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De Borges a Schopenhauer.

No es un academico cabal, como lo fueron Kant y Hegel, pero tampoco esta completamente fuera de la tradicion academica. No aprecia el cristianismo, y prefiere las religiones de la India, tanto el hinduismo como el budismo. Es un hombre de amplia cultura, que se interesa con igual intensidad por el arte que por la etica. Se muestra insolitamente libre de todo nacionalismo, y se siente tan familiar con los escritores ingleses y franceses como con los de su propio pais. Siempre se ha dirigido menos a los filosofos profesionales que a la gente artistica y literaria en busqueda de una filosofia en que creer. (1)

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Estas palabras de Bertrand Russell en su History of Western Philosophy, parecen destinadas a describir profeticamente el perfil intelectual de Jorge Luis Borges. Estan, sin embargo, extraidas del comienzo del capitulo consagrado a Schopenhauer. Tal vez en ellas este cifrado algo del parentesco intimo que une a Schopenhauer y Borges mas alla de una evidente oposicion de temperamentos. Porque es licito preguntarse que podia ofrecer de fascinante ese personaje fundamentalmente sombrio, frustrado, vengativo, misogino hasta el delito, racista, antisemita, de un narcisismo atrabiliario y paranoico, ese personaje enfatico sobre todo, a los ojos del apolineo adolescente de Ginebra y, mas tarde, ala memoria del sobrio poeta ciego. Y sin embargo esa fascinacion nunca fue desmentida:
   Si tuviera que elegir a un solo filosofo, lo designaria a el. Si el
   enigma del Universo puede expresarse en palabras, pienso que estas
   palabras se encontrarian en sus obras. (2)


El presente ensayo tratara solo secundariamente, de hilvanar alguna solucion para interpretar este extrano parentesco. Pero su intencion principal podria expresarse en el consagrado anglicismo "revisitar": volver a la lectura de Schopenhauer despues de haber leido a Borges; en pocas palabras, leer da capo a Schopenhauer, en busqueda del "Schopenhauer de Borges".

Esta empresa de relectura ha sido, en cierta medida, prevista por Schopenhauer y por la idea original (sobre la que volveremos) que el se hace de su propia escritura. Ya en las primeras paginas del Prefacio a la primera edicion de Die Welt als Wille und Vorstellung da una consigna de lectura de la que depende esencialmente la justa comprension de su obra: "leer el libro dos veces", porque "el comienzo supone el final" (1: 8).

Permitaseme, sin embargo, antes de empezar, ceder al juego de la biografia conjetural, para tratar de imaginar lo que el adolescente argentino de inicios del siglo XX pudo haber captado del--igualmente joven--filosofo aleman, para proclamar tan temprano una adhesion que no se desmentira durante toda su larga vida.

DESTIEMPO

Una cosa es innegable: a los 23 anos, Borges todavia no habia entendido bien la filosofia de su pensador favorito. La resena de Schopenhauer que presenta en 1922 en el articulo de Cosmopolis "El cielo azul es azul y es cielo" atribuye a su nocion de Voluntad una acepci0n desajustadamente psicologizante. (3)

Este hecho permite suponer que Borges comenzo aceptando la filosofia de su maestro antes de haberla entendido. Pero tambien que, paradojicamente, en ese mismo acto de aceptar antes de comprender mostro haber asimilado un rasgo esencial de la lechara filosofica que propone Schopenhauer y que, en cierta medida, define su estilo. Mas adelante volveremos sobre el lugar esencial que ocupa la musica en su filosofia de la voluntad. Baste por el momento mencionar que la musicalidad de un pensamiento (que debe situarse del lado de la voluntad) puede pasar por encima y hasta prescindir de su capacidad de transmitir conceptos (que se situa del lado de la representacion). Asi, los ingredientes musicales de un texto (la rima y el ritmo en un poema, por ejemplo) tienen la virtud de producir una adhesion independiente de todo ejercicio argumentativo:
   A traves de ellos se instala, ademas, en nosotros una disposicion
   ciega, anterior a todo juicio, que nos lleva a estar de acuerdo con
   lo expuesto, lo cual logra asi una potencia enfatica y persuasiva,
   independiente de los principios de toda razon. (4)


Mas adelante veremos que lo que Schopenhauer llama "musicalidad" corresponde muy de cerca a lo que Borges llamara con cierta frecuencia "entonacion".

Podemos, pues, suponer que lo primero que atrajo a Borges fueron ciertos armonicos en la "entonacion" de Schopenhauer. Imaginemos sus pasos.

Quien aborda Die Welt en la ignorancia de que Schopenhauer era un patetico profesor de Berlin que decidio, por fanfarronada, dar sus cursos ala misma hora que Hegel, con lo cual se quedo sin ningun estudiante y debio renunciar a su catedra, queda, desde las primeras paginas, embelesado frente al espiritu de renuncia a la gloria profesoral que aparece como tono dominante de su obra. Lo primero que lee el adolescente que emprende el viaje de dos gruesos volumenes en aleman, es que ese libro que tiene en sus manos no esta escrito para todos, que para entenderlo es necesario someterse a una serie de reglas de lectura, y que el autor desaconseja su lectura a quien no acepta someterse a esas reglas. El libro
   quedara siempre reservado a un grupo de pocos hombres, y debera
   esperar, tranquila y modestamente, las escasas personas que, por
   una especial disposicion del espiritu podran aprovecharlo. (5)


Este acto de falsa modestia es al mismo tiempo un desafio. El lector debe entender que el libro que tiene entre las manos no esta destinado a todo el mundo, y que solo podra leerlo y comprenderlo si esta dotado de una especial disposicion del espiritu. Junto con ese desafio al orgullo de lector, se abre otro igualmente tentador para el escritor en germen: mimetizar el gesto del autor, declararse a si mismo un autor fuera de moda, extemporal.

Es plausible atribuir a ese temprano encuentro con Schopenhauer la vocacion de Borges al "destiempo". Borges adoptara como destino estetico la doble opcion que Schopenhauer debio asumir como forma de gestionar un fracaso (6): la seleccion elitista del lector implicito y la eleccion de contemporaneos fuera de la propia generacion. Como corolario, ambos autores procederan a una manipulacion de las genealogias literarias canonicas. Asi, Hegel es para Schopenhauer lo que Lugones sera para Borges: la estatua por encima de cuyo hombro se habla con el pasado, lo actual amenazante que debe ser cuidadosamente denegado (7) en beneficio de lo inactual. Ese inactual es, para Schopenhauer, Kant, la espiritualidad oriental, la literatura clasica europea. En cuanto a Borges, sabemos a quienes, por encima de los siglos y de los mares, llamaba sus "contemporaneos".

La seduccion ejercida por la entonacion de Schopenhauer tendra tempranas consecuencias. Asi el incipit de El tamano de mi esperanza, un texto de juventud del que Borges se arrepentira--tal vez por haber errado de "destiempo"--retomara el mismo vuelo oratorio de seleccion y exclusion del incipit ala segunda edicion de Die Welt. La yuxtaposicion de ambos textos puede resultar elocuente: Schopenhauer, en 1844: "Ala humanidad dedico mi obra, esta vez acabada, no a mis contemporaneos, no a mis compatriotas" (8). Borges, 1926: "A los criollos les quiero hablar: a los hombres queen esta tierra se sienten vivir y morir, no a los que creen que el sol y la luna estan en Europa" (Tamano 5).

LA FILOSOFIA COMO TEXTO Y EL TEXTO COMO MUSICA

Pero mas alla de la entonacion y el destiempo, la novedad "literaria" que representa la filosofia de Schopenhauer es su opcion por una cierta prosodia textual como opuesta al estilo inferencial de la filosofia clasica. Su comienzo apodictico, por ejemplo, ("Die Welt ist meine Vorstellung", Welt 1:31) se convertira pronto en un clasico, meticulosamente imitado por otro gran textualizador de la filosofia, Wittgenstein ("Die Welt ist alles, was der Fall ist", Tractatus 1). Sin embargo, este aforismo fundador, este "pensamiento unico", luego de ser explicitado, desarrollado como un tema musical, declinado durante una buena centena de paginas, pero de ninguna manera demostrado, acaba cediendo, desde el titulo del segundo libro, a la proposicion contraria: "Die Welt als Wille": el mundo como voluntad. Pero no se trata de un transito dialectico, ni de una vision complementaria, ni de una evolucion del pensamiento, ni siquiera de una correccion. Se trata, en expresion de Schopenhauer "de dos mitades esenciales, necesarias e inseparables". ?Mitades de que? Mitades de texto. Como ocurrira con Wittgenstein y con Borges, Schopenhauer propone a su lector no un sistema de inferencias sino un plan de lectura; y este plan es el siguiente:
   ... cae de maduro que, en tales circunstancias, quien desee penetrar
   en el pensamiento propuesto aqui necesita un solo consejo: leer el
   libro dos veces. La primera, con mucha paciencia, una paciencia que
   se conseguira si se acepta creer que el comienzo supone el fin, mas
   o menos como el fin supone el comienzo, e incluso que cada parte
   supone cada una de las siguientes, mas o menos como estas la suponen
   a su vez. (9)


La circularidad de la lectura implica la anulacion de toda progresion demostrativa. El comienzo presupone el fin. La segunda lectura hace que se lea la primera parte como una adversativa (and yet, and yet ...) de la segunda, y de alli adquiera nuevas significaciones. Es mas o menos el esquema de lectura de un relato policiaco:
   La primera lectura exige paciencia, una paciencia que se apoya en la
   idea de que la segunda vez muchas cosas, y tal vez todas, apareceran
   bajo una nueva luz. (10)


Pocas veces la filosofia aparece tan desligada de un contenido a demostrar y tan relacionada con el proceso elucidante de la lectura.

Borges usa la palabra "entonacion" para dar cuenta de esa razon prosodica (el llega a hablar de "felicidad prosodica", OC 1:185) que reordena en el lenguaje nuestro mundo y nuestro pensamiento.

Veamos algunos ejemplos de la forma en que se declina, en su obra, el termino "entonacion":
   Dios dice que la luz sea y la luz fue. De ahi se llego ala
   conclusion de que el mundo fue creado por la palabra luz o por la
   entonacion con que Dios dijo la palabra luz. Si hubiera dicho otra
   palabra y con otra entonacion, el resultado no habria sido la luz,
   habria sido otro. ("La cabala" Siete noches. OC 3: 269)

   Yo diria que lo reals importante de un autor es su entonacion ("El
   libro" Borges oral. OC 4: 170)

   [Macedonio] opinaba que la poesia esta en los caracteres, en las
   ideas o en una justificacion estetica del universo; yo, al cabo de
   los anos, sospecho que esta esencialmente en la entonacion, en
   cierta respiracion de la frase. ("Macedonio Fernandez" Prologos...
   OC 4: 57)

   Sabemos lo que [Dante] opina no por lo que dice sino por lo
   poetico, por la entonacion, por la acentuacion de su lenguaje. ("La
   Divina Comedia" Siete noches. OC 3: 212)

   En mi corta experiencia de narrador, he comprobado que saber como
   habla un personaje es saber quien es, que descubrir una entonacion,
   una voz, una sintaxis peculiar, es haber descubierto un destino.
   ("La poesia gauchesca" Discusion. OC 1: 181)

   Quiza la historia universal es la historia de la diversa entonacion
   de algunas metaforas. ("La esfera de Pascal" Otras inquisiciones. OC
   2: 16)


Por su parte, Schopenhauer llega hasta interpretar la genesis misma de la filosofia en terminos musicales: "la filosofia comienza como la obertura de Don Juan, por un acorde en menor" (11).

Todo esto no es puro simil. Lo que Borges y Schopenhauer entienden por filosofia es un trabajo, conceptual o figurativo, de impostacion calculada de las perplejidades humanas hasta que hayan encontrado en el lenguaje su entonacion justa. Wittgenstein, el otro del trio, lo dira sin ambages:
   Hay veces en que solo se puede comprender una frase si se la lee en
   el tempo correcto. (12)

   Considera tambien esta expresion: 'piensa que es un vals y lo vas a
   tocar correctamente'. Con frecuencia, lo que llamamos 'entender una
   frase', se parece mas de lo que hubieramos pensado al hecho de
   entender un tema musical. (13)


La instruccion de leer dos veces su obra, dada por Schopenhauer al comienzo de Die Welt muestra con toda evidencia que lo que el intenta presentar es una "composicion" en el sentido musical del termino, y no una comunicacion linguistica. Asi lo declarara mas adelante:
   El valor substancial y significativo del lenguaje musical lo
   muestran incluso los signos de repeticion y los da capo;
   insoportables en el lenguaje articulado esas repeticiones
   aparecen en musica justificadas y saludables. Es que para
   comprender la musica hay que oirla dos veces. (14)


Incidentalmente, no contento con atribuir a su obra caracteristicas musicales, Schopenhauer anade una condicion suplementaria a la comprension de la misma: escuchar musica con frecuencia (Welt 1: 340).

Leibniz habia escrito en su correspondencia que la musica es un ejercicio de aritmetica inconsciente, en el que el espiritu no sabe que cuenta (exercitium arithmeticae occultum nescientis se numerare animi). Schopenhauer corrige el adagio, que Ie parece insuficiente, y remplaza aritmetica por metafisica: "Musica est exercitium metaphysices occultum nescientis se philosophari animi" (Welt 1: 350). La musica es una filosofia que se ignora.

La idea de volver de Borges a Schopenhauer sugiere, pues, invertir las lecturas tradicionales que se hacen del filosofo de Danzig, y partir de su teoria de la musica como matriz del resto de su obra.

EN EL PRINCIPIO ERA LA MUSICA

En "Alguien suena" de Borges (Conjurados, OC 3: 467) aparece la frase siguiente: "Ha sonado la musica, que puede prescindir del espacio". Este tema es recurrente en Borges, y lo explaya en su ensayo "El tiempo" (Borges oral, OC 4: 198): un mundo tan complejo como el nuestro podria existir sin espacio, y estar hecho exclusivamente de conciencias individuales y de musica.

Esta idea es mucho mas radical en Schopenhauer:
   La musica, que va mas alla de las ideas, es completamente
   independiente del mundo fenomenico, al que ignora totalmente. En
   cierta manera podria seguir existiendo sin que el universo exista.
   (15)


Tal observacion, aunque derivada como corolario de una compleja teoria de la voluntad y de la representacion (sobre la que volveremos), puede, en una segunda lectura, ser considerada como matriz del pensamiento de Schopenhauer.

El arte--es su teoria--pertenece esencialmente al mundo de la representacion. (16) La musica, como todo arte, es, pues, un gesto representativo. Su paradojica particularidad, sin embargo, consiste en representar algo que por naturaleza no puede ser representado (Welt 1: 340). En otras palabras, la musica nos aporta la primera experiencia de un representante puro, sin representado. (17)

Si se acepta esta paradoja, queda abierto entonces el camino para ir aceptando otras, que se revelan en la experiencia cotidiana. Por ejemplo, la de una voluntad involuntaria.

Si analizamos nuestros protocolos internos de decision, observamos, dice Schopenhauer, que la voluntad decide sin motivo. Por un error que consiste en transferir los esquemas de la causalidad al plano de los motivos del obrar, se piensa que la voluntad evalua y decide razonablemente. Pero no es asi. Si la voluntad obedeciera siempre ala razon, sus reacciones serian previsibles y dejaria de ser libre. De hecho la voluntad elige sin motivos y el entendimiento solo conoce las decisiones de la voluntad "por experiencia", a posteriori. La razon disfraza de motivos la inexorabilidad de la decision. Es, nos dice Schopenhauer, como si de un mastil agitado por el viento se pensara que tiene la opcion entre inclinarse hacia la derecha o hacia la izquierda, cuando de hecho el mastil obedece a una fuerza sin opciones. Y sin embargo, Schopenhauer no renuncia a llamar "querer" (Wille) (18) a ese determinismo disfrazado de opcion por el intelecto. Frente a cualquier decision concreta, mientras no hayamos todavia pasado al acto, la razon se figura que estamos frente a dos o mas opciones igualmente posibles, y sopesa motivos; pero llega un momento en que la voluntad decide, y lo hace en forma autonoma, porque de otra manera no seria voluntad sino simple conocimiento. Una vez tomada la decision, la razon retoma el hilo de las operaciones, interpretando lo decidido en terminos de motivos racionales.

La volicion humana es, pues, una fuerza ciega en cierta medida teatralizada por la conciencia en acto motivado. Como la musica es una representacion sin representado, el querer humano es una opcion sin motivo. Ilustremos este dificil principio mediante un zigzag de referencias entre Borges y Spinoza.

Uno de los mas celebres sonetos de Borges, "Ajedrez II" (OC 2: 191) comienza atribuyendo motivaciones internas a los movimientos de las piezas:
      Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
      Reina, torre directa y peon ladino
      Sobre lo negro y blanco del camino
      Buscan y libran su batalla armada.

   para advertir enseguida:

      No saben que un rigor adamantino
      Sujeta su albedrio y su jornada.


Este topico borgesiano es un eco de un dialogo a traves de los siglos entre Spinoza y Schopenhauer. En una carta de octubre de 1674, Spinoza responde lo siguiente a G. H. Schaller a proposito del libre albedrio:
   Le sugiero que imagine, por favor, una piedra que, mientras se
   mueve, piense y advierta que es ella la que se esfuerza lo mas que
   puede en continuar moviendose. Esta piedra que solo es consciente
   de su esfuerzo, y no actua de modo indiferente, creera que es
   enteramente libre y que solo continua moviendose porque asi lo
   quiere. Pues esta y no otra es la libertad humana que todos
   pretenden poseer, y que solo consiste en que los hombres son
   conscientes de sus deseos e ignorantes de las causas que los
   provocan. (19)


La piedra de Spinoza es suplantada en la ficcion de Borges, por las piezas de ajedrez. Pero ambos ilustran la misma idea: la libertad es un engano que proviene de la simple ignorancia de ser manipulados del exterior.

Schopenhauer conoce el ejemplo de Spinoza, pero lo juzga en forma sorpresivamente diferente:
   Spinoza dice (epist. 62) que una piedra lanzada por alguien en el
   espacio, si tuviera consciencia, podria pensar que vuela por su
   propia voluntad. Y bien, yo agrego que la piedra tendria razon. (20)


Es decir que en la concepcion de Schopenhauer, la historia de la piedra, o la de las piezas de ajedrez, no trata de un error que anticipa un desengano, sino de la definicion genuina de la voluntad. Querer es atribuirse los motivos de un tropismo inevitable. La voluntad es deterministica en si, pero aparece en el mundo de los fenomenos como motivada.

Viene entonces la pregunta: ?es libre la voluntad? La respuesta aqui invierte los terminos de la observacion precedente. Schopenhauer dira que no es libre empiricamente, en la medida en que en nuestras decisiones cotidianas la sensacion de "opcion" es una apariencia, pero es libre transcendentalmente, en la medida en que el querer es grundlos, sin fundamento. En resumen: si consideramos nuestros actos, se dira que son libres en apariencia, pero que de hecho obedecen a una Voluntad implacable. Si consideramos ahora esa Voluntad unica e ineluctable que dirige todo tropismo en el universo, diremos que, desde un cierto punto de vista, no es libre porque no se le ofrecen opciones, pero, desde otro punto de vista, es totalmente libre porque es autonoma con respecto ala razon. Esta paradoja, sobre la que volveremos, podria resumirse en la frase siguiente: "La Voluntad hace ciegamente lo que quiere".

Casi imperceptiblemente, hemos ido tomando conciencia de los dos conceptos claves que van a estructurar la filosofia de Schopenhauer: 1) de la experiencia de la musica surge un nuevo concepto paradojico de representacion, en el que es concebible un representante sin representado; 2) de la experiencia de nuestras propias decisiones surge un nuevo concepto, paradojico tambion, de voluntad, segun el cual la libertad no es la capacidad de elegir sino, al contrario, la necesidad de obrar sin fundamento empirico.

Queda entonces preguntarse quo significa la doble afirmacion: 1) el mundo es mi representacion (primera parte de Die Welt), 2) el mundo es voluntad (segunda parte de Die Welt). Aqui es donde Borges servira de guia.

EL MUNDO COMO REPRESENTACION Y COMO VOLUNTAD

Schopenhauer presenta su filosofia como una relectura de Kant. (21) Borges se comporto con respecto a Kant como un mal perdedor; al no entenderlo en el temprano momento en que lo abordo, decidio que era ilegible (22) y en el resto de su vida sOlo lo menciona de oidas. Schopenhauer, en cambio, se comporto como un fanatico entusiasta, y, como todo fanatico, se creo un Kant a su medida, sin mucho que ver con el original. Pero de todos modos es cierto que su posicion en la filosofia solo se entiende como una relectura de Kant a partir de la doble modificacion de conceptos que acabamos de considerar: una representacion sin representado y una voluntad sin posibilidad de elegir.

Sabemos que el esquema filosofico de la "representacion', tal como cristalizO en la filosofia de Kant, deriva de la doble metafora del teatro y de la diplomacia (cf. Ladriere).

El esquema del TEATRO espectador/espectaculo nos da, en la teoria del conocimiento, el par sujeto/objeto: en todo conocimiento hay un elemento interno, mucho menos pasivo que el espectador del teatro, que Kant llama el Sujeto, y un elemento externo, menos autonomo que el espectaculo teatral, que Kant Ilama el Objeto. El Objeto, de hecho es "construido" por el sujeto elaborando datos que le vienen de los sentidos (introduciendo espacio, tiempo, causalidades, etc.).

Por otro lado, al esquema de la DIPLOMACIA embajador presente/estado ausente corresponden, en la teoria del conocimiento, dos ingredientes en la formacion del Objeto: el fenomeno (o lo que es accesible por los sentidos) / el noumeno o la cosa en si, que permanece fuera del conocimiento.

En concreto, el Sujeto recibe de los sentidos una serie de datos que 41 se encarga de elaborar y de convertir en Objeto, como el aparato digestivo convierte en alimento, mediante sus propios jugos, un simple trozo de vegetal o animal. En cierta medida, pues, es el espectador el que construye su espectaculo. El material de este espectaculo no son las "cosas', sino su representante legal, que son las apariencias de las cosas. Ala existencia real de la cosa en si, dice Kant, no se puede llegar mediante el conocimiento, sino mediante un postulado de tipo practico. Para la razon pura, la cosa en si sigue siendo un pals lejano, inaccesible. Borges hablara de la "inagarrable cosa en si" (Inquisiciones 94, "El cielo azul", Tamano 156).

Veamos ahora lo que queda de este esquema (trazado aqui a rasgos mas que groseros) una vez que Schopenhauer le aplica su lectura de la representacion y de la voluntad.

1) Ruptura del binomio de la metafora teatral: Sujeto/Objeto

La barrera que separa el espectador del espectaculo se esfuma. Para Schopenhauer todo es escena, es decir, todo es representacion; no solo el Objeto, sino tambien el Sujeto. Es como transformar una representacion teatral en un gran Festspiel semejante al que Borges menciona en "Tema del traidor y del heroe". Alli toda la ciudad es el escenario de un espectaculo sin espectador exterior. Asi debe entenderse la expresion de apertura: "el mundo es representacion'. El "mundo", es decir no solo las apariencias (como en Kant), sino las cosas y yo con ellas. Todo es representacion; una representacion que no tiene espectador y que tampoco (como la musica) tiene un plano de referencia en el que se desplegaria el plano de lo representado.

2) Redefinicion de la nocion de la "cosa en si"

El problema de Kant era garantizar que los fenomenos recibidos y elaborados por el Sujeto estuvieran representando cosas reales en el mundo. Ese problema carece de relevancia para Schopenhauer, puesto que fenomenos, cosas y sujetos pertenecen a este lado de la representacion, ?Que hay, entonces, del otro lado? Solo una "cosa", la Voluntad. No cada voluntad individual, sino esa unica fuerza ciega e inmotivada que mueve las cosas, los animales y los hombres, y que estos ultimos viven en terminos de libre y motivada volicion. Pero esa Voluntad que es la unica "cosa en si" no se la llega a conocer por percepcion o razonamiento, sino por intuicion pura (23). Schopenhauer podra decir que "el mundo es voluntad", precisamente porque la unica cosa en si que sostiene la fenomenalidad teatral de lo que sucede, es la ciega y unitaria voluntad, el referente filtimo e indiferenciado. Borges lo describira en estos terminos:
   Hay algo que quiere vivir, algo que se abre camino a traves de la
   materia o a pesar de la materia, ese algo es lo que Schopenhauer
   llama Wille (la voluntad). ("La inmortalidad", OC 4: 178)


EL SCHOPENHAUER DE BORGES

En su conferencia sobre el Budismo, Borges resume en pocas palabras lo que acaba de ser expuesto: "Hay una voluntad que se encarna en cada uno de nosotros y produce esa representacion que es el mundo" (OC 3: 250). Cabria anadir que la voluntad es una fuerza inmotivada e impersonal, y queen la representacion que es el mundo hay que incluir al sujeto que conoce, el cual--contrariamente a lo que ensenaba Kant--no esta fuera del mundo. (24)

Lo que sigue es un intento de percibir, a grandes rasgos, el Schopenhauer de Borges, es decir, lo que de Schopenhauer Borges fue libando en su obra literaria. Como siempre, Borges tratara de llevar a los extremos los caminos insinuados por el filosofo.

LA REPRESENTACION

1. La evanescencia de la representacion

Si todo es representacion, la idea misma de representacion se desvanece. Borges trata de imaginar esa situacion en su cuento oportunamente llamado "El Congreso", que puede resumirse asi. Don Alejandro, un uruguayo que no ha logrado hacerse elegir como diputado en el Congreso de su pals concibe una idea de revancha: fundar el Congreso del mundo. Con un grupo de adeptos, se propone llegar en cuatro anos ala constitucion de una camara de representacion universal. Se suceden las reuniones y los proyectos. La cantidad de elementos que pueden representar el infinito comienza a ramificarse en forma alarmante, al igual que las atribuciones representativas de cada miembro. De los hombres pasan a los libros y de los libros a los idiomas. Se busca el lenguaje universal, la biblioteca capaz de representar todas las escrituras. Pasan por una etapa en que nada que haya sido escrito les resulta carente de valor, y coleccionan programas de teatro, facturas, centenas de ediciones de un mismo libro. En sentido inverso, los congresistas se preguntan si una secretaria noruega debera representar a todas las secretarias, o a todas las noruegas, o simplemente a todas las mujeres hermosas. Finalmente, exactamente cuatro anos despues de la concepcion del proyecto, el viejo visionario decide quemar todos los libros y documentos, vender sus propiedades y frenar definitivamente el proyecto. En un cierto sentido, anula la empresa; los protagonistas viven, sin embargo, este fracaso aparente como un verdadero triunfo del proyecto. Concluyen que el Congreso del mundo existe de hecho, pero esta compuesto de cada individuo, de cada parcela de realidad, de cada acontecimiento. La ultima noche, Don Alejandro invita a sus amigos "a mirar el Congreso":
   Algo de lo que entrevimos perdura--el rojizo paredon de la Recoleta,
   el amarillo paredon de la carcel, una pareja de hombres bailando
   en una esquina sin ochava, un atrio ajedrezado con una verja, las
   barreras del tren, mi casa, un mercado, la insondable y humeda
   noche--pero ninguna de esas cosas fugaces, que acaso fueron otras,
   importa. Importa haber sentido que nuestro plan, del cual mas de
   una vez nos burlamos, existia realmente y secretamente y era el
   universo y nosotros. (OC 3: 32)


Ignoro si se puede hallar una ficcionalizacion mas vivida del principio schopenhaueriano de la representacion total sin representado.

2. La moneda de una sola cara

Si no hay nada detras de la representacion que es el mundo, tampoco dentro del mundo fenomenico quedan ya pianos semioticos que separen lo real de lo ficticio. "Anverso sin reverso, / moneda de una sola cara, las cosas", escribe Borges (Elogio de la sombra, OC 2: 359). El cuento "El disco" (OC 3) es tambien una tentativa de plasmar en imagen la idea de una representacion sin representado. En su ensayo "Cuando la ficcion vive en la ficcion" (OC 4: 4,33) Borges senala que el efecto producido por la constante reduplicacion de pianos realidad/relato que se opera en Las rail y una noches, en lugar de dar un efecto de profundidad, "es superficial, como una alfombra persa". De esta perspectiva nacen tambien historias como "El sur", en el que las fronteras entre el sueno y la realidad quedan ostensiblemente sin decidir. Los suenos no son ya lo ficticio con respecto a una realidad referencial. Al contrario, Borges hara con frecuencia alusion a un pasaje de Schopenhauer que ofrece, de los suenos y de la realidad, la imagen de dos formas de leer el mismo libro (Inquisiciones 25; OC 2: 26; OC 4: 399; OC 4: 435; OC 4: 472). En el primer libro de Die Welt, precedido de citas de Sofocles, Shakespeare y Calderon, aparece el celebre fragmento:
   Despues de todas esas citas poeticas, permitaseme a mi tambien
   recurrir a una imagen. La vida y los suenos son hojas de un libro
   unico. La lectura seguida es lo que se llama la vida real; pero
   cuando el tiempo normal de la lectura (el dia) ha transcurrido y
   llega la hora del reposo, continuamos hojeando con negligencia el
   libro, abriendolo al azar en tal o cual lugar y cayendo ora en una
   pagina ya leida, ora en una que no conocemos; pero siempre estamos
   leyendo el mismo libro. (25)


3. El gran teatro del mundo

La ruptura de la barrera de la representacion trae (o puede traer) como consecuencia la idea de la teatralidad universal, que es tambien la de un sueno sonado por uno y por todos: "El sujeto del gran sueno de la vida es uno solo: la Voluntad de vivir". (26)

Borges no va a tardar en internarse en esta brecha abierta por la filosofia de Schopenhauer. En la vida, como en los suenos: "somos el teatro, el auditorio, los actores, el argumento, las palabras que oimos" (OC 3: 228).

En "Tema del traidor y del heroe" (OC 1: 497), "Kilpatrick fue ultimado en un teatro, pero de teatro hizo tambien la entera ciudad, y los actores fueron legion, y el drama coronado por su muerte abarco muchos dias y muchas noches". Si el teatro se confunde con la vida, la vida se confunde con el teatro: ser es -como Shakespeare y su dios- no ser nadie y al mismo tiempo ser todos los roles sucesivos o mezclados de la propia existencia. En "Abenjacan", los dos compadres aprendices de detective llegan a esta asombrosa conclusion a proposito de Zaid, el presunto asesino: "Simulo ser Abenjacan, mato a Abenjacan y finalmente fue Abenjacan" (OC 1: 606). En "El jardin de senderos que se bifurcan" aparece una afirmacion semejante: "Yo se de un hombre en Inglaterra--un hombre modesto--que para mi no es menos que Goethe. Arriba de una hora no hable con el, pero durante una hora fue Goethe ..." (OC 1: 473). Podria decirse que la desencantada profecia que concluye la Postdata de "Tlon" tiende a resumir esta suplantacion de la realidad por su representacion: "El mundo sera Tlon" (OC 1: 443).

Por supuesto, las citas de Borges en este topico tenderian a ser infinitas. Piensese, por ejemplo, en aquel "universo, que otros llaman biblioteca" (OC 1: 465), o en la humillacion y el alivio de descubrir que la propia realidad es la de ser sonado ("Las ruinas circulares", OC 1: 455) o, mas singular aun, en aquel final de "El otro" (OC 3: 16) concebido como un duelo ontologico en el que gana en realidad el que puede demostrar que el otro lo esta sonando.

LA VOLUNTAD

1. La naderia de la personalidad

Si Schopenhauer logro su filosofia de la representacion a partir de una distorsion de la filosofia kantiana, su teoria del Querer o de la Voluntad, en cambio, es totalmente original y fue pensada en parte a la luz de la espiritualidad oriental. Hay, segun el, una sola cosa en si, que llamaremos la Voluntad, cuya nocion comparte algo de la de "substancia infinita" de Spinoza. Todo el resto, es decir, cada uno de nosotros, es puro fenomeno, apariencia. Desapaxecen asi las fronteras entre lo que somos y lo que fingimos, las fronteras entre lo que somos y lo que los otros son; no hay diques que contengan algo que pueda llamarse una persona. En "El jardin de senderos que se bifurcan", la vida de un hombre llamado Albert no vale mas que la palabra Albert de la que ese cuerpo se convierte en signo. La voz narrativa de "El inmortal" observa con melancolica resignacion: "Como Cornelio Agrippa, soy dios, soy heroe, soy filosofo, soy demonio y soy mundo, lo cual es una fatigosa manera de decir que no soy" (OC 1: 541). De hecho, toda la vision de los Inmortales, en el mismo cuento, reposa sobre la extrapolacion figurativa de la Voluntad concebida por Schopenhauer. Asi, entre mi identidad y la de cualquier otro ser la distincion (el principium individuationis) es, a lo sumo, cuestion de tiempo:
   Homero compuso la Odisea; postulado un plazo infinito, con infinitas
   circunstancias y cambios, lo imposible es no componer, siquiera
   una vez, la Odisea. Nadie es alguien, un solo hombre inmortal es
   todos los hombres. (OC 1: 541)

   Si las paginas de este libro consienten algun verso feliz, perdoneme
   el lector la descortesia de haberlo usurpado yo, previamente.
   Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia
   de que seas tu el lector de estos ejercicios, y yo su redactor.
   (OC 1: 15)


2. La paradojica responsabilidad etica

Desde el momento en que solo existe una voluntad unica, substrato no representable del mundo, se presenta logicamente el problema de la responsabilidad individual.

Aqui tambien, la mas elocuente ilustracion de la posicion de Schopenhauer vendra del "El inmortal", en la pagina ya citada:
   Adoctrinada por un ejercicio de siglos, la republica de hombres
   inmortales habia logrado la perfeccion de la tolerancia y casi del
   desden. Sabia queen un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas
   las cosas. Por sus pasadas o futuras virtudes, todo hombre es
   acreedora toda bondad, pero tambien a toda traicion, por sus
   infamias del pasado o del porvenir. Asi como en los juegos de azar
   las cifras pares y las cifras impares tienden al equilibrio, asi
   tambien se anulan y se corrigen el ingenio y la estolidez, y acaso
   el rustico poema del Cid es el contrapeso exigido por un solo
   epiteto de las Eglogas o por una sentencia de Heraclito. El
   pensamiento mas fugaz obedece a un dibujo invisible y puede coronar,
   o inaugurar, una forma secreta. Se de quienes obraban el real para
   que en los siglos futuros resultara el bien, o hubiera resultado en
   los ya preteritos ... Encarados asi, todos nuestros actos son
   justos, pero tambien son indiferentes. No hay meritos morales o
   intelectuales. (OC 1: 541)


Hay tambien, en "El Congreso" una frase que es necesario leer muy lentamente para advertir que dice lo contrario de lo que se hubiera entendido espontaneamente, porque desarticula subrepticiamente las conocidas palabras de Medea (27) y de San Pablo (28). Dice Twirl, un sombrio personaje: "Quise hacer el mal y hago el bien" (OC 3: 32).

El ambiguo narrador asesino de "La forma de la espada" se apoya en Schopenhauer para justificar la argucia enganadora de haber narrado su crimen en tercera persona:
   Acaso Schopenhauer tiene razon: yo soy los otros, cualquier hombre
   es todos los hombres, Shakespeare es de algun modo el miserable
   John Vincent Moon. (OC 1: 494)


Dado que nada de lo que hacemos nos pertenece como decision, es posible ser traidor y heroe al mismo tiempo yen la misma accion, es posible redimir al mundo mediante el beso traicionero de Judas; el santo y el hereje pueden ser, sub specie aeternitatis, apelativos de un mismo hombre, y las bienaventuranzas son tan validas como las maximas que las contradicen. En la superficialidad de su "ser representacion", cada una de nuestras acciones contribuye fatalmente y a pesar suyo al "dibujo invisible" de la unica e involuntaria Voluntad.

Sin embargo, surge aqui una nueva paradoja. Esta total ausencia de responsabilidad etica, que apela en el projimo la virtud fundamental de la compasion, se ve compensada por la apreciacion opuesta: no hay acto del hombre que no sea deliberado.

Recordemos que Schopenhauer decia que una piedra que, al caer, afirmara que lo hace porque quiere, tendria razon. Con ello quiere decir que si, por una parte, la Voluntad unica es fatalmente "involuntaria"; por otra, los actos individuales de los hombres pueden ser definidos como "libres", si por libre entendemos el hecho de que la conciencia, como la piedra de la parabola, interpreta el fatalismo en terminos de motivacion. De hecho, la voluntad individual--dice Schopenhauer--elige despues de haber tornado la decision ... A partir de alli no se ve muy bien que podria distinguir un acto voluntario de un acto involuntario. ?Por que no admitir, entonces, que tambien son fibres los actos que la conciencia interpreta como involuntarios? Schopenhauer no vacila en asumir la contradiccion y hasta llega hablar de la "culpabilidad del simple existir" (29), haciendo suyos, literalmente, los versos de Calderon.

Borges, como era de esperar, no deja pasar las virtualidades creativas que le brinda semejante paradoja. En el cuento "Guayaquil", hay un duelo verbal entre dos historiadores por decidir quien de los dos viajara para rescatar unas preciosas cartas de Bolivar, que podrian contener el secreto de otro duelo verbal del que poco se sabe: el que tuvo lugar en Guayaquil en 1822, cuando San Martin "renuncio" a su papel de libertador en beneficio de Bolivar. En el duelo del cuento, Zimmerman--contrincante del narrador--fuerza los acontecimientos con gran argucia y obliga a su rival a renunciar al viaje. El argumento del que se sirve consiste, precisamente, en un recurso al Schopenhauer que estamos considerando. Como tela de fondo, esta argumentacion propondra una interpretacion borgesiana de la renuncia historica de San Martin frente a Bolivar:
   Al salir, volvio a detenerse ante los tomos de Schopenhauer y
   dijo:--Nuestro maestro, nuestro comun maestro, conjeturaba que
   ningun acto es involuntario. Si usted se queda en esta casa, en
   esta airosa casa patricia, es porque intimamente quiere quedarse.
   Acato y agradezco su voluntad. (OC 2: 445)


Borges recurrira sin cesar a ese tipo de argumento, sobre todo para interpretar la biografia de ciertos autores resenados. Las vicisitudes involuntarias de sus vidas son interpretadas como opciones voluntarias en vistas a su obra futura. Asi descifra, por ejemplo, momentos de la vida de Hawthome, de Wilde, de Werfel, de Poe ...:
   Schopenhauer ha escrito, famosamente, que no hay acto, que no hay
   pensamiento, que no hay enfermedad que no sean voluntarios; si
   hay verdad en esa opinion, cabria conjeturar que Nathaniel Hawthorne
   se aparto muchos anos de la sociedad de los hombres para
   que no faltara en el universo, cuyo fin es acaso la variedad, la
   singular historia de Wakefield. (OC 2: 56)

   [La vida de Oscar Wilde] no es la del hombre a quien la desdicha le
   sobreviene; es la del nombre que oscura pero inevitablemente la
   busca. (...) Schopenhauer pensaba que todos los sucesos de nuestra
   vida, por aciagos que fueran, eran obra de nuestra voluntad, como
   los sucesos de un sueno. Wilde es quiza el ejemplo mas ilustre de
   esa tesis fantastica; Wilde tal vez anhelara la prision. (OC 4: 400)

   En el primer volumen de Parerga una Paralipomena de Schopenhauer
   asombrosamente se lee que todos los hechos que pueden ocurrirle a
   un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte,
   han sido prefijados por el. Asi, toda negligencia es deliberada,
   todo olvido un rechazo, todo casual encuentro una cita, toda
   humillacion una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria,
   toda muerte un suicidio. De esa fantastica doctrina (que
   Schopenhauer fundamenta en razones de indole panteista) podria ser
   un ejemplo minucioso este gradual e inexorable drama de Werfel.
   (Recobrados 2: 246)

   Arthur Schopenhauer ha escrito que no hay circunstancia de nuestra
   vida que no sea voluntaria; en la neurosis, como en otras desdichas,
   podemos ver un artificio del individuo para lograr un fin. La
   neurosis de Poe le habria servido para renovar el cuento fantastico,
   para multiplicar las formas literarias del horror. (Recobrados 2:
   263)


3. La paradojica trama de la historia

Por un lado--10 hemos visto--los actos individuales estan regidos por el tropismo ciego de la Voluntad unica, de tal forma que nunca se sabe que destino real estan cumpliendo (y "acaso el rustico poema del Cid es el contrapeso exigido por un solo epiteto de las Eglogas o por una sentencia de Heraclito").

Para Schopenhauer, a diferencia de 10 que sucede en los suenos, en donde lo vivido solo tiene relacion con nuestra vida ("cada cual hace de secreto director de escena de sus propios suenos" (30)), en la vida real "cada uno es protagonista de su drama y ala vez comparsa en el drama ajeno" (31). Es decir que cada accion tiene una doble direccion: desde adentro cada acto es vivido como gesto dirigido hacia un destino individual; hacia afuera, en cambio, en virtud de una armonia preestablecida, el mismo acto esta contribuyendo al cumplimiento de otros destinos. Macbeth puede, por 10 tanto, exclamar con razon:
   Nuestros actos prosiguen su camino,
   que no conoce termino.
   Mate a mi rey para que Shakespeare
   urdiera su tragedia. ("Quince monedas" OC 3: 92)


Pero, por otro lado, no hay una historia, es decir, no existe una trama substancial por debajo de las acciones individuales. En el paragrafo 35 del tercer libro de El mundo como voluntad y representacion, Schopenhauer compara las tramas de la historia alas formas caprichosas que dibujan las nubes en el cielo, ala forma de la espuma de un arroyo, a las cristalizaciones en forma de arbol o de flor con las que se congela el agua en las ventanas. Evaporarse, hacer espuma, cristalizar, forman parte de la naturaleza de los objetos enunciados. En cambio, la forma que adquieren en dicho proceso es absolutamente accidental. De igual manera,
   ... la historia de la humanidad, el tumulto de los acontecimientos,
   el cambio de epocas, las variadas formas de la vida humana en
   diferentes paises y siglos, todo esto no es mas que la configuracion
   casual de la aparicion de la idea (...) y le es tan ajeno,
   accidental y trivial como lo son para las nubes las figuras que
   dibujan, para el arroyo, la forma de su remolino y de su espuma,
   para el hielo, su forma de arboles y flores. (32)


Hay otro pasaje similar, que Borges traduce a su manera:
   Hacia 1844 escribe Schopenhauer: "Los hechos de la historia son
   meras configuraciones del mundo aparencial, sin otra realidad que
   la derivada de las biografias individuales. Buscar una
   interpretacion de esos hechos es como buscar en las nubes grupos
   de animales y de personas. Lo referido por la historia no es otra
   cosa que un largo, pesado y enrevesado sueno de la humanidad. No
   hay un sistema de la historia, como lo hay de las ciencias que
   son autenticas: hay una interminable enumeracion de hechos
   particulates" (33). (OC 4: 353-354)


Por esa razon, Schopenhauer considerara--al extremo opuesto de Leibniz--que el mundo y la historia son perfectos en sus detalles y absurdos en su conjunto. El sentido de la historia es irrelevante, porque solo jerarquiza los hechos en funcion de una repercusion externa (la forma de una nube ...). La poesia, en cambio, o el retrato, al detenerse en el detalle yen lo individual, se adentran en la significacion interna de los hechos y de las cosas. En cierta medida, la sintaxis de la historia superficializa la plenitud de los hechos, que el detalle portico pone de relieve. Schopenhauer sigue aqui, en forma totalmente original, el viejo principio de la Poetica de Aristoteles segun el cual la poesia es mas filosofica que la historia; pero esto le permite, al mismo tiempo, oponerse a la Hegelsche Afterphilosophie, la "pseudo-filosofia" de Hegel, su intimo enemigo.
   Solo la significacion interior tiene valor en el arte; ala historia
   le corresponde apreciar la significacion exterior (...) Una accion
   de la mas alta importancia historica puede ser, desde el punto de
   vista de su significacion interior, de las mas banales y de las mas
   vulgares. Reciprocamente, una escena de la vida cotidiana puede
   tener una significacion interior considerable, cuando pone en plena
   y clara luz los individuos, el hacer humano, el querer humano,
   sorprendidos en sus repliegues mas secretos. (34)


Borges recoge al vuelo esta idea. Llegara asi a convertirse el mismo en un miniaturista de las biografias y hasta de los textos. De las vidas que cuenta, no narra mas que algun detalle iluminante (el acontecimiento que resume una vida). 35 De los libros que lee, solo recoge "perlas", a veces contradictorias con el conjunto, pero en las que el descubre la cifra secreta del texto (es lo que hace, precisamente, con Schopenhauer ...). Podemos decir que "El Aleph" es una hiperbolizada aplicacion de este principio.

A esa intuicion se amarra sin duda tambien la idea del "pudor de la historia" (Esquilo cambia el curso de la historia por el hecho casi banal de introducir un segundo actor en la tragedia) y aquel celebre principio, ya adagio: "Quiza la historia universal es la historia de la diversa entonacion de algunas metaforas" ("La esfera de Pascal", OC 2: 16).

Finalmente, tenemos la fascinacion por Whitman, que es otra de las formas que tuvo Borges de celebrar a Schopenhauer. El Whitman de la trama ausente, el que con tanta felicidad prodigo la enumeracion caotica "que, de hecho, es cosmica, porque todas las cosas estan unidas por vinculos secretos" ("Alguien suena", OC 3: 467), el que pensaba "que bastaba enumerar los nombres de las cosas, para que enseguida se tantease lo unicas y sorprendentes que son" (Inquisiciones 91). Pero tambien el Walt Whitman impersonalmente multiple, "Walt Whitman, cuyo nombre es el universo" (OC 1: 51), "Walt Whitman que decidio ser todos los hombres, como la divinidad de Spinoza" ("Alguien sueha", OC 3: 467).

4. La cuestionable estabilidad del ser

Decir que somos pura representacion, es decir que somos simples fenomenos, apariencias, inestables roles teatrales sin ayer y sin manana. Pero aceptar que por debajo de esa pura representacion puja una unica, implacable y ciega Voluntad permite al mismo tiempo imaginar que, a pesar de las apariencias, nada cambia. Sobre este tema tambien la filosofia de Schopenhauer inspira la union de los dos extremos, la armonica convivencia de Heraclito y Parmenides.

Borges expresa asi esta paradoja: "Todo sucede por primera vez, pero de un modo eterno / El que lee mis palabras esta inventandolas" (OC 3: 306).

Por una parte, pues, esta la idea de una volatil dispersion de la identidad. Lo que hoy somos, manana deja de ser; el tiempo y el espacio no garantizan, como en la filosofia clasica, la identidad y la individualidad de los cuerpos. De alli que la desvirtuada historia que Emma Zunz relata a la policia, "sustancialmente era cierta" porque "solo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios" (OC 1: 568).

Por otra parte, si lo que nos distingue como individuos es irrelevante, tambien el cambio resulta una apariencia. Surge la idea de una inexorable permanencia del ser que transciende las individualidades personales. Recordemos queen uno de los hemisferios de Tlon se consideraba una "herejia" o "falacia verbal" el afirmar que las nueve monedas que hoy encuentro pudieran ser "las mismas" que perdi dias pasados, dado que los verbos encontrar y perder "comportan una peticion de principio, porque presuponen la identidad de las nueve primeras monedas y de las filtimas" (OC 1: 437). La herejia de Schopenhauer (llamada "ortodoxia" en Tlon), seria la opuesta: "Esa conjetura feliz afirma que hay tm solo sujeto, que ese sujeto indivisible es cada uno de los seres del universo y que estos son los organos y mascaras de la divinidad" (438). Por eso las monedas que tu encuentras seran siempre las tri que habias perdido, aunque en el mundo de la representacion quien las perdio aparezca como otro distinto de ti ...

En su ensayo sobre la "Oda a un ruisenor" de Keats, Borges traduce el siguiente texto de Schopenhauer:
   Preguntemonos con sinceridad si la golondrina de este verano es
   otra que la del primero y si realmente entre las dos el milagro de
   sacar algo de la nada ha ocurrido millones de veces para ser burlado
   otras tantas por la aniquilacion absoluta. Quien me oiga asegurar
   que ese gato que esta jugando ahi es el mismo que brincaba y que
   traveseaba en ese lugar hace trescientos afios pensara de mi lo que
   quiera, pero locura mas extrana es imaginar que fundamentalmente
   es otro. (OC 2: 96) (36)


Y comenta: "Es decir, el individuo es de algun modo la especie, y el ruisenor de Keats es tambien el ruisenor de Ruth".

En Borges, la permanencia del ser postula que solo hay un punal, que es todas las armas de la historia, y una sola persona, la que define en el poema "Tu":
   Un solo hombre ha nacido, un solo hombre ha muerto en la tierra.
   Afirmar lo contrario es mera estadistica, es una adicion imposible.
   No menos imposible que sumar el olor de la lluvia y el sueno que
   antenoche sonaste.

   Ese hombre es Ulises, Abel, Cain, el primer hombre que ordeno las
   constelaciones, el hombre que erigio la primer piramide, el hombre
   que escribio los hexagramas del Libro de los Cambios, el fozjador
   que grabo runas en la espada de Hengist, el arquero Einar
   Tambarskelver, Luis de Leon, el librero que engendro a Samuel
   Johnson, el jardinero de Voltaire, Darwin en la proa del Beagle,
   un judio en la camara letal, con el tiempo, tu y yo.

   Un solo hombre ha muerto en Ilion, en el Metauro, en Hastings, en
   Austerlitz, en Trafalgar, en Gettysburg.

   Un solo hombre ha muerto en los hospitales, en barcos, en la ardua
   soledad, en la alcoba del habito y del amor.

   Un solo hombre ha mirado la vasta aurora.

   Un solo hombre ha sentido en el paladar la frescura del agua, el
   sabor de las frutas y de la came.

   Hablo del ttnico, del uno, del que siempre esta solo. (OC 2: 491)


APASIONADO Y LUCIDO

Borges insiste en dotar a Schopenhauer de un calificativo oximorico que le es familiar: "apasionado y lucido". Pienso que al cerrar el periplo de estudio cruzado de esos dos grandes autores, el oximoron podria aplicarse igualmente ala lectura que Borges hace de "su" filosofo.

El mismo se declara lector "apasionado" de Schopenhauer (OC 2: 80), de ese joven que "descubre el plano general del universo" ("El pasado" OC 2: 462). (37) Recurre a el para muchos mas temas de los que hemos evocado en este ensayo. Lo cita a proposito del pesimismo, del budismo, del tiempo, de la alegoria, de la musica, del suicidio. Y por encima de todo, lo explora sin cesar en sus ficciones y sus poemas. Adaptando una formula feliz de Ricardo Piglia, puede decirse que la narrativa de Borges "recurre alas variantes narrativas que le ofrecen los generos" (89) para narrar siempre una misma historia, que coincide, a mi parecer, con el "pensamiento unico" de Schopenhauer. Casi puede decirse que no hay un solo cuento de Borges que no funcione como "variacion" del tema introducido (y variado a su vez) por Schopenhauer.

Y sin embargo no hay filosofo a quien dirija reproches mas crueles e implacables. "He censurado a Schopenhauer (no sin ingratitud)", escribe en "Nueva refutacion del tiempo" (OC 2: 139). Entre esos reproches figuran expresiones como: "comete negligencias culpables" (OC 2; 138); "redescubre y agrava el antiguo error" (OC 2: 80); "contrariamente a lo que Schopenhauer declara" (OC 2: 144); "Aun mas indescifrable es el error en que Schopenhauer incurre" (OC 2: 145); "Contrariamente a lo declarado por Schopenhauer en su tabla de verdades fundamentales" (OC 2: 147).

Es mas, el fervor lucido de Borges lo lleva a atacar a Schopenhauer en su propio terreno, acusandolo de inconsecuencia. El caso mas interesante es el que me propongo relatar. En el numero 11-12 de la revista Anales de Buenos Aires, Borges y Bioy Casares publicaron un texto breve llamado "Habla Schopenhauer". El texto forma parte de la seccion "Museo" de la revista, en la que los dos amigos se divierten despistando al lector mediante una bien dosificada mezcla de fragmentos autenticos de autores reales, fragmentos inventados de autores inexistentes, y fragmentos apocrifos de autores reales. El que aqui nos ocupa se presenta como una citadel inexistente libro Schopenhauers Gespraeche (pagina 108) del totalmente existente biografo Eduard Griesebach (38). El fragmento comienza con un acto de fe en la naderia de la personalidad, en el que Schopenhauer reduce ciertos hechos capitales de su propia vida a la mera condicion de tela para diversos trajes que ha ido vistiendo:
   Si a veces me he creido desdichado, ello se debe a una confusion, a
   un error. Me he tomado por otro, verbigracia, por un suplente que
   no puede llegar a titular, o por el acusado en un proceso por
   difamacion, o por el enamorado a quien esa muchacha desdena, o por
   el enfermo que no puede salir de su casa, o por otras personas que
   adolecen de analogas miserias. No he sido esas personas; ello a lo
   sumo, ha sido la tela de trajes que he vestido y que he desechado.


Pero, inesperadamente, prosigue:
   ?Quien soy, realmente? Soy el autor de El mundo como voluntad y
   representacion, soy el que ha dado una respuesta al enigma del Ser,
   que ocupara a los pensadores de los siglos futuros. Ese soy yo, ?y
   quien podria discutirlo en los anos que aun me quedan de vida?
   (Museo 102)


Anos mas tarde, Borges propondra--con una minima variante--ese mismo fragmento como epilogo de su ensayo "Historia de los ecos de un nombre", anadiendo que se trata de "palabras que Schopenhauer dijo, ya cerca de su muerte, a Eduard Griesebach". Luego de repetir lo ya citado, anade su comentario:
   Precisamente por haber escrito El mundo como voluntad y como
   representacion, Schopenhauer sabia muy bien que ser un pensador es
   tan ilusorio como ser un enfermo o un desdichado, y que el era otra
   cosa, profundamente. Otra cosa: la voluntad, la oscura raiz de
   Parolles, la cosa que era Swift. (OC 2: 130)


Vale decir que Borges da lecciones de schopenhauerismo al propio Schopenhauer. No es de extranar; la apreciacion de una doctrina filosofica es, para Borges, una funcion de las virtualidades de ficcion que esta le ofrece. Por eso no sOlo no soporta medias tintas, sino que en general prolonga, en sus exploraciones ficcionales, las consecuencias ultimas de las diversas filosofias mas alla del sistema que las engendra y las contiene.

Pero si exige consecucion en los detalles, no exige de ninguna manera coherencia en el conjunto. Como su maestro, cree profundamente que los libros y los hombres se revelan en el fragmento.

Como su maestro, tambien, Borges piensa que la mejor fidelidad a una doctrina es celebrarla explorando sus posibles herejias. Cuando Borges se aleja de Schopenhauer, a veces lo hace con melancolica resignacion, como en el "and yet ..." de la "Nueva refutacion del tiempo" ("El mundo, desgraciadamente es real; yo, desgraciadamente, soy Borges." OC 2: 149). Otras veces, lo hace con temeraria nostalgia, como en el poema "El otro tigre" en donde persevera "En buscar por el tiempo de la tarde / El otro tigre, el que no esta en el verso" (OC 2: 203). Por mi parte, me gustaria concluir con aquella anoranza de trama que lo mueve a escribir, hacia el ocaso de sus dias, el siguiente fragmento:
   Un cumulo de polvo se ha formado en el fondo del anaquel, detras
   de la fila de libros. Mis ojos no lo ven. Es una telarana para mi
   tacto. Es una parte infima de la trama que llamamos la historia
   universal o el proceso cosmico. Es parte de la trama que abarca
   estrellas, agonias, migraciones, navegaciones, lunas, luciernagas,
   vigilias, naipes, yunques, Cartago y Shakespeare. Tambien son parte
   de la trama esta pagina, que no acaba de ser un poema, y el sueno
   que sonaste en el alba y que ya has olvidado. ?Hay un fin en la
   trama? Schopenhauer la creia tan insensata como las caras o los
   leones que vemos en la configuracion de una nube. ?Hay un fin de la
   trama? Ese fin no puede ser etico, ya que la etica es una ilusion de
   los hombres, no de las ineserutables divinidades. Tal vez el cumulo
   de polvo no sea menos util para la trama que las naves que cargan un
   imperio o que la fragancia del nardo. ("1982", OC 3: 495)


APENDICE

La revista Anales de Buenos Aires, que Borges dirigia yen cuya seccion "Museo" colaboraba en tandem con Bioy Casares, publico en su numero 1:11 de diciembre de 1946 (pags. 54-59) tm texto de Schopenhauer, intitulado ocasionalmente "Fantasia metafisica" que es un extracto lacunario de la ultima parte de Parerga und Paralipomena, libro 1, cap. 4. El texto va precedido por una nota no firmada--pero en la que se percibe sin dificultad el evidente estilo de Borges--en la que el texto es presentado como un caso inigualado de literatura fantastica. A pesar de su longitud, la reproduccion integral de la "fantasia" y de su nota liminar permitira captar desde otto angulo la obra de Borges sobre Schopenhauer. La presentacion, el renombramiento, la seleccion, el recorte y el collage operados (sin excluir alguna que otra subrepticia anadidura ...) producen el reencuadre estetico (como lo haria el objetivo de una camara fotografica) de lo que Schopenhauer no duda en llamar "mi filosofia rigurosa".

(37) En "Otto poema de los dones", Borges, o su voz, da gracias "por Schopenhauer, / que acaso descifro el universo" (OC 2: 314).

(38) La eventualidad de que alguien encuentre en la obra de Griesebach el texto llamado Schopenhauers Gespraeche seguiria dejando intacta la naturaleza ficcional de esta cita.

(39) Habiendo consultado los diferentes estudios que abordan la relacion de Borges con Schopenhauer, pido disculpas por no haber logrado encontrar, en virtud del enfoque escogido, razones valederas para entrar aqui en dialogo con ninguno de ellos.

Arthur Schopenhauer

FANTASIA METAFISICA

ESPECULACION TRASCENDENTAL SOBRE LA APARENTE PREMEDFFACION EN EL DESTINO DEL INDIVIDUO

Si nos avenimos a considerar la filosofia como un ramo de la literatura fantastica (el mas vasto, ya que su materia es el universo; el mas dramatico, ya que nosotros mismos somos el tema de sus revelaciones), fuerza es reconocer que ni Wells ni Kafka, ni los egipcios de las 1001 NOCHES jamas urdieron una idea mas asombrosa que la de este tratado. El original (cuyas paginas esenciales reproducimos, vertidas al espanol por D. J. Vogelmann) pertenece al primer volumen de la obra PARERGA UND PARALIPOMENA, cuya publicacion deterraino, en 1851, el renombre de Schopenhauer.

Se trata, como los lectores advertiran, de una doctrina de indole panteista. El SYSTEM DES TRANSZENDENTALEN IDEALISMUS (1800), de Schelling, encierra una especulacion parecida, pero mas vaga.

DESDE un angulo nuevo, podra contribuir ala comprension indirecta del fatalismo, que nos hemos propuesto considerar, una analogia que nos es dada en el sueno, con el cual, por lo demas, la vida tiene una semejanza hace tiempo reconocida y con frecuencia declarada; a tal punto, que aun el idealismo trascendental de Kant puede ser concebido como exposicion clarisima de esta conformacion onirica de nuestra existencia consciente. Y es, en efecto, esta analogia con el sueno la que nos permite entrever--aunque solo a vaga distancia--como el poder secreto que domina y guia los acontecimientos externos que nos atanen, podria, con todo, tener su raiz en la profundidad de nuestro propio ser inescrutable. Porque es el caso que tambien en el sueno convergen solo por pura casualidad las circunstancias que se convierten en moviles de nuestras acciones, y que se presentan como externas e independientes de nosotros mismos y hasta son aborrecidas por nosotros. Y, sin embargo, hay entre ellas una relacion secreta y conveniente a su objetivo: un poder oculto, al cual obedecen todas las casualidades en el sueno, dirige y dispone tambien esas circunstancias, unica y exclusivamente en relacion con nosotros. Pero lo mas extrano del caso es que, en ultima instancia, ese poder no puede ser otro que nuestra propia voluntad, si bien esta actua alli desde una posicion situada, por asi decirlo, fuera de nuestra conciencia sonante. De ahi que los acontecimientos del suefio se produzcan tan a menudo en pugna absoluta con nuestros deseos manifiestos en el mismo sueno, y que nos causen asombro, fastidio, hasta terror y toledo cerval, sin que el destino--dirigido secretamente por nosotros mismos--acuda para salvarnos; o bien que preguntemos avidamente alguna cosa y obtengamos una respuesta que nos asombre; o que nos interroguen, por ejemplo en un examen, y nos veamos incapaces de encontrar la respuesta que, en forma excelente y para bochorno nuestro, da otra persona; y, sin embargo, en uno y en otro caso, la respuesta unicamente puede proceder de nuestros propios recursos. Para hacer mas evidente aun esta misteriosa direccion de los acontecimientos oniricos originada en nosotros mismos, para hacerla mas accesible ala comprension, hay otra demostracion mas, suficiente por si sola, pero de indole inevitablemente obscena. Pot lo tanto, presumo que aquellos lectores que merecen que yo les hable ni se escandalizaran por ello, ni tomaran la cosa pot su lado irrisorio. Es sabido que existen suenos de los que la naturaleza se sirve con un fin material, esto es, para obtener la evacuacion de las vesiculas seminales sobrecargadas. Los suenos de esta especie muestran, como es natural, escenas escabrosas; pero lo mismo hacen, a veces, tambien otros suenos, que ni persiguen ni logran dicha finalidad. Y aqui se presenta esta diferencia: en los suenos de la primera especie las beldades tanto como la ocasion nos son pronto propicias, gracias a lo cual la naturaleza logra su objetivo; en los suenos de la otra especie, en cambio, se levantan ante el objetivo freneticamente codiciado obstaculos siempre renovados queen vano pretendemos vencer, de manera que, a pesar de todo, no logramos finalmente ese objetivo. Y quien crea estos obstaculos, y va frustrando nuestro vivo deseo asestandole golpe tras golpe, es sin embargo finicamente nuestra propia voluntad; solo que ella opera esta vez desde una region situada mucho mas alla de nuestra conciencia que se manifiesta en representaciones, y actua, por lo tanto, dentro de esta a fuer de destino inexorable.

?No podria, entonces, suceder con el destino en la realidad, y con esa especie de plan que acaso cualquiera habra observado en el destino con respecto al curso de su propia vida, algo analogo a lo que se manifiesta en el sueno? Ocurre a veces que proyectamos y emprendemos con entusiasmo la ejecucion de un plan, que no es de ningun modo adecuado a nuestro verdadero bien; un plan durante la ejecucion del cual experimentamos como una conspiracion del destino contra el, pues este pone en movimiento toda su maquinaria a fin de frustrarla, empujandonos asi finalmente, yen contra de nuestra voluntad, hacia el camino queen verdad nos corresponde. Ante semejante resistencia, que pareceria intencionada, mucha gente recurre a un estribillo: "me doy cuenta de que eso no tenia que suceder". Otros hay que llaman agoreros a tales sucesos, y otros perciben en ellos una serial divina. Todos, sin embargo, comparten la opinion de que si el destino se opone a un proyecto con obstinacion tan evidente, hay que abandonar ese proyecto, puesto que, de todas maneras, siendo inadecuado a nuestros desconocidos designios, no habra de realizarse; y que si nos empecinamos en perseguirlo, solo nos expondremos a encontronazos con el destino mas duros todavia, hasta que finalmente volvamos a hallarnos sobre la buena senda; por otra parte, aunque lograramos forzar la cosa, solo seria para nuestra desgracia. Y aqui encuentra plena aplicacion aquel dicho: ducunt volentem fata, nolentem trahunt *. En algunos casos queda luego evidenciado que la frustracion de un plan semejante ha sido, en verdad, beneficiosa desde el punto de vista de nuestra verdadera conveniencia. Por lo tanto, tambien podria ser asi en los casos en que no llegamos a saberlo; mas aun si consideramos como nuestro verdadero bien, nuestra verdadera conveniencia, el bien metafisico-moral.

Y si ahora echamos una mirada retrospectiva sobre el resultado principal de toda mi filosofia, o sea que aquello que presenta y sostiene el fenomeno del mundo es la voluntad, que vive y se esfuerza en cada individuo, y si al mismo tiempo recordamos la tan notoria semejanza del sueno con la vida, entonces, resumiendo todo lo anterior, podremos, en terminos muy generales, concebir la posibilidad de que, de una manera analoga ala forma en que cada cual hace de secreto director de escena de sus propios suenos, derive tambien el destino que domina el verdadero curso de nuestras vidas, de algun modo y en ultima instancia, de una voluntad que es nuestra propia voluntad; pero que alli donde se presenta como destino, actue desde una region situada mas alla de nuestra conciencia representativa individual, mientras que esta ultima aporta los moviles que guian a nuestra voluntad individual, empiricamente cognoscible, la que por ello se vea menudo trabada en lucha violentisima con aquella voluntad nuestra que aparece ante nosotros como destino, como nuestro genio conductor, "nuestro espiritu que habita fuera de nosotros, con asiento en los astros superiores"; espiritu cuya vision abarca plena y vastamente la conciencia individual y que, por lo tanto, implacable frente a esta ultima, ejecuta y establece, en calidad de fuerza externa, aquello cuyo descubrimiento no pudo confiar a tal conciencia, pero que, sin embargo, no quisiera ver omitido.

Ahora bien: si con el fin de hacernos de algun modo comprensible la opinion expuesta, hemos echado mano de la reconocida similitud de la vida individual con el sueno, por otra parte debe notarse esta diferencia: en el sueno, la relacion, es unilateral, ya que hay un solo yo que realmente quiere y siente, y las demas no son sino quimeras; en el gran sueno de la vida, en cambio, se realiza una relacion reciproca, ya que ahi no solo figura cada cual en el sueno del otro, segun la necesidad ocasional, sino que ese otro figura a su vez tambien en el sueno del primero, de manera que cada cual, por fuerza de una verdadera armonia preestablecida, suena, con todo, solo aquello que lees adecuado, segun sus propias directivas metafisicas, y todos los sueros reales se hallan con tal arte entrelazados, que cada uno experimenta lo que le conviene y, al mismo tiempo, realiza lo que requieren otros. En esta forma, pues, un gran acontecimiento mundial por ejemplo, se adapta al destino de miles de personas, y a cada una de un modo individual. Y vistas asi las cosas, todos los acontecimientos de la vida de un hombre guardarian entre si dos nexos totalmente distintos: primero, el nexo objetivo, causal, del curso de la naturaleza; y en segundo lugar un nexo subjetivo, existente solo en relacion con el individuo que lo experimenta, y tan subjetivo como los propios sueros, pero en el cual la sucesion y el contenido de estos se ven asimismo necesariamente predeterminados, si bien como lo es la sucesion de las escenas de un drama: por el plan del autor.

El que existan, sin embargo, simultaneamente esas dos especies de nexo, y que un mismo hecho, como eslabon de dos cadenas enteramente distintas, se intercale no obstante en ambas con absoluta exactitud, en consecuencia de lo cual el destino de un individuo se adecua cada vez al destino de otro, siendo cada uno protagonista de su propio drama y ala vez comparsa en el drama ajeno, esto, ciertamente, es algo que sobrepasa nuestra capacidad intelectiva, algo que solo es concebible en funcion de esa prodigiosa armonia preestablecida. ?Mas no seria, por otra parte, serial de estrechisima pusilanimidad el considerar imposible que las vidas de todos los hombres tuvieran en su trabazon el mismo concentus y la misma armonia que el compositor sabe conferir alas muchas voces de su sinfonia, al parecer caoticarnente entreveradas? Por otra parte, nuestro ternor ante tan tremendo pensamiento disminuira si recordamos que, en cierto modo, el sujeto del gran sueno de la vida es uno solo: la voluntad de vivir, y que toda la multiplicidad de los fenomenos esta condicionada por el tiempo y el espacio. Es un gran sueno, sonado por aquel ser unico, pero de tal modo que todos sus personajes puedan sonarlo tambien. De ahi que todas las cosas se encadenen entre si y se adapten las unas alas otras. Ahora bien, si admitimos esto, si presuponemos esa doble cadena de todos los acontecimientos -en funcion de la cual cada ser existe, por una parte, para si mismo, y actua necesariamente de acuerdo con su naturaleza, recorriendo su propio camino, mientras que, por otra parte, es definidamente apropiado ala percepcion de un ser extrano y ala influencia sobre el mismo, tan apropiado como las imagenes en los suenos de este--tendremos que extender esta concepcion a toda la naturaleza, hasta a los animales y a los seres irracionales, por lo tanto. Y en tal caso se abre, nuevamente, una perspectiva sobre la posibilidad de los omina, praesagia y portenta, pues aquello que, segun el curso de la naturaleza, sucede necesariamente, es concebible sin embargo, por otra parte, como mera imagen destinada a mi, como simple bastidor del sueno de mi vida, y como acaeciendo y existiendo tan solo en relacion conmigo, o sea como mero reflejo y eco de mis propios actos y experiencias. De manera que asi lo natural--y lo que puede demostrarse como causalmente necesario--de un acontecimiento, no anularia en absoluto lo ominoso del mismo, tal como lo ominoso no anularla la condicion de naturalidad. Es por ello que estan completamente errados quienes pretenden eliminar lo ominoso de un suceso demostrando la inevitabilidad del mismo, con pruebas que senalan, con toda claridad, las causas naturales y necesariamente operantes en el caso dado, pruebas que, si se trata de un acontecimiento que atane ala naturaleza, se extraen tambien del terreno de la Fisica, con gesto sabihondo. Ninguna persona razonable duda de tales pruebas y nadie pretende ver en el presagio un milagro; antes bien, justamente del hecho de que la cadena--que se remonta hasta el infinito--de causas y efectos estableciera inevitablemente, con la rigurosa necesariedad y predestinacion inmemorial que le es propia, la aparicion de, un acontecimiento semejante en momento tan significativo, de ese hecho justamente surge lo agorero del acontecimiento. Y por eso es licito enfrentar a esos sabihondos, sobre todo cuando acuden ala Fisica, con el famoso "there are more things in heaven and earth than are dreamt of in your philosophy" (Hamlet, acto I, escena 5).

Mas, por otra parte, la fe en los presagios abre nuevamente las puertas ala astrologia, puesto que el menor suceso considerado ominoso: el vuelo de un pajaro, el encuentro de una persona, etc., aparece condicionado por una cadena de causas tan infinitamente larga y tan rigurosamente necesaria como a su vez la posicion calculable de los astros a una hora dada. Solo que, por cierto, la constelacion esta situada a tal altura que la mitad de los habitantes de la tierra la ven simultaneamente, mientras que el presagio, en cambio, solo forma parte del ambito del individuo de marras. Si, por lo demas, se desea simbolizar mediante una imagen la posibilidad de percibir lo ominoso, podra compararse a alguien que con motivo de tm paso importante en su vida, un paso cuyas consecuencias aun oculta el futuro, advierte un presagio bueno o malo, que o bien le sirve de advertencia o bien de confirmacion, con una cuerda que, al ser tanida, no puede ciertamente escucharse a si misma pero es capaz de escuchar a otra que vibre y suene en diapason con ella, a raiz de su propia vibracion.

La distincion que hace Kant entre la cosa en si y el fenomeno que ella presenta, junto con mi reduccion de la primera ala voluntad y del segundo ala representacion, nos da la posibilidad de entrever, aunque solo en forma imperfecta y a lo lejos, la conciliabilidad de tres antagonismos.

Estos son:

1. El que existe entre la libertad de albedrio en si, y la necesariedad general de todos los actos del individuo.

2. El que aparece entre el mecanismo y la tecnica de la naturaleza o sea entre el nexus effectivus y el nexus finalis, o entre la explicabilidad de los productos de la naturaleza puramente causal y la teleologica,

3. El que surge entre la evidente casualidad de todas las confingencias de la vida individual, y su necesariedad moral destinada a la formacion de la misma, que obedece a conveniencias trascendentes del individuo; o bien, expresandolo de un moda popular, entre el curso de la naturaleza y la providencia.

La claridad de nuestra comprension de la conciliacion de cada uno de estos antagonismos, aunque imperfecta en cada caso, es mas suficiente sin embargo en el primero queen el segundo, y lo es menos queen ninguno en el tercero. Entretanto, esa comprension, bien que imperfecta, de la conciliacion de cada uno de estos antagonismos, refleja su luz sobre los otros dos, sirviendoles de imagen y parabola.

Ahora bien; solo en terminos muy generales es posible indicar cual es el verdadero proposito de ese misterioso gobierno de la vida individual que acabamos de considerar. Si nos detenemos en los casos particulares, nos parecera a menudo que solo le interesa nuestro bien temporal, provisorio. Sin embargo este bien, ya por su insignificancia, por su imperfeccion, futilidad y transitoriedad, no puede considerarse seriamente como su objetivo intimo; de manera que debemos buscar este objetivo en nuestra existencia eterna que trasciende la vida individual. Yen este sentido, pues, solo puede decirse, en terminos muy generales, que nuestra vida se regula mediante aquella direccion de tal modo que la totalidad del conocimiento que por ella se nos revela causa en la voluntad--que es el nucleo y la esencia misma del hombre--la impresion metafisicamente mas con veniente. Pues aunque la voluntad de vivir obtiene su replica en el curso del mundo propiamente como manifestacion de su anhelo, cada hombre es, no obstante, esa voluntad de vivir de un modo enteramente individual y unico, como si fuese un acto individualizado de la misma; y, por lo tanto, la respuesta suficiente para 41 solo puede ser una determinada modalidad del curso del mundo, dada en las experiencias que le son propias. Ahora bien, puesto que hemos reconocido, en conformidad con los resultados de mi filosofia rigurosa (en oposicion a la mera filosofia profesoral o de chacota graciosa), como ultima meta de la existencia temporal el que la voluntad se aparte de la vida, debemos suponer que cada cual es conducido a esa meta poco a poco de una manera enteramente individual y apropiada y que no excluye los grandes rodeos. Como, por otra parte, la dicha y el gozo se oponen en verdad a este objetivo, vemos, en concordancia con el mismo, ala desdicha y las penas inevitablemente entretejidas en la trama de toda vida, si bien en medida muy desigual y solo rara vez en la medida rebosante que implica los desenlaces tragicos. En estos casos pareceria que la voluntad es impulsada con violencia hacia el apartamiento de la vida y que, por asi decirlo, ha de renacer gracias a una operacion cesarea.

Y asi esa direccion, ese gobierno invisible que solo se manifiesta bajo una luz dudosa, nos guia hasta la muerte, que es el resultado verdadero, y, como tal, la finalidad de la vida. A su hora, todos los poderes misteriosos (si bien arraigados, en verdad, en nosotros mismos) que determinan el destino eterno del hombre, se agolpan y entran en accion. De su conflicto surge el camino queen adelante el hombre tendra que recorrer, y asi, se prepara su palingenesia, con todo el bien y todo el real que comprende y que a partir de ese instante se le destina inexorablemente. En ello se basa el caracter sumamente grave, importante, solemne y terrible de la hora de la muerte. Ella es una crisis, en el sentido mas fuerte de la palabra: un Juicio Final.

* Los hados guian al sumiso y arrastran al rebelde. Tratase de un verso de Cleante, traducido por Seneca ("Epistolas" CVII).

Arthur Schopenhauer

(1788-1860)

(1) "He is not fully academic, like Kant and Hegel, nor yet completely outside the academic tradition. He dislikes Christianity, preferring the religions of India, both Hinduism and Buddhism. He is a man of wide culture, quite as much interested in art as in ethics. He is unusually free from nationalism, and as much at home with English and French writers as with those of his own country. His appeal has always been less to professional philosophers than to artistic and literary people in search of philosophy that they could believe" (Russell 722).

(2) Originariamente en ingles: "Today, were I chose a single philosopher, I would chose him. If the riddle or the universe can be stated in words, I think these words would be in his writings" (Borges "Autobiographical" 29).

(3) "... cada uno de nosotros siente que ala briosa pleamar y envion continuo de las cosas externas podemos oponer nuestra volicion" (Recobrados 1: 156).

(4) "... theils entsteht dutch sie in uns ein blindes, allem Urtheil vorhergangiges Einstimmen in das Vorgetragene, wodurch dieses eine gewisse emphatische, von allen Grunden unabhangige Uberzeugungskraft erhalt" (Welt 1:324).

(5) "... dass es vielmehr immer nur paucorum hominum seyn wird und daher gelassen und bescheiden auf die Wenigen warten muss, deren ungewohnliche Denkungsart es geniessbar fande" (Welt 1: 12).

(6) Lo que, hasta el final de su vida, llamara modestamente, das einmuthig ergriffene schweigende System, "la conspiracion del silencio" (Welt 1: 25).

(7) Schopenhauer se sirve de una maliciosa expresion de Goethe: Ignoriren ... und dadurch sekretiren: "afectar ignorar lo que se quiere excluir" (Welt 1:23), divisa con que el filosofo describe la actitud de sus enemigos pero en cuyo arte tanto el como Borges resultaran maestros ...

(8) "Nicht den Zeitgenossen, nicht den Landsgenossen, -der Menschheit ubergebe ich mein nunmehr vollendetes Werk" (Welt 1:14).

(9) "Es ergiebt sich von selbst, dass, unter solchen Umstanden, zum Endringen in den dargelegten Gedanken, kein anderer Rath ist, als DAS BIRCH ZWEI MAL ZU LESEN und zwar das erste Mal mit vieler Geduld, welche allein zu schopfen ist aus dem freiwillig geschenkten Glauben, dass der Anfang das Ende beinahe so sehr voraussetze, als das Ende den Anfang, und eben so jeder fruhere Theil den spatern beinahe so sehr, als dieser jenen" (8).

(10) "Darum also erfordert die erste Lekture (...) Geduld, aus der Zuversicht geschopft, bei der zweiten Vieles, oder Alles, in ganz anderem Lichte erblicken zu werden" (8).

(11) "Die Philosophie hebt, wie die Ouverture zum Don Juan, mit einem Mollakkord an" (Welt 2: 199).

(12) "Manchmal kann ein Satz nur verstanden werden, wenn man ihn im richtigen Tem po liest" (Vermischte Bemerkungen 112).

(13) "Consider also this expression: "Tell yourself that it's a waltz, and you will play it correctly". What we call "understanding a sentence" has, in many cases, a much greater similarity to understanding a musical theme than we might be inclined to think."(Blue and Brown Books 167)

(14) "Wie inhaltsreich und bedeutungsvoll ihre Sprache sei, bezeugen sogar die Repetitionszeichen, nebst dern Da capo, als welche bei Werken in der Wortsprache unertraglich waren, bei jener hingegen sehr zweckmassig und wohlthuend sind: denn um es gang zu fassen, muss man es zwei Mal horen" (Welt 1: 349).

(15) "... so ist die Musik, da sie die Ideen ubergeht, auch von der erscheinenden Welt ganz unabhangig, ignorirt sie schlechthin, konnte gewissermaassen, auch wenn die Welt gar nicht ware" (Welt 1: 341). Borges comenta: "sin mundo, sin un caudal commun de memorias evocables por el lenguaje, no habria, ciertamente, literatura, pero la musica prescinde del mundo, podria haber musica y no mundo" (Evaristo Carriego, OC 1: 161).

(16) Mas aun (pero esto no es comprensible sin un desarrollo total de la teoria) el arte es el unico ambito en el que la voluntad esta subordinada ala representacion.

(17) Schopenhauer proyecta el gesto representativo de la musica mas alla del mundo, hasta tal punto que el mundo mismo puede ser considerado como "la encarnacion de la musica", y esta, los universalia ante rein del mundo.

(18) No hay comentador que deje de senalar que traducir Wille por "Voluntad" es abusivo. Lo correcto seria traducir por "querer", pero esa forma verbal se presta, en castellano, a mas confusiones que la adopcion, con cierta cautela, de la terminologia consagrada.

(19) "Porro, concipe jam, si placet, lapidem, dura moveri pergit, cogitare et scire, se, quantum potest, conari, ut moveri pergat. Hic sane lapis, quandoquidem sui tantummodo conatus est conscius et minime indifferens, se liberrimum esse et nulla alia de causa in motu perseverare credet, quam quia vult. Atque haec humana illa libertas est, quam omnes habere jactant, et quae in hoc solo consistit, quod homines sui appetitus sint conscii et causarum, a quibus determinantur, ignari" (644).

(20) "Spinoza sagt (epist. 62), dass der durch einen Stoss in die Luft fliegende Stein, wenn er Bewussseyn hatte, meinen wurde, aus seinem eigenen Willen zu fliegen. Ich setze nur noch hinzu, dass der Stein Recht hatte" (Welt 1: 183).

(21) En Parerga 1:222 usa el termino intraducible Zuruckfiihrung (?revisitacion?) para nombrar su gesto con respecto ala filosofia de Kant.

(22) "At first, I tried Kant's Critique of Pure Reason but was defeated by it, as most people--including most Germans--are" ("Autobiographical" 29).

(23) La musica, la renuncia al querer, son algunas de las situaciones misticas mediante las cuales el hombre "rompe el velo de Maya" de las representaciones y entra en relacion directa e inmediata con la "cosa en si" que es la Voluntad.

(24) Borges reprocha con frecuencia la ambiguedad de Schopenhauer en este ultimo punto, cuando el filosofo se deja llevar a considerar la mano que recoge o el cerebro que piensa como algo fuera del mundo. Vease por ejemplo su critica en "Nueva refutacion del tiempo" (OC 2:138 y 145).

(25) "Nach diesen vielen Dichterstellen moge es nun auch mir vergonnt seyn, mich durch ein Gleichniss auszudrucken. Das Leben und die Traume sind Blatter eines und des namlichen Buches. Das Lesen im Zusammenhang heisst wirkliches Leben. Wann aber die jedesmalige Lesestunde (der Tag) zu Ende und die Erholungszeit gekommen ist, so blattern wir oft noch mussig und schlagen, ohne Ordnung und Zusammenhang, bald hier, bald dort ein Blatt auf: oft ist es ein schon gelesenes, oft ein noch unbekanntes, aber immer aus dem selben Buch" (Welt 1: 49).

(26) ... das Subjekt des grossen Lebenstraumes in gewissem Sinne nur Eines ist, der Wille Zum Leben" (Parerga 1: 221).

(27) "Video meliora proboque, deteriora sequor" (Ovidio Metamorfosis 7:20).

(28) "No hago el bien que quiero y hago el mal que no quiero" (Romanos 7:19).

(29) "... die Schuld des Daseyns selbst" (Welt 1: 336)

(30) "Jeder der heimliche Theaterdirektor seiner Traume ist" (Parerga 1:219)

(31) "... und Jeder der Held seines eigenen, zugleich aber auch der Figurant im fremdem Drama ist" (Parerga 1: 221)

(32) "... folglich ist die Geschichte des Menschengeschlechts, das Gedrange der Begebenheiten, der Wechsel der Zeiten, die vielgestalteten Formen des menschlichen Lebens in verschiedenen Landern und Jahrhunderten,--dieses Alles ist nur die zufallige Form der Erscheinung der Idee, (...) und ist der Idee selbst so fremd, unwesentlich und gleichgultig, wie den Wolken die Figuren, die sie darsteUen, dem Bach die Gestalt seiner Strudel und Schaumgebilde, dem Eise seine Baume und Blumen" (Welt 1: 248).

(33) El texto original figura en el tercer libro de Die Welt y no comporta la afirmacion final de la cita de Borges : "Die Vielheit ist Erscheinung, und die aussern Vorgange sind blosse Konfigurationen der Erscheinungswelt, haben daher unmittelbar weder Realitat noch Bedeutung, sondern erst mittelbar, durch ihre Beziehung auf den Willen der Einzelnen. Das Bestreben sie unmittelbar deuten und auslegen zu wollen, gleicht sonach dem, in den Gebilden der Wolken Gruppen von Menschen und Thieren zu sehn.--Was die Geschichte erzahlt, ist in der That nur der lange, schwere und verworrene Traum der Menschheit" (Welt 2: 515).

(34) "Nur die innere Bedeutsamkeit gilt in der Kunst: die aussere gilt in der Geschichte. (...) Eine fur die Geschichte hochst bedeutende Handiung kann an innerer Bedeutsamkeit eine sehr alltagliche und gemeine seyn: und umgekehrt kann eine Scene aus dem alltaglichen Leben von grosser innerer Bedeutsamkeit seyn, wenn in ihr menschliche Individuen und menschliches Thun und Wollen, bis auf die verborgensten Falten, in einem hellen und deutlichen Lichte erscheinen" (Welt 1: 308).

(35) "Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quien es" ("Biografia de Tadeo Isidoro Cruz" OC 1: 562). "Una novela contemporanea requiere quinientas o seiscientas paiginas para hacemos conocer a alguien, si es que lo conocemos. A Dante le basta un solo momento. En ese momento el personaje esta definido para siempre. Dante busca ese momento central inconscientemente. Yo he querido hacer lo mismo en muchos cuentos y he sido admirado pot ese hallazgo, que es el hallazgo de Dante en la Edad Media, el de presentar un momento como cifra de una vida. En Dante tenemos esos personajes, cuya vida puede ser la de algunos tercetos y sin embargo esa vida es eterna. Viven en una palabra, en un acto, no se precisa mas; son parte de un canto, pero esa parte es eterna. Siguen viviendo y renovandose en la memoria yen la imaginacion de los hombres" (Siete noches, OC 3: 213).

(36) "Man frage sich ehrlich, ob die Schwalbe des heurigen Fruhlings eine ganz und gar andere, als die des ersten sei, und ob wirklich zwischen beiden das Wunder der Schopfung aus Nichts sich Millionen Mal erneuert habe, um eben so oft absoluter Vernichtung in die Hande zu arbeiten.- Ich weiss wohl, dass, wenn ich Einen ernsthaft versicherte, die Katze, welche eben jetzt auf dem Hofe spielt, sei noch die selbe, welche dort vor dreihundert Jahren die namlichen Sprunge und Schliche gemacht hat, er mich fur toll halten wurde; aber ich weiss auch, dass es sehr viel toiler ist, zu glauben, die heutige Katze sei durch und dutch und yon Grund aus eine ganz andere, als jene vor dreihundert Jahren" (Welt 2: 559).

OBRAS CITADAS (39)

Borges, Jorge Luis. "An Autobiographical Essay". Critical Essays on Jorge Luis Borges. Ed. Jaime Alazraki. Boston: Hall, 1987.

Borges, Jorge Luis. Inquisiciones. Buenos Aires: Proa, 1925.

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Borges, Jorge Luis. Obras completas [OC]. 4 vols. Barcelona: Emece, 1996.

Borges, Jorge Luis. Textos recobrados 1919-1929 [Recobrados 1]. Barcelona: Emece, 1997.

Borges, Jorge Luis. Textos recobrados 1931-1955 [Recobrados 2]. Buenos Aires: Emece 2001.

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Kant, Immanuel. Die drei Kritiken. Ed. Raymund Schmidt. Stuttgart: Kroner, 1956.

Ladriere, Jean. "Representation et connaissance". Encyclopaedia Universalis, Vol. XIV. Paris : PUF, 1972.

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Piglia, Ricardo. Critica y Ficcion. Buenos Aires: Siglo veinte, 1990.

Russell, Bertrand. A History of Western Philosophy. London: Unwin, 1979.

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Wittgenstein, Ludwig. The Blue and Brown Books. New York: Harper Colophon, 1965.

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Author:Almeida, Ivan
Publication:Variaciones Borges
Article Type:Critical Essay
Date:Jan 1, 2004
Words:14578
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