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De la correspondencia semantica y gramatical entre los sies: apuntes para un estado de la cuestion/ABOUT SEMANTIC AND GRAMMATICAL CORRESPONDENCE BETWEEN SIES: NOTES FOR A STATE OF THE ART.

1. INTRODUCCION

El tratamiento gramatical que tradicionalmente han recibido el denominado si condicional y el si afirmativo manifiesta, a grandes rasgos, una distincion categorial: el primero es descrito como una conjuncion subordinante, en tanto que el segundo es presentado como un adverbio de polaridad positiva. No obstante, mas alla de la mera homofonia que superficialmente los equipara, desde una tradicion paralela y menos visible, se han aducido razones agudas a la par que controversiales que sugieren la existencia de una correspondencia mas sustancial o primitiva entre ambas particulas, ya sea por su cercania nocional como por su aparente afinidad categorial. Dicha tradicion se remonta a la propuesta de Andres Bello (1847: [seccion] 410 y ss.), quien abogaba por una identidad entre todos los sies.

El disenso que introduce este postulado suscita mas de un interrogante: ?cuales son y cuales han sido las funciones de los sies? ?Que gramaticos han suscrito, sea parcial o totalmente, la propuesta de Bello? ?Que argumentos han sido referidos y, sobre su base, que conclusiones se podrian formular? Enunciar, al menos en parte, la respuesta a tales preguntas constituye el objetivo global de nuestro estudio. El siguiente

trabajo, por tanto, se perfila como un ejercicio de reflexion gramatical y de analisis bibliografico cuyo producto esperamos que se conciba como un status quaestionis que sirva de referencia orientativa para futuras indagaciones en el tema. En concreto, cinco son las exploraciones que procuramos emprender: primero, presentamos una revision sintetica de la procedencia de los sies (vid. [seccion] 2); segundo, describimos una gama representativa de los valores de tales particulas en el espanol moderno (vid. [seccion] 3); tercero, sobre la base de la descripcion anterior, establecemos un cotejo con los valores de los sies en el castellano antiguo (vid. [seccion] 4); cuarto, hacemos un somero recorrido conceptual por la tradicion de autores que podrian situarse bajo el alero de Andres Bello (vid. [seccion] 5), quinto, sistematizamos los argumentos clave que favorecen dicha tesis (vid. [seccion] 6) y, a la postre, reflexionamos sobre como el conjunto integral de los datos--la sincronia, la diacronia y el recorrido bibliografico--conduce a fortalecer o a matizar la tesis de la correspondencia entre todos los sies (vid. [seccion] 7).

Es preciso destacar que nuestra indagacion concede especial importancia a la diacronia, sobre todo al estado de lengua del castellano medieval, en tanto modelo contrastivo respecto del espanol actual. Tal eleccion se justifica en el hecho de que entre ambos estadios son mas nitidas las discontinuidades historicas que parecen acentuar la tesis de la correspondencia de sies. Ademas, el castellano medieval es un punto de partida mas aventajado para asomarse a la gama de valores de los etimos latinos que anteceden a las particulas en cuestion y, en adicion, dicho estado de lengua--como argumentaremos--constituye un eslabon fundamental cuando se trata de engarzar las funciones de los sies.

2. PROCEDENCIA

El si condicional del espanol moderno--asi como las particulas analogas del resto de las lenguas romanicas--(1) proviene de la conjuncion latina SI (2). Esta, a su vez, se origina en el locativo de *sos (>*sei), un hipotetico pronombre demostrativo del indoeuropeo (Monteil 1973: 233). El adverbio afirmativo si, en cambio, procede del adverbio deictico de modo SIC, desde el cual proviene, asimismo, el adverbio de manera asi (3). Este SIC, no obstante, tiene su origen en la forma SICE (4) que, al igual que lo ocurrido con SI, constituye una forma locativa de una raiz pronominal *sa emparentada con *sos (Lewis y Short 1879). Por lo mismo, es evidente que la particula si y el adverbio de afirmacion si estan etimologicamente emparentados (Ernout y Meillet 1959). Sin embargo, en el latin, las particulas SI y SIC ya estaban diferenciadas, de ahi que los diccionarios latinos cataloguen la primera como una conjuncion y la segunda como un adverbio. Ademas, en el caso de la conjuncion, se distinguian las dos funciones sintacticas basicas que tambien hereda el espanol: complementante de subordinadas interrogativas y rector de clausulas condicionales (Ernouty Thomas 1989: [seccion] 321).

En el caso del castellano, como ya indicamos, el tratamiento gramatical y lexicografico que establece una distincion categorial entre las particulas si, si y asi es el que ha primado: si es procesada como una conjuncion subordinante, si como un adverbio afirmativo y asi como un adverbio de modo (5). Tales funciones basicas pueden retratarse como sigue.

(1a) Si de verdad quisieras ir, lo intentarias.

(1b) A. ?Viste esapelicula? B. Si la vi.

(1c) Es peligroso que corras asi.

No obstante, como veremos, este es tan solo un boceto simplificado de los valores de tales particulas. A continuacion, pues, nos referiremos a la amplia gama de funciones de si y si.

3. VALORES DE LOS SIES EN EL ESPANOL MODERNO

3.1. LA CONJUNCION SI

En terminos sintacticos, la particula si es un potencial elemento constitutivo de tres diferentes estructuras oracionales: puede actuar como la particula subordinante de una clausula adyacente a otra principal, es decir, las llamadas subordinadas adverbiales impropias--o bipolares--, contexto en que adquiere tipicamente su valor condicional (2a); tambien puede fungir como particula subordinante de una oracion completiva de caracter interrogativo indirecto (2b), y como elemento especificador de una oracion simple--no incrustada--, cuya funcion es la de un marcador de modalidad (Hernanz 2012: 153) (2c) (6).

(2a) Si estudias todos los dias, mejorara tu rendimiento.

(2b) Aun no sabemos si el responsable fue el.

(2c) !Si pudieras ayudarme por esta vez!

Tales valores, no obstante, bien podrian reagruparse en dos funciones primordiales y diferenciadas: como elemento rector, subordinante o complementante (2a-b) y como marcador de modalidad en oraciones radicales (2c).

Sin duda, los principales estudios que abordan la particula si son aquellos que la situan en el contexto de una estructura condicional. A proposito de estas oraciones, en Garrido Sepulveda (2015, 2017), hemos abogado, siguiendo a Veiga (1991, 1999), por una tipologia binaria basada en las oposiciones modales que pueden reconocerse en igualdad de circunstancias temporales en el seno de la protasis condicional introducida por si. En virtud de este criterio, solo es operativa la oposicion del valor de no irrealidad (3 a y c) frente al de irrealidad (3b y d).

(3a) Si vas manana, lo sabras.

(3b) Si fueras manana, lo sabrias.

(3c) Si fuiste ayer, lo supiste.

(3d) Si hubieras ido ayer, lo habria sabido.

Para los efectos de este articulo, es de notar que la no irrealidad exhibe un grado de incertidumbre respecto a la proposicion que encabeza la particula si, de ahi que en este modelo tipologico no sean tratadas como oraciones condicionales reales. Dicho de otro modo, en (3 a y c) el acto de ir manana o de haber ido ayer no ocurre necesariamente de facto. Por otra parte, cabe senalar que la irrealidad conlleva, sobre todo en orientacion de pasado, una negacion implicita. Asi, pues, (3b) presupone los enunciados No fuiste y No supiste.

Respecto del si completivo, Alarcos (1994: 238) puntualiza que esta particula transpone una oracion interrogativa a una funcion sustantiva, de modo que el objeto directo del ejemplo (2b) se corresponderia con la interrogativa polar ?Fue el el responsable o no? Si bien la interpretacion mas comun es la de atribuir un termino de polaridad negativa implicito (Aun no sabemos si el responsable fue el o no), tambien es posible que el si completivo introduzca interrogativas indirectas de alternativa (Aun no sabemos si el responsablefue el o si fue su hermana) (7).

Hernanz (2012) propone la existencia de un contenido modal asociado a la particula si que valida solo construcciones no asertivas, de ahi la agramaticalidad del enunciado *Me aseguro si el responsable fue el. Por el contrario, el subordinante que si que admite construcciones asertivas del tipo Me aseguro que el responsable fue el. Por lo tanto, la particula si parece ser necesaria para trazar una suerte de correspondencia con verbos de modalidad hipotetica. Dicho de otro modo, ademas de operar como subordinante, si pone en suspension la polaridad, de manera que se inserta un valor de incertidumbre--ni afirmativo ni negativo--en cuanto al contenido polar de la proposicion que introduce. Por cierto, este matiz hipotetico o de polaridad suspendida es similar al que emerge en las oraciones condicionales no irreales.

En relacion con el rol de si como particula modal en oraciones simples, Sanjuan (1999: 43) explica que "en muchos casos permanece el sentido condicional, pero, en otros, la conjuncion es casi expletiva". En efecto, en oraciones desiderativas como (4a y c), pareciera haber una apodosis eliptica, tal como se actualiza entre corchetes. Respecto de estas condicionales escindidas o truncadas, Hernanz (2012) ha sugerido la existencia de una restriccion modal de tipo irreal, hecho que se refleja en las formas verbales seleccionadas: pluscuamperfecto (4a) e imperfecto de subjuntivo (4c). Esto tambien explicaria la agramaticalidad de condicionales no irreales escindidas (4b y d).

(4a) !Si tan solo le hubieramos hecho caso, [no estariamos lamentandonos ahora]!

(4b) *!Si tan solo le habiamos hecho caso!

(4c) !Si supieras como te aprecia, [no serias tan descortes con el]!

(4d) *!Si supiste como te aprecia!

En este tipo de construcciones es frecuente anadir el refuerzo tan solo (4a). En este sentido, hay una semejanza con las oraciones desiderativas del ingles if only. El efecto expresivo conseguido en estas oraciones es el mismo que se logra a traves de particulas interjectivas como ojala con valor desiderativo: !Ojala le hubieramos hecho caso!, !Ojala supieras como te aprecia!

Asimismo, hay oraciones propiamente radicales en que no es posible actualizar una hipotetica apodosis. Para Alarcos (1994: 383), entales casos la particula si en realidad funciona como un adverbio que intensifica el contenido comunicativo. Estas construcciones, ademas, ostentan matices semanticos de 'protesta' o 'reclamacion' (5a-b).

(5a) !Si ya guarde los juguetes!

(5b) !Si le di las gracias!

En estos casos, es palmaria la afinidad con el si afirmativo, pues el enfasis comunicativo de este si es justamente el de reforzar la polaridad positiva de la oracion, tal como seria expresado con el adverbio en los segmentos Si, ya guarde los juguetes; Si, le di las gracias.

La particula si, ademas, ha podido encabezar oraciones interrogativas totales como las presentadas en (6a y 7a) (8). Estas estructuras tenian gran funcionalidad en el castellano antiguo (9), pero ya casi no tienen vigencia. En la actualidad, su uso parece transmitir un valor retorico o enfatico similar a aquel que se expresa mediante el adverbio acaso. Segun Hernanz (2012) estas construcciones, ademas, tienen una restriccion temporal, por la cual solo aceptan formas verbales de futuro, de ahi la agramaticalidad de (6b y 7b).

(6a) ?Si sera verdad lo que dice?

(6b) *?Si es verdad lo que dice?

(6c) No se si sera verdad lo que dice.

(7a) ?Si habre yo visto visiones?

(7b) *?Si vi yo visiones?

(7c) No se si yo habre visto visiones.

[(6a) Apud RAE 2009: [seccion] 42.7c; (7a) Apud Alarcos 1994: [seccion]452]

En apariencia, habria una correspondencia semantica entre las interrogativas indirectas (6c y 7c) y las interrogativas independientes encabezadas por si (6a y 7a), pero lo cierto es que en el espanol moderno tal correspondencia esta interrumpida, debido a que las segundas solo son gramaticales con valor retorico.

Como ultimo aspecto de esta descripcion, cabe senalar que la particula si suele combinarse con otras particulas que intensifican su significado y/o le imprimen nuevos valores semanticos. Consideremos los siguientes enunciados.

(8a) A. ?Ya saliste de vacaciones? B. ?Que? A. Que si ya saliste de vacaciones.

(8b) Esta prohibida la entrada, excepto si eres socio.

(8c) Si bien lo llevamos a un parque, no quiso jugar.

(8d) Come como si tuviera mucha hambre.

(8e) Por si te interesa, Martin esta vendiendo sus libros.

Asi, pues, en (8a), el conjunto que si suscita un valor ecoico, posible en el contexto dialogico; en (8b), excepto convierte la protasis en una conditio sine qua non; en (8c), si bien exhibe un valor concesivo; en (8d), la formula como si inserta una comparacion de caracter hipotetico; y en (8e), la estructura es de tipo causativo-condicional. En algunos de estos enunciados, las combinaciones presentan cierto nivel de fijacion y su significado no es meramente composicional. Por lo mismo, hay procesos de gramaticalizacion operando, tal como el que afecta a la fosilizada locucion por si acaso.

3.2. EL ADVERBIO SI

La gramatica tradicional ha codificado si como un adverbio afirmativo--en oposicion al adverbio negativo no--y, como tal, constituiria un adjunto verbal o complemento circunstancial. En la perspectiva de la gramatica teorica, no obstante, si y no son procesadas como manifestaciones de un nucleo funcional denominado sintagma de polaridad (Laka 1990, Hernanz 2006, Gonzalez Rodriguez 2007). Es interesante, notar, junto con Rodriguez Molina (2014: 863), (10) que "en espanol se produce una asimetria en la expresion gramatical de las particulas de polaridad, ya que la polaridad positiva [Pol, +Pos] carece de marcas morfologicas que la hagan explicita [...], mientras que la negativa [Pol, +Neg] debe marcarse siempre". De ahi que el enunciado (9a) tenga polaridad positiva, aun cuando carezca de marcas formales. Por el contrario, en segmentos de polaridad negativa como (9b), la inclusion de una marca formal es obligatoria.

(9a) O le conto el secreto.

(9b) No le conto el secreto.

(9c) Si le conto el secreto.

La diferencia entre (9a) y (9c) reside en que, en este ultimo enunciado, si tan solo le confiere enfasis a la polaridad positiva. En efecto, tal es su valor primordial.

En terminos mas especificos, si posee dos funciones (RAE 2009: [seccion] 40.7). Primero, es unaproforma oracional o anaforico que actualiza el contenido de un enunciado previo (10a-b). Como tal, puede conformar un enunciado per se (10a), aunque tambien admite la compania del enunciado que actualiza (10b).

(10a) A. ?Ya viste los resultados del examen? B. Si.

(10b) A. ?Ya viste los resultados del examen? B. Si, ya los vi.

Segundo, si es el modificador de un sintagma verbal (11a-b). En este sentido, puede articular un valor focal, tipicamente contrastivo (11a), o bien, puede figurar como refuerzo afirmativo (11b). En ambos contextos es posible combinar el adverbio si con la conjuncion que.

(11a) A. No respondiste mi correo. B. Si (que) te respondi.

(11b) A. Recuerda saludar a tu prima. B. Si lo hare.

A esta descripcion, cabe anadir que ambas funciones--la de proforma oracional y la de modificador de SV--pueden reproducirse simultaneamente, tal como se ejemplifica en (12).

(12) A. Manana cambian la hora. B. Si, si lo se.

4. VALORES DE LOS SIES EN EL CASTELLANO MEDIEVAL (11)

4.1. EL SI CONDICIONAL

Tras el analisis de los usos modernos de la particula si, se observan tres funciones fundamentales: un si condicional, un si completivo y un si especificador. Ahora bien, el cotejo con los datos del castellano medieval sugiere, agrandes rasgos, que tales valores ya operaban en el espanol antiguo, pero con algunas diferencias importantes de precisar.

En relacion con el primer valor, hay indicios que sugieren que los hablantes podrian haber percibido el significado del si condicional en terminos de una proforma cataforica similar, en significado, al conector de este modo (12). Esto se evidencia en casos en que los traductores del siglo XIII y XV se valian del adverbio asi para traducir particulas del latin (13a-c) y del hebreo (14a-c) equivalentes a si--si e im respectivamente--, lo cual sugiere que en su gramatica interna habia una estrecha relacion entre si y asi, y que podria haber un origen o pasado proadverbial de si, favorecido por su parentesco etimologico con el sic latino.

(13a) "Quod si putatis inmundam esse terram possessionis vestrae, transite ad terram in qua tabernaculum Domini est [...]" (Josue 22:19, Vulgata)

(13b) "Assi cuidades que sea suzia la tierra del vuestro eredamiento, passat a la tierra do es la tienda del Senor Dios [...]" (Josue 22:19, Prealfonsina, s. XIII)

(14a) "'im-yamuUuha?uqqimha'ellehmill?fanayn?'um-y?hwagamzera' yis? ra'elyiU?b??umih?ywo?gwoyl?fanaykal-hayyamim:" (Jeremias 31:36, Biblia Hebrea Transliterada)

(14b) "Asi se pueden tirar estas costumbres de delante mi--dize el Senor--, tan poco el linaje de Israel se puede estorbar de ser gente delante mi en todos los dias" (Jeremias 31:36, E5/E7, s. XV)

Otro dato que apunta en una direccion similar reside en el hecho de que ambas particulas podian funcionar como los terminos de oraciones de caracter hipotetico (15a-b). En tal contexto, si actua como una proforma con el valor semantico de 'del modo en que'.

(15a) "Si puede seer quebrantado el mio paramiento con el dia e con la noch, que non sean dias ni noches en so tiempo, assi sera quebrantada la mi postura con David, mio siervo [...]" (Jeremias 33:20-21, Prealfonsina, s. XIII)

(15b) "Si se baldara la mi pleitesia de dia e la mi pleitesia de noche, para non ser dia nin noche en su sazon, asi la mi pleitesia sera baldada de David, mi siervo [...]" (Jeremias 33:20-21, Santillana, s. XV)

Tal observacion coincide con la propuesta de Polo (1971: 58-60), autor que ha aludido al aparente origen comparativo de si. En su argumento, denomina procondicionantes a las particulas que encabezan la apodosis condicional, debido a que estos "repiten un contexto, lo resumen y lo sustituyen formalmente" (Polo 1971: 147). Aplicado al castellano medieval, asi podia actuar como un procondicionante, es decir, como proforma adverbial que actualiza la protasis (13).

4.2. EL SI COMPLETIVO

El analisis del si completivo en los siglos XIII y XV no revela diferencias notorias respecto del uso moderno: el verbo rector es no asertivo y la interrogativa indirecta se corresponde con oraciones interrogativas de polaridad. En cuanto a la conjugacion de las formas verbales que estructuran la subordinada completiva, parece haber un predominio de las formulas si tiene y si tendra (16a-b).

(16a) "Desde'l cielo cato Dios sobre los fijos de Adam, por veer si ay entendedor, o requirient a Dios" (Salmo 53:5, Prealfonsina, s. XIII)

(16b) "[...] quien sabe si me apiadara el senor e que biva el nino" (2 Samuel 12:22, PA Oxford, s. XV)

Un aspecto que llama la atencion de la traduccion biblica medieval tiene que ver con las particulas hebreas desde las cuales se infiere el si completivo castellano. En el hebreo hay mas de una particula capaz de activar una lectura interrogativa indirecta: esta el adverbio de duda ulay, el adverbio interrogativo ha y la particula condicional im. Por lo mismo, el proceso de traduccion desde el hebreo en la Edad Media implicaba, en ciertos contextos, inferir un si completivo a partir de funciones adverbiales (Garrido Sepulveda 2017: 387 y ss.).

4.3. EL SI ESPECIFICADOR

La funcion especificadora de si es, sin duda, la que mayores diferencias presenta respecto del uso moderno. A grandes rasgos, lo que genera el contraste entre ambos estados de lengua es la disminucion, a traves del tiempo, de sus funciones especificadoras, de ahi que la diacronia sea un enfoque crucial para comprender la afinidad entre los sies. Nos referiremos, pues, a tres valores del si especificador:

(a) Si desiderativo

(b) Si epistemico de duda

(c) Si interrogativo

Respecto del matiz desiderativo y optativo, en nuestro analisis, no se evidenciaron contrastes marcados entre el uso moderno y el antiguo. Por ejemplo, tal como en el espanol actual, en la Edad Media la funcion desiderativa podia superponerse con la condicionalidad (17a), o bien, manifestarse en oraciones radicales (17b).

(17a) "[...] Si oviera rompido los cielos e descendido de delante ti, los montes fueran desfechos" (Isaias 63:19, E5/E7, s. XV)

(17b)"E desseo David de todo en todo agua del lago e dixo: <<!si me darie alguno a beber del agua de la cueva que es en Betlem cerca la puerta!>>" (2 Samuel 23:15, General Estoria, s. XIII)

A diferencia del si desiderativo, hay un acusado contraste en la funcion dubitativa de si respecto del espanol moderno. Esta funcion de si equivale a la de un operador epistemico de duda como el adverbio quica. En la base de datos estudiada, tal valor aparece con fuerza en entornos argumentativos del siglo XIII como una extrapolacion del si latino (18a-b).

(18a) "Et dixo Acab a Abdias: <<ve por toda la tierra do son las fuentes e las aguas; si pudiesemos trobar yerba que coman los caballos e los mulos que non mueran de todo en todo>>" (1 Reyes 18:5, Prealfonsina, s. XIII)

(18b) "E que*l rogaban mucho que viniesse e que maldixiesse a aquel pueblo que les semejaba que era mas fuerte que ellos. E si*l pudiessen por alguna manera vencer et echar de su tierra por el su consejo e el su fecho" (Numeros 22:6, General Estoria, s. XIII)

Si comparamos este tipo de registros con las traducciones paralelas del siglo XV, notamos que los traductores se valian del adverbio quica--traducido a partir del adverbio hebreo ulay o de la particula im--. Es interesante, ademas, el hecho de que las traducciones antiguas--en concreto, la Vulgata y la Septuaginta--podian adoptar las particulas tipicamente condicionales--[phrase omitted] y si--como equivalentes de esta funcion epistemica. Otra nota importante de apuntar es que el adverbio quica, que se gramaticaliza a partir de la formula interrogativa qui sabe (Coraminas y Pacual 1980), en el comienzo de la deriva diacronica regia el si completivo (qui sabe si) y este conjunto tiene un significado equiparable con el de las particulas epistemicas de duda.

Si bien, como indicamos, se trata de un uso bastante atestiguado en el siglo XIII, los datos sugieren que la funcion epistemica de si no estaba siendo del todo diafana para los hablantes y, en consecuencia, comienza a perder operatividad. Como prueba de esto, esta el hecho de que tal funcion disminuye abruptamente en el siglo XV. Ademas, en ciertos contextos los traductores prefieren optar por parafrasis con interrogativas indirectas para traducir el si epistemico del latin (Garrido Sepulveda 2017: 390-391).

El valor que mas llama la atencion de las funciones especificadoras del si medieval es, sin duda, su capacidad de encabezar oraciones interrogativas radicales (14). A diferencia de la funcion moderna, el si interrogativo medieval no se restringia a preguntas retoricas o enfaticas (15), sino que habilitaba interrogaciones de polaridad (19a) y tambien de alternativa (19b).

(19a) "E pregunto David en el Senor diciendo: <<?Si subire a los filisteos? ?Si los daras en mi mano?>> E dixo el Senor a David: <<sube, ca dar dare a los filisteos en poder tuyo>>" (2 Samuel 5:19, PA Oxford, s. XV)

(19b) "?Si Dios atuerce el juizio o si el abastado atuerce las justicia?" (Job 8:3, E3, s. XV)

Este hecho sugiere que habia una correspondencia con los valores del si completivo, tal como la que se ejemplifica en (20a-b).

(20a) ?Si vendra a casa [o no]? > Me pregunto si vendra a casa [o no].

(20b) ?Si vendra a casa o si se quedara trabajando? > Me pregunto si vendra a casa o si se quedara trabajando.

Enrique-Arias y Rodriguez Molina (2018) postulan que uno de los hechos cruciales que desencadeno la funcionalidad interrogativa de si fue que los traductores de la Biblia y los escritores cristianos exportaron al si latino la funcion completiva de la particula griega [epsilon]?, la que, a su vez, fue escogida como equivalente de las particulas interrogativas hebreas him y ha (Herman 1996: 303-306) (16). Y, puesto que en el hebreo las particulas interrogativas permiten el uso independiente (no incrustado), las particulas griegas y latinas emularon esta facultad. Como ultimo eslabon de esta cadena, esta la deriva del si latino a las lenguas romances, tal como lo que hemos descrito respecto del si del castellano medieval. Dicha extrapolacion de valores--a saber, ha/him (heb.) > [epsilon]? (gr.) > si (lat.) > si (esp.)--puede ejemplificarse como sigue:

(21a) "[phrase omitted]:" (Malaquias 1:8, Biblia Hebrea Transliterada)

(21b) "[...] [phrase omitted]" (Malaquias 1:8, Septuaginta)

(21c)"[...] si placuerit ei aut si susceperit faciem tuam dicit Dominus exercituum" (Malaquias 1:8, Vulgata)

(21d) "[...] <<?Si te querra? ?O si onrara tu presencia?>> Dixo el Senor de las huestes" (Malaquias 1:8, Santillana, s. XV)

Ademas, los datos sugieren que dicha importacion fue bastante efectiva, puesto que se adopto como un recurso propio tanto en el griego, como en el latin y en el castellano medieval. Asi lo evidencian varios textos del Nuevo Testamento, los cuales, por cierto, no son transliteraciones de una fuente textual hebrea (22a-c).

(22a) "[phrase omitted] [...]" (Lucas 13:23, NT Tischendorf)

(22b) "ait autem illi quidam Domine si pauci sunt qui salvantur [...]" (Lucas 13:23, Vulgata)

(XI.28c) "E dixeronle algunos: <<senor, ?si son pocos aquellos que se salvan?>> [...]" (Lucas 13:23, NT Lucena, s. XV)

A la luz de estos datos, Enrique-Arias y Rodriguez Molina (2018), siguiendo a Evans (2007), resumen la cadena diacronica de si del siguiente modo:

Condicional > Interrogativo indirecto > Marcador Qu- de polaridad (17)

Respecto del cambio sintactico que va desde un contexto incrustado hacia un contexto independiente, la cadena diacronica podria ser la siguiente (Evans 2007) (18):

Condicionalidad > Subordinacion > Elipsis > Elipsis convencionalizada > Reanalisis como oracion principal

En adicion, hay que senalar que la situacion del castellano no ha sido excepcional entre las lenguas romances; los valores interrogativos--subordinados y radicales--del si han sido reconocidos en occitano (Jensen 1990, 1994), en frances antiguo (Nyrop 1930; Marchello-Nizia 1985), en algunos dialectos sardos (Manzini y Savoia 2003) y probablemente el catalan antiguo (Enrique-Arias y Rodriguez Molina 2018).

Las ocurrencias del si interrogativo no incrustado han sido documentadas desde el Cantar de mio Cid en adelante, pero se desarrolla con mayor fuerza entre los siglos XIII y XVII. A partir del siglo XVII, la funcion interrogativa decae y, como senalamos, queda marginada a preguntas retoricas. La aparicion del si interrogativo no incrustado en las biblias romanceadas tiene un alto indice de registro, sin duda debido a la influencia del hebreo y del latin (19), pero no siempre se trata de un calco de estas lenguas. En (23c-d), por ejemplo, las biblias romanceadas traducen si a partir de la particula latina numquid (23b), y la Biblia del Oso (23e) hace lo mismo a partir de la particula griega [my]? (23a).

(23a) "[phrase omitted];" (Juan 4:33, NT Tischendorf)

(23b) "dicebant ergo discipuli ad invicem numquid aliquis adtulit ei manducare" (Juan4:33, Vulgata)

(23c) "Dizien los diciplos unos a otros: <<?si*l troxo alguno que comiesse?>>" (Juan 4:33, Prealfonsina, s. XIII)

(23d) "Y dezian los deciplos a revezes <<?si le dio alguno a comer?>> (Juan 4:33, Misc, s. XV)

(23e) "Entonces los discipulos dezian el uno al otro: "?si le ha traido alguien de comer?" (Juan 4:33, Biblia del Oso, s. XVI)

4.4. EL SI AFIRMATIVO

Segun Rodriguez Molina (2014), hay algunos cambios significativos en los usos del si afirmativo moderno respecto de su estado en la Edad Media. Una diferencia llamativa es que la funcion pro-oracional no se documenta en el castellano antiguo. De modo que los datos anteriores al siglo XV solo dan cuenta de contextos en que si actua como modificador de un SV, tipicamente como formula de respuesta que duplica el verbo focal de la pregunta (24a-b).

(24a) "E dixo: <<?es este el vuestro hermano el menor quem dixiestes?>> E dixieron: <<si es>> [...]" (Genesis 43:29, Fazienda, s. XIII)

(24b) "Dixoles: <<?conocedes a Laban, fijo de Nacor?>> Dixeron: <<si conocemos>>" (Genesis 29:5, Arragel, s. XV)

(24c) "E dixo: <<?si conocedes a Lavan, fijo de Nahor?>> E dixieron <<conocemos>>" (Genesis 29:5, Pentateuco E19, s. XV)

No obstante, dicha estructura podia alternar con la formula de respuesta latina, es decir, la repeticion del verbo focal de la pregunta, sin recursos morfologicos adicionales (24c).

Otra diferencia importante reside en que la actual reparticion morfologica entre si y asi no estaba claramente delimitada en el castellano antiguo, ya que el si medieval tambien podia interpretarse como adverbio de manera. Por lo mismo, autoras como Batllori y Hernanz (2008, 2009) han argumentado que en el castellano medieval si aun no tenia el estatus de un adverbio de polaridad pleno, sino que estaba en proceso de gramaticalizacion. Sin embargo, los estudios que han abordado este difuso reparto entre si y asi no son del todo transparentes (20). En Garrido Sepulveda (2017), hemos documentado escasos ejemplos de si con probable valor de adverbio de modo. Consideremos los siguientes enunciados (25a-b).

(25a) "Tornare tos judices cuerno en primero e tos consejos cuerno al compecamiento, e pues si seras cibdad de justicia e cibdad fiel" (Isaias 1:26, Fazienda, s. XIII)

(25b) "E tornare los tos juezes como fueron primero e tos consejeros assi como fueron antiguamientre, des hy seras llamada ciudat de justo, villa de fiel" (Isaias 1:26, Prealfonsina, s. XIII)

En (25a), editamos como si una particula que no es la traduccion del si latino ni del im hebreo; se trata, mas bien, de una traduccion de la formula latina post haec, que las biblias romanceadas del latin transliteran tal como se observa en (25b). Lo curioso es que la Fazienda inserta si y, en tal contexto, parece tratarse de un adverbio de modo con el mismo valor que assi.

Otro dato significativo es que hay algunos contextos en que, a partir de la particula condicional im del hebreo, los traductores del siglo XV intuyen la polaridad positiva y, en consecuencia, romanzan mediante unidades adverbiales como cierto (26a) o ciertamente (26b).

(26a) "E sera el que remaneciere en Cion e el que quedare en Jerusalem santo sera dicho por el, todo el que fuer escripto para vidas en Jerusalem. Cierto levantara el Senor a cuzidad de duenas de Cion e a sangres de Jerusalem enxaguara de entre ella [...]" (Isaias 4:3-4, E3, s. XV)

(26b) "E sera el que quedare en Sion e fincare en Jerusalem santo le sera dicho, todo escripto a vida en Jerusalem. Ciertamente lavara el Senor la haz de las fijas de Sion e los omecidios de Jerusalem desechara de en medio d'ella [...]" (Isaias 4:3-4, Santillana, s. XV)

(26c) "E sera el que remaneciere en Sion e el que remaneciere en Jerusalem santo sera dicho por el todo el que fuere escripto para vida en Jerusalem. Si lavara el senor la viscosidat de las fijas de Sion e las sangres de Jerusalem lavara de medio d'ella [...]" (Isaias 4:3-4, Arragel, s. XV)

En cierto modo, los traductores proceden asi porque el contexto invalida una interpretacion interrogativa o condicional de im. Lo interesante es que la Biblia de Arragel opta por transliterar im mediante la particula si (26c) y, junto a esta, ubica la forma verbal lavara, forma que anula la interpretacion condicional. De modo que, una posibilidad es que la particula si haya sido escogida por su homofonia con el si afirmativo, como si, desde su perspectiva, fuese admisible la interpretacion adverbial y afirmativa a partir de una sola unidad lexica. Como apoyo de esta idea, hay que considerar que la tilde moderna de si es una convencion muy posterior y que, de hecho, los usuarios del romance hispanico simplemente se valian de si, sea para interrogativas directas o indirectas, sea para introducir condiciones o, incluso, sea para afirmar. No es de extranar, pues, que los hablantes hubieran codificado todas estas funciones en un solo operador formal. De hecho, como veremos a continuacion, la tradicion gramatical y lexicografica no siempre ha separado el si condicional del si afirmativo.

5. TRADICION BIBLIOGRAFICA SOBRE LA CORRESPONDENCIA DE SIES

Como hemos senalado, a traves de la historia, las particulas si y si han sido tradicionalmente codificadas como categorias diferenciadas. Tal vez la primera gran excepcion a esta tendencia la constituye Covarrubias (1611), en cuyo diccionario introduce una sola entrada para si con el siguiente articulo: "aduerbio para afirmar, Lat. etiam parece auerse dicho de sic, algunas vezes condicional [...]". El fraseo sugiere que el autor procesaba el si condicional como un adverbio o que intuia una identidad entre los sies. Sin embargo, como lo evidencia el Nuevo tesoro lexicografico de la lengua espanola (NTLLE), desde la gramatica de Nebrija (1492) en adelante no hay ningun eco de esta idea.

En el siglo XIX, no obstante, surge como una nota disonante respecto de la tradicion la propuesta que Andres Bello (1847: [seccion] 415) articula en su gramatica de la lengua castellana: "el si, adverbio demostrativo de modo, el si, adverbio relativo de condicion, y el si, adverbio interrogativo, tienen entre si la misma afinidad, y forman la misma escala que tanto, cuanto y cuanto". Con estas palabras, Bello (1847) postula la propuesta de una correspondencia categorial entre todos los sies. Tal como se intuye en la cita, su argumento surge de la analogia posible de establecer entre los sies y aquellos adverbios que desempenan una funcion interrogativa, relativa y focal o asertiva. Consideremos, en ese sentido, la semejanza que hay entre los ejemplos (27a-b) y (28a-b).

(27a) A. ?Cuando volvera? B. Manana volvera.

(27b) No se cuando volvera.

(28a) A. ?Si volvera manana? B. Si volvera.

(28b) No se si volvera manana.

Es interesante notar, ademas, que Bello (1847) intuye una relacion entre los sies y el adverbio de modo asi, con el cual, desde luego, estan etimologicamente emparentados. Al respecto, plantea que el si condicional rige su propio antecedente y que, en tal sentido, por tanto, equivaldria a asi. Por lo pronto, una oracion condicional como (29a), podria entenderse en terminos de (29b).

(29a) Te perdonare, si te enmiendas.

(29b) Te perdonare asi, de este modo, con esta condicion, si te enmiendas.

[Apud Bello 1847: [seccion] 416]

En una primera instancia, la tesis de Bello (1847) tuvo cierto eco en Hanssen (1913: [seccion] 671): "enpreguntas indirectas, se emplea el adverbio si"; luego, en Seco (1930: 209): "cuando en la oracion interrogativa indirecta se pregunta por el predicado, la palabra de enlace es el adverbio relativo si" y, en seguida, en la gramatica de la RAE (1931: [seccion] 167b). Sin embargo, no hubo intentos de profundizar en la tesis.

Recien hacia fines del siglo XX, encontramos a romanistas que reconsideraron ciertas aristas sobre la correspondencia de sies tras analizar el comportamiento de tales particulas en las lenguas romances. Por ejemplo, Christine Wimmer (1980) estudio laparticula si del frances y postulo, como hipotesis, que la conjuncion condicional, el adverbio de intensificacion y el adverbio de afirmacion son expresiones de un unico signo de lengua.

Otro caso emblematico es el estudio que Gemma Rigau (1984) publico, respecto del catalan, con el titulo "De com si no es conjuncio i d'altres elements interrogatius". En efecto, la autora sostiene que no es factible codificar el si interrogativo indirecto como una conjuncion. Por el contrario, se trataria de una particula Qu- o adverbio con funciones relativas e interrogativas. En su argumento, Rigau (1984) arguye que el si completivo se relaciona con la polaridad de la oracion subordinada y, en ese sentido, inserta una disyuncion implicita, es decir, no se trataria meramente de una particula subordinante, sino que seria un adverbio funcional en el interior de la subordinada.

Tan solo un ano despues, Chevalier et al. (1985) publican una investigacion en la que buscan indagar en la naturaleza comun entre el si condicional y el si/si afirmativo en espanol y en frances. Los autores plantean que la protasis condicional introduce una discusion critica sobre lo procedente (o improcedente) del contenido proposicional, como si se estuviera cuestionando o evaluando el caracter veritativo de lo enunciado en la protasis. Tal discusion se resolveria asumiendo hipotetica o retoricamente el termino positivo. Asi, pues, una estructura condicional si p, q, se entenderia en los siguientes terminos: siendo cierto p, es cierto q. De este modo, salta a la vista la equivalencia del si condicional con construcciones del tipo si + SV, equivalencia que conduce a los autores a procesar la protasis condicional como un mecanismo retorico de afirmacion o como un proyecto de frase aseverativa (cf. Chevalier et al. 1985: 147).

En cierto modo, Estrella Montolio (1990, 1999) tambien dialoga con la tesis de Bello (1847). Esta autora reflexiona sobre una posible correspondencia entre los sies y, al respecto, observa que el si afirmativo, en su funcion de proforma oracional, es anaforico, a saber, remite a una aseveracion previa, en tanto que "el si condicional es cataforico, envia a un enunciado aseverativo que le sigue" (Montolio 1990: 143). Ademas, en cuanto a la proximidad con el adverbio de modo asi, esta linguista afirma: "no puede perderse de vista que la particula asi puede funcionar con el valor discursivo anaforico equivalente a una protasis condicional eliptica [...]" (Montolio 1999: 3717). Pensemos, como ejemplo, en enunciados del tipo: No he estudiado nada. Asi, sera mejor que no rinda el examen, donde el adverbio asi equivale mas o menos a una protasis del tipo: Si no he estudiado nada.

Manzini y Savoia (2003), en un trabajo mas reciente, analizaron la particula tfi de algunas variedades del sardo. Como en espanol, esta particula encabeza subordinadas completivas y protasis condicionales, pero lo interesante es que, ademas, actua como elemento Qu- para interrogaciones radicales tal como lo haria el adverbio cuando. En su propuesta, ubican esta particula dentro de un grupo al que denominan "complementantes modales" y que esta al mismo nivel de operadores relativos e interrogativos (particulas Qu-). De esta manera, reconocen que hay una unidad en las funciones de la particula, que se funda en su estatus polar. En este sentido, su propuesta coincide parcialmente con la tesis de Andres Bello.

En una linea similar, Lluisa Hernanz (2012: 158) postula que "las lecturas condicional e interrogativa no serian sino dos posibles manifestaciones de un valor basico de caracter mas general que vamos a suponer va ligado a la expresion de la irrealidad". De hecho, la irrealidad propia del contexto condicional, como ya senalamos, es entendida en terminos de una negacion implicita. La nocion de que la particula si se engarza con la polaridad tambien ha sido observada por autores como Adger y Quer (2001) y Brucart y Gallego (2009). En palabras de estos ultimos, "el que tenen en comu les interrogatives indirectes totals i les protasis condicionais es el fet que el valor de veritat de l'enunciat resta suspes" (Brucart y Gallego 2009:182). No obstante, respecto de la tesis de Bello (1847), los autores precisan: "una aplicado literal de la proposta del gramatic venecola resulta dificil de defensar empiricament" (Brucart y Gallego 2009: 177).

Este sucinto panorama bibliografico permite visibilizar a un conjunto importante de autores que han reflexionado sobre la aparente correspondencia de sies. Si bien la aproximacion de cada cual presenta diferencias en cuanto al grado y tipo de identidad que postulan para los sies, lo cierto es que podemos trazar, a traves de ellos, una tradicion de reflexion gramatical que ha reproducido, directa o indirectamente, el eco de la controvertida tesis de Bello (1841).

6. SINTESIS DE ARGUMENTOS

En los apartados previos, hemos elaborado un registro de aquellos hechos a partir de los cuales se perfila cierta proximidad gramatical entre todos los sies, a saber, el origen de tales particulas y sus valores en el castellano medieval y moderno. Asimismo, compendiamos los aportes bibliograficos que en cierto grado podrian alinearse con la propuesta de Bello (1847). A continuacion, pues, proporcionamos una sintesis de los principales argumentos aducidos en favor de la correspondencia semantica y/o categorial entre los sies.

6.1. PROCEDENCIA Y DERIVA DIACRONICA

Tras revisar el origen de las particulas si, si y asi, hemos aludido a que todas se remontan a una misma proforma adverbial del indoeuropeo. Esta proforma habria comenzado a especializarse y su derivacion produjo las particulas SI y SIC. En esta fase, SIC operaba como adverbio de modo y SI es descrita como una conjuncion que, en general, codifica valores completivos y condicionales. No obstante, hay casos en que la conjuncion mantenia la funcion cataforica propia de su pasado adverbial (Ernout y Thomas 1989: 374). En este sentido, es valido intuir que su cadena de gramaticalizacion (adverbio > conjuncion) aun no estaba completa.

La derivacion de SIC aporto los adverbios neolatinos si y asi, en tano que SI paso al romance con la misma funcionalidad original. El analisis de si en los textos medievales sugiere que, en ciertos contextos, seguia siendo recuperable su funcion de proforma adverbial. Algunos indicadores de este hecho son la afinidad semantica entre el si condicional y el adverbio de modo asi, la similitud del si especificador con adverbios epistemicos o interrogativos, y el aparente procesamiento que los hablantes hacian de si y si como una sola pieza lexica (cf Covarrubias 1611).

6.2. ANALOGIA CON OTROS ADVERBIOS

El argumento basico de la propuesta de Andres Bello (1847) se dirige a la analogia que puede ser establecida entre la distribucion sintactica de los sies y la de adverbios que desempenan funciones interrogativas (cuando), relativas (cuando) y asertivas (entonces). Asi pues, tenemos un si interrogativo obsolescente (30a), un si relativo--sea el condicional o el interrogativo indirecto--(30b-c) y un si asertivo (30d).

(30a) ?Si sabra que no hay clases?

(30b) Si sabe que no hay clases, se quedara en su casa.

(30c) No se si sabe.

(30d) Si sabe que no hay clases.

Una de las criticas mas explicitas a este argumento fue formulada por Lidia Contreras (1957), quien manifesto lo siguiente:
Nosotros estamos de acuerdo con los que estiman que [...] el si
funciona como conjuncion. Si se le ha considerado adverbio es,
seguramente, porque la estructura de las oraciones en que el aparece es
similar, formalmente, a la de otras interrogativas indirectas, como
puede verse: No se como llego, Deberia decirme cuanto le debo, Quisiera
saber cuando vendra, Mira donde esta, etc. Y en estos casos las
expresiones como, cuanto, cuando, donde, etc., son evidentemente
adverbios, pues determinan la significacion del elemento verbal de la
suboracion a que pertenecen, indicando respectivamente modo, cantidad,
tiempo, lugar. Pero en ejemplos como: Quiero saber si esta en casa, el
si no ostenta valores sintacticos ni semanticos similares; es meramente
un elemento de relacion, revelador, con otros elementos, del caracter
interrogativo de la oracion. (Contreras 1957: 72-73)


Como se aprecia en la cita, Contreras (1957) reconoce la analogia entre el si y los adverbios interrogativos, pero argumenta que aquel no desempena una funcion gramatical como adjunto del verbo de la subordinada y, en consecuencia, no puede procesarse como adverbio. Sin embargo, en el interior de la subordinada si que es factible procesar el si complementante como aquel que, ademas de subordinar, pone en suspension la polaridad tal como lo haria en interrogativas directas, de ahi que sea expletivo el enunciado (31a) y agramatical--o, al menos, no aceptable--el caso de (31b).

(31a) Me gustaria saber si tu no estabas ayer.

(32b) * Me gustaria saber si tu si estabas ayer.

6.3. ESTATUS POLAR

El estatus polar es, sin lugar a dudas, el mas claro punto de contacto entre todos los sies: en oraciones asertivas que seleccionan el adverbio si, la polaridad es afirmativa y enfatica; en oraciones condicionales no irreales, si encabeza protasis con polaridad suspendida, en tanto que, en oraciones condicionales irreales, la polaridad esta implicitamente negada; en subordinadas interrogativas indirectas, la particula si incrusta segmentos de caracter incierto y la construccion es gramatical solo si la particula esta regida por un verbo no asertivo; en interrogativas directas, si suspende la polaridad del enunciado y, tipicamente en preguntas retoricas, implica la polaridad de la respuesta; como especificador, si ha codificado valores que ponen en suspension la polaridad (tal como el adverbio quizas), o bien, que presentan el contenido proposicional como implicitamente negado (tal como ojala + imperfecto de subjuntivo). Esta gama de matices puede observarse con mayor nitidez en la siguiente tabla.

6.4. OTRAS LENGUAS

Ha sido interesante constatar que la correspondencia entre los sies parece ser mas que una coincidencia formal, producto de la diacronia. Las investigaciones en otras lenguas han llevado a reconocer, en ciertas particulas, la existencia de una migracion de valores que van desde la condicionalidad hacia la interrogacion directa e indirecta. Dichas particulas son conocidas, en la sintaxis formal, como elementos Qu-, a saber, aquellos adverbios que operan como relativos, interrogativos y exclamativos. Esta conexion se ha respaldado con datos provenientes de algunas lenguas romance, como el sardo, el occitano y el frances medieval, y en otras lenguas como el aleman, el noruego y el yiddish.

En relacion con esta cadena de gramaticalizacion, los datos provenientes de la traduccion biblica medieval son de una importancia crucial, puesto que en este tipo de textos esta la evidencia del trasvase de valores que va desde el hebreo del Tanaj hacia el griego de la Septuaginta, luego llega al latin de la Vulgata y, desde ahi, se difunde a lenguas neolatinas como el romance castellano.

7. CONCLUSIONES

A tenor de todo lo expuesto, estimamos que hay al menos un par de tesis que permiten integrar de modo coherente los datos que hemos aportado. En primer lugar, es posible formular una tesis moderada y reconocer tan solo una correspondencia semantica--y no categorial--basada en el estatus polar de todos los sies. No obstante, incluimos en esta tesis la idea de que, durante la Edad Media, persistieron los usos de si como proforma adverbial y, en ese sentido, todavia no se habia completado su reanalisis como conjuncion. A partir del siglo XVI, la produccion de diccionarios y gramaticas, la convencion ortografica entre si y si, la decadencia del si interrogativo directo, y la analogia con diccionarios y gramaticas latinas condujeron a que, a la postre, si se codificara como una conjuncion y se disociara definitivamente del adverbio si. Esta tesis moderada se ajusta mucho mejor con la idea de que el cambio linguistico es gradual y, por lo mismo, no es posible establecer limites categoriales tan rigidos a aquellas estructuras que estan en vias de gramaticalizacion.

En segundo lugar, reconocemos una tesis fuerte--como la de Andres Bello--, desde la cual podria postularse tanto una correspondencia semantica como categorial entre todos los sies. Dicho de otro modo, desde esta perspectiva, las antiguas y presentes manifestaciones adverbiales de si no son meros ecos de su etimologia o deriva diacronica, sino que son pruebas en favor de su actual estatus adverbial.

Desde nuestra perspectiva, no obstante, la tesis fuerte depende demasiado de una concepcion monolitica del cambio linguistico. Por lo mismo, sobre la base de que el proceso de gramaticalizacion no puede producir instantaneamente conjunciones a partir de adverbios, la tesis moderada nos parece una propuesta que se ajusta mejor con aquel continuum que es el cambio linguistico.

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Claudio Garrido Sepulveda (*) Universidad Catolica del Maule, Chile

(*) Para correspondencia, dirigirse a: Claudio Garrido Sepulveda (cgarrido@ucm.cl), Avenida San Miguel 3605, Talca, Facultad de Ciencias de la Educacion, Departamento de Lengua Castellana y Literatura.

Recibido: 17/10/18 Aceptado: 16/01/19

(1) Se, en portugues, occitano e italiano; y si, en catalan y frances. La unica lengua romance que no expresa la condicionalidad mediante un derivado del SI latino es el rumano (daca). Para una descripcion mas acabada de los usos de si en toda la Romania, vease Vasco de Gama (1979).

(2) Como tesis alternativa, Nicholson (1938) ha sostenido la debil idea de que el si condicional proviene del latin clasico SIT.

(3) El adverbio latino SIC tiene herederos en todas las lenguas romance: en portugues, assim; en catalan, aixi; en occitano, aissi; en frances, aisi; en italiano, cosi; en sardo, gasi; en rumano, asa. No obstante, los modernos adverbios afirmativos de cada lengua no siempre son herederos de SIC. Por ejemplo, en occitano, se adopto oc; en frances, oui, y en rumano, da.

(4) Esta forma SICE ha sido explicada como un compuesto de si mas el elemento de refuerzo -c(e) (Montolio 1990: 120).

(5) Dicha distincion se plantea con nitidez en el Nuevo tesoro lexicografico de la lengua espanola (NTLLE), desde la gramatica de Nebrija (1495) en adelante.

(6) Eventualmente, todas las funciones de la particula si podrian ser clasificadas en alguna de estas estructuras. Felisa Sanjuan (1999), por ejemplo, procesa una gran cantidad de matices semanticos de si y los organiza con el mismo esquema.

(7) Contreras (1957) llama a estos casos "interrogativas seriales".

(8) Tales usos divergen de estructuras interrogativas del tipo ?Y si despues te arrepientes...?, pues aqui es obligatoria la presencia de la conjuncion y, ademas que hay una apodosis sobrentendida del tipo ?... que pasara?

(9) Un ejemplo clasico figura en el Cantar de mio Cid: "?Commo son las saludes de Alfons mio senor?, / ?si es pagado o recibio el don?" (Cid, v. 1922 ca. 1200).

(10) Dado que Rodriguez Molina (2014) analiza in extenso las propiedades gramaticales de si y sus cambios historicos, nos valemos de sus distinciones como hipotesis de partida respecto de la configuracion de si en espanol antiguo.

(11) En esta seccion nos valemos del analisis que emprendimos en nuestra investigacion doctoral sobre oraciones condicionales y estructuras afines (Garrido Sepulveda 2017: 374 y ss.). Los datos procesados fueron extraidos del corpus Biblia Medieval (Enrique-Arias 2008), base de datos representativa de los siglos XIII y XV.

(12) La misma idea, por cierto, se ha sostenido respecto de la alternancia entre las particulas latinas si y sic. Considerese el conocido ejemplo citado por Ernout y Thomas (1989) de Captivi de Plauto: "Meam rem non cures, si recte facias", cuyo equivalente en espanol seria No deberias ocuparte de mis asuntos, asi harias bien.

(13) Respecto de entonces, Montolio(1990: 127) plantea: "nos encontramos ante una pieza lexica que participa de muchas de las caracteristicas funcionales de asi: tiene caracter adverbial (en este caso, temporal) y funciona tambien como una proforma adverbial".

(14) Entre los pocos estudios que focalizan el si interrogativo medieval estan los trabajos de Enrique-Arias y Rodriguez Molina (2018) y de Garrido Sepulveda (2017).

(15) Segun Enrique-Arias y Rodriguez Molina (2018), a partir del siglo XVIII comienza a decaer la frecuencia de esta funcion y acaba por restringirse en exclusiva a preguntas retoricas con formas verbales en futuro y futuro perfecto de indicativo. Ademas, hay consenso respecto de que se trata de un valor muy infrecuente en la actualidad y casi relegado a la escritura (Escandell 1999: 3968).

(16) En efecto, Brown et al. (2009: 520) han postulado que el si completivo latino es un calco del [epsilon]i completivo griego. Por otra parte, segun Herman (1996: 303-306), otro factor que favorecio el uso interrogativo de si fue la proximidad entre contextos interrogativos y condicionales de tipo irreal.

(17) Por cierto, este mismo proceso de gramaticalizacion de elementos Qu-, cuyo valor original es de tipo condicional, se ha documentado en otras lenguas como el yiddish (Jacobs et al. 1994: 413), el sueco (Andersson 1994, Raukko y Ostman 1994), el noruego (Lie 1992: 67-68) y el aleman (Buscha 1976).

(18) Curiosamente tambien se ha registrado la gramaticalizacion en el sentido inverso, esto es, desde contextos dependientes hacia contextos incrustados (Haiman 1978, Traugott 1985: 249, Heine y Kuteva 2002: 249, Ohori 2011: 643).

(19) De hecho, Enrique-Arias y Burguera (2010) concluyen que el si interrogativo es el mecanismo mas utilizado por los traductores para transliterar las particulas interrogativas del hebreo (51%).

(20) Rodriguez Molina (2014: 870, 902), por ejemplo, describe y edita como adverbio de modo un aparente si que la General Estoria traduce a partir de sicut, pero en realidad es un si interrogativo no incrustado y traducido del si latino (cf. Garrido Sepulveda 2017: 400).
Tabla I. La polaridad de los sies (cf. Garrido Sepulveda 2017: 405)

funcion                             polaridad
                    afirmativa  suspendida  implicitamente  implicada
                                            negada          (afirmativa
                                                            o negativa)
si afirmativo       X
si condicional (no              X
irreal)
si condicional                              X
(irreal)
si interrogativo                X
indirecto
si interrogativo                X                           X
directo
si epistemico                   X
de duda
si desiderativo                 X           X


[Please note: Some non-Latin characters were omitted from this article]
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Author:Sepulveda, Claudio Garrido
Publication:Boletin de Filologia
Date:Jan 1, 2019
Words:10586
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