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De las circunstancias en la anamnesis.

Circumstances of anamnesis

Hace algun tiempo una empresa administradora de fondos de inversion me hizo llegar una invitacion (que decline) a una reunion publicitaria sobre los supuestos beneficios de acogerse a su egida. Lo unico llamativo de la invitacion era el formato de la misma: de manera muy metodica y precisa especificaba punto por punto la informacion concerniente a la reunion propuesta mediante el recurso de un listado de seis items en el que la primera palabra de cada uno era una pregunta realizada mediante un pronombre interrogativo o un adverbio interrogativo o una locucion adverbial, acompanada al frente por la respuesta. El conjunto de preguntas (?quienes?, ?que?, ?donde?, ?cuando?, ?como? y ?por que?) y sus respectivas respuestas permitia conocer en detalle, en su orden, los invitados a la reunion, el nombre de la empresa que invitaba, el lugar, el momento (la fecha y la hora), los requisitos (y restricciones) para asistir y el proposito de la misma.

Parece ser que en diversas escuelas de administracion de negocios Colombianas estaban ensenando por entonces esa secuencia de preguntas, u otra secuencia parecida, como regla mnemotecnica para que el encargado de garantizar la culminacion de un determinado proceso o tarea, bien fuera una reunion tan sencilla como a la que me habian invitado o el desarrollo de una gran empresa, estableciera de manera clara y precisa las metas de dicho proceso. Las preguntas en cuestion, tomadas de publicaciones periodicas y de libros y norteamericanos sobre management, formaban parte de un "protocolo" o "metodo" mas amplio conocido como SMART Goals, en donde SMART es un acronimo para specific, measurable, asignable, realistic y time-related. De acuerdo con George T. Doran, quien creo el acronimo en 1981 (1), son estas las caracteristicas que debe reunir cualquier objetivo que tenga sentido ("How do you write meaningful objectives?"). Parece ser que los criterios basicos para la puesta a punto de una meta gerencial especificados en el acronimo ya habian sido desarrollados casi tres decadas antes por Peter Drucker, a quien podriamos llamar el padre del estilo gerencial corporativo en Norteamerica, en su libro The Practice of Management (2), pero nunca nadie antes de Doran los habia sintetizado de manera tan precisa en un acronimo tan facil de recordar.

En el marco de los criterios SMART para establecer y describir un objetivo, Doran habia dejado definida la especificidad de la meta, la S de SMART, como el paso inicial en el que habia que apuntar a un area de desarrollo especifica, precisa, bien delimitada ("target a specific area for improvement"). Durante las dos decadas siguientes, las ultimas del siglo XX, la especificidad de Doran seria redefinida de una manera bastante divergente de la postulada por el y todos los libros de texto sobre gerencia corporativa de la epoca comenzarian a difundir al unisono, sin que sea posible establecer un unico autor, la nueva definicion: la descripcion de una meta es especifica cuando es capaz de dar respuesta a las seis preguntas W ("the six Wquestions"): Who: ?quienes participan?, What: ?que se quiere lograr?, Where: ?en donde?, When: ?en que momento?, Which: ?cuales son los requisitos y restricciones?, Why: ?que razones precisas, propositos o beneficios se derivarian del logro de la meta? (3).

Algunos autores las han llamado las preguntas W, W, W, W, W, W en lugar de the six W questions, pero otros las llaman las preguntas W, W, W, W, H, W, o the five W an one H questions, colocando en quinto lugar el adverbio de modo interrogativo How (como) en lugar del pronombre interrogativo Which (cual, cuales), con el fin de especificar mejor el como, la manera, de alcanzar el objetivo.

Por alguna razon, desde ese entonces, todos los administradores y gerentes con formacion norteamericana dan por descontado que ese metodo de las seis preguntas para describir la especificidad de un objetivo se origino en Estados Unidos de America a partir de las desarrollos teoricos logrados por los autores norteamericanos de libros de managment.

Lo cierto, sin embargo, es que los periodistas consideran que la secuencia de preguntas mencionada constituye mas bien un logro de su profesion y aseveran poseer una historia con mayor abolengo que la historia de los managers: Roy W. Howard, el periodista que el 7 de noviembre de 1918, cuatro dias antes de la firma del armisticio de Compiegne que pondria fin a la Primera Guerra Mundial, diera la falsa primicia de que el acuerdo habia sido ya firmado, y quien a pesar de ser el responsable de, como lo califico el Times, "el mas flagrante y culpable acto de engano publico en la historia del periodismo", continuaria como presidente de la United Press durante muchos anos mas (4), tenia como norma exigir a todos sus corresponsales y cronistas que siempre al comenzar un despacho noticioso, en el primer parrafo, dieran respuesta a las que el llamaba the five W questions: "who did what, where and when, and why " (quien hizo que, donde y cuando y por que) (5). La mayoria de las escuelas de periodismo ensenan que estas preguntas conforman la base de toda noticia bien contada: si un periodista quiere asegurarse de que la noticia que difunde es inteligible para el publico, independientemente del estilo propio de narrar el suceso y de los medios que haya utilizado para el efecto (por escrito, en sonidos o en imagenes), bastara con que pase revista y trate de responder con base en su relato o cronica a todas y cada una de estas preguntas. Si puede responderlas todas, es obvio que el lector, el oyente o el televidente podran saber, con respecto al evento narrado, el autor, el lugar, el momento y los motivos.

Pero otro grupo norteamericano bastante prolifico tambien, el de los predicadores evangelicos de finales del siglo XIX, se atribuye tan sabia invencion incluso desde antes que los periodistas norteamericanos: Henry Clay Trumbull, Doctor of Divinity de la Iglesia Congregational, menciona "The five W's" en su libro Teaching and Teachers y refiere que todo profesor de catequesis deberia utilizarlas como un metodo aliterativo para que en su plan de estudio de cada leccion (antes de predicarla) no quedara por fuera ningun tema. Para Trunbull las cinco W eran: "When? Where? Whom? What? Why?", porque en el estudio de cada leccion la atencion se debe centrar sucesivamente en la fecha de los incidentes (When?), su lugar o ubicacion (Where?), la persona que habla o a la que se dirige el narrador o la que es presentada en ese momento de la narracion (Whom?), los incidentes o declaraciones del texto (What?) y, finalmente, las aplicaciones y empleos de las lecciones ensenadas. En Teaching and Teachers refiere ademas que la idea de ese plan de estudios no es de su autoria, sino que la derivo de W. C. Wilkinson para quien las Wquestions eran solo tres: "What? Why? What of it?" en el sentido de que "primero [deben ir] los hechos; luego, la prueba de los hechos y, finalmente, las consecuencias de los hechos". Pero la idea original tampoco era de Wilkinson, Trumbull refiere que este le conto que dicha expresion no era original suya sino que provenia de una venerable autoridad: "an almost immemorial orators's analysis" (un analisis de orador casi inmemorial) (6).

El "orador casi inmemorial" que menciona Wilkinson sin nombrarlo es nada mas y nada menos que Tomas de Aquino, Doctor Angelicus de la Iglesia Catolica, quien en su Summa Theologiae, en la primera seccion de la segunda parte, en el articulo 3 de la cuestion 7, refiriendose a las circunstancias (circumstantia: literalmente, lo que rodea -circum- algo que esta alli, que permanece -stare-) que acompanan las acciones humanas, afirma que denomina circunstancia a todo aquello que, sin ser parte de la accion propiamente dicha, la afecta: "Y esto puede suceder de tres maneras: porque afecta al acto mismo, porque afecta a su causa o porque afecta a su efecto" (7), enunciado que se corresponde exactamente con las tres W questions de Wilkinson. Pero las sorpresas que depara la lectura del Aquinate van mas alla: un parrafo antes del fragmento mencionado, en el comienzo del articulo 3 de la cuestion 7, afirma que para Tulio (el nombre utilizado en la edad media para referirse a Marco Tulio Ciceron, a quien en la actualidad denominamos simplemente Ciceron) las circunstancias son siete, y que dichas circunstancias estan contenidas en el verso "quis, quid, ubi, quibus auxiliis, cur, quomodo, quando" (8) (quien, que, donde, con que medios, por que, como, cuando). En la version inglesa de la Summa, en la traduccion de The Fathers of the English Dominican Province, este verso es traducido como "Who, what, where, by what aids, why, how, and when" (9) palabras que se corresponden exactamente a the six W questions, que en ese entonces, como podemos ver, no eran seis sino siete, por cuanto en el texto de Tomas de Aquino se agrega by what aids: con que ayudas o por que medios.

Ahora bien, Tomas de Aquino no afirma que el verso sea de Ciceron, sino que en el verso que cita estan contenidas las siete circunstancias, segun el Aquinate descritas por Ciceron en su en De Inventione Rhetorica, que deben establecerse alrededor de una accion humana si es que uno pretende describirla de manera completa. Sin embargo, el pretendido verso no se encuentra en De Inventione Rhetorica ni en ninguna de las obras de Ciceron. Tampoco encontramos el concepto claro y explicito de circunstancias, aunque en diversas partes de su obra, especialmente en De Inventione, se acerca a el como si de un viejo conocido se tratara, aunque sin nombrarlo. Una de dichas ocasiones tiene lugar al referirse a los medios por los cuales una narracion se hace creible: "si en ella parecen existir las cosas que suelen aparecer en la verdad; si se guardan las dignidades de las personas; si sobresalen las causas de los hechos; si parece que hubo facultades de hacer; si se muestra que el tiempo fue idoneo; que fue suficiente el espacio; que el lugar fue oportuno para la misma cosa, de la cual cosa se narra; si la cosa se acomoda tanto a la naturaleza de aquellos que actuan como a la costumbre del vulgo y a la opinion de aquellos que oyen" (10). Otra ocasion se da al referirse a las cosas que estan siempre colindantes con una accion (negotium: lo que niega el ocio) y que no pueden separarse de ella, cuando dice que primero debe inquirirse por la causa de dicha accion: "a traves de que y por que cosa y por causa de que cosa se hizo" y, mas adelante, buscar "el lugar, el tiempo, el modo, la ocasion, la facultad" (11).

Con base en ese mismo hexametro que cita Tomas de Aquino, el teologo danes Agustin de Dacia desarrollo una tecnica de meditacion que le permitia a el y a sus discipulos analizar (y corregir) las desviaciones del alma con respecto al camino de la rectitud a lo largo del dia (12).

Con ocasion del Cuarto Concilio de Letran y duodecimo Concilio Ecumenico de la Iglesia Catolica que tuvo lugar en 1215 convocado por el Papa Inocencio III, se declaro como obligatoria para todo cristiano la confesion al menos una vez al ano y la comunion al menos una vez al ano por la Pascua de Resurreccion. Ese mismo concilio, en sus 71 canones, condeno la herejia de los Cataros y la de los Valdenses, sanciono una definicion de eucaristia en la que por primera vez aparece la palabra transubstanciacion, persiguio a los judios obligandolos a utilizar ropas especiales e impidiendoles el acceso a cargos publicos, organizo la Quinta Cruzada y condeno la Carta Magna (13). En su vigesimo primer canon el concilio estipulaba que los confesores debian buscar con diligencia "los pecados y las circunstancias de los pecadores" con el fin de sopesar con justicia las faltas confesadas y disponer los remedios oportunos. Fue precisamente para guiar a los confesores en su consideracion de las circunstancias que rodeaban las acciones pecaminosas que se crearon diversos versos mnemotecnicos sobre las circunstancias en ese periodo de la edad media (14), pero ninguno corrio con tanta suerte y fama y difusion como el que cita Tomas de Aquino, quizas, tambien, por haberlo citado quien lo cito, aunque, muy probablemente, para la epoca en que el lo cito, el verso era ya lo suficientemente conocido como para que el Aquinate no citara la fuente o no pudiera citarla porque no la conocia y simplemente cito de memoria ese hexametro aprendido tanto por el como por muchos de sus condiscipulos durante el proceso de aprendizaje del Trivium medieval (que incluia el estudio de la Gramatica, la Dialectica y la Retorica).

Su empleo en la confesion de los pecados deriva, posiblemente, de la propuesta de Boecio, con antecedentes en Ciceron, de utilizar las circunstancias en la constitutio iuridicialis, lo que en la actualidad llamariamos "instruccion criminal", el momento en el que un reo debe ser interrogado con respecto al posible crimen y el encargado de administrar justicia debe iniciar la investigacion de los hechos para determinar su naturaleza. Para Boecio cualquier pregunta con respecto a la naturaleza o al caracter de una cosa, es decir cuando se indaga sobre la cualidad o la cantidad de un hecho, se debe establecer si la indagacion tiene que ver con el pasado, por una parte, o si tiene que ver con el presente o el futuro, por la otra. En el primer caso se denomina constitutio iuridicialis y en el segundo constitutio negotialis. Esta distincion tambien la establece Ciceron, pero para el la frontera se da entre aquellos casos en los que es necesario indagar por la naturaleza del hecho en cuanto a si es justo o injusto, en cuanto a las razones de la recompensa o de la Pena (constitutio iuridicialis), y aquellos casos en los que existe una controversia de derecho civil implicita en el hecho mismo que puede ser resuelta privadamente por las partes (constitutio negotialis) (15). Para Boecio la indagacion indispensable en la constitutio iuridicialis puede ser de dos tipos, dependiendo del objetivo al que se enfoque la fuerza de la defensa: si esta se dirige exclusivamente al hecho mismo la denomina qualitas absoluta, si la dirige hacia los aspectos externos al hecho la llama constitutio assumptiva. Es precisamente en este ultimo caso en el que la indagacion por las circunstancias resulta fundamental puesto que al tener en cuenta todas las que rodean una accion es posible establecer para cada accion la persona, la accion misma, el lugar, el momento, los motivos, la manera en que fue realizada y los auxiliares, por lo que para el las circunstancias son: "quis, quid, ubi, quando, cur, quomodo, quibus adminiculis" (quien, que, donde, cuando, por que, como, con que instrumentos) (16). La indagacion por las circunstancias ademas, segun Boecio, debe ser asumida por la Retorica, que se ocupa de hipotesis que tienen que ver precisamente con multitud de circunstancias, y no por la Dialectica que se ocupa de tesis ajenas a las circunstancias.

Por su parte, el verso que cita Tomas de Aquino como que contuviese las ideas de Ciceron sobre las circunstancias, aunque sin afirmar que sea su autor, es un hexametro, el tipo de verso utilizado en la poesia epica griega y latina (en el se escribieron La Iliada, La Odisea, La Eneida y Las Metamorfosis) y tambien en la poesia didactica (en el escribio Lucrecio De Rerum Natura). Se llama hexametro porque mide seis "pies", una medida de la metrica poetica clasica que permite simultaneamente contar el numero de silabas y el ritmo en el que se suceden. Cada pie puede contener o bien dos silabas largas (espondeo) o bien una silaba larga y dos cortas (dactilo). Un hexametro clasico puede contener cualquier tipo de pie en los primeros cuatro pies, pero el quinto debe ser un dactilo y el ultimo un espondeo (17). Esta aliteracion en el ritmo de las silabas es lo que da al hexametro la cadencia necesaria para que sea recordado con facilidad, de tal manera que los antiguos griegos y romanos no utilizaban frases mnemotecnicas basadas en la aliteracion de letras iniciales, como los hablantes anglosajones actuales con sus six W questions, sino que utilizaban hexametros de facil recordacion.

No se sabe a ciencia cierta quien invento este hexametro didactico sobre las circunstancias. Antes que Tomas de Aquino lo citara hubo muchos intentos de descripcion resumida de las circunstancias que rodean una accion dirigidos a facilitar su recordacion pero ninguno de ellos tuvo tanto exito como esta descripcion breve y suscita que, ademas, viene en forma de hexametro, facilitando asi su aprendizaje.

El hexametro se atribuyo por algun tiempo a Bernardo de Claraval, uno de los 33 doctores de la Iglesia Catolica, apodado Mellifluous Doctor (boca de miel) por su elocuencia, predicador de la segunda cruzada, artifice de todo el poder y prestigio que alcanzo la Orden de los Caballeros del Temple, fundador de la Orden del Cister (18); pero en su obra no es posible encontrar el hexametro, lo unico parecido es una frase referida al nacimiento de Jesus en uno de sus sermones sobre la Navidad en la que recomienda "sopesar cuidadosamente los terminos de este Adviento, preguntandose: ?quien es el que viene? ?de donde viene? ?de donde es el ? ?para que viene? ?cuando? y ?de que manera?" (19). Lo cual comprueba que, aunque no sea Bernardo de Claraval el autor del hexametro, el conocimiento de las circunstancias que rodean un hecho es muy util en retorica al momento de planear o decir un discurso, en este caso un sermon sobre la Navidad.

Tambien se ha atribuido el hexametro a muchos otros autores de la Epoca Clasica y de la Edad Media, todos posteriores a Ciceron (quien no se refiere de manera especifica a las circunstancias) y anteriores al Cuarto Concilio de Letran (que las recomienda para la confesion de los pecados), desde Hermagoras de Temnos (contemporaneo de Ciceron y quien si escribio de manera especifica sobre las circunstancias) hasta Juan de Salisbury (c 1120-1180), pasando por Quintiliano (c. 35-c. 100 y Hermogenes de Tarso (h. 160-h. 225); pero en todos ellos, aunque es posible encontrar referencias mas precisas que las de Ciceron al concepto de circunstancias, con enumeraciones de las mismas mas o menos faciles de recordar, brilla por su ausencia el hexametro que cita Tomas de Aquino.

Es muy posible, como se dijo, que el hexametro formara parte de una mnemotecnia propia de la ensenanza del Trivium y que no exista un unico creador del mismo, sino que multiples autores le hayan ido dando forma poco a poco, con el transcurrir de los anos, hasta alcanzar su forma mas perfecta y recordada. El autor mas antiguo en el que ha sido posible constatar la presencia del hexametro por escrito, aunque no es posible establecer que sea su autor, es Mateo de Vendome, quien en su Ars Versificatoria, escrito con toda seguridad antes de 1175 (cuarenta anos antes del concilio de Letran y casi un siglo antes de la Summa Theologiae), dice que los atributos tanto de una accion como de una persona estan contenidos en ese verso, y cita el hexametro para despues agregar que este incluye el triple contenido de toda accion, es decir, antes del acto, durante el acto y despues del acto, y que contiene, ademas, el lugar, los medios (la capacidad de realizar la accion), el por que (la causa de la accion), el como (el modo o cualidad) y el cuando (el momento) (20, 21).

De todas maneras, Tomas de Aquino no se queda en la simple mencion del hexametro cuando se refiere a las circunstancias que rodean las acciones humanas, su concienzudo analisis va mas alla y tiene que ver con otros conceptos relativos a las acciones humanas que no nos detendremos a analizar aqui, como los de libertad, voluntad, razon, deliberacion y responsabilidad, que entroncan con otros filosofos que se han ocupado del problema de la accion. De hecho, despues de glosar el hexametro diciendo que "en toda accion humana se debe considerar quien lo hizo, con que medios o instrumentos la ha ejecutado, que es lo que ha hecho, donde, por que, cuando y como lo hizo", Tomas de Aquino agrega que Aristoteles, en el tercer libro de la Etica a Nicomaco, anade otra consideracion, otra circunstancia, que debe tenerse en cuenta de manera indispensable en toda accion humana: "acerca de que", que, de acuerdo con su analisis, habia quedado integrada por Ciceron en la circunstancia "que". Con lo que the W questions no son tres como entre algunos predicadores Norteamericanos del siglo XIX, ni cinco como entre los periodistas Norteamericanos de comienzos del siglo XX, ni seis como entre los administradores de negocios Norteamericanos de fines del siglo XX, ni siete como entre los confesores catolicos del siglo XIII y los maestros retoricos de los siglos previos a este, sino ocho: quien, que, donde, cuando, como, con que medios, por que (cuales son sus causas) y acerca de que o para que (cuales son sus fines). Si bien muchos incluyen en las causas de una determinada accion las metas o fines que con dicha accion se propone quien la lleva a cabo, Aristoteles en la Etica Nicomaco , en el marco de las acciones realizadas con responsabilidad y sin responsabilidad, establece una clara diferencia entre la causa eficiente (el por que: "actue de tal manera porque...") y la causa final (el para que: "actue de tal manera con el fin de.") y dice que no estaria mal determinar cuales y cuantas son las circunstancias que rodean toda accion humana ya que conocerlas podria implicar, por parte de los demas habitantes de la Polis, la compasion o el perdon para quien ha llevado a cabo una accion deplorable. En un breve parrafo, refiriendose por primera vez en la historia del pensamiento occidental a las circunstancias que rodean una accion, se da a la tarea de especificarlas: "quien hace y que y acerca de que o en que, a veces tambien con que, por ejemplo, con que instrumentos, y en vista de que, por ejemplo de ponerse a salvo, y como, por ejemplo, serena o violentamente" (22).

Las circunstancias relativas a toda accion humana han sido utilizadas como ya se menciono, en administracion de empresas, en periodismo, en clases de catequesis, en la retorica, en el sacramento de la confesion, en la instruccion criminal y en la cualificacion moral de un acto, pero el que las posibilidades de su aplicacion a tan diversos asuntos humanos sea tan extensa no corresponde a un capricho ni a la intencion desbordada de alguien que quiere lograr que una formula prefigurada se acomode de manera forzada a un cierto hecho del mundo, por el contrario la aplicacion a todos estos en apariencia disimiles sucesos ocurre de manera tan natural que nos vemos obligados a pensar que quizas la aparente magia del asunto no reside en la formula magica sino en los asuntos a los que se aplica sin dificultad. De hecho todos ellos, bien mirados, pertenecen a una misma categoria de eventos del mundo: son eventos desencadenados por la intencion de un ser con intencionalidad y a veces con razon y responsabilidad. En este sentido, una accion es un evento en el mundo cuyo origen atribuimos a la actividad de un agente racional en la medida en que este puede dar una explicacion del evento a partir de sus percepciones, creencias y deseos (que constituyen las razones o motivos para haber obrado asi y no de otro modo) y existe una ruta causal que conecta ese evento del mundo con la intencion del agente de haber actuado de ese modo (23). Los teoricos de la accion denominan explicacion racional (a partir de razones o motivos) a este tipo de explicacion para diferenciarla de las explicaciones causales

(a partir de causas), y reservan el termino "accion" para los eventos del mundo generados por agentes racionales de manera intencional y "suceso" para los eventos del mundo causados por otros eventos del mundo independientes de los agentes racionales o por agentes racionales que no los han generado de manera intencional (24, 25). Las preguntas por las circunstancias tambien pueden aplicarse a sucesos y a explicaciones causales pero solo de manera parcial dado que, en tales casos, el "?quien?" que se aplica unicamente a personas, a seres a los que atribuimos razon (capacidad de dar explicaciones racionales), y el "?para que?" que se aplica unicamente a seres con intencionalidad, no pueden usarse sino con cierta licencia poetica. Para hablar con propiedad del Huracan Katrina podemos utilizar el "?que?", "?cuando?", "?donde?", "?como?", "?por que?" y, forzando un poco el lenguaje, "?con que medios?", pero no podemos usar el "?quien?" ni el "?para que?" a no ser que pretendamos personificar al huracan en un campo que seria mas el de la literatura fantastica que el de las explicaciones racionales.

?Por que un metodo mnemotecnico dirigido a recordar facilmente las circunstancias que rodean un hecho de manera tan util no se ha empleado en medicina? Si su utilidad ya ha sido demostrada en retorica, en literatura, en administracion de negocios, en periodismo, en tecnicas de estudio biblico, en instruccion judicial de casos y en tantas otras empresas humanas, no se ve una razon para que en la medicina no nos hayamos beneficiado de semejante herramienta mnemotecnica. Pero la verdad es que si, tambien en Medicina se han utilizado las siete "quaestionis" dirigidas a indagar sobre las circunstancias y se han utilizado precisamente en el sitio en el que deberian estar que no es otro que, como el lector ya habra adivinado, en la anamnesis de la enfermedad actual. Quizas el desconocimiento de la utilidad de esta regla mnemotecnica en Medicina se deba a que su ambito de aplicacion fue, desde un comienzo, la homeopatia.

En efecto, en 1858 Clemens Maria Franz von Bonninghausen escribio un breve ensayo sobre el valor de los sintomas en la seleccion de un remedio homeopatico (26). La historia es esta: tres anos antes, en el Gran Congreso Homeopatico que habia tenido lugar en Bruselas, Bonninghausen propuso a la sociedad de homeopatas que se concediera un premio al mejor ensayo que se escribiera en los dos anos siguientes sobre el tema "el valor de los sintomas presentes en una enfermedad para ayudar como norma o base en la eleccion terapeutica de un remedio". La proposicion fue aceptada, pero habian transcurrido ya tres anos y nadie se habia hecho merecedor al premio por la sencilla razon de que nadie habia escrito en ese lapso un tratado sobre el tema propuesto. En su breve ensayo, Bonninghausen se queja del escaso interes por el asunto y vuelve a plantear el problema desde el comienzo, recordando que en en el paragrafo 153 del Organon del arte de curar, Samuel Hahnemann menciona que para la homeopatia uno de los puntos mas importantes es establecer la yuxtaposicion entre los fenomenos naturales de la enfermedad, la lista de los sintomas con los que se manifiestan las enfermedades y la lista de los medicamentos disponibles para cada sintoma con el fin de descubrir una potencia curativa correspondiente en magnitud al mal a ser curado (no es necesario recordar aqui la tesis principal de Hahnemann: similia similibus curantur -lo similar se cura con lo similar- o tambien similia similibus curentur -permitid que lo similar cure lo similar-). Es en este sentido que, para el padre de la homeopatia, deben establecerse de manera precisa cuales son los sintomas mas contundentes, peculiares, particulares y caracteristicos de cada entidad morbida con miras a ubicar el remedio homeopatico con el efecto mas preciso y era precisamente en esa direccion que Bonninghausen habia propuesto el premio que nunca se dio. Bonninghausen no tiene tampoco la solucion, pero considera que la mejor manera de iniciar la tarea de establecer la conexion sintomas-remedios que pide Hahnemann es, al menos, establecer de la manera mas clara posible las caracteristicas de cada sintoma que presente el paciente. Para lograr este cometido de una manera metodica, argumenta Bonninghausen, nada mejor que volver a la formula medieval "Quis? Quid? Ubi? Quibus auxiliis? Cur? Quomodo? Quando ?", aplicandola siempre en cada paciente a cada uno de sus sintomas. Bonninghausen consideraba que estas siete preguntas contenian todos los elementos esenciales para llevar a cabo una adecuada historia del caso y dedica el resto de su disertacion a explicar el interes e impacto de cada pregunta en la descripcion precisa de cada sintoma.

Debo recordar en este punto que la medicina alopatica no existe. Ese fue un nombre que Hahnemann acuno para referirse a la medicina que practicaban en su epoca quienes no estaban de acuerdo con el (y que, ademas, practicaban una medicina cuya terapeutica, basada en sangrias y purgas atroces, considerariamos hoy tan inadecuada como la considero entonces Hahnemann). Desde entonces los adeptos a la homeopatia utilizan ese nombre para referirse, de forma un tanto despectiva, a nuestra manera de cuidar, desde una perspectiva cientifica, a quienes sufren, manera que tiene una tradicion que arranca desde la Escuela de Cos (aunque vale la pena aclarar que tambien los homeopatas consideran que su practica posee raices hipocraticas).

Siempre que los medicos nos referimos a la homeopatia nos apoyamos en argumentos que no admiten replica para rechazar sus conclusiones y sus recomendaciones, entre dichos argumentos quizas el mas socorrido ha sido que su terapeutica no tiene ninguna plausibilidad desde el punto de vista biologico ni fisico en la medida que las diluciones recomendadas por Hahnemann permiten predecir, con base en una teoria cientifica tan simple como la de Avogadro, que no hay manera de que, por ejemplo, en el oscillococcinum, tan utilizado en la ultima decada como remedio homeopatico para la influenza y el resfriado comun, haya una sola molecula del principio activo en el supuesto remedio que ingiere el paciente. El oscillococcinum es una disolucion 200C del higado de una variedad de pato oriunda de Francia; una dilucion 200C implica tomar un volumen x del higado del pato, diluirlo en 100 volumenes x de agua destilada (a esto se refiere la C), tomar de dicha dilucion un volumen x y diluir esta alicuota en 100 volumenes x de agua, tomar de nuevo un volumen x de esta segunda dilucion y diluirla en 100 volumenes de agua y continuar asi 200 veces. De acuerdo con Avogadro (el numero "magico" de Avogadro es 6,022141x[10.sup.23] moleculas de cualquier sustancia por cada mol de la sustancia, es decir por una masa de la sustancia con un numero igual de gramos al peso molecular de la sustancia en cuestion), en la dilucion homeopatica 14C es posible asegurar que, si la mezcla ha estado bien hecha, habra una sola molecula en cada volumen de la dilucion del higado de pato, en la dilucion 30C habria que tragarse una esfera con un diametro igual a la distancia de la tierra al sol para garantizar que el paciente se toma una sola molecula del higado de pato, en la dilucion 40C habria que tragarse el universo entero (existen 1080 atomos en el universo observable), y a la dilucion 200C no alcanzaria un universo como el conocido para contener una sola molecula del principio activo del remedio en cuestion (27).

De acuerdo con lo anterior los remedios no contienen el principio activo a las diluciones empleadas, y sin embargo son muchos seres humanos que siguen yendo en busca de los homeopatas. Alguien dira que los buscan como se busca, como ultimo recurso, in extremis, a todo tipo de magia omnipotente, en la medida en que cuando ya no hay esperanza un mecanismo de defensa es regresar a la magia infantil; sin embargo esa teoria no funciona del todo muy bien porque en el momento en que los pacientes constataran que la magia no funciona dejarian de ir al homeopata y, sin embargo, siguen yendo. Otros aseguran que los pacientes han sido embaucados, pero el contraargumento es el mismo, si el paciente percibe que lo han embaucado simplemente no regresa a que lo embauquen de nuevo, Pinocho no vuelve a hacer negocios den el gato y el zorro cuando se percata que las monedas de oro que sembro no retonan ni crecen en el campo de la felicidad y que esos dos personajes le robaron su dinero; ademas los homeopatas no son embaucadores, ponen en practica sus creencias de muy buena fe, es exactamente al reves: hay embaucadores que posan como homeopatas de la misma manera que hay embaucadores que posan como medicos o como banqueros o como administradores, etc., ese no es el problema. Tampoco sirve del todo el argumento del placebo, si asi fuera los pacientes seguirian yendo tambien donde la vecina que les recomendo la infusion de toronjil o le preguntarian de nuevo a la mama que les receto miel con limon y no consultarian al homeopata; sin embargo, lo consultan y siguen consultandolo.

Algo deben estar haciendo bien los homeopatas fuera de recetar remedios inutiles, pues de no ser asi los pacientes no los buscarian. Algo obtiene el paciente que los visita fuera de recibir sustancias inactivas. Bonninghausen construyo una practica homeopatica con mas de 30000 pacientes a lo largo de su vida profesional (que entre otras cosas comenzo tarde, despues de los 40 anos) (28). Mi hipotesis para explicar este fenomeno, sin negar que algo hay de cierto en las demas (regresion infantil a la magia omnipotente, efecto placebo), es que estan haciendo por el paciente lo que en ocasiones no hacemos nosotros: oirlo, atenderlo en el sentido profundo del termino, cuidarlo aunque en un sentido restringido en la medida en que sus remedios carecen de plausibilidad, darle tiempo. Seria este el momento de tomarlos como ejemplo en cuanto a la relacion medico-paciente y ofrecerles a nuestros pacientes no solo lo mejor de la ciencia sino tambien lo mejor de nosotros mismos, nuestra capacidad para una interaccion verdaderamente humana.

En resumen, deberiamos aprender de ellos y ensenarle a nuestros estudiantes esta regla: para cada sintoma que traiga el paciente recuerden hacer estas preguntas sobre las circunstancias, preguntas que la humanidad viene atesorando, recomponiendo y mejorando desde la Grecia clasica y que en la actualidad, en su forma mas perfecta inquiere por: "quis, quid, ubi, quibus auxiliis, cur, quomodo, quando" (quien, que, donde, con que medios, por que, como, cuando). "Quis?" pregunta por la persona, pero no pregunta por su identificacion (nombre, documento de identidad, direccion, etc.) sino por el ser que sufre, por su vida, por su forma de vivir la vida y por su forma de estar en el mundo sobre todo desde una perspectiva que bien podriamos llamar emocional, mental o incluso animica (?que quiere? ?que espera? ?como busca lograrlo?). "Quid?" pregunta por el sintoma mismo, que es lo que vive el paciente como una alteracion en su estado habitual, como una alteracion en el flujo cotidiano de sus percepciones y emociones. "Ubi?" indaga por la localizacion tanto del sintoma como del paciente, en donde se localiza el sintoma, pero tambien en que region anatomica vive el paciente, en que medio geografico, climatico y social. "Quibus auxiliis?" averigua por cualquier elemento adicional que haya podido incrementar o atenuar el sintoma, incluyendo intentos terapeuticos previos. "Cur?" es la clave muy bien comprendida siempre del por que, pero es siempre una hipotesis sobre el origen del sintoma aunque puede tratarse desde el punto de vista causal de algo tan evidente e inmediato como un traumatismo previo. "Quomodo?" interroga por el como del proceso sintomatico, por la manera en que este se presento (agudamente, lentamente) y la manera como ha progresado, con atencion especial a la interaccion entre el sintoma y la evolucion de la propia vida del paciente. "Quando?" se refiere al momento en el que comienza el sintoma desde el punto de vista de la historia temporal que todos compartimos (en tal fecha, a tal hora), pero tambien en que momento de la vida del paciente, en que momento de sus relaciones con la sociedad, con el trabajo, con su familia, con su propia vida.

Referencias

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EUGENIO MATIJASEVIC * BOGOTA D.C. (COLOMBIA)

Dr. Eugenio Matijasevic: Editor General Acta Medica Colombiana. Bogota, D.C. (Colombia).

E-mail: eugenio.matijasevic@gmail.com

Recibido: 15/XII/2014 Aceptado: 15/XII/2014
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Title Annotation:EDITORIAL
Author:Matijasevic, Eugenio
Publication:Acta Medica Colombiana
Date:Oct 1, 2014
Words:7319
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