hecho patentizado, por ejemplo, en realizaciones tales como el reciente ingreso de Rusia a la OTAN.

(8) Para Max Weber el Estado --o poder politico--, puede definirse como la aplicacion del monopolio de la fuerza sobre determinado territorio. Considera este autor que no existe poder politico sin una base legal que induzca a la legitimidad y a la prolongacion del poder politico en el tiempo. Para Kelsen, por su parte, lo importante para la existencia del Estado es la aplicacion de la norma, esto es, la existencia de la norma como coercion mas que de la fuerza en si misma.

(9) Hay perdida de la gobernabilidad basicamente cuando el Estado es incapaz de garantizar el control de los recursos, bien sea territoriales, naturales, humanos, cientificos, tecnologicos, etc. De hecho el origen mismo del Estado remite a la intencion de limitar la competencia por el control de recursos con poderes alternos o Estados rivales. Asi el Estado no es otra cosa que la expresion de un monopolio que establece limites a la competencia por recursos.

(10) Varios han sido los frentes de las AUC que se han desmovilizado, como el caso del Bloque Cordoba a principios de 2005 en Santa Fe de Ralito y del cual hacian parte 925 hombres.

(11) La politica se puede manifestar a traves de la guerra, y correspondientemente la guerra elabora un discurso politico.

Andres Lopez, Historiador. Profesor Asosiado de la Escuela de Historia de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellin. Correo electronico: rramirezb@unalmed.edu.co.
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Title Annotation:Estudios politicos
Author:Lopez B., Andres
Publication:Revista Utopia Siglo XXI
Date:Jan 1, 2005
Words:12374
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