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De la representacion cultural de la otredad a la materializacion de la diferencia: arqueologia contemporanea de la domesticidad entre los vaqueiros d'alzada y los maragatos (Espana).

FROM THE CULTURAL REPRESENTATION OF OTHERNESS TO THE MATERIALIZATION OF DIFFERENCE: A CONTEMPORARY ARCHAEOLOGY OF DOMESTICITY AMONG THE VAQUEIROS D'ALZADA AND THE MARAGATOS (SPAIN)

El presente estudio analiza procesos contemporaneos de cambio cultural mediante una metodologia arqueologica en dos areas rurales del noroeste de Espana (Figura 1). Estas areas estuvieron habitadas por grupos sociales con una marcada identidad cultural que ha dejado su impronta en la cultura material: los vaqueiros d'alzada y los maragatos. Nuestro trabajo busca comprender patrones de cambio cultural a traves del estudio material de la domesticidad. Analizamos tres pueblos en cada caso de estudio, deteniendonos en el analisis formal de las casas, complementando nuestra investigacion con una etnografia basada en entrevistas que densifican los analisis.

?Hasta que punto un analisis arqueologico de la domesticidad puede arrojar luz en la comprension de procesos contemporaneos como el abandono de lo rural, su urbanizacion y mercantilizacion, o la progresiva individualizacion de los sujetos contemporaneos y su asociacion a formas de gobernanza neoliberales? Resulta necesario repensar las distintas formas de relacion existentes entre la cultura material y la sociedad, que hasta ahora han sido tratadas como ambitos autonomos. Es fundamental complejizar las relaciones entre los procesos de conformacion identitaria, las formulas de gestion patrimonial y territorial, y la cultura material en el contexto de la globalizacion.

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Nuestro estudio comparativo converge con los planteamientos de la arqueologia contemporanea (Gonzalez Ruibal 2008b), los estudios de cultura material (Miller 1998) y las investigaciones que promueven la hibridacion entre Etnografia y Arqueologia (Castaneda 2008; Hamilakis 2011; Meskell 2012). Esta amplia perspectiva ha permitido comprobar como en los casos analizados las representaciones culturales de las identidades de estos pueblos se convierten en objetos de consumo privilegiados en un contexto global donde la diferencia aporta valor (Rullani 2006). Ademas, comprobamos como el devenir de la sociedad contemporanea hacia patrones mas individualistas se manifiesta en la cultura material (Hernando Gonzalo 2012), derivando en el establecimiento de formas de relacion distintas entre el ser humano y la casa, y entre el ambito domestico y la comunidad. Esto tiene que ver con formas de gobernanza neoliberal y raigambre urbana. Por medio de ellas se promueve la atomizacion de las comunidades rurales y su conversion en conjuntos de sujetos autonomos que pasan de tener una identidad relacional a una identidad individualizada basada en la acumulacion y exhibicion de ciertos objetos que otorgan capital simbolico y cultural.

Domesticidad y Cambio Cultural

Nuestra investigacion busca complejizar nuestro entendimiento de las formas mediante las cuales cultura material y seres humanos entran en relacion, teniendo en cuenta la ambiguedad, variabilidad e indeterminacion de estas interacciones que se producen constantemente. Como senala Latour (2005:84), es irrealista pensar que los ensamblajes entre humanos y no humanos se produzcan a traves de los distintos determinismos propuestos por la teoria social: la infraestructura economica que condiciona la superestructura en el marxismo, la materia que refleja las distinciones sociales en la sociologia de Bourdieu, o que sirve como escenario donde se produce la comunicacion e interaccion humana segun Goffman. La cultura material tambien es considerada desde un punto de vista funcionalista/procesualista como un medio empleado por los seres humanos para alcanzar algun fin, y desde un punto de vista hermeneutico/ semiotico/postprocesualista como un repositorio de significados que han de ser interpretados. Partiendo de una concepcion antropologica spinoziana (Lordon 2006), consideramos que las relaciones de distincion/intercambio entre humanos se establecen a proposito de las cosas; las cosas estan en el centro de la relacion, pese a que el valor de estas es cambiante dependiendo de las relaciones de valorizacion que primen en cada organizacion social y periodo.

En ultimo termino, esta cuestion nos lleva al problema de dar cuenta de la interaccion entre el "yo" interior y el "mundo exterior". Autores como Ingold (2000) o Tilley (1991) recurren a variantes fenomenologicas para concebir la relacion entre el ser humano y la cultura material como un todo intimamente ligado, mientras Miller (1998) abraza la dialectica hegeliana. Como senala Rose (2011), todos ellos consideran la relacion entre objeto y sujeto como "co-constitutiva", acusando sin embargo a Tilley de que en ultimo termino la fenomenologia lleva a la primacia del "yo" que percibe el mundo exterior, y a Miller de priorizar las relaciones economicas y el consumo de objetos como modo de apropiarse simbolicamente de capital cultural, como condicionantes ultimos de la relacion sujetoobjeto. Igualmente, Rose se pregunta como se relacionan la cultura material y los seres humanos, y como el ser humano llega a identificarse con cierta cultura material. Consideramos que esta cuestion esta mal planteada, ya que parte de una separacion modernista preestablecida entre sujeto y objeto que el investigador contemporaneo proyecta a su registro y de una concepcion filosofica estatica del "ser".

Una vez establecida la ruptura entre objeto y sujeto surge entonces la cuestion de como dar cuenta de sus relaciones y suturar la distancia entre ellos. Asi, el analisis de la domesticidad ha venido situando por un lado la casa dentro del ambito de la arquitectura, y por otro a las familias que la habitan dentro de la sociologia o la antropologia (Haber 2011:14). Si consideramos, siguiendo a Deleuze (1993:78), que las relaciones sujeto-objeto se producen en un mundo en constante "devenir", en lugar de "ser", entenderemos que sujeto y objeto no son simplemente "co-constitutivos" el uno del otro. Son mas bien subproductos de procesos no lineares ni deterministas de cambio cultural y de eventos que transforman las relaciones entre ellos: sujeto y objeto se encuentran en presuposicion reciproca. Como senala Haber (2011:14):
   la relacion entre la casa y la vida campesina
   no tiene que ver meramente con relaciones
   materiales (la casa como habitaculo
   residencial de la unidad domestica) ni
   simbolicas (la casa como signo de la
   unidad domestica). La familia y la casa
   estan incluidos en una red relacional comun
   en la cual devienen, junto a la chacra, las
   semillas, las acequias, los animales, los
   dioses.


Entonces, teniendo en cuenta que objetos y relaciones no se preceden ni ontologica ni temporalmente (Haber 2011:19), mas que de objetos y sujetos, debemos hablar de dinamicas de objetivacion y subjetivizacion que varian en el tiempo (Shaviro 2009:17). Asi, la distinta primacia de la produccion de cultura material o de su consumo cambian a medida que la sociedad y los investigadores que la reifican y analizan, devienen y se transforman planteandose preguntas diferentes. La cultura material no "refleja" los valores culturales hegemonicos, ni resulta de las relaciones de produccion dominantes, sino que "deviene" con ellos y con los seres humanos que la producen, consumen y habitan, estableciendo nuevas formas de autodisciplina y educacion del cuerpo (Zarankin 1999). Este devenir de la red heterogenea de relaciones en la que se ensamblan humanos y no humanos supone un cambio cultural, "una transformacion de la manera en que las personas se relacionan con el mundo" (Hernando Gonzalo y Gonzalez Ruibal 2011:9) y con los objetos.

Siguiendo a Haber (2011:26-27), detectamos asi una transicion de la casa como "sedimento" a la casa como "monumento". En el polo de la tradicion arquitectonica vernacula encontramos casas que resultan del crecimiento organico y la deposicion cotidiana de objetos derivados de procesos productivos e interacciones socioculturales, donde "las sendas espacio-temporales de la cotidianeidad diaria y la biografia individual se inscribe en sucesiones diacronicas de un tiempo mas largo" (Haber 2011:26-27). En cambio, los sujetos posmodernos e individualizados tienden a concebir las casas como monumentos, eventos fundacionales que reensamblan la diacronia preterita para situarla fuera del tiempo y pasar a funcionar como metafora o simbolo de una individualidad. Esto incluye la restauracion de casas antiguas como resignificacion de acumulaciones de sedimentos o la construccion de casas nuevas que se parecen a las antiguas como creacion de monumentos ex nihilo. Las casas y las personas devienen asi en complejas relaciones con ritmos y temporalidades diversas, ensamblandose con tradiciones locales y/o hibridandose con jerarquias globales de valor que funcionan como metapatrones culturales (Herzfeld 2010).

Metodos

En la ultima decada se han llevado a cabo en Espana trabajos similares al que aqui presentamos bajo el paraguas de la Etnoarqueologia (Alonso Gonzalez 2009; Gonzalez Alvarez 2011; Gonzalez Ruibal 2003a, 2005). Siguiendo a Gonzalez Ruibal (2008b), creemos necesario abandonar dicho concepto por las connotaciones negativas derivadas de su uso por la Arqueologia procesual (Hernando Gonzalo 2006). Esta estudiaba comunidades preindustriales en busqueda de analogias que apoyasen la interpretacion del registro arqueologico (p.ej., Binford 1978), en la mayor parte de los casos sin interes en los procesos de cambio contemporaneos de las sociedades estudiadas ni reflexion alguna sobre su subalternizacion en el contexto de la globalizacion (Gonzalez Ruibal 2008a). Creemos necesario considerar las comunidades estudiadas, sus procesos de cambio y los contextos sociopoliticos en los que se encuadran como fines en si mismos, en lugar de utilizarlas como medios para el desarrollo epistemologico de la disciplina. En este sentido, preferimos hablar de la aplicacion de metodologias arqueologicas politicamente informadas a un contexto contemporaneo en el que lo rural preindustrial se intersecciona con patrones globales capitalistas y urbanos de diversa indole (Buchli y Lucas 2001). De hecho, la arqueologia estudia los seres humanos a traves de la cultura material, trascendiendo limites de orden geografico o cronologico. Complementamos nuestra metodologia con analisis etnograficos y antropologicos que dan lugar a una metodologia hibrida. Asi, consideramos legitimo recurrir a entrevistas y a "utilizar las fuentes etnograficas que hacen referencia explicita al mundo de los artefactos para tratar de adentrarse en cuestiones sociales o simbolicas relacionadas con esos objetos" (Gonzalez Ruibal 2003b:160).

La estrategia principal de nuestra investigacion consistio en realizar un inventario de cada casa en las seis poblaciones estudiadas, a partir de la creacion de categorias de cada construccion adecuadas para nuestras necesidades analiticas, y efectuando un analisis formal de las mismas (1). Examinamos la apariencia externa de las construcciones, las formas y materiales constructivos, y los ornamentos presentes en puertas, ventanas, tejados, vallas, etc. Por su parte, el analisis de la espacialidad micro nos permitio valorar patrones de accesibilidad, privacidad y actividades productivas o funcionales (huertos, establos, garajes) y de ocio (jardines, piscinas). En cuanto a la espacialidad macro, exploramos la conformacion de los paisajes y economias visuales de los pueblos, atendiendo a la distribucion de las casas mediante analisis espaciales realizados con Sistemas de Informacion Geografica.

Ademas, el trabajo etnografico nos permitio densificar las observaciones arqueologicas de estos procesos diacronicos de cambio cultural. Por un lado, realizamos entrevistas de caracter informal y/o semiestructurado con propietarios de las casas, sacando a colacion temas centrales para nuestro estudio a la vez que dejabamos espacio para la libre expresion del entrevistado (Sprensen 2009). Las entrevistas buscaban conocer la vision de los actores locales respecto de estos procesos de cambio y entender los valores que subyacen a las transformaciones en la materialidad de las casas a largo plazo. Por otro lado, observamos antropologicamente los distintos ritmos, patrones externos e internos de movilidad geografica, y en general las dinamicas sociales y relaciones de poder presentes en los pueblos. Finalmente, consideramos como las normativas urbanas y patrimoniales condicionaban las formas de relacionalidad existentes entre los espacios domesticos, las personas y la comunidad.

Casos de Estudio

Los casos de estudio seleccionados comparten una serie de rasgos socioculturales que les convierten en ejemplos apropiados para el estudio del cambio cultural a traves de la materialidad. Los maragatos y los vaqueiros d'alzada constituyen grupos de dificil caracterizacion. Ambos han sido incluidos entre los denominados "pueblos malditos" espanoles, junto con los gitanos, los agotes, los chuetas y los pasiegos (Miner Otamendi y Martinez 1978). Por esta razon han recibido atencion prioritaria de antropologos, historiadores y etnografos, tanto espanoles como extranjeros. Como tales, han sido sometidos a una construccion social que los situaba como referentes de otredad durante el proceso de creacion del estado nacional espanol a partir de la Ilustracion (siglos XVIII-XIX). Diferentes autores (Acevedo y Huelves 1893; Lardizabal y Uribe 1786; Sarmiento 1787) los consideraron descendientes de moros, tribus celtas, cartagineses, germanos, judios ... enfatizando su diferencia identitaria respecto de otros grupos sociales "espanoles" con los que cohabitaban. La construccion social de la representacion cultural de ambos grupos continuo con la labor de la antropologia fisica, con estudios de craneos (Aragon y Escacena 1902), seroantropologia (Hors 1951), huellas dactilares (Egocheaga Rodriguez y Garcia Gonzalez 2003) o ADN (Larruga et al. 2001). Pese a que los resultados no confirmaban su diferencia biologica, la antropologia sociocultural continuo situando estos grupos como temas centrales de su investigacion (Caro Baroja 2003; Catedra Tomas 1989; Melis Maynar 1987). Igualmente, el resurgir folklorico impulsado por la dictadura franquista (1939-1975) para territorializar las identidades locales y difuminar los nacionalismos perifericos (Ortiz Garcia 1999; Viejo-Rose 2011) otorgo a las representaciones culturales de ambos pueblos un protagonismo singular, lo que contribuyo a la difusion de sus expresiones culturales, ya reificadas y codificadas.

Aunque la deconstruccion antropologica de esta diferencia se produjo a partir de la decada de 1970 en el caso de los vaqueiros d'alzada (Garcia Martinez 1988), y mas timidamente en el caso maragato tras la decada de 1980 (Rubio Perez 2003), su inercia como referente mitico dentro del imaginario popular y academico sigue viva. Desde la Edad Moderna, ambos grupos presentaban una gran movilidad geografica vinculada a su dedicacion al comercio, a tiempo completo entre los maragatos, complementada con ganaderia trashumante entre los vaqueiros. Esta ocupacion les daba acceso a unos recursos monetarios de los que carecian las sociedades fundamentalmente campesinas entre las que vivian. Estos factores llevaron a su aislamiento social, potenciado por motivos internos (endogamia matrimonial, preservacion de capitales y rentas) y externos (marginacion sancionada por la iglesia). Todo esto contribuia a incrementar la percepcion social de su diferencia, reforzada por la particularidad de sus vestimentas, folklore, costumbres y cultura material.

El estudio de Callahan (1972) muestra como, desde el siglo XVIII, se produjo en Espana el auge de la burguesia y la decadencia de la clase aristocratica, lo que llevo a conflictos relacionados con cuestiones de sangre, honor y comercio. En el contexto de la Contrarreforma, las dedicaciones comerciales y la voluntad de enriquecerse eran consideradas pecaminosas para el catolicismo, atribuidas a judios y protestantes (Freeman 2011). Por tanto, no es casual que los "pueblos malditos" espanoles compartan una dedicacion al comercio y cierta movilidad geografica. Se entiende asi que estos grupos fueron considerados los "otros internos" que reforzaban la identidad central espanola en el proceso de construccion de la identidad nacional; no podian ser ni cristianos ni espanoles, y consecuentemente se atribuia su origen a grupos no espanoles.

Paradojicamente, estos procesos de construccion social de la diferencia se produjeron en paralelo a la obliteracion de la alteridad real de estos grupos. En el caso de los vaqueiros d'alzada presentes en el municipio de Somiedu, este colectivo tiende a homogeneizarse con el resto de la poblacion campesina de sus propias comunidades, difuminandose asi las diferencias en terminos socioeconomicos y culturales (Gonzalez Alvarez 2011). Del mismo modo, los maragatos que habitaban Val de San Lorenzo emigran durante la primera mitad del siglo XX de forma masiva por lo que se diluyen las diferencias de las familias que se quedan respecto de las comunidades campesinas con las que cohabitan (Alonso Gonzalez 2013).

Pese a la descomposicion social de estos grupos, su cultura material -especialmente su arquitectura domestica--permanece en sus areas de origen, lo que facilita su estudio desde una perspectiva arqueologica. Esta materialidad esta sujeta a distintos procesos actuales de modificacion, reinterpretacion y capitalizacion cultural en un contexto economico posindustrial asociado al auge del fenomeno de la segunda vivienda, el turismo cultural y la economia del ocio. Estos cambios van asociados a la llegada de nuevos habitantes a los pueblos estudiados con nuevas formas de vivir y de entender la materialidad de la casa. Precisamente, la existencia de una representacion cultural de la diferencia de maragatos y vaqueiros funciona como elemento atractor para compradores de segunda vivienda, inversores inmobiliarios y turistas, pues en la economia posindustrial la diferencia otorga valor (ver Alonso Gonzalez 2013).

Partiendo de este contexto, hemos analizado cuantitativa y cualitativamente la arquitectura de seis poblaciones, tres en el municipio de Val de San Lorenzo (Leon) y tres en el area vaqueira del municipio de Somiedu (Asturias) (Tabla 1). Basandonos en criterios esteticos, formales y funcionales, elaboramos una clasificacion asumiendo que ninguna casa coincide enteramente con una categoria concreta: se trata de una gradiente de intensidad, y cada casa solo se aproxima a la categoria asignada como un limite abstracto. Esta tipologia, lejos de pretender dar una vision estatica y evolucionista de la domesticidad, responde a los distintos ritmos, tendencias y temporalidades de los procesos culturales en marcha. Simplificando la cuestion al maximo, nos encontramos con un contexto sociocultural en transicion de un mundo preindustrial tradicional rural a una posmodernidad donde predominan criterios urbanos e individualistas, pasando por una infinita multiplicidad de situaciones intermedias dentro de lo que podriamos considerar como modernidad (2).

Estas consideraciones nos llevan a establecer las siguientes categorias:

--La "casa tradicional" (Figura 2) presenta formas caracteristicas de la arquitectura vernacula. Tiene un caracter eminentemente funcional y emplea materiales locales: piedra, madera, teja artesanal. Muchas casas en esta categoria estan deshabitadas, siendo usadas como establos o pajares.

--La "casa tradicional en transicion a la modernidad" (Figura 3) incorpora modificaciones formales y funcionales a la casa tradicional. Surgen nuevos espacios de forma organica (banos, cocheras, vestibulos) y se emplean nuevos materiales (cemento, ladrillo, teja industrial, plastico, cubiertas de fibrocemento). Se percibe una tendencia creciente a la separacion espacial entre humanos y animales.

--La "casa moderna" (Figura 4) implica la proyeccion racional de la vivienda a partir de logicas que adscriben ciertos espacios a funciones especificas preestablecidas. Se emplean materiales constructivos modernos de tipo industrial. Se incluyen casas de nueva planta y ejemplos donde se ha producido la remocion/ remodelacion casi total de las estructuras preexistentes. La casa busca "urbanizar" su aspecto formal, asignando espacios totalmente separados para los animales y creando espacios no productivos en su entorno, como jardines.

--La "casa restaurada" (Figura 5) es una casa tradicional, en buen estado de conservacion o en ruinas, que se remodela de acuerdo con criterios esteticos que racionalmente buscan realzar los elementos rurales vernaculos con logicas patrimonializadoras que intentan preservar un aura de autenticidad.

--La "casa posmoderna" (Figura 6) es una construccion de nueva planta, concebida y construida con tecnicas y materiales modernos. Se establece una vinculacion simbolica con lo vernaculo a traves del recubrimiento de los materiales modernos (ladrillo, cemento) con piedra o con la reutilizacion de puertas y ventanas antiguas o tejas artesanales. Suelen ornamentarse con detalles de forja, tallas en madera, etc.

--La "casa en ruinas" (Figura 7) es producto del exodo rural, acentuado en ambas zonas desde finales del siglo XIX. Estas construcciones pueden tener usos funcionales ocasionales como corrales o huertas.

--El "edificio industrial" (Figura 8) es una edificacion no domestica construida con materiales y tecnicas modernas. Tienen funcionalidades relacionadas con la industria artesanal o la agricultura y la ganaderia intensificadas.

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El area vaqueira de Somiedu

Este estudio comprende tres pueblos del municipio asturiano de Somiedu: El Puertu (Figura 9), La Peral y L.lamardal. Estas localidades estaban tradicionalmente habitadas de forma estacional entre marzo y noviembre por familias trashumantes pertenecientes al colectivo de los vaqueiros d'alzada. Todas ellas reflejan el declive demografico del ambito rural del noroeste de Espana a lo largo del siglo XX, parejo al proceso de desarticulacion de los modos de vida campesinos y la modernizacion de las formas de produccion agrarios. Como resultado de la interseccion de diversos procesos sociohistoricos, el ambito de la domesticidad presenta una gran variabilidad en su materialidad que puede relacionarse con las dinamicas culturales cambiantes de su biografia reciente (Tabla 2).

La ganaderia trashumante constituia la actividad primordial de los vaqueiros. La extension de la Politica Agraria Comun en el ultimo tercio del siglo XX acelero su abandono, al tiempo que se impuso una produccion ganadera intensificada y mecanizada, adoptada por algunas familias que se apoyarian en subvenciones de la Union Europea. El exodo rural se redoblo tras el ingreso de Espana en el Mercado Comun Europeo, lo cual deriva en una masiva presencia de casas deshabitadas o arruinadas (con un 10,9% de ruinas en La Peral, un 36,8% en L.lamardal o un 4,5% en El Puertu) en el caso de estudio.

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El transito entre las formas culturales preindustriales y la modernidad capitalista actual se refleja en las casas en transicion (un 25,5% en La Peral, un 10,5% en L.lamardal y un 28,8% en El Puertu) y las casas modernas (un 5,5% en La Peral, un 21,1% en L.lamardal y un 13,5% en El Puertu), muchas de ellas habitadas por familias con antecedentes trashumantes, hoy sedentarizadas, que desarrollan actividades ganaderas intensificadas. Algunas transformaron de manera organica y paulatina sus viviendas, asimiladas a nuestra categoria de casa tradicional en transicion a la modernidad. De este modo, se van adosando nuevos volumenes a las casas tradicionales para instalar banos o guarecer tractores. En su construccion se emplean nuevos materiales como ladrillos industriales u hormigon, que contrastan con los paramentos tradicionales de piedra. Tal y como mostraron las entrevistas, estos materiales son altamente valorados por los habitantes de estas casas. Por su parte, los grandes rebanos de la produccion ganadera modernizada se mantienen semiestabulados en casas tradicionales deshabitadas reaprovechadas como establos o en edificios industriales de nueva planta (sobre todo destacables en el caso de El Puertu, con un 9,9% de presencia).

Mas alla de las necesidades espaciales que surgen con las nuevas formas de produccion, viejos ambitos del entorno domestico son reinterpretados. Su analisis arqueologico permite senalar el activo papel de la cultura material en estos procesos de cambio. Por ejemplo, muchas familias abandonan o reducen la importancia de los pequenos huertos situados en el entorno de las casas que les servian para autoabastecerse de hortalizas. Estos se transforman en pequenos jardines a modo de espacios de representacion, con setos ornamentales y aperos de labranza tradicionales que, aparentemente olvidados, languidecen oxidados desprovistos de su utilidad preterita. Tales elementos funcionarian como metaforas del exitoso cambio cultural y productivo, y del triunfo de lo urbano frente a lo rural. Por supuesto, encontramos situaciones intermedias igualmente reveladoras, como la presencia de pequenos huertos de berzas o patatas en la parte trasera de algunas casas modernas o en transicion a la modernidad, senal del dinamismo y variabilidad de los procesos de cambio cultural, algo tambien observado en la vecina Galicia por Gonzalez Ruibal (2003a).

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A finales del siglo XX, el municipio de Somiedu fue declarado Parque Natural, produciendose un auge del turismo que contrarresto su declive economico y demografico. Se desarrollaron iniciativas para la puesta en valor del patrimonio natural y cultural financiadas con fondos europeos que fomentaron la instalacion de casas rurales, museos o rutas de montana. Consecuentemente, el area se convirtio en un importante foco para el turismo, destino ademas de familias procedentes del ambito urbano que compraron, restauraron o construyeron segundas residencias. El auge del turismo rural y el fenomeno de la segunda vivienda se reflejan en la presencia de casas restauradas (un 9,1% en La Peral, un 10,5% en L.lamardal y un 7,2% en El Puertu) y posmodernas (fundamentalmente visibles en La Peral y El Puertu, con una presencia del 9,1% y el 13,5%, respectivamente).

Mientras la mayor parte de las viviendas destinadas al turismo rural se corresponden con casas restauradas, los ejemplos de segundas viviendas se reparten entre casas restauradas y posmodernas. En ambos casos, la domesticidad se aleja de las funciones y usos tradicionales, alcanzando la consideracion de "monumento" (cf. Haber 2011:26-27). Normalmente, los parametros formales ligados a la arquitectura tradicional vaqueira son conservados y ensalzados en las casas restauradas: uso de mamposteria de piedra, aleros de madera, escaleras exteriores de piedra adosadas a la fachada principal, etc. El apego por lo vernaculo y la busqueda de la autenticidad son valores importantes para los empresarios del turismo rural, para quienes la representacion cultural abstracta de "lo vaqueiro" supone un valor anadido que singulariza su producto en el mercado turistico, lo cual puede conectarse con la generalizacion del etnocomercio (Comaroff y Comaroff 2009). Significativamente, el cumplimiento con patrones arquitectonicos "tradicionales" resulta obligatorio para obtener subvenciones de fondos europeos de desarrollo rural.

En el caso de las casas posmodernas obtenemos pautas divergentes, ya que las representaciones culturales recreadas en la domesticidad no refieren exclusivamente a la tradicion vaqueira. Mas bien se relacionan con metapatrones que materializan representaciones culturales genericas del mundo campesino o de un ideal rural abstracto. Efectivamente, si consideramos que las casas posmodernas materializan las identidades altamente individualizadas de sus propietarios, resulta logico que busquen formas monumentales. Por ello, la arquitectura tradicional vaqueira -simple, monotona y poco monumental--no sirve como referente de prestigio que exalte suficientemente la individualidad. Asi, es posible observar en algunas casas posmodernas de El Puertu y La Peral motivos decorativos no vaqueiros procedentes del medio rural asturiano, entremezclados con simbolos derivados de mitologias celticas contemporaneas o lamparas instaladas dentro de madrenas (zuecos de madera) iluminando jardines en los que se exhiben viejos arados reconvertidos en maceteros, o teitos (cabanas tradicionales con cubierta vegetal) transformados en cenadores. Esta conjuncion de elementos diversos crea escenografias hibridas donde la materialidad confluye con la creciente complejidad identitaria de la posmodernidad. Asi, personas de procedencia urbana se sirven de la cultura material para vincularse a discursos patrimoniales globales, utilizando a la vez simbolos locales que anaden capital simbolico vinculado a sus identidades e incrementan el valor monetario de sus propiedades inmuebles.

En las casas posmodernas prima la voluntad de exhibicion frente al utilitarismo y la adaptacion a los condicionantes ambientales. Observamos asi casas construidas con paredes de ladrillos recubiertas de piedra, arquitecturas en madera, ventanales amplios, porches y terrazas, etc. Todos estos rasgos escenifican la intencionalidad monumentalizadora de sus moradores altamente individualizados, que contrasta con el ethos igualitario imperante en la domesticidad preindustrial. En aquel marco sociocultural, lo colectivo o las formulas intragrupales de ayuda mutua eran rasgos centrales en la configuracion de sus mecanismos identitarios de seguridad. Aspecto que cambia con la modernidad capitalista actual, donde las formulas identitarias basculan hacia el individualismo (Hernando Gonzalo 2012). Ambos extremos se entrecruzan con la domesticidad en el caso de estudio. Mientras las casas tradicionales ofrecen una alta accesibilidad, sin vallas ni cierres perimetrales, las casas posmodernas presentan una multiplicidad de elementos que restringen el acceso y la visibilidad del nucleo domestico: verjas metalicas, setos, vestibulos, etc.

El area maragata de Val de San Lorenzo

El municipio de Val de San Lorenzo es uno de los seis que comprende la comarca de Maragateria. Incluye tres pueblos, cuya poblacion conjunta ha descendido de 2.000 habitantes en el ano 1900 a 578 en 2012, derivando en niveles de ruina elevados debido a diferentes evoluciones sociohistoricas. Lagunas tuvo una fuerte presencia de la elite comerciante maragata, predominando asi la arquitectura monumental caracteristicamente maragata, de planta cuadrada, normalmente abandonada desde hace mas de un siglo. Tras la emigracion masiva de las elites maragatas a comienzos del siglo XX, la mayor parte de las viviendas se convierten en ruinas por su alto coste de mantenimiento (18,6%), o bien son restauradas por neorrurales procedentes de centros urbanos con elevada capacidad adquisitiva (19,5%) (Tabla 3). La poblacion local, eminentemente campesina y envejecida, se mantiene en casas tradicionales (44,3%) con un escaso porcentaje de casas en transicion o modernas (17,7%). Por su parte, los tres barrios de Val de San Roman reflejan una estrategia de poblamiento dirigida a aprovechar los recursos agropecuarios por una poblacion campesina donde la presencia de la elite maragata fue minima. El exodo rural de mediados del siglo XX llevo a un abandono importante de las casas (19,1%) y los escasos beneficios del trabajo agricola a la prevalencia de la casa tradicional (34,8%) sobre la moderna (7,0%). Las casas restauradas (21,7%) son escasamente monumentales y estan realizadas basicamente por emigrantes locales que regresan al pueblo para jubilarse o como segunda vivienda.

En Val de San Lorenzo la presencia de la elite maragata fue minima, pero el desarrollo de una artesania textil y su industrializacion (4,8% de edificios industriales) permitio la acumulacion de capitales y el mantenimiento demografico local (solo 1,4% de ruina) (Alonso Gonzalez 2013:421-443). Las casas tradicionales (28,4%) se han reutilizado funcionalmente como establos o espacios de almacenamiento. Desde mediados del siglo XX, el incremento de las rentas permitio una transicion a la materialidad moderna (18,4% de casas en transicion) y la construccion de casas modernas de nueva planta (22,9%). Este proceso llevo a la ruptura del paisaje visual homogeneo del pueblo a medida que los procesos de individualizacion derivados de la division del trabajo provocada por la industrializacion acabaron con el ethos comunitario. Mientras los empresarios capitalistas construyeron casas modernas de ladrillo y cemento, los trabajadores que formaron una cooperativa incorporaron materiales modernos y anadieron nuevos espacios a sus casas de forma organica (banos, cocinas modernas, garaje) a medida que podian permitirselo. Los materiales vernaculos, como la piedra, pasaron a ser simbolos de pobreza y se ocultaban persistentemente bajo encalados o cemento.

Cuando en la decada de 1980 Espana ingresa en el Mercado Comun Europeo la industria decae, pero la acumulacion de capital permite dar el salto a una economia terciaria basada en el binomio turismopatrimonio. Se aplican asi medidas urbanisticas, museisticas y se subvenciona con fondos estructurales europeos la apertura de restaurantes y casas rurales (Benito del Pozo y Alonso Gonzalez 2012). Este proceso implico la generacion de un estilo patrimonial hibrido que distintos actores sociales aplicaron en todo el pueblo. Se conformo asi un metapatron que organizaba las indeterminaciones -de otro modo caoticas--de la vida social, reduciendo la continuidad y heterogeneidad diacronica a una forma de identidad estable (Herzfeld 1992). Tres ejemplos sinteticos bastan para encapsular el proceso.

La nueva reglamentacion urbana prohibio la presencia de bancos o poyos de piedra en las puertas de las casas, espacios habituales de reunion e interaccion social que reforzaban los vinculos comunitarios y la tradicional permeabilidad del espacio habitado. Las puertas estaban siempre abiertas y los vecinos solian entrar y salir en casas ajenas. La familia y la casa entraban en relacion metonimica con la comunidad con el poyo como elemento importante. La supresion de este elemento refleja una busqueda por purificar lo urbano y subrayar la importancia de la fachada como elemento de valor estetico patrimonializado, que pasa de area permeable a dispositivo metaforico-representacional y frontera liminal que separa interior y exterior (Zaera-Polo 2008). Se separa asi el nucleo familiar privado del ambito comunal convertido en espacio publico. Igualmente, la contemplacion estetica, como metapatron patrimonial estatico y atemporal, se impone sobre la vida y el devenir.

La construccion del Centro de Interpretacion Textil La Comunal implico la transformacion de una antigua fabrica comunal de ladrillo, cemento y cubierta de fibrocemento en un edificio patrimonializado. Se cambio el tejado, se encalo el cemento de la fachada y se pinto con colores vernaculos, se saco a relucir el zocalo de piedra y la madera sustituyo al metal en las puertas. Bombillas dentro de cencerros de vaca iluminan la coleccion. Finalmente, neorrurales urbanos compran y restauran casas en el centro historico (20,4%), buscando materializar la representacion cultural de la casa monumental maragata (escasamente presente en Val de San Lorenzo) en sus construcciones. A la vez, las clases pudientes locales que habian abrazado la materialidad de la casa moderna comienzan a construir casas posmodernas (5,4%), tanto para viviendas familiares como para negocios de turismo auspiciados por fondos europeos de desarrollo rural.

[FIGURA 10 OMITIR]

Estas casas de nueva planta, representacion ultima de la sublimacion posmoderna, se construyen con materiales modernos pero se recubren de piedra y teja tradicional, e imitan formas monumentales maragatas. Su distribucion espacial alrededor del pueblo (Figura 10) refleja su voluntad de aislamiento y diferenciacion, ademas de la necesidad funcional de superficie para piscinas, garajes y jardines. Asi, los usos funcionales modernos se compaginan con la voluntad de usar la casa y su fachada como metafora representational del nucleo familiar, como ente autonomo e individualizado dentro de la comunidad. Mientras, las casas tradicionales, en transicion, e incluso modernas, presentan patios y espacios interiores que pueden ser considerados como "sedimentos" (cf. Haber 2011:26-27): acumulaciones de materiales variados como vidrios, metales o aperos de labranza sin intencion estetica. En cambio, las casas posmodernas se conciben como "monumentos": mecanismos representacionales donde prima la vision y no se acumulan materiales, sino que se disponen racional y ordenadamente de cara a la exhibicion. Asi, se exponen en forma ostentosa materiales de un pasado que se ha superado simbolicamente: arados, yugos, trillos, etc. Se produce asi una codificacion superlativamente moderna: la apropiacion material de restos materiales del pasado y su desplazamiento temporal hacia un periodo remoto (Grossberg 1996). Es lo que Deleuze llama una "disyuncion inclusiva", una afirmacion de la diferencia, de aquello que remite y relaciona a dos entidades la una a la otra en tanto que diferentes y las ordena jerarquicamente: el pasado campesino es el objeto de enunciacion pasivo y reificado, y el individuo posmoderno el sujeto activo y enunciativo (Alonso Gonzalez 2012).

Conclusiones

Nuestra investigacion da cuenta del "devenir" de las formas en las que dos grupos sociales entran en relacion con sus casas y comunidades. Esta transformacion se produce a distintos ritmos y varia entre los distintos actores sociales participantes que intervienen de acuerdo con sus patrones estructurados de movilidad, acceso a recursos culturales y economicos y, en definitiva, a los distintos modos y formas de existencia que permiten adquirir estos recursos (Briones 2005). Concebimos el devenir de estos grupos a partir de una transformacion del patron provisionalmente dominante de la tradicion preindustrial hacia formas de relacionalidad posmodernas. Estas funcionan como "atractores" o categorias abstractas hacia las que los actores sociales tienden y no como fases deterministas de tipo evolutivo. Sin embargo, percibimos cierta propension de los actores sociales a moverse desde identidades relacionales en los que predominan factores funcionales y productivos que reproducen un ethos comunitario y una relacion metonimica entre la casa y la familia, hacia formas posmodernas e individualizadas propias de grupos urbanos con una mayor division social del trabajo (Hernando Gonzalo 2012).

Este proceso secciona las relaciones entre familia, casa y comunidad, reproduciendo normas de estilo y distincion por medio del uso de la casa como dispositivo representacional y metaforico ademas de objeto de consumo vinculado al tiempo libre y el ocio. La casa pasa asi de constituirse como "sedimento", vinculado a usos funcionales y en relacion metonimica con la realidad, a ser un "monumento" que vehicula el imaginario de habitantes urbanos con alto grado de individualizacion. Estos utilizan la friccion entre jerarquias globales de valor patrimonial y la mercantilizacion de etnicidades historicas para reforzar la construccion de su identidad y diferenciarse de los otros mediante el uso simbolico de la cultura material. La segmentacion del vinculo afectivo entre la casa y la familia facilita igualmente su conversion en mercancia o monumento, agilizando los procesos de compraventa inmobiliaria: la casa se convierte en una inversion tanto economica como biopolitica, asociandose a una forma de vida especifica.

Lejos de hablar de simples procesos de hibridacion, o proponer un modelo evolutivo determinista en fases, nuestro estudio muestra las multiples temporalidades, ritmos y cosmovisiones de distintos grupos en relacion con conformaciones especificas de la materialidad. Asi, observamos como durante la modernidad se construyo socialmente una representacion cultural de la otredad de maragatos y vaqueiros d'alzada (proceso de abstraccion), a la vez que se produjo la obliteracion de su alteridad real en terminos socioculturales que derivaba de procesos historicos especificos (proceso de destruccion). Durante la posmodernidad se produce sin embargo la materializacion de la diferencia, el intento de vincularse simbolicamente mediante la cultura material con la representacion cultural de aquellas identidades culturales que, a dia de hoy, ya no existen. Esto ocurre principalmente en el caso de Maragateria, donde hay una arquitectura monumental a la que poder vincularse, pero no en el caso de los vaqueiros d'alzada, cuya arquitectura resulta escasamente monumental para las necesidades de ostentacion de gentes urbanas individualizadas. Evidentemente, estos procesos de cambio cultural conllevan la imposicion hegemonica de valores de clases adineradas urbanas en lo rural, ya que

no se trata solo de que producimos objetos individualizados porque nosotros lo estamos, sino de que a traves del uso rutinario de esos objetos nos vamos individualizando cada vez mas, por lo que en el futuro generamos objetos crecientemente individualizados que potenciaran la logica de la tendencia social (Hernando Gonzalo 2012:20).

Asi, la investigacion de la domesticidad mediante metodologias hibridas y perspectivas interdisciplinares permite explorar procesos contemporaneos de cambio cultural. Estos reflejan una clara tendencia a la disolucion de las fronteras entre las esferas de la produccion y el consumo, el ocio y la cultura, en la que se busca el capital simbolico tanto a nivel individual como colectivo a partir de diferencias que aportan valor. Solo asi se entienden la construccion de falsas viviendas maragatas en Val de San Lorenzo, la creacion de una Comarca Vaqueira en Asturias en un area donde la herencia vaqueira practicamente ha desaparecido y que a la vez deja fuera municipios como Somiedu donde esta se ha preservado mejor, o de parques naturales que buscan preservar tradiciones que no existen y que mas bien emergen y/o se reinventan con las propias intervenciones institucionales.

En este sentido, cabe remarcar el desconocimiento y falta de interes institucional con relacion a las consecuencias de sus propias legislaciones y planes de actuacion, debido a la profunda ignorancia de estos procesos de cambio cultural. Esto deriva de la falta de estudios de caracter antropologico, etnografico o historico como el que aqui se presenta. En un marco de gobernanza neoliberal se fomenta el libre flujo de capitales y la produccion de valor a partir de cualquier posible recurso cultural, con escaso interes por la cuestion de la "autenticidad", de las formas de vida locales y la existencia de patrones de alteridad real en zonas rurales. La gestion mediante el tropo o metrapatron del patrimonio de las zonas rurales a partir de criterios urbanos impone formas de gestion y vocabularios exogenos, a la vez que, entre otros procesos, secciona las relaciones entre casas y formaciones sociales. En ultima instancia, se produce una colonizacion de los "otros internos" que lleva a la preponderancia de cosmovisiones foraneas. Esto se realiza no solo mediante la imposicion de valores esteticos y vitales, sino tambien mediante la gentrificacion de espacios rurales que tienden a despoblarse. Asi, los paisajes y la arquitectura domestica en pueblos como los analizados en Somiedu y Val de San Lorenzo, pero tambien en otros muchos de la geografia espanola, son adscritos a la funcion pasiva de "ser observados" como "bellos", "vernaculos" y "diferentes" abandonando sus funciones previas en terminos vitales y productivos.

Recibido: octubre 2013. Aceptado: abril 2014.

Agradecimientos: Los autores agradecen especialmente a todos los entrevistados para la realizacion de esta investigacion. Igualmente, a los evaluadores que han posibilitado su mejora en varios aspectos.

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Notas

(1) Para una presentacion detallada de nuestra metodologia ver Alonso Gonzalez y Gonzalez Alvarez (2014).

(2) Los conceptos de tradicion, modernidad y posmodernidad son concebidos, siguiendo a Guattari (1995), como "sistemas provisionalmente dominantes" mas que como fases cronologicas o evolutivas.

David Gonzalez Alvarez [1] y Pablo Alonso Gonzalez [2] *

[1] Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, Espana. davidgon@ucm.es

[2] University of Cambridge, Reino Unido. pa332@cam.ac.uk. *Autor correspondiente.
Tabla 1. Muestra estudiada en ambos casos de estudio, con la relacion
entre casas y habitantes.

Sample studied in our case studies, showing
the ratio between houses and inhabitants.

Caso 1:

Localidad            Habitantes     Casas      Relacion Hab./casas
                       (2012)     analizadas

El Puertu                72          111              0,65
La Peral                 23           55              0,42
L.lamardal               26           19              1,37

Caso 2:

Localidad            Habitantes     Casas      Relacion Hab./casas
                       (2012)     analizadas

Val de San Lorenzo      476          348              1,37
Val de San Roman         62          120              0,51
Lagunas de Somoza        40          116              0,34

Tabla 2. Casas por categorias en el caso de estudio de Somiedu
(Asturias).

Houses by category in the case study of Somiedu (Asturias).

                 Casas        Casas en     Casas        Casas
             tradicionales   transicion   modernas   restauradas

La Peral          21             14          3            5
                 28,2%         25,5%        5,5%        9,1%
L.lamardal         3             2           4            2
                 15,8%         10,5%       21,1%        10,5%
El Puertu         25             32          15           8
                 22,5%         28,8%       13,5%        7,2%

                Casas      Ruinas    Edificios     Total
             posmodernas            industriales

La Peral          5          6           1          55
                9,1%       10,9%        1,8%       100%
L.lamardal        0          7           1          19
                 0%        36,8%        5,3%       100%
El Puertu        15          5           11         111
                13,5%       4,5%        9,9%       100%

Tabla 3. Casas por categorias en el caso de estudio de
Maragateria (Leon).

Houses by category in the case study of Maragateria (Leon).

                  Casas        Casas en     Casas        Casas
              tradicionales   transicion   modernas   restauradas

Lagunas de         50             17          2           22
Somoza            43,1%         14,7%        1,7%         19%
Val de             101            66          78          81
San Lorenzo      29,03%         18,96%      22,42%      23,27%
Val de             40             20          8           25
San Roman         33,3%         16,7%        6,7%        20,8%

              Ruinas    Edificios     Total
                       industriales

Lagunas de      21          4          116
Somoza        18,1%        3,4%
Val de          5           17         348
San Lorenzo   1,44%       4,88%
Val de          22          5          120
San Roman     18,3%        4,2%
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Author:Gonzalez Alvarez, David; Alonso Gonzalez, Pablo
Publication:Revista Chungara. Revista de Antropologia Chilena
Date:Oct 1, 2014
Words:8843
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