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De craneos, debates y flujos de informacion. Los inicios de la Antropologia Fisica en la Argentina y l'Ecole d'Anthropologie de Paris.

SUMARIO: 1. Introduccion. 2. Moreno, Broca y L'Ecole d'Anthropologie de Paris. 3. De la gran antiguedad del hombre. 4. Exploradores y craneos antiguos. 5. Hallazgos locales, debates internacionales. 6. A modo de colofon: la Escuela de Antropologia de Broca y el Museo de Ciencias Naturales de La Plata. 7. Referencias bibliograficas.

Of Skulls, Debates and Information Flows. The Beginnings of Physical Anthropology in Argentina and the Paris Ecole d'anthropologie

1. INTRODUCCION

En 1920 se publico en Inglaterra un curioso obituario, en uno de cuyos parrafos aparece el siguiente comentario:
      Pasear entre las lineas de esqueletos sonrientes a ambos lados
   de los vestibulos del Museo de Pancho Moreno hubiera sido una
   experiencia deprimente, a no ser por el intimo conocimiento que
   este ultimo tenia de ellos. Moreno reconocia a un viejo amigo, y
   con un alegre movimiento de su mano le preguntaba por su salud y,
   tras presentarlo por su nombre, describia de que manera habia sido
   especialmente util para la ciencia (1).


Necrologica tan inusual requiere la presentacion de sus principales protagonistas. Pancho Moreno es Don Francisco Pascasio Moreno Thwaittes, mas conocido por "el Perito Moreno", extraordinario personaje de la segunda mitad del siglo XIX y los primeros anos del XX; descendiente por linea paterna de una acomodada familia argentina, y, por parte de madre, de uno de aquellos ingleses que permanecieron en Buenos Aires despues de las frustradas invasiones de 1806-07. Polifacetico personaje donde los haya, explorador, geografo, geologo, antropologo fisico, coleccionista apasionado de la Historia Natural, y fundador del que se seria mundialmente reputado Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

Por su parte, el redactor del obituario era Sir Thomas Hungerford Holdich, Presidente de la Royal Geographical Society de Londres, que escribia desde las paginas del organo de prensa de la sociedad, el Geographical Journal. La nota necrologica llevaba el siguiente titulo: "Obituary of Dr. Francisco Moreno, Gold Medalist of the Society and Honorary Corresponding Member". La nota ponia de manifiesto que no eran esas las unicas distinciones recibidas por Moreno en el ambito internacional de la ciencia. La mayor parte de las Sociedades de Geografia y Antropologia lo contaban entre sus filas, tanto en Europa como en America. Entre sus muchos reconocimientos Moreno habia recibido en 1881 la medalla de oro de la Sociedad de Geografia de Paris; en 1907, la Founder's medal de la Royal Geographical Society de Londres (a la que hacia referencia el obituario); y en 1909, la medalla de oro de Colon, concedida por la American Geographical Society.

Debe anadirse ademas que la nota necrologica sobre Moreno destacaba en el conjunto de la seccion de obituarios tanto por la calidez con que estaba escrita, como por la propia nacionalidad del personaje al que estaba dedicada. Porque las sociedades cientificas inglesas no eran muy proclives a reconocer el pensamiento cientifico que se producia en lugares tan lejanos para ellos como el extremo meridional de America (2). Pero hay que recordar que Moreno habia tenido una larga y fructifera relacion con la Royal Geographical Society. Relacion cimentada a raiz del laudo de la Reina Victoria sobre los limites cordilleranos que dividian a la Argentina de Chile (3), y en el que la mediacion inglesa se habia decantado por las tesis favorables a Buenos Aires que disenara y defendiera el Perito Moreno (4).

Un tercer protagonista del obituario es el propio Museo de Ciencias Naturales de La Plata que Holdich habia conocido personalmente y recorrido con el mejor de los guias posibles: el propio Francisco Moreno, su fundador. Como muchos museos de la epoca, el de La Plata estaba destinado a la exhibicion y estudio de los restos materiales, tanto de la naturaleza como de las culturas humanas. En este sentido su mision era tanto pedagogica como cientifica. Pero en ese momento historico caracterizado por el imperativo de la construccion nacional, tenia tambien otro importante cometido: la formacion de las conciencias ciudadanas en el conocimiento de la profundidad historica del suelo de la patria y de las poblaciones alli asentadas. Es decir, una mision patriotica.

Y nos quedan finalmente los ultimos y mas "cripticos" personajes de la nota necrologica, aquellos a quienes Holdrich, entre divertido y escandalizado, llamaba "esqueletos sonrientes", a quienes Francisco Moreno saludaba con la mano, les preguntaba por su salud y procedia a explicar de que manera habian rendido servicios a la ciencia. Correspondian todos ellos a miembros destacados de las tribus indigenas de la Patagonia que habian sido sometidas en el transcurso de la llamada Conquista del Desierto, accion militar por la cual Argentina habia hecho efectivo el dominio nacional sobre los extensos territorios del sur. Personajes todos ellos a quienes Moreno habia conocido en vida.

Estos restos oseos humanos nos estan senalando que el Museo de la Plata era un centro interesado en la practica y estudio de una disciplina cientifica: la Antropologia Fisica. Disciplina surgida y muy apreciada en la segunda mitad del siglo XIX, y que solia vincularse estrechamente al principio mismo del Museo de Ciencias Naturales. La frase que hemos extraido del obituario de Holdich sobre Francisco Moreno pone de relieve dos cosas: por un lado, la importancia que este ultimo, como muchos cientificos de su tiempo, concedia a ciertas formas de la Antropologia Fisica, disciplina de la que fue pionero en la Argentina. En segundo lugar, una relacion especifica, cercana y casi personal con los materiales de estudio que hoy considerariamos politicamente incorrecta hasta limites denunciables, pero que era algo propio de la epoca que no avergonzaba a Moreno y que le parecia muy natural a su invitado Holdrich.

En las paginas que siguen me propongo analizar ciertos aspectos de la trayectoria de Francisco Moreno que llevaron al desarrollo temprano de la Antropologia Fisica en la Argentina, asi como echar luz sobre algunas caracteristicas de los intercambios cientificos que vincularon a intelectuales latinoamericanos y europeos en el siglo XIX, en un momento en que la ciencia antropologica estaba aun en sus inicios. Mi intencion es mostrar el funcionamiento agil y escasamente jerarquico de dichos contactos en esa fase inicial de su andadura, asi como la significacion y dinamismo de los flujos de informacion y el papel destacado que en ese contexto les fue reconocido a los aportes de algunos cientificos americanos. Tres temas recibiran una atencion preferente: el encuadramiento de dichos intercambios en las controversias cientificas mas punteras de la epoca, en particular la preocupacion por los origenes del hombre; la significacion de la exploracion territorial en America para el desarrollo de los debates; y el papel relevante de las instituciones destinadas al estudio y difusion de las nuevas ciencias, tanto en Europa como en America, para la comunicacion entre los cientificos de ambos continentes, que actuaban y pensaban desde trayectorias diferentes y vivian en localizaciones lejanas entre si.

2. MORENO, BROCA Y L'ECOLE D'ANTHROPOLOGIE DE PARIS

Con ese fin, daremos un salto retrospectivo desde 1919-20--fechas respectivas de la muerte de Moreno y del obituario aparecido en el Geographical Journal--a 1879. En ese ano se matriculo en la Ecole d'Anthropologie de Paris una alumno que llamo particularmente la atencion del Director de dicha institucion. El nuevo estudiante era un hombre en la veintena, de una gran elegancia y notoria inteligencia, que mostraba en las clases una dedicacion e interes muy por encima de la media. Esto desperto la curiosidad del Director, que pidio a sus colaboradores que averiguaran quien era ese estudiante tan destacado. La respuesta sorprendio muy gratamente al Director de l'Ecole. Porque no se trataba de un alumno mas de sus aulas, sino de un colega distinguido, nada menos que Director del Museo Antropologico y Arqueologico de Buenos Aires formado a partir de la cesion de sus propias colecciones al Estado. Precisamente un ano antes el propio Broca habia publicado una resena sobre el Museo, al que considero tan importante como las colecciones antropologicas del famoso craneologo norteamericano Samuel Morton (5). Ademas, los antropologos franceses venian manteniendo intercambios cientificos por correspondencia con el Director del Museo Antropologico de Buenos Aires desde 1872.

El estudiante citado y Director del Museo era, claro esta, Francisco Moreno. El Director y profesor de la Ecole d'Anthropologie era nada menos que el gran medico y antropologo frances, Paul Broca, quien tuvo un papel decisivo en la institucionalizacion de la antropologia francesa en el segundo tercio del siglo XIX. Y que desempeno tambien un papel importante en los primeros pasos de la antropologia fisica y la paleontologia en la Argentina. No solo el nombre de Francisco Moreno, sino el de Florentino Ameghino y otra gente cercana a los inicios de las ciencias del hombre en la Argentina, como Ramon Lista o incluso Estanislao Zeballos, se asocian a ese momento tambien fundacional de la Antropologia francesa. Dicho en otras palabras, los origenes de la antropologia fisica y la paleontologia en la Argentina aparecen estrechamente asociados a la ciencia francesa, que tambien estaba en sus primeras etapas de institucionalizacion.

En esa trayectoria aparecen nombres insoslayables, como los del gran maestro frances Paul Broca y de todo el equipo de eminentes hombres de ciencia que permitieron ligar los nuevos planteamientos cientificos a un desarrollo institucional parisino que, como veremos, se convirtio en una caja de resonancia internacional. Nombres como Quatrefages, Hamy, Verneau, Topinard, Mortillet, Gaudry. Pero esta no es una historia de influencias, aunque las hay, y tampoco la considero una historia de centros y periferias. Desde mi punto de vista es sobre todo una historia de flujos de informacion, de ambitos de creacion de pensamiento cientifico, de confluencias y de expansion de paradigmas que tienen mucho de ida y de vuelta, porque se mueven en lo que podriamos llamar un espacio cultural euroamericano, que en el siglo XIX no era tan jerarquizado y monodireccional como generalmente se piensa.

Lo cierto es que en 1879, ano en que Moreno se matriculo en la Escuela de Antropologia de Paris, esta institucion era todavia muy reciente ya que habia sido creada por Paul Broca solo cuatro anos antes, en 1875. La creacion de la Escuela en 1875 era, a su vez, el punto culminante de todo un programa de accion trazado y enriquecido por Paul Broca a lo largo de los anos, que se fundamentaba en una idea muy concreta: que los estudios sobre la anatomia humana debian ser la base, segura y firme, de una interpretacion global del Hombre que abarcara toda su Historia Natural. El hombre entendido como especie, la especie Homo. Y en tanto tal, su Historia Natural abarcaba no solo los aspectos puramente fisicos del Hombre, sino tambien sus aspectos etnologicos y culturales. Es decir, Paul Broca rechazaba que pudiese existir una division entre el hombre fisico y el hombre moral, diferencia que las sociedades occidentales habian considerado siempre como algo indiscutible (6).

Para encontrar el primer hito, el primer mojon de ese programa, tenemos que dar otro salto hacia atras, hasta 1859, ano en que Paul Broca fundo la Sociedad de Antropologia de Paris. Y si el discurso cientifico y la magia no estuvieran supuestamente renidos, podriamos decir que ese ano de 1859 fue magico para la ciencia. Porque exactamente en ese ano se produjo una conjuncion de hechos cientificos como se dan muy pocas veces en la historia.

3. DE LA GRAN ANTIGUEDAD DEL HOMBRE

Empecemos por lo que ya hemos dicho: la creacion oficial en Paris de la Sociedad de Antropologia, que es la primera Sociedad de ese caracter fundada en Europa. Desde esa institucion Broca va a defender, como ya se ha dicho, que cada fenomeno humano es la resultante de una historia natural de la especie humana, y que es necesario estudiar al hombre en su condicion de especie natural (7). El punto de partida para el estudio de la especie Homo, afirma Broca, es la raza, que se distingue por un conjunto de caracteres transmitidos por herencia y que tienen un grado de permanencia suficiente para mantenerse durante generaciones. Las razas, dice Broca, son las divisiones naturales del genero humano, a diferencia de los pueblos, que son grupos accidentales y pasajeros que surgen como resultado de la comunidad de intereses, aspiraciones, creencias o lengua. Entonces, la creacion de la Sociedad de Antropologia por Paul Broca es el primer hecho de ese ano de 1859 que se va a tener en cuenta.

Pero ademas, 1859 es tambien el ano de publicacion de El origen de las especies, de Charles Darwin, que dara inicio a uno de los debates mas enconados y duraderos de la historia natural. Mas importante aun para el tema que estamos tratando es que en ese mismo ano de 1859 un geologo y un paleontologo ingleses, de nombre Joseph Preswich y Hugo Falconer, miembros de la Royal Society de Londres, visitaron en Abbeville, Francia, a jacques Boucher de Perthes. Este ultimo era conocido por sus investigaciones acerca de la existencia del hombre antediluviano, es decir, el hombre anterior a la creacion biblica; investigaciones que hasta ese momento habian sido recibidas con descreimiento y bastante sarcasmo. Pero en septiembre de 1859, Preswich presento ante la Royal Society sus conclusiones favorables a las investigaciones prehistoricas de Boucher de Perthes, y esta afirmacion fue confirmada poco despues por Charles Lyell, el prestigioso geologo britanico que habia convencido a la comunidad cientifica de la profundidad extraordinaria en que podia medirse la edad de la Tierra. En 1859, por ende, tanto Preswich como Lyell reconocieron en Inglaterra el valor de los descubrimentos de Boucher de Perthes acerca del hombre prehistorico (8).

Finalmente en octubre de 1859, ese reconocimiento era confirmado en Francia por un eminente paleontologo, Albert Gaudry. Esta catarata de reconocimientos, producidos todos en 1859, implico la consagracion academica en toda Europa de las nuevas teorias sobre las antiguedades antediluvianas. Dicho en roman paladino, las teorias que afirmaban que la historia del hombre era mucho mas antigua que la reconocida por el relato biblico de la creacion. Como senala el investigador frances Claude Blanckaert,
   [...] estos tres acontecimientos, de orden institucional y
   epistemologico, estan vinculados entre si, tal como se constata en
   los informes sobre las trabajos de la Sociedad de Antropologia,
   dirigidos por Paul Broca en los diez anos subsiguientes.
   Efectivamente, 1859 marca el advenimiento de un protocolo de
   estudios antropologicos centrado en el reconocimiento definitivo de
   la antiguedad de la aparicion del genero Homo. Esta cuestion, diria
   Broca, 'prima sobre todas las otras' (9).


Desde entonces los trabajos de la Sociedad de Antropologia de Paris incluyeron toda la historia natural del genero humano, en tres ramas de estudio fundamentales: las razas humanas (en su doble vertiente fisica y etnologica), el origen del hombre y los vestigios prehistoricos de la cultura.

En otras palabras, la comunidad cientifica se habia instalado en un paradigma que aceptaba la profundidad del tiempo geologico, la gran antiguedad del hombre sobre la tierra y la situacion de la especie homo dentro de una escala natural evolutiva que le convertia en un eslabon mas del reino animal. Ahora bien, para entender la capacidad de proyeccion que llego a tener todo este proceso intelectual hay que tener en cuenta el contexto en que se produjo. Es decir, el gran marco de la expansion decimononica europea, con sus exploraciones en busca de tierras ignotas, asi como sus encuentros con culturas no occidentales y con pueblos calificados de primitivos. Experiencias que contribuyeron considerablemente a la consolidacion de la idea de una escala jerarquica de las razas y a la consagracion del occidente europeo como el epitome del progreso y la superioridad racial y cultural. Y tampoco puede desvincularse de un tema que ha sido estudiado de forma tan brillante como sesgada por Stephen jay Gould, y de una manera mas matizada por otros investigadores como Claude Blanckaert y Nelia Dias: la obsesion por la cuantificacion en la antropologia, "la fe en que la medicion rigurosa podia garantizar precisiones irrefutables, y marcar la transicion entre la especulacion subjetiva y una verdadera ciencia tan respetable como la fisica newtoniana" (10).

Dentro de ese cuadro general y necesariamente esquematico, nos interesa de forma particular una afirmacion de Paul Broca de 1867. De las 28 paginas de la Memoria presentada a la Sociedad de Antropologia correspondiente al periodo 18651867, Broca dedica la mitad al problema de la antiguedad del hombre. A partir de un maxilar encontrado en La Naulette, con caracteres que recordaban tanto al hombre como al antropoide, afirma Broca:
      Para encontrar en la humanidad actual algunos de estos
   caracteres, por lo demas considerablemente atenuados, es necesario
   descender hasta los tipos mas inferiores de Australia y de la Nueva
   Caledonia. Pero estos no forman ya, como se habia admitido hasta
   fecha reciente, el ultimo o, si se prefiere, el primer termino de
   la serie humana. El hombre cuaternario se situa incluso por debajo
   de ellos y viene a disminuir el intervalo que separa al hombre de
   sus vecinos zoologicos (11).


Se trata de una propuesta diferente del esquema comparativo que buscaba suplir los grandes vacios en el conocimiento de las culturas prehistoricas con el estudio de los primitivos contemporaneos. Paul Broca estaba mostrando una preocupacion por el encadenamiento de las especies que formaba parte de su personal debate con el evolucionismo. Es decir, se preguntaba si ello era una prueba de la transformacion de las especies, o solo de la distribucion serial de las formas organicas, de la que la teoria darwiniana no seria mas que una explicacion hipotetica (12). Al mismo tiempo alimentaba el interes creciente por desvelar el problema del origen ultimo de la humanidad.

Broca no tenia respuestas para este interrogante, y se limitaba a afirmar que, a falta de mas datos para resolver el inmenso problema de los origenes humanos, era necesario esperar a la aparicion de "nuevos descubrimientos" (13). No es ocioso recordar que el maestro frances hacia estos comentarios en el ano 1867, es decir, un momento en que aun habia muy pocos datos sobre la antiguedad del hombre. Para entonces solo se habia descubierto al Neanderthal, en 1858. Pero para encontrar al Cromagnon habria que esperar a 1868, y para el hombre de java y el Pithecantropus, hasta los anos noventa de ese mismo siglo.

Lo que si estaba ya presente en los anos 60 y 70 del siglo XIX era el convencimiento entre los cientificos, de Darwin a Lyell o de Broca a Quatrefages, de que la investigacion acerca de los origenes del hombre apenas habia comenzado, y que era imprescindible efectuar busquedas sistematicas en vastas areas de la superficie del globo aun inexploradas. Habia dos zonas que llamaban particularmente la atencion. Una de ellas, la mas importante, era Africa. Darwin habia senalado que los mamiferos vivientes de un area especifica estaban intimamente relacionados con los restos fosilizados de las especies extinguidas que habian sido descubiertos alli. Dedujo entonces que, puesto que los dos primates actuales que mas se parecian al hombre, el chimpance y el gorila, se encontraban en Africa, seria razonable suponer que el lugar del origen del hombre seria el continente africano (14).

Otra region que despertaba expectativas entre los cientificos era la Patagonia, debido sobre todo al viaje que hiciera Darwin a bordo del Beagle en los anos de 1830. En esta travesia, tan importante para la futura Teoria de la Evolucion, dos cosas habian llamado la atencion de Darwin: por un lado, la facilidad con que en el sur de America se podian encontrar fosiles de animales extintos. Por otro, el extremo primitivismo de los habitantes de la Tierra del Fuego, que comparo con los australianos, y a los que considero "fosiles vivientes". Esta palabra de fosiles, utilizada por Darwin para referirse a los fueguinos, es lo que haria que algunos grupos indigenas sudamericanos fueran considerados por los cientificos europeos como muy importantes para extraer datos sobre las posibles caracteristicas fisicas y culturales de los primeros hombres sobre la tierra.

Pero Darwin no habia sido el unico en senalar el interes que revestia la Patagonia para la ciencia. Recordemos dos casos significativos: el viaje del naturalista frances Alcides D'Orbigny a la Argentina, recogido en su libro de 1834 Viajes a la America Meridional, donde presento las observaciones botanicas y etnograficas que le sugirieron algunos parajes patagonicos. Basado en las diferencias fisicas y culturales de los indigenas de la region con respecto a las poblaciones europeas, D'orbigny los clasifico como "salvajes". Clasificacion que en el marco de la antropologia de la segunda mitad del XIX, caracteristicamente jeraquica, estaba llamada a ejercer una influencia tan importante como poco feliz, lo mismo que la calificacion de "fosiles vivientes" aplicada por Darwin a los fueguinos.

Anos mas tarde, en la decada de 1860, la Royal Geographical Society de Londres recibio con beneplacito los informes de un joven explorador ingles, George Musters, que habia convivido con los indios tehuelches en la region sur de la Patagonia y habia hecho observaciones geograficas significativas. Pero salvo por los informes parciales de estos viajeros--y algun otro, como el chileno Guillermo Cox que en 1862 recorrio la zona del Nahuel Huapi--, de la Patagonia se conocian sobre todo algunos puntos costeros y poco mas (15).

4. EXPLORADORES Y CRANEOS ANTIGUOS

Aqui es donde vuelve a salir a escena nuestro personaje principal, Francisco Moreno. En 1872 habia llegado a la Sociedad de Antropologia dirigida por Broca un envio procedente del muy lejano Rio de la Plata. Se trataba de una coleccion de craneos encontrados en Carmen de Patagones. El remitente era Francisco Moreno--por entonces un joven de apenas 20 anos--que informaba ademas acerca de la constitucion de una coleccion de ciencia natural en su propia casa. En 1874 llego a Paris una nueva remesa de craneos patagonicos que iba a llamar particularmente la atencion de los sabios franceses.

Lo primero que sorprende es que estos envios se hicieran a Paris, en lugar de dirigirse a Londres o Berlin. Lo cierto es que, por un lado, los escritos de Francisco Moreno suelen incluir una gran profusion de citas de sabios ingleses, como Lubbock, Taylor o Lyell. Por otro, quien habia aconsejado al joven Moreno hacer ese envio era Herman Burmeister, sabio aleman, antiguo discipulo y protegido de Alexander von Humboldt y asentado desde hacia dos decadas en Buenos Aires, donde ejercia como Director del Museo de Ciencias Naturales desde 1862. Se trataba de un cientifico reconocido en Europa que mantenia estrechas relaciones con los miembros de las instituciones academicas de Berlin. Sin embargo, a pesar de todas estas conexiones con el mundo aleman e ingles, Burmeister aconsejo a Moreno dirigirse a la Sociedad Antropologica de Paul Broca, en Paris.

La razon de esta preferencia es que desde su creacion la Societe d'Anthropologie se habia ido convirtiendo en una importante caja de resonancia de los trabajos y descubrimientos realizados en otras partes del mundo. Recibia ejemplares anatomicos de todas las regiones de Francia y Europa para ser estudiados en su laboratorio; y no eran raros los envios de otras areas mas alejadas aun, como por ejemplo las muestras remitidas desde Estados unidos por el conocido craneologo Samuel Morton. Lo cierto es que la Societe d'Anthropologie actuaba con curiosidad cientifica y con generosidad, y se convertiria en una extraordinaria caja de resonancia para las propuestas de los jovenes cientificos provenientes de zonas muy alejadas de Francia, como el Rio de la Plata. De hecho, los envios de Francisco Moreno de 1872 y 1874 fueron el comienzo de una larga e interesante asociacion entre este cientifico argentino y sus homologos franceses.

En realidad, Moreno era un hombre muy distinto al entorno de Broca. En primer lugar no era medico, como la mayoria de ellos, sino autodidacta. Le facilito su formacion el hecho de pertenecer a una familia acomodada que siempre le animo en sus intereses. Esa situacion social le permitio tener como interlocutores, desde que era un adolescente, a personajes tan significativos de la vida politica e intelectual argentina como el escritor Juan Maria Gutierrez, rector de la Universidad de Buenos Aires; a Bartolome Mitre, que le guiaba en sus lecturas, o al propio Sarmiento. O cientificos tan importantes para los intereses del joven Moreno como el ya citado Burmeister. Y no es ocioso recordar que el sabio aleman habia acompanado en 1843 a Peter Lundt en su viaje por el Brasil, cuando el cientifico sueco descubrio la fauna cuaternaria y el hombre fosil de Lagoa Santa.

Moreno, que era un hombre obsesivo donde los haya, tenia tres preocupaciones basicas. Por un lado, las ciencias naturales y, en particular, todo el pensamiento cientifico vinculado a la profundidad del tiempo, fueran las eras geologicas o la antiguedad del hombre sobre la tierra. En segundo lugar, estaba obsesionado por el coleccionismo, por la reunion de piezas vinculadas a la historia natural, que sirviera tanto para el estudio como para la divulgacion. A los 14 anos ya tenia en su casa, en un cobertizo construido por su familia al efecto, una coleccion notable que estaba organizada por disciplinas: geologia, antropologia, zoologia y botanica. Finalmente, Moreno tenia la gran fascinacion de la epoca por las exploraciones, la busqueda de tierras ignotas, los descubrimientos. Sus heroes eran Livingstone y Brazza. Su modelo era el explorador cientifico, esa figura tan particular que surge en el siglo XVIII, cuyo primer exponente, segun muchos autores, fue el capitan James Cook.

Habia, no obstante, una diferencia muy grande entre los europeos y los americanos. Los primeros no contaban con tierras ignotas en sus propios territorios. Para suplir esa necesidad partian hacia el Africa o a oceania. Pero los americanos no necesitaban ir tan lejos. Los estadounidenses tenian su oeste, y los argentinos sus pampas y su Patagonia. unas y otras formas de expansion eran distintas, pero tambien tenian puntos en comun. Eran distintas porque los americanos iban a explorar y a ocupar tierras que de entrada consideraban propias, que estaban dentro de las que reivindicaban como sus fronteras nacionales. Iban a afirmar su soberania, no a establecer protectorados o colonias, como los europeos. Y eran distintas tambien por la familiaridad, la cotidianeidad con los grupos nativos que las habitaban y por la problematica ideologica que generaba el hecho de que estos seres, considerados por los cientificos mas reputados de la epoca como "primitivos", "salvajes" o "fosiles vivientes", fueran al mismo tiempo, y nada menos, que nativos del propio suelo de la patria, cosa que no les ocurria a los europeos en Africa.

Pero junto a esas diferencias, habia tambien similitudes entre los exploradores americanos y los europeos. Se parecian mucho, por ejemplo, en la motivacion civilizadora, la seguridad en la superioridad de la cultura occidental, en la idea de que el principio de la propiedad no se aplicaba a la relacion de las razas primitivas con las tierras que habitaban, y en que por ley de la evolucion esos grupos humanos estaban condenados a desaparecer. Tambien compartian la idea de que el aporte del occidente, por muchos errores que se cometieran, era una mision legitimada por la marcha de la historia y por el interes del conocimiento.

La propia figura del explorador era una fuente de similitudes. El viajero compulsivo que parte con unos objetivos concretos, en los que se mezclan el afan de conocimiento, el convencimiento en la primacia de su civilizacion, y el afan nacionalista, de engrandecer y ampliar los horizontes de su propia nacion, sean en su dimension de patria, o en su dimension de imperio. Como ha dicho William Geotzmann, la exploracion era "algo mas que aventura y algo mas que descubrimiento". El descubridor descubre, pero el explorador abre rutas y espacios. El descubridor encuentra, pero el explorador busca (16).

Este es el marco en el que ese joven Moreno de veintipocos anos realiza tres viajes exploratorios a la Patagonia, dos de ellos a los territorios del norte y uno a la zona meridional. En sus viajes por las tierras meridionales le ocurre todo lo que es obligatorio segun el manual del buen explorador: pasa hambre, se enferma, es atacado por pumas, le ayudan unos indios, intentan matarle otros indios, se escapa de forma rocambolesca; para no ofender a sus anfitriones indigenas tiene que comer manjares como visceras crudas plagadas de gusanos, duerme en cueros llenos de parasitos y, por supuesto, descubre y pone nombres. Descubre los lagos que llama Argentino, Gutierrez y San Martin, halla el naciente del rio Santa Cruz, y traza por primera vez la superficie de la region sobre un mapa. Es decir, hace lo mismo que todos los descubridores blancos, que van a regiones ocupadas por nativos y descubren accidentes geograficos que los hombres del lugar conocen desde siempre y que ademas ya tienen nombre. Como decia un africano cuando se descubrio el lago Victoria: ?como pueden decir que se ha descubierto algo que siempre estuvo alli?

Moreno cumple con el manual del buen explorador incluso en estos aspectos. Y como buen explorador y hombre cientificamente preparado, gracias a sus informes tanto el gobierno argentino como la ciencia internacional obtienen una cantidad de conocimientos por los que la Patagonia deja de ser una serie de puntos costeros mas o menos aislados, para convertirse en una region de configuracion geografica y geologica compleja, distribuida sobre un plano horizontal. Como dicen los medios de comunicacion al regreso de su tercer viaje a la Patagonia, gracias a las exploraciones de Moreno esa region habia dejado de ser "la Llanura del Misterio", como la habia llamado el capitan Fitz Roy, el companero de Darwin.

Ademas del conocimiento cientifico de una region ignota y los fines nacionalistas de las exploraciones, los expedicionarios solian tener tambien otro proposito: la reunion de colecciones de especimenes naturales, entre ellos huesos humanos que sirvieran a los fines de la antropologia fisica. Asi, cada uno de los informes correspondientes a los diversos viajes de Moreno a la Patagonia daba nota del numero de restos humanos y utensilios recogidos. Al promediar la decada de los setenta la coleccion de antropologia y arqueologia reunida por Moreno y guardada en su propia casa constaba ya de mas de 15.000 ejemplares. Entre ellos, 500 craneos y mas de 5.000 objetos de piedra tallada y pulida.

Estos viajes de Moreno cautivaron a los cientificos franceses. Les interesaban los viajes exploratorios en si, las muestras craneanas--antiguas y modernas--y las informaciones sobre restos prehistoricos que Moreno les envio para su estudio. Tan es asi, que en 1874 le publican un articulo en la Revue d'Anthropologie--la revista especializada editada por la Sociedad de Antropologia de Paris. El titulo del articulo era: Description de cimetieres et paraderos prehistoriques de Patagonie.

Y aqui es preciso senalar una cuestion significativa. Mas alla del mayor o menor valor intrinseco que pudiera tener este trabajo, en si mismo es un hito para la historia de la Antropologia argentina. Porque se trata del primer articulo de un latinoamericano publicado por una revista europea de Antropologia. Y va a funcionar como una especie de senal de partida para la aparicion, en los anos sucesivos, de un numero quiza no muy grande pero si significativo de trabajos enviados desde Argentina por argentinos. No por cientificos sudamericanos asentados en Francia, sino por argentinos nativos y residentes en su propio pais. A partir de 1878 aparecen en la revista de Broca articulos de Estanislao Zeballos, Ramon Lista, y sobre todo, los dos extensos y famosos trabajos de Florentino Ameghino sobre el Hombre Prehistorico en el Plata, publicados respectivamente en 1879 y 1880 (17).

Pero volvamos a Moreno. En el articulo antes citado, publicado en 1874, hacia la descripcion de unos cementerios indigenas aplicando para su datacion el sistema de contrastar los restos humanos con los restos animales a los que estaban asociados, y enmarcando todo en observaciones geologicas. El trabajo se completaba muy al estilo Broca, con los datos y medidas de 45 craneos tehuelches encontrados en dichos cementerios (18).

Pero lo cierto es que lo que mas intrigaba a los franceses de los envios de Moreno era una coleccion de antiguos craneos patagonicos, con formas singulares y distintas de los craneos indigenas modernos. Esto motivo a Broca el anuncio--antes citado--de que la coleccion de Moreno era tan importante como la del museo de Samuel Morton, en los Estados Unidos (19). Y a raiz de la coleccion de Moreno, los antropologos franceses Broca, Quatrefages, Topinard y el aleman Rudolf Virchow se abocaron a estudiar las razas indigenas del extremo sur americano. Animado por el entusiasmo de los sabios europeos, en 1875 Moreno solicito fondos a la Sociedad Cientifica Argentina y al propio gobierno para realizar una nueva expedicion a la Patagonia. Entre las profesiones de fe nacionalista y las propuestas de reconocimiento geografico, Moreno agregaba en su solicitud que con este viaje esperaba poder confirmar anteriores estudios hechos por el en el valle del Rio Negro, acerca de "el problema de la existencia de una raza primitiva dolicocefala, la mas antigua quiza que habito el suelo argentino" (20).

Con esta frase Moreno asociaba de forma directa sus busquedas cientificas con las teorias de Paul Broca, dado que los craneos por el enviados habian tenido la oportunidad de incorporarse a debates ya en curso que preocupaban vivamente a los miembros de la Sociedad de Antropologia. De ahi el interes de los franceses en los craneos de Moreno, e inversamente, de ahi tambien los subsiguientes desarrollos que el argentino daria a sus investigaciones, a partir de los contactos con los cientificos galos.

5. HALLAZGOS LOCALES, DEBATES INTERNACIONALES

?Cuales eran esos debates que tanto interesaban a los antropologos de Paris? En concreto, dos. En primer lugar, los craneos de Moreno venian a incidir de forma directa en una discusion cientifica sobre el tipo racial de las poblaciones americanas; en concreto, si se trataba de un tipo racial unico o de una pluralidad de tipos. La unidad etnica de las poblaciones autoctonas americanas habia sido defendida en el siglo XVIII por Linneo y Buffon, y en el XIX por el craneologo norteamericano Samuel Morton. Por el contrario en Francia, Broca y sus colegas de la Sociedad de Antropologia eran herederos de Edwards, el fundador de la Sociedad de Etnologia de Paris, que en 1853 habia afirmado la existencia de una pluralidad de tipos (21). Esto es precisamente lo que va a hacer Moreno en 1874: a partir de sus hallazgos craneologicos afirma la existencia de la pluralidad de tipos etnicos en el nuevo mundo, lo que viene a reforzar las tesis mantenidas mayoritariamente por los antropologos franceses.

El segundo debate refiere a un tema mas dificil y provocador. A finales de los anos sesenta Broca se hallaba inmerso en una acaloradisima discusion cientifica con el arianista Pruner-Bey, y con las tesis del Gustaf Retzius, el cientifico sueco que habia descubierto la oposicion morfologica entre dolicocefalos y braquicefalos. Hasta 1859 habia habido consenso entre los cientificos acerca de que las razas mas antiguas de Europa--llamadas "precelticas"--eran braquicefalas, y que habian sido sucedidas por los pueblos dolicocefalos (identificados entonces con los arios), que se suponia eran los autenticos y unicos portadores de civilizacion. Hasta 1861 Broca todavia aceptaba que los craneos mas primitivos--lo que el llamaba "las razas autoctonas"--eran braquicefalos. Pero a partir de 1862 cambia completamente este punto de vista. Su gran debate es con Retzius, que defiende la braquicefalia de los hombres mas antiguos, y con el linguista Pruner Bey, que sostiene la ortodoxia ariana. Pruner Bey, como Retzius, defendia el braquifacelismo de las capas mas antiguas de la humanidad, y el dolicocefalismo de los celtas. Afirmaba ademas que los vascos --considerados una de las cepas mas antiguas de Europa--eran braquicefalos y que su lengua era polisintetica. Broca no solo demuestra que los craneos vascos eran dolicocefalos, sino que rechaza la importancia de la lengua para determinar la antiguedad de los grupos humanos (22). El sabio frances queria emancipar a la antropologia de la tirania de los linguistas, para asentar la disciplina unicamente sobre sus fundamentos anatomicos (23). Para ello se apoyo en los ultimos descubrimientos craneologicos, como el hombre de Neanderthal, que era dolicocefalo y contemporaneo de especies animales extinguidas.

En 1868 un nuevo descubrimiento vino a reforzar las propuestas de Broca: el hallazgo del hombre de Cromagnon, raza prehistorica de alta estatura, igualmente alejada de las razas actuales de la Europa occidental que del grupo neanderthal representado por los craneos de Engis y la mandibula de La Naulette. Y ocurrio que todos los craneos del Cromagnon resultaron ser dolicocefalos. Esto le permitio a Broca no solo reafirmarse en su tesis de la dolicocefalia del genero homo mas antiguo sino ademas ratificarse en su poligenismo, ya que el sabio frances adheria a la tesis del autoctonismo de las razas europeas, plurales en sus origenes asi como en su destino fisiologico.

Cuando aun no se habian apagado las llamas de este debate aparecio en Paris la coleccion de antiguos craneos patagonicos de Moreno. Y resultaron ser todos ellos muy distintos a las formas que se conocian de los indigenas sudamericanos contemporaneos a estas disputas cientificas. Aquellos craneos prehistoricos eran dolicocefalos y presentaban sorprendentes analogias con los de Lagoa Santa--hasta entonces los mas antiguos encontrados en America del Sur--asi como con las formas del Neanderthal y del Cromagnon. De tal manera, los hallazgos de Moreno venian a reafirmar las tesis de Broca sobre la dolicocefalia de los restos humanos mas primitivos. Pero al mismo tiempo planteaban nuevos interrogantes sobre el problema de los origenes del hombre. Dijimos que en 1867 Broca habia afirmado que el ultimo encadenamiento de la serie humana se hallaba en el hombre cuaternario, y que para resolver el inmenso problema de los origenes de la especie era necesario esperar la aparicion de "nuevos descubrimientos". Pues hete aqui que los envios de Moreno tenian toda la apariencia de ser realmente "nuevos descubrimientos".

Para entender hasta que punto la sensibilidad cientifica del momento podia ser receptiva a nuevos hallazgos que proviniesen de la lejana Patagonia, es necesario recordar las tambien estrechas relaciones que se habian entablado entre los miembros de la Sociedad de Antropologia de Paris y otro cientifico del Rio de la Plata. Me refiero al muy conocido sabio Florentino Ameghino. A principios de los anos setenta Ameghino, que era entonces un jovencisimo cientifico pues habia nacido como Moreno en 1852, informo del encuentro de restos fosiles humanos asociados a numerosos huesos de animales antediluvianos, como se les llamaba entonces. Este descubrimiento, segun Ameghino, demostraba "de manera incontestable la contemporaneidad del hombre fosil argentino y los gigantescos y colosales mamiferos extinguidos que poblaban estas regiones" en el cuaternario (24). Desde 1875, publicaciones francesas como el Journal de Zoologie y la propia Revue d'Anthropologie se hicieron eco de las teorias de Ameghino. En 1878 Ameghino se traslado a Francia donde, ademas de asistir a las clases de Paul Broca, se dedico a organizar en la Seccion Argentina de la Exposicion Universal de 1879 un apartado especial dedicado a la Antropologia y la Paleontologia, que incluia tanto los materiales de Ameghino como los de Moreno. Sobre este conjunto procedente de la Argentina afirmo la Revue d'Anthropologie que "esta sola coleccion constituye todo un museo prehistorico" (25). Las publicaciones cientificas parisinas resaltaron la existencia en la Argentina de un magnifico movimiento cientifico que habia llevado a Paris las pruebas de notables descubrimientos sobre la antiguedad del hombre en el Plata (26).

En 1879, la Revue d'Anthropologie publico un articulo de Ameghino que contenia la mas atrevida de sus propuestas. El hombre de Sudamerica, afirmaba Ameghino, era tan antiguo como los mas antiguos encontrados en el viejo continente. Y no provenia de emigraciones desde el nordeste asiatico, como se solia afirmar. Por el contrario, sostenia Ameghino, habia razas en America que eran autoctonas del continente y que estaban representadas por los esquimales, los botocudos de Brasil y los antiguos habitantes de la Patagonia (27).

Es muy probable que fueran las propias concepciones de Broca, su profesor en la Sociedad de Antropologia, las que hayan animado a Ameghino a proponer la idea del autoctonismo del hombre americano. Recordemos que Broca aseguraba que los pueblos aborigenes eran autoctonos de sus centros geograficos de aparicion, y defendia ademas la estrecha ligazon existente entre el tema del autoctonismo de las razas y el de los origenes de la humanidad (28).

Pero ya en 1861 Broca habia hablado de los "centros de creacion", concepto segun el cual "las grandes regiones geograficas tienen sus razas de hombres, como tienen sus especies animales y vegetales" (29). Y agregaba: "cada raza de hombres ha nacido en una region determinada, lo que ha sido como el coronamiento de la fauna de esa region" (30). Es muy probable que Ameghino se sintiera mas que reafirmado por estas ideas del maestro Broca acerca del autoctonismo de los grupos humanos con respecto a sus centros geograficos de aparicion. De hecho, los antropologos y paleontologos franceses, muy cercanos a las teorias de Broca, no tuvieron inconveniente en aceptar la propuesta de Ameghino. Hasta tal punto que en el "Compte Rendu" que publico la Revue d'Anthropologie sobre la coleccion prehistorica presentada por los argentinos a la Exposicion Universal de 1879, junto a la referencia a un craneo patagonico antiguo presentado por Francisco Moreno se agregaba la frase: "que representa probablemente al autoctono americano" (31).

Ahora bien, la teoria de Ameghino, con su contenido provocador, va a ser incluso sobrepasada por las posibilidades que sugiere a los sabios franceses la coleccion de craneos de Moreno. A su vez, esas sugerencias de los franceses motivaran a Moreno una teoria que deja incluso pequena, en cuanto a atrevimiento, a la de Ameghino. Y la va a desarrollar a partir de su estancia en la Ecole d'Anthropologie de Paul Broca. Vamos a ver esto muy rapidamente.

Recordemos que Broca habia reconocido en Moreno a un colega con quien mantenia contacto epistolar desde 1873. Muy pronto el joven cientifico argentino se convierte en amigo personal y discipulo favorito del maestro frances. Y a instancias de Broca, Moreno dicta conferencias en la Sociedad de Antropologia, con gran exito, y en ellas vuelve a presentar su coleccion de antiguos craneos patagonicos. La dolicocefalia de esos antiguos craneos y su semejanza al Neanderthal impresionan nuevamente a los sabios franceses. En una nota de la Revue d'Anthropologie Paul Broca se pregunta si la "luz sobre los origenes" no habra de buscarse en el nuevo mundo, en lugar de en el viejo (32). Otro cientifico muy inspirado por la coleccion de Moreno es el gran discipulo de Broca, Paul Topinard. Topinard ya conocia esa coleccion desde que Moreno la enviara desde Buenos Aires, e incluso habia escrito una carta al joven cientifico argentino, afirmando que no veia aparecer en el horizonte antropologico "nada mas interesante que este gran descubrimiento". En 1880, en una sesion de la Sociedad de Antropologia, en presencia de Broca y de Moreno, Topinard se refiere a la escasez de ejemplares en Europa que se asemejen al tipo Neanderthal, frente a su frecuencia en la Patagonia. Y agrega: "Es como para preguntarse si el Neanderthal no seria accidental en Europa, en el tiempo cuaternario, y si su patria real no seria la America del Sur Austral" (33).

Es decir, son los propios franceses los que plantean por primera vez la posibilidad de que el origen del hombre deba buscarse en las tierras de la America Austral. Este reto es tomado por Moreno, que se dedica en los siguientes dos o tres anos a elaborar una teoria que permita desarrollar esta curiosa propuesta. Es decir, no ya la autoctonia del hombre americano, que defendia Ameghino, sino la idea de que la Patagonia era la propia cuna de la humanidad.

Para hacer su propuesta Moreno se baso en tres teorias previas (34). Por un lado, la del paleobotanico John Dalton Hooker, amigo de Darwin. Observando las semejanzas entre la fauna y la flora de Sudamerica y las de Australia y Nueva Zelanda, Hooker propuso en 1860 que en epocas geologicas remotas habia existido un gran continente meridional, al que llamo Antartico, que habria abarcado en una superficie continua el territorio alrededor de los polos, las islas subantarticas, la Patagonia, Australia y Nueva Zelanda. Moreno habia estudiado la geologia de los territorios pampeanos y patagonicos, hoy bajo el oceano, y habia encontrado estudios que sugerian que en otras eras geologicas, la plataforma continental habia formado parte de una vasta superficie no cubierta por las aguas. Basado en ello, Moreno amplio la tesis de Hooker, agregando Africa al gran continente antartico y planteandolo como la unica gran superficie emergida.

La segunda tesis en la que se baso Moreno era la teoria paleoclimatica aun vigente en la epoca, derivada del viejo presupuesto del enfriamiento progresivo de la tierra. Segun esto, en eras geologicas remotas las areas templadas se ubicaban en los polos, mientras que en la zona tropical reinaba un calor tan excesivo que hacia imposible la vida organica. Moreno afirmo entonces que la vida organica solo podia haber surgido en las zonas circumpolares, y precisamente en la parte meridional del gran continente antartico, o sea en lo que hoy es la Patagonia. Debido al paulatino enfriamiento, que fue cambiando las condiciones de habitabilidad, desde la Patagonia habrian partido las migraciones botanicas, zoologicas y humanas que habrian poblado hacia el norte las tierras sudamericanas y hacia el oeste las australianas y neozelandesas.

Y, para afirmar la parte humana de las migraciones, Moreno se baso en la semejanza craneal entre el Patagon antiguo por el descubierto, el hombre fosil de Lagoa Santa, en Brasil, y los aborigenes australianos contemporaneos. Es decir, las similitudes que habian detectado tanto el mismo como los antropologos franceses, particularmente Broca y Topinard. De tal forma, Moreno no solo afirmaba la autoctonia del Patagon antiguo, sino que lo ofrecia al mundo como cuna de la humanidad (35).

Es importante destacar que la idea de un gran continente emergido en epocas geologicas remotas se mantiene con variantes hasta el dia de hoy. La expresion moderna de esta teoria, aun hoy sostenida en muchos circulos cientificos, es la de la deriva continental, de Alfred Wegener, que defiende la existencia de un continente austral, llamado Gondwana, que habria incluido a la America Meridional, Australia, Africa, India y la Antartida. Lo que no se sostiene, y tampoco recibio beneplacito en su epoca, fue la propuesta de que en esas epocas geologicas remotas hubiera ya poblacion humana. De hecho, esta teoria no podia tener eco en Francia, primero porque era indemostrable, lo cual era dificil de conciliar con el empirismo militante de la escuela de Broca; segundo, porque quedo inmediatamente obsoleta a la luz de los descubrimientos sobre el hombre fosil que se fueron multiplicando en el viejo mundo a partir de la decada de 1880.

Mucho mas duraderos fueron los hallazgos creaneologicos de Moreno en la Patagonia, e incluso su teoria sobre la multiplicidad de las razas en America. Durante varios anos los craneos por el descubiertos--tanto los ejemplares antiguos como los modernos--y sus elaboraciones sobre esta cuestion fueron recogidos en diversas obras de los mas reputados antropologos fisicos franceses, entre ellos Quatrefages, Verneau--autor de un libro sobre "Los Antiguos Patagones" que citaba profusamente a Moreno--y el propio Topinard que dedica a los patagones, tambien basado en la coleccion de Moreno, tres paginas completas de su libro L'Anthropologie. En los anos treinta del siglo XX el tambien frances Paul Rivet elaboraria una teoria emparentada con la tesis migratoria de Moreno, pero invirtiendo los terminos. Segun Rivet, que tambien cita a Moreno, podria haberse producido una emigracion australiana hacia la Tierra del Fuego, al retirarse los hielos al final del pleistoceno. Las teorias de Moreno sobre las razas americanas son tambien recogidas por el famoso cientifico aleman Ratzel, aunque en este caso para desmentir sus afirmaciones.

6. A MODO DE COLOFON: LA ESCUELA DE ANTROPOLOGIA DE BROCA Y EL MUSEO DE CIENCIAS NATURALES DE LA PLATA

Finalmente, para cerrar el circulo de las relaciones de Moreno con la Escuela de Antropologia de Broca me referire al Museo de Ciencias Naturales de La Plata que nuestro personaje fundo en 1885, es decir, pocos anos despues de su primera e intensa visita a Europa en general y a Paris en particular. Mucho se ha hablado de los modelos europeos que influyeron sobre las concepciones museisticas que aplico Moreno en el Museo de La Plata, que se convertiria en una de las grandes referencias mundiales en su genero. Hasta el punto de ser situado por el naturalista norteamericano Henry Ward, entre los diez primeros museos antropologicos del mundo. Algunos de esos modelos europeos son mencionados por el propio Moreno, otros no. Se habla sobre todo de que su principal fuente de inspiracion fue la coleccion de antropologia fisica del Museo Real de Cirujanos de Londres. Y, para las muestras paleontologicas, el propio Moreno dijo haber aplicado el modelo evolucionista definido por el paleontologo frances Albert Gaudry para el Museo de Paris.

Creo que todo esto es correcto, porque no hay nada que impida que las influencias sean multiples. Pero en mi opinion, seria un error olvidar la estrecha relacion de Moreno con Broca en Paris y su evidente familiaridad con el sistema de la Ecole d'Anthropologie, en tanto alumno de la misma y amigo de su fundador y Director.

Recordemos que Paul Broca era, como Moreno, un coleccionista de huesos humanos. Tenia una notable coleccion creaneologica que incrementaba continuamente gracias a sus contactos con medicos de la Marina. Esta coleccion fue trasladada a la Sociedad de Antropologia, sumandose a los numerosos ejemplares antropologicos y paleontologicos que ya guardaba dicha institucion, y aumentada con donaciones particulares como los 550 craneos de la famosa coleccion Esquirol. Hacia finales de la decada de 1870 se habia convertido en uno de los mas grandes museos antropologicos del mundo, el unico que integraba todas las colecciones referentes a las diversas ramas de la Antropologia, enriquecidas por ejemplares paleontologicos. Contenia 3.500 craneos y un gran numero de esqueletos humanos y de mamiferos, asi como varias vitrinas prehistoricas. Agreguemos a ello tres cosas: por un lado la biblioteca, que comprendia la mayor parte de las publicaciones antropologicas aparecidas desde la fundacion de la Sociedad; esta actividad se enriquecia, ademas, con donaciones particulares de gran numero de obras de geografia, viajes, linguistica, etnologia o arqueologia. En segundo lugar, la edicion de dos publicaciones periodicas que daban salida a los estudios de los investigadores y a los debates que se generaban: la Revue d'Anthropologie y el Bulletin de la Societe d'Anthropologie. Finalmente, un gabinete de instrumentos antropologicos. Y todo ello--los ejemplares del museo, los libros y las publicaciones, e incluso los instrumentos antropologicos--se ponia gratuitamente a disposicion de los investigadores.

Esto ultimo es fundamental, porque Broca entendia que una coleccion sin un laboratorio que la estudiase no tenia razon de ser. Ademas, aunque el sabio frances era profesor de Anatomia de la universidad de Paris, consideraba que cualquier investigacion anatomica debia verse en sus estrechas relaciones con todos los fenomenos humanos, tanto fisicos como morales, que constituian una unidad. Por ello Broca acabo trasladando su laboratorio a la Sociedad de Antropologia. Y la union del museo con el laboratorio de Broca dio origen en 1875 a la vertiente pedagogica del programa: la Escuela de Antropologia.

Esta estrecha asociacion de coleccionismo, investigacion, pedagogia y difusion cientifica era precisamente la cuadruple funcion a la que Moreno aspiraba para su Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Es dificil que su experiencia en la Escuela de Antropologia de Paris, asi como la cordial relacion que entablo con su Director y fundador, no hayan influido en las concepciones que luego aplicaria al Museo de La Plata (36).

No parece casual que la relacion estrechisima y personal de Moreno con la antropologia francesa la plasmara nuestro protagonista en el frontispicio del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, que fue obra de su propio diseno. junto a los antiguos Aristoteles y Lucrecio, aparecen los modernos Descartes y Linneo. Y junto a ellos los grandes hombres del XIX: los padres del evolucionismo, Jean-Baptiste Lamarck y Charles Darwin; el gran Alexander von Humboldt, geografo, naturalista y explorador; el frances Georges Cuvier, fundador de la paleontologia y precursor de la geologia moderna; el naturalista y paleontologo britanico Richard owen. Y, finalmente, los dos grandes maestros de Moreno, Herman Burmeister y, como no, Paul Broca.

7. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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(1) Holdich, 1920.

(2) Para una vision comparativa sobre la atencion prestada a las producciones cientificas latinoamericanas en las principales revistas de Antropologia de Francia, Alemania y Gran Bretana en el siglo XIX, vease Quijada, 2005.

(3) La actuacion de Francisco Moreno en la controversia sobre los limites cordilleranos que dividian a Chile y Argentina--y que le valio la designacion como Perito--ha sido profusamente tratada en las diversas biografias que se han escrito sobre el personaje. Vease como ejemplo Ygobone, 1995. A ellas remitimos porque el tema es ajeno a los intereses de nuestro analisis. Sobre el tema de Moreno y la construccion nacional, remito a Quijada, 1998.

(4) De hecho el redactor del obituario, Sir Thomas Hungerford Holdich, habia desempenado un importante papel como miembro de las comisiones de limites que laudaran en los conflictos de fronteras entre Rusia y Afganistan primero y, mas tarde, entre Persia y Beluchistan. A raiz de su exitoso desempeno en ambas misiones, le fue otorgada la Founder's medal de la Royal Geographical Society y, mas tarde, se le encomendo a pedido propio una mision semejante en el caso de la disputa entre Chile y Argentina por la definicion de los limites cordilleranos (1902). Actuacion que cimento una estrecha y duradera relacion de amistad con Francisco Moreno, cuyas tesis apoyo frente a las pretensiones chilenas. En 1916 este especialista britanico en temas de fronteras internacionales fue nombrado Presidente de la mencionada Royal Geographical Society. T-H. Holdich fue un agudo observador con inquietudes cientificas, que le llevaron a escribir diversos trabajos sobre geografia, fronteras, etnografia y antiguedades centrados en diversos ambitos de la geografia asiatica, que habia conocido en profundidad.

(5) Revue d'Anthropologie, 1878, p. 180.

(6) Sobre los origenes y concepcion de la Antropologia en Francia y en particular las actuaciones de Paul Broca, veanse sobre todo los trabajos de Blanckaert, entre otros, 1987, 1989, 1997 y 2001.

(7) Broca, 1877, pp. 178-179.

(8) Cfr. Van Riper, 1993.

(9) Blanckaert, 1989.

(10) Gould, 1981; Blanckaert, 1987 y 2004; Dias, 2004; Stocking, 1988.

(11) "Compte Rendu des travaux de la Societe d'Anthropologie". En Broca, 1989. Periodo correspondiente a 1865-67, pp. 459-487 (cita en p. 485).

(12) "Mais quelles sont la signification et la portee de ce fait? Faut-il y voir une preuve de la transformation des especes, ou seulement une preuve de la distribution seriaire des formes organiques, dont la theorie darwinienne n'est que l'explication hypothetique?". Ibidem.

(13) Ibidem.

(14) Leaky--Goodall, 1973, p. 42.

(15) Sobre la historia del descubrimiento y ocupacion de la Patagonia vease el libro de Navarro Floria, 1999, y el mas completo de Bandieri, 2005. Los viajes de Musters y Cox fueron volcados por sus propios protagonistas en libros de amplia resonancia: Musters, 1992 y Cox, 1999.

(16) Citado en Van Orman, 1984, p. XIII.

(17) Cfr. Quijada, 2005.

(18) Moreno, 1874.

(19) Revue d'Anthropologie, 1878.

(20) Vazquez Miranda, 1952, pp. 484-492.

(21) BLANCKAERT, 1989b.

(22) Ibidem, pp. 181-187.

(23) Ibidem, p. 187.

(24) AMEGHINO, 1915. p. 213.

(25) "L'Exposition anthropologique de la Republique Argentine a l'Exposition universelle". Revue d'Anthropologie. 1879, pp. 167-172. Cita en p. 172 (comentario de la revista, sin autor especificado).

(26) Ibidem, p. 232.

(27) Ameghino, 1879.

(28) Paul Broca: "Authoctones", en Broca, 1989. Ver Blanckaert, 1989, pp. XI y XXIV.

(29) Ibidem, p. XXXII.

(30) Broca, 1989b. Cita en Blanckaert, 1989, p. XXXVII.

(31) "L'Exposition anthropologique de la Republique Argentine a l'Exposition universelle". Revue d'Anthropologie, 1879, p. 169.

(32) Ibidem, p. 181.

(33) Bulletin de la Societe d'Anthropologie, 1880, p. 490.

(34) He desarrollado con mas detalle esta teoria de Francisco Moreno en Quijada, 1998.

(35) Esta teoria la presento publicamente Moreno en dos conferencias pronunciadas en 1882 en la Sociedad Cientifica Argentina de Buenos Aires, y publicadas como Moreno, 1882 y 1882b. Cfr. asimismo Quijada, 1998.

(36) En Quijada, 1998 he desarrollado las concepciones museisticas de Moreno que, ademas de su indudable vocacion cientifica, no pueden separarse de sus propuestas y aspiraciones como nation-builder. Para ambas cuestiones remito a esa publicacion.

Monica QUIJADA

Instituto de Historia, CCHS, CSIC

monica.quijada@cchs.csic.es

Recibido: 1 de abril de 2009/Revisado: 27 de mayo de 2009

Aceptado: 8 de junio de 2009/Publicado: diciembre de 2009
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Author:Quijada, Monica
Publication:Revista Complutense de Historia de America
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2009
Words:11219
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