Printer Friendly

Decidir entre todos: Una propuesta de analisis en torno a los mecanismos de deliberacion y decision en ambitos colectivos.

Deciding all together. Reflections on the mechanisms of deliberation and decision in collective organization

Decidir juntos. Uma proposta de analise ao redor dos mecanismos de deliberacao e decisao em ambitos coletivos

Introduccion

Uno de los ambitos mas valorados por los integrantes de las organizaciones sociales es, generalmente, el espacio de la toma de decisiones. Por consiguiente, uno de los ejes comunes de analisis es la forma de organizacion y decision que se da en los ambitos colectivos. Distintas investigaciones han trabajado sobre las "formas democraticas de participacion y decision colectivas" que de diverso modo ponderan la "democracia directa", la "horizontalidad", el "privilegio del consenso" o la "autonomia" que han caracterizado a los movimientos sociales y otras formas de accion colectiva contemporaneas (De Sousa Santos, 2005; Zibechi y Hardt, 2013). En este articulo propongo analizar las reuniones plenarias de las asambleas1 populares conformadas en Argentina entre 2001 y 2006.

Las asambleas fueron parte de los procesos de movilizacion popular de los anos 2001 y 2002. Una de las caracteristicas distintivas de esos dias fue la recuperacion de un formato comun utilizado en distintas organizaciones politicas y sociales: la reunion en asamblea. Esta permitia, segun sus protagonistas, una forma de intercambio y discusion abierta en las esquinas de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires, caracteristicas que se convirtieron en fuente de legitimidad para su funcionamiento y desarrollo. Al mismo tiempo, esta forma constituyo un ambito para el surgimiento de acciones e iniciativas politicas, de instancias de coordinacion con otras organizaciones y sectores sociales, asi como para la organizacion de demandas hacia el Estado y proyectos para el barrio.

En general, las investigaciones que analizaron el modelo de organizacion y toma de decisiones de las asambleas se focalizaron en describir su "forma horizontal" (Di Marco, Palomino, Mendez, Altamirano y Libchaber de Palomino, 2003; Ouvina, 2002; Dinnerstein, 2004; Dri, 2006; Fernandez, 2006). Estudiaron como, a diferencia de las organizaciones politicas "tradicionales" como partidos politicos o sindicatos, estas objetaron las relaciones jerarquicas entre sus integrantes y se orientaron hacia formas de decision por consenso, y en ocasiones, por mayoria.

Enfatizaron que las asambleas adoptaron una "radicalizacion novedosa" por medio de la busqueda de "horizontalidad", "soberania", "autonomia", "nuevos modos de organizacion" (Dri, 2006; Fernandez, 2006) y expresaron "una practica de la democracia directa o radical" por su manera de deliberar y decidir (Di Marco et al., 2003; Ouvina, 2002; Dinnerstein, 2004). Otros autores estudiaron las diferentes caracteristicas que estas tomaron segun su composicion de clase, pero no indagaron sobre las tensiones y particularidades de las reuniones y los procesos de toma de decision (Brandone, Castaneda y Roman, 2017).

Sin embargo, ya en 2002, otros autores como Svampa y Corral (2002) habian planteado que las asambleas tuvieron dificultades en instituirse como un lugar de construccion de consensos, a pesar del ejercicio de una "suerte de democracia participativa" en el trabajo barrial y en las discusiones internas. Senalaron la prevalencia de practicas de activistas partidarios y del "saber experto" de los profesionales como uno de los limites para que se convirtieran en un "verdadero espacio de deliberacion politica".

Aun focalizando en las diferencias, Perez, Armelino y Rossi (2005) se centraron exclusivamente en los formatos de organizacion para la toma de decisiones, y propusieron dos tipos segun la denominacion que tuvieron las asambleas por sus propios integrantes. En las "asambleas populares" distinguieron el rol rotativo del moderador. Cada sesion era "soberana"; las comisiones solo se ocupaban de cuestiones operativas y se intentaba evitar el voto individual en busca de la construccion de consensos. En las "asambleas de vecinos", las comisiones adquirian mayor relevancia; el tipo de demanda era fundamentalmente "vecinalista"; se basaban en la regla de la mayoria y el voto era individual. No se buscaba la unificacion de criterios, sino un debate operativo de las propuestas elevadas por las comisiones. Esa diferenciacion entre tipos de asamblea tambien repercutiria en las posibilidades de continuidad y de influencia territorial y politica (Mauro y Rossi, 2015).

Como podemos observar, uno de los ejes de analisis de los estudios sobre asambleas fue su forma de organizacion, definida como "horizontal", y la busqueda del consenso para la toma de decisiones. Mas alla de los matices presentados, los autores mencionados tendieron a homogenizar, naturalizar y generalizar las dinamicas de funcionamiento de ellas y a pensarlas como parte de un mismo "movimiento".

Una mirada global sobre las investigaciones mencionadas permite observar que estas no tuvieron en cuenta como operaron cotidianamente las practicas de funcionamiento de las asambleas; no analizaron los procesos de interaccion ni la diversidad de sentidos puestos en juego. Al mismo tiempo, mas alla de destacar la influencia diferenciada de distintos asambleistas (Fernandez, 2006), como los activistas y los profesionales (Svampa y Corral, 2002), los autores mencionados no profundizaron respecto de como se desarrollaban la reunion plenaria, las relaciones entre los integrantes, el uso de la palabra y las relaciones de desigualdad segun las caracteristicas de cada asambleista.

Desde un enfoque antropologico relacional, que permite recuperar la unidad entre representacion y practica, y entre saber y accion, planteo indagar en las practicas cotidianas, las relaciones sociales y los sentidos que cotidianamente ponen en juego los sujetos (Gledhill, 2000; Grimberg, Ernandez y Manzano, 2011). Abordo el estudio de las asambleas en su doble caracter, como proceso politico y como experiencia de vida que involucra a sujetos y colectivos. La categoria de vida cotidiana entendida como "un conjunto de practicas, relaciones, significaciones diversas y heterogeneas que constituyen sujetos concretos al interior de una realidad concreta" (Achilli, 1993, p. 11) me permite captar las mediaciones entre las relaciones cotidianas de los sujetos y sus significaciones y otros procesos institucionales y estructurales.

Este trabajo forma parte de los resultados de una tesis de doctorado ya finalizada sobre asambleas en la ciudad de Buenos Aires. A nivel teorico, se inscribe en una linea de investigacion sobre procesos de movilizacion social y accion colectiva que plantea un enfoque que descentra la mirada del momento de la protesta para indagar las practicas cotidianas, las relaciones sociales y los sentidos que cotidianamente ponen en juego los sujetos protagonistas (Grimberg, 2009; Fernandez Alvarez, 2012; Manzano, 2013; Triguboff, 2015). Frente a miradas que centraron su analisis en las potencialidades y dificultades de las asambleas para constituirse en actor colectivo ("movimiento"), y que focalizaron sus acciones de confrontacion con el Estado, sus identidades, sus repertorios de accion colectiva y el impacto de sus demandas en el sistema politico (Fernandez, 2006; Svampa, 2008; Mauro y Rossi, 2015), propone estudiar como en el contexto de los procesos politicos, de la diversidad de trayectorias sociales y de vida pueden entenderse los sentidos y los alcances de una practica colectiva.

En terminos empiricos, la investigacion esta basada en un trabajo de campo intensivo entre 2002 y 2007 en la ciudad de Buenos Aires, compuesto por observacion participante, treinta y cinco entrevistas en profundidad, analisis de narrativas, reconstruccion de trayectorias de vida sobre la base de dichas narrativas y analisis de fuentes secundarias.

El trabajo de campo se dividio en dos etapas. En una primera etapa, desde un nivel intermedio de analisis -entre 2002 y 2003-, examine la dinamica de funcionamiento de las reuniones de distintas asambleas de la ciudad de Buenos Aires, algunas de sus actividades y el funcionamiento cotidiano del espacio colectivo. Luego de un acercamiento general, seleccione dos asambleas para estudiar en profundidad, focalizando en aspectos de la vida cotidiana y la trayectoria de vida de algunos de sus integrantes. Para escoger ambos casos, tuve en cuenta su ubicacion territorial, composicion y principales caracteristicas, al considerar que debian ser ejemplos significativos para analizarlas. Tambien preste especial atencion sobre el tipo de actividades que realizaban, si habian seguido funcionando o no, su relacion con el Estado y los partidos politicos, y si tenian o no un local. Entre fines de 2005 y principios de 2007, realice la ultima serie de entrevistas. En esta etapa, gran parte de las personas a las que entreviste ya no formaban parte de ninguna asamblea. Asi pude trabajar sobre las percepciones y balances que ellos mismos efectuaban.

En este caso, retomo la discusion sobre las formas de organizacion y decision de los movimientos sociales. Para ello, me centro en las reuniones plenarias semanales como una dimension politica de las asambleas. Analizo como eran un lugar intercambio, mas que un espacio de decision comun, y como su dinamica era afectada por distintas tensiones y diferenciaciones. Muestro como las decisiones tomadas alli no siempre eran respetadas por todos los asambleistas. Los distintos sentidos en torno a la dinamica de las reuniones plenarias no se circunscribian a una delimitacion de un criterio metodologico comun de funcionamiento, sino que implicaban una concepcion politica sobre las asambleas, que establecian ciertas relaciones de poder entre sus integrantes.

El lugar de encuentro y discusion

Uno de los primeros desafios de los asambleistas fue encontrar una forma de organizacion que les permitiera conversar entre ellos. Experiencias politicas anteriores, conocimientos profesionales y el sentido comun de cada uno se pusieron en juego para poder constituir una forma de organizacion que les permitiera escucharse y tomar las primeras decisiones. Quien habla primero, cuanto tiempo y cuando se puede interrumpir, fueron los primeros acuerdos. No obstante, mas alla de las dificultades, la mayoria de los participantes coincidio en que lo "realmente" importante era poder "compartir ese momento".

El primer paso fue elaborar una lista de oradores que estableciera un orden de intervencion. Igualmente, decidieron elegir tres coordinadores por sorteo, rotativos, para que ordenaran la reunion. En ese proceso se fueron estableciendo codigos comunes de trabajo, y asi se constituyo una rutina de funcionamiento. Las reuniones se iniciaban alrededor de las 21 horas y terminaban pasada la medianoche. Cualquier persona que se acercara podia opinar y votar en igualdad de condiciones.

En ellas se combinaban momentos de debate politico y elaboracion de iniciativas con la puesta en comun de "sentimientos". En los primeros encuentros, lo que predominaba era la busqueda por "compartir". Segun los relatos de los protagonistas, cada uno expresaba sus opiniones sin buscar una decision conjunta, privilegiando la posibilidad de conformar un relato testimonial que expresara que estaba sucediendo en ese momento. Todos coincidieron en que lo "realmente" importante era poder "compartir ese momento", mas alla de las limitaciones y dificultades de las reuniones.

Tal como senalaron, los problemas que debieron afrontar fueron, en primer lugar, poder escucharse entre todos combinando sentimientos, impresiones del momento y posiciones politicas e ideologicas. Las reuniones eran extensas, numerosas, y los temas para abordar, "interminables". En segundo lugar, como tomar decisiones colectivas, teniendo en cuenta la opinion de "todos".

Las herramientas conocidas por el activismo politico fueron utilizadas para la organizacion de las reuniones: lista de oradores, tiempo estipulado de exposicion, un coordinador rotativo para dar la palabra. Desde ahi fueron generando estrategias para lograr un mayor dialogo en las reuniones.

A medida que fueron pasando las semanas, se hicieron mas significativos los requerimientos de discusion politica y de organizacion de actividades. El funcionamiento en comisiones (salud, prensa, compras comunitarias) busco profundizar el debate, asi como preparar las iniciativas discutidas durante el plenario. Al final de la reunion general, cada comision definia hora, dia y lugar del proximo encuentro.

El argumento central para crear las comisiones fue que estas ayudaban a mejorar el funcionamiento de la asamblea. No obstante, no todos estaban de acuerdo con esta postura. Algunos asambleistas, como Adrian, creian que la formacion de estas instancias era producto de la imposicion de partidos como el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) o el Partido Obrero (PO) para que se trataran temas que estos caracterizaban como relevantes, pero que no expresaban las inquietudes de los integrantes de la asamblea.

Me daba la impresion de que muchas veces, como en la asamblea habia de todo, a un grupo le interesaba trabajar mas con los desocupados, entonces politicamente se simbolizaba una comision con esa orientacion digamos; pero no tanto como algo que tenia que ver con una necesidad de la asamblea. (Adrian, preceptor, integrante de la agrupacion Socialismo Libertario, 40 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, junio de 2005)

Esta reflexion que Adrian planteo como un problema permite aproximarse a la multiplicidad de sentidos asignados al trabajo en comision. Como surge de los distintos relatos, las comisiones fueron tanto una forma de dividir tareas y responsabilidades, acortar y agilizar las reuniones plenarias, como una manera de descomprimir ciertos debates e iniciativas cuando no todos estaban de acuerdo con la importancia o prioridad del tema en discusion.

Del mismo modo, mientras la concurrencia a las reuniones de la asamblea fue numerosa, el funcionamiento en comisiones permitio el intercambio y la elaboracion de propuestas, demandas e iniciativas. La notoria heteregoneidad politica, ideologica y generacional se ponia en tension en el debate sobre los modos de combinar problematicas y demandas barriales y nacionales diversas. Como recordaba Eduardo: "en algunos momentos habia debates de coyuntura politica, nacional, pero en general, el ochenta por ciento era debate en torno a cosas muy pequenas: hacemos un juego de llaves o no hacemos" (arquitecto, exactivista del centro de estudiantes de la universidad, 50 anos, otra asamblea de la ciudad, Buenos Aires, marzo de 2005).

Por otra parte, aun cuando se lograra acordar ciertas formas de funcionamiento, la ausencia de un vocabulario comun y claro para cualquier persona que pudiera acercarse, la utilizacion de siglas y abreviaturas y la referencia a distintas corrientes politicas y debates pasados dificultaba la intervencion de quienes no tenian experiencia politica previa; por ejemplo, cuando se mencionaban corrientes politicas o siglas de organizaciones partidarias que no siempre eran conocidas por todos sus integrantes. Incluso algunos que ya tenian alguna trayectoria o formacion politica previa alertaban sobre la dificultad de entender las diversas intervenciones.

Inmediatamente empezaron a circular toda una serie de abreviaturas, siglas, conceptos, ideas, abstracciones politicas y demas que para alguien que no esta en tema no sabe de que se esta hablando [...] Me perdia yo, me imagino un vecino: llega y no sabe de que estas hablando, no sabe si es un congreso de fisica nuclear o estan hablando de politica [...] Gente hablando de no, porque tal es morenista. ?A quien le importa hoy el morenismo? Literalmente, yo no tengo claro bien que es el morenismo, ni me importa tenerlo, porque es algo irrelevante. Me imagino una persona que a duras penas sabe que significa el MST, que puede saber que es el morenismo. (Esteban, docente universitario, exactivista del centro de estudiantes del secundario y de la universidad, 35 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, septiembre de 2005)

Valorada como una tarea dificil, la busqueda de nuevas formas de relacion, debate y decision fue subrayada por algunos asambleistas como "la primera vez que se desplego de manera abierta el metodo asambleario y de la accion directa, la critica a la nocion de representacion y a las jerarquias". (Esteban, docente universitario, exactivista del centro de estudiantes del secundario y de la universidad, 35 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, septiembre de 2005)

Ciertas ideas y propuestas denominadas como autonomistas jugaron un significativo papel en las discusiones y discursos de gran parte de las asambleas. Como senalo Thwaites Rey (2004), al igual que en otras organizaciones sociales y politicas, en muchos asambleistas primo la idea de que la "emancipacion social" no debia tener como eje central la "conquista" del Estado. Si bien no podria definirse como una corriente politica o de pensamiento precisa, a los fines de este trabajo nos interesa senalar que estos discursos, articulados sobre la nocion de "autonomia", se centraron en las practicas politicas "horizontales", la toma de decisiones por consenso y el rechazo de las formas de representacion politica. (2)

Al mismo tiempo, uno de los ejes centrales de las asambleas fue la critica a la nocion de representacion politica. De esta manera, cuestionaban la legitimidad de la metafora representativa (Abal Medina, 2004) caracteristica de la democracia moderna como mecanismo capaz de presentar "lo social en lo politico" por medio de los partidos politicos y las elecciones periodicas. En ese proceso, las asambleas senalaban como el sistema de representacion se orientaba hacia su autorreferencialidad, lo cual lo iba debilitando. Promovian practicas y propuestas que buscaban otros modos de interaccion y relacion entre lo social y lo politico que, si bien se distinguian de las formas de organizacion tradicionales, mantenian puntos en comun y tensiones caracteristicas de otros ambitos colectivos.

Dificultades y tensiones entre sus integrantes

Las asambleas fueron un espacio heterogeneo, atravesado por diferencias de edad, profesion, trayectoria y genero. Esas diferencias resultaron sustantivas al momento del uso de la palabra y la toma de decisiones, lo que genero una serie de tensiones y conflictos que afectaron su dinamica de funcionamiento. Para abordar algunos aspectos de esta problematica, en este punto del trabajo analizo el desarrollo de algunas actividades en las que se pusieron de manifiesto disputas de poder y vinculos asimetricos entre sus integrantes que, en algunos casos, la propia dinamica fue asimilando y resolviendo pero, en otros, termino con la disminucion de la participacion en la asamblea o directamente con el apartamiento de algunos integrantes. La reconstruccion del proceso y el analisis de los datos dan cuenta de que estas situaciones evidenciaban las diferentes concepciones politicas en juego sobre las asambleas y establecian ciertas relaciones de poder entre sus integrantes.

Uno de los conflictos que surgieron reiteradamente fue la administracion y el uso del local de la asamblea. Para algunos asambleistas, ese espacio solo podia utilizarse para actividades "politicas". Sin embargo, otros consideraban que tambien podian desarrollarse otro tipo de actividades culturales y festivas. Si bien algunos afirmaban que tenia que ver con el cuidado del espacio frente a la posibilidad de su clausura o desalojo, otros creian que era un problema generacional. Este debate revelaba la tension sobre el caracter politico y social que debia tomar el ambito colectivo.

El uso del predio sobre todo: para fiestas no, alcohol no [...] En cuestiones con las que uno por ahi no tiene ningun problema moral pero que los viejos si tienen, como el escabio, con que no se fume. Algunas cuestiones que desde un punto de vista eran por un problema de seguridad de la asamblea, no darle a nadie ninguna excusa como para que la cerraran, nos desalojaran del predio ni nada. Entonces, en funcion de eso habia algunos recaudos que habia que tomar que estaban bien, pero por ahi el sector de gente mas grande lo cuestionaba mas por el lado moral. Aparte que en algunos momentos de discusion los callaban, en un momento eso exploto. (Agustin, estudiante universitario, integrante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), 30 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, diciembre de 2005)

En otros casos, algunos integrantes consideraban que las actividades tenian distinto valor y jerarquia dentro de la asamblea. Desde la comision de educacion, Marina consideraba que su trabajo era subestimado por los mayores. Dictaba clases de "apoyo escolar" para quince ninos con problemas de distinto orden, quienes querian reunirse "como los grandes". Necesitaba ayuda para su propuesta de organizar la "asamblea de los pibes":

Recuerdo que en las asambleas yo decia: bueno, yo tengo informacion sobre la comision de educacion y todos ponian cara de ternura, y !no era una cuestion de cara de ternura, loco! !Yo laburaba con pibes que eran abusados sexualmente, laburaba con ninos que tenian que laburar, y necesitaba apoyo, tenia 19 anos, 20! [...] Los ninos quisieron participar de la asamblea de grandes y yo, cuando lo comente en la asamblea, como que todo el mundo se rio. (Marina, estudiante, sin experiencia politica, 22 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, agosto de 2005)

El problema era como los integrantes regulares de la asamblea consideraban la tarea de apoyo escolar, no necesariamente una cuestion generacional.

En otro caso, las divisiones en comisiones imprimieron una dinamica particular a cada grupo, que podia verse alterada al momento de integrarse otros asambleistas. Este fue el caso del Microfono Abierto. Este se organizaba una vez por mes en algun bar del barrio y consistia en poner a disposicion un microfono para quien quisiera. Cantaban, recitaban o leian. Concurrian los integrantes de la comision y amigos que ellos invitaban.

La Comision de Juventud, por su parte, estaba compuesta mayoritariamente por personas que promediaban los veinte anos, pero tambien estaba integrada por asambleistas de treinta o cuarenta anos. Al igual que Parque Diaz, en general sus iniciativas eran de caracter cultural y/o festivo.

Los muy jovenes, de entre 18 y 23, eramos muy pocos [...] siempre caia alguien. Habia un grupo que se mantenia pero caian a comer pizza. [...] Era como un vermu. Y gente estaban Mariano, Pedro que tenia 37, ahora debe tener 40. Eramos un grupo de diez como mucho. (Micaela, exactivista del centro de estudiantes secundario, 18 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, febrero de 2006)

Josefina describe como el dia que la Comision de Juventud participo del Microfono Abierto irrumpio en un espacio ajeno con una dinamica diferente a la que acostumbraban.

Ahi la comision de juventud nunca participaba. Pero ese dia fueron y leyeron la carta de Rodolfo Walsh, nos mataron... Esta cosa de las organizaciones estudiantiles, ?viste? [...] Era como el espacio donde ibamos a divertirnos y bueno, fue un bajon eso. Los jovenes estaban haciendo esta militancia universitaria, que capaz que alguno estaba en el secundario todavia, pero esta cosa muy afin a la muerte y al sufrimiento que por ahi es algo propio de la adolescencia igual. (Josefina, estudiante universitaria, exintegrante de una agrupacion universitaria trotskista, 30 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, junio de 2005)

En este relato se puede observar como los jovenes aparecen como un "otro" diferente. Ellos parecen haber transformado el momento de la dispersion impregnandole el "bajon del militante". Josefina relacionaba esta actitud con una caracteristica de la juventud, del activismo politico universitario del cual habia formado parte, pero con la que ya no se identificaba. Sin embargo, el punto central parece la dificultad que se produjo cuando un grupo de personas que eran parte de otra comision propuso una dinamica diferente a la acostumbrada.

Tambien las actividades desarrolladas permitieron integrar miradas y perspectivas. Luego de los primeros meses de trabajo, las asambleas reorientaron gran parte de su tiempo a llevar adelante en sus barrios diversas actividades culturales, educativas y festivas. En la asamblea Parque Diaz crearon la comision de contrakultura. Este espacio se proponia realizar actividades diferentes a las usuales en la "cultura de izquierda". Una de sus primeras iniciativas fue organizar una serie de encuentros con movimientos sociales. Para la primera charla invitaron a organizaciones "lesbico-gays". Aunque criticada por algunos asambleistas, fue una instancia donde algunos se permitieron un espacio para la reflexion. Como recuerda Esteban, ese fue el caso de Rodolfo, un asambleista muy activo de ochenta anos que intentaba, segun sus palabras, "aprender de la juventud":

El escucho, escucho a los chicos hablar de sus luchas, de sus problemas cotidianos y en un momento pidio la palabra y dijo que para el... o sea, pidio disculpas, que el por su vocacion no entendia bien esto, pero en algun lado habia entendido que esa gente tenia una razon para estar peleando por lo suyo y que habia que tirarles buena onda. (Esteban, docente universitario, exactivista del centro de estudiantes del secundario y de la universidad, 35 anos, asamblea Parque Diaz, junio de 2004)

En el desarrollo de las asambleas y sus actividades surgieron distintas situaciones que generaron altos niveles de conflictividad: las iniciativas de la comision de cultura, el consumo de marihuana, las actividades durante los festivales, la convivencia en el local, la "asamblea de los pibes", entre otros temas, fueron abordados de distintas maneras. En algunos relatos y reconstrucciones, estos hechos se identifican como problemas en los vinculos entre jovenes y mayores. Sin embargo, una mirada global sobre el proceso da cuenta de que tensiones o conflictos que algunas veces eran explicados como cuestiones de edad, con miradas estigmatizadas y practicas discriminatorias, de fuerte contenido moral hacia los jovenes, tenian que ver con la mirada y las expectativas que los propios integrantes tenian de su participacion en las asambleas.

La asamblea de San Lorenzo habia resuelto no tener un local propio, por lo cual solicitaba distintos espacios del barrio cuando requeria un lugar cerrado. Una gran parte de las reuniones llevadas a cabo durante el invierno de 2002 se realizo en una iglesia luterana ubicada en la esquina del lugar habitual de las reuniones.

Paralelamente, la asamblea utilizaba la casa de un asambleista, Arnaldo, que vivia cerca y estaba dispuesto a prestar su vivienda. En febrero de 2003 ocuparon la vivienda de Arnaldo, y la transformaron en la "casa de la asamblea" para intentar evitar que su companero fuera desalojado.

En la reunion plenaria, los asambleistas decidieron por mayoria ocupar la casa para conservarla como "centro cultural de la asamblea", a pesar de que no todos los integrantes estaban de acuerdo con la medida. Luego suspendieron la reunion y se dirigieron al lugar. Algunos, como Luisa, consideraban que la decision habia sido muy repentina.

Bueno, lo que ocurrio realmente fue que ese jueves -vos no fuiste- [se refiere a Fernando] y fui yo, y yo me senti re mal, porque senti como que vinieron y dijeron: aca lo central es que a Arnaldo lo van a desalojar y nosotros tenemos que tomar la casa para impedir que lo desalojen y convertir ese lugar en la casa de la asamblea. Entonces, de repente se levanto la reunion de esa esquina y todo el mundo fue para alla [...] fue un desbande, porque los que no estabamos de acuerdo... Yo fui pero en disidencia, digamos... (Luisa, psicologa social, exintegrante del Partido Revolucionario de los Trabajadores [PRT], 56 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, noviembre de 2004)

Como consecuencia, durante los casi tres meses que duro la ocupacion, la asamblea cambio su dinamica y dejo de funcionar en su tradicional esquina para trasladarse a esa casa.

Sin embargo, el debate interno en relacion con esta decision continuo y se incorporo al boletin de la asamblea del 21 de mayo de 2003. Tras la controversia causada por un articulo escrito por uno de los asambleistas, la asamblea decidio en la reunion plenaria "censurar" este contenido retirando la revista de circulacion. Esa nota cuestionaba la ocupacion de la siguiente manera:

?Puede una asamblea entera, en un rapto de solidaridad (o simplemente de mezcla culposa de lavado de conciencia, porque, quien sabe que hariamos si estuvieramos del otro lado de la antinomia, si se me permite una digresion al respecto) apoyar a un vecino en situacion de desalojo, sin discutir seriamente por ejemplo sobre la maldita propiedad privada y mentirse a si misma alevosamente durante tanto tiempo, ignorando aparentemente los hechos que se esconden detras de esta historia? ?Puede una asamblea combativa estar hace mas de dos meses debatiendo casi exclusivamente sobre esto? ?Podemos gestionar ante quien corresponda (por ejemplo CGP, etc.), cuando nos declaramos autonomos y horizontales? ?O sera que tenemos que confesar y asumir una vez mas que la necesidad tiene cara de hereje?

?Es posible que pongamos en segundo plano y hasta posterguemos actividades indispensables que tienen que ver directamente con la historia actual de nuestro pais, que lisa y llanamente nos esta pasando por arriba? Creo que no. (Boletin de la asamblea, del 21 de mayo de 2003)

Este articulo resumio los principales nucleos del debate en torno a la ocupacion: la propiedad privada, la relacion con el Estado, la "necesidad" de un local propio y la toma de decisiones. El intento de "solidarizarse" con Arnaldo forzo una resolucion en torno al tema de la ocupacion para tener un espacio "propio", que en la asamblea de San Lorenzo parecia haberse saldado tiempo atras. A su vez, Arnaldo representaba el vinculo con el "otro", con otros sectores sociales que en general no eran parte de la asamblea.

Finalmente, Arnaldo fue desalojado en mayo. Sin embargo, el juez que dicto la orden de desalojo hizo lugar al reclamo de la asamblea y solicito al Gobierno de la Ciudad que cediera un local para realizar las actividades. Pero esta posibilidad ya no interesaba a los asambleistas; dias antes del desalojo habian decidido dejar la casa debido a conflictos internos, y retornar a la esquina habitual de reuniones. Ese mismo mes realizaron sus ultimas reuniones y actividades, hasta que la asamblea termino por disolverse.

La dinamica cotidiana puso en tension diferentes sentidos, saberes, prejuicios, trayectorias, conocimientos y practicas. Esas tensiones y conflictos muestran en las dos asambleas la gravitacion de relaciones de poder que, como senalo Foucault, constituyen "los efectos inmediatos de las particiones, desigualdades y desequilibrios que se producen, y reciprocamente son las condiciones internas de tales diferenciaciones" (Foucault, 2003, p. 114). Su peso en las relaciones e interacciones cotidianas promovio el distanciamiento de algunos integrantes de las asambleas.

"La maquina de votar"

Como senalamos al inicio de este trabajo, en un comienzo las asambleas eligieron el voto a mano alzada como metodo de decision. El coordinador o los coordinadores designados para cada reunion preguntaba quien votaba por la afirmativa, quien por la negativa y quien se abstenia, y luego contaba los votos. Todo lo que se hablaba era puesto a consideracion en el plenario. Sin embargo, como relato Luisa, esa forma de decision no implicaba necesariamente que las iniciativas votadas fueran a llevarse a cabo.

Son comicas algunas cosas que haciamos en la asamblea, como eso que te deciamos de: hay que votar si vamos a ir a Parque Centenario. Entonces contabamos los votos y por mayoria salia votado que ibamos a ir a Parque Centenario ?Quien va a ir?. nadie queria ir. (Luisa, psicologa social, exintegrante del Partido Revolucionario de los Trabajadores [PRT], 56 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, junio de 2004)

Frente a este escenario, los asambleistas fueron definiendo nuevos criterios para la toma de decisiones. El que presentara una propuesta al plenario luego seria responsable de que fuera llevada a cabo, en caso de que la asamblea diera su aprobacion: "el que lo dice, lo hace".

Un foco relevante de discusion giro alrededor de cual era el momento apropiado para resolver una actividad y quienes eran los indicados para aprobarla o desaprobarla. Algunos afirmaban que las decisiones solo debian tomarse en los plenarios y sobre todo por consenso, tal como relato Esteban:

Yo varias veces trate al principio de proponer que trabajemos por consenso, pero en el clima de hostilidad que habia era muy dificil. Pero yo trataba, aunque sea yo mismo, tratar de actuar con ese principio en dos sentidos: primero, no decidirlo en cosas que no me van a involucrar luego a mi poniendo el cuerpo, y dejando que si hay alguien que quiere hacer algo, yo no estoy de acuerdo o no creo en ello, pero no me parece particularmente mal, no joder. (Esteban, docente universitario, exactivista del centro de estudiantes del secundario y de la universidad, 35 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, diciembre de 2005)

Otros proponian que la ultima palabra la tuvieran quienes fueran parte de cada iniciativa. Que fueran ellos los que finalmente decidieran en ese momento si se hacia o no la actividad que se habia propuesto. Roberto sostenia esta ultima postura, buscando que las practicas de las asambleas "no repitieran" modos burocraticos y jerarquicos de los sindicatos en sus formas de funcionamiento:

Yo hice referencia a que me hacia acordar cuando [el dirigente sindical] Lorenzo Miguel largaba el paro, que lo voto supuestamente en el consejo directivo [del sindicato], y despues se aplicaba mecanicamente. Las medidas tienen que ser votadas en el momento con la gente que la hace, no son por transmision o por decreto. (Roberto, plomero, exintegrante del Movimiento al Socialismo [MAS], 60 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, noviembre de 2005)

La "maquina de votar" fue perdiendo importancia para los propios protagonistas, pues la toma de decision sobre ciertos temas se convirtio, para la mayoria de sus integrantes, en una mera formalidad. Con el paso de los meses, no todas las mociones puestas a consideracion en el plenario cobraban la misma relevancia. En general, las actividades vinculadas al barrio se resolvian mas rapidamente que las orientadas a cuestiones de politica nacional. Del mismo modo, algunas mociones se proponian sabiendo que iban a ser aprobadas con facilidad, como las propuestas de "solidaridad" con la "lucha" de alguna organizacion o el repudio a alguna accion represiva policial. Frecuentemente, el momento de la votacion solo implicaba lograr el "aval" de la asamblea para alguna accion organizada por otro grupo.

Para Humberto, el voto nunca definio las acciones de la asamblea, pues en la mayoria de las iniciativas llevadas a la practica no era "necesario" que fueran sometidas a votacion. Solia suceder que algunos asambleistas acercaban sus propuestas a la reunion, tras lo cual quienes estaban interesados se sumaban a ellas, sin que necesariamente estas fueran puestas a consideracion del plenario: "la mayoria de las actividades que se hicieron no se votaron. [...] Por ejemplo, este sociologo dijo: yo voy a hacer una encuesta, ?quien se prende? Nos juntamos en el bar" (Humberto, 45 anos, musico y psicologo social, activista social, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, junio de 2005).

Como se ha expuesto, el proceso de toma de decisiones no era igualmente valorado por todos los asambleistas; si bien importante, revestia distinta relevancia y alcances para cada uno. Una mirada de conjunto permite mostrar diferentes voces en una logica que da cuenta de tensiones y matices. Asi, mientras Luisa advertia que no todas resoluciones de la asamblea eran llevadas a cabo, Ruben senalaba la consigna "el que lo dice, lo hace" como una estrategia para garantizar la ejecucion de las medidas votadas. Los relatos de Esteban y Roberto incorporaron el problema sobre cuando y donde se decidia, al tiempo que Luisa describio como el proceso de toma de decisiones se fue formalizando, perdiendo importancia para sus protagonistas y como paso a ser una "ficcion" y/o simplemente una forma de conseguir el "aval" de la asamblea. Por ultimo, Humberto llego a afirmar que el voto no era el que definia las acciones.

El proceso de toma de decisiones de las asambleas se baso en una conjuncion de diferentes sentidos en torno a la implicancia y alcance de las resoluciones tomadas entre "todos". La diferencia central radicaba en cual era el poder de decision de cada integrante como parte del plenario y en que medida esa misma persona que podia decidir y votar debia luego supeditarse a la decision del espacio colectivo. En esa discusion se ponian en juego diferentes concepciones y expectativas sobre el caracter y alcance de la asamblea.

Algunos integrantes naturalizaban estas diferencias sobre el funcionamiento como parte de una "practica autonoma". Esta era caracterizada por la ausencia de una organizacion jerarquica y de una relacion de autoridad entre lo que definia el plenario y la accion individual o grupal de cada asambleista. Desde este punto de vista, los integrantes no debian ser sancionados por no llevar adelante una iniciativa decidida en la reunion general, al tiempo que estos podian realizar acciones que no hubieran sido aprobadas en el plenario.

Porque en realidad nosotros con la asamblea empezamos a hablar de las asambleas autonomas, autonomo en este sentido de tener la capacidad... o sea, que el poder lo tiene uno solo, no que lo tiene un organo o directivo, que no tenes que responder a otra cosa. [...] En la asamblea eramos eso, nosotros no respondiamos a ningun poder. [...] Desde el lugar de la autonomia, nosotros deciamos la asamblea decide esto; ahora si hay un grupo que quiere tomar un local, que lo tome. Eso era para nosotros la autonomia, o sea que si habia un grupo que queria hacerlo, igual lo iban a hacer, no es que nosotros le ibamos a decir que no lo hicieran. (Josefina, estudiante universitaria, exintegrante de una agrupacion universitaria trotskista, 30 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, abril de 2005)

Para Eduardo, la propia composicion y objetivos de la asamblea era lo que no permitia que hubiera decisiones comunes, ya que sus fines eran diferentes a los de un partido politico. Este fue el caso de la discusion sobre la posicion de la asamblea frente a las elecciones presidenciales de 2003.

Ese tipo de consensos en torno a quien votar [para las elecciones presidenciales] es mas de un partido politico o de un movimiento social de otras caracteristicas, pero no de una asamblea. Las asambleas son habitualmente muy plurales, es imposible llegar a un consenso de ponernos todos de acuerdo y votar todos a uno, no. (Eduardo, arquitecto, exactivista del centro de estudiantes de la universidad, 50 anos, otra asamblea de la ciudad, Buenos Aires, noviembre de 2004)

La asistencia al Espacio por Comunas (3) resulto una cuestion significativa para entender estas dinamicas en la asamblea Parque Diaz. Rodolfo era el representante de la asamblea en ese ambito; ocasionalmente lo acompanaba otra persona, pero el era el unico que solia concurrir a todas las reuniones. Luego de un momento de auge, organizacion de actividades y movilizacion en torno a la ley de descentralizacion politica de la ciudad de Buenos Aires, este espacio parecio estancarse. Sus informes se hicieron cada vez menos trascendentes para los asambleistas. Lo dejaban para el final y en general se dedicaban a escuchar lo que el transmitia. En marzo de 2004, Rodolfo, cansado de que lo escucharan "de compromiso", planteo a la asamblea si realmente estaba interesada en integrar el Espacio por Comunas. De ser asi, el no seguiria siendo su representante. Este problema particular disparo una discusion que puso de manifiesto la forma de funcionamiento que desde hacia tiempo practicaba la asamblea. Los integrantes de Parque Diaz no concordaban respecto de cuales eran los temas mas importantes para el espacio; sin embargo, todos coincidian en que eso no impedia ni la discusion ni que perdurara el colectivo. Cecilia abrio el debate:

Hay que tener en cuenta la relacion entre lo que se dice y lo que se hace. Este no es un partido politico, es una asamblea popular. Cada uno hace lo que puede segun sus posibilidades. Tanto comunas como privatizadas es la forma de vincularnos con el barrio. No solo mediante un volante sino con el trato personal. Levantemos la mano para ver quienes estan dispuestos a participar de este trabajo. (Cecilia, jubilada, integrante del Partido Comunista [PC], 70 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, noviembre de 2005)

Se podia observar mucha atencion y preocupacion. En ese marco, cada uno comenzo a intervenir diciendo que le interesaba y porque. Agustin, como integrante del PTS, sostuvo que era importante que cada asambleista hiciera lo que quisiera segun sus intereses, senalando las diferencias entre un partido y la asamblea. Para el, el tema de comunas no era prioritario.

No quiere decir que no colabore, pero no me puedo comprometer. Es buena la propuesta de que haya responsables segun intereses y despues puede haber voluntarios. Cada uno hace lo que quiere y algunas cosas vamos a poder hacerlas todos juntos. [...] Yo soy militante de un partido politico y esto no es un partido. (Agustin, estudiante universitario, integrante del Partido de los Trabajadores Socialistas [PTS], 30 anos, asamblea Parque Diaz, Buenos Aires, octubre de 2005)

Los integrantes de las asambleas concurrian a las reuniones de cada semana con diferentes expectativas. No todos esperaban ir para resolver con sus pares las actividades y acciones especificas de la semana.

Para mi es como que la asamblea el dia jueves funcionaba mas como un punto de encuentro. Despues, si la asamblea no te daba el aval para hacer tal cosa, no lo hacias en nombre de la asamblea, pero lo ibas a hacer igual. Era mas que nada eso: votar si se iba a usar el nombre de la asamblea o no muchas veces. (Andrea, estudiante, sin experiencia politica, 22 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, marzo de 2005)

El plenario como espacio para tomar resoluciones era relativizado. Para sus protagonistas, lo mas importante de la reunion no era la posibilidad de tomar decisiones colectivas. Entonces, ?cuales eran los alcances de las reuniones de las asambleas? Tal como sugiere Ouvina (2002), lo mas interesante no eran los plenarios en si, sino los "bordes que se tejen, las redes, socializando experiencias e iniciativas varias" (p. 22). En palabras de Mariano:

Pasaba algo muy extrano, que era que habia como un organo deliberativo que era la asamblea donde se hablaba, y empezo a haber como una vida social alrededor que quizas hacia mas a la asamblea que lo que pasaba. Siempre hubo esa contradiccion, en algun sentido, que lo importante era votar en la interbarrial o lo importante era ese tejido vincular que permitia ese espacio social. (Mariano, Psicologo, exactivista del centro de estudiantes, 40 anos, asamblea de San Lorenzo, Buenos Aires, junio de 2005)

En sintesis, paralelamente a los plenarios, se fueron desplegando distintas iniciativas. Esas acciones podian ser producto de proyectos acercados al plenario y llevados adelante por las comisiones, o actividades organizadas por los propios protagonistas por fuera del plenario.

Relaciones sociales, toma de decisiones y accion colectiva

Los plenarios fueron un ambito donde personas con diversas trayectorias y conocimientos construyeron una "practica asamblearia" comun. Como describi en este articulo, las asambleas se caracterizaron por la heterogeneidad de sus integrantes, la pluralidad de demandas y expectativas y la multiplicidad de debates politicos. En estos espacios, algunos asambleistas pudieron manifestar la "necesidad de encontrarse" y de expresar los sentimientos del momento. A su vez, en este marco emergieron diferentes conflictos.

Como mencione, uno de los aspectos en los que se concentraron los estudios academicos y los trabajos politicos elaborados en las propias asambleas y otras organizaciones fue la "horizontalidad" de su funcionamiento. Esto suponia que las asambleas rechazaban las formas jerarquicas de organizacion, por lo que sus integrantes tomaban las decisiones entre "todos", mediante el voto por mayoria o por consenso. Sin embargo, en este trabajo mostre como la ausencia de jerarquias explicitamente establecida en las asambleas no fue sinonimo de horizontalidad, ni de ausencia de relaciones de poder, pues de todos modos continuo habiendo desigualdades. La voz de algunos integrantes no tenia el mismo peso que la de otros, lo cual derivo en muchos casos en que algunos asambleistas dejaran de concurrir. La reunion plenaria como mecanismo para la toma de decisiones, por otra parte, adquirio una complejidad mayor a la sostenida por estos estudios.

Tanto en la asamblea Parque Diaz como en la de San Lorenzo, la "practica horizontal" y "autonoma" destacada por algunos de sus integrantes supuso una concepcion diferente a la de otros espacios colectivos en los que muchos habian participado previamente. Asi, los asambleistas conjugaron sentido comun y saberes profesionales y de activismo politico, dando significados a sus practicas y proyectos, a la vez que complementando distintas formas de organizacion, vocabulario y tecnologias.

Los nucleos de discusion respecto del proceso de toma de decisiones pueden sintetizarse de la siguiente forma. Primero, cual era la mejor manera de decidir, por consenso o mayoria. Segundo, cuando y quienes tomaban las decisiones. Tercero, que temas debian votarse y cuales no. El debate de fondo giraba en torno a la implicancia de las reuniones plenarias y sus resoluciones. Por un lado, no estaba claramente establecido si la libre accion de cada uno debia supeditarse al colectivo. No todos creian que un asambleista que no acordara con una medida aprobada debia someterse a la decision del colectivo, ya que en la practica cada uno seguia manteniendo su individualidad. En ese marco, el funcionamiento mismo de plenario se ponia en duda en los terminos de ?para que se discutian y aprobaban diversos temas en las reuniones plenarias si luego nadie garantizaba que las decisiones tomadas fueran a llevarse a cabo? El centro de la cuestion era, por lo tanto, en que medida el plenario era un ambito para la toma de decisiones o si su relevancia politica radicaba realmente en ser un espacio de discursos, debates y encuentros.

Para comprender con mayor claridad este proceso, es dable recuperar uno de los aportes clasicos de la antropologia en torno a las relaciones de reciprocidad e intercambio y la creacion de obligaciones como principio para la produccion y reproduccion de relaciones sociales. Marcel Mauss (1979), en su trabajo Ensayo sobre el Don, analizo como en algunas sociedades "primitivas" el intercambio no tenia solamente un caracter economico sino que tenia una significacion religiosa, magica y economica, utilitaria y sentimental, juridica y moral. Lo califico como "un hecho social total". Este autor describio como estos intercambios -aunque parecian voluntarios-, en realidad eran obligatorios. Los intercambios no eran solo de bienes utiles economicamente; eran sobre todo gentilezas, festines, ritos, servicios militares e incluso personas. Asi, por medio del concepto de "don", describio un sistema basado en la triple obligacion de dar-recibirrestituir. En su analisis, mostro como lo importante no era la transaccion economica en si, sino lo que ella significaba: relaciones de obligacion reciproca cuya funcion era unir a los grupos y dar solucion a las hostilidades para mantener las relaciones entre diferentes grupos, tribus o sociedades.

Siguiendo el trabajo de Mauss, en el caso de las asambleas, es posible proponer que las reuniones plenarias se constituian mediante un proceso de intercambio de ciertos "bienes": conocimientos y experiencias en la organizacion del uso de la palabra y la toma de decisiones, en el debate y la reflexion sobre la coyuntura politica, en el diseno de actividades, la redaccion de resoluciones y documentos, entre otros.

Ese intercambio no solo conformo los plenarios como un ambito instrumental para la toma de decisiones colectivas, sino que, sobre todo, genero relaciones de reciprocidad y obligaciones reciprocas, no tanto en torno a actividades especificas, sino alrededor de vinculos personales que se fueron estableciendo entre los integrantes como parte de su vida cotidiana. En otros terminos, en el desarrollo de las reuniones plenarias y las actividades se fue construyendo una red de relaciones reciprocas que sostenian el lugar de encuentro a partir del intercambio de "bienes". (4)

Esta trama de relaciones de reciprocidad se hace mas evidente si se tiene en cuenta la heterogeneidad de trayectorias personales, la multiplicidad de sentidos y objetivos, la diversidad de valoraciones sobre el espacio colectivo, la flexibilidad de reglas para la accion colectiva que pusieron de manifiesto las asambleas.

Referencias bibliograficas

>> Abal Medina, J. M. (2004). Muerte y resurreccion de la representacion politica. Buenos Aires: Fondo de Cultura Economica.

>> Achilli, E. (1993). La cotidianeidad, algunas consideraciones teoricas metodologicas (Documento de trabajo elaborado para el concurso de profesora titular de la Asignatura Metodologia). Escuela de Antropologia, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad de Rosario, Rosario, Argentina.

>> Bergel, M. (2007). En torno al autonomismo argentino. Dario Vive, portal latinoamericano de critica social y pensamiento plebeyo. Recuperado de http://www.dariovive.org/notas/ berguel1.html

>> Bourdieu, P. (1991) El sentido practico. Madrid: Taurus.

>> Brandone, S, I., Castaneda, M.L. y Roman, F. (2017). La larga experiencia asamblearia entre los pobres urbanos: las Asambleas populares de San Telmo y la Alameda. En M. Gomez y A. Massetti (Eds.), Los movimientos sociales de la decada ganada (pp. 41-88). Villa Maria: Eduvim.

>> De Sousa Santos, B. (2005). Reinventar la democracia. Reinventar el Estado. Buenos Aires: CLACSO.

>> Di Marco, G., Palomino, H., Mendez, S., Altamirano, R. y Libchaber de Palomino, M. (2003). Movimientos sociales en la Argentina. Asambleas: la politizacion de la sociedad civil. Buenos Aires: Universidad Nacional de General San Martin.

>> Dinerstein, A. (2004). Mas alla de la crisis. Acerca de la naturaleza del cambio politico en Argentina. Revista Venezolana de Economia y Ciencias Sociales, 1(10), 241-269.

>> Dri, R. (2006). La revolucion de las asambleas. Buenos Aires: Diaporias.

>> Fernandez Alvarez, M. I. (2012). 'Luchar' por trabajo, trabajar 'luchando': practicas cotidianas de organizacion y demanda en una empresa recuperada de Buenos Aires. Revista Papeles de Trabajo, 23,11-23.

>> Fernandez, A. (2006). Politica y subjetividad. Asambleas barriales y fabricas recuperadas. Buenos Aires: Tinta Limon.

>> Finley, M. (1965). La servitude pour dettes. Revue d'histoire du droit francais et etranger, 63(2), 45-86.

>> Foucault, M. [1977] (2003). Historia de la Sexualidad 1. La voluntad del saber. Buenos Aires: Siglo XXI.

>> Gledhill, J. (2000). El poder y sus disfraces. Perspectivas antropologicas de la politica. Barcelona: Bellaterra.

>> Grimberg, M. (2009). Poder, politicas y vida cotidiana. Un estudio antropologico sobre protesta y resistencia social en el Area Metropolitana de Buenos Aires. Revista de Sociologia e Politica, 17(32), 83-94.

>> Grimberg, M., Ernandez, M. y Manzano, V. (2011). Antropologia de las tramas politicas colectivas. Estudios en Argentina y Brasil. Buenos Aires: Facultad de Filosofia y Letras, UBA-Antropofagia.

>> Manzano, V. (2013). La politica en movimiento. Movilizaciones colectivas y politicas estatales en la vida del Gran Buenos Aires. Buenos Aires: Prohistoria.

>> Mauro, S. y Rossi, F. M. (2015). The Movement of Popular and Neighborhood Assemblies in the City of Buenos Aires, 2002-2011. Latin American Perspectives, 42(2), 107-124.

>> Mauss, M. (1979). Sociologia y antropologia. Madrid: Tecnos.

>> Ouvina, H. (2002). Las asambleas barriales y la construccion de lo 'publico no estatal': la experiencia en la Ciudad Autonoma de Buenos Aires. Informe final del concurso: Movimientos socialesy nuevos conflictos en America Latina y el Caribe. Buenos Aires: CLACSO.

>> Perez, G., Armelino, M. y Rossi, F. (2005). Entre el autogobierno y la representacion. La experiencia de las asambleas en la Argentina. En F. Schuster, F. Naishtat, G. Nardacchione y S. Pereyra (Eds.), Tomar la palabra (pp. 387-414). Buenos Aires: Prometeo.

>> Svampa, M. y Corral, D. (2002). Piquetes y asambleas. Buenos Aires: Cedes.

>> Thwaites Rey, M. (2004). La autonomia como busqueda, el Estado como contradiccion. Buenos Aires: Prometeo.

>> Triguboff, M. (2015) Asambleas populares tras la crisis de 2001. Buenos Aires: Imago Mundi.

>> Zibechi, R. y Hardt, M. (2013) Preservar y compartir: bienes comunesy movimientos sociales. Buenos Aires: Mardulce.

Matias Triguboff (1,2) *

(1) CONICET, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina.

(2) Universidad Nacional Arturo Jauretche, Buenos Aires, Argentina. Correo electronico: mtriguboff@yahoo.com.ar

* Doctor en Antropologia Social, Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigador Asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas (CONICET). Profesor Asociado Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ).

Recibido

agosto de 2017

Aceptado

enero de 2018

(1.) Entre las asambleas podia observarse una amplia diversidad en sus denominaciones, que variaban entre "barriales", "populares", "vecinales", "vecinos autoconvocados", segun las estrategias desarrolladas en sus comienzos con relacion al barrio y a otras organizaciones sociales y politicas (Perez, Armelino y Rossi, 2005; Triguboff, 2005). Por ello, utilizaremos el concepto asamblea para poder contener estas diferentes denominaciones. Utilizo comillas para referencias textuales y bastardillas para terminos nativos.

(2.) En Argentina, las corrientes autonomistas recuperaron experiencias como el zapatismo en Mexico, los movimientos "alterglobalizacion" y las instancias del Foro Social Mundial; y se referenciaron en trabajos elaborados en America Latina por autores como Ana E. Cecena, Raul Zibechi y John Holloway, y en producciones europeas como las de Tony Negri y Giles Deleuze (Bergel, 2007). Algunas de las organizaciones identificadas como autonomistas fueron el "Colectivo Situaciones", ciertas agrupaciones de desocupados como los MTD de Guernica, Rio Negro y Solano, y diversos medios de comunicacion alternativa, como "lavaca".

(3.) Este espacio se conformo para debatir y elaborar un proyecto de ley de reglamentacion del gobierno comunal en la ciudad de Buenos Aires. Junto con organizaciones de la sociedad civil y partidos politicos, participaban de las reuniones integrantes de algunas asambleas, generalmente en representacion de sus asambleas, y otras veces, a titulo personal.

(4.) Bourdieu (1991), al analizar los procesos de poder, dominacion y violencia simbolica en sociedades tradicionales, describio como el "don" construye relaciones de poder desde la generacion de dependencias reciprocas. Sin embargo, alli senala, recuperando a Finley (1965), que el "don" tambien puede ser generoso: "a pesar de su aparente contradiccion, (el don o la deuda) tienen en comun el poder de fundar tanto la dependencia e, incluso, la servidumbre, como la solidaridad segun las estrategias a las que sirven" (Bourdieu, 1991, p. 214).
COPYRIGHT 2018 Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofia y Letras Antropologia
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Triguboff, Matias
Publication:Cuadernos de Antropologia Social
Article Type:Ensayo
Date:Nov 1, 2018
Words:9471
Previous Article:Una etnografia sobre arreglos familiares, leonas y mujeres superpoderosas: Practicas compartidas de cuidado entre las titulares del "Ellas Hacen".
Next Article:Conflictos en torno al patrimonio cultural de Ingeniero White (Bahia Blanca, Argentina).
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters