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Dario Villanueva, Imagenes de la ciudad. Poesia y cine, de Whitman a Lorca.

Dario Villanueva, Imagenes de la ciudad. Poesia y cine, de Whitman a Lorca. Valladolid: Catedra Miguel Delibes-Universidad de Valladolid, 2008, 286 pp.

En Espana es rara y esporadica la publicacion de ensayos que cumplan con los requisitos exigibles a un autentico estudio de literatura comparada. Mas excepcional aun es que tal ensayo sea capaz de combinar dos orientaciones o maneras de concebir la disciplina que generalmente se dan por separado: la investigacion de las relaciones entre tradiciones literarias diferentes y la de las relaciones entre las diferentes artes. Cabe considerar estos dos modelos como los primordiales en la historia reciente de la disciplina, el primero de los cuales enlaza con el legado clasico de la literatura comparada, pero lo trasciende al no limitarse al seguimiento de la circulacion e influencia internacional de los textos literarios para abarcar otro tipo de correspondencias y analogias, mientras el segundo expande el campo de estudio para situar la literatura en el marco mas amplio de sus interacciones con otras practicas de produccion cultural.

Este libro de Dario Villanueva sobresale a diversos niveles: primero, por tratarse de un ensayo de literatura comparada en toda regla, de los escasisimos que ven la luz en nuestro pais; segundo, por la eficaz conjuncion de los dos modelos disciplinares que acabo de describir, el que no se circunscribe a literatura en una sola lengua o de una sola nacion y el que atiende al papel del sistema literario en el conjunto del sistema cultural. Villanueva practica ambas modalidades del comparatismo. Se trata, por lo tanto, de un estudio supranacional, multilingue e interartistico, pero a estas premisas instrumentales hay que afiadirles, en tercer lugar, un valor suplementario que constituye el nucleo mas fertil de su aportacion: acogerse a categorias de alto rendimiento para la investigacion de las dinamicas culturales o interartisticas, entre las que destacan, por supuesto, las que dan titulo al libro.

Imagenes de la ciudad no nombra un que, un objeto de estudio facilmente aislable, sino un como, el como se representa y el como se construye el objeto representado en la representacion. Ciudad e imagen no son conceptos cualesquiera, que quepa dar por predefinidos, ni estamos ante un motivo cuya presencia en textos y peliculas baste con rastrear. En el discurso comparatista hay temas que son mas que temas: son lugares privilegiados para el debate teorico. Hay ciertas cuestiones, como por ejemplo el tema del exilio en la obra de Claudio Guillen, que sirven de manera idonea para demostrar la dimension relacional del fenomeno literario y por lo tanto requieren el despliegue del mas complejo aparato conceptual de la disciplina. Mas que hablar de temas, habria que considerarlos como un campo de pruebas, un laboratorio de experimentacion.

Asi aborda Villanueva en este libro el problema de la representacion de la ciudad (porque de un problema se trata, o no requeriria un tratamiento de este calibre) como un desafio teorico que da pie a un ambicioso recorride por una amplia variedad de practicas mimeticas y figurales: no se nos remite aqui a la ciudad como espacio fisico, referente geografico o sistema de organizacion socio-politica, sino como lugar de intercambio simbolico, de construccion de imaginarios, y como motor de trasformaciones esteticas. La ciudad es ante todo un artefacto cultural, y como tal establece un dialogo productivo con los discursos y las tecnologias que la representan, que la dotan de sentido y de valores, porque a ellos debe su identidad.

Villanueva rastrea minuciosamente un repertorio de textos y peliculas seleccionados con acierto para reflejar un periodo historico decisivo en este dialogo entre la ciudad y las formas de su representacion, cuando convergen la consolidacion de un modelo urbano propio de la modernidad con el auge de las tecnologias de la reproduccion visual y los cambies en los paradigmas esteticos, que derivan en una negociacion especial, afino conflictiva, entre las sensibilidades vanguardistas y el entorno urbano. El marco temporal del ensayo abarca desde la segunda mitad del XIX, con las diferentes ediciones de Leaves of Grass de Walt Wiltman, las de Les fleurs du mal (1857) y Petits poemes en prose (1869) de Charles Baudelaire y el nacimiento del cinematografo a finales de ese siglo, hasta aproximadamente el viaje de Federico Garcia Lorca a Nueva York en 1929, un par de anos despues de la introduccion comercial del cine sonoro. La historia de la literatura y la del cine corren asi paralelas, desvelando hondas complicidades. Pero el nucleo de la argumentacion se centra en la produccion de las vanguardias de la decada de los veinte, a partir de la evocacion de la poesia de Whitman en una pelicula dirigida por Paul Strand y Charles Sheeler en 1921, Manhattan.

Son multiples las estampas urbanas que el libro recoge, en la poesia de Fernando Pessoa, Jorge Luis Borges o Nikolai Nekrasov, y en el cine de Alberto Cavalcanti (Rien que les heures, 1926), Fritz Lang (Metropolis, 1926), Walter Ruttmann (Berlin, die Symphonie der Grossstadt, 1927), Joris Ivens (Regen, 1929) o Dziga Vertov (El hombre de la camara, 1929), entre otros muchos. Se constata el protagonismo de la ciudad como tema primordial de la confluencia cine y poesia en las vanguardias de la segunda mitad de los anos veinte, justo en un momento de eclosion de la experimentacion filmica en el periodo mudo, explorando un lenguaje poetico de las imagenes que se alia con el de la literatura vanguardista, antes de que la sonorizacion practicamente agote esta corriente de cine puro.

No ha de sorprender que, entre las muchas ciudades retratadas, Nueva York destaque de modo recurrente entre los ejemplos elegidos, siendo ademas la que abre y cierra el volumen en un oportuno encuentro entre Whitman y Garcia Lorca a traves de las referencias a esta metropolis. No se debe unicamente a que el origen del libro este en un curso impartido en el Graduate Center de la City University of New York en otono de 2007, sino sobre todo al indiscutible caracter emblematico de esta ciudad como epitome de la urbe moderna. Asi la oportunidad del encargo academico se une a la idoneidad del ejemplo: ?que mejor lugar desde el que hablar y sobre el que hablar para tratar este tema? Porque, como el propio Villanueva advierte en el prologo, este acercamiento a las representaciones de la ciudad no deja de ser una reflexion sobre el discurso de la modernidad, del cual es escenario insoslayable la ciudad donde concluye el siglo XX, el 11 de septiembre de 2001, con un acontecimiento registrado en imagenes. De ahi que el libro se centre en la "obligada convergencia entre cine y ciudad como fenomenos de una modernidad que se expresa de este modo simultaneamente" (95).

Aunque el recorrido sea historico y el nucleo central sean las vanguardias de la decada de los veinte, hay que subrayar que este trabajo enlaza con preocupaciones muy actuales sobre la ciudad como producto cultural, como las recientes investigaciones recogidas por Andreas Huyssen en Other Cities, Other Worlds: Urban Imaginaries in a Globalizing Age (2008). Villanueva describe un modelo de construccion del imaginario urbano que pertenece al pasado, pero cuyo rastro permanece y que nos muestra como tienen lugar estos procesos. La ciudad sigue siendo para nosotros un espacio imaginado no menos que fisico, una red de interrelaciones culturales y una inagotable coleccion imagenes--un termino que remite tanto al repertorio visual como a las visiones y topicos culturales.

Son imagenes de la ciudad la postal del turista, el plano del metro, los rasgos de identidad y valores asociados a una urbe, el escenario filmico y la metafora del poeta. Una de las principales contribuciones teoricas de este libro, que trasciende el tema particular de la ciudad, es la exploracion de esta dimension multiple del concepto de imagen, atendiendo tanto a los aspectos visuales como a los literarios: "es precisamente en el concepto de imagen donde se produce un lugar de encuentro extremadamente fecundo para una consideracion semiologicamente comparativa de la literatura y el septimo arte" (113). La imagen como fenomeno visual y la imagen como figura poetica pertenecen a dos ordenes de discurso diferenciados, cada uno con sus codigos y sus tradiciones, que, sin embargo, establecen entre si, como este libro demuestra, un productivo dialogo. al hablar de imagen, en un extremo, el punto de partida es una percepcion sensorial, en el otro hay un procedimiento de asociacion verbal, pero en ambos casos el encuentro se produce en el terreno discursivo, donde el caracter especifico del signo se porte al servicio de una poetica. Es a nivel de las poeticas que se dan en la decada de los veinte las correspondencias entre poesia y cine que Villanueva rastrea.

Los mas lucidos teoricos de la relacion entre poesia y cine, entre ellos Jean Epstein y Pier Paolo Pasolini, subrayaron que el elemento comun estaba en que ambos son lenguajes de lo particular, por medio de lo cual se expresa lo universal. Villanueva dedica una merecida atencion a las ideas de Epstein sobre la metafora y la fotogenia, que conectan directamente con esta nocion del lenguaje de lo concreto, y son ademas relevantes por su influencia en los vanguardistas espanoles, desde Guillermo de Torre a Luis Bunuel y Federico Garcia Lorca. Estos dos ultimos, junto con su amigo Salvador Dali, ocupan un lugar destacado en este libro, que les dedica los dos ultimos capitulos justificadamente: por su contribucion a la confluencia entre cine y poesia y por el retrato de la ciudad en Poeta en Nueva York. A proposito de este poemario, Villanueva hace hincapie en su conexion con el expresionismo, mas convincente y mejor motivada que la etiqueta de surrealista con que se acostumbra a dar cuenta de su dificultad.

Esta apreciacion critica es una de las muchas aportaciones de este ensayo, junto con, por ejemplo, su utilizacion de herramientas conceptuales como la "ecfrasis iaversa" y la catacresis, que sirven a Villanueva para describir los procesos de traslacion intersemiotica y los desplazamientos semanticos propios de las poeticas vanguardistas. La argumentacion que despliega se ilustra mediante un rico caudal de referencias, hasta el punto de que es dificil que haya algun lector que no descubra algo que no sabia. Pero quizas lo mas llamativo sea que el planteamiento acerca de como el cine y la poesia representan lo universal por medio de lo particular encuentra en el propio ensayo su mejor ilustracion: como muestra de la capacidad de la literatura comparada para elaborar una propuesta con implicaciones teoricas generales a partir del estudio riguroso de casos historicos concretos. Asi la ciudad es el vehiculo de una gran metafora cuyo tenor es la cultura de la modernidad. Las imagenes estudiadas en este ensayo son respuestas poeticas y filmicas a los desafios que la ciudad moderna plantea tanto en terminos de valores como de recursos mimeticos, sintetizan las tensiones esteticas e ideologicas de toda una epoca y han contribuido a configurar nuestra vision del espacio urbano que habitamos.

ANTONIO MONEGAL

Universitat Pompeu Fabra
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Author:Monegal, Antonio
Publication:Anales de la Literatura Espanola Contemporanea
Date:Jan 1, 2010
Words:2016
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